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Autochequeos Que Pueden Salvar Vidas
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Autochequeos Que Pueden Salvar Vidas

Tu cuerpo “habla” y dice mucho acerca de tu estado de salud. Acostumbrarse a practicar autochequeos y aprender a identificar aspectos que pueden conducir al diagnóstico precoz de una enfermedad importante es una práctica conveniente. Además, los autochequeos son rápidos y fáciles. Además de observar con frecuencia las características de nuestro propio cuerpo, no dejes de consultar jamás con tu médico aquellos signos o síntomas que hayas podido identificar como problemáticos. Diagnosticar una enfermedad a tiempo es clave para aumentar su probabilidad de curación. Los autochequeos que te proponemos en este artículo van encaminados a detectar cualquier lesión en la piel, las mamas, mucosas, así como cambios en órganos como riñones, corazón, etc. Toma nota: Autoexamen de la tensión arterial (TA): Puedes tomarte la TA en la oficina de farmacia o en casa, si dispones del aparato. Los valores considerados normales no superan el nivel 140/90 (140 de TA sistólica o “alta” y 90 de TA diastólica o, coloquialmente denominada “baja”). Si superas estos valores de forma crónica y mantenida supondría el diagnóstico de una hipertensión arterial, que debe ser atendida porque puede dañar tus arterias, corazón o cerebro. Autoexamen de las mamas: es quizá el chequeo más extendido en la población femenina. Se puede realizar cada mes, siendo el momento idóneo la primera semana del ciclo menstrual . En el caso de las mujeres menopáusicas, se puede realizar el examen idealmente el mismo día de cada mes. Lo primero es la exploración visual de las mamas en el espejo. Colócate de pie, de frente en el espejo, con los brazos en posición natural a los lados del cuerpo y observa la forma, el tamaño y la piel de las mamas (mira si hay cambios en ella como “hoyuelos”, arrugas, abolladuras o que luzca como una piel de naranja). Es importante que revises si el pezón se ve alterado (hundido). Acto seguido, presiona cada uno de los pezones con los dedos y verifica si existe secreción. Luego acuéstate boca arriba y, con los dedos de una mano, palpa suavemente, realizando círculos imaginarios y siguiendo el esquema de las agujas del reloj, la mama del costado contrario, así como también la axila . Recuerda que a veces se pueden palpar “bultos” que no son alarmantes. Autoexploración de los ganglios linfáticos a nivel de cuello, ingles, axilas, etc. nos puede ayudar a detectar, por ejemplo, problemas de tipo oncológico a tiempo. Sin embargo, no todo “bulto” en la axila será un ganglio. También podría ser un forúnculo (o infección de un folículo piloso) o un simple quiste, por ejemplo. ¡No te alarmes precozmente! Valorar el aspecto del rostro , especialmente los ojos: mírate con detenimiento al espejo con una luz adecuada. Observa cómo son tus labios, la lengua (en ella se puede valorar el grado de hidratación de una persona), la dentadura…. Y, especialmente, revisa la zona ocular, que incluye los párpados, si los ojos están irritados, su forma: “ojos saltones” pueden sugerir enfermedad del tiroides; un “ojo más cerrado” puede ser el primer signo de una enfermedad neuromuscular denominada miastenia gravis. Por otro lado, tener demasiadas “bolsas” en los párpados no siempre se deberá a un problema de cansancio o a un simple problema estético, sino que puede deberse también a un problema renal. Valorar el aspecto de la orina : la orina es un desecho del organismo que sirve para regular la homeostasis (equilibrio) interna y deriva de la filtración de la sangre por parte de los riñones. La simple y sencilla observación directa de la orina puede aportar muchos detalles de importancia como, por ejemplo, aspectos relacionados con: El color: si es demasiado amarilla puede revelar que se halla demasiado concentrada y la necesidad de ingerir más líquidos, si es rojiza o marronácea puede reflejar la presencia de sangre en la misma, como sería el caso, por ejemplo, de una infección de orina o una glomerulonefritis (enfermedad del riñón)… La cantidad (orinar frecuentemente puede indicar la presencia de infecciones de orina, diabetes, alteraciones hormonales de la hipófisis, etc). Al contrario, orinar poco puede ser debido a enfermedades cardiopulmonares, de la función renal o retenciones vesicales, entre otros ejemplos). Valorar el aspecto de las heces : El color: los colores problemáticos serían el blanco, que puede sugerir enfermedad del hígado, el rojo y el negro, y éstos dos últimos indican la presencia de sangre en las heces, que se debe estudiar. La consistencia: heces demasiado duras sugieren estreñimiento y heces demasiado blandas, diarreas. Tanto unas como otras pueden ser signo de enfermedades digestivas (como celiaquía), inmunológicas (alergia e intolerancia alimentaria), oncológicas (cáncer de colon)… Valorar características de nuestra piel (cambios de coloración, número, tardanza en cicatrizar, tamaño o regularidad de los bordes en lunares o manchas cutáneas). En el caso de que observes alteraciones, consulta sin dilación con el dermatólogo.  
Los Beneficios de Caminar
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Los Beneficios de Caminar

Los beneficios que proporciona una actividad tan sencilla y fácil de realizar como caminar son múltiples. Caminar es una actividad que no tiene limitaciones en cuanto a edad y desde los más pequeños hasta los más mayores pueden salir a pasear por una ciudad, por la playa, por el campo o por la montaña. No es necesario disponer de una gran equipación, ya que unas zapatillas adecuadas y ropa que sea cómoda que permita moverse sin problemas y adaptada a la climatología es suficiente. Los motivos que llevan a alguien a plantearse caminar como un hábito más en la rutina diaria son diversos. Pueden ser tanto a nivel de salud como social o incluso psicológico , pero sea por la razón que sea la que “mentaliza” al individuo para recorrer kilómetros, será bienvenida porque todo serán beneficios. Objetivos de caminar Perder peso: para muchas personas andar es el inicio de un programa para perder peso y es que, al caminar, el impacto que reciben nuestras articulaciones es menor que el que puede suponer correr o actividades y deportes de mayor exigencia, en los que hay que desplazarse con los pies. No hay que olvidar que el sobrepeso exige a nuestro cuerpo un mayor esfuerzo y desgaste, y ello repercute en nuestras articulaciones que pueden verse afectadas de manera negativa, por eso iniciarse andando está recomendado cuando el sobrepeso es un problema para la salud. Además, y como eje de un programa para perder peso, al andar se queman calorías . Evidentemente, dependerá del ritmo al que corramos, pero siempre será mejor andar lento que quedarse sentado en el sofá de casa delante de la televisión. No hay que olvidar que no solo la velocidad a la que se ande ayuda a aumentar el consumo de calorías, sino que la pendiente del recorrido también va a tener una influencia importante. No es lo mismo andar en plano que cuando existen cuestas y desniveles que obligaran al organismo a un mayor esfuerzo. Mejorar la salud cardiaca: es, sin lugar a dudas, uno de los focos en los que los facultativos se centran en el momento en que se aconseja realizar actividad física. Ser personas activas además de seguir una dieta equilibrada y variada , son factores que mejoran la salud cardiovascular de la población general El corazón y las patologías relacionadas con éste se encuentran en todas las listas de morbimortalidad del mundo occidental, y conseguir reducir estas cifras está en las manos de cada quien, son decisiones individuales las que van a permitir tener una mejor salud cardiovascular. Nuestro corazón late a diario de media unas 100.000 veces y para que ello sea así debe estar “en forma”. Este órgano no deja de ser un músculo, un músculo con una extrema importancia para la vida, pero un músculo que necesita estar en condiciones óptimas para responder ante circunstancias tan diferentes como salir corriendo tras un autobús o subir escaleras. Ganar fuerza en brazos o piernas: los ejercicios que se realizan van dirigidos a potenciar la musculatura situada en esas localizaciones. Lo mismo debería ocurrir cuando la meta es ganar “fuerza” en el corazón, pero en este caso en lugar de levantar peso lo que se recomienda es realizar ejercicio de tipo aeróbico y caminar lo es. Para evitar sentirse fatigado el sistema cardiovascular debe de estar en condiciones favorables para ofrecer la respuesta adecuada. Si lo entrenamos se conseguirá disminuir esa fatiga y a su vez se estará preparado para situaciones más exigentes que puede ser simplemente pasar del sedentarismo a levantarse para realizar las tareas diarias. Los vasos sanguíneos también notarán estos efectos y, al estar en mejores condiciones, se previene también la aparición de la temida hipertensión arterial . Andar a una frecuencia cardiaca de entre 45-55% de la Frecuencia Cardiaca Máxima (calcula la con la siguiente formula 220-edad) es un buen consejo para empezar a andar y obtener beneficios, dedicarle 30 minutos al día es suficiente. Por otro lado, calzarse unas zapatillas y desconectar es otro de los beneficios que aporta andar. Son momentos en los que uno le puede dedicar minutos a sus pensamientos, ideas o simplemente deleitarse con el paisaje del lugar escogido para andar. Son minutos u horas en las que la mente se evade o pone en orden pensamientos que en otro momento no le es permitido. Además de los beneficios más orgánicos, no debemos olvidar aquellos en los que salir a caminar se convierte en una actividad social . Cada vez hay más clubes y grupos en los que gente conocida o no quedan para dedicarse un rato a “sumar salud”. Unirse a un grupo será una manera de abrir el abanico de amistades y conocidos que genera complicidades y permite realizar actividades que de otro modo siendo un único individuo quizá nunca se hubiera hecho.
Control del Valor de las Transaminasas
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Control del Valor de las Transaminasas

Te encuentras bien, pero en una analítica de control rutinaria te hallan los valores de transaminasas elevados… ¿Qué puede significar? ¿Qué son las transaminasas? Las transaminasas son unas enzimas (proteínas) cuya función es esencial para la producción de los aminoácidos (unidades básicas), necesarios para la síntesis de proteínas en el hígado. La aspartatoaminotransferasa (AST o GOT): se encuentra en el hígado, miocardio, músculo esquelético, riñones, cerebro, páncreas, pulmones y células de la sangre (leucocitos y eritrocitos), en orden decreciente de concentración. La alaninoaminotransferasa (ALT o GPT): se encuentra principalmente en los hepatocitos (células del hígado) y, dado que se expresa en muy pequeña cantidad en otros tejidos, se considera más específica de daño hepatocelular. Ambas están presentes en el suero sanguíneo en concentraciones inferiores a 30-40 UI/L, aunque los valores considerados de normalidad pueden variar entre laboratorios. Además, en ocasiones, se recomienda utilizar límites superiores diferentes del rango de referencia en función de la edad o del sexo. En general, a más edad, menor límite de normalidad y el punto de corte es más alto en hombres que en mujeres. La elevación plasmática de las transaminasas, fenómeno denominado hipertransaminasemia , es un indicador sensible del daño hepatocelular, aunque no específico. ¿Es muy frecuente? Entre el 1-9% de la población asintomática puede presentar elevación en sangre de las transaminasas.  Muchos de los casos se detectan de forma accidental cuando se solicitan analíticas sanguíneas para estudio de otros motivos. La esteatosis o esteatohepatitis no alcohólica es la causa más frecuente de hipertransaminasemia en adultos y son factores de riesgo que aumentan la probabilidad de padecerla, enfermedades como la diabetes o la obesidad. La enfermedad hepática como complicación se presenta en el 3% de embarazos . Incluye desde alteraciones bioquímicas anodinas hasta casos de insuficiencia hepática grave, pudiendo comprometer incluso la vida de la gestante y/o el feto. ¿Por qué pasa? Cualquier tipo de lesión celular hepática puede producir valores anormales en forma de elevaciones ligeras de las aminotransferasas. Valores de hasta 300 UI/L son inespecíficos y pueden aparecer en cualquier trastorno hepático.  Las elevaciones intensas por encima de 1000 UI/L se producen casi exclusivamente en los trastornos asociados a lesión hepatocelular extensa como  hepatitis víricas (VHB, VHC, VHA…), lesión hepática isquémica (por falta de oxígeno en el hígado) a causa p.ej. de una hipotensión  prolongada o una insuficiencia cardiaca, así como también, lesiones hepáticas inducidas por toxinas o fármacos. De todos es conocida la asociación entre alcohol y daño hepático. Además del daño hepático directo existen otros factores que pueden alterar los niveles de transaminasas como son el hipotiroidismo (tiroides poco funcionante), el ejercicio físico o la patología muscular, entre otros ejemplos. Causas hepáticas comunes Causas hepáticas poco frecuentes Causas extrahepáticas Alcohol.  Hepatitis autoinmunes.    Celiaquía. Cirrosis.  Hemocromatosis.   Miopatía. Hepatitis B crónica. Déficit de alfa 1 antitripsina.    Hipotiroidismo Hepatitis C crónica. Enfermedad de Wilson. Ejercicio intenso. Hepatitis vírica aguda (VIH, VHA…)  Enf. vías biliares… Esteatosis/esteatohepatitis. Fármacos/tóxicos. ¿Cómo reconocerla? A la elevación sérica de transaminasas les pueden acompañar otros signos y síntomas clínicos, que pueden dar pista y ayudar en el diagnóstico de la causa, como pueden ser: Ictericia (tono amarillento de piel y mucosas). Acolia (heces blancas, sin pigmentación). Coluria (orina muy oscura, similar a la bebida de cola). Prurito (picor en la piel). Fiebre. Rash cutáneo (erupción). Artromialgias (dolores articulares y musculares). Anorexia (pérdida de apetito) y pérdida de peso. Diarrea… Diagnóstico El estudio debería comenzar siempre por una exhaustiva entrevista médica y una exploración física minuciosa del paciente. Son importantes aspectos como: Profesión u ocupación. Consumo de fármacos o productos de herboristería. Hábitos tóxicos (alcohol, drogas y tabaco). Hábitos sexuales. Viajes recientes a países endémicos. Tatuajes, piercings o acupuntura. Antecedentes médico-quirúrgicos de interés (enfermedades sistémicas conocidas como diabetes, obesidad, enfermedad tiroidea, insuficiencia suprarrenal, enfermedad inflamatoria intestinal, anemia hemolítica, leucemia, linfoma, infecciones, insuficiencia cardiaca… antecedentes de intervención quirúrgica, necesidad de transfusión, etc). Antecedentes familiares de hepatopatía , enfermedad autoinmune y otras enf. hereditarias (enfermedad de Wilson, hemocromatosis…). A partir de ahí, no existe una batería de pruebas establecida para el estudio del paciente con transaminasas elevadas. Deberá realizarse una aproximación diagnóstica individualizada a cada caso, basada en los hallazgos de la evaluación inicial. Antes de indicar cualquier otra prueba diagnóstica complementaria, es recomendable repetir el estudio analítico de los niveles de transaminasas en sangre, entre dos y ocho semanas después del primer análisis. Mientras tanto, se recomendará al paciente suprimir todas aquellas causas frecuentes y potencialmente reversibles  de daño hepático. Se solicitará un hemograma más  bioquímica que incluya glucosa, perfil lipídico, estudio de la coagulación y proteinograma (albúmina),  bilirrubina total y directa, fosfatasa alcalina, gammaglutamil transpeptidasa (GGT), serologías a hepatitis A, B y C, hormonas tiroideas, estudio del hierro… En algunos casos, son las pruebas de imagen las que dan el diagnóstico definitivo y en la mayoría se utilizan para completar el estudio: Ecografía abdominal : útil para evaluar el tamaño, morfología y ecogenicidad del hígado, el calibre y contenido de la vía biliar, los vasos sanguíneos hepáticos y exploración de la existencia de tumores.  Está recomendada para confirmar la esteatosis hepática (hígado graso). Scáner o tomografía (TC) y resonancia magnética (RM) pueden proporcionar excelentes imágenes del hígado y son particularmente útiles en la detección de metástasis y abscesos (infecciones encapsuladas). Biopsia hepática: tiene una especial relevancia en la evaluación del paciente con alteración de la bioquímica hepática persistente y de etiología no aclarada. Aporta información tanto diagnóstica como pronóstica y ayuda en la toma de decisiones en el manejo terapéutico de muchas patologías. ¿CUÁNDO DERIVAR AL ESPECIALISTA AL PACIENTE CON HIPERTRANSAMINASEMIA? Cuando el estudio inicial realizado en atención primaria es negativo y persiste la alteración analítica, haciéndose necesario la realización de otras pruebas complementarias diagnósticas. Cuando el estudio inicial es negativo pero la sospecha diagnóstica de cierta patología es alta. Cuando haya sospecha de fallo hepático agudo. Cuando haya que decidir acerca de un tratamiento específico. Tratamiento El tratamiento irá encaminado a intentar bajar los niveles de transaminasas en sangre, y será el tratamiento específico de la causa en aquellos casos en que sea posible (por ejemplo, un tratamiento con interferón pegilado en el caso de infección por virus VHC). Se recomendará al paciente suprimir todas aquellas causas frecuentes y potencialmente reversibles de daño hepático, como puede ser, por ejemplo, la eliminación en la medida de lo posible de determinados fármacos que puedan resultar hepatotóxicos o el consumo de productos fitoterápicos , se aconsejará a bstinencia etílica y control de hipertensión arteria l, diabetes, hipercolesterolemia u obesidad, entre otros ejemplos.
Dislipemias: Detección y Control
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Dislipemias: Detección y Control

El concepto dislipemia indica una alteración de los niveles de lípidos en sangre , considerando éstos como un conjunto de partículas entre las cuales destacamos el colesterol total, colesterol HDL (comúnmente denominado “bueno”), colesterol LDL (“malo”) y triglicéridos, además de otras partículas como el colesterol VLDL, IDL y las apoliproteinas apoB. La detección y análisis de estos lípidos es de vital importancia ya que se consideran marcadores de riesgo cardiovascular que nos pueden ayudar a prevenir y detectar enfermedades de riesgo cardiovascular. Es más, eliminando los comportamientos de riesgo para la salud se podrían evitar, al menos, el 80% de las enfermedades cardiovasculares (ECV). Estas enfermedades son l a primera causa de muerte prevenible en España , siendo responsable de más del 30 % de las defunciones. Clasificación de las dislipemias Según su origen, las dislipemias pueden ser: Hereditarias, es decir, derivadas de alteraciones en los genes que interfieren con la capacidad del organismo para absorber y eliminar las grasas, por lo que sus causas no son modificables. En este tipo de dislipemias primarias cabe destacar la hipercolesterolemia familiar, enfermedad monogénica más frecuente. Relacionadas con el estilo de vida (causas modificables y, por tanto, evitables). En este último grupo de dislipemias, a su vez podemos clasificarlas en otras causas: Alimentarias: excesivo consumo de grasas saturadas, carbohidratos y azúcares y bajo consumo de frutas, verduras y fibra. Hábitos tóxicos : consumo de tabaco, alcohol y otras drogas Sedentarismo Fármacos que afectan de forma adversa al perfil lipídico: diuréticos, bloqueadores β-adrenérgicos, progestágenos, contraceptivos orales con progestágenos de segunda generación, danazol, inmunosupresores, inhibidores de la proteasa y antiepilépticos Presencia de enfermedades asociadas a dislipemia : hipotiroidismo, obesidad, diabetes mellitus tipo 2 y enfermedad renal crónica (ERC). Según las alteraciones en la concentración de los distintos lípidos en sangre, las dislipemias se pueden clasificar en : Hipercolesterolemia: dislipemia con incremento de los niveles de colesterol Hipertrigliceridemia: dislipidemia con incremento de las concentraciones de triglicéridos Dislipemia mixta : cuando el incremento de lípidos corresponde tanto a colesterol como a triglicéridos. Dislipemia aterogénica Además de esta clasificación, hay que tener en cuenta que existen dislipemias unidas a otros factores de riesgo cardiovascular como es el caso de la denominada dislipemia aterogénica, patología que se caracteriza por un aumento de los triglicéridos (TG) un descenso del colesterol unido a lipoproteínas de alta densidad (cHDL) y una alta proporción de partículas LDL pequeñas y densas con o sin incremento moderado de colesterol cLDL. Esta dislipemia está presente en personas que padecen diabetes tipo 2, síndrome metabólico u obesidad visceral, y que, aún con tratamiento farmacológico (estatinas), siguen presentando valores elevados de TG y bajos de cHDL Esto último indica que se trata de un riesgo que no está asociado obligatoriamente a un aumento de cLDL. Síntomas y evaluación de riesgos cardiovasculares La importancia de evaluar analíticamente los parámetros lipídicos con el fin de predecir el riesgo cardiovascular es que la dislipemia, en sí, es una enfermedad asintomática a excepción de las manifestaciones clínicas de las dislipemias genéticas, como el xantoma tendinoso ( irregularidades de los tendones) , el xantelasma (pequeñas manchas o bultos en la zona de los párpados) , y el arco corneal prematuro ( anillo blanco en la periferia del iris ). Por ello, si no se hace un control de los factores de riesgo cardiovascular (FRCV), pueden aparecer complicaciones asociadas a esta enfermedad entre las que destacan: pancreatitis aguda, síndromes coronarios e ICTUS , que son los causantes de la mayoría de los fallecimientos. Además, existen diferentes condiciones clínicas que se asocian con un aumento del riesgo de ECV y de dislipemia entre las que destacamos: Las enfermedades inflamatorias crónicas autoinmunitarias: artritis reumatoide, lupus eritematoso sistémico y psoriasis Las personas que padecen enfermedad renal crónica (ERC) La diabetes o hipertensión en mujeres durante el embarazo La disfunción eréctil en varones Parámetros analíticos a tener en cuenta Las analíticas de sangre convencionales pueden evaluar parámetros como : CT (colesterol total), cHDL, c-LDL y TG (triglicéridos). En particular, sabemos que el valor de c-LDL se calcula de forma indirecta mediante la siguiente fórmula: Además, hay que tener en cuenta que el estudio e interpretación de estos parámetros de forma aislada no proporciona información acerca del riesgo cardiovascular, ya que un valor muy elevado de colesterol total, por sí solo, no es predictivo de futuras complicaciones . De hecho, existen diferentes cocientes que nos pueden orientar acerca del riesgo cardiovascular y sus resultados óptimos deberían ser: TG / cHDL menor de 3. LDL / HDL menor de 3. CT / cHDL menor de 5. Objetivos para el manejo de las hipercolesterolemias El principal parámetro que hay que controlar en el manejo de este tipo de dislipemia es el cLDL, cuyos objetivos son : cLDL < 2,6 mmol/l (100 mg/dl) en personas con un riesgo CV total alto. cLDL < 1,8 mmol/l (70 mg/dl) en personas con un riesgo CV total muy alto. cLDL es < 3 mmol/l (115 mg/dl) en personas con un riesgo CV moderado. Objetivos para el manejo de las hipertrigliceridemias Las lipoproteínas ricas en TG son un factor de riesgo CV y se recomienda mantener valores en ayunas ≤ 1,7 mmol/l (150 mg/dl). Además, según su concentración plasmática también podemos clasificar la HTG en: Leve a moderada cuando TG> 1,7 mmol/l (150 mg/dl) y < 10 mmol/l (880 mg/dl). Grave cuando TG > 10 mmol/l. este tipo de HTG se asocia a un riesgo aumentado de pancreatitis. Por otra parte, a día de hoy, no se han establecido objetivos específicos de cHDL y TG en personas con riesgo cardiovascular, aunque sí podemos decir que el cHDL elevado tiene un efecto protector ante la ateroesclerosis mientras que el cHDL bajo se asocia a un aumento de mortalidad en pacientes con enfermedad cardiovascular aun teniendo el cLDL es < 1,8 mmol/l (70 mg/dl). Tratamiento y prevención El objetivo principal ante el diagnóstico de cualquier dislipemia es evitar la ateroesclerosis como causa intermedia en la enfermedad cardiovascular. En consecuencia, toda persona que presente elevados factores de riesgo cardiovascular o quiera prevenirlos, debe conocer cómo afectan esos factores a su salud, por lo que el tratamiento primario se basa en modificar su estilo de vida: Alimentación saludable : existen evidencias sólidas que demuestran que los factores dietéticos pueden modular la termogénesis directamente o a través de un efecto en los lípidos plasmáticos, la presión arterial y la concentración de glucosa. Práctica de actividad física . Normalización del peso . Supresión de hábito tabáquico y alcohólico . Por otra parte, la prescripción de tratamiento farmacológico debe ser individualizada y evaluada por un médico, teniendo en cuenta la presencia de otros factores de riesgo cardiovascular y enfermedades asociadas que pueda padecer el paciente. Sin embargo, los fármacos de primera elección en la prevención secundaria suelen ser las estatinas, ya que reducen el riesgo de ECV total mediante la reducción del cLDL y evitan la elevación moderada de los TG. Sin embargo, hay que tener en cuenta que este fármaco sólo se debe emplear en aquellos casos en que los beneficios que se esperen superen a sus efectos secundarios .
Diabetes: Novedades en la Medicación
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Diabetes: Novedades en la Medicación

La diabetes mellitus es una enfe rmedad crónica de causa metabólica caracterizada por hiperglucemias mantenidas (niveles elevados de glucosa en sangre). Con frecuencia suele diagnosticarse tras el hallazgo casual en un reconocimiento médico rutinario sin la percepción de síntomas por parte del paciente. Te explicamos más sobre esta enfermedad y cuándo hace falta medicarse, revisando en este punto las novedades añadidas al arsenal terapéutico. Sin embargo, también puede debutar dando lugar a unos síntomas característicos: La famosa tríada de la diabetes : poliuria (aumento de la frecuencia miccional) + polifagia (aumento del apetito) + polidipsia (aumento de la sed). Visión borrosa, pérdida de peso, cansancio, etc. A pesar de que no profundizaremos en el diagnóstico quiero añadirte que no sólo analizamos la glucemia (nivel de glucosa en sangre) en ayunas. Pueden ser precisos otros parámetros como la glucemia al azar (sin ayuno), la glucosa en orina (glucosuria), una sobrecarga de glucosa o la hemoglobina glucosilada (es un parámetro que estima la media de las determinaciones de glucemia de los últimos 2-3 meses). Para realizar la confirmación diagnóstica es preferible repetir el mismo test que se utilizó en la primera ocasión. Otra aclaración importante es la clasificación de la diabetes mellitus. Puede tratarse del tipo 1 o del tipo 2. Diabetes mellitus tipo 1 (DM1): es una enfermedad metabólica crónica que cursa con hiperglucemia secundaria a un déficit absoluto de insulina. Se subdivide en tipo 1A (autoinmune por anticuerpos que destruyen las células beta pancreáticas) y tipo 1B (de causa desconocida). Su prevalencia es de 1-1,5%/1.000 habitantes.  Es la diabetes asociada a niños, adolescentes y algunos adultos. Su tratamiento farmacológico es la insulina. Diabetes mellitus tipo 2 (DM2): es la diabetes del adulto por excelencia, sobre todo en mayores de 45 años. Se asocia a la presencia de otros factores de riesgo como obesidad, sedentarismo, dislipemia, hipertensión arterial , ovario poliquístico, etc. Su tratamiento suele iniciarse con pastillas, aunque a lo largo de su evolución suele precisarse la combinación de varios principios activos orales u orales con insulina para el control adecuado de los niveles. Diabetes tipo 2 En este artículo vamos a hacer referencia a la diabetes tipo 2, por su gran prevalencia en nuestro medio. Antes de planificar un tratamiento médico debemos analizar los hábitos del paciente: su actividad física, su dieta, y su entorno familiar y social .  Es posible que sea necesario modificar algunos de ellos, haciendo especial hincapié en la dieta. Los pacientes deben recibir una educación nutricional exquisita (si es posible por parte de un nutricionista experto). El objetivo del adiestramiento dietético es modificar los hábitos alimenticios para un mejor control metabólico. La dieta a recomendar debe ser equilibrada y variada. El paciente debe conocer las características y calorías de los alimentos y ser capaz de compensar pequeñas transgresiones. Sabemos perfectamente que es imposible seguir una dieta estricta constantemente, pero debemos saber compensar las pequeñas fluctuaciones. Es importante planificar unos objetivos de control a corto y largo plazo de forma que el paciente se vea implicado. Dentro de los objetivos no sólo debemos monitorizar los niveles de glucemia y hemoglobina glicosilada. Especial relevancia tiene el control de los factores de riesgo cardiovascular (hipertensión arterial, dislipemia, obesidad, tabaquismo, sedentarismo). ¿SABÍAS QUE? Más de la mitad de los diabéticos fallece como consecuencia de una enfermedad cardiovascular. El riesgo cardiovascular se duplica en hombres diabéticos y se cuadriplica en mujeres diabéticas. ¿Modificar hábitos y tratamiento farmacológico? Una vez informado y concienciado el paciente de su enfermedad deberemos determinar si la modificación de hábitos es suficiente para corregir las cifras glucémicas o si, por el contrario, es preciso introducir un tratamiento farmacológico. Valoramos los siguientes factores determinantes: Valores glucémicos: si se trata de cifras de hiperglucemia leve es posible que con la modificación de la dieta y la práctica de ejercicio consigamos normalizarla. Sin embargo, en la mayoría de casos vamos a necesitar incorporar algún fármaco vía oral e, incluso, algún tipo de insulina. Perfil del paciente: el tratamiento es personalizado. Valoramos las preferencias del paciente (siempre que sea posible), su posibilidad de cumplimiento, su edad, si es obeso, sus niveles glucémicos y la rigidez que se precisa en función de sus comorbilidades (presencia de otras patologías añadidas).  En pacientes con pluripatología vamos a ser mucho más exigentes con los objetivos a perseguir. Los posibles efectos adversos de los fármacos a manejar pueden ser condicionantes. Los más temidos son las fluctuaciones de peso y las hipoglucemias. Terapia farmacológica En caso de que se decida iniciar una terapia farmacológica, ¿por cuál empezamos? El fármaco de primera elección es la Metformina. Su dosis debe ajustarse (lo llamamos titular la dosis). Monitorizaremos los niveles de glucemia y los posibles efectos adversos. Si mejora la glucemia y es bien tolerado seguiremos con esta pauta. Si no es suficiente para controlar la glucemia y/o no es bien tolerado debemos pensar en un cambio (en el primer caso asociaremos otro fármaco y en el segundo lo cambiaremos por otro). Cuando se requiere un tratamiento combinado (por inadecuado control glucémico) valoraremos las otras familias de fármacos como pueden ser las sulfonilureas, las glitazonas, los inhibidores de la enzima DPP-4, los Análogos de la GLP-1 …. Las últimas novedades añadidas al arsenal terapéutico son las combinaciones fijas de dos fármacos en la misma pastilla, los inhibidores de la SGLT-2 y las insulinas de acción prolongada. Tratamientos combinados Respecto a los tratamientos combinados suponen una gran ventaja de cara a la comodidad del paciente pues debe tomar menos pastillas diarias y ello facilita el cumplimiento. Los inhibidores de la SGLT-2 son unos fármacos que actúan favoreciendo la eliminación de glucosa a través de la orina. Insulinas Respecto a las insulinas de nueva generación diremos que la tendencia actual es el manejo de la diabetes con insulinas de liberación prolongada combinadas con fármacos orales. Suelen ser de una única administración diaria (normalmente nocturna). Cualquier combinación es posible (desde la triple terapia con tres fármacos vía oral hasta la combinación de dos fármacos y una insulina prolongada pasando por la combinación de dos insulinas). Es posible que, el tratamiento final sea la insulinización exclusiva. Recordarte que los efectos secundarios más frecuentes y temidos de las insulinas son las hipoglucemias y el aumento de peso . Es importante que el paciente y sus familiares conozcan e identifiquen los síntomas de la hipoglucemia y sepan tratarla inmediatamente. Dado que la diabetes tipo 2 es una enfermedad crónica y progresiva, será preciso modificar el tratamiento de los pacientes a lo largo de su evolución de una manera escalonada. La secreción pancreática de insulina se reduce en los diabéticos con el paso del tiempo por lo que será necesaria la administración de insulina exógena en los estadios más avanzados de la enfermedad. En general, si los objetivos glucémicos individualizados no se alcanzan en tres o seis meses, se debe intensificar o modificar el tratamiento hasta conseguir controlar los niveles. Se trata de personalizar el tratamiento para cada paciente diabético como si de un traje a medida se tratara.
¿Cómo Interpretar unos Análisis de Sangre?
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¿Cómo Interpretar unos Análisis de Sangre?

El análisis de sangre es una de las pruebas médicas más solicitadas, bien como chequeo de rutina o bien para ayudar en el seguimiento de pacientes aquejados de alguna dolencia. Pero, ¿cuántas veces hemos recibido una copia de un análisis de sangre y nos hemos asustado innecesariamente, hasta que hemos hablado con el médico? La sangre está formada por cuatro tipos de componentes: Corpúsculos celulares (hematíes, leucocitos, plaquetas). El plasma sanguíneo o suero: parte líquida. Los gases (O2, CO2…). Productos orgánicos y minerales transportados (hormonas, minerales, proteínas…). Por la sangre pasan la mayoría de sustancias de nuestro organismo, por lo que poder analizar una pequeña cantidad de ésta nos permite interpretar muchos aspectos acerca del estado de salud de una persona. En una analítica de sangre básica se piden los datos hematológicos (niveles celulares, hemoglobina, hematocrito, etc.) y bioquímicos más generales (glucosa, colesterol, triglicéridos…). Cuando el médico sospecha alguna anomalía concreta puede complementar con otros indicadores un poco más específicos (VSG, hierro, hormonas, fibrinógeno…). RECUERDA QUE… La analítica siempre debe ser interpretada finalmente por un facultativo médico porque los datos varían en función de cada laboratorio, sexo, edad, condiciones físicas, alimentación… NO TE ALARMES SI… Se observa un valor aumentado de forma importante. El médico solicitará más pruebas diagnósticas en caso de considerar que tiene importancia. Una sola prueba no suele ser suficiente para emitir el diagnóstico de una enfermedad. Datos principales en un hemograma Los datos clave solicitados habitualmente en una analítica son:   Hemograma: Hematíes o eritrocitos o glóbulos rojos: son los corpúsculos celulares que transportan el oxígeno que necesitan las células de todo el organismo para respirar. En su interior contienen la hemoglobina, que lleva hierro y es lo que le otorga el color rojo a la sangre. (Valores normales (VN): 4,5-6,5 mill/mm3 en varones; 3,8-5,8 mill/mm3 en mujeres).Cuando la concentración de hemoglobina disminuye (valores bajos en la analítica) aparecen las anemias ; las más frecuentes en la población se llaman f erropénicas , porque se deben al déficit de hierro. Los valores de ferritina nos indican cuánto hierro se encuentra depositado en el organismo. Leucocitos o glóbulos blancos: son las células de defensa frente a agentes patógenos (VN: 5000-10.000/mm3). Pueden ser: Granulocitos o polimorfonucleares : a su vez se subdividen en neutrófilos, encargados de la defensa frente a microorganismos, eosinófilos, que combaten los parásitos y ‘basófilos’, que intervienen en las reacciones de hipersensibilidad. Linfocitos: se encargan de fabricar anticuerpos y de la defensa contra virus y células tumorales. Plaquetas: son las encargadas de taponar las heridas, iniciar la formación del coágulo sanguíneo e impedir la pérdida de sangre por hemorragia. (V: 150.000-350.000/mm3). Las células de nuestra sangre se generan en la médula ósea de algunos huesos, donde unas células precursoras denominadas ‘hematopoyéticas’ las van fabricando y liberando al torrente sanguíneo una vez maduradas. Otros parámetros de importancia en el hemograma son: la hemoglobina, el VCM; el HCM.; el CHCM; hematocrito; VSG., etc. (ver artículo “¿Qué detecta un hemograma?”). Bioquímica Glucosa: es un hidrato de carbono simple y la principal fuente de energía que utilizan las células. Se puede alterar por dietas, ayuno, entrenamiento intensivo, hipotiroidismo, diabetes mellitus, etc. (VN: 70-110 mg/dL). Colesterol: es un componente graso fundamental para la composición de las membranas celulares de todas las células del organismo y precursor de muchas sustancias esenciales para la vida (hormonas, ácidos biliares…). El colesterol total tiene unos valores normales de 140-220 mg/dL. Circula en el plasma unido a diferentes lipoproteínas. Las más conocidas son la LDL (“o colesterol malo. VN: < 150 mg/dL”), responsable del transporte de colesterol a los tejidos periféricos y al aumentar puede contribuir a formar depósitos en las arterias (arteriosclerosis) y la HDL (“o colesterol bueno. VN: > de 55 mg/dL”) que, al contrario, retira el colesterol de los tejidos y lo lleva al hígado, reduciendo el riesgo cardiovascular. Triglicéridos: son indicadores de la grasa que ingerimos en la dieta y sirven de transporte y almacén de energía. (VN: 40-170 mg/dL). Proteínas plasmáticas : en el plasma circulan multitud de proteínas entre las que se encuentran las ‘inmunoglobulinas (anticuerpos)’, las proteínas de la coagulación de la sangre o proteínas transportadoras como la haptoblobina o la transferrina, entre otros ejemplos. (VN: 6-8 g/dL). Transaminasas (AST o GOT / ALT o GPT): son unas enzimas (proteínas), que se encuentran en el interior de las células de algunos órganos como hígado, corazón, riñones o músculos y que cumplen una importante función metabólica. (V.N. < 40 UI/L). La GGT también es una transaminasa que se encuentra en las células del hígado y que determina el estado de salud del mismo. (VN: 12-55 UI/L). Bilirrubina: es una sustancia que se forma con la destrucción de los hematíes y otras hemoproteínas. Es captada y transformada en el hígado, eliminándose por la bilis. Aumenta sus niveles en sangre cuando hay una incapacidad por el hígado de metabolizarla o cuando se destruyen demasiados hematíes (anemias hemolíticas) o, finalmente, también cuando se obstruye físicamente el paso de la bilis por sus conductos naturales. (VN: de Bilirrubina Total: <1 mg/dL). Creatinina: es un producto del metabolismo muscular que se elimina por el riñón, por lo que se emplea como indicador de la función renal. Cuando el riñón no funciona correctamente no puede eliminarse por la orina y se acumulan sus niveles en sangre. (VN: 0.7 a 1.3 mg/dL para los hombres y de 0.6 a 1.1 mg/dL para las mujeres). Ácido úrico: es un producto del metabolismo que se acumula en casos de enfermedad renal o por una dieta mal equilibrada. (VN: 3-7 mg/dL). EL PAPEL DEL EJERCICIO En general, los valores metabólicos son más saludables cuando se realiza deporte. Se observa una disminución del colesterol total , los triglicéridos, de la glucosa basal (por eso el ejercicio se recomienda a los diabéticos). También puede aumentar el HDL o fracción buena del colesterol y el nivel de urea por efecto del catabolismo proteico.
¿Cómo Interpretar unos Análisis de Orina?
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¿Cómo Interpretar unos Análisis de Orina?

Si has recibido el resultado de unos análisis de orina y tienes interés en su interpretación rápida, aquí te damos una serie de pautas para conseguirlo tú mismo/a. ¿Para qué se utiliza? El examen de orina es usado como método diagnóstico complementario en medicina. Es indoloro y de simple recolección (40-50 ml de orina en un recipiente de plástico), siendo por ello menos molesto para los pacientes que un análisis de sangre. El análisis de orina puede ofrecernos pistas importantes sobre enfermedades del organismo , principalmente sobre las enfermedades de los riñones. Las tres opciones de estudio son las siguientes: Tira reactiva de orina y sedimento urinario. Cultivo de orina (urocultivo) y antibiograma. Estudio de orina de 24h. Tira reactiva y sedimento urinario La orina puede ser recogida en cualquier momento del día y cuanto más fresca sea, más fiables son los resultados. Si no puede ser entregada inmediatamente, debe ser conservada bajo refrigeración. Para la primera prueba (tira reactiva), simplemente se sumerge la tira reactiva llamada Labstix ® en el recipiente de orina. Cada tira posee unos cuadraditos de colores compuestos por sustancias químicas que reaccionan con determinados elementos de la orina. Después de un minuto, se comparan los colores de los cuadraditos con una tabla de referencia que suele venir en el envase de las tiras. Los resultados son principalmente cualitativos (identifican la presencia de la sustancia), y la cuantificación es apenas aproximada mediante una gradación de cruces (1+ informa de poca cantidad y 4+ de una gran cantidad. Menos de 1+ serían los ”trazos”). Podemos detectar y estudiar los siguientes parámetros: Densidad: la densidad del agua pura es igual a 1000. Los valores de densidad en la orina normales varían de 1005 (orina más diluida) a 1035 (más concentrada, pudiendo indicar deshidratación). Cuanto más concentrada es la orina, más amarilla aparece y emite hedor más intenso. pH : la orina es ácida (pH 5.5 a 7,0), ya que el riñón es el principal medio de eliminación de ácidos del organismo. Los pH superiores a 7 pueden sugerir la presencia de bacterias, que alcalinizan la orina, mientras que pH inferiores a 5.5 pueden indicar un estado acidótico en la sangre o enfermedad de los túbulos renales. Glucosa: toda la glucosa (azúcar) que es filtrada por los riñones es reabsorbida hacia la sangre por los túbulos renales. Por ello lo normal es no observar presencia de glucosa en la orina. Si la hubiera es un fuerte indicio de que los niveles sanguíneos de glucosa son altos, y el riñón no es capaz de reabsorberla toda, como pasa en la diabetes mellitus. Proteínas : la mayoría de las proteínas no pasa el filtro del riñón, por eso, en situaciones normales no deben estar presentes en la orina (existe apenas una pequeña cantidad). Su presencia puede indicar enfermedad renal y debe ser siempre investigada. Hematíes (sangre): su cantidad en la orina es insignificante por lo que, de forma general, se considera una orina normal cuando no hay presencia de hematíes. Leucocitos (esterasa leucocitaria): normalmente negativos (mínima presencia). Cetonas: son productos de metabolización de las grasas y normalmente no están presentes en orina. Su presencia en la orina sugiere ayuno prolongado o, junto a otros parámetros alterados, una diabetes mellitus mal controlada. Urobilinógeno y bilirrubina: también normalmente ausentes en orina, su presencia puede sugerir enfermedad de hígado o hemólisis (destrucción anormal de hematíes o glóbulos rojos en la sangre). Nitritos: la orina es rica en nitratos, y la presencia de bacterias en la orina los transforma en nitritos. No obstante, no todas las bacterias tienen esa capacidad por lo que un resultado negativo no excluye el diagnóstico de infección de orina. Cristales: los de oxalato de calcio no poseen ninguna significación clínica. No indican una mayor propensión a padecer cálculos renales. La segunda prueba (sedimento de orina) consiste en observar la orina al microscopio en el laboratorio y con ella se pueden contabilizar los siguientes elementos: Hematíes (o glóbulos rojos -sangre-): los valores normales se describen como: menor de tres a cinco hematíes por campo. La presencia de niveles más elevados se llama hematuria. Leucocitos (o glóbulos blancos): son nuestras células de defensa y su presencia en la orina sugiere, generalmente, infección de orina, pero pueden significar cualquier inflamación de las vías urinarias (incluida la no causada por un agente infeccioso). Los valores normales son: menores a cinco células por campo. La presencia de valores más elevados se llama leucocituria o piuria. Células epiteliales: su posible presencia es normal, dado que las propias células del tracto urinario se descaman. Cilindros: como los túbulos renales son cilíndricos, si tenemos alguna sustancia en gran cantidad en la orina (proteínas, células epiteliales, hematíes) ésta se agrupa en forma de cilindro al pasar a través de ellos. La presencia de cilindros indica que esa sustancia ha pasado por los túbulos renales y, por tanto, no proviene de afecciones de estructuras posteriores a los túbulos, como es el caso del uréter, vejiga, próstata, etc. Los cilindros que pueden indicar algún problema son los cilindros hemáticos, que pueden mostrar la existencia de una enfermedad renal denominada glomerulonefritis, así como los cilindros leucocitarios, que pueden indicar inflamación (general) de los riñones. Bacterias. Urocultivo y antibiograma La presencia de hematíes, asociado a leucocitos y nitritos positivos habla mucho a favor de una infección de orina , no obstante, el examen más específico es el urocultivo . Consiste en incubar la orina en medios de crecimiento bacteriano específicos y observar si las bacterias se multiplican, formando colonias visibles a simple vista. Se considera positivo un recuento igual o superior a 10E6 UFC (unidades formadoras de colonias)/ml (mililitro) de orina. Con el antibiograma se mide la sensibilidad-resistencia de las bacterias que salen positivas en la orina a los antibióticos habitualmente utilizados para su tratamiento y así optimizarlo. Examen de orina de 24 horas Esta prueba se realiza, principalmente, para cuantificar con exactitud las proteínas que se están perdiendo por la orina en determinadas enfermedades. Pero también sirve para cuantificar otros parámetros como el volumen total de orina emitido en 24 horas o la cantidad de electrolitos (sodio, potasio, cloro…) o de otros metabolitos (urea, creatinina…) que también se eliminan por la misma, entre otros aspectos.
¿Qué Detecta un Hemograma y Cómo Interpretarlo?
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¿Qué Detecta un Hemograma y Cómo Interpretarlo?

Detectar precozmente enfermedades, algunas de ellas graves, puede ser tan sencillo como realizarse hemogramas de control con frecuencia. Descubre la importancia de estos análisis. La sangre es un tejido corporal que aparenta ser un líquido homogéneo, pero está compuesta por varios tipos celulares diferenciados, que flotan en una mezcla de agua y sustancias químicas denominada suero o plasma sanguíneo. Sirve para el transporte del oxígeno y los nutrientes a todas las células del organismo, así como otros elementos como hormonas, minerales, vitaminas… ¿En qué consiste? El hemograma o hematimetría es una prueba que consiste en un recuento completo de las células sanguíneas, así como una valoración de la estructura y forma normales de éstas, a partir de una pequeña muestra de sangre. En el pasado era un proceso arduo debido a que se realizaba el recuento de forma manual, observando al microscopio, pero hoy en día los hemogramas automatizados permiten conocer con comodidad, rapidez y precisión los resultados. Una cantidad anormal de cualquiera de las células puede ser indicativo de enfermedad. ¿Cómo se realiza? Se extrae una pequeña cantidad de sangre venosa para proceder a determinar su composición a través de un análisis de laboratorio. Generalmente, se realiza manteniendo el ayuno de al menos seis horas, puesto que la ingesta de alimentos/líquidos puede alterar mucho los resultados.  Al margen de este requisito, no requiere de ninguna otra preparación especial más. Las muestras se extraen con una jeringa o dispositivo similar (de baja presión), generalmente de venas cercanas a la flexura del codo. Primero se coloca una goma elástica atada alrededor del brazo del paciente para resaltar la vena a puncionar y así, facilitar la tarea. Cuando se ha extraído la cantidad de sangre necesaria, se retira la aguja y se ejerce un poco de presión en la zona de puntura con un algodón durante unos minutos, para evitar el manchado de sangre y la aparición de hematomas. Todo el procedimiento dura unos cinco minutos. Si sólo son necesarias unas gotitas de sangre, basta con hacer una pequeña punción con aguja en una de las yemas de los dedos y aplicar una presión suave sobre el mismo para que fluya la sangre necesaria.   Una vez obtenida la muestra, se etiqueta el recipiente en el mismo lugar con un código de barras, que contiene la información necesaria para asociarla al paciente en cuestión. Después es enviada al laboratorio en unos contenedores. El personal del área de recepción del laboratorio las clasifica dependiendo de los parámetros solicitados.  A partir de ahí, los recipientes pasan a los aparatos de análisis del laboratorio para las pruebas que se requieran en cada caso. NO TE ALARMES SI… Los valores no coinciden. Dependiendo del laboratorio hay ligeras variaciones en los “valores de referencia”. También pueden ser valores distintos porque se usen unidades de medición diferentes. Hay tres tipos principales de células en la sangre: Hematíes o eritrocitos o glóbulos rojos: son los corpúsculos celulares que transportan el oxígeno que necesitan las células de todo el organismo para respirar. En su interior contienen la hemoglobina, que lleva hierro y es lo que le otorga el color rojo a la sangre. (Valores normales (VN): 4,5-6,5 mill/mm3 en varones; 3,8-5,8 mill/mm3 en mujeres). Cuando la concentración de hemoglobina disminuye (valores bajos en la analítica) aparecen las anemias; las más frecuentes en la población se llaman ferropénicas, porque se deben al déficit de hierro. Los valores de ferritina nos indican cuánto hierro se encuentra depositado en el organismo. Leucocitos o glóbulos blancos : son las células de defensa frente a agentes patógenos (VN: 5000-10.000/mm3). Pueden ser: Granulocitos o polimorfonucleares: a su vez se subdividen en neutrófilos, encargados de la defensa frente a microorganismos, eosinófilos, que combaten los parásitos y basófilos, que intervienen en las reacciones de hipersensibilidad. Linfocitos: se encargan de fabricar anticuerpos y de la defensa contra virus y células tumorales. Plaquetas: son las encargadas de taponar las heridas, iniciar la formación del coágulo sanguíneo e impedir la pérdida de sangre por hemorragia. (VN: 150.000-350.000/mm 3 ). Las células de nuestra sangre se generan en la médula ósea de algunos huesos, donde unas células precursoras denominadas ‘hematopoyéticas’ las van fabricando y liberando al torrente sanguíneo una vez maduradas. Otros parámetros posibles de ser analizados en un hemograma son los siguientes: Hematocrito: es el tanto por ciento de hematíes en el volumen total de la sangre. Es un buen indicador para valorar las anemias. Valores normales (VN): 40-54% en varones; 37-47% en mujeres). Hemoglobina: (VN: 14-18 g/dL en varones; 12-16 g/dL en mujeres). VCM (Volumen corpuscular medio) y H.C.M ((Hemoglobina corpuscular media): el primero es un valor que refleja el tamaño de los hematíes (VN: 83-97 fl) y el segundo refleja el promedio de la cantidad de hemoglobina que contiene cada hematíe (V.N. 27-31 pg). Ambos sirven para poner unos “apellidos” cuando se diagnostica una anemia y diferenciar así los tipos (por ejemplo, anemia microcítica hipocroma o anemia normocítica normocroma…). CHCM (Concentración de Hemoglobina Corpuscular Media): es el índice que relaciona la cantidad de hemoglobina que lleva cada hematíe con su volumen. (VN: 32-36 g/dL). IDH (Índice de Dispersión de los Hematíes): indica la variación en el volumen de los glóbulos rojos. Si está elevado, refleja que los hematíes no son todos del mismo tamaño (fenómeno denominado anisocitosis). (VN: 11,5-14,5 (%)). VSG (Velocidad de Sedimentación globular): es un indicador de la velocidad con que los hematíes se agregan y sedimentan. Es un valor muy inespecífico y no significa forzosamente enfermedad, ya que aumenta con la edad, la menstruación, el embarazo, la toma de anticonceptivos…También se encuentra alterado (elevado) en patologías como infecciones, tumores, anemias, enfermedades autoinmunes, etc. (VN: 1-13 mm/h en varones; 1-20 mm/h en mujeres). VPM (Volumen Plaquetario Medio): es un término que en medicina se utiliza como medida para conocer el tamaño medio de las plaquetas sanguíneas. (VN: 5-15 fl). TEN EN CUENTA QUE… La presencia en los resultados de una analítica de una o varias anomalías sanguíneas no significa necesariamente que se padezca alguna enfermedad. Un análisis de sangre es una prueba complementaria en el diagnóstico y deben realizarse otras muchas, teniendo siempre como marco de referencia la historia clínica del paciente (síntomas, circunstancias personales, antecedentes familiares y personales, etc.), para poder obtener un diagnóstico final.
Fosfatasa Alcalina: ¿Hígado o Hueso?
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Fosfatasa Alcalina: ¿Hígado o Hueso?

Como has supuesto bien, si hablamos de fosfatasa alcalina es porque también existe la fosfatasa ácida. Tan sólo una pincelada para diferenciar ambas. La fosfatasa ácida es una enzima repartida por todo el organismo que tiene cinco isoenzimas. Las isoenzimas son moléculas o proteínas muy parecidas entre ellas (tan sólo difieren en alguna pequeña secuencia) que participan en el mismo proceso metabólico. La isoenzima de la fosfatasa ácida más relevante en nuestra práctica clínica es la específica de la próstata o isoenzima 2. Sus valores están muy elevados en pacientes con cáncer de próstata. Por tanto, se solicita tanto para el diagnóstico como para el estudio de extensión del tumor.  Nos ayudará en la monitorización de la respuesta al tratamiento. La fosfatasa alcalina es un grupo de enzimas presentes en numerosos tejidos (hígado, hueso, riñón, intestino, placenta) y en células sanguíneas. Sus concentraciones más elevadas se observan en células óseas y hepáticas, por ello, concentraciones elevadas de fosfatasa alcalina en sangre suelen asociarse a trastornos hepáticos u óseos. Igual que en el caso de la fosfatasa ácida, posee diferentes isoenzimas en el organismo que identifican el origen. En adelante abordaremos la fosfatasa alcalina Algunos tipos de cáncer producen isoenzimas de la fosfatasa alcalina que se detectan en sangre. Es el caso de pulmón, testículo (seminoma), próstata, laringe, páncreas, estómago, y colon. En condiciones normales los niveles sanguíneos de fosfatasa alcalina proceden, a partes iguales, del hígado y el hueso . Puede haber oscilaciones durante el embarazo y en las edades extremas de la vida así como durante el crecimiento (en niños y adolescentes es característico hallar concentraciones de fosfatasa alcalina aumentadas, debido a su crecimiento óseo). Por tanto, los resultados de la determinación de la fosfatasa alcalina deben interpretarse de manera diferente en niños y adultos. ¿En qué situaciones podemos encontrar unas fosfatasas alcalinas elevadas? En primer lugar, sospecharemos una alteración hepática u ósea , aunque pueden existir otras causas. Podemos diferenciar los distintos tipos de isoenzimas de fosfatasa alcalina producidos por el organismo para identificar su procedencia. Los síntomas y signos acompañantes pueden orientarnos sobre el origen óseo o hepático de un aumento de la fosfatasa alcalina.  Así mismo, al determinar la isoenzima especifica elevada podemos corroborar nuestra sospecha clínica. Voy a mencionarte las principales causas de origen hepático que pueden ocasionar un aumento de fosfatasa alcalina: coledocolitiasis (presencia de cálculos en la vía biliar), tumor, pancreatitis crónica, quistes, divertículo duodenal, infección, colestasis (alteración en la excreción de la bilis), enfermedades metabólicas, cirrosis, hepatitis vírica, hepatitis alcohólica, etc. De entre las principales causas de origen óseo podríamos mencionar cualquier situación que suponga una formación ósea excesiva : fracturas, tumores primarios y metastásicos, osteomielitis, enfermedad de Paget, osteomalacia, problemas hormonales, etc. Otras causas no hepáticas ni óseas podrían ser:  el li nfoma de Hodgkin, el infarto agudo de miocardio, la insuficiencia cardíaca congestiva, el infarto pulmonar , la colitis ulcerosa, la ingesta de algunos medicamentos (antigotosos, antidepresivos, antiepilépticos), etc. Si se detecta una elevación de fosfatasa alcalina… Ante el hallazgo de una elevación de fosfatasa alcalina normalmente se descarta en primer lugar un origen hepático por lo que se solicita una analítica completa y una ecografía hepática . Si estas pruebas no nos permiten conocer si la causa es hepática u ósea, resulta de utilidad solicitar la determinación de las isoenzimas específicas de la fosfatasa alcalina. El aumento de fosfatasa alcalina puede acompañarse de un aumento de los niveles de otras pruebas hepáticas como bilirrubina, aspartato aminotransferasa (AST) y alanina aminotransferasa (ALT). Si además la GGT también está aumentada, las probabilidades de que la causa sea hepática aumentan. Los niveles de fosfatasa alcalina suelen interpretarse conjuntamente con los otros parámetros específicos del hígado. Por ejemplo, en caso de una hepatitis encontraremos la fosfatasa alcalina aumentada pero las transaminasas (AST y ALT) mucho más elevadas. Sin embargo, cuando existen obstrucciones de la vía biliar (por litiasis o piedras, por ejemplo) los aumentos de fosfatasa alcalina y de bilirrubina son muy superiores a los de las transaminasas. Ya sabes que existen otras muchas causas de elevación de fosfatasa alcalina como puede ser un cáncer de hígado. Contrariamente, es posible que el aumento de fosfatasa alcalina sea de causa ósea en cuyo caso, muy probablemente, encontraremos el calcio y/o el fósforo alterados. Enfermedad de Paget Como hemos mencionado, una posible causa ósea sería la enfermedad de Paget que consiste en un trastorno metabólico que afecta a uno o varios huesos , fundamentalmente pelvis, vértebras, cráneo, fémur y tibia. Se caracteriza por un aumento inicial de destrucción ósea , seguido de un aumento de formación ósea compensatoria, dando lugar a un hueso aumentado de grosor y desorganizado, por tanto, más frágil que el sano. A pesar de que es una enfermedad asintomática en la mayoría de casos puede acompañarse de dolor óseo. Aparece generalmente a partir de los 50 años y es algo más frecuente en varones que en mujeres. Un porcentaje importante de pacientes son diagnosticados de forma casual al realizar una radiografía por otro motivo (donde se evidencia una calidad ósea alterada) o una analítica rutinaria donde se detecta la fosfatasa alcalina elevada (en este punto te quiero enfatizar, una vez más, la importancia de seguir los controles médicos rutinarios). Es interesante que sepas que una vez confirmado el diagnóstico seguimos haciendo determinaciones periódicas de fosfatasa alcalina para monitorizar la actividad de la enfermedad dado que la correlación es directa. Como seguro habrás imaginado el tratamiento a realizar para normalizar el aumento de la fosfatasa alcalina debe ser el de la causa que origine dicho aumento (sea ósea, hepática u otra). Por curiosidad, no lo hemos comentado antes, pero tienes que saber que también pueden observarse niveles disminuidos de fosfatasa alcalina en la analítica. En este caso pueden aparecer, por ejemplo, después de una transfusión sanguínea o de un by-pass cardíaco o por un déficit proteico. ¡Ahora ya sabemos interpretar una parte de la analítica sanguínea!

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Hipoglucemia
Enfermedad

Hipoglucemia

¿Qué es la hipoglucemia? La hipoglucemia es una bajada de la cantidad de azúcar en la sangre por debajo de 60 mg/ml. En los recién nacidos son más frecuentes en los niños pretérmino, llegando a ser hasta del 14% de los casos. En los niños a término suele darse como mucho en un 7%. Las hipoglucemias en los diabéticos son más frecuentes en pacientes con insulina o secretagogos que con otros tratamientos hipoglucemiantes. Es una situación urgente de revertir ya que es grave porque puede poner en peligro la vida del individuo. Causas de la hipoglucemia La causa principal de la hipoglucemia es la alteración hormonal a nivel de hipófisis y tiroides . También se puede producir en pacientes normales sin alteraciones hormonales por causa de falta de alimento, exceso de ejercicio , o descarga insulínica en el páncreas. Síntomas de la hipoglucemia Los síntomas son: malestar, cansancio, adormecimiento, temblor, sudoración profusa, palpitaciones, mareos, visión borrosa, dolor de cabeza, convulsiones y trastorno del comportamiento. Tratamiento para la hipoglucemia El tratamiento para la hipoglucemia es dar azúcar de forma rápida. Se puede dar un producto azucarado como pueden ser los zumos de frutas , o también se puede dar directamente un sobre de azúcar disuelto en un vaso de agua. En casos muy difíciles de revertir y en pacientes diabéticos, puede ser necesario darles Glucagón mediante inyección subcutánea. Pruebas complementarias del tratamiento de la hipoglucemia La prueba complementaria será la determinación de glucosa en sangre capilar, hasta normalización de la misma, cada media hora. Factores desencadenantes de la hipoglucemia Los factores desencadenantes de la hipoglucemia son la falta de aporte de hidratos de carbono en la dieta , o el exceso de insulina en la sangre. Factores de riesgo de la hipoglucemia Son factores de riesgo para sufrir hipoglucemia en los pacientes en tratamiento con insulina y con secretagogos como Repaglinida y Glibenclamida . Los largos periodos de ayuno sin ingesta de hidratos de carbono , el periodo neonatal en niños pretérmino que tienen más problemas en regular hormonalmente sus niveles de glucemia, y también en niños a término en especial si son hijos de madres diabéticas. Complicaciones de la hipoglucemia Daños neurológicos. Convulsiones. Pérdida de conocimiento. Coma. Prevención de la hipoglucemia No realizar ejercicio en ayunas. Ingesta adecuada de hidratos de carbono. Control capilar de glucemia. Especialidades a las que pertenece la hipoglucemia En el caso de hipoglucemias neonatales se trata de control con pediatras neonatólogos, en el resto de casos, se controla por el endocrino. Preguntas frecuentes: ¿Qué es la hipoglucemia en bebés? La hipoglucemia en bebés es la bajada de azúcar que se puede producir en los recién nacidos, más frecuente en niños prematuros, en niños nacidos a término que presentan madres diabéticas en el embarazo, y en niños con retraso en el crecimiento intrauterino. ¿Qué puede ocasionar la hipoglucemia? Las hipoglucemias se producen por el exceso de insulina o por la falta de hidratos de carbono. En personas con tratamiento con insulina o fármacos secretagogos (fármacos que producen la secreción de insulina), se pueden producir hipoglucemias. En los neonatos que no tienen aún una buena regulación hormonal también se produce por parte del organismo un exceso de insulina que es la que causa la hipoglucemia. Las personas que tienen largos periodos de ayuno pueden presentar una hipoglucemia por falta de ingesta. ¿Qué diferencia hay entre hiperglucemia e hipoglucemia? Las hiperglucemias son valores por encima de lo normal de azúcar en sangre (son niveles normales entre 70 y 129 mg/dl). La hipoglucemia son valores por debajo de lo normal de azúcar en sangre . Para tener síntomas de hipoglucemia, la glucosa deberá de estar por debajo de 60 mg/dl. ¿Cuáles son los niveles normales de azúcar en sangre? Los niveles normales de azúcar en sangre son diferentes antes y después de la ingesta, así, en ayunas se consideran normales niveles de entre 70 y 128 mg/ml, por encima de estas cifras se habla de hiperglucemia, cuando se ha consumido alimento se considera que a las dos horas de haberlo ingerido los niveles de azúcar deben estar por debajo de 140 mg/ml ¿Qué es la hipoglucemia reactiva? La hipoglucemia reactiva o hipoglucemia postprandial es la que se produce unas cuatro horas después de comer y no necesita un tratamiento especial, salvo el regular la ingesta de alimentos. Suele ser suficiente con no comer alimentos azucarados con el estómago vacío y  hacer cinco comidas al dia.  
Síncope Vasovagal
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Síncope Vasovagal

¿Qué es el síncope vasovagal? El síncope vasovagal o lipotimia, es la pérdida de conocimiento que se produce por estímulo del nervio vagal , dando lugar a un enlentecimiento del ritmo cardíaco y una bajada de la tensión arterial . La presencia de síncope varía entre el 10% y 20% de la población, siendo más frecuente en pacientes ancianos y en mujeres . Ante un síncope siempre se debe acudir a ser valorado por un médico, ya que también puede tratarse de un síncope cardiogénico . Es una enfermedad leve. Tipos de síncopes Síncope vasovagal : se produce una bajada de la frecuencia cardíaca y de presión arterial por el estímulo vagal . Síncope cardíaco : se produce por la estimulación de la carótida . Por presión en la misma se produce una disminución de la frecuencia cardíaca. Síncope ortostático : se produce por la disminución de la presión arterial al ponerse de pie tras estar sentado o tumbado. Es muy frecuente en personas mayores que reciben medicación hipotensora . Síncope cardíaco : se debe a problemas cardíacos . En general se dan bloqueo cardíaco y alteraciones en el ritmo, ya sean bradicardias y taquicardias. También puede producirse por alteraciones en la válvula aórtica o por hipertrofias ventriculares importantes. Causas del síncope vasovagal La causa del síncope vasovagal puede ser: Por estrés laboral . Estrés emocional . Por una impresión desagradable , por ejemplo, el que se produce al ver sangre. Por estar en un ambiente muy cálido . Por estar mucho tiempo de pie. En estas circunstancias se produce una vasodilatación que da lugar al síncope. El embarazo . Dolores fuertes . Síntomas del síncope vasovagal El síntoma del síncope vasovagal es la pérdida de conciencia que se produce, pero previo a ello el paciente puede notar sensación de debilidad, sofocos, vértigo, visión borrosa, palidez, sudoración profusa y zumbido de oídos. Puede presentar también náuseas, vómitos y diarrea. Tratamiento para el síncope vasovagal El síncope vasovagal no tiene tratamiento , se deberá indicar al paciente que permanezca en posición tumbado con los pies elevados. Posteriormente se le sentará y solo cuando esté totalmente recuperado deberá proceder a ponerse en pie. Se deberá beber líquido abundante para evitar la deshidratación, que favorece el episodio.   Pruebas complementarias del tratamiento de síncope vasovagal Las pruebas complementarias a realizar con un síncope vasovagal serán: Analítica de sangre con iones para descartar deshidratación. Electrocardiograma que nos permita conocer posibles alteraciones cardíacas. En casos determinados puede ser necesaria una valoración por el neurólogo para descartar problemas neurológicos. Las pruebas complementarias tienen como fin descartar otros orígenes del síncope vasovagal. Factores desencadenantes del síncope vasovagal Son factores desencadenantes del síncope vasovagal, el calor excesivo , permanecer mucho rato de pie , o bien situaciones de estrés emocional . Factores de riesgo del síncope vasovagal Son factores de riesgo vasovagal las situaciones de deshidratación , ya sea por episodios de diarrea o vómitos o por falta de ingesta, y en personas ancianas, los tratamientos diuréticos o hipotensores . Complicaciones del síncope vasovagal Golpes o contusiones . Fracturas de brazos o piernas. Heridas inciso-contusas , en especial en la cabeza. Prevención del síncope vasovagal Beber abundante líquido durante el día. Evitar periodos de ayuno prolongado . Sentarse ante el malestar previo que produce el síncope. Elevar las piernas . Dormir con la cabeza incorporada . Realizar ejercicios de tensión en las piernas a la vez que se aumenta la presión abdominal. Ponerse de puntillas de forma repetida cuando se permanece mucho tiempo de pie. Especialidades a las que pertenece el síncope vasovagal El síncope vasovagal será valorado por el médico de familia , que estudiará este, remitiendo a cardiología o neurología si sospecha de otra etiología no vasovagal. Preguntas frecuentes ¿Qué hacer cuando te da un síncope vasovagal? Cuando se produce un síncope vasovagal, se debe tumbar al paciente en un lugar plano y elevar las piernas, y cuando mejore y se haya recuperado del proceso, se le dejará sentado un rato para luego incorporarle despacio . ¿Están relacionadas las convulsiones con los síncopes? No, las convulsiones son un síntoma de la epilepsia , una alteración neurológica compleja que necesitarán de terapia anticonvulsivante. El síncope es una pérdida de conocimiento breve que no precisa de tratamiento tras la recuperación del paciente. ¿Qué es el reflejo vagal? El reflejo vagal es la activación que se produce del nervio vago , que produce un descenso de los latidos cardíacos y un descenso de la tensión arterial, la cual se produce por una activación de este nervio, y que es el origen del síncope vasovagal. ¿Qué es perder el conocimiento? La pérdida de conocimiento es el desmayo o la lipotimia , que se da cuando una persona pierde la conexión con el mundo exterior, no habla ni oye, ni reacciona a lo que se le indica desde el exterior. No es capaz de responder, y cuando el paciente se despierta no recuerda lo que ha ocurrido durante este tiempo. ¿Cuál es la diferencia entre síncope y epilepsia? La epilepsia es la descarga neuronal que da lugar a convulsiones, esto es, se producen movimientos de las extremidades y el cuerpo del paciente. En el síncope no hay movimientos anormales, por el contrario, el paciente se queda sin responder y se le ve pálido . En general las pérdidas de conocimiento son menos preocupantes si su origen es vasovagal, no obstante, se deben estudiar por si fueran de origen cardiogénico.
ETS
Enfermedad

ETS

¿Qué es una ETS? Las ETS, enfermedades de transmisión sexual , son el conjunto de enfermedades que se contagian de una persona a otra mediante el contacto sexual. También se conocen como enfermedades venéreas , enfermedades sexuales o infecciones de transmisión sexual (ITS). Las enfermedades de transmisión sexual son causadas por el contagio de virus, bacterias y parásitos , pudiéndose contraer por cualquiera persona que realice prácticas sexuales sin protección, tanto hombres como mujeres. Pertenecen a la especialidad de enfermedades infecciosas y son consideradas enfermedades de tipo grave. Tipos de ETS Las ETS pueden estar causadas por virus, bacterias, parásitos u hongos, diferenciándose 20 tipos diferentes, de las cuales las más comunes son: VIH : virus de la inmunodeficiencia humana, es una de las ETS más graves. Recibe el nombre de SIDA, síndrome de inmunodeficiencia adquirida, en su fase terminal. Gonorrea : no siempre presenta síntomas, pero puede llegar a ser una enfermedad muy grave. Provoca la inflamación de las vías urinarias y de los genitales y aumenta en exceso el flujo genital. Sífilis : producida por una bacteria y que provoca alteraciones cutáneas al producirse úlceras. Herpes genital : se producen llagas y úlceras en la zona de los genitales, provocando  irritación, ardor e inflamación de la zona. Se puede transmitir antes de presentar síntomas.   Causas de las ETS Las principales causas de las ETS se deben a la presencia, en el organismo, de bacterias, virus, parásitos u hongos , infectado tras la práctica de relaciones sexuales. Síntomas de una ETS Según el tipo de ETS que presente el paciente así serán los síntomas. No obstante, algunos de los síntomas son comunes en distintas enfermedades: Llagas o úlceras en la zona bucal o genital. Dolor o ardor genital. Anomalías en el flujo vaginal. Sangrado vaginal fuera del ciclo menstrual. Fiebre y malestar. Erupciones cutáneas. Tratamiento para las ETS Las enfermedades de transmisión sexual suelen ser tratadas con antivirales y antibióticos. En los casos en los que la enfermedad está muy desarrollada y los pacientes presentan gravedad, además del tratamiento con medicamentos, se realizan terapias psicológicas para que el paciente lo afronte de la mejor manera posible. Pruebas complementarias del tratamiento de ETS Para determinar si un paciente sufre o no una ETS se realizan las siguientes pruebas: Análisis sanguíneo : se extrae una muestra de sangre del paciente para analizarla y evaluar si existen parámetros indicadores de ETS. Análisis de orina : al igual que en el análisis de sangre, se toma una muestra de orina para determinar si existen patógenos causantes de la enfermedad. Muestras de la zona : en caso de que se manifiesten síntomas externos como úlceras, llagas, eczemas o flujo genital extraño, se tomará también una muestra para analizar. Factores desencadenantes de una ETS El factor desencadenante de una enfermedad de transmisión sexual (ETS) es la práctica de relaciones sexuales sin el uso de protección y sin haberse realizado ambas partes las pruebas específicas para cerciorarse de que no padecen ni son portadores de ninguna ETS. Factores de riesgo de una ETS El factor de riesgo a la hora de adquirir una ETS es principalmente la práctica de relaciones sexuales , sobre todo sin protección. Además, mantener relaciones sexuales con diferentes personas incrementa el riesgo de contraerlas, a la vez que mantener relaciones sexuales con aquellas personas que padecen o están infectadas de alguna ETS, y aún más si no se usa protección. Complicaciones de las ETS Infertilidad. Virus del papiloma humano (VPH) Anomalías cardiacas. Cáncer rectal. Riesgos durante el embarazado. Prevención de las ETS Usar protección sexual en tus relaciones. Cumplir la cartilla de vacunación. Realizarse análisis para detectar las infecciones. Conocer si la persona con la que mantienes relaciones sexuales es portador o padece alguna ETS para tomar las precauciones necesarias. Especialidades a las que pertenecen las ETS La especialidad médica encargada de tratar las ETS es enfermedades infecciosas. Preguntas frecuentes: ¿Qué es la tricomona vaginal? La tricomona vaginal, también conocida como tricomoniasis, es un tipo de ETS producida por un protozoo, el Trichomonas vaginalis. Es una de las enfermedades de transmisión más comunes y a la vez de las más fáciles de curar. Los síntomas son variados y muchas veces ni siquiera se manifiestan. Generalmente estos síntomas son picor e inflamación de las zonas sexuales. ¿Qué es la clamidia? Es un tipo de ETS causado por una bacteria llamada Chlamydia trachomatis . Afecta al cuello del útero, la garganta y el recto. ¿Qué causa la sífilis? La sífilis es una enfermedad de transmisión sexual causada por la bacteria Treponema pallidum , que infecta al organismo a través de las membranas mucosas de los genitales. ¿Cuánto tarda en manifestarse una ETS? El tiempo en el que se manifiesta una ETS varía según el tipo, pueden ir desde 7 hasta 28 días o incluso no presentar síntomas. ¿Cómo puedo saber si tengo una ETS? En primer lugar debes observar si padeces síntomas anómalos y acudir al médico a realizarte las pruebas correspondientes al diagnóstico de ETS, las cuales suelen ser: análisis de sangre, análisis de orina, examen pélvico y extracción de una muestra de tejido del cuerpo.  
Esquistosomiasis
Enfermedad

Esquistosomiasis

¿Qué es la esquistosomiasis? La esquistosomiasis es una enfermedad parasitaria producida por un gusano conocido como Schistosoma , que se transmite por trabajar o bañarse en aguas infectadas . Está presente en 78 países y de estos, en 52 se considera enfermedad endémica. Hay unos 200 millones de personas infectadas en todo el mundo. Se da en zonas tropicales y subtropicales , y un 92% de las personas que se encuentran enfermas pertenecen a África. Los niños y las mujeres embarazadas son los más sensibles a la infección. Es una enfermedad con una alta tasa de morbilidad , aunque su mortalidad no es muy alta, si bien no es muy conocida, ya que hay mortalidad que se produce por causas relacionadas con la esquistosomiasis.  Es una enfermedad considerada de tipo grave. Tipos de esquistosomiasis Los tipos de esquistosomiasis son: Esquistosomiasis intestinal : Schistosoma japonicum , Mekongi e Intercalatum , son los tipos de esquistosomas que lo producen. Afecta al sistema digestivo, donde se queda el esquistosoma. Esquistosomiasis urogenital : afecta a la vejiga, los uréteres, los riñones y el aparto genital, y es producido por el Schistosoma haematobium. Causas de la esquistosomiasis Las causa es el contacto con aguas dulces infectadas por los parásitos que van a penetrar a través de la piel. Síntomas de la esquistosomiasis Síntomas de la esquistosomiasis intestinal : diarrea, dolor abdominal, sangre en las heces, aumento del tamaño del hígado y ascitis (presencia de líquido en la cavidad abdominal), hipertensión portal y aumento de tamaño del bazo. Síntomas de la esquistosomiasis urogenital : incluye presencia de sangre en la orina, suele producirse fibrosis de la vejiga y de los uréteres acompañada de daño renal, y puede llegar a producir un cáncer de vejiga. En las mujeres puede dar lugar a alteraciones genitales con sangrado vaginal, dolor durante las relaciones sexuales y nódulos vulvares. En los hombres puede dañar las vesículas seminales y la próstata, así como puede producir infertilidad. Tratamiento para la esquistosomiasis El tratamiento de la esquistosomiasis es con Praziquantel contra los Schistosomas haemoliticum, mansoni e intercalatum. Se dará un día de tratamiento a dosis de 20mg/kg de peso dos veces al día un solo dia. En los sitios con prevalencia de Schistosomas japonicum y mekongi se da tres veces al día en una dosis de 20 mg/kg de peso también un solo dia. En los viajeros se deberá hacer el tratamiento pasadas de 6 a 8 semanas de la exposición. Se deberá r eexaminar a los pacientes a los 6-8 meses para ver si quedan huevos del parásito y repetir el tratamiento si fuera necesario. Pruebas complementarias del tratamiento de la esquistosomiasis Las pruebas complementarias serán analíticas , con búsqueda de anticuerpos y búsqueda de huevos en las heces o en la orina. Cuando hay alta sospecha de esquistosomiasis y no se consiguen observar huevos, se puede necesitar una biopsia de la mucosa intestinal o mucosa vesical. Factores desencadenantes de la esquistosomiasis La exposición a los Schistosomas por contacto con aguas contaminadas. Factores de riesgo de la esquistosomiasis Exposición a agua dulce que puede tener los gusanos. Complicaciones de la esquistosomiasis Anemia. Hepatomegalia: aumento patológico del tamaño del hígado. Esplenomegalia: agrandamiento patológico del bazo o estructura esplénica más allá de sus dimensiones normales (11 cm). Ascitis: acumulación de líquido seroso en la cavidad peritoneal. Infertilidad. Cáncer de vejiga. Alteraciones renales. Prevención de la esquistosomiasis Hervir el agua del baño durante un minuto  y dejar enfriar antes de bañarse. Almacenar el agua de baño durante al menos dos días antes de usarla Ante caídas accidentales a zonas que pueden estar infectadas, proceder a secarse de forma intensa con una toalla y frotar con alcohol de 70 grados. Especialidades a las que pertenece la esquistosomiasis La esquistosomiasis debe ser tratada por un médico de medicina interna especialista en enfermedades tropicales. Preguntas frecuentes: ¿En qué países es más probable que contraiga la esquistosomiasis? S. haematobium : ampliamente distribuido en todo el continente africano con focos menores en Medio Oriente, Turquía e India. S. mansoni : ampliamente distribuido en África, con focos en Medio Oriente y la única especie presente en el hemisferio occidental en zonas de Sudamérica y algunas islas del Caribe S. japonicum : Asia, sobre todo en China, Filipinas, Tailandia e Indonesia S. mekongi : sudeste de Asia S. intercalatum : África Central y Occidental Voy a viajar a un país subdesarrollado, ¿hay alguna vacuna contra la esquistosomiasis? No existe ninguna vacuna contra el esquistosoma. El paciente no debe bañarse en ríos o aguas dulces que puedan estar contaminadas. Otros consejos son calentar el agua del baño o hervirla si fuera necesario para después dejarla enfriar antes de bañarse, y secarse con una toalla enérgicamente si se tiene contacto con agua contaminada, así como frotar con alcohol de 70 grados. Con estos consejos se evita el paso se los esquistosomas a través de la piel. ¿Cómo se contagia la esquistosomiasis? Al bañarse en zonas donde hay caracoles con cercarias , que salen al agua dulce, entran en la piel de la persona, donde se convierten en esquistosomas, que penetran en los vasos sanguíneos y, a través de ellos, llegan al hígado, donde se transforman en adultos.