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Dopamina: Funciones e Indicaciones
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Dopamina: Funciones e Indicaciones

Seguro que la primera palabra que asocias a la dopamina es la enfermedad de Parkinson y, efectivamente, es así. Esta enfermedad se caracteriza por una disminución en los niveles de dopamina. Pero, ¿a qué no sabías que la dopamina también es llamada la hormona del placer? En realidad, está implicada en múltiples funciones. Pertenece a la familia farmacológica de las catecolaminas y funciona como un neurotransmisor en el sistema nervioso central . Es imposible abordar todos los mecanismos fisiológicos en los que se ve implicada, pero haremos hincapié en los más importantes. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. ¿Qué es un neurotransmisor? Es una sustancia química que transmite la información de neurona a neurona. La dopamina se sintetiza en diferentes áreas del sistema nervioso, especialmente en la sustancia negra y en el hipotálamo (desde donde regula la secreción de la prolactina de la hipófisis). Las neuronas dopaminérgicas (cuyo neurotransmisor primario es la dopamina) están presentes mayoritariamente en el sistema nervioso central y en el hipotálamo. ¿Cuál es la principal función de la dopamina en el organismo? La dopamina participa en múltiples funciones cerebrales entre las que mencionaremos el aprendizaje y la memoria, la motivación y la recompensa ante estímulos placenteros (induce a la repetición de las conductas que nos comportan placer como la alimentación, el sexo y las drogas), el sueño , el humor , la atención, la actividad motora y  la regulación de la secreción de prolactina (inhibe su producción a nivel de la hipófisis). Por ello podemos asociar niveles bajos de dopamina a problemas de memoria y movimiento, apatía, anhedonia (dificultad para experimentar placer y satisfacción), insomnio y déficit de atención. En contraposición, niveles elevados de dopamina se asocian a hiperactivación, ¿Qué ocurre con el tandem dopamina-memoria? Los desórdenes de dopamina en el cerebro afectan a las funciones neurocognitivas (memoria, aprendizaje y atención). Diferentes estudios asocian un nivel bajo de dopamina con el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (famoso TDAH). Abogan por la relación entre TDAH y la disminución de receptores de dopamina cerebral y la alteración de su neurotransmisión. ¿Sería esa la explicación del déficit de atención característico de estos pacientes ante actividades que consideran aburridas, repetitivas y que les despierta poco interés? Numerosos estudios de investigación están enfocados en esta línea. Por otro lado, existen estudios que relacionan los síntomas Positivos de la Esquizofrenia (Delirios y Alucinaciones) con niveles elevados de dopamina. Así, algunos antipsicóticos son inhibidores de los receptores de dopamina (disminuyen los niveles de dopamina) y mejoran dichos síntomas. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. ¿Qué decir del tándem dopamina-motivación y recompensa ante estímulos placenteros? Ello explicaría, por ejemplo, la dependencia generada por las drogas de abuso. Efectivamente, la dopamina regula la recompensa ante estímulos. ¿De qué manera? Cuando una persona ingiere drogas de abuso con asiduidad éstas actúan modificando la liberación de dopamina por parte de las neuronas. Se traduce en un aumento del estímulo y la obtención de una sensación de euforia-bienestar. Por ejemplo, la cocaína y las anfetaminas aumentan la liberación de dopamina y su consumo genera sensación de bienestar y placer, al inicio. Sin embargo, existe una tolerancia fisiológica ante la cual el organismo deja de reaccionar de forma tan generosa por lo que el individuo responde aumentando la dosis y en busca de la sensación de placer inicial (son los principios de dependencia: la persona precisa consumir para obtener una sensación de bienestar y tolerancia: cada vez precisa más dosis para obtener la misma sensación). Ello refuerza muy fuertemente el consumo y adiestra al usuario a mantener el hábito con dosis crecientes buscando la falsa sensación de bienestar . ¿Cómo explicamos la influencia dopamina-humor? La dopamina está relacionada con la serotonina (endorfina más famosa). Ambas actúan de forma sinérgica en la regulación del estado de ánimo, el sueño, el apetito y el movimiento. Si los niveles de ambos parámetros están disminuidos también estará disminuido el estado de ánimo, la motivación, la apetencia, etc. Por ello, una manera de objetivar la evolución de una depresión en tratamiento médico puede ser la monitorización de los niveles de serotonina en sangre. Muchos antidepresivos actúan aumentando los niveles de serotonina y dopamina. El éxtasis sería un ejemplo de droga de abuso que aumentaría ambos niveles. ¿Respecto a la dopamina-sueño? La protagonista sería la melatonina u hormona encargada de regular los cambios de actividad cerebral en función del ciclo de sueño-vigilia. Se libera durante la noche. Durante el día es la dopamina quien se encarga de inhibir la producción de melatonina, y ello ocasiona nuestro despertar. Por tanto, si tenemos baja la dopamina tendremos sensación de sueño diurno. ¿Dopamina-movimiento? Es uno de los síntomas más evidentes en la enfermedad de Parkinson , caracterizada por una disminución progresiva de neuronas dopaminérgicas que conlleva a: rigidez, movimientos lentos y temblores. La levodopa (L-Dopa) es uno de los medicamentos utilizados para aumentar los niveles de dopamina y restablecer el movimiento normal en las personas con Parkinson. Se trata de un aminoácido precursor de la dopamina. Se convierte en dopamina en el sistema nervioso central gracias a la actuación de un enzima específico, reponiendo la deficiencia de dopamina que origina esta enfermedad. La dosis es difícil de ajustar. Seguro que has asociado que una dosis demasiado elevada de levodopa puede causar movimientos incontrolados como temblores y sacudidas mientras que una dosis demasiado baja puede ocasionar movimientos lentos o bradicinesia . Como ya hemos mencionado, la dopamina juega un papel en la adicción y el control de impulsos. Por ello, algunas personas con Parkinson tratadas con dopamina desarrollan comportamientos adictivos, que pueden incluir el juego compulsivo, comportamientos repetitivos o hipersexualidad (todo ello relacionado con niveles elevados de dopamina). Así, en caso de tratamiento con levodopa debemos encontrar la dosis óptima para evitar fluctuaciones. ¿Y qué hacemos para mantener nuestra dopamina en niveles adecuados para el buen control del estado de ánimo, la motivación, el movimiento...? Aunque te sorprenda, un alto nivel de estrés está relacionado con bajos niveles de dopamina. ¿Cuál es el mejor deporte para elevar los niveles de dopamina? La meditación. Puedes encontrar mucha literatura al respecto… La buena calidad y cantidad de sueño, la práctica de ejercicio de forma regular y una dieta rica en antoxidantes y pobre en grasas saturadas contribuyen muy positivamente en el mantenimiento de los niveles fisiológicos y óptimos de dopamina. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
Drenaje Linfático, ¿Funciona?
Artículo especializado

Drenaje Linfático, ¿Funciona?

Está más o menos en boca de todos, pero si tuviéramos que explicarlo pocos podrían hacerlo correctamente. Pues bien, el drenaje linfático se puede definir como una serie protocolizada de maniobras manuales muy suaves que, basadas en un profundo estudio de la anatomía y fisiología del sistema linfático, se realizan para drenar o desplazar la linfa que por cualquier causa patológica se encuentra estancada ( edema ), a territorios linfáticos sanos para su evacuación hacia el torrente venoso. Un paseo por el sistema linfático Previamente a adentrarnos en el drenaje linfático y sus características, definimos el sistema linfático como un sistema complejo formado por una serie de órganos y una red de vasos linfáticos. Cada órgano que constituye dicho sistema posee funciones bien definidas y diferenciadas. Los vasos linfáticos se encargan de llevar la linfa que se origina a nivel de los tejidos hacia el sistema venoso y la reincorpora a la circulación sanguínea. Estos vasos se encuentran presentes en prácticamente todo el organismo (excepto sistema nervioso central, médula ósea y cartílagos). Poseen forma de dedo de guante y se comunican entre sí formando una red de pequeños vasos denominados capilares linfáticos. La linfa es un líquido de color ligeramente amarillento formado en su mayor proporción (90%) por agua. Asimismo, está constituida por proteínas, que desde el torrente circulatorio han pasado a los tejidos, grasas, restos de células muertas, de bacterias y de células presentes en la sangre como los linfocitos. La linfa se depura y es filtrada por los nódulos linfáticos también denominados ganglios linfáticos antes de retornar a la circulación general. Desde los capilares sanguíneos sale a los tejidos una cierta cantidad de líquido que, en condiciones normales (90%), es reabsorbido, en su mayor parte, por los propios capilares. El resto (10%) se elimina a través de los vasos linfáticos. En todo el organismo se forman de uno a dos litros de linfa. A lo largo del recorrido de los vasos linfáticos presentan engrosamientos que corresponden a los ganglios o nódulos linfáticos . Estos ganglios constituyen una parte fundamental del sistema linfático ya que poseen funciones importantes en la defensa del organismo (inmunidad). Se sitúan a lo largo de todo el organismo, siendo especialmente abundantes en cuello, axilas e ingles. Poseen una forma variable (redondeado, alargado o con forma de habichuela) y un tamaño que oscila entre 0,5 y 1 cm y que puede aumentar debido a procesos infecciosos o tumorales. Otros órganos linfáticos son: La médula ósea. Las amígdalas. El timo. El bazo ¿Qué funciones tiene? Defensa: en los ganglios linfáticos, los linfocitos se reproducen para dar respuesta a los antígenos. Absorción de grasas: la mayor parte de las grasas son absorbidas por el sistema linfático y transportadas posteriormente hacia la sangre. Intercambio capilar: recupera sustancias que el flujo sanguíneo ha perdido en el intercambio capilar. Efectos del drenaje linfático El masaje de drenaje linfático tiene los siguientes efectos en nuestro organismo: Acción simpaticolítica : se refiere a todas aquellas sustancias que reducen o suprimen por completo la acción del Sistema Nervioso Simpático (sistema que nos pone en alerta, nos prepara para la acción, para la lucha, la huida o la pelea). Con la inhibición del sistema nervioso simpático se permite que el sistema nervioso parasimpático actúe con mayor fuerza (logrando o consiguiendo con esta acción la relajación del paciente). Acción analgésica: el drenaje linfático manual produce analgesia a través de varios mecanismos, entre los que podemos mencionar estos tres: Al disminuir la presión local de la inflamación o acumulación de líquidos, las terminaciones nerviosas libres dejan de ser estimuladas. El masaje representa un estímulo para los  mecanoreceptores, que van a hacer que se inhiba la transmisión de impulsos nocioceptivos (impulsos de dolor) que viaja por ciertas terminaciones nerviosas (terminaciones nerviosas gruesas). Es decir: el cerebro da prioridad al estímulo del masaje y ”olvida” el estímulo doloroso. Como se ayuda a evacuar sustancias del tejido conectivo, se facilita también la evacuación de sustancias tóxicas cuyo acúmulo produce la estimulación de las terminaciones nerviosas del dolor. Relajación: como se ha mencionado, el drenaje linfático tiene efecto simpaticolítico. Al aumentar la actividad del sistema parasimpático se produce un estado de relajación, y cualquier terapia que produzca relajación va a inducir a la sedación del paciente. Acción Inmunitaria : las maniobras del masaje de drenaje linfático favorecen los mecanismos inmunológicos del organismo, al estimular el movimiento de la linfa y la acción de los ganglios linfáticos. Acción Drenante: es la acción más importante del drenaje. Por un lado, el efecto drenante se basa en la evacuación de sustancias y líquido del tejido superficial, y secundariamente se va a favorecer la circulación linfática más profunda, porque favorece el automatismo de los linfangiones al hacer que los vasos linfáticos se llenen de linfa. INDICADO ESPECIALMENTE EN… Acné. Celulitis (la grasa acumulada retiene agua como si fuera una esponja). Edemas faciales. Varices. Fibromialgia. Linfedema. Edemas por embarazo (prevención de estrías, descarga de las piernas). Edemas linfoestáticos (en los edemas de brazo tras extirpación mamaria). Edema del sistema nervioso (migrañas, dolores de cabeza, vértigo). Edemas postoperatorios y para mejorar la presentación de cicatrices. Enfermedades crónicas de las vías respiratorias (rinitis, sinusitis, faringitis, amigdalitis...) Edemas de origen traumático : hematomas, luxaciones, distensiones musculares, desgarros musculares, siendo muy indicado para la recuperación de los deportistas. Artritis, artrosis y afecciones de las partes blandas (capsulitis, tendinitis, etc.) Linfedema congénito o adquirido. Edemas en la menstruación. Distonía neurovegetativa (nervios, ansiedad). Úlceras de decúbito. Hematomas. ¿Tiene contraindicaciones? Contraindicaciones relativas En determinados casos, la utilización o no del drenaje linfático deberá ser evaluada en función de la situación médica de cada paciente: Hipotensión arterial. Enfermedades de la glándula tiroides: hipertiroidismo e hipotiroidismo. Dolores pélvicos. Enfermedades autoinmunoalérgicas, como lupus o artritis reumatoide. Inflamaciones agudas, como gota, reuma o cólico nefrítico. Nevus (lunares). Post-tromboflebitis y post-trombosis. Procesos abdominales dolorosos: menstruaciones copiosas o dolor abdominal. Edemas por insuficiencia cardíaca congestiva. Insuficiencia cardíaca descompensada. Síndrome del seno carotídeo. Patología renal. Contraindicaciones absolutas Edemas linfodinámicos por desnutrición (pocas proteínas en sangre). Flebitis, trombosis o tromboflebitis. Infecciones agudas por el peligro de propagación por vía linfática. Descompensación cardíaca. Varices tortuosas y con relieve. Crisis asmática por su efecto vagotónico. La formación del especialista en drenaje linfático requiere del conocimiento de todas las circunstancias en las cuales esta técnica no es adecuada, así como el tratamiento óptimo en cada caso. De ahí la importancia de acudir a profesionales especializados (fisioterapeutas o enfermeros/as), tanto si se trata de técnicas manuales como mecánicas.
Densitometría Osea, ¿Cómo Están Tus Huesos?
Artículo especializado

Densitometría Osea, ¿Cómo Están Tus Huesos?

La densitometría ósea es la prueba principal para valorar la densidad mineral ósea , es decir, el calcio en los huesos y, por tanto, la presencia de una patología que afecta a un elevado sector de la población, la osteoporosis. A nivel mundial, la sufren 200 millones de personas, y en España, concretamente, afecta al 35% de mujeres de más de 50 años y al 72% mayores de 70 años. Es una patología que afecta sobre todo a la calidad de vida debido al deterioro que sufre la calidad de los huesos y el elevado riesgo de fracturas asociado a ello. El impacto de esta enfermedad sobre la población es tan elevada que algunos expertos hablan de que “las fracturas por osteoporosis superan el total de casos de infarto agudo al miocardio, paro cardiaco y cáncer de mama juntos”, con el agravante de que las fracturas, en la mayoría de ocasiones, pasan desapercibidas y pueden ocasionar muchos problemas a posteriori. Para reducir el riesgo de osteoporosis , las sociedades médicas recomiendan la realización de pruebas de valoración de la densidad mineral ósea, y la prueba que mejores resultados da es la absorciometría dual de rayos x (DXA o DEXA ) o también conocida como densitometría ósea. ¿En qué consiste? Es una técnica de diagnóstico por la imagen en la que existe radiación de rayos X, pero la radiación total es muy baja si se compara con la que recibe el paciente que se somete a una radiografía convencional de tórax (20 veces inferior a ésta), por lo que el riesgo-beneficio es evidente. A diferencia de otras pruebas en los que se emiten rayos X, en este caso no es necesario usar protectores de plomo al estar muy concentrada la zona a valorar. Es necesario informar al profesional que realiza la prueba si hay posibilidad de estar embarazada, así como si en las dos semanas previas nos hemos realizado algún estudio de radiodiagnóstico en el que se haya recibido contraste. Si este fuera el caso sería necesario esperar unas dos semanas para poder someterse a la DEXA. Tanto el embarazo como el contraste son contraindicaciones para su realización, en el primer caso absoluta y en el segundo caso temporal. El paciente se tumbará en una camilla durante 10 a 20 minutos. Si se quiere estudiar la columna la posición será con las piernas elevadas y flexionadas encima de una especie de almohada cuadrada o triangular, mientras que si la valoración es de la cadera las piernas estarán estiradas, pero con una abrazadera que mantiene la posición idónea para realizar el estudio. Es importante mantenerse inmóvil durante el momento en que se realiza la prueba para evitar que la imagen quede distorsionada y pueda interferir en la posterior valoración. ¿CÓMO ME PREPARO PARA LA PRUEBA? Para la realización del examen no se requiere de ninguna preparación específica, y se puede seguir una dieta normal . En cuanto la ropa, se recomienda llevar ropa cómoda y holgada que no comprima, evitando aquellas que tengan material metálico ya que en este caso será necesario sacársela. En ocasiones se solicita al paciente que se ponga una bata en lugar de su ropa pare evitar inconvenientes. Será necesario quitarse joyas, relojes y otros accesorios. Los resultados Las imágenes y los resultados que se derivan de la prueba los valorará el profesional. Estos situarán al paciente en un estrato diagnóstico en función de dos valores mundialmente aceptados como referentes: T-Score: este valor muestra la cantidad ósea que presenta el paciente, comparado con un adulto joven del mismo género con masa ósea máxima. Una puntuación superior a -1 se considera normal. Una puntuación entre -1 y -2,5 se clasifica como osteopenia (masa ósea baja). Una puntuación inferior a -2,5 se define como osteoporosis. La puntuación T se utiliza para calcular el riesgo que tiene de desarrollar una fractura. Z-Score: este valor muestra la cantidad ósea que presenta el paciente en comparación con otras personas de su grupo étnico, edad y género. La valoración de la Z-score puede ser de utilidad en mujeres premenopáusicas y en varones en quienes la validez de la clasificación de la OMS (Organización Mundial de la Salud) no se encuentra establecida, así como en la monitorización de pacientes sometidos a intervenciones terapéuticas. Pueden existir diferencias entre los resultados de una localización u otra y ello queda reflejado en la gráfica que suele acompañar el informe final que entrega el especialista al paciente. Los colores de las distintas zonas sitúan al paciente en zona de mayor o menor riesgo en función de su densidad mineral ósea. Debido a su relativa baja inocuidad y los buenos resultados que ofrecen se han establecido unas indicaciones para su realización siendo estas las siguientes: Mujeres ≥ 65 años Personas que sufran enfermedades en las que exista pérdida de masa mineral ósea Mujeres posmenopáusicas (< 5 años): Uno o más factores de riesgo. Historia personal o familiar de fractura (una historia materna de factura dobla el riesgo para el paciente). Si los resultados pueden influir sobre intervenciones terapéuticas. Hábito tabáquico activo. Utilización de esteroides por vía oral durante más de tres meses.
Dolor Torácico
Artículo especializado

Dolor Torácico

El dolor de pecho o dolor torácico es una de las consultas más habituales, tanto en las consultas de atención primaria como en las urgencias de los hospitales. No obstante, tan sólo en una pequeña proporción de los casos, este dolor suele revestir una situación de gravedad para los pacientes. ¿Cómo es este dolor? El dolor torácico agudo podría definirse como toda sensación álgica (de dolor) por debajo de las clavículas y por encima del diafragma. El objetivo principal sobre este síntoma consiste en diferenciar las causas que potencialmente pueden tener gravedad y las causas que no. Para los profesionales médicos, este motivo de consulta representa un gran desafío diagnóstico debido a las múltiples causas por las que se puede desencadenar dolor en esta localización. Por tanto, resultará imprescindible una correcta interpretación de las causas y del significado de los síntomas del paciente. ¿Qué tener en cuenta ante un dolor torácico? Además de las características del dolor y del resto de síntomas acompañantes, son importantes otras consideraciones como: La edad y sexo del paciente. Los antecedentes personales y familiares. El sobrepeso y la obesidad. El consumo de tabaco y alcohol. El consumo de otras sustancias tóxicas. La presencia de otras enfermedades que tenga el paciente, principalmente: La hipertensión arterial. La diabetes mellitus. La hipercolesterolemia (aumento de colesterol en sangre). Algunas causas Existen una infinidad de causas de dolor torácico agudo que, debido a su gran variabilidad, solemos agrupar en función del órgano o aparato del cuerpo humano al que afectan. Cada causa tiene su tratamiento específico. Entre las de mayor frecuencia y a destacar, unas más graves y otras más banales, encontramos: Cardiovasculares Isquémicas: disminución o incluso detención de la circulación sanguínea a través de las arterias, lo cual conlleva a un estado de sufrimiento y muerte celular por falta de oxígeno. En este tipo, potencialmente graves, destacan: Cardiopatía isquémica: infarto agudo de miocardio y angina de pecho. Valvulopatías : problemas en el cierre y apertura de las válvulas que regulan la entrada y salida de sangre en las cámaras del corazón. Policitemias o anemias severas : aumento o disminución significativo de las células sanguíneas encargadas del transporte de oxígeno, es decir, los glóbulos rojos. No isquémicas: no se produce destrucción celular por falta de aporte de oxígeno, pero pueden ser potencialmente graves igualmente. A destacar: Pericarditis : inflamación del pericardio, que es una doble membrana fibrosa que recubre el corazón. Angiopatías de la aorta : problemas relacionados con la principal arteria que distribuye la sangre por todo el organismo, la aorta. Valvulopatías. Pulmonares Infecciones de vías respiratorias bajas : bronquitis agudas y neumonías principalmente. Neumotórax : presencia de aire entre ambas pleuras pulmonares, que puede ser generado por múltiples causas. Tromboembolismo pulmonar : obstrucción de una de las arterias pulmonares por un coágulo de sangre procedente del sistema venoso. Osteomusculares Traumatismo torácico. Costocondritis : inflamación de los cartílagos costales. Hernia discal cervical o torácica. Trastornos articulares : artrosis (desgaste crónico) o artritis (inflamación aguda) a nivel cervical e intercostal. Contracturas y espasmos musculares. Digestivas Trastornos relacionados con el esófago (conducto del aparato digestivo que comunica la cavidad oral con el estómago y que atraviesa el tórax medialmente): espasmos, reflujo, hernia de hiato, esofagitis...) Úlceras gástricas y duodenales. Perforación de víscera hueca (esófago, estómago o intestino). Trastornos relacionados con el hígado, la vesícula biliar o el páncreas. Psicógenas y por consumo de tóxicos Estados de ansiedad o depresión , acompañado normalmente de aumento de la frecuencia respiratoria. Consumo de cocaína y anfetaminas , entre otras drogas. Muchos casos de diagnóstico incierto Debido a la gran variedad de causas mencionadas, hasta en más de la mitad de los casos, y a pesar de un estudio exhaustivo, no se logra establecer un diagnóstico de certeza ni en las consultas de atención primaria ni en las urgencias hospitalarias. Esto nos lleva a pensar que, cuando la causa de un dolor torácico es verdaderamente una emergencia (causas cardiovasculares y pulmonares principalmente), sí que existe una mayor facilidad para establecer un diagnóstico con las pruebas complementarias de las que se disponen habitualmente en los centros hospitalarios. Entre las causas que con más frecuencia contribuyen a este alto porcentaje de casos con diagnóstico inicial incierto están: Origen psicógeno , debido mayoritariamente a la sintomatología ansiosa y/o depresiva. Origen respiratorio , causado principalmente por infecciones de vías respiratorias bajas con un posible componente de irritación pleural o, simplemente, por el esfuerzo continuado de toser. Origen osteomuscular de causa no traumática , principalmente debido a alguna alteración en los cartílagos intercostales o en las inserciones musculares desencadenadas por malos gestos, sobresfuerzo físico, tos... ¿Qué nos alerta de que es grave? Por último, los signos y síntomas clínicos que pueden revestir gravedad en un dolor torácico de aparición reciente (en los últimos minutos u horas) y, por tanto, se deben valorar inmediatamente en un centro de urgencias hospitalarias serían: Dolor de características opresivas , es decir, como una presión en el pecho. Sensación de mareo o inestabilidad , acompañado o no de sudoración y/o náuseas. Pulso arrítmico o sensación de palpitaciones. Dificultad para respirar y aumento en la frecuencia respiratoria, o sea, respiraciones rápidas y poco profundas. Cambios en la presión arterial , ya sea por debajo de 100/60mmHg o por encima de 140/90mmHg. Empeoramiento del estado general repentino o del nivel de conciencia. Como inicialmente se ha comentado, estos últimos signos y síntomas clínicos mencionados representan una baja proporción de los casos que se nos presentan con dolor torácico en la práctica habitual. No obstante, todo paciente debe conocerlos y tener en cuenta que, ante la aparición de alguno de ellos, se debe solicitar ayuda inmediatamente o acudir a unas urgencias hospitalarias. Dr. Roberto San Rafael Ibáñez Especialista en Medicina Comunitaria Médico colaborador de Advance Medical
Riesgos y Beneficios de la Cirugía Bariátrica
Artículo especializado

Riesgos y Beneficios de la Cirugía Bariátrica

La obesidad es un proceso crónico que tiene múltiples causas y en cuyo tratamiento están implicadas modificaciones dietéticas y de estilo de vida (ejercicio), terapias psicológicas y tratamientos farmacológicos que, en conjunto, pueden conseguir pérdidas de peso alrededor del 10% a medio plazo, hecho que reduce algunas de las comorbilidades asociadas a la obesidad. Sin embargo, a largo plazo estos tratamientos pueden perder eficacia ya que, si no hay un buen establecimiento de hábitos, el peso se puede volver a recuperar en un plazo inferior a cinco años. Por ello, las técnicas quirúrgicas mejoran las expectativas de pérdida de peso a largo plazo y además conllevan una mejoría de las comorbilidades y de la calidad de vida de los pacientes. ¿Quién puede ser candidato a una cirugía bariátrica? Los criterios de selección de pacientes candidatos a cirugía bariátrica son: Pacientes de entre 18 y 55 años (salvo excepciones consideradas por el cirujano). Personas con IMC mayor o igual a 40 kg/m 2 o personas con IMC mayor de 35 kg/m 2 asociado a comorbilidades mayores susceptibles de mejorar tras la pérdida peso: diabetes mellitus, hipertensión, dislipemia, síndrome de apnea obstructiva crónica. Obesidad mórbida con un mínimo de cinco años de evolución. Fracasos continuados con tratamientos médico-dietéticos debidamente supervisados por dietista-nutricionista. Ausencia de trastornos endocrinológicos que sean causa de la obesidad. Estabilidad psicológica : ausencia de abuso de alcohol o drogas y de alteraciones psiquiátricas mayores (esquizofrenia, psicosis), ausencia de retraso mental y exclusión de trastornos del comportamiento alimentario. Capacidad para comprender los mecanismos por los que se pierde peso con la cirugía y entender que no siempre se alcanzan óptimos resultados. Comprender que el objetivo de la cirugía no es alcanzar el “peso ideal” sino un peso saludable. Compromiso de adhesión al seguimiento postquirúrgico. Consentimiento informado después de haber recibido toda la información necesaria (oral y escrita). Compromiso por parte de las mujeres en edad fértil de evitar la gestación al menos durante el primer año post cirugía. Tipos de técnicas que engloban la cirugía bariátrica La cirugía bariátrica actúa sobre los mecanismos anatómicos para reducir la ingesta alimentaria y a su vez influir en la regulación fisiológica a través del equilibrio entre las sensaciones de hambre/apetito. No obstante, los cambios metabólicos posteriores a una cirugía dependerán del tipo de técnica utilizada, entre las que destacamos: Técnicas restrictivas Su objetivo es reducir el volumen útil del estómago , consiguiendo una saciedad precoz y prolongada que contribuye a modificar el hábito alimentario. Entre las técnicas restrictivas, destacamos: Gastroplastia vertical anillada. Banda gástrica ajustable. Gastrectomía tubular. Técnicas mixtas Son aquellas en las que se actúa, por una parte, reduciendo el estómago, y por otra parte, haciendo una derivación del intestino ( mediante asa en Y-de-Roux). Entre las técnicas mixtas, destacamos: Derivación biliopancreática (DBP). Cruce duodenal (CD). By-pass gástrico en Y-de-Roux (BPG). Gastroplastia vertical asociada a BPG. Ante este abanico de posibilidades, el cirujano debe valorar individualmente qué técnica utilizar para cada paciente según su grado de obesidad, sus expectativas, su compromiso de cambio de hábitos a largo plazo o sus comorbilidades presentes. No obstante, la técnica quirúrgica “ideal” será aquella que cumpla con los siguientes requisitos: Que sea útil a más del 75% de los pacientes a largo plazo , es decir, que el paciente logre un IMC inferior a 35 kg/m2 Que sea segura, es decir, con una morbilidad menor del 10% y mortalidad inferior a 1%. Que sea duradera, es decir, que los beneficios persistan al menos 5 o más años y que el índice de re-intervenciones al año no supere el 2% Que sea reproducible por la mayoría de los cirujanos Que evite consecuencias que limiten la calidad de vida del paciente y con escasas complicaciones a largo plazo   Que sea reversible desde el punto de vista funcional. Ventajas y riesgos de las principales técnicas de cirugía bariátrica La cirugía bariátrica constituye una herramienta eficaz en pacientes con obesidad mórbida refractaria al tratamiento médico. Además, el éxito de una cirugía bariátrica radica en una buena elección de la técnica acorde con las características de cada paciente. Sin embargo, estas técnicas quirúrgicas, pueden conllevar ciertos riesgos o complicaciones que varían según el tipo de técnica utilizada y que mostraremos en el esquema siguiente: Principales técnicas Ventajas Inconvenientes/complicaciones Posibles candidatos Gastroplastia vertical anillada -No modifica la fisiología digestiva. -Técnica sencilla y de bajo riesgo quirúrgico. -La banda gástrica es ajustable y es una técnica reversible. -Reflujo gastroesofágico. problemas locales de la banda (estrechamiento, migración, infección, etc.) -Menor pérdida de peso. -Poca efectividad a largo plazo. -Vómitos e intolerancia alimentaria dilatación y herniación gástrica (en banda gástrica). -IMC 35-45. -Pacientes jóvenes. -Alta capacidad de colaboración. Banda gástrica ajustable By-pass gástrico en Y-de-Roux (BPG) -Buena pérdida de peso -Buena calidad de vida (no malnutrición ni deficiencias severas de vitaminas / minerales) -En el caso de DBP: no requiere restricciones en la ingesta de alimentos -Fístulas. -Estenosis anastomosis gastro-yeyunal. -Alto riesgo de úlceras 8hemorragias digestivas). -Obstrucción intestinal. -Síndrome de Dumping. -En algunos casos, déficit de hierro y vitamina B12. IMC 40-52 no “picoteadores” Derivación biliopancreática (DBP) Diarrea, flatulencias, esteatorrea colelitiasis, malnutrición proteica, hiperparatiroidismo, secundario, osteoporosis, anemia, déficit de B12, déficit de oligoelementos, síndrome de Dumping Cruce duodenal (CD) -Buena pérdida de peso -Integridad del estómago -No síndrome Dumping -No requiere restricciones calóricas -Cirugía muy compleja. -Diarrea esteatorrea. -Déficit de vitaminas liposolubles (A, D, E, K). Evaluación pre-operatoria Una vez el cirujano especialista haya decidido qué tipo de cirugía es más adecuada en cada caso, se deben realizar pruebas en las que se valora el perfil analítico (control de vitaminas y minerales o descartar la presencia de Helicobacter pylori para erradicarlo), el estado respiratorio y se descarta la posibilidad de presentar una apnea obstructiva del sueño (aunque no existan síntomas claros) porque se pueden mejorar las condiciones respiratorias (con fisioterapia) antes de la cirugía. Pautas alimentarias post-operatorias Por último, hay que tener en cuenta que todas las personas sometidas a una cirugía bariátrica deben llevar a cabo unas pautas concretas de alimentación ya que dichas técnicas promueven una reducción de la ingesta calórica total y selectiva intolerancia a ciertos alimentos, hecho que puede provocar déficits nutricionales. Por ello, la dieta deberá proporcionar todos los nutrientes necesarios para satisfacer, por lo menos, las cantidades mínimas diarias recomendadas, con un aporte de volumen reducido y, si es necesario, se deberá valorar la suplementación con vitaminas y oligoelementos. Siempre deberemos tener en cuenta que para minimizar o evitar estas deficiencias nutricionales, es necesario un estricto control y seguimiento médico-nutricional, así como la aceptación y el compromiso por parte del paciente de mantener las directrices marcadas por el equipo multidisciplinario.
¿Cómo Hacer Una Dieta Vegana Saludable?
Artículo especializado

¿Cómo Hacer Una Dieta Vegana Saludable?

El veganismo va más allá del rechazo a la utilización o consumo de productos de origen animal, ya sea por motivos éticos, ambientales o dietéticos, pues esta forma de vida también suprime los subproductos en cuya elaboración intervienen animales, como la miel. Es una opción, pero conviene saber que el proceso de cambio de una dieta omnívora a vegana o vegetariana debe ser planificado por un dietista-nutricionista especializado que ayude a llevarla a cabo de forma equilibrada para evitar carencias nutricionales y mantener un óptimo estado de salud. Además, en los últimos años, esta opción dietética es cada vez más aceptada en nuestra sociedad y su auge ha motivado que muchas personas se planteen hacer cambios en su alimentación para reducir el consumo de alimentos de origen animal. En concreto, según el informe The Green Revolution y centrando el estudio en la población española mayor de edad, el 6,3% se considera flexivegetariano, el 1,3% ovolactovegetariano y un 0,2% vegano.   ¿En qué consiste una dieta vegana? La dieta vegana, como hemos apuntado antes, defiende una alimentación basada en la supresión de origen animal (carnes, pescados, huevos o lácteos) y subproductos en los que intervengan animales, como la miel. En contrapartida, incluye todos los productos de origen vegetal, como: Frutas frescas Frutas secas : pasas, orejones, dátiles, ciruelas… Otros frutos , como las aceitunas o el aguacate. Vegetales y tubérculos (patata, boniato, chirivía, remolacha). Todo tipo de legumbres (lentejas, garbanzos, alubias, soja, cacahuete) en cualquiera de sus presentaciones: en forma de guisos, hamburguesas de legumbres, tofu, tempeh, soja texturizada, en cremas tipo hummus. Bebidas vegetales derivadas de la soja, arroz, almendra o avena. Frutos secos : nueces, avellanas, almendras, anacardos, etc. Semillas: lino, chía, sésamo, girasol… Cereales : arroz, quinoa, mijo, trigo, maíz, trigo sarraceno, centeno, avena… Aceites vegetales:  de semillas (lino o sésamo), de coco, de oliva, de girasol… ¿Es más saludable una dieta vegana que una omnívora? No necesariamente. Cualquier opción alimentaria, ya sea omnívora, vegana o vegetariana puede ser insalubre si se lleva a cabo de forma descontrolada y sin asesoramiento. En este aspecto, podríamos concluir que hay que priorizar la calidad de esta dieta ya que se pueden cometer los mismos errores que en una dieta omnívora, por ejemplo, consumiendo elevadas cantidades de productos ricos en azúcares simples o en grasas saturadas de origen vegetal (refrescos, bollería industrial vegana, productos ultraprocesados con garantía vegana, margarina etc.). Por ello, el objeto de este artículo no sólo es conocer qué es una dieta vegana sino cómo hacerla más saludable a través de una óptima planificación. Lo que sí está claro es que la mayoría de entidades y asociaciones de dietistas-nutricionistas certifican que una alimentación vegana bien planificada es adecuada para todas las etapas de la vida (infancia o edad adulta, e incluso embarazo y lactancia). Y, además, puede contribuir a la prevención del sobrepeso, las enfermedades cardiovasculares y otros problemas de salud como la hipertensión, la diabetes y el cáncer de colon.   Claves para mantener una dieta vegana saludable Come al menos cinco raciones de verduras y frutas todos los días , ya sea en forma cruda (ensaladas) como cocida (al horno, al vapor, al wok...) y, si es posible, combina las legumbres con vegetales y frutas ricas en vitamina C (pimiento, brócoli, coliflor, perejil fresa, kiwi, naranja, limón) ya que así favoreceremos la biodisponibilidad del hierro no hemo presente en los alimentos que contienen proteínas de origen vegetal y reduciremos los efectos inhibidores de hierro de los fitatos (sustancias que se encuentran en la capa externa de las semillas de los cereales, las legumbres  y los frutos secos). Utiliza técnicas de cocción y procesos que favorezcan la absorción de hierro no hemo: Poner en remojo las legumbres y los cereales integrales. Utilizar alimentos con soja fermentada (tofu, miso, tempeh, natto). Consumir preferentemente pan integral hecho con masa madre. Tomar legumbres fermentadas como brotes de soja. Tostar ligeramente los frutos secos o las semillas. Evita el consumo excesivo de alimentos ricos en polifenoles (inhibidores del hierro no hemo) como el té, el café, las infusiones de hierbas y el cacao. Consume carbohidratos complejos a diario: legumbres de todo tipo, cereales integrales (avena, trigo, centeno, maíz, arroz, quinoa, mijo, pan, pasta integral, etc.) patatas y tubérculos. Recuerda que la versión integral de los cereales tiene un mayor contenido en minerales y vitaminas del grupo B. En un mismo día, combina alimentos con diferentes aminoácidos limitantes: todos los alimentos tienen aminoácidos esenciales aunque algunos de ellos se encuentran en una cantidad menor, por eso clasificamos los vegetales como limitantes en un aminoácido concreto. Por ejemplo, los cereales (arroz, avena, etc.) tienden a ser pobres en lisina y treonina, en cambio, las legumbres como las lentejas, son limitantes en metionina. Para proporcionar todos los aminoácidos esenciales, debemos consumir alimentos limitantes en aminoácidos diferentes a lo largo del día de forma que se complementen los unos con los otros obteniendo proteínas completas. Un ejemplo de ello sería consumir avena en el desayuno, lentejas en la comida, nueces en la merienda y algunas verduras con semillas de sésamo en la cena. De esta manera obtendremos un aminograma completo sin la necesidad de combinar estos alimentos en una misma comida. Incluye a diario alimentos que contienen proteínas vegetales completas: existen alimentos vegetales que contienen un aminograma completo, es decir, por sí mismos son proteínas vegetales completas y no necesitan combinarse con cereales. Estos alimentos son: la soja y sus derivados (tempeh, tofu, soja texturizada), el garbanzo, algunas alubias, el pistacho y las semillas de chía. Limita los productos ultraprocesados : aunque tengan el sello vegano, los productos como el queso vegano, salchichas, hamburguesas veganas, etc. contienen aditivos y grasas que es mejor evitar. Ante la duda, lee el etiquetado y asegúrate de que los ingredientes mayoritarios son las legumbres (soja, lentejas, garbanzos, etc.) Incluye grasas de calidad: prioriza el consumo de frutos secos, aguacate y aceite de oliva, que son alimentos ricos en ácido oleico y omega-3, frente a otras grasas ricas en omega 6 como los aceites de semillas (girasol), maíz o soja, margarinas y otras grasas industriales. También se deben incluir otras fuentes de grasa saludable como el ácido alfa-linolénico presentes en el aceite de lino o de colza o semillas de lino o de chía. Un ejemplo para lograr una adecuada ingesta diaria de éste sería mediante la toma diaria de: 10-15 g de nueces 5-8 g de semillas de lino machacadas o rotas 2’5-5 g de aceite de lino No obstante, en el caso de mujeres veganas en período de embarazo o lactancia, que requieren mayor ingesta de ácidos grasos omega-3 , se pueden beneficiar de una suplementación con derivados de microalgas ricas en DHA. NO TE OLVIDES DE LA VITAMINA B12 El aporte de vitamina B-12 de las personas veganas y vegetarianas suele ser inferior al adecuado debido a que no consumen regularmente fuentes ricas en esta vitamina como lácteos, huevos, quesos, carnes o pescados . Por ello, en una dieta vegana o vegetariana es imprescindible utilizar suplementos de vitamina B-12 ya que ningún alimento vegetal enriquecido contiene una cantidad significativa de vitamina B-12 activa y ni siquiera los productos veganos enriquecidos, las algas, la espirulina o la soja fermentada son suficientes para contener los requerimientos de esta vitamina. Por ello, la mejor opción es utilizar suplementos de vitamina B12 en forma de cianocobalamina , que es la forma más segura, estudiada, económica y estable de tomar esta vitamina. Además, La IVU (International Vegetarian Union) señala que la suplementación para obtener un aporte óptimo de vitamina B 12 en personas veganas se puede hacer de dos formas: Tomando un suplemento de B12 diario que proporcione al menos 100 microgramos Tomando un suplemento de B12 semanal que proporcione al menos 2000 microgramos.
Displasia de Cadera: Cómo Identificarla y Tratarla
Artículo especializado

Displasia de Cadera: Cómo Identificarla y Tratarla

La displasia de cadera engloba varias alteraciones en la cabeza del fémur que provocan problemas de desarrollo y estabilidad de la articulación de la cadera . Estos problemas están presentes desde el nacimiento. Es importante realizar un correcto diagnóstico del bebé al nacer para evitar problemas futuros. ¿Displasia o luxación congénita de cadera? En el mal desarrollo de la cabeza del fémur y/o del acetábulo (la zona donde encaja el fémur con la pelvis) puede provocar diferentes grados de gravedad. Hace unos años se utilizaba el término “luxación congénita de cadera” pero, actualmente, consideramos más correcto por el de displasia de cadera, ya que no todas las caderas evolucionan hasta la luxación. Una cadera es “luxable” cuando al aplicar un movimiento podemos luxar la cadera. En este caso la luxación es reductible . Esto quiere decir que el fémur vuelve a su posición normal. Cuando hablamos de “cadera luxada” nos referimos a que la cabeza del fémur y el acetábulo no están bien adaptados o integrados, su función y movimientos no son correctos. Estos casos son los más graves, ya que la luxación es irreductible . Esto quiere decir que el fémur nunca vuelve a su posición normal. Factores de riesgo de displasia Hay algunos factores que influyen en el bebé para desarrollarla, como: Ser niña: debido a su mayor laxitud articular. Ser primogénito : debido a que el bebé está colocado en un útero más tenso (primerizo). La genética : hay mayor predisposición si el padre o la madre tuvieron displasia de cadera. La cadera izquierda es más frecuente. Parto de nalgas: por la posición de las caderas durante el embarazo y el parto. Los sistemas de porteo (mochilas portabebés) actuales no producen alteraciones en la articulación de la cadera porque mantienen las piernas separadas y permiten su movimiento. Diagnóstico Detectar precozmente la displasia de cadera es la clave para que el tratamiento sea un éxito y el desarrollo del niño sea normal y sin secuelas. Esto se consigue mediante la exploración rutinaria de todos los recién nacidos. El pediatra realiza dos maniobras o movimientos en la cadera del bebé que se llaman Barlow y Ortolani. Con esta exploración se puede evaluar si la cadera está luxada o es luxable. Es la típica frase del pediatra: “he notado un clic”. La primera maniobra que se realiza es la de Ortolani : se intenta recolocar en su sitio la cadera luxada. Si notamos un “clic” es que hemos reducido una cadera luxada. En cambio, la maniobra de Barlow consiste en intentar luxar una cadera que está en su sitio. Si notamos un “clic”, sospechamos que el bebé tiene una cadera luxable. Además, el pediatra también evalúa, para mayor seguridad a la hora de sospechar este diagnóstico, si la cadera se mueve con normalidad, cuánto abre y separa las piernas el bebé o si existen asimetrías en los movimientos de una y de otra. Siempre que se sospeche en la exploración o bien si el bebé tiene tres o más factores de riesgo, se debe confirmar el diagnóstico mediante una ecografía de cadera. La ecografía es una exploración segura, sencilla y sin efectos secundarios. Esta prueba sólo es válida para menores de seis meses. Si sospechamos una displasia de cadera en bebés mayores de seis meses hemos de confirmarlo con una radiografía . ¿Cómo se trata? El éxito terapéutico radica en un diagnóstico precoz. Cualquier retraso en el diagnóstico puede comprometer el futuro de la articulación de la cadera y provocar la evolución hacia una artrosis prematura. A todos los recién nacidos se les deben explorar las caderas tras el nacimiento (en la primera exploración del pediatra antes del alta hospitalaria) y en los controles pediátricos habituales. El objetivo del tratamiento es conseguir un desarrollo normal de la cadera. Si el bebé solo presenta una ligera inestabilidad (clic) hay dos opciones terapéuticas en función de la opinión del traumatólogo infantil: Hacer controles ecográficos durante las primeras semanas de vida y esperar que la inestabilidad desaparezca por sí misma (esto suele pasar en los casos leves). En algunos casos se aconseja el uso del “doble pañal” para mantener la cabeza de fémur en su sitio al mantener las piernas ligeramente más abiertas (en abducción) con la colocación de dos pañales. Tratamiento con férulas de abducción (Paulik o Tubingen): estas mantienen las piernas muy abiertas (más que el doble pañal) y con las caderas reducidas, en su sitio. El tratamiento suele durar unos tres meses. En el caso de que la displasia sea más grave o los tratamientos anteriores no sean eficaces, el traumatólogo plantea un tratamiento más agresivo pero eficaz: colocar la cadera en su sitio bajo anestesia e inmovilizarla con un yeso . En los casos de diagnósticos tardíos o en mayores de 18 meses en los que no se ha conseguido reducir la cadera con los tratamientos anteriores, la única opción que nos queda es la cirugía . ¿Puede haber secuelas? Si el diagnóstico y el tratamiento se realiza en los primeros tres meses de vida no vemos apenas secuelas cuando el niño crece. La complicación más frecuente en el niño no diagnosticado a tiempo es la cojera permanente. Debido al malfuncionamiento articular, se acabará desarrollando una artrosis precoz de la cadera que requerirá, en el adulto joven, la colocación de una prótesis.
Causas y Tratamiento del Dolor de Estómago
Artículo especializado

Causas y Tratamiento del Dolor de Estómago

El dolor de estómago es uno de los motivos principales de consulta en la práctica clínica diaria , tanto en atención primaria como en las urgencias de los centros hospitalarios. Se trata de un síntoma inespecífico, dado que existen multitud de procesos que pueden producirlo, desde formas leves y autolimitadas hasta otras que pueden ser causa de gravedad. Para llegar a un diagnóstico del síntoma “dolor de estómago”, es importante llevar a cabo una buena entrevista clínica por parte el médico y tener en cuenta una serie de factores como: La edad y sexo del paciente. Los antecedentes patológicos y otros episodios previos de dolor abdominal.   El tratamiento farmacológico que realiza. Además, es necesario conocer las características de este dolor , por lo que siempre deberemos de tener en cuenta los siguientes datos para cuando el médico nos pregunte: En qué momento se inició y de qué manera: brusca o progresiva. La localización dentro de los diferentes cuadrantes abdominales; localizado o difuso. La intensidad. El tipo de dolor: continuo o fluctuante. La irradiación, es decir, si el dolor se desvía hacia alguna otra parte. Otros síntomas acompañantes como: Náuseas o vómitos. Diarreas o estreñimiento. Fiebre. Distensión o rigidez abdominal. Molestias a nivel urinario. Mareos, sudoración, escalofríos y tiritonas. La dispepsia o sensación de incomodidad a nivel estomacal es el motivo de consulta más frecuente por dolor estomacal. Este síntoma se puede manifestar de diferentes maneras como: dolor a nivel central del abdomen alto (epigastralgia), ardor de estómago, náuseas o vómitos, hinchazón abdominal tras la ingesta, regurgitación de la comida, etc. Las causas más habituales asociadas a estos síntomas, que asimismo actúan como desencadenantes, son: Gastroenteritis aguda : es la inflamación de la mucosa gástrica e intestinal, generalmente producida por causas infecciosas (virus o bacterias). Los síntomas habituales, además de la epigastralgia, son las deposiciones líquidas acompañadas de náuseas y vómitos. También puede haber fiebre asociada. Hinchazón abdominal funcional: se trata de un aumento del gas dentro del intestino, lo cual genera distensión a nivel de las paredes intestinales. Esto provoca sensación de plenitud y presión a nivel gastrointestinal. Las causas son múltiples, siendo las más frecuentes las alteraciones en la microflora intestinal generadoras del gas y la ingesta de determinados alimentos flatulogénicos (productos lácteos, alubias, lentejas, brócoli, repollo, coliflor, ajo, cebolla, bebidas gaseosas y cerveza, entre otros). Helicobacter Pylori : bacteria gastrointestinal presente en más del 50% de la población en España, aunque sólo en una pequeña proporción da síntomas de dispepsia. En estos casos y sólo cuando exista sospecha diagnóstica tras un correcto abordaje clínico, se aconseja testar la presencia de esta bacteria y, en el caso de positividad, realizar el tratamiento para erradicarla. Antiinflamatorios no esteroideos (AINES): grupo de fármacos muy utilizados para el alivio del dolor y la inflamación (ibuprofeno, diclofenaco, dexketoprofeno…) En ocasiones, es necesario su empleo durante un tiempo prologando, lo que favorece la aparición de efectos secundarios a nivel gastrointestinal. Se aconseja suspender estos fármacos y añadir un fármaco protector estomacal, con posterior evaluación de la respuesta en unas semanas. Enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE): se trata de una entidad muy frecuente en nuestro medio, que afecta a un 10-20% de personas en el mundo occidental. Aparece cuando el reflujo del contenido del estómago produce dispepsia u otros síntomas y/o complicaciones. Ansiedad y estrés: está científicamente demostrado que el aparato gastrointestinal está comunicado directamente con nuestro cerebro a través de miles de conexiones neuronales. Es por esto que el estrés mental y la ansiedad puede generar alteraciones a nivel del ritmo deposicional (estreñimiento o diarreas), dolor de estómago, pérdida del apetito, náuseas o flatulencias. ¿Y la apendicitis aguda? Una mención especial merece la causa más frecuente de dolor abdominal quirúrgico; la apendicitis aguda . Se trata de una inflamación a nivel del apéndice cecal, localizado en el tramo inicial del intestino grueso. Inicialmente, produce un dolor a nivel alto del abdomen acompañado de náuseas y vómitos que, posteriormente, se termina focalizando en el lado derecho del bajo abdomen. Asimismo, se acompaña de fiebre y mal estado general importante. La edad habitual de presentación de esta enfermedad es en niños , adolescentes y ancianos. Buenos hábitos Cabe destacar que todo dolor estomacal o sintomatología gástrica se va a beneficiar de unos correctos hábitos dietéticos , evitando alimentos como los flatulogénicos (mencionados anteriormente), café, alcohol, temperaturas extremas de alimentos y bebidas, pimienta, mostaza, vinagre, embutidos, chocolate y bollería entre otros. Además, es importante fraccionar las tomas en cinco veces al día, comer lentamente y masticar bien los alimentos. Por último, e igual de importante que adquirir unos buenos hábitos dietéticos para el control de la sintomatología estomacal, es recomendable el abandono del consumo tabáquico y realizar ejercicio aeróbico constante cuatro o cinco días por semana.
Dolor de Extremidades, ¿Por Qué?
Artículo especializado

Dolor de Extremidades, ¿Por Qué?

El dolor es un síntoma, no una enfermedad, y la Real Academia de la Lengua Española lo define como una “ sensación molesta y aflictiva de una parte del cuerpo por causa interior o exterior ”. Esta sensación puede tener mayor o menor importancia, pero en términos generales interfiere en la realización normal de las actividades diarias y, por tanto, requiere de un correcto diagnóstico y tratamiento. Tipos de dolor El origen de esta molestia puede ser muy variado, y a grandes rasgos podría dividirse: Dolor traumático: es aquel que ocurre de manera violenta o inesperada debido al efecto mecánico de un objeto que provoca daño físico y lleva a la aparición de dolor. Contusiones, golpes o caídas forman parte de las causas que ocasionan dolor. En el ámbito deportivo, el traumatismo suele ser debido a una contusión con un contrario o con elementos relacionados directamente con el deporte practicado (pelota, stick, etc.) o por una caída durante la práctica de actividad física. Dolor no traumático: su origen no está asociado con un trauma, sino que puede ser debido a un proceso orgánico como una neoplasia, una infección o un problema en el sistema circulatorio , por ejemplo. El dolor también puede clasificarse en función de otras variables como la localización (si afecta a una articulación se habla de artralgia y si afecta a un músculo, es una mialgia), duración (agudo o crónico) y según su intensidad hablamos de dolor leve, moderado o severo. Traumatismos Los traumatismos son una de las causas más frecuentes de dolor en las extremidades. Un gran número de pacientes con lesiones traumáticas se quejan de dolor, que suele limitar su movilidad . En la mayoría de situaciones el dolor se acompaña, además, de edema (hinchazón) y en los casos más graves de lesión del tejido blando o tejido óseo como rupturas parciales o completas. El tratamiento inicial ante cualquier traumatismo es el protocolo conocido como RICE que se corresponde a las siglas en inglés R (Rest-reposo), I (Ice-hielo), C (Compression-compresión) y E (Elevation-elevación). De esta actuación cabe destacar la “I”, que corresponde a la crioterapia. El hielo en un traumatismo tiene una doble función: reductora de la inflamación y analgésica, porque ayuda a minimizar el dolor. Evidentemente, la terapia farmacológica es también una opción terapéutica de primer orden, de manera que los analgésicos y los fármacos antiinflamatorios ayudarán a mejorar la evolución de la lesión, siempre bajo supervisión médica. Y si no ha habido traumatismo… ¿por qué pueden doler? En cuanto al dolor de origen no traumático, es esencial conocer el origen para poder realizar un tratamiento adecuado. El diagnóstico requiere de una completa anamnesis (cuestionario) para conocer cual puede o pueden ser las causas que han llevado a la aparición del síntoma. Preguntar sobre los hábitos de la persona es un primer paso para descartar diferentes causas. La práctica deportiva es un origen bastante habitual. Sin ser necesario realizar grandes sesiones de entrenamiento, la simple fatiga puede ocasionar dolor, sobre todo la mialgia, dolor a nivel muscular. Las más que conocidas “agujetas” no son más que microlesiones musculares que ocasionan dolor, en general leve, y que puede durar hasta 72 horas después del ejercicio, pero que pueden llegar a impedir una correcta deambulación o el uso de la extremidad afectada. Dependiendo de la modalidad practicada, el dolor puede variar de localización e irá disminuyendo con el paso de las horas y cierto descanso. Pasar muchas horas en la misma posición (sentados o de pie): la actividad laboral de quien sufre dolor también puede indicar cuál puede ser su origen. Pasar muchas horas sentado (trabajo “de oficina”) puede ocasionar la aparición de dolores. Y quien está muchas horas de pie acaba también quejándose de molestias en las extremidades inferiores, sobre todo relacionadas con problemas vasculares (la típica consulta es: “se me cargan las piernas”). Utilizar prendas compresivas, además de movilizar las extremidades es una recomendación frecuente y que ayuda a mejorar los síntomas, tanto si se está sentado como de pie en la misma posición muchas horas. Paralelamente, hay que valorar si existe o no una patología real a nivel circulatorio, que requiera de una intervención más allá de la terapia conservadora o farmacológica. Las articulaciones son el foco de molestias en personas que pasan horas sentadas no sólo a nivel de las extremidades inferiores, sino que, aunque inicialmente no se piense en ellas, también en extremidades superiores como las muñeca, sobre todo cuando se trabaja con ordenador y ratón. T rabajos relacionados con el movimiento de cargas refieren molestias en la mayoría de consultas a nivel articular: omalgia (dolor en el hombro), gonalgia (dolor en la rodilla) o epicondilitis-epitrocleitis (dolor en el codo). En estos casos habrá que hacer una aproximación terapéutica, pero también una valoración laboral porque en muchas ocasiones hay que replantearse la situación en la que se encuentra el individuo. El motivo es que el dolor puede acabar cronificando y provocar una situación compleja que tendría que abordarse desde un punto de vista más amplio, y no únicamente terapéutico. Los antecedentes patológicos también han de tenerse en cuenta, pues existen patologías que, como síntoma, cursan con dolor. Es el caso de infecciones localizadas en las extremidades que se manifiestan con rubor y edema, y que pueden acompañarse también de dolor. Otras afecciones que cursan con dolor en las extremidades son aquellas de origen neurológico, como por ejemplo cervicalgias, que pueden irradiarse a extremidades superiores en forma de parestesias (sensación de hormigueo y adormecimiento).
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