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Logopedia en Niños, ¿Qué Opción es Mejor para Tus Hijos?
Artículo especializado
Logopedia en Niños, ¿Qué Opción es Mejor para Tus Hijos?
¿Conoces el inestimable trabajo que realizan los logopedas de nuestro país? En los primeros años de vida de un niño, los dos hitos más importantes que se adquirirán son el aprendizaje de la lengua materna y el rápido desarrollo psicomotor . A partir de ellos son posibles las posteriores interacciones con el medio y el establecimiento de bases sólidas que permiten nuevos y más complejos aprendizajes. El desarrollo del lenguaje A lo largo de la historia, han existido numerosas teorías que intentan explicar y comprender el desarrollo del lenguaje infantil y, desde el punto de vista más integrador de todas ellas, el lenguaje se desarrollaría a través de una serie de etapas sucesivas cronológicamente, constituyendo un complejo proceso de adquisición, que evoluciona paralelamente al desarrollo físico y mental del niño/a, gracias, entre otros factores, a la maduración del Sistema Nervioso Centra l y la estimulación proveniente del medio ambiente que rodea al individuo. Pero las adquisiciones no se producen de forma lineal y uniforme, sino que pueden aparecer múltiples variables que dificulten dichos procesos y, en consecuencia, perjudiquen el desarrollo global de las capacidades del sujeto. Será posible llevar a cabo una intervención temprana para corregir o tratar el déficit en el rango de edad entre los 0 y los 6 años. ¿Qué es? La logopedia es la disciplina profesional que se ocupa de la prevención, la evaluación y la intervención de los trastornos de la comunicación humana , manifestados a través de alteraciones de la voz, el habla, el lenguaje escrito y gestual, la audición, etc. y atiende tanto a la población infantil como adulta.  Su campo de aplicación es amplísimo. Área de la Voz: Disfonías /afonías. Educación vocal/Entrenamiento vocal. En los adultos: optimización de la voz en uso profesional, pacientes laringuectomizados (extirpación de la laringe), etc. Área de lenguaje infantil: Trastornos específicos del lenguaje: retraso simple en la adquisición del lenguaje, disfasias (falta de coordinación en las palabras). Trastornos asociados al lenguaje: trastornos generalizados del desarrollo, TDAH – trastorno por déficit de atención e hiperactividad -, etc.). Área de la lecto-escritura: Dislexia. Disgrafía (trastorno de la capacidad de escribir). Discalculia (dificultad para aprender los principios del cálculo). Comprensión lectora, etc. Área del habla y deglución: Dislalias (dificultad de articular palabras por uso incorrecto de los órganos articulatorios del habla). Alteración en la fluidez del habla (disfemia o popularmente denominada “tartamudez” ). Disfagia (dificultad para tragar). Degluciones atípicas. Respiración bucal. Área de audiología: Prevención, detección, localización y medición de la lesión auditiva. Equipamiento protésico en la disminución de la audición. En adultos: Medición de ruido laboral y sus repercusiones. ¿Cuándo sería necesario consultar a un logopeda? Si aprecias en tu hijo alguna de las siguientes situaciones: Dificultades en la audición , o si, aun oyendo bien, encuentra dificultades para discriminar algún sonido. Si no habla o habla escasamente. Si padece afonía con frecuencia. Si respira con la boca abierta. Si tiene dificultades para pronunciar algún sonido. Si es difícil comprenderle cuando habla. Si se salta la pronunciación de algún sonido o agrega otros que no corresponden. Si presenta dificultades a la hora de leer o escribir correctamente. Si presenta afecciones como parálisis cerebral o espina bífida. Si padece algún tipo de retraso del desarrollo, autismo u otros síndromes. Si se despista/desconcentra con facilidad ante cualquier situación de la vida diaria. CONSEJOS DE ACTUACIÓN EN LOS PADRES El cumplimiento de unas sencillas normas de conducta lingüística por parte de los padres reportará evidentes beneficios en el desarrollo del lenguaje infantil. Se resumen en: Atender tempranamente el desarrollo de la capacidad de la comunicación oral, mediante la implicación de la familia en la estimulación del desarrollo del lenguaje. Hablar clara y de forma correcta a los niños (adecuados modelos verbales). Evitar el uso del lenguaje infantilizado. Convertir en juego la imitación de sonidos y palabras.
Dislalia en Niños y Cómo se Trata
Artículo especializado
Dislalia en Niños y Cómo se Trata
Uno de los problemas del lenguaje que es más frecuente en niños menores de cinco años son los trastornos de articulación o dislalia . Es muy frecuente que los padres se preocupen cuando observan que su hijo no tiene una pronunciación correcta de algunos fonemas. En la mayoría de los casos no es nada grave y mejora con el tiempo. ¿Qué es la dislalia? Es un trastorno del lenguaje que afecta a la articulación de éste, en lo que a la pronunciación de algunos fonemas se refiere. Esto se refleja en una mala pronunciación que la familia o la escuela detecta fácilmente . Hasta los cinco años, la mala pronunciación puede formar parte del desarrollo normal del niño. Con el tiempo y, a medida que madura el lenguaje y la capacidad fonológica, el trastorno desaparece sin tratamiento. Causas de la dislalia La causa más frecuente es la inmadurez de la capacidad fonadora del niño , que forma parte del desarrollo del niño y que mejora sin ninguna intervención. En otros casos, una mal posición anatómica de la lengua o los labios, alteraciones del movimiento de la musculatura que interviene en la articulación de los fonemas o bien una incorrecta respiración pueden ser causa de dislalia. Si estos patrones articulatorios persisten y no se corrigen precozmente, puede automatizarse y ser más difíciles de corregir. Descartar estas causas anatómicas o funcionales, distinguiéndolas de la dislalia por inmadurez del desarrollo, es fundamental para realizar una intervención precoz y lograr su resolución. Tipos de dislalia infantil Dislalia funcional o evolutiva: Es la más frecuente. Se caracteriza por el mal funcionamiento de los órganos implicados en la articulación de los fonemas. Algunos ejemplos serían los cambios de fonemas al hablar como la “R” por la “S” o la “S” por la “Z”. Todos los niños presentan este tipo de alteraciones en los primeros años de su vida, pero es a partir de los cuatro años cuando se puede hablar de dislalia. Dislalia orgánica: Este tipo de dislalia provoca una dificultad en el lenguaje debido a problemas orgánicos, que englobarían anomalías del sistema nervioso central o bien malformaciones de algún órgano del aparato fonador. Los trastornos asociados más frecuentes Disglosias: es un trastorno de la articulación de origen no neurológico, provocado por malformación o lesión de los órganos fonatorios. Disartrias: es un trastorno del sistema nervioso central y se caracteriza por una pérdida del control motor. Dislalia audiógena. El niño pronuncia mal porque no oye bien, es decir, el origen es un problema auditivo. Si el niño no oye correctamente, no es capaz de reproducir los sonidos bien. Por eso es tan importante el screening universal de la audición mediante los potenciales evocados en los neonatos. ¿Cómo podemos identificar la dislalia en el niño? Los niños empiezan a hablar con una mala pronunciación , cometiendo errores en fonemas y estructuras gramaticales y, evidentemente, es totalmente normal. La madurez, el crecimiento y la gran capacidad de aprender hacen que, en unos años, su lenguaje sea pulido y correcto. Es a partir de los tres años cuando hay una mejora significativa en la pronunciación y en la organización del lenguaje, por lo tanto, a partir de esta edad, los niños se expresan de manera fluida y se les entiende perfectamente. Sospecharemos que un niño presenta una dislalia que requiera intervención cuando la evolución del niño no es la esperada en la pronunciación y articulación de las palabras. ¿A quién debemos acudir? Si se sospecha, desde la familia o la escuela, la presencia de dislalia, el profesional que nos puede evaluar y proponer un tratamiento adecuado es el logopeda . Es importante insistir en la importancia de la atención temprana y del diagnóstico precoz para evitar la automatización de la mala articulación, los problemas de socialización o burlas derivados de este y el daño en la autoestima que esto puede producir. ¿Cómo se trata? No es un trastorno grave, pero debemos corregirla a tiempo para evitar problemas de comportamiento o conducta . El especialista adecuado es el logopeda, quien diagnosticará y planificará un tratamiento adecuado para cada paciente.
Estimular la Memoria Secuencia Auditiva
Artículo especializado
Estimular la Memoria Secuencia Auditiva
El lenguaje forma parte de un proceso de aprendizaje muy complejo.  Para desarrollar un correcto aprendizaje del lenguaje son necesarias varias habilidades y, entre ellas, la memoria juega un papel fundamental. La capacidad memorística es fundamental para recordar lo que oímos, poder aprenderlo y repetirlo. Tanto la memoria como la atención son las habilidades que permitirán afianzar el aprendizaje verbal del lenguaje para, posteriormente, poder acceder a otros escenarios más complejos, como la lecto-escritura . Conozcamos más acerca de la memoria secuencial auditiva. ¿Qué es la memoria? Es la capacidad de almacenar y recuperar eficazmente la información que hemos recibido por los órganos de los sentidos. Su almacén está en la corteza cerebral. La memoria a largo plazo reside en una estructura que se llama hipocampo y, la memoria a corto plazo (aquello que olvidamos rápidamente porque “no lo necesitamos para siempre”) reside en el córtex prefrontal. ¿Qué es la memoria secuencial auditiva? La memoria auditiva es a la capacidad de almacenar y recordar la información que se presenta de forma oral de manera secuencial. Se define como la capacidad y habilidad para recordar y repetir series de estímulos sonoros (palabras o frases) de diferente longitud y en el orden exacto. Un fallo en la memoria auditiva, puede implicar una dificultad en la comprensión del lenguaje oral. Del mismo modo, una dificultad en esta área, podría afectar el proceso de adquisición de la lectoescritura, donde la memoria verbal juega un papel muy importante. ¿Cómo funciona el cerebro cuando recibe un mensaje? El mensaje o las palabras que llegan a nosotros por la vía auditiva se almacenan para poder, posteriormente, codificarse y analizarse. El cerebro emite una respuesta al estímulo auditivo (verbal o motora). En el caso de que la respuesta sea verbal, la memoria auditiva, si funciona correctamente, nos ayuda a elaborar correctamente una frase con las palabras adecuadas (que el cerebro ha almacenado previamente, fruto del proceso de aprendizaje del lenguaje). ¿Y cómo se relaciona con la lecto-escritura, entonces? Para que una palabra escrita se almacene en nuestro cerebro, es necesario reconocer cada uno de los sonidos que la componen y realizar una correcta codificación de la misma. Un fallo en la memoria auditiva puede causar una mayor dificultad para este proceso de almacenaje. Evaluación de la memoria secuencial auditiva Los logopedas pueden evaluar esta parte de la memoria para descifrar las causas de un problema del lenguaje. Se pasan unas pruebas estandarizadas que evalúan de forma objetiva esta habilidad. Consisten en la repetición de ítems o palabras que se presentan oralmente de forma secuencial y cada vez de mayor dificultad. Si se detecta algún problema en la memoria secuencial auditiva, podemos trabajarla con diferentes ejercicios y tareas. ¿Qué dificultades plantea la alteración en la memoria secuencial auditiva? Las personas con algún tipo de discapacidad auditiva pueden tener afectada este tipo de memoria. Esto les genera dificultades para recordar la codificación auditiva de sonidos o palabras. Además, sólo son capaces de entender los estímulos auditivos cuando están en un modo de escucha activa. Pueden representar un problema muy importante para estas personas recordar la secuencia correcta de una historia, el orden de los días de la semana o los meses del año, recordar números de teléfono o deletrear palabras. Cuando un niño experimenta dificultades en la memoria secuencial auditiva, es muy probable que presente menor rendimiento escolar . Podemos sospecharlo si observamos estas dificultades: Dificultad en recordar órdenes verbales. Dificultad en reproducir series auditivas después de escucharlas. Dificultad en recordar los hechos del día o la semana anterior, en el orden correcto. Dificultad en recordar la secuencia correcta de una historia, poema, canción o cuento que ha escuchado. Dificultad en el almacenamiento y recuperación de la información. Dificultad en recordar el orden de los días de la semana, las estaciones y meses del año. Dificultad en el deletreo oral de las palabras o números de teléfono. Ejercicios para estimular y mejorar la memoria secuencial auditiva Proponemos algunos ejercicios para trabajar este tipo de memoria relacionada con el lenguaje. Lo ideal sería realizar sesiones cortas de 20-30 minutos como mínimo tres veces a la semana. La clave para mejorar la memoria auditiva consiste en mejorar la capacidad de retención y almacenaje, pudiendo de esta manera hacerla más eficaz. Cuanto más usamos un circuito neuronal, más fuerte se hace, y esto es aplicable, también a la memoria secuencial auditiva. Repetición secuencial de palabras : el profesional presenta un determinado número de palabras y el niño o adulto debe repetirlas siguiendo el mismo orden. Cada vez la complejidad es mayor en función de la evolución del paciente. Repetir sonidos aislado de forma secuenciada . Jugar al Simon. Es un juego de luces y sonidos. Simon propone una secuencia de estímulos sonoros que deben ser repetidos en el orden adecuado para poder pasar al siguiente nivel. Realizar secuencias de frases. En este ejercicio se pueden dar una serie de órdenes al paciente para que las realice de manera ordenada, tal y cómo se le han dicho. Sonidos encadenados: el paciente debe producir los sonidos correspondientes a la imagen que ven en una lámina. Para aumentar la dificultad, podemos tapar una imagen e intentar que recuerde la secuencia. Trabajo con música y ritmos : repetir un ritmo o una melodía puede estimular este tipo de memoria. Memorizar poemas cortos, rimas y trabalenguas.
Qué sabemos de la Dislexia
Artículo especializado
Qué sabemos de la Dislexia
Posiblemente habrás oído hablar de la dislexia en alguna conversación entre padres del colegio, amigos o familiares y te ha picado la curiosidad por saber más acerca del tema y, estar atento de paso a la evolución y desarrollo de tus propios hijos. Es una buena idea, ya que muchas veces el único referente de sospecha para el pediatra es la indicación de la familia. En la reciente publicación de la edición actualizada del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), la dislexia se incluye dentro del grupo de Trastornos del Aprendizaje definidos como un “ desorden en uno o más de los procesos básicos que involucran la comprensión oral y escrita del lenguaje”.   Se da en personas con un desarrollo cognitivo o un nivel de inteligencia normal o alto, que no padecen alteraciones sensoriales perceptibles y que han recibido una instrucción adecuada. No se debe confundir la dislexia con la tartamudez o disfemia . Este último es un trastorno de la comunicación (no un trastorno del lenguaje), que se caracteriza por interrupciones involuntarias del habla que se acompañan de tensión muscular en cara y cuello, miedo y estrés, debido a la interacción de determinados factores orgánicos, psicológicos y sociales. ¿Afecta a mucha gente? Las personas con dislexia constituyen el 80% de los diagnósticos de trastorno del aprendizaje , y corresponden a un 2-8% de los niños escolarizados. Si alguno de los padres ha sufrido este trastorno, la probabilidad de padecerlo los hijos es mayor que en la población general (ocurre en el 60% de los casos). Hay mayor porcentaje de niños afectados que de niñas. ¿Por qué se produce? Existen factores hereditarios que predisponen a padecer dislexia. Sin embargo, aún no están claros todos los factores que podrían estar implicados en el curso del trastorno. Sí se ha podido comprobar que los disléxicos no utilizan las mismas partes cerebrales que los no disléxicos.  El fallo cognitivo que condiciona la dislexia es una alteración de las capacidades fonológicas (la conciencia fonológica es el conocimiento que tenemos las personas para dividir el habla y la escritura en estructuras cada vez más pequeñas). Signos y síntomas de la dislexia La dislexia se da en niños con buena capacidad para aprender, siempre que se encuentren en un entorno bien estimulado. No obstante, es un importante factor de desinterés por el estudio, de calificaciones bajas y/o fracaso escola r, falta de asistencia a la escuela y, en definitiva, de abandono escolar. Los signos de la dislexia pueden variar a medida que el niño crece. En general, estos trastornos se observan por primera vez cuando el niño está aprendiendo a leer , aunque pueden estar latentes desde mucho antes. Al mismo tiempo, puede ocurrir que la dislexia no se diagnostique hasta muchos años después. Por ejemplo, es común que los niños que tienen un alto cociente intelectual compensen la patología y ésta pase desapercibida hasta que las exigencias de comprensión de la escuela aumentan. Existen ciertas características clínicas que se presentan siempre y que es necesario observar especialmente: Dificultades en el lenguaje escrito. Dificultades en la escritura. Serias dificultades con la ortografía. Lento aprendizaje de la lectura. Dificultades para aprender y escribir segundas lenguas. Otros síntomas pueden ser: Dificultades para seguir instrucciones y secuencias complejas de tareas Problemas de comprensión de textos escritos Dificultades en el lenguaje hablado Confusión entre derecha e izquierda Problemas con el ritmo y los lenguajes musicales, etc. Es frecuente que los niños que padecen dislexia tengan antecedentes de trastornos de desarrollo del habla (dislalia…), acompañados de problemas de adaptación social , así como problemas emocionales y de conducta. Con bastante frecuencia, la tendencia familiar y de muchos profesores, es la de considerar que el niño padece un mero retraso evolutivo (o intelectual en casos graves), o bien, más frecuentemente, tienden a considerarlo un ‘ vago ’ y ello se le reprocha continuamente. Esta conducta tiene consecuencias funestas para la personalidad del niño, que se rebela frente a la calificación con conductas disruptivas para llamar la atención o, por el contrario, se hunde en una inhibición y pesimismo cercanos o inmersos en la depresión. OTROS TRASTORNOS EN LAS DIFICULTADES ESPECÍFICAS DE APRENDIZAJE (DEA) ASOCIADAS A LA DISLEXIA Disgrafía: dificultad específica para aprender a escribir correctamente. Disfasia: falta de coordinación de las palabras. Dispraxia : falta de coordinación en los movimientos. Discalculia: trastorno relacionado con las habilidades aritméticas. Dismapia: dificultad para leer los mapas y encontrar lugares, relacionado con la confusión de los puntos cardinales o con la orientación espacial. TDAH: trastorno de déficit de atención e hiperactividad. Trastornos emocionales y conductuales. Las investigaciones de los últimos años hablan de dislexia como un síndrome que se manifiesta de múltiples formas o tipos diferentes, en función de muy diversos factores. ¿Cómo se diagnostica? Aunque la sospecha inicial pueda tenerla la familia o el profesorado, debe ser un profesional escolar (psicólogo, pedagogo o psicopedagogo) quien haga el diagnóstico. La evaluación se realiza por medio de pruebas estandarizadas (test) que verifiquen la existencia de dicho trastorno (por ejemplo, Test fonológico, Test de vocabulario de Boston , Batería de Evaluación de los procesos lectores en Educación Primaria, Test para la detección de Dislexia en niños, etc). Cabe destacar que el diagnóstico es una tarea compleja. El proceso incluye, de una forma íntimamente relacionada, la exploración médica (cuya finalidad es descubrir los posibles trastornos neurológicos y/o sensoriales que podrían incidir en el problema), la exploración psicológica (que pretende analizar el nivel aptitudinal y la dinámica de la personalidad) y la exploración pedagógica (que persigue detectar la madurez lecto-escritora y el grado de instrucción). Los test lingüísticos deben acompañarse de un test de inteligencia general. Tratamiento Aunque la dislexia tiene su origen en una disfunción cerebral , la reeducación permite mejorar y corregir muchos de estos errores. Aunque deben ser los especialistas los que apliquen las medidas terapéuticas orientadas a reeducar (logopedas, profesorado especializado en apoyo escolar, psicólogos, psicopedagogos…), los padres y la familia cercana también juegan un papel importante en el hogar. En cuanto al pronóstico, hay acuerdo en que, cuanto antes se empiece el trabajo rehabilitador, menores van a ser las consecuencias. ¿CÓMO PUEDO AYUDAR EN CASA? Dado que estos niños tienen dificultades escolares es necesario potenciar su autoestima , haciéndoles partícipes de sus avances y logros, sin enfados ni presiones. A estos niños no les motivarán los sobornos, amenazas o súplicas “para que haga un esfuerzo”. Con frecuencia sienten rechazo por los deberes y las tareas de lectura y escritura, por lo que es aconsejable buscar juegos o métodos interactivos de ordenador.  En la Red existen gran cantidad de páginas web y blogs que trabajan la reeducación. Compartir con ellos juegos que ayudan a adquirir una buena conciencia fonológica y a mejorar los errores. Algunos ejemplos pueden ser: Jugar a hacer Sopas de letras. El juego del Veo, veo, ¿qué ves?: un objeto que lleva dos letras “a”... Adivinanza de palabras:  p.ej. p____a (pelota). Dar palmas por cada palabra hablada. Dar palmas por cada sílaba de una palabra. El juego de “De la Habana ha venido un barco cargado de…“palabras que empiecen por R” A nivel escolar, el profesor cualificado debe adaptar el programa de estudios a las necesidades educativas específicas del niño, lo que permitirá desarrollar su confianza en sí mismo, su motivación y las estrategias de asimilación necesarias para que pueda aprender.
Ejercicios para Trabajar la Pronunciación de las Letras
Artículo especializado
Ejercicios para Trabajar la Pronunciación de las Letras
¿Es tu pronunciación perfecta e impecable? ¿Crees que puedes mejorar la articulación de tu idioma materno o de tu segunda lengua? Casi seguro que la respuesta es sí. Hablar como un locutor radiofónico requiere de entrenamiento y práctica. Aquí vamos a compartir algunos consejos para mejorar la pronunciación. ¿Qué es la pronunciación? Es la manera en que una palabra se articula fonéticamente en un idioma determinado. Muchas personas (niños y adultos) tienen problemas de pronunciación, en ocasiones, ambientales, es decir (han aprendido mal a pronunciar ciertos fonemas y palabras) o bien por problemas anatómicos (frenillo corto o hipotonía de los músculos de la cara). Causas de una mala pronunciación en niños Su nombre científico es dislalia y significa, tal cual, mala pronunciación. Las causas que pueden llevar a un niño a un trastorno del habla son las siguientes: Retraso fonológico : no existe un problema articulatorio, si no que el niño simplifica los sonidos porque no puede producir los más complejos de su lengua materna. Es un retraso del desarrollo del habla. Trastornos fonéticos : se debe a que el niño no adquirió, correctamente, los patrones de movimiento necesarios para la producción de algunos sonidos. Esto se traduce en que el niño no mueve los músculos del aparato fonatorio (cara, boca y lengua) como debería y comete omisiones, sustituciones y distorsiones de algunos fonemas. Alteraciones físicas y anatómicas : algunas malformaciones en los órganos que intervienen en el habla pueden impedir pronunciar algunos sonidos. También lesiones en el sistema nervioso pueden ocasionar alteraciones en el movimiento y coordinación de los músculos implicados en la articulación del lenguaje. Entre estas alteraciones podemos encontrar: labio leporino, mala oclusión dental o frenillo lingual corto. Problemas de dicción y cómo ejercitarla En los problemas graves de pronunciación se debe acudir a un profesional en el tema: el logopeda. Como todos podemos mejorarla, os dejamos un decálogo aplicable a cualquier lengua de manera divertida para mejorar sin darnos cuenta: Cantar : las canciones son perfectas para practicar la pronunciación. Primero escucha atentamente, lee la letra (para resolver dudas y entender bien el texto) y empieza a cantarla. Puedes cantar solo, apuntarte a un coro o en un karaoke con amigos. Sea cual sea la manera, cantar es un ejercicio estupendo para mejorar la dicción y, de paso, alegrarte el día. Además, aprender a cantar es una técnica excelente para aprender a no forzar la voz y respirar adecuadamente. Practicar con trabalenguas : aprenderte o leer trabalenguas es un método muy divertido para mejorar dicciones específicas de algún fonema en concreto: “s”, “gr”, “bl”… Puedes encontrar muchísimos en internet. Empieza leyéndolo lentamente y continúa repitiéndolo cambiando la velocidad o el tono. Leer del revés : las palabras largas son una buena herramienta para realizar este ejercicio. Encuentra una palabra larga, de tres sílabas o más, y escríbela o léela del revés y pronúnciala en voz alta. Es una manera sencilla de realizar gimnasia con la lengua. No olvides que la lengua es un músculo. Un truco: te puedes grabar para escucharte y objetivar errores de dicción que sean susceptibles de mejorar. Leer en voz alta : escoge un poema, un texto teatral o uno narrativo y léelo en voz alta, dramatizando y entonando. Grabar este tipo de ejercicios es muy beneficioso para oírte y para mejorar, no sólo la dicción, sino también tu capacidad interpretativa. Para un ejercicio más intenso lee el mismo texto mordiendo un lápiz. Es una manera muy eficaz de relajar la musculatura de la cara y mejorar la dicción. Recita de memoria: en relación con el punto anterior, un sistema para mejorar la pronunciación y automatizarla sería aprenderte un texto o poema de memoria y declamarlo haciendo hincapié en una correcta pronunciación y dramatización. Puedes escuchar a algún actor de doblaje e imitarlo. Escucha activa: aprender por imitación, escuchar a “los grandes”, audiolibros o programas de radio que te gusten puede ser de gran ayuda para mejorar, no solo la pronunciación, si no el vocabulario y las estructuras gramaticales. Gimnasia facial : imita a los cantantes profesionales y realiza ejercicios de gimnasia facial para tonificar y relajar los músculos de la cara y la lengua. Inflar o desinflar las mejillas reteniendo el aire unos segundos, alternar el lado derecho y el izquierdo (se puede hacer lo mismo con agua). Abrir y cerrar la boca grande, masajear las mejillas y mover o girar la lengua en todas las direcciones, así como hacer tocar la lengua en todas las piezas dentales. Ejercicios respiratorios : puedes elegir un sonido y realizar inspiraciones y espiraciones nasales y bucales. Para fortalecer la musculatura y mejorar la dicción, y también realizar este tipo de ejercicios soplando pompas de jabón o bolitas de papel utilizando cañitas de tomar refrescos. Masticar chicle : si tenemos problemas de dicción asociados a una hipotonía o debilidad muscular, mascar chicle (sin azúcar) es un ejercicio delicioso para fortalecer la musculatura. Repetir sonidos y jugar con las sílabas : pa, pa, pa… Escoge una consonante y una vocal o dos consonantes (bl, pl, br…) y repítela, cambiando el tono (puedes ir de grave a agudo y al revés) o realizar el sonido más fuerte o más suave. Este es un ejercicio ideal para mejorar la articulación.
Orientaciones Sobre la Estimulacion del Lenguaje
Artículo especializado
Orientaciones Sobre la Estimulacion del Lenguaje
Si tienes hijos pequeños y te preocupa que estén adquiriendo la capacidad del lenguaje de una forma adecuada, te mostramos cómo identificarlo y te damos algunas orientaciones sobre la estimulación de su lenguaje. Muchas maneras de ayudarle Jugar con ellos Se puede estimular poderosamente el desarrollo del lenguaje de un niño/a mediante el juego de innumerables maneras: nombrando los distintos tipos de verduras de una cocinita, enumerando cada parte anatómica del cuerpo de un muñeco y señalándola, preguntando por los colores de las fichas , nombrando los animales que representan cada uno de los muñequitos o usando marionetas , entre otros muchos ejemplos. Las obras infantiles que usan marionetas o títeres favorecen el habla en los niños. En estos casos, sugerimos que los mismos personajes (títeres) interactúen con los niños. Esto llama poderosamente su atención y ayudará a que ellos se animen a hablar. Mostrar fotos o dibujos : ¿Quiénes son?; ¿Qué es eso?; ¿Qué están haciendo? Mostrarles fotos a los niños favorece su interés por la comunicación. Pueden ser dibujos de un libro de lectura infantil (sin letras) para que aprenda a decir qué objeto se muestra o pueden ser, por ejemplo , fotos , que se aconseja que sean de personas conocidas por ellos (familiares, por ejemplo) para que puedan relatar qué es lo que la familia está haciendo en esa fotografía o bien, quiénes son los que aparecen en dicha foto. Tras realizar estas simples preguntas el niño comenzará a hablar y, poco a poco, irá enriqueciendo su lenguaje. Cantar canciones Ello favorece el habla como medio de comunicación. Enseñar canciones infantiles ayuda a que los niños no sólo estimulen su sentido del oído y atención , sino que también promueve el desarrollo de la motricidad gruesa en el caso de que sean canciones indican que el niño deba acompañar con baile que suponga movimientos de brazos, piernas, manos, cabeza, etc. Contar cuentos A cualquier hora del día y también como rutina antes de acostarles. Esta buena práctica ayuda a que el niño se vaya relajando e interiorice, con la repetición, que se acerca la hora de ir a dormir. Leer un cuento a los niños de dos años en adelante ayuda a que, poco a poco, comiencen a comprender aquello que se les está contando y, a su vez, estimular el habla. No debe asombrarnos que los niños no respondan rápidamente a la comprensión de los relatos. Este es un proceso y, como tal, debemos facilitarles la tarea relatando cuentos que sean acordes a su edad. Y cuando su nivel semántico incluye un número considerable de palabras, es una buena práctica animarlos o invitarles a explicar ellos el cuento al adulto que se lo ha explicado previamente en decenas de ocasiones. ¿Qué cosas hemos de tener en cuenta a la hora de interactuar con ellos? Utiliza constantemente un  lenguaje claro y adulto , evitando los diminutivos y el lenguaje infantilizado (p.ej. sería adecuado decir: “Allí hay un perro” e intentar evitar expresiones tales como “allí hay un guau-guau”). No te anticipes a las respuestas , aunque el niño tarde en darlas. Respeta los tiempos . No interrumpas al niño cuando esté contando algo. Es muy importante respetar el ritmo personal de cada niño cuando se expresa. Si existe dificultad en nombrar algo en concreto con corrección, estimúlelo repitiendo pacientemente de forma constante y correcta la expresión. Si el niño comete errores en su lenguaje, no debemos ridiculizarlo con risas o burlas de los interlocutores. Acostumbra al niño a respetar el turno de palabra , animando a no interrumpir a los demás hasta que no hayan acabado su relato y así, con ello, enseñas al niño a que aprenda a escuchar.  Señales de alarma en la adquisición del lenguaje en nuestros hijos Será un síntoma de alarma que un niño/a de seis meses no emita sonidos, no sonría ante la voz de un adulto o no reaccione al ser llamado por éste.   También deberá preocupar el hecho de que un niño que haya cumplido el primer año de vida no emita ninguna sílaba ni señale con el dedo.  Otro aspecto a vigilar será si en un niño que ha cumplido los 18 meses no es capaz de reconocer personas u objetos (cuando se le muestran).  Debes de estar atento si un niño que ha cumplido los dos años no ha empezado a decir algunas palabras sueltas tales como mamá, papá, agua, pan o bien onomatopeyas como guau-guau; pío-pío, etc. o si, cumplidos los tres años, el niño no entiende una oración sencilla como “ tira la pelota ” y no emite dos palabras juntas que tengan sentido.  En caso de detectar alguna de estas señales es conveniente consultar con el pediatra, que puede valorará la necesidad de realizar terapia de estimulación del lenguaje , de forma específica a cada caso concreto, con la posibilidad de participación de diferentes facultativos especializados en diversas áreas (logopedia, pedagogía, psicología, neurología, pediatría, psiquiatría…).
El Desarrollo de la Morfosintaxis en un Niño
Artículo especializado
El Desarrollo de la Morfosintaxis en un Niño
Si tu hijo tiene entre dieciocho meses y dos años, podrás comprobar que empieza a construir frases muy simples de dos palabras (protofrases). Esta mínima organización gramatical es lo que llamamos el inicio de la morfosintaxis. Se va desarrollando a medida que el niño crece y madura, y podemos observar diferentes etapas. ¿Qué es la morfosintaxis? Este vocablo lo constituyen dos palabras distintas: Morfología: estudia la forma de las palabras y se ocupa de las distintas formas o variantes del significado de las palabras en una misma lengua. Sintaxis: estudia la relación recíproca que existe entre los elementos que conforman una estructura gramatical. El aprendizaje de la morfosintaxis nos permite co mprender el significado escrito y hablado del lenguaje. Es un proceso complejo y que requiere maduración y una correcta exposición. De ahí que sea tan importante leer y hablar muy claro y preciso a los niños desde temprana edad, sin modificaciones o simplificaciones del lenguaje innecesarias. Fases del desarrollo morfosintáctico infantil Etapa de pre lenguaje 0-6 meses: vocalizaciones no lingüísticas, balbuceo sin demasiada carga comunicativa. Suelen ser repeticiones que el bebé aprende en el entorno familiar. 6-9 meses: los balbuceos y vocalizaciones tienen una carga comunicativa importante y empiezan a adquirir  características del lenguaje tales como entonación, tono o ritmo. 9-10 meses: empieza una etapa de pre-conversación, es decir, la vocalización es mayor (incluso hay bebés que pueden empezar a decir alguna palabra) y buscan, mediante la entonación y el uso de ciertas vocalizaciones, la respuesta del adulto. 11-12 meses: la comprensión del lenguaje se dispara exponencialmente y comprende mucho vocabulario utilizado en el entorno familiar. Mejora mucho la vocalización, siendo más precisa en dicción, tono e intensidad.  Puede comunicarse con alguna palabra. Desarrollo sintáctico 12-18 meses: vocalizaciones no lingüísticas, balbuceo sin demasiada carga comunicativa. Suelen ser repeticiones que el bebé aprende en el entorno familiar. Aparecen las primeras palabras funcionales y un fenómeno llamado sobreextensión semántica; por ejemplo, emplea la palabra “vaca” para llamar a todos los animales. 18-24 meses: aparece la unión de dos palabras, las primeras oraciones negativas mediante el uso del “no” y las primeras interrogativas o preguntas muy simples con la utilización de una o dos palabras. 24-48 meses: es el periodo que se llama de “habla telegráfica”. El niño no utiliza artículos ni preposiciones ni tampoco al cien por cien flexiones de género o número. Ya es capaz de crear oraciones de tres o más palabras con la estructura: nombre-verbo-nombre (“perro bebe agua”). También emplea adverbios de lugar, y pronombres en primera y segunda persona. 2 años y medio a los 3: aparecen las primeras frases coordinadas con “y”, pronombres de primera, segunda y tercera persona. A los dos años usa perfectamente el “yo” y “tú”. A los tres años, el “él, ella”. 3 años a los 3 y medio : capacidad de estructurar oraciones más complejas y aparecen las primeras oraciones subordinadas con “pero” y “porque”. Últimas adquisiciones: estructuras sintácticas complejas 4 años y medio : ya puede utilizar estructuras gramaticales más complejas: oraciones pasivas, condicionales, circunstanciales… y va perfeccionando todo lo aprendido hasta el momento. Es capaz de usar la voz pasiva y las conexiones adverbiales. 5 años: domina el sistema gramatical básico con un incremento en el uso de los pronombres posesivos, adverbios, preposiciones, utilización correcta de la forma irregular de los verbos y la concordancia de los tiempos verbales. ¿Qué nos puede ayudar a desarrollar la morfosintaxis en el niño? Una herramienta excelente es el uso adecuado del lenguaje. Aquí tienes algunas estrategias: Hablar al bebé desde el nacimiento sin utilizar frases mal hechas o simples por el mero hecho de pensar, erróneamente, que así nos entenderá mejor. Es importante articular correctamente y darle la entonación correcta para dar mayor carga comunicativa al lenguaje empleado. Cantar canciones : es una forma fantástica de estimular el lenguaje, su aprendizaje y su comprensión de una manera lúdica y muy agradable. Leer cuentos: tener este hábito a diario es de las mejores “inversiones” que podemos hacer con nuestros hijos. Cuando son muy pequeños podemos utilizar libros con imágenes donde explicaremos qué ocurre en la historia de mil maneras y enfoques distintos. Cuando sean más mayores (o cuando el niño esté preparado e interesado) podemos leer cuentos cortos. El repetir y repetir el mismo cuento, para el niño es un placer. De esta manera, reforzamos el desarrollo de la morfosintaxis, así como la comprensión lectora y el aprendizaje de nuevo vocabulario. Crear ávidos lectores: cuando el niño aprende a leer por sí mismo, es un hábito inmejorable, animarle a que lea cada día. Esto no está reñido con la lectura en voz alta de los padres (actividad que gusta mucho a todas las edades). Crear historias imaginarias : hacer una rueda, empezar una historia y que el compañero de al lado la continúe; utilizar dados de escritura creativa o dibujos que “inspiren” la creación verbal o escrita de una historia. En esta actividad, estamos poniéndonos a prueba. Es una divertida manera de practicar la morfosintaxis en la clase o en familia. Si buscamos trabajar de manera más específica la morfosintaxis, podemos proponer al niño ejercicios como ordenar palabras para construir una frase , unir partes de enunciados o construir frases con los elementos que le entrañen mayor dificultad.      
Se Puede Aprender a Mejorar la Expresión Oral
Artículo especializado
Se Puede Aprender a Mejorar la Expresión Oral
Si bien es verdad que algunas personas nacen con el don de la elocuencia y una capacidad verbal elevada, otras deben aprenderla. Porque no hay peor profesor, médico, comercial o empresario que el que no sabe transmitir su mensaje correctamente por una deficiente expresión oral. La comunicación verbal es una necesidad y una característica fundamental del ser humano. Dominarla es un gran valor añadido, ya que nos permitirá comunicarnos con facilidad con los demás y podremos transmitir lo que deseemos de una forma amena y eficaz. Aprender algunas técnicas de expresión oral es clave. ¿Y por dónde empezamos? Aunque nunca es tarde para mejorar la expresión oral, los esfuerzos deben ir dirigidos a la etapa escolar. En las escuelas estadounidenses, por ejemplo, se alienta muchísimo al alumno a exponer en público . El ejercicio de defender una idea verbalmente o realizar presentaciones de los proyectos trabajados otorga un bagaje impagable para el alumno. Si nos acostumbramos a comunicar verbalmente de pequeños, nos resultará más fácil ser mejores comunicadores de adultos. Esta inversión intelectual en la infancia y adolescencia nos puede dar un valor añadido en una entrevista de trabajo, una ponencia en un congreso o en la presentación de tus ideas al jefe de la empresa. La competencia comunicativa es un bien escaso, pero está al alcance de todos, sólo debemos aprender ciertas técnicas y ponerlas en práctica. Primeros pasos en la comunicación oral La comunicación verbal es un fenómeno complejo y presente desde los primeros años de vida. Además, no sólo es un instrumento de comunicación, en el contexto de transmitir ideas o conocimiento, sino que también es una herramienta imprescindible para la socialización . Muestra de ello es la importancia de tener otras vías de comunicación como el lenguaje de señas para que las personas sordas o sordo-mudas puedan comunicarse con iguales. Las primeras semillas de la comunicación oral se siembran en la etapa de lactante . El bebé no sabe hablar, pero recibe muchísima carga de expresión verbal por parte de su familia. Hablar al bebé con la entonación correcta, el vocabulario adecuado y claro es la base de una excelente expresión oral futura. Además, a ello nos pueden ayudar las canciones, los cuentos y la lectura diaria. ¿Por qué y para qué trabajar la expresión oral en la escuela? Los currículums escolares enciclopédicos ya se nos han quedado cortos. Estamos educando a los niños para un futuro incierto donde, más allá de los conocimientos académicos, debemos desarrollar las habilidades personales . Entre ellas, la capacidad de comunicación. En esta área es importante resaltar que se deben fomentar y formar las dos vertientes de la misma: la formal y la informal. No olvidemos que el lenguaje oral está lleno de matices, de lenguaje no verbal y de muchísima improvisación. Ejercicios y recursos para mejorar la expresión oral en la escuela Tormenta de ideas ( brainstorming ) La riqueza de vocabulario, la capacidad de improvisación y el generar, rápidamente ideas, frases y argumentos ante un estímulo, es muy importante para un buen orador. Aquí la creatividad entra en juego y, realizar una tormenta de ideas es algo que la puede entrenar. Realizar conferencias Este aspecto de la expresión oral es mucho más formal. Debemos hablar sobre un tema trabajado. Entrenar este aspecto es fundamental para ser capaces de sintetizar la información y transmitirla de la manera más interesante y amena posible. Debatir sobre un tema Aquí se trabaja la espontaneidad y la capacidad de escuchar y entender al otro para poder rebatir o defender una idea. Si trabajamos con un grupo de alumnos, es ideal que se formen dos equipos o grupos y que cada uno defienda una postura determinada. Clase de ventas ¿Cómo podemos elaborar un discurso para convencer al otro de que compre mi producto? Se trabaja la creatividad de argumentar lo argumentable, de convencer al interlocutor y de poner en escena las mejores dotes de comunicación verbal y no verbal. El vendedor no improvisa, su discurso está cuidadosamente estudiado para que sus ventas sean un éxito. Tomar decisiones en asamblea El mejor comunicador es aquel que es capaz de escuchar al otro. Tomar decisiones en asamblea o por consenso obliga a escuchar y a elaborar una respuesta coherente y que pueda complacer o convencer a la mayoría. La improvisación también forma parte de esta actividad. Teatro El teatro es la máxima expresión artística de la comunicación verbal. Es una actividad basada en la dramatización, pero es ideal para trabajar la memoria, la dicción y la interpretación. La obra teatral puede ser escrita por los alumnos y bien declamar e interpretar una obra ya escrita. Juego de rol Ponerse en la piel del otro y asumir un papel, sin guión. Este juego, a parte de desarrollar la capacidad creativa y verbal, agudiza el ingenio y trabaja la empatía. No siempre es fácil ponerse en el lugar del otro pero, muchas veces, es necesario. Crítica de cine, literaria o teatral Ver una película, leer un libro y realizar una crítica verbal en clase. Las preguntas pueden ser dirigidas por el profesor o bien, podemos dejarlo todo a la improvisación de lo que surja. Es una manera de análisis muy amena para todos, porque cada uno expone su punto de vista al resto de la clase. Describir un cuadro o fotografía Poner palabras al arte gráfico, a la pintura y a la fotografía es una gran ejercicio para poner a prueba nuestra capacidad verbal y comunicativa. Acabar una historia, inventar un final El profesor lee un relato y los alumnos deben explicar el final que ellos han imaginado. Creatividad, imaginación e improvisación en estado puro. Jugar a ser periodistas de radio y televisión Montar un programa de radio o televisión es todo un reto pero, a la vez, muy divertido para todos. El guión establecido, los nervios del directo y la capacidad de comunicar a muchas personas. En este contexto podemos realizar entrevistas a personas de nuestro entorno o bien una rueda de prensa, donde todos preguntan y solo uno o dos alumnos responden.
Tipos y Diagnóstico Correcto de la Afasia
Artículo especializado
Tipos y Diagnóstico Correcto de la Afasia
A pesar de tratarse de un tecnicismo médico, la palabra afasia es una palabra bastante conocida en la población general, a diferencia de otros síntomas neurológicos quizás más relevantes. ¿Te suena? Si no es así, aquí despejamos tus dudas. ¿Qué es? La afasia es un trastorno del lenguaje que se produce como consecuencia de una lesión cerebral. Puede afectar a la lectura, la escritura, la expresión o la comprensión . Sería, pues, una dificultad adquirida para hablar correctamente (en un paciente que previamente hablaba con normalidad). Hemos especificado el término “adquirida” para diferenciar la afasia de la disfasia o trastorno específico en la adquisición del lenguaje inicial (en este caso se detecta en la infancia dado que el niño es incapaz de comprender y/o expresarse desde el inicio). La afasia puede ser debida a muy diferentes causas entre las que debemos mencionar: accidente cerebrovascular (infarto, ictus, hemorragia), un traumatismo craneoencefálico, una infección cerebral, un tumor o un proceso degenerativo central, etc.  Según la región del cerebro lesionada tendremos diferentes tipos de afasia. ¿Qué traducción tendrá la ubicación de la lesión? El área cerebral lesionada originará un trastorno sensorial, un trastorno motor o ambos. ¿Cuáles son los principales tipos de afasia? Afasia expresiva: el paciente sabe lo que quiere decir, pero no puede manifestarlo. No puede emitir sonidos articulados o, a lo sumo, produce sonidos indiferenciados ininteligibles. Afasia receptiva o de comprensión: el paciente no interpreta la palabra que recibe. No entiende lo que escucha o lee. Afasia anómica : tiene dificultad para encontrar el término correcto de las cosas. Es el trastorno afásico más común. Los pacientes que la sufren emplean, de forma frecuente, circunloquios (expresiones compuestas por muchas palabras para expresar algo que hubiera podido decirse con una sola o muy pocas palabras) con la finalidad de suplir el nombre que no consiguen hallar. Afasia global: el paciente no puede hablar ni entender ni leer o escribir. Este término se emplea cuando están gravemente afectadas las funciones expresivas y receptivas del lenguaje. Los pacientes que la sufren tienden a la depresión por su imposibilidad comunicativa y su afectación motora añadida (hemiplejía derecha). La lesión cerebral que padecen es extensa. Afasia de conducción: El lenguaje espontáneo es fluido con la comprensión relativamente preservada. Tienen problemas para la discriminación fonémica, la comprensión de frases y, sobre todo, gran dificultad para la repetición. La lesión radica a nivel temporal. Desde el punto de vista clínico podríamos mencionar dos formas relevantes de afasia merecedoras de especial atención: la afasia de Broca y la afasia de Wernicke: Afasia de Broca (motora) La afasia de Broca se caracteriza por una expresión verbal muy afectada y una comprensión aceptable , aunque también afectada. Estos pacientes tienen imposibilidad de producción verbal fluida y suelen emplear frases cortas con gran esfuerzo. También suelen estar alteradas la denominación (búsqueda del nombre de las cosas), la lectura y la escritura. La lesión radica a nivel frontal izquierdo , donde se ubica la llamada área de Broca.  La mayoría de pacientes presentan un déficit motor, más o menos grave, del hemicuerpo derecho. El paciente es consciente de las limitaciones en su expresión verbal por lo que habla poco y emplea una gramática simple (tipo telegráfico), sin frases elaboradas. Sin embargo, su comprensión del lenguaje es casi normal. Afasia de Wernicke (sensorial) Se trata de un trastorno de la comprensión. La producción lingüística es fluida y abundante pero incoherente . El lenguaje carece de significado por el empleo masivo de las llamadas parafasias fonémicas (reemplazan una palabra por otra fonéticamente similar pero conceptualmente diferente). Por ejemplo, en lugar de decir tapiz dicen lápiz por lo que cambia absolutamente el concepto de la frase haciéndose difícil su comprensión. No son conscientes de sus errores gramaticales. Se produce por lesión de áreas temporo-parietales donde está ubicada el área de Wernicke. Estos pacientes no presentan déficit motor dado que su lesión cerebral no afecta al área cerebral que controla el movimiento. ¿Cómo abordarla? El estudio de cualquier afasia debe llevarse a cabo por la especialidad de Neurología. Ante la detección de problemas en el lenguaje se realiza una historia clínica detallada . Es importante indagar la forma de inicio del cuadro y su instauración, así como la presencia de otras posibles alteraciones como las motoras. Es necesario un estudio mediante pruebas diagnósticas de imagen y test de valoración personal para la confirmación del diagnóstico y la identificación de la posible causa, así como la ubicación del área lesionada. Ante un caso de afasia se recomienda un tratamiento rehabilitador integral , debiendo abordarse no sólo la recepción y expresión del lenguaje hablado, sino también sus problemas motores, distímicos o afectivos (derivados al apreciar su dificultad de comunicación).
Cómo Escoger el Mejor Centro Médico
Artículo especializado
Cómo Escoger el Mejor Centro Médico
Vamos a ser prácticos en nuestra exposición. Ante una patología que pueda requerir varias visitas médicas de control y la realización de pruebas diagnósticas frecuentes lo deseable es que te controles en un centro médico cercano a tu domicilio. Es un privilegio que puedas realizarte las pruebas diagnósticas en el mismo centro médico donde te visitará posteriormente el especialista pues podrá acceder a las pruebas en la siguiente visita sin arriesgarse a que no las haya recibido a tiempo. Sin embargo, ello no es posible en todas las localidades, y es entonces cuando tenemos que plantearnos elegir un centro médico que cumpla la mayoría de nuestras expectativas . Equipo sanitario y técnico Que cuente con un equipo sanitario y técnico excelente en todos los aspectos que podamos necesitar es uno de los principales motivos para la elección del centro médico. ¿Qué podemos exigir como usuarios? Podríamos renunciar a muchas de las cualidades que mencionaremos a continuación, pero no a la dotación técnica y profesional del centro sanitario que debe pasar por diferentes aprobaciones. Un hospital privado es mucho más que una habitación propia, luminosa, amplia y con buenas vistas y un menú a la carta (ambas situaciones exquisitas, por supuesto). Cuando debemos ingresar en un hospital por un problema de salud nos reconfortará saber que estamos en un centro médico con tecnología puntera (en el propio centro). Ello nos evitará desplazamientos en ambulancia para realizarnos pruebas en otros centros concertados) y un equipo médico especializado en nuestra patología y actualizado. Por supuesto, el resto de equipo sanitario: enfermería, auxiliares de clínica, celadores, técnicos, etc. debe mantener el mismo nivel de calidad, por así decirlo. Queremos recibir el mejor de los cuidados desde el punto de vista médico y humano . Queremos poner nuestro problema médico en manos de un equipo multidisciplinar que estudie nuestro caso y lo valore desde los diferentes enfoques terapéuticos ofreciéndonos el tratamiento personalizado más indicado.  Enfatizando la relevancia del tratamiento valoraremos que la clínica disponga de muchas especialidades médicas, quirófanos, uci y equipos de radiodiagnóstico de alta tecnología: gammacámaras, TAC, resonancia magnética, mamógrafo, ecografía… Qué más valoramos Desde el recepcionista o la administrativa a nuestra llegada al centro, ya que el trato sea impecable. En ese momento de tensión ante una visita médica anhelamos, como usuarios, recibir una atención exquisita (nos cuesta tolerar una falta de empatía, simpatía y cordialidad en ese momento). En la sala de espera necesitaremos confort con sofás cómodos, buena temperatura ambiental, poco ruido y un ambiente tranquilo. Por supuesto, esperamos que la espera no sea excesiva (aquí añadiremos que tampoco nos gusta que al programar la visita nos indiquen baja disponibilidad de horas). La apariencia externa es la primera impresión que recibimos como pacientes al acceder a un centro médico. No podemos negar que una superficie amplia y luminosa con correctas indicaciones, ascensores, parking en el mismo edificio y, obviamente, una limpieza absoluta ser nuestros principales requisitos para sentirnos confortables. Claro está, también valoraremos que disponga de muchas camas . La privacidad de una habitación individual será valorada y preciada entre los ítems de calidad. Una habitación amplia, luminosa, con vistas, cama para acompañante (normalmente es el sofá reconvertido), taquilla grande y con llave, baño impecable… Agradeceremos una limpieza frecuente y una asistencia relativamente rápida cuando lo solicitemos. Una variedad amplia en el menú sería lo deseable, aunque podemos encontrarnos con restricciones de salud que nos impedirían disfrutarlo. Aunque hemos expuesto todas las cualidades que valoramos como usuarios en un centro hospitalario tengo que confesarte que, en la mayoría de encuestas se da prioridad a la resolución y manejo de la patología médica frente a la propia instalación hospitalaria, si bien es justamente ese ítem el que marca la diferencia más acusada entre la sanidad pública y la privada. Debemos tener siempre presente que nuestros mejores expertos se han formado en nuestras universidades y han hecho la residencia en nuestros hospitales públicos, donde han tenido la oportunidad de formarse en su especialidad. Es cierto que, posteriormente, debemos imponernos una actualización frecuente para estar al día en los avances médicos. Quizás optemos, incluso, por acotar nuestra práctica clínica a una determinada parcela de nuestra especialidad, pero siempre pensando en nuestro paciente como principal beneficiario de nuestro saber. Con esa motivación abrimos la puerta de nuestra consulta cada día.