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Diastema, ¿Moda Atractiva?
Artículo especializado

Diastema, ¿Moda Atractiva?

Se llama diastema al aumento del espacio existente entre dos dientes .  En la boca del adulto es relativamente frecuente su ubicación entre los incisivos centrales superiores (comúnmente paletas), dientes que captan la atención del interlocutor al ser expuestos durante la sonrisa. El diastema en esta estratégica localización contribuye, con un gran peso específico, en la estética facial de la persona dado que los incisivos centrales superiores abarcan el protagonismo de la arcada superior y centran la línea media de la cara al alinearse con la nariz. Su borde inferior contacta con el rojo labial del labio inferior durante la sonrisa. Este espacio aumentado confiere un rasgo muy característico a la persona y ha llegado a suponer un reclamo sensual para algunos famosos de la pequeña pantalla. En niños y adultos Los diastemas durante la dentición temporal son frecuentísimos y están presentes en varios de los espacios interdentales. Ello es debido al menor tamaño de los dientes temporales. Sin embargo, con el recambio dental y la aparición de los dientes definitivos (de mayor tamaño que los temporales) en la boca se suele corregir el diastema en una proporción alta de la población .  Existen causas muy distintas que pueden hacer persistir el diastema en la boca del adulto. Podríamos citar: la desproporción óseo-dental (dientes pequeños y/o maxilar grande), pérdidas dentales, movimiento o rotación dental, asimetría (sobre todo de incisivos laterales), malos hábitos en la infancia (succión del pulgar), presencia de frenillo labial superior aumentado de tamaño, hiperactividad lingual, maloclusión…. Así como existen muy diversas causas que pueden ocasionar un diastema interincisal superior , también existen diversos tratamientos para solventarlo. Sin embargo, tenemos que mencionar que muchos pacientes optan por la opción de mantener ese espacio por considerarlo un rasgo personal arraigado. Cómo puede tratarse Antes de abordar las diferentes posibilidades terapéuticas, debemos hacer una valoración global , teniendo presente, ante todo, el tamaño del diastema y de los dientes circundantes. Si el espacio entre los incisivos centrales superiores es menor de 2 milímetros y los dientes son de tamaño convencional será muy fácilmente corregible y para ello podremos emplear un material llamado resina que nos permitirá la corrección estética de dicho espacio mediante carillas o reconstrucciones. Una situación diferente supondría una distancia mayor de 3 milímetros o unos dientes pequeños, en cuyo caso debe valorarse la movilidad dental mediante el recurso de la ortodoncia. Ante esta disyuntiva, podemos deducir que la presencia de un diastema no siempre supone una intervención terapéutica y dependerá, sobre todo, de la decisión del paciente y de su repercusión estética y/o funcional. Cuando se opta por un abordaje terapéutico debe realizarse una valoración previa para analizar la posible causa, así como las características concretas del diastema (tamaño y dientes afectos). Si el defecto es mínimo se corregirá por los expertos en estética dental mediante el uso de carillas dentales o el empleo de composite. Si el defecto es mayor puede requerirse un tratamiento más complejo como el ortodóntico o el quirúrgico o la combinación de ambos. En caso de interposición del frenillo entre los incisivos superiores puede estar indicada la frenectomía (que será resolutiva en la infancia mientras que en el adulto suele precisar un tratamiento ortodóncico posterior). Una cuestión estética En definitiva, recordemos que el diastema no presenta ningún riesgo para la salud oral. Normalmente el paciente que solicita su valoración lo hace con la intención de mejorar el aspecto de su sonrisa. Sin embargo, y dado que supone un rasgo muy marcado y característico en la expresión facial del individuo , no todo el mundo está dispuesto a la corrección del diastema y, por tanto, al cambio de su expresión facial. Si estás en duda sobre corregir o no tu diastema puedes acudir a la consulta de tu odontólogo para ser valorado. Cuando conozcas la opción terapéutica más adecuada para tu caso tendrás que tomar la decisión. Lo importante es que estés contento con la que debe ser tu mejor sonrisa, con o sin diastema.
Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)
Artículo especializado

Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)

Atención, porque niños (o adultos) considerados socialmente como unos “veletas”, “oveja descarriada” o “cabeza loca”, pueden esconder el diagnóstico de un TDAH . Aunque el cuadro clínico se conoce “desde siempre” a lo largo de la historia de la Humanidad, las bases científicas del conocimiento de sus peculiaridades clínicas se establecieron a principios del siglo XX. El TDAH había sido considerado como un cuadro que predominaba ampliamente en los varones , pero esta teoría va perdiendo fuerza a medida que pasa el tiempo y, actualmente, se estima que su prevalencia es muy similar en ambos sexos, si bien en los varones parece predominar la hiperactividad y en las mujeres el déficit de atención. Qué es Desde la reciente publicación de la edición actualizada del “Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5)”, se considera un TDAH cuando se cumplen los siguientes criterios diagnósticos : Patrón persistente de inatención y/o hiperactividad-impulsividad que interfiere con el funcionamiento o el desarrollo, que se caracteriza por (1) y/o (2): 1. Inatención: seis (o más) de los siguientes síntomas (observados con frecuencia) se han mantenido durante al menos seis meses en un grado que no concuerda con el nivel de desarrollo y que afecta directamente las actividades sociales y académicas/laborales (Nota: los síntomas no son sólo una manifestación del comportamiento de oposición, desafío, hostilidad o fracaso en la comprensión de tareas o instrucciones). (Para adolescentes mayores y adultos se requiere un mínimo de cinco de los siguientes síntomas). Falla en prestar la debida atención a detalles o por descuido se cometen errores en las tareas escolares, en el trabajo o durante otras actividades. Tiene dificultades para mantener la atención en tareas o actividades recreativas (por ejemplo, tiene dificultad para mantener la atención en clases, conversaciones o la lectura prolongada). Parece no escuchar cuando se le habla directamente (por ejemplo, parece tener la mente en otras cosas, incluso en ausencia de cualquier distracción aparente). No sigue las instrucciones y no termina las tareas escolares, los quehaceres o los deberes laborales (por ejemplo, inicia tareas, pero se distrae rápidamente y se evade con facilidad). Tiene dificultad para organizar tareas y actividades (por ejemplo, dificultad para gestionar tareas secuenciales; dificultad para poner los materiales y pertenencias en orden; descuido y desorganización en el trabajo; mala gestión del tiempo; no cumple los plazos). Evita, le disgusta o se muestra poco entusiasta en iniciar tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (por ejemplo, preparación de informes, completar formularios, revisar artículos largos, etc.). Pierde cosas necesarias para tareas o actividades (por ejemplo, materiales escolares, billetero, llaves, papeles del trabajo, gafas, móvil…). Se distrae con facilidad por estímulos externos (en adolescentes mayores y adultos puede incluir pensamientos no relacionados). Olvida las actividades cotidianas (como devolver las llamadas, pagar las facturas, acudir a las citas). 2. Hiperactividad e impulsividad : seis (o más) de los siguientes síntomas (observados con frecuencia) se han mantenido durante al menos seis meses en un grado que no concuerda con el nivel de desarrollo y que afecta directamente a las actividades sociales y académicas/laborales. (Nota: ídem a la anterior). (Ídem para adolescentes mayores y adultos). Juguetea con o golpea las manos o los pies o se retuerce en el asiento. Se levanta en situaciones en que se espera que permanezca sentado (por ejemplo, en la clase, en la oficina o en otras situaciones). Corretea o trepa en situaciones en las que no resulta apropiado. (En adolescentes o adultos puede limitarse a estar inquieto). Es incapaz de jugar o de ocuparse tranquilamente en actividades recreativas. Está “ocupado,” actuando como si “lo impulsara un motor” (por ejemplo, es incapaz de estar o se siente incómodo estando quieto durante un tiempo prolongado, como en restaurantes, reuniones, etc.). Habla excesivamente. Responde inesperadamente o antes de que se haya concluido una pregunta (por ejemplo, termina las frases de otros, no respeta el turno de conversación). Le es difícil esperar su turno (por ejemplo, mientras espera en una cola). Interrumpe o se inmiscuye con otros (por ejemplo, se mete en las conversaciones, juegos o actividades; puede empezar a utilizar las cosas de otras personas sin esperar o recibir permiso; en adolescentes y adultos, puede inmiscuirse o adelantarse a lo que hacen otros). Cómo se trata El tratamiento de los niños y jóvenes con TDAH conlleva : Prestar una información adecuada acerca del cuadro clínico a los padres, siempre intentando tranquilizar, relajar y motivar al entorno familiar para facilitar el sacarlos adelante. También incluiría el negar cualquier tipo de culpabilidad en su aparición tanto a padres como profesores. Reafirmar que el niño lleva el cuadro en su constitución y tampoco es culpable del mismo. Hay que recalcar que el cuadro persiste siempre, pero que ello no impide que la mayoría de los niños que lo padecen sean personas normales. Hay que informar de que la mejor medicina para ellos es la paciencia, la comprensión, la ayuda y la firmeza de criterio. Desde el punto de vista farmacológico, hay que saber que las sustancias estimulantes (el metilfenidato es el fármaco de elección) suelen calmarles y los tranquilizantes les ponen más nerviosos.
Ansiolíticos, Abordaje de la Ansiedad
Artículo especializado

Ansiolíticos, Abordaje de la Ansiedad

Antes de profundizar en el manejo terapéutico de la ansiedad vamos a hacer un breve repaso de esta patología, que constituye un motivo de consulta muy frecuente en la consulta médica y el problema de salud mental más prevalente, siendo más frecuente en las mujeres . Qué es la ansiedad La ansiedad es una respuesta anticipatoria ante una situación no controlada. Partamos de la premisa de que todos presentamos situaciones de ansiedad, aunque puede ocurrir que superen nuestra capacidad adaptativa y es entonces cuando la situación se convierte en patológica. El individuo reacciona con una sensación de malestar generalizado que puede manifestarse de muy diferentes maneras (síntomas somáticos, emocionales e incluso conductas evitativas). Implica una afectación de la calidad de vida de la persona afecta. Se desencadena ante una situación suficientemente estresante como para desbordar o descompensar la respuesta fisiológica convencional. Por ello, puede aparecer ante cualquier circunstancia y manifestarse con diferentes formas de presentación. En función de su intensidad o duración puede ser precisa la intervención, ya sea farmacológica y/o psicológica . Qué síntomas presenta Es importante valorar los síntomas descritos por el paciente (físicos o psicológicos) para llegar al correcto diagnóstico . De entre los síntomas físicos mencionaremos como más frecuentes: sudoración, taquicardia, sequedad de boca, mareo, inestabilidad, sensación de falta de aire, temblor…. De entre los síntomas psicológicos los más relevantes serían: preocupación excesiva, irritabilidad, cambios de humor, miedo, dificultad en la concentración... Para llegar al diagnóstico de trastorno de ansiedad, la herramienta más relevante es el interrogatorio médico en el cual se indagarán detalladamente los síntomas y los posibles desencadenantes. El abordaje inicial suele realizarse mediante tratamiento médico para controlar los síntomas que presente el paciente a corto plazo . Por supuesto, debe tratarse la causa desencadenante, si se conoce, para lo cual se recurre normalmente a la terapia psicológica (técnicas de relajación, terapia de apoyo y enfrentamiento…). Cómo se tratan estos síntomas Es muy importante tratar los síntomas que provocan el malestar y asegurarnos del bienestar de la persona para lo que contamos inicialmente con el tratamiento farmacológico que comenzaremos lo antes posible para evitar la progresión de esos síntomas.  Es frecuente el empleo de una terapia combinada en el tratamiento del trastorno de ansiedad. Con los fármacos ansiolíticos conseguiremos controlar los síntomas físicos y mejorar el descanso nocturno. Con la psicoterapia interferiremos en el cambio de patrones conductuales ante las situaciones desencadenantes de ansiedad. Cómo se utilizan los ansiolíticos El tratamiento farmacológico de los trastornos de ansiedad va dirigido a la prevención de las crisis de ansiedad y a la atenuación de los síntomas agudos. En ocasiones, precisaremos más de un fármaco para controlar el cortejo de síntomas. Para controlar la situación basal de la persona y evitar la aparición de crisis solemos indicar un tratamiento antidepresivo (cuya eficacia se hace manifiesta aproximadamente a las cuatro semanas de iniciado el tratamiento). Puede emplearse un fármaco ansiolítico e incluso ambos combinados. Las benzodiazepinas El tratamiento ansiolítico estrella serían las benzodiazepinas cuyo efecto se evidencia a las pocas horas de iniciar el tratamiento. Existen tipos muy diferentes de benzodiazepinas, básicamente las de vida media corta y más rápido inicio de acción, y las de vida media larga de efecto menos intenso, pero más mantenido. La elección dependerá de los síntomas a tratar. Asimismo, las de vida media larga suelen precisar menos tomas al día y suelen provocar menos deprivación al retirar el tratamiento, pero ocasionan más somnolencia y sedación diurna. Resultados Es fundamental controlar y tutelar la duración el tratamiento. Al prescribir un tratamiento el médico debe realizar un seguimiento evolutivo. La mejoría clínica suele evidenciarse de forma franca a las cuatro semanas de tratamiento. Normalmente se recomiendan unas semanas más de tratamiento y, en caso de que los síntomas estén controlados, es cuando debe valorarse la disminución progresiva de dosis hasta cesar por completo el tratamiento. Es muy importante conocer el llamado síndrome de la retirada de benzodiazepinas que aparece ante la suspensión brusca del tratamiento en caso de tratamientos de larga duración. Se caracteriza por la aparición de unos determinados síntomas como temblor, fotofobia, insomnio, agitación… Suele aparece a las 24-48 horas de la deprivación farmacológica y sus efectos pueden llagar a durar una semana. A pesar de que la ansiedad en una patología frecuente, precisa de un seguimiento evolutivo exquisito. Por favor, sigue el tratamiento indicado por tu médico y acude a los controles periódicos.  No dudes en consultar cualquier inquietud o efecto adverso que detectes, y no te quedes nunca con la duda .
Cuperosis y Rojeces en la Piel
Artículo especializado

Cuperosis y Rojeces en la Piel

Cuperosis significa "piel enrojecida". Es una condición o forma de ser de la piel que es más frecuente en las personas de piel más blanda y más sensible, y que consiste en que son más reactivas o sensibles a los estímulos que habitualmente aumentan la circulación de sangre en la piel facial, como los cambios de temperatura o el sol. ¿Qué provoca la cuperosis? La causa de la cuperosis es sobre todo genética . Es propia de las personas de piel y ojos claros (aunque también puede afectar a personas más morenas). Además, hay muchos desencadenantes como el sol, el calor, las comidas fuertes o picantes, el alcohol (sobre todo el vino tinto) o el estrés (es típico de las personas que muestran "vergüenza" y se enrojecen de forma súbita. Con el tiempo ¿llega a provocar venitas antiestéticas en la cara? Efectivamente, con el tiempo esa vasodilatación acaba haciendo que los capilares “den de sí”, se ensanchen y dilaten, provocando arañas vasculares o telangiectasias. Cuando se forman, rara vez son reversibles, y permanecen a no ser que sean tratadas con técnicas como el láser o la luz pulsada. ¿La cuperosis y la rosácea son lo mismo? En realidad, la cuperosis es la fase inicial de la rosácea . Esta otra enfermedad de la piel de la cara va pasando por fases en las que primero hay enrojecimiento y telangiectasias, y posteriormente granos con pus, inflamación de la piel, e incluso en fases muy evolucionadas crecimiento de algunas zonas de la cara como la nariz (lo que se llama rinofima). ¿Qué tipo de pieles tienen las personas con cuperosis? Es una piel facial complicada . En general toleran mal las cremas para pieles grasas o secas, y necesitan cremas especiales para piel muy sensible. Es frecuente que si no se aplican la crema adecuada encuentran la piel tirante, seca y acartonada, y además padecen de rubor y calor muy molestos. Además, pueden presentar molestias en los ojos como orzuelos, conjuntivitis o blefaritis (irritación de los párpados o las pestañas). ¿Cómo se puede tratar la cuperosis? Existen cremas y jabones especiales para las pieles intolerantes con cuperosis, que puede recomendar el dermatólogo. Algunas llevan también maquillajes correctores para disimular las rojeces. Algunas contienen vasoconstrictores como la brimonidina que pueden actuar cerrando los capilares que aumentan de volumen y causan el enrojecimiento. Muchos pacientes utilizan aguas termales en pulverizador para refrescar la piel. Ciertos láseres y la luz pulsada pueden mejorar el rubor y las telangiectasias, aunque estos tratamientos deben repetirse periódicamente porque sus efectos no son permanentes. En casos de rosácea con “granos” e inflamación deben emplearse otros tratamientos como antibióticos, ivermectina en crema o isotretinoína oral, que debe prescribir un dermatólogo. Es importante que las personas con piel cuperósica se dejen aconsejar por un especialista, ya que ciertos tratamientos de estética como las mascarillas y las limpiezas de cutis mecánicas o químicas no sólo no son eficaces, sino que pueden ser perjudiciales para las personas con cuperosis.
Hidrocele, diagnóstico y Tratamiento
Artículo especializado

Hidrocele, diagnóstico y Tratamiento

El hidrocele es la acumulación benigna de líquido, por diferentes causas, entre las dos capas que conforman la túnica vaginal del testículo. Esta acumulación produce un aumento del tamaño escrotal . En ocasiones, esta acumulación de líquido puede darse también alrededor del conducto espermático. Para entender mejor qué es la túnica vaginal vale la pena repasar que los testículos están recubiertos por varias capas que lo protegen, como son, de la más interna a la más externa, la túnica albugínea, la túnica vaginal (que es doble), la fascia espermática interna y externa de tejido fibroso , el músculo cremáster, encargado de retraerlos, la grasa subcutánea, el músculo datos, que retrae el escroto, y por último la piel escrotal. Cómo se produce El hidrocele puede producirse de manera aguda a causa de un traumatismo en el testículo, la presencia de una hernia inguinal que lo comprima, el tratamiento con radioterapia local como en el cáncer de próstata, una infección del testículo —llamada orquitis—, o la existencia de un tumor testicular . El hidrocele que persiste en el tiempo y se cronifica es de hecho más común y suele afectar a varones con más de 40 años. Existe una forma de hidrocele que es de nacimiento, el hidrocele congénito comunicante, propio de recién nacidos y niños, y que es debido a que la túnica vaginal, que debería ser una superficie estanca, es permeable y permite la comunicación con la cavidad peritoneal a través de un conducto que no se ha cerrado adecuadamente. Cómo se manifiesta El hidrocele se caracteriza por la presencia de un aumento del tamaño del escroto . La glándula, el testículo, no aumenta de tamaño, pero sí lo hace el escroto, la bolsa que lo recubre, que como hemos dicho, tiene bajo ella un serie de capas delgadas y flexibles que oponen poca resistencia al aumento de volumen por el líquido acumulado, pese a la existencia de dos capas musculares. En principio un hidrocele no tiene por qué causar dolor. Como mucho, si el hidrocele fuese de un volumen considerable, podría ocasionar molestias debidas a la fricción con la cara interna de los muslos. Cómo se diagnostica El diagnóstico del hidrocele está basado sobre todo y principalmente en la exploración física del paciente . Se podrá palpar un escroto aumentado de tamaño con una consistencia líquida en su interior, es decir, sin que se palpen nódulos ni elementos sólidos. Suele ser difícil palpar el testículo en un escroto con un hidrocele. Si se coloca una linterna en la zona escrotal aumentada de tamaño se verá que el haz de luz traspasa la fina capa de piel del escroto , dado que lo que subyace es líquido. Si la luz no pasase se tendría que sospechar la existencia de una afectación testicular subyacente a la aparente inflamación testicular. Es muy importante explorar bien el testículo, pese a la dificultad manifiesta, para intentar descartar la presencia de una masa tumoral testicular , una orquitis o bien una posible hernia inguinal. El diagnóstico de certeza de la presencia de un hidrocele nos lo dará una ecografía testicular , una prueba de imagen sencilla, no invasiva y barata que permite valorar perfectamente el testículo y las capas de tejidos que lo protegen. En la ecografía se podrá apreciar la acumulación de líquido en la bolsa escrotal. Cómo se trata Los hidroceles congénitos comunicantes se resuelven por sí mismos antes de que el recién nacido cumpla el año de edad, con lo cual se debe mantener una conducta expectante. Si no hubiese cerrado tras ese año, las probabilidades de cierre espontáneo bajan drásticamente y se impone corregir el defecto mediante una intervención quirúrgica. El tratamiento quirúrgico del hidrocele es el que lo va a solventar de manera definitiva. En el caso de los niños se deber cerrar la comunicación entre el peritoneo y la túnica vaginal, mientras que en los adultos lo que se realiza es el drenaje del líquido y luego se actuar sobre la túnica vaginal para evitar que la acumulación de líquidos se reproduzca. La incisión que se realiza a nivel escrotal bajo anestesia local es de unos 3-4 centímetros y l a cicatriz queda disimulada con los pliegues escrotales una vez se resuelve el hidrocele . En ocasiones se opta por una medida menos agresiva que la quirúrgica que consiste en, tras aspirar el líq uido, instilar una sustancia irritante que esclerose la vaginal, es decir, que selle las dos capas que la forman y así la túnica se vuelva, en principio, impermeable. Son varias las sustancias que se pueden aplicar y la cantidad varía en función del hidrocele. Pese a ser menos agresiva, el posoperatorio es más complejo, con mayor dolor, riesgo de hematomas, infecciones, induración del escroto y, ante todo, mayor tasa de que se reproduzca el hidrocele, en ocasiones tabicado y más difícil de tratar consecuentemente. Asimismo, la esclerosis puede producir una obstrucción del epidídimo, por lo que no se debe emplear en pacientes jóvenes con deseo de descendencia. En caso de sospechar la presencia de un hidrocele es importante visitarse lo antes posible con un especialista en urología.
Evitar y Combatir la acidez de estómago en Navidades
Artículo especializado

Evitar y Combatir la acidez de estómago en Navidades

Las fiestas navideñas son unas fechas donde las celebraciones se centran en la mesa y la comida adquiere un gran protagonismo. En estos festines culinarios se suelen ingerir alimentos que no consumimos habitualmente, con un exceso de grasa y de azúcar, provocando en muchas ocasiones distensión, dolor de estómago y la incómoda acidez. Además, las bebidas con gas o alcohol que muchas veces acompañan a estos platos todavía agravan más las molestias. La acidez aparece muchas veces por una saturación en el tracto digestivo que afecta a su buen funcionamiento. Es debido a que en poco tiempo ingerimos grandes cantidades de alimentos, difíciles de digerir, lo que provoca una hipersecreción ácida del estómago. Durante la digestión lo normal es que el cardias o válvula que separa el esófago del estómago permanezca cerrado pero, en algunos casos, parte de los ácidos del estómago suben hacia el esófago debido a un mal cierre de la válvula o cardias. Cuando esto sucede se produce la sensación de quemazón o ardor. Qué podemos hacer para combatir la acidez La dieta puede ayudar a combatir la acidez y ciertos alimentos pueden ser nuestros aliados para evitar su aparición. Aunque también es importante conocer los alimentos que predisponen a su aparición para evitar su consumo. Seguir estos consejos puede ser de ayuda: Intenta prescindir de ciertos alimentos y bebidas que pueden provocar acidez por ser más irritativos, y favorecer así los síntomas propios del reflujo. Cabe señalar que no todas las personas tienen la misma sensibilidad ni responden igual. Aun así destacan sobre todo los alimentos fritos o con un elevado contenido en grasa (mantequilla, quesos grasos, carnes grasas, embutidos grasos, salsas grasas y pastelería o postres grasos como turrones, polvorones y chocolate), comida muy condimentada o con muchas especias, comida muy picante y los cítricos, el tomate o la salsa de tomate. Además, ciertas bebidas pueden agravar el problema de acidez por su acción irritativa (bebidas alcohólicas, gaseadas, bebidas con cola o café). Tampoco se aconseja finalizar la comida con una infusión de menta ya que la menta es un alimento carminativo que provoca una estimulación de la secreción de ácido y favorece el reflujo. Una opción saludable, para después de las comidas es tomar una infusión digestiva (hinojo, comino y anís). Evita ingerir comidas muy copiosas y disminuye la cantidad de comida en el plato. Así lograremos que nuestro estómago produzca menos cantidad de ácidos digestivos. Masticar bien la comida también favorece el proceso digestivo y además evita la entrada o producción de gases. Acostúmbrate a ingerir los alimentos a temperatura templada, porque si los tomamos muy fríos o muy calientes irritan la pared del estómago. Evita llevar ropa muy ajustada o cinturones muy apretados en la cintura para no presionar el estómago y prevenir así la aparición de reflujo. Procura no realizar ejercicio intenso justo después de comer porque predispone la aparición de acidez estomacal. El ejercicio moderado después de comer favorece la digestión. No te vayas a dormir antes de las dos o tres horas después de comer e intenta recostarte sobre el costado izquierdo para favorecer el vaciado gástrico. También ayuda elevar el cabecero unos 15 cm, pero no con almohadas porque solo se logra una hiperflexión del cuello. Para elevar toda la parte superior y favorecer que el ácido gástrico se mantenga en el estómago es preferible elevar las patas del cabecero con unos bloques o tacos de madera. Tomar probióticos después de excesos o comidas copiosas puede ayudarnos a equilibrar el sistema digestivo ya que estos microorganismos ayudan a restaurar la flora del intestino o microbiota y favorecen la digestión. Se pueden aportar a través de la alimentación como los yogures con bífidus. Los días siguientes se recomienda llevar una alimentación más ligera para no sobrecargar el sistema digestivo, a base de fruta, verdura, cereales integrales y carne magra o pescado blanco. Ejemplos de dos días con una dieta más ligera 1 er DÍA DIETA LIGERA DESAYUNO Yogur natural o vaso de leche semidesnatado o bebida vegetal (soja o avena sin azúcar añadido) 2-3 biscotes integrales con tomate y aguacate MEDIA MAÑANA Infusión digestiva Fruta (a escoger entre: 2 rodajas de piña, ¼  papaya, 1 naranja, 1 manzana o 1-2 kiwis) ALMUERZO O COMIDA Crema de Apio, Puerro, Calabaza, unas gotitas de limón Pechuga de pollo a la plancha con limón Infusión digestiva MERIENDA Yogur natural sin azúcar Fruta (a escoger entre: 2 rodajas de piña, ¼  papaya, 1 naranja, 1 manzana o 1-2 kiwis) CENA Crema de espárragos (verdes o blancos), cebolla, brócoli, unas gotitas de limón Merluza o rape al vapor con hierbas provenzales Infusión digestiva 2º DÍA DIETA LIGERA DESAYUNO Yogur natural o vaso de leche semidesnatado o bebida vegetal (soja o avena sin azúcar añadido) 2-3 cucharadas de copos de avena MEDIA MAÑANA Infusión digestiva 3 nueces o 5-6 almendras o 5-6 avellanas ALMUERZO O COMIDA Crema de calabacín, nabo o repollo, zanahoria, cebolla y  unas gotitas de limón. Merluza o rape al vapor con hierbas provenzales Infusión digestiva MERIENDA Yogur natural sin azúcar o bebible Fruta (a escoger entre: 2 rodajas de piña, ¼  papaya, 1 naranja, 1 manzana o 1-2 kiwis) CENA Ensalada de escarola, tomate cherry y queso fresco Infusión digestiva  
Flemón: Síntomas y Tratamiento
Artículo especializado

Flemón: Síntomas y Tratamiento

El absceso dental (conocido como flemón) es una colección purulenta originada normalmente en el diente, aunque puede extenderse al tejido periodontal. Tiene su origen en una sobreinfección bacteriana. Suele empezar con la aparición de un dolor muy intenso y muy agudo , de forma repentina y una inflamación de la hemicara correspondiente. Evoluciona al empeoramiento en pocas horas dando lugar a un dolor de intensidad alta que obliga a acudir a urgencias en la mayoría de los casos. El origen del foco infeccioso puede localizarse a nivel del diente (caries dental profunda, por ejemplo) o en el periodonto (una gingivitis) y dará lugar a dos tipos de colecciones purulentas: Absceso periapical: originado en el ápice del diente (al final de la raíz) y en contacto con el hueso que alberga al diente. Es el absceso más frecuente. Absceso periodontal: se origina en los tejidos que hacen de soporte de las piezas dentales, es decir, en las encías y el hueso. ¿Cuál es la causa inicial que desencadena el proceso infeccioso? Intervienen diferentes factores : el tipo de dieta, el hábito higiénico, el nivel cariogénico, la presencia de enfermedad periodontal, el pH bucal, etc. En la mayoría de las ocasiones, influyen varios de estos factores de forma concomitante. Ante la mínima sospecha clínica de absceso dental debe realizarse una exploración exhaustiva y, muy probablemente, una prueba complementaria (radiografía). Es muy posible que deba iniciarse un tratamiento vía oral junto al odontológico específico . ¿Qué síntomas pueden aparecer ante la presencia de un flemón dental? Los síntomas característicos serían los siguientes : Dolor: muy común ante cualquier proceso dental pero muy característico del absceso. Se trata de un dolor de aparición espontánea, de intensidad progresiva y de evolución rápida .   Suele comenzar con molestias a la masticación o al ocluir. Evoluciona con dolor intenso incluso en reposo que puede irradiarse hacia el oído o a la zona cervical. Inflamación: El proceso inflamatorio local puede acompañarse de inflamación de partes blandas cercanas de forma que se aprecia una asimetría facial pudiendo verse afectada la cadena ganglionar local por lo que no es infrecuente encontrar adenopatías o ganglios palpables en la zona retroauricular, cervical u occipital. Fiebre y afectación del estado general: ante un proceso infeccioso se desencadena un mal estar general que puede llegar a ocasionar fiebre y dolores articulares generalizados. Halitosis o mal aliento. Hipersensibilidad local: que dificulta la correcta higiene local, así como la masticación y la tolerancia a los cambios térmicos de los propios alimentos. Estos síntomas obligan, sin duda, a acudir a la consulta del odontólogo . En la mayoría de los casos el dolor es incontrolable con analgésicos y antiinflamatorios.  Al ser explorados se detectará inmediatamente el diente causante. Además de la exploración bucal se realizará una exploración periodontal incluyendo la encía y el espacio entre el diente y la encía (donde muy fácilmente se acumulan residuos). Asimismo, se realizará una radiografía periapical de la pieza afectada para visualizar el estado de la raíz y del hueso que la alberga. En la radiografía apreciaremos también la existencia y extensión de una posible caries. Cómo actuar Abordaremos nuestro hallazgo, ya sea una caries profunda con afectación del nervio, una bolsa purulenta periodontal o un absceso periapical . Todo ello precisa intervención, tanto medicamentosa como instrumentada. Normalmente, al abrir una cavidad en el diente para sanearlo se evidencia una notable mejoría sintomática. Deberemos seguir estrictamente la pauta medicamentosa que se nos indique, normalmente se prescribirán antiinflamatorios y antibióticos . Y extremar la higiene. Muy probablemente la existencia de dolor hará que descuidemos la higiene en esa zona, pero es justamente en el foco infeccioso donde debemos asegurarnos el arrastre de los residuos para no perpetuar la infección. El tratamiento definitivo del diente afecto se realizará tras el control del dolor inicial. En algunas ocasiones nos encontramos con un diente en mal estado que además de provocar la infección no puede sanearse. En este caso, obviamente trataremos la infección y realizaremos la exodoncia o extracción del diente enfermo pues puede suponer una amenaza para los dientes contiguos. En otros casos trataremos la caries y, probablemente el nervio y procederemos a la obturación definitiva o a la colocación de una prótesis fija, popularmente conocida como corona. Asimismo, si durante el procedimiento detectamos la presencia de otras patologías que afecten al periodonto (encías y hueso) lo trataremos seguidamente. Como consejo, debo recomendarte que no te olvides del odontólogo cuando no presentes síntomas. Acude a la consulta periódicamente . Seguro que con una limpieza bucal será suficiente, pero si encontramos algún hallazgo estaremos a tiempo de tratarlo cuando aún es asintomático.
Molestias por Ojo Seco
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Molestias por Ojo Seco

¿Sientes molestias de irritación en tus ojos de manera reiterada?  ¿Has pensado que podrías padecer de “ojo seco”? Esto, afortunadamente, tiene solución . La lágrima La glándula lagrimal, con su secreción, la lágrima, compuesta básicamente de agua y lípidos (grasas), lubrifica y nutre la córnea, ya que ésta carece de vasos sanguíneos y tiene tendencia a desecarse. Además, la lágrima cumple la función de mantener el saco conjuntival limpio , no sólo por acción mecánica (de arrastre), sino también por su acción bactericida, debido a su contenido en lisozima. Una alteración en cualquier punto de la vía lagrimal será sintomática. Típicamente, si la alteración está en una zona previa al saco lagrimal, el cuadro cursará sólo con lagrimeo constante. Si la obstrucción está en el saco o en una zona más alejada se asocia a secreción, que se acumula a nivel del párpado, provocando acúmulos de legaña . En los bebés Al nacer, la secreción lacrimal suele ser poco importante o nula. La aparición de las lágrimas se produce en las primeras semanas de vida y, a los tres meses de edad , la secreción está definitivamente establecida. Las vías lagrimales culminan su desarrollo durante las primeras semanas de la vida, de tal manera que en los primeros momentos después del nacimiento puede no estar definitivamente perforado (o, lo que es lo mismo, puede no ser permeable) el canal lacrimonasal y eso provoca una de las consultas más frecuentemente realizadas en pediatría (“mi hijo tiene mucha legaña acumulada en un ojo, pero el ojo no está rojo”). Como pediatras, aconsejaremos la realización de masajes al bebé utilizando el pulpejo del pulgar, de arriba a abajo sobre el canto nasal de forma repetitiva, con la intención de ayudar a permeabilizar el conducto lacrimonasal que, por culpa del acúmulo de secreciones nasales, se halla embozado. Causas del ojo seco Algunos fármacos de administración sistémica como los antihistamínicos, anticolinérgicos y psicótropos se asocian a un ojo seco, porque reducen la secreción lagrimal. Los trastornos que afectan directamente a la glándula lagrimal como la sarcoidosis o el síndrome de Sjögren también producen ojo seco. Algunos enfermos presentan un ojo seco después de la radioterapia, si el campo terapéutico incluye las órbitas. Los problemas de sequedad ocular son también comunes después de lesiones nerviosas que afectan a los nervios craneales (llamados pares craneales). Sobre todo el que afecta al “VII par craneal (nervio facial)”, provocando una “queratitis por exposición” de la superficie ocular, secundaria a la parálisis del nervio facial con incapacidad de cierre completo del párpado. Signos y síntomas El ojo seco (queratitoconjuntivitis secas) puede ser de gravedad variable: desde una afectación corneal superficial leve en las que el ojo puede tener un aspecto sorprendentemente normal, hasta una úlcera que puede progresar hacia la perforación. Producen ardor, intenso dolor (sobre todo con el parpadeo), ojo rojo, sensación de cuerpo extraño con el parpadeo (como de tener “arenilla” en el ojo), fotofobia (hipersensibilidad a la luz) y visión borrosa (por pérdida de la transparencia corneal). Suponen una amenaza para la visión debido al riesgo de opacidad corneal, cicatrización y perforación. A diferencia de otros procesos como pueden ser, por ejemplo, la uveítis o el glaucoma agudo, las molestias de la queratitis cesan con la instilación de colirio anestésico. Diagnóstico Las queratitis son fácilmente visibles a simple vista tras la instilación de una gota de fluoresceína y visualizando luego la córnea con una luz azul. El examen con aparatología oftalmológica específica (lámpara de hendidura) permite objetivar la existencia de rotura de la arquitectura corneal, un filtrado opaco o abscesos (acúmulos de infección), así como una reacción celular inflamatoria en la cámara anterior. La producción de lágrimas medida después de humectar un papel de filtro (la llamada tira de Schirmer) es deficiente. Lagrimas artificiales o lubricantes oculares Los problemas de sequedad ocular se controlan mediante la aplicación frecuente y abundante de lágrimas artificiales o lubricantes oculares. La dosis normal es de una gota en el ojo 2-4 veces al día (la dosis puede ser aumentada en caso necesario), separando los párpados del ojo/s afectado/s e instilando una gota dentro del párpado inferior, mientras se dirige la vista hacia arriba. Posteriormente, se debe mantener el ojo abierto y no parpadear durante 30 segundos como mínimo. Recordar que, después de la instilación, no se deben cerrar los ojos apretadamente y se debe intentar no parpadear más de lo normal. Además de ello, antes de usar otras gotas oftálmicas , se debe esperar como mínimo cinco minutos. Para evitar contaminación, el gotero no debe entrar en contacto con el ojo o con cualquier otra superficie. Las lágrimas artificiales pueden adquirirse en la farmacia sin receta médica y pueden utilizarse durante el periodo de embarazo y de lactancia con total seguridad . Cabe destacar que la aplicación de colirios anestésicos en los ojos afectos de sequedad puede resultar especialmente peligrosa, porque la ausencia de un reflejo de parpadeo normal expone a la córnea a lesiones indoloras no percibidas por el paciente. Cuando existe una erosión corneal diagnosticada por fluoresceína se debe proceder a la oclusión ocular y mantener dilatada la pupila, mediante colirio de atropina, para controlar el dolor. Además de ello, se aplicarán antibióticos tópicos para prevenir las infecciones secundarias.
Por qué No me quedo Embarazada
Artículo especializado

Por qué No me quedo Embarazada

Lograr un embarazo a la primera no es lo más habitual. Quedarse embarazada no es tan sencillo ni tan fácil como parece . En cada intento tenemos, aproximadamente, un 17% de probabilidades de concebir. Desde que una pareja decide tener hijos, hasta que consiguen un embarazo, lo habitual es que pasen varios meses. La media son unos seis. Este tiempo suele estar lleno de impaciencia y, si el embarazo no llega, es inevitable preguntarse las causas de por qué no logramos el embarazo . Fertilidad en cifras 1 de cada 6 intentos (17%) logra un embarazo en una pareja sana y supuestamente fértil. La edad va en nuestra contra. La fertilidad decrece naturalmente con la edad, de manera más acusada, a partir de los 40. En Europa, 1 de cada 6 mujeres tienen algún tipo de dificultad para lograr un embarazo. En España, entre 10 y 15 de cada cien parejas que se plantean tener un hijo tienen problemas para quedar embarazadas. Unos 100.000 bebés cada año nacen gracias a las técnicas de reproducción asistida. Conocer tu ciclo y tus días fértiles Uno de los motivos por los cuales una mujer no se queda embarazada es por el desconocimiento de su propio cuerpo. Reconocer los días fértiles, si no hay ningún problema añadido, es una buena herramienta para concebir un bebé. La concepción no es fácil, ya que influyen múltiples factores y las condiciones deben ser las óptimas: la mujer ovule, el espermatozoide fertilice al óvulo maduro, éste se desarrolle, anide en el útero y avance el embarazo. Las probabilidades aumentan si las relaciones sexuales se mantienen durante los días fértiles de la mujer . La ovulación se produce en los días centrales del ciclo menstrual , que dependiendo de cada mujer, tiene una duración normal de 23 a 35 días. En la mayoría de las mujeres la ovulación se produce entre el día 12 y el día 16 del ciclo. Métodos como el sintotérmico de fertilidad o el método Billings, pueden ayudar a identificar esos días. El primero consiste en tomar la temperatura basal de la mujer y, el segundo, se identifica la ovulación a través de la observación de las secreciones vaginales. También disponemos de test de ovulación que detectan en la orina la subida de la hormona LH (Hormona Luteinizante) que se produce 24-36 horas antes de la ovulación. La edad es uno de los factores más frecuentes Cada vez posponemos más la maternidad: el trabajo, los estudios, la estabilidad económica y las escasas políticas de estimulación de la natalidad , hacen que las mamás y los papás sean cada vez más mayores. El reloj biológico juega en nuestra contra, a medida que la edad de la mujer y el hombre avanzan, las probabilidades de concebir disminuyen. Con 20 años, una mujer tiene un 25% de probabilidades de conseguir el embarazo manteniendo relaciones sexuales en sus días fértiles, a los 30 años, un 15%, a partir de los 35 años, un 8% y a partir de los 38 años, un 3%. Causas físicas más frecuentes de infertilidad Aproximadamente, un 35% de las causas de infertilidad son femeninas, otro 35% masculinas. En un 20% de las parejas con problemas para tener hijos, la esterilidad procede de ambos . Y finalmente, en otro 10% de los casos no se encuentra el origen. Causas femeninas más frecuentes Problemas ovulatorios Baja respuesta o reserva ovárica Problemas en la permeabilidad de las trompas de Falopio Endometriosis Ovario poliquístico Causas masculinas más frecuentes Menor producción de esperma Obstrucción de los conductos de esperma Baja movilidad de los espermatozoides Malformaciones en los espermatozoides Recuento bajo de espermatozoides Trastornos de la erección y eyaculación La exposición a tóxicos  (tabaco, alcohol, drogas u sustancias nocivas en el entorno…) son otra de las causas que causan problemas de fertilidad en hombres y mujeres . ¿Cuándo se debe acudir al especialista? En parejas menores de 35 años, si tras 12 meses de relaciones sexuales sin protección no se consigue el embarazo, deben acudir a un centro de fertilidad. En parejas mayores de 35, el tiempo es menor: si a los seis meses no hay embarazo, se deben estudiar las causas. Por otro lado, no debemos retrasar la visita al especialista cuando presentemos estas circunstancias que se enumeran a continuación, porque pueden causar infertilidad y, detectarlas a tiempo y tratarlas, es muy importante para intentar lograr el deseado embarazo : Endometriosis. Síndrome de ovario poliquístico (SOP). Inicio de ciclos irregulares: pueden ser sospecha de menopausia precoz o baja reserva ovárica. Antecedente de infecciones pélvicas o cirugía pélvica. Problemas endocrinológicos: obesidad, problemas tiroidales, ovario poliquístico o peso insuficiente. La consanguiniedad: este tipo de parejas siempre debe de contar con consejo genético. Si se padece una enfermedad genética: es importante el consejo genético y tener toda la información disponible para saber los riesgos o la transmisibilidad de la enfermedad. Enfermedades de transmisión sexual: pueden repercutir en los órganos reproductivos. En el caso del varón, se debe acudir a un especialista en fertilidad cuando éste presente : Paperas en la infancia del futuro papá: es una causa de esterilidad masculina. Antecedentes de patología urológica como infecciones de transmisión sexuales, cirugía, traumatismos o varicocele. Recomendaciones para ayudar a lograr un embarazo Tener relaciones frecuentes : no sólo porque, por sí mismas, aumentan la probabilidad de un embarazo, sino porque tener relaciones sexuales a diario mejora la calidad del semen. Según la OMS, para elevar las posibilidades de tener un hijo, el tiempo óptimo de abstinencia es entre dos y siete días. Visitar al ginecólogo antes de buscar un embarazo : el ginecólogo hará un examen y evaluará el estado de salud de la mujer y de su pareja, recetará un suplemento de ácido fólico, preguntará sobre los antecedentes familiares, explorará a la mujer y le realizará pruebas como analítica y ecografía para valorar posibles condiciones que puedan dificultar un embarazo. Unos buenos hábitos : el estilo de vida de la futura madre es fundamental para lograr la concepción y el buen desarrollo del embarazo. Dejar los malos hábitos y evitar los tóxicos como el alcohol y el tabaco. Realizar ejercicio físico para bajar de peso si se padece sobrepeso u obesidad y llevar una alimentación equilibrada. Bienestar emocional : el estrés no es bueno para nada. Asimismo, el cansancio y la ansiedad pueden interferir en los deseos genésicos de la pareja. ¿Y si no me quedo embarazada? Una visita al especialista es definitiva para confirmar si hay, o no, problemas de fertilidad en la pareja . En algunas ocasiones, el problema se resuelve (si es hormonal, por ejemplo) y puede lograrse un embarazo con éxito. Si no se debe recurrir a un centro especializado en medicina reproductiva para valorar las diferentes opciones para obtener un embarazo, en función de las condiciones de la pareja. ¿Qué pruebas se realizan en una unidad de medicina reproductiva? En la mujer y en el varón se realizan, de manera rutinaria, una serie de exámenes para determinar la causa de la posible infertilidad. En un 10% no se encuentra la causa. En la mujer se realiza : Ecografía transvaginal: para valorar la forma del útero y los ovarios. Se pueden detectar tanto malformaciones uterinas, miomas o pólipos endometriales y descartar, como también, quistes o tumoraciones ováricas. Analíticas hormonales: para valorar la función ovárica y del tiroides. Serologías: para descartar infecciones como la rubeola, hepatitis B y C, sífilis o VIH. Histerosalpingografía: es una prueba de imagen con contraste que permite estudiar la cavidad uterina y comprobar que las trompas -que es el lugar donde se produce la fecundación - sean permeables. En el caso del varón : Analítica: general y hormonal Seminograma con REM (recuento de espermatozoides móviles).
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