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COVID-19: Asintomáticos y falsos negativos
Artículo especializado

COVID-19: Asintomáticos y falsos negativos

Dia a día el esfuerzo de muchos científicos es develar las incógnitas sin resolver; el SARS-CoV-2 es un virus que nos ha obligado a sumar todos los esfuerzos para minimizar las perdidas. Hoy seguimos conociéndolo. Su transmisión es sin duda algo que necesitamos controlar. Desde el inicio se han tomado medidas como la cuarentena y la implementación de la PCR como prueba diagnostica junto con la serología. Se trata de herramientas que hoy en día nos ayudan a salvar vidas, identificando los pacientes infectados para aplicar las medidas de control necesarias. Actualmente, uno de los temas de mayor interés es el papel de las personas asintomáticas y su capacidad de transmitir el virus. Se han realizado múltiples investigaciones en este sentido con información contradictoria. Un meta-análisis publicado en junio de este año evalúa todas las publicaciones relacionada con este tema. Aunque parece haber cierto consenso en que su capacidad de contagio es menor que en los pacientes con síntomas, esta es suficiente para necesitar tenerlos controlados. Por otro lado, los falsos negativos, es decir, las personas que se han realizado una PCR y han dado negativo, pero en realidad sí tienen la infección, también puede ser elementos importantes en la transmisión.  Si necesitas hacer un test para el diagnóstico de la COVID-19, puedes reservar cita en los mejores centros Pacientes asintomáticos con COVID-19 Las personas con infección por SARS-CoV-2 que han permanecido asintomáticas parecen presentar una carga viral similar a la de los pacientes que sí presentan síntomas. De este modo, el aislamiento de las personas infectadas debe realizarse independientemente de los síntomas. Los pacientes asintomáticos mantienen una tasa de transmisión inferior a los pacientes sintomáticos, pero ambos representan un riesgo de contagio que debemos mitigar para controlar la pandemia. Los estudios han mostrado que entre un 40 y un 50% de las personas con el virus son asintomáticas o presintomáticas en el momento de propagar el virus, siendo la transmisión más probable justo antes del desarrollo de síntomas. De este modo, las personas asintomáticas pueden encontrarse bien y a las 24 o 48 horas comenzar a sentir síntomas como tos, fiebre, fatiga, etc. En este punto es probable que hayan propagado el virus entre las personas que han estado en contacto, por lo que es imprescindible realizar un buen rastreo de los contactos de pacientes COVID positivos. En un estudio llevado a cabo en la población italiana de Vó, que fue confinada por la pandemia, se recopiló información sobre la demografía, la presentación clínica, la hospitalización, la red de contactos y la presencia de infección por SARS-CoV-2 en casi toda la población. Para ello se analizaron amplios sectores de la población en dos periodos consecutivos de tiempo. En la primera fase del estudio, que se realizó alrededor del momento en que comenzó el cierre de la ciudad, se observó una prevalencia del 2,6% de la población. En la segunda fase que se realizó al final del confinamiento, se encontró una prevalencia del 1,2%. Al igual que han señalado otros estudios similares, el 42,5% de las infecciones confirmadas por SARS-CoV-2 fueron asintomáticas (es decir, no tenían síntomas en el momento de la prueba y no desarrollaron síntomas de forma posterior). Los investigadores no encontraron diferencias en la carga viral de las infecciones sintomáticas con respecto a las infecciones asintomáticas. Muchas variables influyen en la sintomatología que desarrolla cada paciente, datos relativos al sistema inmunológico, la predisposición genética y los antecedentes de enfermedades son algunos de los factores que podrían influir en la presentación clínica y el desarrollo de síntomas graves, leves o apenas perceptible. Si necesitas hacer un test para el diagnóstico de la COVID-19, puedes reservar cita en los mejores centros Falsos negativos de la COVID-19 Las pruebas diagnósticas para detectar la presencia del SARS-CoV-2 son altamente sensibles y fiables. Sin embargo, siempre hay un pequeño margen para que se den falsos negativos y falsos positivos. De este modo, los falsos negativos (cuando la prueba da negativo y sí se tiene la infección por coronavirus) suelen estar relacionados principalmente con problemas en la toma de la muestra o la manipulación inadecuada de la misma. También se puede observar en pacientes con una carga viral muy baja, lo que supone una tasa baja de eliminación del virus. El análisis de los falsos negativos es de suma importancia por sus implicaciones epidemiológicas. Un falso negativo implica la disminución de las medidas de seguridad recomendadas, pudiendo dar a lugar focos de transmisión. El test PCR es la prueba más sensible de los métodos disponibles. Se trata de la técnica de referencia para el diagnóstico de COVID-19, cuya sensibilidad y especificidad es cercana al 100%. La alta especificidad determina que se pueda diferenciar entre dos microorganismos muy parecidos entre ellos, mientras que la alta sensibilidad de la prueba implica que se puedan detectar cantidades muy reducidas de material genético del coronavirus (menos de 10 copias del virus por mililitro de muestra). Sin embargo, toda su eficiencia depende en gran medida del personal sanitario que realice la toma de la muestra y el cumplimiento de los protocolos para dicha prueba. Por esta razón, se complementa el diagnostico mediante serología de anticuerpos frente a la COVID-19, una prueba menos especifica y sensible pero de gran aporte diagnostico. En este ámbito, es fundamental comprender que el resultado de la prueba varía con el tiempo desde la exposición hasta el inicio de los síntomas. Una forma para minimizar el numero de falsos negativos es siempre tener una correlación entre la clínica del paciente y los resultados tanto de la PCR como de la serología. Esto permitiría evitar los resultados negativos de las pruebas realizadas de manera temprana con respecto al curso de la infección, evitando determinar una tranquilidad ficticia en cuanto al riesgo de contagio. Algunos estudios han pretendido estimar la tasa de falsos negativos de las pruebas PCR en función de los días transcurridos desde la infección por SARS-CoV-2. De este modo, se ha observado que durante los 4 días anteriores al momento típico de aparición de síntomas (día 5), la probabilidad de un resultado falso negativo en una persona infectada disminuyó del 100% en el día 1 al 67% en el día 4. En el día del inicio de los síntomas, la tasa media de falsos negativos observada fue del 38%, mientras que la tasa disminuyó al 20% en el día 8 (3 días después del inicio de los síntomas). De este modo, se debe tener cuidado al interpretar las pruebas de PCR para la infección por SARS-CoV-2, particularmente al comienzo de la infección, cuando se utilizan estos resultados como base para eliminar las precauciones destinadas a posteriores transmisiones. Si la sospecha clínica es alta, la infección no debe descartarse basándose solo en los resultados de la prueba PCR, debiéndose considerar cuidadosamente la situación clínica y epidemiológica. Si necesitas hacer un test para el diagnóstico de la COVID-19, puedes reservar cita en los mejores centros
Test rápido de coronavirus para detección de antígenos: una alternativa a la PCR
Artículo especializado

Test rápido de coronavirus para detección de antígenos: una alternativa a la PCR

La prueba estándar para el diagnóstico de infección activa por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 es la PCR , siglas en inglés de Reacción en Cadena de la Polimerasa ( Polymerase Chain Reaction ). La PCR es una prueba que permite detectar y amplifica fragmentos del material genético del virus. La muestra se obtiene habitualmente tomando con una pequeña torunda una muestra de las secreciones de la parte de atrás de las fosas nasales (que se denomina la nasofaringe) o también, a través de la boca, tomando una muestra en la faringe . En Savia ya tenemos disponible el nuevo Test de Antígenos (rápido). Busca un centro cercano y compra el tuyo. Sin embargo, el problema de la PCR es que su resultados tardan en estar disponibles varias horas, por lo que no es útil para un diagnóstico rápido de la enfermedad . Actualmente ya se han comercializado test rápidos que detectan antígenos del virus , es decir detectan partes del coronavirus específicas del mismo. Estas pruebas pueden sustituir o al menos complementar el uso de  la PCR en muchas situaciones. Al igual que la PCR, la muestra que se necesita para realizar un test de detección de antígenos es una muestra de exudado nasofaríngeo , la cual se obtiene introduciendo una pequeña torunda por las fosas nasales . El resultado es más fiable si la muestra se toma en los primeros 7 días desde el inicio de los síntomas. La principal ventaja de estas pruebas es que los resultados están disponibles en unos 15 minutos .  El procedimiento de la prueba es muy sencillo. Se toma la muestra de la nasofaringe. Posteriormente, la torunda con secreciones se introduce en un tubo con un líquido especial donde se disuelven estas secreciones potencialmente infectadas. Después, una gota de ese líquido con secreciones se deposita en un pequeño dispositivo de plástico, parecido a los test que se utilizan para realizar las pruebas rápidas de embarazo. El líquido corre por unas bandas por el interior del dispositivo. En el caso de que el paciente tenga la infección se observa una línea coloreada, que significa que la prueba es positiva. Además, siempre que se usa el test correctamente, aparece una segunda línea que corresponde a un control. Significa que el test ha funcionado bien y el dispositivo estaba en buenas condiciones. Esta línea control se debe colorear tanto en test positivos como negativos. Por lo tanto, en los test positivos aparecerán dos líneas coloreadas : una significa que la prueba es positiva y la otra que el test se ha realizado correctamente. Las pruebas rápidas de detección de antígenos son muy específicas . Esto significa que si la prueba es positiva indican con bastante seguridad que el paciente de verdad tiene la infección (hay muy pocos “falsos positivos”). Los test diagnósticos más recientes han conseguido además una muy aceptable sensibilidad .  Es decir, detectan a una alta proporción de enfermos. Si el resultado es negativo es probable que el paciente no tenga la infección (los “falsos negativos” son escasos). En Savia ya tenemos disponibles Test PCR, Test Serológico y el nuevo Test de Antígenos (rápido) en todo el territorio nacional. Busca un centro cercano y compra el tuyo. Como todos los test diagnósticos, los resultados de estas pruebas, aunque muy fiables , no son definitivos al 100%. Será el sanitario el que, valorando todas las circunstancias del paciente, sus síntomas, etc. determine si se puede confirmar o excluir el diagnóstico, o es necesario realizar una PCR u otra prueba en caso de duda. Por otra parte, los test rápidos de detección de antígenos son muy distintos a los test rápidos de detección de anticuerpos . Los anticuerpos son las defensas que crea el organismo para defendernos del coronavirus. Dependiendo del tipo de anticuerpo que se detecte, los test de anticuerpos pueden ayudar a diagnosticar una infección en curso, aunque habitualmente pasados 7 días del inicio de los síntomas , o una infección ya pasada . Por ello, los test de anticuerpos, ya sean test rápidos o no, no son útiles para diagnosticar la infección aguda al poco de producirse. Además, la muestra que se usa en los test de anticuerpos es sangre y no secreciones respiratorias . Por ello, en para realizar pruebas de detección de anticuerpos se toma una muestra de una vena o se realiza una pequeña punción en el dedo para obtener una gota de sangre. En definitiva, los test de detección de antígenos permiten una diagnóstico rápido de la infección por coronavirus con la toma de una muestra de secreciones de la nasofaringe . Son especialmente fiables si se hacen dentro de los 7 días del inicio de los síntomas . Pueden resultar en muchos casos una alternativa a otros test más sofisticados aunque más lentos como la PCR. En Savia ya tenemos disponibles Test PCR, Test Serológico y el nuevo Test de Antígenos (rápido) en todo el territorio nacional. Busca un centro cercano y compra el tuyo. Para saber más Fundación IO. Panbio™ COVID-19 Ag Rapid Test Device. https://fundacionio.com/2020/09/08/panbio-covid-19-ag-rapid-test-device/
Cómo está afectando la “nueva normalidad” a nuestra salud
Artículo especializado

Cómo está afectando la “nueva normalidad” a nuestra salud

La pandemia por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 , causante de la COVID-19 , ha cambiado nuestras vidas en pocos meses. En nuestro medio nos creíamos a salvo de plagas y epidemias, pero el virus nos ha recordado la fragilidad humana y del sistema en el que vivimos. Además del impacto directo que puede tener  la infección en la salud, la pandemia puede afectar nuestra salud física o emocional de manera indirecta de múltiples formas. Así nuestra salud se puede ver afectada por las dificultades para establecer relaciones o encontrar apoyos sociales, un menor acceso a los recursos sanitarios, posibles dificultades laborales y económicas, problemas derivados del confinamiento y de las limitaciones para salir de casa, incluyendo problemas de pareja, o por la pérdida de buenos hábitos saludables como la alimentación sana o el ejercicio físico regular. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. En la “nueva normalidad” , que ha llegado tras la primera oleada de la pandemia, se están dando patologías que afectan nuestra salud física y emocional que pueden requerir la ayuda de algún profesional sanitario. Respecto a la salud emocional , cuando se produce un hecho traumático o un acontecimiento vital impactante , como puede ser la infección por coronavirus o la pérdida de algún ser querido, habitualmente la respuesta psicológica al acontecimiento sucede en tres etapas: Una primera fase de ‘respuesta inmediata’ , que se caracteriza por la presencia de emociones intensas y cierta sensación de pérdida de control. En una segunda fase , todavía aguda, se intenta asimilar la experiencia traumática pero predomina una atención centrada en el suceso y sus consecuencias . Se presentan emociones “intrusivas” como la rabia , el miedo o la culpa , e ideas anticipatorias y de indefensión. Se puede producir una desorganización del estilo de vida anterior en mayor o menor medida. Esta fase puede durar varios meses. Finalmente, tras el paso del tiempo se entra en tercera fase de integración y normalización del curso de la vida , sin que esta quede marcada o limitada por la experiencia acontecida. Con más o menos dificultades, la mayoría de las personas alcanzará la tercera fase y logrará superar el problema. Sin embargo,  algunas personas pueden afrontar la situación de una manera inadecuad a y acabar desarrollando un comportamiento disfuncional, que se puede prolongar mucho en el tiempo, por lo que es recomendable que encuentren ayuda profesional de manera temprana. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Los psicólogos nos indican que hay determinados factores de cada persona que pueden hacer que sean especialmente vulnerables a las situaciones traumáticas. La vulnerabilidad será mayor si se acumulan algunas de las siguientes circunstancias: Acumulación de varias fuentes de estrés al mismo tiempo (enfermedad, cuidado de otras personas, pérdida de la fuente de ingresos, incertidumbre sobre el futuro, etc.). Pérdida de personas allegadas , con pérdida de relaciones sociales significativas. Otras experiencias o fuentes de estrés anteriores que se acumulan a la actual. Inestabilidad o fragilidad emocional Escaso apoyo social en el entorno próximo. Recursos económicos Preexistencia de un déficit en las habilidades que permiten el afrontamiento de la situación , como las habilidades para la relación social, o la habilidad para resolver problemas. El comportamiento disfuncional asociado a un hecho traumático puede asociarse  a un empobrecimiento de la experiencia vital , una pérdida de autoestima , una visión negativa de uno mismo, de los demás o del futuro, depresión , aislamiento social , consumo de sustancias , etc. Todas estos sentimientos y situaciones tiende a autoperpetuarse y pueden interfiere de forma muy significativa en los planos social, familiar o laboral. La ayuda profesional por parte de un psicólogo puede normalizar la reacción al evento vital . El psicólogo cuenta con numerosas estrategias que pueden ayudar a superar el problema de manera satisfactoria, y afrontar situaciones futuras con más herramientas para que no se vuelva a producir. Por otra parte, la “nueva normalidad” también se asocia a problemas inesperados desde el punto de vista físico . Las personas que han superado la enfermedad pueden sufrir secuelas físicas en diversos órganos y sistemas secundarias a la infección. Preocupan principalmente las secuelas a nivel del pulmón , por la posibilidad de desarrollar una fibrosis pulmonar tras una neumonía grave. Esta complicación, afortunadamente no muy frecuente, el tejido pulmonar se sustituye por un tejido cicatricial que dificulta la respiración.  Además se ha descrito un riesgo incrementado de trombosis y de problemas de coagulación tras la infección, y de malnutrición tras una enfermedad prolongada. Los pacientes que ha sufrido un ingreso en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) también sufren complicaciones concretas por esta circunstancia destacando la debilidad muscular tras la inmovilidad prologada. Otros problemas que estamos viendo con frecuencia son problemas cutáneos derivados del uso prolongado de las mascarillas o del uso frecuente de gel hidroalcohólico, el cual puede llegar a irritar la piel, especialmente si existen patologías cutáneas preexistentes. Finalmente, el confinamiento y las limitaciones en la movilidad pueden hacer que se pierda hábitos de vida saludables como la práctica de ejercicio físico moderado de manera regular o el seguimiento de una dieta saludable, además de un incremento en el número de personas con sobrepeso , o que consumen sustancias dañinas como el tabaco o el alcohol . En definitiva, la “nueva normalidad” puede asociarse a numerosos problemas  tanto físicos como emocionales . Profesionales como los psicólogos ,   nutricionistas , entrenadores personales o médicos generales pueden ser un gran apoyo durante la pandemia. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Para saber más: Madrid Salud. Programa de promoción de la Salud Mental. El impacto Emocional de la Pandemia por COVID-19. Una guía de consejo psicológico. http://madridsalud.es/wp-content/uploads/2020/06/GuiaImpactopsicologico.pdf Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Web de Estilos de Vida Saludable: https://estilosdevidasaludable.sanidad.gob.es/
La obesidad después de la COVID-19
Artículo especializado

La obesidad después de la COVID-19

La prevalencia de sobrepeso y obesidad ha ido aumentando en las últimas décadas en todo el mundo. En España, se estima que al menos uno de cada cuatro hombres y una de cada cinco mujeres puede padecer obesidad. Más de la mitad de la población española adulta sufre de sobrepeso o de obesidad. En la población infantil, se estima que más del 40% de los niños y niñas de 7 años en España tienen sobrepeso u obesidad. ¿Tienes dudas? Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con uno de nuestros nutricionistas. También puedes contratar nuestro nuevo programa de nutrición y te ayudaremos a controlar tu peso. Durante la pandemia que sufrimos por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 la prevalencia de sobrepeso y de obesidad puede haber aumentado. Esto se debe a que durante el confinamiento muchas personas han disminuido su actividad física y han tenido dificultades para seguir una dieta saludable . Además, se han retrasado o suspendido la mayoría de las consultas o de las intervenciones médicas dirigidas a controlar el sobrepeso. Según un estudio de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) , cerca de la mitad  de  los  habitantes  de  España han experimentado  un  incremento  de  su  peso  medio  durante  el confinamiento. En la mayoría de los casos este incremento del peso estaría entre 1 y 3 kg . El estudio revela algunos malos hábitos alimentarios seguidos durante el confinamiento como picotear continuamente, comer con más frecuencia productos con un elevado índice calórico como la bollería, o incrementar el consumo de alcohol. Además, la ansiedad y el aburrimiento también se ha asociado a una mayor sensación de hambre durante el confinamiento y a una mayor ingesta. Sabemos que la obesidad tiene muchas consecuencias negativas para la salud. La obesidad se considera un factor de riesgo para más de 20 enfermedades crónicas tales como la diabetes tipo 2, la hipertensión arterial, la dislipidemia, las enfermedades cardiovasculares, el ictus, la apnea de sueño y más de 10 tipos de cáncer. Además, ahora se sabe que la obesidad supone un factor de riesgo para desarrollar una enfermedad grave por coronavirus. Curiosamente, hay estudios que indican que gran parte de la población podría desconocer esta asociación entre obesidad y riesgo de infección grave por coronavirus, siendo este desconocimiento especialmente frecuente en aquellas personas que ganaron más peso durante el confinamiento. Cuando una persona con obesidad se infecta por coronavirus tiene un riesgo significativamente más alto de ser hospitalizado , de ingresar en la unidad de cuidados intensivos (UCI) y de tener complicaciones graves que una persona sin sobrepeso. Esto se debe a que la obesidad produce cierta disfunción del sistema inmunitario y una mala respuesta a las infecciones, especialmente a las infecciones respiratorias como las que produce el coronavirus. Por otra parte, se cree que el tejido adiposo posee una alta densidad de unos receptores que utiliza el coronavirus para entrar en las células. Usando este receptor, el virus entraría en las células de la grasa donde podría acumularse o diseminarse a otros tejidos. Incluso se está investigando si las personas con obesidad podrían diseminar la infección con más facilidad que las personas sin sobrepeso pues tardarían más en eliminar el virus , y la cantidad de virus en el aire exhalado podría ser mayor. ¿Tienes dudas? Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con uno de nuestros nutricionistas. También puedes contratar nuestro nuevo programa de nutrición y te ayudaremos a controlar tu peso. Por todo ello, se ha sugerido que las personas con obesidad, especialmente si es una obesidad importante, sean consideradas un grupo de alto riesgo de infección grave por coronavirus , al igual que por ejemplo las personas ancianas , o las personas con problemas médicos como diabetes,  algún tipo de inmunodepresión, enfermedades pulmonares crónicas o cáncer. Además, es importante señalar que las personas jóvenes sin enfermedades crónicas, que en principio no son de alto riesgo, se convierten en una población de riesgo de infecciones graves por coronavirus si sufren obesidad. Así que las personas con obesidad de cualquier edad deben tener especial precaución y tomar medidas adicionales para evitar la infección por coronavirus. Conscientes de el peligro de la asociación entre obesidad y coronavirus, los expertos implicados en el manejo de esta enfermedad insisten en las recomendaciones para controlar el sobrepeso, las cuales incluyen principalmente la práctica regular de ejercicio físico y la necesidad de seguir una dieta equilibrada . En  concreto,  se  aconseja evitar  alimentos  y  bebidas con  gran  cantidad  de azúcares y reducir o evitar el consumo de alcohol, y de alimentos ricos en grasas o procesados. Por  el  contrario,  se  debe  favorecer  el  consumo  de  frutas  y  verduras. Además, los expertos recomiendan que aquellas personas  que  tengan  exceso  de  peso acudan  a  profesionales para el correcto manejo de la enfermedad. El seguimiento regular por nutricionistas y otros expertos en el manejo del sobrepeso puede suponer un cambio radical en los hábitos alimentarios y en el estilo de vida y asociarse  a una mejora significativa en nuestra salud en un periodo corto de tiempo. En resumen, el sobrepeso y la obesidad se considera en la actualidad una auténtica epidemia . El confinamiento se ha asociado a un incremento de peso en muchas personas por la disminución en el ejercicio físico y a la dificultad de llevar una dieta saludable . La obesidad además de tener un gran impacto en la salud, por un incremento den el riesgo de numerosas enfermedades, se asocia a un incremento en el riesgo de enfermedad grave por coronavirus. Por ello, las personas con sobrepeso u obesidad deben de tener precaución y tomar medidas adicionales para evitar la infección por coronavirus.  Además de practicar ejercicio físico de forma regular y de seguir una dieta equilibrada ,  se recomienda que las personas que sufren exceso de peso busquen la ayuda de profesionales   para el correcto manejo del sobrepeso. ¿Tienes dudas? Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con uno de nuestros nutricionistas. También puedes contratar nuestro nuevo programa de nutrición y te ayudaremos a controlar tu peso. Para más información   Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO). Un decálogo para cuidarse en familia durante la pandemia de coronavirus: https://www.seedo.es/images/site/notasprensa/20-04-13_NP_SEEDO_Recomendaciones_para_cuidarse_en_familia.pdf Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Web de Estilos de Vida Saludable: https://estilosdevidasaludable.sanidad.gob.es/
Aspectos positivos y negativos del teletrabajo
Artículo especializado

Aspectos positivos y negativos del teletrabajo

El teletrabajo ha puesto en primer plano la idea de que el trabajo ya no está vinculado a un lugar, sino a una tarea. Desde hace una década, el trabajo en el propio domicilio lleva cobrando fuerza en todo el mundo, y España no es una excepción. Además, por causa de la crisis del coronavirus, el teletrabajo ha adquirido una relevancia obligada. De repente, miles de trabajadores salen de la cama para entrar en oficinas improvisadas en sus salas de estar. Algunas estimaciones apuntan a que cerca de un 35% de los trabajadores han estado teletrabajando durante la pandemia en España. Por otro lado, en una encuesta reciente realizada por el Banco de España a un grupo de empresas, prácticamente el 80% de la muestra aumentó su nivel de teletrabajo, con el fin de que su actividad se resintiera lo menos posible debido a la crisis sanitaria. En cualquier caso, el teletrabajo supone aspectos beneficiosos tanto para las empresas como para el trabajador, aunque también existen cuestiones que pueden considerarse menos positivas. ¿Necesitas una consulta presencial con un psicólogo?  Encuentra un psicólogo cerca de ti. Si tienes dudas también puedes  hablar gratis por Chat  con uno de nuestros psicólogos. Trabajo, sociedad e individuo El trabajo ha existido siempre. Sin embargo, dista mucho el trabajo de las sociedades cazadoras-recolectoras del concepto de trabajo actual. En las primeras, el trabajo era el esfuerzo que permitía sobrevivir en el día a día. En la actualidad, el trabajo es un concepto más amplio en el que se conjugan aspectos puramente materiales, pero también simbólicos. En este sentido, a través del trabajo la persona no sólo realiza actividades productivas, sino que también se desarrolla a nivel psicosocial. El trabajo es un fenómeno fruto de interacciones complejas e intercambios interpersonales que tiene un significado en función del valor que se le otorga, los resultados que determina y el estatus que merece para la sociedad. De este modo, el trabajo configura la identidad personal y afecta a la estratificación social y a la autopercepción que las personas tienen de sí mismas. Desde la Revolución Industrial, a partir de la cual aparece el trabajo en su sentido moderno, se han ido produciendo numerosos avances (reducción de la jornada, derecho a vacaciones, etc.) que han supuesto un aumento en la confortabilidad y la calidad de vida de la población. Una nueva evolución de este concepto la configura el teletrabajo . El teletrabajo en España En 2018, el 13,5% de los ocupados de entre 15 y 64 años trabajaban a distancia en la Unión Europea, según datos de Eurostat. En general, en los países del norte de Europa existe un mayor arraigo del teletrabajo, mientras que, en los países del sur y del este, esta práctica se utiliza con menos frecuencia. En España, según la Encuesta de Población Activa, el porcentaje de ocupados que, al menos ocasionalmente, teletrabajan fue del 8,3 % en 2019, lo que representa un crecimiento de 2,4% en los últimos 10 años. Por tipo de ocupación, el trabajo a distancia es más frecuente entre los autónomos, en las empresas pequeñas y entre las ocupaciones cualificadas. Por otra parte, todavía es una forma de trabajar poco utilizada en algunas ramas de actividad que podrían haberse visto favorecidas por los nuevos avances tecnológicos, como las manufacturas, la Administración Pública, el transporte y el almacenamiento, las actividades administrativas, el comercio y otros servicios. Por tipo de trabajador, el trabajo no presencial es más habitual entre personas de entre 35 y 65 años y entre trabajadores con formación universitaria. Un análisis de las características intrínsecas de cada ocupación permite estimar que el 30 % de los ocupados podría teletrabajar, al menos ocasionalmente, por lo que aún existe un amplio margen de mejora en el uso de esta modalidad de trabajo. ¿Necesitas una consulta presencial con un psicólogo?  Encuentra un psicólogo cerca de ti. Si tienes dudas también puedes  hablar gratis por Chat  con uno de nuestros psicólogos. Teletrabajo desde la perspectiva de las empresas Es comprensible cierta controversia sobre el teletrabajo, ya que supone un cambio radical con respecto a cómo las empresas han funcionado históricamente, en un contexto en el que los empleadores frecuentemente se ven a sí mismos más capaces de “controlar” a sus empleados cuando están físicamente en las instalaciones de la empresa. Por el contrario, algunos de los beneficios que se atribuyen al teletrabajo incluyen mayor satisfacción laboral, menor absentismo y menor intención de abandono. Además, las empresas que incluyen el teletrabajo ejercen una mayor atracción y retención del talento, junto con un ahorro energético y una disminución de la movilidad, lo que se asocia con efectos de disminución de la contaminación. A nivel sociodemográfico el teletrabajo puede contribuir a un potencial desarrollo de áreas geográficas despobladas. El teletrabajo como herramienta útil para fomentar el bienestar Entre los efectos observados en los estudios que se han llevado a cabo sobre el teletrabajo, se encuentra el fomento de la autonomía y la mejora de la conciliación familiar. Además, aumenta la satisfacción laboral, disminuye las intenciones de abandono de la empresa y disminuye el estrés laboral. Duración Parece existir un umbral de tiempo dedicado al teletrabajo, a partir del cual el rendimiento laboral decrece. De este modo, las investigaciones sugieren que el teletrabajo puede ser más beneficioso en términos de resultados organizacionales cuando se practica en un grado moderado. Es decir, cuando existe un equilibrio entre el trabajo presencial y la conexión virtual. Aunque el teletrabajo más prolongado ha sido asociado con una mejor relación con los dirigentes, se observa una menor calidad en la relación con los compañeros de trabajo. A su vez, la mejora en la relación entre trabajo y familia se asocia positivamente con la satisfacción laboral de los teletrabajadores. Estos cambios se vuelven más pronunciados a medida que el teletrabajo alcanza niveles más altos. Adicionalmente, un mayor alcance del teletrabajo se ha asociado con el compromiso organizacional y con una menor intención de abandonar la organización. Tipo de proyectos El tipo de trabajo y los proyectos que desarrollan también son factores que pueden condicionar el éxito del teletrabajo. De este modo, en las ocupaciones vinculadas a proyectos con ciertos ciclos de vida, la interacción presencial puede ser particularmente útil durante las primeras fases de los proyectos. Supervisión La supervisión y monitorización del teletrabajo se ha mostrado como un elemento importante para su éxito. De este modo, los estudios con individuos que presentaron un elevado nivel de supervisión a la hora de teletrabajar muestran unos niveles más altos de compromiso, satisfacción en el trabajo y desempeño laboral de los trabajadores. Relación trabajo-familia El trabajo desde casa puede aumentar la cantidad de responsabilidad familiar asumida por el trabajador, lo que aumenta las oportunidades de interferencias entre familia y trabajo. Por lo tanto, puede ser importante para las personas que trabajan desde casa establecer límites claros y realistas en cuanto a la relación con los familiares, especialmente los hijos. Por otro lado, en determinadas circunstancias, el trabajo presencial puede servir como elemento amortiguador que permite distanciarse de las tensiones domésticas. De este modo, algunos estudios muestran que ciertos empleados pueden mostrar más estrés relacionado con el teletrabajo. Desempeño y estrés Además de las actitudes laborales favorables, el teletrabajo se asocia con un estrés laboral significativamente menor y un desempeño o rendimiento más positivo y una mayor capacidad para innovar. Posibles efectos negativos del teletrabajo forzado El teletrabajo surgió como forma de flexibilización de la jornada laboral y como complemento al trabajo presencial. El teletrabajo incide en el bienestar laboral a través de, básicamente, la autonomía y la conciliación. Por lo tanto, el teletrabajo forzado por la crisis sanitaria de la COVID-19 puede reducir la autonomía, repercutir negativamente en la conciliación ?especialmente en el caso de que toda la familia esté en casa teletrabajando y teleestudiando? con un aumento asociado de estrés por la incertidumbre y novedad de la situación. Recomendaciones para un teletrabajo más eficiente Los problemas relacionados con el teletrabajo deben abordarse desde dos puntos de vista, el de la empresa y el individual. En cuanto a la empresa, las estrategias organizacionales preventivas son esenciales para evitar o reducir los problemas. En este caso, debe haber un conocimiento por parte de la organización que tenga en cuenta las circunstancias específicas de cada puesto de trabajo desde el punto de vista de la prevención del riesgo laboral ? haciendo especial hincapié en los potenciales focos de estrés ? estableciendo las medidas de apoyo y supervisión adecuadas. A nivel individual, el apoyo psicológico puede ofrecer estrategias adecuadas al trabajador que le permita eliminar o mitigar las fuentes de estrés y neutralizar las consecuencias negativas de esas experiencias. Algunas recomendaciones que pueden ser eficaces para un mejor teletrabajo son: Disponer en casa de un espacio propio adecuado (disposición, espacio, iluminación, etc.). Dentro de la flexibilidad, establecer un horario estable y planificar bien las tareas. Establecer periodos regulares de descanso. Planificar de forma realista y sincronizar las obligaciones familiares. Mantener una comunicación fluida y constante con los compañeros y supervisores. Utilizar técnicas dirigidas a regular la respuesta emocional, técnicas de afrontamiento y de solución de problemas. ( Puedes consultar por chat con un Psicólogo ) Pueden ser útiles los programas de entrenamiento en gestión eficaz del tiempo. Usar de forma periódica técnicas de relajación. Cultivar la interacción social dentro y fuera del trabajo.   El teletrabajo era percibido como un beneficio valioso antes de la irrupción de la COVID-19. Es probable que muchas personas después de la pandemia sigan trabajando desde casa al menos un día a la semana, lo que se puede considerar como un logro positivo. ¿Necesitas una consulta presencial con un psicólogo?  Encuentra un psicólogo cerca de ti. Si tienes dudas también puedes  hablar gratis por Chat  con uno de nuestros psicólogos. Bibliografía Allen TD, Golden TD, Shockley KM. How Effective Is Telecommuting? Assessing the Status of Our Scientific Findings. Psychological Science in the Public Interest 2015; 16 (2): 40-68. Anghel B, Cozzolino M, Lacuesta A. El teletrabajo en España. Artículos Analíticos. Banco de España 2020. Olen H. Telecommuting is not the future. Washington Post 2020, 21 May: https://www.washingtonpost.com/opinions/2020/05/20/telecommuting-is-not-future/
Trombosis y problemas de coagulación en personas con infección por coronavirus
Artículo especializado

Trombosis y problemas de coagulación en personas con infección por coronavirus

El nuevo coronavirus SARS-CoV-2 , causante de la COVID-19 , origina una infección que se manifiesta de manera predominante con fiebre y síntomas respiratorios, como tos seca o sensación de falta de aire. Sin embargo, el coronavirus puede producir una gran variedad de cuadros clínicos entre los que preocupa especialmente la posibilidad de desarrollar coágulos o trombos en el interior de los vasos sanguíneos, dando lugar a lo que se conoce como trombosis . ¿Necesitas una consulta presencial con un cardiólogo? Encuentra un cardiólogo cerca de ti. Si tienes dudas también puedes hablar gratis por Chat  con uno de nuestros médicos. A continuación se explica brevemente en qué consiste esta enfermedad y se dan algunas recomendaciones para prevenir su aparición. La trombosis es la formación dentro un vaso sanguíneo de coágulos o trombos , los cuales son acúmulos de sangre formados principalmente por glóbulos rojos y plaquetas . La trombosis es una enfermedad relativamente frecuente. Se asociada principalmente a una inmovilización prolongada de los miembros inferiores , por ejemplo en viajes largos en avión, tras una cirugía, o en pacientes que permanecen mucho tiempo en la cama por algún problema médico como un infarto cerebral. La inmovilidad de las piernas produce que la sangre venosa fluya con más dificultad y se quede remansada favoreciendo la formación de trombos. Además, hay otras circunstancias que puede favorecer la aparición de trombos como el embarazo , el uso de anticonceptivos , la obesidad , algunos tumores , o problemas de la coagulación hereditarios . Ahora sabemos que la infección por coronavirus también es un factor de riesgo del desarrollo de trombosis. Este riesgo incrementado de trombosis asociado al coronavirus se debe a tres circunstancias: Disminución de la movilidad de los miembros inferiores , la cual puede ser secundaria al sedentarismo durante el confinamiento, al cansancio propio de la infección, o a la inmovilización en cama durante la enfermedad. Lesiones dentro la capa de células que tapiza el interior de los vasos sanguíneos, que conocemos como endotelio , debido a un efecto directo del virus o por la reacción inflamatoria que genera el organismo para defenderse del virus. Estas lesiones del endotelio favorece la formación de coágulos que el organismo no es capaz de disolver. A un estado general de “hipercoagulabilidad” o de riesgo aumentado de coágulos debido a la respuesta del cuerpo a la infección. ¿Necesitas una consulta presencial con un cardiólogo? Encuentra un cardiólogo cerca de ti. Si tienes dudas también puedes hablar gratis por Chat con uno de nuestros médicos. Los coágulos o trombos secundarios a la infección por coronavirus se pueden originar en el interior tanto de las arterias, o más frecuentemente en el interior de las venas , y pueden ocasionar problemas graves al obstruir el vaso sanguíneo o al desplazarse a otros órganos como los pulmones. Es especialmente frecuente que ocurra en pacientes graves o en aquellos ingresados en las unidades de cuidados intensivos. Curiosamente, la trombosis asociada a coronavirus puede aparecer durante la infección aguda , aunque también puede aparecer en las semanas posteriores cuando aparentemente ya se ha superado la infección. Lo más frecuente es que los trombos se originen en las venas más internas de las piernas dando un cuadro conocido como trombosis venosa profunda. Este cuadro se puede manifestar como dolor e hinchazón en la pierna, que puede notarse más caliente y algo enrojecida. Para diagnosticar esta complicación se suele realizar una prueba llamada ecografía-doppler de los miembros inferiores junto con algunos análisis de sangre que pueden apoyar el diagnóstico.  Una consecuencia grave de la trombosis venosa es que los trombos se desplacen por los vasos sanguíneos y lleguen hasta el pulmón , obstruyendo la circulación de la sangre y dando un problema potencialmente muy grave conocido como tromboembolismo pulmonar . Los síntomas más frecuentes de esta complicación son la sensación de falta de aire y el dolor en el tórax . También se pueden producir  mareos o incluso un desvanecimiento . Cuando el trombo es muy grande y obstruye un vaso pulmonar importante puede provocar incluso la muerte. En la actualidad, el personal de los hospitales evalúa el riesgo de trombosis en los pacientes con sospecha de infección por coronavirus y utiliza procedimientos de prevención , como el uso de medias de compresión o el uso de fármacos anticoagulantes como la heparina, para prevenir estas complicaciones . Además, en caso de que se diagnostique una trombosis existen tratamientos e intervenciones que pueden ayudar a disolver los trombos o a eliminarlos de la circulación. La principal medida que se pueden tomar de manera individual para disminuir el riesgo de trombosis es la movilización de las piernas . El movimiento de los miembros inferiores favorece la circulación fluida de la sangre y ayuda a prevenir la formación de coágulos. Por ello, hay que evitar estar sentado durante períodos prolongados de tiempo, por ejemplo al viajar o durante el teletrabajo, y hay que ejercitar los músculos de la parte baja de las piernas. También, tras una cirugía o una enfermedad, hay que intentar levantarse  de la cama y moverse en cuanto se pueda, siguiendo las indicaciones de sus médicos. Su médico también le puede recomendar el uso de medias de compresión progresiva , las cuales pueden ser útiles en algunos casos. Por otra parte, todos estamos expuestos a la infección por coronavirus y es frecuente que  surjan dudas relacionadas con la trombosis : cómo se puede prevenir la enfermedad, cuándo se puede sospechar que existe un trombo, cómo se diagnostica, que interacciones pueden existir entre el tratamiento de los trombos y otros tratamientos, qué secuelas puede dejar el trombo, etc. Mientras dure la pandemia por coronavirus se está recomendando a la población que no acudan al hospital o los centros sanitarios salvo por causa grave. Así que muchas dudas que pueden surgir en relación con la trombosis se pueden resolver fácilmente de forma telemática a través de una teleconsulta con un médico especialista. Los médicos especialistas en angiología y cirugía vascular son expertos en el tratamiento de patologías vasculares, incluyendo las trombosis arteriales y venosas. Estos especialistas pueden solventar todas las dudas sobre la prevención , el diagnóstico o el tratamiento de esta patología potencialmente tan grave. En resumen, además del clásico cuadro respiratorio, la infección por coronavirus puede asociarse a complicaciones potencialmente graves por la formación de trombos dentro de los vasos sanguíneos. Es importante evitar el sedentarismo para evitar estas complicaciones y consultar con un especialista si se sospecha la enfermedad, o en caso de dudas sobre la prevención, el diagnóstico o tratamiento de esta patología. ¿Necesitas una consulta presencial con un cardiólogo? Encuentra un cardiólogo cerca de ti. Si tienes dudas también puedes hablar gratis por Chat con uno de nuestros médicos.
Mindfulness para cultivar la serenidad
Artículo especializado

Mindfulness para cultivar la serenidad

En las actuales circunstancias, en las que la incertidumbre sobre el futuro puede influir de manera negativa en nuestro estado de ánimo y en nuestro bienestar psicológico, es importante disponer de herramientas sencillas y accesibles que nos ayuden en el dí a a d ía. Las t é cnicas de meditación como el M indfulness pueden formar parte de ellas. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Los orígenes de la atención plena La meditación es una disciplina cultivada desde hace miles de años por parte de culturas como la china o la hindú con diferentes t é cnicas de manera sistematizada.  Concretamente, el conocido como Mindfulness surgi ó de la mano del Dr. John Kabat Zinn en el entorno m édico de Masachussets ( Estados Unidos ) hace varias d écadas . Kabat Zinn creó un programa de reducción de estrés basado en Mindfulness para acercar a sus pacientes occidentales a las tradiciones meditativas tan presentes en las culturas orientales.  En estos momentos, se trata del modelo de meditación más estudiado y cuyos efectos son más conocidos. Este tipo de meditación se centra en dotar de valor al momento presente y vivirlo y aceptarlo plenamente. En la actualidad, la evolución de la neurociencia y el mayor conocimiento del funcionamiento cerebral han podido corroborar que los efectos de la meditación trascienden lo meramente “espiritual ”, llegando a producirse beneficios para la salud física y psicológica. De este modo, muchos profesionales de la psicología y la medicina incorporan las t é cnicas de meditación como parte de las prácticas complementarias a la terapia que son beneficiosas para sus pacientes. Empezar a meditar Uno de los fundamentos de la práctica de Mindfulness o atención plena es que nuestra atención condiciona nuestra experiencia. Dicho de otro modo: las personas estamos allí donde está nuestra atención, de modo que podemos estar en el presente, conscientes y disponibles a lo que la realidad nos ofrece para poder gestionarlo de la mejor forma posible, o podemos estar en la mente, perdidas y perdidos en nuestras preocupaciones, ideas y quehaceres pasados o futuros, lo que nos suele cargar de angustia y nos impide manejar adecuadamente la realidad. Para iniciarnos en la práctica de Mindfulness, en primer lugar, hay que aprender a hacer consciente nuestra atención e identificar dónde se encuentra y tener la capacidad voluntaria de traerla al momento presente. Aprender Mindfulness implica instaurar en nuestras vidas una rutina en tres niveles: una práctica formal , una práctica informal y unas actitudes determinadas. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. La práctica formal La práctica formal se inicia con la llamada “ práctica de atención sostenida ”, que consiste en llevar la atención a las sensaciones de la respiración (identificadas como “objeto de meditación”). También incluye la identificación y toma de conciencia de los momentos en los que la atención se mueve a cualquier otro estímulo (pensamientos, molestias corporales, sonidos o cosas que suceden alrededor en ese momento, etc..). Cuando esto sucede, es preciso regresar voluntariamente con la atención a la respiración. Esta práctica, realizada diariamente durante 15-20 minutos, nos ayuda a fortalecer la conciencia atencional, la capacidad de llevar la atención allí donde queremos tenerla y a incrementar la capacidad de observación de nuestra propia mente. Más adelante, cuando ya hayamos incorporado la práctica de atención sostenida a nuestra rutina diaria y estemos familiarizados con el trabajo atencional, podremos ir explorando otras prácticas como el escáner corporal (en la que el objeto de meditación va cambiando por diferentes zonas del cuerpo), la atención abierta (o meditación sin objeto), la meditación para la sanación de las emociones o las prácticas de compasión. La práctica informal La práctica informal consiste en prestar atención diaria a los gestos cotidianos como lavarnos los dientes, doblar la ropa, conducir…, realizar pausas conscientes cada dos o tres horas para tomar conciencia de cómo estamos y respirar, incrementar la conciencia y la escucha corporal. En definitiva, estar más presentes en nuestros quehaceres en el día a día y cuidar nuestro cuerpo y nuestra mente según lo vamos necesitando. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Las actitudes Por último, la capacidad de tomar conciencia y poder ejercer la voluntad sobre nuestra atención son importantes. Sin embargo, existe otras cuestiones primordiales en el proceso de adquisición de esta capacidad: Cómo nos relacionamos con aquello de lo que tomamos conciencia. Cómo gestionamos los elementos que forman parte de esa realidad, del aquí y ahora. Aquí es donde entran en juego las actitudes , ya que nuestra manera de relacionarnos con los pensamientos, las emociones o las sensaciones físicas, determina en gran medida la posibilidad de tránsito hacia la calma o, por el contrario, el incremento gradual de la tensión y el bloqueo. La manera de aprender las actitudes Mindfulness es experiencial y dinámica. A medida que avanzamos en el proceso de aprendizaje, la propia práctica nos irá pidiendo activar unas u otras: Amabilidad, No enjuiciar, Aceptación, Paciencia, Ceder, Curiosidad, No forzar, Compasión… Son algunas de ellas. Podemos conocerlas en la teoría, pero será en la práctica de la atención plena cuando realmente experimentemos su importancia y su poder transformador. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Mindfulness: bueno para la mente y el cuerpo Mindfulness se relaciona con la mejora del bienestar físico y psicoló gico por igual. La meditación nos ense ñ a a observar los pensamientos, sensaciones y sentimientos tal cual son, sin intentar cambiar nada, lo que contribuye a alcanzar un estado de paz interior y equilibrio psicol ó gico que, a su vez, repercute positivamente en nuestra salud física. La meditación reduce el estr é s porque nos ayuda a gestionarlo de forma adaptativa y calmar el ruido de la mente y el constante fluir de preocupaciones. Tiene una influencia significativa en cómo es percibido y procesado el mundo y contribuye también a una mejor gestión de las emociones. De igual modo, se sugiere que cada tipo de meditación tiene un efecto fisiológico y mental específico. En cualquier caso, parece claro según se muestra en diversidad de estudios que, en mayor o menor medida, la meditación tiene un efecto beneficioso sobre algunos factores de riesgo psicológicos, como la ansiedad y el estr és. Además, múltiples estudios han demostrado los efectos beneficiosos de la meditación en relación con varios aspectos de la salud cardiovascular. Principalmente, este efecto se basa en la mejora de los factores de riesgo psicológico (como ansiedad y depresión) que, a su vez, se relacionan con las patologí as cardiovasculares. Además, los efectos beneficiosos de la meditación mejoran condiciones como la hipertensión, la diabetes mellitus tipo 2, la dislipemia y los altos niveles de cortisol, hormona desencadenante del estr é s.  A pesar de las limitaciones de los estudios disponibles, se puede concluir que los programas de meditación Mindfulness determinan una mejora en episodios de depresión y dolor y una cierta capacidad de mejora del estr é s y de la calidad de vida relacionada con la salud mental. La importancia del compromiso Para poder adquirir un hábito como el de la meditación y disfrutar de sus múltiples beneficios es fundamental comprometernos con la práctica diaria y aprender a poner nuestra intención por encima de nuestras tendencias. La intención, por su sencillez, sorprende: meditamos para no perdernos nuestra propia vida. Pero sorprende también la fuerza de nuestras tendencias, que una y otra vez nos llaman por el camino de la reactividad y la acción. Es en este diálogo intención-tendencia en el que vamos a ir construyendo el compromiso necesario para la práctica y en el que vamos a poder hacerle un espacio al momento presente en nuestras vidas, todos los días. Meditar no es fácil, pero a medida que nos adentramos en el proceso, comprendemos que estar presentes es nuestro estado natural. Puedes consultar sobre mindfulness y otros temas relacionados a trav é s de una Videoconsulta de Psicolog ía, nuestro chat con un especialista en Psicologí a o con un Psic ó logo cerca de ti. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
Relaciones sexuales y precauciones en la nueva normalidad
Artículo especializado

Relaciones sexuales y precauciones en la nueva normalidad

Las relaciones sexuales se vinculan de diferentes formas con la salud. En primer lugar, las relaciones sexuales constituyen un elemento importante de la calidad de vida de las personas y de la salud física y psicológica. En segundo lugar, los problemas de salud pueden afectar a la sexualidad. De este modo, afecciones como la diabetes, el dolor crónico, la depresión, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer, entre otras, pueden afectar al funcionamiento sexual. Finalmente, las relaciones sexuales pueden ser una vía de propagación de infecciones, las enfermedades de transmisión sexual (ETS). La nueva pandemia de la COVID-19 plantea nuevos retos en las relaciones humanas, incluyendo las relaciones sexuales, ya que son una posible vía de contagio. ¿Tienes dudas? Re gístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Salud sexual durante la pandemia En tiempos de pandemia, las intervenciones que incluyen períodos prolongados de cuarentena, el distanciamiento social y el confinamiento en el hogar tienen efectos en las relaciones personales. La salud sexual también se puede ver afectada, con la influencia que ello supone sobre la calidad de vida en el corto y largo plazo. Las investigaciones en el campo de la sexualidad muestran una asociación entre el sexo y una mayor satisfacción, mayores niveles de confianza, intimidad y amor en las relaciones. De igual modo, las relaciones sexuales determinan una capacidad mejorada para percibir, identificar y expresar emociones y un mayor grado de madurez en el funcionamiento psicológico. En muchos aspectos, las relaciones sexuales, junto a muchos otros elementos, se están viendo afectados por la pandemia de la COVID-19, con la repercusión que esto puede tener para las relaciones de pareja y la salud. Relaciones sexuales y COVID-19 Hasta la fecha se sabía que los coronavirus no se transmiten a través del contacto sexual, si bien sí se pueden identificar en las heces y secreciones intestinales. En el caso del SARS-CoV-2, el virus causante de la COVID-19, no existen evidencias de que pueda ser transmitido a través de relaciones sexuales vaginales o anales, si bien no es descartable que estas puedan producirse, ya que, por ejemplo, el nuevo coronavirus ha podido ser detectado en el semen de pacientes convalecientes de COVID-19. De este modo, el virus podría estar presente y proliferar en el tracto reproductor masculino, especialmente en presencia de inflamación sistémica. Incluso, aunque el virus no se replicase dentro del sistema reproductor masculino, sí podría persistir. En este sentido, si pudiera probarse en futuros estudio que el SARS-CoV-2 se transmite sexualmente, la transmisión sexual podría ser una parte crítica de la prevención de la expansión de la enfermedad. La abstinencia, las prácticas sexuales seguras y el uso de preservativo podrían considerarse medios preventivos necesarios. Por otro lado, sí se han encontrado evidencias de transmisión oro-fecal de la COVID-19 y eso implica que las prácticas oro-anales pueden representar un riesgo de infección. En mujeres embarazadas con la infección que dieron a luz mediante parto vaginal no se ha observado transmisión al feto de forma generalizada, por lo que la transmisión transvaginal no parece ser una vía clara de contagio. Si necesitas un ginecólogo aquí puedes encontrar uno cercano. Encuentra aquí dónde te puedes hacer el test de la COVID-19 o un test de ETS . Relaciones sexuales con parejas estables y ocasionales En el caso de las parejas estables, no es necesario establecer precauciones con el coronavirus, si ninguna de las dos personas presenta síntomas. Tampoco si ya han pasado la enfermedad y no están en periodo de incubación o de cuarentena o tienen anticuerpos, y si no han tenido relaciones recientes con otras personas. En el caso de relaciones con parejas ocasionales, al igual que estornudar y toser sin la distancia de uno o dos metros, supone un riesgo, besarse lo supone todavía mayor. En términos de riesgo de transmisión de SARS-CoV-2, durante la práctica de relaciones sexuales, algunos estudios han mostrado que la mayor cantidad de virus están presentes en la saliva y, por lo tanto, besarse se convierte en una práctica arriesgada. De este modo, los encuentros sexuales con parejas ocasionales requerirán de ciertas medidas para prevenir el coronavirus. Estas serán similares si la relación es con una pareja estable si alguno de los miembros de la pareja presenta síntomas o ha dado positivo de COVID-19 [link contenido COVID-19] . En estos casos lo más conveniente es llevar a cabo prácticas sexuales seguras. En cualquier caso, es preciso tener presente que la incubación de la enfermedad es larga (hasta 14 días) y que hay personas que no presentan síntomas, pero sí pueden contagiar. En definitiva, cada pareja puede realizar la práctica sexual que más le guste, manteniendo medidas preventivas que eviten el contagio. La primera recomendación es evitar los besos e incluso el uso de la mascarilla durante la práctica sexual. Si necesitas un ginecólogo aquí puedes encontrar uno cercano. Encuentra aquí dónde te puedes hacer el test de la COVID-19 o un test de ETS . Consejos para prevenir el contagio del SARS-CoV-2 Evitar los besos con parejas desconocidas. El coronavirus se transmite a través de la saliva, por lo que hay que extremar la precaución. Evitar el sexo anal. Al igual que en la saliva, el virus también ha sido encontrado en las deposiciones de personas infectadas. Tratar de limitar las relaciones sexuales a aquellas con la pareja habitual. Seguir una correcta higiene general y de las manos, antes de la práctica sexual y después. Lavar y desinfectar los juguetes sexuales, si es el caso. Utilizar preservativos y otras medidas preventivas para disfrutar de una buena salud sexual. Las relaciones a distancia son opciones seguras que se practican cada vez con más frecuencia. Ser responsables y prudentes en estos tiempos es siempre recomendable. En definitiva, mantener relaciones sexuales con una nueva pareja es una práctica arriesgada. La única forma segura es tener relaciones sexuales con la pareja habitual o poner en práctica relaciones sexuales seguras como el sexo virtual, una práctica que muchas parejas pueden haber descubierto o haber puesto en valor durante el confinamiento.   ¿Tienes dudas? Re gístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
Secuelas de la COVID-19 en órganos y sistemas
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Secuelas de la COVID-19 en órganos y sistemas

A medida que avanza la pandemia por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 vamos conociendo las posibles secuelas que puede dejar la enfermedad. Además, los sistemas sanitarios van adquiriendo experiencia en la atención de la oleada de pacientes que afortunadamente ha superado la COVID-19. Las secuelas que puede dejar la infección depende mucho de su gravedad y de si ha habido necesidad de un ingreso en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) . Los principales problemas que pueden aparecer tras superar la fase aguda de la infección se pueden dividir en cuatro categorías : Secuelas físicas en diversos órganos y sistemas secundarias a la infección. Se trata principalmente de secuelas en el pulmón , que es el principal órgano diana de la infección, y de la posibilidad de desarrollar una trombosis con consecuencias potencialmente graves. Secuelas secundarias a un ingreso en la UCI , especialmente la debilidad muscular , que puede ser muy importante si el ingreso ha sido prolongado. Malnutrición asociada a la enfermedad o al ingreso hospitalario. Secuelas psicológicas debidas a la situación vivida y a todo el sufrimiento que ha acompañado a la enfermedad. ¿Tienes dudas? Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Respecto a las secuelas físicas , preocupa la posible afectación de los pulmones después de una neumonía o infección grave de los pulmones por coronavirus. Por fortuna, la mayoría de los pacientes parece no presentar ninguna secuela pero algunos pueden desarrollar ciertos signos compatibles con fibrosis pulmonar . La fibrosis pulmonar se debe a que el tejido pulmonar normal se sustituye por un tejido cicatricial (similar a las cicatrices de la piel cuando nos hacemos una herida) lo que impide que el pulmón funciones con normalidad. Esto puede producir sensación de falta de aire o cansancio fácil con pequeños esfuerzos. Se cree que la posibilidad de esta complicación es inferior al 5% de las infecciones. Sin embargo, tras una neumonía de cierta importancia por coronavirus los médicos pueden recomendar la realización de algunas pruebas de imagen como una radiografía o un TAC y algunas pruebas de función respiratoria para evaluar la posibilidad de algún grado de fibrosis pulmonar residual tras la infección. Además del pulmón, la infección por coronavirus puede afectar otros órganos o sistemas como el corazón , los riñones , el hígado , y el cerebro . Por ello, los médicos revisan cuidadosamente las analíticas de los pacientes al alta y pueden indicar la repetición de algunos análisis de sangre , principalmente para controlar posibles alteraciones en la función del riñón y del hígado. También puede estar indicado la realización de un electrocardiograma , especialmente si se ha estado en tratamiento con fármacos como hidroxicloroquina o azitromicina , los cuales en raras ocasiones pueden originar algún trastorno en la conducción eléctrica del corazón. La infección por coronavirus también se asocia a un aumento de la coagulabilidad de la sangre, que puede persistir un cierto tiempo tras la fase aguda. Por ello, se ha visto que se pueden formar trombos , principalmente en las venas profundas de los miembros inferiores , dando lugar a lo que se conoce como trombosis venosa profunda. Estos trombos pueden movilizarse dentro de los vasos y acabar obstruyendo algún vaso sanguíneo del pulmón, dando un problema potencialmente muy grave llamado tromboembolismo pulmonar .  ¿Tienes dudas? Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. La trombosis en las piernas se produce especialmente si tras la infección se mantienen inmovilizados los miembros inferiores durante periodos de tiempo prolongado. Tras la fase aguda de la enfermedad, los médicos pueden recomendar algún tratamiento anticoagulante a los pacientes, como la heparina , junto con otras recomendaciones como la movilización frecuente de las piernas y evitar el sedentarismo . Por otra parte, un ingreso en la UCI puede asociarse a complicaciones posteriores, entre las que destacan los problemas derivados a la inmovilidad prolongada. La debilidad muscular por inmovilidad tras una estancia en la UCI es el factor que más afecta la calidad de vida de los pacientes, y el que tarda más en recuperarse . Los síntomas dependen de la duración del ingreso en la UCI, de la gravedad del proceso, o de otras enfermedades asociadas que puede presentar el paciente, pero en cualquier caso puede ser necesario un proceso de rehabilitación que puede prolongarse varios meses. Además, tras la enfermedad se ha detectado que muchos pacientes presentan cierto grado de malnutrición . Los trastornos del estado nutricional tienen un origen multifactorial . La infección puede producir pérdida del apetito , además de pérdida del gusto y el olfato , o asociarse a dificultad para tragar o problemas intestinales . También puede existir debilidad tras una estancia en la UVI. Todos estos factores pueden llevar a una menor ingesta y a cierto grado de malnutrición en un breve espacio de tiempo, lo cual tiene un impacto negativo en la recuperación de la enfermedad. Por ello, puede ser necesario un estudio del estado nutricional y ponerse en manos de profesionales para seguir recomendaciones dietéticas y evaluar si hacen falta suplementos alimentarios . Finalmente, por desgracia esta epidemia está provocando mucho sufrimiento emocional , tanto en los pacientes como en los familiares y personas cercanas . La enfermedad , la soledad con la que la han vivido muchas personas, o la imposibilidad de despedirse de los seres querido en caso de fallecimiento pueden tener un profundo impacto psicológico. La atención y el apoyo psicológico puede ser imprescindible para poder expresar las emociones y superar las secuelas psicológicas. En resumen, tras la fase aguda de la infección por coronavirus pueden quedar numerosas secuelas físicas y psicológicas que pueden tener un gran impacto en la calidad de vida de los pacientes. La consulta con un profesional de la medicina general que tenga una visión global de todos los posibles problemas puede ser de mucha ayuda para superar la enfermedad de manera satisfactoria. ¿Tienes dudas? Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
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