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Estudio del sueño a domicilio para solucionar los trastornos del sueño
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Estudio del sueño a domicilio para solucionar los trastornos del sueño

El estudio del sueño realizado en el domicilio es la prueba más práctica para detectar los trastornos del sueño y mejorar su impacto en la salud y la calidad de vida de los pacientes. Dormir es una de las actividades más comunes en nuestra vida y las patologías del sueño, en conjunto, representan las enfermedades más frecuentes en la sociedad actual. El sueño es vital, pues no se puede vivir sin dormir y sus alteraciones provocan serias consecuencias para la salud y bienestar. Cada individuo tiene unas necesidades diferenciadas de sueño. No sólo es importante descansar el tiempo suficiente, también es relevante la calidad del sueño. Para evaluar la calidad y cantidad del sueño es necesario llevar a cabo una prueba del sueño específica, como la polisomnografía . ¿No duermes bien y necesitas un Estudio del Sueño a domicilio? En Savia contamos con los mejores especialistas. Cómpralo ahora aquí . Pruebas del sueño Entre las diferentes pruebas del sueño, La polisomnografía es la prueba diagnóstica más completa para el estudio de los trastornos de sueño. Para ello, se procede al registro de diferentes variables fisiológicas como la actividad cerebral, la frecuencia respiratoria, los niveles de oxígeno en sangre, el ritmo cardiaco y la actividad muscular y ocular mientras se duerme. La polisomnografía permite detectar las anomalías que se producen en las diferentes fases del sueño. En la fase REM o de movimientos oculares rápidos (en la que aparecen los sueños) se alterna con la fase no REM. Las dos fases pueden verse alteradas en el contexto de múltiples patologías. De este modo, la polisomnografía puede contribuir a establecer un diagnóstico del posible trastorno del sueño. Entre ellos destacan la apnea obstructiva, la narcolepsia, el síndrome de piernas inquietas y el insomnio, entre otros. Síntomas en los trastornos del sueño Los síntomas que permiten sospechar de la existencia de un trastorno del sueño y que llevarán al médico a realizar una polisomnografía incluyen: Apneas o interrupciones de la respiración. Ronquidos frecuentes. Somnolencia durante el día. Dificultad para conciliar el sueño. Interrupciones frecuentes del sueño. Polisomnografía personalizada domiciliaria tras evaluación del médico La realización de una polisomnografía en el hospital no es hoy por hoy la mejor opción, pues es crucial personalizar la colocación de los electrodos según cada paciente y cada trastorno de sueño, por parte de personal sanitario cualificado y realizarla en el hábitat normal de sueño de los pacientes, es decir, su propia cama. Para llevar a cabo los registros de la prueba, al paciente se le colocan diferentes electrodos en varias zonas anatómicas como el cuero cabelludo, los párpados, el tórax y en algunos músculos. En ocasiones también se pueden registrar imágenes de los movimientos del paciente con una cámara de vídeo. Los diferentes parámetros fisiológicos que permitirán analizar la calidad y cantidad del sueño por medio de una polisomnografía son muchísimos, entre ellos : El tiempo hasta alcanzar el sueño. El tiempo hasta alcanzar la fase REM y su duración. La frecuencia cardiaca. La frecuencia respiratoria y el flujo de aire durante la respiración. La frecuencia de las apneas o interrupciones de la respiración. Los niveles de oxígeno en sangre. La posición del cuerpo. La actividad cerebral mediante un electroencefalograma. La actividad muscular. Los movimientos oculares. ¿No duermes bien y necesitas un Estudio del Sueño a domicilio? En Savia contamos con los mejores especialistas. Cómpralo ahora aquí . Instituto de Medicina del Sueño El Instituto de Medicina del Sueño, con el Dr. Jesús Escribá al frente, lleva más de 10 años realizando polisomnografías personalizadas domiciliarias, ya que son diseñadas y planificadas minuciosamente tras una primera consulta médica en la que se lleva a cabo un estudio detallado del problema. El método empleado permite elegir el día y el tipo de prueba a realizar en el domicilio del paciente por parte del equipo de enfermería de forma cómoda y eficaz. Una vez realizada la polisomnografía, el procedimiento culmina con una consulta médica para informar sobre el resultado de la prueba, el diagnóstico personalizado y el tratamiento correspondiente para solucionar la patología del sueño identificada. La duración del proceso es de menos de 15 días, desde la primera consulta, con la máxima garantía de profesionalidad, eficiencia y validez científica. Cualquier problema del sueño requiere una actuación inmediata que ayude a resolverlo de forma definitiva. Ahora está al alcance de todos dormir mejor para mejorar la salud. Caso clínico de éxito Hombre de 63 años que lleva más de 20 años durmiendo mal por la noche y con mucho sueño por el día. Ha sido visitado por varios médicos y le han hecho muchas pruebas, pero cada vez ronca más, duerme peor y ya no puede trabajar. Busca soluciones alternativas a su problema, aunque duda de poder encontrarlas. Interpretación especializada test de sueño Test compatible con síndrome de Apnea-Hipopnea del sueño y posible trastorno de la conducta en sueño REM, sin descartar probable comorbilidad en forma de enfermedad neurodegenerativa e insomnio de mantenimiento. Plan de terapia personalizada para mejora del sueño Consultas médico-psicológicas a distancia + polisomnografía domiciliaria Atención multidisciplinar continuada a distancia con teleconsultas semanales. Estudio del sueño completo en 15 días. Dispositivo antisupino para el síndrome de apnea del sueño postural-dependiente. Resolución del problema sin desplazamientos, con el 50% de los fármacos y detección precoz de enfermedad de Parkinson. ¿No duermes bien y necesitas un Estudio del Sueño a domicilio? En Savia contamos con los mejores especialistas. Cómpralo ahora aquí .
Los Beneficios de Caminar
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Los Beneficios de Caminar

Los beneficios que proporciona una actividad tan sencilla y fácil de realizar como caminar son múltiples. Caminar es una actividad que no tiene limitaciones en cuanto a edad y desde los más pequeños hasta los más mayores pueden salir a pasear por una ciudad, por la playa, por el campo o por la montaña. No es necesario disponer de una gran equipación, ya que unas zapatillas adecuadas y ropa que sea cómoda que permita moverse sin problemas y adaptada a la climatología es suficiente. Los motivos que llevan a alguien a plantearse caminar como un hábito más en la rutina diaria son diversos. Pueden ser tanto a nivel de salud como social o incluso psicológico , pero sea por la razón que sea la que “mentaliza” al individuo para recorrer kilómetros, será bienvenida porque todo serán beneficios. Objetivos de caminar Perder peso: para muchas personas andar es el inicio de un programa para perder peso y es que, al caminar, el impacto que reciben nuestras articulaciones es menor que el que puede suponer correr o actividades y deportes de mayor exigencia, en los que hay que desplazarse con los pies. No hay que olvidar que el sobrepeso exige a nuestro cuerpo un mayor esfuerzo y desgaste, y ello repercute en nuestras articulaciones que pueden verse afectadas de manera negativa, por eso iniciarse andando está recomendado cuando el sobrepeso es un problema para la salud. Además, y como eje de un programa para perder peso, al andar se queman calorías . Evidentemente, dependerá del ritmo al que corramos, pero siempre será mejor andar lento que quedarse sentado en el sofá de casa delante de la televisión. No hay que olvidar que no solo la velocidad a la que se ande ayuda a aumentar el consumo de calorías, sino que la pendiente del recorrido también va a tener una influencia importante. No es lo mismo andar en plano que cuando existen cuestas y desniveles que obligaran al organismo a un mayor esfuerzo. Mejorar la salud cardiaca: es, sin lugar a dudas, uno de los focos en los que los facultativos se centran en el momento en que se aconseja realizar actividad física. Ser personas activas además de seguir una dieta equilibrada y variada , son factores que mejoran la salud cardiovascular de la población general El corazón y las patologías relacionadas con éste se encuentran en todas las listas de morbimortalidad del mundo occidental, y conseguir reducir estas cifras está en las manos de cada quien, son decisiones individuales las que van a permitir tener una mejor salud cardiovascular. Nuestro corazón late a diario de media unas 100.000 veces y para que ello sea así debe estar “en forma”. Este órgano no deja de ser un músculo, un músculo con una extrema importancia para la vida, pero un músculo que necesita estar en condiciones óptimas para responder ante circunstancias tan diferentes como salir corriendo tras un autobús o subir escaleras. Ganar fuerza en brazos o piernas: los ejercicios que se realizan van dirigidos a potenciar la musculatura situada en esas localizaciones. Lo mismo debería ocurrir cuando la meta es ganar “fuerza” en el corazón, pero en este caso en lugar de levantar peso lo que se recomienda es realizar ejercicio de tipo aeróbico y caminar lo es. Para evitar sentirse fatigado el sistema cardiovascular debe de estar en condiciones favorables para ofrecer la respuesta adecuada. Si lo entrenamos se conseguirá disminuir esa fatiga y a su vez se estará preparado para situaciones más exigentes que puede ser simplemente pasar del sedentarismo a levantarse para realizar las tareas diarias. Los vasos sanguíneos también notarán estos efectos y, al estar en mejores condiciones, se previene también la aparición de la temida hipertensión arterial . Andar a una frecuencia cardiaca de entre 45-55% de la Frecuencia Cardiaca Máxima (calcula la con la siguiente formula 220-edad) es un buen consejo para empezar a andar y obtener beneficios, dedicarle 30 minutos al día es suficiente. Por otro lado, calzarse unas zapatillas y desconectar es otro de los beneficios que aporta andar. Son momentos en los que uno le puede dedicar minutos a sus pensamientos, ideas o simplemente deleitarse con el paisaje del lugar escogido para andar. Son minutos u horas en las que la mente se evade o pone en orden pensamientos que en otro momento no le es permitido. Además de los beneficios más orgánicos, no debemos olvidar aquellos en los que salir a caminar se convierte en una actividad social . Cada vez hay más clubes y grupos en los que gente conocida o no quedan para dedicarse un rato a “sumar salud”. Unirse a un grupo será una manera de abrir el abanico de amistades y conocidos que genera complicidades y permite realizar actividades que de otro modo siendo un único individuo quizá nunca se hubiera hecho.
El Sueño y la Salud
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El Sueño y la Salud

El sueño es una actividad vital y fisiológicamente imprescindible para la regulación de los biorritmos .  Es muy importante para el bienestar físico y mental , es decir, mejora el estado físico, el intelectual y el humor. Pero al hábito del sueño no se le concede la importancia de otros hábitos, como el de la alimentación saludable o el ejercicio físico. Y dormir poco o mal de forma habitual puede hacer que la salud se resienta. ¿Qué permite el sueño? Además del descanso físico, el sueño permite la regulación y buen funcionamiento del sistema hormonal, el sistema inmune, cardiovascular y el apetito . En otras palabras, la falta de sueño se ha visto relacionada con la hipertensión arterial, el exceso de peso corporal y el mayor riesgo de infecciones. Además, el sueño permite la liberación de determinadas hormonas fundamentales para la homeostasis (equilibrio del organismo). Con el sueño profundo se produce tanto la recuperación física, como la de la función cognitiva, de manera que la falta de sueño o el mal descanso crónicos se traducen en falta de concentración, peor humor, cansancio y bajo rendimiento. También se puede manifestar como estrés o irritabilidad. ¿Cuánto sueño es necesario? En los adultos se considera necesario un promedio de entre siete y ocho horas de sueño por noche. Para lograr el máximo de los beneficios restauradores del sueño, es importante conseguir una noche completa de sueño de calidad. En términos generales, se considera un sueño correcto el formado por entre cuatro y seis ciclos, es decir, sucesiones de fases diferentes de sueño, de entre 90 y 110 minutos aproximadamente. Recomendaciones para un sueño satisfactorio Dentro de las recomendaciones saludables del estilo de vida se incluye el disfrutar de una etapa de sueño satisfactoria. Para la gran mayoría de la población conciliar y mantener el sueño durante la noche es un proceso normal. Para poder mantener esta rutina saludable se aconsejan una serie de hábitos, conocidos como “ higiene del sueño” que permiten dormir mejor. Básicamente consisten en evitar y controlar los estímulos que pueden generar insomnio y regular los horarios. Establecer una rutina horaria para fijar el reloj biológico. Evitar las siestas largas, trabajar por la noche y dormir en un horario irregular. Estimulantes : evitar sustancias que estimulan el cerebro e interfieren en el sueño. Esto incluye café, alcohol, nicotina y cualquier excitante.  La ingesta de café y de alcohol deben evitarse a partir de la tarde. Ejercicio Físico : en general hacer ejercicio de forma regular ayuda dormir mejor, pero depende de la hora en que se realiza. Así, debe evitarse su práctica antes de acostarse ya que si se practica en las horas cercanas al sueño puede interferir con el mismo. Ambiente adecuado: se ha intentar tener el mejor ambiente posible, lo que incluye una cama confortable, una habitación tranquila, sin ruidos, ni luces incómodas y con una temperatura adecuada. Dieta: evitar comidas pesadas y abundantes antes de irse a la cama. Lo más recomendable es una comida ligera (como mínimo una hora antes de acostarse) y si es posible tomar leche y productos lácteos ya que contienen triptófano (hipnótico natural). Utilizar la cama sólo para dormi r: evitarse irse a la cama hasta tener sueño, no ver la televisión, leer o comer en la cama. Trabajar y controlar el estrés. Realizar ejercicios de relajación, meditación, biofeedback e hipnosis algunas veces resulta beneficioso para aliviar los problemas del sueño.   Se aconseja ser constante en mantener buenos hábitos y practicar las reglas de higiene. Si en un mes y medio no se han logrado resultados, se recomienda consultar con un profesional. Trastornos del sueño más frecuentes Insomnio : es de los trastornos del sueño más frecuentes y consiste en la incapacidad para conciliar el sueño o para mantenerlo a lo largo de la noche. Las personas que lo sufren tienen una mala calidad del sueño y ello interfiere en su vida cotidiana.  El insomnio puede ser transitorio (dura menos de tres semanas) y generalmente se soluciona al modificar o eliminar los factores que lo provocan o crónico (más de tres semanas de duración). El tratamiento va dirigido a tratar las enfermedades que lo pueden originar y al uso de fármacos como hipnóticos y antidepresivos o ansiolíticos. Hipersomnia : es un exceso de somnolencia diurna excesiva. Puede ser debida a múltiples trastornos y, por tanto, el tratamiento dependerá de la causa. La hipersomnia tiene una gran repercusión social y laboral. Dentro de estos síndromes con somnolencia diurna excesiva se incluyen trastornos como la narcolepsia. Narcolepsia : es una enfermedad de causa desconocida que causa hipersomnia excesiva y se acompaña de otros síntomas como la cataplejía (pérdida brusca del tono muscular desencadenada por emociones que pueden provocar caídas) y la parálisis del despertar (imposibilidad para moverse durante uno o dos minutos al comienzo del sueño). El tratamiento se basa en el apoyo psicológico y tratamiento farmacológico. En estos pacientes es muy importante cumplir con unas estrictas medidas de higiene del sueño. Parasomnias : son trastornos de la conducta, fenómenos anormales o alteraciones que ocurren durante el sueño. Aquí se incluyen las pesadillas, los terrores nocturnos y el sonambulismo, entre otros.  Son más típicas de la infancia y la adolescencia, aunque pueden persistir en la edad adulta. Apnea del sueño: es una enfermedad en la que se producen pausas respiratorias durante el sueño provocadas por un colapso de la vía aérea respiratoria superior. Ello conduce a la aparición de cefaleas, somnolencia, mal descanso nocturno y ronquidos.  El tratamiento incluye bajar de peso, cirugía de la vía aérea superior en determinados casos y el uso de dispositivos respiratorios nocturnos (CPAP) para mantener la vía aérea abierta.
Fases y Evolución del Parkinson
Artículo especializado

Fases y Evolución del Parkinson

¿Quién no tiene un conocido o familiar cercano afectado por esta enfermedad? ¿Sabes de dónde viene su nombre? Esta enfermedad fue descrita inicialmente con otro nombre por el Dr. James Parkinson en 1817. Posteriormente, otro científico lo modificó por Enfermedad de Parkinson en honor al médico que la describió en primer lugar . ¿En qué consiste esta enfermedad? Es un proceso crónico y progresivo cuyo origen radica en la pérdida o degeneración de las neuronas que sintetizan el neurotransmisor dopamina en la sustancia negra (parte del cerebro cuyas neuronas producen la dopamina). La disminución en los niveles de dopamina da lugar a los síntomas de esta enfermedad. Su causa es desconocida, pero se asocia a múltiples factores. Su prevalencia entre la población mayor de 60 años llega al 1%, siendo en mayores de 80 años superior al 4%. Es más frecuente en varones. En general, la edad y el antecedente de enfermedad de Parkinson en la familia son factores de riesgo para su desarrollo. Se habla de factores de riesgo genéticos en pacientes que inician la enfermedad en edad inferior a los 40 años (Parkinson precoz). ¿Cómo empieza a manifestarse esta enfermedad? Sus síntomas iniciales suelen ser trastornos del movimiento pero, posteriormente, aparecen otras alteraciones en la progresión de la enfermedad como cambios en la función cognitiva , depresión , dolor , etc. El inicio es lento e insidioso , lo que dificulta el diagnóstico en fases iniciales. Suele afectar inicialmente a un lado y, posteriormente, se hace bilateral. Los síntomas típicos de esta enfermedad son:   Temblor : en manos, brazos, piernas, pies, mandíbula, lengua y cara. Está presente en aproximadamente el 80% de los pacientes. Se caracteriza por producirse en reposo. A veces se presenta al mantener una postura o al inicio de un movimiento, pero siempre es más intenso en reposo. Por curiosidad, ¿sabías que el temblor desaparece cuando la persona está durmiendo y empeora en situaciones de estrés? Hipertonía muscular : rigidez en brazos, piernas y tronco. Puede afectar incluso a la expresión facial con disminución del parpadeo. Presente en el 90% de pacientes, suele comenzar en la misma extremidad que el temblor. La rigidez muscular ocasiona resistencia al movimiento pasivo (es la llamada rigidez en rueda dentada). Bradicinesia : lentitud de los movimientos tanto voluntarios como involuntarios, sobre todo dificultad para iniciarlos y terminarlos. Ocasiona dificultad para movimientos de la vida cotidiana como pasear, levantarse de la silla, abrocharse los botones, vestirse, asearse, etc. Problemas de equilibrio y coordinación por pérdida de los reflejos posturales . Aparecen en estadios más avanzados de la enfermedad. Proporciona una postura al caminar inclinado hacia delante y hacen movimiento de los brazos al caminar para aumentar su estabilidad. Ocasiona caídas frecuentes en estos pacientes. Otros síntomas serían: Alteraciones motoras : disminución del parpadeo, disartria (dificultad para hablar) disfagia (dificultad para deglutir), visión borrosa, cifosis dorsal, escoliosis... Trastornos cognitivos y neuropsiquiátricos: demencia (30%), depresión (40%), ansiedad, ataques de pánico, alucinaciones y psicosis. Trastornos del sueño, estreñimiento, alteraciones del olfato y sudor, dolor... ¿Es preciso realizar alguna prueba para confirmar el diagnóstico? Ante la sospecha clínica de una enfermedad de Parkinson, el paciente debe ser derivado al neurólogo para una valoración inicial y la confirmación diagnóstica . El neurólogo instaurará el tratamiento farmacológico en función de los síntomas específicos del paciente. Su diagnóstico es exclusivamente clínico. Existen unos criterios clínicos incluidos en una tabla que nos conducen al diagnóstico. Se centran en la severidad de las alteraciones motoras y en el grado de deterioro en las actividades diarias. Este diagnóstico debe ser periódicamente reevaluado para conocer la evolución. En cuanto a pruebas diagnósticas te diré que, en ocasiones, solicitamos pruebas de imagen para descartar otras enfermedades que pueden tener síntomas similares , por ejemplo, la hidrocefalia. La prueba diagnóstica para confirmar o descartar la hidrocefalia es un TAC . En cambio, no existe ningún marcador bioquímico que oriente al diagnóstico de Parkinson. ¿Cómo valoramos entonces la progresión y la gravedad de la enfermedad? Disponemos de unas escalas de valoración (las más frecuentemente usada es la de Hoenh y Yarh) para la clasificación clínica de la enfermedad.  Según esta escala encontraríamos los siguientes estadios de la enfermedad: Estadio 0: No hay signos de enfermedad. Estadio 1: Enfermedad unilateral. Estadio 2: Enfermedad bilateral, sin alteración del equilibrio. Estadio 3: Enfermedad bilateral leve a moderada con inestabilidad postural, físicamente independiente. Estadio 4: Incapacidad grave, aún capaz de caminar o permanecer de pie sin ayuda. Estadio 5: Permanece en silla de rueda o encamado si no tiene ayuda. ¿Cuál es el pronóstico una vez debuta la enfermedad? Existen unos marcadores que indicarán un peor pronóstico en cuanto al deterioro motor: edad avanzada en el momento del diagnóstico, la presencia de rigidez, situaciones médicas asociadas, inestabilidad postural y dificultad en los movimientos. Sin embargo, cuando el temblor es el único síntoma inicial en el momento del diagnóstico, se considera un factor pronóstico favorable implicando una progresión más lenta de la enfermedad. ¿Existe un tratamiento específico para la enfermedad de Parkinson? Tratamiento estándar o de confort : beneficiaría a estos pacientes, por ejemplo, la fisioterapia y la terapia ocupacional.  Es importante mantener una nutrición adecuada, recomendar una dieta rica en fibra y una hidratación generosa. Mencionar también la existencia de los grupos de apoyo que ofrecen una ayuda importante tanto a los pacientes como a los familiares. Tratamiento médico específico : no hay un consenso claro sobre cuál es el mejor fármaco para iniciar el tratamiento ni cuándo el momento preciso.   Uno de los fármacos de referencia es la levodopa. Considerado como el más eficaz en el control de los síntomas motores. Puede utilizarse como tratamiento único al inicio o asociarse a otros fármacos para conseguir mejor control de estos síntomas. Prácticamente la totalidad de los pacientes va a necesitar más de un fármaco tras cinco a siete años de tratamiento. Debemos comentar un gran inconveniente asociado a este tratamiento : las complicaciones motoras (discinesias o movimientos involuntarios y fluctuaciones con episodios de movimientos lentos). La mitad de los pacientes pueden presentarlas después de cinco a 10 años de iniciar el tratamiento. Se cree que está relacionado con la dosis de fármaco, por ello, se recomienda el uso de la menor dosis posible. En general, se decide iniciar el tratamiento médico cuando los síntomas afectan en la vida cotidiana ya sea por su gravedad como por sus complicaciones (afectación de la mano dominante, trastornos de la marcha, caídas frecuentes...). Una vez iniciado el tratamiento no puede interrumpirse de forma brusca, en caso de ser necesario lo haremos en dosis decrecientes. Tratamiento quirúrgico : es el último recurso terapéutico en aquellos pacientes en los que no se consiguen controlar las complicaciones motoras a pesar de un correcto tratamiento farmacológico. Algunos de los tratamientos quirúrgicos actualmente disponibles son la estimulación cerebral profunda, la palidotomía, la talamotomía y la subtalamotomia. Existen otras opciones en investigación. Los resultados quirúrgicos son inciertos y no idénticos en todos los pacientes. Van a depender de muchos factores como técnica quirúrgica, perfil del paciente, progresión de la enfermedad, etc. ¿EL TABACO PROTEGE? Te va a sorprender pero… se postula que el consumo de tabaco ejerce un efecto protector frente al riesgo de sufrir Parkinson. Otros de los posibles factores protectores que se enuncian son: ingesta de cafeína, té, alcohol, vitamina E, actividad física intensa, ingesta de antinflamatorios no esteroideos y estatinas. Pero, sólo lo comentamos a modo de curiosidad, así que, por favor, no te lo tomes al pie de la letra. Ya conocemos los efectos dañinos tanto del tabaco como del alcohol. Sin embargo, sí te recomiendo una actividad física intensa, ¿qué te parece?
Influencia de Internet en la Salud
Artículo especializado

Influencia de Internet en la Salud

Es innegable: el uso de Internet se ha convertido en un instrumento fundamental también en la salud . La transmisión del conocimiento sanitario ha beneficiado a profesionales y usuarios en cuanto a la resolución inmediata de dudas que puedan surgir. Arma de doble filo En efecto, lo es, pues Internet también puede convertirse en peligrosa . El exceso de información (recordemos que no toda con validez científica) puede ocasionar una preocupación innecesaria al lector, y podríamos catalogarla como infoxicación (o información tóxica para el paciente). En aquellas personas con aprensión podría crear, incluso, un efecto negativo de interiorización de síntomas (podríamos hablar, en este caso, de cibercondríacos). El arte de la medicina contempla, justamente, la valoración integral del paciente. Por ello, no podemos limitarnos a la interpretación de un signo o un síntoma aislados, sino que precisamos procesar y valorar la totalidad de la información médica obtenida del paciente (interrogatorio, exploración, pruebas diagnósticas…) antes de emitir una orientación diagnóstica o recomendar un tratamiento. Con ello quiero decir que ni todo dolor torácico es un infarto ni todo dolor en la pantorrilla es una ruptura fibrilar. El diagnóstico, la interpretación de síntomas o del resultado de una prueba diagnóstica, así como el tratamiento recomendado debe delegarse al médico. Si bien existen muchas otras cuestiones consultables que pueden saldar muchas otras dudas. Recordemos que, aproximadamente el 85% de los pacientes consulta sobre temas de salud en Internet. ¿Qué podríamos consultar como usuarios de forma fidedigna? Por ejemplo, podemos consultar la ficha técnica de un fármaco para descartar si el síntoma que notamos es achacable a un tratamiento recientemente iniciado. Podemos consultar si la lesión vesiculosa de nuestra hija podría ser una varicela. Podemos ver imágenes de radiodiagnóstico que pueden despertar nuestra curiosidad, pero ¿todo ello nos evitará la consulta médica? En mi opinión la respuesta sería no. Ello no quiere decir que no podamos evitarnos el desplazamiento para acudir a la consulta médica. Las herramientas actuales de Internet apuestan a nuestro favor y nos facilitan el acceso al médico. ¿Podemos consultar con el médico sin necesidad de desplazarnos a su consulta? Aquí sí que voy a contestarte con un rotundo SÍ . En la actualidad nos es posible acceder al médico a través de la Telemedicina (práctica de la medicina a distancia) que, a su vez, puede ser en forma de videoconsulta o teleconferencia, por chat médico o mediante una pregunta online. No olvidemos la vía telefónica, ampliamente empleada tanto en la sanidad pública como en la privada. El uso de la Telemedicina nos permite acceder al médico para formular nuestra pregunta , así como compartir documentos médicos o imágenes para que se nos interpreten de forma inmediata durante la consulta telemática. Es un privilegio que nos aporta infinidad de ventajas (inmediatez, ahorro de tiempo y dinero en transportes, comodidad, privacidad…) y que tan sólo nos exige tener conexión a Internet y una webcam (en caso de que deseemos realizar una videoconferencia desde el ordenador). Recordemos que actualmente también podemos realizar teleconsultas accediendo por vía app. ¿Hasta dónde llega la teleconsulta? Además de permitirnos el contacto directo con el doctor, nos facilitará obtener una orientación diagnóstica, un consejo médico, la interpretación de una analítica con asteriscos… Asimismo, en la actualidad existen diferentes laboratorios médicos que ponen a disposición del usuario una línea médica telefónica atendida por un personal sanitario especializado en líneas médicas específicas y abiertas a todos los usuarios que empleen dicho tratamiento durante las 24 horas del día. Por otro lado, la Cibermedicina nos lleva a otras fuentes de información en temas de salud como los foros específicos de pacientes afectos de enfermedades, sobre todo crónicas. El hecho de compartir información, consejos o experiencias con personas que padezcan tus mismos síntomas rompe la barrera del aislamiento y confiere un apoyo emocional muy positivo. Estos foros son una estupenda herramienta tanto para el paciente como para los familiares. Otras aportaciones del binomio Internet-salud serían la obtención del resultado de una prueba, la monitorización de parámetros médicos registrados periódicamente, el acceso a nuestro historial médico en todo momento, la posibilidad de concertar hora de visita sin precisar la llamada telefónica (en ocasiones eterna), etc. En conclusión… Ciertamente, la tecnología ha abierto grandes puertas a la medicina . Con la incorporación de la escopia con finalidad diagnóstica o terapéutica se consiguió el abordaje quirúrgico de las áreas anatómicas sin necesidad de incisión quirúrgica o, por ejemplo, el diagnóstico de una lesión colónica sin necesidad de ingerir el contraste. Desde la incorporación de la Telemedicina se puede decir que hemos acercado la consulta médica al ámbito confortable del paciente, a su propio domicilio. Nos aproximamos a nuestros pacientes en el tiempo y en la distancia sin renunciar a los ítems de calidad, profesionalidad y trato humano imprescindibles en nuestra práctica habitual.
Cómo Influyen las Emociones en la Salud
Artículo especializado

Cómo Influyen las Emociones en la Salud

¿Alguna vez te ha dolido la cabeza cuando has estado muy estresado? ¿Te ha salido alguna vez un sarpullido en una época de mucha ansiedad? Desde hace siglos, se ha aceptado como cierto el antiguo dicho “mens sana in corpore sano”. La mente está conectada con el cuerpo a través de las emociones y los pensamientos. La mente interpreta lo que siente el corazón y lo traslada al cuerpo. Si habitualmente codifica emociones agradables, el cuerpo tendrá más posibilidades de estar sano. Por el contrario, si alimentamos el cerebro con emociones negativas, predisponemos al cuerpo a la enfermedad. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 90% de las enfermedades tienen un origen psicosomático , es decir, que un proceso psíquico tiene influencia en lo corporal. Cuando hablamos de hábitos saludables hablamos de no fumar, no beber, hacer ejercicio, dormir bien… Pero, ¿a qué esperamos para incluir también en la lista el bienestar emocional? El lenguaje de las emociones Una emoción es un estado afectivo que experimentamos como respuesta subjetiva a una situación vivida. Da lugar a pensamientos, actitudes, creencias sobre el mundo y produce toda una serie de cambios orgánicos (fisiológicos y endocrinos). Existen emociones positivas (alegría, gratitud, admiración…) y negativas (miedo, tristeza, enfado…), pero no existen emociones buenas y malas ya que todas son portadoras de información y, por tanto, todas son útiles. Tienen una función adaptativa, por ejemplo, el miedo nos lleva a la protección, y la tristeza nos lleva a la reestructuración personal. Entender qué nos está diciendo la emoción tiene una traducción corporal . Estudios recientes apuntan que tener una actitud alegre reduce el riesgo de padecer enfermedades cardíacas hasta un 22%, ya que, al padecer menos estrés, las personas optimistas tienen una presión arterial y ritmo cardiaco saludables. El modelo biopsicosocial de la salud El modelo biopsicosocial de la salud fue descrito en 1977 por G. L. Engel e implica un giro radical respecto al modelo biomédico que todavía hoy es imperante en muchos ámbitos. Entiende el c uerpo como un todo interconectado entre sí y con el entorno que le rodea . La enfermedad es un aviso de que algo falla en el sistema, es un desequilibrio bio-psico-socio-medioambiental, a diferencia del modelo biomédico, que únicamente se fija en el órgano enfermo. Ejemplo: volvamos a la pregunta sobre el dolor de cabeza con la que abríamos este artículo. Tenemos un complicado problema laboral que nos produce muchas emociones negativas, y acabamos generando estrés. Esto modifica nuestro sistema nervioso, altera las secreciones de hormonas, trastoca la adrenalina, disminuye la serotonina, etc. A raíz de este desequilibrio, se produce insomnio, y el insomnio genera dolores de cabeza. Si tratamos el dolor de cabeza con un analgésico, tal y como haría el modelo biomédico, solucionamos el síntoma, pero no la causa, por lo que el cuerpo seguirá en desequilibrio y enfermando. El modelo biopsicosocial atendería a todo el sistema, no sólo el cuerpo como global, sino también a las emociones y pensamientos propios de lo psicológico y la relación con lo social, representado por la empresa y por el ámbito familiar, y relacional de la persona fuera de ella. La psiconeuroinmunología  También conocida como psico-neuro-inmuno-endocrinología, es considerada por muchos el paradigma de la medicina del futuro. Estudia la interacción de la psique (mente, emociones) con los tres sistemas responsables de mantener la homeostasis del organismo : el sistema nervioso, el endocrino y el inmune. Las emociones y pensamientos son el resultado de actividades eléctricas y químicas de las neuronas, por lo que, si cambiamos nuestras emociones y pensamientos, también cambiamos nuestro cerebro. Y, si cambia nuestro cerebro, también cambia nuestra biología. La psiconeuroinmunología demuestra cómo las emociones se transforman en moléculas que influyen en el sistema inmunológico y otros mecanismos de curación del cuerpo. Por tanto, no es sólo que las emociones influyan a nivel preventivo (si tengo emociones positivas tengo más probabilidades de estar sano). También influyen en el proceso de sanación o mejoría. ¿Qué hacer para que las emociones pueden ayudar a mi salud? Conecta con cosas, personas, actividades que te hagan sentir bien. Decide con qué te quedas y con qué no. Seguir con lo negativo no sólo nos hace infelices, sino que nos puede llegar a enfermar. Entrénate en visualización : es el proceso a partir del cual utilizamos nuestros sentidos para crear imágenes y sensaciones en nuestra mente. Es un antiguo sistema de sanación, y se asienta en la idea de que el inconsciente no distingue entre lo real y lo imaginado. Si imaginamos que estamos en el paraíso y lo llegamos a sentir vívidamente, nuestro cuerpo segrega la misma química que si estuviéramos en el mismísimo Edén. Podemos utilizar este sistema para acciones más concretamente relacionadas con lo orgánico, por ejemplo, visualizando cómo se desinflama un órgano o cómo cicatriza una úlcera. La constancia es fundamental. Sé concreto y separa tus problemas : busca a cada problema una solución, no juntes todo en una “coctelera emocional” sin opción a actuar. Relájate, medita, haz boxeo … Encuentra tu forma de “bajar revoluciones”. Cultiva el humor . Vive conscientemente a tiempo presente, que es donde sí puedes intervenir. El pasado pasó y el futuro aún no está aquí. Si las emociones te sobrepasan, consulta a un psicoterapeut a.
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