1. Home
  2. Contenidos de salud
  3. Dificultad para Respirar

Dificultad para Respirar

Regístrate y recibe un mes de servicios ilimitados gratuitos en Savia
Videoconsulta 24 horas
Chat médico 24 horas
Evaluador de síntomas
Regístrate ahora gratis

¿En qué consiste la dificultad para respirar?

La dificultad para respirar también es denominada disnea y consiste en la incapacidad de obtener suficiente cantidad de oxígeno para respirar, originando una sensación de ahogamiento.

La dificultad para respirar puede ser aguda cuando sus síntomas duran unos días, o crónica, cuando supera los tres meses de duración.

Tipos de dificultades para respirar

La dificultad para respirar puede ser aguda cuando sus síntomas duran unos días, o crónica, cuando supera los tres meses de duración. También se diferencia entre disnea de reposo y de esfuerzo, según el momento en el que se produce. O denominarse ortopnea nocturna, cuando se origina al permanecer tumbado desapareciendo al incorporarse, o platipnea cuando empeora al estar sentado o de pie. Es importante distinguir las diferentes tipologías para poder diagnosticar y actuar rápida y certeramente.

Posibles causas de la dificultad para respirar

La dificultad para respirar puede tener diversas causas:

  • Trastorno de estrés o crisis de ansiedad.
  • Ejercicio físico intenso.
  • Ascenso a grandes alturas.
  • Obesidad.
  • Embarazo avanzado.
  • Tabaquismo.
  • Contaminación o presencia de partículas de polvo en el ambiente.
  • Asma.
  • Apnea del sueño.
  • Vegetaciones.
  • Bocio tiroideo o agrandamiento de la glándula tiroides.
  • Fractura de costillas.
  • Inflamaciones como epiglotitis, laringitis, o traqueítis.
  • Obstrucción de las vías respiratorias por atragantamiento.
  • Reacción alérgica.
  • Intoxicación con monóxido de carbono.
  • Difteria o infección de las vías respiratorias.
  • Neumonía.
  • Neumotórax.
  • Bronquitis.
  • Broncoespasmo o estrechamiento de las vías respiratorias.
  • Hipoxemia o disminución de oxígeno en sangre.
  • Líquido entre los pulmones y la pared torácica.
  • Inflamación de los pulmones (causada por radioterapia, por ejemplo).
  • Embolia pulmonar o coágulos de sangre.
  • Ataque cardíaco.
  • Miocardiopatía.
  • Arritmias cardíacas.
  • Pericarditis o inflamación del tejido que rodea el corazón.
  • Insuficiencia cardíaca.
  • Presión arterial baja.
  • Enfermedad pulmonar como cáncer de pulmón, edema pulmonar, embolia pulmonar, hipertensión, sarcoidosis, tuberculosis, EPOC...etc.

Diagnóstico de la dificultad para respirar ¿Qué puede ser?

El médico deberá efectuar un diagnóstico cuanto antes, ya que la situación del paciente podría agravarse rápidamente hasta llegar a producirse en los casos más graves una parada respiratoria.

Primero se evalúan los signos vitales (fiebre, tensión arterial, pulso, saturación de oxígeno...etc), mientras se revisan los antecedentes médicos y se pregunta al paciente sobre la sintomatología.

La exploración física se centra en los pulmones, auscultando con un fonendoscopio o estetoscopio para encontrar signos de congestión, sibilancias o sonidos extraños, y también en el corazón, para detectar posibles soplos. Además, se revisa todo el cuerpo en general para detectar otras afecciones, por ejemplo, se comprueba si hay hinchazón de piernas, esto ayuda a detectar una insuficiencia cardíaca o un coágulo de sangre.

Algunas pruebas complementarias que se pueden realizar según el caso de dificultad respiratoria son:

  • Pruebas de sangre: como gasometría arterial. Mediante una toma de sangre arterial se comprueba el nivel de saturación de oxígeno en sangre y se mide la cantidad de oxígeno y de dióxido de carbono que hay presente en la sangre.
  • Radiografía de tórax: imagen de rayos X para observar las estructuras internas del tórax y los pulmones.
  • Tomografía computarizada del tórax: extracción de imágenes a través de un escáner para comprobar si hay problemas respiratorios relacionados con la radioterapia o la quimioterapia.
  • Ecocardiografía: para generar imágenes del corazón.
  • Electrocardiograma: para registrar la actividad eléctrica del corazón.
  • Test de esfuerzo: para evaluar el rendimiento físico.
  • Broncoscopia: visualización de las vías respiratorias hasta los pulmones a través de la introducción de un tubo con una micro cámara.
  • Gammagrafía: inyección en vena de un medio de contraste para descartar coágulos. Se realiza si hay sospecha de embolia pulmonar.
  • Espirometría: prueba que consiste en respirar fuerte por un tubo para verificar la función y la capacidad pulmonar.
  • Pruebas de alergia: si hay evidencia de que la falta de aire es causa de una reacción alérgica

Tratamiento de la dificultad para respirar ¿Qué hacer?

El tratamiento a pautar cuando aparece una deficiencia respiratoria dependerá de la causa que la origina, pero antes que nada, conviene que el paciente mantenga la calma y que permanezca sentado o semisentado. Algunos tratamientos habituales pueden ser:

  • Primeros auxilios si la dificultad respiratoria es grave.
  • Extracción de un cuerpo extraño de las vías respiratorias si fuera el caso.
  • Técnicas de relajación y meditación, sobre todo si el origen de la falta de respiración es un cuadro ansiolítico. Si el estrés es crónico, conviene acudir a sesiones de psicología o psicoterapia.
  • Si existe hiperventilación, respiración a través de una bolsa.
  • Dejar de fumar.
  • Adelgazar, con dieta equilibrada y deporte, si la causa es el sobrepeso.
  • Uso de un inhalador o nebulizador para administrar medicamentos directamente a los pulmones (especialmente para casos de asma, bronquitis crónica, EPOC...etc.)
  • Farmacología: se prescriben analgésicos como la morfina para actuar en el sistema nervioso central, ansiolíticos para controlar el dolor y la ansiedad, diuréticos para eliminar los líquidos del cuerpo en casos de insuficiencia cardíaca, antibióticos si se presenta infección (como en el caso de una bronquitis o una neumonía), anticoagulantes, si existen coágulos de sangre, broncodilatadores para abrir las vías respiratorias, inyección de adrenalina en episodios graves de reacción alérgica, o esteroides para reducir la inflamación.
  • Fisioterapia respiratoria para mejorar la oxigenación y facilitar la expectoración de secreciones.
  • Ventilación pulmonar asistida u oxigenoterapia mediante cánulas nasales o mascarilla facial, cuando el nivel de oxígeno en sangre es bajo.
  • Cirugía turbinada para expandir las paredes nasales.
  • Ultrafiltración para eliminar exceso de líquido en la sangre.
  • Traqueotomía, crear un orificio en la tráquea para facilitar la entrada de aire.
  • Sesiones de quimioterapia o radioterapia si hay presencia de tumores o cáncer.

Cuando se manifiestan problemas respiratorios a consecuencia de enfermedades ya diagnosticadas, se debe seguir el tratamiento previamente pautado por el especialista.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la disnea?

La disnea es la dificultad para respirar, manifestada como una sensación de falta de aire y ahogo.

¿Qué es el asma?

El asma es una enfermedad crónica que provoca inflamación y estrechez de las vías respiratorias y, como consecuencia, los pulmones reciben menos aire, dificultando así la respiración.

¿Qué hacer en caso de falta de aire?

Ante un episodio de falta de aire o incapacidad respiratoria hay que mantener la calma, sentarse cómodamente, comprobar que no hay obstáculos obstruyendo la nariz o boca (retirando la prótesis dental en caso de tenerla), desabrocharse la camisa o desprenderse de ropa ajustada y, buscar compañía por si se necesita ayuda o surgen complicaciones. Conviene abanicarse el rostro con cualquier objeto al alcance, como un cuaderno, y abrir la ventana de la habitación para airear el ambiente. Si el episodio no mejora al cabo de media hora, se debe acudir a urgencias. Si es un problema de falta de respiración crónico conviene estar preparados, tener a mano la medicación, el inhalador o el oxígeno pautado por el médico, modificar la posición hasta encontrar una que permita mejorar la entrada de aire, seguir algún método de relajación como escuchar música y, realizar la técnica de respiración con los labios fruncidos (este método consiste en inhalar lentamente por la nariz en dos tiempos agrandando el abdomen, después se fruncen los labios, como si se fuese a silbar o a apagar una vela) y, por último, se debe exhalar lentamente a través de los labios en cuatro o más tiempos, repitiendo todo el proceso las veces que resulte necesario hasta mantener una respiración normal.  

¿Qué son las sibilancias?

Las sibilancias son un silbido agudo producido al respirar. Es un síntoma de la existencia de un problema respiratorio, como un estrechamiento o una pequeña obstrucción de las vías respiratorias. Sus causas pueden ser asma, neumonía, bronquitis, reflujo gastroesofágico, insuficiencia cardíaca, tabaquismo...etc.

¿Qué es la apnea?

La apnea es un trastorno que obstruye las vías respiratorias durante segundos y repetidas veces por hora. La más común es la apnea del sueño y suele ir acompañada de ronquidos. Durante la apnea se pausa la respiración, pero el corazón continúa latiendo.