Entrar
  1. Savia
  2. Contenidos de salud
  3. Artículos Especializados

Artículos Especializados

Efectos de la Contaminación en Salud
Artículo especializado

Efectos de la Contaminación en Salud

¿Te has sentido alguna vez angustiado/a cuando, escuchando las noticias por televisión en las que te informaban de un nuevo caso de accidente/desastre medioambiental o, simplemente, de los elevados niveles de polución en una u otra ciudad concreta, te has preguntado qué efectos  nocivos tiene todo esto sobre tu salud? Aquí te exponemos los efectos que representa la contaminación del medio (también llamada “epidemia invisible”) en tu salud, porque existen evidencias científicas rotundas en la conexión causal entre determinadas enfermedades graves y ciertos agentes químicos ambientales. A modo de introducción… Principalmente, la salud viene definida por dos grandes factores: Los factores genéticos: la herencia genética que recibimos de nuestro padre y de nuestra madre. Los factores adquiridos : corresponderían al efecto que provoca el ambiente que nos rodea sobre nuestro organismo, así como otros aspectos, como los hábitos de alimentación, ejercicio físico, ocio, sueño, etc… Este segundo punto es el que explicaría cómo la contaminación ambiental, de los suelos, las aguas o los alimentos que ingerimos puede repercutir finalmente en la generación de enfermedad. Además de ello, comporta también un importante coste económico y repercusión en la sostenibilidad medioambiental. De hecho, los daños provocados por estos tóxicos son de tal magnitud que pueden considerarse incalculables. Tóxicos Se estima que, en el día a día (a nivel de hogares, de puestos de trabajo, al aire libre…), el ser humano está expuesto a miles de sustancias químicas , siendo un tanto por ciento elevado sospechosas de toxicidad. La realidad es que todavía no se conoce con seguridad el nivel de peligrosidad de muchas sustancias utilizadas cotidianamente. Algunos ejemplos, siendo la lista muchísimo más amplia, serían los siguientes: Sustancias químicas industriales (bifenilos, ftalatos, parafinas cloradas, alquifenoles, parabenos…). Subproductos de la cloración de las aguas, los trihalometanos. Los plaguicidas (los ciclodienos clorados, carbamatos, triazinas, etc…) y pesticidas. Metales pesados, como por ejemplo el plomo o el mercurio. Las dioxinas, los furanos, etc. El tributilestaño (TBT)… Los contaminantes persistentes y bioacumulativos, una vez penetran en nuestro cuerpo, circulan por la sangre y se almacenan en algunos tejidos , con especial afinidad por el tejido graso, de ahí que se encuentren niveles de contaminación más altos en las personas obesas y en las mujeres (mayor proporción de tejido graso corporal con respecto al varón) así como en los ancianos, por mayor tiempo de exposición y acumulación. Alarmantemente, en algunos estudios científicos realizados, hasta el 100% de las personas analizadas en el mismo presentaban niveles considerables de compuestos tóxicos persistentes. TE INTERESA Es probable que la exposición continuada y mantenida a determinados contaminantes durante toda la vida , aunque sea en proporciones bajas, sea más nociva para nuestro cuerpo que las exposiciones puntuales intensas. Riesgos para la salud Efectos de neurotoxicidad (afectación de las funciones neurológicas sensoriales, cognitivas o motoras o generación de defectos de tubo neural), especialmente considerables en aquellas personas más vulnerables como son los niños, que se hallan en desarrollo, o las mujeres embrazadas. Efectos endocrinos (disfunciones hormonales tiroideas, diabetes…) y reproductivos (malformaciones de órganos, infertilidad…). Efectos respiratorios: en España, más del 80% de la población respira un aire impuro que supera los niveles recomendados en este ámbito por la organización mundial de la salud (OMS). Efectos cardiovasculares (cardiopatía isquémica, accidentes vasculares cerebrales…). Efectos de inducción tumoral (efectos cancerígenos como, por ejemplo, el cáncer de mama, de vejiga, pulmón o piel, entre tantos otros). Efectos genéticos (efectos mutagénicos sobre generaciones venideras, transmitidas por los cromosomas de padres a hijos). Prevención A pesar de los numerosos esfuerzos por crear campañas de prevención y diagnóstico precoz de enfermedades por parte de las instituciones sanitarias no parece que se haya tomado conciencia colectiva , todavía, de la magnitud del problema de salud pública que generan los contaminantes ambientales. Ya en 1972, la Conferencia de Naciones Unidas elaboró y publicó el “Programa de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente”. En el año 1990, la OMS (Organización Mundial de la Salud) publicó la “Carta Europea sobre medio y salud”. Sería muy aconsejable la elaboración de campañas preventivas a nivel globa l, con implicación de todos los gobiernos mundiales, en la generación de programas de salud colectivos centrados en la prevención de estos riesgos. No existen fronteras para los tóxicos y éstos se ven dispersos a nivel global. La UE (Unión Europea) plantea la conveniencia de la creación de registros epidemiológicos, de ámbito en todo el territorio europeo, de personas con padecimiento de enfermedades vinculadas a contaminantes medioambientales. Ni qué decir que serían ideales las c ampañas de información y sensibilización dirigidas a la población general. Otro punto importante a tener en cuenta es la necesidad de invertir más recursos económicos en la formación académica de los profesionales sanitarios que están a primera línea de atención al paciente, fomentando la concienciación y dotación de conocimientos médicos con respecto a estos problemas de salud, que les permitan abordarlos de forma eficiente en el día a día de sus consultas.
Cómo Escoger el Mejor Centro Médico
Artículo especializado

Cómo Escoger el Mejor Centro Médico

Vamos a ser prácticos en nuestra exposición. Ante una patología que pueda requerir varias visitas médicas de control y la realización de pruebas diagnósticas frecuentes lo deseable es que te controles en un centro médico cercano a tu domicilio. Es un privilegio que puedas realizarte las pruebas diagnósticas en el mismo centro médico donde te visitará posteriormente el especialista pues podrá acceder a las pruebas en la siguiente visita sin arriesgarse a que no las haya recibido a tiempo. Sin embargo, ello no es posible en todas las localidades, y es entonces cuando tenemos que plantearnos elegir un centro médico que cumpla la mayoría de nuestras expectativas . Equipo sanitario y técnico Que cuente con un equipo sanitario y técnico excelente en todos los aspectos que podamos necesitar es uno de los principales motivos para la elección del centro médico. ¿Qué podemos exigir como usuarios? Podríamos renunciar a muchas de las cualidades que mencionaremos a continuación, pero no a la dotación técnica y profesional del centro sanitario que debe pasar por diferentes aprobaciones. Un hospital privado es mucho más que una habitación propia, luminosa, amplia y con buenas vistas y un menú a la carta (ambas situaciones exquisitas, por supuesto). Cuando debemos ingresar en un hospital por un problema de salud nos reconfortará saber que estamos en un centro médico con tecnología puntera (en el propio centro). Ello nos evitará desplazamientos en ambulancia para realizarnos pruebas en otros centros concertados) y un equipo médico especializado en nuestra patología y actualizado. Por supuesto, el resto de equipo sanitario: enfermería, auxiliares de clínica, celadores, técnicos, etc. debe mantener el mismo nivel de calidad, por así decirlo. Queremos recibir el mejor de los cuidados desde el punto de vista médico y humano . Queremos poner nuestro problema médico en manos de un equipo multidisciplinar que estudie nuestro caso y lo valore desde los diferentes enfoques terapéuticos ofreciéndonos el tratamiento personalizado más indicado.  Enfatizando la relevancia del tratamiento valoraremos que la clínica disponga de muchas especialidades médicas, quirófanos, uci y equipos de radiodiagnóstico de alta tecnología: gammacámaras, TAC, resonancia magnética, mamógrafo, ecografía… Qué más valoramos Desde el recepcionista o la administrativa a nuestra llegada al centro, ya que el trato sea impecable. En ese momento de tensión ante una visita médica anhelamos, como usuarios, recibir una atención exquisita (nos cuesta tolerar una falta de empatía, simpatía y cordialidad en ese momento). En la sala de espera necesitaremos confort con sofás cómodos, buena temperatura ambiental, poco ruido y un ambiente tranquilo. Por supuesto, esperamos que la espera no sea excesiva (aquí añadiremos que tampoco nos gusta que al programar la visita nos indiquen baja disponibilidad de horas). La apariencia externa es la primera impresión que recibimos como pacientes al acceder a un centro médico. No podemos negar que una superficie amplia y luminosa con correctas indicaciones, ascensores, parking en el mismo edificio y, obviamente, una limpieza absoluta ser nuestros principales requisitos para sentirnos confortables. Claro está, también valoraremos que disponga de muchas camas . La privacidad de una habitación individual será valorada y preciada entre los ítems de calidad. Una habitación amplia, luminosa, con vistas, cama para acompañante (normalmente es el sofá reconvertido), taquilla grande y con llave, baño impecable… Agradeceremos una limpieza frecuente y una asistencia relativamente rápida cuando lo solicitemos. Una variedad amplia en el menú sería lo deseable, aunque podemos encontrarnos con restricciones de salud que nos impedirían disfrutarlo. Aunque hemos expuesto todas las cualidades que valoramos como usuarios en un centro hospitalario tengo que confesarte que, en la mayoría de encuestas se da prioridad a la resolución y manejo de la patología médica frente a la propia instalación hospitalaria, si bien es justamente ese ítem el que marca la diferencia más acusada entre la sanidad pública y la privada. Debemos tener siempre presente que nuestros mejores expertos se han formado en nuestras universidades y han hecho la residencia en nuestros hospitales públicos, donde han tenido la oportunidad de formarse en su especialidad. Es cierto que, posteriormente, debemos imponernos una actualización frecuente para estar al día en los avances médicos. Quizás optemos, incluso, por acotar nuestra práctica clínica a una determinada parcela de nuestra especialidad, pero siempre pensando en nuestro paciente como principal beneficiario de nuestro saber. Con esa motivación abrimos la puerta de nuestra consulta cada día.
Cómo Influyen las Emociones en la Salud
Artículo especializado

Cómo Influyen las Emociones en la Salud

¿Alguna vez te ha dolido la cabeza cuando has estado muy estresado? ¿Te ha salido alguna vez un sarpullido en una época de mucha ansiedad? Desde hace siglos, se ha aceptado como cierto el antiguo dicho “mens sana in corpore sano”. La mente está conectada con el cuerpo a través de las emociones y los pensamientos. La mente interpreta lo que siente el corazón y lo traslada al cuerpo. Si habitualmente codifica emociones agradables, el cuerpo tendrá más posibilidades de estar sano. Por el contrario, si alimentamos el cerebro con emociones negativas, predisponemos al cuerpo a la enfermedad. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 90% de las enfermedades tienen un origen psicosomático , es decir, que un proceso psíquico tiene influencia en lo corporal. Cuando hablamos de hábitos saludables hablamos de no fumar, no beber, hacer ejercicio, dormir bien… Pero, ¿a qué esperamos para incluir también en la lista el bienestar emocional? El lenguaje de las emociones Una emoción es un estado afectivo que experimentamos como respuesta subjetiva a una situación vivida. Da lugar a pensamientos, actitudes, creencias sobre el mundo y produce toda una serie de cambios orgánicos (fisiológicos y endocrinos). Existen emociones positivas (alegría, gratitud, admiración…) y negativas (miedo, tristeza, enfado…), pero no existen emociones buenas y malas ya que todas son portadoras de información y, por tanto, todas son útiles. Tienen una función adaptativa, por ejemplo, el miedo nos lleva a la protección, y la tristeza nos lleva a la reestructuración personal. Entender qué nos está diciendo la emoción tiene una traducción corporal . Estudios recientes apuntan que tener una actitud alegre reduce el riesgo de padecer enfermedades cardíacas hasta un 22%, ya que, al padecer menos estrés, las personas optimistas tienen una presión arterial y ritmo cardiaco saludables. El modelo biopsicosocial de la salud El modelo biopsicosocial de la salud fue descrito en 1977 por G. L. Engel e implica un giro radical respecto al modelo biomédico que todavía hoy es imperante en muchos ámbitos. Entiende el c uerpo como un todo interconectado entre sí y con el entorno que le rodea . La enfermedad es un aviso de que algo falla en el sistema, es un desequilibrio bio-psico-socio-medioambiental, a diferencia del modelo biomédico, que únicamente se fija en el órgano enfermo. Ejemplo: volvamos a la pregunta sobre el dolor de cabeza con la que abríamos este artículo. Tenemos un complicado problema laboral que nos produce muchas emociones negativas, y acabamos generando estrés. Esto modifica nuestro sistema nervioso, altera las secreciones de hormonas, trastoca la adrenalina, disminuye la serotonina, etc. A raíz de este desequilibrio, se produce insomnio, y el insomnio genera dolores de cabeza. Si tratamos el dolor de cabeza con un analgésico, tal y como haría el modelo biomédico, solucionamos el síntoma, pero no la causa, por lo que el cuerpo seguirá en desequilibrio y enfermando. El modelo biopsicosocial atendería a todo el sistema, no sólo el cuerpo como global, sino también a las emociones y pensamientos propios de lo psicológico y la relación con lo social, representado por la empresa y por el ámbito familiar, y relacional de la persona fuera de ella. La psiconeuroinmunología  También conocida como psico-neuro-inmuno-endocrinología, es considerada por muchos el paradigma de la medicina del futuro. Estudia la interacción de la psique (mente, emociones) con los tres sistemas responsables de mantener la homeostasis del organismo : el sistema nervioso, el endocrino y el inmune. Las emociones y pensamientos son el resultado de actividades eléctricas y químicas de las neuronas, por lo que, si cambiamos nuestras emociones y pensamientos, también cambiamos nuestro cerebro. Y, si cambia nuestro cerebro, también cambia nuestra biología. La psiconeuroinmunología demuestra cómo las emociones se transforman en moléculas que influyen en el sistema inmunológico y otros mecanismos de curación del cuerpo. Por tanto, no es sólo que las emociones influyan a nivel preventivo (si tengo emociones positivas tengo más probabilidades de estar sano). También influyen en el proceso de sanación o mejoría. ¿Qué hacer para que las emociones pueden ayudar a mi salud? Conecta con cosas, personas, actividades que te hagan sentir bien. Decide con qué te quedas y con qué no. Seguir con lo negativo no sólo nos hace infelices, sino que nos puede llegar a enfermar. Entrénate en visualización : es el proceso a partir del cual utilizamos nuestros sentidos para crear imágenes y sensaciones en nuestra mente. Es un antiguo sistema de sanación, y se asienta en la idea de que el inconsciente no distingue entre lo real y lo imaginado. Si imaginamos que estamos en el paraíso y lo llegamos a sentir vívidamente, nuestro cuerpo segrega la misma química que si estuviéramos en el mismísimo Edén. Podemos utilizar este sistema para acciones más concretamente relacionadas con lo orgánico, por ejemplo, visualizando cómo se desinflama un órgano o cómo cicatriza una úlcera. La constancia es fundamental. Sé concreto y separa tus problemas : busca a cada problema una solución, no juntes todo en una “coctelera emocional” sin opción a actuar. Relájate, medita, haz boxeo … Encuentra tu forma de “bajar revoluciones”. Cultiva el humor . Vive conscientemente a tiempo presente, que es donde sí puedes intervenir. El pasado pasó y el futuro aún no está aquí. Si las emociones te sobrepasan, consulta a un psicoterapeut a.
Las Principales Causas de Agotamiento
Artículo especializado

Las Principales Causas de Agotamiento

Cansancio, decaimiento, debilidad, fatiga… Estos son algunos de los sinónimos que se asocian al agotamiento, que se define como la “acción de agotar o agotarse”, siendo agotar “cansar extremadamente”. En cualquier caso, no es un estado positivo, y debe valorarse adecuadamente para conocer el origen y poder realizar acciones para combatirlo y revertirlo, así como para evitar de nuevo su aparición. Aquí nos centraremos en el agotamiento causado por el estrés y por el sobreentrenamiento . Algunas causas… Largas y densas jornadas laborales, la práctica de actividad física o estados emocionales complejos pueden ser algunas de las causas que lleven a la presencia de esta sintomatología. No sólo se refleja en la existencia de cuadros en los que una persona se queja de molestias físicas, sino que también afecta a la esfera psicológica . Síndrome del quemado La existencia de agotamiento asociado al ámbito laboral, el archiconocido estrés laboral, tiene nombre propio, y se conoce como el síndrome del “quemado”, que fue mencionado por primera vez por el psiquiatra estadounidense Herbert Freudenberger en los años 70 refiriéndose a aquellas profesiones del campo sanitario. Hoy en día, sin embargo, cualquier profesional puede sufrirlo. Este estrés laboral se acompaña de la incapacidad del trabajador para reaccionar ante ciertas situaciones, que no deberían generar dificultades de antemano, pero que no es capaz de gestionar . Los síntomas son de diversa índole siendo el primero una total falta de energía, acompañado de falta de eficiencia en el trabajo y, como consecuencia, de un bajo rendimiento laboral. Llegar a este punto no sólo va a depender del trabajador, de su carácter y sus expectativas laborales, sino también de la misma empresa por la falta de claras directrices por su parte o estilos de mando excesivamente rígidos. El diagnóstico puede venir dado por indicadores relacionados con la apatía, la falta de compromiso laboral y la sensación de estar “perdiendo el tiempo” en el trabajo, si se compara con épocas anteriores en las que el trabajo le resultaba interesante y gratificante, pasando ahora a ser indiferente. Además, estos pueden ir acompañados de síntomas más físicos como cefaleas, problemas para dormir o trastornos gástricos. La labilidad emocional (con reacciones exageradas a situaciones normales) es otro de los síntomas que pueden hacer levantar sospechas y que, sumado a alguno de los anteriores, puede requerir de una consulta con el especialista. Tomar medidas Abordar la problemática es necesario para conseguir revertir el proceso. En este sentido, acudir a un profesional que ofrezca las herramientas adecuadas es completamente necesario, pero hay algunas pautas que se pueden seguir: Buscar momentos de ocio para reducir la “carga”: la actividad física solo o en grupo y una vida social más plena son algunas de las opciones a este nivel. Proponerse nuevos retos y metas, ya que de este modo se obliga a salir de la rutina. La perfección no existe, así que se trata de sentirse bien con el trabajo bien hecho. Por parte de las empresas también pueden realizarse acciones que ayuden a prevenir estas situaciones, como realizar talleres dentro de sus agendas formativas para gestionar situaciones de estrés. Síndrome del sobreentrenamiento Pero no sólo el campo laboral puede ocasionar síntomas de agotamiento; la práctica de actividad física también. En el deportista se habla de síndrome de sobreentrenamiento. Excesiva carga de entrenamiento, falta de descanso, déficit de progresión… pueden ser algunas de las causas que generen esta fatiga que merma las capacidades del deportista. Tanto el amateur como el profesional pueden revelar síntomas que hagan pensar en este síndrome. Hoy en día, hay muchos deportistas amateurs que se exigen como los profesionales, a nivel de marcas y rendimiento sin tener presente que ellos no sólo se dedican a la práctica deportiva, sino que habitualmente existe un compromiso laboral, que les impide seguir programas de entrenamiento adecuados a las horas de descanso necesarias. Cuando la disminución del rendimiento se asocia a cambios en el apetito o la presencia de desmotivación, hay que pensar en que quizás ha habido un hecho o una suma de estos que han generado estas circunstancias hasta entonces ajenas a la vida diaria. Aunque también es cierto que los síntomas son muy individualizados y subjetivos y que no puede generalizarse. Algunos de los síntomas más objetivos que pueden ayudar a su diagnóstico son: Mayor frecuencia cardiaca y tensión arterial en reposo. Mayor número de infecciones por la existencia de una función inmunológica deprimida. Y ello debería valorarse por un profesional. Ejercitarse produce en el organismo una serie de reacciones metabólicas que generan radicales libres y la presencia de estrés oxidativo y, como consecuencia, aparece un envejecimiento temprano , que aumenta el riesgo de lesiones y enfermedades. En aquellas situaciones en los que los niveles de exigencia física asociada al deporte son excesivamente elevados el estrés oxidativo es también mayor y por tanto el riesgo previamente mencionado también lo será. Las lesiones músculo-esqueléticas suelen ser las más frecuentes asociadas a esta elevada exigencia física. El tratamiento de esta situación compleja de gestionar para un deportista, consiste en básicamente en la reducción de la carga e intensidad del entrenamiento o el descanso. Hay que añadir que es importante reconocer cual o cuales han sido el origen, a modo de prevención posterior.
Qué Son y Para Qué Sirven los Antiinflamatorios
Artículo especializado

Qué Son y Para Qué Sirven los Antiinflamatorios

Los antiinflamatorios no esteroideos o AINE son los medicamentos analgésicos más utilizados en todo el mundo . Son unos medicamentos que se emplean para aliviar el dolor derivado de la inflamación de los tejidos, así como los síntomas de fiebre propios de diversas infecciones, tanto víricas como bacterianas. Los AINE se denomina "no esteroideos” para diferenciarlos claramente de los antiinflamatorios naturales del organismo, que son los corticoides que producen las glándulas suprarrenales y que tienen un importante efecto antiinflamatorio. La acción de los antiinflamatorios no esteroideos se basa en: Aliviar el dolor. Reducir la inflamación. Bajar la fiebre (acción antipirética). Los AINE ejercen sus efectos mediante la inhibición de la enzima llamada ciclooxigenasa . Estas sustancias inhiben la actividad tanto de la ciclooxigenasa-1 (COX-1) como a la ciclooxigenasa-2 (COX-2) y, por lo tanto, la síntesis de prostaglandinas y tromboxanos, que son una serie de sustancia que vehiculizan los procesos inflamatorios. Se considera que precisamente la inhibición de la COX-2 es la que produce el efecto antiinflamatorio, analgésico y antipirético de los AINE. No obstante, la mayoría de ellos inhiben también las COX-1, lo cual es el motivo de los principales riesgos de estos fármacos, como son las hemorragias digestivas y las úlceras gastroduodenales. El ácido acetilsalicílico o aspirina fue el primer AINE que se descubrió y comercializó. Con el paso de los años se han desarrollado muchos otros fármacos y, de hecho, la aspirina se ha reservado para otras patologías, sobre todo por su papel antiagregante de la sangre. Inicialmente el paracetamol, que es el analgésico y apirético más utilizado, se consideraba también un AINE, pero finalmente se lo ha eliminado de la lista de AINE dado a los escasos efectos antiinflamatorios de la molécula. Los principales AINE que existen en el mercado son: Ácido acetilsalicílico. Indometacina. Diclofenaco. Aceclofenaco. Ketorolaco. Piroxicam. Meloxicam. Ibuprofeno. Dexketoprofeno. Naproxeno. Celecoxib y derivados. Buen uso Los antiinflamatorios no esteroideos, junto con el paracetamol, están incluidos en el primer escalón de la escala terapéutica de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Su uso está muy extendido , especialmente el del ibuprofeno en combinación con el paracetamol para controlar la fiebre, o bien para los procesos dolorosos. Pese a que son un buen analgésico, no dejan de ser fármacos con sus efectos secundarios, con lo cual se tiene que tener precaución a la hora de tomarlos. Quizás para un simple dolor de cabeza o unas décimas de fiebre por un proceso infeccioso vírico vale más la pena tomar paracetamol en vez de abusar el uso de antiinflamatorios no esteroideos y reservar estos para otras patologías donde la inflamación de los tejidos sea la causa del dolor, como en una amigdalitis o en una ciatalgia. ¿Efectos adversos? Los principales efectos adversos de los antiinflamatorios son a nivel gastrointestinal, renal y cardiovascular . El principal efecto adverso de los AINE es su efecto sobre la mucosa del tubo digestivo , sobre todo a nivel gástrico y duodenal. El efecto de los AINE sobre las prostaglandinas, que juegan un papel importante en la protección de la mucosa del estómago, y sobre el aflujo de sangre a dicha mucosa favorece que se produzcan lesiones ulcerativas en el estómago. El hecho de tomar AINE de manera puntual no implica que necesariamente se vaya a padecer una úlcera gastroduodenal, sino que su uso prolongado y mal indicado puede favorecer su aparición, sobre todo en pacientes de más de 60 años, con antecedentes de úlcera gastroduodenal, tratamientos prolongados o enfermedades graves asociadas de base. En estos pacientes es aconsejable que, en caso de tomar AINE se añada al tratamiento un protector gástrico, como el misoprostol o bien un inhibidor de la bomba de protones como el omeprazol. La gran mayoría de los AINE aumenta la tensión arterial , tanto en personas ya hipertensas de base como en personas sanas. El hecho de ser hipertenso no contraindica que se pueda tomar un AINE de manera puntual y bien indicada, pero se tiene que ser consciente de que su uso en estos pacientes puede alterar las cifras de tensión arterial. Asimismo, los AINE disminuyen la producción de prostaglandinas también a nivel renal , lo cual afecta a la función de depuración de los riñones, que retienen más agua e iones, y producen cambios bioquímicos que propician la elevación de las cifras de tensión arterial, a la vez que contrarrestan los efectos de varios fármacos hipotensores, como los diuréticos, los betabloqueantes o los IECA. A la larga, el uso prolongado de AINE puede causar daños en el tejido renal, de manera que su función se vea alterada. En conclusión… Los AINE son pues un buen fármaco siempre y cuando su uso esté indicado por un médico en la dosis y duración adecuadas . Su uso generalizado (especialmente del ibuprofeno) y la posibilidad de adquirirlos sin receta médica ha hecho que muchas veces se usen sin indicación y se abuse de ellos para tratar dolores que con un analgésico como el paracetamol o el metamizol podría tratarse. Su mal uso y su abuso condicionan que, cuando realmente estén indicados, no nos sean útiles porque el umbral del dolor ya está sesgado. Por ello se tiene que ser consciente de cuándo están realmente indicados, no tomarlos con mayor frecuencia o durante mayor tiempo del indicado por el médico y, sobre todo, tener presente que, como todo fármaco, no están exentos de efectos secundarios potencialmente graves si se abusa de ellos.
Cuándo se Indica una Abdominoplastia
Artículo especializado

Cuándo se Indica una Abdominoplastia

Tener un abdomen plano y tonificado es el sueño de muchas mujeres. Los cambios de peso, los embarazos… hacen estragos en esta zona, que tiende a acumular grasa, y se vuelve flácida con el paso del tiempo. Para mejorar la apariencia del abdomen , los cirujanos plásticos cuentan con una técnica efectiva, la conocida como abdominoplastia. Conozcamos más acerca de ella. ¿En qué consiste? La reducción de abdomen, cirugía abdominal o abdominoplastia es un procedimiento quirúrgico estético realizado para mejorar la apariencia de aquellos abdómenes que han estado sometidos a embarazos múltiples, daños en la piel, excesos grasos, flacidez y hernias de la pared. Durante una reducción de abdomen, el exceso de la piel se extrae, junto con la grasa . Es un procedimiento que se puede combinar con otros procesos, como la liposucción. Los tejidos de mayor flacidez se refuerzan con suturas, para dar mayor tonicidad al nuevo abdomen, junto con la piel restante, la cual es reubicada. El procedimiento debe realizarse por un cirujano plástico certificado, y puede realizarse tanto en hombres como en mujeres. ¿Cuándo se indica? Un abdomen flácido es el resultado tanto de la acumulación de grasa, como de la pérdida de tensión de la banda muscular interna que mantiene tejidos y órganos en su lugar. Esto, sumado a un estilo de vida sedentario, junto con las ganancias y fluctuaciones de peso, y a la debilidad que presenta la pared abdominal tras cada embarazo, implican un mayor debilitamiento de los tejidos con el paso de los años. Se puede realizar una abdominoplastia si existe exceso de piel en la llamada zona periumbilical, si existe una deformidad por el exceso de grasa en determinadas áreas (que se han ido depositando a lo largo de los años, con la influencia de las alteraciones de peso, y de los cambios hormonales del organismo). También puede realizarse tras una liposucción que ha sido incompleta, en los efectos esperados tanto para la paciente, como el profesional; y ante cicatrices posteriores a cesáreas múltiples, que se encuentren retraídas, y generan incomodidad estética. ¿Contraindicaciones? Es un procedimiento que está contraindicado realizarlo en pacientes con diabetes e hipertensión no controlada, así como en personas con un Índice de Masa Corporal (IMC) mayor a 30 , que no hayan sido sometidos a un by-pass gástrico de pérdida de peso. Por otro lado, tampoco se indica si una mujer desea quedarse embarazada pronto (ya que el debilitamiento de los tejidos será una complicación si en el futuro quiere someterse de nuevo a esta intervención). Estados infecciosos de la piel, alteraciones de la coagulación, estados de enfermedad sistémica, entre otros, también contraindican el procedimiento. ¿Tiene riesgos? Los riesgos que se pueden presentar luego de una abdominoplastia son : Irregularidades del contorno corporal. Presencia de seromas (acumulaciones liquidas), que aparecen debido al levantamiento de los tejidos. Para controlarlos, se dejan dos o más drenajes, que se retiran en los días posteriores a la cirugía. La compresión mediante fajas ayuda a que disminuya su producción. Presencia de hematomas y de infecciones, por lo cual la paciente debe hacer un reposo de esfuerzo al menos los primeros 15 días tras la cirugía, tomar antibióticos, mantener las heridas limpias y secas, y controlarse con su cirujano semanalmente. Malas cicatrizaciones de la herida, o aberturas. Debe indicarse el uso de faja obligatoria para evitarlo. Alteraciones en la sensibilidad de la piel, que mejora en los meses siguientes a la cirugía. Todas las personas que deseen realizarse este procedimiento deben ser evaluadas de forma individual, estableciendo con el cirujano las expectativas que tienen y las realidades a las que se podrán acercar. Siempre se debe dejar de fumar, al menos tres semanas antes de la cirugía; evitar medicamentos coagulopáticos, que incrementen el sangrado (como la aspirina); no realizar esfuerzos ni levantar peso durante los primeros 10 días posteriores; y no realizar ejercicios abdominales hasta pasados dos o tres meses. ¿Cómo se realiza? Es un procedimiento que se realiza en quirófano bajo anestesia general , lo cual permite una máxima relajación de los músculos. A lo largo de la primera semana, la paciente deberá dormir inclinada, para que no se produzca tensión en las suturas internas, así como utilizar analgesia para el dolor, y antibióticos para disminuir la posibilidad de infección. Los primeros seis meses la inflamación bajará hasta lograr un efecto de mejoría total entre el año y el año y medio posterior a la cirugía. Aconsejo a todas mis pacientes que, aunque los resultados de la cirugía sean duraderos, continúen con un estilo de vida saludable que les permita mantenerse en el peso deseado, para evitar futuras complicaciones.
Los Beneficios del Ácido Hialurónico para la Piel
Artículo especializado

Los Beneficios del Ácido Hialurónico para la Piel

Son muchas las cremas faciales que incluyen entre sus ingredientes estrella el ácido hialurónico pero, ¿por qué? El motivo es que se trata de una sustancia viscosa que lubrica e hidrata, y que forma parte de las articulaciones, del ojo y de la dermis. Tiene, entre sus propiedades químicas, la capacidad para retener grandes cantidades de agua (puede retener hasta 1000 veces su peso en agua), y por lo tanto puede emplearse como un potente hidratante para la piel . Descubramos más acerca de esta sustancia. ¿Para qué se usa? El ácido hialurónico es útil para diversas especialidades médicas : reumatología, traumatología, medicina estética y oftalmología. En dermatología tiene uso para el llamado “rejuvenecimiento facial” . Puede usarse como relleno para el tratamiento de imperfecciones como arrugas, ojeras y en zonas con pérdida de volumen. Se administra mediante infiltraciones, es decir, se inyecta sobre la zona a tratar. Debe emplearlo siempre un médico titulado, ya que estas infiltraciones pueden acarrear efectos secundarios como endurecimiento y reacciones sobre la zona tratada, hematomas o irritación. Como es una sustancia no ajena al organismo, se reabsorbe de forma natural, es decir, no es un relleno permanente. Sus efectos duran entre seis y 12 meses. También es útil para hidratar la piel en diferentes preparados en cremas o “sérums”, y para favorecer la curación de úlceras en la piel de las piernas o en la boca (las comunes aftas que son muy dolorosas y molestas). Tiene además un efecto protector sobre la piel , al potenciar antioxidantes que compensan las alteraciones que produce la luz ultravioleta sobre las células. Esto contribuye a su efecto anti-envejecimiento y a sus propiedades para mejorar el aspecto estético de la piel. Otras aplicaciones médicas Además de su utilización en dermatología y medicina estética, el ácido hialurónico tiene aplicaciones en campos distintos de la medicina : Oftalmología : se usa en diversos tipos de cirugía oftalmológica (cataratas, desprendimiento de retina...).  Se inyecta en el ojo en la intervención para ayudar a reemplazar los fluidos naturales. Y se utiliza, además, como humectante en colirio en caso de sequedad ocular. Enfermedades osteoarticulares : en reumatología y la traumatología se ha generalizado el uso de ácido hialurónico. Así, por ejemplo, se ha mostrado efectivo en la artrosis de rodilla pues se ha visto que ejerce una protección mecánica, tiene efecto antiinflamatorio local y mejoraría la estructura y función del cartílago y los condrocitos.  El ácido hialurónico infiltra en la articulación y produce una reducción del dolor y mejoría de la funcionalidad de la rodilla. Otras aplicaciones como en la cadera o el tobillo no han demostrado beneficios, ni tampoco su utilización en caso de traumatismos ni administrado por vía oral.
Cómo Evitar Complicaciones en la Amigdalitis Infantil
Artículo especializado

Cómo Evitar Complicaciones en la Amigdalitis Infantil

La faringoamigdalitis aguda es un trastorno habitual en la infancia. Te explicamos más acerca de esta infección, sus síntomas, cómo tratarla y si puede complicarse. ¿Qué es? La faringoamigdalitis es un proceso agudo febril que cursa con inflamación de las mucosas del área faringoamigdalar y pueden presentar eritema, exudado, úlceras o vesículas. Muchos virus y bacterias pueden causar amigdalitis aguda. En la mayoría de los casos está causado por virus y cursan con una evolución benigna y autolimitada. Las bacterias principales son el estreptococo beta hemolítico del grupo A y el estreptococo pyogenes. En los niños menores de tres años los virus son el principal agente causal. En un 30% de los casos no se identifica ningún patógeno. Muchos episodios de faringoamigdalitis suceden en los meses más fríos. Los rinovirus tienen un pico de prevalencia en otoño y primavera, coronavirus en el invierno, el virus de la gripe de diciembre a abril. Podemos encontrar brotes de fiebre faringoconjuntival en verano, que cursa con faringitis y conjuntivitis. ¿Cómo y a quién afecta? La infección es más frecuente en invierno y comienzo de la primavera en niños en edad escolar entre los cinco y 15 años. La transmisión está favorecida por el contacto íntimo como, por ejemplo, en las escuelas. El periodo de incubación es de 12 horas a cuatro días. Sin tratamiento es contagiosa mientras dura el episodio agudo y una semana más tarde. Qué síntomas produce Los síntomas típicos de la amigdalitis vírica son: Rinorrea. Afonía. Tos. Conjuntivitis. Diarrea. Aftas. Inflamación de las amígalas. Petequias (manchas de color rojo vivo) en paladar blando. Los síntomas de la amigdalitis bacteriana en mayores de tres años más típicos son: Comienzo brusco y fiebre de cualquier grado. Dolor de garganta de intensidad variable asociado o no a dificultad al tragar. Generales: dolor de cabeza, mialgias, náuseas, vómitos y dolor abdominal. Y los signos en la amigdalitis bacteriana : Enrojecimiento difuso, inflamación de la faringe y úvula (campanilla) e hipertrofia de tejido linfoide en faringe posterior (amígdalas). Amígdalas eritematosas, inflamadas con exudado púltaceo o blanquecino-amarillento. Petequias y /o lesiones anulares (donuts) en paladar blando, úvula o faringe posterior. Adenopatía cervical anterior, dolorosa al tacto (30-60%). Mal aliento. Otros indicadores de infección por EbhGA (estreptococo B hemolítico del grupo A): Erupción escarlatiforme. Ausencia de: tos, rinitis, ronquera, conjuntivitis, aftas. La intensidad de los signos y síntomas depende de la edad del niño y del tiempo que tardemos en visitarlo. En niños con enfermedades crónicas (diabetes mellitus…), niños que estén realizando algún tratamiento inmunosupresor (quimioterapia)… la intensidad de los síntomas va a ser mayor. ¿Puede complicarse? La amigdalitis aguda bacteriana es un proceso que, sin tratamiento, puede causar complicaciones como: La fiebre reumática es excepcional en países desarrollados (poco frecuente si se hace tratamiento antibiótico correctamente). Las complicaciones supurativas locales por extensión a zonas adyacentes también son raras: Otitis media. Sinusitis. Mastoiditis. Adenitis purulenta. Abceso periamigdalino o retrofaríngeo. Estas complicaciones se encuentran sólo en 1-2% en niños con tratamiento incorrecto o sin tratamiento o en aquellos que no cumplen la pauta completa del antibiótico. Las complicaciones no supurativas son: Enfermedades del riñón : glomerulonefritis aguda postestreptocócica, que consiste en la inflamación del riñón debido a la diseminación en sangre de la bacteria. De hecho, también es muy importante guardar reposo durante cualquier proceso infeccioso amigdalar, para evitar procesos como éste. Artritis reactiva : consiste en la inflamación de una articulación con edema, dolor e impotencia funcional debido a la diseminación de la bacteria o el virus en la sangre. En caso de amigdalitis viral se suele resolver en tres o cuatro días, pero si es una artritis reactiva por amigdalitis bacteriana es frecuente el ingreso en el hospital para tratamiento endovenoso. ¿Cómo se trata? Se puede empezar con un tratamiento no farmacológico ante las primeras molestias y esperar 24 horas, tras las cuales habrá que consultar con el pediatra, que será quien instaure el tratamiento más adecuado. Las medidas no farmacológicas pasarían por: Manzanilla, miel y limón en una mezcla para hacer gárgaras tres veces al día. Echinacea en spray. Es un producto homeopático que se aplica tres o cuatro veces al día. Ingesta de agua en abundancia, caldos tibios… Para su prevención, no olvidar seguir una dieta rica en frutas y verduras. El tratamiento farmacológico se instaurará según el niño sea alérgico o no a la penicilina, y deberá seguirse tal cual indique el pediatra.
Consumo Responsable de la Amoxicilina
Artículo especializado

Consumo Responsable de la Amoxicilina

¿Qué podemos decir de este antibiótico que no hayas oído? Una buena opción sería hacer una descripción de su perfil para que lo conozcas con detalle, de forma que sepas, a ciencia cierta, de qué hablamos. Técnicamente se trata de un antibiótico beta-lactámico del grupo de las aminopenicilinas . Coloquialmente es un derivado de la penicilina (concretamente una penicilina semisintética) llamado de amplio espectro por ser activo frente a un gran número de cocos y bacilos, tanto aerobios como anaerobios. Está indicado y suele ser de elección en infecciones leves y moderadas del tracto respiratorio. Tengamos presente que existen infecciones causadas por microorganismos mixtos que precisan la combinación de más de un antibiótico para ser erradicadas por lo que, en algunos casos, la amoxicilina debe asociarse a otro antibiótico complementario. Uso y abuso de antibióticos El desarrollo de resistencia frente a algunas infecciones le ha hecho perder protagonismo como tratamiento de primera elección. Asimismo, se han descrito múltiples casos de abuso de tratamiento con amoxicilina que han contribuido a aumentar dicha resistencia. En este aspecto quiero recordar que no puede ser dispensado en la farmacia sin la prescripción médica del facultativo. Es imprescindible que tu médico sea conocedor de las infecciones en las que has precisado antibiótico, así como de las dosis y los días de tratamiento que has realizado. Me explico: cuando una infección requiere antibioticoterapia en reiteradas ocasiones es posible que sea preciso un tratamiento más agresivo para erradicar el foco. Sería el caso de una amigdalitis pultácea de repetición cuyo tratamiento definitivo pudiera ser la amigdalectomía o extracción de amígdalas, en función del número de episodios anuales. Cómo se presenta Existen muy diferentes presentaciones comerciales de amoxicilina: jarabe, sobre, comprimido, cápsula y vial endovenoso . ¡Ojo, no debe abrirse la cápsula! Si tienes dificultad para ingerirla elige otra presentación teniendo en cuenta la dosis que se te ha recomendado. La amoxicilina se usa muy frecuentemente combinada con otro antibiótico: el ácido clavulánico, que pertenece a una clase de medicamentos llamados inhibidores de beta-lactamasa cuyo efecto potencia la acción de la amoxicilina. ¿Cuáles son las principales indicaciones de la amoxicilina? Una premisa a tener en cuenta es que los antibióticos no tienen ningún efecto sobre las infecciones víricas , por tanto, no estarán nunca indicados en cuadros gripales o resfriados banales, por ejemplo. En nuestra consulta indicamos un tratamiento con amoxicilina en infecciones respiratorias y de oído leves y moderadas (amigdalitis, otitis media, sinusitis, bronquitis aguda y neumonías bacterianas) así como en infecciones genitourinarias no complicadas , en algunas infecciones de piel y en infecciones dentales, fundamentalmente. No podemos obviar su indicación en el tratamiento erradicador de Helicobacter pylori por tratarse del tratamiento de elección. Forma parte de la llamada terapia triple y se asocia con omeprazol para combatir esta infección gástrica. ¿La dosis sólo depende del peso? La dosis recomendada va a depender del peso de la persona , de su perfil médico (en caso de insuficiencia renal puede precisar un ajuste de dosis) y de la infección a tratar. La duración del tratamiento se debe determinar por el tipo de infección y la respuesta del paciente y deberá ser, en general, lo más corta posible. ¿Cómo se toma? La absorción de la amoxicilina no se ve afectada por los alimentos, por tanto, podemos seguir estrictamente el horario sin tener en cuenta las ingestas. Como sabes, en caso de alergia a la Penicilina deben emplearse otros antibióticos alternativos dado que la amoxicilina no podría prescribirse. Quiero darte una información adicional al respecto ya que muchos pacientes alérgicos a la penicilina son también alérgicos a otro tipo de antibióticos llamados cefalosporinas, por tanto, precaución también con este otro grupo de antibióticos en caso de alergia a la penicilina. Asimismo, debemos tener precaución en las interacciones con otros fármacos que puedas tomar, adviértelo siempre. ¿Tiene efectos adversos? Como cualquier otro antibiótico, no está exento de efectos adversos. Los más frecuentemente asociados son la diarrea, las náuseas y la erupción cutánea . Ante cualquier duda consúltanos. En principio el tratamiento debe suspenderse inmediatamente si aparece diarrea intensa con náuseas, vómitos, fiebre y/o calambres abdominales, reacción anafiláctica, erupción exantemática extensa o crisis convulsivas. Debemos tener especial precaución en aquellos pacientes afectos de enfermedad intestinal dado que pueden empeorar sus síntomas intestinales. ¿Se puede tomar durante el embarazo o la lactancia? La amoxicilina está catalogada como categoría B de la FDA (Food and Drug Administration, es la agencia del gobierno de los Estados Unidos responsable de la regulación de alimentos, medicamentos, aparatos médicos, productos biológicos, etc ). En esta categoría se incluyen los fármacos sobre los que no existe evidencia de riesgo fetal y, por ello, su uso se acepta, generalmente, durante el embarazo y la lactancia. Obviamente, las penicilinas sólo se usan en el embarazo cuando los beneficios potenciales superen los posibles riesgos asociados al tratamiento y siempre bajo supervisión médica. Respecto a la lactancia, la Academia Americana de Pediatría lo considera compatible, aunque se recomienda precaución, dado que se excreta por la leche materna en pequeñas cantidades. Así, sólo se debe administrar amoxicilina durante la lactancia tras haberse evaluado el beneficio/riesgo por parte del médico. Te he expuesto el perfil de la amoxicilina. Confío que te haya aportado información que puedas recordar en caso de dudas.  Por favor, consulta con tu médico si te surge alguna otra inquietud.
PLANES Savia

Telemedicina 24h.
Olvida los riesgos, las esperas y desplazamientos.

Videoconsulta, Chat médico, consultas telefónicas... Tú decides.

Ver planes Savia

Regístrate y elige el plan Savia que prefieres para empezar

Puedes probar nuestros servicios gratis con el Plan Basic o suscribirte a directamente al plan Premium. Además, si eres Premium tendrás un 10% de descuento en todas tus compras de pruebas, consultas o tratamientos en los mejores centros médicos.

Registrarte gratis
Comparar todos los planes