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Pérdida de peso

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¿En qué consiste la pérdida de peso?

La pérdida de peso es un síntoma que consiste en la bajada de más de un 5% del peso corporal en un periodo de tiempo de entre 6 meses y 1 año. Puede ser por causa voluntaria, como en el caso de las dietas de adelgazamiento, por ejercicio físico, fases de estrés, o una pérdida de peso que sucede sin que la persona se de cuenta, motivo por el cual esta debe acudir al médico. A lo largo de nuestra vida experimentamos periodos de adelgazamiento pero sin pérdida de peso corporal objetivable. El peso está relacionado con la ingesta de calorías, el ejercicio, la actividad, la edad, el estado de salud, la absorción de nutrientes y debido a factores económicos y sociales.

Motivos por los que se puede perder peso de golpe

Los motivos de la pérdida de peso se deben a las causas.

Posibles causas de la pérdida de peso  

Las causas pueden clasificarse en:

Pérdida de peso voluntario:
  • Dietas de adelgazamiento.
  • Menor ingesta de alimentos, sobre todo en ancianos.
  • Cambios en la alimentación.
  • Aumento del ejercicio físico.
  • Trastornos de la alimentación como la anorexia nerviosa, la cual debe ser tratada como una enfermedad.
  • Uso excesivo de laxantes.
Pérdida de peso involuntaria:
  • SIDA.
  • Cáncer.
  • Diarrea.
  • Enfermedades inflamatorias del intestino.
  • Cambios en la alimentación.
  • Trastornos gastrointestinales.
  • Problemas en la deglución.
  • Anorexia nerviosa.
  • Bulimia.
  • Situaciones de estrés o depresiones.
  • Trastornos hormonales como diabetes o hipertiroidismo.
  • Problemas de corazón o pulmón.
  • Consumo de drogas, alcohol o tabaco.
  • Procesos infecciosos.
  • Edad: es frecuente la pérdida de peso en ancianos.
  • Enfermedades neurológicas.

Diagnóstico de la pérdida radical de peso ¿Qué puede ser?

Para el diagnóstico de la pérdida de peso es importante hacer una historia clínica donde se pregunta desde cuándo está el paciente perdiendo peso, si padece alguna enfermedad, si hay trastornos en la deglución o masticación  de alimentos, así como valorar el estado psíquico de la persona, para descartar depresión o trastornos alimentarios como anorexia o bulimia. El médico también ha de conocer el consumo de drogas o alcohol, entre otras.

El diagnóstico se completa con pruebas como:

  • Análisis de sangre: para descartar enfermedades infecciosas, patologías hepáticas y renales, diabetes, hipertiroidismo, HIV o tumores.
  • Análisis de heces: por si hay parásitos, sangre u otra patología en ellas.
  • Análisis de orina: para descartar infección.
  • Radiografías de tórax y abdomen.
  • Endoscopia y colonoscopia: para descartar patologías gastrointestinales.
  • TAC y resonancia magnética.
  • Valoración psicológica: en caso de sospecha de anorexia o bulimia.
  • Estudio de malabsorción de alimentos.

Tratamiento de la pérdida radical de peso ¿Qué hacer?

Algunos de los tratamientos podrían ser:

  • Aporte de suplementos proteicos y energéticos a la alimentación en el caso de enfermedades como el cáncer o enfermedades crónicas.  
  • Intentar ingerir alimentos 5-6 veces al día es mejor que hacer solo 3 comidas.
  • Proporcionar un ambiente agradable y relajado a la hora de comer.
  • Adecuar el tipo de alimentación a la persona y su estado, si no puede masticar, se dará en puré o alimentos fáciles de tragar.
  • Masticar bien los alimentos antes de tragarlos.
  • Medicación que ayude a las ganas de comer.
  • Vigilancia exhaustiva durante y después de la comida en caso de pacientes con anorexia o bulimia para que no vomiten.
  • Adecuar la alimentación al tipo de ejercicio físico que se esté realizando.
  • Ayuda psicológica si la situación lo requiere.
  • Seguimiento por un dietista para ajustar una dieta adecuada.

Preguntas frecuentes

¿Cómo puedo perder peso rápidamente?

Se puede perder peso rápidamente cuando el consumo de energía es superior a las calorías disponibles para ese fin. Es decir, consumir menos alimentos y gastar mas energia.

¿Es bueno adelgazar de golpe?

No. La pérdida de peso de golpe puede hacernos perder masa muscular, problemas renales, sufrir alteraciones metabólicas, así como que se produzcan deficiencias nutricionales. Lo recomendable y saludable es perder 1 kilo de peso a la semana.  Perder peso de manera controlada y constante ayuda a que no se recupere de nuevo a corto plazo.

¿Qué son las estrías por pérdida de peso?

Las estrías aparecen porque la piel se estira de manera rápida rompiendo las fibras de colágeno y elastina y dando lugar a líneas violáceas, rojizas o rosadas en zonas como senos, abdomen, glúteos, brazos y muslos superiores, así como al hundimiento de la piel en esa zona.

¿Cuánto es lo máximo que se puede bajar de peso en un mes?

La pérdida de peso recomendable y saludable es de aproximadamente 1 kilo a la semana, por lo que se puede perder en un mes hasta 4 y 5 kilos, y siempre acompañada esta pérdida de peso de ejercicio físico. En caso de necesitar perder solo 5 ó 6 kilos, entonces la pérdida semanal será de 500-600 gramos.

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¿En qué consiste la pérdida de peso? La pérdida de peso es un síntoma que consiste en la bajada de más de un 5% del peso corporal en un periodo de tiempo de entre 6 meses y 1 año. Puede ser por causa voluntaria, como en el caso de las dietas de adelgazamiento, por ejercicio físico, fases de estrés, o una pérdida de peso que sucede sin que la persona se de cuenta , motivo por el cual esta debe acudir al médico. A lo largo de nuestra vida experimentamos periodos de adelgazamiento pero sin pérdida de peso corporal objetivable. El peso está relacionado con la ingesta de calorías, el ejercicio, la actividad, la edad, el estado de salud, la absorción de nutrientes y debido a factores económicos y sociales. Motivos por los que se puede perder peso de golpe Los motivos de la pérdida de peso se deben a las causas . Posibles causas de la pérdida de peso   Las causas pueden clasificarse en: Pérdida de peso voluntario: Dietas de adelgazamiento. Menor ingesta de alimentos, sobre todo en ancianos. Cambios en la alimentación. Aumento del ejercicio físico. Trastornos de la alimentación como la anorexia nerviosa, la cual debe ser tratada como una enfermedad. Uso excesivo de laxantes. Pérdida de peso involuntaria: SIDA. Cáncer. Diarrea. Enfermedades inflamatorias del intestino. Cambios en la alimentación. Trastornos gastrointestinales. Problemas en la deglución. Anorexia nerviosa. Bulimia. Situaciones de estrés o depresiones. Trastornos hormonales como diabetes o hipertiroidismo. Problemas de corazón o pulmón. Consumo de drogas, alcohol o tabaco. Procesos infecciosos. Edad: es frecuente la pérdida de peso en ancianos. Enfermedades neurológicas. Diagnóstico de la pérdida radical de peso ¿Qué puede ser? Para el diagnóstico de la pérdida de peso es importante hacer una historia clínica donde se pregunta desde cuándo está el paciente perdiendo peso , si padece alguna enfermedad, si hay trastornos en la deglución o masticación  de alimentos, así como valorar el estado psíquico de la persona, para descartar depresión o trastornos alimentarios como anorexia o bulimia. El médico también ha de conocer el consumo de drogas o alcohol, entre otras. El diagnóstico se completa con pruebas como: Análisis de sangre : para descartar enfermedades infecciosas, patologías hepáticas y renales, diabetes, hipertiroidismo, HIV o tumores. Análisis de heces : por si hay parásitos, sangre u otra patología en ellas. Análisis de orina : para descartar infección. Radiografías de tórax y abdomen. Endoscopia y colonoscopia: para descartar patologías gastrointestinales. TAC y resonancia magnética . Valoración psicológica : en caso de sospecha de anorexia o bulimia. Estudio de malabsorción de alimentos . Tratamiento de la pérdida radical de peso ¿Qué hacer? Algunos de los tratamientos podrían ser: Aporte de suplementos proteicos y energéticos a la alimentación en el caso de enfermedades como el cáncer o enfermedades crónicas.   Intentar ingerir alimentos 5-6 veces al día es mejor que hacer solo 3 comidas. Proporcionar un ambiente agradable y relajado a la hora de comer. Adecuar el tipo de alimentación a la persona y su estado, si no puede masticar, se dará en puré o alimentos fáciles de tragar. Masticar bien los alimentos antes de tragarlos. Medicación que ayude a las ganas de comer. Vigilancia exhaustiva durante y después de la comida en caso de pacientes con anorexia o bulimia para que no vomiten. Adecuar la alimentación al tipo de ejercicio físico que se esté realizando. Ayuda psicológica si la situación lo requiere. Seguimiento por un dietista para ajustar una dieta adecuada. Preguntas frecuentes ¿Cómo puedo perder peso rápidamente? Se puede perder peso rápidamente cuando el consumo de energía es superior a las calorías disponibles para ese fin . Es decir, consumir menos alimentos y gastar mas energia. ¿Es bueno adelgazar de golpe? No. La pérdida de peso de golpe puede hacernos perder masa muscular, problemas renales, sufrir alteraciones metabólicas, así como que se produzcan deficiencias nutricionales . Lo recomendable y saludable es perder 1 kilo de peso a la semana.  Perder peso de manera controlada y constante ayuda a que no se recupere de nuevo a corto plazo. ¿Qué son las estrías por pérdida de peso? Las estrías aparecen porque la piel se estira de manera rápida rompiendo las fibras de colágeno y elastina y dando lugar a líneas violáceas, rojizas o rosadas en zonas como senos, abdomen, glúteos, brazos y muslos superiores , así como al hundimiento de la piel en esa zona. ¿Cuánto es lo máximo que se puede bajar de peso en un mes? La pérdida de peso recomendable y saludable es de aproximadamente 1 kilo a la semana , por lo que se puede perder en un mes hasta 4 y 5 kilos, y siempre acompañada esta pérdida de peso de ejercicio físico. En caso de necesitar perder solo 5 ó 6 kilos, entonces la pérdida semanal será de 500-600 gramos.
Dieta Mediterránea, Que Beneficios Aporta
Artículo especializado

Dieta Mediterránea, Que Beneficios Aporta

La dieta mediterránea es mundialmente conocida, hasta tal punto que en 2010 fue declarada Patrimonio inmaterial de la Humanidad por la UNESCO . Es más que un patrón alimenticio, es un estilo de vida, porque no sólo engloba la alimentación, sino también la actividad física, la socialización y la salud mental. Su simplicidad y variedad da lugar a una combinación equilibrada y completa de alimentos, basada en productos frescos, locales y de temporada en la medida de lo posible.   Es una de las dietas con más estudios científicos, y uno de los más reconocidos (Predimed), concluye que mediante un estilo de vida mediterráneo se pueden prevenir multitud de enfermedades (cardiovasculares, diabetes y enfermedades crónicas como síndrome metabólico, enfermedades neurodegenerativas, enfermedades intestinales o diferentes tipos de cáncer). Pero cabe remarcar que, a día de hoy, nuestra alimentación se aleja mucho de lo que se considera dieta mediterránea , debido al consumo de productos procesados, la falsa creencia de que el consumo moderado de alcohol es saludable y al bajo consumo de frutas, verduras o legumbres.   Cómo seguir correctamente el estilo o dieta mediterránea Consumir alimentos de origen vegetal en abundancia (frutas, verduras, tubérculos, legumbres y frutos secos). Son la fuente principal de vitaminas, minerales y fibra de la dieta, y aportan al mismo tiempo una gran cantidad de agua. La fruta fresca debería ser el postre la mayoría de las veces. Es conveniente hacer uso de los alimentos frescos de temporada y de proximidad. En el caso de las frutas y las verduras nos permite consumirlas en su mejor momento, tanto a nivel nutritivo como por su aroma y sabor. Las verduras deben estar presentes tanto en la comida como en la cena, y por lo menos una de ellas debe ser cruda. La variedad de colores y texturas aporta diversidad de antioxidantes y de sustancias protectoras. Los alimentos procedentes de cereales como el pan, la pasta, el arroz (en sus versiones integrales ) es conveniente que estén presentes en la alimentación cotidiana. Entre los alimentos de origen animal, preferir el pescado, tanto blanco como azul, las carnes magras (aves de corral) y los huevos ecológicos (o de gallinas camperas alimentadas a base de cereales). El consumo de carne roja y carne procesada debe de ser limitado tanto en cantidad como en frecuencia. La bebida por excelencia debe ser el agua, no la copa de vino o la cerveza. Hacer un consumo moderado de lácteos (leche, quesos, yogur, cuajada…), y si se toman que sean naturales y libres de azúcares añadidos. El aceite de oliva debe ser la fuente principal de grasa empleada para cocinar, aliñar, o incluso para conservar alimentos. Es rico en vitamina E, y ácidos grasos monoinsaturados que le confieren propiedades cardioprotectoras. Según el estudio Predimed, una dieta enriquecida con aceite de oliva virgen o frutos secos (no fritos) reduce en un 30% la incidencia de eventos cardiovasculares tras unos cinco años de intervención en personas de alto riesgo cardiovascular. Además, por su particular composición en ácidos grasos y en antioxidantes es más resistente a la autooxidación y enranciamiento que otros aceites vegetales.   No olvidemos el ejercicio De poco sirve si comemos de manera saludable, pero somos sedentarios y no nos movemos lo suficiente. La combinación de buena alimentación y ejercicio físico son dos factores que deben ir de la mano. Lo ideal es practicar el ejercicio físico que más guste y que más nos haga disfrutar, así nunca se tomará como un sacrificio, sino como una desconexión. Mantenerse activo de manera continua es otro de los pilares fundamentales del estilo mediterráneo. Quedar con amigos o la familia para charlar, comer, tomar algo… es una parte fundamental del estilo mediterráneo, ayuda en nuestra desconexión y paz interior. El acto de comer con más gente debe ser algo agradable y que nos enriquezca.   ¿Y qué beneficios nos aporta la dieta mediterránea? Los beneficios que se le atribuyen a la dieta mediterránea se relacionan con mejoras en los niveles de colesterol, en la tensión arterial, el sistema inmunitario, la coagulación sanguínea e incluso el sistema hepático y cardiovascular.   Hay evidencias científicas de que el estilo de vida mediterráneo (alimentación saludable, práctica de ejercicio físico, dormir lo suficiente y mantener relaciones sociales), previene o retrasa la aparición de enfermedades como: Deterioro cognitivo, y demencias como el alzhéimer: esta dieta, suplementada con frutos secos, mejora la función cognitiva y la memoria. Obesidad: el tipo de grasas saludable que predomina en esta alimentación ayuda a controlar el peso. Diabetes: el consumo de aceite de oliva virgen extra y frutos secos se ha relacionado con hasta un 30% menos riesgo de sufrir esta patología. Al ser una alimentación rica en antioxidantes, evitará un envejecimiento prematuro de las células. Reflujo laringofaríngeo: los alimentos característicos de la dieta mediterránea ayudan a aliviar el reflujo. Osteoporosis: reduce además el riesgo de sufrir fracturas. Cáncer: una dieta saludable también protege contra el desarrollo de ciertos tipos de cáncer. Ejemplo de menú mediterráneo DESAYUNO COMIDA CENA MEDIA MAÑANA Y/O MERIENDA Café (opcional) con: ·leche semidesnatada ó ·bebida vegetal sin azúcar ó ·yogur natural Pan integral con semillas, aceite de oliva, tomate y tortilla francesa (1 huevo)   1 pieza de fruta de temporada Ensalada de garbanzos con tomate cherry, pimiento, cebolla, y anchoas, aliñado con aceite de oliva Brocheta de pollo y hortalizas con salsa romesco Yogur natural o cuajada Berenjena asada rellena de verduritas y jamón ibérico.   Lubina al horno con patata   1 pieza de fruta de temporada Yogur natural con avellanas, trozos de fruta natural, semillas de chía y una cucharadita de miel. o Pan de centeno con aguacate, tomate y queso fresco
Celiaquía
Enfermedad

Celiaquía

¿Qué es la celiaquía? La celiaquía o enfermedad celíaca es un trastorno autoinmune (alteración del sistema de defensa del organismo que reacciona de forma anómala hacia elementos no dañinos para el cuerpo), que tiene una base de predisposición genética, producida por la ingestión de gluten, una proteína presente en cereales como el trigo, la cebada, la avena, el centeno, la espelta... etc, que produce una alteración en el intestino delgado dificultando la absorción de los nutrientes. Se estima que la celiaquía en Europa se da en un 1% de la población, siendo más frecuente en mujeres que en hombres. En España, además, es más frecuente su aparición en niños que en adultos. No es una enfermedad que suponga una urgencia vital pero sí ha de estudiarse y detectarse cuando aparecen los primeros síntomas para evitar complicaciones de gravedad. Tipos de celiaquías Enfermedad celíaca clásica : hay un patrón de malabsorción de los nutrientes típico con la expresión clínica habitual. Es frecuente en la edad pediátrica. Enfermedad celíaca no clásica : pacientes con síntomas digestivos no relacionados con la malabsorción de los nutrientes o con manifestaciones extraintestinales. Es más frecuente en adultos. Celiaquía asintomática : en ella el paciente no presenta síntomas, siendo diagnosticado a través de cribados (estudios) de grupos de riesgo. Celiaquía latente : pacientes que, en el momento en el que son estudiados, no presentan alteraciones de la mucosa (revestimiento) del intestino, pero antes o después de ese estudio padecieron o desarrollaron una afectación intestinal característica de celiaquía. Celiaquía potencial : pacientes que tienen un riesgo aumentado de desarrollar la enfermedad, ya que presentan alteraciones analíticas específicas de la enfermedad, pero tienen una mucosa “normal” . Existe además otro proceso relacionado denominado “sensibilidad al gluten”,  no celiaquía, en el que aparecen síntomas digestivos y extraintestinales relacionados con la ingesta del gluten pero sin presentar alteraciones analíticas, ni predisposición genética o alteración de la mucosa intestinal típicas de la celiaquía. Al retirar el consumo de gluten, el paciente mejora. Causas de la celiaquía La lesión intestinal que se produce en la mucosa se debe a la exposición directa al gluten en individuos genéticamente predispuestos, pero el mecanismo inmune exacto que produce la lesión se desconoce. Síntomas de la celiaquía Se pueden dividir los síntomas según la edad de presentación de la enfermedad. Así, en la infancia la celiaquía se suele manifestar con aparición de deposiciones blandas, dolor abdominal, vómitos, anorexia (falta de apetito), y alteraciones del ánimo como irritabilidad, apatía, tristeza o introversión. En la adolescencia los pacientes son frecuentemente asintomáticos. Si se presentan síntomas se pueden manifestar como dolor abdominal, deposiciones blandas, cefaleas (dolor de cabeza), dolores articulares, y alteraciones en la menstruación en las chicas. En los adultos suele aparecer en torno a los 42-45 años. A veces se inician los síntomas tras el parto, una cirugía, o después de periodos de estrés emocional importante. Los síntomas más frecuentes son la sensación de fatiga, dolores abdominales, aumento de gases o meteorismo y anemias ferropénicas (por falta de hierro). Pueden darse molestias digestivas y diarrea. En otras ocasiones, de forma menos frecuente, aparece estreñimiento. Por último, puede haber carencia de calcio en los huesos con osteopenia u osteoporosis. Tratamiento para la celiaquía El tratamiento debe basarse en una dieta exenta de gluten durante toda la vida del paciente, excluyendo de la dieta totalmente el trigo, la cebada, el centeno y todos sus derivados. Ese es el único tratamiento eficaz que consigue la mejoría de los síntomas. A partir de las dos semanas sin comer gluten y la normalización de las pruebas analíticas entre los 6-12 meses siguientes. La reparación de la mucosa del intestino puede tardar hasta 2 años en corregirse. Es necesario que el paciente tome una dieta variada rica en carnes, huevos, pescado, legumbres, frutas y verduras, así como en cereales sin gluten (maíz o el arroz). Pruebas complementarias para el diagnóstico de la celiaquía Además de la sospecha clínica por los síntomas que presenta el paciente, el diagnóstico los médicos lo determinan mediante la realización de: Analítica de sangre : donde se determinan los anticuerpos antitransglutaminasa y los anticuerpos antiendomisio (sustancias del sistema inmune), que son positivos en la inmensa mayoría de los casos de enfermedad celíaca. Biopsia de intestino delgado : extracción de una pequeña muestra de tejido con la que se confirma la presencia de la enfermedad con su estudio en el laboratorio de anatomía patológica. Factores de riesgo que pueden desencadenar la celiaquía Tener familiares de primer grado con el diagnóstico de celiaquía puede ser un riesgo para padecer la enfermedad (la prevalencia de la enfermedad celíaca en estos casos se sitúa entre el 8 y 10%). La exposición al gluten en pacientes genéticamente predispuestos es un factor de riesgo. Factores ambientales como el padecimiento de algunas infecciones intestinales o algunos fármacos en ocasiones pueden desencadenar el inicio de la enfermedad celíaca. Complicaciones de la celiaquía Dermatitis herpetiforme : se presenta a través de lesiones dérmicas en modo de pequeñas vesículas (como apoyas pequeñas), situadas sobre piel normal o con una base enrojecida y que aparecen simétricamente en cabeza, codos, rodillas y muslos. Son lesiones que pican mucho. Enfermedad hepática : un 40% de los pacientes diagnosticados de enfermedad celíaca no tratados, tienen elevadas las enzimas hepáticas (transaminasas). Enfermedades tiroideas : El 14% de los pacientes celíacos son diagnosticados de hipotiroidismo, más frecuentemente, o de hipertiroidismo. Asociación con intolerancia primaria a la lactosa. Déficit nutricional : produce anemia por falta de hierro u osteoporosis por alteración de las reservas de calcio. Propensión a padecer tumores intestinales : especialmente los llamados linfomas T. Esprue refractario : en algunos casos se produce una ausencia de respuesta a la retirada del gluten de la dieta, teniendo que ser tratados los pacientes con fármacos inmunosupresores. Prevención de la celiaquía La celiaquía no se puede prevenir. Se aconseja dar lactancia materna exclusiva en los primeros seis meses de vida si es posible. En los últimos estudios no se ha demostrado ninguna relación entre la enfermedad celíaca y la introducción progresiva en la dieta del gluten. Especialidades a las que pertenece la celiaquía Ante la sospecha diagnóstica inicial de celiaquía, el médico de atención primaria deriva al paciente para que sea evaluado por el especialista en aparato digestivo, quien realizará el estudio completo y el seguimiento tras la retirada de la dieta del glúten. Preguntas frecuentes ¿Qué es lo que no pueden comer los celíacos? Los celíacos no pueden comer todos aquellos alimentos que contengan gluten, proteína que está presente en los cereales como el trigo, la cebada, la avena, el centeno, la espelta, y los híbridos de estos como el triticale. ¿Puedo desarrollar celiaquía en cualquier momento de mi vida? Sí, se puede manifestar a cualquier edad y puede presentar síntomas o no. Además, los síntomas pueden ser tan dispares que a veces eso dificulta y retrasa el diagnóstico. ¿Es hereditaria la celiaquía? Existe una predisposición genética para padecer la celiaquía, que, junto con otros factores ambientales, favorece que se presente la enfermedad. ¿Cuáles son las harinas libres de gluten? Los pacientes celíacos pueden utilizar la harina de arroz, la de maíz, la de garbanzo, la de trigo sarraceno, de guisantes, de almendras...etc. En la actualidad, aparte de la harina de arroz o de maíz, hay otras muchas posibilidades para sustituir la tradicional harina de trigo. ¿Es lo mismo ser celíaco que ser intolerante al gluten? Sí, se puede decir que la celiaquía es una intolerancia al gluten producida por esta enfermedad de base autoinmune.
Consejos Para Comer Sano  fuera de Casa en Verano
Artículo especializado

Consejos Para Comer Sano fuera de Casa en Verano

¿Se puede comer sano y mantener el peso durante el verano? Es la pregunta del millón, puesto que ésta es una época del año bastante desordenada, las rutinas suelen desaparecer durante un tiempo prolongado , lo que ocasiona un descontrol de comidas y de horarios. Además, las cartas de los restaurantes suelen estar repletas de tentaciones que, generalmente, son más calóricas y grasas de lo deseado. Resistirse a ellas no es fácil, pero existen una serie de sencillas estrategias que pueden facilitar la elección. Escoger un restaurante conocido, siempre que sea posible, y cuya carta sepamos con certeza que incluye opciones ligeras. Además, si nos conocen pueden darnos la posibilidad de cambiar los platos según nuestras peticiones. Visualizar la comida, es decir, antes de ir al restaurante, planear, en la medida que podamos, lo que vamos a pedir y en qué orden. Esto ayudará a evitar caer en una mala elección. Procurar ser la primera persona en pedir, puesto que así nos sentiremos menos influenciados por la elección de los acompañantes y evitaremos tentaciones. Tener en cuenta que cuanto mayor sea la ración que nos sirvan, más fácil será acabar comiendo más de lo necesario. Tomar la cantidad justa que corresponda, y tras haber decidido no comer más, pedir al camarero que retire nuestro plato. Regresar a casa o al trabajo dando un paseo, ya que esta ligera actividad física nos ayudará a hacer la digestión. Y referente a la elección de los platos… Al hacer la elección, decantarse por platos que estén elaborados de una forma sencilla (plancha, vapor, asado, hervido, papillote, etc.), y evitar fritos y rebozados. En el aperitivo, evitaremos sucumbir ante la tentadora copa de vino u otros destilados. En el postre, lo mejor es pedir fruta o yogur, pero si no existe esta posibilidad, abstenerse y pasar directamente al café. Si no podemos prescindir de él, tomar la mitad de la ración. Café y sobremesa: deberá, en caso deseado, acompañarse de edulcorante o tomarse sin azúcar. Y, sobre todo, evitar los pastelitos o pastas, y los licores y copas. De entre las bebidas, sin duda la mejor elección es el agua. En el caso de querer tomar algo diferente escogeremos siempre un refresco sin azúcar, cerveza sin alcohol, zumo o batido de frutas natural, agua con gas o gaseosa sin azúcar. Acompañamientos y guarniciones: es importante prestarles mucha atención y sustituir las guarniciones más grasas (patatas fritas, ensaladilla rusa, etc.) por otras más ligeras como ensalada, verduras al vapor o a la plancha, setas, patata al horno, etc. Aliños: la ensalada suele considerarse una opción sana y ligera, sin embargo, en ocasiones puede ser muy calórica por el tipo de aliño que contiene. Lo mejor es pedirla con el aliño aparte, así podremos controlar la cantidad y el tipo. Alimentos de verano Los alimentos que incluyamos durante estos días en nuestras comidas son clave para que, además de disfrutar del buen tiempo, gocemos de una buena salud. En verano es importante apostar por alimentos que resulten ligeros y que nos aporten agua, vitaminas y minerales, para combatir la deshidratación que puede provocar el calor. Frutas: como la sandía, el melón, el melocotón, la nectarina, las ciruelas, los higos, el aguacate, etc. Su alto contenido agua, además de las vitaminas, minerales y fibra que contienen, las convierten en un tentempié clave para mantener sano nuestro organismo. Hortalizas y verduras, como el tomate, lechuga, pepino, zanahoria, pimiento… Mariscos y pescados: como las sardinas y boquerones, el atún y las anchoas, las almejas, que son ricos en ácidos grasos omega 3, y una buena fuente de proteínas. Los helados aportan muchas calorías, a no ser que escojamos los de hielo y con poco azúcar. Algunos ejemplos son (las calorías varían dependiendo de las marcas): o Sorbete de limón  à 2 bolas medianas à 130 Kcal o Helado de vainilla à 2 bolas medianas à 260 Kcal o Helado de chocolate à 2 bolas medianas à 290 Kcal o Helado cremoso à cucurucho de 2 bolas medianas à 360 Kcal o Helado de “palo” tipo “magnum” à 300 Kcal o “Polo de hielo” à 130 Kcal También podemos optar por hacerlos nosotros mismos en casa, a base de fruta y chocolate negro de más del 80% de cacao. Escogemos la fruta que más nos guste (la textura será mejor con plátano, mango, frutos rojos…), se bate, se pone en moldes de silicona y se introduce en el congelador un mínimo de cuatro horas. Después si queremos cubrirlo de chocolate, se fundirá la tableta en el microondas (unos 60 segundos), sacaremos los helados del molde y los bañaremos en el chocolate fundido. Bebidas, deberemos tener en cuenta las calorías que proporcionan y escoger siempre agua o zumo natural o refrescos sin azúcar. Algunos ejemplos son: o Cola (1 lata) à 145,2 Kcal / Cola Light (1 lata) à 1 Kcal o Bitter con alcohol (1 botella) à 304 Kcal / Bitter sin alcohol à 117 Kcal o Gaseosa (1 botella) à < 1 Kcal o Nestea (1 lata) à 108 Kcal  o Cava o Champán (1 copa) à 70 Kcal o Cerveza rubia (1 lata) à 108 Kcal o Vermut (1 copa) à 139 Kcal o Vino blanco (1 copa) à 70 Kcal / Vino tinto (1 copa) à 63 Kcal
Enfermedad de hemocromatosis
Contenido de salud

Enfermedad de hemocromatosis

¿Qué es la enfermedad de hemocromatosis? La enfermedad de hemocromatosis es una patología que se produce por alteraciones en el metabolismo del hierro , de forma que, el organismo almacena esta sustancia en exceso, lo que provoca un daño hepático. Además de en el hígado, se acumula en el corazón y páncreas y, por lo que también pueden ser dañados estos órganos. Causas de la hemocromatosis La hemocromatosis primaria es la más frecuente, es una enfermedad genética, es decir, se hereda. Existen cuatro tipos diferentes de hemocromatosis, estas se inician a edades diferentes; el tipo 1 (es la más común) y el tipo 4 se presentan en hombres a partir de los 40 años , en las mujeres suelen darse síntomas tras la menopausia. La hemocromatosis tipo 2 es una enfermedad que se inicia en la edad juvenil, el acúmulo de hierro comienza en la infancia y es evidente con 20 años. En el caso de la hemocromatosis tipo 3, la edad de inicio es intermedia entre la tipo 1 y tipo 2, en general, los síntomas son evidentes a los 30 años. La hemocromatosis tipo 1, 2 y 3 , se heredan con carácter autosómico recesivo, es decir, ambos genes. El heredado por parte del padre y el heredado por parte de la madre deben estar alterados para sufrir la enfermedad. El tipo 4 se hereda con carácter autosómico dominante, esto hace que un solo gen alterado exprese la enfermedad. Hay casos raros de hemocromatosis secundaria, esta se produce en los casos de numerosas transfusiones de sangre y de aportes de hierro en mayor cantidad de la necesaria para el paciente, pero es poco habitual esta presentación hoy en día. Síntomas de la enfermedad de hemocromatosis Los síntomas, en inicio, son similares a otras enfermedades, es normal sentir cansancio, dolor articular, las mujeres pueden tener períodos irregulares y ambos sexos pueden sufrir alteración de la libido. En los casos de enfermedad tipo 2, puede aparecer falta del desarrollo sexual por alteración en la producción de hormonas sexuales, la piel puede presentar un color alterado de aspecto grisáceo o bronceado y, por último, puede haber alteraciones cardiacas, cirrosis hepáticas y diabetes. En las analíticas se observa un aumento de la ferritina de forma importante, esta marca los depósitos de hierro en el organismo, de ahí que se encuentre alterada en esta enfermedad. Tratamiento de la enfermedad de hemocromatosis El tratamiento de la hemocromatosis se realiza mediante flebotomías (sangrías terapéuticas) con extracción de sangre, que da lugar a una disminución de los glóbulos rojos y, a su vez, en una disminución de los acúmulos de hierro en el organismo. La periodicidad de la extracción de sangre es regulada por el hematólogo; en un inicio puede ser hasta 2 veces a la semana, consiguiendo un nivel normal de hierro y, tras ello, cada quince días o un mes, después, suele ser suficiente para regular el nivel de hierro. Pruebas complementarias de la enfermedad de hemocromatosis La prueba complementaria para diagnosticar la hemocromatosis se inicia con una analítica de sangre, en ella, se analizan parámetros como la ferritina y el hierro. Si estos niveles están elevados, nos darán la sospecha de un hemocromatosis. Para dar un diagnóstico de certeza, es necesario un análisis genético que permite conocer si el paciente es portador del gen de hemocromatosis o si padece esa enfermedad. Las personas con familiares de primer grado con enfermedad de hemocromatosis, deben comunicar esta circunstancia a su médico , quien pedirá las pruebas diagnósticas necesarias. Factores desencadenantes de la enfermedad de hemocromatosis La hemocromatosis es una enfermedad genética, su desencadenante es la herencia de un gen anómalo. Puede ser un gen recesivo, en cuyo caso será necesario que tanto el padre como la madre del individuo sean portadores de este gen, o bien, puede ser dominante y, en este caso, con un gen anómalo del padre o de la madre será suficiente para presentar la enfermedad. Factores de riesgo de la enfermedad de hemocromatosis Las personas que presentan el gen de la hemocromatosis tienen como factores favorecedores de la enfermedad el consumo de exceso de hierro, de alcohol, de carnes rojas y de vitamina C. Estos factores favorecen el acúmulo de hierro por un exceso de aporte del mismo al organismo. Complicaciones de la enfermedad de hemocromatosis Las complicaciones de la hemocromatosis son producidas por el acúmulo de hierro en ciertos órganos. Los depósitos hepáticos pueden evolucionar hacia una cirrosis, pueden producir artritis por acúmulo de hierro articular, en el páncreas favorece la diabetes, en la piel hace que esta cambie su coloración, en el corazón puede dar lugar a insuficiencia cardiaca, se puede alterar el ciclo menstrual en la mujer y producir un descenso de libido en el hombre al acumularse en los órganos sexuales y, en el tiroides, puede causar hipotiroidismo. Prevención de la enfermedad de hemocromatosis La prevención de la hemocromatosis, al ser una enfermedad hereditaria, se basa en el estudio genético de los portadores, pudiendo de esta forma conocer la probabilidad de tener un hijo con dicha enfermedad. Para tratar de disminuir su gravedad en las personas que genéticamente presenten la enfermedad, se puede realizar un mínimo aporte de hierro, no dando suplementos de este, disminuyendo el consumo de alcohol y carnes rojas y evitando la ingesta de vitamina C, ya que favorece la absorción de hierro en el intestino. Concepción Sebastián Fernández Licenciada en medicina y cirugía. Especialista en medicina familiar y comunitaria
Intoxicación
Síntoma

Intoxicación

¿Qué es una intoxicación? La intoxicación o envenenamiento, es un conjunto de signos y síntomas causados por la exposición a sustancias químicas nocivas para el organismo como las picaduras de animales venenosos, productos químicos, metales como plomo o mercurio, etc . Generalmente ocurre por accidente en cualquier situación tanto laboral como doméstica. Es una situación grave y una urgencia médica que requiere un tratamiento inmediato , dependiendo de la causa, de la cantidad de veneno y de las características de la persona (niños o adultos). Puede poner en riesgo la vida de la persona pudiendo ocasionar la muerte. Tipos de intoxicaciones Intoxicación endógena: Causadas por las sustancias tóxicas que el propio organismo produce, y que suelen ser eliminadas por el hígado y riñones, pero que por algún problema en el funcionamiento de estos órganos se acumulan en ellos provocando una intoxicación. La urea es un ejemplo de intoxicación endógena. Intoxicación exógena. Cuando la sustancia tóxica se encuentra en el medio ambiente pudiendo distinguirse por la vía de entrada al organismo: Vía digestiva: cuando está provocada por la ingesta de medicamentos, alimentos en mal estado o tóxicos, alcohol, compuestos químicos, mercurio o pilas de botón tragadas. Vía inhalatoria: se produce cuando se inhalan gases tóxicos como el monóxido de carbono, sustancias volátiles como los aerosoles, o las drogas inhaladas. Vía endovenosa: causada cuando el tóxico entra directamente en el torrente sanguíneo como la sobredosis de droga o medicamentos. Por la piel: a través de la absorción cutánea como las picaduras de insectos, mordeduras de animales, manipulación de plantas venenosas, mal uso de pesticidas e insecticidas, manejo de metales como plomo. También algunas drogas que se absorben a través de las mucosas como la cocaína. Según el grado de intoxicación pueden ser : Agudas: cuando la exposición o consumo, ha sido a dosis altas y los efectos inmediatos. Pueden aparecer en las primeras 24 horas tras la exposición. Una vez eliminadas del organismo no suelen dejar secuelas. Es el caso de los alimentos en mal estado o un medicamento tomado de manera casual. Crónicas: cuando la exposición es periódica y las dosis de tóxico son bajas. Este tipo de intoxicación se produce más lentamente y los efectos son tardíos por lo que suelen dejar secuelas. Un ejemplo serían los trabajadores expuestos a sustancias como pinturas, plomo, pesticidas, etc.  También la intoxicación a medicamentos tomados de manera continua en enfermedades crónicas. Causas de una intoxicación Las causas pueden ser muchas , por ejemplo: Alimentos contaminados, en mal estado de conservación o tóxicos. Picaduras de insectos o mordeduras de animales venenosos Inhalación de tóxicos Accidentes domésticos, sobre todo en niños y ancianos. Accidentes laborales. Toma prolongada de medicamentos. Mal uso de productos químicos o sustancias nocivas. Mal uso o falta de medios de protección laboral durante el manejo de tóxicos. Sobredosis de drogas. Síntomas de una intoxicación Los síntomas dependen del tóxico, la vía de entrada, la duración de exposición y la condición física de la persona , los niños y ancianos son más sensibles. En general los síntomas pueden ser: Neurológicos: dolor de cabeza, bajo nivel o pérdida de conciencia, mareos, convulsiones, estupor, confusión, alucinaciones, delirio. Respiratorios: sensación de ahogo, dificultad para respirar. Digestivos: náuseas, vómitos, diarrea, pérdida de apetito, halitosis (mal aliento), mal sabor de boca, quemaduras en boca y labios, dolor abdominal. Cutáneos: quemaduras, erupciones en la piel, hormigueos en las manos. Síntomas generales:  taquicardia, irritabilidad, visión doble o borrosa, aumento o disminución de las pupilas, sudoración, pérdida del control de esfínteres, dolores generalizados, lentitud y dificultad para realizar movimientos . Tratamiento de una intoxicación Ante la sospecha de un caso de intoxicación se debe acudir a un centro médico lo antes posible , para iniciar tratamiento antídoto cuanto antes, una vez identificada la causa. También existen teléfonos del centro de toxicología donde nos pueden orientar los pasos a seguir. En el tratamiento es importante: Mantener a la víctima cómoda, segura y en constante vigilancia. En el caso de picaduras de insectos o mordeduras de  animales se administra un antídoto. Si es posible, se llevará al animal para que su identificación sea más rápida. En intoxicaciones por medicamentos se deben aportar los envases para ver su composición, caducidad y si es posible la cantidad tomada por la persona y poder iniciar el tratamiento adecuado. Retirar a la persona del foco de intoxicación. Lavar la zona contaminada con abundante agua, en caso de contacto por la piel o salpicaduras. Retirar la ropa contaminada y airear el espacio contaminado. Reanimación cardiopulmonar en caso de que no respire. Lavado gástrico en el caso de ingerir el tóxico. Se hace introduciendo una sonda a través de la nariz al estómago y con una jeringa ir extrayendo el contenido gástrico. Carbono activo por vía digestiva para que neutralice el tóxico como en el caso de la intoxicación por setas. Administrar oxígeno en caso de compromiso respiratorio. Hidratación con sueros intravenosos. Pruebas complementarias de una intoxicación Exploración clínica: para poder identificar el causante tóxico. Es importante saber que ha comido, medicación que toma, lugar de trabajo, contacto con animales, adicciones a drogas, etc. Evaluación física: valorar el estado de consciencia, presión arterial, pulso, estado de las pupilas, coloración de la piel en la zona de contacto, dolor en alguna zona, etc.   Análisis de sangre y orina para identificar la causa. Radiografía de tórax para evaluar los pulmones. Electrocardiograma para ver la función cardiaca. Otras pruebas específicas como TAC, resonancia magnética, etc. Factores desencadenantes de una intoxicación Cualquier situación en la que se exponga a sustancias o elementos tóxicos . Factores de riesgo de una intoxicación Cualquier exposición a sustancias tóxicas. Edad de la persona, los ancianos y niños son más sensibles. Trabajar con sustancias o elementos tóxicos o contaminantes. Medicaciones para tratamientos de enfermedades crónicas. Adicciones a drogas u otras sustancias. Alcoholismo. Padecer enfermedades renales o hepáticas. Mal control y uso de la medicación. Falta de conocimientos en la manipulación de plantas tóxicas o trato con animales que pueden inocular veneno. Falta de información en el manejo de productos o sustancias tóxicas. Accidentes domésticos. Complicaciones de una intoxicación Cuando el tóxico es muy dañino o no se elimina bien del organismo pueden producir daños irreversibles como : Cáncer Alteración en la estructura genética alterando el ADN. Muerte. Abortos. Alteraciones en el feto. Prevención de una intoxicación Para evitar una intoxicación es importante entre otras precauciones : Zona y entorno de trabajo seguro y agradable para evitar errores. Control de los productos químicos y venenosos en zonas ventiladas, fuera del alcance de niños y ancianos, alejados de alimentos. Perfecta etiquetación de en los productos químicos para evitar errores. Empleo de mascarilla en el manejo de aerosoles. Guantes para manipular plantas, setas, animales, sustancias líquidas. No comer ninguna planta o seta que conozcamos. No tomar medicación caducada, mal identificada o no conozcamos la dosis recomendada. Desechar alimentos que huelan mal, estén caducados o mal conservados. Desechar latas perforadas o abombadas. Cuidado con las pilas y baterías pequeñas y alejarlas de los niños. Especialidades a las que pertenece La intoxicación abarca diferentes especialidades médicas dependiendo del grado de toxicidad . Pueden ser los médicos especialistas en medicina de familia, medicina interna, medicina intensiva en casos más graves que requieran UVI, médicos de diferentes especialidades según los órganos afectados. Preguntas frecuentes ¿Qué se puede tomar en caso de intoxicación? Ante la sospecha de una intoxicación no se debe toma nada. Lo primero es identificar la causa anotarlo y solicitar ayuda en los teléfonos del centro de toxicología y acudir a un centro médico . Permaneceremos acompañado todo el rato. Es importante no esperar a que aparezcan los síntomas, hay que actuar rápido para evitar que pueda haber complicaciones o que la evolución sea rápida y fatal para la persona afectada. ¿Cómo saber si estoy intoxicado por comida? Puedo saber si estoy intoxicado por comida si después de ingerir alimentos comienzo con náuseas, vómitos, dolor abdominal, pérdida de apetito . ¿Cuáles son los síntomas de una intoxicación? Los síntomas de la intoxicación son muchos, podemos destacar: mareo, taquicardia, palpitaciones, dolor de cabeza, visión borrosa, dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea, somnolencia, convulsiones, pérdida de conciencia, mal sabor de boca, etc . ¿Es lo mismo una intoxicación que un envenenamiento? Si . La intoxicación es la ingestión, inhalación o contacto con un veneno. ¿Qué hacer en caso de envenenamiento? En caso de envenenamiento se debe pedir ayuda. Si la persona está sola, deberá acudir a un centro médico o llamar al teléfono del centro de toxicología que viene indicado en las etiquetas de los productos . Dependiendo de la causa, alejarse del foco de intoxicación, ventilar el espacio, lavarse la zona con abundante agua y quitarse la ropa contaminada. Es importante identificar la causa del envenenamiento.
Vómitos
Síntoma

Vómitos

¿En qué consisten los vómitos ? El vómito o emesis es una contracción forzada del estómago que impulsa el contenido gástrico al exterior, pasando por el esófago y la boca. El vómito puede estar precedido de náuseas, que es una sensación incómoda que a veces nos alivia del malestar gástrico. El vómito, generalmente, es un síntoma leve .ç Tipos de vómitos Los vómitos pueden ser: Agudos : asociados a infecciones, fármacos e  intoxicaciones Crónicos : los asociados a enfermedades y a trastornos psíquicos. En escopetazo : es un vómito intenso y brusco que puede alcanzar metros de distancia. Hematemesis : cuando se vomita sangre por úlceras gástricas, cáncer de estómago, rotura de venas esofágicas… Es una situación grave que requiere de atención urgente. En posos de café : es un vómito oscuro con sustancias que recuerda a los posos de café (jugo gástrico mezclado con sangre coagulada), y que indican hemorragia digestiva. Situación que requiere atención urgente. Fecaloideo : el contenido es fecal e indica obstrucción intestinal. No digerido : indica una obstrucción de esófago o intoxicación alimenticia. Bilioso : aparece en los vómitos prolongados. Alimenticio : los alimentos están parcialmente digeridos. (*) El vómito también puede aparecer de manera intencionada , nosotros lo provocamos cuando nos metemos los dedos en la boca para tal fin, como en los trastornos de anorexia y bulimia . Posibles causas de los vómitos   Las causas de los vómitos son múltiples, podríamos distinguir : Alteración del sistema nervioso central : como en la meningitis. Efectos secundarios de algunos fármacos . Infecciones digestivas : como la gastroenteritis. Intoxicaciones alimenticias y alergias : a alimentos o alimentos en mal estado. Consumo excesivo de alcohol y drogas . Esofagitis y úlceras gástricas . Enfermedades : de hígado, páncreas y renales. Cólico nefrítico . Obstrucción intestinal . Mareos del viajero: por ejemplo cuando nos mareamos en el coche o barco. Problemas de oído : como el vértigo. Asco o repugnancia : aparecen cuando una situación, una visión, un olor o una sensación nos produce la necesidad de vomitar. Dolor de cabeza .   Tumores cerebrales. Embarazo . Menstruación . Insolación o golpe de calor . Causas psicológicas : por estrés , ansiedad y/o llamadas de atención (típico en niños). Diagnóstico de vómitos ¿Qué puede ser? Es importante conocer las características del vómito para hacer un buen diagnóstico y determinar el origen que lo causa. Historia clínica : preguntar a la persona características, cuándo apareció, si son vómitos de repetición o provocados, si contienen alimentos o restos de sangre, si hay posibilidad de embarazo...etc. Exploración física : principalmente del abdomen para ver si está blando, inflamado o se presenta dolor. Análisis de sangre: para valorar la pérdida de sangre en caso de hemorragia o si hay alguna enfermedad metabólica, infecciosa. Prueba de embarazo : en caso de sospecha. Valorar la medicación que toma el paciente habitualmente . Estudio de posibles intolerancias y alergias a alimentos . Colonoscopia, gastroscopia o ecografía : cuando se sospecha de causa digestiva. Radiografía de abdomen para descartar obstrucción intestinal. TAC y resonancia magnética : si se sospecha de origen tumoral. Valoración psicológica a la persona y familiares : en caso de trastorno de la alimentación o trastorno psíquico. Tratamiento para los vómitos ¿Qué hacer? El tratamiento estará dirigido a la causa que provoca este síntoma . Es importante evitar la deshidratación, para ello, se mantendrá al paciente bien hidratado por boca en pequeños sorbos, o por vena en un centro hospitalario. Se deben reponer todos los electrolitos y sales minerales perdidos en los vómitos. Dieta blanda y fácil de digerir en caso de trastorno gastrointestinal. Infusiones de hinojo o manzanilla y líquidos sin gas. Antieméticos para eliminar las náuseas y vómitos, por ejemplo, a la hora de viajar. Lavado gástrico con sonda desde la nariz al estómago para vaciar contenido estomacal en caso de retención alimentaria, vómitos fecaloideos y vómitos hemáticos. Seguimiento psicológico para las alteraciones psicológicas como anorexia y bulimia. Los medicamentos que se suelen emplear pueden ser, entre otros, antihistamínicos o neurolépticos. Preguntas frecuentes ¿Qué es lo que provoca el vómito? El vómito es un síntoma provocado por una alteración del sistema nervioso central , por la ingesta de alimentos en mal estado, por alergias o intolerancias a alimentos. También son causados por alguna patología digestiva, patología psíquica o enfermedades del oído. Otras causas son los vómitos que se producen cuando nos mareamos en los viajes. A veces las causas son intencionadas, como en las “llamadas de atención” muy comunes en niños y ancianos. ¿Qué son las náuseas? Las náuseas son una sensación de asco y malestar de estómago y no siempre preceden a los vómitos. Suelen ir acompañadas de dolor de cabeza, sudoración y mareo. ¿Qué es el vómito en poso de café? El vómito en posos de café es indicativo de hemorragia digestiva . Se caracteriza por ser un vómito marrón oscuro con trazas de sangre  que recuerdan a los posos de café en una taza. Debe ser valorado y tratado con urgencia. ¿Qué es una úlcera sangrante en el estómago? La úlcera sangrante en el estómago es la erosión o herida que aparece en la mucosa gástrica , lesionando los vasos sanguíneos y haciendo que sangren. La causa puede ser un déficit en la producción de mucosa gástrica (protectora del estómago), o por un aumento en la acidez de los jugos gástricos que corroe las paredes del estómago abriendo heridas. Es un urgencia médica que puede poner en riesgo la vida del paciente si el sangrado es importante.
¿Qué se debe comer para llevar una alimentación sana?
Artículo especializado

¿Qué se debe comer para llevar una alimentación sana?

Introducción Las personas necesitamos ingerir una equilibrada cantidad de alimentos para mantenernos sanos. Dado que somos omnívoros , no debemos eliminar de nuestra dieta ningún tipo de alimento, ni comerlos en exceso. Una dieta sana no es una dieta carencial, pero, sí se puede regular la cantidad de calorías que comemos, manteniendo un aporte necesario y proporcional de proteínas, hidratos de carbono y grasas. Definición Se define una dieta sana como la dieta que proporciona una cantidad suficiente de nutrientes para mantener el equilibrio del organismo , sin exceso de ninguno de ellos y también sin defecto de los mismos. Esto permite mantener una mejor calidad de vida. Una alimentación sana debe evitar los alimentos ultraprocesados, los alimentos ricos en azúcares refinados y, por supuesto, el alcohol. También se deben evitar las bebidas azucaradas como refrescos y zumos procesados. ¿Qué características debe tener una alimentación saludable? Una alimentación saludable debe mantenernos en nuestro peso ideal. No debe contener grasas saturadas, por ello es recomendable el aceite de oliva. Los lácteos que se consuman deben estar desnatados en su mayoría, las carnes deben ser, preferiblemente, blancas de aves y no carnes rojas y, los pescados, son parte fundamental de la misma, en especial, los pescados azules ricos en omega 3. Los huevos se pueden consumir en cantidades de hasta cuatro a la semana, y las verduras y frutas deben consumirse todos los días. Las ensaladas deben tomarse a diario. Los cereales, siempre que sea posible han de ser integrales, por el aporte de fibra que tienen y, las legumbres mezcladas con arroz, tomarlas al menos cuatro veces a la semana. Se tiene que evitar el consumo de sal y azúcar en exceso, y se tiene que realizar ejercicio físico regularmente. ¿Qué pilares fundamentales debe tener una dieta saludable? Los pilares fundamentales de una dieta sana son las grasas saturadas, evitando el exceso de azúcar y sal en la dieta, los alimentos ultraprocesados y disminuyendo o eliminando el consumo de carnes rojas, la ingesta de pescado, en especial, el azul, el consumo diario de verduras, hortalizas y frutas, tomando parte de ellas en ensalada, y el aumento de la cantidad de legumbres. ¿Qué cantidades de comida se debe ingerir? La cantidad de comida es variable, podemos dar por válida como estándar una cantidad de ingesta de 1500 calorías, teniendo en cuenta que lo mejor es pensar en raciones. Así, es necesario, al menos, la ración de proteínas de un peso de 100 gramos, si se trata de carne, y de 150 si es pescado, verduras en al menos tres o cuatro raciones, cada una de un peso de unos 150 gramos, hidratos de carbono de unos 50 gramos diarios , cereales de 50 gramos en unas dos raciones, dos o tres raciones de fruta con un peso de unos 150 gramos, lácteos en dos raciones de unos 150 gramos o 200 ml, legumbres con un peso de unos 100 gramos y unos 50 gramos de frutos secos.  Ejemplo de un plan diario Desayuno: vaso de leche y pan de 50 gramos con aceite o tomate.  Media mañana: pieza de fruta de unos 150 gramos. Comida: un primer plato con unos 150 gramos de verdura o 100 de legumbre, un segundo plato con 100 gramos de pollo o pavo y una ensalada como guarnición y, por último, una pieza de fruta. Media tarde: vaso de leche con galletas. Cena: sopa con unos 50 gramos de fideos y ensalada con atún y, de postre, una pieza de fruta. Preguntas frecuentes ¿Como se debe equilibrar  la alimentación sana con el deporte? El deporte forma parte de lo que consideramos una vida sana. Es necesario, siempre que se pueda, realizar ejercicio vigoroso al menos unos 150 minutos a la semana en personas mayores de 18 años. Los deportistas pueden tener necesidades nutricionales especiales, necesitando una mayor ingesta de calorías que se deberá calcular en función de la práctica deportiva. En términos generales, necesitarán al menos 2500 calorías diarias y aumentarán el consumo de hidratos de carbono y proteínas , pero siempre, con alimentación equilibrada, sin exceso de grasas y con un consumo bajo de carnes rojas, controlando los alimentos azucarados y ultraprocesados que nunca son convenientes. ¿Cómo puede afectar la alimentación sana en mi vida diaria? El hecho de mantener una alimentación sana, evita el sobrepeso y, por tanto, mejora los dolores articulares y de espalda. Una dieta sana aporta suficientes proteínas, vitaminas, hierro y calcio y, al no tener carencia de estas sustancias, nuestro organismo está más vigoroso y no nos cansamos con facilidad , evitamos enfermedades como el aumento de colesterol y de glucemia, y las avitaminosis que producen alteración en nuestro equilibrio orgánico.
Diabetes Tipo 2
Enfermedad

Diabetes Tipo 2

¿Qué es la diabetes tipo 2? La diabetes tipo 2 o diabetes del adulto es la enfermedad crónica que produce alteración en los niveles de azúcar de la sangre, que se encuentran por encima de lo normal . Padece diabetes tipo 2 aproximadamente un 12% de las personas mayores de 18 años en España, de ellas, aproximadamente un tercio desconocen padecer la enfermedad. Los mayores riesgos que presenta la diabetes tipo 2 son las urgencias cardiovasculares y las hipoglucemias.  Se considera una enfermedad potencialmente grave. Tipos de diabetes Los tipos de Diabetes son: Diabetes mellitus tipo 1 : es la diabetes de las personas jóvenes y los niños, se produce por reacción autoinmune (las células del propio organismo le atacan). Diabetes tipo 2 : es la diabetes de los adultos, relacionada con la obesidad y la resistencia a la insulina. Diabetes tipo LADA : es una diabetes tipo 2 pero en la cual se encuentran anticuerpos como en la diabetes tipo 1. Diabetes gestacional : es la que se produce durante el embarazo y predispone a una diabetes tipo 2 posterior. Causas de la diabetes tipo 2 La diabetes tipo 2 no está claramente relacionada con una causa, sino con una serie de factores tanto genéticos como ambientales. Síntomas de la diabetes tipo 2 La diabetes tipo 2 puede ser asintomática durante un tiempo. Los síntomas más frecuentes son beber mucha agua, pérdida de peso, comer mucho y orinar en grandes cantidades . En ocasiones se tiene sensación de cansancio. Pueden aparecer síntomas de las complicaciones cardiovasculares como infartos, claudicación intermitente (problemas circulatorios en las piernas), alteraciones renales, oculares y neuropatías (daño de los nervios por aumento del azúcar). Tratamiento para la diabetes tipo 2 El tratamiento de la diabetes tipo 2 se ha de basar en una dieta correcta para diabéticos y ejercicio físico continuado. Los fármacos a usar son múltiples y cada paciente puede necesitar uno o varios de ellos en diferentes combinaciones. Siempre que pueda tolerarse, es importante el uso de Metformina , que se considera el fármaco de inicio en todas las guías de endocrinología. Posteriormente se pueden usar sulfonilureas, inhibidores de la DPP 4, glitazonas, glinidas, inhibidores de SGLT2, fármacos inyectables como los análogos de GLP 1 y por último la insulina , serán los últimos fármacos a usar. Será el endocrino quien, según las características del paciente, decida qué fármaco de la amplia gama ahora disponible, puede ser más beneficioso para cada paciente, ayudando a un mejor control de los niveles de glucosa en sangre. Pruebas complementarias del tratamiento de la diabetes tipo 2 En las pruebas complementarias de la diabetes, serán necesarios los controles glucémicos y perfiles (control mediante máquinas portátiles que tiene el paciente y se realiza seis veces al día), para comprobar un buen control o la variabilidad de los niveles a lo largo del día. Actualmente existe en el mercado un sistema de control glucémico mediante parche con lectura a través de la piel sin necesidad de pinchazos en el dedo. Para el control de las complicaciones, además de analíticas de sangre se debe hacer control de fondo de ojo , bianual si es normal y anual si presenta patología. Por último, se realizará un electrocardiograma también bianual o antes si hay síntomas sugerentes de posible daño vascular. Factores desencadenantes de la diabetes tipo 2 La diabetes tipo 2 presenta un origen multifactorial con una predisposición genética y factores ambientales asociados. Factores de riesgo de la diabetes tipo 2 La obesidad, con una dieta rica en alimentos procesados y pobre en frutas y verduras, la vida sedentaria y la edad , son las causas que favorecen la diabetes tipo 2. Las mujeres que han padecido diabetes gestacional, mujeres con ovarios poliquísticos y personas con familiares de primer grado con diabetes, también tienen mayor riesgo de padecerla. Existen también razas con mayor riesgo de diabetes, tales como los africanos, los latinoamericanos y las personas de las islas del Pacífico.   Complicaciones de la diabetes tipo 2   Infecciones. Infarto cardíaco o cerebral. Claudicación intermitente (problemas circulatorios en las piernas). Neuropatía (alteración en los nervios). Úlceras arteriales en los pies. Insuficiencia renal. Alteraciones en la retina. Cataratas. Impotencia. Prevención de la diabetes tipo 2 Realizar una dieta sana. Evitar la obesidad. Realizar ejercicio físico. Especialidades a las que pertenece la diabetes tipo 2 Los especialistas que seguirán la diabetes tipo 2 serán el endocrino y el médico de familia, pero puede ser necesario un equipo multidisciplinar, con cardiólogos, cirujanos vasculares, neurólogos y oftalmólogos para controlar las complicaciones que la enfermedad puede presentar. Preguntas frecuentes: ¿Puedo desarrollar diabetes en cualquier momento de mi vida? La diabetes tipo 2 es una enfermedad relacionada con el envejecimiento, se da por tanto en personas mayores de 50 años , aunque puede darse también en personas menores de esa edad. Por otra parte la diabetes gestacional se da en mujeres en edad fértil, siendo más frecuente en las mayores de 35 años pero sin ser exclusiva de ellas. Por último, la diabetes tipo 1 se da en niños y adolescentes principalmente. ¿Es hereditaria la diabetes? La diabetes tiene un herencia por múltiples genes, en los que se hereda la tendencia a tener la enfermedad pero no la enfermedad en sí , esto quiere decir que si una persona tiene familiares con diabetes tipo 2 de primer grado, es más frecuente que tenga la enfermedad, pero porque su padre o madre la tengan no tiene  por qué padecerla. ¿Cómo se detecta la diabetes? La diabetes se detecta por sus síntomas principales, como son beber mucha agua, comer mucho, perder peso, y orinar muchas veces. Con estos datos el médico realizará una analítica de sangre donde, en caso de tener diabetes, se encontrará un nivel de azúcar por encima de valores normales. ¿Puede un diabético tomar dulces? El tratamiento base de la diabetes es la dieta sana, dicha dieta no debe contener ningún alimento preparado, y además deberá carecer de alimentos con azúcares refinados . Un diabético no debe comer dulces ya que esto se traducirá en una elevación importante de sus niveles de azúcar.  
Dietas Hiperproteicas: Realidades y Mitos
Artículo especializado

Dietas Hiperproteicas: Realidades y Mitos

Las denominadas dietas hiperproteicas y su aplicación en la dietoterapia han sido objeto de múltiples controversias desde su aparición en los años 60. Por aquel entonces, poco se sabía de sus aplicaciones y consecuencias ya que había pocos estudios científicos que hubieran analizado sus efectos a largo plazo. Sin embargo, hoy en día podemos decir que existe unanimidad científica para concluir que las dietas hiperproteicas son útiles para mejorar los niveles de colesterol total y triglicéridos y como tratamiento de la obesidad . Sin embargo, los efectos de estas dietas sobre parámetros renales y óseos aún desencadenan disparidad de resultados.   Para esclarecer estas y otras dudas, a continuación, veremos en qué consisten las dietas hiperproteicas y cuáles son sus efectos en nuestra salud   Definición de dieta hiperproteica La definición de “dieta hiperproteica” viene dada por el hecho de que se esté realizando una ingesta de proteínas mucho mayor a las ingestas diarias recomendadas (IDR). Sin embargo, estas IDR son diferentes según el organismo que las defina, ya que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) deberían de ser de 0,83 g/kg de peso/día para adultos sanos y otros autores han consensuado una IDR de 1,0 a 1,2 g/kg de peso/ día. Además, hay que tener en cuenta que el aporte de proteínas debe ser personalizado y adaptado a la situación de cada persona ya que este requerimiento será diferente en un adulto sedentario (0,8- 1 g/kg de peso/ día) que en un adulto que realiza deportes de fuerza (1,5-2 g/kg de peso/ día). Por ello, la definición de dieta hiperproteica puede ser arbitraria según las IDR que consideremos. Por otro lado, en la definición de dieta hiperproteica es necesario esclarecer que no todas las fuentes de proteínas son iguales y que en este tipo de dietas se debe priorizar la ingesta de proteínas de calidad como las carnes magras, pescados, huevos o proteínas de la leche junto con proteínas vegetales (soja, lentejas, garbanzos, etc.) para obtener una buena fuente de aminoácidos. Además, estas dietas no excluyen otras fuentes de alimentos como los vegetales, frutas y grasas de calidad: simplemente se trata de dietas con un aporte en proteínas ligeramente más elevadas a las ingestas diarias recomendadas.   Efectos positivos de una dieta hiperproteica Mejoran la resistencia a la insulina: según a la revista Diabetes Care (2017), el consumo de proteínas parece incrementar (nivel de evidencia B) los niveles de respuesta a la insulina, por lo que en personas con diabetes tipo 2 se podrían recomendar dietas con un consumo de proteínas entre 1-1,5 g / kg /día siempre y cuando no sufran ninguna patología renal. Inducen una mayor pérdida de peso, grasa corporal y preservan de forma más efectiva la masa muscular a través de diferentes mecanismos entre los que destacamos: o Incremento de la saciedad: las proteínas son el grupo de alimentos que aportan más saciedad seguidos de los hidratos de carbono y las grasas. En consecuencia, en las dietas altas en proteínas, al ser más saciantes, se reduce la ingesta de alimentos que conlleva implícitamente una reducción del aporte energético total de la dieta. o Mayor aumento del gasto energético en reposo y de la termogénesis de los alimentos: estas dietas ayudan, junto al ejercicio, a aumentar nuestro metabolismo basal. Previenen frente a enfermedades coronarias siempre y cuando no se asocien al consumo de grasas saturadas ni carnes ultraprocesadas (hamburguesas, Frankfurt, embutidos, etc.). Las dietas hiperproteicas bien formuladas mejoran el perfil lipídico ya que ayudan a disminuir el colesterol total, el colesterol LDL y los niveles de triglicéridos. Además, estos efectos se ven potenciados si se acompaña este tipo de dietas con la realización de ejercicio de fuerza ya que este entrenamiento ayuda a aumentar la masa, fuerza y la potencia muscular, mejorando la composición corporal e incrementando también los niveles de colesterol HDL, lo que se traduce en una reducción del riesgo cardiovascular Mejoran la tensión arterial: existe una relación inversa entre el consumo de proteínas y la presión arterial, lo que sugiere que una dieta alta en proteínas puede prevenir la hipertensión.   Mitos sobre los posibles efectos adversos de una dieta hiperproteica Lesión renal. Actualmente, existe cierta controversia acerca de que una alimentación hiperproteica ocasione daños renales en personas sanas a largo plazo ya que la evidencia científica actual no ha podido demostrar de forma clara esta relación. De hecho, ingestas proteicas cercanas a 3 g de proteína/kg de peso en personas sanas se consideran seguras para su función renal. Sin embargo, no es necesario sobrepasar ingestas superiores a los 2,5 g de proteína/kg ya que en estos valores no existe ningún beneficio añadido.  Además, como hemos dicho, una ingesta alta en proteínas ayuda a prevenir problemas de tensión arterial y diabetes, patologías que suelen ser la causa de insuficiencias renales, por lo que nuestra función renal se verá más comprometida con una dieta alta en hidratos de carbono simples y azúcares que con una dieta alta en proteínas de calidad. Efectos en la salud ósea. El consumo de proteínas genera una serie de mecanismos para excretar sustancias tóxicas potencialmente ácidas (amoníaco) en forma de urea, entre los cuales está implicada la participación del citrato cálcico de nuestros huesos. En consecuencia, existen algunas hipótesis que mencionan que, a mayor ingesta de proteínas, menor será la densidad mineral ósea. Sin embargo, algunos estudios recientes han afirmado que esta acidificación podría ser compensada por otros nutrientes de la dieta como los vegetales y las frutas y que, además, llevando a cabo una dieta hiperproteica, pero con un aporte suficiente de calcio, potasio y otros minerales, no se producen efectos negativos sobre los huesos sino más bien al contrario: podría ser beneficiosa a largo plazo para la salud ósea.   Conclusiones Una dieta alta en proteínas de calidad puede ser una buena estrategia para lograr diferentes objetivos en personas sanas ya sea una pérdida de peso, un buen mantenimiento de la masa muscular en personas mayores o deportistas o para la mejora de la salud cardiovascular en general. En cualquiera de estos casos, se recomienda llevar a cabo este tipo de dieta bajo la supervisión de un dietista-nutricionista que adapte las necesidades proteicas de cada individuo.  Por último, hay que recordar que una dieta hiperproteica puede perjudicar la función renal de personas con una insuficiencia renal ya preestablecida, pero NO de personas sanas. No obstante, no se recomiendan ingestas mayores de 4,5-5 g de proteína/kg, ya que estas SÍ podrían provocar un daño renal agudo, por la incapacidad del organismo de metabolizar la cantidad de urea producida por la oxidación de aminoácidos procedentes del exceso de proteínas.