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Tratamiento y Dieta para la Diverticulitis
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Tratamiento y Dieta para la Diverticulitis

La dieta tiene un papel fundamental en el tratamiento de la diverticulitis , y consumir abundantes alimentos ricos en fibra es la mejor prevención para evitar su aparición. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. ¿De qué hablamos? Cuando hablamos de enfermedad diverticular o diverticulosis nos referimos a la presencia de divertículos en el tracto gastrointestinal , generalmente en el intestino grueso. Estos divertículos son protuberancias con forma de saco que se producen por un aumento en la presión interna de la pared del colon , provocando que las capas internas se hernien. Se sabe que cuantos menos alimentos ricos en fibra se consumen, existe más probabilidad de tener estreñimiento y ello conlleva que para realizar las deposiciones se haga más esfuerzo, aumentando así la presión en el colon y, como consecuencia, la formación de estas protuberancias . Seguir una dieta baja en fibra, compuesta en su mayoría de alimentos procesados, es su principal causa de aparición. Los divertículos, en la mayoría de los casos, no suelen dar molestias o son asintomáticos, pero si se inflaman o infectan se produce una diverticulitis y requiere de atención médica urgente. La diverticulitis se caracteriza por síntomas como dolor abdominal intenso, fiebre y náuseas y, si es diagnosticada como leve sólo suele precisar reposo, cambios en la dieta y tratamiento con antibiótico. Sin embargo, puede complicarse y ser grave o aguda y, en estos casos, requerirá de cirugía. ¿Qué papel juega la dieta? La dieta tiene un papel fundamental en la prevención y tratamiento de la diverticulitis. En una fase inicial, si es aguda o grave, se debe seguir una dieta absoluta para evitar el riesgo de perforación. Una vez se inicia la mejoría clínica, se puede iniciar con precaución una dieta pobre en residuo para disminuir al máximo el volumen fecal que pasa por la zona inflamada y así disminuir el dolor. Posteriormente se puede ir introduciendo la fibra según tolerancia personal, llegando a una alimentación lo más variada posible. A continuación, encontrarás unas recomendaciones para seguir en las fases de brote e inflamación (diverticulitis): Fraccionar la ingesta en comidas frecuentes y poco copiosas , entre cinco o seis tomas al día, para disminuir en lo posible el estímulo sobre el movimiento intestinal (peristaltismo). Evitar aquellos alimentos que irritan la mucosa digestiva y producen aumento del peristaltismo: café, zumo de naranja, especies, picantes. Evitar las temperaturas extremas ya que aumentan el movimiento intestinal. Restringir alimentos ricos en fibra : verduras, frutas, legumbres, frutos y frutas secas y productos integrales (muesli, cereales integrales, pan integral, arroz integral...) No ingerir alimentos con semillas o que contengan pepitas como pueden ser el higo, las uvas y el kiwi, ya que pueden ubicarse en el divertículo e inflamarlo. Preferir la fruta cocida o al horno sin piel, en almíbar sin el jugo o bien en forma de zumos colados no ácidos y sin azúcar. Probar alimentos que contienen pectina (fibra soluble con efecto astringente): manzana rallada y oscurecida (ligeramente oxidada), pera cocida, patata hervida "chafada" o en forma de puré, membrillo, plátano maduro, albaricoque. Consumir las carnes y aves sin piel ni grasa visible. Preferir los cortes magros. Preferir el pescado blanco al azul, ya que tiene menos grasa. Evitar la bollería y la repostería. Evitar alimentos grasos como aguacate, aceituna y frutos secos. Evitar técnicas grasas como rebozados, empanados, guisos y fritos. Restringir los condimentos irritativos de la mucosa intestinal como: vinagre, café, chocolate, pimienta, pimentón y guindilla. Evitar el consumo de alcohol. Moderar el uso de sal y azúcar. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. En la siguiente tabla se especifica qué alimentos son los más aconsejados y cuáles se deben evitar para la elaboración de una dieta pobre en residuo. ALIMENTOS PERMITIDOS A EVITAR Lácteos y derivados Yogur desnatado, queso fresco bajo en grasa, leche desnatada (excepto si hay déficit de lactasa). Leche y resto de lácteos cremosos o enteros. Cereales y tubérculos Pan blanco, cereales dextrinados, sémola, arroz, pasta, tapioca y patata sin piel. Pan integral y cereales integrales, arroz integral, salvado (galletas integrales, pasta integral, etc.) Legumbres y frutos secos Ninguno. Legumbres en general. Frutos secos en general. Verduras y hortalizas Caldos vegetales colados. Cuando se inicia la introducción, según tolerancia. Empezar por: zanahoria pelada, calabacín sin piel y puntas de espárrago. Siempre cocidas. Todas las verduras y hortalizas: Las últimas a introducir una vez acaba el episodio: Verduras fibrosas (col, rábanos, lechuga, apio, brécol, escarola nabos) Fruta Zumos de fruta licuados. Cuando se inicia la introducición, según tolerancia. Empezar por: fruta cocida y sin piel como: manzana, pera, membrillo, o plátano maduro. Todas las frutas: las últimas a introducir una vez acaba el episodio: Frutas fibrosas (frambuesa, mora, ciruelas, higos), ácidas y todas las pieles de las frutas. Carne, pescado y huevos Carne magra no fibrosa, picada o bien cocinada (ternera, lomo de cerdo, pollo, pavo, conejo). Pescado blanco. Huevos. Carne dura y fibrosa (con cartílagos) (ternera, cordero, cerdo) pescado azul. Embutidos y paté. Grasas y aceites En cantidades limitadas aceites vegetales, preferiblemente aceite de oliva, margarina y mantequilla. En cantidades importantes. Mayonesa y derivados. Postres y dulces Gelatinas sin azúcar y galletas tipo “María” no integrales. Aquellos que están hechos con harina integral o cereales integrales o frutos secos. Bebidas Agua e infusiones. Café, té, bebidas carbonatadas y alcohólicas. Otros Sal, azúcar. Hierbas aromáticas. Platos precocinados, salsas comerciales y especias.   Nota: con respecto a la introducción de alguna verdura o fruta en la dieta, priorizar las indicaciones del médico. En una dieta pobre en residuo estricta sólo se podrían tomar caldos vegetales colados y zumos de fruta licuados. En la diverticulosis o fase asintomática la ingestión de fibra dietética se contempla como una medida coadyuvante al tratamiento. No obstante, como medida de prevención se deben desaconsejar alimentos que contengan semillas que no puedan ser digeridas completamente en la parte superior del tracto gastrointestinal, puesto que el residuo podría alojarse dentro de un divertículo favoreciendo la aparición de diverticulitis aguda. Así pues, se desaconseja la ingesta de semillas no trituradas o alimentos que contengan pepitas o semillas, excepto que estas se eliminen antes de la ingesta (por ejemplo, pimientos, tomates, kiwis, uvas...). ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
Dolor en el Tendón de Aquiles
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Dolor en el Tendón de Aquiles

El tendón de Aquiles es el más potente y resistente del cuerpo humano , pues es capaz de soportar hasta más de seis veces el peso de una persona en carrera, por ejemplo. Se encuentra ubicado en la parte posterior de la pierna (pantorrilla) y es la unión del músculo gastrocnemio (gemelos) y del soleo (bajo el gemelo), que forman el músculo tríceps sural , y cuya inserción se encuentra en el hueso calcáneo (el hueso que se sitúa en el talón). Como todo tendón, está formado por haces de fibras que se unen para formar una única estructura. Estas fibras están protegidas por unas vainas fibrosas, que las protegen y las mantienen en óptimas condiciones. Una de las características importantes del tendón es que tiene una pobre vascularización , lo que facilita que aparezcan lesiones a este nivel, sobre todo en la zona más cercana a la inserción en el calcáneo. ¿Por qué? Las causas que ocasionan patología aquilea tiene distintos orígenes, de manera que puede venir provocada por factores inherentes al propio tendón, como depender de las acciones que lleve a cabo la persona. Respecto a las primeras, entre ellas encontramos: Modificaciones anatómicas : la existencia de un pie plano, hiperpronación o las rodillas hacia fuera (Genu varo) tienden a aumentar la tensión en las fibras. Este exceso de tensión puede impedir una correcta realización del movimiento de flexión plantar del pie (que es la función esencial de este tendón). Dismetría de extremidades : cuando una extremidad es más larga o más corta que la otra, la biomecánica de la marcha varia y, por tanto, las estructuras que interviene en el movimiento para conseguir el desplazamiento se ven afectadas. La existencia de sobrecargas por un apoyo incorrecto, por ejemplo, puede ocasionar un exceso de carga y tensión que derive en lesión Patologías: enfermedades como la diabetes o la hipertensión cuya patogenia está relacionada con la vascularización pueden ser una de las causas de problemas a nivel del tendón. Por otro lado, la presencia de sustancias a niveles más elevados de los recomendados como en el caso de pacientes que sufren hipercolesterolemia (colesterol) o hiperuricemia (ácido úrico) también se encuentran entre los factores que aumentan el riesgo de lesión. Hay que destacar que no siempre se piensa que el origen de una lesión puede situarse en una zona alejada, pero en más de una ocasión eso sucede. Es así en aquellos casos en los que se ha producido una infección bucodental y otorrinolaringológica. Edad: con el paso de los años los tejidos degeneran y este tendón no es una excepción. Fibras más débiles, menor elasticidad y mayor rigidez son cualidades que aumentan el riesgo de lesión. En cuanto a aquellas causas que dependen del individuo también existe una larga lista entre los que mencionaremos: Calzado inadecuado: taloneras bajas o zapatillas excesivamente rígidas son elementos que pueden relacionarse con esta lesión. Errores en la técnica de entrenamiento : existen varios errores que pueden intervenir en una patología a este nivel, entre ellas encontramos realizar zancadas excesivamente largas, lo que obliga al tendón a quedar demasiado alejado del eje central del cuerpo y, por tanto, en el momento de recuperar la posición se ejerce una fuerza excesiva. Si ello ocurre de manera puntual no tiene mayor importancia, pero cuando es habitual, es la repetición del acto la que acaba por aumentar el riesgo. Hidratación incorrecta: el tendón en su mayoría está formado por agua y es necesario que exista un equilibrio a este nivel para preservar sus características. Síntomas y tratamiento La sintomatología que lleva al deportista a la consulta del especialista suele ser la existencia de dolor en la zona posterior del tobillo , y en la exploración se palpa engrosamiento del tendón junto con inflamación y, en casos más avanzados, incluso crepitación. En cuanto al tratamiento, el de tipo conservador suele ser habitual. La prioridad es disminuir el dolor y para ello es necesario reducir la carga deportiva. Dependiendo de la gravedad del caso no será necesario realizar un reposo absoluto sino que pueden practicarse otras modalidades. Aplicar hielo , nunca directamente, en la zona afectada es otra de las recomendaciones iniciales, ya que actúa como analgésico y antiinflamatorio. Ejercicios recomendables También es conveniente realizar ejercicios para una mejor y pronta recuperación, pero siempre bajo la supervisión de un profesional. Los ejercicios excéntricos son los que forman parte del programa de recuperación, y son aquellos en los que el movimiento conlleva un alargamiento del músculo. Existen varios, de menor o mayor complejidad, pero cada uno de ellos con un objetivo determinado. Entre los más habituales encontramos el que consiste en colocar la punta del pie en un escalón y flexionar el tobillo de forma que quede a una altura inferior a la de los pies. Se puede hacer primero con los dos pies (ofrece menor dificultad) y pasar luego a trabajar solo con una pierna. Otro de los ejercicios puede ser el caminar “punta-talón” en el que se combinan estas dos posiciones y se trabaja de forma concreta el tendón. ¿Se puede prevenir? El tratamiento es de suma importancia cuando aparece la lesión, pero el objetivo sería evitarla y es por ello que hay que conocer cuáles son los factores predisponentes para poder actuar ante ellos. Es difícil poder reducir el riesgo de lesión cuando se habla de factores intrínsecos como problemas anatómicos ya que no todo tiene solución, pero en muchos casos sí se puede corregir alguno de ellos. Un ejemplo sería el uso de plantillas cuando el problema está en la forma del pie. Por lo que respecta a los factores que dependen de la persona, una buena alimentación, hidratación, el uso de calzado adecuado, conocer el camino y la superficie por la que se va a practicar el deporte, entre otras cuestiones, pueden ayudar a evitar la temida lesión.
Dopamina: Funciones e Indicaciones
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Dopamina: Funciones e Indicaciones

Seguro que la primera palabra que asocias a la dopamina es la enfermedad de Parkinson y, efectivamente, es así. Esta enfermedad se caracteriza por una disminución en los niveles de dopamina. Pero, ¿a qué no sabías que la dopamina también es llamada la hormona del placer? En realidad, está implicada en múltiples funciones. Pertenece a la familia farmacológica de las catecolaminas y funciona como un neurotransmisor en el sistema nervioso central . Es imposible abordar todos los mecanismos fisiológicos en los que se ve implicada, pero haremos hincapié en los más importantes. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. ¿Qué es un neurotransmisor? Es una sustancia química que transmite la información de neurona a neurona. La dopamina se sintetiza en diferentes áreas del sistema nervioso, especialmente en la sustancia negra y en el hipotálamo (desde donde regula la secreción de la prolactina de la hipófisis). Las neuronas dopaminérgicas (cuyo neurotransmisor primario es la dopamina) están presentes mayoritariamente en el sistema nervioso central y en el hipotálamo. ¿Cuál es la principal función de la dopamina en el organismo? La dopamina participa en múltiples funciones cerebrales entre las que mencionaremos el aprendizaje y la memoria, la motivación y la recompensa ante estímulos placenteros (induce a la repetición de las conductas que nos comportan placer como la alimentación, el sexo y las drogas), el sueño , el humor , la atención, la actividad motora y  la regulación de la secreción de prolactina (inhibe su producción a nivel de la hipófisis). Por ello podemos asociar niveles bajos de dopamina a problemas de memoria y movimiento, apatía, anhedonia (dificultad para experimentar placer y satisfacción), insomnio y déficit de atención. En contraposición, niveles elevados de dopamina se asocian a hiperactivación, ¿Qué ocurre con el tandem dopamina-memoria? Los desórdenes de dopamina en el cerebro afectan a las funciones neurocognitivas (memoria, aprendizaje y atención). Diferentes estudios asocian un nivel bajo de dopamina con el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (famoso TDAH). Abogan por la relación entre TDAH y la disminución de receptores de dopamina cerebral y la alteración de su neurotransmisión. ¿Sería esa la explicación del déficit de atención característico de estos pacientes ante actividades que consideran aburridas, repetitivas y que les despierta poco interés? Numerosos estudios de investigación están enfocados en esta línea. Por otro lado, existen estudios que relacionan los síntomas Positivos de la Esquizofrenia (Delirios y Alucinaciones) con niveles elevados de dopamina. Así, algunos antipsicóticos son inhibidores de los receptores de dopamina (disminuyen los niveles de dopamina) y mejoran dichos síntomas. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. ¿Qué decir del tándem dopamina-motivación y recompensa ante estímulos placenteros? Ello explicaría, por ejemplo, la dependencia generada por las drogas de abuso. Efectivamente, la dopamina regula la recompensa ante estímulos. ¿De qué manera? Cuando una persona ingiere drogas de abuso con asiduidad éstas actúan modificando la liberación de dopamina por parte de las neuronas. Se traduce en un aumento del estímulo y la obtención de una sensación de euforia-bienestar. Por ejemplo, la cocaína y las anfetaminas aumentan la liberación de dopamina y su consumo genera sensación de bienestar y placer, al inicio. Sin embargo, existe una tolerancia fisiológica ante la cual el organismo deja de reaccionar de forma tan generosa por lo que el individuo responde aumentando la dosis y en busca de la sensación de placer inicial (son los principios de dependencia: la persona precisa consumir para obtener una sensación de bienestar y tolerancia: cada vez precisa más dosis para obtener la misma sensación). Ello refuerza muy fuertemente el consumo y adiestra al usuario a mantener el hábito con dosis crecientes buscando la falsa sensación de bienestar . ¿Cómo explicamos la influencia dopamina-humor? La dopamina está relacionada con la serotonina (endorfina más famosa). Ambas actúan de forma sinérgica en la regulación del estado de ánimo, el sueño, el apetito y el movimiento. Si los niveles de ambos parámetros están disminuidos también estará disminuido el estado de ánimo, la motivación, la apetencia, etc. Por ello, una manera de objetivar la evolución de una depresión en tratamiento médico puede ser la monitorización de los niveles de serotonina en sangre. Muchos antidepresivos actúan aumentando los niveles de serotonina y dopamina. El éxtasis sería un ejemplo de droga de abuso que aumentaría ambos niveles. ¿Respecto a la dopamina-sueño? La protagonista sería la melatonina u hormona encargada de regular los cambios de actividad cerebral en función del ciclo de sueño-vigilia. Se libera durante la noche. Durante el día es la dopamina quien se encarga de inhibir la producción de melatonina, y ello ocasiona nuestro despertar. Por tanto, si tenemos baja la dopamina tendremos sensación de sueño diurno. ¿Dopamina-movimiento? Es uno de los síntomas más evidentes en la enfermedad de Parkinson , caracterizada por una disminución progresiva de neuronas dopaminérgicas que conlleva a: rigidez, movimientos lentos y temblores. La levodopa (L-Dopa) es uno de los medicamentos utilizados para aumentar los niveles de dopamina y restablecer el movimiento normal en las personas con Parkinson. Se trata de un aminoácido precursor de la dopamina. Se convierte en dopamina en el sistema nervioso central gracias a la actuación de un enzima específico, reponiendo la deficiencia de dopamina que origina esta enfermedad. La dosis es difícil de ajustar. Seguro que has asociado que una dosis demasiado elevada de levodopa puede causar movimientos incontrolados como temblores y sacudidas mientras que una dosis demasiado baja puede ocasionar movimientos lentos o bradicinesia . Como ya hemos mencionado, la dopamina juega un papel en la adicción y el control de impulsos. Por ello, algunas personas con Parkinson tratadas con dopamina desarrollan comportamientos adictivos, que pueden incluir el juego compulsivo, comportamientos repetitivos o hipersexualidad (todo ello relacionado con niveles elevados de dopamina). Así, en caso de tratamiento con levodopa debemos encontrar la dosis óptima para evitar fluctuaciones. ¿Y qué hacemos para mantener nuestra dopamina en niveles adecuados para el buen control del estado de ánimo, la motivación, el movimiento...? Aunque te sorprenda, un alto nivel de estrés está relacionado con bajos niveles de dopamina. ¿Cuál es el mejor deporte para elevar los niveles de dopamina? La meditación. Puedes encontrar mucha literatura al respecto… La buena calidad y cantidad de sueño, la práctica de ejercicio de forma regular y una dieta rica en antoxidantes y pobre en grasas saturadas contribuyen muy positivamente en el mantenimiento de los niveles fisiológicos y óptimos de dopamina. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
Drenaje Linfático, ¿Funciona?
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Drenaje Linfático, ¿Funciona?

Está más o menos en boca de todos, pero si tuviéramos que explicarlo pocos podrían hacerlo correctamente. Pues bien, el drenaje linfático se puede definir como una serie protocolizada de maniobras manuales muy suaves que, basadas en un profundo estudio de la anatomía y fisiología del sistema linfático, se realizan para drenar o desplazar la linfa que por cualquier causa patológica se encuentra estancada ( edema ), a territorios linfáticos sanos para su evacuación hacia el torrente venoso. Un paseo por el sistema linfático Previamente a adentrarnos en el drenaje linfático y sus características, definimos el sistema linfático como un sistema complejo formado por una serie de órganos y una red de vasos linfáticos. Cada órgano que constituye dicho sistema posee funciones bien definidas y diferenciadas. Los vasos linfáticos se encargan de llevar la linfa que se origina a nivel de los tejidos hacia el sistema venoso y la reincorpora a la circulación sanguínea. Estos vasos se encuentran presentes en prácticamente todo el organismo (excepto sistema nervioso central, médula ósea y cartílagos). Poseen forma de dedo de guante y se comunican entre sí formando una red de pequeños vasos denominados capilares linfáticos. La linfa es un líquido de color ligeramente amarillento formado en su mayor proporción (90%) por agua. Asimismo, está constituida por proteínas, que desde el torrente circulatorio han pasado a los tejidos, grasas, restos de células muertas, de bacterias y de células presentes en la sangre como los linfocitos. La linfa se depura y es filtrada por los nódulos linfáticos también denominados ganglios linfáticos antes de retornar a la circulación general. Desde los capilares sanguíneos sale a los tejidos una cierta cantidad de líquido que, en condiciones normales (90%), es reabsorbido, en su mayor parte, por los propios capilares. El resto (10%) se elimina a través de los vasos linfáticos. En todo el organismo se forman de uno a dos litros de linfa. A lo largo del recorrido de los vasos linfáticos presentan engrosamientos que corresponden a los ganglios o nódulos linfáticos . Estos ganglios constituyen una parte fundamental del sistema linfático ya que poseen funciones importantes en la defensa del organismo (inmunidad). Se sitúan a lo largo de todo el organismo, siendo especialmente abundantes en cuello, axilas e ingles. Poseen una forma variable (redondeado, alargado o con forma de habichuela) y un tamaño que oscila entre 0,5 y 1 cm y que puede aumentar debido a procesos infecciosos o tumorales. Otros órganos linfáticos son: La médula ósea. Las amígdalas. El timo. El bazo ¿Qué funciones tiene? Defensa: en los ganglios linfáticos, los linfocitos se reproducen para dar respuesta a los antígenos. Absorción de grasas: la mayor parte de las grasas son absorbidas por el sistema linfático y transportadas posteriormente hacia la sangre. Intercambio capilar: recupera sustancias que el flujo sanguíneo ha perdido en el intercambio capilar. Efectos del drenaje linfático El masaje de drenaje linfático tiene los siguientes efectos en nuestro organismo: Acción simpaticolítica : se refiere a todas aquellas sustancias que reducen o suprimen por completo la acción del Sistema Nervioso Simpático (sistema que nos pone en alerta, nos prepara para la acción, para la lucha, la huida o la pelea). Con la inhibición del sistema nervioso simpático se permite que el sistema nervioso parasimpático actúe con mayor fuerza (logrando o consiguiendo con esta acción la relajación del paciente). Acción analgésica: el drenaje linfático manual produce analgesia a través de varios mecanismos, entre los que podemos mencionar estos tres: Al disminuir la presión local de la inflamación o acumulación de líquidos, las terminaciones nerviosas libres dejan de ser estimuladas. El masaje representa un estímulo para los  mecanoreceptores, que van a hacer que se inhiba la transmisión de impulsos nocioceptivos (impulsos de dolor) que viaja por ciertas terminaciones nerviosas (terminaciones nerviosas gruesas). Es decir: el cerebro da prioridad al estímulo del masaje y ”olvida” el estímulo doloroso. Como se ayuda a evacuar sustancias del tejido conectivo, se facilita también la evacuación de sustancias tóxicas cuyo acúmulo produce la estimulación de las terminaciones nerviosas del dolor. Relajación: como se ha mencionado, el drenaje linfático tiene efecto simpaticolítico. Al aumentar la actividad del sistema parasimpático se produce un estado de relajación, y cualquier terapia que produzca relajación va a inducir a la sedación del paciente. Acción Inmunitaria : las maniobras del masaje de drenaje linfático favorecen los mecanismos inmunológicos del organismo, al estimular el movimiento de la linfa y la acción de los ganglios linfáticos. Acción Drenante: es la acción más importante del drenaje. Por un lado, el efecto drenante se basa en la evacuación de sustancias y líquido del tejido superficial, y secundariamente se va a favorecer la circulación linfática más profunda, porque favorece el automatismo de los linfangiones al hacer que los vasos linfáticos se llenen de linfa. INDICADO ESPECIALMENTE EN… Acné. Celulitis (la grasa acumulada retiene agua como si fuera una esponja). Edemas faciales. Varices. Fibromialgia. Linfedema. Edemas por embarazo (prevención de estrías, descarga de las piernas). Edemas linfoestáticos (en los edemas de brazo tras extirpación mamaria). Edema del sistema nervioso (migrañas, dolores de cabeza, vértigo). Edemas postoperatorios y para mejorar la presentación de cicatrices. Enfermedades crónicas de las vías respiratorias (rinitis, sinusitis, faringitis, amigdalitis...) Edemas de origen traumático : hematomas, luxaciones, distensiones musculares, desgarros musculares, siendo muy indicado para la recuperación de los deportistas. Artritis, artrosis y afecciones de las partes blandas (capsulitis, tendinitis, etc.) Linfedema congénito o adquirido. Edemas en la menstruación. Distonía neurovegetativa (nervios, ansiedad). Úlceras de decúbito. Hematomas. ¿Tiene contraindicaciones? Contraindicaciones relativas En determinados casos, la utilización o no del drenaje linfático deberá ser evaluada en función de la situación médica de cada paciente: Hipotensión arterial. Enfermedades de la glándula tiroides: hipertiroidismo e hipotiroidismo. Dolores pélvicos. Enfermedades autoinmunoalérgicas, como lupus o artritis reumatoide. Inflamaciones agudas, como gota, reuma o cólico nefrítico. Nevus (lunares). Post-tromboflebitis y post-trombosis. Procesos abdominales dolorosos: menstruaciones copiosas o dolor abdominal. Edemas por insuficiencia cardíaca congestiva. Insuficiencia cardíaca descompensada. Síndrome del seno carotídeo. Patología renal. Contraindicaciones absolutas Edemas linfodinámicos por desnutrición (pocas proteínas en sangre). Flebitis, trombosis o tromboflebitis. Infecciones agudas por el peligro de propagación por vía linfática. Descompensación cardíaca. Varices tortuosas y con relieve. Crisis asmática por su efecto vagotónico. La formación del especialista en drenaje linfático requiere del conocimiento de todas las circunstancias en las cuales esta técnica no es adecuada, así como el tratamiento óptimo en cada caso. De ahí la importancia de acudir a profesionales especializados (fisioterapeutas o enfermeros/as), tanto si se trata de técnicas manuales como mecánicas.
Densitometría Osea, ¿Cómo Están Tus Huesos?
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Densitometría Osea, ¿Cómo Están Tus Huesos?

La densitometría ósea es la prueba principal para valorar la densidad mineral ósea , es decir, el calcio en los huesos y, por tanto, la presencia de una patología que afecta a un elevado sector de la población, la osteoporosis. A nivel mundial, la sufren 200 millones de personas, y en España, concretamente, afecta al 35% de mujeres de más de 50 años y al 72% mayores de 70 años. Es una patología que afecta sobre todo a la calidad de vida debido al deterioro que sufre la calidad de los huesos y el elevado riesgo de fracturas asociado a ello. El impacto de esta enfermedad sobre la población es tan elevada que algunos expertos hablan de que “las fracturas por osteoporosis superan el total de casos de infarto agudo al miocardio, paro cardiaco y cáncer de mama juntos”, con el agravante de que las fracturas, en la mayoría de ocasiones, pasan desapercibidas y pueden ocasionar muchos problemas a posteriori. Para reducir el riesgo de osteoporosis , las sociedades médicas recomiendan la realización de pruebas de valoración de la densidad mineral ósea, y la prueba que mejores resultados da es la absorciometría dual de rayos x (DXA o DEXA ) o también conocida como densitometría ósea. ¿En qué consiste? Es una técnica de diagnóstico por la imagen en la que existe radiación de rayos X, pero la radiación total es muy baja si se compara con la que recibe el paciente que se somete a una radiografía convencional de tórax (20 veces inferior a ésta), por lo que el riesgo-beneficio es evidente. A diferencia de otras pruebas en los que se emiten rayos X, en este caso no es necesario usar protectores de plomo al estar muy concentrada la zona a valorar. Es necesario informar al profesional que realiza la prueba si hay posibilidad de estar embarazada, así como si en las dos semanas previas nos hemos realizado algún estudio de radiodiagnóstico en el que se haya recibido contraste. Si este fuera el caso sería necesario esperar unas dos semanas para poder someterse a la DEXA. Tanto el embarazo como el contraste son contraindicaciones para su realización, en el primer caso absoluta y en el segundo caso temporal. El paciente se tumbará en una camilla durante 10 a 20 minutos. Si se quiere estudiar la columna la posición será con las piernas elevadas y flexionadas encima de una especie de almohada cuadrada o triangular, mientras que si la valoración es de la cadera las piernas estarán estiradas, pero con una abrazadera que mantiene la posición idónea para realizar el estudio. Es importante mantenerse inmóvil durante el momento en que se realiza la prueba para evitar que la imagen quede distorsionada y pueda interferir en la posterior valoración. ¿CÓMO ME PREPARO PARA LA PRUEBA? Para la realización del examen no se requiere de ninguna preparación específica, y se puede seguir una dieta normal . En cuanto la ropa, se recomienda llevar ropa cómoda y holgada que no comprima, evitando aquellas que tengan material metálico ya que en este caso será necesario sacársela. En ocasiones se solicita al paciente que se ponga una bata en lugar de su ropa pare evitar inconvenientes. Será necesario quitarse joyas, relojes y otros accesorios. Los resultados Las imágenes y los resultados que se derivan de la prueba los valorará el profesional. Estos situarán al paciente en un estrato diagnóstico en función de dos valores mundialmente aceptados como referentes: T-Score: este valor muestra la cantidad ósea que presenta el paciente, comparado con un adulto joven del mismo género con masa ósea máxima. Una puntuación superior a -1 se considera normal. Una puntuación entre -1 y -2,5 se clasifica como osteopenia (masa ósea baja). Una puntuación inferior a -2,5 se define como osteoporosis. La puntuación T se utiliza para calcular el riesgo que tiene de desarrollar una fractura. Z-Score: este valor muestra la cantidad ósea que presenta el paciente en comparación con otras personas de su grupo étnico, edad y género. La valoración de la Z-score puede ser de utilidad en mujeres premenopáusicas y en varones en quienes la validez de la clasificación de la OMS (Organización Mundial de la Salud) no se encuentra establecida, así como en la monitorización de pacientes sometidos a intervenciones terapéuticas. Pueden existir diferencias entre los resultados de una localización u otra y ello queda reflejado en la gráfica que suele acompañar el informe final que entrega el especialista al paciente. Los colores de las distintas zonas sitúan al paciente en zona de mayor o menor riesgo en función de su densidad mineral ósea. Debido a su relativa baja inocuidad y los buenos resultados que ofrecen se han establecido unas indicaciones para su realización siendo estas las siguientes: Mujeres ≥ 65 años Personas que sufran enfermedades en las que exista pérdida de masa mineral ósea Mujeres posmenopáusicas (< 5 años): Uno o más factores de riesgo. Historia personal o familiar de fractura (una historia materna de factura dobla el riesgo para el paciente). Si los resultados pueden influir sobre intervenciones terapéuticas. Hábito tabáquico activo. Utilización de esteroides por vía oral durante más de tres meses.
Dolor Torácico
Artículo especializado

Dolor Torácico

El dolor de pecho o dolor torácico es una de las consultas más habituales, tanto en las consultas de atención primaria como en las urgencias de los hospitales. No obstante, tan sólo en una pequeña proporción de los casos, este dolor suele revestir una situación de gravedad para los pacientes. ¿Cómo es este dolor? El dolor torácico agudo podría definirse como toda sensación álgica (de dolor) por debajo de las clavículas y por encima del diafragma. El objetivo principal sobre este síntoma consiste en diferenciar las causas que potencialmente pueden tener gravedad y las causas que no. Para los profesionales médicos, este motivo de consulta representa un gran desafío diagnóstico debido a las múltiples causas por las que se puede desencadenar dolor en esta localización. Por tanto, resultará imprescindible una correcta interpretación de las causas y del significado de los síntomas del paciente. ¿Qué tener en cuenta ante un dolor torácico? Además de las características del dolor y del resto de síntomas acompañantes, son importantes otras consideraciones como: La edad y sexo del paciente. Los antecedentes personales y familiares. El sobrepeso y la obesidad. El consumo de tabaco y alcohol. El consumo de otras sustancias tóxicas. La presencia de otras enfermedades que tenga el paciente, principalmente: La hipertensión arterial. La diabetes mellitus. La hipercolesterolemia (aumento de colesterol en sangre). Algunas causas Existen una infinidad de causas de dolor torácico agudo que, debido a su gran variabilidad, solemos agrupar en función del órgano o aparato del cuerpo humano al que afectan. Cada causa tiene su tratamiento específico. Entre las de mayor frecuencia y a destacar, unas más graves y otras más banales, encontramos: Cardiovasculares Isquémicas: disminución o incluso detención de la circulación sanguínea a través de las arterias, lo cual conlleva a un estado de sufrimiento y muerte celular por falta de oxígeno. En este tipo, potencialmente graves, destacan: Cardiopatía isquémica: infarto agudo de miocardio y angina de pecho. Valvulopatías : problemas en el cierre y apertura de las válvulas que regulan la entrada y salida de sangre en las cámaras del corazón. Policitemias o anemias severas : aumento o disminución significativo de las células sanguíneas encargadas del transporte de oxígeno, es decir, los glóbulos rojos. No isquémicas: no se produce destrucción celular por falta de aporte de oxígeno, pero pueden ser potencialmente graves igualmente. A destacar: Pericarditis : inflamación del pericardio, que es una doble membrana fibrosa que recubre el corazón. Angiopatías de la aorta : problemas relacionados con la principal arteria que distribuye la sangre por todo el organismo, la aorta. Valvulopatías. Pulmonares Infecciones de vías respiratorias bajas : bronquitis agudas y neumonías principalmente. Neumotórax : presencia de aire entre ambas pleuras pulmonares, que puede ser generado por múltiples causas. Tromboembolismo pulmonar : obstrucción de una de las arterias pulmonares por un coágulo de sangre procedente del sistema venoso. Osteomusculares Traumatismo torácico. Costocondritis : inflamación de los cartílagos costales. Hernia discal cervical o torácica. Trastornos articulares : artrosis (desgaste crónico) o artritis (inflamación aguda) a nivel cervical e intercostal. Contracturas y espasmos musculares. Digestivas Trastornos relacionados con el esófago (conducto del aparato digestivo que comunica la cavidad oral con el estómago y que atraviesa el tórax medialmente): espasmos, reflujo, hernia de hiato, esofagitis...) Úlceras gástricas y duodenales. Perforación de víscera hueca (esófago, estómago o intestino). Trastornos relacionados con el hígado, la vesícula biliar o el páncreas. Psicógenas y por consumo de tóxicos Estados de ansiedad o depresión , acompañado normalmente de aumento de la frecuencia respiratoria. Consumo de cocaína y anfetaminas , entre otras drogas. Muchos casos de diagnóstico incierto Debido a la gran variedad de causas mencionadas, hasta en más de la mitad de los casos, y a pesar de un estudio exhaustivo, no se logra establecer un diagnóstico de certeza ni en las consultas de atención primaria ni en las urgencias hospitalarias. Esto nos lleva a pensar que, cuando la causa de un dolor torácico es verdaderamente una emergencia (causas cardiovasculares y pulmonares principalmente), sí que existe una mayor facilidad para establecer un diagnóstico con las pruebas complementarias de las que se disponen habitualmente en los centros hospitalarios. Entre las causas que con más frecuencia contribuyen a este alto porcentaje de casos con diagnóstico inicial incierto están: Origen psicógeno , debido mayoritariamente a la sintomatología ansiosa y/o depresiva. Origen respiratorio , causado principalmente por infecciones de vías respiratorias bajas con un posible componente de irritación pleural o, simplemente, por el esfuerzo continuado de toser. Origen osteomuscular de causa no traumática , principalmente debido a alguna alteración en los cartílagos intercostales o en las inserciones musculares desencadenadas por malos gestos, sobresfuerzo físico, tos... ¿Qué nos alerta de que es grave? Por último, los signos y síntomas clínicos que pueden revestir gravedad en un dolor torácico de aparición reciente (en los últimos minutos u horas) y, por tanto, se deben valorar inmediatamente en un centro de urgencias hospitalarias serían: Dolor de características opresivas , es decir, como una presión en el pecho. Sensación de mareo o inestabilidad , acompañado o no de sudoración y/o náuseas. Pulso arrítmico o sensación de palpitaciones. Dificultad para respirar y aumento en la frecuencia respiratoria, o sea, respiraciones rápidas y poco profundas. Cambios en la presión arterial , ya sea por debajo de 100/60mmHg o por encima de 140/90mmHg. Empeoramiento del estado general repentino o del nivel de conciencia. Como inicialmente se ha comentado, estos últimos signos y síntomas clínicos mencionados representan una baja proporción de los casos que se nos presentan con dolor torácico en la práctica habitual. No obstante, todo paciente debe conocerlos y tener en cuenta que, ante la aparición de alguno de ellos, se debe solicitar ayuda inmediatamente o acudir a unas urgencias hospitalarias. Dr. Roberto San Rafael Ibáñez Especialista en Medicina Comunitaria Médico colaborador de Advance Medical
Riesgos y Beneficios de la Cirugía Bariátrica
Artículo especializado

Riesgos y Beneficios de la Cirugía Bariátrica

La obesidad es un proceso crónico que tiene múltiples causas y en cuyo tratamiento están implicadas modificaciones dietéticas y de estilo de vida (ejercicio), terapias psicológicas y tratamientos farmacológicos que, en conjunto, pueden conseguir pérdidas de peso alrededor del 10% a medio plazo, hecho que reduce algunas de las comorbilidades asociadas a la obesidad. Sin embargo, a largo plazo estos tratamientos pueden perder eficacia ya que, si no hay un buen establecimiento de hábitos, el peso se puede volver a recuperar en un plazo inferior a cinco años. Por ello, las técnicas quirúrgicas mejoran las expectativas de pérdida de peso a largo plazo y además conllevan una mejoría de las comorbilidades y de la calidad de vida de los pacientes. ¿Quién puede ser candidato a una cirugía bariátrica? Los criterios de selección de pacientes candidatos a cirugía bariátrica son: Pacientes de entre 18 y 55 años (salvo excepciones consideradas por el cirujano). Personas con IMC mayor o igual a 40 kg/m 2 o personas con IMC mayor de 35 kg/m 2 asociado a comorbilidades mayores susceptibles de mejorar tras la pérdida peso: diabetes mellitus, hipertensión, dislipemia, síndrome de apnea obstructiva crónica. Obesidad mórbida con un mínimo de cinco años de evolución. Fracasos continuados con tratamientos médico-dietéticos debidamente supervisados por dietista-nutricionista. Ausencia de trastornos endocrinológicos que sean causa de la obesidad. Estabilidad psicológica : ausencia de abuso de alcohol o drogas y de alteraciones psiquiátricas mayores (esquizofrenia, psicosis), ausencia de retraso mental y exclusión de trastornos del comportamiento alimentario. Capacidad para comprender los mecanismos por los que se pierde peso con la cirugía y entender que no siempre se alcanzan óptimos resultados. Comprender que el objetivo de la cirugía no es alcanzar el “peso ideal” sino un peso saludable. Compromiso de adhesión al seguimiento postquirúrgico. Consentimiento informado después de haber recibido toda la información necesaria (oral y escrita). Compromiso por parte de las mujeres en edad fértil de evitar la gestación al menos durante el primer año post cirugía. Tipos de técnicas que engloban la cirugía bariátrica La cirugía bariátrica actúa sobre los mecanismos anatómicos para reducir la ingesta alimentaria y a su vez influir en la regulación fisiológica a través del equilibrio entre las sensaciones de hambre/apetito. No obstante, los cambios metabólicos posteriores a una cirugía dependerán del tipo de técnica utilizada, entre las que destacamos: Técnicas restrictivas Su objetivo es reducir el volumen útil del estómago , consiguiendo una saciedad precoz y prolongada que contribuye a modificar el hábito alimentario. Entre las técnicas restrictivas, destacamos: Gastroplastia vertical anillada. Banda gástrica ajustable. Gastrectomía tubular. Técnicas mixtas Son aquellas en las que se actúa, por una parte, reduciendo el estómago, y por otra parte, haciendo una derivación del intestino ( mediante asa en Y-de-Roux). Entre las técnicas mixtas, destacamos: Derivación biliopancreática (DBP). Cruce duodenal (CD). By-pass gástrico en Y-de-Roux (BPG). Gastroplastia vertical asociada a BPG. Ante este abanico de posibilidades, el cirujano debe valorar individualmente qué técnica utilizar para cada paciente según su grado de obesidad, sus expectativas, su compromiso de cambio de hábitos a largo plazo o sus comorbilidades presentes. No obstante, la técnica quirúrgica “ideal” será aquella que cumpla con los siguientes requisitos: Que sea útil a más del 75% de los pacientes a largo plazo , es decir, que el paciente logre un IMC inferior a 35 kg/m2 Que sea segura, es decir, con una morbilidad menor del 10% y mortalidad inferior a 1%. Que sea duradera, es decir, que los beneficios persistan al menos 5 o más años y que el índice de re-intervenciones al año no supere el 2% Que sea reproducible por la mayoría de los cirujanos Que evite consecuencias que limiten la calidad de vida del paciente y con escasas complicaciones a largo plazo   Que sea reversible desde el punto de vista funcional. Ventajas y riesgos de las principales técnicas de cirugía bariátrica La cirugía bariátrica constituye una herramienta eficaz en pacientes con obesidad mórbida refractaria al tratamiento médico. Además, el éxito de una cirugía bariátrica radica en una buena elección de la técnica acorde con las características de cada paciente. Sin embargo, estas técnicas quirúrgicas, pueden conllevar ciertos riesgos o complicaciones que varían según el tipo de técnica utilizada y que mostraremos en el esquema siguiente: Principales técnicas Ventajas Inconvenientes/complicaciones Posibles candidatos Gastroplastia vertical anillada -No modifica la fisiología digestiva. -Técnica sencilla y de bajo riesgo quirúrgico. -La banda gástrica es ajustable y es una técnica reversible. -Reflujo gastroesofágico. problemas locales de la banda (estrechamiento, migración, infección, etc.) -Menor pérdida de peso. -Poca efectividad a largo plazo. -Vómitos e intolerancia alimentaria dilatación y herniación gástrica (en banda gástrica). -IMC 35-45. -Pacientes jóvenes. -Alta capacidad de colaboración. Banda gástrica ajustable By-pass gástrico en Y-de-Roux (BPG) -Buena pérdida de peso -Buena calidad de vida (no malnutrición ni deficiencias severas de vitaminas / minerales) -En el caso de DBP: no requiere restricciones en la ingesta de alimentos -Fístulas. -Estenosis anastomosis gastro-yeyunal. -Alto riesgo de úlceras 8hemorragias digestivas). -Obstrucción intestinal. -Síndrome de Dumping. -En algunos casos, déficit de hierro y vitamina B12. IMC 40-52 no “picoteadores” Derivación biliopancreática (DBP) Diarrea, flatulencias, esteatorrea colelitiasis, malnutrición proteica, hiperparatiroidismo, secundario, osteoporosis, anemia, déficit de B12, déficit de oligoelementos, síndrome de Dumping Cruce duodenal (CD) -Buena pérdida de peso -Integridad del estómago -No síndrome Dumping -No requiere restricciones calóricas -Cirugía muy compleja. -Diarrea esteatorrea. -Déficit de vitaminas liposolubles (A, D, E, K). Evaluación pre-operatoria Una vez el cirujano especialista haya decidido qué tipo de cirugía es más adecuada en cada caso, se deben realizar pruebas en las que se valora el perfil analítico (control de vitaminas y minerales o descartar la presencia de Helicobacter pylori para erradicarlo), el estado respiratorio y se descarta la posibilidad de presentar una apnea obstructiva del sueño (aunque no existan síntomas claros) porque se pueden mejorar las condiciones respiratorias (con fisioterapia) antes de la cirugía. Pautas alimentarias post-operatorias Por último, hay que tener en cuenta que todas las personas sometidas a una cirugía bariátrica deben llevar a cabo unas pautas concretas de alimentación ya que dichas técnicas promueven una reducción de la ingesta calórica total y selectiva intolerancia a ciertos alimentos, hecho que puede provocar déficits nutricionales. Por ello, la dieta deberá proporcionar todos los nutrientes necesarios para satisfacer, por lo menos, las cantidades mínimas diarias recomendadas, con un aporte de volumen reducido y, si es necesario, se deberá valorar la suplementación con vitaminas y oligoelementos. Siempre deberemos tener en cuenta que para minimizar o evitar estas deficiencias nutricionales, es necesario un estricto control y seguimiento médico-nutricional, así como la aceptación y el compromiso por parte del paciente de mantener las directrices marcadas por el equipo multidisciplinario.
¿Cómo Hacer Una Dieta Vegana Saludable?
Artículo especializado

¿Cómo Hacer Una Dieta Vegana Saludable?

El veganismo va más allá del rechazo a la utilización o consumo de productos de origen animal, ya sea por motivos éticos, ambientales o dietéticos, pues esta forma de vida también suprime los subproductos en cuya elaboración intervienen animales, como la miel. Es una opción, pero conviene saber que el proceso de cambio de una dieta omnívora a vegana o vegetariana debe ser planificado por un dietista-nutricionista especializado que ayude a llevarla a cabo de forma equilibrada para evitar carencias nutricionales y mantener un óptimo estado de salud. Además, en los últimos años, esta opción dietética es cada vez más aceptada en nuestra sociedad y su auge ha motivado que muchas personas se planteen hacer cambios en su alimentación para reducir el consumo de alimentos de origen animal. En concreto, según el informe The Green Revolution y centrando el estudio en la población española mayor de edad, el 6,3% se considera flexivegetariano, el 1,3% ovolactovegetariano y un 0,2% vegano.   ¿En qué consiste una dieta vegana? La dieta vegana, como hemos apuntado antes, defiende una alimentación basada en la supresión de origen animal (carnes, pescados, huevos o lácteos) y subproductos en los que intervengan animales, como la miel. En contrapartida, incluye todos los productos de origen vegetal, como: Frutas frescas Frutas secas : pasas, orejones, dátiles, ciruelas… Otros frutos , como las aceitunas o el aguacate. Vegetales y tubérculos (patata, boniato, chirivía, remolacha). Todo tipo de legumbres (lentejas, garbanzos, alubias, soja, cacahuete) en cualquiera de sus presentaciones: en forma de guisos, hamburguesas de legumbres, tofu, tempeh, soja texturizada, en cremas tipo hummus. Bebidas vegetales derivadas de la soja, arroz, almendra o avena. Frutos secos : nueces, avellanas, almendras, anacardos, etc. Semillas: lino, chía, sésamo, girasol… Cereales : arroz, quinoa, mijo, trigo, maíz, trigo sarraceno, centeno, avena… Aceites vegetales:  de semillas (lino o sésamo), de coco, de oliva, de girasol… ¿Es más saludable una dieta vegana que una omnívora? No necesariamente. Cualquier opción alimentaria, ya sea omnívora, vegana o vegetariana puede ser insalubre si se lleva a cabo de forma descontrolada y sin asesoramiento. En este aspecto, podríamos concluir que hay que priorizar la calidad de esta dieta ya que se pueden cometer los mismos errores que en una dieta omnívora, por ejemplo, consumiendo elevadas cantidades de productos ricos en azúcares simples o en grasas saturadas de origen vegetal (refrescos, bollería industrial vegana, productos ultraprocesados con garantía vegana, margarina etc.). Por ello, el objeto de este artículo no sólo es conocer qué es una dieta vegana sino cómo hacerla más saludable a través de una óptima planificación. Lo que sí está claro es que la mayoría de entidades y asociaciones de dietistas-nutricionistas certifican que una alimentación vegana bien planificada es adecuada para todas las etapas de la vida (infancia o edad adulta, e incluso embarazo y lactancia). Y, además, puede contribuir a la prevención del sobrepeso, las enfermedades cardiovasculares y otros problemas de salud como la hipertensión, la diabetes y el cáncer de colon.   Claves para mantener una dieta vegana saludable Come al menos cinco raciones de verduras y frutas todos los días , ya sea en forma cruda (ensaladas) como cocida (al horno, al vapor, al wok...) y, si es posible, combina las legumbres con vegetales y frutas ricas en vitamina C (pimiento, brócoli, coliflor, perejil fresa, kiwi, naranja, limón) ya que así favoreceremos la biodisponibilidad del hierro no hemo presente en los alimentos que contienen proteínas de origen vegetal y reduciremos los efectos inhibidores de hierro de los fitatos (sustancias que se encuentran en la capa externa de las semillas de los cereales, las legumbres  y los frutos secos). Utiliza técnicas de cocción y procesos que favorezcan la absorción de hierro no hemo: Poner en remojo las legumbres y los cereales integrales. Utilizar alimentos con soja fermentada (tofu, miso, tempeh, natto). Consumir preferentemente pan integral hecho con masa madre. Tomar legumbres fermentadas como brotes de soja. Tostar ligeramente los frutos secos o las semillas. Evita el consumo excesivo de alimentos ricos en polifenoles (inhibidores del hierro no hemo) como el té, el café, las infusiones de hierbas y el cacao. Consume carbohidratos complejos a diario: legumbres de todo tipo, cereales integrales (avena, trigo, centeno, maíz, arroz, quinoa, mijo, pan, pasta integral, etc.) patatas y tubérculos. Recuerda que la versión integral de los cereales tiene un mayor contenido en minerales y vitaminas del grupo B. En un mismo día, combina alimentos con diferentes aminoácidos limitantes: todos los alimentos tienen aminoácidos esenciales aunque algunos de ellos se encuentran en una cantidad menor, por eso clasificamos los vegetales como limitantes en un aminoácido concreto. Por ejemplo, los cereales (arroz, avena, etc.) tienden a ser pobres en lisina y treonina, en cambio, las legumbres como las lentejas, son limitantes en metionina. Para proporcionar todos los aminoácidos esenciales, debemos consumir alimentos limitantes en aminoácidos diferentes a lo largo del día de forma que se complementen los unos con los otros obteniendo proteínas completas. Un ejemplo de ello sería consumir avena en el desayuno, lentejas en la comida, nueces en la merienda y algunas verduras con semillas de sésamo en la cena. De esta manera obtendremos un aminograma completo sin la necesidad de combinar estos alimentos en una misma comida. Incluye a diario alimentos que contienen proteínas vegetales completas: existen alimentos vegetales que contienen un aminograma completo, es decir, por sí mismos son proteínas vegetales completas y no necesitan combinarse con cereales. Estos alimentos son: la soja y sus derivados (tempeh, tofu, soja texturizada), el garbanzo, algunas alubias, el pistacho y las semillas de chía. Limita los productos ultraprocesados : aunque tengan el sello vegano, los productos como el queso vegano, salchichas, hamburguesas veganas, etc. contienen aditivos y grasas que es mejor evitar. Ante la duda, lee el etiquetado y asegúrate de que los ingredientes mayoritarios son las legumbres (soja, lentejas, garbanzos, etc.) Incluye grasas de calidad: prioriza el consumo de frutos secos, aguacate y aceite de oliva, que son alimentos ricos en ácido oleico y omega-3, frente a otras grasas ricas en omega 6 como los aceites de semillas (girasol), maíz o soja, margarinas y otras grasas industriales. También se deben incluir otras fuentes de grasa saludable como el ácido alfa-linolénico presentes en el aceite de lino o de colza o semillas de lino o de chía. Un ejemplo para lograr una adecuada ingesta diaria de éste sería mediante la toma diaria de: 10-15 g de nueces 5-8 g de semillas de lino machacadas o rotas 2’5-5 g de aceite de lino No obstante, en el caso de mujeres veganas en período de embarazo o lactancia, que requieren mayor ingesta de ácidos grasos omega-3 , se pueden beneficiar de una suplementación con derivados de microalgas ricas en DHA. NO TE OLVIDES DE LA VITAMINA B12 El aporte de vitamina B-12 de las personas veganas y vegetarianas suele ser inferior al adecuado debido a que no consumen regularmente fuentes ricas en esta vitamina como lácteos, huevos, quesos, carnes o pescados . Por ello, en una dieta vegana o vegetariana es imprescindible utilizar suplementos de vitamina B-12 ya que ningún alimento vegetal enriquecido contiene una cantidad significativa de vitamina B-12 activa y ni siquiera los productos veganos enriquecidos, las algas, la espirulina o la soja fermentada son suficientes para contener los requerimientos de esta vitamina. Por ello, la mejor opción es utilizar suplementos de vitamina B12 en forma de cianocobalamina , que es la forma más segura, estudiada, económica y estable de tomar esta vitamina. Además, La IVU (International Vegetarian Union) señala que la suplementación para obtener un aporte óptimo de vitamina B 12 en personas veganas se puede hacer de dos formas: Tomando un suplemento de B12 diario que proporcione al menos 100 microgramos Tomando un suplemento de B12 semanal que proporcione al menos 2000 microgramos.
Displasia de Cadera: Cómo Identificarla y Tratarla
Artículo especializado

Displasia de Cadera: Cómo Identificarla y Tratarla

La displasia de cadera engloba varias alteraciones en la cabeza del fémur que provocan problemas de desarrollo y estabilidad de la articulación de la cadera . Estos problemas están presentes desde el nacimiento. Es importante realizar un correcto diagnóstico del bebé al nacer para evitar problemas futuros. ¿Displasia o luxación congénita de cadera? En el mal desarrollo de la cabeza del fémur y/o del acetábulo (la zona donde encaja el fémur con la pelvis) puede provocar diferentes grados de gravedad. Hace unos años se utilizaba el término “luxación congénita de cadera” pero, actualmente, consideramos más correcto por el de displasia de cadera, ya que no todas las caderas evolucionan hasta la luxación. Una cadera es “luxable” cuando al aplicar un movimiento podemos luxar la cadera. En este caso la luxación es reductible . Esto quiere decir que el fémur vuelve a su posición normal. Cuando hablamos de “cadera luxada” nos referimos a que la cabeza del fémur y el acetábulo no están bien adaptados o integrados, su función y movimientos no son correctos. Estos casos son los más graves, ya que la luxación es irreductible . Esto quiere decir que el fémur nunca vuelve a su posición normal. Factores de riesgo de displasia Hay algunos factores que influyen en el bebé para desarrollarla, como: Ser niña: debido a su mayor laxitud articular. Ser primogénito : debido a que el bebé está colocado en un útero más tenso (primerizo). La genética : hay mayor predisposición si el padre o la madre tuvieron displasia de cadera. La cadera izquierda es más frecuente. Parto de nalgas: por la posición de las caderas durante el embarazo y el parto. Los sistemas de porteo (mochilas portabebés) actuales no producen alteraciones en la articulación de la cadera porque mantienen las piernas separadas y permiten su movimiento. Diagnóstico Detectar precozmente la displasia de cadera es la clave para que el tratamiento sea un éxito y el desarrollo del niño sea normal y sin secuelas. Esto se consigue mediante la exploración rutinaria de todos los recién nacidos. El pediatra realiza dos maniobras o movimientos en la cadera del bebé que se llaman Barlow y Ortolani. Con esta exploración se puede evaluar si la cadera está luxada o es luxable. Es la típica frase del pediatra: “he notado un clic”. La primera maniobra que se realiza es la de Ortolani : se intenta recolocar en su sitio la cadera luxada. Si notamos un “clic” es que hemos reducido una cadera luxada. En cambio, la maniobra de Barlow consiste en intentar luxar una cadera que está en su sitio. Si notamos un “clic”, sospechamos que el bebé tiene una cadera luxable. Además, el pediatra también evalúa, para mayor seguridad a la hora de sospechar este diagnóstico, si la cadera se mueve con normalidad, cuánto abre y separa las piernas el bebé o si existen asimetrías en los movimientos de una y de otra. Siempre que se sospeche en la exploración o bien si el bebé tiene tres o más factores de riesgo, se debe confirmar el diagnóstico mediante una ecografía de cadera. La ecografía es una exploración segura, sencilla y sin efectos secundarios. Esta prueba sólo es válida para menores de seis meses. Si sospechamos una displasia de cadera en bebés mayores de seis meses hemos de confirmarlo con una radiografía . ¿Cómo se trata? El éxito terapéutico radica en un diagnóstico precoz. Cualquier retraso en el diagnóstico puede comprometer el futuro de la articulación de la cadera y provocar la evolución hacia una artrosis prematura. A todos los recién nacidos se les deben explorar las caderas tras el nacimiento (en la primera exploración del pediatra antes del alta hospitalaria) y en los controles pediátricos habituales. El objetivo del tratamiento es conseguir un desarrollo normal de la cadera. Si el bebé solo presenta una ligera inestabilidad (clic) hay dos opciones terapéuticas en función de la opinión del traumatólogo infantil: Hacer controles ecográficos durante las primeras semanas de vida y esperar que la inestabilidad desaparezca por sí misma (esto suele pasar en los casos leves). En algunos casos se aconseja el uso del “doble pañal” para mantener la cabeza de fémur en su sitio al mantener las piernas ligeramente más abiertas (en abducción) con la colocación de dos pañales. Tratamiento con férulas de abducción (Paulik o Tubingen): estas mantienen las piernas muy abiertas (más que el doble pañal) y con las caderas reducidas, en su sitio. El tratamiento suele durar unos tres meses. En el caso de que la displasia sea más grave o los tratamientos anteriores no sean eficaces, el traumatólogo plantea un tratamiento más agresivo pero eficaz: colocar la cadera en su sitio bajo anestesia e inmovilizarla con un yeso . En los casos de diagnósticos tardíos o en mayores de 18 meses en los que no se ha conseguido reducir la cadera con los tratamientos anteriores, la única opción que nos queda es la cirugía . ¿Puede haber secuelas? Si el diagnóstico y el tratamiento se realiza en los primeros tres meses de vida no vemos apenas secuelas cuando el niño crece. La complicación más frecuente en el niño no diagnosticado a tiempo es la cojera permanente. Debido al malfuncionamiento articular, se acabará desarrollando una artrosis precoz de la cadera que requerirá, en el adulto joven, la colocación de una prótesis.
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