Entrar
  1. Savia
  2. Contenidos de salud

Contenidos de salud

Artículos basados en la evidencia científica contados de forma sencilla y natural. Toda la información sobre salud que necesitas, actualizada y veraz.
Explorar por especialidad
Absceso mamario: ¿Qué es y cómo tratarlo?
Artículo especializado

Absceso mamario: ¿Qué es y cómo tratarlo?

Los efectos beneficiosos de la lactancia materna en la salud de la madre y el bebé son ampliamente conocidos, recomendándose de manera exclusiva durante los seis primeros meses de vida y su continuación durante los siguientes meses de vida del bebé. Sin embargo, muchas mujeres dejan de amamantar debido a la mastitis y los problemas derivados de la aparición de abscesos mamarios. ¿Qué es el absceso mamario? Cuando se produce una mastitis o inflamación del tejido mamario, esta puede estar asociada a un proceso infeccioso que suele coincidir con el periodo de lactancia. En estas circunstancias también puede tener lugar la aparición de un absceso en el pecho o absceso mamario , consistente en una acumulación de líquido infectado o pus en el tejido mamario. En la mayoría de las ocasiones, este se origina por una mastitis que no ha sido tratada a tiempo o no de manera adecuada. El absceso mamario suele ser una acumulación localizada. Las principales bacterias causantes de los abscesos suelen ser de tipo anaerobio que necesitan un medio sin oxígeno para sobrevivir. Por otro lado, un absceso de mama sin lactancia es aquel que tienen lugar cuando la mujer que lo padece no está amamantando o en periodo de embarazo. Habitualmente los abscesos se tratan con antibióticos, incisión y drenaje o aspiración del líquido por medio de una aguja guiada por ecografía. Los abscesos mamarios son un importante problema para la salud de la mujer, con tendencia a ser recurrentes. Un factor de riesgo importante para la recurrencia es que la mujer sea fumadora. Además, pueden dejar secuelas permanentes, como deformidades en la mama o la disminución de la capacidad de producir leche.     ¿Por qué se produce el absceso mamario? La mayor parte de los abscesos mamarios suelen ser consecuencia de una complicación cuando se produce una mastitis o inflamación de la mama. Esta tiene lugar generalmente por una infección bacteriana que afecta al seno. La mastitis no es exclusiva de las mujeres lactantes, pero suele relacionarse con el periodo en el que la madre amamanta a su hijo.   Infecciones bacterianas La mayoría de los abscesos mamarios tienen su causa en una infección de origen bacteriano. Las bacterias causantes de la infección pueden acceder al interior de la mama a través de pequeñas roturas o grietas que se producen en el pezón producidas debido a la fricción de la lactancia. También pueden proliferar en los conductos mamarios cuando la leche se acumula y se queda estancada por la obstaculización de un conducto. Ocasionalmente, la infección puede producirse por vía hematógena. La proliferación bacteriana que se produce es respondida por el sistema inmunitario, creándose un pequeño acúmulo de bacterias y leucocitos muertos (pus). De este modo, el objetivo es contener la infección y reducirla a una localización, intentando evitar de esta forma la diseminación a otros lugares del organismo. El microorganismo más frecuentemente implicado en el absceso mamario es el Staphylococcus aureus , seguido por Staphylococcus epidermidis . Factores de riesgo La aparición de abscesos mamarios suele darse con mayor frecuencia en determinadas circunstancias: En mujeres durante su primer embarazo. Edad de la madre superior a los 30 años. Gestaciones largas. Obesidad o diabetes de la madre. Mujeres que trabajan fuera del hogar. Mujeres fumadoras. Si existen antecedentes de mastitis. Cómo detectar el absceso mamario El absceso mamario resulta muy perjudicial durante la lactancia, aunque a veces es difícil de detectar. La incidencia del absceso mamario como complicación de una mastitis se estima entre el 3 y el 11%. Este debe sospecharse en caso de progresión de una mastitis o infección mamaria y persistencia de una zona bien definida con los siguientes síntomas, a pesar de que ya pueda existir un tratamiento en curso: Enrojecimiento Dolor fluctuante. Fiebre Ganglios linfáticos aumentados. El signo más característico del absceso es la aparición de una induración que resulta fluctuante al tacto. Pero no siempre está presente, sobre todo en abscesos localizados en regiones profundas no accesibles a la exploración física mediante palpación. De este modo, la detección de los abscesos mamarios también puede estar condicionada a su localización. Esta puede ser: Superficial . La zona afectada coincidente con la de máximo enrojecimiento. Profunda . La localización interna determina la aparición tardía de los síntomas inflamatorios, con un mayor retraso en el diagnóstico, lo que puede provocar un mayor tamaño del absceso y una mayor destrucción de tejidos mamarios. Diagnóstico del absceso mamario El diagnóstico está basado en los síntomas y signos. Si es necesario se pueden utilizar pruebas complementarias como la ecografía y la punción con aspiración por medio de aguja fina. La ecografía puede servir para diferenciar la mastitis difusa y el absceso mamario localizado. Finalmente, el cultivo de la leche materna es esencial para el correcto diagnóstico microbiológico y el establecimiento del tratamiento más adecuado.     ¿Qué hacer si tenemos un absceso mamario? Ante la presencia de síntomas de mastitis o absceso mamario es fundamental acudir al ginecólogo. Si se confirma la presencia de un absceso, el tratamiento se basará en el drenaje y la administración de antibióticos. La selección de los medicamentos antibióticos específicos para los abscesos mamarios debe estar dirigida a las bacterias que con más frecuencia producen estas infecciones y en función de los resultados del cultivo de la leche materna. Ayudará a establecer un tratamiento antibiótico efectivo la realización de un antibiograma para establecer las resistencias específicas de los microorganismos desarrolladas frente a los diferentes fármacos.   Medidas preventivas Para la prevención de la aparición de abscesos es preciso asegurar un adecuado vaciamiento del pecho para evitar el estancamiento de la leche en los conductos mamarios y tratar de forma precoz el llenado excesivo de las mamas (ingurgitación mamaria), así como las grietas en los pezones y el bloqueo de los conductos mamarios. Algunos consejos que pueden ser útiles incluyen: Ofrecer el pecho a demanda sin límites en la duración de la toma. Extracción de la leche restante tras la toma si el vaciado no ha sido completo. Evitar la compresión de la mama (por ejemplo, con el uso de ropa ajustada). Procurar un descanso materno adecuado. Medidas de higiene de manos de la mujer y las personas que puedan contactar con la mama. Tratamiento precoz de las grietas infectadas en la mama con antibióticos de uso tópico. La mejor prevención para la aparición de grietas en la mama es una correcta técnica de lactancia. Por tanto, es muy importante el asesoramiento y el acompañamiento por personal especializado en esta etapa. También es importante una adecuada educación materna en el ámbito de la lactancia, incluyendo aspectos como: Correcta extracción de la leche. Exploración de la mama con identificación de ingurgitación, estasis e inflamación mamaria. Ante cualquier duda sobre la presencia de infección o absceso mamario es preciso consultar con el especialista en Ginecología y Obstetricia.
Cómo subir las defensas de tu cuerpo
Artículo especializado

Cómo subir las defensas de tu cuerpo

¿Quieres saber cómo subir las defensas de tu organismo? Te mostramos qué alimentos, hábitos y estilos de vida ayudan a tener un sistema inmune fortalecido. El sistema inmunológico es el responsable de defender a nuestro organismo frente a agentes patógenos. Está compuesto por una red de órganos, tejidos y células. Las células NK, los linfocitos T y B, los neutrófilos y macrófagos son algunas de las células inmunitarias. Nuestro organismo cuenta con mecanismos de inmunidad innata (barreras que no permiten la entrada de agentes nocivos al cuerpo) y adquirida (se desarrolla cuando el cuerpo está expuesto a varios antígenos y construye una defensa específica para diferentes patógenos o moléculas). La expresión “tener las defensas bajas” hace referencia a un estado debilitado del sistema inmunológico. Ante esta situación, aumenta la vulnerabilidad del cuerpo frente a infecciones. Alimentos que suben las defensas Los nutrientes de la dieta juegan un rol esencial en el mantenimiento óptimo de la respuesta inmune. Un estado de nutrición deficiente compromete los mecanismos de defensa del organismo. Para aumentar las defensas es recomendable asegurar la ingesta de: Verduras . Especialmente aquellas de hoja verde y verduras de la familia de las crucíferas (brócoli, coliflor, col rizada o kale, coles de Bruselas, etc.). Fruta fresca . En especial cítricos, por su contenido en vitamina C, la cual, además, tiene propiedades antioxidantes. Proteína. Mejor que sea magra y de calidad para preservar la masa muscular. Por ejemplo, pollo, pavo, conejo y pescado. En cambio, es importante reducir el consumo de carnes rojas y procesadas. La pérdida de masa muscular se ha asociado a mayor susceptibilidad de padecer diferentes enfermedades. Probióticos. Los microorganismos vivos tales como bacterias o levaduras, que proporcionan beneficios para la salud. Se encuentran en alimentos fermentados como el yogur, kéfir, kimchi, etc. Su consumo contribuye a una mejora de la microbiota intestinal. Alimentos ricos en fibra como vegetales, hortalizas, frutas, legumbres, frutos secos y semillas. Alimentos ricos en betacarotenos . Por ejemplo, calabaza, zanahoria, boniato, mango, etc. Los betacarotenos son precursores de la vitamina A, la cual está implicada en la modulación de la respuesta inmune. Frutos secos (como las nueces de Brasil y pipas de calabaza). Con 2 o 3 nueces de Brasil podemos conseguir cubrir los requerimientos de selenio diarios, metal implicado en diversos encimas de acción inmunitaria. Cómo reforzar el sistema inmune rápidamente Se puede fortalecer el sistema inmune y mejorar las defensas con una dieta equilibrada . Cobran importancia micronutrientes como las vitaminas A, C y D, algunas vitaminas del grupo B, el zinc y el selenio. Más allá de la alimentación, no debemos descuidar unos hábitos de estilo de vida saludables, los cuales también juegan un papel importante. Hábitos para subir las defensas Evitar el estrés con el fin de evitar una elevación permanente de cortisol. Mantener un peso saludable . Una ingesta deficiente o excesiva puede comportar consecuencias negativas para el sistema inmune. Realizar actividad física moderada de forma habitual. Practicar ejercicio ayuda mantener un sistema inmunitario más eficiente, además de eliminar bacterias de las vías respiratorias, así como a regular el estrés. Tener un sueño de calidad. El sueño y el sistema inmunitario están vinculados de forma bidireccional. La falta de sueño se ha asociado a la debilitación de la respuesta inmunitaria y a la reducción de la producción de anticuerpos. Evitar el tabaco y el alcohol. Su consumo debilita el sistema inmune y aumenta el riesgo de padecer múltiples enfermedades. No automedicarse. Limitar la toma de medicamentos a la prescripción médica. Abusar de algunos fármacos como los antibióticos , puede alterar nuestra respuesta inmune. Distribuir la ingesta en 2 o 3 comidas diarias, evitando picotear entre horas. Ceñirse a las comidas principales es una costumbre saludable. Limitar las horas de ingesta asegurando un ayuno de 12 a 16h. El ayuno promueve la regeneración celular (autofagia) y reduce indicadores de inflamación. La autofagia comporta múltiples beneficios para nuestra salud, entre ellos, el de combatir patógenos invasores. Evitar comer por la noche. Hábitos como cenar tarde, las recenas, despertarse por la noche y comer de madrugada, suelen desestabilizar nuestros ritmos circadianos . Exponerse al sol de 5 a 15 minutos diarios para conseguir unos niveles adecuados de vitamina D . El déficit de vitamina D está asociado con un mayor riesgo de varias enfermedades, ya que esta vitamina está implicada en el correcto desarrollo de los limfocitos T. Cómo saber si tengo las defensas bajas Existen algunos signos y síntomas que pueden estar relacionadas con el hecho de tener las defensas bajas: Sensación frecuente de cansancio y fatiga. Caída del cabello repentina o abundante. Tener infecciones de forma recurrente (herpes, otitis, infección urinaria, etc.). Cicatrización lenta de los tejidos. En las analíticas de sangre aparecen los valores de concentración de varios elementos celulares en sangre, el hemograma . Nos da información acerca de los valores de varias células del sistema inmunológico responsables de defender al organismo de elementos patógenos. Los niveles de linfocitos, neutrófilos, monocitos y eosinófilos, entre otros, pueden revelarnos el estado de nuestras defensas. En situaciones de defensas bajas se podrán establecer diferentes estrategias de inmunoterapia .
Adenoma Hepático y sus Características
Artículo especializado

Adenoma Hepático y sus Características

En el hígado pueden producirse una gran variedad de tumores, algunos de ellos benignos. Uno de estos últimos es el adenoma hepático. ¿Qué es el adenoma hepático? El adenoma hepático o adenoma hepatocelular (AHC) es un tumor hepático benigno y poco frecuente. Se manifiesta como un nódulo hepático que suele identificarse  inicialmente en una ecografía abdominal, como hallazgo incidental. Se trata de proliferaciones benignas de las células del hígado, los hepatocitos. Los datos de incidencia y prevalencia del adenoma hepático no están bien establecidos, si bien existe una prevalencia descrita de entre el 0,001 y el 0,004% y se diagnostica más comúnmente en mujeres de 35-40años (la proporción de mujeres respecto a los varones es de 10:1). Causas y factores de riesgo Varios estudios han respaldado el posible papel de las hormonas sexuales en la aparición del adenoma hepatocelular. Se ha supuesto que, en las mujeres que toman anticonceptivos orales a largo plazo se produce un aumento de 30-40 veces en la incidencia de AHC.  Se estima que el riesgo de desarrollo de este tipo de tumor aumenta 25 veces tras 10 años de tratamiento. Cerca del 4% de los casos tiene lugar en varones. La incidencia del AHC ha aumentado por el aumento del uso de sustancias anabolizantes en relación con el deporte o tras el empleo de esteroides androgénicos anabolizantes en los culturistas. El reciente aumento de la prevalencia del AHC también se asocia de manera apreciable con la elevación de la prevalencia de la obesidad y del síndrome metabólico. Existen asociaciones menos frecuentes como la enfermedad de almacenamiento de glucógeno de tipo I, III y IV, con un riesgo aumentado de adenomas inflamatorios (AHC-I), también el Adenoma hepatocelular familiar asociado a la diabetes de inicio en la madurez de tipo 3 (MODY3), la sobrecarga de hierro relacionada con la beta-talasemia y la hemocromatosis. El alcoholismo y el tabaquismo también se han asociado a la aparición de adenoma hepático en varones. Características y evolución de los adenomas hepáticos. Los adenomas hepáticos suelen ser lesiones solitarias, a veces pedunculadas o exofíticas, y de tamaño diverso. El tamaño oscila entre unos milímetros y 30 cm. Histológicamente, el adenoma hepático consiste en una proliferación de células hepáticas benignas dispuestas con un patrón trabecular con vasos sanguíneos finos por todo el tumor. Contienen varios subgrupos moleculares que están asociados a características morfológicas específicas y riesgos significativos de complicaciones, como lo son: La rotura del adenoma. La producción de hemorragias. La posterior malignización del adenoma. En casi todos los casos de ruptura espontánea o de hemorragia, la lesión tiene más de 5 cm, aunque los adenomas exofíticos (incluso los de menor tamaño) se asocian a un riesgo superior. La transformación maligna es relativamente infrecuente (menos del 1%), pero es más común en los adenomas hepáticos con mutaciones activadoras de la ß-catenina, mientras que los adenomas con mutación de HNF-1a rara vez sufren una transformación maligna. Desde un punto de vista práctico, el curso clínico de los adenomas hepáticos diagnosticados en las mujeres es con frecuencia más benigno, mientras que los diagnosticados en los varones tienen una incidencia significativamente superior de transformación maligna. Clasificación molecular de los adenomas hepatocelulares Mediante el análisis genómico, hasta el momento se han identificado claramente tres subtipos moleculares principales de AHC, y hay una cuarta clase no caracterizada en la actualidad. Adenomas hepáticos inactivados para HNF-1 a (AHC-H), que constituyen un 30-40% de los casos. Los AHC-H se definen por la inactivación del HNF-1a, un factor de transcripción que interviene en el control de la diferenciación y el metabolismo de los hepatocitos. Adenomas inflamatorios (AHC-I), que suponen un 40-55% de los casos. Los AHC-I constituyen un subgrupo heterogéneo por lo que respecta a la diversidad de mutaciones génicas, aunque todas las mutaciones descritas dan lugar a la activación de la vía de JAK/STAT. AHC con activación de ß -catenina (AHC- b ), que constituyen un 10-20% de los casos. Los AHC-b se definen por la activación de la ß-catenina en el interior de los tumores. AHC no clasificados, que suponen un 5-10% de los AHC. Un pequeño subgrupo no muestra características morfológicas específicas ni tiene ninguna de las mutaciones génicas descritas. Aunque a partir de 5cm aumenta el riesgo de complicaciones (tanto de sangrado como de aparición de un carcinoma hepatocelular), la determinación del subtipo molecular del adenoma muestra una intensa asociación con el riesgo de transformación maligna a cáncer hepático. De entre los diferentes subgrupos, los AHC-b son los que muestran el mayor riesgo de transformación maligna, incluidos los que tienen un fenotipo doble de ß-catenina e inflamatorio. Clásicamente se eliminaban quirúrgicamente casi todos los que habían sido diagnosticados. Sin embargo, los adenomas inferiores de 5cm y que no expresan ciertos marcadores (ß-catenina) solo se complican excepcionalmente, por lo que en la actualidad se mantiene un tratamiento conservador en algunos casos. Síntomas del adenoma hepático Uno de los principales síntomas del adenoma hepático es el dolor en la parte superior derecha del abdomen donde está situado el hígado. El dolor aparece en tumores muy grandes o cuando hay complicaciones como roturas y hemorragias, por lo que el diagnóstico se produce casualmente con la realización de una ecografía u otra prueba de imagen debido a otra causa.     Diagnóstico del adenoma hepático El diagnóstico radiológico del adenoma hepático no es sencillo. En cualquier caso, los métodos diagnósticos más empleados incluyen: La ecografía abdominal. Es útil tanto para diagnóstico como seguimiento. La eco-doppler y la ecografía con contraste. El TAC multifase. La RM con contrastes hepatoespecíficos. Es superior a todas las demás modalidades de diagnóstico por imagen y brinda la oportunidad de determinar el subtipo de AHC hasta en el 90% de los casos. Tratamiento y Seguimiento La estrategia terapéutica ha cambiado en los últimos años. Clásicamente, casi todos los adenomas eran extirpados o resecados por las posibles complicaciones. Sin embargo, actualmente se acepta una estrategia más conservadora. Ante un presunto adenoma hepatocelular, se recomienda repetir la evaluación con RM con contraste al cabo de 6 meses. Los tratamientos habituales incluyen: En un adenoma hepático con un tamaño persistentemente superior a 5 cm, o con un aumento del tamaño superior al 20% del diámetro, el tratamiento de primera línea recomendado es extirpar la totalidad del tumor y eliminar todo riesgo de transformación maligna. Las modalidades de tratamiento no quirúrgicas, como la embolización de las lesiones de mayor tamaño o la ablación de las más pequeñas, pueden utilizarse como alternativa a la resección. Se recomienda una resección o un tratamiento curativo para todos los adenomas hepáticos diagnosticados en los varones, dada la incidencia significativamente superior de transformación maligna que se da en ellos. Se recomienda una intervención curativa en el caso de los adenomas hepáticos con mutación de ß -catenina activada, sea cual sea su tamaño cuando se ha determinado la histología por biopsia. En las mujeres, los adenomas hepáticos de menos de 5cm en el examen inicial rara vez sufren una ruptura y la transformación maligna es menos frecuente. Se recomienda un cambio de estilo de vida, dejar de tomar anticonceptivos orales y un control del peso corporal. Las lesiones de menos de 5 cm deben ser evaluadas de nuevo al cabo de 1 año, y luego deben realizarse nuevas exploraciones de imagen a intervalos anuales. Un adenoma hepatocelular con un sangrado que comporte inestabilidad hemodinámica debe ser objeto de embolización. Además, la presencia de una lesión viable residual en un examen de imagen de seguimiento constituye una indicación para la resección.
Escara o úlcera por presión: ¿Qué es?
Artículo especializado

Escara o úlcera por presión: ¿Qué es?

La escara o úlcera por presión es una lesión de la piel causada por la presión en las partes de apoyo que ejerce el propio cuerpo. ¿Qué es una escara? Una escara o úlcera por presión es una lesión de la piel y los tejidos subyacentes con pérdida de sustancia cutánea producida por una presión prolongada o fricción. Se trata de un problema grave y frecuente en personas de edad avanzada. Representa una de las principales complicaciones de las situaciones de inmovilidad, en las que tienen lugar el aplastamiento de los tejidos por una prominencia ósea que ejerce presión durante un período prolongado sobre la superficie externa. Las presiones elevadas ejercidas sobre un área concreta durante un tiempo prolongado desencadenan un proceso isquémico que puede originar la muerte celular y la necrosis si no se interviene a tiempo. En la formación de la úlcera parece tener más relevancia la continuidad en la presión que su intensidad. Esto es debido a que la piel está diseñada para soportar presiones elevadas, pero sólo durante cortos períodos de tiempo. Cuál es la causa de una úlcera por presión Los principales factores que contribuyen al desarrollo de las escaras de la piel son: La presión . Es la fuerza que se ejerce en dirección perpendicular a la piel por la gravedad sobre el propio cuerpo. Esta provoca el aplastamiento de los tejidos que impide el flujo sanguíneo. La consiguiente hipoxia en los tejidos dará lugar a la necrosis. Es el factor de riesgo más importante. La fricción . En este caso, la fuerza actúa paralelamente a la piel, produciendo roces por movimiento o arrastre. La humedad es un factor que aumenta la fricción, además de macerar la piel. El pinzamiento vascular . Combina los efectos de presión y fricción que se pueden dar en algunas posturas. Grados de úlceras por presión Cuando aparece una úlcera por presión es necesario realizar una valoración integral e identificar su localización y el alcance de las lesiones. Los trocánteres de las caderas, el sacro, glúteos y talones son las zonas donde aparecen con mayor frecuencia. De igual modo, es necesario valorar el grado de las úlceras por presión identificadas: Grado 1 . Se produce eritema cutáneo que no palidece. Grado 2 . La úlcera es superficial y presenta aspecto de abrasión, ampolla o cráter superficial. Incluye pérdida de piel de espesor parcial que involucra la epidermis, dermis o ambas. Grado 3 . Se produce pérdida total del grosor de la piel que implica lesión o necrosis del tejido subcutáneo, que puede extenderse hacia abajo. Grado 4. Se produce pérdida total del grosor de la piel con destrucción extensa, necrosis del tejido o lesión en músculo, hueso o estructura de sostén. En este estadio pueden presentarse lesiones con caverna, tunelizaciones o trayectos sinuosos. Síntomas de las escaras Los síntomas y signos que acompañan a las úlceras por presión incluyen: Cambios en el color o en la textura de la piel. Inflamación. Supuración. Aumento de la temperatura al tacto de una zona de la piel. Como se ha visto en los diferentes grados, las úlceras de presión pasan por distintas fases de evolución y gravedad que se diferencian por su profundidad, severidad y afectación de tejidos. El grado de daño de la piel y los tejidos oscila desde cambios en el color hasta una lesión profunda que puede afectar a músculos y estructuras óseas. Escaras en personas mayores Cualquier persona que debe permanecer largo tiempo en cama o inmovilizada puede padecer úlceras por presión. Sin embargo, suele ser un problema muy habitual en las personas mayores, debido a que presentan una mayor proporción de movilidad reducida y de situaciones de salud que requieren largos períodos de reposo. De este modo, las escaras o úlceras por presión se producen por el contacto continuo de la piel con una superficie. Esta clase de contacto debe de ser continuo y durante un periodo largo de tiempo. Por lo tanto, el paciente tipo que pasa en cama un periodo largo de tiempo y que presenta una movilidad reducida suele ser una persona de edad avanzada. Cuidados de la piel en pacientes con escaras La curación de las úlceras y los cuidados que requieren dependerán de la causa, las características y la localización de las mismas. Sin embargo, se pueden establecer algunas recomendaciones sobre los cuidados que requieren las úlceras por presión: Independientemente de la causa, una úlcera debe mantenerse limpia y sin infección. Existen múltiples apósitos curativos con sustancias hidrocoloides, alginatos o ácido hialurónico capaces de acelerar la curación. El manejo de una úlcera debe tener en cuenta la fase en la que se encuentra y sus características. En ocasiones, la compresión adecuada con medias o vendas puede ser positiva para acelerar la curación, así como mantener las extremidades elevadas para mejorar el retorno venoso. Si se sospecha que hay una infección de la úlcera se debe recurrir a antibióticos. Estos pueden ser tópicos (en cremas) u orales, pero siempre prescritos por un médico. Se debe revisar la piel del enfermo inmovilizado o encamado, por lo menos una vez al día. Prestar especial atención a las zonas típicas de presión: talones, glúteos, espalda, codos y parte posterior de la cabeza. No utilizar sobre la piel alcohol o sustancias irritantes. Evitar la sequedad de la piel con el uso de cremas o aceites hidratantes que deben ser absorbidos completamente. Evitar el aire frío o seco. Utilizar ropa de cama de tejidos naturales y suaves. Mantenerla seca, limpia y sin dobleces ni arrugas. Colocar en las zonas típicas de presión protectores o apósitos acolchados. Llevar a cabo cambios de posición frecuentes durante el día y la noche.
Alergia al sudor y cómo identificarla
Artículo especializado

Alergia al sudor y cómo identificarla

En ocasiones se pueden producir reacciones alérgicas relacionadas con la interacción con el ambiente, incluyendo los cambios de temperatura, el calentamiento corporal e, incluso, ante la aparición del propio sudor. ¿Qué es la alergia al sudor? La alergia al sudor es una reacción anormal mediada por el sistema inmune ante el aumento de temperatura producido en el organismo que suele ir acompañado de la aparición de sudor. De este modo, se producen alteraciones en la piel, incluyendo dermatitis, enrojecimiento y ronchas en las zonas de la piel que presentan un mayor nivel de sudoración (axilas, brazos, piernas y abdomen). Se trata de una afección que se agrava cuando se practica deporte de manera intensa o durante el verano. La alergia al sudor está íntimamente ligada a la alergia al calor o urticaria colinérgica . En ella se presentan pequeñas pápulas de 2-3 mm con halo eritematoso normalmente en el tronco, brazos y piernas. Es causada por el aumento de temperatura corporal, ya sea de forma activa (ejercicio, estrés, etc.) o pasiva (exposición a agua caliente). El mecanismo por el cual se produce la alergia al sudor no es bien conocido. Parece obedecer a trastornos a nivel celular que determinan la liberación de histamina ante la presencia de acetilcolina procedente de las fibras nerviosas colinérgicas por causa de la detección del aumento de temperatura. También puede tratarse directamente de una reacción alérgica ante un alérgeno presente en el propio sudor que desencadena la reacción del sistema inmunitario. Síntomas de la alergia al sudor Los síntomas desencadenados por la alergia al sudor pueden aparecer a cualquier edad. Sin embargo, suelen ser más frecuentes en bebés y niños. También pueden aparecer en personas de edad avanzada y personas postradas en cama. Entre los síntomas más habituales se encuentran: Pequeñas ronchas rojas o sarpullido en las zonas de la piel que más transpiran o están más expuestas al sudor. Prurito o picor en las zonas afectadas. Costras y lesiones cutáneas debido al rascado que se produce por el picor. Por otro lado, cuando la persona permanece mucho tiempo expuesta a altas temperaturas o a situaciones de mucha sudoración, pueden aparecer síntomas como: Náuseas y vómitos. Diarrea. Dificultad para respirar. Fatiga. Cómo tratar la alergia al calor El tratamiento de la alergia al sudor y al calor consiste en cuidar el estado de hidratación corporal, además de hidratar bien la piel con cremas que presenten una acción calmante. También pueden ser beneficiosos los baños con agua fría y la utilización de ropa ligera, así como permanecer en ambientes frescos y aireados. De igual modo, como ocurre con otro tipo de alergias, pueden utilizarse medicamentos antihistamínicos para reducir los síntomas de la alergia al sudor y al aumento de temperatura. Se puede optar por antihistamínicos orales o cremas de uso tópico con componentes antihistamínicos. Debe ser siempre el Dermatólogo el que determine el tratamiento más conveniente en cada caso. Cómo tratar síntomas severos de la alergia al sudor Si las medidas y tratamientos señalados anteriormente no son suficientes para resolver el problema, se podría optar por la prescripción de cremas que incluyeran corticoides, siempre con la indicación expresa del Dermatólogo. Este tipo de medicamentos deben ser siempre utilizados con sumo cuidado, en pequeñas cantidades, extendiéndolas bien y durante breve período de tiempo para no causar perjuicios en la piel. El especialista en Dermatología decidirá la potencia del corticoide según la zona afectada, la edad del paciente y el tiempo de uso para evitar efectos adversos. A veces puede ser conveniente añadir un antibiótico para tratar las sobreinfecciones debidas al rascado del paciente por el picor. Finalmente, evitar los síntomas y reacciones que se producen debido a la alergia al sudor y al calor puede requerir la renuncia a realizar actividades deportivas o situaciones que provoquen una sudoración excesiva, como ambientes calurosos o situaciones estresantes. En ocasiones puede ser difícil conseguirlo, especialmente durante el verano. En casos extremos o si no se quiere renunciar, por ejemplo, a la realización de actividades deportivas, se puede optar por un tratamiento específico para reducir la sudoración, como la aplicación de lociones antitranspirantes o el tratamiento con bótox en zonas específicas de la piel. En cualquier caso, ante la aparición de una reacción alérgica de cualquier naturaleza, siempre es recomendable consultar con el Dermatólogo.
Chinches de cama: síntomas y tratamiento
Artículo especializado

Chinches de cama: síntomas y tratamiento

Las chinches de cama constituyen una de las plagas comunes más difíciles de controlar. Aunque la proliferación de insecticidas del pasado redujo su incidencia notablemente, sus infestaciones se han vuelto cada vez más frecuentes en los últimos años. La gran movilidad de la población y el aumento de las resistencias a los insecticidas, son dos de los principales factores. ¿Qué son las chinches de cama? Las chinches de cama − Cimex lectularius , pertenecientes a la familia Cimicidae, dentro del orden Hemíptera− son pequeños insectos que parasitan a las personas y se alimentan de su sangre. Tanto los adultos (machos y hembras), como las ninfas de las chinches de cama se alimentan de sangre. Los humanos son excelentes huéspedes para las chinches, ya que suelen vivir en espacios cerrados, duermen de manera regular en el mismo lugar y tienen una piel fina con una abundante irrigación sanguínea. La picadura que producen para obtener la sangre suele provocar picor y síntomas leves. Por otro lado, no existen evidencias que relacionen las chinches de la cama con la transmisión de infecciones o enfermedades humanas. Cómo identificar a las chinches de la cama Las chinches adultas presentan una coloración marronácea y una forma oval, con una longitud de 4 a 7 mm. Tienen seis patas y, aunque no tienen alas, pueden moverse a gran velocidad. Los huevos de las chinches de cama tienen un tamaño aproximado de 1 mm de largo por 0,5 mm de ancho. Su color es blanquecino y opaco. Sin contar las picaduras que provocan, los rastros que pueden ayudar a identificar la presencia de chinches de cama incluyen las mudas de los estadios ninfales, los huevos (eclosionados o sin eclosionar), las manchas de excrementos marrón oscuro o negras y un olor que recuerda al cilantro. Las ninfas son la versión en desarrollo de las chinches adultas y presentan una cutícula mucho más delgada y transparente. Las chinches se pueden encontrar en ambientes rurales y urbanos, tanto en domicilios como en albergues y hoteles. Síntomas de la picadura de chinches Las chinches de la cama suelen picar en áreas expuestas de la piel. De este modo, la mayoría de las picaduras se localizan en el abdomen, en el cuello, los brazos y las piernas. Habitualmente, pican dos o tres veces en la misma zona de la piel para succionar la sangre y continuar avanzando, produciendo por el camino más picaduras. Así, pueden encontrarse lesiones múltiples, a menudo con una distribución lineal o agrupadas. Las lesiones tienen una apariencia variable, a menudo como hinchazones o ronchas rojizas, parecidas a las picaduras de las pulgas. La molestia y el prurito producido por las picaduras suelen ser elevados y existe la posibilidad de infecciones secundarias por el rascado y reacciones alérgicas en casos esporádicos. Causas de una infestación de chinches Las chinches de cama se trasladan y dispersan gracias a los viajeros, en elementos como maletas, mochilas y también en algunos muebles. En lugares donde exista un constante cambio de personas residentes, como hoteles, residencias y albergues, el riesgo de aparición de chinches es más elevado. Las chinches de cama tienen muy bien definidos sus nidos o refugios, en los que se suele encontrar grupos de individuos en distintos estados de desarrollo, incluyendo huevos, ninfas y adultos. En estos nidos es donde se produce una parte esencial del ciclo de vida del insecto y donde completan su desarrollo. Cómo eliminar las chinches de cama Cuando se localizan chinches en una cama o domicilio, una de las cuestiones más importantes es realizar una inspección exhaustiva y profunda para identificar todas las zonas, habitaciones y camas afectadas. Si se aplican insecticidas y se dejan zonas al margen en las que también haya insectos, el tratamiento no habrá servido de nada, ya que volverán a proliferar en un periodo corto de tiempo. El lugar más habitual donde se pueden encontrar las chinches es la cama. Una inspección minuciosa conlleva desmontar la cama y analizar todas sus partes. Esto incluye superficies, costuras, recovecos y grietas. De este modo, se pueden encontrar chinches en diferentes zonas de la habitación, incluyendo: Estructura, patas y cabecera de la cama. Incluyendo las costuras, pliegues y debajo de los botones. Almohadas y cojines. Ropa de cama. Mesitas de noche y otros muebles cercanos. En la pared: hendiduras, grietas y papel pintado. Dentro de enchufes, interruptores, teléfonos, despertadores, etc. Bajo la moqueta. En maletas y bolsas de viaje. Etc. Una vez identificadas todas las zonas donde se encuentran las chinches anidadas, se debe proceder a aplicar tres productos de las distintas familias de insecticidas de manera secuencial para hacer frente a las posibles resistencias. En el caso de tejidos y prendas de vestir, el lavado a 60 °C durante 30 minutos es suficiente para matar a las chinches en cualquiera de sus estadios de crecimiento. Si fuera necesario o no se consiguiera erradicar la plaga, sería recomendable recurrir a los servicios de exterminación por parte de profesionales cualificados. Tratamiento de picadura de chinche Lo recomendable, una vez detectadas las picaduras de las chinches, es lavarlas con agua y jabón y aplicar una crema específica para picaduras que contribuirá a disminuir el picor. Si el picor es muy intenso, pueden ser de ayuda los antihistamínicos orales, que deberán ser prescritos por el especialista. Esto contribuirá a no rascarse, lo que evitaría la aparición de potenciales infecciones. De este modo, cuando el picor es muy intenso o se produce una reacción alérgica, es recomendable acudir al médico.
Eritrodermia: ¿Cómo se produce?
Artículo especializado

Eritrodermia: ¿Cómo se produce?

La eritrodermia es una enfermedad inflamatoria de la piel que, en su versión más grave, puede suponer la aparición de importantes complicaciones para el paciente, potencialmente mortales. La eritrodermia se caracteriza por el eritema generalizado y la descamación de la piel. Puede estar causado por una amplia variedad de enfermedades y factores exógenos. ¿Qué es la eritrodermia? La eritrodermia −anteriormente conocida como dermatitis exfoliativa− es un síndrome inflamatorio grave de la piel caracterizado por eritema y descamación cutánea que afecta a más del 90% de la superficie de la piel. Se trata de una urgencia dermatológica en el que los casos graves requieren el ingreso hospitalario. Es una patología poco frecuente que suele afectar más a los hombres (proporción hombre-mujer de 2-4 a 1). ¿Cómo se produce la eritrodermia? La eritrodermia suele constituir la etapa final de muchas enfermedades dermatológicas. De este modo, la eritrodermia suele asociarse a una exacerbación o agravamiento de una enfermedad de la piel preexistente. La causa más frecuente de eritrodermia es la psoriasis, representando el 25-50% de los casos, según algunos estudios. Otros trastornos cutáneos que pueden provocar eritrodermia incluyen: Dermatitis (incluyendo dermatitis atópica, dermatitis de contacto alérgica y dermatitis seborreica, entre otras). Pitiriasis rubra pilaris. Liquen plano. Linfoma cutáneo. Ictiosis La eritrodermia también se puede desarrollar espontáneamente en personas que no tienen antecedentes de trastornos cutáneos. Otra de las causas más habituales es la reacción frente a medicamentos. La lista de fármacos que pueden provocar eritrodermia es amplia. Incluye los medicamentos antiepilépticos, siendo la carbamacepina el fármaco antiepiléptico más comúnmente relacionado con este síndrome. El alopurinol, utilizado para el tratamiento de la gota, también es uno de los fármacos más relacionados, así como los antituberculosos en pacientes VIH seropositivos. Otros fármacos que también se relacionan con esta enfermedad incluyen: la fenitoína, los betalactámicos, las sulfonamidas, el fenobarbital, la sulfasalacina y los inhibidores de la bomba de protones. Finalmente, los materiales de contraste no iónico también se consideran como posibles inductores de la eritrodermia. Síntomas de la eritrodermia La eritrodermia se presenta de manera gradual, excepto en los casos de origen medicamentoso. Las placas de eritema o enrojecimiento se extienden y se fusionan hasta que acaban afectando a casi toda la superficie de la piel. En cuanto a la descamación , esta aparece de 2 a 6 días después. El aspecto de piel muestra un color rojo brillante, seco, caliente y áspero. Otro de los síntomas en la mayoría de los pacientes es el dolor y el prurito o picor. En las fases agudas, las escamas son grandes y de aspecto costroso, mientras que en los estadios crónicos tienden a ser de menor tamaño y más secas. Otros síntomas típicos en pacientes con eritrodermia incluyen: Temblores y sensación de frío. Hipotermia. Fiebre. Edema en la cara, los pies y las piernas. Caquexia o pérdida significativa y rápida de peso. Hepatomegalia y esplenomegalia. Diagnóstico de la eritrodermia El diagnóstico de la eritrodermia puede ser sencillo si se identifica el eritema generalizado y la descamación masiva de la piel. Sin embargo, el reto es poder determinar la enfermedad o factores causantes, por lo que el historial médico del paciente juega un papel crucial. Tratamiento de la eritrodermia El tratamiento requiere de la interrupción de cualquier medicamento innecesario y un examen dirigido a excluir cualquier tipo de malignidad subyacente. El tratamiento inicial, independientemente de la causa, incluye el control de la temperatura ambiental, por el deterioro termorregulador que experimentan los pacientes. La función de barrera de la piel puede mejorarse mediante baños coloides y compresas húmedas, junto con cremas emolientes y corticosteroides tópicos de baja potencia. Los antihistamínicos con efecto sedante intramusculares o intravenosos pueden disminuir el prurito, previniendo infecciones cutáneas debidas al rascado. El abordaje terapéutico inicial debe incluir también la valoración nutricional e hidroelectrolítica. En cualquier caso, el tratamiento de la eritrodermia también depende de la causa específica. En el caso de sospecha de que la eritrodermia esté causada por una reacción a un fármaco, se debe proceder a su retirada. De igual modo, si la eritrodermia es una manifestación de un linfoma cutáneo, se debe abordar el tratamiento del linfoma. En el caso de la eritrodermia psoriásica, los fármacos inmunomoduladores como la ciclosporina y el infliximab podrían ser los medicamentos con un efecto más rápido. Otros tratamientos de primera línea incluyen la acitretina y el metotrexato. El tratamiento de primera línea en pacientes adultos con dermatitis atópica grave, especialmente si el tratamiento tópico no ha dado resultados, incluye la fototerapia UVB de banda ancha y la inmunosupresión sistémica.
Células NK: ¿Cuál es su función?
Artículo especializado

Células NK: ¿Cuál es su función?

Las células natural killer (NK) cumplen un papel fundamental dentro del sistema inmune, protegiendo al cuerpo humano, especialmente de infecciones provocadas por microorganismos y de la proliferación de tumores al limitar su propagación y el daño posterior de los tejidos. Su nombre proviene de la habilidad “natural” que se observó en la década de 1970 de atacar tumores sin necesidad de ser sensibilizado o estimulado previamente, como sí lo requieren otros linfocitos como las células T citotóxicas. A la forma de reaccionar de las células NK se le denominó reactividad citotóxica natural. ¿Qué es la célula NK? Las células natural killer, células NK o células asesinas naturales forman parte del sistema inmunitario innato, esto es, la primera línea de defensa contra posibles infecciones o agresiones. Este incluye una serie de procesos capaces de activarse de manera rápida y eficaz, aunque con una especificidad limitada. Estos linfocitos son abundantes en ciertas mucosas y en el intersticio de los capilares pulmonares, mientras que su número es más reducido en los ganglios linfáticos . También han sido identificadas en el tracto gastrointestinal, en el hígado, en el bazo y en la sangre periférica, donde corresponden a un 5-15 % de los linfocitos circulantes. Los NK se clasifican como uno de los tres grupos de linfocitos, junto con las células T y las B. Los NK son producidos en la médula ósea y se caracterizan por ser morfológicamente grandes, presentando gránulos en su interior. Se encuadran en la primera línea de defensa frente a un amplio rango de patógenos, proporcionando protección frente a infecciones virales y bacterianas y ayudando a detectar y limitar el desarrollo de tumores cancerígenos. Su actividad “asesina” está mediada por la producción de citoquinas y su actividad citotóxica, existiendo cuatro subpoblaciones diferenciadas. Poseen diferentes receptores que les permiten interactuar con el resto de las células. Las células NK requieren al menos de dos señales para activarse. No solo la disminución en la expresión de HLA (antígenos leucocitarios) induce la activación de estas células, sino que también se necesitan las señales de los demás receptores, los cuales participan en la sumatoria de señales que definen la actividad de las células NK. Una vez activadas, las células natural killer liberan perforinas y granzimas, induciendo la ruptura de la membrana celular de la célula enemiga. Las perforinas son proteínas que se integran en la membrana provocando la formación de poros y su consecuente ruptura. Por su parte, las granzimas entran a la célula e inducen la apoptosis (muerte célula programada). Para diferenciar las células NK de otros linfocitos se pueden analizar los receptores de membrana. Al contrario que los linfocitos B y T, no presentan receptores BCR ni TCR. En el caso de los NK, las proteínas que se pueden encontrar en su membrana son la CD16 y CD56, cuya proporción varía dependiendo de la subpoblación celular de que se trate. ¿Cuál es la función de la célula NK? Parece claro que las células NK juegan un papel relevante en la protección frente a procesos infecciosos, tumorales y en otras situaciones como la inmunología reproductiva, tanto en abortos recurrentes como en fallos de implantación. La función de las células NK se ha podido averiguar gracias a la observación de individuos que presentan deficiencias y niveles reducidos de este tipo de células. A pesar de presentar un funcionamiento y un número adecuado del resto de linfocitos T y B, padecen infecciones virales recurrentes y tienden a desarrollar infecciones severas, como las causadas por los virus de la varicela zóster y el citomegalovirus, entre otros. De igual modo, en pacientes con algunos tipos de cáncer, como el de mama y el colorrectal, las alteraciones en las células NK se asocia a un mayor grado de progresión de la patología. De este modo, las principales funciones de las células Natural Killer son: Función citotóxica Es un tipo de reacción inmunitaria en la que una célula o microbio es recubierto por anticuerpos y es destruido por los glóbulos blancos. La función citotóxica es la más reconocida de las células NK y la ejercen sobre células tumorales, células transformadas por virus y células infectadas con bacterias y otros patógenos. Esta función se lleva a cabo en tres pasos: Reconocimiento de células diana. Contacto con células diana y formación de sinapsis inmunológica. Muerte de la célula diana inducida por las células NK. Dentro de esta capacidad de citotoxicidad celular, las células NK presentan dos tipos. Por un lado, la que se produce de forma natural y otra mediada por anticuerpos. De este modo, las células NK pueden reconocer de forma innata alteraciones en las células y activarse con el fin de destruirlas y también reconocer y matar células marcadas por los anticuerpos señaladas como dañinas. Función secretora de citoquinas Además de la acción citotóxica, las células NK al activarse tienen la capacidad de secretar diversos tipos de citoquinas −un tipo de proteínas reguladoras− como el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α), interferón gamma (IFN-γ) o el factor estimulante de colonias de granulocitos y monocitos (GM-CSF) que son de gran importancia en la proliferación, diferenciación y activación de otras células y la regulación de la respuesta inmunitaria. Función antitumoral Las células NK pueden detectar cambios en la expresión superficial de los antígenos leucocitarios humanos, lo que las cualifica claramente para detectar células que han sufrido una transformación maligna. La actividad antitumoral de estas células es realmente importante. Los estudios muestran que la baja actividad citotóxica de las células NK se correlaciona con un mayor riesgo de cáncer. ¿Dónde se encuentran las células NK? Las células NK se encuentran principalmente en la sangre y los tejidos linfáticos, especialmente el bazo. De este modo, este tipo de linfocitos aparece ampliamente distribuido en órganos como la piel, el intestino, el hígado, los pulmones y el útero, entre otros tejidos. ¿Cuánto viven las células NK? Las células NK viven unos pocos días (2-3), por lo que existe una constante producción de ellas cercana a los 100.000 millones al día. Están circulando constantemente, excepto cuando acuden a tejidos en proceso de inflamación.
Estimulación ovárica: ¿En qué consiste?
Artículo especializado

Estimulación ovárica: ¿En qué consiste?

La estimulación ovárica es un tratamiento médico que tiene el objetivo de estimular los ovarios, alcanzando así el desarrollo de varios folículos maduros que permitan conseguir el número máximo de ovocitos. En general, la estimulación ovárica es el primer tratamiento al que se somete la mujer −en el contexto de la reproducción asistida− permitiendo resolver los trastornos de ovulación que pudieran existir e incrementando la calidad y la cantidad de los óvulos que se pueden generan. ¿Qué es la estimulación ovárica? La estimulación ovárica consiste en la administración de hormonas femeninas inyectables capaces de inducir el crecimiento folicular múltiple con el objetivo de obtener un mayor número de óvulos viables. Este procedimiento se inicia entre el primer y tercer día de la menstruación. Las hormonas administradas son gonadotropinas exógenas: la hormona folículo estimulante (FSH) y la hormona luteinizante (LH). Ambas por vía subcutánea y en dosis superiores a las que se producen de manera natural en el organismo. De este modo, el aumento de la concentración plasmática de FSH y LH, afectarán tanto a la cantidad como a la calidad de los ovocitos obtenidos. En este sentido, el número de ovocitos obtenidos está relacionado con la dosis inicial de gonadotropinas administrada. Aun así, se pueden producir variaciones en función de las características individuales de cada paciente, como pueden ser la edad, los resultados de posibles ciclos previos de estimulación para reproducción asistida y de los datos de la estimación de la reserva ovárica. La dosis inicial más habitual en pacientes con una expectativa de respuesta normal es de 150-225 unidades internacionales. En cualquier caso, para optimizar la estimulación ovárica se debe encontrar un equilibrio entre el resultado que se desea conseguir con el mínimo riesgo para la paciente, evitando la sobreestimulación ovárica. ¿En qué procesos se aplica la estimulación ovárica? Cuando tener un hijo no es un proceso fácil y se dan casos de infertilidad y trastornos de la ovulación, muchas parejas se ven obligadas a recurrir a las técnicas de reproducción asistida para lograr el embarazo. Con el fin de incrementar las probabilidades de éxito es necesario someterse a la estimulación ovárica, para aumentar el número de ovocitos que se generan en la ovulación. La estimulación ovárica suele incluirse en casi todos los tratamientos de fertilidad, siendo especialmente efectivo cuando la edad de la madre es elevada (a partir de los 35 años la función ovárica se ve disminuida), principal factor relacionado con una menor calidad y cantidad de óvulos. Además, la estimulación ovárica se suele utilizar para obtener un mayor número de ovocitos en casos de donación o cuando la mujer opta por la congelación si desea retrasar la maternidad. ¿En qué consiste la estimulación ovárica natural? La estimulación ovárica solo es posible mediante la utilización de hormonas de la ovulación y a través de inyecciones. No existe un método más natural. La administración, aunque es mediante inyecciones, es sencilla y no duele. Inicialmente se utilizaban gonadotropinas menopáusicas urinarias que contenían concentraciones variables de hormona luteinizante y hormona folículo estimulante. Posteriormente se desarrollaron la FSH y LH recombinantes, lo que aportó fármacos con dosis constantes y de mayor disponibilidad. Por otro lado, la fecundación in vitro natural es aquella en la que no se lleva a cabo una estimulación ovárica, por lo que el número de óvulos disponibles para su posterior extracción será menor. Tratamiento de la estimulación ovárica En la actualidad se dispone de un gran arsenal de fármacos inductores de estimulación ovárica, siendo las gonadotropinas (FSH y LH) los más empleados dentro de la técnica de reproducción in vitro. La individualización del tratamiento de estimulación ovárica permite la predicción de la respuesta ovárica a la acción de las gonadotropinas. Este modelo tiene por objeto conseguir el mejor resultado posible en tasas de embarazo e hijo vivo, equilibrando los riesgos derivados de la intervención farmacológica como la hiperestimulación, así como los riesgos de cancelación del ciclo por baja respuesta. La respuesta a la estimulación ovárica dependerá de la reserva ovárica, de la variabilidad funcional ovárica mensual y de las características de estimulación que se lleve a cabo. Normalmente se considera deseable una respuesta adecuada para obtener de 5 a 15 ovocitos (alcanzando las mayores tasas de embarazo en torno a los 15 ovocitos), ya que respuestas superiores o inferiores suelen provocar la finalización  del tratamiento. En cualquier caso, la decisión sobre el tipo de estimulación, las gonadotropinas y las dosis dependerá del ginecólogo, en función de las características de la pareja y siempre teniendo en cuenta su opinión.
La coenzima Q10 en el embarazo
Artículo especializado

La coenzima Q10 en el embarazo

La coenzima Q10 (CoQ10) es una sustancia presente de forma natural en las células humanas. Entre otras muchas acciones, se relaciona con beneficios para la fertilidad y para diferentes aspectos del embarazo.     Qué es la coenzima Q10 La coenzima Q10 −o ubiquinona, nombre que recibe por estar presente en multitud de tejidos− es un compuesto presente en la mayoría de las células, cuya principal característica es su naturaleza antioxidante que contribuye al crecimiento y mantenimiento celular. La principal función de la coenzima Q10 en el organismo es promover el crecimiento celular y la protección de las células. Además, son necesarias cantidades adecuadas de CoQ10 para la respiración y obtención de energía a nivel celular. En las células que tienen altos requerimientos de energía es dónde se encuentras las mayores concentraciones de coenzima Q10, incluyendo las células del corazón, hígado y riñón. En condiciones normales de salud, la CoQ10 no necesita ser suministrada a través de suplementos, ya que el organismo se encarga de sintetizar las cantidades suficientes de esta coenzima. No obstante, uno de los factores que determinan la disminución de los niveles de CoQ10 del organismo es el paso del tiempo. De este modo, el envejecimiento es una de las principales causas de presentar niveles disminuidos de coenzima Q10, haciendo necesario el consumo de suplementos. Por otro lado, la CoQ10 se encuentra en diferentes alimentos (principalmente carnes, pescados y frutos secos), aunque en cantidades escasas como para aumentar significativamente los niveles de CoQ10 en el organismo. En el curso de numerosos procesos patológicos, en los que existe una deficiencia de CoQ10, puede beneficiarse de su suplementación, incluyendo enfermedades mitocondriales, fibromialgia, enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas, cáncer, diabetes mellitus e infertilidad, entre otras. Beneficios de la coenzima Q10: fertilidad y embarazo Las posibilidades de embarazo disminuyen a medida que aumenta la edad. Esta situación puede estar motivada por diversidad de causas, pero el problema más común es la disminución en la calidad de los óvulos y espermatozoides. El proceso para iniciar el desarrollo del embrión, una vez producida la fecundación, requiere una gran cantidad de energía, que es suministrada por las mitocondrias dentro de las células. En este sentido, los óvulos y espermatozoides tienen más mitocondrias que cualquier otra célula del cuerpo. En todo el proceso la coenzima Q10 juega un importante papel. Algunos estudios muestran que la suplementación de coenzima Q10 en mujeres en tratamientos de fertilidad pueden mejorar la tasa de embarazo. De igual modo, la CoQ10 en hombres con infertilidad puede mejorar la motilidad de los espermatozoides, aumentar el número de espermatozoides viables y mejorar la penetración del espermatozoide en el óvulo. En cualquier caso, la evidencia ofrecida por los estudios realizados hasta la fecha no permite ser concluyentes. La coenzima Q10 y la preeclampsia La preeclampsia es una complicación del embarazo que conduce a severas complicaciones a nivel cardiovascular que ponen en peligro las vidas de la madre y el bebé. Tiene un claro componente autoinmune y su principal síntoma es la hipertensión arterial. En comparación con mujeres no embarazadas y embarazadas sanas, las pacientes con preeclampsia presentan concentraciones plasmáticas de coenzima Q10 significativamente más bajas. En este sentido, el efecto del estrés oxidativo a nivel cardiovascular puede jugar un papel importante en la aparición de la preeclampsia, incrementando la producción de factores proinflamatorios y vasoconstrictores, los cuales determinan la degeneración vascular y la aparición de hipertensión arterial y proteinuria. De este modo, la suplementación exógena de CoQ10 en pacientes con alto riesgo de desarrollar esta patología podría tener un efecto preventivo (disminuyendo a la mitad las posibilidades de padecerla). La coenzima Q10 en la prevención de complicaciones en el embarazo Existen estudios que han mostrado la efectividad de la CoQ10 en prevenir otras complicaciones, además de la preeclampsia. Unos niveles adecuados del antioxidante han mostrado la capacidad de mejorar diferentes aspectos de la salud de la mujer embarazada, así como la del bebé. Algunos de los beneficios asociados al CoQ10 incluyen: Resultado final del embarazo . Existe una correlación positiva entre los niveles plasmáticos de coenzima Q10 y los resultados finales del embarazo. En los casos en los que el estrés oxidativo puede ocasionar ciertas complicaciones, los niveles de CoQ10 aparecen aumentados, como en la restricción del crecimiento intrauterino y la hipoxia intrauterina, entre otras situaciones. Diabetes gestacional . En pacientes con diabetes del embarazo se observan incrementos en la concentración plasmática de CoQ10, lo que podría señalar un papel compensatorio para contrarrestar el efecto de estrés oxidativo causado por la hiperglucemia y la resistencia a la insulina. Estilo de vida saludable durante el embarazo . Unos hábitos saludables que incluyan la realización regular de ejercicio físico, la evitación de tóxicos como el tabaco y el alcohol se relacionan con concentraciones plasmáticas elevadas de antioxidantes, incluyendo la coenzima Q10. Reducción de marcadores proinflamatorios . La CoQ10 es capaz de reducir los niveles de algunos marcadores proinflamatorios que están asociados a la pérdida del embarazo. Reducción de gestaciones anormales . Como se considera que la disfunción mitocondrial y el daño del material genético producidos por el estrés oxidativo pueden jugar un importante rol en la aparición de problemas en el embarazo, es posible que la coenzima Q10 contribuya a la prevención de los procesos degenerativos gracias a su cualidad antioxidante. En cualquier caso, la relación entre unos niveles elevados de CoQ10 durante el embarazo y un mejor pronóstico y evolución del mismo parece claro. Sin embargo, no existen evidencias sólidas sobre la efectividad de su suplementación.
Ver todos los artículos especializados
PLANES Savia

Telemedicina 24h.
Olvida los riesgos, las esperas y desplazamientos.

Videoconsulta, Chat médico, consultas telefónicas... Tú decides.

Ver planes Savia

Regístrate y elige el plan Savia que prefieres para empezar

Puedes probar nuestros servicios gratis con el Plan Basic o suscribirte a directamente al plan Premium. Además, si eres Premium tendrás un 10% de descuento en todas tus compras de pruebas, consultas o tratamientos en los mejores centros médicos.

Registrarte gratis
Comparar todos los planes
Signos y síntomas
Todos los signos y síntomas
Contenidos sobre enfermedades
Somos conscientes de que los conceptos médicos pueden resultar confusos si no te los explican con claridad. Para evitar esto, le hemos pedido a nuestros profesionales que preparen estas fichas en donde podrás acceder a información relevante sobre enfermedades que te ayudará a entender de una manera sencilla por qué se producen y por qué es necesario su tratamiento.
Ver todas las enfemedades
Listeriosis
Enfermedad

Listeriosis

¿Qué es la listeriosis? La listeriosis es una infección producida por la bacteria “listeria monocytogenes” presente en animales, es una zoonosis. Es una infección poco frecuente con una morbilidad de unos 30%, pero una mortalidad elevada en grupos de riesgo que puede llegar al 70%. En los casos de infección en recién nacidos la mortalidad ronda el 50%. La listeria se puede adquirir a través de carnes, leche y monocytogenes de verduras contaminadas por animales enfermos, que no son correctamente tratadas, o también por aguas contaminadas. ¿Por qué se desarrolla la listeriosis? La listeria se desarrolla por la contaminación de ciertos alimentos, entre ellos, la leche cruda y los quesos que con ella se fabrica, carne cruda o mal cocinada, verduras crudas, embutidos, paté. La listeria se adquiere por vía gástrica, por la ingestión de estos productos contaminados , también por contacto con animales contaminados por esta bacteria en las granjas.  Estos productos contaminados por la “listeria monocytogenes” dan lugar al contagio en las personas . Las mujeres embarazadas que sufren la enfermedad pasan la misma a través de la placenta al feto, ya que, en la placenta, pueden aislarse listerias. Causas de la listeriosis La causa de la listeriosis es la infección por consumo de leche cruda o carnes mal preparadas , también se puede encontrar la listeria en ciertas verduras y en aguas contaminadas. Las personas que ingieren la bacteria pueden desarrollar la enfermedad, siendo más sensibles a las mismas las personas mayores de 50 años , los inmunodeprimidos, las mujeres embarazadas, los fetos y los recién nacidos. Síntomas de la listeriosis La infección por la bacteria da lugar a una infección gastrointestinal , que puede estar acompañada de fiebre, en algunos casos, en especial en personas inmunodeprimidas, puede dar lugar a septicemia, en mujeres embarazadas la infección en el feto puede dar lugar a partos prematuros o muertes al nacer . Los bebés recién nacidos son más sensibles a la bacteria y pueden sufrir meningitis con mayor frecuencia. En los casos de recién nacidos afectados en el momento del parto o cercano a él, pueden sufrir la muerte hasta en el 50% de los casos. En las infecciones durante el primer trimestre de embarazo se suele producir un aborto . En los adultos puede ocasionar gastroenteritis, neumonías, septicemia, meningitis y encefalitis. Puede dar lugar también a letargo, pérdida de apetito, ictericia, dificultad respiratoria, vómitos, erupción cutánea y shock, son los síntomas más frecuentes en los recién nacidos afectados por esta bacteria. Los niños que sobreviven tras una afectación fetal de la listeria pueden tener daños cerebrales y del sistema nervioso central a largo plazo asociados a retraso en el desarrollo, pudiendo dar lugar a minusvalías permanentes en estos niños. Diagnóstico de la listeriosis El diagnóstico de la listeria se debe hacer mediante la búsqueda de la bacteria en orina, en heces, en sangre, en el líquido cefalorraquídeo y, en mujeres embarazadas, se debe buscar en el líquido amniótico. Prevención de la listeriosis La prevención de la listeria pasa por el cocinado efectivo de las carnes y por un control de garantía de la zoonosis en animales, para que la bacteria no pueda contaminar los alimentos que se obtienen de estos. Es necesario lavarse bien las manos después de manipular alimentos crudos o tocar animales de granja que puedan estar contaminados, y desinfectar los utensilios que se utilizan para manipular estos alimentos   Tratamiento de la listeriosis El tratamiento de la listeria se realiza mediante antibióticos , entre ellos, el tratamiento más eficaz es la ampicilina y trimetopim sulfametoxazol. ¿Es contagiosa la listeriosis? No, la listeriosis no es contagiosa persona a persona , solo se contagia por ingestión de leche cruda, carnes mal cocidas, embutidos y verduras o aguas contaminadas por la listeria. Sin embargo , sí se produce una transmisión vertical de la madre al feto a través de la placenta. Grupos de riesgo Los grupos de riesgos para la listeria y su mortalidad son en primer lugar los adultos mayores de 50 años , siendo más peligrosa según aumenta la edad del paciente. Pacientes inmunodeprimidos , como enfermos con tratamientos anticancerígenos, con tratamientos inmunosupresores y con tratamiento corticoideo y, también, pacientes con enfermedades crónicas como la diabetes. El último grupo de riesgo son las mujeres embarazadas que, durante el primer trimestre de embarazo pueden sufrir un aborto, en casos más avanzados pueden sufrir un parto prematuro y, en la época próxima al parto, el feto puede infectarse tanto a nivel intraútero como en el momento del parto. Estos niños tienen un riesgo de mortalidad de hasta el 50% de los casos. Las madres que están embarazadas van a transmitir a través de su sangre la infección a la placenta, produciendo una corioamnionitis y, a través de esta, se va a transmitir la infección al feto.
Taquicardia Ventricular
Enfermedad

Taquicardia Ventricular

¿Qué es la taquicardia ventricular? La taquicardia ventricular es la arritmia cardiaca que se produce por el aumento de los latidos ventriculares , perdiendo el corazón su función de bomba efectiva ya que, al latir tan rápido, los ventrículos no se llenan de sangre correctamente y, por tanto, la sangre expulsada por ellos es menor de la necesaria. Tipos de taquicardia ventricular La taquicardia ventricular se clasifica en función del tiempo de duración: Taquicardia sostenida: cuando la duración es mayor de 30 segundos. Taquicardia no sostenida: cuando la duración es menor de 30 segundos. Causas de una taquicardia ventricular La causa más frecuente de una taquicardia ventricular es la complicación de un infarto de miocardio . No necesariamente ocurre de forma inmediata, en muchos casos, la taquicardia se establece tiempo después de este proceso, pudiendo transcurrir incluso años antes de que aparezca. Síntomas de una taquicardia ventricular Los síntomas de la taquicardia ventricular son palpitaciones, mareo, descenso de la tensión arterial, disnea, fatiga y pérdida de conocimiento . Algunos pacientes que presentan taquicardia ventricular pueden permanecer asintomáticos, encontrándose la anomalía en el contexto de una exploración física por otra causa . Tratamiento de una taquicardia ventricular El tratamiento de la taquicardia ventricular es el que conlleve el frenado del latido cardiaco, entre ellos destacan los siguientes: Cardioversión eléctrica: en ella se trata de dar un choque eléctrico que revierta el ritmo taquicárdico a ritmo normal. Ablación por radiofrecuencia: en ella se introduce un catéter que emite una radiofrecuencia en su extremo, el catéter se introduce desde la vena hasta la zona ventricular, se detecta la vía accesorios y se procede a quemar por radiofrecuencia, evitando la taquicardia ventricular. También se puede implantar un desfibrilador que da una descarga para revertir al ritmo sinusal cuando es necesario. Tras las medidas intervencionistas, es posible que el especialista indique fármacos que mantengan el ritmo cardíaco dentro de lo normal. Pruebas complementarias de una taquicardia ventricular La prueba complementaria principal es el electrocardiograma, que permite conocer el ritmo cardiaco en el momento, en caso de que este sea normal, es necesario realizar un Holter, que va a permitir conocer el ritmo a lo largo de 24 horas , pudiendo localizar las situaciones en que se presenta la taquicardia y valorando el tiempo y la duración de la misma, para poder decidir el mejor tratamiento a realizar. Factores desencadenantes de una taquicardia ventricular El factor desencadenante de una taquicardia ventricular es una vía de reentrada de la conducción eléctrica que hace contrarse a los ventrículos, esta vía hace que el latido cardiaco no parta del nodo sinusal y siga una vía de conducción normal, sino que se establece una vía anómala que hace que el latido sea más rápido . Causas de una taquicardia ventricular La causa de una taquicardia ventricular es la enfermedad isquémica, ya sea tras un infarto agudo o en proceso crónicos en el que, tras años de un infarto, aparece la taquicardia . Complicaciones de una taquicardia ventricular Las complicaciones de una taquicardia ventricular vienen dadas por la falta del efecto de bomba del corazón, esto da lugar a que se produzca disnea intensa, desmayos y pérdidas de conocimiento. La complicación más importante es el paro cardiaco, que puede lleva a una muerte súbita o incluso a una fibrilación ventricular, que es similar al paro cardiaco . Prevención de una taquicardia ventricular La prevención de una taquicardia ventricular es la prevención de enfermedades cardiovasculares, con control de factores de riesgo evitando el tabaco, con control de la tensión arterial, del colesterol y de la diabetes mellitus. Especialidades a las que pertenece El especialista encargado del control de la taquicardia ventricular es el especialista en cardiología. Del control de los factores de riesgo cardiovasculares se encarga el especialista en medicina de familia. Preguntas frecuentes ¿Cuántas pulsaciones por minuto es lo normal? Las pulsaciones normales son las que varían entre 50 y 100 latidos por minuto. Por debajo de 50 latidos por minuto hablamos de bradicardia, es decir, el corazón va más lento de lo normal. Por encima de 100 latidos por minuto hablamos de taquicardia, esto quiere decir que el corazón va más rápido de lo normal. ¿Qué es una arritmia cardíaca y qué la produce? La arritmia cardiaca es la alteración en el ritmo cardíaco normal, en vez de latir el corazón de forma rítmica, en el que cada latido está a la misma distancia del anterior y posterior, en una arritmia cardiaca la distancia entre los diferentes latidos es diferente entre sí. La causa de las arritmias cardiacas son las alteraciones en el seno, en la llamada enfermedad del seno, cicatrices tras infartos que pueden dar lugar a vías anormales en la conducción, ya sean a nivel auricular o ventricular. También puede producirse por alteración en la conducción eléctrica de forma congénita, como es el caso del Wolff-Parkinson White. Las alteraciones hormonales como el hipertiroidismo y el hipotiroidismo, también pueden producir arritmias cardíacas, y con el consumo de ciertos fármacos o drogas como la cocaína también se producen alteraciones. ¿Cuál es la tensión normal? La tensión normal se establece en un rango en que la tensión sistólica, conocida coloquialmente como la alta, está en niveles de entre 110 y 140 milímetros de mercurio y, la tensión diastólica, conocida como la baja, oscila entre niveles de 60 a 90 milímetros de mercurio. ¿Cuáles son los síntomas de estrés y ansiedad? Los síntomas de estrés y ansiedad pueden ser variados; el paciente puede presentar palpitaciones, taquicardia, sudoración, sensación de falta de aire, sensación de opresión en el pecho, mareos, vértigos, malestar intestinal, sudoración profusa, pérdida de conocimiento, preocupación excesiva por problemas pequeños que el paciente magnifica, preocupación de que algo malo va a ocurrir y miedo a enfermedad, entre otros. ¿Cuáles son los síntomas de la taquicardia? El síntoma inicial de la taquicardia son las palpitaciones, además se presenta disnea, fatiga al caminar rápido o al hacer esfuerzos, mareos, pérdida de conocimiento, dolor torácico y cansancio.
Ovarios Poliquísticos
Enfermedad

Ovarios Poliquísticos

Actualizado el día 15/09/2021 El síndrome del ovario poliquístico es la patología endocrina más frecuente en mujeres en edad fértil, aunque permanece infradiagnosticado. Se trata de un síndrome complejo y heterogéneo en cuanto a su presentación, evolución y consecuencias a corto y largo plazo. ¿Qué es el síndrome de ovarios poliquísticos? El síndrome de ovarios poliquísticos determina la aparición de quistes (pequeñas cavidades llenas de líquido) en los ovarios, debido a una producción excesiva de hormonas masculinas. El síndrome de ovarios poliquísticos agrupa una colección de signos y síntomas que incluye, además de la producción de hormonas masculinas por encima de lo normal, disfunción ovulatoria con prolongación, disminución de la frecuencia o ausencia de los períodos menstruales con escasa liberación de óvulos y aparición de quistes en los ovarios . El signo clínico más característico determinado por el hiperandrogenismo es el hirsutismo o exceso de vello siguiendo un patrón masculino. También puede aparecer acné y alopecia. Esta alteración endocrina afecta aproximadamente a 1 de cada 10 mujeres en edad reproductiva y está relacionado directamente con la disminución de la fertilidad. Causas del síndrome de ovarios poliquísticos Como en la mayoría de los síndromes, no existe una única causa para los ovarios poliquísticos. Sí existe una disfunción neuroendocrina con un exceso de hormona luteinizante, que es la encargada de regular la secreción de testosterona, impidiendo a los óvulos madurar lo suficiente y que, en lugar de ser expulsados de los ovarios durante la ovulación, permanezcan en el interior formando los quistes. También existe un trastorno metabólico con resistencia a la insulina e hiperinsulinemia, lo que también estimula la producción de andrógenos. Otros factores que se relacionan con la enfermedad y que pueden influir en el desarreglo hormonal son la obesidad , una alimentación deficiente y una vida sedentaria, entre otros. Finalmente, el síndrome de ovario poliquístico puede tener causas genéticas, por alteración o mutación de genes, lo que determina que sea una patología altamente hereditaria. Síntomas Los síntomas del síndrome de ovarios poliquísticos pueden incluir: Menstruaciones irregulares . Es común la oligomenorrea (disminución hasta 6-8 reglas anuales) o amenorrea (ausencia de regla durante varios periodos menstruales seguidos). Estos ciclos menstruales irregulares se asocian con una disminución en la ovulación y mayores tasas de infertilidad. Hirsutismo y síntomas virilizantes . El exceso de hormonas masculinas (hiperandrogenismo) determina la aparición de síntomas virilizantes, como el aumento de vello en diferentes zonas como la cara, muslos, abdomen, espalda y antebrazos. Otros síntomas incluyen clitoromegalia, alopecia, voz grave, hipotrofia mamaria y aumento de la masa muscular. Acné y piel grasa. La resistencia a la insulina puede conducir a la aparición de diabetes, hipertensión arterial, aumento del colesterol y obesidad, entre otros. Aumento de peso . Dolor pélvico . Manchas de color marrón oscuro en la piel. Pruebas y exámenes para el diagnóstico del síndrome de ovarios poliquísticos En un tercio de las mujeres pasan más de 2 años hasta que se les diagnostica la enfermedad. De ahí que se deba poner el foco en dos cuestiones específicas para identificar a los pacientes con mayor riesgo: mujeres con exceso de vello corporal o facial con un patrón masculino y mujeres con un historial de irregularidad menstrual u oligoamenorrea. Las pruebas complementarias y exámenes para el diagnóstico del síndrome de ovarios poliquísticos deben incluir: Examen físico. Examen pélvico. Análisis de sangre completo que incluya determinaciones hormonales, en especial, las hormonas masculinas. Ecografía ginecológica de alta resolución. Tratamiento del síndrome de ovario poliquístico El síndrome de ovario poliquístico no tiene cura, pero sí se pueden establecer metas terapéuticas para diferentes aspectos de la enfermedad. Tratamiento no farmacológico Los cambios en el estilo de vida pueden suponer una mejora considerable de los diferentes parámetros alterados por la enfermedad. La pérdida de peso, una alimentación sana y realizar ejercicio físico de manera regular puede favorecer la regulación hormonal, mejorar la sensibilidad a la insulina, aumentar la fertilidad y hacer que mejoren todos los síntomas. Tratamiento farmacológico Los anticonceptivos hormonales pueden ser adecuados para regular la producción de hormonas y de esta manera normalizar el ciclo menstrual. También pueden incidir positivamente sobre el acné y el crecimiento del vello corporal. El tratamiento hormonal como los antiandrógenos que regulan el nivel de las hormonas masculinas mejoran el acné y el vello corporal. Por otro lado, el uso de antidiabéticos orales como la metformina puede ayudar a regular los niveles de insulina y, por tanto, a regular los ciclos menstruales. Por último, se pueden utilizar inductores de la ovulación en el caso de pacientes que deseen quedarse embarazadas. Factores desencadenantes del síndrome del ovario poliquístico Como en la mayoría de síndromes, no existe un único desencadenante del síndrome del ovario poliquístico. Por el contrario, existen diversos factores que pueden determinar un mayor riesgo de que aparezca la patología. Factores de riesgo de los ovarios poliquísticos Los factores de riesgo del síndrome de ovarios poliquísticos pueden incluir una alimentación deficiente, el exceso de peso y la obesidad y una vida sedentaria. También puede haber factores genéticos que hacen que la enfermedad sea hereditaria en base a determinados cambios o mutaciones genéticas. Complicaciones Las mujeres que padecen el síndrome de ovario poliquístico pueden presentar una serie de complicaciones asociadas, entre ellas: Síndrome metabólico. Diabetes tipo 2 y obesidad. Hipertensión arterial. Enfermedades cardiovasculares. Trastornos menstruales, infertilidad y abortos. Crecimiento excesivo de vello. Apnea obstructiva del sueño. Cáncer de endometrio. Depresión y ansiedad. Prevención Existe una serie de recomendaciones que pueden ayudar a reducir el riesgo de padecer la enfermedad y, en todo caso, atenuar los síntomas y regular los ciclos menstruales. Además del tratamiento médico, es importante conseguir una buena calidad de vida eliminando el estrés, realizar ejercicio físico de manera regular, mantener una dieta saludable y evitar el exceso de peso y la obesidad. Especialidades para el síndrome del ovario poliquístico El síndrome de ovarios poliquísticos es tratado por los médicos especialistas en Endocrinología y en Ginecología. ¿Necesitas atención presencial con un especialista en ginecología? En Savia reserva una consulta con los mejores profesionales sin esperas. Preguntas frecuentes ¿Cuáles son los síntomas de quistes en los ovarios? Los síntomas de quistes en los ovarios son dolor en la parte baja del abdomen, hinchazón y sensación de plenitud abdominal, dolor durante las relaciones sexuales o dolor durante la defecación, entre otros. ¿Qué riesgos implica el ovario poliquístico? El síndrome de ovario poliquístico aumenta el riesgo de infertilidad, cáncer de endometrio, metabolismo anormal de la glucosa y dislipidemia. ¿Qué produce quistes en los ovarios? Los quistes de ovarios suelen tener un componente genético, pero también se producen por una alteración hormonal, endometriosis, embarazo, infecciones pélvicas o el síndrome de ovarios poliquísticos. ¿Cuál es el tamaño normal de un quiste de ovario? Un quiste de ovario suele medir menos de 5 cm. En el síndrome de ovarios poliquísticos suelen aparecer al menos 12 folículos que suelen medir de 2 a 10 mm. ¿Qué son los folículos de los ovarios? Los folículos son estructuras anatómico-funcionales que forman parte del ovario y que albergan en sus paredes internas al ovocito y a otras células productoras de estrógenos. ¿Qué es un quiste funcional? En los ovarios se producen folículos que son estructuras funcionales que producen hormonas y liberan el óvulo durante la ovulación. Cuando un folículo normal continúa creciendo, se denomina quiste funcional. No suelen causar síntomas y desaparecen por sí solos. ¿Cuánto tiempo tarda en quitarse un quiste de ovario? Por norma general, un quiste de ovario se rompe en el momento de la ovulación, pero algunos resisten y pueden tardar hasta 3 meses en desaparecer. Bibliografía Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia. Estudio y tratamiento de la anovulación en el síndrome de ovarios poliquísticos. Prog Obstet Ginecol 2017; 60(5): 505-516 . Azziz R. Polycystic Ovary Syndrome. Obstet Gynecol 2018; 132(2): 321-336. doi: 10.1097/AOG.0000000000002698 . McCartney CR, Marshall JC. Polycystic Ovary Syndrome. N Engl J Med. 2016 Jul 7;375(1):54-64. doi: 10.1056/NEJMcp1514916 .
Enfermedad de Addison
Enfermedad

Enfermedad de Addison

¿Qué es la enfermedad de Addison ? La enfermedad de Addison es un trastorno que sucede cuando no se produce suficiente cantidad de hormonas en las glándulas suprarrenales . Suele haber un déficit de hormona cortisol y de aldosterona. Tipos de insuficiencia suprarrenal Existen algunas tipologías de este trastorno, que se pueden diferenciar en: Insuficiencia Suprarrenal Primaria o Enfermedad de Addison: cuando se lesiona la corteza y no produce suficientes hormonas adrenocorticales. Suele ser una enfermedad autoinmune. Insuficiencia Suprarrenal Secundaria: es la falta de producción de hormonas adrenocorticotrópica de la hipófisis. A veces se pone de manifiesto cuando se deja de tomar de repente un tratamiento a base de corticoesteroides. Insuficiencia Suprarrenal Aguda o Crisis de Addison: la diferencia con la enfermedad de Addison radica en que los síntomas aparecen de forma repentina a consecuencia de una tensión física provocada por una enfermedad, lesión o infección, y puede llegar a provocar la muerte si no se trata a tiempo. Causas de la enfermedad de Addison La enfermedad de Addison es causada por una lesión en la corteza de las glándulas suprarrenales, ya sea originada por una enfermedad autoinmunitaria, un tumor, una infección o una hemorragia . Síntomas de la enfermedad de Addison Los síntomas de esta enfermedad se suelen desarrollar progresivamente, entre ellos destacan: Disminución del apetito y pérdida de peso Fatiga extrema Náuseas, vómitos y diarreas Hiperpigmentación u oscurecimiento de la piel Presión arterial baja Ganas de consumir sal Hipoglucemia Dolor de abdomen y muscular Irritabilidad y depresión Caída del vello Pérdida de deseo sexual Deshidratación Fiebre baja Tratamiento de la enfermedad de Addison El tratamiento para los pacientes sintomáticos consiste en la toma de medicamentos orales de por vida, para el reemplazo de corticosteroides y mineralocorticoides para controlar los síntomas, corrigiendo los niveles de hormonas. Si se entra en crisis suprarrenal, se debe inyectar hidrocortisona inmediatamente . Y, se suele necesitar tratamiento también para la baja presión arterial. Se pautan, además, algunas recomendaciones, como aumentar el consumo de sal en la dieta, especialmente cuando se realice deporte o ejercicio intenso, en verano, si se padece diarrea, vómitos o algún trastorno gastrointestinal. A menudo, el médico puede corregir la dosis del tratamiento según si el paciente se encuentra afectado por alguna enfermedad menor, infección, cirugía, parto, etc. El médico debe enseñar al paciente a auto-inyectarse corticosteroides, por si fuera necesario en situaciones de estrés. Es recomendable llevar siempre encima una pulsera identificativa de alerta médica y un kit de inyección. Es recomendable, también, realizar meditación para aprender técnicas de reducción del estrés y evitar una crisis de Addison . Pruebas complementarias de la enfermedad de Addison Algunas de las pruebas complementarias que se pueden realizar incluyen: Análisis de sangre, para detectar los niveles de hormonales y electrolitos. Análisis de orina, para determinar la excreción de la hormona cortisol. Pruebas por imágenes como radiografía abdominal o tomografía computarizada de abdomen para determinar el tamaño de la glándula. Prueba de estimulación de ACTH (hormona adenocorticotropa), para medir el nivel de cortisol antes y después de la inyección de la hormona. Prueba de hipoglucemia inducida por insulina, en caso de existir sospecha de ser un trastorno de la hipófisis. Factores desencadenantes de la enfermedad de Addison Se desconoce el verdadero desencadenante de esta enfermedad. Puede producirse por una destrucción de las glándulas suprarrenales debido a un cáncer u otra enfermedad , por el uso de algunos esteroides o medicamentos antifúngicos, o por una reacción autoinmune, entre otros. Factores de riesgo de la enfermedad de Addison Son factores de riesgo el estrés físico o padecer otra enfermedad como, por ejemplo, una infección, un traumatismo, una deshidratación, una situación emocional, etc . Complicaciones de la enfermedad de Addison Algunas complicaciones de la enfermedad de Addison pueden ser: Diabetes Anemia perniciosa Tiroiditis crónica Hipofunción ovárica o insuficiencia testicular Hipertiroidismo Y, si no se trata adecuadamente, puede producirse un shock hipotensivo, una insuficiencia respiratoria e, incluso, la muerte del paciente. Prevención de la enfermedad de Addison No hay forma de prevenir la enfermedad de Addison. No obstante, se recomienda realizar revisiones periódicas y, resulta conveniente prever situaciones que aumenten el estrés (como cirugías, lesiones, etc.) para intervenir de forma rápida, portar siempre un kit de inyección, y llevar una pulsera o cualquier identificación médica para poder recibir un tratamiento de emergencia en caso de necesitarlo. Especialidades a las que pertenece La especialidad médica a la que pertenece es la endocrinología, esta se encarga de estudiar el sistema endocrino y las enfermedades derivadas de un mal funcionamiento del mismo. Preguntas frecuentes ¿Qué órganos afecta la enfermedad de Addison? La enfermedad de Addison afecta a las glándulas suprarrenales, estos órganos pequeños se sitúan encima de los riñones y están formados por una corteza externa y la médula interna. Se encargan de secretar hormonas y, cuando no producen suficientes, sucede este trastorno denominado enfermedad de Addison. ¿Cómo se mide el cortisol? El nivel de la hormona esteroidea cortisol (producida por la glándula suprarrenal) se mide a través de un análisis de sangre, también se puede hacer mediante un análisis de orina o de saliva. Los resultados de laboratorio pueden variar, pero normalmente, unos valores normales de cortisol en adultos a las 8 am, sobre una muestra de sangre, suelen ser de 5 a 25 microgramos por decilitro o 140 a 690 nanomoles por litros. Un valor por encima de lo normal puede indicar alguna enfermedad como enfermedad de Cushing o tumor, y unos valores por debajo, enfermedad de Addison o hipopituitarismo, entre otras. ¿Qué es la aldosterona y para qué sirve? La aldosterona es una hormona esteroidea y mineralocorticoide, producida por las glándulas suprarrenales, sirve para regular el metabolismo de los electrolitos, aumentando la presión en sangre, manteniendo sodio en el cuerpo y liberando potasio. La enfermedad de Addison suele generar una disminución de aldosterona. ¿Qué hacen las glándulas suprarrenales? La función principal de las glándulas suprarrenales es regular diferentes componentes del metabolismo y producir hormonas que son imprescindibles para la vida, como el cortisol o las hormonas sexuales. ¿Qué es la insuficiencia adrenal? Una insuficiencia adrenal es un trastorno endocrino y hormonal causado por una producción insuficiente de hormonas suprarrenales, como cortisol o aldosterona.