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Consecuencias del Ruido en la Salud
Artículo especializado

Consecuencias del Ruido en la Salud

¿Te preocupa el ruido que nos rodea? ¿Crees que puede afectar a nuestro bienestar? El ruido es uno de los problemas ambientales más importantes . Se define como un caso particular de sonido, una emisión de energía originada por un fenómeno vibratorio detectado por el oído, que provoca una sensación de molestia. Es un sonido no deseado. El nivel de sonido se mide en decibelios (dB) y un pequeño incremento en los decibelios supone un gran incremento en energía sonora. EL RUIDO ES SUBJETIVO La subjetividad inherente a la molestia que provoca un ruido dependerá de estos factores: La cantidad de energía sonora (a mayor energía, mayor molestia). Tiempo de exposición (a iguales niveles de energía, a mayor duración, mayor molestia). Características del sonido (espectro de frecuencias, ritmo, etc.). Sensibilidad individual (influida por factores físicos, sociales, culturales, etc). El oído es el órgano sensorial responsable de la audición y, es concretamente la parte denominada oído interno es la encargada de la transformación de las ondas sonoras recibidas (energía mecánica) en impulsos nerviosos (energía eléctrica), que son finalmente transmitidos al sistema nervioso central (cerebro). Fuentes de ruido Se considera que, en Europa, millones de personas están expuestas a niveles de ruido ambiental que los expertos y profesionales del sector consideran demasiado elevados y que pueden provocar posibles efectos nocivos sobre la salud humana. En la mayoría de las ocasiones, las fuentes que producen el ruido ambiental forman parte de la vida humana cotidiana, como son, por ejemplo: Las actividades industriales : ruido generalmente producido por la maquinaria, en relación a la potencia de la misma.  También la construcción y los trabajos de excavación pueden causar emisiones considerables (grúas, hormigoneras, soldaduras, martilleo, perforadoras…). Otros ejemplos, dentro de la innumerable lista, serían los sistemas de ventilación, los ascensores, la limpieza de calles, la recogida de basuras… Las actividades de comunicación (radio, TV, teléfono, fax...). Las actividades domésticas, vecinales, deportivas y de ocio : voces, fiestas, música de discoteca, utensilios de aspiración en el hogar, el uso de auriculares sin limitador de volumen, determinados juguetes con sonidos intensos, el tañir de las campanas de la iglesia… Los medios de transporte : incluiría los vehículos a motor (aquellos más grandes y pesados son los que emiten más ruido, generado por el motor y por la fricción entre el vehículo, el suelo y el aire); los ferrocarriles (el ruido que generan depende de su velocidad, tipo de motor, el estado de los raíles y sus fijaciones, la rugosidad de las ruedas…); y el tráfico aéreo (aquellos aviones más grandes y pesados producen más ruido, en las operaciones de despegue y aterrizaje, etc). Problemas de salud relacionados. Según la Comisión Europea, la exposición al ruido excesivo puede provocar, entre otros: Problemas de sueño (insomnio; despertares nocturnos o demasiado tempranos; cambios en la duración de las distintas etapas del sueño, en su estructura y fragmentación; mayor necesidad de uso de somníferos o sedantes; somnolencia diurna con el consiguiente descenso del rendimiento cognitivo en trabajo/escuela…). Cambios en los niveles hormonales (estrés) pueden provocar efectos cardiovasculares como la hipertensión o mayor riesgo de padecimiento de infarto agudo de miocardio; déficits de inmunidad, obesidad; depresión y otros desórdenes psíquicos… Efectos auditivos (discapacidad auditiva con o sin padecimiento de acúfenos -ruidos en los oídos cuando no existe fuente sonora externa-, dolor o fatiga auditiva…). Afectación del desarrollo cognitivo infantil. Afectación del comportamiento social (agresividad, protestas, sensación de desamparo) o interferencia en la comunicación oral. Estrategias de intervención El problema del ruido es una preocupación de la población a nivel global y, por ello, está empezando a ser una cuestión importante en salud ambiental para los gobernantes de muchos países. Prueba de ello sería la publicación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de su plan de acción para Europa “Children’s enviroment and health”, cuyo objetivo prioritario es la protección frente a la exposición a niveles nocivos de ruido de los niños, tanto en casa como en la escuela. Existen estudios científicos realizados en España que demuestran que la población general estaría dispuesta a pagar más impuesto s o, incluso también, a a umentar el coste de su vivienda , entre otros aspectos, con la finalidad de conseguir ambientes más silenciosos. Igualmente considera necesaria la actuación en inversión pública con la finalidad de reducir la contaminación acústica.
¿Cómo Afecta la Salud Dental a la Salud General?
Artículo especializado

¿Cómo Afecta la Salud Dental a la Salud General?

¿Existe algún vínculo entre la salud dental y la salud general? La respuesta es: sí. Sabemos que que una lesión que se manifiesta en la boca puede indicarnos una enfermedad sistémica y, al contrario, una enfermedad originada en la boca puede diseminarse al resto del organismo, por ejemplo, una endocarditis o afectación cardíaca . La relación entre la salud bucal y la general es, pues, indiscutible. ¿Cuál puede ser el origen patológico en la boca? Una de las principales causas es la proliferación anómala de las bacterias habituales de la boca desencadenada ante una higiene deficiente, la toma de determinados fármacos (puede influir en la secreción salival que se traduce en cambios de PH), una disminución de la inmunidad (como el sida) o ante enfermedades metabólicas (como diabetes). Una alteración de la salud dental puede ocasionar una afectación sistémica. Una de las situaciones más temidas por su trascendencia es la endocarditis , concretamente la endocarditis infecciosa. Se trata de la infección del endocardio (capa interna del corazón) valvular o mural. Las bacterias causantes llegan por el torrente sanguíneo (bacteriemia transitoria) y colonizan el endocardio donde anidan y forman unas vegetaciones características y muy frecuentes en el área valvular donde impiden el correcto funcionamiento mecánico de la válvula y, por tanto, el correcto bombeo cardíaco . ¿Y a la inversa? Puede ocurrir el caso inverso, una enfermedad sistémica que ocasione un empeoramiento de la salud bucal. Aquí podríamos mencionar la diabetes, el sida, la osteoporosis u otras enfermedades degenerativas como posibles causas.   Mención especial se le otorga a las enfermedades que cursan con vómitos (vómitos de la infancia, vómitos en episodios de trastornos de la alimentación como anorexia o bulimia, vómitos por tratamientos oncológicos…) o con regurgitación (esofagitis crónica, incontinencia del cardias…) dado que provocan cambios en el PH salival que se traduce en un aumento de incidencia de lesión cariogénica o periodontal. Extremar la higiene ¿Cómo impedir que una infección sistémica progrese en la boca o que una infección bucal no se disemine? Nuevamente tenemos que incidir en la higiene dental. En este caso, sería más preciso decir: extremar la higiene dental. Por supuesto, debemos cepillarnos la boca después de cada comida y antes de irnos a dormir, pero debemos hacerlo con unas determinadas premisas: Usar un cepillo adecuado (mecánico o manual) pero en buen estado y aplicando la fuerza y la técnica adecuada, así como el tiempo necesario (óptimo dos minutos). Emplear un dentífrico fluorado y los utensilios precisos para limpiar los espacios interdentales (hilo dental o cepillos interproximales). Realizarse una tartrectomía (limpieza bucal) al menos anualmente. No fumar ni abusar de sustancias pigmentantes (café, té…) No picar entre comidas o cepillarse los dientes inmediatamente tras hacerlo. Prestar atención a síntomas o signos anormales Al cepillarse los dientes es importante observar síntomas o signos anormales, como: El sangrado al cepillarse los dientes  Que los dientes sangren no significa que exista una enfermedad grave, pero se debe analizar el motivo del sangrado. Puede tratarse simplemente de una técnica de cepillado incorrecta (excesivamente fuerte), que podría conllevar un deterioro del esmalte dental y una hipersensibilidad dental a los cambios térmicos. También podría ser el reflejo de una alteración en la coagulación sanguínea intrínseca o de causa medicamentosa (en pacientes tratados con anticoagulantes), o de una enfermedad del tejido periodontal (por ejemplo, de causa bacteriana), o de una enfermedad inmunitaria. Sea cual sea la causa, debemos abordar el síntoma con el tratamiento oportuno. Tratamiento odontológico agresivo También debemos ser cautos ante un tratamiento odontológico agresivo en un paciente frágil, en cuyo caso debemos extremar las medidas profilácticas para evitar complicaciones sistémicas. En condiciones normales solemos hacer profilaxis antibiótica ante una extracción (endodoncia) de un diente infectado o ante un tratamiento pulpar para matar el nervio (endodoncia) en caso de una caries profunda. Cuando la persona presenta algún antecedente médico relevante debemos realizar un seguimiento muy estrecho y advertir de posibles síntomas de alarma para que nos consulte ante cualquier situación. Prestar atención a las aftas Por supuesto, no conviene restar importancia a las lesiones catalogadas como “aftas” que no cicatrizan en un tiempo prudencial. En definitiva, debemos detectar cualquier situación de riesgo que implique un posible foco local o sistémico, especialmente en pacientes frágiles o inmunocomprometidos . Es muy importante que tanto el médico como el paciente estén sensibilizados con las situaciones de riesgo. En principio uno debe preocuparse de detectar signos de alarma y seguir la pauta del dentista. Nosotros tutelaremos tu salud bucal y general para asegurarnos tu bienestar. Ahora bien, debes acudir a nuestra cita, al menos de forma anual, para revisarte y tratar precozmente cualquier lesión detectada.
Sobre la Menstruación
Artículo especializado

Sobre la Menstruación

Sucede cada mes a todas las mujeres en su vida fértil, convivimos con ellas muchos años, pero en algunos aspectos es una gran desconocida. Aclaramos algunos conceptos…. La menstruación o regla es el sangrado que se produce por vía vaginal periódicamente cuando ha transcurrido un ciclo en el que no ha habido embarazo. El ciclo menstrual tiene una duración variable, siendo el más frecuente el de un mes lunar, que corresponde a 28 días. Pero son perfectamente normales los ciclos de 25 a 35 días, y también los irregulares que tienen distinta duración según el mes dentro de este rango. El ciclo se divide en dos fases: Primera fase de ciclo: desde que viene la regla hasta la ovulación. Segunda fase de ciclo : desde la ovulación hasta la siguiente regla. Ovulación La ovulación es el acontecimiento que tiene lugar en el ovario cuando un óvulo que ha ido madurando en el interior de una bolsita de líquido dentro del ovario es liberado para que pueda ser captado por la trompa de Falopio, que lo conducirá en dirección al útero . Y, en el caso de que se produzcan relaciones sexuales sin protección, los espermatozoides fertilizarán al óvulo en el interior de la trompa y el ya constituido embrión (desde el momento en que el óvulo ha sido fertilizado) seguirá su camino por el resto de la trompa hasta el interior del útero.  Sin fecundación, el óvulo simplemente desaparece en pocos días de forma imperceptible. Ciclo El proceso de maduración del óvulo tiene una duración variable de mujer a mujer, siendo el periodo medio de 14 días , pero puede ser de inferior o superior duración. En cambio, desde la ovulación a la siguiente regla sí que pasan aproximadamente 14 días en todas las mujeres. Cuando hablamos de primer día de ciclo es el día que viene la regla. Así pues, en ciclos de 28 días la ovulación se produce justo a la mitad, el día 14, pero si una mujer suele tener ciclos de 25 días es que ovula sobre el día 11 y, por el contrario, si tiene ciclos de 35 días es que ovula sobre el día 21 de su ciclo. Esto es importante tenerlo en cuenta para calcular los días fértiles de una mujer. La duración del ciclo menstrual se cuenta desde el primer día de una regla hasta el primer día de la siguiente. Días fértiles Si hablamos de días fértiles, que pueden variar de unas parejas a otras, engloban dos o tres días antes hasta dos o tres días después de esa fecha . De relaciones mantenidas dos días antes de la ovulación pueden permanecer activos espermatozoides esperando la llegada del óvulo. Y posteriormente ocurre lo mismo, pues el óvulo que ya ha empezado su camino a través de la trompa de Falopio puede mantenerse en buenas condiciones para ser fertilizado varios días después de la ovulación. Por tanto, los días fértiles de una mujer son cuatro o cinco centrados alrededor del día de la ovulación, pero pueden llegar a ser hasta de una semana o más en parejas muy fértiles. Síntomas El momento de la ovulación puede ser percibido por muchas mujeres. Pueden notar cierto dolor o incomodidad en la pelvis , y las características del flujo vaginal cambian, volviéndose en esos días más transparente y filante (se puede estirar como una goma). Algunas mujeres pueden tener una pequeña mancha de sangre también en ese momento. En el endometrio desde el inicio del ciclo hasta el momento de la ovulación empieza a crecer un tejido acolchado y algodonoso que va madurando hasta el momento de la ovulación, que es cuando tendrá sus máximas cualidades. Su finalidad es nutrir al embrión si en ese ciclo se ha producido la fecundación y alimentarlo hasta que desarrolle su propia placenta . Sin fecundación, ese tejido inicia un proceso de “degeneración” durante toda la segunda fase del ciclo que culmina con la expulsión de ese tejido en forma de sangrado menstrual. Al perder todo su recubrimiento interno el útero sus paredes quedan completamente peladas, por lo que hasta que crece una nueva “piel” se producen cuatro o cinco días de sangrado. Cuando se ha producido la ovulación el endometrio sintetiza unas sustancias llamadas prostaglandinas durante toda la segunda fase del ciclo, que cuando se liberan durante la regla provocan contracciones uterinas que son las responsables del dolor menstrual que muchas mujeres sienten, y motivo por el cual cuando inhibimos la ovulación con los anticonceptivos estos dolores mejoran o desaparecen, pues al no haber ovulación no se sintetizan las prostaglandinas. ¿Menstruación sin ovulación? Sí, también puede haber menstruación sin ovulación. El endometrio crece, crece, crece… y sin los cambios hormonales propios de la ovulación también llega un momento en que se derrumba. Estos ciclos anovulatorios son propios de los primeros años de regla durante la adolescencia, o de los últimos años cercanos a la menopausia, y también pueden darse con mayor o menor frecuencia durante toda la edad fértil de la mujer. Estos ciclos se caracterizan por ser más largos, irregulares e indoloros pues, como hemos comentado, sin ovulación habitualmente no hay dolor.
Debut y Manejo de la Tensión Arterial
Artículo especializado

Debut y Manejo de la Tensión Arterial

¿Merece la pena dedicar la totalidad de un tema única y exclusivamente al control tensional? Ni lo dudes. La hipertensión arterial es una patología muy relevante y prevalente que afecta a un alto porcentaje de la población (afecta a un tercio de la población adulta y es el motivo estrella de consulta en los centros de atención primaria). Toda información fiable que podamos divulgar es bienvenida. Cifras tensionales alteradas Ante todo, debemos conocer con exactitud a qué nos referimos al hablar de unas cifras tensionales alteradas . Puede darse que los valores tensionales estén por encima o por debajo de las cifras establecidas como estándar. Asimismo, debemos comprender a qué hacen referencia los dos valores de tensión arterial que nos marca el tensiómetro. Hablaremos de TAS (tensión arterial sistólica) o máxima a la presión que la sangre ejerce sobre las paredes de los vasos cuando el corazón se contrae para impulsar o bombear sangre a las arterias. La TAD (tensión arterial diastólica) o mínima es la presión que la sangre ejerce cuando el corazón se relaja para volver a llenarse de sangre. Por tanto, al indicar los valores de la tensión arterial mencionaremos ambas cifras. Las unidades en las que se miden se llaman milímetros de mercurio (mm Hg). Añadiremos que puede ocurrir que una de las dos cifras esté alterada y la otra no. Nos centraremos en los valores tensionales elevados por su importancia en nuestro medio. ¿En qué caso hablaremos de hipertensión arterial? Cuando las cifras tensionales se mantienen de forma habitual por encima de los valores 140/90. En ancianos hipertensos es más frecuente encontrar valores elevados de TAS mientras que en adultos jóvenes es más frecuente la elevación de la TAD. Método AMPA y MAPA La confirmación diagnóstica de hipertensión arterial la tendremos ante unas cifras promedio de varias mediciones iguales o mayores a 140/90 mm Hg, respectivamente. Es decir, si uno de los dos valores está alterado ya podemos hablar de hipertensión arterial. No nos conformaremos con sólo un par de mediciones. Para establecer el diagnóstico nos ayudamos de unas técnicas complementarias como pueden ser la automedida por parte del paciente o familiares   en el domicilio (se llama AMPA o automedida de la presión arterial) y la monitorización ambulatoria de la presión arterial (MAPA) que consiste en la toma de la tensión arterial al paciente de forma programada durante sus actividades habituales (se realizan múltiples medidas durante un periodo de 24-48 horas, en las que el individuo realiza vida normal mientras es portador de un manguito conectado a un aparato que toma y registra los valores tensionales regularmente). En caso de emplear el método AMPA debemos recordar que, para que las mediciones aisladas sean representativas y fidedignas, deben considerarse algunas premisas como: evitar el ejercicio físico previamente, permanecer en reposo durante los cinco minutos previos a la medida o no consumir café o tabaco en los 15 minutos antes de la medición. Tras la medición registraremos el día, la hora y los valores de las determinaciones para que el médico realice una valoración global. Cuando se detectan valores muy dispares entre las diferentes mediciones entonces solicitaremos el llamado MAPA. Una vez confirmada la hipertensión arterial Entonces será el momento de realizar un estudio exhaustivo del paciente intentando buscar una posible causa de la hipertensión. Para ello: Le haremos un interrogatorio detallado de sus antecedentes personales y familiares, y de sus hábitos, una exploración física y alguna prueba complementaria, en función de los hallazgos encontrados (electrocardiograma, ecocardiograma, analítica de sangre y orina, radiografía de tórax, etc.). Si detectamos otras patologías como diabetes mellitus, dislipemia (alteración del metabolismo lipídico), tabaquismo u obesidad debemos calcular el riesgo cardiovascular del paciente. En caso de que la causa que origina la hipertensión sea desconocida, hablaremos de hipertensión primaria o esencial (es la más frecuente). Sin embargo, hablaremos de hipertensión secundaria cuando encontramos la causa que la provoca. Finalizado el estudio debemos abordar el tratamiento más indicado para el paciente. De entrada, instauraremos unas pautas importantísimas que recomendaremos a todos los pacientes hipertensos: Abandonar el hábito tabáquico. Pérdida de peso en caso de obesidad (si hablamos de obesidad mórbida derivaremos al paciente a la unidad de cirugía general para valorar la cirugía bariátrica). Análisis y corrección de la dieta : en cuanto al porcentaje de grasas saturadas, contenido de sal, consumo de alcohol. Disminución del nivel de estrés o ansiedad. Inicio de hábitos deportivos y/o saludables. Tras indicar una pauta correctiva mantendremos una conducta expectante durante unos meses (si los valores tensionales no son excesivamente elevados). En caso de que, a pesar de la corrección de hábitos, no consigamos controlar los valores, decidimos iniciar un tratamiento farmacológico. Permíteme una reflexión, ¿por qué tanta insistencia en controlar los valores tensionales por debajo de 140/90 mm Hg? La tensión arterial alta es un factor que contribuye a desarrollar enfermedades cardiovasculares, especialmente enfermedad cardíaca (infarto agudo de miocardio o insuficiencia cardíaca), derrame cerebral, embolia o insuficiencia renal). Con todo ello sólo he pretendido concienciarte, no asustarte. Así que si perteneces al colectivo de adultos mayores de 40 años no banalices este tema, porque está dedicado a ti.
Dieta Para Una Piel Sana
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Dieta Para Una Piel Sana

La salud de la piel parece estar siempre relacionada con tratamientos cosméticos o dermatológicos costosos, lo que vincula el cuidado de la piel a un cuidado externo. Aunque estos remedios pueden ser buenas opciones según el caso, es muy importante que también se tomen medidas desde dentro y se siga un estilo de vida saludable. La alimentación es una estrategia necesaria para mantener un buen estado de salud de la piel y de nuestro organismo. Factores que influyen en el aspecto de la piel Hay muchos factores, internos y externos, que afectan al estado de la piel y que influyen en su aspecto. En algunos factores no podemos influir, pero en muchos otros sí. Factores internos (endógenos): Genética. Hormonas. Procesos específicos como la diabetes… Factores externos (exógenos): Radiación UVA: años de exposición al sol sin protección desembocan en unos daños crónicos inducidos por la luz y el envejecimiento prematuro de la piel. Temperatura : las temperaturas extremas y la velocidad de cambio entre ellas ejercen un impacto sobre la salud de la piel. Influencias químicas: detergentes, disolventes, lacas y pinturas, etc. Higiene excesiva: las duchas o baños demasiados frecuentes, durante demasiado tiempo y con agua demasiado caliente dan lugar a una pérdida de los factores hidratantes naturales de la piel. Estrés: el estrés sin control puede hacer que la piel sea más sensible y sufrir problemas como el acné. Sedentarismo. Falta de sueño: un buen sueño nocturno aporta a las células la posibilidad de regenerarse y facilita la regeneración de la piel.  Tabaquismo: el humo del tabaco es una gran fuente de radicales libres que dañan la piel haciendo que aparezca más envejecida. Consumo de alcohol : produce una deficiencia de oxígeno que hace que lleguen menos nutrientes a la célula, acelerando la pérdida de elastina y colágeno y marcando la ojera con un color azulado. ¿Qué nutrientes y alimentos necesita la piel para estar sana? Agua La piel necesita mantener unos niveles hídricos apropiados para gozar de buena salud. La elasticidad y luminosidad de la piel de todo nuestro cuerpo depende en gran medida de su contenido hídrico. La deshidratación le afecta en forma de sensación de tirantez, falta de flexibilidad, pérdida de suavidad, escozor y descamación , que se ven agravados con el paso del tiempo, por lo que se puede decir que la deshidratación es la primera etapa de envejecimiento y la hidratación la primera necesidad de la piel. Una buena hidratación se consigue mediante el agua de los alimentos que ingerimos y el agua de bebida. La mayoría de las verduras y frutas tienen más de un 90% de agua en su composición, por lo que es interesante incluir estos alimentos en la dieta. El agua mineral es, sin duda, el mejor hidratante, sin olvidar que debemos tomar cerca de 1, 5 litros de agua al día. Grasa La piel ha de mantener un equilibrio adecuado entre los lípidos epidérmicos y la hidratación para mantener una barrera de protección frente al medio externo. Esta   barrera selectiva precisa de lípidos para mantenerla compacta, hidratada y sana. A partir de los 30 años la piel produce menos lípidos y esto propicia que quede más vulnerable a los agentes externos. Se necesitan dos tipos de lípidos para realizar una eficaz función de barrera, reestructurar la membrana celular y disminuir la pérdida de líquidos; Son: colesterol y ácidos grasos mono y poliinsaturados presentes en: aceite de oliva, aguacate, aceites de semillas, frutos secos oleaginosos y pescado (sobre todo azul). Proteínas La principal proteína presente en la piel es el colágeno . Esta proteína permite flexibilidad y gran resistencia a la tracción. El colágeno se encuentra en la carne y la gelatina , pero también será importante aportar otras fuentes ricas en proteínas que resulten fundamentales en la renovación y buen aspecto de la piel, como: pescado, huevos, lácteos, legumbres y frutos secos.   Vitaminas liposolubles Vitamina A: ejerce un papel esencial en la renovación de la piel y de las mucosas. Está presente sólo en los alimentos de origen animal como: hígado, grasas lácteas (nata y mantequilla), yema de huevo y lácteos completos. Pro-vitamina A o beta-caroteno : posee una acción antioxidante importante y se transforma en vitamina A en nuestro organismo. Abunda en: verduras de hoja verde, de coloración rojo, anaranjado o amarillento y en ciertas frutas como: albaricoques, cerezas, melón, melocotón, nectarina. Vitamina E: de acción antioxidante, neutraliza la acción dañina de los radicales libres que en verano aumentan debido a los rayos solares y que son una de las causas de las denominadas "manchas de envejecimiento". La encontramos en: aceites vegetales, frutos secos, germen de trigo, aceite de onagra o prímula y en el germen de cereales.    Vitaminas hidrosolubles Vitamina C: su potente acción antioxidante y relacionada con la producción de colágeno ayuda a mantener la piel tersa y sin arrugas. Se encuentra en: frutas y verduras frescas como: ensalada, pimientos, kiwi, cítricos, melón, fresas, moras, frutas tropicales, col, tomate. Ácido fólico o vitamina B9 : relacionada con la renovación celular, se encuentra mayoritariamente en la verdura de hoja verde, las legumbres verdes, diversidad de frutas, hígado y la levadura de cerveza. Vitamina B2 o riboflavina : actúa contra la seborrea. Se encuentra en la leche y sus derivados (yogur, queso...), huevos, carnes, pescados, hígado, legumbres y frutos secos (almendras, nueces...). Vitamina B3 o niacina: participa en la síntesis de la queratina. Se encuentra en: carnes, pescados, vísceras y cereales integrales y frutas desecadas (melocotón, orejones, higos, dátiles, etc.) Vitamina B6 o piridoxina : está relacionada con el metabolismo del cinc, mineral que forma parte de la epidermis. Abunda en: pescados azules, carnes, huevos, frutos secos, plátano, espinacas, levadura de cerveza y germen de trigo. Minerales Selenio : mineral con acción antioxidante. Se encuentra en: carne, pescado, marisco, cereales, huevos, frutas y verduras. Zinc: forma parte de la epidermis y está presente en los siguientes alimentos: carnes, vísceras, pescado, huevos, cereales integrales y legumbres. Hierro: su déficit suele causar piel pálida por la disminución de la hemoglobina circulante. Se encuentra en: vísceras, carnes, pescados y huevos, levadura de cerveza, frutos secos y desecados… Azufre: mineral indispensable en la síntesis de queratina y también ejerce una acción anti-seborreica. Abunda en: huevos, leche y derivados, cereales integrales y levadura de cerveza.
¿Qué es la EPOC?
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¿Qué es la EPOC?

Como indican sus siglas, se trata de una Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC). Podríamos decir que es una enfermedad progresiva con afectación sistémica caracterizada por una obstrucción al flujo aéreo y directamente relacionada con el tabaco. Cursa con periodos de exacerbación o empeoramiento de los síntomas (sobre todo en invierno coincidiendo con las infecciones respiratorias agudas). Factores de riesgo Afecta a la población fumadora , aunque debemos incluir a un pequeño porcentaje de fumadores pasivos que debutan con la enfermedad. El principal factor de riesgo es, rotundamente, la exposición al humo del tabaco . Existen otros factores estrechamente relacionados como pueden ser el déficit de alfa1 antitripsina (enfermedad genética), la exposición a irritantes (por ejemplo, en el entorno laboral), la contaminación ambiental, o las enfermedades respiratorias previas (enfisema y bronquitis crónica), entre otros. Es una enfermedad muy prevalente que supone un alto gasto sanitario y cuyo pronóstico empeora por la presencia de otras enfermedades que pueda presentar el paciente (comorbilidades) como pueden ser la cardiopatía, las arritmias, la hipertensión arterial , la diabetes, la patología tiroidea, la obesidad… ¿Ante qué síntomas sospecharemos esta enfermedad? En estadios iniciales los síntomas son escasos y de intensidad leve. Sospecharemos EPOC en aquellos pacientes adultos fumadores que presenten estos síntomas: Tos de carácter crónico: no siempre es productiva (con producción de mucosidad o esputo). Por ello siempre insistimos en acudir a visita médica ante un cuadro de tos persistente de tiempo de evolución que no mejora con el tratamiento convencional. Expectoración:  es fisiológica si es transparente o mucosa. Sin embargo, si es espesa y/o cuantiosa debe valorarse pues puede enmascarar una patología respiratoria de base. Así mismo, la expectoración con sangre debe despertarnos una alarma, pues puede deberse a un simple esfuerzo al toser, pero también, puede tratarse de la manifestación de una enfermedad relevante. Disnea:  sería la sensación de falta de aire. Todos presentamos algo de disnea al realizar una actividad física. Sin embargo, nos referimos a la disnea persistente que empeora con el ejercicio y obliga al cese de su realización. Se establecen diferentes grados de severidad en función de la limitación funcional que suponga para el paciente siendo el grado 0 el más leve y el grado IV el más limitante.  Otros posibles síntomas que podríamos encontrarnos serían: cianosis o color azulado de las mucosas (por poca oxigenación), sibilancias (pitidos al respirar), fatiga extrema, retención de líquidos (sobre todo en tobillos), … La espirometría Es importante indagar sobre los antecedentes personales y familiares y sobre los hábitos tóxicos (tabaco, alcohol…). La exploración física aporta poca información al inicio de la enfermedad para confirmar el diagnóstico. Una de las primeras pruebas que vamos a solicitar va a ser una espirometría , que es una exploración de la función respiratoria que mide los flujos y los volúmenes respiratorios. Se emplea para el diagnóstico y el seguimiento evolutivo de la patología respiratoria.  La espirometría simple se realiza haciendo inspirar profundamente y soltar todo el aire que se pueda. Mide el volumen máximo inspirado y espirado. A veces se solicita una espirometría forzada (tras la inspiración profunda el paciente mantiene la espiración alargándola hasta no poder más), que mide el aire espirado en relación al tiempo. Con la espirometría tendremos claramente catalogado el tipo de patología respiratoria, aunque pueden ser precisas otras pruebas complementarias para definir el grado y/o finalizar el estudio, como pueden ser una radiografía de tórax, un electrocardiograma y un TAC torácico . Asimismo, podremos hacer el despistaje de otras enfermedades respiratorias que pueden manifestarse con síntomas similares como pueden ser el asma, las bronquiectasias o la insuficiencia cardíaca. ¿Cómo se trata? Una vez clasificado el paciente según su gravedad (EPOC leve, moderado, grave y muy grave) procederemos al abordaje terapéutico incidiendo en la eliminación del hábito tabáquico y tratando los síntomas respiratorios. Todo ello estará enfocado en la mejoría de su calidad de vida. Recodemos que el abandono del hábito tabáquico supone un punto de inflexión muy importante dado que influye en el pronóstico y la evolución de la enfermedad. Es muy probable que el paciente precise un tratamiento con corticoides (inhalados o vía oral) con finalidad antiinflamatoria para mejorar la función pulmonar y reducir el número de agudizaciones. Otros tratamientos implicados pueden ser los broncodilatadores , la oxigenoterapia o los mucolíticos. Es importante el adiestramiento del paciente en cuanto a la diferenciación de su medicación de base y la de rescate (que debe emplearse sólo en caso de aumento puntual de síntomas). Es fácilmente deducible que si el paciente precisa más medicación de rescate ello significa que su medicación de base no es suficiente o bien que su enfermedad está evolucionando. En estadios avanzados de la enfermedad el paciente puede requerir unos cuidados más específicos, no sólo médicos sino también de soporte psicológico, social o familiar. Ante todo, debe sentirse arropado y en situación de confort.
Influencia de los Oligoelementos en la Salud
Artículo especializado

Influencia de los Oligoelementos en la Salud

Los oligoelementos son cuerpos químicos simples cuya concentración es menor o igual a 0,01% del peso seco del cuerpo humano . Resultan indispensables para la actividad normal de las células y cientos de procesos vitales, pero nuestro organismo es incapaz de sintetizarlos, por lo que debemos obtenerlos del medio ambiente . Su importancia no se debe a su cantidad disponible sino a su calidad reactiva y a su potencial energético. ELEMENTOS EN EL ORGANISMO Para hacernos una idea de qué representación tienen los elementos en nuestro organismo, en la siguiente tabla se clasifican los diferentes compuestos que forman parte de nuestra estructura corporal:     ELEMENTOS CONSTITUYENTES Carbono, Hidrógeno, Nitrógeno, Oxígeno. Representan el 96,3% de los átomos del organismo.   ELEMENTOS PLASTIFICANTES (oligoelementos) Aluminio, Azufre, Calcio, Cloro, Cobre, Fósforo, Magnesio, Potasio, Sílice, Sodio. Representan el 3,60% de los átomos del organismo.   ELEMENTOS CATALIZADORES (oligoelementos) Cobalto, Cromo, Estaño, Hierro, Manganeso, Molibdeno, Níquel, Selenio, Zinc, Vanadio. Representan menos del 0,01% de los átomos de nuestro organismo, son los llamados “elementos traza”. Dentro de estos elementos descritos anteriormente se consideran los oligoelementos como esenciales dado que responden a las siguientes condiciones: Están presentes en todos los tejidos de los organismos vivos. Su concentración en los tejidos es relativamente constante. Una carencia o bloqueo de su acción provoca diversos tipos de problemas fisiológicos. Pueden corregirse enfermedades mediante una aportación complementaria de estos elementos. Breve historia Su importancia biológica comenzó a darse a conocer a finales del siglo XIX gracias a las investigaciones del químico y biólogo francés,  Gabriel Bertrand , quien demostró la necesidad de los oligoelementos en sus intervenciones en procesos de crecimiento y reproducción. Posteriormente, en 1932, el médico Jacques Menetrier basándose en las investigaciones de Bertrand, verificó el papel que juegan los oligoelementos en los cambios orgánicos y en la salud. Confirmó que su carencia lleva a enfermedades y que su administración en pequeñas dosis mejora números trastornos funcionales . Desarrolló un estilo de diagnóstico y terapéutica que se conoce con el nombre de medicina funcional y cuya originalidad terapéutica reside en la utilización de los oligoelementos. Papel de los oligoelementos en el organismo Los oligoelementos tienen un papel muy importante dentro del metabolismo dado que actúan como cofactores . Un cofactor es una sustancia que actúa como colaborador imprescindible de las enzimas . Y las enzimas son las encargadas de facilitar la realización de las distintas reacciones bioquímicas en el organismo, de manera que, si éstas no están presentes, las reacciones bioquímicas o metabólicas pueden darse, pero con una velocidad tan lenta y un gasto de energía tan grande, que pueden llegar a ser incompatibles con la vida. Por este motivo, cuando los oligoelementos no funcionan de la manera correcta, tampoco las enzimas lo hacen y esto se traduce en una serie de alteraciones en el metabolismo, que en la persona se pueden expresar como una disfunción (alteración leve de la función de un órgano) o, en estados más avanzados, como una enfermedad concreta. Oligoterapia La oligoterapia es una terapia reguladora que proporciona al organismo el o los oligoelementos necesarios que se encuentran limitados en el cuerpo en etapas iniciales de enfermedad , así como en tendencias recurrentes a enfermar o incluso en situaciones de debilidad para que los procesos que no se están dando de la manera correcta vuelvan otra vez a la normalidad. La principal ventaja de la oligoterapia es que, al utilizar sustancias propias de todos los seres vivos y en las concentraciones fisiológicas (normales para el funcionamiento del organismo), carecen por completo de toxicidad o contraindicaciones.  Para garantizar que los oligoelementos se absorban adecuadamente hay que cuidar su forma de administración, habitualmente se presentan en ampollas y se toman por vía sublingual, unos minutos bajo la lengua y después ingiriéndolo, preferentemente fuera de las comidas. En condiciones normales, esos oligoelementos se obtienen a través de la alimentación y en general, los alimentos contienen la cantidad suficiente para cubrir las necesidades diarias. Sin embargo, existen malos hábitos y situaciones ambientales que pueden influir negativamente en su desequilibrio: El consumo excesivo de fibra vegetal (sobre todo la suplementada y aislada de los alimentos) impide la adecuada absorción de ciertos minerales como: hierro, calcio y magnesio. Por ejemplo, el salvado de trigo tan útil para los problemas de estreñimiento. La mezcla de algunos alimentos genera competencia negativa de algunos oligoelementos. Por ejemplo, los alimentos ricos en calcio compiten con el zinc, el magnesio con el calcio y el hierro con el zinc. Mala alimentación. La polución atmosférica. La presencia de metales pesados como el plomo, el mercurio o el cadmio dentro de nuestra cadena alimentaria. Estrés, problemas psicológicos... Algunos oligoelementos Cada oligoelemento tiene unas funciones diferentes en el organismo y por tanto una acción distinta cuando se administran. A continuación, detallamos algunos con sus funciones fisiológicas a modo de ejemplo: Cobre. Tiene utilidad en los casos de infertilidad, en el acné, en todas las alergias (asma, rinitis, sinusitis alérgica, dermatitis alérgica, etc.), en gripes recurrentes, en las enfermedades infecciosas repetidas, en el reumatismo y en el vitíligo. Se encuentra en nueces y semillas, frutas secas, vísceras, legumbres y mariscos. Flúor. Es útil para las uñas quebradizas, caída del cabello, osteoporosis, raquitismo. Tienen flúor las aguas fluoradas, té, café, pescados y mariscos. Litio. Tiene utilidad en estados depresivos o maníaco-depresivos, en las personas ansiosas, en el insomnio de origen ansioso, en las personas irritables y en las personas con epilepsia. Los crustáceos y moluscos son buenas fuentes. Fósforo . Es el oligoelemento de la energía vital. De utilidad en los niños con trastornos del crecimiento, en el estrés, en las contracturas musculares dolorosas, en la fatiga física o emocional. Son buenas fuentes el queso, sardinas, marisco, chocolate, huevo, yogur y carnes. Azufre . Es de gran utilidad en las personas con acné, en el asma, en los eczemas crónicos, en el estreñimiento, en las enfermedades del hígado y de la vesícula biliar y los episodios de urticaria. Ajo, cebolla, brócoli, repollo son ricos en azufre. Zinc . Es de gran utilidad para los trastornos de fertilidad, impotencia y/o frigidez, por ello ha sido llamado el oligoelemento reproductor. Igualmente es útil en los casos de acné, pérdida de la memoria, el gusto o el olfato. Se encuentra en el germen de trigo, nueces, ostras, pescados y carnes. Silicio . Es el oligoelemento que aporta rigidez, utilizado en las fracturas que demoran en consolidarse y en la osteoporosis. Está en las hortalizas de hoja verde, zanahorias, tomates, cacahuete, almendra, avena.    
Alimentos de Otoño
Artículo especializado

Alimentos de Otoño

Llega el otoño, hace más frío, se acortan los días, oscurece antes y hay menos horas de luz solar. Todos estos cambios, propios de esta estación, afectan no solo a nuestra rutina diaria, también a nuestro cuerpo, provocando un desequilibro hormonal. Se produce más melatonina y menos serotonina, haciendo que nos sintamos más cansados y con menos vitalidad. Muchas personas cuando llega el otoño sienten un bajón del estado anímico y no desaparece hasta que logran reajustar el cuerpo de nuevo. Para combatir mejor la apatía se recomienda descansar, respetando un mínimo de horas de sueño y realizar ejercicio físico al aire libre, los días de sol, para favorecer la secreción de serotonina. Además, la alimentación también es fundamental y esta estación nos brinda de alimentos más energéticos y ricos en vitaminas y minerales para mejorar el ánimo y recuperar la energía. Tres alimentos de temporada imprescindibles con muchas propiedades Setas . Es el alimento estrella de la temporada, aportan muy pocas calorías, pero son una buena fuente de proteínas vegetales . Contienen vitaminas, entre las que destacan las vitaminas del grupo B que ayudan a combatir el estrés y el cansancio. Entre los minerales, el más abundante es el selenio , que actúa como excelente antioxidante y ayuda a descontaminar el organismo de metales pesados. Por sus múltiples propiedades, las setas es un grupo de alimentos muy recomendado en esta estación ya que ayuda a reforzar el sistema inmunitario. En la cocina pueden prepararse asadas, salteadas, plancha, hervidas o al vapor. Pueden formar parte del relleno de guisos o pasta, en ensaladas tibias, platos de arroz, revueltos o como guarnición. Uva . Es la fruta de otoño por excelencia y nos aporta energía en forma de azúcares simples (glucosa y fructosa) ayudando así a combatir el cansancio o falta de vitalidad. Su composición varía dependiendo de si se trata de uvas blancas o negras, pero ambas concentran sustancias con propiedades antioxidantes que son las responsables del color, aroma y textura y previenen las enfermedades cardiovasculares y la degeneración celular. Destacan el resveratrol y la antoniacina en las uvas negras que le dan el color morado, y la quercitina en las uvas blancas. También son una fuente rica en minerales y vitaminas , siendo el potasio el mineral más abundante y, entre las vitaminas, abunda la vitamina B6 y el ácido fólico. En la cocina no debe limitarse a consumir la uva únicamente como fruta fresca ya que puede formar parte de múltiples recetas en forma de compota, pastel, en ensaladas o como guarnición de carnes o pescados. Sardina . Pescado azul que acaba su temporada en otoño y en esta estación está en su óptimo nivel nutricional. Contiene grasas saludables y es una fuente de omega 3 , ácido graso poliinsaturado que debemos incorporar a través de la dieta ya que el organismo no lo puede generar por sí mismo. Entre sus múltiples propiedades, el omega 3 destaca por su acción cardiosaludable, ya que ayuda a fluidificar la sangre reduciendo el nivel de colesterol y triglicéridos en sangre, manteniendo una buena coagulación sanguínea y protegiendo las arterias. También favorece el buen funcionamiento del sistema inmunológico regulando la respuesta inflamatoria con una acción antiinflamatoria. Para aprovecharnos de todas estas cualidades, se aconseja comer pescado azul, mínimo dos veces por semana y, la sardina al ser uno de los pescados con menor cantidad de mercurio por su pequeño tamaño, es una buena elección. En la cocina se puede preparar a la plancha, brasa, parrilla, horno o fritas. Marinadas o en escabeche puede formar parte de múltiples platos como en ensaladas, platos de pasta o arroz, pastel de patata, rellenos de pasta. ¿Por qué es importante el consumo de alimentos de temporada? Son más sabrosos. Conservan mejor el sabor y sus aromas. Son más nutritivos Aportan mayor variedad a nuestra mesa. Son más baratos A continuación, encontrarás un listado con los productos de otoño como guía para elaborar un menú semanal de temporada: Frutas : aguacate, caqui, granada, chirimoya, kiwi, manzana, mandarina, pera, uva, higo, membrillo y moras (a principios de otoño). Verduras : acelgas, alcachofa, berenjena, brócoli, calabaza, col lombarda, coles, coliflor, endibia, puerro, boniato, setas y hongos. Frutos secos: almendras, nueces, avellanas, anacardos, castañas. Legumbres : lentejas y garbanzos. Pescados y mariscos : besugo, caballa, jurel, bonito del norte y rayado, sardinas, salmonetes, doradas, gambas, pulpos, berberechos, navajas, mejillón. Carne : cerdo ibérico, ternera, cordero, ciervo, codorniz, conejo, liebre, ganso, perdiz, pato. Ejemplo de un día completo con alimentos de temporada Desayuno : Vaso de bebida de almendras (sin azúcares añadidos). Tostada de pan integral con humus, rodajas de tomate y aguacate. Media mañana: Bol de yogur natural con moras y picada de avellanas y nueces. Comida : Potaje de garbanzos y acelgas. Sardinas a la cazuela en horno con patata y berenjena. Higos. Merienda: Queso con membrillo. Cena: Crema de calabaza al curry. Revuelto de setas. Macedonia de frutas de otoño: mandarina, granada, pera, manzana, uva.
Alimentos de Primavera
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Alimentos de Primavera

Con la llegada de la primavera nos enfrentamos de nuevo a un cambio de clima. El frío empieza a despedirse llegando temperaturas más agradables y más horas de luz. Condiciones que promueven la reactivación de procesos vitales, metabolismo e incluso funciones de limpieza y desintoxicación del organismo de los excesos acumulados durante el invierno. Durante el proceso de adaptación podemos tener sensación de fatiga y debilidad generalizada que suele diagnosticarse como  astenia primaveral . Si la sufrimos, además de nutrirnos mejor, es importante salir al aire libre, practicar ejercicio físico y establecer contacto social. La naturaleza es sabia y nos ofrece durante esta temporada gran variación de frutas, verduras y hortalizas ricas en antioxidantes, vitaminas y minerales que facilitan el proceso de puesta en marcha.  En esta época apetecen preparaciones sencillas, poco grasas y cocciones livianas dando preferencia a los productos frescos para evitar la pérdida de vitaminas y minerales por el calor.   Además, con el buen tiempo se incrementa el tiempo dedicado al ejercicio y se deberá asegurar una buena hidratación mediante zumos, caldos, batidos de vegetales y frutas, que los convierte en un complemento hídrico idóneo para esta estación con temperaturas más altas. Tres alimentos de temporada imprescindibles y con muchas propiedades Fresa : son frutas que aportan muy pocas calorías y cuyo componente más abundante, después del agua, son los hidratos de carbono (fructosa, glucosa y xilitol). Destaca su aporte de fibra , que mejora el tránsito intestinal. En lo que se refiere a otros nutrientes y compuestos orgánicos, las fresas y los fresones son muy buena fuente de vitamina C y ácido cítrico (de acción desinfectante y alcalinizadora de la orina), ácido salicílico (de acción antiinflamatoria y anticoagulante), ácido málico y oxálico, potasio y en menor proporción contienen vitamina E, que interviene en la estabilidad de las células sanguíneas y en la fertilidad. Se pueden tomar como postre sin añadirles nada, acompañarlas con lácteos (yogur, kéfir o cuajada); endulzadas con miel cruda, azúcar o sirope o con alguna crema casera para dar un toque especial. También se pueden “aliñar” con vinagre, zumo de limón, lima o naranja. Si las queremos vestir con algo más elaborado se pueden congelar y hacer helado casero, una mousse o gelatina, incorporarlas en ensaladas o utilizarlas en salsas vinagreta, entre muchas más opciones. Espárrago : están constituidos sobre todo por agua y fibra. Su contenido en azúcares y en grasas es muy bajo. En cuanto a su contenido vitamínico, destaca la presencia de folatos, provitamina A (betacaroteno) y de las vitaminas C y E , de acción antioxidante importante. También están presentes vitaminas del grupo B como la B1, B2, B3 y B6. En cuanto a minerales , presentan cantidades importantes de potasio, hierro, fósforo y yodo, además de calcio y magnesio, aunque en menor proporción. Los espárragos blancos contienen menor cantidad de vitaminas que los verdes, sobre todo su aporte de folatos y de vitamina C. Por otra parte, los espárragos en conserva contienen menos minerales debido al tratamiento que sufren para su procesado. Se pueden consumir como aperitivo o entrante, o mezclarlos con otras verduras para un acompañamiento de carne o pescado. Otras opciones son en tortillas, revueltos o frittata de verduras, en quiche o pizza vegetal. Albaricoque : es una fruta pequeña, delicada y dulce que hay que recoger y comer madura ya que sólo así se pueden apreciar todos sus aromas y matices. Su aporte energético es bastante bajo dada su elevada cantidad de agua y modesto aporte de hidratos de carbono. En cuanto a su contenido nutricional resalta su contenido en becaroteno (provitamina A), C, B9, B3, B2, B1 y B6. De los minerales destaca el potasio, fósforo, calcio, hierro, selenio y zinc. El albaricoque tiene una carne jugosa de sabor dulce y con un ligero punto de acidez, algo que lo convierte en una fruta versátil, ideal para la elaboración de tartas, sorbetes, macedonias y mermeladas , o simplemente para tomarla al natural en cualquier momento del día. Además, tanto en forma fresca como la desecada es apta para cocinar, pudiéndose acompañar platos salados como carnes y pescados como en versión dulce en repostería. ¿Por qué es importante el consumo de alimentos de temporada? Son más sabrosos. Conservan mejor el sabor y sus aromas. Son más nutritivos Aportan mayor variedad a nuestra mesa. Son más baratos A continuación, encontrarás un listado con los productos de primavera como guía para elaborar tus menús semanales de temporada. Frutas : kiwi, manzana, cereza, ruibarbo, albaricoque, higo, fresas, frambuesas, limón, melón, almendras.   Verduras : alcachofas, espárragos, acelgas, zanahorias, coliflor, berro, espinacas, nabo, puerros, patatas, rabanitos, judías verdes, calabacín, remolacha. Frutos secos: almendra. Legumbres : lentejas y habas. Pescados y mariscos : salmonete, bacalao, mújol, anchoa, centollo, calamar, gamba. Carne : cordero, pularda, capón, codorniz, oca, ganso y pavo. Ejemplo de menú de temporada Desayuno : Té rooibos. Panqueque de harina de almendra con frambuesas y miel cruda. Media mañana: Licuado de: zanahoria, remolacha y albaricoque. Comida : Alcachofas al horno con zumo de limón. Bacalao con tomate natural y olivas negras. Melón con menta fresca.   Merienda : Yogur griego con fresas cortadas y canela.    Cena : Endibias, rabanitos y anchoas aliñadas. Quiche de puerros, espinacas y queso de cabra. Compota de manzana con canela.
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