Entrar
  1. Savia
  2. Contenidos de salud
  3. Artículos Especializados

Artículos Especializados

Alimentos para limpiar el hígado
Artículo especializado

Alimentos para limpiar el hígado

El hígado es un órgano vital que cuenta con un papel destacable en la actividad metabólica del organismo. Está implicado en la metabolización de varias hormonas, ayuda a extraer energía de los alimentos ingeridos, sintetiza la bilis, almacena energía (en forma de glucógeno), y elimina sustancias tóxicas (provenientes del alcohol, del ambiente, de ciertos medicamentos e incluso de la comida). Unos malos hábitos alimentarios pueden sobrecargar las funciones del hígado promoviendo la acumulación de grasa ( esteatosis hepática o hígado graso). En muchos casos suele ser un proceso asintomático o con síntomas que pueden ser difíciles de asociar con este órgano (migrañas, dolor abdominal, digestiones pesadas, etc.). Por esa razón, es una enfermedad que puede pasar desapercibida y evolucionar gravemente. Nuestro organismo cuenta con mecanismos de detoxificación en los que participa el propio hígado. Sin embargo, un estilo de vida poco saludable puede influir negativamente en las funciones hepáticas. Veamos qué hábitos saludables podemos adoptar para evitarlo. En Savia ponemos a tu disposición los mejores especialistas en Aparato Digestivo . ¿Cómo limpiar el hígado? Para cuidar de nuestro hígado, es imprescindible tener en cuenta varios factores, incluyendo: La nutrición . Seguir una alimentación saludable rica en alimentos de origen vegetal e integrales de forma general y, cada cierto tiempo, hacer una dieta depurativa . Esta ayudará a eliminar toxinas e impurezas acumuladas en el organismo dando un respiro a nuestro hígado. Limitar el consumo de bebidas alcohólicas. El alcohol es el principal agresor del hígado ya que induce una sobrecarga del mismo y facilita la formación de depósitos de grasa. Consumir alcohol en exceso está relacionado con daño hepático. El consumo adecuado de líquidos como agua , infusiones y caldos vegetales. Esta simple recomendación facilita el funcionamiento de los riñones y la eliminación de sustancias con cierta toxicidad de la sangre. Además, previene el estreñimiento evitando que los restos de material fecal se acumulen en el intestino.  ¿Qué consumir para limpiar el hígado de forma natural? Ciertos alimentos favorecen la función hepática mejorando la digestión de los alimentos. Se trata de los alimentos coleréticos (aquellos que activan la producción de bilis) y de los alimentos colagogos. Éstos últimos, son los que estimulan el vaciamiento de la vesícula biliar, expulsando la bilis hacia el duodeno para hacer la digestión. En caso de tener cálculos en la vesícula biliar, no serían recomendables. Dentro de los alimentos recomendados para limpiar el hígado se encuentran: Cereales integrales . Aportan hidratos de carbono complejos y vitaminas del grupo B. Verduras y hortalizas . La alcachofa y el cardo son alimentos ricos en cinarina, una sustancia que estimula la producción de bilis, descongestiona el hígado y facilita su buen funcionamiento. Cuentan con acción diurética, colerética y colagoga. Las verduras ricas en sulfuranos y sulfurafanos como la cebolla, los rábanos y todas las verduras de la familia de las crucíferas (coliflor, brócoli, col, etc.) también estimulan las funciones hepáticas. Todos aquellos alimentos que sean beneficiosos para la microbiota intestinal también ayudarán a mejorar la salud del hígado. Principalmente alimentos con prebióticos (aquellos ricos en fibra o en almidón resistente) y probióticos como alimentos fermentados (yogur, chucrut, pan de masa madre, etc.). Contiene colina, factor vitamínico necesario para el metabolismo hepático y para evitar que la grasa se deposite en el hígado. Levadura de cerveza. Rica en vitaminas del grupo B. Aceite de oliva como fuente de grasa principal, evitando grasas animales de mala calidad. Nueces . Son una fuente de grasas saludable que otorgan beneficios cardiovasculares y ayudan a regular el colesterol, lo cual también se relaciona con la salud del hígado. Especias como la cúrcuma y algunas plantas como el cardo mariano pueden ayudar en el proceso de limpieza de este órgano. Café . Es rico en polifenoles, diterpenos, ácido cafeico, kahweol y cafestol, que protegen contra tóxicos como el alcohol. Tiene un efecto potenciador de las enzimas detoxificadoras presentes en el hígado. En cambio, es imprescindible minimizar la ingesta de alimentos fritos, azúcares refinados, refrescos, bebidas alcohólicas y productos ultra procesados. Así como evitar el sedentarismo y el tabaco. Otra buena estrategia para limpiar el hígado de forma natural es realizar ayuno intermitente . Esta práctica consiste en no comer durante un rango de horas al día. Es algo que ya hacemos de manera no intencionada durante la noche, pero se han observado ciertos beneficios cuando se alarga este ayuno nocturno hasta 12, 14 e incluso 16 horas. Realizar ayuno intermitente reduce los marcadores de inflamación y los triglicéridos en sangre. También, mejora la sensibilidad a la insulina, aumenta el metabolismo y promueve un proceso llamado autofagia que consiste en la renovación celular evitando que se acumulen productos de deshecho. Al iniciarse en la realización de esta práctica, es recomendable hacerlo bajo la supervisión de un profesional. Este podrá asesorar de manera individualizada y ayudar a evitar efectos indeseados. ¿Qué fruta es buena para limpiar el hígado? Las frutas son un grupo alimentario con un poder protector para la salud. Aportan agua, azúcares de fácil asimilación, fibra y una gran variedad de vitaminas y minerales. El consumo de 3 o más raciones de fruta al día representa la ingesta óptima con la que podemos beneficiarnos de sus propiedades. Para limpiar el hígado es bueno consumir todo tipo de frutas, especialmente: Manzanas y los cítricos como la naranja o el limón, gracias a su efecto colagogo, facilitan el vaciamiento de la bilis y la descongestión del hígado. La uva tiene efecto colerético estimulando la producción de bilis. Las ciruelas son bajas en sodio, grasas y proteínas. Su consumo evita el estreñimiento y favorece eliminación de desechos orgánicos. Las cerezas, como otros frutos rojos, y la granada son recomendables por su alta capacidad antioxidante y depurativa. Es bien sabido que la nutrición es uno de los pilares fundamentales para gozar de una buena salud general y también hepática.
Leucocitos en orina: valores y significado
Artículo especializado

Leucocitos en orina: valores y significado

El análisis de orina es una de las pruebas más solicitadas dentro del laboratorio de análisis clínicos e incluye el análisis físico, químico y microscópico de la orina. Dentro de las características físicas encontramos las siguientes: Volumen de orina . Entre 600 y 2.000 ml al día. Este amplio rango se puede ver influenciado por muchos factores como la ingesta de agua o condiciones como la diarrea y los vómitos. Color . Normalmente, la orina es de color amarillo claro, aunque este puede variar en función de la ingesta de agua nuevamente, o por diferentes alteraciones. Transparencia . La orina normal es limpia y clara. Con respecto a las características físicas y químicas, se suelen estudiar el pH, los niveles de azúcar, la presencia de nitritos y proteínas, entre otros parámetros. Por último, en el estudio microscópico de la orina, donde además del estudio de otras células y bacterias, se estudia la presencia de leucocitos. Dentro de los valores del análisis de orina , la presencia de leucocitos altos en orina o leucocituria no determina, de entrada, un problema grave. No obstante, siempre es importante correlacionar los resultados analíticos con la sintomatología para poder diagnosticar una posible infección de orina . ¿Qué significan los leucocitos en la orina? Su importancia depende del  número de leucocitos y de los síntomas que presente el paciente. Los síntomas que se suelen asociar a infecciones pueden incluir quemazón al orinar, ganas de orinas con mucha frecuencia, color turbio y mal olor de la orina, dolor, debilidad y fiebre. Puede darse la presencia de leucocitos sin bacterias, teniendo que descartar otras causas infecciosas, aunque esta condición no suele ser frecuente. Infecciones más comunes Las infecciones más habituales del tracto urinario que pueden cursar con niveles elevados de leucocitos y normalmente con la presencia de bacterias y nitritos en orina incluyen: Se caracteriza por la presencia de bacterias en la orina. La frecuencia a lo largo de un año llega a ser de hasta un 25% en las mujeres. Los síntomas son súbitos e intensos, caracterizándose por la presencia de dolor al orinar o disuria, necesidad de orinar frecuentemente y urgencia miccional. Es más frecuente en mujeres y no siempre requiere tratamiento La pielonefritis es un cuadro infeccioso grave que constituye la forma más seria de infección del tracto urinario. Se trata de una infección que afecta al riñón y al sistema que conecta el riñón con la vejiga. Se manifiesta con dolor y micciones frecuentes que se acompañan de fiebre alta, escalofríos, taquicardia y vómitos. Se caracteriza por la presencia de secreciones vaginales, dolor ante la penetración, picor vulvar y dolor al orinar. En el sedimento de la orina se detecta la presencia bacteriana. Suele ser consecuencia de infecciones producidas por bacterias u hongos. Constituye la infección urinaria más frecuente en el varón joven y de mediana edad. La prostatitis se suele presentar de forma aguda y se caracteriza por la presencia de dolor, micciones frecuentes, fiebre y escalofríos. ¿Qué cantidad de leucocitos es normal en la orina? Los valores normales de leucocitos en orina se sitúan en menos de 5 células por campo o 10.000 células por mL. Los valores superiores son calificados de leucocituria o piuria. Para la detección de valores elevados de leucocitos el análisis de orina permite tanto identificar como cuantificar su presencia, además de detectar enfermedades renales y otras patologías que pueden dejar su huella en diferentes parámetros de la orina. El análisis de orina o uroanálisis incluye diversas pruebas, entre las que se encuentran: La prueba de la esterasa leucocitaria . Se trata de un método cualitativo que detecta leucocitos en orina. Consiste en la introducción de una tira reactiva que cambia a color violeta ante la presencia de leucocitos, poniendo tras la pista de una infección urinaria. Sedimento urinario . En él se buscan elementos anormales que ayuden al diagnóstico de determinadas enfermedades. Entre otros, se investiga la presencia de células (incluyendo leucocitos) o de microorganismos. Urocultivo . Consiste en incubar la orina en medios de crecimiento bacteriano específicos para identificar el posible responsable de la infección. ¿Qué hacer en caso de ‘leucocitos positivos’? Cuando la prueba de orina da positivo en leucocitos es necesario identificar la causa que provoca la leucocituria. En el caso de infecciones del tracto urinario, estas pueden ser: No complicadas . Tiene lugar en mujeres sanas no gestantes. No requiere tratamiento. Complicadas . Ocurren en pacientes que presentan alguna de las condiciones que determinan un mayor riesgo de evolución desfavorable (mujeres gestantes, hombres, pacientes con inmunosupresión, insuficiencia renal, trasplante renal, etc.). Siempre requieren tratamiento. Recurrente . Cuando tienen una frecuencia de 3 veces al año o 2 veces en los últimos 6 meses. En este caso es necesario el estudio por parte de un especialista. Urosepsis . Se produce una disfunción orgánica que pone en riesgo la vida del paciente debido a una infección urinaria. Requiere de asistencia médica urgente. Las infecciones urinarias pueden estar causadas por una gran variedad de patógenos. En general, se suele aislar un único patógeno causante. La bacteria más frecuentemente aislada es la Escherichia coli . Para el tratamiento de las infecciones del tracto urinario será necesaria la administración de los antibióticos adecuados, teniendo en cuenta las resistencias de cada microorganismo. Con el antibiograma se mide la sensibilidad y resistencia de las bacterias causantes de la infección a los antibióticos disponibles para elegir los más efectivos y optimizar el tratamiento.
El fotoenvejecimiento y sus signos
Artículo especializado

El fotoenvejecimiento y sus signos

Además del envejecimiento cronológico normal, la piel puede sufrir algún grado de fotoenvejecimiento causado por la radiación solar. ¿Qué es el fotoenvejecimiento? El fotoenvejecimiento es el deterioro de las estructuras de la piel causado por las radiaciones solares. La exposición prolongada y habitual a los rayos del sol puede causar el deterioro del colágeno, la elastina y otros componentes que dan estructura a la piel. Las radiaciones que pueden causar fotoenvejecimiento en la piel incluyen tanto la radiación ultravioleta, como la infrarroja e, incluso, la luz visible: Radiación ultravioleta. Es la principal responsable del fotoenvejecimiento. Está compuesta, principalmente por rayos ultravioleta (UV) A y B. Los rayos UVA penetran en las capas más profundas de la piel, provocando el daño de las fibras de colágeno y elastina. Por otro lado, la radiación UVB incide en las primeras capas, causando quemaduras cutáneas y siendo responsable del mayor número de cánceres de piel. Radiación infrarroja. Es el tipo de radiación solar que penetra en la piel de manera más profunda. Puede dañar el ADN celular y dar origen a lesiones precancerosas. Radiación visible. Es el tipo de radiación que nuestros ojos pueden ver. En concreto la luz azul puede afectar a la piel y contribuir al fotoenvejecimiento, debilitando su barrera protectora y provocando la aparición de manchas. ¿Cuáles son los signos de fotoenvejecimiento? Con el paso del tiempo, la piel pierde su capacidad de reparar las lesiones que sufre a causa de las radiaciones solares, por lo que el fotoenvejecimiento puede llegar a ser irreversible. Arrugas, flacidez, sequedad y manchas son las principales y más evidentes consecuencias del fotoenvejecimiento. Además, la piel puede sufrir efectos más perjudiciales como quemaduras solares y cáncer de piel si no se llevan a cabo las medidas preventivas adecuadas. Los signos del fotoenvejecimeinto se hacen más visibles en las zonas del cuerpo más expuestas al sol. De este modo, el fotoenvejecimiento facial, del cuello, el escote, el cuero cabelludo y los brazos son los más habituales. Los signos más comunes incluyen: Xerosis , sequedad y aspereza al tacto. Pérdida de elasticidad . Flacidez cutánea, la piel se descuelga. Arrugas , surcos y líneas profundas en la piel. Manchas y pigmentación irregular. Cloasma o melasma . Se trata de manchas por hiperpigmentación de melanina en la epidermis y la dermis que aparecen en la zona del rostro, principalmente en la frente, las mejillas y el labio superior. Se pueden prevenir limitando la exposición al sol y controlando los factores hormonales desencadenantes. Elastosis o surcos profundos de la piel. Queratosis actínica . Formación de lesiones descamativas y costras que pueden determinar un riesgo aumentado de cáncer de piel. Púrpura senil o de Bateman. Manchas de color púrpura o rosado que aparecen en las zonas de la piel expuesta por extravasación de sangre de los capilares cuyas paredes están debilitadas. Enfermedad de Favre-Racouchot . La exposición al sol crónica puede generar la aparición de comedones y quistes foliculares en la zona de la cara próxima a los ojos. Cómo evitar el fotoenvejecimiento Para combatir el fotoenvejecimiento la mejor estrategia es la prevención. Dado que las lesiones producidas por la radiación solar son acumulativas, es importante establecer medidas de prevención desde la infancia. La reducción de la exposición al sol y una protección eficaz de la piel son elementos fundamentales para minimizar los efectos del fotoenvejecimiento. De este modo, reducir el tiempo de exposición al sol, la utilización de barreras físicas ?incluyendo prendas de vestir, sombreros y gafas de sol? y el uso frecuente de protectores solares con un elevado factor de protección son las acciones más sencillas y útiles contra el fotoenvejecimiento. Esto es todavía más importante en el caso de fototipos de piel con mayor riesgo (pieles claras), horas y días con una mayor radiación ultravioleta y una exposición al sol en altitudes elevadas, entre otros factores. Tratamientos contra el fotoenvejecimiento Como se ha dicho, el fotoenvejecimiento es acumulativo e irreversible. Sin embargo, existen tratamientos dirigidos a reducir algunos signos del envejecimiento de la piel que pueden resultar útiles. Entre ellos se encuentran el peeling químico, la aplicación de tratamientos con láser y la terapia lumínica de baja intensidad. También puede ser positiva la infiltración de ácido hialurónico u otras sustancias estimuladoras de la formación de colágeno o el uso de cremas con agentes despigmentantes, antioxidantes y con principios activos como el retinol y el ácido hialurónico. Estas pueden contribuir a mejorar la consistencia y apariencia de la piel. No hay que olvidar la utilización de un filtro solar adecuado y que puede además aportar a la piel antioxidantes y enzimas que eviten los efectos nocivos de la radiación ultravioleta sobre el ADN de las células. En algunas ocasiones además puede estar indicado añadir al tratamiento antioxidantes por vía oral, sustancias que reparan el ADN nuclear dañado por la radiación ultravioleta y sustancias que eliminan las células ya dañadas para evitar que evolucionen hacia la malignización. Estas sustancias incluyen el polypodium leucotomus, la espermidina y la pirroloquinolina quinona. En la mayoría de los casos una combinación de tratamientos nos darán los mejores resultados para obtener una piel más sana y bella. En caso de historia familiar con melanoma u otro cáncer de piel, o cuando aparecen lesiones cutáneas nuevas con sospecha de que puedan ser precancerosas, es importante consultar siempre con el dermatólogo para que pueda realizar un diagnóstico temprano y establezca un tratamiento que evite de forma efectiva su progresión. Los tratamientos y los controles de la evolución del fotoenvejecimiento deben realizarse por el dermatólogo.
Anquiloglosia: ¿Qué es?
Artículo especializado

Anquiloglosia: ¿Qué es?

La anquiloglosia se produce por causa de un frenillo lingual anormalmente corto y poco elástico que restringe los movimientos de la lengua, haciendo que su funcionalidad quede mermada. Se trata de una anomalía congénita. La anquiloglosia aparece en un número de recién nacidos que se sitúa entre el 4 y el 10% y suele ser más frecuente en niños que en niñas. Aunque normalmente supone un hallazgo aislado, en ocasiones puede asociarse a diferentes síndromes y anomalías craneofaciales. Consecuencias de la anquiloglosia Además de posibles problemas para que el bebé lleve a cabo una lactancia materna con normalidad por problemas de succión y agarre, la anquiloglosia también puede dar lugar en el futuro a problemas de articulación en el lenguaje. De este modo, se pueden producir trastornos de los sonidos del habla, como por ejemplo rotacismos, lo cual significa que el niño no pronunciará correctamente el fonema /r/, así como dificultad para realizar fonemas como /t/, /d/, /z/, /s/, /ch/, /n/, /ñ/ /l/, entre otros. Además de problemas en la succión y en la articulación de los sonidos del habla, la persona también puede desarrollar problemas para realizar una deglución de forma segura, lo que daría como consecuencia que se produzca disfagia, es decir, que se produzcan aspiraciones o penetraciones hacia los pulmones dando como consecuencia infecciones del tracto respiratorio. Finalmente, al no poder mover la lengua con normalidad se pueden producir problemas bucales que pueden dar lugar a trastornos relacionados con la higiene oral y dificultad a la hora de desempeñar determinadas funciones que se llevan a cabo con la boca como tocar un instrumento de viento, besar, lamer un helado, etc. ¿Cómo diagnosticar la anquiloglosia? El diagnóstico de la anquiloglosia suele ser clínico, según la apariencia y la función de la lengua. Se debe valorar tanto a nivel anatómico como de funcionamiento, pues no todos los frenillos son causantes de problemas. Esto dependerá de si son flexibles, de su punto de inserción, de si están formados de tejido fibroso o blando y de si son largos o cortos. A pesar de todo, el examen físico no permite predecir de forma inequívoca los casos que podrían desarrollar trastornos en el habla o la alimentación. En cuanto al tratamiento, la frenectomía sería la técnica quirúrgica de elección, con escasos efectos secundarios y con una mejoría inmediata en las molestias que experimenta la madre a la hora de dar el pecho, si bien es cierto que, si la operación se posterga mucho tiempo desde el nacimiento, el bebé necesitará una reeducación logopédica para poder succionar y amamantar con la posición lingual correcta. ¿Cuándo se hace una frenectomía? La frenectomía consiste en la incisión y recolocación de la adherencia del frenillo lingual. Cuando la indicación es la correcta, el tratamiento quirúrgico se muestra eficaz. De este modo, si se ha determinado correctamente que el frenillo lingual es la causa, por ejemplo, de las dificultades con la lactancia, tras la cirugía el dolor de las madres disminuye y aumenta la cantidad de leche que se produce. Para valorar el grado de significación de la anquiloglosia en recién nacidos con dificultades en la lactancia y decidir sobre el tratamiento se suele utilizar la escala Hazelbaker (Assessment Tool for Lingual Frenulum Function [HATLFF]). Esta prueba valora cinco aspectos anatómicos y siete funcionales. Por un lado, valora la apariencia del frenillo (incluye 5 ítems); y por otro la funcionalidad (con 7 ítems). Se puntúa de 0 a 2 en cada uno de los ítems. Cuando la puntuación en la parte de funcionalidad es inferior o igual a 11 o la puntuación sobre la apariencia es inferior o igual a 8, junto con un manejo fallido de la lactancia se considera anquiloglosia significativa . Los casos de anquiloglosia significativa serán candidatos a intervención quirúrgica. Ante puntuaciones dispares en ambas medidas prevalecerá la puntuación de la funcionalidad frente a la apariencia. En savia ponemos a tu disposición los mejores especialistas en Cirugía Oral y Maxilofacial . ¿Qué es la anquiloglosia en bebés? La anquiloglosia suele diagnosticarse en bebés ya que se trata de una anomalía congénita en la estructura lingual que suele dar problemas para llevar a cabo una lactancia materna correcta. La limitación de la movilidad lingual en neonatos puede llegar a ocasionar problemas en la lactancia, como ya se ha mencionado anteriormente, entre ellos: dolor-grietas-mastitis en la madre, mal progreso de peso del recién nacido y duración excesivamente larga de las tomas. El frenillo lingual del bebé ancla la lengua a la base y restringe su movimiento. Cuando se interviene quirúrgicamente se libera la lengua que puede adoptar un mayor rango de movimientos, especialmente en una fase precoz. Por eso se recomienda llevar a cabo la frenectomía antes de los 6 meses. Tras la intervención hay que realizar ejercicios de rehabilitación logopédica con el fin de que no se vuelva a formar el frenillo y para ejercitar los músculos de la lengua que estaban atrofiados antes de la intervención. Anquiloglosia: enfoque multidisciplinar Es importante señalar la relevancia del abordaje multidisciplinar de las alteraciones del frenillo lingual. De este modo, se recomienda que la intervención quirúrgica ?si es pertinente? se acompañe de una evaluación logopédica exhaustiva de la anatomía y funcionalidad lingual antes y después de la intervención quirúrgica, junto con una adecuada rehabilitación de la motricidad orofacial y un plan de intervención del habla individualizado para cada paciente, ya sea niño, adolescente o adulto.
Sedentarismo: un estilo de vida perjudicial
Artículo especializado

Sedentarismo: un estilo de vida perjudicial

La prevalencia del sedentarismo en Europa y España es muy elevada, alcanzándose cifras cercanas al 60% de la población adulta en nuestro país. Frente a esta situación, la simple realización de media hora diaria de actividad física moderada es suficiente para mejorar la salud, aumentar el bienestar psicológico y disminuir el riesgo de enfermedad. Entre las patologías que se verían disminuidas se cuentan la diabetes, la obesidad, las enfermedades cardiovasculares y diversos tipos de cáncer como el colorrectal y el cáncer de mama. Un estilo de vida activo también determinaría beneficios sobre el sistema locomotor, fortaleciendo la estructura de los huesos, el funcionamiento muscular y de las articulaciones, por lo que nos permite mantener una capacidad funcional mejor durante más tiempo. ¿Qué es el sedentarismo? A pesar de que no existe una definición única de sedentarismo, este se puede definir como la ausencia de actividad física practicada de forma regular. De este modo, los periodos sedentarios serían aquellos en los que se llevan a cabo actividades que consumen muy poca energía y que implican, por ejemplo, estar sentados a la hora de desplazarse, trabajar y al realizar actividades de ocio. Tipos de sedentarismo Sedentarismo y actividad física son términos contrapuestos. Desde el punto de vista del tiempo dedicado a realizar actividad física, se entiende por sedentaria a la persona que realiza menos de 30 minutos de actividad física moderada durante la mayoría de días de la semana. Desde el punto de vista del gasto energético , se puede definir como sedentarias a las personas que no realizan en 5 o más días una sesión de actividad física moderada, que no realizan 3 o más sesiones semanales de actividad física vigorosa durante al menos 20 minutos, o que no genera un gasto energético de, al menos, 720 kcal por semana (para una persona de 70 kg de peso) en una combinación de actividades vigorosas, moderadas o de caminata. Otra definición de sedentarismo contempla exclusivamente el tiempo que pasa un individuo sentado o recostado. Las consecuencias del sedentarismo Es bien conocido que la actividad física tiene muchos beneficios para la salud . Del mismo modo, se pueden obtener importantes beneficios reduciendo el sedentarismo. El estilo de vida sedentario forma parte de las 10 causas más importantes de mortalidad, morbilidad y discapacidad. Se trata del segundo factor de riesgo más importante para una mala salud, después del tabaquismo. El sedentarismo duplica el riesgo de enfermedad cardiovascular, de diabetes tipo 2 y de obesidad. También aumenta la posibilidad de sufrir hipertensión arterial, osteoporosis, artrosis, cáncer de mama y colon, entre otros. Parece que el número de horas sentado presenta una asociación con mayor riesgo de mortalidad, y que el mayor riesgo lo presentan los sujetos que simultáneamente realizan menos actividad física y adoptan una conducta sedentaria. Enfermedades del sedentarismo Cada vez son más numerosas las evidencias científicas que relacionan la práctica regular de ejercicio físico con la prevención y tratamiento de multitud de enfermedades. Una actividad física moderada de 30 minutos cada día es suficiente para mejorar la salud, aumentar el bienestar general y disminuir el riesgo de padecer diversas enfermedades crónicas como la diabetes, el sobrepeso y la obesidad. Además, la práctica regular de ejercicio físico, induce mejoras sustanciales sobre otras áreas de la salud como la calidad del sueño o las relaciones sexuales. Si la duración y la intensidad son mayores, se pueden obtener efectos beneficiosos adicionales. De igual modo, la actividad física también ha mostrado sus efectos beneficiosos en el caso de patologías cardiovasculares y algunos de sus factores de riesgo. En este sentido, los efectos de la actividad física sobre el sistema cardiovascular son casi inmediatos, con marcados beneficios sobre la hipertensión arterial o los niveles de lípidos en sangre como el colesterol o los triglicéridos. En algunos tipos de cáncer la actividad física regular ha mostrado ejercer un efecto protector disminuyendo el riesgo de forma significativa, como en el caso del cáncer colorrectal y el cáncer de mama. También existe una clara relación entre la práctica deportiva, la actividad física y diversos aspectos de la salud mental y el funcionamiento cerebral. El ejercicio puede reducir la depresión y su recurrencia, también reduce la ansiedad y mejora la reacción al estrés. Además, la actividad física se relaciona con la mejora de algunos aspectos del funcionamiento mental, como la memoria. Esto se debe, principalmente, a la liberación en el sistema nervioso una serie de sustancias químicas de efecto hormonal, conocidas como endorfinas. Las endorfinas ?de naturaleza opioide? crean en el organismo una sensación de felicidad y bienestar limitada en el tiempo. Además de las endorfinas, también suponen elementos positivos en el estado de ánimo la mejora de las condiciones físicas y la mayor disponibilidad de energía que determina el deporte. Finalmente, en cuanto a los beneficios sobre el sistema locomotor, principalmente implicado en el desempeño de la actividad física, se puede mejorar la salud de músculos y huesos previniendo o mejorando la artritis, sarcopenia (pérdida de masa muscular con la edad), osteoporosis y dolor de espalda. En definitiva, según señala la Organización Mundial de la Salud el aumento de la actividad física y la disminución del sedentarismo pueden determinar los siguientes beneficios para la salud: Reduce el riesgo de muerte prematura. Reduce el riesgo de muerte por enfermedad cardiaca o accidente cerebrovascular. Reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 o cáncer de colon. Contribuye a prevenir la hipertensión arterial, que afecta al 20% de la población adulta mundial. Contribuye a prevenir la aparición de la sarcopenia y la osteoporosis, disminuyendo significativamente el riesgo de sufrir una fractura de cadera. Disminuye el riesgo de padecer dolor lumbar y de espalda. Contribuye al bienestar psicológico, reduce el estrés, la ansiedad, la depresión, y los sentimientos de soledad. Ayuda a controlar el peso disminuyendo el riesgo de obesidad. Ayuda a desarrollar y mantener sanos los huesos, músculos y articulaciones. Ayuda a mantener las cualidades físicas de la persona proporcionando calidad de vida a los años. Comprueba tu estado de salud para la práctica deportiva con los mejores chequeos de salud .  Cómo evitar el sedentarismo La actividad física regular proporciona beneficios para la salud en cualquier ámbito. Sin embargo, aunque la prescripción de actividad física es de reconocida importancia tanto a nivel clínico como institucional, es escasamente utilizada más allá del mero consejo. En este sentido, algunas estimaciones señalan que la inversión para promover la actividad física multiplica por 3 el ahorro posterior en gastos sanitarios. Uno de los factores relacionados con la instauración de hábitos saludables y aumento de la actividad física es la personalización. Encontrar la actividad física acorde a las características de cada individuo es fundamental para el arraigo de esa nueva práctica. Es importante que, antes de iniciar o retomar la práctica deportiva, nos aseguremos de que el paciente no presenta ninguna patología que pueda agravarse con la actividad física mediante una adecuada revisión médico-deportiva y una valoración funcional completa. De esta manera podremos establecer los objetivos médicos y funcionales y, junto con las preferencias del paciente, diseñar el programa de ejercicio adecuado para cada persona. Para poder obtener todos los beneficios derivados de la práctica deportiva, especialmente si se trata de una práctica nueva, esta debe ser placentera y se debe comenzar de manera progresiva. De este modo, se evitarán lesiones y problemas de salud. Se debe elegir aquella actividad que se pueda realizar a largo plazo. Para ello son elementos esenciales la disponibilidad y que se trate de una actividad estimulante para la persona.
Ejercicios para mejorar la movilidad articular
Artículo especializado

Ejercicios para mejorar la movilidad articular

La elasticidad, flexibilidad y la movilidad, junto con un buen tono muscular, son elementos importantes dentro del estado de forma física y para la salud de nuestras articulaciones. El sedentarismo y la edad, junto con otros factores como las deformidades óseas, la debilidad muscular, el dolor y los problemas articulares,  pueden contribuir a su disminución. Cuando existen problemas articulares la realización de actividad física, adaptada a la patología que presente el paciente y que no sobrecargue las articulaciones, es imprescindible para mejorar su funcionamiento, preservar el estado de la articulación y aliviar el dolor, si existe. Este es el caso de actividades como caminar, elíptica, ir en bicicleta, la gimnasia acuática o la natación. El cuidado de las articulaciones, con la práctica de ejercicios de fortalecimiento, de bajo impacto sobre las mismas y estiramientos en rango de movimiento no doloroso, puede contribuir a la salud física y a una mejor movilidad articular, preservando la función y un buen estado, o frenando el desgaste de estructuras articulares tan importantes como los cartílagos. ¿Qué es la movilidad articular? La movilidad articular es la capacidad de movimiento de las articulaciones. Esta puede variar mucho de unos individuos a otros. La articulación es una estructura que se sitúa en la unión de dos huesos y que, normalmente, consta de una cápsula articular, ligamentos y cartílagos y se encuentra recubierta por una membrana sinovial que las nutre y protege. Por la edad, la pérdida de masa muscular, los traumatismos, el sedentarismo o diversas patologías, se pueden producir daños en las estructuras articulares, que perjudican la capacidad de movilidad de la articulación de forma parcial o total. La limitación funcional de la articulación, derivada de una pérdida importante de movilidad de la misma, recibe el nombre técnico de anquilosis . La movilidad normal de las articulaciones no tiene que producir dolor y debe ir asociada a una adecuada flexibilidad de los músculos, ligamentos, tendones y estructuras adyacentes a la articulación. Es importante que la capacidad de movimiento articular sea elevada para gozar de una buena salud física. Los ejercicios de movilidad articular son esenciales para asegurar la preparación de las diferentes estructuras y tejidos frente a la actividad física. Mejores ejercicios de movilidad articular La movilidad articular está relacionada con la flexibilidad, la elasticidad y la amplitud de movimiento. La práctica de ejercicio físico de manera regular determina un menor riesgo de perder movilidad. Previamente al desempeño de cualquier actividad física, es necesario llevar a cabo ejercicios de calentamiento. Estos tienen la finalidad de preparar a los diferentes tejidos para afrontar la mayor demanda fisiológica que se produce al realizar la actividad física. De este modo, se consigue una preparación y acondicionamiento de las diferentes estructuras, se retrasa la aparición de fatiga y se disminuye el riesgo de sufrir lesiones. Algunos ejercicios de movilidad articular pueden incluir: Cuello Flexionar y extender, suave y lentamente, el cuello con movimientos de cabeza hacia arriba y hacia abajo. De igual modo, mover el cuello haciendo rotar circularmente la cabeza, de forma muy suave y lenta, en uno y otro sentido. En personas que tengan antecedentes de problemas cervicales es conveniente realizar estos ejercicios muy suavemente y preferentemente sentados, para evitar que una mala ejecución de los ejercicios les produzca mareos. Hombros Manteniendo los brazos pegados al cuerpo, levantar los hombros y llevarlos hacia atrás y hacia adelante en un movimiento circular. Por otro lado, poner los brazos en cruz y hacer movimientos circulares alternativamente hacia adelante y hacia atrás. Brazos y muñecas Estirar los brazos y flexionar los codos llevando la mano hasta tocar la espalda. Mover las muñecas en círculos en uno y otro sentido. Por otro lado, flexionar las muñecas llevando las manos hacia arriba y abajo. Piernas, rodillas y tobillos Apoyados en el respaldo de una silla, elevar alternativamente las piernas hacia adelante y recorrer un semicírculo hacia atrás. Sentados en una silla hacer rotar alternativamente los tobillos en ambos sentidos. Doblar la rodilla, sujetando el pie con la mano por detrás de la pierna. Columna y caderas Situarse a cuatro patas y, alternativamente, arquear la espalda hacia arriba y hacia abajo. Tumbados boca abajo, dejar en contacto el vientre con el suelo y arquear la espalda, estirando las piernas y la parte superior del tronco hacia arriba. Hay que señalar que los ejercicios de movilidad articular no deben contemplarse de manera aislada, sino que deben ir acompañados de ejercicios de fuerza y resistencia. Por otro lado, una parte esencial de los ejercicios y estiramientos radica en su ejecución, ya se trate de estiramientos estáticos o dinámicos . Movilidad articular en adultos mayores Es especialmente importante que las personas mayores realicen actividad física de forma regular, incluyendo ejercicios de movilidad articular, aeróbicos y de fuerza. Estos deben estar siempre adaptados individualmente, por un profesional, a las características funcionales y patológicas de cada sujeto. En cuanto a la movilidad articular, se deberá prestar especial atención a situaciones y patologías como la inflamación, el desgaste o el dolor en las articulaciones. Tobillos Sentados en una silla con los pies descalzos y reclinados hacia atrás, deslizar las piernas rectas hacia adelante. A continuación, doblar el pie intentando acercar los dedos lo máximo posible a la espinilla y después alejarlos. Por otro lado, rotar el tobillo en un sentido y en otro, describiendo circunferencias completas. Realizar los ejercicios primero con el pie derecho y después con el izquierdo. Muñecas Colocar las manos juntas como en la posición de rezar. Elevar los codos hacia afuera hasta que los brazos queden paralelos al suelo sin separar las manos. Permanecer en esta postura 30 segundos. Hombros Tumbarse boca arriba con la cabeza apoyada en un cojín. Mantener los hombros pegados al suelo y estirar los brazos con los codos doblados y girarlos hacia detrás y adelante. Repetir 5 o 10 veces. Movilidad de cadera Tumbarse boca arriba con las rodillas dobladas juntas y los pies con la planta en el suelo. Con los hombros pegados al suelo y los brazos en cruz, bajar las rodillas lentamente hacia uno y otro lado, alternativamente, permaneciendo abajo unos segundos en cada lado. Repetir de 5 a 10 veces. Rodillas Sentados en una silla, extender la pierna lentamente hasta que esta quede recta y mantenerla en esta posición unos segundos. Seguidamente, descender lo más lento posible, hasta la posición inicial. Repetir con la otra pierna. Hacer 10 repeticiones con cada pierna. En todos estos ejercicios, es importante tener en cuenta que deben realizarse sin dolor (cierto grado de tensión es necesario, pero no deben de producir dolor). No obstante, si un ejercicio nos produce dolor, la solución no es dejar de realizarlo, lo debemos modificar, realizando el ejercicio sólo en el rango de movimiento que no produzca dolor. La supervisión de estos ejercicios, por un profesional de la fisioterapia, en caso de existir patología, o de las ciencias de la actividad física y el deporte, siempre es muy aconsejable, pues nos ayudarán a individualizar los ejercicios y a progresar, de forma adecuada, en la programación de las cargas.
Tipos de disfonía
Artículo especializado

Tipos de disfonía

La disfonía o alteración de la voz es una afección muy común que afecta a casi un tercio de la población en algún momento de su vida. En ocasiones, para definir la disfonía se utiliza el término coloquial “ronquera”. Sin embargo, la disfonía requiere la evaluación y diagnóstico de un especialista. ¿Qué es la disfonía y qué tipos existen? La disfonía es un trastorno en el que se produce una afectación de la voz y el habla. Pueden verse modificados negativamente varios de los aspectos que configuran la voz, como el tono, el volumen o el esfuerzo vocal. De este modo, la disfonía produce un perjuicio en la comunicación y tiene una repercusión negativa en la calidad de vida, puesto que afecta a nivel personal, social y profesional. En la mayoría de los casos, una persona que padece disfonía presenta cierto grado de ronquera, así como una dificultad manifiesta para emitir sonidos agudos y modular la voz. La disfonía puede afectar a personas de ambos sexos y todas las edades, si bien presenta una mayor prevalencia en mujeres. Además, de en profesores, personas mayores y otras personas con exigencias vocales intensas. En la disfonía infantil se pueden ver dificultadas de forma significativa las habilidades de comunicación del niño, lo que conllevará problemas de aprendizaje e inadaptación en el ámbito escolar y social. La disfonía muestra una serie de síntomas característicos, incluyendo: Alteraciones de la voz. Sensación de sequedad en la garganta. Tensión en el cuello. Voz entrecortada. Sensación de falta de aire. Pérdida de voz esporádica. Fatiga al hablar. En Savia ponemos a tu disposición los mejores especialistas en logopedia y foniatría . Tipos de disfonía Además de la diferenciación por edad, se pueden encontrar diferentes tipos de disfonías en función de sus causas y características principales: disfonía aguda, crónica, orgánica, funcional, espasmódica y psicógena, fundamentalmente. Disfonía aguda Suele durar entre 7 y 14 días y acostumbra a ceder con tratamiento sintomático y reposo vocal. Suele darse en pacientes con o sin profesión de riesgo. La causa más frecuente es la infección de las vías respiratorias altas. Disfonía crónica Se presenta con una evolución de más de 3 semanas sin relación con la infección de las vías altas. Puede ser altamente invalidante a nivel profesional y social. Disfonía orgánica Se produce por una alteración física en las cuerdas vocales por diferentes causas como la aparición de nódulos, pólipos o distonía en la laringe, entre otras. En muchos casos las causas pueden estar basadas en una disfonía funcional que no se ha tratado adecuadamente. La distorsión en las cuerdas vocales puede determinar la aparición de ronquera y alteraciones significativas del habla. Disfonía funcional El origen de la disfonía no es una malformación en la laringe, sino un mal uso y/o abuso vocal. Esto incluye hablar durante periodos excesivos, no acompasar correctamente la respiración con el habla, gritar de forma recurrente y forzar el volumen de la voz, carraspear a menudo, etc. Disfonía espasmódica La disfonía espasmódica afecta a los músculos de la voz en la laringe. Es una alteración neurológica crónica de la voz que se manifiesta con espasmos involuntarios de las cuerdas vocales, ocasionando interrupciones del habla, lo que provoca que el habla se escuche tensa y/o forzada. Estos espasmos se producen por la distonía de los músculos que controlan las cuerdas vocales. Además, el esfuerzo que supone el habla en estas circunstancias puede determinar la aparición de una gesticulación extraña por parte del hablante. La disfonía espasmódica puede presentar diferentes tipologías: Disfonía espasmódica en aducción . Se caracteriza por voz entrecortada, ronca y forzada. Además, al paciente le puede costar iniciar el habla. Constituye el 80-90% de los casos de disfonía espasmódica. Disfonía espasmódica en abducción . La voz suena débil, como si la persona se comunicara en susurros. Es la menos frecuente. Disfonía espasmódica mixta . Es una combinación de las dos anteriores y presenta características de ambas. En Savia ponemos a tu disposición los mejores especialistas en otorrinolaringología . Disfonía emocional La disfonía emocional o psicógena es poco frecuente y en ella la voz se ve influida por factores psicológicos y emocionales, con ausencia de alteraciones anatómicas o neurológicas. De este modo, el estrés emocional puede afectar a la voz e incluso provocar una pérdida repentina de esta. Al producirse un episodio severo de estrés los músculos de la laringe pueden verse afectados y experimentar una contracción involuntaria, lo que puede afectar a la voz, dando lugar a una disfonía psicógena. ¿Cuánto tiempo puede durar la disfonía? La duración de la disfonía puede ser muy variable. En casos leves causados por afecciones inflamatorias se pueden solucionar en unos pocos días. Por otro lado, cuando ya existe una lesión en las cuerdas vocales como un pólipo o se produce un uso forzado de la voz que provoca la aparición de nódulos, los casos pueden tardar meses en solucionarse. En cualquier caso, cada paciente requiere de un diagnóstico personalizado que podrá dar lugar al establecimiento de un pronóstico concreto con una duración de los síntomas más o menos prolongada. Tratamiento para la disfonía Es necesario señalar que la disfonía es un síntoma, por lo que el especialista deberá establecer las causas que la han generado para poder abordarla eficazmente. Puede presentarse aislada o acompañada de otros síntomas como tos, acidez, disfagia, hemoptisis, etc. En la mayoría de los casos suele ser efectivo el reposo de la voz y la modificación de malos hábitos en el habla. En el caso del tratamiento de la disfonía causada por procesos infecciosos, únicamente es necesario el reposo de la voz y el tratamiento con antiinflamatorios. Si la causa es la existencia de reflujo faringolaríngeo se recomienda la instauración de tratamiento antiácido y de medidas de higiene, tanto posturales como dietéticas. Cuando aparecen nódulos, el tratamiento requiere una rehabilitación foniátrica. En los casos persistentes se puede proceder a su extirpación quirúrgica. En el caso del pólipo de cuerda vocal, el tratamiento fundamental es la extirpación del mismo mediante cirugía, con una posterior rehabilitación foniátrica.
Astenia primaveral
Artículo especializado

Astenia primaveral

La astenia primaveral no es una enfermedad catalogada, si bien existe cierta discusión sobre si se trata de un cuadro patológico que debe ser tratado como tal. ¿Qué es la astenia primaveral? La astenia primaveral se puede definir como la sensación de debilidad y falta de energía física y mental que puede repercutir negativamente en el rendimiento y la calidad de vida de las personas afectadas. Suele manifestarse durante la primavera, al desarrollar actividades cotidianas sin necesidad de haber realizado ningún esfuerzo importante. Afecta más a las mujeres que a los hombres. Se puede considerar como un síndrome incluido dentro de los denominados trastornos afectivos estacionales. Si bien las evidencias al respecto son escasas, su incidencia en los últimos años parece haber experimentado un crecimiento importante. Algunos autores señalan este crecimiento al ritmo de vida actual, con una elevada carga de estrés, ansiedad, sobrecarga laboral, etc., que repercute en el estado de ánimo y reducen la capacidad adaptativa del organismo. No hay que confundirla con la astenia provocada con el cuadro clínico en el contexto de enfermedad alérgica, porque a esta astenia se le sumarían síntomas típicos de alergia (estornudos, congestión nasal, prurito nasal, faríngeo u ocular,…). Causas y síntomas de astenia primaveral La astenia primaveral no tiene una causa orgánica definida ni tiene consideración de enfermedad dentro del Catálogo de Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud . Suele manifestarse como una sensación pasajera de cansancio físico e intelectual que aparece al inicio de la primavera, con las típicas oscilaciones de temperatura, presión atmosférica y humedad. El síndrome se presenta de forma muy variable entre unas personas y otras. Existen otros factores predisponentes de la astenia primaveral que incluyen las horas de luz solar y su relación con el sistema endocrino. También se apunta un posible componente inmunológico relacionado con la alergia, así como factores víricos. De este modo, la astenia primaveral aparece cuando coinciden una serie de factores ambientales: El cambio meteorológico y estacional. Con subida de las temperaturas y oscilaciones en la presión atmosférica. Aumento de las horas de luz solar y cambio de hora. Modificaciones en las rutinas diarias. Todas estas circunstancias pueden alterar la regulación de los ritmos circadianos por medio de determinadas hormonas como el cortisol y la melatonina, entre otras. En condiciones normales, la astenia primaveral desaparece por sí sola en unas semanas, una vez que el organismo se ha adaptado a estas nuevas condiciones. La astenia primaveral da lugar a síntomas que no suelen ser graves y que tienen una corta duración. En el caso de no desaparecer en pocas semanas, es recomendable consultar con el médico para que pueda establecer un diagnóstico preciso. Los signos y síntomas más frecuentes incluyen: Cansancio, fatiga y debilidad. Malestar general . Hipotensión y mareos. Dolor muscular y articular. Cefaleas. Dificultad de concentración. Irritabilidad y cambios del estado de ánimo. Pérdida del apetito. Disminución del deseo sexual. Trastornos del sueño. Tratamiento para la astenia primaveral La astenia primaveral no es un estado patológico propiamente dicho y no existe un tratamiento específico para abordarla. De este modo, cuando la astenia no tiene una causa orgánica conocida, se hace necesario aliviar o disminuir sus síntomas, promoviendo la adaptación del organismo. Algunas de las medidas que se pueden establecer para prevenir y minimizar los efectos de la astenia primaveral incluyen: Procurar adaptarse a los cambios derivados de la nueva estación de manera progresiva. Mantener los horarios estables para las comidas y el descanso nocturno, además de las horas suficientes de sueño. El ejercicio físico moderado puede contribuir a acelerar el proceso de adaptación y reducir los niveles de estrés. La alimentación debe ser equilibrada, aportando todos los grupos de alimentos y todos los nutrientes, especialmente vitaminas y minerales. Una correcta hidratación (principalmente con agua) también es esencial, especialmente cuando se produce la elevación de las temperaturas. Por otro lado, cuando la astenia y la sensación de cansancio se prolongan durante meses y no se puede identificar ningún problema físico ni psicológico que pueda ser el causante, es posible que se trate de un caso de fatiga crónica . En cualquier caso, la astenia primaveral es una entidad pasajera que la mayoría de las veces se puede minimizar con unos hábitos de vida saludables. Si algunos de sus síntomas persisten, es recomendable consultar con el médico.
Eosinófilos altos: causas y síntomas
Artículo especializado

Eosinófilos altos: causas y síntomas

Los glóbulos blancos o leucocitos son células que tienen la capacidad de abandonar el torrente sanguíneo para defender al organismo contra infecciones y agentes patógenos. También se enfrentan a las células tumorales. Un tipo específico de leucocitos son los eosinófilos, cuyo número puede verse aumentado por causas muy diversas. Como los eosinófilos forman parte de los glóbulos blancos, vamos a tener en el hemograma dos resultados diferentes:  uno expresado en porcentaje (el cual se refiere a la proporción respecto del resto de glóbulos blancos como neutrófilos, monocitos, basófilos y linfocitos) y otro en valor absoluto que hace referencia al número total de este tipo de células. Qué son los eosinófilos Los eosinófilos son un subtipo de glóbulos blancos cuya función consiste en regular la respuesta inflamatoria, además de atacar a las sustancias reconocidas como extrañas que son potencialmente dañinas para el organismo. Su aumento se puede producir ante reacciones alérgicas (ambientales o medicamentosas), infecciones por parásitos, y mucho mas infrecuente por cierto tipo de tumores. Normalmente, la elevación de la cifra de eosinófilos suele ser transitoria y tiende a normalizarse cuando el motivo que la está produciendo se resuelve. Su diagnóstico se realiza mediante un análisis de sangre por medio de un hemograma. Normalmente suele ser un hallazgo incidental al solicitar esta prueba por otro motivo. En el caso de no tratarse la causa subyacente y no resolverse este aumento, esta inflamación puede producir daños en distintos órganos, aunque esto último es excepcional. Causas de la eosinofilia La leucocitosis o aumento de glóbulos blancos se produce en caso de infección. También si hay una inflamación, estrés físico o emocional, quemaduras e insuficiencia renal, entre otras situaciones. Su elevación, tanto en valor absoluto como en valor relativo (%) no siempre indica una enfermedad subyacente y debe de repetirse en diferentes determinaciones separadas al menos 12 semanas. La leucocitosis no siempre indica malignidad, ya que el tratamiento con corticoides o la extirpación del bazo también pueden hacer que el número de leucocitos aumente. Por otro lado, para el estudio del aumento de los eosinófilos o eosinofilia no solamente hay que estudiar el número total de eosinófilos, sino del resto de glóbulos blancos y su morfología. En la siguiente tabla se expresan los valores normales en porcentaje de cada tipo de glóbulos blancos o leucocitos. Estos niveles son orientativos y deben ser interpretados por un profesional sanitario. RECUENTO DE LEUCOCITOS Glóbulos blancos Valores normales Algunas posibles causas del aumento Neutrófilos 45 al 75% Infecciones bacterianas. Linfocitos 15 al 45% Infecciones virales, tuberculosis. Monocitos 0,5 al 10% Infecciones virales. Eosinófilos 0 al 3% Parasitosis, alergias, asma. Basófilos 0 al 2% Infecciones virales, tuberculosis, alergias. La elevación de la fracción de los eosinófilos puede estar causada por diversos motivos: Los medicamentos que provocan el aumento de los eosinófilos de forma más habitual incluyen el ácido acetilsalicílico (aspirina), los glucocortiocides, los fármacos para tratar la hipertensión arterial y los antibióticos. Las patologías de naturaleza alérgica, incluyendo la urticaria, dermatitis, la rinitis o el asma. Las parasitosis o enfermedades provocadas por parásitos. Entre ellas destacan la ascaridiasis, la esquitosomiasis, la toxocariasis, filariasis linfática y la enterobiasis. Normalmente, estas suelen ir acompañadas de un proceso diarreico intercurrente. En casos mucho menos frecuentes, puede ser producidos por algunos tipos de cáncer como la leucemia, el linfoma de Hodgkin y el cáncer de ovario. Enfermedades inflamatorias de la piel, como la dermatitis atópica, el eccema, etc. Infecciones como la fiebre tifoidea, la tuberculosis y el sida. Las enfermedades inflamatorias intestinales. Síndrome hipereosinofílico El síndrome hipereosinofílico es una patología poco común en la que no se identifica la causa de los niveles elevados de eosinófilos. La producción de estos eosinófilos se produce por una mutación en la médula ósea, responsable de la fabricación de las células de la sangre, produciendo niveles muy elevados en sangre periférica y dañando distintos órganos. La enfermedad puede afectar al corazón pudiendo provocar un fallo cardíaco y a otros órganos como el bazo, el sistema nervioso central y los pulmones. También puede provocar la aparición de erupciones cutáneas. Cómo bajar los eosinófilos Para disminuir los niveles de eosinófilos altos, en primer lugar, es necesario identificar la causa de su incremento. Para ello es fundamental realizar una historia clínica completa, junto con las pruebas diagnósticas necesarias que esclarezcan la causa de la eosinofilia. Cuando se identifica la patología causante, el tratamiento de la misma puede determinar la normalización de los niveles de eosinófilos. De igual modo, cuando la causa viene dada por el tratamiento con un medicamento, su finalización determinará la normalización del número de células eosinófilas. Eosinófilos altos por alergia Los eosinófilos altos por alergia es una de las situaciones más frecuentes que explican su elevación. De este modo, la rinitis y conjuntivitis alérgicas, el asma y la dermatitis atópica son causas comunes del aumento de los eosinófilos en el organismo. En este caso, la aparición de síntomas alérgicos asociados a una elevación de los niveles de eosinófilos en sangre suele ser un indicador de la existencia de una alergia. Si existe sospecha de que la causa de la eosinofilia es una alergia, se derivará al paciente a la consulta de alergología donde se realizará una historia clínica detallada y se llevarán a cabo las pruebas adecuadas para identificar el agente alergénico involucrado y el tipo de patología alérgica. En definitiva, para comprobar los niveles de leucocitos en sangre es necesario realizar una analítica. No es necesario ayunar para la realización de esta prueba y un resultado aumentando de manera aislada, en la mayoría de las ocasiones, no es suficiente para realizar un diagnóstico, siendo necesaria la repetición de la prueba 12 semanas después.
PLANES Savia

Telemedicina 24h.
Olvida los riesgos, las esperas y desplazamientos.

Videoconsulta, Chat médico, consultas telefónicas... Tú decides.

Ver planes Savia

Regístrate y elige el plan Savia que prefieres para empezar

Puedes probar nuestros servicios gratis con el Plan Basic o suscribirte a directamente al plan Premium. Además, si eres Premium tendrás un 10% de descuento en todas tus compras de pruebas, consultas o tratamientos en los mejores centros médicos.

Registrarte gratis
Comparar todos los planes