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Se Puede Aprender a Mejorar la Expresión Oral
Artículo especializado

Se Puede Aprender a Mejorar la Expresión Oral

Si bien es verdad que algunas personas nacen con el don de la elocuencia y una capacidad verbal elevada, otras deben aprenderla. Porque no hay peor profesor, médico, comercial o empresario que el que no sabe transmitir su mensaje correctamente por una deficiente expresión oral. La comunicación verbal es una necesidad y una característica fundamental del ser humano. Dominarla es un gran valor añadido, ya que nos permitirá comunicarnos con facilidad con los demás y podremos transmitir lo que deseemos de una forma amena y eficaz. Aprender algunas técnicas de expresión oral es clave. ¿Y por dónde empezamos? Aunque nunca es tarde para mejorar la expresión oral, los esfuerzos deben ir dirigidos a la etapa escolar. En las escuelas estadounidenses, por ejemplo, se alienta muchísimo al alumno a exponer en público . El ejercicio de defender una idea verbalmente o realizar presentaciones de los proyectos trabajados otorga un bagaje impagable para el alumno. Si nos acostumbramos a comunicar verbalmente de pequeños, nos resultará más fácil ser mejores comunicadores de adultos. Esta inversión intelectual en la infancia y adolescencia nos puede dar un valor añadido en una entrevista de trabajo, una ponencia en un congreso o en la presentación de tus ideas al jefe de la empresa. La competencia comunicativa es un bien escaso, pero está al alcance de todos, sólo debemos aprender ciertas técnicas y ponerlas en práctica. Primeros pasos en la comunicación oral La comunicación verbal es un fenómeno complejo y presente desde los primeros años de vida. Además, no sólo es un instrumento de comunicación, en el contexto de transmitir ideas o conocimiento, sino que también es una herramienta imprescindible para la socialización . Muestra de ello es la importancia de tener otras vías de comunicación como el lenguaje de señas para que las personas sordas o sordo-mudas puedan comunicarse con iguales. Las primeras semillas de la comunicación oral se siembran en la etapa de lactante . El bebé no sabe hablar, pero recibe muchísima carga de expresión verbal por parte de su familia. Hablar al bebé con la entonación correcta, el vocabulario adecuado y claro es la base de una excelente expresión oral futura. Además, a ello nos pueden ayudar las canciones, los cuentos y la lectura diaria. ¿Por qué y para qué trabajar la expresión oral en la escuela? Los currículums escolares enciclopédicos ya se nos han quedado cortos. Estamos educando a los niños para un futuro incierto donde, más allá de los conocimientos académicos, debemos desarrollar las habilidades personales . Entre ellas, la capacidad de comunicación. En esta área es importante resaltar que se deben fomentar y formar las dos vertientes de la misma: la formal y la informal. No olvidemos que el lenguaje oral está lleno de matices, de lenguaje no verbal y de muchísima improvisación. Ejercicios y recursos para mejorar la expresión oral en la escuela Tormenta de ideas ( brainstorming ) La riqueza de vocabulario, la capacidad de improvisación y el generar, rápidamente ideas, frases y argumentos ante un estímulo, es muy importante para un buen orador. Aquí la creatividad entra en juego y, realizar una tormenta de ideas es algo que la puede entrenar. Realizar conferencias Este aspecto de la expresión oral es mucho más formal. Debemos hablar sobre un tema trabajado. Entrenar este aspecto es fundamental para ser capaces de sintetizar la información y transmitirla de la manera más interesante y amena posible. Debatir sobre un tema Aquí se trabaja la espontaneidad y la capacidad de escuchar y entender al otro para poder rebatir o defender una idea. Si trabajamos con un grupo de alumnos, es ideal que se formen dos equipos o grupos y que cada uno defienda una postura determinada. Clase de ventas ¿Cómo podemos elaborar un discurso para convencer al otro de que compre mi producto? Se trabaja la creatividad de argumentar lo argumentable, de convencer al interlocutor y de poner en escena las mejores dotes de comunicación verbal y no verbal. El vendedor no improvisa, su discurso está cuidadosamente estudiado para que sus ventas sean un éxito. Tomar decisiones en asamblea El mejor comunicador es aquel que es capaz de escuchar al otro. Tomar decisiones en asamblea o por consenso obliga a escuchar y a elaborar una respuesta coherente y que pueda complacer o convencer a la mayoría. La improvisación también forma parte de esta actividad. Teatro El teatro es la máxima expresión artística de la comunicación verbal. Es una actividad basada en la dramatización, pero es ideal para trabajar la memoria, la dicción y la interpretación. La obra teatral puede ser escrita por los alumnos y bien declamar e interpretar una obra ya escrita. Juego de rol Ponerse en la piel del otro y asumir un papel, sin guión. Este juego, a parte de desarrollar la capacidad creativa y verbal, agudiza el ingenio y trabaja la empatía. No siempre es fácil ponerse en el lugar del otro pero, muchas veces, es necesario. Crítica de cine, literaria o teatral Ver una película, leer un libro y realizar una crítica verbal en clase. Las preguntas pueden ser dirigidas por el profesor o bien, podemos dejarlo todo a la improvisación de lo que surja. Es una manera de análisis muy amena para todos, porque cada uno expone su punto de vista al resto de la clase. Describir un cuadro o fotografía Poner palabras al arte gráfico, a la pintura y a la fotografía es una gran ejercicio para poner a prueba nuestra capacidad verbal y comunicativa. Acabar una historia, inventar un final El profesor lee un relato y los alumnos deben explicar el final que ellos han imaginado. Creatividad, imaginación e improvisación en estado puro. Jugar a ser periodistas de radio y televisión Montar un programa de radio o televisión es todo un reto pero, a la vez, muy divertido para todos. El guión establecido, los nervios del directo y la capacidad de comunicar a muchas personas. En este contexto podemos realizar entrevistas a personas de nuestro entorno o bien una rueda de prensa, donde todos preguntan y solo uno o dos alumnos responden.
Melatonina, la Hormona de la Oscuridad
Artículo especializado

Melatonina, la Hormona de la Oscuridad

Este no pretende ser un tratado de neurofisiología, pero me gustaría que al finalizar esta lectura te resultara familiar la mención de estas palabras: triptófano, serotonina y melatonina . El tema que nos ocupa es la melatonina, que se define como una hormona producida por la glándula pineal. Su nombre farmacológico sería: N-acetil-5-metoxi-triptamina (es un derivado del aminoácido triptófano). Es una hormona inductora del sueño, que también se conoce como la hormona de la oscuridad. El triptófano es un aminoácido imprescindible en la liberación de serotonina (neurotransmisor regulador del sueño y del placer , también conocida como la hormona del bienestar). ¡Ojo! El triptófano es un aminoácido esencial (es decir, el propio organismo no puede sintetizarlo por lo que sólo se obtiene a través de la alimentación). Por tanto, asegurémonos de mantener sus niveles mediante una dieta rica en proteínas como huevo, leche, cereales integrales, chocolate, avena, dátiles, sésamo, garbanzos, pipas, cacahuetes, almendras, plátanos, calabaza, carnes rojas, pescado, pollo, etc. Ya tenemos los tres conceptos definidos: el triptófano es un aminoácido esencial que se transforma en serotonina, que es un neurotransmisor que regula la liberación de melatonina, que es una hormona segregada en la glándula pineal. La falta de triptófano puede contribuir negativamente en los niveles de melatonina y serotonina, y ello daría lugar a síntomas de insomnio, ansiedad, y estrés. SABÍAS QUE… La serotonina regula el ciclo diario de sueño-vigilia , así como nuestro estado de ánimo. Bajos niveles de serotonina se asocian a síntomas de depresión, fatiga, ira, negatividad, dolor de cabeza, insomnio o ansiedad. Altos niveles de serotonina se asocian a sentimientos de felicidad y relajación. La medición de los niveles de serotonina pueden ser un parámetro a considerar para monitorizar el control evolutivo de un cuadro depresivo. Sobre la melatonina Vamos a focalizar nuestra atención en la melatonina , segregada en la glándula pineal. La glándula pineal está ubicada en el cerebro y su tamaño es similar a un guisante (mide entre 5 y 8 mm). Su forma se asemeja a un pequeño cono de pino (de ahí su nombre). Su secreción se regula por los cambios en la iluminación ambiental (se secreta en la oscuridad). Así, por la noche segrega melatonina que nos induce el sueño. La secreción de melatonina aumenta poco después del anochecer, alcanza su pico máximo entre las dos y las cuatro de la madrugada y gradualmente disminuye durante la segunda mitad de la noche. Como curiosidad, ¿sabías que la melatonina también está presente en animales, plantas, hongos y bacterias, así como en algunas algas? Existe una disminución de su producción asociada a la edad , por ello, únicamente ha sido aprobada como medicamento para el tratamiento a corto plazo del insomnio primario en pacientes mayores de 55 años con mala calidad de sueño. Existen alimentos que poseen precursores de la melatonina : la mostaza, las bayas de Goji, la avena, las cerezas, el maíz, el vino tinto, los tomates, las patatas, las nueces, las almendras, las ciruelas?, el arroz, las pipas de girasol, el cardamomo, el hinojo y el cilantro. La melatonina se vende en farmacias y parafarmacias con diferentes presentaciones y se emplea como alternativa a plantas medicinales o fármacos de prescripción médica para el tratamiento del insomnio. No se recomienda su uso de forma injustificada dado que el aporte externo de serotonina puede inhibir la síntesis endógena. Es decir, si nuestro cerebro detecta altos niveles de serotonina se produce un bloqueo de nuestra secreción por parte de la glándula pineal, que deja de fabricarla automáticamente. ¿Cómo explicamos que uno de cada tres adultos no tenga un sueño regular? Nuestro organismo produce melatonina de forma natural, pero existen algunas situaciones como la cafeína, el alcohol, el tabaco, el estrés y los cambios frecuentes de turno que pueden disminuir los niveles de melatonina en el organismo. Cuando está justificado, prescribimos melatonina en forma de comprimidos que deben ingerirse una o dos horas antes de acostarse. Son comprimidos de liberación prolongada (deben tomarse enteros, sin masticar ni triturar, para facilitar su deglución). Esta pauta puede mantenerse durante unas semanas no recomendándose prolongar el tratamiento más de tres meses. Como dato curioso te diré que en ancianos sólo se absorbe el 50% de la melatonina ingerida, por ello se recomienda su ingesta con el estómago vacío. Y, ¡atención!, porque el comprimido farmacológico comercializado de melatonina contiene lactosa . Por tanto, los pacientes que presenten intolerancia a la galactosa o malabsorción de glucosa o galactosa no deben tomar este medicamento. Asimismo, puede presentar interacciones. La ingesta concomitante de melatonina y alcohol reduce la eficacia de la melatonina. Asimismo, si se toma junto a otros fármacos, por ejemplo, antidepresivos, pueden potenciarse las propiedades sedantes. Los estrógenos inhiben el metabolismo de la melatonina y aumentan su tiempo de permanencia en sangre. Como todo fármaco, el tratamiento con melatonina no está exento de posibles efectos adversos, aunque aparecen con una frecuencia baja. Algunos de ellos serían: cefalea, somnolencia, ansiedad, irritabilidad, nerviosismo, sueños anormales , hiperactividad, sequedad de boca, náuseas, dolor de espalda, artralgia, fatiga, etc. Como ya habrás deducido, no se recomienda este tratamiento durante el embarazo, la lactancia y la edad pediátrica. Respecto a la relación de la melatonina con la grasa parda. ¿Qué podríamos añadir? En el cuerpo humano la grasa puede depositarse en forma de grasa blanca (tiene la función principal de actuar como reservorio de energía) o grasa parda (de color marrón o rojizo, tiene la función de termogénesis o producción de calor en respuesta al frío). En la especie humana esta grasa parda es de especial importancia en el recién nacido en el que supone el 5 % de la grasa corporal. La grasa parda no se deposita en los mismos lugares que la grasa blanca. En la infancia se localiza alrededor de riñones, tiroides y carótidas. Por tanto, es una forma de depósito de grasa que no daría lugar a obesidad externa. En edad adulta no prolifera por lo que sólo está presente en pequeñas cantidades. Del total de grasa de un adulto existe una proporción de una célula de grasa parda frente a 100-200 de grasa blanca. Pues bien, un grupo de científicos españoles publicó en 2016 un artículo en la revista “Journal of Pineal Research” sobre un estudio llevado a cabo en ratas donde se estudió la posible relación existente entre la administración crónica de melatonina y el control de la obesidad y de la diabetes. Postuló que, en ratas, el consumo adicional de melatonina podría ayudar a regular el aumento de peso por estimulación de la síntesis de “grasa parda” (como hemos comentado, es un tipo de tejido graso que quema calorías en lugar de almacenarlas como es el caso de la grasa blanca). ] [ El estudio apunta que dormir a oscuras y consumir productos ricos en melatonina podría ayudar a controlar el peso y a prevenir las enfermedades cardiovasculares asociadas a la obesidad y la dislipidemia en humanos, pero los hallazgos en ratas deben ser confirmados en humanos. ¿Con qué nos quedamos? La melatonina es una hormona que induce el sueño cuando se detecta oscuridad ambiental. ¿Será por ese motivo que nos dormimos en el cine o en una aburrida charla en una sala con luz tenue? En este caso influye la oscuridad, la melatonina y… muy probablemente… nuestro cansancio acumulado.
Mesoterapia
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Mesoterapia

La mesoterapia es una técnica muy demandada en el ámbito de la estética como tratamiento rejuvenecedor , tanto a nivel facial, como capilar y corporal. En concreto, es uno de los tratamientos más solicitados para combatir la celulitis gracias a sus resultados, similares a la liposucción, y a la ventaja de no tener que pasar por quirófano. ¿Qué es? La mesoterapia es una técnica que apareció a mediados de la década de los 50 , desarrollada por el médico francés Dr. Michel Pistor, y que se basa en inyecciones locales de sustancias en la zona a tratar. A lo largo de los años esta técnica se ha ido perfeccionando y aplicando en diferentes ámbitos: M edicina estética: celulitis, flacidez, envejecimiento, arrugas, alopecia, cicatrices, estrías… Dermatología: acné, psoriasis, vitíligo, verrugas, xantelasmas. Reumatología y traumatología : tratamiento del dolor crónico, dolor inflamatorio, fibromialgia… Es un método que actúa de forma local en la zona afectada a través de microinyecciones con fármacos, homeopatía, vitaminas, minerales o aminoácidos sobre la capa de la piel llamada mesodermo. La finalidad de esta técnica es acercar lo máximo posible el medicamento a la zona o estructura afectada, administrándolo de forma subcutánea. La práctica El tratamiento no requiere hospitalización ya que es mínimamente invasivo, y si bien puede provocar algo de dolor por el pinchazo de la aguja, es totalmente tolerable sin anestesia. Se suelen pautar entre siete y 12 sesiones de 10 a 30 minutos , según la zona de aplicación, durante dos a tres semanas. Los efectos son permanentes, pero deben mantenerse o combinar con otras terapias o tratamientos. Sus efectos secundarios son mínimos, siendo normal la aparición de inflamación en la zona tratada y hematomas por los pinchazos, por lo que, para minimizar estos efectos, se recomienda: No realizar ejercicio de gran intensidad. Utilizar ropa holgada para evitar molestias. Beber agua abundante para eliminar toxinas. Evitar la ingesta de alcohol. Evitar la exposición al sol de la zona tratada. Celulitis y mesoterapia: tratamiento estrella En la celulitis, se aplican microinyecciones con sustancias anticelulíticas con la intención de mejorar la fibrosis intradérmica o comúnmente conocida como piel de naranja, que es provocada por las pequeñas ‘’salientes’’ del tejido adiposo hacia las capas más superficiales. Es un tratamiento que cada vez se demanda más en el ámbito de la estética, y es por ello que se debe tener especial cuidado cuando se elija el lugar y profesional donde se realizará el tratamiento ya que se han conocido casos de infección por microbacterias en el tejido subcutáneo a causa de una mala praxis. Tratamiento de mesoterapia como herramienta en fisioterapia o medicina deportiva La mesoterapia es una técnica recurrida también en el ámbito de la medicina deportiva o traumatológica. Dado que sus efectos son múltiples se puede hacer uso en diversas lesiones y patologías del aparato locomotor. Las lesiones más comunes que suelen ser candidatas para este tratamiento son: Tendinitis. Esguinces. Patologías de la columna; contracturas musculares, hernias discales... Roturas musculares y de ligamentos. Neuralgias: Dolor en extremidades asociado a hormigueos, sensación de acorchamiento, etc… Enfermedades reumáticas como artrosis y artritis en caderas, rodillas, manos... Epicondilitis. En estos casos se suelen inyectar medicamentos biorreguladores o homeopáticos, a diferencia de otros tratamientos, con efectos antiinflamatorio y analgésico . Este tipo de medicamentos son naturales y provienen de plantas, minerales, metales o animales por lo que no producen efectos secundarios, a diferencia de los fármacos de procedencia química. Beneficios de la mesoterapia Baja sensación de dolor. Las contraindicaciones son mínimas. En el ámbito deportivo, la medicación no da positivo en dopping. Se puede utilizar para procesos agudos y crónicos. Favorece el proceso de regeneración del tejido. Al actuar de forma local permite que el efecto del fármaco se optimice. No presenta riesgos de agravar o provocar otras lesiones, a diferencia de las técnicas más invasivas. Contraindicaciones de la mesoterapia La mesoterapia no está indicada para pacientes que padezcan: Alergias. Enfermedades cutáneas. Problemas de coagulación. Enfermedades infecciosas. Cáncer. Mujeres embarazadas o durante la lactancia. En definitiva, la mesoterapia es un procedimiento casi indoloro, rápido y eficaz que provoca unos mínimos efectos secundarios y se puede aplicar en muchos ámbitos, desde la estética a la recuperación de lesiones musculoesqueléticas. Antes de someterse al tratamiento se debe estar informado de que el centro tiene una licencia sanitaria y la persona que va a realizarlo está titulado en medicina, enfermería o fisioterapia y posee, además, los conocimientos necesarios para realizarlo. Se debe tener especial cuidado, sobre todo, en el ámbito de la estética, ya que existe mucho intrusismo a causa de la popularidad de la técnica.  
Variedades de Micosis Cutáneas
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Variedades de Micosis Cutáneas

Los hongos, concretamente las especies denominadas Dermatofitos, Malassezia y Candida , son responsables de diversas infecciones en la piel (micosis cutáneas o tiñas). Su frecuencia es alta, ya que se encuentran en el suelo, los animales y otras personas, y el contagio es posible por contacto directo o a través de superficie húmedas. Síntomas Como los hongos responsables suelen alimentarse de la queratina de la capa superior de la piel, un síntoma habitual es la descamación y el picor . Cuando afectan a las mucosas (boca o vulva, por ejemplo) la manifestación habitual son secreciones blancas . Algunos pueden ocasionar una reacción inflamatoria muy acusada, con gran reclutamiento de unas células llamadas neutrófilos, con la formación de granos de pus (pústulas). Cuando afectan al cabello pueden provocar una destrucción del mismo y alopecia permanente. Tipos de micosis Superficiales: afectan al estrato córneo, pelo y uñas. Son las que explicamos a continuación. Subcutáneas: afectan a tejido subcutáneo. Sistémicas: profundas y oportunistas. Pueden afectar órganos como el pulmón o el sistema nervioso Micosis superficiales Pitiriasis versicolor: producida por una levadura denominada Malassezia . No es contagiosa, ya que este microorganismo forma parte de la flora de la piel sana, y crece exageradamente en situaciones de calor y humedad. Afecta a personas jóvenes, sobre todo hombres. Provoca manchas y descamación y, en ocasiones, despigmentación de la piel (la llamada variante alba), en la parte superior de la espalda y el pecho. Suele aparecer en época de calor y disminuir durante el invierno. Dermatofitosis : causadas por los hongos Tricophyton, Epidermophyton  y  Mycrosporum , cada uno de ellos con varias especies. El contacto con animales es la forma de transmisión habitual. La infección se produce por el contacto directo de una persona, animal, superficie u objeto infectado. Se pueden clasificar según el área corporal afectada. Tinea corporis , también llamada herpes circinado. No tiene nada que ver con las infecciones por el virus herpes. Se suele manifestar como una lesión en anillo, única o múltiple. Tinea cruris : infección de la región inguinal y raíz de miembros inferiores. Es más frecuente en varones. Se encuentra frecuentemente asociada a tiña de los pies y onicomicosis (infección por hongos de la uña). Tinea Manum: afecta las manos. Tinea barbae: afectación de la zona de la barba, en varones. El contagio suele ser por contacto directo con animales o cuchillas de afeitar contaminadas. Tinea capitis: infección del área del cuero cabelludo. Es casi exclusiva de los niños, y rara en adultos. Puede ser inflamatoria (querion de Celso) o no inflamatoria (formas fávicas o tonsurantes). Tinea pedis o pie de atleta: muy frecuente. Asociada a caminar descalzo por suelos húmedos de lugares públicos y a calzado poco transpirable, como las zapatillas deportivas. Existen formas secas en "mocasín", formas interdigitales (descamación y picor entre los dedos), inflamatorias y ulcerativas Tinea ungium u Onicomicosis dermatofítica : es la afectación por hongos de las uñas. La más frecuente es la forma distal, que afecta el extremo de la uña y va avanzando hacia la base. Candidiasis : producidas por la levadura Candida albicans . Suele tener apetencia por zonas húmedas, provocando cuadros de micosis en mucosas (boca, vulva, glande, vagina) o en zonas de pliegues donde hay humedad y maceración. Afecta más a personas con la inmunidad debilitada, como ancianos y diabéticos. ¿Cómo se diagnostican las tiñas? El diagnóstico suele ser clínico . En algunos casos puede ser necesario un cultivo de las lesiones o un examen directo al microscopio con hidróxido de potasio. ¿Cómo se tratan? Los tratamientos médicos consisten principalmente en antifúngicos tópicos o sistémicos durante dos a cuatro semanas. En el caso de las micosis de las uñas el tratamiento puede ser más largo, entre tres y seis meses. En cuanto al tratamiento preventivo cabe seguir diversos consejos: No compartir objetos como toallas o ropa Mantener una buena higiene de la piel y las uñas, con cuidado de que estén limpias y secas. Evitar calzado no transpirable , sobre todo zapatillas deportivas o botas muy cerradas Secarse bien los pies después de ducharse, sobre todo si se acude a baños o piscinas públicas. Evitar caminar descalzo en áreas públicas. Si hay contacto estrecho con animales , vigilar y comprobar periódicamente si tienen áreas donde han perdido el pelo o descaman. Esto es especialmente importante en animales domésticos: cobayas, hamsters, perros o gatos.  
Nomofobia, ¿Tienes Adicción por el Móvil?
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Nomofobia, ¿Tienes Adicción por el Móvil?

¿Te genera malestar o intranquilidad si alguna vez te dejas el móvil en casa? ¿Consultas repetidamente el teléfono para ver si tienes algún aviso o mensaje, y a veces no te das ni cuenta? ¿Cargas el teléfono móvil en cuanto llegas a casa si alguna vez te quedas sin batería? Si has respondido “sí” a estas preguntas quizá sufras nomofobia. Según un estudio reciente, los usuarios de smartphones consultan el teléfono una media de 34 veces al día. ¿Estamos ante la nueva plaga del siglo XXI? ¿Qué es? El término “nomofobia” proviene del anglicismo nomophobia , que significa “no-mobile-phone-phobia”, y hace referencia al miedo irracional a estar sin teléfono móvi l, tanto por falta de batería, falta de cobertura o por haberlo olvidado en casa. Se calcula que alrededor del 53% de los usuarios de smartphones podrían considerarse nomofóbicos . Existen datos contradictorios sobre qué sexo es el más afectado pero, en cualquier caso, no hay diferencias significativas.   El hecho de que se pueda llevar a cualquier sitio, su relativo bajo coste y las inmensas posibilidades que genera, disparan el uso del móvil. A pesar de que el dispositivo en sí es importante, lo que crea la adicción realmente son las aplicaciones que requieren internet. Los teléfonos anteriores a los smartphones, que básicamente tenían utilidad para llamar o para enviar sms, no creaban tanto “enganche”. Es por este motivo que la nomofobia se da básicamente en adolescentes y adultos , ya que los niños no tienen un acceso tan directo a internet. Particularmente durante la adolescencia hay más probabilidades de desarrollar nomofobia ya que se prima la aceptación por parte del grupo de amigos, para identificarse y pertenecer.   Los smartphones permiten satisfacer básicamente dos tipos de necesidades: En entretenimiento solitario : búsqueda de información, imágenes o música, juegos solitarios, nuevos programas, páginas web… La interacción social : chats, foros, mail, redes sociales, juegos en red… La nomofobia forma parte de las llamadas adicciones conductuales. Hábitos de conducta aparentemente inofensivos, como consultar el móvil, puede convertirse en adicción según el uso que hagamos, desde un deseo moderado hasta una obsesión intensa, e incluso es capaz de generar síndrome de abstinencia . El aspecto fundamental para que haya adicción no es tanto el número de veces que se consulta el móvil (aunque también es importante), sino que haya una sensación de pérdida de control por parte de la persona, así como que haya dependencia (es decir, tolerancia y síndrome de abstinencia). ¿Síntomas? Los síntomas observados en la nomofobia pueden llegar a ser similares a los generados por algunas drogodependencias . Estar enganchado al móvil puede actuar como un estimulante que produce cambios fisiológicos en el cerebro. Podemos observar las siguientes señales: Pérdida de control: uso compulsivo del teléfono. Interferencia en otras actividades de la cotidianeidad, lo que hace que pueda haber una bajada en el rendimiento escolar, laboral, familiar o social. Tolerancia: Cada vez se necesita usar más tiempo el dispositivo. Síndrome de abstinencia: La falta del dispositivo genera: Irritabilidad. Ansiedad. Tristeza o apatía. Inquietud motriz. Impaciencia por la lentitud de la conexión o por no encontrar lo que se busca. Falta de concentración. Pensamientos recurrentes. Sensación subjetiva de incomunicación. ¿Otros efectos y consecuencias? Al margen de los síntomas comentados anteriormente, la dependencia al móvil también puede provocar otras problemáticas: Afectación en el sueño. Riesgo de accidentes de tráfico o laborales por el uso simultáneo. Aumento de la probabilidad de padecer ciberacoso. Posibles efectos neurológicos y neuropsicológicos (riesgo de tumores intracraneales). ¿Tratamiento? Como en otras adicciones comportamentales, la solución no es abandonar el uso del móvil por completo, sino aprender a regular su uso. Algunas ideas que pueden facilitar en este sentido serían: ¿Qué uso te gustaría hacer idealmente del móvil? ¿Es el que haces o deberías cambiar algo? Existen aplicaciones como Checky para Android o RescueTime que pueden funcionar como test, ya ayudan a ver tanto la frecuencia con la que se usa el dispositivo como el uso que se hace de él y de este modo facilitar la autorregulación. Empieza por reflexionar qué estados emocionales son los que habitualmente te llevan al uso del móvil: ¿el aburrimiento? ¿el exceso de trabajo? ¿la sensación de vacío? ¿la necesidad de relación social? Busca alternativas factibles. ¿Qué cosas dejas de hacer o haces peor por usar el móvil en exceso? Piensa que, por ejemplo, andar por la calle mirando el móvil te aísla de todo lo que ocurre en tu entorno. Por tanto: ¿qué podría mejorar en tu vida si limitaras su uso? Recuerda que las funciones personales que se satisfacen desde el móvil (como las relaciones sociales o entretenimiento) pueden complementar, pero nunca suplir , las presenciales. Conectarse no es vincularse, más bien al contrario, a más conexión menos vínculo social. Valora si hay problemas de los que huyes a través de la gratificación inmediata del teléfono y busca soluciones. El móvil puede llegar a convertirse en un “mini-mundo” manejable. ¿Hay aspectos que tengas descuidados en la vida real? Es importante tener en cuenta que cuantas más áreas sean funcionales en la persona (familia, pareja, trabajo, intereses…) más probabilidades hay de que la persona sea feliz a nivel global. ¿Hay alguna parte de ti que se esconda tras el móvil? El anonimato que genera internet puede comportar dificultades paralelas. Pon límites: apaga el móvil en ciertas situaciones, p.ej. mientras comes, mientras realizas actividades sociales o a la hora dormir.  
Convivir con la Dispepsia
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Convivir con la Dispepsia

Es muy frecuente que, en épocas de celebraciones, cumpleaños o fechas festivas, ante una transgresión dietética (comidas más abundantes o más copiosas) o un consumo más elevado de alcohol, podamos experimentar ciertas molestias en el estómago propias de un proceso de indigestión. No obstante, cuando estas molestias se repiten con más frecuencia y sin estar relacionadas con un consumo excesivo de comida o alcohol, podemos estar ante una dispepsia, considerada un trastorno frecuente que puede afectar hasta el 30% de la población general. Definiendo la dispepsia Etimológicamente, la palabra dispepsia se compone del término griego dys, que significa “malo” y pepto, que significa “digestión”, por lo que su significado podría ser “mala digestión”. Así pues, la dispepsia se define como cualquier dolor o molestia en la zona superior del abdomen (por encima del ombligo) que cursa con los siguientes síntomas: dolor estomacal, sensación de hinchazón, saciedad precoz , pérdida de peso, digestión pesada, ardor, gases, vómitos o náuseas. Tipos y causas de la dispepsia En base a sus causas, la dispepsia se puede clasificar en orgánica o funcional: Dispepsia orgánica : es más frecuente en las edades más avanzadas ya que su causa es debida a varias patologías que deben ser diagnosticadas mediante pruebas específicas. Entre las causas más frecuentes de dispepsia orgánica encontramos: Enfermedad ulcerosa péptica. Enfermedad por reflujo gastroesofágico. Cáncer gástrico. Enfermedades biliares. Cáncer pancreático. Pancreatitis crónica. Causas extra digestivas como: diabetes mellitus, uremia, insuficiencia adrenal y alteraciones hidroelectrolíticas, alteraciones tiroideas. Consumo de ciertos medicamentos (antiinflamatorios, antibióticos). Consumo excesivo de alcohol y tabaco. De entre todas estas causas, la esofagitis erosiva y la úlcera péptica son las más frecuentes. De hecho, existe una mayor probabilidad de encontrar una úlcera en un paciente con dispepsia si éste es mayor de 40 años, varón, consumidor habitual de antiinflamatorios (AINES), o está infectado por Helicobacter pylori . En concreto, el consumo de AINES es responsable de hasta un 5% de las úlceras duodenales y un 30% de las gástricas. Dispepsia funcional : cuando no existe ninguna evidencia de enfermedad estructural (incluida la endoscopia digestiva alta) que pueda explicar los síntomas, se considera que la dispepsia es funcional. Antiguamente, la dispepsia funcional se denominaba dispepsia no ulcerosa, aunque hoy en día esta nomenclatura es errónea ya que existen otras causas de dispepsia orgánica además de la úlcera. Para su diagnóstico es importante saber que sus síntomas: Pueden ser continuos o intermitentes . Pueden no estar relacionados con la ingesta de alimentos . Deben haber aparecido al menos seis meses antes del diagnóstico y estar activos durante al menos tres meses. Además, se requiere un estudio diagnóstico que incluya, al menos, una endoscopia y la ausencia de infección por Helicobacter pylori y que excluya cualquier enfermedad orgánica, sistémica o metabólica que justifique los síntomas. Este tipo de dispepsia es la afecta a las 2/3 partes de los casos diagnosticados y entre sus causas más comunes encontramos: Motilidad digestiva. Regulación autonómica. Sensibilidad visceral. Respuesta general al estrés. En concreto, los pacientes con dispepsia funcional suelen padecer alteraciones psicológicas como tensión, ansiedad, estrés, etc. ya que estos factores pueden alterar la función nerviosa central y, por ende, alterar la función sensorial y motora del estómago, provocando una hipersensibilidad visceral. Por ello, las terapias psicológicas, incluyendo la terapia cognitivo conductual, también pueden mejorar síntomas de este tipo de dispepsia. ¿Qué hacer si sospecho que tengo dispepsia? Si los síntomas de dispepsia son ocasionales y tienen una causa clara (por ejemplo, una cena abundante el día antes) es suficiente con hacer una dieta de protección gástrica (o dieta blanda) acompañada de un tratamiento con un antiácido si los síntomas son bastante molestos. En estos casos, la sintomatología desaparecerá espontáneamente en pocos días. Si los síntomas son más intensos o persistentes, es posible que sea necesario consultar al médico para realizar una serie de pruebas diagnósticas entre las que se incluye un análisis de sangre y una endoscopia que nos identificará la causa orgánica de esta dispepsia. Además, estas pruebas también servirán para descartar alteraciones del funcionamiento de la glándula tiroidea , u otros problemas como una enfermedad celíaca, que pueden ocasionar síntomas similares a la dispepsia Tratamientos y cuidados a tener en cuenta Cuando la causa es funcional, el tratamiento se basa en llevar a cabo unos hábitos de vida y alimentarios sanos que pueden ser útiles para mejorar la dispepsia. Entre estas medidas destacamos: Mantener un peso normal , hecho que disminuye significativamente los síntomas de reflujo y a veces la dispepsia. Evitar las comidas muy abundantes. Ingerir comida en pequeñas cantidades y hacer comidas más frecuentes. Comer despacio y masticar adecuadamente para favorecer el procesamiento gástrico de los alimentos. Evitar ingerir alimentos muy tarde y acostarse inmediatamente después de comer. Consultar con el médico , especialmente antes de tomar antiinflamatorios. Dejar de fumar y evitar la ingesta de bebidas alcohólicas . Si estas medidas no funcionan, los tratamientos farmacológicos para la dispepsia son: Los llamados inhibidores de la bomba de protones (omeprazol), cuya acción es disminuir la producción de ácido del estómago. Los procinéticos (metoclopramida y domperidona), cuya acción es aumentar las contracciones del estómago para favorecer el vaciamiento gástrico Los medicamentos antidepresivos del grupo de la amitriptilina (a dosis más bajas de las que se utilizan para la depresión) ya que se ha demostrado que son capaces de regular las sensaciones provenientes del tubo digestivo, disminuyendo la sensibilidad al dolor y aumentando la tolerancia a las molestias de la dispepsia. En función del tipo y la gravedad de los síntomas, el médico recomendará un tratamiento u otro (o la combinación de éstos), ajustando la dosis a cada persona. Sin embargo, hay que recordar que, la mayoría de veces, la dispepsia funcional no precisa tratamiento farmacológico sino más bien un apoyo psicológico e información suficiente para entender que no se trata de una enfermedad orgánica grave . Riesgos y complicaciones La gravedad de la dispepsia funcional puede oscilar en el tiempo, con períodos de más o menos sintomatología, aunque no tiene mayor riesgo de complicaciones ni secuelas a largo plazo. Sin embargo, este tipo de dispepsia tiene el inconveniente de que puede llegar a ser muy molesta y de duración crónica (el 50% de los pacientes siguen experimentando síntomas a los cinco años de seguimiento) ya que no hay un tratamiento 100% efectivo en todos los pacientes. En el caso de dispepsia orgánica, las complicaciones se derivan de la causa orgánica que las produce. Por ejemplo, si es producida por una úlcera, su evolución dependerá de la gravedad de ésta y su pronóstico mejorará con un tratamiento para la cura y prevención de las causas de dicha úlcera. SABÍAS QUE… Aunque se ha relacionado mucho la dispepsia con la infección por Helicobacter pylori , a día de hoy sabemos que esta infección no es una causa directa de dispepsia, salvo que esta bacteria sea la causante de úlcera de estómago o duodeno. Por ello, el tratamiento de una dispepsia cuando coexiste con una infección por Helicobacter pylori no debe ser un antibiótico ya que éste erradicará la bacteria, pero no la causa orgánica de la dispepsia.
Hábitos Saludables en el Insomonio
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Hábitos Saludables en el Insomonio

Al llegar la noche y haber finalizado con nuestro cometido del día, muchos deseamos poder iniciar un estado de descanso y desconexión, dejándonos llevar por el dulce sueño. Sin embargo, para algunos se convierte en una pesadilla debido a que sufren insomnio. ¿Qué es el insomnio? El insomnio es el trastorno de sueño más frecuente en nuestra sociedad . Quien lo sufre tener problemas para conciliar el sueño o permanecer dormido. Tanto la calidad como la duración del sueño son bastante bajas e interfieren significativamente en la vida cotidiana de la persona, provocándole fatiga , ansiedad, disminución del grado de alerta, somnolencia diurna … situaciones que pueden llegar a provocar accidentes domésticos o laborales. ¿Qué causas tiene? Las causas del insomnio pueden ser de índole muy diversa y, en ocasiones, no se presentan de forma aislada. El conocimiento de la etiología del insomnio será necesario para tratarlo adecuadamente. Existen múltiples formas de clasificar el insomnio, pero a efectos prácticos lo clasificaremos según su origen: Insomnio primario: incluye aquellos casos en los que no se puede identificar una causa clara del trastorno. Suele implicar factores ambientales que influyen de modo negativo sobre el sueño como: malos hábitos de sueño, uso y abuso de sustancias y medicamentos, trabajos por turnos o viajes frecuentes transoceánicos, etc. Insomnio secundario : su origen es debido a una enfermedad o trastorno (psicológico, síndrome de piernas inquietas, enfermedades neurológicas, trastorno respiratorio nocturno, etc).   El insomnio también se relaciona con la edad . El trastorno del sueño infantil es el más frecuente y puede afectar desde a lactantes hasta a niños de 5-6 años. Normalmente, la causa es una deficiente adquisición del hábito del sueño. Por otra parte, la edad avanzada conlleva también una alteración de los ciclos de sueño haciéndola menos reparadora. ¿Qué podemos hacer para afrontar el insomnio? Como hemos podido percibir el insomnio es un cuadro bastante complejo por lo que dificulta encontrar un tratamiento efectivo. Antes de contemplar cualquier medida farmacológica, deberá realizarse un buen estudio inicial para detectar todas las posibles causas que lo originan. El tratamiento del insomnio debe estar siempre enfocado hacia la eliminación de las causas que lo provocan mediante un cambio de estilo de vida y adoptando las llamadas medidas higiénicas del sueño, llegando si fuese necesario al tratamiento farmacológico , siempre con la supervisión de un facultativo. Las medidas de higiene del sueño hacen referencia a aquellos hábitos saludables que nos ayudan a tener una rutina sana de sueño, evitando aquellas actividades o elementos que lo dificultan, y potenciando aquellos que lo facilita. Son el denominador común de toda intervención terapéutica utilizada para los trastornos del sueño. Las recomendaciones indicadas por los expertos, para conseguir un sueño reparador son: Mantener un horario fijo para acostarse y levantarse, incluidos fines de semana y vacaciones. Permanecer en la cama el tiempo suficiente, adaptándolo a las necesidades reales de sueño. Evitar la siesta . En casos concretos, se puede permitir una siesta después de comer, con una duración no mayor de 30 minutos. El tabaco , además de perjudicar la salud, también interfiere en el sueño. Por tanto, se debe evitar su consumo siempre o unas horas antes de dormir. Mantener el dormitorio a temperatura agradable , con unos niveles mínimos de luz y ruido. No utilizar pantallas digitales (ordenador, móvil, tablet…) en las dos horas previas al sueño nocturno. Tomar un baño o ducha de agua a temperatura corporal por su efecto relajante. Disfrutar de masajes corporales con aceites esenciales sedantes (a bajas dosis, diluido en aceites neutros como el de almendra) como la lavanda, azahar, mandarina, ylang-yglan… El papel del ejercicio La actividad física en los casos de insomnio puede ser interesante, especialmente si se hace en la “dosis” y la intensidad adecuada. El ejercicio físico de intensidad moderada favorece la descarga de tensiones y la relajación muscular , ayudando a la conciliación. Pero realizar una actividad física muy “energética” y con movimientos muy activos como baile, aeróbic… a última hora de la tarde/noche (21 o 22 h) puede generar un estado de excitación en algunos individuos que les impida dormir. Cabe encontrar el ejercicio adecuado para cada caso y las horas de su realización. Por otra parte, son muy recomendables las técnicas de relajación (respiración abdominal, yoga) o las artes marciales energéticas (qi qong, tai chi). En general, reducen la exaltación mental y física, por lo que son muy útiles para quienes padecen hiperexcitabilidad durante el día o la noche. ¡La alimentación también puede influir! Otro factor más a tener en cuenta en el abordaje del insomnio es la alimentación. Se sabe muy bien que determinados hábitos dietéticos pueden influenciar en la calidad del sueño, bien sea favoreciendo su conciliación o dificultando el descanso. Si parte de la causa del insomnio es dietética se deberán tener en cuenta los siguientes ítems:   Respecto a la cena: Toma una cena ligera , unas dos horas antes de ir a la cama. Intenta no acostarte con hambre . Una pequeña cantidad de alimentos, un vaso de leche tibia o infusión caliente pueden ayudar a conciliar el sueño.   Si te despiertas con hambre por la noche, no comas, pues el impulso de comida “despierta” el sistema digestivo y el metabolismo. Evita el azúcar simple porque es un gran excitante y estimulante. Modera el contenido líquido de bebidas para no favorecer la diuresis nocturna. Alimentos y sustancias que dificultan el sueño: Metilxantinas (cafeína, teobromina, teofilina) del café, té, guaraná, ginseng, cacao, mate y colas. Son sustancias que afectan al sistema nervioso central y tienen una acción directa sobre el sueño. Especias . Las comidas muy condimentadas con especias picantes pueden perjudicar el sueño ya que aumentan la temperatura corporal. Alcohol: la deshidratación que produce el alcohol puede interferir en el sueño. Además, también interrumpe la fase del sueño MOR (movimiento circular rápido), necesaria para un buen descanso. Sólo se alcanza esta fase una vez se han pasado los efectos del alcohol. Alimentos picantes : pueden provocar una mala digestión con ardores y dolor estomacal. Alimentos y nutrientes que favorecen el sueño: Hidratos de carbono: los alimentos ricos en hidratos de carbono inducen al sueño sin excederse en cantidades como: patata, pan de calidad, lentejas, naranjas, arroz blanco, cuscús, frutas… Infusiones relajantes : tomar una tacita pequeña de plantas medicinales con efecto sedante y relajante muscular como pasiflora, valeriana, tila, azahar, hierba luisa, melisa, mejorana, espino blanco, lúpulo, lavanda. Triptófano : incorporar alimentos ricos en este aminoácido como huevos, leche, cereales integrales, avena, dátiles, semillas de sésamo, garbanzos (humus), pipas de girasol y calabaza, cacahuetes y plátano. El motivo es que el triptófano contribuye a aumentar los niveles de serotonina   y, con ello, la cantidad y calidad del sueño. La serotonina es precursora de la melatonina la cual es la encargada de regular los ciclos del sueño. Además, interviene en el control del estrés y de la temperatura corporal.
En Qué Consiste la Liposucción
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En Qué Consiste la Liposucción

Succionar la grasa. En esto consiste la liposucción, un procedimiento quirúrgico en el que se utiliza una técnica de succión para eliminar la grasa de áreas específicas del cuerpo, como el abdomen, las caderas, los muslos, los glúteos, los brazos o el cuello. Debe llevarse a cabo por un cirujano plástico, en un ambiente estéril quirúrgico, y puede realizarse con anestesia local o, preferiblemente, general. No se considera un método general, ni una alternativa para bajar de peso. Es un proceso complementario que ayuda a eliminar la grasa localizada que no puede combatirse con e jercicio y dieta . Siempre recomiendo a mis pacientes que después de realizar el procedimiento ayuden a mantener los resultados con una dieta variada y controlada por un nutricionista para procurar que la pérdida de peso posterior a la cirugía sea progresiva y no de golpe, y así evitar el famoso “efecto rebote”. ¿Cómo funciona? La liposucción se utiliza para aspirar grasa de a bdomen, brazos, glúteos, caderas, muslos, tórax y espalda . Al finalizar el procedimiento, se produce una adaptación de la piel al nuevo contorno corporal. No es un procedimiento que produzca la mejora de hundimientos a causa de la celulitis, ni tampoco elimina las estrías. Contraindicaciones Se recomienda no realizar este procedimiento en pacientes con patologías cardiacas, hipertensión y diabetes descompensad a, cáncer, enfermedades coagulopáticas, enfermedades renales o adenomatosis. Antes de realizar el procedimiento, cada paciente debe ser evaluado de forma individual. Puede presentar como complicación la presencia de morados, seromas (acumulación de líquido), infecciones y anormalidades en la silueta (debido a una extracción de grasa dispareja), y, en última instancia, embolia grasa. Dos semanas antes del procedimiento deben suspenderse los tratamientos con fármacos antiinflamatorios no esteroides (AINES) y anticoagulantes. ¿Cómo es la técnica quirúrgica? Actualmente existen cuatro tipos de liposucción que pueden llevarse a cabo: Liposucción tradicional o tumescente : consiste en eliminar la grasa a través de pequeñas incisiones, utilizando cánulas atraumáticas y de punta roma. La grasa retirada no vuelve a regenerarse. Al finalizar el procedimiento, se debe colocar una faja que se mantendrá durante el primer mes de forma obligatoria. Se realiza a niveles de grasa profunda. La liposucción láser : utiliza una cánula de menor tamaño, adosada a un láser, que permite licuar la grasa y aspirarla. Liposucción por ultrasonido : utiliza ondas de ultrasonido a diferentes niveles, para generar una destrucción de la grasa, en aquellas zonas donde la liposucción convencional no es efectiva, aunque puede realizarse también en grandes zonas. Liposucción propulsada : utiliza una cánula con movimientos hacia adelante y atrás, generando con esta vibración una mayor eliminación de grasa de forma más precisa, en especial en áreas más pequeñas, como los brazos, las rodillas o los tobillos. Pueden aparecer como complicaciones hematomas, seromas e infecciones , por lo que los pacientes deben tener pautados antibióticos en las primeras semanas postoperatorias. El edema inmediato se irá reduciendo a las pocas semanas.  Siempre recomiendo a mis pacientes que empiecen, al cabo de tres o cuatro semanas tras la cirugía, con masajes de drenaje linfático y reafirmantes, para lograr un mayor efecto. Y si puede ser asociado a una dieta sana y equilibrada, mejor, pues ayudará a mantener los efectos alcanzados con el procedimiento.
¿Cómo Interpretar unos Análisis de Sangre?
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¿Cómo Interpretar unos Análisis de Sangre?

El análisis de sangre es una de las pruebas médicas más solicitadas, bien como chequeo de rutina o bien para ayudar en el seguimiento de pacientes aquejados de alguna dolencia. Pero, ¿cuántas veces hemos recibido una copia de un análisis de sangre y nos hemos asustado innecesariamente, hasta que hemos hablado con el médico? La sangre está formada por cuatro tipos de componentes: Corpúsculos celulares (hematíes, leucocitos, plaquetas). El plasma sanguíneo o suero: parte líquida. Los gases (O2, CO2…). Productos orgánicos y minerales transportados (hormonas, minerales, proteínas…). Por la sangre pasan la mayoría de sustancias de nuestro organismo, por lo que poder analizar una pequeña cantidad de ésta nos permite interpretar muchos aspectos acerca del estado de salud de una persona. En una analítica de sangre básica se piden los datos hematológicos (niveles celulares, hemoglobina, hematocrito, etc.) y bioquímicos más generales (glucosa, colesterol, triglicéridos…). Cuando el médico sospecha alguna anomalía concreta puede complementar con otros indicadores un poco más específicos (VSG, hierro, hormonas, fibrinógeno…). RECUERDA QUE… La analítica siempre debe ser interpretada finalmente por un facultativo médico porque los datos varían en función de cada laboratorio, sexo, edad, condiciones físicas, alimentación… NO TE ALARMES SI… Se observa un valor aumentado de forma importante. El médico solicitará más pruebas diagnósticas en caso de considerar que tiene importancia. Una sola prueba no suele ser suficiente para emitir el diagnóstico de una enfermedad. Datos principales en un hemograma Los datos clave solicitados habitualmente en una analítica son:   Hemograma: Hematíes o eritrocitos o glóbulos rojos: son los corpúsculos celulares que transportan el oxígeno que necesitan las células de todo el organismo para respirar. En su interior contienen la hemoglobina, que lleva hierro y es lo que le otorga el color rojo a la sangre. (Valores normales (VN): 4,5-6,5 mill/mm3 en varones; 3,8-5,8 mill/mm3 en mujeres).Cuando la concentración de hemoglobina disminuye (valores bajos en la analítica) aparecen las anemias ; las más frecuentes en la población se llaman f erropénicas , porque se deben al déficit de hierro. Los valores de ferritina nos indican cuánto hierro se encuentra depositado en el organismo. Leucocitos o glóbulos blancos: son las células de defensa frente a agentes patógenos (VN: 5000-10.000/mm3). Pueden ser: Granulocitos o polimorfonucleares : a su vez se subdividen en neutrófilos, encargados de la defensa frente a microorganismos, eosinófilos, que combaten los parásitos y ‘basófilos’, que intervienen en las reacciones de hipersensibilidad. Linfocitos: se encargan de fabricar anticuerpos y de la defensa contra virus y células tumorales. Plaquetas: son las encargadas de taponar las heridas, iniciar la formación del coágulo sanguíneo e impedir la pérdida de sangre por hemorragia. (V: 150.000-350.000/mm3). Las células de nuestra sangre se generan en la médula ósea de algunos huesos, donde unas células precursoras denominadas ‘hematopoyéticas’ las van fabricando y liberando al torrente sanguíneo una vez maduradas. Otros parámetros de importancia en el hemograma son: la hemoglobina, el VCM; el HCM.; el CHCM; hematocrito; VSG., etc. (ver artículo “¿Qué detecta un hemograma?”). Bioquímica Glucosa: es un hidrato de carbono simple y la principal fuente de energía que utilizan las células. Se puede alterar por dietas, ayuno, entrenamiento intensivo, hipotiroidismo, diabetes mellitus, etc. (VN: 70-110 mg/dL). Colesterol: es un componente graso fundamental para la composición de las membranas celulares de todas las células del organismo y precursor de muchas sustancias esenciales para la vida (hormonas, ácidos biliares…). El colesterol total tiene unos valores normales de 140-220 mg/dL. Circula en el plasma unido a diferentes lipoproteínas. Las más conocidas son la LDL (“o colesterol malo. VN: < 150 mg/dL”), responsable del transporte de colesterol a los tejidos periféricos y al aumentar puede contribuir a formar depósitos en las arterias (arteriosclerosis) y la HDL (“o colesterol bueno. VN: > de 55 mg/dL”) que, al contrario, retira el colesterol de los tejidos y lo lleva al hígado, reduciendo el riesgo cardiovascular. Triglicéridos: son indicadores de la grasa que ingerimos en la dieta y sirven de transporte y almacén de energía. (VN: 40-170 mg/dL). Proteínas plasmáticas : en el plasma circulan multitud de proteínas entre las que se encuentran las ‘inmunoglobulinas (anticuerpos)’, las proteínas de la coagulación de la sangre o proteínas transportadoras como la haptoblobina o la transferrina, entre otros ejemplos. (VN: 6-8 g/dL). Transaminasas (AST o GOT / ALT o GPT): son unas enzimas (proteínas), que se encuentran en el interior de las células de algunos órganos como hígado, corazón, riñones o músculos y que cumplen una importante función metabólica. (V.N. < 40 UI/L). La GGT también es una transaminasa que se encuentra en las células del hígado y que determina el estado de salud del mismo. (VN: 12-55 UI/L). Bilirrubina: es una sustancia que se forma con la destrucción de los hematíes y otras hemoproteínas. Es captada y transformada en el hígado, eliminándose por la bilis. Aumenta sus niveles en sangre cuando hay una incapacidad por el hígado de metabolizarla o cuando se destruyen demasiados hematíes (anemias hemolíticas) o, finalmente, también cuando se obstruye físicamente el paso de la bilis por sus conductos naturales. (VN: de Bilirrubina Total: <1 mg/dL). Creatinina: es un producto del metabolismo muscular que se elimina por el riñón, por lo que se emplea como indicador de la función renal. Cuando el riñón no funciona correctamente no puede eliminarse por la orina y se acumulan sus niveles en sangre. (VN: 0.7 a 1.3 mg/dL para los hombres y de 0.6 a 1.1 mg/dL para las mujeres). Ácido úrico: es un producto del metabolismo que se acumula en casos de enfermedad renal o por una dieta mal equilibrada. (VN: 3-7 mg/dL). EL PAPEL DEL EJERCICIO En general, los valores metabólicos son más saludables cuando se realiza deporte. Se observa una disminución del colesterol total , los triglicéridos, de la glucosa basal (por eso el ejercicio se recomienda a los diabéticos). También puede aumentar el HDL o fracción buena del colesterol y el nivel de urea por efecto del catabolismo proteico.
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