Logopedia y Foniatría

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Dislalia en Niños y Cómo se Trata
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Dislalia en Niños y Cómo se Trata

Uno de los problemas del lenguaje que es más frecuente en niños menores de cinco años son los trastornos de articulación o dislalia . Es muy frecuente que los padres se preocupen cuando observan que su hijo no tiene una pronunciación correcta de algunos fonemas. En la mayoría de los casos no es nada grave y mejora con el tiempo. ¿Qué es la dislalia? Es un trastorno del lenguaje que afecta a la articulación de éste, en lo que a la pronunciación de algunos fonemas se refiere. Esto se refleja en una mala pronunciación que la familia o la escuela detecta fácilmente . Hasta los cinco años, la mala pronunciación puede formar parte del desarrollo normal del niño. Con el tiempo y, a medida que madura el lenguaje y la capacidad fonológica, el trastorno desaparece sin tratamiento. Causas de la dislalia La causa más frecuente es la inmadurez de la capacidad fonadora del niño , que forma parte del desarrollo del niño y que mejora sin ninguna intervención. En otros casos, una mal posición anatómica de la lengua o los labios, alteraciones del movimiento de la musculatura que interviene en la articulación de los fonemas o bien una incorrecta respiración pueden ser causa de dislalia. Si estos patrones articulatorios persisten y no se corrigen precozmente, puede automatizarse y ser más difíciles de corregir. Descartar estas causas anatómicas o funcionales, distinguiéndolas de la dislalia por inmadurez del desarrollo, es fundamental para realizar una intervención precoz y lograr su resolución. Tipos de dislalia infantil Dislalia funcional o evolutiva: Es la más frecuente. Se caracteriza por el mal funcionamiento de los órganos implicados en la articulación de los fonemas. Algunos ejemplos serían los cambios de fonemas al hablar como la “R” por la “S” o la “S” por la “Z”. Todos los niños presentan este tipo de alteraciones en los primeros años de su vida, pero es a partir de los cuatro años cuando se puede hablar de dislalia. Dislalia orgánica: Este tipo de dislalia provoca una dificultad en el lenguaje debido a problemas orgánicos, que englobarían anomalías del sistema nervioso central o bien malformaciones de algún órgano del aparato fonador. Los trastornos asociados más frecuentes Disglosias: es un trastorno de la articulación de origen no neurológico, provocado por malformación o lesión de los órganos fonatorios. Disartrias: es un trastorno del sistema nervioso central y se caracteriza por una pérdida del control motor. Dislalia audiógena. El niño pronuncia mal porque no oye bien, es decir, el origen es un problema auditivo. Si el niño no oye correctamente, no es capaz de reproducir los sonidos bien. Por eso es tan importante el screening universal de la audición mediante los potenciales evocados en los neonatos. ¿Cómo podemos identificar la dislalia en el niño? Los niños empiezan a hablar con una mala pronunciación , cometiendo errores en fonemas y estructuras gramaticales y, evidentemente, es totalmente normal. La madurez, el crecimiento y la gran capacidad de aprender hacen que, en unos años, su lenguaje sea pulido y correcto. Es a partir de los tres años cuando hay una mejora significativa en la pronunciación y en la organización del lenguaje, por lo tanto, a partir de esta edad, los niños se expresan de manera fluida y se les entiende perfectamente. Sospecharemos que un niño presenta una dislalia que requiera intervención cuando la evolución del niño no es la esperada en la pronunciación y articulación de las palabras. ¿A quién debemos acudir? Si se sospecha, desde la familia o la escuela, la presencia de dislalia, el profesional que nos puede evaluar y proponer un tratamiento adecuado es el logopeda . Es importante insistir en la importancia de la atención temprana y del diagnóstico precoz para evitar la automatización de la mala articulación, los problemas de socialización o burlas derivados de este y el daño en la autoestima que esto puede producir. ¿Cómo se trata? No es un trastorno grave, pero debemos corregirla a tiempo para evitar problemas de comportamiento o conducta . El especialista adecuado es el logopeda, quien diagnosticará y planificará un tratamiento adecuado para cada paciente.
Logopedia en Niños, ¿Qué Opción es Mejor para Tus Hijos?
Artículo especializado

Logopedia en Niños, ¿Qué Opción es Mejor para Tus Hijos?

¿Conoces el inestimable trabajo que realizan los logopedas de nuestro país? En los primeros años de vida de un niño, los dos hitos más importantes que se adquirirán son el aprendizaje de la lengua materna y el rápido desarrollo psicomotor . A partir de ellos son posibles las posteriores interacciones con el medio y el establecimiento de bases sólidas que permiten nuevos y más complejos aprendizajes. El desarrollo del lenguaje A lo largo de la historia, han existido numerosas teorías que intentan explicar y comprender el desarrollo del lenguaje infantil y, desde el punto de vista más integrador de todas ellas, el lenguaje se desarrollaría a través de una serie de etapas sucesivas cronológicamente, constituyendo un complejo proceso de adquisición, que evoluciona paralelamente al desarrollo físico y mental del niño/a, gracias, entre otros factores, a la maduración del Sistema Nervioso Centra l y la estimulación proveniente del medio ambiente que rodea al individuo. Pero las adquisiciones no se producen de forma lineal y uniforme, sino que pueden aparecer múltiples variables que dificulten dichos procesos y, en consecuencia, perjudiquen el desarrollo global de las capacidades del sujeto. Será posible llevar a cabo una intervención temprana para corregir o tratar el déficit en el rango de edad entre los 0 y los 6 años. ¿Qué es? La logopedia es la disciplina profesional que se ocupa de la prevención, la evaluación y la intervención de los trastornos de la comunicación humana , manifestados a través de alteraciones de la voz, el habla, el lenguaje escrito y gestual, la audición, etc. y atiende tanto a la población infantil como adulta.  Su campo de aplicación es amplísimo. Área de la Voz: Disfonías /afonías. Educación vocal/Entrenamiento vocal. En los adultos: optimización de la voz en uso profesional, pacientes laringuectomizados (extirpación de la laringe), etc. Área de lenguaje infantil: Trastornos específicos del lenguaje: retraso simple en la adquisición del lenguaje, disfasias (falta de coordinación en las palabras). Trastornos asociados al lenguaje: trastornos generalizados del desarrollo, TDAH – trastorno por déficit de atención e hiperactividad -, etc.). Área de la lecto-escritura: Dislexia. Disgrafía (trastorno de la capacidad de escribir). Discalculia (dificultad para aprender los principios del cálculo). Comprensión lectora, etc. Área del habla y deglución: Dislalias (dificultad de articular palabras por uso incorrecto de los órganos articulatorios del habla). Alteración en la fluidez del habla (disfemia o popularmente denominada “tartamudez” ). Disfagia (dificultad para tragar). Degluciones atípicas. Respiración bucal. Área de audiología: Prevención, detección, localización y medición de la lesión auditiva. Equipamiento protésico en la disminución de la audición. En adultos: Medición de ruido laboral y sus repercusiones. ¿Cuándo sería necesario consultar a un logopeda? Si aprecias en tu hijo alguna de las siguientes situaciones: Dificultades en la audición , o si, aun oyendo bien, encuentra dificultades para discriminar algún sonido. Si no habla o habla escasamente. Si padece afonía con frecuencia. Si respira con la boca abierta. Si tiene dificultades para pronunciar algún sonido. Si es difícil comprenderle cuando habla. Si se salta la pronunciación de algún sonido o agrega otros que no corresponden. Si presenta dificultades a la hora de leer o escribir correctamente. Si presenta afecciones como parálisis cerebral o espina bífida. Si padece algún tipo de retraso del desarrollo, autismo u otros síndromes. Si se despista/desconcentra con facilidad ante cualquier situación de la vida diaria. CONSEJOS DE ACTUACIÓN EN LOS PADRES El cumplimiento de unas sencillas normas de conducta lingüística por parte de los padres reportará evidentes beneficios en el desarrollo del lenguaje infantil. Se resumen en: Atender tempranamente el desarrollo de la capacidad de la comunicación oral, mediante la implicación de la familia en la estimulación del desarrollo del lenguaje. Hablar clara y de forma correcta a los niños (adecuados modelos verbales). Evitar el uso del lenguaje infantilizado. Convertir en juego la imitación de sonidos y palabras.
Autochequeos Que Pueden Salvar Vidas
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Autochequeos Que Pueden Salvar Vidas

Tu cuerpo “habla” y dice mucho acerca de tu estado de salud. Acostumbrarse a practicar autochequeos y aprender a identificar aspectos que pueden conducir al diagnóstico precoz de una enfermedad importante es una práctica conveniente. Además, los autochequeos son rápidos y fáciles. Además de observar con frecuencia las características de nuestro propio cuerpo, no dejes de consultar jamás con tu médico aquellos signos o síntomas que hayas podido identificar como problemáticos. Diagnosticar una enfermedad a tiempo es clave para aumentar su probabilidad de curación. Los autochequeos que te proponemos en este artículo van encaminados a detectar cualquier lesión en la piel, las mamas, mucosas, así como cambios en órganos como riñones, corazón, etc. Toma nota: Autoexamen de la tensión arterial (TA): Puedes tomarte la TA en la oficina de farmacia o en casa, si dispones del aparato. Los valores considerados normales no superan el nivel 140/90 (140 de TA sistólica o “alta” y 90 de TA diastólica o, coloquialmente denominada “baja”). Si superas estos valores de forma crónica y mantenida supondría el diagnóstico de una hipertensión arterial, que debe ser atendida porque puede dañar tus arterias, corazón o cerebro. Autoexamen de las mamas: es quizá el chequeo más extendido en la población femenina. Se puede realizar cada mes, siendo el momento idóneo la primera semana del ciclo menstrual . En el caso de las mujeres menopáusicas, se puede realizar el examen idealmente el mismo día de cada mes. Lo primero es la exploración visual de las mamas en el espejo. Colócate de pie, de frente en el espejo, con los brazos en posición natural a los lados del cuerpo y observa la forma, el tamaño y la piel de las mamas (mira si hay cambios en ella como “hoyuelos”, arrugas, abolladuras o que luzca como una piel de naranja). Es importante que revises si el pezón se ve alterado (hundido). Acto seguido, presiona cada uno de los pezones con los dedos y verifica si existe secreción. Luego acuéstate boca arriba y, con los dedos de una mano, palpa suavemente, realizando círculos imaginarios y siguiendo el esquema de las agujas del reloj, la mama del costado contrario, así como también la axila . Recuerda que a veces se pueden palpar “bultos” que no son alarmantes. Autoexploración de los ganglios linfáticos a nivel de cuello, ingles, axilas, etc. nos puede ayudar a detectar, por ejemplo, problemas de tipo oncológico a tiempo. Sin embargo, no todo “bulto” en la axila será un ganglio. También podría ser un forúnculo (o infección de un folículo piloso) o un simple quiste, por ejemplo. ¡No te alarmes precozmente! Valorar el aspecto del rostro , especialmente los ojos: mírate con detenimiento al espejo con una luz adecuada. Observa cómo son tus labios, la lengua (en ella se puede valorar el grado de hidratación de una persona), la dentadura…. Y, especialmente, revisa la zona ocular, que incluye los párpados, si los ojos están irritados, su forma: “ojos saltones” pueden sugerir enfermedad del tiroides; un “ojo más cerrado” puede ser el primer signo de una enfermedad neuromuscular denominada miastenia gravis. Por otro lado, tener demasiadas “bolsas” en los párpados no siempre se deberá a un problema de cansancio o a un simple problema estético, sino que puede deberse también a un problema renal. Valorar el aspecto de la orina : la orina es un desecho del organismo que sirve para regular la homeostasis (equilibrio) interna y deriva de la filtración de la sangre por parte de los riñones. La simple y sencilla observación directa de la orina puede aportar muchos detalles de importancia como, por ejemplo, aspectos relacionados con: El color: si es demasiado amarilla puede revelar que se halla demasiado concentrada y la necesidad de ingerir más líquidos, si es rojiza o marronácea puede reflejar la presencia de sangre en la misma, como sería el caso, por ejemplo, de una infección de orina o una glomerulonefritis (enfermedad del riñón)… La cantidad (orinar frecuentemente puede indicar la presencia de infecciones de orina, diabetes, alteraciones hormonales de la hipófisis, etc). Al contrario, orinar poco puede ser debido a enfermedades cardiopulmonares, de la función renal o retenciones vesicales, entre otros ejemplos). Valorar el aspecto de las heces : El color: los colores problemáticos serían el blanco, que puede sugerir enfermedad del hígado, el rojo y el negro, y éstos dos últimos indican la presencia de sangre en las heces, que se debe estudiar. La consistencia: heces demasiado duras sugieren estreñimiento y heces demasiado blandas, diarreas. Tanto unas como otras pueden ser signo de enfermedades digestivas (como celiaquía), inmunológicas (alergia e intolerancia alimentaria), oncológicas (cáncer de colon)… Valorar características de nuestra piel (cambios de coloración, número, tardanza en cicatrizar, tamaño o regularidad de los bordes en lunares o manchas cutáneas). En el caso de que observes alteraciones, consulta sin dilación con el dermatólogo.  
Los Beneficios de Caminar
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Los Beneficios de Caminar

Los beneficios que proporciona una actividad tan sencilla y fácil de realizar como caminar son múltiples. Caminar es una actividad que no tiene limitaciones en cuanto a edad y desde los más pequeños hasta los más mayores pueden salir a pasear por una ciudad, por la playa, por el campo o por la montaña. No es necesario disponer de una gran equipación, ya que unas zapatillas adecuadas y ropa que sea cómoda que permita moverse sin problemas y adaptada a la climatología es suficiente. Los motivos que llevan a alguien a plantearse caminar como un hábito más en la rutina diaria son diversos. Pueden ser tanto a nivel de salud como social o incluso psicológico , pero sea por la razón que sea la que “mentaliza” al individuo para recorrer kilómetros, será bienvenida porque todo serán beneficios. Objetivos de caminar Perder peso: para muchas personas andar es el inicio de un programa para perder peso y es que, al caminar, el impacto que reciben nuestras articulaciones es menor que el que puede suponer correr o actividades y deportes de mayor exigencia, en los que hay que desplazarse con los pies. No hay que olvidar que el sobrepeso exige a nuestro cuerpo un mayor esfuerzo y desgaste, y ello repercute en nuestras articulaciones que pueden verse afectadas de manera negativa, por eso iniciarse andando está recomendado cuando el sobrepeso es un problema para la salud. Además, y como eje de un programa para perder peso, al andar se queman calorías . Evidentemente, dependerá del ritmo al que corramos, pero siempre será mejor andar lento que quedarse sentado en el sofá de casa delante de la televisión. No hay que olvidar que no solo la velocidad a la que se ande ayuda a aumentar el consumo de calorías, sino que la pendiente del recorrido también va a tener una influencia importante. No es lo mismo andar en plano que cuando existen cuestas y desniveles que obligaran al organismo a un mayor esfuerzo. Mejorar la salud cardiaca: es, sin lugar a dudas, uno de los focos en los que los facultativos se centran en el momento en que se aconseja realizar actividad física. Ser personas activas además de seguir una dieta equilibrada y variada , son factores que mejoran la salud cardiovascular de la población general El corazón y las patologías relacionadas con éste se encuentran en todas las listas de morbimortalidad del mundo occidental, y conseguir reducir estas cifras está en las manos de cada quien, son decisiones individuales las que van a permitir tener una mejor salud cardiovascular. Nuestro corazón late a diario de media unas 100.000 veces y para que ello sea así debe estar “en forma”. Este órgano no deja de ser un músculo, un músculo con una extrema importancia para la vida, pero un músculo que necesita estar en condiciones óptimas para responder ante circunstancias tan diferentes como salir corriendo tras un autobús o subir escaleras. Ganar fuerza en brazos o piernas: los ejercicios que se realizan van dirigidos a potenciar la musculatura situada en esas localizaciones. Lo mismo debería ocurrir cuando la meta es ganar “fuerza” en el corazón, pero en este caso en lugar de levantar peso lo que se recomienda es realizar ejercicio de tipo aeróbico y caminar lo es. Para evitar sentirse fatigado el sistema cardiovascular debe de estar en condiciones favorables para ofrecer la respuesta adecuada. Si lo entrenamos se conseguirá disminuir esa fatiga y a su vez se estará preparado para situaciones más exigentes que puede ser simplemente pasar del sedentarismo a levantarse para realizar las tareas diarias. Los vasos sanguíneos también notarán estos efectos y, al estar en mejores condiciones, se previene también la aparición de la temida hipertensión arterial . Andar a una frecuencia cardiaca de entre 45-55% de la Frecuencia Cardiaca Máxima (calcula la con la siguiente formula 220-edad) es un buen consejo para empezar a andar y obtener beneficios, dedicarle 30 minutos al día es suficiente. Por otro lado, calzarse unas zapatillas y desconectar es otro de los beneficios que aporta andar. Son momentos en los que uno le puede dedicar minutos a sus pensamientos, ideas o simplemente deleitarse con el paisaje del lugar escogido para andar. Son minutos u horas en las que la mente se evade o pone en orden pensamientos que en otro momento no le es permitido. Además de los beneficios más orgánicos, no debemos olvidar aquellos en los que salir a caminar se convierte en una actividad social . Cada vez hay más clubes y grupos en los que gente conocida o no quedan para dedicarse un rato a “sumar salud”. Unirse a un grupo será una manera de abrir el abanico de amistades y conocidos que genera complicidades y permite realizar actividades que de otro modo siendo un único individuo quizá nunca se hubiera hecho.
Se Puede Aprender a Mejorar la Expresión Oral
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Se Puede Aprender a Mejorar la Expresión Oral

Si bien es verdad que algunas personas nacen con el don de la elocuencia y una capacidad verbal elevada, otras deben aprenderla. Porque no hay peor profesor, médico, comercial o empresario que el que no sabe transmitir su mensaje correctamente por una deficiente expresión oral. La comunicación verbal es una necesidad y una característica fundamental del ser humano. Dominarla es un gran valor añadido, ya que nos permitirá comunicarnos con facilidad con los demás y podremos transmitir lo que deseemos de una forma amena y eficaz. Aprender algunas técnicas de expresión oral es clave. ¿Y por dónde empezamos? Aunque nunca es tarde para mejorar la expresión oral, los esfuerzos deben ir dirigidos a la etapa escolar. En las escuelas estadounidenses, por ejemplo, se alienta muchísimo al alumno a exponer en público . El ejercicio de defender una idea verbalmente o realizar presentaciones de los proyectos trabajados otorga un bagaje impagable para el alumno. Si nos acostumbramos a comunicar verbalmente de pequeños, nos resultará más fácil ser mejores comunicadores de adultos. Esta inversión intelectual en la infancia y adolescencia nos puede dar un valor añadido en una entrevista de trabajo, una ponencia en un congreso o en la presentación de tus ideas al jefe de la empresa. La competencia comunicativa es un bien escaso, pero está al alcance de todos, sólo debemos aprender ciertas técnicas y ponerlas en práctica. Primeros pasos en la comunicación oral La comunicación verbal es un fenómeno complejo y presente desde los primeros años de vida. Además, no sólo es un instrumento de comunicación, en el contexto de transmitir ideas o conocimiento, sino que también es una herramienta imprescindible para la socialización . Muestra de ello es la importancia de tener otras vías de comunicación como el lenguaje de señas para que las personas sordas o sordo-mudas puedan comunicarse con iguales. Las primeras semillas de la comunicación oral se siembran en la etapa de lactante . El bebé no sabe hablar, pero recibe muchísima carga de expresión verbal por parte de su familia. Hablar al bebé con la entonación correcta, el vocabulario adecuado y claro es la base de una excelente expresión oral futura. Además, a ello nos pueden ayudar las canciones, los cuentos y la lectura diaria. ¿Por qué y para qué trabajar la expresión oral en la escuela? Los currículums escolares enciclopédicos ya se nos han quedado cortos. Estamos educando a los niños para un futuro incierto donde, más allá de los conocimientos académicos, debemos desarrollar las habilidades personales . Entre ellas, la capacidad de comunicación. En esta área es importante resaltar que se deben fomentar y formar las dos vertientes de la misma: la formal y la informal. No olvidemos que el lenguaje oral está lleno de matices, de lenguaje no verbal y de muchísima improvisación. Ejercicios y recursos para mejorar la expresión oral en la escuela Tormenta de ideas ( brainstorming ) La riqueza de vocabulario, la capacidad de improvisación y el generar, rápidamente ideas, frases y argumentos ante un estímulo, es muy importante para un buen orador. Aquí la creatividad entra en juego y, realizar una tormenta de ideas es algo que la puede entrenar. Realizar conferencias Este aspecto de la expresión oral es mucho más formal. Debemos hablar sobre un tema trabajado. Entrenar este aspecto es fundamental para ser capaces de sintetizar la información y transmitirla de la manera más interesante y amena posible. Debatir sobre un tema Aquí se trabaja la espontaneidad y la capacidad de escuchar y entender al otro para poder rebatir o defender una idea. Si trabajamos con un grupo de alumnos, es ideal que se formen dos equipos o grupos y que cada uno defienda una postura determinada. Clase de ventas ¿Cómo podemos elaborar un discurso para convencer al otro de que compre mi producto? Se trabaja la creatividad de argumentar lo argumentable, de convencer al interlocutor y de poner en escena las mejores dotes de comunicación verbal y no verbal. El vendedor no improvisa, su discurso está cuidadosamente estudiado para que sus ventas sean un éxito. Tomar decisiones en asamblea El mejor comunicador es aquel que es capaz de escuchar al otro. Tomar decisiones en asamblea o por consenso obliga a escuchar y a elaborar una respuesta coherente y que pueda complacer o convencer a la mayoría. La improvisación también forma parte de esta actividad. Teatro El teatro es la máxima expresión artística de la comunicación verbal. Es una actividad basada en la dramatización, pero es ideal para trabajar la memoria, la dicción y la interpretación. La obra teatral puede ser escrita por los alumnos y bien declamar e interpretar una obra ya escrita. Juego de rol Ponerse en la piel del otro y asumir un papel, sin guión. Este juego, a parte de desarrollar la capacidad creativa y verbal, agudiza el ingenio y trabaja la empatía. No siempre es fácil ponerse en el lugar del otro pero, muchas veces, es necesario. Crítica de cine, literaria o teatral Ver una película, leer un libro y realizar una crítica verbal en clase. Las preguntas pueden ser dirigidas por el profesor o bien, podemos dejarlo todo a la improvisación de lo que surja. Es una manera de análisis muy amena para todos, porque cada uno expone su punto de vista al resto de la clase. Describir un cuadro o fotografía Poner palabras al arte gráfico, a la pintura y a la fotografía es una gran ejercicio para poner a prueba nuestra capacidad verbal y comunicativa. Acabar una historia, inventar un final El profesor lee un relato y los alumnos deben explicar el final que ellos han imaginado. Creatividad, imaginación e improvisación en estado puro. Jugar a ser periodistas de radio y televisión Montar un programa de radio o televisión es todo un reto pero, a la vez, muy divertido para todos. El guión establecido, los nervios del directo y la capacidad de comunicar a muchas personas. En este contexto podemos realizar entrevistas a personas de nuestro entorno o bien una rueda de prensa, donde todos preguntan y solo uno o dos alumnos responden.
Qué sabemos de la Dislexia
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Qué sabemos de la Dislexia

Posiblemente habrás oído hablar de la dislexia en alguna conversación entre padres del colegio, amigos o familiares y te ha picado la curiosidad por saber más acerca del tema y, estar atento de paso a la evolución y desarrollo de tus propios hijos. Es una buena idea, ya que muchas veces el único referente de sospecha para el pediatra es la indicación de la familia. En la reciente publicación de la edición actualizada del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), la dislexia se incluye dentro del grupo de Trastornos del Aprendizaje definidos como un “ desorden en uno o más de los procesos básicos que involucran la comprensión oral y escrita del lenguaje”.   Se da en personas con un desarrollo cognitivo o un nivel de inteligencia normal o alto, que no padecen alteraciones sensoriales perceptibles y que han recibido una instrucción adecuada. No se debe confundir la dislexia con la tartamudez o disfemia . Este último es un trastorno de la comunicación (no un trastorno del lenguaje), que se caracteriza por interrupciones involuntarias del habla que se acompañan de tensión muscular en cara y cuello, miedo y estrés, debido a la interacción de determinados factores orgánicos, psicológicos y sociales. ¿Afecta a mucha gente? Las personas con dislexia constituyen el 80% de los diagnósticos de trastorno del aprendizaje , y corresponden a un 2-8% de los niños escolarizados. Si alguno de los padres ha sufrido este trastorno, la probabilidad de padecerlo los hijos es mayor que en la población general (ocurre en el 60% de los casos). Hay mayor porcentaje de niños afectados que de niñas. ¿Por qué se produce? Existen factores hereditarios que predisponen a padecer dislexia. Sin embargo, aún no están claros todos los factores que podrían estar implicados en el curso del trastorno. Sí se ha podido comprobar que los disléxicos no utilizan las mismas partes cerebrales que los no disléxicos.  El fallo cognitivo que condiciona la dislexia es una alteración de las capacidades fonológicas (la conciencia fonológica es el conocimiento que tenemos las personas para dividir el habla y la escritura en estructuras cada vez más pequeñas). Signos y síntomas de la dislexia La dislexia se da en niños con buena capacidad para aprender, siempre que se encuentren en un entorno bien estimulado. No obstante, es un importante factor de desinterés por el estudio, de calificaciones bajas y/o fracaso escola r, falta de asistencia a la escuela y, en definitiva, de abandono escolar. Los signos de la dislexia pueden variar a medida que el niño crece. En general, estos trastornos se observan por primera vez cuando el niño está aprendiendo a leer , aunque pueden estar latentes desde mucho antes. Al mismo tiempo, puede ocurrir que la dislexia no se diagnostique hasta muchos años después. Por ejemplo, es común que los niños que tienen un alto cociente intelectual compensen la patología y ésta pase desapercibida hasta que las exigencias de comprensión de la escuela aumentan. Existen ciertas características clínicas que se presentan siempre y que es necesario observar especialmente: Dificultades en el lenguaje escrito. Dificultades en la escritura. Serias dificultades con la ortografía. Lento aprendizaje de la lectura. Dificultades para aprender y escribir segundas lenguas. Otros síntomas pueden ser: Dificultades para seguir instrucciones y secuencias complejas de tareas Problemas de comprensión de textos escritos Dificultades en el lenguaje hablado Confusión entre derecha e izquierda Problemas con el ritmo y los lenguajes musicales, etc. Es frecuente que los niños que padecen dislexia tengan antecedentes de trastornos de desarrollo del habla (dislalia…), acompañados de problemas de adaptación social , así como problemas emocionales y de conducta. Con bastante frecuencia, la tendencia familiar y de muchos profesores, es la de considerar que el niño padece un mero retraso evolutivo (o intelectual en casos graves), o bien, más frecuentemente, tienden a considerarlo un ‘ vago ’ y ello se le reprocha continuamente. Esta conducta tiene consecuencias funestas para la personalidad del niño, que se rebela frente a la calificación con conductas disruptivas para llamar la atención o, por el contrario, se hunde en una inhibición y pesimismo cercanos o inmersos en la depresión. OTROS TRASTORNOS EN LAS DIFICULTADES ESPECÍFICAS DE APRENDIZAJE (DEA) ASOCIADAS A LA DISLEXIA Disgrafía: dificultad específica para aprender a escribir correctamente. Disfasia: falta de coordinación de las palabras. Dispraxia : falta de coordinación en los movimientos. Discalculia: trastorno relacionado con las habilidades aritméticas. Dismapia: dificultad para leer los mapas y encontrar lugares, relacionado con la confusión de los puntos cardinales o con la orientación espacial. TDAH: trastorno de déficit de atención e hiperactividad. Trastornos emocionales y conductuales. Las investigaciones de los últimos años hablan de dislexia como un síndrome que se manifiesta de múltiples formas o tipos diferentes, en función de muy diversos factores. ¿Cómo se diagnostica? Aunque la sospecha inicial pueda tenerla la familia o el profesorado, debe ser un profesional escolar (psicólogo, pedagogo o psicopedagogo) quien haga el diagnóstico. La evaluación se realiza por medio de pruebas estandarizadas (test) que verifiquen la existencia de dicho trastorno (por ejemplo, Test fonológico, Test de vocabulario de Boston , Batería de Evaluación de los procesos lectores en Educación Primaria, Test para la detección de Dislexia en niños, etc). Cabe destacar que el diagnóstico es una tarea compleja. El proceso incluye, de una forma íntimamente relacionada, la exploración médica (cuya finalidad es descubrir los posibles trastornos neurológicos y/o sensoriales que podrían incidir en el problema), la exploración psicológica (que pretende analizar el nivel aptitudinal y la dinámica de la personalidad) y la exploración pedagógica (que persigue detectar la madurez lecto-escritora y el grado de instrucción). Los test lingüísticos deben acompañarse de un test de inteligencia general. Tratamiento Aunque la dislexia tiene su origen en una disfunción cerebral , la reeducación permite mejorar y corregir muchos de estos errores. Aunque deben ser los especialistas los que apliquen las medidas terapéuticas orientadas a reeducar (logopedas, profesorado especializado en apoyo escolar, psicólogos, psicopedagogos…), los padres y la familia cercana también juegan un papel importante en el hogar. En cuanto al pronóstico, hay acuerdo en que, cuanto antes se empiece el trabajo rehabilitador, menores van a ser las consecuencias. ¿CÓMO PUEDO AYUDAR EN CASA? Dado que estos niños tienen dificultades escolares es necesario potenciar su autoestima , haciéndoles partícipes de sus avances y logros, sin enfados ni presiones. A estos niños no les motivarán los sobornos, amenazas o súplicas “para que haga un esfuerzo”. Con frecuencia sienten rechazo por los deberes y las tareas de lectura y escritura, por lo que es aconsejable buscar juegos o métodos interactivos de ordenador.  En la Red existen gran cantidad de páginas web y blogs que trabajan la reeducación. Compartir con ellos juegos que ayudan a adquirir una buena conciencia fonológica y a mejorar los errores. Algunos ejemplos pueden ser: Jugar a hacer Sopas de letras. El juego del Veo, veo, ¿qué ves?: un objeto que lleva dos letras “a”... Adivinanza de palabras:  p.ej. p____a (pelota). Dar palmas por cada palabra hablada. Dar palmas por cada sílaba de una palabra. El juego de “De la Habana ha venido un barco cargado de…“palabras que empiecen por R” A nivel escolar, el profesor cualificado debe adaptar el programa de estudios a las necesidades educativas específicas del niño, lo que permitirá desarrollar su confianza en sí mismo, su motivación y las estrategias de asimilación necesarias para que pueda aprender.
Estimular la Memoria Secuencia Auditiva
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Estimular la Memoria Secuencia Auditiva

El lenguaje forma parte de un proceso de aprendizaje muy complejo.  Para desarrollar un correcto aprendizaje del lenguaje son necesarias varias habilidades y, entre ellas, la memoria juega un papel fundamental. La capacidad memorística es fundamental para recordar lo que oímos, poder aprenderlo y repetirlo. Tanto la memoria como la atención son las habilidades que permitirán afianzar el aprendizaje verbal del lenguaje para, posteriormente, poder acceder a otros escenarios más complejos, como la lecto-escritura . Conozcamos más acerca de la memoria secuencial auditiva. ¿Qué es la memoria? Es la capacidad de almacenar y recuperar eficazmente la información que hemos recibido por los órganos de los sentidos. Su almacén está en la corteza cerebral. La memoria a largo plazo reside en una estructura que se llama hipocampo y, la memoria a corto plazo (aquello que olvidamos rápidamente porque “no lo necesitamos para siempre”) reside en el córtex prefrontal. ¿Qué es la memoria secuencial auditiva? La memoria auditiva es a la capacidad de almacenar y recordar la información que se presenta de forma oral de manera secuencial. Se define como la capacidad y habilidad para recordar y repetir series de estímulos sonoros (palabras o frases) de diferente longitud y en el orden exacto. Un fallo en la memoria auditiva, puede implicar una dificultad en la comprensión del lenguaje oral. Del mismo modo, una dificultad en esta área, podría afectar el proceso de adquisición de la lectoescritura, donde la memoria verbal juega un papel muy importante. ¿Cómo funciona el cerebro cuando recibe un mensaje? El mensaje o las palabras que llegan a nosotros por la vía auditiva se almacenan para poder, posteriormente, codificarse y analizarse. El cerebro emite una respuesta al estímulo auditivo (verbal o motora). En el caso de que la respuesta sea verbal, la memoria auditiva, si funciona correctamente, nos ayuda a elaborar correctamente una frase con las palabras adecuadas (que el cerebro ha almacenado previamente, fruto del proceso de aprendizaje del lenguaje). ¿Y cómo se relaciona con la lecto-escritura, entonces? Para que una palabra escrita se almacene en nuestro cerebro, es necesario reconocer cada uno de los sonidos que la componen y realizar una correcta codificación de la misma. Un fallo en la memoria auditiva puede causar una mayor dificultad para este proceso de almacenaje. Evaluación de la memoria secuencial auditiva Los logopedas pueden evaluar esta parte de la memoria para descifrar las causas de un problema del lenguaje. Se pasan unas pruebas estandarizadas que evalúan de forma objetiva esta habilidad. Consisten en la repetición de ítems o palabras que se presentan oralmente de forma secuencial y cada vez de mayor dificultad. Si se detecta algún problema en la memoria secuencial auditiva, podemos trabajarla con diferentes ejercicios y tareas. ¿Qué dificultades plantea la alteración en la memoria secuencial auditiva? Las personas con algún tipo de discapacidad auditiva pueden tener afectada este tipo de memoria. Esto les genera dificultades para recordar la codificación auditiva de sonidos o palabras. Además, sólo son capaces de entender los estímulos auditivos cuando están en un modo de escucha activa. Pueden representar un problema muy importante para estas personas recordar la secuencia correcta de una historia, el orden de los días de la semana o los meses del año, recordar números de teléfono o deletrear palabras. Cuando un niño experimenta dificultades en la memoria secuencial auditiva, es muy probable que presente menor rendimiento escolar . Podemos sospecharlo si observamos estas dificultades: Dificultad en recordar órdenes verbales. Dificultad en reproducir series auditivas después de escucharlas. Dificultad en recordar los hechos del día o la semana anterior, en el orden correcto. Dificultad en recordar la secuencia correcta de una historia, poema, canción o cuento que ha escuchado. Dificultad en el almacenamiento y recuperación de la información. Dificultad en recordar el orden de los días de la semana, las estaciones y meses del año. Dificultad en el deletreo oral de las palabras o números de teléfono. Ejercicios para estimular y mejorar la memoria secuencial auditiva Proponemos algunos ejercicios para trabajar este tipo de memoria relacionada con el lenguaje. Lo ideal sería realizar sesiones cortas de 20-30 minutos como mínimo tres veces a la semana. La clave para mejorar la memoria auditiva consiste en mejorar la capacidad de retención y almacenaje, pudiendo de esta manera hacerla más eficaz. Cuanto más usamos un circuito neuronal, más fuerte se hace, y esto es aplicable, también a la memoria secuencial auditiva. Repetición secuencial de palabras : el profesional presenta un determinado número de palabras y el niño o adulto debe repetirlas siguiendo el mismo orden. Cada vez la complejidad es mayor en función de la evolución del paciente. Repetir sonidos aislado de forma secuenciada . Jugar al Simon. Es un juego de luces y sonidos. Simon propone una secuencia de estímulos sonoros que deben ser repetidos en el orden adecuado para poder pasar al siguiente nivel. Realizar secuencias de frases. En este ejercicio se pueden dar una serie de órdenes al paciente para que las realice de manera ordenada, tal y cómo se le han dicho. Sonidos encadenados: el paciente debe producir los sonidos correspondientes a la imagen que ven en una lámina. Para aumentar la dificultad, podemos tapar una imagen e intentar que recuerde la secuencia. Trabajo con música y ritmos : repetir un ritmo o una melodía puede estimular este tipo de memoria. Memorizar poemas cortos, rimas y trabalenguas.
El Desarrollo de la Morfosintaxis en un Niño
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El Desarrollo de la Morfosintaxis en un Niño

Si tu hijo tiene entre dieciocho meses y dos años, podrás comprobar que empieza a construir frases muy simples de dos palabras (protofrases). Esta mínima organización gramatical es lo que llamamos el inicio de la morfosintaxis. Se va desarrollando a medida que el niño crece y madura, y podemos observar diferentes etapas. ¿Qué es la morfosintaxis? Este vocablo lo constituyen dos palabras distintas: Morfología: estudia la forma de las palabras y se ocupa de las distintas formas o variantes del significado de las palabras en una misma lengua. Sintaxis: estudia la relación recíproca que existe entre los elementos que conforman una estructura gramatical. El aprendizaje de la morfosintaxis nos permite co mprender el significado escrito y hablado del lenguaje. Es un proceso complejo y que requiere maduración y una correcta exposición. De ahí que sea tan importante leer y hablar muy claro y preciso a los niños desde temprana edad, sin modificaciones o simplificaciones del lenguaje innecesarias. Fases del desarrollo morfosintáctico infantil Etapa de pre lenguaje 0-6 meses: vocalizaciones no lingüísticas, balbuceo sin demasiada carga comunicativa. Suelen ser repeticiones que el bebé aprende en el entorno familiar. 6-9 meses: los balbuceos y vocalizaciones tienen una carga comunicativa importante y empiezan a adquirir  características del lenguaje tales como entonación, tono o ritmo. 9-10 meses: empieza una etapa de pre-conversación, es decir, la vocalización es mayor (incluso hay bebés que pueden empezar a decir alguna palabra) y buscan, mediante la entonación y el uso de ciertas vocalizaciones, la respuesta del adulto. 11-12 meses: la comprensión del lenguaje se dispara exponencialmente y comprende mucho vocabulario utilizado en el entorno familiar. Mejora mucho la vocalización, siendo más precisa en dicción, tono e intensidad.  Puede comunicarse con alguna palabra. Desarrollo sintáctico 12-18 meses: vocalizaciones no lingüísticas, balbuceo sin demasiada carga comunicativa. Suelen ser repeticiones que el bebé aprende en el entorno familiar. Aparecen las primeras palabras funcionales y un fenómeno llamado sobreextensión semántica; por ejemplo, emplea la palabra “vaca” para llamar a todos los animales. 18-24 meses: aparece la unión de dos palabras, las primeras oraciones negativas mediante el uso del “no” y las primeras interrogativas o preguntas muy simples con la utilización de una o dos palabras. 24-48 meses: es el periodo que se llama de “habla telegráfica”. El niño no utiliza artículos ni preposiciones ni tampoco al cien por cien flexiones de género o número. Ya es capaz de crear oraciones de tres o más palabras con la estructura: nombre-verbo-nombre (“perro bebe agua”). También emplea adverbios de lugar, y pronombres en primera y segunda persona. 2 años y medio a los 3: aparecen las primeras frases coordinadas con “y”, pronombres de primera, segunda y tercera persona. A los dos años usa perfectamente el “yo” y “tú”. A los tres años, el “él, ella”. 3 años a los 3 y medio : capacidad de estructurar oraciones más complejas y aparecen las primeras oraciones subordinadas con “pero” y “porque”. Últimas adquisiciones: estructuras sintácticas complejas 4 años y medio : ya puede utilizar estructuras gramaticales más complejas: oraciones pasivas, condicionales, circunstanciales… y va perfeccionando todo lo aprendido hasta el momento. Es capaz de usar la voz pasiva y las conexiones adverbiales. 5 años: domina el sistema gramatical básico con un incremento en el uso de los pronombres posesivos, adverbios, preposiciones, utilización correcta de la forma irregular de los verbos y la concordancia de los tiempos verbales. ¿Qué nos puede ayudar a desarrollar la morfosintaxis en el niño? Una herramienta excelente es el uso adecuado del lenguaje. Aquí tienes algunas estrategias: Hablar al bebé desde el nacimiento sin utilizar frases mal hechas o simples por el mero hecho de pensar, erróneamente, que así nos entenderá mejor. Es importante articular correctamente y darle la entonación correcta para dar mayor carga comunicativa al lenguaje empleado. Cantar canciones : es una forma fantástica de estimular el lenguaje, su aprendizaje y su comprensión de una manera lúdica y muy agradable. Leer cuentos: tener este hábito a diario es de las mejores “inversiones” que podemos hacer con nuestros hijos. Cuando son muy pequeños podemos utilizar libros con imágenes donde explicaremos qué ocurre en la historia de mil maneras y enfoques distintos. Cuando sean más mayores (o cuando el niño esté preparado e interesado) podemos leer cuentos cortos. El repetir y repetir el mismo cuento, para el niño es un placer. De esta manera, reforzamos el desarrollo de la morfosintaxis, así como la comprensión lectora y el aprendizaje de nuevo vocabulario. Crear ávidos lectores: cuando el niño aprende a leer por sí mismo, es un hábito inmejorable, animarle a que lea cada día. Esto no está reñido con la lectura en voz alta de los padres (actividad que gusta mucho a todas las edades). Crear historias imaginarias : hacer una rueda, empezar una historia y que el compañero de al lado la continúe; utilizar dados de escritura creativa o dibujos que “inspiren” la creación verbal o escrita de una historia. En esta actividad, estamos poniéndonos a prueba. Es una divertida manera de practicar la morfosintaxis en la clase o en familia. Si buscamos trabajar de manera más específica la morfosintaxis, podemos proponer al niño ejercicios como ordenar palabras para construir una frase , unir partes de enunciados o construir frases con los elementos que le entrañen mayor dificultad.      
Orientaciones Sobre la Estimulacion del Lenguaje
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Orientaciones Sobre la Estimulacion del Lenguaje

Si tienes hijos pequeños y te preocupa que estén adquiriendo la capacidad del lenguaje de una forma adecuada, te mostramos cómo identificarlo y te damos algunas orientaciones sobre la estimulación de su lenguaje. Muchas maneras de ayudarle Jugar con ellos Se puede estimular poderosamente el desarrollo del lenguaje de un niño/a mediante el juego de innumerables maneras: nombrando los distintos tipos de verduras de una cocinita, enumerando cada parte anatómica del cuerpo de un muñeco y señalándola, preguntando por los colores de las fichas , nombrando los animales que representan cada uno de los muñequitos o usando marionetas , entre otros muchos ejemplos. Las obras infantiles que usan marionetas o títeres favorecen el habla en los niños. En estos casos, sugerimos que los mismos personajes (títeres) interactúen con los niños. Esto llama poderosamente su atención y ayudará a que ellos se animen a hablar. Mostrar fotos o dibujos : ¿Quiénes son?; ¿Qué es eso?; ¿Qué están haciendo? Mostrarles fotos a los niños favorece su interés por la comunicación. Pueden ser dibujos de un libro de lectura infantil (sin letras) para que aprenda a decir qué objeto se muestra o pueden ser, por ejemplo , fotos , que se aconseja que sean de personas conocidas por ellos (familiares, por ejemplo) para que puedan relatar qué es lo que la familia está haciendo en esa fotografía o bien, quiénes son los que aparecen en dicha foto. Tras realizar estas simples preguntas el niño comenzará a hablar y, poco a poco, irá enriqueciendo su lenguaje. Cantar canciones Ello favorece el habla como medio de comunicación. Enseñar canciones infantiles ayuda a que los niños no sólo estimulen su sentido del oído y atención , sino que también promueve el desarrollo de la motricidad gruesa en el caso de que sean canciones indican que el niño deba acompañar con baile que suponga movimientos de brazos, piernas, manos, cabeza, etc. Contar cuentos A cualquier hora del día y también como rutina antes de acostarles. Esta buena práctica ayuda a que el niño se vaya relajando e interiorice, con la repetición, que se acerca la hora de ir a dormir. Leer un cuento a los niños de dos años en adelante ayuda a que, poco a poco, comiencen a comprender aquello que se les está contando y, a su vez, estimular el habla. No debe asombrarnos que los niños no respondan rápidamente a la comprensión de los relatos. Este es un proceso y, como tal, debemos facilitarles la tarea relatando cuentos que sean acordes a su edad. Y cuando su nivel semántico incluye un número considerable de palabras, es una buena práctica animarlos o invitarles a explicar ellos el cuento al adulto que se lo ha explicado previamente en decenas de ocasiones. ¿Qué cosas hemos de tener en cuenta a la hora de interactuar con ellos? Utiliza constantemente un  lenguaje claro y adulto , evitando los diminutivos y el lenguaje infantilizado (p.ej. sería adecuado decir: “Allí hay un perro” e intentar evitar expresiones tales como “allí hay un guau-guau”). No te anticipes a las respuestas , aunque el niño tarde en darlas. Respeta los tiempos . No interrumpas al niño cuando esté contando algo. Es muy importante respetar el ritmo personal de cada niño cuando se expresa. Si existe dificultad en nombrar algo en concreto con corrección, estimúlelo repitiendo pacientemente de forma constante y correcta la expresión. Si el niño comete errores en su lenguaje, no debemos ridiculizarlo con risas o burlas de los interlocutores. Acostumbra al niño a respetar el turno de palabra , animando a no interrumpir a los demás hasta que no hayan acabado su relato y así, con ello, enseñas al niño a que aprenda a escuchar.  Señales de alarma en la adquisición del lenguaje en nuestros hijos Será un síntoma de alarma que un niño/a de seis meses no emita sonidos, no sonría ante la voz de un adulto o no reaccione al ser llamado por éste.   También deberá preocupar el hecho de que un niño que haya cumplido el primer año de vida no emita ninguna sílaba ni señale con el dedo.  Otro aspecto a vigilar será si en un niño que ha cumplido los 18 meses no es capaz de reconocer personas u objetos (cuando se le muestran).  Debes de estar atento si un niño que ha cumplido los dos años no ha empezado a decir algunas palabras sueltas tales como mamá, papá, agua, pan o bien onomatopeyas como guau-guau; pío-pío, etc. o si, cumplidos los tres años, el niño no entiende una oración sencilla como “ tira la pelota ” y no emite dos palabras juntas que tengan sentido.  En caso de detectar alguna de estas señales es conveniente consultar con el pediatra, que puede valorará la necesidad de realizar terapia de estimulación del lenguaje , de forma específica a cada caso concreto, con la posibilidad de participación de diferentes facultativos especializados en diversas áreas (logopedia, pedagogía, psicología, neurología, pediatría, psiquiatría…).

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Afasia
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Afasia

¿Qué es la afasia? La afasia es un trastorno del lenguaje caracterizado por una dificultad de producir o comprender el lenguaje tanto escrito como hablado . Está provocada por una lesión cerebral en una persona que anteriormente podía hablar con normalidad. Puede causar problemas con cualquiera o todas las siguientes destrezas: la expresión, la comprensión, la lectura y la escritura. La edad media en que suele presentarse este problema es a los 60 años, es decir, que la mayoría de las personas que tienen afasia son adultos de mediana edad o mayores, pero cualquier persona puede tenerla incluso los niños pequeños. Afecta más a hombres que a mujeres, y aproximadamente una de cada 1 de cada 3 personas se ven afectadas por una pérdida prolongada del habla, y es más común en los adultos que sufrieron un derrame. El tipo de afasia que se presenta  y la gravedad de la misma dependerán de la parte del cerebro que sufrió el daño y de la magnitud del mismo. Tipos de afasias Los tipos de afasia que podemos destacar van a depender del área del cerebro que esté afectada, como son: Afasia Motora : es también llamada afasia de broca, y se caracteriza por una expresión verbal muy afectada y una compresión mejor aunque también está afectada. Afasia sensorial : es también llamada afasia de Wernicke, y es un tipo de afasia que se caracteriza por grandes problemas para recordar las palabras y algunas dificultades en la compresión, las personas que la padecen pueden repetir palabras u oraciones sin problemas aunque no las entiendan. Afasia global : se produce cuando están gravemente afectadas tanto las funciones expresivas como receptivas del lenguaje, la comprensión está muy dañada. Es decir, en este trastorno la mayoría de las veces se ven afectadas todas las áreas del lenguaje del habla, de la escritura y de la lectura. Afasia de conducción : se caracteriza por tener problemas en la repetición de las palabras u oraciones, mientras que el habla espontánea no presenta alteración evidente. Afasia amnésica : afecta al recuerdo de las palabras, es decir, las personas que sufren este tipo de afasia tienen problemas para encontrar palabras, producen largas pausas al hablar y cortar las frases en discursos con fluidez normal. Afasia anómica : en este tipo de afasia el paciente tiene dificultad para usar las palabras correctas para describir objetos, lugares o eventos. Causas de la afasia La causa más frecuente de afasia es el daño cerebral que resulta de un accidente cerebrovascular , es decir, el bloqueo o la rotura de un vaso sanguíneo en el cerebro. La falta de presencia del suministro de sangre al cerebro produce la muerte de las células cerebrales o daño en las regiones encargadas de controlar el lenguaje. El daño cerebral producido por una lesión grave en la cabeza, es decir, un traumatismo craneoencefálico, un tumor, una infección del sistema nervioso o un proceso degenerativo también puede producir afasia. En estos casos, la afasia generalmente ocurre con otros tipos de problemas cognitivos, como problemas de memoria o confusión. Síntomas de la afasia Entre los síntomas que puede presentar una persona con afasia están: Hablar con oraciones cortas o incompletas, decir palabras irreconocibles. Escribir o decir oraciones sin sentido. Sustituir una palabra o un sonido por otro, no comprender conversaciones de otras personas. Reducción del lenguaje, se anula la capacidad de comprensión Tratamiento de la afasia Si el daño cerebral es leve, el paciente puede recuperar las habilidades del lenguaje sin tratamiento alguno. Sin embargo, la mayoría de los pacientes se somete a la terapia del habla y del lenguaje para recuperar sus habilidades y complementar sus experiencias de comunicación. Existen numerosos tipos de tratamiento para las personas con afasia. El tipo de tratamiento dependerá de las necesidades y los objetivos del paciente. En la actualidad, se están estudiando ciertos medicamentos para el tratamiento de la afasia. Se trata de medicamentos que pueden aumentar el flujo sanguíneo al cerebro, mejorar la capacidad de recuperación de este, o ayudar a reemplazar las sustancias químicas agotadas en el mismo. Pruebas complementarias al tratamiento de la afasia Para el diagnóstico de la afasia se deberá realizar una resonancia magnética o tomografía computarizada para confirmar la lesión en el cerebro y conocer su ubicación exacta. Por lo general, el médico también evalúa la capacidad de comprender y producir el lenguaje, haciendo pruebas para ver cómo el paciente sigue órdenes, contesta preguntas, nombra objetos y mantiene una conversación. Factores desencadenantes de la afasia El factor principal desencadenante de la afasia es una lesión cerebrovascular y los traumatismos craneoencefálicos principalmente en niños. Hemos de tener en cuenta además los derrames cerebrales y los tumores, y también enfermedades degenerativas como el Alzheimer . Factores de riesgo de la afasia Los factores de riesgo más comunes de la afasia son: edad, sexo, hipertensión arterial, diabetes mellitus, tabaquismo, alcoholismo, obesidad y colesterol. Complicaciones del tratamiento de la afasia La afasia puede generar numerosos problemas en la calidad de vida porque la comunicación es una parte importante de esta. La dificultad en la comunicación puede afectar a numerosos aspectos de la vida de los pacientes. Entre estos aspectos están: El trabajo. Las relaciones  familiares. Las relaciones sociales. El funcionamiento diario. Prevención de la afasia Es un trastorno neurológico que ocurre de repente, sin aviso, aunque no se puede evitar. Pero se puede prevenir de la siguiente manera: Reducir el riesgo de padecer arteriosclerosis, ya que los accidentes vasculares (ictus) generalmente aparecen como consecuencia de la misma. Evitar valores elevados de la tensión arterial y del colesterol. Evitar el sobrepeso. Realizar deporte. Dejar de fumar. Tratar de evitar las caídas y los golpes en la cabeza, usando protección. Especialidades a las que pertenece la afasia En las afasia, el diagnóstico debe ser hecho por el neurólogo, que es quien atiende las enfermedades del cerebro y del sistema nervioso. Pero el profesional idóneo para la rehabilitación del lenguaje es el logopeda, que es quien se encarga de evaluar, diagnosticar y tratar los problemas del lenguaje. Preguntas frecuentes: ¿Qué es la afasia sensitiva? La afasia sensitiva es un tipo de afasia que se caracteriza por el lenguaje fluido , con parafasias de distinto tipo y una severa afectación de la comprensión . ¿Qué es la afasia motora? La afasia motora es un tipo de afasia no fluida o expresiva y se caracteriza por patrones de articulación del habla difíciles de entender. Se caracteriza por la casi imposibilidad para lograr una producción verbal fluida. ¿Qué es la afasia de broca? La afasia de broca o afasia motora, se caracteriza por una e xpresión verbal muy afectada y una compresión mejor , pero que también está afectada. Puede resultar de una lesión que afecta principalmente el lóbulo frontal del cerebro. Es común que las personas con afasia de Broca tengan debilidad o parálisis del brazo y la pierna derecha. Esto es porque el lóbulo frontal donde está la lesión también controla los movimientos del cuerpo. ¿Qué diferencia hay entre afasia y disartria? La diferencia entre afasia y disfasia es que la afasia es un trastorno del lenguaje caracterizado por una dificultada para producir y comprender el lenguaje tanto escrito y hablado, mientras que la disartria es un trastorno del habla caracterizado por dificultades en todos los niveles del habla . Afecta la lengua, los labios, el paladar, las cuerdas vocales, la laringe y la respiración. ¿Qué es la afasia de Wernicke? La afasia de Wernicke puede resultar de un daño al lóbulo temporal del cerebro. Las personas con afasia de Wernicke pueden hablar en oraciones largas y completas que no tienen sentido , añadiendo palabras innecesarias e incluso inventando palabras. 
Dislexia
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Dislexia

¿Qué es la dislexia? La dislexia es la dificultad en el aprendizaje que afecta a la lectoescritura, dando lugar a dificultades para comprender textos escritos . Suele detectarse entre los 8 y los 13 años, y entre el 5 y 7% de la población puede tener dislexia, en diferentes grados. Es más frecuente en varones, y si hay un disléxico en la familia hay un 40% de posibilidades que otra persona de la misma familia sea disléxica. Es una enfermedad con diferentes grados de gravedad. Tipos de dislexia Dislexia fonológica o indirecta : dificulta la lectura de palabras de más de tres sílabas, de palabras poco frecuentes o de palabras como los artículos y las preposiciones. Es frecuente la invención del final de las palabras, y las personas con este tipo de dislexia suelen tener errores visuales. Dislexia superficial o directa : las personas con este tipo de dislexia tienen problemas para leer palabras irregulares, tendiendo a regularizarlas. Pueden poner letras de más, letras de menos, o sustituir ciertas letras. Dislexia mixta o profunda : las personas con este tipo de dislexia tienen características de las dos anteriores, cometen errores leyendo unas palabras por otras, teniendo también errores visuales con dificultades para entender el significado. Causas de la dislexia Las causas de la dislexia no son bien identificadas en el momento actual, si bien se sabe tiene un componente genético , hay alteraciones en el gen dcd2, que está menos activo en las personas con dislexia. Estudios actuales parecen indicar que los pacientes disléxicos pueden tener funciones cerebrales diferentes a las personas no disléxicas, que se pueden traducir en falta de identificación de los sonidos con los fonemas. El estrés de padecer la enfermedad puede dar lugar a que el problema se agudice. Síntomas de la dislexia Los principales síntomas de la dislexia son: disminución de la capacidad de visión espacial y del lenguaje con problemas psicomotrices acompañantes, falta de equilibrio dinámico y estático, alteraciones en la percepción espacial de las cosas que le rodean, alteración en el reconocimiento de letras con aspecto parecido, bajo nivel de comprensión lectora, errores en la lectura con omisión y cambio o suma de letras a las palabras escritas. Las alteraciones en la lectura y su comprensión pueden dar lugar a un déficit de atención del niño. Tratamiento para la dislexia El tratamiento de la dislexia será un nuevo aprendizaje en la forma de leer y escribir que se adapte a las necesidades del niño, evitando todos aquellos procesos que sean tediosos y le cansen. En la primera etapa de educación infantil se trata de hacer ejercicios que prevengan la dislexia, para ello es importante enseñar al niño a dividir las palabras en sílabas, así como enseñarle rimas. Entre los seis y nueve años será necesario estimular la lectura en voz alta con textos atractivos para el niño. En niños mayores de 10 años se tratará de estimular la comprensión lectora. Pruebas complementarias del tratamiento de la dislexia Las pruebas complementarias serán test diferentes dependiendo de la edad a la que se detecte el problema en el niño: Test de Frostig : sirve para detectar la coordinación visomotora. Test de análisis de lectura y escritura : detectan los métodos de lectura y escritura del niño y detectan dónde están los errores. Test de comprensión lectora : se realiza en niños de seis a siete años. Test de Mira Stambak : trata de reconocer la percepción temporal, creando ritmos por parte del niño o bien siguiendo un ritmo creado por otra persona. Pruebas de dominancia lateral . Factores desencadenantes de la dislexia  No hay causas desencadenantes de la dislexia. Factores de riesgo de la dislexia El factor de riesgo es tener familiares de primer grado con dislexia, esto hace que se tenga un 40% más de posibilidades de ser disléxico . Complicaciones de la dislexia Alteración de autoestima Déficit de atención. Prevención de la dislexia No existe una prevención real de la dislexia más allá de estar pendientes de la lectura y la escritura de nuestros hijos a edades tempranas , para descubrir si tienen algún problema. Si vemos que presentan alguna alteración de la lectoescritura, hay que llevarles al especialista cuanto antes. Esto se conoce como “ tratamiento precoz de las alteraciones de la lectoescritura”. Especialidades a las que pertenece la dislexia El primer médico que verá al paciente si se sospecha de dislexia de algún tipo será el pediatra, que tendrá además, en ocasiones, que comprobar que no hay alteraciones auditivas o neurológicas para descartar otras enfermedades. No obstante, cuando el pediatra sospecha que el niño puede tener dislexia, le derivará al psicólogo clínico, que confirmará el caso y mandará al paciente al logopeda, que es el responsable final del tratamiento y el avance del paciente. Preguntas frecuentes: ¿Cuál es la diferencia entre disgrafía y dislexia? La disgrafía es la dificultad para el lenguaje escrito , puede llevar a confusión en la escritura de letras similares como la “d” y la “p”, y las personas que la padecen tienen dificultades para escribir redacciones. En la dislexia la dificultad está en la lectura y la relación de los sonidos con su representación gráfica. ¿Cuál es la diferencia entre dislexia y las dificultades del procesamiento visual? Las dificultades de procesamiento visual van más allá de la lectura , el niño no es capaz de procesar de forma correcta lo que ve, esto hace no solo que confunda las letras, sino que no sea capaz de diferenciar un dibujo de su fondo, por ejemplo. Pueden saltarse renglones al leer o no ser capaces de separar las respuestas en una hoja, tienen dificultades para escribir entre márgenes, usar una calculadora o un teclado electrónico. Pueden no reconocer imágenes a las que les falte una parte, así como cambiar letras o números cuando escriben. La dislexia es una dificultad relaciona con la lectoescritura en la cual el niño tiene dificultades para identificar un fonema con su sonido. ¿Cuál es la diferencia entre dislexia y el trastorno del procesamiento auditivo? El trastorno de procesamiento auditivo es la dificultad para percibir diferencias sutiles entre sonidos en las palabras , las personas que lo padecen tienen por tanto dificultades para percibir lo que los demás están diciendo. La dislexia sólo afecta a la parte de lectoescritura, no a la compresión del lenguaje hablado. ¿Son genéticas las dificultades de aprendizaje? Aunque no se han podido demostrar qué genes pueden estar implicados, sí parece que los trastornos de aprendizaje pueden tener una base genética, esto hace que personas que presentan en su familia estos trastornos de aprendizaje sean más propensos a sufrir estas alteraciones que la población normal. ¿Cómo enseñar a leer a un niño con dislexia? Para enseñar a leer a un niño con dislexia será necesaria la búsqueda de un profesional cualificado, que preste atención al niño en las áreas de aprendizaje y le refuerce su autoestima. Será necesario hacer actividades variadas que eviten que el niño se canse, ya que el sobre esfuerzo que tiene que hacer le lleva a perder la concentración. En niños pequeños será importante enseñarles rimas o separación de palabras. En niños más mayores la lectura en voz alta puede ser un buen método, pero siempre deberá estar supervisado por un logopeda.