Ansiedad

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¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad puede describirse como una sensación de nerviosismo, tensión o preocupación. Es una emoción normal que alerta al cuerpo para que responda ante una amenaza. Sin embargo, la ansiedad intensa y prolongada es un trastorno que puede interferir en las relaciones y actividades cotidianas. A menudo, los trastornos de ansiedad se manifiestan con episodios repetidos de sentimientos repentinos de ansiedad intensa y miedo o terror, que llegan a su máximo en solo unos minutos. Los síntomas pueden comenzar durante la infancia o los años de la adolescencia y continuar cuando ya se es adulto. En España la tasa de población adulta afectada por algún tipo de trastorno por ansiedad es de un 20% (casi 2 de cada 10 personas). Entre el 50 y 90 % de los enfermos por depresión presentan síntomas de ansiedad. Es más frecuente en mujeres. Es muy común, pero no es grave, ya se puede tratar sin problemas.

Existen dos tipos de ansiedad, que son la ansiedad normal y la ansiedad patológica.

Tipos de ansiedad

Existen dos tipos de ansiedad, que son la ansiedad normal y la ansiedad patológica, pero también hay diferentes tipos de trastornos de ansiedad. Es importante describir ambos.

Tipos de ansiedad son:

  • Ansiedad normal: es adaptativa y permite a la persona responder al estímulo de manera adecuada. Se presenta ante estímulos reales.
  • Ansiedad patológica: cuando el estímulo supera la capacidad de adaptación de respuesta del organismo y aparece una respuesta no adaptativa, intensa y desproporcionada.

Los trastornos de ansiedad son:

  • Trastorno de ansiedad generalizada: consiste en sentir ansiedad y preocupación persistentes y excesivas por ciertas actividades o situaciones, incluso cuestiones ordinarias y rutinarias. La preocupación es desmedida en comparación con la circunstancia real, es difícil de controlar y afecta al estado físico.
  • Agorafobia: es un tipo de trastorno de ansiedad que se caracteriza por el miedo irracional por estar en espacios abiertos como grandes calles o parques. En realidad, el agorafóbico siente una fuerte angustia producida por situaciones en las se siente desprotegido y vulnerable ante las crisis de ansiedad que escapan a su control
  • Trastorno de pánico: se caracteriza por episodios repetidos de sentimientos repentinos de gran ansiedad y miedo o terror que alcanzan un pico en un lapso de pocos minutos (ataques de pánico). Las personas con trastorno de pánico experimentan sensaciones de muerte o la posibilidad de quedarse sin aire, que pueden causar tanto problemas psicológicos como físicos. De hecho, la sensación puede ser tan intensa que requiera hospitalización.
  • Trastorno por estrés postraumático: esta condición ocurre cuando la persona ha vivido una situación traumática que le ha provocado un gran estrés psicológico, lo que puede ser incapacitante. Debido a la gran ansiedad que siente el individuo, este puede intentar evitar las situaciones o actividades que le recuerden al evento que provocó el trauma.
  • La fobia social: se caracteriza por altos niveles de ansiedad, miedo y evasión de situaciones sociales debido a sentimientos de vergüenza, timidez y preocupación porque otros le juzguen o vean de manera negativa.
  • Fobias específicas: trastornos de ansiedad que se caracterizan por un fuerte miedo irracional a un estímulo, por ejemplo, una situación, un objeto, un lugar o un insecto.
  • Trastorno obsesivo-compulsivo: implica pensamientos e impulsos no deseados u obsesiones y comportamientos rutinario repetitivos, también conocidos como compulsivos.

Causas de la ansiedad

Las causas exactas que provocan la ansiedad se desconocen, pero existen algunos factores que pueden influenciar su desarrollo:

  • Factores biológicos hereditarios (antecedentes familiares que lo sufren).
  • Descontrol en nuestros neurotransmisores, por falta de sueño, no comer adecuadamente o por excesivos niveles de estrés.
  • Situaciones de crisis, cambios radicales o problemas difíciles, por ejemplo un divorcio, la muerte de un familiar, cambios de vida, despido laboral, crisis económica.
  • Estrés cotidiano.
  • Eventos traumáticos como un accidente de tráfico, un atentado o un incendio pueden provocar ansiedad; en estos casos, el sentimiento de ansiedad puede desaparecer cuando concluye el problema o bien permanecer durante meses o años
  • Toxinas o medicamentos. Las anfetaminas y el éxtasis son sustancias estupefacientes que pueden causar ansiedad, también la cafeína pueden producirla.
  • Enfermedades físicas como cáncer, tiroides... etc.
  • Factores ambientales (ruidos).

Síntomas de la ansiedad

Cuando una persona tiene ansiedad se produce una excitación en el sistema nervioso, originándose una series de síntomas como: sensación de nerviosismo, agitación o tensión en hombros, cuello y espalda, sentimiento de peligro próximo, pánico o fatalidad, respiración rápida o dificultad para respirar, aumento en la frecuencia cardíaca, sudoración, debilidad o cansancio, visión nublada, sofocos, opresión en el pecho, sensación de nudo en el estómago, náuseas, temblores, hormigueo en las manos, inestabilidad, entumecimiento en las piernas, problemas para concentrarse o pensar en otra cosa que no sea la preocupación actual, y dificultad para dormir y para controlar lo que le preocupa, entre otros síntomas.

Tratamiento de la ansiedad

Los dos tratamientos principales para los trastornos de ansiedad son la psicoterapia y los medicamentos. Es posible que se obtengan  mayores beneficios con una combinación de ambos.

  • La psicoterapia, también conocida como terapia del habla o asesoramiento psicológico, incluye el trabajo con un terapeuta para reducir los síntomas de ansiedad. Puede ser un tratamiento eficaz para la misma. La terapia cognitiva conductual es la manera más eficaz de la psicoterapia para tratar estos trastornos. Generalmente es un tratamiento a corto plazo y se enfoca en enseñar técnicas específicas para mejorar los  síntomas y poder gradualmente volver a las actividades que se evitan como consecuencia de la ansiedad.
  • Se utilizan diversos tipos de medicamentos para ayudar a aliviar los síntomas, como ansiolíticos en función del tipo de trastorno de ansiedad que se tenga y de si se  tiene también otros problemas de salud mental o física.

Pruebas complementarias del tratamiento para la ansiedad

El diagnóstico de la ansiedad es básicamente clínico, no existen pruebas complementarias para la ansiedad. Es necesario realizar una evaluación psicológica. Esta incluye describir los pensamientos, ideas, sentimientos y comportamientos, para llegar a un diagnóstico acertado y revisar las complicaciones relacionadas.

Los trastornos de ansiedad a menudo se presentan junto con otros problemas de salud mental, como la depresión o el abuso de sustancias, lo que puede dificultar aún más el diagnóstico.

Factores desencadenantes y de riesgo de la ansiedad

Existen factores que aumentan el riesgo de tener ansiedad, estos son: el estrés debido a una enfermedad, algún traumatismo, acumulación de estrés, otros trastornos de salud mental como depresión, tener parientes consanguíneos que padecen un trastorno de ansiedad, antecedentes de ansiedad durante la niñez, patrones de personalidad, el consumo de drogas o alcohol, y falta de sueño. Es más frecuente en las mujeres.

Complicaciones de la ansiedad 

Las complicaciones de la ansiedad incluyen:

  • Depresión (que a menudo se produce junto con un trastorno de ansiedad).
  • Trastornos del sueño.
  • Problemas digestivos o intestinales.
  • Abuso de sustancias.
  • Aislamiento social.
  • Mala calidad de vida.
  • Irritabilidad.

Prevención de la ansiedad

Para prevenir la ansiedad es necesario:

  • Evitar el consumo de drogas y alcohol.
  • Practicar ejercicio físico de forma regular, ya que ayuda a despejar la mente y evitar los sentimientos ansiosos.
  • Llevar un estilo de vida saludable.
  • Aprender técnicas de relajación.
  • Buscar ayuda lo antes posible.

Especialidades a las que pertenece la ansiedad

La especialidad a la que pertenece la ansiedad es la psicología médica y, dependiendo del tipo de trastorno o si está en relación con otra enfermedad de salud mental, también tendrá que ver con la psiquiatría. Habitualmente trabajan en equipo. La psicología es la que estudia los procesos mentales, las sensaciones, las percepciones y el comportamiento del ser humano en relación con el medio ambiente físico y social que lo rodea.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la ansiedad crónica?

La ansiedad crónica es una presentación de la ansiedad la cual no parece desaparecer a pesar del tiempo y de los esfuerzos realizados para tratarla.

¿Hay relación entre ansiedad y estrés?

Muchas veces ansiedad y estrés se usan como sinónimos. En ambos casos se produce una reacción caracterizada por alta activación fisiológica. El estrés es un proceso más amplio de adaptación al medio. La ansiedad es una reacción emocional de alerta ante una amenaza.

¿Cómo puedo identificar un ataque de ansiedad?

Los síntomas más comunes de un ataque de ansiedad son: incremento brusco de la sensación de ansiedad y miedo, taquicardia y palpitaciones fuertes, aumento de la temperatura corporal, sudoración, temblores, sentirse fuera de uno mismo y sensación de irrealidad, entre otros signos y síntomas.

¿Qué es lo que causa el estrés?

Cualquier suceso puede dar lugar a una respuesta emocional y generar estrés, por ejemplo, el nacimiento de un niño, el matrimonio, la muerte de un familiar o la pérdida de empleo. No se trata necesariamente de eventos muy intensos, es suficiente con que se acumulen durante largos períodos de tiempo, y la manera en que la persona los interpreta o se enfrenta a ellos le afecta negativamente.

¿Tiene cura la ansiedad o voy a estar así siempre?

La ansiedad puede curarse o controlarse con un correcto tratamiento. La ansiedad es una reacción normal, el objetivo no es que desaparezca, sino aprender a controlarla y reducirla a niveles manejables y adaptativos.