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Opioides, Manejo del Dolor
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Opioides, Manejo del Dolor

Asociamos los opiáceos al dolor intenso , es un tándem inseparable. Vamos a hacer una breve introducción del dolor para conocer más detalladamente su manejo. Qué es el dolor El dolor es uno de los motivos de consulta más frecuentes. Debemos indagar sobre sus características: forma de inicio, localización, causas, evolución, intensidad, duración, respuesta al tratamiento... Ante una respuesta analgésica insuficiente o aparición de efectos secundarios deberemos hacer un cambio de tratamiento . Siempre que sea posible priorizaremos la vía oral por ser la más cómoda para el paciente. Manejaremos la intensidad del dolor empleando una pauta jerarquizada con una escala de dolor. Tipos de dolor En función de la intensidad del dolor, hablaremos de dolor leve, moderado e intenso. El dolor leve lo abordaremos con antiinflamatorios (dexketoprfeno, ibuprofeno, diclofenaco) y analgésicos (paracetamol, metamizol). El dolor moderado lo trataremos con los llamados opioides débiles (tramadol y codeína). El dolor intenso lo controlaremos con opioides potentes (morfina, fentanilo, oxicodona, metadona…). Según su duración, hablaremos de dolor agudo (al de inicio brusco y corta duración) y de dolor crónico (de inicio sordo, persistente, de intensidad variable y duración superior a un mes). El dolor crónico suele acompañarse de un cortejo de síntomas como disminución del estado de ánimo, alteraciones del sueño, pérdida de apetito y astenia. Cómo se pauta el tratamiento analgésico Lógicamente al indicar un tratamiento para el dolor debemos realizar controles posteriores dado que ajustaremos la pauta en función de la respuesta obtenida, ya sea reforzándola o disminuyendo la dosis. Ante la prescripción de analgésicos tendremos en consideración el perfil del paciente (si tiene alergias o intolerancias, si tiene contraindicaciones, si toma otras medicaciones…) así como las características del dolor. Empezaremos pautando una medicación acorde con el dolor y subiremos al siguiente eslabón de potencia analgésica cuando el resultado no sea el esperado. Pasaremos de los analgésicos no opioides a los analgésicos opioides, cuando sea preciso . Normalmente, al prescribir opioides debemos titularlos, es decir, incrementar la dosis paulatinamente hasta conseguir la efectiva. No utilizaremos dos opioides combinados y no suspenderemos el tratamiento bruscamente para evitar el síndrome de abstinencia . El uso continuado de opioides conlleva a la tolerancia (necesidad de aumentar dosis para obtener el mismo efecto) y a la dependencia (necesidad imperiosa de continuar el tratamiento). Opioides débiles y potentes Estableceremos la barrera entre los opioides débiles y los potentes: Los opioides débiles (tramadol y codeína) son empleados en el control de dolor de carácter moderado. Se encuentran en diferentes presentaciones comerciales existiendo la comercialización de dos fármacos combinados a dosis fijas en una sola pastilla como puede ser el tramadol con el paracetamol o la codeína con paracetamol. El siguiente eslabón terapéutico lo constituyen los opioides potentes empleados en dolor intenso. Muy socorridos en el dolor oncológico, por politraumatismo o en dolor artrósico-degenerativo. Existen diferentes presentaciones comerciales siendo los parches transdérmicos los preferidos por los usuarios. Lógicamente emplearemos la mínima dosis eficaz para el control del dolor, pero no escatimaremos si no lo conseguimos. La mayoría de opiáceos no tienen el llamado “techo terapéutico”, es decir, podremos subir la dosis hasta conseguir el efecto deseado, pero no olvidaremos los efectos colaterales. Mencionaremos algunos de los opioides más empleados : La morfina es el empleado más frecuentemente en el dolor oncológico intenso. Está disponible en varias presentaciones y de liberación rápida o retardada. La dosis de mantenimiento será la que controla el dolor del paciente con unos efectos indeseables tolerables. Si el dolor se exacerba el paciente necesitará disponer de una dosis de opioide de rescate que empleará a demanda. La disminución de la dosis de morfina se realizará de modo gradual cuando el dolor está controlado. El fentanilo está disponible en diferentes presentaciones (transdérmica, transmucosa, inhalada…). El parche transdérmico está disponible en diferentes posologías y debe recambiarse cada 72 horas. La oxicodona es un opioide con doble potencia analgésica respecto a la morfina. Muy empleada en el dolor neuropático. Otros opioides serían: metadona, hidromorfona (de eficacia similar a la morfina). buprenorfina (de segunda línea) y tapentadol (de potencia intermedia). Efectos secundarios Como hemos comentado, se recomienda una disminución gradual de dosis de opioides previa a su suspensión para evitar la aparición del síndrome de abstinencia. Los efectos secundarios detectados varían mucho de un individuo a otro en función del opioide y la dosis empleada, así como la edad del paciente y su perfil médico. No obstante, mencionaremos los más frecuentes : Estreñimiento: presente en más de la mitad de los pacientes, por ello se pauta laxante profiláctico al prescribir el opioide. Náuseas y vómitos: muy frecuentes al iniciar el tratamiento. Puede requerir un tratamiento antiemético al inicio. Sedación: muy frecuente en pacientes tratados con dosis altas. Otros efectos pueden ser el prurito o picor en la piel, la sudoración excesiva y la retención de orina (que puede precisar un sondaje). Se trata de un recurso terapéutico muy efectivo y recurrido que precisa ser tutelado médicamente .
Hidrocele, diagnóstico y Tratamiento
Artículo especializado

Hidrocele, diagnóstico y Tratamiento

El hidrocele es la acumulación benigna de líquido, por diferentes causas, entre las dos capas que conforman la túnica vaginal del testículo. Esta acumulación produce un aumento del tamaño escrotal . En ocasiones, esta acumulación de líquido puede darse también alrededor del conducto espermático. Para entender mejor qué es la túnica vaginal vale la pena repasar que los testículos están recubiertos por varias capas que lo protegen, como son, de la más interna a la más externa, la túnica albugínea, la túnica vaginal (que es doble), la fascia espermática interna y externa de tejido fibroso , el músculo cremáster, encargado de retraerlos, la grasa subcutánea, el músculo datos, que retrae el escroto, y por último la piel escrotal. Cómo se produce El hidrocele puede producirse de manera aguda a causa de un traumatismo en el testículo, la presencia de una hernia inguinal que lo comprima, el tratamiento con radioterapia local como en el cáncer de próstata, una infección del testículo —llamada orquitis—, o la existencia de un tumor testicular . El hidrocele que persiste en el tiempo y se cronifica es de hecho más común y suele afectar a varones con más de 40 años. Existe una forma de hidrocele que es de nacimiento, el hidrocele congénito comunicante, propio de recién nacidos y niños, y que es debido a que la túnica vaginal, que debería ser una superficie estanca, es permeable y permite la comunicación con la cavidad peritoneal a través de un conducto que no se ha cerrado adecuadamente. Cómo se manifiesta El hidrocele se caracteriza por la presencia de un aumento del tamaño del escroto . La glándula, el testículo, no aumenta de tamaño, pero sí lo hace el escroto, la bolsa que lo recubre, que como hemos dicho, tiene bajo ella un serie de capas delgadas y flexibles que oponen poca resistencia al aumento de volumen por el líquido acumulado, pese a la existencia de dos capas musculares. En principio un hidrocele no tiene por qué causar dolor. Como mucho, si el hidrocele fuese de un volumen considerable, podría ocasionar molestias debidas a la fricción con la cara interna de los muslos. Cómo se diagnostica El diagnóstico del hidrocele está basado sobre todo y principalmente en la exploración física del paciente . Se podrá palpar un escroto aumentado de tamaño con una consistencia líquida en su interior, es decir, sin que se palpen nódulos ni elementos sólidos. Suele ser difícil palpar el testículo en un escroto con un hidrocele. Si se coloca una linterna en la zona escrotal aumentada de tamaño se verá que el haz de luz traspasa la fina capa de piel del escroto , dado que lo que subyace es líquido. Si la luz no pasase se tendría que sospechar la existencia de una afectación testicular subyacente a la aparente inflamación testicular. Es muy importante explorar bien el testículo, pese a la dificultad manifiesta, para intentar descartar la presencia de una masa tumoral testicular , una orquitis o bien una posible hernia inguinal. El diagnóstico de certeza de la presencia de un hidrocele nos lo dará una ecografía testicular , una prueba de imagen sencilla, no invasiva y barata que permite valorar perfectamente el testículo y las capas de tejidos que lo protegen. En la ecografía se podrá apreciar la acumulación de líquido en la bolsa escrotal. Cómo se trata Los hidroceles congénitos comunicantes se resuelven por sí mismos antes de que el recién nacido cumpla el año de edad, con lo cual se debe mantener una conducta expectante. Si no hubiese cerrado tras ese año, las probabilidades de cierre espontáneo bajan drásticamente y se impone corregir el defecto mediante una intervención quirúrgica. El tratamiento quirúrgico del hidrocele es el que lo va a solventar de manera definitiva. En el caso de los niños se deber cerrar la comunicación entre el peritoneo y la túnica vaginal, mientras que en los adultos lo que se realiza es el drenaje del líquido y luego se actuar sobre la túnica vaginal para evitar que la acumulación de líquidos se reproduzca. La incisión que se realiza a nivel escrotal bajo anestesia local es de unos 3-4 centímetros y l a cicatriz queda disimulada con los pliegues escrotales una vez se resuelve el hidrocele . En ocasiones se opta por una medida menos agresiva que la quirúrgica que consiste en, tras aspirar el líq uido, instilar una sustancia irritante que esclerose la vaginal, es decir, que selle las dos capas que la forman y así la túnica se vuelva, en principio, impermeable. Son varias las sustancias que se pueden aplicar y la cantidad varía en función del hidrocele. Pese a ser menos agresiva, el posoperatorio es más complejo, con mayor dolor, riesgo de hematomas, infecciones, induración del escroto y, ante todo, mayor tasa de que se reproduzca el hidrocele, en ocasiones tabicado y más difícil de tratar consecuentemente. Asimismo, la esclerosis puede producir una obstrucción del epidídimo, por lo que no se debe emplear en pacientes jóvenes con deseo de descendencia. En caso de sospechar la presencia de un hidrocele es importante visitarse lo antes posible con un especialista en urología.
Qué Obtenemos en los Estudios de Potenciales Evocados
Artículo especializado

Qué Obtenemos en los Estudios de Potenciales Evocados

Es habitual salir de la consulta del médico asustado cuando nos proponen realizarle a nuestro/a hijo/a una prueba de la que no habíamos oído hablar en su vida: los potenciales evocados (PE). Aquí te daremos unas explicaciones que seguro te tranquilizarán . ¿Qué son los PE? Los PE son procedimientos neurofisiológicos objetivos, fidedignos, reproducibles y sin riesgo para el paciente, que sirven para evaluar la integridad de las vías nerviosas sensoriales y motora nido a distintas intensidades. Las respuestas se registran con unos electrodos pegados al cuero cabelludo y lóbulos de las orejas. En la audiología infantil, los PEATC permiten tener una idea objetiva de la audición, la intensidad de su pérdida y la localización de la lesión.  Los programas de detección temprana de hipoacusias (sorderas) no serían posibles sin ellos y son un apoyo a otras pruebas diagnósticas habitualmente utilizadas para ello como, por ejemplo, las otoemisiones acústicas . Ventajas respecto a otras pruebas diagnósticas Se trata de una prueba no invasiva y cuyos resultados no se ven afectados por la sedación del paciente. Es de corta duración (suele durar una ½ hora). Permiten diagnosticar con bastante precisión la enfermedad auditiva, sobre todo en los casos en que es difícil obtener tal resultado mediante otras pruebas subjetivas (niños, pacientes simuladores, disminuidos psíquicos…). Son pruebas reproducibles y se pueden repetir tantas veces como sea necesario. Los PEATC se pueden hacer desde la edad de concepción de 26 semanas  (pero preferiblemente desde las 38 semanas) en pacientes despiertos, dormidos, sedados, anestesiados o comatosos. Inconvenientes respecto a otras pruebas diagnósticas Un resultado normal de los PEATC no lleva implícito un desarrollo normal del lenguaje, puesto que la génesis de éste es multifactorial. Una ejecución técnica de la prueba inadecuada puede relegarnos a diagnósticos incorrectos (colocación errónea de los electrodos, inadecuada sedación, etc.). Es imprescindible estar inmóvil durante la realización de la prueba. No pueden considerarse una audiometría auténtica, ya que sólo estudian los sonidos de frecuencias agudas. Potenciales evocados visuales (PEV) Sirven para explorar el funcionamiento del nervio óptico y las vías visuales cerebrales. Se procede a la estimulación visual del paciente con destellos o patrones de imágenes contrastantes que aparecen en una pantalla. Se pueden obtener en pacientes despiertos, dormidos o sedados en edades superiores a 38 semanas de edad concepcional. Permiten evaluar los signos y síntomas de pérdida de la visión en personas que no se pueden comunicar. En los casos en los que se sospeche un trastorno específico en los receptores retinianos se recomienda realizar un electrorretinograma. Potenciales evocados somatosensoriales o somestésicos (PES) Estudian las vías de las sensaciones cutáneas desde la mano o el pie, pasando por los nervios periféricos y la médula espinal (localizada en el interior de la columna vertebral), hasta llegar al cerebro. Se estimula la piel con corriente eléctrica, que el paciente siente como una especie de latidos o golpes rápidos en la muñeca o el tobillo. También puede estimularse en otros niveles, en función de los nervios a explorar. Los PES se pueden obtener en pacientes despiertos, dormidos, sedados, anestesiados y comatosos mayores de 38 semanas de edad concepcional . Potenciales evocados motores (PEM) Evalúan la integridad de la vía motora corticoespinal y bulbar, desde las motoneuronas situadas en el cerebro (en el área motora primaria) hasta el nervio mediano (brazo) o peroneo (pierna).  El estímulo para despolarizar (activar) las motoneuronas primarias o superiores es electromagnético y se administra por vía transcutánea; o eléctrico (cuando es intraoperatoriamente) mediante el uso de electrodos que se incrustan en el cuero cabelludo. S e detectan con el paciente despierto, dormido, sedado, anestesiado … El procedimiento está contraindicado en pacientes portadores de marcapasos o estimulador eléctrico vesical y/o espinal,  en historia de trauma craneal, epilepsia o en aquellos pacientes que tienen presencia de cuerpos extraños metálicos en su cuerpo. Otros: potenciales evocados miogénicos vestibulares (VEMP); VEMP oculares (OVEMP) ; los VEMP cervicales (CVEMP)… Los VEMP miden el potencial miogénico evocado del músculo esternocleidomastoideo (situado a nivel cervical), a partir de una estimulación acústica o vibratoria del laberinto del oído (lugar donde se asienta el sentido del equilibrio). En aquellos pacientes con síntomas de vestibulopatía uni o bilateral (vértigo y ataxia), los VEMP pueden resultar inequívocamente anómalos. Hay pocas publicaciones en niños con resultados consistentes y, por tanto, hoy por hoy, no se puede dar una guía basada en la experiencia respecto a sus posibles aplicaciones. Riesgos o efectos secundarios de los PE Esta prueba no entraña ningún riesgo en sí misma, es decir, no produce ninguna consecuencia negativa importante previsible. Sólo se destaca que la estimulación eléctrica utilizada en los potenciales somatosensoriales puede resultar un tanto incómoda, pero absolutamente soportable. Muy rara vez los electrodos del cuero cabelludo pueden dejar una mínima irritación cutánea que desaparece espontáneamente en pocos días.
Autochequeos Que Pueden Salvar Vidas
Artículo especializado

Autochequeos Que Pueden Salvar Vidas

Tu cuerpo “habla” y dice mucho acerca de tu estado de salud. Acostumbrarse a practicar autochequeos y aprender a identificar aspectos que pueden conducir al diagnóstico precoz de una enfermedad importante es una práctica conveniente. Además, los autochequeos son rápidos y fáciles. Además de observar con frecuencia las características de nuestro propio cuerpo, no dejes de consultar jamás con tu médico aquellos signos o síntomas que hayas podido identificar como problemáticos. Diagnosticar una enfermedad a tiempo es clave para aumentar su probabilidad de curación. Los autochequeos que te proponemos en este artículo van encaminados a detectar cualquier lesión en la piel, las mamas, mucosas, así como cambios en órganos como riñones, corazón, etc. Toma nota: Autoexamen de la tensión arterial (TA): Puedes tomarte la TA en la oficina de farmacia o en casa, si dispones del aparato. Los valores considerados normales no superan el nivel 140/90 (140 de TA sistólica o “alta” y 90 de TA diastólica o, coloquialmente denominada “baja”). Si superas estos valores de forma crónica y mantenida supondría el diagnóstico de una hipertensión arterial, que debe ser atendida porque puede dañar tus arterias, corazón o cerebro. Autoexamen de las mamas: es quizá el chequeo más extendido en la población femenina. Se puede realizar cada mes, siendo el momento idóneo la primera semana del ciclo menstrual . En el caso de las mujeres menopáusicas, se puede realizar el examen idealmente el mismo día de cada mes. Lo primero es la exploración visual de las mamas en el espejo. Colócate de pie, de frente en el espejo, con los brazos en posición natural a los lados del cuerpo y observa la forma, el tamaño y la piel de las mamas (mira si hay cambios en ella como “hoyuelos”, arrugas, abolladuras o que luzca como una piel de naranja). Es importante que revises si el pezón se ve alterado (hundido). Acto seguido, presiona cada uno de los pezones con los dedos y verifica si existe secreción. Luego acuéstate boca arriba y, con los dedos de una mano, palpa suavemente, realizando círculos imaginarios y siguiendo el esquema de las agujas del reloj, la mama del costado contrario, así como también la axila . Recuerda que a veces se pueden palpar “bultos” que no son alarmantes. Autoexploración de los ganglios linfáticos a nivel de cuello, ingles, axilas, etc. nos puede ayudar a detectar, por ejemplo, problemas de tipo oncológico a tiempo. Sin embargo, no todo “bulto” en la axila será un ganglio. También podría ser un forúnculo (o infección de un folículo piloso) o un simple quiste, por ejemplo. ¡No te alarmes precozmente! Valorar el aspecto del rostro , especialmente los ojos: mírate con detenimiento al espejo con una luz adecuada. Observa cómo son tus labios, la lengua (en ella se puede valorar el grado de hidratación de una persona), la dentadura…. Y, especialmente, revisa la zona ocular, que incluye los párpados, si los ojos están irritados, su forma: “ojos saltones” pueden sugerir enfermedad del tiroides; un “ojo más cerrado” puede ser el primer signo de una enfermedad neuromuscular denominada miastenia gravis. Por otro lado, tener demasiadas “bolsas” en los párpados no siempre se deberá a un problema de cansancio o a un simple problema estético, sino que puede deberse también a un problema renal. Valorar el aspecto de la orina : la orina es un desecho del organismo que sirve para regular la homeostasis (equilibrio) interna y deriva de la filtración de la sangre por parte de los riñones. La simple y sencilla observación directa de la orina puede aportar muchos detalles de importancia como, por ejemplo, aspectos relacionados con: El color: si es demasiado amarilla puede revelar que se halla demasiado concentrada y la necesidad de ingerir más líquidos, si es rojiza o marronácea puede reflejar la presencia de sangre en la misma, como sería el caso, por ejemplo, de una infección de orina o una glomerulonefritis (enfermedad del riñón)… La cantidad (orinar frecuentemente puede indicar la presencia de infecciones de orina, diabetes, alteraciones hormonales de la hipófisis, etc). Al contrario, orinar poco puede ser debido a enfermedades cardiopulmonares, de la función renal o retenciones vesicales, entre otros ejemplos). Valorar el aspecto de las heces : El color: los colores problemáticos serían el blanco, que puede sugerir enfermedad del hígado, el rojo y el negro, y éstos dos últimos indican la presencia de sangre en las heces, que se debe estudiar. La consistencia: heces demasiado duras sugieren estreñimiento y heces demasiado blandas, diarreas. Tanto unas como otras pueden ser signo de enfermedades digestivas (como celiaquía), inmunológicas (alergia e intolerancia alimentaria), oncológicas (cáncer de colon)… Valorar características de nuestra piel (cambios de coloración, número, tardanza en cicatrizar, tamaño o regularidad de los bordes en lunares o manchas cutáneas). En el caso de que observes alteraciones, consulta sin dilación con el dermatólogo.  
Los Beneficios de Caminar
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Los Beneficios de Caminar

Los beneficios que proporciona una actividad tan sencilla y fácil de realizar como caminar son múltiples. Caminar es una actividad que no tiene limitaciones en cuanto a edad y desde los más pequeños hasta los más mayores pueden salir a pasear por una ciudad, por la playa, por el campo o por la montaña. No es necesario disponer de una gran equipación, ya que unas zapatillas adecuadas y ropa que sea cómoda que permita moverse sin problemas y adaptada a la climatología es suficiente. Los motivos que llevan a alguien a plantearse caminar como un hábito más en la rutina diaria son diversos. Pueden ser tanto a nivel de salud como social o incluso psicológico , pero sea por la razón que sea la que “mentaliza” al individuo para recorrer kilómetros, será bienvenida porque todo serán beneficios. Objetivos de caminar Perder peso: para muchas personas andar es el inicio de un programa para perder peso y es que, al caminar, el impacto que reciben nuestras articulaciones es menor que el que puede suponer correr o actividades y deportes de mayor exigencia, en los que hay que desplazarse con los pies. No hay que olvidar que el sobrepeso exige a nuestro cuerpo un mayor esfuerzo y desgaste, y ello repercute en nuestras articulaciones que pueden verse afectadas de manera negativa, por eso iniciarse andando está recomendado cuando el sobrepeso es un problema para la salud. Además, y como eje de un programa para perder peso, al andar se queman calorías . Evidentemente, dependerá del ritmo al que corramos, pero siempre será mejor andar lento que quedarse sentado en el sofá de casa delante de la televisión. No hay que olvidar que no solo la velocidad a la que se ande ayuda a aumentar el consumo de calorías, sino que la pendiente del recorrido también va a tener una influencia importante. No es lo mismo andar en plano que cuando existen cuestas y desniveles que obligaran al organismo a un mayor esfuerzo. Mejorar la salud cardiaca: es, sin lugar a dudas, uno de los focos en los que los facultativos se centran en el momento en que se aconseja realizar actividad física. Ser personas activas además de seguir una dieta equilibrada y variada , son factores que mejoran la salud cardiovascular de la población general El corazón y las patologías relacionadas con éste se encuentran en todas las listas de morbimortalidad del mundo occidental, y conseguir reducir estas cifras está en las manos de cada quien, son decisiones individuales las que van a permitir tener una mejor salud cardiovascular. Nuestro corazón late a diario de media unas 100.000 veces y para que ello sea así debe estar “en forma”. Este órgano no deja de ser un músculo, un músculo con una extrema importancia para la vida, pero un músculo que necesita estar en condiciones óptimas para responder ante circunstancias tan diferentes como salir corriendo tras un autobús o subir escaleras. Ganar fuerza en brazos o piernas: los ejercicios que se realizan van dirigidos a potenciar la musculatura situada en esas localizaciones. Lo mismo debería ocurrir cuando la meta es ganar “fuerza” en el corazón, pero en este caso en lugar de levantar peso lo que se recomienda es realizar ejercicio de tipo aeróbico y caminar lo es. Para evitar sentirse fatigado el sistema cardiovascular debe de estar en condiciones favorables para ofrecer la respuesta adecuada. Si lo entrenamos se conseguirá disminuir esa fatiga y a su vez se estará preparado para situaciones más exigentes que puede ser simplemente pasar del sedentarismo a levantarse para realizar las tareas diarias. Los vasos sanguíneos también notarán estos efectos y, al estar en mejores condiciones, se previene también la aparición de la temida hipertensión arterial . Andar a una frecuencia cardiaca de entre 45-55% de la Frecuencia Cardiaca Máxima (calcula la con la siguiente formula 220-edad) es un buen consejo para empezar a andar y obtener beneficios, dedicarle 30 minutos al día es suficiente. Por otro lado, calzarse unas zapatillas y desconectar es otro de los beneficios que aporta andar. Son momentos en los que uno le puede dedicar minutos a sus pensamientos, ideas o simplemente deleitarse con el paisaje del lugar escogido para andar. Son minutos u horas en las que la mente se evade o pone en orden pensamientos que en otro momento no le es permitido. Además de los beneficios más orgánicos, no debemos olvidar aquellos en los que salir a caminar se convierte en una actividad social . Cada vez hay más clubes y grupos en los que gente conocida o no quedan para dedicarse un rato a “sumar salud”. Unirse a un grupo será una manera de abrir el abanico de amistades y conocidos que genera complicidades y permite realizar actividades que de otro modo siendo un único individuo quizá nunca se hubiera hecho.
¿Cómo Mejorar la Encefalitis?
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¿Cómo Mejorar la Encefalitis?

La encefalitis es una inflamación del cerebro (sistema nervioso central), asociada a disfunciones neurológicas. En ocasiones, puede ser peligrosa. Te explicamos más sobre ella. ¿Por qué se produce? La encefalitis está comúnmente causada por infecciones de virus (más frecuentemente) o bacterias , principalmente. Los virus más frecuentes son los enterovirus , sobre todo a finales de verano y otoño, y los virus del herpes simple tipo 1 y 2. El mecanismo de transmisión más habitual es el contacto con saliva, heces o secreciones respiratorias al toser, darse besos, compartir vasos o cepillos de dientes , etc. También son posibles otros virus menos habituales, como el caso del virus de la rabia, por mordedura de animal infectado, o los arbovirus, que se transmiten de animales infectados a humanos por la picadura de una garrapata infectada, un mosquito u otro insecto que succiona sangre. Dentro del grupo de bacterias, la enfermedad de Lyme, una infección bacteriana diseminada por la picadura de una garrapata, puede causar encefalitis. ¿Es muy frecuente? Anualmente se informan varios miles de casos de encefalitis alrededor del mundo, pero se tiene presente que puedan ser muchos más los casos que los efectivamente reportados, ya que los síntomas en ocasiones pueden ser leves o incluso inexistentes y, por lo tanto, pasar desapercibidos. Se calcula una incidencia de 0’3-0’5 casos/100.000 habitantes . En la infancia, la incidencia es más alta, aunque ésta ha disminuido notoriamente gracias a la vacunación sistemática frente a gérmenes como el sarampión, rubéola, parotiditis, polio, gripe o varicela. Cualquiera puede contraer una encefalitis. Las personas con sistemas inmunitarios debilitados, como por ejemplo las personas afectas de VIH o aquellas que toman medicamentos inmunosupresores, corren mayor riesgo de contraer la enfermedad. Tipos de encefalitis Existen dos tipos de encefalitis: Encefalitis primaria (también llamada encefalitis viral aguda): está causada por una infección directa de un virus en el cerebro, que puede ser focal (localizada sólo en una determinada área cerebral) o difusa. Encefalitis secundaria (también llamada encefalitis post-infecciosa): está causada por las complicaciones de una infección viral actual, una infección viral anterior o debidas a una inmunización (excepcional). En estos últimos casos la enfermedad se produce habitualmente de dos a tres semanas después de haberse padecido la infección inicial o la vacunación. Signos y síntomas Se podrán observar los siguientes: Fiebre. Cefalea (dolor de cabeza). Alteración del nivel de conciencia, con somnolencia y letargia (síntoma capital). Convulsiones (crisis epilépticas). Náuseas o vómitos. Otras alteraciones de la función cerebral como, por ejemplo, confusión y desorientación, alteraciones motoras (parálisis parcial, ataxia -alteraciones de la marcha-…), alteraciones sensitivas (parestesias –hormigueos-), alteraciones de la percepción (alucinaciones), problemas en el habla, audición o visión, alteraciones del comportamiento, etc. Cómo se diagnostica El diagnóstico precoz es vital. Tras el repaso de los antecedentes médicos , tales como la posible exposición reciente a insectos o animales, contacto con personas infectadas o viajes recientes a determinados lugares del planeta, se procederá al examen físico riguroso en busca de signos o síntomas sospechosos. El médico podrá solicitar pruebas complementarias tales como analíticas de sangre u orina, cultivos microbianos en las secreciones corporales o pruebas de imagen cerebral (TC o scanner y RMN, resonancia magnética nuclear), para confirmar el diagnóstico. La EEG (electroencefalografía) puede identificar ondas cerebrales anormales monitorizando la actividad eléctrica cerebral a través del cráneo. La punción lumbar consiste en la extracción de una pequeña cantidad de líquido cefalorraquídeo (LCR) por medio de una aguja especial que se inserta en la columna lumbar, tras la aplicación de un anestésico local en la piel de la zona. El LCR es completamente transparente en las personas sanas y en él se pueden analizar elementos como la presencia de hematíes (sangre), niveles de glucosa, glóbulos blancos (células inflamatorias y de defensa)… ¿Cómo se trata? Los antivirales utilizados habitualmente para tratar las de origen viral son el aciclovir y el ganciclovir.  Las medidas de soporte generales utilizadas en la cura incluyen la administración de líquidos abundantes, los medicamentos analgésicos y antitérmicos (para reducir dolores y fiebre) y el reposo. Pueden recetarse medicamentos antieméticos (para combatir los vómitos), anticonvulsivantes (para prevenir las convulsiones) y, en los casos más graves, medicamentos sedantes. Los fármacos antiinflamatorios tipo corticoides pueden reducir la inflamación cerebral. Los casos más graves pueden requerir hospitalización, mientras que los casos más leves pueden ser supervisados en el domicilio. ¿Se puede prevenir? Algunos ejemplos de acciones de prevención serían las medidas de higiene evitando el contacto con personas infectadas y/o con los utensilios usados por ellas, el lavado frecuente de manos, la vacunación sistemática, el control de vectores transmisores en zonas endémicas (insecticidas, mosquiteras impregnadas de repelente…), etc. ¿Qué pronóstico tiene? La encefalitis puede evolucionar rápidamente y tiene potencial riesgo de provocar secuelas de tipo daño neurológico grave e irreversible (pérdida de audición, de capacidad de habla, ceguera, pérdida de memoria y otros déficits cognitivos, cambios conductuales, desarrollo de focos epilépticos…). Incluso, en los casos graves, puede llegar a ser mortal. En la mayoría de los casos, las encefalitis de carácter leve pueden recuperarse por completo sin apreciarse complicaciones, aunque el proceso hasta la curación puede ser lento (alrededor de un mes). Dos casos concretos Encefalitis herpética o por virus herpes simple (VHS): Es responsable de alrededor del 10% de todos los casos de encefalitis. En alrededor el 30% de los casos es consecuencia de una infección primaria del virus por el contacto con una persona infectada, pero la mayoría (70% de los casos), está causada por la reactivación de una infección anterior. El VHS tipo 1 causa llagas o ampollas alrededor de la boca o los ojos, más frecuentemente en individuos menores de 20 años o mayores de 40. Cuando provoca encefalitis, la enfermedad evoluciona de forma rápida y los síntomas habituales son dolor de cabeza, fiebre durante cinco días o más, seguidos de cambios en la conducta y la personalidad del afectado, así como convulsiones, parálisis parciales, alteraciones del nivel de conciencia y/o alteraciones de la percepción (por ejemplo, alucinaciones). El VHS tipo 2 (herpes genital) se transmite por medio del contacto sexua l, así como por el contagio del recién nacido por las secreciones genitales durante el paso por el canal del parto (más infrecuente). En los recién nacidos se observarán signos como letargo, irritabilidad, temblores, convulsiones y alimentación deficiente entre los 4 y los 11 días después del nacimiento. Encefalitis autoinmune: La encefalitis autoinmune es una variedad de encefalitis causada por un mecanismo de autoinmunidad, es decir, por la generación de anticuerpos que, erróneamente, van dirigidos hacia estructuras del propio organismo. Es un grupo heterogéneo de enfermedades que incluye diferentes variantes: la encefalitis límbica autoinmune, paraneoplásica o no (es decir, acompañada del padecimiento de un cáncer o tumor o no), la encefalitis del lupus eritematoso sistémico, encefalitis de la enfermedad de Behçet… El cuadro clínico consiste en el padecimiento de crisis epilépticas , manifestaciones psiquiátricas (ansiedad, desinhibición, delirios), debilidades musculares, falta de control de los movimientos, alteraciones del equilibrio, etc., entre otros muchos ejemplos de déficits neurológicos posibles.  La encefalitis autoinmune es grave, aunque potencialmente reversible en muchos casos. El tratamiento precoz (extirpación del tumor, inmunoterapia…) mejora los síntomas y disminuye la frecuencia de recaídas.
Glioblastoma
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Glioblastoma

El glioblastoma multiforme es un tipo de cáncer cerebral muy agresivo que se forma a partir de unas células llamadas astrocitos , que son células de sostén del tejido cerebral, una tipología que da soporte a las conexiones neuronales. También llamado glioblastoma sin más o glioma de grado IV, puede resultar muy difícil de tratar, y con frecuencia no se puede curar. Los tratamientos pueden enlentecer la evolución del cáncer y reducir los signos y síntomas, pero con todo, el pronóstico es infausto, con una esperanza de vida de uno o dos años aproximadamente desde el momento del diagnóstico. Incidencia y causas El glioblastoma multiforme puede aparecer a cualquier edad, pero es más frecuente que lo haga en personas adultas de una edad ya avanzada. Es un tumor poco frecuente; de hecho, la mayoría de tumores cerebrales son metástasis de otros tumores primarios. En España se diagnostican unos 1.300 casos anualmente. No existe una causa conocida responsable de la aparición de los gliomas. Menos del 5% de los pacientes con glioblastoma multiforme presentan antecedentes familiares. Algunas enfermedades degenerativas cerebrales pueden predisponer a la aparición de un glioblastoma. Por el contrario, no se ha demostrado que utilizar con frecuencia los teléfonos móviles pueda tener relación con un aumento de la incidencia de estos tumores cerebrales. ¿Cómo se manifiesta? El glioblastoma multiforme es un tipo de cáncer que se comporta de manera diferente al resto de tumores. Es un tumor altamente agresivo , en parte debido a que muchas de sus células son parecidas a las células madre, lo cual les confiere una gran capacidad para regenerarse pese a los tratamientos y seguir invadiendo el tejido cerebral adyacente. Por el contrario, pese a su agresividad, nunca genera metástasis, es decir, no se propaga a otras partes del cuerpo. Los glioblastomas multiformes son asintomáticos inicialmente y no es hasta que han adquirido un cierto tamaño que comienzan a dar síntomas, en general debido al aumento de la presión intracraneal que provocan. Estos síntomas, inespecíficos por desgracia, son: Dolor de cabeza. Náuseas o vómitos. Convulsiones. Pérdida de memoria. Cambios de comportamiento. Alteraciones del equilibrio. Incontinencia urinaria. Alteraciones de la movilidad o la sensibilidad. Alteraciones del lenguaje. Trastornos cognitivos. Alteraciones de la visión. ¿Cómo se diagnostica? El diagnóstico de este tipo de cáncer se basará en la exploración neurológica y en las pruebas de imagen que solicite el neurólogo para observar su presencia, como son una resonancia magnética nuclear, la resonancia magnética funcional, el escáner o la tomografía por emisión de positrones (PET). En ocasiones se pueden realizarse otras pruebas complementarias como electromiogramas, analíticas de sangre, flujometrías urinarias y una biopsia de la lesión, en función de su ubicación. ¿Cómo se trata? La primera opción terapéutica será la cirugía , cuyo objetivo será obtener tejido tumoral para el diagnóstico, extirpar la mayor cantidad posible de tumor y reducir los síntomas provocados por el aumento de la presión intracraneal secundaria al tumor. Se intenta resecar la mayor cantidad posible de tumor. Sin embargo, en función de su localización, se pueden ver afectadas funciones como la motilidad, la sensibilidad o el habla, de manera que los tumores no se podrán extirpar en su totalidad. Asimismo, dado que las células de un glioblastoma multiforme tienen unas prolongaciones parecidas a tentáculos que se prolongan e invaden el tejido de alrededor, es difícil extirpar estos tumores cerebrales por completo. Tras la cirugía son varias las opciones terapéuticas, como la radioterapia, la quimioterapia o la inmunoterapia mediante anticuerpos monoclonales, así como fármacos para tratar los síntomas provocados por el tumor, como corticoides o hipotensores. Con todo, el pronóstico de este tipo de cáncer tan agresivo sigue siendo poco halagüeño. Ensayos Se están llevando a cabo diferentes ensayos clínicos para hacer frente mejor a este tumor y mejora la esperanza de vida de los pacientes. Uno de estos ensayos se basa en el uso de un adenovirus , un tipo de virus como el que causa el resfriado, que modificado genéticamente para que afecte solo a las células tumorales e inyectado directamente en el tumor activa al sistema inmunitario para que este ataque y destruya las células tumorales. Se está investigando el uso conjunto de este adenovirus con fármacos de inmunoterapia para aumentar la tasa de supervivencia de estos pacientes. Otro ensayo clínico está estudiando frenar la capacidad de replicación del ADN de los tumores y por lo tanto la multiplicación de sus células. Un tercer estudio está evaluando la posibilidad de eliminar la capacidad de cambiar que tiene el glioblastoma multiforme para hacerse resistente a diferentes tratamientos de quimioterapia o radioterapia. Por último, también se está investigando la capacidad que tiene el tumor de alterar unas células que se encuentran junto a los vasos sanguíneos, los pericitos , que son claves para activar la respuesta inmunitaria. Si se pudiese impedir esa alteración, el sistema inmunitario podría detectar el tumor y combatirlo. Son varias, pues, las líneas de investigación abiertas. Confiemos en que en unos años podamos disponer de nuevas vías para hacer frente a este agresivo tumor cerebral.
Consecuencias del Ruido en la Salud
Artículo especializado

Consecuencias del Ruido en la Salud

¿Te preocupa el ruido que nos rodea? ¿Crees que puede afectar a nuestro bienestar? El ruido es uno de los problemas ambientales más importantes . Se define como un caso particular de sonido, una emisión de energía originada por un fenómeno vibratorio detectado por el oído, que provoca una sensación de molestia. Es un sonido no deseado. El nivel de sonido se mide en decibelios (dB) y un pequeño incremento en los decibelios supone un gran incremento en energía sonora. EL RUIDO ES SUBJETIVO La subjetividad inherente a la molestia que provoca un ruido dependerá de estos factores: La cantidad de energía sonora (a mayor energía, mayor molestia). Tiempo de exposición (a iguales niveles de energía, a mayor duración, mayor molestia). Características del sonido (espectro de frecuencias, ritmo, etc.). Sensibilidad individual (influida por factores físicos, sociales, culturales, etc). El oído es el órgano sensorial responsable de la audición y, es concretamente la parte denominada oído interno es la encargada de la transformación de las ondas sonoras recibidas (energía mecánica) en impulsos nerviosos (energía eléctrica), que son finalmente transmitidos al sistema nervioso central (cerebro). Fuentes de ruido Se considera que, en Europa, millones de personas están expuestas a niveles de ruido ambiental que los expertos y profesionales del sector consideran demasiado elevados y que pueden provocar posibles efectos nocivos sobre la salud humana. En la mayoría de las ocasiones, las fuentes que producen el ruido ambiental forman parte de la vida humana cotidiana, como son, por ejemplo: Las actividades industriales : ruido generalmente producido por la maquinaria, en relación a la potencia de la misma.  También la construcción y los trabajos de excavación pueden causar emisiones considerables (grúas, hormigoneras, soldaduras, martilleo, perforadoras…). Otros ejemplos, dentro de la innumerable lista, serían los sistemas de ventilación, los ascensores, la limpieza de calles, la recogida de basuras… Las actividades de comunicación (radio, TV, teléfono, fax...). Las actividades domésticas, vecinales, deportivas y de ocio : voces, fiestas, música de discoteca, utensilios de aspiración en el hogar, el uso de auriculares sin limitador de volumen, determinados juguetes con sonidos intensos, el tañir de las campanas de la iglesia… Los medios de transporte : incluiría los vehículos a motor (aquellos más grandes y pesados son los que emiten más ruido, generado por el motor y por la fricción entre el vehículo, el suelo y el aire); los ferrocarriles (el ruido que generan depende de su velocidad, tipo de motor, el estado de los raíles y sus fijaciones, la rugosidad de las ruedas…); y el tráfico aéreo (aquellos aviones más grandes y pesados producen más ruido, en las operaciones de despegue y aterrizaje, etc). Problemas de salud relacionados. Según la Comisión Europea, la exposición al ruido excesivo puede provocar, entre otros: Problemas de sueño (insomnio; despertares nocturnos o demasiado tempranos; cambios en la duración de las distintas etapas del sueño, en su estructura y fragmentación; mayor necesidad de uso de somníferos o sedantes; somnolencia diurna con el consiguiente descenso del rendimiento cognitivo en trabajo/escuela…). Cambios en los niveles hormonales (estrés) pueden provocar efectos cardiovasculares como la hipertensión o mayor riesgo de padecimiento de infarto agudo de miocardio; déficits de inmunidad, obesidad; depresión y otros desórdenes psíquicos… Efectos auditivos (discapacidad auditiva con o sin padecimiento de acúfenos -ruidos en los oídos cuando no existe fuente sonora externa-, dolor o fatiga auditiva…). Afectación del desarrollo cognitivo infantil. Afectación del comportamiento social (agresividad, protestas, sensación de desamparo) o interferencia en la comunicación oral. Estrategias de intervención El problema del ruido es una preocupación de la población a nivel global y, por ello, está empezando a ser una cuestión importante en salud ambiental para los gobernantes de muchos países. Prueba de ello sería la publicación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de su plan de acción para Europa “Children’s enviroment and health”, cuyo objetivo prioritario es la protección frente a la exposición a niveles nocivos de ruido de los niños, tanto en casa como en la escuela. Existen estudios científicos realizados en España que demuestran que la población general estaría dispuesta a pagar más impuesto s o, incluso también, a a umentar el coste de su vivienda , entre otros aspectos, con la finalidad de conseguir ambientes más silenciosos. Igualmente considera necesaria la actuación en inversión pública con la finalidad de reducir la contaminación acústica.
Neuralgias Más Frecuentes
Artículo especializado

Neuralgias Más Frecuentes

Cuando hablamos de neuralgia nos viene a la cabeza la neuralgia del trigémino por ser popularmente conocida por su intensidad y rebeldía al tratamiento, pero tienes que saber que, por ejemplo, un herpes también puede causar una neuralgia. Vamos a definir el concepto, los tipos y sus principales tratamientos. ¿Qué es? Una neuralgia es un trastorno nervioso que cursa con dolor, pero sin afectación motora del nervio . Puede afectar a cualquier raíz nerviosa del organismo. Las más frecuentes: la neuralgia del trigémino, la neuralgia postherpética y la neuralgia intercostal. Existen muy diferentes causas de neuralgias: Enfermedad crónica : diabetes, enfermedad renal, alcoholismo. Enfermedad infecciosa : neuralgia postherpética. Causa traumática : por accidente o lesión quirúrgica. Medicamentosa : quimioterápicos como cisplatino o vincristina. Otras: inflamatoria, alérgica… ¿Neuralgia es lo mismo que neuritis? Exactamente no son términos sinónimos. La neuralgia sería el síntoma del dolor y la neuritis haría referencia a la causa inflamatoria que provoca el dolor. ​ A continuación, vamos a explicar las neuralgias más frecuentes: Neuralgia del trigémino ¿Qué es el trigémino? Es el principal nervio sensitivo de la cabeza y motor de la masticación . Forma parte del grupo de nervios llamados pares craneales (en total son XII pares de nervios con origen en cerebro, cerebelo y bulbo raquídeo que irrigan cráneo, cuello y tórax). El nervio trigémino también se llama el V par craneal y se ramifica en tres ramas: oftálmica, maxilar y mandibular. Cualquier rama puede afectarse, pero es menos frecuente la afectación oftálmica. ¿Qué síntomas dará? Nos encontraremos con un dolor punzante, intenso y brusco en forma de “latigazo” en el trayecto de la rama afectada. Afectará a un lado de la cara (recuerda que existe el trigémino derecho y el izquierdo). El dolor se presenta espontáneamente o desencadenado por algunos movimientos, como la masticación. Afortunadamente no suele despertar al paciente durante la noche. Frecuencia Es más frecuente en mujeres . Puede iniciarse a cualquier edad, aunque la mayoría son mayores de 50 años. Normalmente cursa en forma de brote con remisiones entre ellos. Con el tiempo los episodios son más frecuentes y duraderos. Diagnóstico Llegamos al diagnóstico por los síntomas que explica el paciente y una vez descartadas otras posibles causas de dolor facial como dolor dental, sinusitis, migraña o cefalea. No siempre realizamos pruebas complementarias, pero puede ser necesaria la petición de una resonancia magnética para descartar una enfermedad de base. ¿Cómo se trata? Se puede tratar con 3 tipos de fármacos diferentes que a su vez pueden combinarse entre sí: analgésicos, antiinflamatorios y antiepilépticos. En los pacientes que no responden al tratamiento farmacológico puede estar indicado el tratamiento quirúrgico y la descompresión microvascular. Neuralgia postherpética Ya conocemos la erupción vesicular típica del herpes zóster siguiendo un territorio nervioso. El agente causante es el virus varicela zóster (el cual provoca un cuadro de varicela en el primer contacto y un herpes en los posteriores). La neuralgia postherpética es la co mplicación más frecuente tras la infección. Se caracteriza por un dolor quemante constante y una hipersensibilidad en el territorio nervioso afectado que puede durar hasta un mes tras la aparición de las vesículas. Puede interrumpir el sueño. Es mucho más frecuente en pacientes mayores de 60 años. ¿Qué factores favorecen la aparición de una neuralgia tras la infección? Influye la edad (aumenta el riesgo a partir de los 50 años), la severidad y localización de la infección, así como la inmunidad del individuo. Cuando se detecta una erupción vesicular herpética se instaura un tratamiento sintomático y se realiza un control a las 72 horas. Normalmente, si a los tres días siguen apareciendo nuevas vesículas, se recomienda instaurar un tratamiento antiviral vía oral (también lo indicaremos en pacientes frágiles o inmunodeprimidos). En todos los casos indicaremos un tratamiento para controlar el dolor que puede ser mediante analgésicos, antiinflamatorios, determinados antidepresivos o anticonvulsivantes (como gabapentina o pregabalina). Solemos combinarlos para controlar todos los síntomas. Neuralgia de Arnold El nervio de Arnold, de origen cervical, tiene una función motora (sobre los músculos profundos de la región occipital) y sensitiva (sobre la sensibilidad del cuero cabelludo). Ante un proceso inflamatorio de esta raíz nerviosa el paciente presentará un dolor en la región occipital, normalmente unilateral, con rigidez al mover el cuello (puede confundirse fácilmente con una contractura muscular cervical). Sin embargo, es característico que el paciente refiera, también, pinchazos e hipersensibilidad en el cuero cabelludo que se describen normalmente como “sensación de agujas” o tirón del pelo, también unilateral. Puede empeorar con determinados movimientos de la cabeza. Con mucha frecuencia el paciente puede sentir paralelamente sensaciones de mareo, aturdimiento, inestabilidad e incluso algún síntoma digestivo como náuseas. Este dolor de cabeza puede tener su origen en una enfermedad poco frecuente llamada siringomielia (quiste dentro de la médula espinal), pero en la mayoría de las ocasiones es de origen traumatológico por una alteración en la movilidad de las primeras vértebras cervicales de la zona sub-occipital (atlas y axis). El tratamiento es sintomático, como el resto de neuralgias. Neuralgia intercostal Cursa con un dolor de carácter mecánico (que empeora con el movimiento y la respiración) y se localiza en el espacio comprendido entre las costillas, normalmente en el borde inferior de las costillas por donde discurre el nervio. La causa más común de esta neuralgia es una lesión en la columna torácica (por ejemplo una fractura de un cuerpo vertebral). Existen otras posibles causas, como un trastorno metabólico, una infección, un esguince intercostal o un espasmo muscular agudo . Suele tratarse con antiinflamatorios y relajantes musculares. Neuralgia del pudendo El nervio pudendo inerva a los genitales externos, el recto, la vejiga urinaria y algunos esfín teres. Se cree que los principales mecanismos desencadenantes son los traumatismos, sean caídas casuales, fricción continuada (ciclistas) o accidentes automovilísticos . Pero una cirugía abdominal o pélvica puede causar este dolor en el postoperatorio. En caso de afectación del área rectal, el dolor puede aparecer en reposo o asociarse a la defecación, debido a la hiperpresión del bolo fecal. El dolor en el área genital puede ser motivo de dispareunia o dolor durante las relaciones sexuales, tano en el hombre como en la mujer. El tratamiento dependerá de la causa desencadenante. Los fármacos más utilizados incluyen anestésicos, analgésicos y antiinflamatorios . Como has podido comprobar cualquier nervio es tributario de sufrir un episodio de dolor por cualquier motivo (traumático, mecánico, infeccioso o inflamatorio). El tratamiento a emplear va a depender del síntoma predominante, pero en la mayoría de casos consistirá en una analgesia potente para controlar el dolor. Los episodios de dolor suelen remitir, aunque algunos cursan con brotes recidivantes. En la actualidad la neuralgia del trigémino sigue siendo la de peor pronóstico y la más temida.

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Apoplejia
Enfermedad

Apoplejia

¿Qué es una apoplejía ? La apoplejía, también conocida como accidente cerebrovascular , es la lesión o daño que se produce en un área del cerebro cuando se detiene el riego sanguíneo y el aporte de oxígeno, lo que provoca la muerte de las neuronas y la pérdida de la función en la parte del cuerpo que es controlada por esa porción dañada del cerebro. Mientras más tiempo permanece el cerebro sin oxígeno, mayor es el daño. Es una enfermedad común que puede ocurrir a cualquier edad, pero es más frecuente en personas mayores de 50 años. Es grave, y si no se trata a tiempo puede causar daños neurológicos importantes como problemas en la memoria, el habla y el movimiento e incluso la muerte. Tipos de apoplejía Entre los tipos de apoplejía se pueden diferenciar: Ataque isquémico: es producido por la obstrucción total de una arteria por coágulos o placas, disminuyendo o deteniendo el flujo de sangre al cerebro, es decir, provocando una apoplejía. Ataque isquémico transitorio: se presenta cuando una arteria dirigida al cerebro se bloquea parcialmente en lugar de forma completa. Lo que puede causar síntomas de apoplejía que duren unos segundos o hasta pocas horas. Ataque hemorrágico: este tipo de apoplejía es causada por la ruptura de un vaso sanguíneo del cerebro, liberando sangre descontroladamente en éste y produciendo la muerte celular, provocando una apoplejía. Causas de una apoplejía Las razones porque la que se interrumpe el flujo sanguíneo en el cerebro provocando la apoplejía pueden ser diversas: Porque una arteria se haya obstruido parcial o completamente. Dicho taponamiento puede producirse por una trombosis, es decir, cuando se forma un coágulo sanguíneo (trombo) en una de las arterias que suministran sangre al cerebro. Por depósitos grasos acumulados en las arterias que causan una reducción del flujo sanguíneo. Por la ruptura de un vaso sanguíneo dentro del cerebro, causando una hemorragia que daña las neuronas. Síntomas de una apoplejía Se pueden presentar los siguientes síntomas, que en ocasiones dependen de la zona afectada del cerebro: Adormecimiento o debilidad repentino del rostro, los brazos o las piernas. Problemas para hablar y comprender. Dificultad repentina para ver con uno o ambos ojos. Dolor intenso de cabeza, de aparición súbita. Pérdida o dificultad para mantener el equilibrio y coordinación. Mareos. Dificultad para leer y escribir. Parálisis en algunas partes del cuerpo. Confusión o pérdida de memoria. Tratamiento de una apoplejía El tratamiento depende del tipo de apoplejía que se presente. En el caso de un ataque isquémico, el tratamiento consiste en restaurar rápidamente el flujo sanguíneo al cerebro. Esto se puede realizar mediante medicamentos trombolíticos (para disolver coágulos en 4 o 5 horas si se administra en la vena) o a través de un procedimiento endovascular de emergencia. Es un tratamiento rápido que no solo mejora las probabilidades de supervivencia, sino que también reduce las complicaciones. En el caso de una apoplejía hemorrágica, el tratamiento consiste en controlar el sangrado y reducir la presión en el cerebro. Una vez que se detiene el sangrado en el cerebro, el tratamiento suele implicar atención médica de apoyo mientras el cuerpo absorbe la sangre. Si la zona del sangrado es demasiado grande, se puede realizar una intervención  quirúrgica para extraer la sangre y liberar la presión del cerebro. La cirugía también se puede utilizar para reparar anomalías en los vasos sanguíneos asociadas a los accidentes cerebrovasculares hemorrágicos. Pruebas complementarias de una apoplejía Para el diagnóstico y tratamiento de una apoplejía, además de una exploración física para ver las señales neurológicas del habla y la coordinación se realizan pruebas como: Exploración por tomografía computarizada (TC), que puede mostrar una hemorragia, un tumor, un accidente cerebrovascular y otras enfermedades. Imágenes por resonancia magnética (RM), puede detectar el tejido cerebral dañado por un accidente cerebrovascular isquémico y hemorragias cerebrales. Ecografía carotídea, esta prueba muestra la acumulación de depósitos de grasa (placas) y el flujo sanguíneo en las arterias carótidas, entre otras pruebas. Factores desencadenantes de la apoplejía Una apoplejía puede desencadenarse por la ruptura de un vaso sanguíneo dentro del cerebro o por un taponamiento parcial o completo de las arterias cercanas o en el interior del cerebro. Factores de riesgo de la apoplejía Entre los factores que aumentan el riesgo de desarrollar una apoplejía se pueden incluir: Edad Sexo Presión arterial alta Tabaquismo Nivel de colesterol alto Inactividad física Sobrepeso u obesidad Diabetes Enfermedades cardiovasculares, como insuficiencia cardíaca, defectos cardíacos, infección cardíaca o ritmo cardíaco anormal Alcoholismo Consumo de drogas ilícitas (cocaína, heroína, etc.) Antecedentes familiares de apoplejías Complicaciones de una apoplejía Las complicaciones pueden ser temporales o permanentes, dependiendo del tiempo que pasa el paciente sin oxígeno en el cerebro. Entre las complicaciones se pueden encontrar: Parálisis o pérdida del movimiento muscular Pérdida de memoria Dificultades de razonamiento Dificultad para hablar o tragar Depresión Declinación cognitiva Dolor Hemorragia Muerte Prevención de una apoplejía Existen actividades y cuidados que se pueden implementar en la rutina diaria que pueden ayudar a prevenir una apoplejía, entre las que podemos encontrar: Controlar la presión arterial alta Reducir la cantidad de colesterol y las grasas saturadas de las dietas No fumar No beber alcohol No consumir drogas Controlar la diabetes Mantener un peso saludable Hacer ejercicio de forma regular Especialidades a las que pertenece La apoplejía pertenece a las especialidades de neurología y medicina vascular. La neurología es la especialidad médica que se ocupa de la anatomía, la fisiología y las enfermedades del sistema nervioso.  La medicina vascular es la especialidad médica que se ocupa de la prevención, el diagnóstico, tratamiento y el seguimiento de los pacientes que sufren patologías vasculares, arteriales, venosas, linfáticas o de la microcirculación. Preguntas frecuentes ¿Qué es la apoplejía hipofisaria? La apoplejía hipofisaria es un fenómeno isquémico o hemorrágico que aparece generalmente en un adenoma hipofisario (un adenoma es un tumor benigno de lento crecimiento que se origina en las células que forman la glándula hipófisis). La apoplejía hipofisaria se produce como consecuencia de un infarto, con aparición posterior de hemorragia y edema del tumor . ¿Cuándo ocurre un ACV? Un accidente cerebrovascular sucede cuando el flujo de sangre a una parte del cerebro se detiene. Algunas veces, se denomina "ataque cerebral". Si el flujo sanguíneo se detiene por más de pocos segundos, el cerebro no puede recibir nutrientes y oxígeno y, las células cerebrales pueden morir, causando un daño permanente. ¿Qué es déficit neurológico focal? Una deficiencia neurológica focal es un problema en el funcionamiento del cerebro, la médula espinal y los nervios que afectan a un lugar específico , como el lado izquierdo de la cara, el brazo derecho o incluso a un área pequeña como la lengua. ¿Cuáles son los signos de Focalización? Los signos de la focalización pueden incluir: cambios en el movimiento, que incluyen parálisis , debilidad, pérdida de control muscular, aumento y pérdida del tono muscular o movimientos que una persona no puede controlar (movimientos involuntarios, como un temblor). ¿Qué es el síndrome de Sheehan? El síndrome de Sheehan es un trastorno que afecta a mujeres que pierden una cantidad de sangre que pone en riesgo su vida durante el parto, o que tienen la presión arterial demasiado baja durante el parto o después, lo que puede privar al cuerpo de oxígeno. En el síndrome de Sheehan, la falta de oxígeno puede dañar la hipófisis haciendo que no produzca suficientes hormonas hipofisarias .
Neuritis Óptica
Enfermedad

Neuritis Óptica

¿Qué es la neuritis óptica? La neuritis óptica es una patología inflamatoria del nervio óptico (este se encarga de llevar toda la información desde el globo ocular hasta el cerebro). Este proceso inflamatorio produce desmielinización (pérdida de mielina que funciona como material aislante) del nervio, que queda desprotegido alterando la conducción de los estímulos visuales y ocasionando pérdida de la visión. Es más frecuente en el sexo femenino y en edades entre 20 y 40 años. Es una enfermedad común que no es grave, pero, si no se trata a tiempo y adecuadamente, puede afectar la vida de la persona que lo padece. Tipos de neuritis óptica Existen diferentes tipos de neuritis según la localización de la inflamación: Neuritis óptica retrobulbar: es la inflamación del nervio óptico por detrás del globo ocular. Inicialmente, y a través del análisis del fondo de ojo, no se aprecia ningún tipo de lesión en el disco óptico (lugar en la retina por donde penetra el disco óptico), solo en etapas tardías puede presentarse un punto pálido en el centro del disco. Neuritis óptica anterior: también llamada papilitis con disco óptico inflamado y edema. Perineuritis: existe daño en la capa que rodea al nervio óptico pero el nervio óptico permanece indemne, por lo que no suelen existir cambios al momento de realizar fondo de ojo. Neurorretinitis: existe edema del disco óptico por inflamación, además de lesiones en la mácula. Causas de la neuritis óptica Las causas específicas de la neuritis óptica idiopática no se conocen. Un gran porcentaje de los casos diagnosticados de esta patología no tienen un diagnóstico de causa conocido. Sin embargo, existen diferentes causas que se pueden relacionar como: Causas infecciosas: por infección directa al nervio óptico como en el caso del VIH, sífilis o citomegalovirus, o de forma indirecta por reacción inmunológica en los casos de varicela, sarampión, rubéola, enfermedad Lyme, parotiditis o herpes. Esclerosis múltiple: enfermedad desmielinizante que afecta al nervio óptico, entre otros. Aquellas personas que han presentado algún episodio de neuritis óptica durante su vida, tienen una probabilidad del 50% de desarrollar esclerosis múltiple. Medicamentos: algunos fármacos como la quinina, cloranfenicol, disulfiram, etambutol y amiodarona, pueden ocasionar neuritis óptica, pero puede ser reversible si se suspende la medicación. Enfermedades inmunológicas: como sarcoidosis, lupus eritematoso sistémico y enfermedad mixta del tejido conectivo, pueden presentar episodios recurrentes de neuritis óptica. Síntomas de la neuritis óptica Los síntomas de la neuritis óptica son de afectación aguda de un solo ojo, aunque cuando la causa es por enfermedad viral se pueden ver afectados ambos ojos. Se destacan los siguientes síntomas: Dolor ocular que empeora con los movimientos del ojo. Pérdida de campo visual periférico. Afectación de la percepción de los colores con disminución de su intensidad. Disminución temporal de la visión que puede ir acompañada de ver luces al mover el globo ocular. En algunos casos, la pérdida de visión es permanente. Tratamiento de la neuritis óptica No se dispone de tratamiento específico para esta enfermedad. El uso de corticoides por vía oral o intravenosa, disminuye el componente inflamatorio y puede ayudar en la recuperación de la agudeza visual, aunque no tiene efecto de recuperación del nervio óptico . En algunos casos, se ha utilizado un procedimiento de recambio plasmático denominado plasmaféresis cuando el tratamiento con corticoides no es exitoso, pero hasta ahora no existen estudios concluyentes sobre su uso. Pruebas complementarias de la neuritis óptica Se pueden incluir dentro del estudio de la neuritis óptica, además del fondo de ojo, los siguientes exámenes complementarios: Resonancia Magnética con contraste para visualizar de forma óptima el nervio óptico, además de una evaluación del cerebro para detectar alteraciones. Analítica de sangre para verificar la existencia de enfermedades inmunológicas. Tomografía de coherencia óptica para medir el espesor de fibras nerviosas de la retina. Potenciales evocados visuales para estudiar la conducción del estímulo visual a través del nervio óptico. Campimetría visual para examinar el campo visual y detectar manchas ciegas. Factores desencadenantes de la neuritis óptica Los factores desencadenantes de la neuritis óptica son la presencia de una enfermedad desmielinizante como la esclerosis de infecciones virales como citomegalovirus, herpes, sífilis o VIH, alguna enfermedad inmunológica como lupus eritematoso sistémico, o el consumo de fármacos como quinina, cloranfenicol o amiodarona. Factores de riesgo de la neuritis óptica Son factores de riesgo de una neuritis óptica los siguientes: Edades entre 20 y 40 años. Aunque en niños se aprecia también con la presencia de enfermedades exantemáticas. Sexo femenino. Personas blancas. Pacientes con deleciones genéticas con mayor riesgo de padecer esta enfermedad. Complicaciones de la neuritis óptica Una neuritis óptica puede presentar las siguientes complicaciones: Daño del nervio óptico permanente, de carácter aditivo con las siguientes neuritis ópticas que puedan aparecer. Alteraciones en la agudeza visual con recuperación lenta de la misma. Aunque también puede haber una pérdida permanente de la capacidad de distinguir colores, contrastes y brillos. Inicio de esclerosis múltiple con el paso del tiempo. Recurrencia de neuritis óptica hasta en un 20% de los casos en el mismo ojo. Efectos secundarios en el sistema inmunológico por el uso de altas dosis de corticoides. Prevención de la neuritis óptica No existe un método de prevención para el primer episodio de neuritis óptica , ya que es impredecible si un paciente va a presentarla como consecuencia de alguna infección, medicación o enfermedad inmunológica. Aquellas personas con uno o más episodios de neuritis óptica y lesiones cerebrales apreciadas por resonancia, pueden beneficiarse del tratamiento con interferón por el riesgo de contraer esclerosis múltiple, pero este tipo de medicación tiene efectos adversos importantes y no exime por completo la aparición de esta enfermedad. Especialidades a las que pertenece Pertenece a las especialidades médicas de oftalmología, neurología y medicina interna . Preguntas frecuentes ¿Qué causa la inflamación del nervio óptico? La inflamación del nervio óptico puede ser causada por medicamentos, enfermedades desmielinizantes e infecciones .   ¿Cuáles son los síntomas de la neuritis? Los principales síntomas son dolor ocular, pérdida de la visión de manera progresiva , alteraciones de la percepción de colores, brillo y contrastes y pérdida de visión periférica.   ¿Qué es la esclerosis en los ojos? Son los síntomas oculares que pueden presentarse en pacientes con esclerosis múltiple , comprenden desde la pérdida de agudeza visual, hasta la incoordinación de los movimientos oculares. ¿Cuál es la causa más frecuente de la neuritis óptica retrobulbar? La causa principal y, frecuentemente, la primera manifestación, mucho antes de la aparición de otros síntomas, es la esclerosis múltiple .   ¿Qué es la neuromielitis óptica? Es un síndrome poco frecuente desmielinizante del nervio óptico y la médula espinal, expresado como neuritis óptica y mielitis transversal , que ocasiona debilidad y parálisis en las extremidades, acompañadas de alteraciones en la sensibilidad.
Disgrafía
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Disgrafía

¿Qué es la disgrafía? La disgrafía es la incapacidad para coordinar de modo adecuado los músculos de la mano y del brazo , esto da lugar a una alteración en la escritura en niños a pesar de no presentar alteraciones neurológicas. Esta patología provoca escribir con una letra ilegible y muy grande o muy pequeña, que incluso puede variar de tamaño dentro de una misma palabra. Tipos de disgrafías Los tipos de disgrafía son: Disgrafía específica: debida a una mala percepción de las formas por parte del niño. Puede ser un problema complejo que se asocie a desorientación espacial e incluso temporal. Disgrafía motriz: se produce por alteraciones en la psicomotricidad del niño, pero no hay alteración de las formas y el niño identifica plenamente la correlación entre la expresión hablada y la expresión escrita, teniendo dificultades para la expresión escrita por dificultades en el desarrollo del movimiento para realizar los grafismos.   Disgrafía léxica: en ella destacan la cantidad de errores ortográficos que se producen. Disgrafía disléxica: se producen omisiones de letras o alteración en las mismas dentro de una palabra. Causas de la disgrafía La causa de la disgrafía es una alteración en la psicomotricidad del niño , ya sea por exceso o escasez de tensión o laxitud. La disgrafía, para ser considerada como tal, no debe acompañarse de alteraciones neurológicas o intelectuales. Síntomas de la disgrafía El síntoma principal de la disgrafía es la letra ilegible y desordenada del niño. Este presenta dificultades para escribir y precisa más tiempo que sus compañeros para realizar la misma tarea , las letras las escribe desiguales, no siendo capaz de mantener el mismo tamaño, dentro de las palabras pueden alterar algún grafismo, también se puede observar exceso de presión sobre lápices o bolígrafos y malas posturas al escribir. También es normal que estos niños presenten más fatiga al realizar sus tareas, incluso hiperactividad y falta de concentración en las actividades, ambos síntomas son secundarios al esfuerzo que el niño realiza y a la fatiga que consecuentemente sufre. Tratamiento de la disgrafía El tratamiento de la disgrafía debe de ir orientado a conseguir una relajación de la musculatura, sin forzar al niño a escribir en exceso , ya que esto puede ser contraproducente al producir una gran fatiga, secundaria a la tensión muscular. Se trata de realizar con el niño terapias que mejoren la movilidad fina. Se le puede ayudar con sistema de dibujo, pero siempre desde un punto de vista lúdico . Se deben enseñar métodos de corrección en la forma de coger el lápiz, así como a ejercer menor presión con el mismo. En el colegio es positivo que estos niños dispongan de más tiempo para realizar las tareas escritas , ya que necesitan más tiempo del normal para realizar estas tareas. Pruebas complementarias de la disgrafía La única prueba que se realiza para el diagnóstico de la disgrafía es el examen minucioso de los textos escritos por el niño . Puede ser necesario descartar alteraciones neurológicas u otras causas como pueden ser los trastornos de hiperactividad , ya que, en caso de alteraciones neurológicas, no se puede considerar una disgrafía, esta enfermedad puede dar lugar a alteraciones de la conducta secundarias a la fatiga que se le produce al niño. Factores desencadenantes de la disgrafía El factor desencadenante de la disgrafía es la falta de desarrollo psicomotriz fino del niño , que da lugar a una gran rigidez en el brazo y en la mano, lo que dificulta la escritura correcta del niño. Factores de riesgo de la disgrafía No existen factores de riesgo específicos para la disgrafía . Complicaciones de la disgrafía Las complicaciones importantes que pueden presentar la disgrafía, es la falta de progresión en el colegio , que puede dar lugar a un retraso escolar y a una falta de inclusión dentro del ámbito de la escolarización. El apoyo a estos niños y la terapia psicomotriz adecuada, da lugar a un progreso y una inclusión adecuada en el sistema escola r. Prevención de la disgrafía La vigilancia del desarrollo psicomotor y prestar atención a las dificultades que el niño pueda presentar en su desarrollo, se traducen en un apoyo adecuado al mismo , evitando los problemas o minimizando las dificultades cuando estos aparecen.   Especialidades a las que pertenece La disgrafía es tratada y evaluada por un psicólogo, quien indica la terapia a realizar por parte del niño , prestando el apoyo necesario según evolucione el proceso. Preguntas frecuentes ¿ Qué es la disortografía en los niños ? La disortografía o disgrafía dislexica es cuando el niño presenta alteraciones al escribir intercambiando letras o incluyendo alguna que no debe de estar dentro de una palabra, se considera un trastorno del lenguaje .   ¿Cuáles son las características de la dislexia ? La dislexia es la dificultad para la lectoescritura, por parte de un niño que no presenta otras alteraciones neurológicas o intelectuales. Las personas con este trastorno tienen dificultades en la escritura y la lectura, tanto en el aprendizaje de la misma como cuando tienen que hacer utilización de la lectura comprensiva. Estas personas pueden presentar también dificultades para reconocer la derecha y la izquierda y para reconocer ritmos musicales. ¿ Qué es la dislexia fonológica ? En la dislexia fonológica se usa la ruta visual para leer , esto provoca que se tienda a leer en grupo y no separada en partes las palabras conocidas, como consecuencia, pueden leerse mal palabras no conocidas o no diferenciar palabras similares entre sí. Este tipo de dificultad es más perceptible en idiomas como el inglés, con lo cual, la dificultad puede aparecer al aprender un segundo idioma. ¿ Qué es la dispraxia verbal ? La dispraxia verbal es la dificultad para pronunciar ciertas palabras , está relacionada con una dificultad motora al emitir la letra, por dificultades en la coordinación de lengua, mandíbula y los labios, y parece tener un origen genético. ¿ Qué es la apraxia del habla ? La apraxia del habla es la dificultad para emitir palabras , estas personas saben lo que las palabras quieren decir, pero al pronunciarlas, por dificultades motoras, dicen algo incomprensible o utilizan otra palabra diferente. Cuando se presenta en adultos suele ser secundario a alteraciones neurológicas a nivel cerebral.
Parálisis Facial
Enfermedad

Parálisis Facial

¿Qué es la parálisis facial? La parálisis facial es una afección que ocurre debido a un trastorno del nervio facial, consistente en la pérdida total o parcial de movimiento voluntario en un lado de la cara. Se produce por un fallo en el mismo nervio, que no lleva las órdenes nerviosas a los principales músculos encargados de la movilidad y expresión de la cara y estos se paralizan. La parálisis facial causa debilidad repentina y temporal en los músculos faciales. Esto hace que la mitad de la cara se vea caída . Puede suceder a cualquier edad, pero es más frecuente en adultos. En la mayoría de los casos, la parálisis es temporal. Es una enfermedad común y no es grave, aunque si no se trata adecuadamente puede ocasionar complicaciones importantes que afectan a la calidad de vida de las personas que la padecen. Tipos de parálisis facial Existen dos tipos de parálisis facial, estas son: Parálisis facial central (parálisis supranuclear) : es la que afecta a las fibras que unen la corteza cerebral con el nervio facial. Se suele manifestar en síntomas que afectan a los músculos de la parte inferior de la cara (boca y mejilla), en el lado contrario a donde está la lesión, y no suele tener consecuencias sobre la visión. Parálisis facial periférica:  se produce cuando la lesión afecta directamente al nervio facial y se manifiesta en todos los músculos de la cara en el mismo lado donde se encuentra la lesión (músculos de la boca y mejilla), es decir, que va acompañada de alteraciones de la secreción lagrimal y salival y de la sensibilidad gustativa, dependiendo del trayecto lesionado del nervio. La más habitual es la parálisis facial idiopática o parálisis de Bell. Causas de la parálisis facial Existen múltiples causas que pueden provocar una alteración en el nervio facial y su mal funcionamiento. El nervio facial está unido directamente con el cerebro y su función es controlar la musculatura de la cara , la producción de lágrimas y saliva, la percepción auditiva, el cierre y apertura de los ojos y el sentido del gusto en la lengua. Pueden existir causas de origen interno y algunas de origen externo, entre las causas de parálisis facial podemos encontrar: Parálisis de Bell : es de origen desconocido, es la más frecuente de las parálisis faciales y  suele presentarse de forma aguda y brusca. Entre las causas internas están: tumores, aneurismas,  infartos o las malformaciones vasculares cerebrales, y tumores del oído medio, en la base del cráneo y la parótida. Pueden provocar una parálisis facial ciertas causas externas como son los traumatismos craneales, las infecciones virales (Epstein Barr, sarampión, rubéola, rabia, parotiditis, virus de inmunodeficiencia humana, citomegalovirus y herpes zoster),  y bacterianas, (sífilis, lepra y enfermedad de Lyme en un 10%, siendo en un 25% bilateral), agentes tóxicos, otitis, el frío y la yatrogenia (accidente quirúrgico). También se puede producir una parálisis facial de forma congénita (síndrome de Moebius), una enfermedad neurológica congénita caracterizada por una parálisis facial de por vida. Síntomas de la parálisis facial Los síntomas de la parálisis facial pueden variar de acuerdo a las características de la persona y el alcance de la lesión, los cuales pueden incluir: asimetría por falta de movilidad en un lado de la cara, dificultad en las expresiones faciales como cerrar un ojo o sonreír, babeo, alteraciones en la lagrimación y en el habla, dolor alrededor de la mandíbula, dentro o detrás de la oreja del lado afectado, dolor facial y de cabeza, disminución en la capacidad de saborear, dolor en el oído y presencia de sonidos que parecen más fuertes de lo normal , ausencia de saliva, dificultades para subir las cejas, frente lisa y alteraciones en la respiración nasal. Tratamiento para la parálisis facial El tratamiento para la parálisis facial es fundamentalmente médico, aunque no existe un tratamiento propio al no existir una etiopatogenia suficientemente probada. Para conseguir la recuperación de la movilidad facial, primero se deben tratar las causas. Si es por traumatismos se tratará con corticoides, muy eficaces en caso de dolor y en pacientes con parálisis completa. Si el origen es una infección por virus se trata con antivirales, como es el caso de herpes zoster, que se trata con Aciclovir, y si es bacteriana que se trata con antibióticos. Por otro lado, como el párpado no cierra, es necesaria la protección ocular, por lo que se pueden utilizar gafas de sol, lágrimas artificiales, pomadas epitelizantes y se cierra con un parche durante el sueño. Cuando el tratamiento conservador no ha tenido éxito y el nervio no se ha recuperado, se pueden realizar técnicas de reconstrucción para mejorar las secuelas por medio de cirugías. Hay dos tipos de tecnicas de reconstruccion : Estáticas : persiguen la suspensión más natural de la cara, cierre del párpado por elevación de las ceja y mejora la apariencia física. Se implanta una pesa de oro en el párpado para que cierre por gravedad. Con la suspensión de tejidos, se hace con los tendones del paciente, elevándose las partes que cuelgan para que se parezcan lo más posible al lado sano. Dinámicas : tienen el objetivo de que el paciente consiga mover la cara y sonreír. Según las circunstancias del paciente (edad, causa del nervio y enfermedades asociadas), se determina la técnica quirúrgica más conveniente. Pruebas complementarias del tratamiento de la parálisis facial Para el diagnóstico y tratamiento es necesario realizar un examen físico completo acompañado de un exploración neurológica básica clínico. Las pruebas complementarias servirán para saber la gravedad de la lesión o de otra causa distinta a la idiopática. Entre las pruebas complementarias están: análisis de sangre, entre ellos glucemia, conteo sanguíneo completo (CSC), tasa de sedimentación eritrocítica (ESR) o examen de Lyme. Tomografía computarizada de la cabeza, electromiografía y resonancia magnética de la cabeza. Factores desencadenantes de la parálisis facial Aún no se conoce un factor específico que pueda desencadenar la parálisis facial . Factores de riesgo de la parálisis facial Los factores que aumentan el riesgo de padecer esta enfermedad son: la edad, ya que tiene peor pronóstico en gente mayor de 55 años, la hipertensión arterial, los traumatismos craneales, las infecciones de oído, el estar embarazada (especialmente durante el tercer trimestre o en la primera semana después del parto), tener una infección de las vías respiratorias superiores como gripe o resfriado o algún otro  virus o bacteria. También afecta la diabetes mellitus. Complicaciones de la parálisis facial Las complicaciones de la parálisis facial pueden incluir: Daño irreversible en el nervio facial. Nuevo crecimiento anormal de las fibras nerviosas que ocasiona la contracción involuntaria de ciertos músculos cuando se intenta mover otros. Ceguera parcial o total del ojo que no se cierra a causa de la sequedad excesiva . Prevención de la parálisis facial No hay forma de prevenir la parálisis facial. Especialidades a las que pertenece la parálisis facial La parálisis facial pertenece a la especialidad de neurología, que es la parte de la medicina que se ocupa de la anatomía, la fisiología y las enfermedades del sistema nervioso. Preguntas frecuentes ¿Es reversible la parálisis facial? En la mayoría de los casos la parálisis facial es reversible. En más de un 85% de los casos se consigue la recuperación total de la función del nervio. El tiempo medio de recuperación es de aproximadamente 4-6 semanas, llegando hasta los 6 meses para una recuperación completa. ¿Qué es la parestesia? La parestesia es un fenómeno que consiste en la aparición de sensaciones punzantes, de hormigueo, de picor, de entumecimiento o de quemazón en distintas partes del cuerpo. Es más habitual que se produzca en los brazos, en las manos, en las piernas y en los pies. ¿Qué nervios se afectan en la parálisis faciales?   La parálisis facial afecta al nervio facial o VII par craneal. Pero también se pueden  ver afectados otros músculos que están inervados por el nervio facial como son: cutáneo del cuello, estilohioideo, vientre posterior del digástrico, músculo del estribo, estilogloso, glosoestafilino, palatoestafilino, periestafilino interno, músculos cutáneos del cráneo, músculos de los párpados, músculos de la nariz, músculos auriculares y músculos de la boca y de los labios. ¿Cuál es la función del nervio facial? Cada nervio facial dirige los músculos de un lado de la cara, incluso aquellos que controlan parpadear y cerrar el ojo y las expresiones faciales como sonreír y fruncir el ceño. Además, el nervio facial transporta impulsos nerviosos a las glándulas lacrimales, las glándulas salivares, y los músculos de un pequeño hueso en el medio del oído llamado estribo. El nervio facial también transmite sensaciones del gusto provenientes de la lengua. ¿Cuál es el nervio glosofaríngeo? El el nervio glosofaríngeo es el noveno nervio craneal. Está compuesto por fibras sensitivas y motoras; las fibras sensitivas inervan el seno carotídeo, lengua, garganta, faringe, velo del paladar y las papilas gustativas del tercio posterior de la lengua, mientras que las fibras motoras se extienden por la lengua y la faringe. Realiza funciones de deglución y secreción de saliva, controla las sensaciones de la lengua y participa en el control reflejo de la respiración y la presión arterial.