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Hemofilia en Niños
Artículo especializado

Hemofilia en Niños

Las primeras referencias a la hemofilia se atribuyen a escritos judíos del siglo V a.C. relacionados con los sangrados graves y abundantes de niños circuncidados. Sin embargo, el reconocimiento de esta enfermedad como una entidad clínica definida no llegó hasta 1937 con los estudios de Patek y Taylor y el conocimiento de los mecanismos de coagulación, la genética y de los patrones de herencia. La hemofilia es una enfermedad hereditaria poco frecuente causada por un defecto genético que provoca la ausencia o escasez de factores de coagulación. La hemofilia es bastante infrecuente. Aproximadamente 1 de cada 10.000 personas nace con ella. ¿Cómo se hereda la hemofilia? Es una enfermedad de tipo hereditario, es decir, que se transmite de padres a hijos. Su transmisión está ligada al cromosoma X. Es por ello que la padecen, casi exclusivamente, los varones y, la transmite la madre. Sólo en algunos casos excepcionales, las niñas pueden nacer con hemofilia. A la madre que transmite la enfermedad se le llama portadora, ya que está sana pero tiene en su ADN el gen de la hemofilia. Las hijas, a su vez, pueden ser portadoras. Es una cuestión de estadística y de cómo se combinen los genes. Una mujer que lleve el gen de la hemofilia puede tener hijos de cuatro tipos: hijo normal, hijo hemofílico, hija portadora o hija no portadora. Lo que nunca se produce es la transmisión de padre a hijos. Los varones hemofílicos no tienen hijos afectados, pero todas sus hijas serán portadoras. Los varones no afectados no transmiten la deficiencia ni el estado de portador. El gen puede permanecer “escondido” y no expresarse en mujeres portadoras sanas durante varias generaciones, y aparecer después en el nacimiento de un varón afectado. En la actualidad se puede determinar, mediante una analítica de sangre , si las hijas de una portadora son o no portadoras. ¿Cómo funciona la coagulación en una persona sin hemofilia? Los factores de coagulación son las proteínas de la sangre que controlan el sangrado y que evitan que nos desangremos. Cuando un vaso sanguíneo se lesiona, sus paredes se contraen para limitar el flujo de sangre al área dañada. Entonces, las plaquetas se adhieren al sitio lesionado. Al mismo tiempo, estas plaquetas liberan señales químicas para atraer a otras células y hacer que se aglutinen para formar lo que se conoce como tapón plaquetario. En la superficie de estas plaquetas activadas muchos factores de coagulación diferentes trabajan juntos en una serie de reacciones químicas complejas (conocidas como cascada de la coagulación) para formar un coágulo de fibrina . El coágulo de fibrina es como una red para detener el sangrado. Tipos y grados de hemofilia La hemofilia puede tener diferentes deficiencias de factores de coagulación y, por lo tanto, la podemos dividir en tres grandes grupos:   Hemofilia A : ausencia o disminución de factor VIII. Hemofilia B o anomalía de Christmas: ausencia o disminución de factor IX. Von Willebrand : ausencia o disminución del factor Von Willebrand, que ocasiona un déficit de factor VIII y la reducción de la adhesión de las plaquetas a la pared vascular. Se considera una parahemofilia. Los grados de severidad o gravedad también varían entre pacientes y depende del grado de deficiencia de los factores de coagulación. Los podemos clasificar en: Hemofilia severa: la cantidad de factor en sangre es inferior al 1%. Hemofilia moderada : la cantidad de factor en sangre está entre el 1 y el 5%. Hemofilia leve: la cantidad de factor en sangre está entre el 5 y el 25%. Manifestaciones clínicas de la hemofilia Una de las sospechas más frecuentes es teniendo en cuenta la historia familiar. Si no hay varones afectados en la historia familiar reciente, los síntomas más frecuentes de que hay un problema de la coagulación, son la aparición de hemorragias , externas o internas, provocadas o espontáneas (sin traumatismo que las justifique). Además de la historia clínica, familiar y de un examen físico completo, el hematólogo puede realizar varios tests de sangre , incluyendo niveles de factores de coagulación, un hemograma completo, evaluación de tiempos de sangrado, y/o pruebas genéticas. Las hemorragias más graves son las que se producen en las articulaciones (hemartrosis), cerebro, ojos, lengua, garganta, riñones, músculos, tracto digestivo y genitales. Podemos clasificar las hemorragias en graves o moderadas. Hemorragias graves: Hemorragias cerebrales tras un traumatismo craneal. Hemorragias digestivas. Hematomas musculares Hemartrosis Hematomas del suelo de la boca y laringe Hemorragias moderadas: Hematomas subcutáneos (debajo de la piel sin afectar al músculo). Epistaxis (sangrados nasales). Gingivorragia (sangrado de las encías). Hematuria (presencia de sangre en la orina). Su tratamiento El tratamiento específico del niño hemofílico consiste en administrar lo que le falta o no le funciona adecuadamente, es decir, se le administra por vía intravenosa, el factor de coagulación deficitario, el VIII en caso de la hemofilia A y el IX en caso de la hemofilia B. El tratamiento substitutivo se puede hacer de forma profiláctica (antes de que ocurra un traumatismo) o cuando se produce la hemorragia. En este último caso, es necesario aplicarlo lo más rápidamente posible. Si se administra antes de las cuatro primeras horas, la respuesta es más efectiva y rápida. Este tratamiento sustitutivo se inicia en los primeros años de vida y consiste en la administración de varias dosis semanales de factor para mantener unos niveles mínimos superiores al 1-2% de forma permanente. ¿QUÉ SON LOS INHIBIDORES? Algunos niños o adultos hemofílicos pueden presentar una respuesta inmunológica cuando reciben el tratamiento sustitutivo, reaccionando contra los factores de coagulación como si fueran algo extraño, atacándolos e impidiendo que éstos hagan su función. Los inhibidores no son más que anticuerpos contra los factores de coagulación administrados. ¿Cómo actuar ante una hemorragia en un niño hemofílico? Los papás, profesores o cuidadores de un niño hemofílico deben saber que hay diferentes tipos de hemorragias en función de su gravedad. Se debe acudir inmediatamente al hospital en el caso de que el niño presente: Traumatismo craneal (golpe en la cabeza). Hematemesis (vómitos con sangre). Rectorragias (sangre en las heces). Hemorragias de laringe (suelen aparecer raramente y casi siempre en el contexto de una amigdalitis). En todos estos casos se debe primero administrar al niño factor de coagulación antes de ir al hospital. En los traumatismos articulares se debe aplicar hielo y acudir al hospital para su valoración. Las pequeñas heridas en la piel se han de lavar bien con agua y jabón , desinfectar con algún desinfectante y tapar con una tirita o una gasa estéril, haciendo presión. Si el sangrado persiste, hay que valorar si hay que administrar factor. Botiquín de un niño hemofílico Se debe disponer de los recursos necesarios para solventar las algunas situaciones frecuentes: Factor de coagulación, jeringa y agujas. Gasas estériles. Fármacos específicos para detener las hemorragias (recetados por su médico). Desinfectantes (yodo o agua oxigenada). Vendas y tiritas. Paracetamol. Antihistamínicos. Corticoides. Guantes de látex llenos de agua y alcohol al 50% y guardados en el congelador para utilizarlos en caso de traumatismo.
Dieta Aconsejada Para el Hígado Graso
Artículo especializado

Dieta Aconsejada Para el Hígado Graso

La enfermedad hepática por hígado graso no alcohólico (EHGNA) o lo que comúnmente se denomina “ hígado graso ” es una patología multifactorial que debuta con acumulación excesiva de grasa en el hígado (esteatosis) en ausencia de causas secundarias como el consumo excesivo de alcohol, en cuyo caso se denominaría esteatosis hepática alcohólica. ¿Cómo se manifiesta? Esta enfermedad se puede manifestar de dos formas: Hígado graso no alcohólico (HGNA) o esteatosis hepática simple (cuando hay grasa en el hígado, pero ausencia de infamación). Esteatohepatitis no alcohólica (EHNA) (cuando además de grasa en el hígado existe inflamación que puede causar fibrosis, cirrosis o cáncer de hígado).   La prevalencia de EHGNA a nivel mundial es del 20-30 % de la población y afecta al 95% de personas con obesidad , al 70% de  diabéticos tipo 2 y al 50% de pacientes con dislipemia , enfermedades que, a su vez, se relacionan con la resistencia a la insulina y el síndrome metabólico. Por ello, es muy importante diagnosticar de forma precoz este trastorno y modificar sus factores de riesgo (dieta y estilos de vida) para evitar la progresión de la enfermedad, cuya consecuencia más grave es la cirrosis que puede requerir un trasplante de hígado. ¿Qué signos hacen sospechar de una enfermedad de hígado graso? Hay ciertas personas y situaciones clínicas que pueden presentar mayor susceptibilidad para desarrollar una EHGNA. Entre los signos más destacados que nos alertan sobre una posible enfermedad de hígado graso, encontramos: Sobrepeso u obesidad. Resistencia a la insulina. Aumento de las transaminasas ALT (alanina aminotransferasa) a valores entre 50-150 U/l con cifras de AST (aspartato aminotransferasa)  menores que las de ALT. Bajos valores de colesterol HDL. Elevados valores de colesterol LDL. Aumento de la hemoglobina glucosilada (HbA1c). Personas con antecedentes familiares de diabetes tipo 2. Alteraciones hepáticas en ausencia de una ingesta excesiva de alcohol (consumo diario menor de 30 g en hombres y menor de 20 g en mujeres). ¿Cómo se diagnostica la HGNA? Debido a que muchas veces la enfermedad de hígado graso es asintomática o dichos síntomas son muy difusos (fatiga, malestar general, cansancio, pesadez, dolor e hinchazón en el lado superior derecho abdominal), es importante hacer un diagnóstico precoz a aquellas personas que puedan ser más susceptibles de desarrollarla. Los métodos diagnósticos más utilizados en estudios clínicos son: Ecografía abdominal : es el método más empleado por ser no invasivo, ampliamente disponible y de bajo coste. Resonancia magnética , aunque es de mayor sensibilidad que la ecografía, se utiliza en menor medida debido a su elevado coste. Medición de la alaninoaminotransferasa (ALT) mediante analítica de sangre: se trata de una enzima hepática cuyo examen permite determinar si estamos ante una lesión hepática alcohólica o ante una HGNA. Biopsia hepática: a través de esta prueba podemos diferenciar la esteatosis simple (HGNA) de la esteatohepatitis (EHNA) aunque sólo se recomienda realizarla en aquellos pacientes que tienen alto riesgo de tener EHGNA con fibrosis avanzada. Tratamiento y prevención del hígado graso La aparición de la EHGNA está muy relacionada con la resistencia insulínica , por ello, el mejor tratamiento parar tratar y prevenir esta patología consiste principalmente en medidas no farmacológicas basadas en dieta (para la disminución de peso) y ejercicio físico . Sin embargo, una vez se haya desarrollado cirrosis debido a la esteatosis hepática no alcohólica, el trasplante de hígado es una opción terapéutica, con buenos resultados. Además, como prevención, debemos tener en cuenta que: Ciertos fármacos pueden predisponer el desarrollo de la enfermedad: amiodarona, diltiazem, esteroides, estrógenos sintéticos, tamoxifeno y tratamiento antirretroviral. Se debe controlar la diabetes tipo 2 con modificaciones del estilo de vida y tratamiento farmacológico si fuera necesario. Se deben reducir los niveles de colesterol y triglicéridos . De hecho, el colesterol libre hepático tiene una mayor participación que los triglicéridos en el desarrollo de la esteatohepatitis no alcohólica (HGNA). La cirugía bariátrica podría ser una alternativa cuando las modificaciones de estilo de vida (dieta y ejercicio) y el tratamiento farmacológico no hayan sido efectivas en personas con obesidad mórbida (IMC mayor a 40) y en ausencia de cirrosis hepática. Esta intervención podría reducir la inflamación, la esteatosis y podría incluso regresar la fibrosis hepática. ¿Cómo debe ser la alimentación para controlar el hígado graso? Una dieta adaptada a la EHGNA no debe diferir mucho de una dieta equilibrada , aunque sí hay una serie de alimentos prohibidos o restringidos como las grasas saturadas y los azúcares simples que interfieren mucho en la regulación de la insulina. Sin embargo, también se debe priorizar el consumo de fibra y antioxidantes, componentes que tienen un efecto directo en el manejo nutricional de esta enfermedad. A continuación, nombramos las principales características alimentarias a tener en cuenta: Si existe sobrepeso u obesidad, se debe llevar a cabo una reducción de 600-800 calorías o una restricción calórica de 25-30 kcal/kg de peso corporal ideal para lograr una pérdida de peso del 5-10% del peso inicial siempre y cuando esta reducción sea gradual (entre 0,5 y 1 Kg/semana) La fracción de carbohidratos (arroz, pasta, patata, pan) debe ser reducida a un máximo de 45% del total de calorías, evitando el consumo de azúcares simples, presentes en el azúcar blanco o moreno, en aditivos edulcorantes (como jarabe de maíz o fructosa) y en alimentos procesados azucarados como bollería, dulces, refrescos o zumos envasados. Cuando se consuman cereales, se debe priorizar su versión integral (pan, arroz, pasta, etc.). Además, si tomamos cereales de desayuno, debemos optar por aquellos sin azucarar (copos de avena, trigo o muesli).    Se deben consumir al menos dos raciones de vegetales al día: una ración en la comida y otra en la cena. Se deben consumir dos o tres piezas de fruta al día. No obstante, se debe evitar la toma de zumos de fruta, aunque sean caseros, ya que en estas presentaciones se excluye la fibra, componente básico en la regulación de la resistencia a la insulina. Se deben consumir legumbres (garbanzos, lentejas, alubias, soja) entre dos y tres veces por semana y alternar su consumo con otras proteínas magras como las carnes blancas, pescados blancos, pescado azul y huevos. Se debe evitar el consumo de grasas saturadas (leche entera, nata, quesos grasos, embutidos) y más concretamente, evitar el consumo de grasas “trans” presentes margarinas, galletas y otros dulces ultraprocesados que contengan aceite de coco o de palma. Se debe aumentar el consumo de ácidos grasos omega-3 presentes en pescado azul y frutos secos y utilizar el aceite de oliva virgen para aliños y cocciones. Se deben ingerir alimentos ricos en vitamina A, C, E y selenio como, por ejemplo, pescados azules, tomate, espinacas, brócoli, pimientos, nueces y aguacate Suprimir cualquier tipo de bebida alcohólica . El agua debe ser la bebida de prioridad. Existen algunos estudios que sugieren que las dietas vegetarianas mejoran la resistencia a la insulina y favorecen la pérdida de peso. Por ello, se ha demostrado cierta mejora de la enfermedad de hígado graso con la sustitución de carnes y pescados por legumbres como la soja. Y, por último. y no menos importante… la práctica de ejercicio físico mejora la insulino-resistencia y la esteatosis hepática. Por ello, se recomienda realizar una actividad cardiovascular (caminar, correr, bicicleta, nadar, etc.) durante un mínimo de 30 minutos con una frecuencia de tres a cinco veces por semana.
Hipoacusia o Cuando Falla la Audición
Artículo especializado

Hipoacusia o Cuando Falla la Audición

Todos sabemos que, con el paso del tiempo, perdemos capacidad auditiva (presbiacusia, que sería el equivalente a la presbicia de la agudeza visual). Pero, ¿cuándo se considera pérdida normal (fisiológica) o pérdida anormal (patológica)? Si tengo 40 años, ¿es normal que esté perdiendo audición (hipoacusia) o es demasiado pronto? ¿SABÍAS QUE…? La hipoacusia es una de las pérdidas sensoriales más frecuentes y que se considera una discapacidad sensorial. Afecta alrededor del 10% de la población adulta. A partir de los 65 años casi el 50% de la población presenta presbiacusia. Tipos de sordera La hipoacusia implica una restricción en la relación interpersonal pues se merman sus habilidades de comunicación y ello repercute en la esfera psicológica.  Según el momento en que debuta una sordera podremos clasificarla como: Sordera prelocutiva (aparece antes de que el niño comience a hablar). Sordera postlocutiva (aparece después de aprender a hablar). Atendiendo a su severidad o grado de afectación hablaremos de sordera: Leve (pérdida de 20-40 dB. La persona afecta no oirá bien en ambientes ruidosos). Moderada (pérdida de 40-70 dB. La persona afecta no podrá seguir una conversación) Severa (pérdida de 70-90 dB. La persona afecta sólo oye a corta distancia y sonidos de alta frecuencia). Profunda (pérdida de 90-120 dB. La persona afecta no oye apenas). Absoluta o cofosis (pérdida superior a 120 dB HL): pérdida total de la capacidad auditiva. Según la localización de la lesión en la vía auditiva tendremos tres tipos de hipoacusias: Hipoacusia neurosensorial o de percepción : por alteración en la vía de nerviosa del estímulo auditivo (cóclea, nervio auditivo o a las vías del sistema nervioso central). Hipoacusia de conducción o de transmisión : por dificultad para la transmisión del sonido (afecta a conducto auditivo externo, membrana timpánica u oído medio). Mixta (combinación de las dos anteriores). ¿Cómo se llega al diagnóstico de hipoacusia? Normalmente es el paciente quién acude a visita médica indicando haber observado disminución de su audición. También es frecuente que su familiar refiera dificultad de interrelación. Para confirmar el diagnóstico es preciso realizar un interrogatorio exhaustivo , en el que debemos indagar el tiempo y la forma de evolución, la forma de inicio, si existe un posible desencadenante, si empeora en lugares ruidosos, si existe presencia de otros síntomas acompañantes, etc. Posteriormente, realizaremos una exploración empezando por una otoscopia con la que visualizaremos el conducto auditivo y la membrana timpánica. Para cuantificar y calificar el tipo de hipoacusia precisamos realizar unas pruebas específicas de la función auditiva. Las más frecuentemente empleadas son: Prueba del susurro: el explorador susurra palabras que el paciente debe repetir. Acumetría mediante el diapasón (es un artilugio metálico con forma de horquilla, utilizado para valorar la transmisión del sonido a través de la vía aérea y ósea respectivamente. Audiometría de tonos: se realiza en un ambiente silencioso o en una cabina insonorizada. Se evalúan diferentes frecuencias.  Se obtiene un registro con dos curvas para cada oído, una curva corresponde a la vía ósea y otra a la aérea. Así mismo, la audiometría nos permite cuantificar la pérdida auditiva. Con los estudios mencionados ya podemos conocer el tipo de sordera del paciente y el grado de afectación. Es posible que para estudiar el posible origen de la sordera precisemos pruebas de imagen como la resonancia magnética (permite un mejor estudio del nervio estatoacústico y del SNC) o la tomografía computarizada (permite valorar el estado de las estructuras óseas) ¿De qué tratamientos disponemos en la actualidad? El tratamiento dependerá de la causa, localización y gravedad de la hipoacusia. Podrían ser tratamientos médicos, quirúrgicos o audífonos convencionales . Para la hipoacusia de percepción o neurosensorial el tratamiento de elección es la adaptación de audífonos. Están indicados en la pérdida de al menos 50 dB en las frecuencias conversacionales. La hipoacusia de transmisión o conductiva puede tener muy diferentes causas: otitis externa o media, tapón de cerumen, perforación timpánica…Normalmente se realiza tratamiento médico o quirúrgico, según sea la causa. Enfermedades que causan pérdida de audición No quería dejar de hablarte de unas enfermedades con entidad propia. Estoy segura de que has oído hablar de ellas en alguna ocasión: el trauma acústico, el barotrauma y la sordera súbita. A pesar de que son motivo de abordaje individualizado tan sólo una mención de cada una de ellas: Trauma acústico: es el que sufren los trabajadores sometidos a un ambiente ruidoso de determinada intensidad y de forma continuada. El único tratamiento eficaz es la prevención mediante protectores auditivos. Barotrauma: es el daño físico causado por una diferencia de presión entre nuestro espacio aéreo interior y el que lo rodea. Es típico cuando un individuo pasa de un entorno de mayor presión a otro de menor presión, por ejemplo, en el caso del submarinista o del pasajero de un avión. Suele tratarse con maniobras de compensación. Sordera súbita: se considera una urgencia médica. Suele acompañarse de acúfenos o ruidos en los oídos y, a veces, con sensación vertiginosa. La forma de presentación más característica es la pérdida brusca de audición, sobre todo al despertarse. Se acompaña casi de una fuerte sensación de presión o de ocupación en el oído. Suele tratarse con corticoides. Para finalizar ,una pincelada de optimismo. En la actualidad se ha evolucionado a pasos agigantados respecto al diagnóstico precoz y abordaje temprano de la sordera. Es posible realizar pruebas de cribado para la detección precoz de enfermedades y prevención de minusvalías en recién nacidos.  Lo recomendable es hacer el cribado entre las 12 y las 48 horas de vida, antes de salir de la maternidad. En cualquier caso, debe ser realizada en el primer mes de vida. La identificación y el tratamiento temprano de los bebés con sordera congénita (presente desde el nacimiento) facilitará el desarrollo de su lenguaje más adelante.
Hirtusismo o Cuando el Vello es Excesivo
Artículo especializado

Hirtusismo o Cuando el Vello es Excesivo

El vello excesivo no deseado se denomina hirsutismo. Suele traducir un exceso de hormonas masculinas o andrógenos (hiperandrogenismo), y puede tener diferentes causas. Como las fuentes de andrógenos en la mujer dependen de dos órganos, los ovarios y las glándulas suprarrenales (que están encima de los riñones), el hiperandrogenismo obedecerá a alteraciones en alguno de ellos, o a la acción de sustancias externas con actividad androgénica, como algunos medicamentos. El hirsutismo no es la única manifestación del hiperandrogenismo, sino que suele formar parte del llamado síndrome SAHA (seborrea, acné, hirsutismo y alopecia). Posibles causas Síndrome de ovario poliquístico. Es la causa más frecuente del hirsutismo en nuestro medio y se debe a un desequilibrio de las hormonas sexuales que suele dar irregularidades menstruales (reglas que vienen cada 30-35 días), incluso interrumpiendo la regla (amenorrea), obesidad, esterilidad y, en ocasiones, quistes en los ovarios. Actualmente se diagnostica mediante analíticas en sangre y ecografía de los ovarios, aunque la visualización de los quistes no es totalmente necesaria para su diagnóstico, ya que pueden no estar presentes en todos los días del ciclo menstrual. En general, las mujeres con ovarios poliquísticos son obesas , y suelen tener cabello más débil, graso y fino (alopecia y seborrea), además de presentar hirsutismo que predomina en los antebrazos y las patillas, aunque puede afectar a cualquier área del cuerpo. Es importante detectar el síndrome del ovario poliquístico, no sólo por su relevancia estética, sino porque estas mujeres pueden tener una mayor propensión a la diabetes y la enfermedad cardiovascular. Su tratamiento suele incluir la medicación con ciertos a nticonceptivos (las mismas pastillas que se usan para evitar un embarazo) con actividad antiandrogénica, como la ciproterona o el norgestimato. Se debe prestar atención a la dieta, evitando grasas y azúcares, ya que contribuyen a la obesidad. Síndrome de Cushing . Está causado por un exceso de cortisol . Puede deberse a que las glándulas suprarrenales producen demasiada cantidad, o como consecuencia de tomar medicamentos, como la prednisona (corticoides). Debe diagnosticarse mediante analíticas en sangre y otras pruebas, incluyendo una prueba de imagen (TAC o resonancia magnética) para visualizar las glándulas suprarrenales. El tratamiento requiere de la colaboración de un especialista en medicina interna o un endocrinólogo. Hiperplasia suprarrenal congénita . En este trastorno genético las glándulas suprarrenales producen demasiadas hormonas como el cortisol y los andrógenos. Es relativamente frecuente en la población mediterránea. En ciertos casos, puede ser responsable de amenorrea y esterilidad. En general los ciclos menstruales son cortos (reglas cada 20-25 días). Debe ser tratado por un endocrinólogo. Tumores. Rara vez, un tumor que produce hormonas masculinas en los ovarios o en las glándulas suprarrenales puede causar hirsutismo. Es el caso de los tumores de la granulosa ovárica o los adenomas de la glándula suprarrenal. Deben ser estudiados y muchas veces tratados con cirugía. Medicamentos . Algunos medicamentos pueden causar hirsutismo. Entre estos se incluyen el danazol, para el tratamiento de la endometriosis, los corticoesteroides sistémicos y algunos antidepresivos. Incluso algunos medicamentos tópicos (en cremas o lociones) como minoxidil pueden estimular el crecimiento del pelo no deseado. En ocasiones, el hirsutismo puede presentarse sin ninguna causa identificable. Esto sucede con mayor frecuencia en ciertas poblaciones, como las mujeres de ascendencia mediterránea o asiática. ¿Cómo se trata? El primer paso para el tratamiento del hirsutismo es un buen diagnóstico y tratamiento correcto de la causa subyacente. Una vez cumplida esta premisa, el vello no deseado puede eliminarse con varias opciones: Métodos depilatorios clásicos : incluyen la depilación con cera, el rasurado o la decoloración. Electrodepilación o electrólisis : es la eliminación del pelo con depilación eléctrica, muy laboriosa y no exenta de dolor y cicatrices. Aunque todavía se practica en algunos centros de estética, ha sido prácticamente sustituida por la depilación láser Láser y luz pulsada : se considera que los láseres de diodo o de alejandrita son superiores a los sistemas de luz pulsada intensa (IPL). En todos ellos, es ideal cuando hay un buen contraste de color entre el pelo y la piel (piel muy clara y pelo muy oscuro). En pieles morenas, el mejor dispositivo es el alejandrita . Es importante no tratar el vello fino, sino el pelo terminal, ya que se ha descrito que los láseres pueden estimular el crecimiento y el grosor del vello para convertirlo en pelo más grueso. Asimismo, hay que tener en cuenta que el láser no es eficaz para el pelo blanco, y que es preferible tratarlo con depilación eléctrica. De cualquier manera, siempre es preferible que los aparatos de láser e IPL sean manejados por personal sanitario, que tiene la preparación y la titulación necesaria para ello. Estos tratamientos no están exentos de efectos adversos, como quemaduras y cambios de la pigmentación en las zonas tratadas (sobre todo decoloración de la piel). Eflornitina : es una sustancia química que, aplicada sobre las zonas pilosas, disminuye el crecimiento del pelo. Tiene como inconveniente que es muy irritante.
¿Qué te Han Contado Sobre Indiba?
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¿Qué te Han Contado Sobre Indiba?

La radiofrecuencia es un tratamiento estético no invasivo , mediante el cual se produce una rotura de las células grasas en una determinada zona del organismo, utilizando la termoterapia , bajo la influencia de un campo eléctrico. La marca INDIBA es la marca registrada de radiofrecuencia más conocida actualmente. Durante el procedimiento, se coloca una placa de conducción protegida, que asegura que el frio que se aplica sea progresivo, y el cuerpo humano se adapte paulatinamente a él. Se utiliza para el tratamiento de celulitis y adiposidades, y logra actuar a nivel de la dermis profunda, estimulando una mayor reparación tisular . ¿Cómo funciona? La radiofrecuencia es un procedimiento inocuo , que actúa por calentamiento local de una zona del cuerpo colocada entre dos placas que transmiten la energía y las vibraciones. Se logra, así, un aumento de temperatura a nivel celular, incrementando la síntesis de colágeno y elastina, actuando asimismo a nivel del ADN celular y estimulando la regeneración celular.  En consecuencia, produce una mejora en la elasticidad y firmeza de la piel , ayudando a eliminar toxinas, edemas y células muertas por el envejecimiento. Tratamiento La radiofrecuencia INDIBA se aplica con dos electrodos metálicos (dos placas metálicas), de las cuales una primera placa conductora de frío permanece sobre la piel del paciente, y una segunda placa, conductora de calor, permanece fija bajo el cuerpo, en la parte posterior de la zona a tratar. De esta forma, actúa por dos efectos, efecto térmico y efecto mecánico .   El calor producido debe ser siempre agradable para el organismo. Se pueden tratar brazos, piernas, muslos, flaccidez abdominal, y celulitis. Es recomendable que se realice en centros autorizados por profesionales capacitados. Las sesiones duran entre 30 y 35 minutos y, después de éstas, la paciente debe aplicarse compresas frías en las zonas tratadas, y cuidarlas con cremas hidratantes. Se realizarán entre seis y 10 sesiones, cada 20 días, hasta alcanzar una fase de mantenimiento, con una duración total del tratamiento de entre cuatro y 10 meses. Como todo tratamiento estético, debe acompañarse de un estilo de vida saludable, basado en una alimentación sana, para aumentar los efectos obtenidos. Efectos Sirve tanto para mejorar la tonicidad de la piel facial, como para mejorar la celulitis. Es utilizado también en regeneración muscular y articular , durante tratamientos fisioterápicos. Presenta como efecto adverso el enrojecimiento local de la zona , pero debe controlarse que no se generen contracciones musculares extremas que produzcan la destrucción muscular. La paciente deberá estar hidratada previamente al tratamiento, ya que esto favorecerá la eliminación de toxinas durante el mismo. Contraindicaciones La radiofrecuencia no es recomendable en personas que porten marcapasos , ni que estén embarazadas o en periodo de lactancia, que padezcan cáncer u alguna alteración de la piel, como quemaduras, infecciones, etc. INDIBA facial La radiofrecuencia facial es uno de los últimos avances conocidos para mejorar el aspecto y la tensión de la piel facial, ya que estimula la producción de colágeno y la vasodilatación, incrementando el flujo sanguíneo en la zona tratada, y estimulando una mayor eliminación de toxinas y radicales libres, que provocan el envejecimiento. Con ello se logra, una expresión facial con arrugas más suavizadas , dando un efecto lifting a la cara y cuello. También elimina las ojeras, y arrugas de expresión , mejorando el aspecto global de la piel. Los efectos de los tratamientos faciales se suelen evidenciar a los 3 o 4 meses de iniciados, con resultados inmediatos. Generalmente, la edad de aplicación en las mujeres oscila entre los 30 y 50 años.
Qué Sabemos de la Fitoterapia
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Qué Sabemos de la Fitoterapia

Cada vez son más las personas que reclaman productos y remedios naturales alternativos para sustituir y/o complementar a los tratamientos de síntesis actuales. Desde los años 70 ha habido un resurgimiento   de las llamadas medicinas alternativas, entre las que se encuentra la fitoterapia . Este nombre hace referencia a una ciencia basada en la utilización de las plantas medicinales y sus derivados con una finalidad terapéutica, ya sea para prevenir, aliviar o curar enfermedades y trastornos de salud. A continuación, repasaremos los puntos fuertes de la fitoterapia, que los tiene, pero también sus limitaciones, lo que obliga a hacer un buen uso de estos recursos naturales. Y es que, como veremos, natural e inocuo no son sinónimos. Un poco de Historia… Desde la antigüedad, el ser humano se ha ayudado de los recursos vegetales naturales que ofrecía su entorno para aliviar sus dolencias o proporcionarse bienestar. Ya en la época prehistórica, el hombre utilizó plantas medicinales para tratarse sin tener un conocimiento sobre ellas, sino de manera instintiva como hacen los animales. Posteriormente, con el paso de la agricultura se inició el cultivo de plantas medicinales y elaboración de remedios . En esos tiempos el uso de las plantas medicinales iba unido a ritos mágicos representados por figuras como “el curandero” o “el chamán”. Más adelante, la fitoterapia se fue implantando y desarrollando en distintas culturas, como la egipcia, a través del papiro de Ebbers (1500 a.C.); la china, a través de su medicina tradicional de más de 3.000 años de antigüedad; la India, donde se desarrolló la medicina ayurveda ; o en Grecia, a través de Dioscórides que fue el gran recopilador de la fitoterapia en el siglo I de nuestra era.  La fitoterapia evolucionó a lo largo de la historia, experimentando un crecimiento importante tanto en su estudio como en su aplicación en tratamientos y permitiendo un mayor uso de vegetales con acción terapéutica. La planta Una planta medicinal es un recurso, cuya parte o extractos se emplean como droga medicinal en el tratamiento de alguna afección. La parte de la planta empleada medicinalmente se conoce con el nombre de  droga vegetal , y puede suministrarse bajo diferentes formas galénicas: cápsulas, comprimidos, crema, decocción, elixir, infusión, jarabe, tintura, ungüento, etc. Todas las plantas tienen en su composición diversas sustancias que poseen distintas propiedades. Podemos encontrar: Principios inmediatos: son proteínas, glúcidos (azúcares), lípidos, minerales y vitaminas que, si bien no ejercen una actividad farmacológica directa, son imprescindibles para mantener la vida del reino animal siendo los sustratos nutricionales de los animales herbívoros. Principios activos: son sustancias con actividad biológica que tienen la capacidad de interactuar con nuestro organismo y sus distintos sistemas. El principio activo puede ser una sustancia concreta o bien una mezcla compleja de sustancias.   La investigación científica ha permitido descubrir una variada gama de principios activos, de los cuales los más importantes desde el punto de vista de la salud son los a ceites esenciales, los alcaloides, los glucósidos o heterósidos, los mucílagos y gomas, y los taninos . Existen en las plantas otros principios activos relevantes denominados nutrientes esenciales, como las vitaminas, los minerales, los aminoácidos, los carbohidratos y las fibras, los azúcares diversos, los ácidos orgánicos, los lípidos y los antibióticos. Natural no significa inocuo A nivel popular, está muy introducida la creencia de que las plantas medicinales, al contrario de los fármacos de síntesis, carecen de efectos secundarios y que pueden consumirse sin ningún tipo de precaución. Esta creencia se ve reforzada por la ausencia de advertencias en la mayoría de los envases. A continuación, detallamos las ventajas y desventajas que nos puede ofrecer la fitoterapia como terapia alternativa a la medicina alopática.   Ventajas de la fitoterapia Tiene mayor margen terapéutico y menos efectos indeseables que los fármacos sintéticos. Cabe matizar que natural no es sinónimo de inocuo y la eficacia sólo vendrá con un uso adecuado de las formas de administración e indicaciones adecuadas. Presenta sus principios activos biológicamente equilibrados (por la presencia y sinergia de otras sustancias ajenas y autóctonas en la planta) de forma que, en general, no se acumulan en el organismo llegando a ser tóxicos, a excepción de las plantas venenosas o tóxicas que no están comercializadas. Se considera una terapia suave y útil en afecciones leves o moderadas, así como de afecciones crónicas dado que su margen terapéutico es relativamente amplio y permite tratamientos menos agresivos. Es más accesible para el público consumidor dado que no requiere de prescripción.   Con pocas excepciones, las plantas medicinales no crean dependencias .   Se puede utilizar de manera simultánea con la medicina alopática en la mayoría de casos. Actualmente más profesionales de la salud tienen un mayor conocimiento científico en cuanto a la composición de las drogas vegetales y sus productos derivados para abordar dolencias y contemplar un tratamiento alternativo y/o complementario. El avance tecnológico ha favorecido nuevas formas de preparación y administración de fitoterápicos de mayor calidad y comodidad de aplicación. Los remedios fitoterápicos son fáciles de manipular y presentan intrusiones sencillas. Limitaciones de la fitoterapia Los efectos de las plantas medicinales son más lentos en comparación con la medicación de síntesis. Se suelen observar los beneficios más gradualmente. No se indica en las urgencias médicas o cirugías  (con muy pocas excepciones) y tampoco en el caso de las enfermedades infecciosas graves como septicemia o meningitis. Puede tener interacciones con ciertos fármacos alopáticos. Se puede tender a la automedicación o ser recomendados por personal no cualificado.   Algunas plantas pueden ser perjudiciales en casos de hipertensión arterial, problemas de corazón, embarazo y lactancia, por lo que se debe ser muy cuidadoso en dichos casos y buscar el asesoramiento de buenos profesionales. Pueden causar reacciones alérgicas o estar contaminadas por sustancias tóxicas (pesticidas, metales pesados…). Lo ideal sería conocer la procedencia de las plantas antes de consumirlas.   Como podemos advertir, la aplicación de la fitoterapia como terapia alternativa presenta ventajas, pero también limitaciones que conviene considerar. Lo más importante a la hora de optar por un tratamiento fitoterapéutico es acudir a un profesional de la salud que tenga conocimientos complementarios de fitoterapia y pueda valorar en conjunto el caso en cuestión.  Porque recuerda: un remedio y un veneno difieren en la dosis. 
Fobia Social
Artículo especializado

Fobia Social

¿Tienes miedo a ser juzgado por los demás? ¿Sientes vergüenza al hablar con gente que no conoces? ¿Te sientes inseguro en situaciones sociales la mayor parte del tiempo? Si estas preocupaciones te están limitando para realizar tus actividades diarias, como ir a estudiar o al trabajo, es posible que sufras de un trastorno llamado fobia social. ¿Qué es la fobia social? Este trastorno se caracteriza por sentir miedo o ansiedad extrema, en ciertas o todas las situaciones sociales . Las personas que lo sufren tienen miedo a ser juzgados por los otros, a ser el centro de atención y a sentirse avergonzados. Temen hacer cosas comunes delante de los demás, como ir al banco, comer o beber delante de otra persona, responder a una pregunta en clase, utilizar baños públicos, etc., y piensan que controlar los síntomas está más allá de su capacidad, por lo que acaban evitando dichas situaciones, destruyendo, así, oportunidades de conocer nuevos amigos o posibles parejas, impidiendo el progreso profesional y, en definitiva, obstaculizando su desarrollo personal. ¿Cuáles son las señales y los síntomas de este trastorno? Las personas con fobia social tienden a: Preocuparse por los escenarios que les producen ansiedad social durante semanas antes de que ocurran y experimentar síntomas con tan sólo pensarlo. Ruborizarse con facilidad delante de los otros. Sudar abundantemente o temblar enfrentando situaciones sociales. Tener taquicardia o sentir que “la mente se queda en blanco” hablando con los demás. Mostrar una postura corporal rígida y tener poco contacto visual. Sufrir náuseas o malestar en el estómago cuando están con otras personas. Tener dificultad para hablar (voz baja, tartamudeo, voz rota, etc.). Tener la sensación de estar constantemente evaluado . Tener dificultad para hacer y conservar amigos . Evitar situaciones que impliquen interacción social . ¿Cuáles son sus causas? La fobia social suele iniciarse durante la adolescencia y puede tener varios orígenes: La timidez : una timidez mal llevada con el tiempo podría desencadenar en una fobia social. Si una persona tímida empieza a evitar situaciones que le producen ansiedad y se engancha a pensamientos negativos que refuerzan su incapacidad para hacer frente al problema, puede acabar padeciendo este trastorno. Desajuste neuroquímico : hay estudios que demuestran que las personas con fobia social producen un exceso de serotonina, una sustancia química responsable de mantener en equilibrio nuestro estado de ánimo. Cuando hay un déficit de esta sustancia, es posible que la persona desarrolle una depresión y, al contrario, cuando hay un exceso, la sobre activación puede producir los síntomas de la ansiedad. Experiencias traumáticas del pasado: haber sufrido una experiencia humillante en el pasado, como que se rían de ti en público o que te dejen en evidencia, puede originar el desarrollo de una fobia social. Crianza sobreprotegida por la familia: cuando la familia evita que el niño se enfrente a situaciones que de por sí generan un cierto nivel de nerviosismo, como conocer gente nueva, hablar en público, etc., es posible que estén obstaculizando el desarrollo de sus habilidades sociales y que con el tiempo acabe desarrollando una fobia social. Limitación de oportunidades de interacción social : la crianza aislada y con poca interacción con los iguales, es decir, los niños que viven en un mundo de adultos, pueden, con el tiempo, acabar sufriendo una fobia social. Dificultad para interpretar la conducta de los demás : hay estudios que demuestran que las personas con fobia social tienden a malinterpretar la conducta de los demás, como pensar que las personas nos están mirando fijamente o frunciendo el ceño, cuando en realidad no lo están haciendo. Falta de habilidades sociales: habilidades básicas como la escucha, saber hacer preguntas, dar las gracias, presentarse y despedirse, etc., o habilidades complejas como disculparse, pedir ayuda, afrontar críticas, admitir la ignorancia..., son necesarias para tener una interacción social de calidad, sentir la gratificación del intercambio y querer volver a repetir. Si no se tienen, la experiencia social es negativa, se tiende a evitar y puede acabar desarrollándose una fobia social. Herencia por aprendizaje: la falta de modelos de referencia en la infancia sobre cómo comportarse a la hora de relacionarse, puede generar fobia social por aprendizaje hereditario. ¿Qué tratamientos existen? Por lo general, la fobia social se trata con psicoterapia, medicamentos o una combinación de ambos. Lo aconsejable es hablar con el médico para valorar qué tratamiento es el más adecuado y hacer un seguimiento de cerca para controlar los posibles riesgos asociados. Psicoterapia: para tratar la fobia social, habitualmente se utiliza la Terapia Cognitivo Conductual (TCC), que consiste en conocer el origen del problema y desarrollar nuevas formas de resolver las situaciones temidas, mediante la detección de pensamientos irracionales para reemplazarlos por otros más realistas. Además, incluye estrategias de exposición a los estímulos temidos, para ir bajando la ansiedad progresivamente y practicando en el desarrollo de habilidades sociales Medicación: los medicamentos que se recetan con más frecuencia son los ansiolíticos y los antidepresivos. Los ansiolíticos son fármacos que actúan sobre el sistema nervioso central relajando las funciones del cuerpo y, por tanto, reduciendo la ansiedad. Sus efectos son rápidos, pero no se pueden tomar durante un tiempo largo, pues se desarrolla tolerancia y cada vez se necesitan dosis más altas para conseguir el mismo efecto. Los antidepresivos , por su parte, son fármacos que alteran las funciones químicas del cerebro aumentando el número de neurotransmisores para captar el exceso de serotonina, y reducir así la sintomatología de activación nerviosa. Tardan varias semanas en hacer efecto y tienen efectos secundarios que varían en función de la persona. También se recetan otro tipo de medicamentos llamados beta bloqueadores , que lo que hacen es bloquear el flujo de adrenalina que se desencadena cuando tenemos ansiedad, haciendo que la sintomatología de la fobia social se atenúe. Técnicas y estrategias de superación Aunque para los casos complejos de fobia social, lo recomendable es acudir a un profesional y recibir un tratamiento guiado, en el caso de las personas con una sintomatología leve, pueden poner en marcha algunas recomendaciones para intentar afrontarla: Busca una razón de peso: lo más importante es tener un motivo claro por el que merezca la pena empezar a afrontar el problema. No te engañes ni te justifiques : “me gusta estar solo, tengo intereses diferentes a los demás, la gente en general me cae mal, no me importa no tener amigos o pareja…”. Las personas somos muy hábiles a la hora de poner excusas, pero no es lo mismo elegir estar solo o que el miedo y la ansiedad elijan por nosotros. Aprende a respirar: cuando tenemos ansiedad sentimos que nos cuesta respirar de forma superficial, de modo que, estar entrenados en esta técnica, nos puede facilitar el reducir la sensación de malestar. Ejercítate en técnicas de relajación : los síntomas de la fobia social pueden llegar a controlarse mediante técnicas de relajación como, por ejemplo, la relajación progresiva, que se centra en la tensión y relajación de diferentes grupos musculares o el entrenamiento autógeno, cercano a la meditación. Autoexposición (progresión y mantenimiento): cuando queremos afrontar un miedo, a veces, por desconocimiento, acabamos grabándolo. Enfrentar un miedo es como subir una escalera (progresión), si intentamos llegar arriba saltando escalones de dos en dos, posiblemente nos caigamos, y si intentamos alcanzar la cima haciendo trampas y cogiendo el ascensor (automedicación, alcohol, sustancias, estar con gente nueva, pero solo en zonas de confort y seguridad, etc.), tampoco servirá. Lo adecuado es fijarse objetivos progresivos, de lo que menos ansiedad me produce a lo que más. Cada objetivo es un escalón, y hay que permanecer en cada uno, tanto tiempo (mantenimiento) como sea necesario hasta que la reacción emocional de ansiedad, se haya transformado en indiferencia por habituación. Exprésate y no abandones : si tienes miedo a la valoración de los otros, la solución no es huir, expresa lo que sientes y pregunta su opinión.
Gastroscopia: Qué Debes Saber
Artículo especializado

Gastroscopia: Qué Debes Saber

¿Te ha indicado el médico hacerte una gastroscopia? ¿Qué es esta prueba, en qué consiste y cuáles son sus complicaciones? ¿Qué debes de saber el día previo a realizarte este estudio? ¿Y los días posteriores? A continuación, todo lo que necesitas saber sobre esta prueba complementaria. ¿Qué es la gastroscopia? La gastroscopia, también conocida como fibrogastroscopia o endoscopia digestiva alta, es una prueba médica complementaria que utiliza un sistema óptico para poder ver el interior del tubo digestivo superior (esófago, estómago y primera porción del intestino delgado). La herramienta utilizada, el endoscopio, consiste en un tubo de fibra óptica largo y flexible, con una cámara conectada a un vídeo, que permite ir viendo el interior del tubo digestivo. Es de utilidad tanto a nivel diagnóstico como terapéutico. ¿En qué consiste la técnica y cuál es su utilidad? Para realizar este procedimiento, el endoscopista utiliza cámaras de vídeo especialmente diseñadas y lentes de pequeño tamaño (de 1,9 mm a 4 mm), así como  instrumental de pequeño calibre que puede introducirse en el interior del tubo digestivo a través de unas canalizaciones interiores que presenta el endoscopio. Esto permitirá al médico: Inyectar aire o líquido para distender el tubo digestivo para una mejor visualización, así como lavar la zona a inspeccionar. Aspirar y tomar muestras de la superficie del tubo digestivo a estudiar. Introducir micropinzas y microtijeras para la realización de diferentes procedimientos: Biopsiar , es decir, tomar muestras de tejido para su posterior estudio microscópico. Cauterización de varices o lesiones hemorrágicas activas. Extracción de pequeños cuerpos extraños que se hayan ingerido accidentalmente o pólipos de la mucosa digestiva. Asimismo, como técnica terapéutica, permite resolver determinados problemas sin necesidad de realizar cirugía abierta del abdomen o del tubo digestivo. Esto conlleva una reducción de los riesgos y complicaciones, lo cual permitirá una recuperación mucho más rápida y mejor tolerada por el paciente. ¿Qué riesgos conlleva la realización de este procedimiento? Las complicaciones son poco habituales y, de presentarse, no suelen ser importantes. Sin embargo, ningún procedimiento médico está exento de complicaciones debido a la variabilidad entre los pacientes o por acontecimientos no esperados durante el procedimiento. Algunas de estas posibles complicaciones, de rara aparición como ya se ha comentado, son: Hemorragia digestiva alta , secundaria principalmente a la realización de biopsias y manipulación de tejidos. Laceraciones o desgarros de la pared digestiva. Complicaciones secundarias a la anestesia general , en el caso de que ésta haya sido necesaria. ¿Dónde y cómo se lleva a cabo el procedimiento? La prueba se realiza en unas salas preparadas especialmente para ello, no son quirófanos. Lo primero que se hace es colocar una vía venosa periférica al paciente para poder administrar medicamentos relajantes y/ o sedantes de vida media corta (su efecto en el organismo es de unos minutos de duración). Por tanto, lo más habitual es que el paciente se encuentre despierto durante la prueba, pero en un estado de adormecimiento y relajación que impedirá que sienta dolor. El endoscopio se introduce por la boca, previa aplicación de un spray de lidocaína (anestésico local) en la garganta para minimizar todavía más las molestias de la intervención. En algunos casos, puede ser necesaria la anestesia general, dependiendo del estado de salud del enfermo y del tipo de intervención a realizar.  No obstante, lo más frecuente es que sólo requiera anestesia local y una suave sedación. La demora de la prueba es de aproximadamente entre 10 y 15 minutos . Sin embargo, si el endoscopista debe realizar algún tipo de biopsia, extracción de pólipos o cauterización de alguna zona sangrante, el procedimiento se puede extender hasta los treinta minutos. ¿Qué debes tener en cuenta el día previo a realizarte una fibrogastroscopia? Antes de la realización del estudio, debes tener en cuenta que la preparación para una fibrogastroscopia es esencial en el éxito de la prueba. En primer lugar, el estómago vacío . Por tanto, no debes consumir alimentos sólidos durante las ocho horas anteriores a la práctica del examen. Respecto a la ingesta de líquidos, lo recomendable es que no bebas con una anterioridad inferior a cuatro horas. En casos excepcionales de imperiosa necesidad, puedes beber agua en cantidades inferiores a 100 ml (dos dedos de un vaso o taza). Si eres fumador, abstente de fumar durante las tres horas previas a la práctica del examen. En el caso de que estés tomando algún tipo de medicación, debes de preguntar a tu médico si continúas tomándolo o lo interrumpes. En algunos casos, es habitual interrumpir el tratamiento con fármacos anticoagulantes, con aspirina o con antiinflamatorios no esteroideos (ibuprofeno, diclofenaco, naproxeno...). Recuerda informar siempre al médico de si padeces algún tipo de alergia o intolerancia a fármacos , así como en el caso de que estés embarazada o sufras algún tipo de dolencia cardíaca o pulmonar. ¿Y tras finalizar el procedimiento, qué te espera ese día y los posteriores? Tras el desarollo de la técnica, y después de unas horas de vigilancia, te podrás desplazar a tu domicilio si no ha habido ninguna complicación. ¡Y recuerda!, a ser posible intenta acudir siempre acompañado a la realización de este tipo de estudios invasivos. Durante los siguientes tres días, puedes presentar molestias abdominales o escozor en la garganta como principales síntomas. Si se presentas otro tipo de sintomatología más importante como dolor intenso o persistente más de tres días, vómitos, sangrado por la boca, dificultad para tragar o fiebre, debes consultar o acudir al médico para identificar rápidamente una posible complicación.
Hábitos Saludables Para Aliviar la Enfermedad de Crohn
Artículo especializado

Hábitos Saludables Para Aliviar la Enfermedad de Crohn

De momento, no existe una cura médica para la enfermedad de Crohn . La meta es suprimir la respuesta inflamatoria. Esto permite que el tejido intestinal sane y se alivian los síntomas. Una vez se controlan los síntomas, la terapia médica y dietética se utiliza para disminuir la frecuencia de los brotes de enfermedad y mantener los períodos de remisión. ¿Qué es? La enfermedad de Crohn es una de las principales del grupo de Enfermedades Inflamatorias Intestinales (EII). Es un proceso inflamatorio crónico del tracto intestinal que, aunque puede afectar a cualquier parte del tracto digestivo desde la boca hasta el ano, afecta de forma más común a la porción más baja del intestino delgado (íleon) o el intestino grueso (colon y recto). Una de las complicaciones que se pueden dar es la desnutrición (existe una alta prevalencia), debido a la mala absorción de los nutrientes a nivel intestinal cuando la enfermedad está activa; y también puede haber déficit vitamínico y/o mineral, por lo que se debe tener muy presente seguir una correcta alimentación y suministrar suplementos si fuese necesario. ¿Qué síntomas da? Debido a que la enfermedad de Crohn puede afectar a cualquier parte del intestino, los síntomas pueden ser muy distintos entre un paciente y otro. Dolor abdominal. Retortijones frecuentes. Diarrea (puede empezar lentamente o de repente). Necesidad de ir al baño con frecuencia. Sangrado rectal. Anemia (que puede causar mareos o cansancio). Pérdida de apetito. Pérdida de peso. Fiebre. Durante los períodos de síntomas activos, los pacientes también pueden experimentar fatiga (cansancio extremo), lesiones en la piel, en los ojos, o dolores en las articulaciones. En niños y adolescentes puede haber retraso en el crecimiento.  ¿Cuáles son las causas de la enfermedad de Crohn? Se desconoce la causa exacta, los estudios actuales se concentran en una reacción autoinmunitaria (el propio sistema inmunitario ataca las células sanas del cuerpo) donde las bacterias en el tubo digestivo pueden desencadenar de manera equivocada una reacción del sistema inmunitario. Esta respuesta del sistema inmunitario causa inflamación, lo que genera los síntomas de la enfermedad. A veces puede ser hereditaria . Las investigaciones han demostrado que, si padres o hermanos tiene la enfermedad de Crohn, se podría tener mayor probabilidad de llegar a padecer la enfermedad. ¿Cuál es el tratamiento de la enfermedad? La enfermedad de Crohn con medicinas (que no curan la enfermedad, pero sí disminuyen los síntomas), reposo intestinal y cirugía. No hay un único tratamiento que funcione para todos los casos de la enfermedad. El tratamiento intenta disminuir la inflamación intestinal, evitar brotes de los síntomas y mantenerlo en remisión. Como parte del tratamiento también debe tenerse en cuenta la alimentación, hacer cambios puede ayudar a reducir los síntomas. A pesar de esto, no hay una dieta especial y estándar para la enfermedad . Cada persona es diferente, por lo que la tolerancia dependerá del momento de la enfermedad en que se encuentre y de la zona afectada. ¿Qué pautas de alimentación se pueden seguir? La alimentación será distinta cuando una persona se encuentre en una fase activa de la enfermedad, diferenciando un brote severo, moderado o leve; y cuando se encuentre en una fase de remisión. Durante la fase activa se recomienda: Distribuir la comida en varias tomas de menos cantidad y evitar las comidas copiosas . Una adecuada distribución de los alimentos a lo largo del día ayudará a controlar los síntomas de la enfermedad. En los períodos de brote, se aconseja controlar el c ontenido de lactosa, grasas y fibra dietética. Identificar los alimentos a los que asocian los síntomas. Identificar los alimentos que causan menor sintomatología. Evitar el alcohol , la cafeína, la fructosa, el azúcar y los edulcorantes artificiales si hacen sentir peor. En muchas ocasiones, en fase de brote severo o cuando existe hospitalización por complicaciones debidos a la propia enfermedad, se prescribe una dieta enteral (NE) por vía oral (sin fibra y sin lactosa). Consejos específicos sobre los lácteos Dentro de los alimentos de consumo diario en una alimentación saludable, se aconseja tomar lácteos y alimentos con fibra (verduras, frutas y cereales integrales), pero estos pueden ocasionar problemas de digestión al consumirlos o incluso aumentar los síntomas en las fases de actividad de la enfermedad. La intolerancia a la lactosa es una situación muy frecuente en nuestro medio, y su prevalencia es más elevada aún en las personas afectadas por enfermedad de Crohn. Sin embargo, dado que las personas con intolerancia a la lactosa tienen una menor densidad ósea, la tendencia actual es mantener el consumo de lácteos, en la medida en que su tolerancia lo permita. Es recomendable consultar con el médico especialista para saber si se puede consumir fibra y lactosa. En caso de no tolerar bien los lácteos: se puede tomar leche sin lactosa o bebidas vegetales como la de soja o avena, pero enriquecido en calcio. Los quesos y yogures contienen menos lactosa por lo que su tolerancia puede ser mayor. Los quesos suelen contener mayor fracción grasa, y eso los convierte en más calóricos. En caso de estar con bajo peso, puede ser una buena opción rica en calcio y además ayudará a aumentar las calorías de la dieta. En caso de no tolerar ningún lácteo: se puede aumentar el consumo de otros alimentos ricos en calcio, siempre que estos sean bien tolerados. Un ejemplo son los pescaditos pequeños con espina o sardinas en lata (consumir con las espinas), los frutos secos (almendras, nueces, avellanas), y las semillas de sésamo. Otras alternativas pueden ser: bebidas de soja o de arroz enriquecidas con vitamina D y calcio. Consejos específicos sobre la fibra Si los alimentos muy ricos en fibra provocan molestias se pueden tomar medidas para mejorar su digestibilidad: Preparar las legumbres en cocciones sencillas , evitando los guisos grasos. Si igualmente enteras no se toleran bien, se pueden tomar trituradas, y si aún así dan molestias se puede pasar el puré por el chino. Tomar las frutas masticándolas bien, o bien hornearlas para mejorar su tolerancia. Probar la tolerancia a los diferentes tipos de verduras y mediante diferentes formas de cocción, ir probando una por una y en pequeñas cantidades. Las verduras y frutas que generalmente dan más problemas son las coles, coliflor, brócoli , etc. y los cítricos, aunque eso no significa que en todos los casos vayan a ser mal tolerados. Durante la fase de remisión se recomienda: Los consejos dietéticos son los mismos que para la población sana, es decir, seguir una dieta variada y equilibrada, suficiente para cubrir las necesidades de macro y micronutrientes. Sólo se deben excluir aquellos alimentos que por propia experiencia no se toleran bien. En caso de brote moderado-severo En caso de brote leve Consejos generales Dieta sin fibra Bajo contenido en grasas transformadas Dieta sin lactosa (en personas intolerantes) o con muy escasa cantidad Dieta de fácil digestión Restricción de fibra insoluble y residuos Dieta controlada en grasas transformadas (bollería, pastelería, precocinados comerciales) Moderar el contenido en lactosa   Alimentos que suelen tolerarse bien En caso de brote moderado-severo En caso de brote leve Lácteos Leche sin lactosa o vegetal diluida (eliminación total de la leche solo si hay diarreas, flatulencia, dolor abdominal) Bebidas vegetales, prioridad en el consumo de queso y yogur. Exclusión completa en intolerantes a la lactosa Carne y pescado Carne de ternera picada, pollo sin piel, pavo, conejo Pescado blanco magro Todo tipo de carne Pescado blanco magro Gambas y langostinos Huevos Tortilla de claras (probar tolerancia a la yema) Tortilla, huevo duro (muy cocido) Pan, cereales Tostadas no integrales, biscotes, sémola de arroz, sopa de tapioca, arroz hervido, maicena, pasta de sopa pequeña muy cocida Pan tostado no integral, biscotes, pan de molde, arroz hervido, pasta muy cocida, maicena, sémola de arroz, cereales sencillos sin azúcar ni fibra Patata Puré de patata Puré de patata Embutido Jamón dulce sin grasa, pechuga de pavo cocido Jamón dulce o curado sin grasa, pechuga de pavo cocida Fruta Manzana o pera al horno o hervida, pera o melocotón en almíbar sin líquido, membrillo Zumo de uva o manzana caseros, manzana al horno o hervida, plátano maduro, membrillo Verdura Verduras en puré, verduras tiernas hervidas. Bebida Agua, agua de arroz o zanahoria, caldo vegetal Agua, agua de arroz o zanahoria, caldo vegetal Cocciones Cocido y papillote Cocido, papillote, plancha, horno, grill, parrilla, guiso suave   Alimentos que NO suelen tolerarse bien Verduras Cebolla, coles, coliflor, pimientos, puerros, rábanos Legumbres Guisantes, lentejas, habas, garbanzos, habichuelas, judías, patatas fritas Pan y cereales Centeno, pan muy fresco Fibra insoluble procedente de cereales integrales Frutas Albaricoque, melocotón, ciruelas, cerezas, higos, melón Huevo Huevos duro y frito Lácteos Leche entera, queso graso Pescado Pescado azul frito o en aceite Carne Tocino, carnes grasas (cerdo, cordero, pato) y fritas. Embutidos, sesos, callos, pollo frito Bebidas Bebidas con gas, bebidas con cacao Tomar suficiente cantidad de líquidos, se aconseja tomar pequeñas cantidades de agua de forma frecuente a lo largo de todo el día, para asegurar una correcta hidratación. Grasas Alimentos grasos como mantequilla, nata, manteca, embutidos grasos, etc. Preparaciones grasas como frituras, salsas, etc. Otros Evitar los picantes y los edulcorantes, pueden ocasionar diarreas (caramelos, chicles, bebidas Light o Zero… ).  Evitar bollería  
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