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Hipertensión - Presión arterial alta
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Hipertensión - Presión arterial alta

Diagnóstico El diagnóstico se realiza mediante la toma de la presión arterial con un brazalete inflable alrededor del brazo mediante un medidor de presión. Es importante tener en cuenta algunas consideraciones : El medidor de presión arterial debe estar homologado, esto quiere decir, que debe haber pasado los controles de calidad en los que se compruebe que miden correctamente la tensión arterial. Si el aparato tiene tiempo de uso, debe estar correctamente calibrado. La anchura del manguito debe ser adecuada al perímetro del brazo, esto se puede calcular multiplicando por 0,4 el perímetro de la extremidad. El manguito debe estar ajustado y colocado directamente sobre la piel en el tercio medio del brazo. El paciente debe estar sentado en una silla cómoda, sin cruzar las piernas y con el brazo en reposo apoyado sobre una mesa y situado a la altura del corazón. No se debe hablar ni mover el brazo mientras se realiza la medición. Para realizar el diagnóstico de hipertensión arterial es importante medir dos o tres veces la presión arterial en cada brazo, con separaciones de al menos 30 segundos, en días distintos y en un lapso no mayor de 15 días. Si los valores difieren por más de 5 mmHg, se deben tomar lecturas adicionales. Se define hipertensión arterial cuando la tensión sistólica se encuentra mayor de 130 mmHg y la diastólica mayor de 80 mmHg. Para realizar la medición de la presión arterial, la persona debe estar en reposo al menos 10 minutos, vaciar su vejiga urinaria y no debe haber consumido alcohol, café, tabaco o comidas en los 30 minutos previos , así como tampoco haber realizado cualquier tipo de ejercicio físico.  También es posible realizar el diagnóstico de hipertensión arterial mediante un monitoreo ambulatorio de 24 horas . Este dispositivo tiene como ventaja que registra la variabilidad de la presión en 24 horas, su relación con actividades, ciclo circadiano, situaciones de estrés o trabajo y ciclo sueño y vigilia; su desventaja es el coste y su no disponibilidad en todos los centros , o errores de interpretación por personal no cualificado. Control de la presión arterial En algunos casos de hipertensión de leve intensidad con cifras que pueden oscilar entre 140 mmHg de sistólica y 85-90 mmHg de diastólica, solo la adopción de algunas modificaciones del estilo de vida puede ayudar a normalizar los valores de las cifras de presión arterial. En niveles mayores de tensión arterial , estas modificaciones en los hábitos colaboran en conjunto con los fármacos, para mantener los niveles de presión en valores estables y disminuir el riesgo cardiovascular. Estas modificaciones del estilo de vida son comunes a todos los eventos cardiovasculares y, en general, deben adoptarse si queremos llevar un estilo de vida sano : Restricción de la ingesta de sal: la reducción de la ingesta de cloruro sódico por debajo de 5 g al día produce una disminución de las cifras tensionales en promedio de unos 5 mmHg. Además, mejora la eficacia de la mayoría de los fármacos antihipertensivos. Restricción de alcohol: existe una relación directamente proporcional entre el consumo de alcohol mayor de 30 g/día y cifras elevadas de tensión arterial y eventos cardiovasculares, por lo que se recomienda no superar esta cifra diaria. Restricción del tabaco: múltiples sustancias contenidas en el tabaco son capaces de lesionar el endotelio, promoviendo la aparición de placas de ateroma, agregación plaquetaria y trombosis determinantes para los episodios finales cardiovasculares. Los pacientes hipertensos fumadores tienden a desarrollar complicaciones más rápidamente y de forma fulminante, por lo cual, omitir el tabaco ayuda a mejorar el pronóstico. Reducción de peso: hay una clara asociación entre el sobrepeso y la obesidad, en la que se entrelaza la resistencia de los tejidos periféricos a la acción de la insulina e hiperinsulinemia, siendo este proceso reversible al fomentar la pérdida de peso. Ejercicio Físico:  realizar ejercicio controlado por un especialista es beneficioso para el paciente, ya que fomenta la pérdida de peso, disminuye los valores de presión arterial, mejora la sensibilidad a la insulina y estabiliza las placas de ateroma. Tratamiento Antes de elegir tratamiento, el médico debe realizar historia clínica detallada con examen físico y solicitará analítica con especial énfasis en la función renal. Según sea el caso y dependiendo de ciertos factores, se puede considerar el uso o desuso de algún fármaco : Características personales: edad, sexo, raza y peso. Riesgo cardiovascular del paciente. Afectación de órganos blancos o diana como corazón o riñón. Efectos secundarios y calidad de vida. Interacciones farmacológicas. Datos de función complementarios. Medicamentos para tratar la presión arterial alta Existen numerosos medicamentos para disminuir los niveles elevados de tensión arterial con diferentes mecanismos de acción: Diuréticos Betabloqueantes Inhibidores enzima convertidora angiotensina Bloqueadores de los canales del calcio Antagonistas de los receptores de la angiotensina Alfabloqueantes Combinaciones de fármacos Para la elección del fármaco , se sugiere estudiar cada caso de manera individualizada, las guías sobre hipertensión a nivel mundial recomiendan, si no hay contraindicación, iniciar con diuréticos o con inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina y tener en consideración los siguientes puntos: Si el primer fármaco ha producido efectos secundarios o no se ha conseguido ninguna respuesta, se sustituirá por otro fármaco. Si el primer fármaco es bien tolerado, pero con respuesta incompleta, se puede subir la dosis, cambiar de fármaco o añadir otro fármaco a baja dosis. Si no hay respuesta, se puede anexar un tercer fármaco. Si no se logra el control, debe derivarse al hospital hasta que se logren mantener cifras estables.
La nutrición en el deporte
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La nutrición en el deporte

¿Qué es la nutrición deportiva? La nutrición deportiva es una rama de la nutrición especializada en el estudio de la alimentación de aquellas personas que realizan cualquier tipo de deporte. Sigue los criterios básicos de una alimentación equilibrada y los optimiza para mejorar el desempeño y rendimiento de aquellas personas que realizan entrenamiento físico, para lograr mejores resultados en su actividad , alcanzar una recuperación más rápida y disminuir el desgaste al que son sometidos mediante el consumo adecuado de líquidos y alimentos tanto antes, como durante y después del esfuerzo físico. Un entrenamiento con una buena nutrición permite alcanzar mayores intensidades de trabajo y duración del mismo, así mismo, en los periodos de descanso, la nutrición se debe adaptar también para favorecer la supercompensación. La importancia de la nutrición deportiva La alimentación deportiva es la clave para el éxito en materia de deporte, ya que colabora con el objetivo de los atletas de mantenerse saludable, maximizando su preparación y adaptación. Además, insiste en nutrientes que pueden encontrarse en déficit en este tipo de personas. Es la alimentación equilibrada y bien planificada la encargada de ayudar a lograr los objetivos del atleta, que son: Mayor rendimiento, retrasando la fatiga Mejorar tiempos en competencias Aumentar masa muscular Reponerse tras el esfuerzo Mantener la energía en las tareas cotidianas Perder grasa corporal ¿Cómo influye la alimentación en el rendimiento de un deportista? Todos los deportistas, teniendo en cuenta su edad, sexo, tipo de constitución corporal, frecuencia e intensidad del ejercicio , deben ajustar el cubrimiento de sus necesidades energéticas para mantener su salud, ya que, al no completar las calorías necesarias para su entrenamiento, corren el riesgo de tener deficiencias de nutrientes, pérdida de masa muscular , padecer lesiones neuromusculares o enfermedades por el desequilibrio de energía y, en mujeres, trastornos hormonales. La dieta de los deportistas se centra en tres objetivos principales . Estos son: Aporte de energía apropiada Otorgar nutrientes para mantener y reparar los tejidos, especialmente el tejido muscular Mantener y regular el metabolismo Teniendo en cuenta estos objetivos, se pueden detallar algunas recomendaciones para la competición : Alcanzar un peso corporal saludable, además del requerido para la categoría deportiva. Llenar los depósitos de energía mediante el consumo de hidratos de carbono. Abastecimiento de hidratos de carbono de 1 a 4 horas antes de la competición. Mantener la hidratación antes, durante y después. Consumir hidratos de carbono durante las competiciones o entrenamiento de más de una hora de duración. Cubrir necesidades de líquidos y alimentos antes y durante, sin ocasionar trastornos digestivos. Facilitar la recuperación después de la competición. Durante la competición prolongada, asegurar que la alimentación no comprometa los objetivos de la ingesta calórica total y de nutrientes. Solo utilizar suplementos deportivos con utilidad real. ¿Qué tipo de deportes requieren una alimentación más específica? Podemos dividir los deportes en: DEPORTES DE FUERZA (levantamiento de pesas, culturismo, lanzamiento de peso, pruebas de velocidad) Consumir una dieta alta en energía para mantener la masa muscular magra. Consumir una adecuada cantidad de hidratos de carbono para cargar energía, para el entrenamiento de resistencia. Consumir fuente de proteínas de alta calidad inmediatamente después de los ejercicios físicos de resistencia. Seleccionar proteínas bajas en grasas. Evitar dietas extremas antes de competición. Si se participa en competiciones, elegir una comida previa que permita sentirse cómodo durante las mismas. DEPORTES DE POTENCIA (carreras, ciclismo, remo, piragüismo, kayak, natación) Variar la ingesta de energía entre fases del entrenamiento, en función de la carga del mismo. Consumir niveles, de moderados a altos, de hidratos de carbono según la fase del entrenamiento. Consumir líquidos e hidratos de carbono durante sesiones largas de entrenamiento. Consumir fuentes de proteínas de alta calidad después de las sesiones de ejercicio, ya que favorece la adaptación. Considerar el uso de suplementos como la alanina y bicarbonato. Realizar una comida previa a la competición que permita sentirse cómodo. DEPORTES DE RESISTENCIA (maratón, triatlón, ciclismo de carrera) Variar la ingesta entre las fases de entrenamiento en función de la carga del mismo. Consumir niveles moderados a altos de hidratos de carbono. Ingerir líquidos e hidratos de carbono durante largas sesiones de entrenamiento. Tomar nutrientes después de las sesiones de entrenamiento dirigidos a la recuperación, como líquido y electrolitos, hidratos de carbono y proteínas. Elegir una comida previa a la competición con la que te encuentres cómodo. Considerar el uso de suplementos para deportistas a base de cafeína. DEPORTISTAS DE PESO Y ESTÉTICOS (patinaje, gimnasia, buceo, deportes de combate y remo) Consumir hidratos de carbono moderados en función de las necesidades en cada base de entrenamiento. Elegir alimentos con gran densidad de nutrientes y distribuirlos a lo largo del día. Realizar una comida previa con la que te sientas cómodo. DEPORTES EN EQUIPO (fútbol, baloncesto, hockey) Distribuir la ingesta de hidratos de carbono en función de las necesidades de cada fase del entrenamiento. Consumir líquidos e hidratos de carbono durante sesiones largas. Consumir proteínas después de las sesiones de entrenamiento. No consumir bebidas alcohólicas. ¿Qué indicadores debemos tener en cuenta para saber si nuestra alimentación es equilibrada? La dieta equilibrada es aquella que cubre todas las necesidades básicas de macro y micronutrientes, aportando suficiente energía, sin bajar o subir de peso, con buen porcentaje de masa corporal según sea el tipo de ejercicio realizado. Los índices ponderales de peso y medidores de grasa son los mejores indicadores para evaluar si una dieta es equilibrada o no.
Hipertensión intracraneal
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Hipertensión intracraneal

¿Qué es la hipertensión intracraneal? (HIC) La cavidad craneal es una cavidad rígida que está formada por masa encefálica y líquido cefalorraquídeo principalmente, además de sangre que se encuentra en el compartimiento arterial y venoso. Cualquier aumento del volumen de la cavidad craneal, el cual es inextensible una vez cerradas las fontanelas y las suturas de los huesos craneales, aumentará la presión intracraneal por encima de los valores normales.  La presión intracraneal es la que ejerce sobre la duramadre del cerebro los elementos intracraneales. Su rango normal es de 10 mmHg o inferior; al aumentar, una parte del volumen encefálico es flexible y se puede reducir para intentar compensar el aumento de la presión , pero de forma limitada, originando una serie de síntomas y síntomas neurológicos agudos. Se considera que la elevación mantenida durante al menos 10 minutos por encima de los 20 mmHg es hipertensión intracraneal y causante de daño neuronal. Existe una escala de valoración del grado de hipertensión intracraneal: Grado leve: entre 20 y 30 mmHg Grado moderado: entre 30 y 40 mmHg Grado severo: por encima de 40 mmHg ¿Quién tiene riesgo de padecer hipertensión intracraneal? Tienen riesgo de aumento de presión intracraneal aquellas personas que presenten algunas de las enfermedades nombradas a continuación : Ictus isquémico y hemorrágico Encefalopatía hipóxica Trastornos metabólicos: hiponatremia severa mantenida Encefalopatía hepática Hidrocefalia Tumores Abscesos cerebrales Hematomas subdurales y epidurales Contusión hemorrágica Hemorragia intracerebral Encefalopatia hipertensiva Tumores con obstrucción del flujo del líquido cefalorraquídeo. Meningitis y Encefalitis Hemorragia subaracnoidea Trombosis venosa central y malformaciones arteriovenosas Al producirse el aumento de la presión intracraneal , se producen una serie de ajustes como:  Fase de compensación: en ella, el cerebro y sus componentes alteran sus volúmenes para permitir la redistribución del volumen adicional de forma limitada. Fase de descompensación: en ella, se generan cambios en el estado mental, alteraciones vegetativas y pupilares, debidas al sufrimiento del tronco cerebral. La hipertensión intracraneal puede ocasionar alteraciones en la microcirculación con edema perilesional, en el caso de lesiones que ocupan espacio, como tumores o sangre, así como también condiciona herniaciones para compensar espacialmente; en última instancia disminuye la perfusión cerebral induciendo la isquemia o muerte cerebral. ¿Cuáles son los síntomas?   La gravedad de los síntomas depende de la causa de la hipertensión intracraneal, ya que no es igual un proceso crónico como, por ejemplo, una hidrocefalia, en la que los síntomas son de inicio insidioso que pueden evolucionar durante meses o años a una hemorragia cerebral que lleva all paciente en minutos a un deterioro del estado neurológico para culminar en coma profundo y parada cardiorrespiratoria. Existen tres manifestaciones clásicas comunes a todos los tipos de hipertensión intracraneal que son; cefalea, vómitos y papiledema (inflamación del nervio óptico en el interior del ojo), en ancianos se puede observar, además, falta de atención, apatía, falta de concentración, cambios psíquicos, irritabilidad, deterioro neurológico, somnolencia y lentitud mental. Se pueden dividir los síntomas según su aparición en: INICIALES: Cefalea Vómitos Somnolencia Alteraciones psíquicas AVANZADOS: Papiledema Disminución de la agudeza visual Diplopía o visión doble y estrabismo (alteraciones en el VI par craneal) Rigidez de nuca Alteraciones respiratorias Alteraciones del nivel de conciencia, en ocasiones, llegando al coma Alteraciones de la pupila Alteraciones en la presión arterial y frecuencia cardiaca Fiebre en los casos de procesos infecciosos ¿Cómo se trata la HIC? Ante la sospecha de encontrarnos con un paciente que presente hipertensión endocraneal, se deben realizar pruebas diagnósticas como lo tomografía axial computarizada, resonancia magnética cerebral y, si no hay peligro por herniación, se puede realizar una punción lumbar que servirá para el estudio del líquido cefalorraquídeo y, a su vez, ayudará a disminuir la presión intracraneal. El tratamiento se basa en la implantación de medidas generales para mantener el equilibrio en el cuerpo, y en medidas específicas según sea la causa del aumento de la presión intracraneal. Como medidas generales a tomar, se debe mantener la vía aérea permeable y usar sedación y analgesia, si el especialista lo considera necesario. Se debe atender correctamente la presencia de baja saturación de oxígeno, fiebre, anemia, trastornos electrolíticos o elevación de la glucosa. Tratamiento de primera línea Hiperventilación: se utiliza la capacidad de la hiperventilación de producir hipercapnia y de esta producir vasoconstricción cerebral. Terapia hiperosmolar: utilización de agentes como el manitol para disminuir la presión intracraneal, para que funcione debe estar indemne la barrera hematoencefálica. Tratamiento de segunda línea Hiperventilación forzada: descenso puntual de la PCO2 disminuye la presión intracraneal pero no debe ser mantenida en el tiempo, ya que se asocia con riesgo de isquemia cerebral. Coma barbitúrico: disminuye el consumo cerebral de oxígeno, pero también produce depresión miocárdica, por lo que, para utilizarse, debe ser en un paciente estable hemodinámicamente. Corticoesteroides: se utiliza en aumentos de presión intracraneal asociados a tumores y abscesos cerebrales. Por último, en pacientes con patologías crónicas que elevan la presión intracraneal, se puede optar por la vía quirúrgica al colocar una derivación ventrículo-peritoneal o lumboperitoneal para desviar el exceso de líquido cefalorraquídeo a otras partes del cuerpo, como puede ser el abdomen.
Triglicéridos bajos
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Triglicéridos bajos

¿Por qué tenemos los triglicéridos bajos? Los triglicéridos se encuentran bajos cuando el nivel es inferior de 35 miligramos por decilitro , eso indica que el organismo puede tener problemas o no está funcionando correctamente para mantener su homeostasis. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Son causas de triglicéridos bajos la desnutrición , el hipertiroidismo, los síndromes de malabsorción, el síndrome de intestino corto, el hipertiroidismo, y las dietas muy pobres en grasas como es el caso de vegetarianos. Es importante mantener los triglicéridos dentro de límites normales, su descenso excesivo puede provocar alteraciones, como una disminución de la masa muscular , ya que, cuando el organismo necesita energía y no dispone de ella en forma de triglicéridos, quema las proteínas para conseguirla, y también puede dar lugar a descensos de vitaminas D, E, K. Las causas de tener los triglicéridos bajos Hipertiroidismo El hipertiroidismo es la enfermedad que se produce por el exceso de la hormona tiroidea . Cuando el tiroides produce un aumento de la producción de la hormona tiroidea, se genera un aumento de gasto energético, con aumento de la frecuencia cardiaca, estreñimiento e intolerancia al frío.  El aumento de consumo de energía se traduce en un mayor consumo de calorías, estas, por tanto, no se pueden acumular en forma de triglicéridos, provocando un descenso de los triglicéridos asociado a una pérdida de peso que puede llegar a ser importante. Síndrome de malabsorción El síndrome de malabsorción intestinal es una situación en la que se produce una alteración del normal funcionamiento del intestino en la que los nutrientes no son absorbidos de forma adecuada, dando lugar a un déficit de los mismos . Es especialmente importante porque la alteración de la absorción de las vitaminas suele ocasionar diarreas importantes, las heces tienen un alto contenido en grasas (esteatorrea), heces malolientes, dolor abdominal, flatulencia e hinchazón, y también puede dar lugar a alteraciones del crecimiento en niños . Las causas de la mala absorción intestinal pueden ser múltiples. Es frecuente en los pacientes con enfermedades inflamatorias intestinales (enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa), se puede dar en pacientes celíacos, sobre todo, en aquellos que no saben que padecen esta enfermedad y consumen productos con gluten, esto da lugar a una alteración en las vellosidades intestinales y, esto se traduce, en una mal absorción de las sustancias por parte del intestino. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Desnutrición La falta de aporte de nutrientes provoca un descenso de los triglicéridos. Esto se debe a que los triglicéridos se forman con el exceso de calorías que el individuo consume, en los casos de anorexia o de malnutrición por diversas enfermedades o simplemente por falta de acceso al alimento, da lugar a que el organismo no tenga calorías para guardar , lo que está consumiendo es necesario para mantener las funciones del organismo, y esto se traduce en un descenso de los triglicéridos. Dieta baja en grasa Las dietas bajas en grasa son las dietas hipolipemiantes y colaboran a bajar los triglicéridos. No consumir lácteos o derivados lácteos enteros sin o descremados, favorece el descenso de triglicéridos, no se debe consumir carne con gran cantidad de grasa, es mejor retirarla y consumir carnes como pavo o pollo, no se deben consumir embutidos que tengan cantidad elevada de grasa, como es el caso de salchichón y chorizo. La mantequilla y la margarina también son fuentes de grasas. Las grasas deben ser vegetales , las más recomendables son aceites de oliva y de girasol. Los alimentos ultraprocesados deben evitarse por su cantidad de grasas y por la calidad de las mismas. Hay que tratar de evitar el consumo de alimentos como el pan de molde o la bollería industrial, si se consumen, hay que leer cuidadosamente las etiquetas y evitar los que estén realizados con aceite de palma o de coco. Dieta baja en hidratos de carbono Las dietas muy bajas en hidratos de carbono también pueden dar lugar a un descenso de los triglicéridos, esto se debe a que el exceso de azúcares o hidratos de carbono es transformado en triglicéridos por el organismo para mantener esta energía guardada para momentos de necesidad. El acúmulo de grasas por el organismo es una forma de protección para los momentos en que el ser humano no disponga de alimentos de forma continuada. Ante una dieta baja en calorías, el organismo procede a quemar esta grasa acumulada para convertirla en energía . ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
Dieta de proteínas para adelgazar
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Dieta de proteínas para adelgazar

Dieta de proteínas: ¿Cómo funciona? Este tipo de dieta se basa en un aumento de alimentos proteicos que aumentan la saciedad, actuando sobre los niveles de grelina y otras hormonas que se encargan de regular el apetito, incrementa el metabolismo favoreciendo la metabolización del contenido calórico, aumenta el gasto energético en reposo y la termogénesis de los alimentos. Además, este tipo de dieta preserva de forma más efectiva la masa muscular , induce una mejora cardiometabólica en los niveles de insulina, glucosa, triglicéridos y tensión arterial, y perfecciona la funcionalidad del tejido adiposo. Este tipo de dieta excluye los hidratos de carbono o carbohidratos, por lo cual, hace que el organismo utilice otras fuentes de energía como la grasa. Este tipo de dieta tiene algunas ventajas como: Es fácil de seguir, ya que se integra de forma práctica a la vida cotidiana. Se obtienen resultados inmediatos. No es necesario contar calorías. Se reduce el riesgo del efecto rebote. Tiene efecto protector contra la pérdida de masa muscular.  Se produce una mayor activación metabólica durante un periodo de tiempo más largo. Tiene mayor efecto saciante con menor cantidad de calorías. Existen algunos puntos importantes al momento de realizar este tipo de dieta: Escoger proteínas magras o con grasas sanas: por ejemplo, pechuga de pavo, pollo o pescado con alto contenido de omega 3, se desaconsejan los fiambres, embutidos y carnes procesadas. Incluir un alimento proteico en cada comida: de esta manera se garantiza seriedad en cada comida y reducción del índice glicémico de la misma. Reducir las calorías de forma moderada: este tipo de dieta, aun sin ser hipocalóricas, al tener efecto saciante y reducir el apetito, ocasionan pérdida de peso. Se recomienda solo reducir un promedio de 500 calorías a las necesidades energéticas diarias ajustadas a la actividad física realizada. Elegir correcta proporción de hidratos de carbono y grasas: es importante que, del total de calorías diarias, entre un 30 a 40%, sean cubiertas por proteínas, 30% grasas y el resto por hidratos de carbono como frutas, verduras, legumbres, granos enteros y cereales integrales. Acompañar este tipo de alimentación con una correcta hidratación y un adecuado plan de ejercicio físico. Alimentos permitidos y prohibidos en una dieta de proteínas  Alimentos permitidos  Carnes bajas en grasa, pescado, huevos, jamón de pavo Leche desnatada, quesos bancos o bajos en grasas, yogur desnatado Leches vegetales Acelgas, coles, espinacas, lechuga, rúcula, berro, zanahoria, repollo, tomate, pepino, rábano, berenjena, repollo, col de Bruselas, brócoli, coliflor, alcachofa, cebolla, ajo, pimentón y espárragos Aceite de oliva o linaza y aceitunas Cacahuetes, nueces, almendras, merey, avellanas y anacardos Semillas de chía, linaza, ajonjolí, calabaza y girasol Aguacate y limón   Alimentos que deben ser evitados  Cereales y tubérculos como pan, pasta, arroz, harina, patata, batata y yuca Azúcares refinados o bollería que los contenga Refrescos, agua de coco, alcohol y zumos pasteurizados Miel, tartas y dulces en general Carnes con alto contenido de grasa Quesos grasos y nata Frutas con alto contenido de fructosa Batidos de proteínas como ayuda y suplemento  Los batidos de proteínas son productos que proporcionan la cantidad de proteínas necesarias con bajo contenido de hidratos de carbono y grasas. Pueden suplementar, en ocasiones, una comida como puede ser la cena, porque por la noche el organismo asimila las proteínas como la caseína, que es uno de los principales constituyentes de este tipo de preparados , en los cuales, mezcla inclusive proteínas de rápida y lenta absorción para un efecto saciante más duradero. Además, son ricos en vitaminas y minerales esenciales en nuestro organismo y que pueden fallar cuando nos encontramos en regímenes alimenticios. Con la ayuda de estos batidos de proteínas preparados, se puede producir un déficit calórico importante que también favorece la sensación de saciedad y previene los ataques de hambre entre comidas. Ejemplo de dieta de proteínas    Existen diferentes tipos de dietas proteicas como son: Dieta Scardale: con una ingesta abundante de proteínas y pobre en grasas e hidratos de carbono, con un máximo de 1.000 calorías diarias. Dieta Dukan: dieta en fases con abundante ingesta de proteína y muy baja en hidratos de carbono. Si es llevada de forma rigurosa tiene poco efecto rebote. Dieta de la clara del huevo: se consumen grandes cantidades de clara de huevo cocida y está indicada para perder peso rápidamente y definir musculatura aumentando su tono y quemando la grasa de forma rápida. Es una dieta de corta duración, ya que, si se prolonga en el tiempo, puede provocar desórdenes alimenticios. Dieta cetogénica: una variante de la dieta hiperproteica, en la cual, solo el 30% es proteína, 60% grasa y el resto carbohidratos, por tanto, el cuerpo se ve en la necesidad de utilizar las cetonas como fuente de combustible para el cuerpo.
Cuáles son los valores normales de la presión arterial
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Cuáles son los valores normales de la presión arterial

Tabla de presión arterial normal La presión arterial es un valor dinámico que cambia en diferentes circunstancias, a lo largo del día y, por supuesto, con la edad. Pero, sobre todo, en niños, en estos casos es necesario que se compare con tablas de referencias, no solo a la edad sino también en comparación de altura. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Por otra parte, cuando se toma la tensión a un adulto, se debe hacer en las condiciones  más óptimas posibles, siendo necesario no fumar al menos una hora antes de la toma de tensión (el humo del tabaco produce una vasoconstricción y esto se traduce en una elevación de la tensión) y no haber realizado ejercicio en la media hora previa. Por ello, es necesario acudir a las tomas de tensión con tiempo suficiente para permanecer sentado, al menos durante los 30 minutos previos a la toma de la tensión. Por último, un único valor por encima de los valores normales no permiten establecer un criterio de hipertensión, es necesario tomar la tensión en al menos tres ocasiones, en días diferentes, y separados entre sí por una semana al menos. Con estas medidas se establece una media que debe ser superior a lo normal para permitir diagnosticar a alguien de hipertensión. ¿Cuál es la tensión arterial normal por edades? La tensión arterial por edades se puede dividir en niños y en mayores de 40 años. Los niños se clasifican según su edad, pero también se debe de tener en cuenta su altura, ya que, los más altos tienen un nivel mayor de tensión dentro de su edad sin que esto sea patológico . Los menores de 6 años tienen que tener valores por debajo de 116/76, los niños entre 7 y 10 años deben tener valores por debajo de 122/78 , hasta 14 años deben tener menos de 136/86 y los de 16 años 136/86, por encima de esta edad se considera que el límite de lo normal es 140/90, por encima de estas cifras se debe establecer el tratamiento farmacológico. ¿Cuáles son los rangos de presión arterial en mmHg? Los rangos de presión sanguínea se miden en milímetros de mercurio y se pueden establecer como óptimos cuando son inferiores a 120/79; el límite alto de la normalidad es de 140/90. Los niveles de tensión bajos pueden ser tolerados bien en pacientes jóvenes que con niveles de hasta 90/60 pueden encontrarse normal, en los casos de bajadas de tensión brusca, como la que se produce en un paciente con pérdida de volemia, ya sea por pérdida de sangre o en pacientes con diarreas o vómitos muy importantes o en situaciones de infección grave, pueden dar sintomatología , ya que este descenso de la presión sanguínea hace que el corazón no pueda enviar la sangre con suficiente fuerza al resto del organismo, y el paciente puede sufrir mareos e, incluso, una pérdida de conciencia. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Grados de presión arterial La tensión arterial puede estar elevada a nivel sistólico, a nivel diastólico o ambas, es importante mantener ambas presiones dentro de límites normales y no solo una de ellas. Presión arterial normal: son niveles de hasta 120 de presión sistólica y 80 de presión diastólica. Presión arterial: límite de lo normal hasta 140 de presión sistólica y 90 de presión diastólica. Hipertensión grado 1: entre 140 y 159 de presión sistólica y 91 a 99 de presión diastólica. Hipertensión grado 2: entre 160 y 179 de presión sistólica y 100 a 109 de presión diastólica. Hipertensión grado 3: más de 180 de presión sistólica y más de 110 de la diastólica. ¿Cuál es la tensión arterial normal en embarazadas? Las embarazadas deben tener una presión arterial de 120 a 130 de sistólica y de 70 a 80 de diastólica. En niveles más elevados se considera en el límite de lo normal hasta 140 de sistólica y 90 de diastólica, con estas cifras la paciente pasará a ser monitorizada, procediendo a poner medicación cuando sobrepasa estos valores. En aquellas pacientes que durante el tercer trimestre de embarazo se produce un aumento de más de 30 milímetros de mercurio en su presión sistólica o de más de 15 milímetros en su presión diastólica, se debe tener cuenta el diagnóstico de preeclampsia , que precisará de analíticas para comprobar si la paciente presenta proteinuria u otras alteraciones que puedan poner en riesgo el embarazo. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
¿Cómo Bajar los Triglicéridos?
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¿Cómo Bajar los Triglicéridos?

Los triglicéridos se pueden bajar llevando una dieta y un estilo de vida saludable. La dieta saludable debe ser una alimentación pobre en grasas, siendo importante controlar las grasas saturadas y consumir grasas vegetales, como el aceite de oliva y el de girasol. En cuanto al consumo de proteínas, siempre que se pueda, deberán ser legumbres y las proteínas animales serán, preferentemente, pescados y, dentro de estos, pescados azules. En una dieta saludable lo ideal es dividir el plato en cuatro cuartos; una cuarta parte debe corresponder a las proteínas, una cuarta parte a los hidratos de carbono (arroz, trigo, pasta o legumbres) y dos cuartas partes deben corresponder a verduras . Si conseguimos convertir esta forma de alimentarnos en una costumbre, nuestra dieta será más equilibrada y será más fácil controlar la ingesta de calorías. La vida saludable lleva implícita la realización de ejercicio físico. Las recomendaciones de la OMS son 30 minutos de ejercicio físico diario vigoroso. Las personas que por dificultades físicas no puedan hacer este tipo de ejercicio, pueden andar diariamente una hora a paso vivo. Es importante introducir el ejercicio en nuestros hábitos, evitando el ascensor siempre que sea posible y caminar sin usar medios de transporte siempre que las distancias lo permitan. Evitar el alcohol es importante, es una de las sustancias que eleva con facilidad los triglicéridos, al igual que las sustancias con azúcares refinados, que también se acumulan en forma de triglicéridos. Dieta baja en grasas saturadas   Una dieta baja en grasa saturadas es importante para disminuir los triglicéridos, por lo que se ha de tomar la menor grasa posible de origen animal, las carnes serán mejor de pollo, pavo o conejo que de ternera, cerdo o cordero, evitaremos los embutidos como parte de nuestra dieta y la leche y derivados lácteos serán desnatados siempre que se pueda. Consumiremos una mayor cantidad de pescado , siendo el pescado azul más saludable para bajar los triglicéridos, sardinas, jureles, boquerones, salmón y atún pueden formar parte de nuestra dieta. Evitaremos alimentos fritos, se harán asados, cocidos o a la plancha, evitando también los guisos. Las legumbres se cocinan sin grasas, evitando chorizo, panceta o tocino. El consumo de aceite será principalmente de oliva o de girasol, procurando no consumir margarinas, mantequilla ni manteca de cerdo. No se debe tomar bollería industrial , ya que suele tener en su producción grasas no saludables. Evitar los azúcares simples   Los azúcares refinados aportan una gran cantidad de calorías, que se transforma en triglicéridos, por ello, hay que evitar ingerir bebidas azucaradas, ya sean refrescos o zumos industriales. No tomar bollería y otros productos que puedan contener azúcar en su producción, para ello, es recomendable leer de forma detenida las etiquetas de los alimentos elaborados. No añada, en la medida de lo posible, azúcar a los alimentos en su elaboración y disminuya el azúcar en café, té u otras infusiones.   Disminuya o elimine el consumo de alcohol No beba alcohol de forma habitual, las bebidas alcohólicas dan lugar a un aporte muy importante de calorías que se transforman de forma rápida en un aumento de los triglicéridos. Además, muchas de las bebidas parten de hidratos carbonos y productos con fructosa, esto da lugar a un aumento aún mayor de las calorías en la dieta. No hay una cantidad de alcohol que se pueda decir que es recomendable para consumir a diario. Siempre que pueda beba agua, es la bebida que mejor se adapta a nuestro organismo. Disminuya el consumo de alimentos elaborados con harinas refinadas Los alimentos elaborados con harinas refinadas deben ser algo esporádico en la alimentación. Las harinas refinadas tienen una gran carga de energía por gramo de peso, este exceso de energía se traduce en acúmulo de grasa para el organismo en forma de triglicéridos, que el organismo reserva para situaciones carenciales. Al no tener estas situaciones carenciales, la energía se acumula de forma poco saludable. Si se usan alimentos elaborados con harinas integrales, se aporta una parte de fibra, está fibras ayuda a regular nuestro organismo a nivel intestinal, al no ser absorbida, no aporta energía a nuestro organismo, además de darnos una sensación de plenitud mayor, evitando consumo excesivo de calorías. En los desayunos siempre que se pueda, hay que introducir pan como alimento y fruta, evitando cualquier tipo de bollería, incluidas las galletas.   Consuma alimentos ricos en fibra dietética Los alimentos ricos en fibra tienen como ventaja principal la falta de absorción de la fibra por nuestro organismo, esto se traduce en un mejor control de nuestro hábito intestinal, en una sensación de plenitud mayor de la que conseguimos con el mismo peso de alimentos sin fibra, y en una ingesta menor de calorías. Aunque no sea una explicación muy científica, podemos decir que la fibra tiene una ingesta calórica cero. El consumo de harinas integrales ayuda a regular nuestros triglicéridos enlenteciendo la absorción de azúcares, y nuestro intestino, evitando problemas como el estreñimiento.
Dieta Hipocalórica Para Adelgazar
Artículo especializado

Dieta Hipocalórica Para Adelgazar

Las dietas hipocalóricas son aquellas dietas en las cuales ingerimos menor cantidad de calorías que las que utilizamos durante todo el día. Esta reducción calórica se consigue limitando la ingesta de alimentos de gran densidad calórica, según la tasa de metabolismo basal de cada persona, para producir un balance calórico negativo consumiendo calorías del tejido adiposo, perdiendo peso y reduciendo volumen. Los menús de este tipo de dieta están constituidos por alimentos bajos en calorías como vegetales, frutas, proteínas y grasas, sin eliminar ningún tipo de nutriente, pero sí restringiéndolos a la cantidad mínima necesaria con el objetivo de comer bien, sano y equilibrado. No existe una dieta hipocalórica fija, ya que debe ser personalizada según edad, altura, sexo y actividad diaria, se debe acudir a un especialista que nos realice un plan de alimentación adaptado a nuestros objetivos. Al iniciar de forma planificada un déficit calórico, lo que se pretende es aportar una cantidad insuficiente de energía para el organismo, con el objetivo de permitir una correcta actividad funcional y que el sistema de control de equilibrio energético detecte ese déficit de energía y actúe empleando las reservas de glucógeno, grasas y, por último, de proteínas. Se reduce el gasto energético y la termogénesis inducida por la dieta, con la consecuente disminución de la actividad física, lo que implica una rebaja del gasto energético con enlentecimiento de todas las actividades metabólicas de manera progresiva, lo que conlleva a que, en algún momento de este régimen hipocalórico, la pérdida de peso sea cada vez menor. La duración de la dieta hipocalórica debe ser limitada en el tiempo, con un periodo de mantenimiento y recuperación relativa . No se aconseja su uso por tiempo indefinido, ya que el organismo puede adaptarse a funcionar con baja entrada de energías y ocasionar un enlentecimiento del metabolismo con gran dificultad para pérdidas posteriores de peso. Los objetivos de este tipo de alimentación son: Disminuir el consumo calórico, pero manteniendo los nutrientes necesarios. Para ello, se deben consumir los alimentos en proporciones y cantidades adecuadas. Modificar definitivamente los hábitos alimenticios para garantizar el mantenimiento del peso conseguido, para que, al dejar de consumir la dieta hipocalórica, el consumo de calorías habitual no produzca un incremento en el peso. Con el fin de lograr estos objetivos, debemos apoyarnos en una correcta hidratación, entre 1,5 a 2 litros de agua al día, y la realización de actividad física que facilite el gasto de energía y contribuya a mantener la masa muscular. Valores nutricionales para una buena dieta hipocalórica Este tipo de dieta restrictiva en calorías debe tener una buena distribución en carbohidratos, proteínas y grasas, así como de micronutrientes (vitaminas y minerales) para evitar desnutrición. La dieta hipocalórica debe tener en promedio los siguientes valores: Hidratos de carbono: 45 – 55%, fundamentalmente complejos, como cereales, legumbres, patatas, batatas y arroz. Proteínas: 15 – 25%, repartidas en pescado y carnes magras. Grasas: 25 – 35%, repartidas 10% de origen animal, 10% poliinsaturadas y 10% aceites monoinsaturados. Fibra: 20 – 40 gramos. Para realizar este tipo de dieta, el especialista debe crear un déficit calórico comprendido entre 500 a 1000 cal/día, sobre la estimación del gasto energético total , sin alterar de forma significativa la distribución de los macro y micronutrientes recomendados para la población general. Adaptándose a las características clínicas y preferencias de cada paciente e incorporando recomendaciones sobre el control del tamaño de las raciones, disminución de la ingesta de alimentos de elevada densidad energética y distribución de los alimentos durante el día, con el fin de facilitar la adherencia a este plan a largo plazo. Es importante disminuir o eliminar el consumo de alimentos procesados, aumentar el consumo de frutas y verduras y cocinar los platos preferiblemente asados, hervidos o a la parrilla.  EJEMPLOS DE DIETAS HIPOCALÓRICAS DIETA HIPOCALÓRICA 1500 CALORÍAS/DÍA Desayuno: 2 rebanadas de pan integral + queso fresco + naranja 200 ml leche desnatada Merienda : Infusión sin azúcar + puñado de frutos secos + yogur desnatado Comida: 150 gr de carne o pescado al horno + 250 verduras variadas al vapor aliñadas con aceite de oliva virgen extra + 50 gramos arroz integral + fruta al gusto Merienda: Manzana + café Cena: 1 huevo con taquitos de jamón + puré de calabacín con aceite de oliva virgen extra + yogur desnatado y fruta Ejemplos de dietas hipocalóricas Desayuno: 1 tostada de pan integral con dos huevos revueltos, leche desnatada, infusión de té rojo, manzana y agua. Merienda : una cucharada de frutos secos. Mezcla de almendras, nueces, castañas, anacardos, etc. y un yogur desnatado. Comida: Sopa de fideos, ensalada de lechuga, pepino, tomate y una cucharada de aceite de oliva. Agua. Merienda: 1 plátano. Cena: Crema de calabaza sin mantequilla, pechuga a la plancha y agua.
¿Qué Hay que Comer en una Dieta Blanda?
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¿Qué Hay que Comer en una Dieta Blanda?

La dieta blanda es un régimen alimentario y terapéutico de fácil seguimiento que contiene alimentos fáciles de digerir y masticar, no incluye grasas ni condimentos o alimentos que estimulan la producción de jugos gástricos y puedan irritar la mucosa gastrointestinal . Este tipo de alimentación puede variar según sea la enfermedad de cada paciente, y puede tener diferentes consistencias dependiendo de si el paciente presenta dificultad para tragar, o más bien, que favorezcan la consistencia de las heces si presenta diarrea. Este tipo de dieta puede utilizarse como tratamiento para una gastroenteritis con diarrea y vómitos, recuperación de una cirugía gastrointestinal, pacientes con enfermedades como colitis, gastritis y úlceras en el aparato digestivo, enfermedades neurodegenerativas que se acompañan con trastornos de deglución y masticación, enfermedades hepáticas – renales y pacientes con cáncer que son sometidos a radio y quimioterapia. La dieta blanda puede dividirse en tres tipos: Dieta blanda astringente : útil en la resolución de problemas digestivos como gastroenteritis, diarreas y vómitos. Dieta blanda no astringente : útil en la resolución de enfermedades relacionadas con la boca, encías y dientes. Dieta blanda para patologías gástricas : útil como prevención y tratamiento de los síntomas gástricos. Los principios generales de este tipo de alimentación son los siguientes:   Este tipo de alimentación puede mantenerse de dos a tres días para después, poco a poco, ir introduciendo alimentos hacia una dieta normal; existen casos, sobre todo, en enfermedades neurodegenerativas, en los que la dieta blanda lidera en últimas etapas de la vida.   Las comidas se realizan frecuentemente y en poca cantidad.   Se debe tener especial cuidado con la hidratación del paciente fuera de las comidas.   A pesar de ser estricta en cuanto a los alimentos, debe ser variada.   Eliminar de la dieta aquellos alimentos ricos en fibra que aumenten el volumen de las heces.   Los alimentos deben consumirse preferiblemente temperatura ambiente.   Eliminar frituras, embutidos y, en general, alimentos muy condimentados que irriten la mucosa.   Eliminar la lactosa, ya que promueve la digestión prolongada.   En la medida de lo posible, introducir nuevos alimentos de menor a mayor consistencia.   Masticar bien y reposar después de las comidas para evitar flatulencias.   Deben emplearse formas sencillas de preparación de los alimentos como cocción, asado, hervido o a la parrilla.   Mientras dure la dieta, no se debe realizar ejercicio físico fuerte.   No se deben consumir bebidas gaseosas, café, licor o tabaco. Es importante entender que esta dieta no es para perder peso, solo pretende ayudar a facilitar la digestión por medio de alimentos aptos, tanto en la población adulta como en la infantil. Alimentos que se incluyen y los que se excluyen ? Entre los alimentos permitidos encontramos los siguientes: CEREALES/PAN: no deben ser cereales o pan integral, deben ser féculas hechas puré como la batata o patata. Si se va a tomar pan, hay que tratar de que el mismo sea lo más blando posible y sin corteza. También se puede servir arroz blanco cocido, pasta y galletas tipo María. CARNES Y PESCADO: deben ser carnes suaves como pollo, pavo o conejo cocinados al vapor o hervidos; y tratar de evitar en la medida de lo posible las carnes rojas. En relación al pescado, preferiblemente se tomará pescado blanco y se evitarán los azules, mariscos, conservas y ahumados. HUEVOS: se pueden tomar pasados por agua, escalfados, en tortilla o huevos duros. FRUTAS Y VERDURAS: se pueden ingerir todas las frutas a excepción de aquellas ricas en fibra como la ciruela. Las frutas más ampliamente recomendadas son la manzana en compota, puré o asadas y el plátano. Los vegetales se evitarán crudos y aquellos que son formadores de gases como coliflor, brócoli, cebolla y tomate. LEGUMBRES: no se ingieren enteras ni en guisos complicados, deben tomarse en pequeñas porciones en forma de puré y eliminando la piel. GRASAS: preferiblemente utilizar aceite de oliva que es bien tolerado. LÁCTEOS: idealmente, leches y yogures desnatados sin azúcar y queso fresco. SOPAS: muy beneficiosas las sopas de pollo o pescado con fideos o arroz, también las cremas de verduras con pollo o pescado. POSTRES: flanes, gelatinas y yogures son las bases de los postres de la dieta blanda. BEBIDAS: agua e infusiones que no contengan xantinas. ? Entre los alimentos que debemos evitar nos encontramos los siguientes:   Cereales enteros   Bebidas gaseosas   Cafeína   Picantes o condimentados   Frituras y grasas procesadas   Cafeína   Alcohol   Bollería y productos refinados   Productos integrales   Cítricos   Salsas   Tomate   Pescado azules y mariscos   Jamón ahumado    Chocolate   Encurtidos   Alimentos azucarados   Vinagre   Tabaco   Lácteos y sus derivados completos   Embutidos en general   Quesos muy madurados   Verduras como brócoli, coliflor, acelgas, espinacas, coles, cebollas, repollo.
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