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Displasia de Cadera: Cómo Identificarla y Tratarla
Artículo especializado

Displasia de Cadera: Cómo Identificarla y Tratarla

La displasia de cadera engloba varias alteraciones en la cabeza del fémur que provocan problemas de desarrollo y estabilidad de la articulación de la cadera . Estos problemas están presentes desde el nacimiento. Es importante realizar un correcto diagnóstico del bebé al nacer para evitar problemas futuros. ¿Displasia o luxación congénita de cadera? En el mal desarrollo de la cabeza del fémur y/o del acetábulo (la zona donde encaja el fémur con la pelvis) puede provocar diferentes grados de gravedad. Hace unos años se utilizaba el término “luxación congénita de cadera” pero, actualmente, consideramos más correcto por el de displasia de cadera, ya que no todas las caderas evolucionan hasta la luxación. Una cadera es “luxable” cuando al aplicar un movimiento podemos luxar la cadera. En este caso la luxación es reductible . Esto quiere decir que el fémur vuelve a su posición normal. Cuando hablamos de “cadera luxada” nos referimos a que la cabeza del fémur y el acetábulo no están bien adaptados o integrados, su función y movimientos no son correctos. Estos casos son los más graves, ya que la luxación es irreductible . Esto quiere decir que el fémur nunca vuelve a su posición normal. Factores de riesgo de displasia Hay algunos factores que influyen en el bebé para desarrollarla, como: Ser niña: debido a su mayor laxitud articular. Ser primogénito : debido a que el bebé está colocado en un útero más tenso (primerizo). La genética : hay mayor predisposición si el padre o la madre tuvieron displasia de cadera. La cadera izquierda es más frecuente. Parto de nalgas: por la posición de las caderas durante el embarazo y el parto. Los sistemas de porteo (mochilas portabebés) actuales no producen alteraciones en la articulación de la cadera porque mantienen las piernas separadas y permiten su movimiento. Diagnóstico Detectar precozmente la displasia de cadera es la clave para que el tratamiento sea un éxito y el desarrollo del niño sea normal y sin secuelas. Esto se consigue mediante la exploración rutinaria de todos los recién nacidos. El pediatra realiza dos maniobras o movimientos en la cadera del bebé que se llaman Barlow y Ortolani. Con esta exploración se puede evaluar si la cadera está luxada o es luxable. Es la típica frase del pediatra: “he notado un clic”. La primera maniobra que se realiza es la de Ortolani : se intenta recolocar en su sitio la cadera luxada. Si notamos un “clic” es que hemos reducido una cadera luxada. En cambio, la maniobra de Barlow consiste en intentar luxar una cadera que está en su sitio. Si notamos un “clic”, sospechamos que el bebé tiene una cadera luxable. Además, el pediatra también evalúa, para mayor seguridad a la hora de sospechar este diagnóstico, si la cadera se mueve con normalidad, cuánto abre y separa las piernas el bebé o si existen asimetrías en los movimientos de una y de otra. Siempre que se sospeche en la exploración o bien si el bebé tiene tres o más factores de riesgo, se debe confirmar el diagnóstico mediante una ecografía de cadera. La ecografía es una exploración segura, sencilla y sin efectos secundarios. Esta prueba sólo es válida para menores de seis meses. Si sospechamos una displasia de cadera en bebés mayores de seis meses hemos de confirmarlo con una radiografía . ¿Cómo se trata? El éxito terapéutico radica en un diagnóstico precoz. Cualquier retraso en el diagnóstico puede comprometer el futuro de la articulación de la cadera y provocar la evolución hacia una artrosis prematura. A todos los recién nacidos se les deben explorar las caderas tras el nacimiento (en la primera exploración del pediatra antes del alta hospitalaria) y en los controles pediátricos habituales. El objetivo del tratamiento es conseguir un desarrollo normal de la cadera. Si el bebé solo presenta una ligera inestabilidad (clic) hay dos opciones terapéuticas en función de la opinión del traumatólogo infantil: Hacer controles ecográficos durante las primeras semanas de vida y esperar que la inestabilidad desaparezca por sí misma (esto suele pasar en los casos leves). En algunos casos se aconseja el uso del “doble pañal” para mantener la cabeza de fémur en su sitio al mantener las piernas ligeramente más abiertas (en abducción) con la colocación de dos pañales. Tratamiento con férulas de abducción (Paulik o Tubingen): estas mantienen las piernas muy abiertas (más que el doble pañal) y con las caderas reducidas, en su sitio. El tratamiento suele durar unos tres meses. En el caso de que la displasia sea más grave o los tratamientos anteriores no sean eficaces, el traumatólogo plantea un tratamiento más agresivo pero eficaz: colocar la cadera en su sitio bajo anestesia e inmovilizarla con un yeso . En los casos de diagnósticos tardíos o en mayores de 18 meses en los que no se ha conseguido reducir la cadera con los tratamientos anteriores, la única opción que nos queda es la cirugía . ¿Puede haber secuelas? Si el diagnóstico y el tratamiento se realiza en los primeros tres meses de vida no vemos apenas secuelas cuando el niño crece. La complicación más frecuente en el niño no diagnosticado a tiempo es la cojera permanente. Debido al malfuncionamiento articular, se acabará desarrollando una artrosis precoz de la cadera que requerirá, en el adulto joven, la colocación de una prótesis.
Causas y Tratamiento del Dolor de Estómago
Artículo especializado

Causas y Tratamiento del Dolor de Estómago

El dolor de estómago es uno de los motivos principales de consulta en la práctica clínica diaria , tanto en atención primaria como en las urgencias de los centros hospitalarios. Se trata de un síntoma inespecífico, dado que existen multitud de procesos que pueden producirlo, desde formas leves y autolimitadas hasta otras que pueden ser causa de gravedad. Para llegar a un diagnóstico del síntoma “dolor de estómago”, es importante llevar a cabo una buena entrevista clínica por parte el médico y tener en cuenta una serie de factores como: La edad y sexo del paciente. Los antecedentes patológicos y otros episodios previos de dolor abdominal.   El tratamiento farmacológico que realiza. Además, es necesario conocer las características de este dolor , por lo que siempre deberemos de tener en cuenta los siguientes datos para cuando el médico nos pregunte: En qué momento se inició y de qué manera: brusca o progresiva. La localización dentro de los diferentes cuadrantes abdominales; localizado o difuso. La intensidad. El tipo de dolor: continuo o fluctuante. La irradiación, es decir, si el dolor se desvía hacia alguna otra parte. Otros síntomas acompañantes como: Náuseas o vómitos. Diarreas o estreñimiento. Fiebre. Distensión o rigidez abdominal. Molestias a nivel urinario. Mareos, sudoración, escalofríos y tiritonas. La dispepsia o sensación de incomodidad a nivel estomacal es el motivo de consulta más frecuente por dolor estomacal. Este síntoma se puede manifestar de diferentes maneras como: dolor a nivel central del abdomen alto (epigastralgia), ardor de estómago, náuseas o vómitos, hinchazón abdominal tras la ingesta, regurgitación de la comida, etc. Las causas más habituales asociadas a estos síntomas, que asimismo actúan como desencadenantes, son: Gastroenteritis aguda : es la inflamación de la mucosa gástrica e intestinal, generalmente producida por causas infecciosas (virus o bacterias). Los síntomas habituales, además de la epigastralgia, son las deposiciones líquidas acompañadas de náuseas y vómitos. También puede haber fiebre asociada. Hinchazón abdominal funcional: se trata de un aumento del gas dentro del intestino, lo cual genera distensión a nivel de las paredes intestinales. Esto provoca sensación de plenitud y presión a nivel gastrointestinal. Las causas son múltiples, siendo las más frecuentes las alteraciones en la microflora intestinal generadoras del gas y la ingesta de determinados alimentos flatulogénicos (productos lácteos, alubias, lentejas, brócoli, repollo, coliflor, ajo, cebolla, bebidas gaseosas y cerveza, entre otros). Helicobacter Pylori : bacteria gastrointestinal presente en más del 50% de la población en España, aunque sólo en una pequeña proporción da síntomas de dispepsia. En estos casos y sólo cuando exista sospecha diagnóstica tras un correcto abordaje clínico, se aconseja testar la presencia de esta bacteria y, en el caso de positividad, realizar el tratamiento para erradicarla. Antiinflamatorios no esteroideos (AINES): grupo de fármacos muy utilizados para el alivio del dolor y la inflamación (ibuprofeno, diclofenaco, dexketoprofeno…) En ocasiones, es necesario su empleo durante un tiempo prologando, lo que favorece la aparición de efectos secundarios a nivel gastrointestinal. Se aconseja suspender estos fármacos y añadir un fármaco protector estomacal, con posterior evaluación de la respuesta en unas semanas. Enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE): se trata de una entidad muy frecuente en nuestro medio, que afecta a un 10-20% de personas en el mundo occidental. Aparece cuando el reflujo del contenido del estómago produce dispepsia u otros síntomas y/o complicaciones. Ansiedad y estrés: está científicamente demostrado que el aparato gastrointestinal está comunicado directamente con nuestro cerebro a través de miles de conexiones neuronales. Es por esto que el estrés mental y la ansiedad puede generar alteraciones a nivel del ritmo deposicional (estreñimiento o diarreas), dolor de estómago, pérdida del apetito, náuseas o flatulencias. ¿Y la apendicitis aguda? Una mención especial merece la causa más frecuente de dolor abdominal quirúrgico; la apendicitis aguda . Se trata de una inflamación a nivel del apéndice cecal, localizado en el tramo inicial del intestino grueso. Inicialmente, produce un dolor a nivel alto del abdomen acompañado de náuseas y vómitos que, posteriormente, se termina focalizando en el lado derecho del bajo abdomen. Asimismo, se acompaña de fiebre y mal estado general importante. La edad habitual de presentación de esta enfermedad es en niños , adolescentes y ancianos. Buenos hábitos Cabe destacar que todo dolor estomacal o sintomatología gástrica se va a beneficiar de unos correctos hábitos dietéticos , evitando alimentos como los flatulogénicos (mencionados anteriormente), café, alcohol, temperaturas extremas de alimentos y bebidas, pimienta, mostaza, vinagre, embutidos, chocolate y bollería entre otros. Además, es importante fraccionar las tomas en cinco veces al día, comer lentamente y masticar bien los alimentos. Por último, e igual de importante que adquirir unos buenos hábitos dietéticos para el control de la sintomatología estomacal, es recomendable el abandono del consumo tabáquico y realizar ejercicio aeróbico constante cuatro o cinco días por semana.
Dolor de Extremidades, ¿Por Qué?
Artículo especializado

Dolor de Extremidades, ¿Por Qué?

El dolor es un síntoma, no una enfermedad, y la Real Academia de la Lengua Española lo define como una “ sensación molesta y aflictiva de una parte del cuerpo por causa interior o exterior ”. Esta sensación puede tener mayor o menor importancia, pero en términos generales interfiere en la realización normal de las actividades diarias y, por tanto, requiere de un correcto diagnóstico y tratamiento. Tipos de dolor El origen de esta molestia puede ser muy variado, y a grandes rasgos podría dividirse: Dolor traumático: es aquel que ocurre de manera violenta o inesperada debido al efecto mecánico de un objeto que provoca daño físico y lleva a la aparición de dolor. Contusiones, golpes o caídas forman parte de las causas que ocasionan dolor. En el ámbito deportivo, el traumatismo suele ser debido a una contusión con un contrario o con elementos relacionados directamente con el deporte practicado (pelota, stick, etc.) o por una caída durante la práctica de actividad física. Dolor no traumático: su origen no está asociado con un trauma, sino que puede ser debido a un proceso orgánico como una neoplasia, una infección o un problema en el sistema circulatorio , por ejemplo. El dolor también puede clasificarse en función de otras variables como la localización (si afecta a una articulación se habla de artralgia y si afecta a un músculo, es una mialgia), duración (agudo o crónico) y según su intensidad hablamos de dolor leve, moderado o severo. Traumatismos Los traumatismos son una de las causas más frecuentes de dolor en las extremidades. Un gran número de pacientes con lesiones traumáticas se quejan de dolor, que suele limitar su movilidad . En la mayoría de situaciones el dolor se acompaña, además, de edema (hinchazón) y en los casos más graves de lesión del tejido blando o tejido óseo como rupturas parciales o completas. El tratamiento inicial ante cualquier traumatismo es el protocolo conocido como RICE que se corresponde a las siglas en inglés R (Rest-reposo), I (Ice-hielo), C (Compression-compresión) y E (Elevation-elevación). De esta actuación cabe destacar la “I”, que corresponde a la crioterapia. El hielo en un traumatismo tiene una doble función: reductora de la inflamación y analgésica, porque ayuda a minimizar el dolor. Evidentemente, la terapia farmacológica es también una opción terapéutica de primer orden, de manera que los analgésicos y los fármacos antiinflamatorios ayudarán a mejorar la evolución de la lesión, siempre bajo supervisión médica. Y si no ha habido traumatismo… ¿por qué pueden doler? En cuanto al dolor de origen no traumático, es esencial conocer el origen para poder realizar un tratamiento adecuado. El diagnóstico requiere de una completa anamnesis (cuestionario) para conocer cual puede o pueden ser las causas que han llevado a la aparición del síntoma. Preguntar sobre los hábitos de la persona es un primer paso para descartar diferentes causas. La práctica deportiva es un origen bastante habitual. Sin ser necesario realizar grandes sesiones de entrenamiento, la simple fatiga puede ocasionar dolor, sobre todo la mialgia, dolor a nivel muscular. Las más que conocidas “agujetas” no son más que microlesiones musculares que ocasionan dolor, en general leve, y que puede durar hasta 72 horas después del ejercicio, pero que pueden llegar a impedir una correcta deambulación o el uso de la extremidad afectada. Dependiendo de la modalidad practicada, el dolor puede variar de localización e irá disminuyendo con el paso de las horas y cierto descanso. Pasar muchas horas en la misma posición (sentados o de pie): la actividad laboral de quien sufre dolor también puede indicar cuál puede ser su origen. Pasar muchas horas sentado (trabajo “de oficina”) puede ocasionar la aparición de dolores. Y quien está muchas horas de pie acaba también quejándose de molestias en las extremidades inferiores, sobre todo relacionadas con problemas vasculares (la típica consulta es: “se me cargan las piernas”). Utilizar prendas compresivas, además de movilizar las extremidades es una recomendación frecuente y que ayuda a mejorar los síntomas, tanto si se está sentado como de pie en la misma posición muchas horas. Paralelamente, hay que valorar si existe o no una patología real a nivel circulatorio, que requiera de una intervención más allá de la terapia conservadora o farmacológica. Las articulaciones son el foco de molestias en personas que pasan horas sentadas no sólo a nivel de las extremidades inferiores, sino que, aunque inicialmente no se piense en ellas, también en extremidades superiores como las muñeca, sobre todo cuando se trabaja con ordenador y ratón. T rabajos relacionados con el movimiento de cargas refieren molestias en la mayoría de consultas a nivel articular: omalgia (dolor en el hombro), gonalgia (dolor en la rodilla) o epicondilitis-epitrocleitis (dolor en el codo). En estos casos habrá que hacer una aproximación terapéutica, pero también una valoración laboral porque en muchas ocasiones hay que replantearse la situación en la que se encuentra el individuo. El motivo es que el dolor puede acabar cronificando y provocar una situación compleja que tendría que abordarse desde un punto de vista más amplio, y no únicamente terapéutico. Los antecedentes patológicos también han de tenerse en cuenta, pues existen patologías que, como síntoma, cursan con dolor. Es el caso de infecciones localizadas en las extremidades que se manifiestan con rubor y edema, y que pueden acompañarse también de dolor. Otras afecciones que cursan con dolor en las extremidades son aquellas de origen neurológico, como por ejemplo cervicalgias, que pueden irradiarse a extremidades superiores en forma de parestesias (sensación de hormigueo y adormecimiento).
Trastornos Mentales y Salud Física
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Trastornos Mentales y Salud Física

Hace ya tiempo que tanto en la clínica médica como en la psicológica se ha incorporado un modelo alejado del clásico dualismo cartesiano que postulaba una separación entre el concepto de mente y el de cuerpo. Hoy en día, tanto médicos como psicólogos sabemos que no existe padecimiento físico sin repercusiones psicológicas ni padecimiento psicológico que no incida en el cuerpo. Desde las investigaciones que hizo Freud sobre las Histerias de conversión (trastornos físicos sin base orgánica) numerosos son los estudios que se han hecho con el objetivo de entender mejor la relaciones entre la sintomatología física y la psicológica. La gran ventaja con la que contamos hoy es el avance que ha tenido lugar en las neurociencias , lo que nos permite estudiar con avanzadas técnicas científicas los postulados de todos aquellos que se interesaron por la psicosomática en el pasado. Veamos qué dice la investigación reciente En 1981 , un científico llamado Rober Ader publicó un libro llamado “ Psiconeuroinmunología ” . Esta publicación tuvo tanta repercusión en la comunidad científica que se estableció una disciplina científica con el mismo nombre. Posteriormente se creó una revista llamada “Brain, Behavior and Inmunity”, que publica artículos sobre esta disciplina hasta y que sigue activa a dia de hoy. Esta disciplina tiene como premisa que existe una interrelación entre los mecanismos nerviosos, endocrinos e inmunológicos , plasmándose la influencia psicológica a través de los mecanismos nerviosos y endocrinos. De este modo, se estudia la relación entre padecimientos psicológicos y su incidencia en el cuerpo a través del sistema nervioso y endocrino. Una gran parte de estas investigaciones tiene como foco la influencia del estrés en el sistema inmunológico. Se puede observar, en muchos de estos estudios, cómo el sistema inmunológico no sólo reacciona a estímulos biológicos, sino que factores psicosociales también inciden en él. Sucesos vitales que pueden vulnerar el sistema inmunológico Este es un pequeño listado de algunos de los factores ambientales que pueden afectar, debido al estrés que provocan, a nuestra salud física: Divorcio u otra situación de pérdida , si devienen estresantes pueden acabar pasando factura en el organismo Época de exámenes Desempleo Privación de sueño Sucesos vitales que impliquen una vivencia sostenida de sufrimiento mental con estrés Hoy en día existe suficiente evidencia como para afirmar que dichos factores reducen la eficacia de nuestro sistema inmunológico (Khansari, Mugo y Faith, 1990). Enfermedades médicas, resultado de factores psicológicos Cuando se considera que una enfermedad médica es originada o influida por causas psicológicas hablamos de trastorno psicosomático. A continuación, ofrecemos un listado de ejemplo de trastornos físicos que pueden tener una influencia o incluso una causa psicológica: Sistema cutáneo : herpes, psoriasis, dermatitis atópica, eccema dishidrótico, urticaria, acné vulgar, alopecia areata, liquen plano. Sistema endocrino : híper e hipotiroidismo, dismenorrea, hipoandrogenismo masculino Sistema gastrointestinal : dispepsia, aerofagia, síndrome del intestino irritable, ulcera péptica, colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn. Sistema cardiovascular: hipertensión arterial, arritmias cardíacas, infarto de miocardio Sistema locomotor-muscular: cefaleas, artritis reumatoide, fibromialgia. Sistema respiratorio : asma. Sistema urogenital: Retención aguda de orina, polaquiuria, cistitis, prostatitis. Sistema inmunitario : ciertas infecciones, algunos tipos de incompetencia inmunológica, ciertas alergias. El modelo Cognitivo-Conductual focaliza la investigación de los trastornos psicosomáticos en la aparición del estrés y sus consecuencias sobre el organismo. Personalidades con tendencia a enfermar físicamente por causas psicológicas Desde el psicoanálisis se han estudiado mucho los trastornos psicosomáticos. Los investigadores Marty y M’uzan acuñaron el término “ personalidad operatoria ” que más tarde fue redefinido por Sifneos como “ personalidad alexitímica ” . Hoy en día ambos términos son utilizados por psicólogos y psicoterapeutas de diferentes orientaciones teóricas. Este tipo de personas podrían ser descritas brevemente por una serie de características que mencionamos a continuación: Normalidad psicológica aparente. Socialización aparente. Un mundo de fantasía muy pobre, es decir, poca capacidad para imaginar y fantasear. Escasa capacidad para hablar de los propios sentimientos y motivaciones. Función onírica muy pobre o inexistente, es decir, incapacidad o dificultades para soñar. Una capacidad de abstracción muy escasa. Escasa capacidad para la formación de símbolos y un pensamiento muy ligado a lo concreto. Según los autores que definieron estos tipos de personalidad, dichas personas serían propensas a expresar sus conflictos internos a través del cuerpo, por ejemplo, en lugar de deprimirse frente a una situación de pérdida, mostrarían un cuerpo que enferma.   Conclusión Hoy en día la influencia psicológica en ciertas enfermedades físicas es un hecho aceptado en la comunidad científica internacional más allá de la perspectiva teórica desde donde se enfoque. Hay consenso en considerar que en cada caso pueden intervenir una multiplicidad de factores que empiezan en los propios rasgos de personalidad, pasan por las vulnerabilidades psico-biológicas y terminan en los factores ambientales y sociales. Los humanos somos parte de un sistema y somos un sistema en sí mismo, y sólo con un enfoque que nos lleve a tomar conciencia lo más ampliamente posible sobre aquellas fuerzas visibles que nos hacen enfermar y sobre aquellas invisibles podremos acercarnos más a una mayor calidad de vida.
Verdades y Mentiras de los Alimentos Ecológicos
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Verdades y Mentiras de los Alimentos Ecológicos

Los términos “eco”, “orgánico”, “bio”… están de moda, los encontramos fácilmente en cualquier supermercado y nos remiten a una idea de agricultura o ganadería sostenible . Sin embargo, no todas estas menciones están aceptadas, ni significan lo mismo. La normativa europea establece las pautas que se deben cumplir para poder considerar que un alimento es ecológico, y sólo los productos que las siguen pueden indicarlo en el etiquetado. Los consumidores tendemos a identificar los alimentos ecológicos con características que no siempre se corresponden con las que establece la legislación. Un alimento o producto ecológico no tiene por qué ser sostenible, de proximidad (km 0) o de temporada. ¿Qué es un alimento ecológico? Un alimento ecológico (o biológico u orgánico) es el producto agrícola que se produce bajo un conjunto de procedimientos denominados “ecológicos que, en general, se basan en evitar el uso de productos sintéticos, como pesticidas, herbicidas y fertilizantes artificiales. [] Actualmente, la agricultura ecológica es una industria fuertemente regulada, que en países como Japón, Canadá o la Unión Europea requiere de certificaciones especiales para poder comercializar sus productos. La agricultura ecológica y la ganadería ecológica son la base de producción de los alimentos ecológicos y se basan en premisas muy básicas que las diferencian de la agricultura y ganadería convencionales. Una de estas premisas es el cuidado del suelo , al considerarlo como un organismo vivo que hay que alimentar de forma adecuada para mantener la vida del subsuelo que permite que las plantas crezcan sanas. La ganadería ecológica se distingue por primar el bienestar animal mediante buenas prácticas ganaderas que previenen enfermedades producidas por hacinamientos y la utilización de medicamentos y practicas invasivas. Según la normativa, sólo pueden denominarse ecológicos los productos agrarios vivos o no transformados (los animales y cultivos), los transformados destinados a la alimentación humana (carne, hortalizas…), los piensos y las semillas. ¿Cómo distinguir un alimento ecológico? Todos los alimentos ecológicos deben incluir en su etiquetado la palabra “ecológico”, “orgánico” o “biológico” . El etiquetado es obligatorio y en él debe figurar la entidad que avala que se han seguido los estándares exigidos para la producción ecológica. Este logotipo es el utilizado para toda Europa, y facilita que los consumidores de cualquier país miembro puedan reconocer con facilidad el origen ecológico del producto. Para alimentos ecológicos extracomunitarios el logo es voluntario; la norma exige que deberá especificarse el país de origen y la entidad que certifica que se trata de un alimento ecológico. ¿Los alimentos ecológicos son más saludables? Con respecto a si los alimentos ecológicos tienen unos beneficios para la salud que no proporcionan los convencionales, es importante señalar que no hay consenso sobre el valor nutricional de los alimentos ecológicos frente al resto.  Tras revisiones sistemáticas (investigación de alta calidad) entre 2009 y 2012 se concluyó que no hay evidencias en la calidad nutricional entre los alimentos orgánicos y los convencionales, pero el consumo de alimentos ecológicos podría reducir la exposición a pesticidas. Otras revisiones sistemáticas en 2014 y 2016 concluían, en cambio, que sí hay diferencias significativas en la composición entre alimentos orgánicos y convencionales. Tanto las concentraciones de  vitaminas, minerales y antioxidantes  como los polifenoles serían más altas en los ecológicos, y contendrían menos residuos de pesticidas. Pero más que el contenido en nutrientes, el criterio realmente interesante a la hora de elegir un alimento ecológico sería conocer su impacto sobre la salud comparado con alimentos no orgánicos, y sobre esto todavía no hay estudios. ¿Los alimentos ecológicos son más seguros? Sobre la seguridad de este tipo de productos, el control sanitario debe ser el mismo que el de un alimento convencional, ya que están sujetos a las mismas normas de seguridad . Son seguros, si cumplen con los controles exigidos, exactamente igual que los alimentos convencionales. Por ello, además de los controles generales que deben pasar todos los alimentos, los ecológicos cuentan con una legislación específica que intenta simplificar y ajustar los controles en función del riesgo y el control del fraude. ¿Ecológico es igual a mejor garantía? El logotipo de alimento ecológico no garantiza que éste contenga más nutrientes , ya que esto depende de muchos factores, y los requisitos para usar el sello “eco” no lo garantiza. Tampoco que tenga mejor sabor, esto dependerá del tipo de alimentación de los animales y, en el caso de vegetales, de cuándo se recolectan (punto de maduración). Algunos de ellos pueden darse en la producción ecológica, pero la legislación no lo garantiza, no existe un criterio o indicador que los haga más “ricos”. No garantiza una mayor seguridad alimentaria ni un menor impacto ambiental. No hay ningún indicador que mida este impacto. No se conoce cómo se gestionan los residuos, qué combustibles se utilizan, los valores de emisiones de CO 2 … Tampoco hay datos sobre el transporte, el impacto de la producción o la conservación . El criterio de proximidad (km 0), compra local, de temporada (respetando la estación del año) quizá debería primar ante el criterio de estar en posesión de la certificación ecológica.
Manejo del Tapón de Cera en el Oído
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Manejo del Tapón de Cera en el Oído

Nuestra intención no es que te saques el tapón de cerumen en tu casa mientras lees el artículo sino, justamente, que conozcas lo que no debes hacer. ¿Qué es un tapón de cera exactamente? En el conducto auditivo externo (CAE) se produce una secreción (el cerumen) de consistencia y color similar a la resina y cuyas funciones son la limpieza, lubricación y protección del oído medio. Al analizar su contenido podríamos observar células descamadas, secreción sebácea y gérmenes contenidos en la flora habitual, entre otros. En condiciones normales, este material no se deposita en el CAE, sino que se elimina de forma fisiológica al exterior, por arrastre. Ahora bien, puede ocurrir que se adhiera en la pared del CAE de forma que su tamaño aumente progresivamente, además de endurecerse hasta el punto de ocluir absolutamente la luz del CAE, formando un tapón . Su diagnóstico puede ser casual (en una exploración convencional) o por los síntomas que ocasiona. Pueden afectar a un porcentaje representativo de la población, aunque es muchísimo más frecuente en la tercera edad. ¿Qué síntomas produce el tapón¿ ¿Cómo sabemos que tenemos un tapón de cerumen? Aunque te parezca una patología poco relevante puede preocupar mucho a la persona que, de repente, aprecia que no oye igual por un oído que por el otro. Otros síntomas que puede ocasionar son: picor, dolor, acúfenos (o ruidos), mareo e incluso tos irritativa. Como es evidente, ante una sordera súbita lo primero que debemos hacer es acudir a visita médica presencial. Nos tranquilizará mucho la confirmación de un tapón de cerumen tras la realización de una otoscopia (visualización directa del CAE mediante un aparato provisto de luz llamado otoscopio). El diagnóstico no requiere más que una exploración física específica y es inmediato. Tengo que decirte que la presencia de un tapón puede acarrear problemas secundarios como puede ser acúmulo de secreción detrás del mismo y sobreinfección , así como dolor por aumento de la tensión en el CAE. Entonces, ¿es peligroso tener un tapón de cerumen? No es peligroso, pero si ocasiona síntomas (hipoacusia, picor, dificultad para la higiene, retención de agua tras la ducha…) debe extraerse. Cuando se aconseja su extracción, es preferible que se realice de forma programada y, normalmente, en la consulta del Otorrinolaringólogo . ¿Cómo se realiza la extracción? Si es posible se recomienda una preparación previa muy simple que facilitará la extracción en la consulta. Consiste en la instilación de unas gotas óticas (cerumenolíticas) cuya finalidad es ablandar el tapón y desimpactarlo de sus paredes de forma que la extracción sea mucho más rápida y menos agresiva. Para extraerlo instilamos agua a presión por detrás del tapón para que se separe y salga despedido hacia el exterior. Suele salir arrastrado por la propia agua instilada. En ocasiones, debe repetirse la maniobra para conseguir su desimpactación (especialmente cuando no se han aplicado las gotas, durante los días previos).   ¿Tiene contraindicaciones? ¡Cuidado! A pesar de ser un método sencillo e incruento puede tener contraindicaciones. Por ejemplo, la aplicación del cerumenolítico estaría contraindicada en personas con antecedentes de cirugía previa de oído (incluida la colocación de drenajes) o con perforación timpánica. Asimismo, la instilación de agua para arrastrar el tapón no está libre de efectos indeseables como pueden ser: dolor, acúfenos, sensación vertiginosa , erosiones en la piel del CAE, otitis externa e incluso la perforación del tímpano. Algunos otorrinolaringólogos optan por la extracción manual del tapón, consistente en su arrastre mediante un material específico (curetas, cucharillas, fórceps o succión). Para entendernos, sería como pinchar el tapón con estos artilugios y retirarlo hacia afuera del CAE. Por supuesto, requiere habilidad para realizarla. ¿Se puede prevenir la formación de nuevos tapones de cerumen? Por descontado, debemos extremar la higiene para evitar el acúmulo de secreción en el CAE. Respecto al uso de bastoncillos decirte que existe una gran controversia dado que es difícil calcular la presión exacta a ejercer para evitar lesiones indeseables. Unas medidas consensuadas serían la instilación periódica de gotas de aceite de oliva y la irrigación del CAE con irrigadores de oído. Sólo en algunos casos se recomendará la aplicación periódica de gotas ablandadoras y siempre bajo supervisión médica.
¿Qué Hacer Para No Roncar?
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¿Qué Hacer Para No Roncar?

¿Te desesperas porque tu acompañante de cama no para de roncar y eres incapaz de dormir? ¡No te desanimes! Puede solucionarse. Y mejorar tu calidad de vida pero, sobre todo, la de tu acompañante. El ronquido esencial es un síntoma nocturno muy frecuente, producido por una dificultad del paso del aire por la orofaringe (parte alta de las vías respiratorias) . La elevación de la resistencia de las vías aéreas superiores y su vibración durante el sueño son las que producen el tan molesto, antisocial y desesperante sonido del ronquido en todo el trayecto de la vía aérea superior. Éste puede dar lugar a despertares que conllevan una fragmentación de la arquitectura del sueño, provocándose con ello secundariamente, por ejemplo, una somnolencia diurna importante en el paciente. Principales causas del ronquido El sobrepeso y la obesidad. La edad avanzada (con el aumento de edad hay pérdida de tonicidad muscular). Cualquier otra razón de pérdida de tonicidad muscular (por ejemplo, las enfermedades neuromusculares). Las alteraciones anatómicas de la vía respiratoria: la existencia de pólipos nasales, rinitis (inflamación), infecciones catarrales simples, hipertrofia (exuberancia) del tejido adenoideo (también llamadas vegetaciones) y amigdalar, la dismorfia septal (o desviación del tabique nasal), la retro o micrognatia (mentón pequeño o retraído), la macroglosia (lengua demasiado grande). Ingesta de alcohol. Fumar. Ingesta de medicamentos tipo hipnóticos (pastillas para dormir) o antihistamínicos, a la hora de acostarse. El estrés y el cansancio. Apnea obstructiva El ronquido es el precursor del denominado Síndrome de las Apneas Obstructivas del Sueño (SAOS). Es la pausa respiratoria causada por la obstrucción o colapso de la vía aérea superior a nivel de la nasofaringe u orofaringe. Tiene como característica que cuando la persona se duerme y pierde el tono muscular, los músculos y las estructuras que rodean la vía aérea superior (entre las cuales están el velo del paladar, la úvula o  “campanilla“, los pilares de la faringe, las amígdalas, las adenoides o “vegetaciones” y la lengua) se relajan, bloquean totalmente la vía aérea y limitan o, más bien, evitan el paso del aire y, consecuentemente, con ello se impide la respiración. Esta suspensión respiratoria involuntaria es por lapsos de por lo menos 10 segundos , pero a veces llegan hasta casi los dos minutos. La hipopnea se describe cuando la faringe no se cierra del todo, pero, aun así, se produce en ella una constricción parcial lo suficientemente importante como para provocar una desaturación (bajada) del nivel de oxígeno en sangre, de tal forma que provoca despertares en el paciente y, por consiguiente, alteraciones en la arquitectura normal del sueño. CURIOSIDAD Se aceptan como normales en el ser humano hasta cuatro suspensiones (apneas/hipopneas) de más de 10 segundos de duración, por hora de sueño. Decálogo de síntomas para reconocer y diagnosticar un SAOS Roncar habitual y pesadamente más de 5 noches por semana. Dejar de respirar al dormir , y cuando se vuelve a respirar, hacerlo entre jadeos y ruidos, a veces hasta con movimientos musculares. Tener excesiva somnolencia diurna (porque no se duerme bien de noche), por lo que el paciente “cabecea” o dormita en todas partes. Despertar con cefalea (dolor de cabeza), con la garganta reseca o dolorida. Dormirse por las noches antes de que pasen 5 minutos después de poner la cabeza  sobre la almohada. Dificultad de levantarse por las mañanas y hacerlo muy cansado/a. Tener problemas de concentración en las tareas a realizar. Tener problemas de memoria. Bajada del rendimiento en el trabajo. Disminución de la libido en ambos sexos y, en los varones, presentar problemas de disfunción eréctil. El SAOS se diagnostica mediante la polisomnografía y es una enfermedad potencialmente mortal, cuando no se controla. Los casos con resultado de muerte suelen ser, generalmente, por isquemias cardiacas o cerebro-vasculares (infartos de corazón o ictus). ¿Cómo se trata? El tratamiento del ronquido se basa en el tratamiento de la causa que lo provoca. Por ejemplo: Perder peso. Realizar actividades físicas que aumenten el tono muscular. Evitar alcohol y tranquilizantes. Establecer una rutina de sueño. Dormir de costado en lugar de en posición supina (boca arriba). Dormir con uno o varios cojines extra que eleven la altura de la cabeza, por lo menos 10 centímetros. Un ejemplo de tratamiento del SAOS sería un aparato o equipo denominado CPAP (consiste en un dispositivo que emite aire a presión positiva continua, evitando así el colapso de la vía aérea superior, a través de una mascarilla que se encaja en la cara del paciente). Los especialistas del sueño concuerdan, en general, en que el tratamiento del ronquido, y en especial del SAOS, debe tratarse de manera multidisciplinaria (varias especialidades médicas integradas y coordinadas), siendo muchas veces necesario combinar distintos tipos de tratamiento en un solo paciente para lograr los resultados adecuados.
Vitamina E
Artículo especializado

Vitamina E

Dado que la vitamina E no puede ser producida por el organismo, debe ser suministrada a través de la alimentación. Su absorción por el aparato digestivo es relativamente pobre y va unida a los lípidos de la dieta. De toda la vitamina E que se toma a lo largo del día, únicamente se absorbe y atraviesa la barrera intestinal, entre el 20 y el 40%. Te explicamos más sobre ella… ¿Qué es? La vitamina E es una vitamina liposoluble (soluble en grasas) y se encuentra en ocho formas distintas, aunque el ?-tocoferol es la única forma activa para el organismo. Esta vitamina actúa como antioxidante al ayudar a proteger las células contra los daños causados por los radicales libres (compuestos que se forman cuando el cuerpo transforma los alimentos consumidos en energía). Funciones de la vitamina E La vitamina E, también conocida como alfa-tocoferol , es uno de los antioxidantes más importantes, y sus principales funciones son: Ayudar al cuerpo a utilizar la vitamina K , que es anticoagulante, y previene la formación de trombos. Además, participa en la formación de glóbulos rojos y fomenta la dilatación de los vasos sanguíneos. Antioxidante y de protección celular, al reducir el daño oxidativo. Protectora de la vitamina A, evitando su oxidación en el intestino. Prevenir la arteriosclerosis , protegiendo las grasas LDL (partículas que transportan colesterol) frente a la oxidación. Las LDL oxidadas están implicadas en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Evitar la degeneración muscular , por su función estabilizadora y reparadora de la membrana celular. Participar en el proceso de reproducción mejorando la fertilidad debido a que tiene un papel importante en la producción hormonal. Mejorar el sistema inmunitario , con el fin de que éste pueda combatir las bacterias y los virus que lo invaden. ¿Cuánta vitamina E es necesario tomar? La cantidad diaria recomendada (CDR) actual es de 15 mg/día de ?-tocoferol en adultos. Aunque la cantidad dependerá de la edad, el sexo y la etapa de la vida en la que uno se encuentra. Las cantidades promedio diarias de vitamina E, expresadas en miligramos (mg) y en unidades internacionales (UI), que se recomiendan son las siguientes:   Etapa de la vida Cantidad recomendada   Bebés hasta los 6 meses de edad   4 mg (6 UI) Bebés de 7 a 12 meses de edad 5 mg (7.5 UI) Niños de 1 a 3 años de edad 6 mg (9 UI) Niños de 4 a 8 años de edad 7 mg (10.4 UI) Niños de 9 a 13 años de edad 11 mg (16.4 UI) Adolescentes de 14 a 18 años de edad 15 mg (22.4 UI) Adultos 15 mg (22.4 UI) Mujeres y adolescentes embarazadas 15 mg (22.4 UI) Mujeres y adolescentes en período de lactancia 19 mg (28.4 UI) ¿Qué ocurre si no se consume suficiente vitamina E? La deficiencia de vitamina E es muy poco común en las personas sanas. Casi siempre está relacionada con ciertas enfermedades que causan una mala absorción o digestión de las grasas como, por ejemplo, la enfermedad de Crohn, la fibrosis quística y ciertas enfermedades genéticas poco frecuentes. Como ya se ha mencionado anteriormente, el sistema digestivo necesita grasa para absorber la vitamina E. La deficiencia de vitamina E puede causar daños a los nervios y los músculos con pérdida de sensibilidad en los brazos y las piernas, pérdida de control del movimiento corporal, debilidad muscular y problemas de la visión. Otro signo de deficiencia es el debilitamiento del sistema inmunitario. ¿Y si hay un exceso de consumo de vitamina E? La vitamina E es una de las vitaminas menos tóxicas, por lo que los casos de hipervitaminosis son poco frecuentes. Cuando existen, no suelen producirse mediante el consumo de alimentos sino por el exceso de consumo de suplementos vitamínicos comerciales. En forma de suplemento, sin embargo, las dosis elevadas de vitamina E podrían aumentar el riesgo de sangrado (menor capacidad de coagulación tras un corte o una herida) y de hemorragia grave en el cerebro (derrame cerebral hemorrágico). Por ello, el límite para los adultos es de 1000 mg/día. En los niños es mucho más bajo. ¿Dónde se encuentra la vitamina E? Por su función antioxidante de lípidos, la vitamina E se encuentra en alimentos vegetales ricos en grasa s, especialmente insaturadas, como las oleaginosas (vegetales de cuya semilla o fruto puede extraerse aceite) y en menor grado en granos de cereales . Su concentración en estos alimentos es muy variable y su estabilidad, por su acción antioxidante, es muy baja. También es sensible, pero en menor grado, al calor y a la luz. Se encuentra naturalmente presente en los alimentos y en ciertos alimentos fortificados con vitamina E añadida. Es importante destacar que, al ser insoluble en agua, no hay pérdidas por la cocción. Las fuentes más importantes donde encontramos esta vitamina son: Aceites vegetales , tales como el de oliva, girasol, o cártamo Cereales integrales , como la cebada, germen de trigo, o avena Yema de huevo Frutas como el aguacate y papaya Leche y mantequilla Legumbres , como los cacahuetes, frijoles, o garbanzos Frutos secos , sobre todo en avellanas, almendras y nueces Semillas , como las de girasol o chía Verduras de hoja verde , como espinacas, kale, o acelgas. También en espárragos Pescados (azules) como el pez espada o la trucha y el arenque
Carillas Dentales
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Carillas Dentales

Las carillas dentales son una alternativa terapéutica muy socorrida en el tratamiento estético del llamado “frente anterior de la boca” (que es la zona que queda expuesta ante una sonrisa). Clásicamente, ha prevalecido el criterio médico-dental sobre el estético. Sin embargo, en el momento actual, no nos conformamos sólo con curar las afecciones de la boca, sino que buscamos la forma de conseguir la mejor sonrisa. En el campo de la estética dental es muy importante contar con el apoyo de la Ortodoncia pues su movimiento dental nos permite corregir rotaciones y malposiciones, de gran perjuicio estético en el paciente. Otras afectaciones como la tinción del esmalte, unos bordes dentales irregulares, una fractura del borde del diente, unas encías enfermas o una caries pueden inducir una baja autoestima en el paciente y, en ocasiones, su aislamiento social. Como es natural, todo puede relativizarse, pero no podemos olvidar que nuestra boca es una de nuestras principales cartas de presentación, que no la única.  Es evidente que preferimos tener enfermos los dientes posteriores que los anteriores, pero no es nuestra elección… Asimismo, el impacto positivo que recibe el paciente al someterse a un tratamiento estético compensa, con creces, el esfuerzo económico que le ha representado. ¿En qué consiste una carilla? Se trata de una capa realizada normalmente en material acrílico o porcelana que se coloca en la cara anterior del diente (idénticamente a una uña postiza colocada sobre la uña original). Se adhiere a la cara externa del diente de forma que cubre los defectos estéticos y confiere un aumento de dureza o resistencia a la pieza. Los dos materiales más comúnmente empleados son la porcelana y el composite (es el mismo material acrílico blanco que se emplea para las obturaciones o empastes). Las realizadas en porcelana tienen un coste superior por precisar la intervención de un laboratorio protésico para su fabricación. Ello implica la toma de impresiones o moldes en la consulta dental y su envío al laboratorio dental (trámite que encarece el coste e implica varias visitas médicas). Las carillas de composite son algo menos resistentes pudiendo pigmentarse o perder el brillo con el paso del tiempo y requerir su recambio. Sin embargo, su colocación es rápida, requiriendo una sola visita en la consulta dental. Implica una mínima preparación del diente que la va a albergar para garantizar su adhesión. ¿Cuáles son las principales indicaciones de carillas dentales? Suelen indicarse para corregir pequeñas alteraciones de forma y tamaño de los dientes , separaciones entre ellos (diastema), alteración del color y pigmentaciones en la superficie dental. Cuando sólo un diente precisa tratamiento estético suele recomendarse la carilla de composite ya que sólo requiere una visita en consulta. No precisa la intervención del laboratorio protésico, y el coste es inferior. Si el paciente requiere tratamiento en varias piezas dentales debe contemplarse la posibilidad de colocar carillas de porcelana (si el paciente puede permitírselo económicamente) dado que le conferirán más resistencia y durabilidad . Asimismo, al estar realizadas en el laboratorio el acabado será más nítido, natural y homogéneo que el manual. ¿Existe alguna contraindicación? En caso de malposición dental (rotación, apiñamiento...) puede verse dificultada la colocación de la carilla por falta de espacio por lo que optaremos por corregir inicialmente el problema ortodóntico y, posteriormente, el estético. Del mismo modo, en caso de que el paciente sea bruxista y su motivo de consulta sea el desgaste dental debemos recomendarle abordar el problema de bruxismo mediante una férula de descarga pues también las carillas dentales se desgastarían si el rechinar de dientes persiste. Como ves, a pesar de ser un tratamiento estético, no siempre está indicado realizarlo. Es importante la valoración del profesional. ¿Qué podríamos concluir? Que si estás contento con tu sonrisa no la cambies bajo ningún concepto, es el principal motivo para dejarla tal y como está. Si no lo estás, puedes consultarlo con tu odontólogo en tu siguiente visita. El tratamiento estético dental no sólo satisface al paciente, sino también al profesional que lo realiza. Nuestra mayor recompensa/satisfacción es brindarle un espejo tras finalizar el tratamiento estético, ya que, en ese momento, su primera sonrisa nos la dedica a nosotros.
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