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Niveles de colesterol: todo lo que tienes que saber
Artículo especializado

Niveles de colesterol: todo lo que tienes que saber

¿Qué es el colesterol? El colesterol es un lípido, grasa o esterol que se encuentra en la pared de todas las células. En los humanos se encuentra también en el plasma sanguíneo, c onociéndose entonces como colesterolemia . El colesterol tiene unos niveles óptimos, pero su presencia es esencial para la vida, ya que regula, en la membrana celular, la entrada y salida de sustancias que permiten que la célula permanezca inalterable, además de precisarse para la síntesis de vitamina D, que regula el metabolismo del calcio, para la síntesis de hormonas sexuales, del cortisol y de las sales biliares. ¿Cómo se miden sus niveles de colesterol? El colesterol se mide a través de un análisis de bioquímica sanguínea en un laboratorio. El análisis de colesterol nos da su nivel total, así como los niveles del HDL, también conocido popularmente como colesterol bueno, debido a que no aumenta el riesgo cardiovascular al no depositarse en las arterias, y de LDL, conocido popularmente como colesterol malo, por aumentar el riesgo cardiovascular al depositarse en las arterias. Estos niveles se expresan en miligramos/decilitros. ¿Qué significan sus niveles de colesterol? Los niveles de colesterol deben estar, generalmente, por debajo de 200 mg/dl. Los menores de 18 años deben mantener el colesterol en niveles inferiores a 170 mg/dl, pero por encima de este nivel no siempre tienen el mismo significado, ya que dependerá de otras enfermedades que el paciente pueda tener. Las personas con enfermedades o factores de riesgo como diabetes mellitus o hipertensión arterial deben mantener el colesterol por debajo de 200 mg/dl, esto se debe a que los factores de riesgo cardiovascular, cuando se suman, producen un mayor efecto sobre este riesgo y su efecto se multiplica. Las personas que tienen entre 201 y 239 mg/dl de colesterol, presentan un riesgo moderado frente a posibles enfermedades cardiovasculares y, por último, las personas con más de 240 mg/dl de colesterol tienen un riesgo elevado de padecer enfermedades cardiovasculares. ¿Qué afecta los niveles de colesterol? Los niveles de colesterol patológicos, es decir, por encima de 200, aumentan el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, entre ellas, el infarto de miocardio y las trombosis cerebrales pueden ser las más graves, pero hay otras que no se pueden despreciar por su importancia en la calidad de vida del paciente, como la claudicación intermitente y la posibilidad de trombosis en otras zonas del organismo, como es el caso de la trombosis mesentérica . Estas enfermedades se producen por el depósito de placas de colesterol, conocidas como placas de ateroma, que produce un estrechamiento de la arteria que provoca un menor aporte de sangre a este órgano. En el caso del corazón , puede dar lugar a anginas de pecho o infartos de miocardio, por el cese de aporte de oxígeno a una parte de dicho órgano. En el caso de la claudicación intermitente, se produce una falta de aporte de sangre a las piernas cuando el paciente anda, esto hace que se produzca dolor en las piernas y el paciente tenga que parar para que cese el dolor, al principio esto se produce en distancias largas que se van a acortar según la enfermedad progresa. También se produce en otras zonas del organismo de forma aguda, cuando una placa de colesterol se suelta de su situación y obstruye una zona más estrecha, dando lugar a trombosis, ya sean a nivel cerebral, conocida también como a ccidente cerebrovascular, o bien en otras zonas como intestino o extremidades. El factor de riesgo cardiovascular multiplica sus efectos si se asocia a otros factores de riesgo como es la hipertensión arterial o la diabetes mellitus. ¿Cuándo debo hacerme controles de colesterol? Los análisis de colesterol se deben realizar con una cierta periodicidad, antes de los 14 años es bueno tener una analítica. En los niños, los cambios a un régimen de vida saludable y una mejora en la alimentación son importantes para mantener niveles adecuados el colesterol. En caso de familias con hipercolesterolemia familiar, las analíticas en los niños se deben realizar a partir de los dos años y repetir cada cinco si son normales . En los mayores de 14 años y hasta los 40 años, se pueden realizar analíticas cada cinco años para el control de colesterol, siempre y cuando los resultados sean normales. En los hombres a partir de 40 años y en las mujeres tras la menopausia, se hacen controles cada dos años. Si el paciente presenta unos niveles por encima de lo normal, se deberá realizar un control anual . No está determinado hasta qué edad se deben realizar dichos controles, pero mantener el colesterol en niveles normales baja siempre el riesgo cardiovascular de una persona.
Riesgos de adelgazar rápido
Artículo especializado

Riesgos de adelgazar rápido

¿Qué consecuencias puede tener adelgazar rápido? Perder peso en poco tiempo es algo muy poco equilibrado para nuestro organismo, ya que, este no se logra adaptar rápidamente a un déficit calórico importante, lo que puede traer consecuencias irreparables como: Deshidratación: existen algunas dietas que centran su pérdida acelerada de peso en la deshidratación, pero esto es una “falsa pérdida de peso”, ya que, al ingerir nuevamente líquidos, el peso se recupera. La pérdida de agua puede traer consecuencias a nivel cardiovascular y renal que se expresa en hipotensión, taquicardia, fatiga crónica, cefalea, problemas para regular la temperatura corporal y alteraciones de la función renal, que, si permanecen en el tiempo, pueden originar enfermedades renales crónicas. Lesiones musculares: en la pérdida de peso de forma rápida y en poco tiempo, puede estar implicada la pérdida de masa muscular como fuente de proteína para el cuerpo. Además, puede estar acompañado de excesivo ejercicio con mayor predisposición a lesiones agudas y crónicas osteomusculares y a fracturas óseas por pérdida de nutrientes. Alteraciones gastrointestinales: la disminución de la ingesta de alimentos puede traer como consecuencias alteraciones en la motilidad y absorción gastrointestinal, que se expresan como estreñimiento o diarrea, dolor abdominal y flatulencias. Alteraciones del humor y dolores de cabeza: en su mayoría, son provocados por dietas altamente restrictivas calóricas en las que prevalece el cansancio, fatiga crónica, irritabilidad y decaimiento. Trastornos de alimentación: en el intento de perder peso de manera rápida corremos el riesgo de convertir nuestro ideal en una obsesión, creándose situaciones que ponen en riesgo nuestra vida, en la que, a pesar de encontrarnos en el peso ideal, tenemos una percepción errónea de nuestro cuerpo. Fatiga crónica: se produce como respuesta del organismo a la restricción de calorías y deshidratación, con alteraciones en el sistema nervioso central, específicamente a nivel parasimpático, ocasionando un estado de “mantenimiento de reservas” que conlleva la aparición de cansancio, insomnio e irritabilidad como síntomas más importantes.  Efecto rebote: una vez llegado al peso ideal y abandonado la dieta restrictiva que nos originó la pérdida de peso en pocos meses (la mayoría son hipocalóricas sin carbohidratos), cuando intentamos incorporar los carbohidratos a nuestra dieta, nos damos cuenta que recuperamos el peso perdido, en ocasiones, con la misma rapidez de su pérdida. Cálculos biliares: hasta un 20% de las personas que pierden peso rápidamente pueden presentar cálculos biliares que precisen su resección quirúrgica posteriormente. ¿Qué tipo de dietas se deben evitar? En general, debemos evitar aquellas dietas que originen desequilibrio en nuestro organismo, normalmente las dietas que permiten perder mucho peso en poco tiempo han sido fuertemente criticadas por nutricionistas y médicos porque suponen un grave riesgo a la salud , por el déficit de vitaminas y nutrientes que originan. Algunos de los peligros que debemos evitar por estas dietas son los siguientes: Disminución de la masa muscular, estreñimiento/diarrea, dolores de cabeza, fatiga, mareos, sobrecarga renal, desmineralización ósea y alteraciones renales en dietas hiperproteicas o hiperlipidemias y bajas o nulas en hidratos de carbono. Desnutrición, efecto rebote y deshidratación en monodietas o dietas de choque que consisten en comer un único alimento durante un tiempo determinado (alcachofas, piña, repollo, sirope o similares). Hipoglucemia, pérdida de masa muscular y desnutrición con técnicas de ayuno que pueden ser intermitentes o absolutas. Alteraciones cardiovasculares, metabólicas y renales con el uso de pastillas estimulantes, quemadores o supresores del apetito, los cuales suelen venderse como un método extraordinario y milagroso con efectos secundarios que pueden comprometer la vida del paciente y conseguir escasa reducción de la masa grasa. ¿Pueden los complementos alimenticios suponer un problema para mi salud? Los alimentos light o bajos en azúcares o grasas pueden suponer un problema para la salud si son consumidos de manera descontrolada, ya que: El hecho de que sea baja en grasa, a veces, es compensada por mayores cantidades de sal, azúcar o almidón que el producto de referencia para que no pierda su sabor. Al consumir alimentos bajos en grasas o carbohidratos, sentimos que podemos permitirnos comernos el doble de las raciones y duplicamos la cantidad de calorías. Al consumir el producto reducido en grasa o carbohidrato, no se altera significativamente el peso ni las calorías consumidas, solo la proporción del grupo al cual pertenece el alimento, por lo que el alimento en sí no adelgaza sino es la disminución en la ración del alimento. Por tanto, es importante el consumo responsable de estos productos, leer bien el etiquetado de cada uno de ellos y, ante cualquier duda, consultar al médico o al nutricionista. ¿Cómo puedo bajar peso de manera saludable? La mejor manera de bajar de peso es acudir a un especialista que después de evaluar la historia médica, un examen físico y realizar un historial nutricional , creará un plan de alimentación personalizado basado en tus requerimientos nutricionales según edad, sexo y estatura, creando metas a corto y mediano plazo y asociando a este programa la realización de ejercicio físico. Algunos tips importantes para tener en cuenta : Seleccionar alimentos frescos Complementar el plan nutricional con ejercicios acorde a nuestra condición física Comer a diario 5 raciones de frutas y verduras Mantener una correcta hidratación Realizar alimentación consciente, esto significa comer sin ver televisión, ordenador o cualquier tipo de pantallas
¿Porque no pierdo peso cuando estoy a dieta?
Artículo especializado

¿Porque no pierdo peso cuando estoy a dieta?

Listado de posibles causas de la dificultad en perder peso Realizar una dieta demasiado restrictiva Quitar comidas al día Retirar grupos de alimentos No realizar una dieta equilibrada Picotear entre comidas alimentos no saludables Realizar poco ejercicio Beber bebidas ricas en azúcares, como refrescos y zumos Comer alimentos ultraprocesados Realizar menos de cinco comidas diarias El estrés y no dormir correctamente, es necesario descansar diariamente al menos unas 7 horas La importancia del deporte en una dieta saludable El complemento ideal para una vida saludable es realizar un deporte adecuado para la edad, estado físico y vida de cada persona. Según las recomendaciones de la OMS, una persona de más de 18 años debe hacer un ejercicio vigoroso durante unos 300 minutos a la semana, dicho ejercicio puede ser correr, natación, ejercicios aeróbicos, aeróbic, pilates, etc. Si no se realiza de forma habitual ejercicio, empezar a correr de forma indiscriminada puede no ser lo más adecuado. El ejercicio se debe iniciar poco a poco, entrenando de forma paulatina hasta lograr el ejercicio adecuado a nosotros mismos, también es importante buscar algo que nos guste, hay quien prefiere correr, otras personas pueden disfrutar con ejercicios de competición como el pádel o con ejercicios como la natación. Si no estamos entrenados, es bueno empezar con tandas de 10 o 15 minutos y luego ir aumentando hasta conseguir un ejercicio regular. Las personas que presentan lesiones o que por sus características físicas no pueden realizar ejercicio vigoroso , se beneficiarán de ejercicios como el taichí, yoga o pilates e, incluso, pueden andar a paso vivo durante una hora al día. El ejercicio también se puede integrar en nuestras rutinas habituales, por ejemplo, subir por las escaleras en vez de hacerlo en ascensor o bajarnos alguna parada previa a la nuestra antes del metro o el autobús, así integramos la actividad física dentro de nuestra vida cotidiana, en especial, en aquellas personas que no pueden acudir a un gimnasio o que por su trabajo u otros motivos tienen complicaciones para realizar una actividad en un horario determinado. Los ancianos pueden caminar o realizar ejercicios que mejoren su equilibrio o acudir a centros de mayores donde realizarán una gimnasia adaptada a su edad. Realizar ejercicio junto con una dieta saludable en la cual las grasas animales, los alimentos ultraprocesados y las bebidas azucaradas sean prácticamente inexistentes, mejorará nuestra calidad de vida a corto y largo plazo. Por otra parte, practicar ejercicio aumenta las endorfinas del organismo, lo que da lugar a una mejora de nuestro estado de ánimo, permitiendo un aumento de la calidad de vida. También favorece nuestras condiciones cardiovasculares y nos permite permanecer dentro de nuestro peso ideal, mantener una buena tonificación muscular con menos dolores musculares y mantener un estado de bienestar físico y mental. Consejos para hacer la dieta que mejor se adapte a ti Es difícil recomendar una dieta para cada persona, pero sí hay consejos generales que todos podemos incorporar en nuestra dieta para comer mejor que redundará en una pérdida de peso y un mantenimiento a largo plazo del mismo. No es bueno perder peso de forma rápida, lo importante es perder peso de forma mantenida y conservar un peso ideal. Entre las recomendaciones para una pérdida de peso está el abandono del consumo de alimentos ultraprocesados, de alimentos precocinados y de todo tipo de bollería industrial, no se deben consumir grandes cantidades de azúcares refinados, se deben abandonar las bebidas azucaradas y zumos de bote, siendo la bebida más saludable el agua. La cantidad de alcohol no debe superar una copa de vino al día, ya que, el exceso de alcohol, incluyendo la cerveza, da lugar a un aumento de peso. La mejor manera de controlar la dieta es mediante la técnica del plato, en ella dividimos el plato en cuatro cuartos, dos de ellos serán verduras, un cuarto serán hidratos de carbono (arroz, pan, pasta...) preferentemente integral, y otro cuarto quedará reservado para las proteínas en forma de carne magra, pescado o huevos. Si se trata de carne, 100 gramos de proteínas son suficientes y, si es pescado, es suficiente con 150 gramos . La grasa es en forma de aceite de oliva en una dosis de unas dos cucharadas al día. No se debe tomar sal en exceso, esto puede hacer que retenga agua su organismo y puede originar un aumento de peso. El consumo de legumbres una o dos veces a la semana mezcladas con verduras enriquece la dieta. Si se realiza un trabajo de más esfuerzo físico , se deben consumir unas 2000 calorías al día, si el trabajo es más sedentario, con 1500 puede ser suficiente. Las dietas muy bajas en calorías producen una restricción demasiado grande y puede volverse en nuestra contra a la hora de mantener un peso ideal. ¿Cómo puedo llegar a mis objetivos nutricionales? Para llegar a los objetivos nutricionales, lo primero, aunque parece evidente, es saber dónde queremos llegar, no siempre es bueno plantearse una pérdida total de kilos y en un tiempo determinado, es más sensato plantearnos la pérdida de peso mediante una forma de comer mejor. Elimina todos los alimentos innecesarios de tu dieta, como bollos, salchichas o bebidas azucaradas. Cambia los tentempiés por fruta. 2 piezas de fruta diaria son suficientes, si come fruta en exceso (por ejemplo, solo cenar fruta) se está ingiriendo fructosa que se convertirá en azúcar dentro del organismo. No se deben eliminar comidas, comer cinco veces al día mejora la forma de alimentarse y hace que el organismo no se vea obligado a ahorrar energía, para mantener el nivel necesario de glucosa. No consumir grasa en exceso, hay que controlar los quesos muy grasos, es mejor comerlo fresco, ya que en el mismo peso tiene una menor cantidad de grasa, y el consumo de embutido deberá ser muy esporádico. Consumir al menos dos veces a la semana legumbres, que se pueden mezclar con verduras para una alimentación sana, se pueden consumir frutos secos de manera moderada. El consumo de dos nueces diarias ayuda al control de los niveles de colesterol. No hay que comer tampoco proteínas en exceso ; unos 100 gramos de carne o 150 de pescado en dos raciones diarias, también se puede comer huevo, que aporta una proteína completa al organismo. Si decides ponerte a dieta o debes hacerlo, puedes ponerte en manos de un nutricionista, quien indicará la dieta más adecuada para su organismo y estilo de vida.
Recomendaciones para perder peso tras el verano
Artículo especializado

Recomendaciones para perder peso tras el verano

Listado de consejos Consejos generales para perder peso después del verano: Evitar comer alimentos ultraprocesados Evitar beber alcohol, en especial cerveza Evitar tomar bebidas azucaradas, como zumos embotellados y refrescos Aumentar la cantidad de verduras en la dieta No comer productos fritos y, las proteínas, mejor a la plancha o asadas sin grasa Aumentar la cantidad de pescado en la dieta No intentar perder peso de forma rápida. Una dieta mediterránea ayuda a perder peso sin hacer dietas carenciales que pueden tener consecuencias negativas para la salud. Las pérdidas de peso muy rápidas pueden dar lugar a efectos rebote (coger peso rápido cuando se abandonan). ¿Qué alimentos son recomendables ingerir para perder peso? Una dieta equilibrada es la mejor dieta para perder peso, no se deben hacer dietas carenciales en las cuales un alimento no se consuma. Es necesario comer cereales, patatas, pasta , pan integral o arroz en dosis de seis raciones al día, de 4 a 6 raciones de verduras y, al menos, 2 piezas de fruta diarias. La carne, pescado y huevos, junto con frutos secos y legumbres, se deben consumir diariamente. Una ración de carne debe consistir en 100 gr y una de pescado, de 150 gr. Los alimentos grasos deben ser consumidos de forma muy esporádica y los alimentos ultraprocesados evitarlos en todos los casos. Debe beberse unos 2 litros de agua al día, teniendo en cuenta que se pueden consumir infusiones como parte de esa ingesta de líquidos diaria , sin azúcar ni edulcorantes añadidos. No se deben consumir bebidas azucaradas, ni alcohol. En las dietas adelgazantes, la cerveza no está recomendada , tanto por su contenido en alcohol, como por la presencia de cebada y lúpulo que provocan un aumento de grasa abdominal.  Complementos que pueden ayudarte a alcanzar tu objetivo No es recomendable usar sustancias que ayudan a adelgazar , el consumo de las mismas puede tener un efecto rebote al abandonarlas, que harán que se engorde rápidamente. En las dietas no existen los milagros, seguir una alimentación correcta y mantenerla nos permite mantener nuestro peso ideal, siempre combinándolo con la presencia de ejercicio físico adecuado a la edad y vida de la persona. Muchas de las sustancias que se ingieren para adelgazar impiden la correcta absorción de la grasa, esto puede dar lugar a que se produzca una falta de las vitaminas que son hidrosolubles, como es el ejemplo de la vitamina D. En muchos casos, estas sustancias son diuréticos que lo que hacen es que perdamos líquido, dando una falsa sensación de pérdida de peso al forzar la diuresis y, por tanto, la pérdida de líquido, pudiendo producir disminución de la tensión y, en muchos casos, pudiendo dar lugar a una deshidratación. Incluso si los productos son de herbolario y naturales, no deben ser usados sin el consejo de un médico, ya que estos productos pueden interferir con sustancias que el paciente tome, y no siempre son inocuos para la salud.   El ejercicio en una dieta saludable El ejercicio es imprescindible para mantener la calidad de vida y un peso adecuado. Cuando hablemos de ejercicio, lo hacemos de ejercicio vigoroso , aunque no siempre es posible por la edad del paciente. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda, según los tramos de edad, el tiempo óptimo de ejercicio. En niños de hasta 18 años, el ejercicio debe ser de al menos 1 hora diaria , teniendo en cuenta que los juegos en los cuales se corre, se salta o juega al balón, se consideran parte de este ejercicio. Las personas de más de 18 años y hasta 64, pueden realizar ejercicio hasta 300 minutos a la semana, que se reducen a 150 para las personas mayores de esta edad. El ejercicio debe estar adaptado a las posibilidades de la persona, la gente más joven puede practicar deportes de equipo o similares, los adultos más mayores pueden hacer natación, aerobic, pilates o deportes de raqueta. Los ancianos, además de ejercicios gimnásticos adaptados a su edad, pueden realizar ejercicios que les ayuden en el equilibrio como son tai chi, pilates o yoga , pueden realizar ejercicios de natación y, las personas más mayores, con caminar todos los días puede ser suficiente. Además del deporte, hay prácticas sencillas que puede realizar todo el mundo para incluir el ejercicio en nuestras rutinas diarias y aumentar la cantidad realizada , como subir las escaleras en vez de utilizar el ascensor, bajarse antes de la parada correspondiente en transporte público y hacer el resto del recorrido a pie, etc. Igualmente, ir a buscar a los niños al colegio y llevarlos andando a casa, estimula que los niños hagan ejercicio y lo integren como parte de su vida. Es importante que, tras el verano, no abandonemos las actividades físicas como caminar o hacer senderismo que se realizan con mayor asiduidad durante el periodo veraniego.
La importancia del deporte para preservar la salud
Artículo especializado

La importancia del deporte para preservar la salud

Beneficios de hacer deporte El ser humano como el resto de animales precisan mantener un cierto nivel de actividad física a lo largo de su vida y reconocer esta necesidad como parte de una vida sana ya que el sedentarismo puede ser perjudicial . Mantener una vida activa deportiva permite una mejora en el sistema cardiovascular, un mejor control glucémico en pacientes que tienen diabetes y una mejora en la movilidad, evitando dolores musculares por contracturas o por falta de uso de una determinada musculatura. También favorece un envejecimiento activo con una mejora tanto de la salud física como de la salud mental del individuo. Siempre hay que pensar que no todas las personas pueden realizar el mismo ejercicio físico, este debe variar en función de la edad, de las características físicas del paciente y de las enfermedades que pueda tener.  Recomendaciones deportivas por edades Las recomendaciones de actividad física pautadas por la OMS, se clasifican en función de los siguientes grupos de edad: de 5 a 17, de 18 a 64 y de más de 64 años. Jóvenes (5 a 17 años): Para los niños y jóvenes de este grupo de edades, las actividades físicas deben incluir juegos en familia y en el colegio , actividades físicas al aire libre y clases de gimnasia en los colegios, todo ello para mejorar la salud muscular y ósea. Los niños y jóvenes de entre 5 y 17 años realizarán como mínimo 60 minutos al día de actividad física vigorosa, como correr, saltar o jugar a deportes de equipo. Esta actividad deberá ser en su mayoría aeróbica y, al menos tres veces a la semana, realizando ejercicio físico que refuerce los músculos y los huesos. Es evidente que, en este grupo de edad, la actividad física de más de 60 minutos mejora el estado físico del niño o joven. Adultos (18 a 64 años): Para los adultos comprendidos en este grupo de edades, la actividad física consiste en actividades recreativas o de ocio, desplazamientos (por ejemplo, paseos a pie o en bicicleta), juegos, deportes o ejercicios programados en el contexto de las actividades diarias , familiares y comunitarias. Mantener un nivel de ejercicios adecuado mejora el estado de músculos y huesos, y reduce las enfermedades crónicas no transmisibles. Los adultos de 18 a 64 años realizarán como mínimo 150 minutos semanales de práctica de actividad física aeróbica, de intensidad moderada, 75 minutos de actividad física aeróbica vigorosa cada semana, o bien, una combinación equivalente de actividades moderadas y vigorosas. La actividad aeróbica se practicará en sesiones de 10 minutos de duración, como mínimo. Los adultos de entre 18 y 64 años que realicen como mínimo 300 minutos semanales de actividad física aeróbica tendrán un mejor estado de salud. Es importante hacer al menos 75 minutos diarios de actividad física para reforzar los músculos y huesos . Adultos mayores (de 65 años en adelante): Para los adultos de este grupo de edades, la actividad física también consiste en actividades recreativas o de ocio, desplazamientos tales como pasear caminando o en bicicleta, actividades ocupacionales que ayudan a mantener la mente despierta, evitando la pérdida de habilidades con la edad , juegos, deportes o ejercicios programados en el contexto de las actividades diarias, familiares y comunitarias. Se debe realizar ejercicio que ayude a mantener la actividad física y mental, así como evitar el deterioro cognitivo en la medida de lo posible, manteniendo actividades lúdicas. Los adultos de 65 años en adelante, deben dedicar 150 minutos semanales a realizar actividades físicas moderadas aeróbicas, algún tipo de actividad física vigorosa aeróbica durante 75 minutos, o una combinación equivalente de actividades moderadas e intensas. La actividad se practicará en sesiones de 10 minutos , como mínimo. Prolongar la actividad física hasta 300 minutos, aumenta los beneficios de la actividad física. Las personas de más edad que presentan problemas en el equilibrio, deberán realizar ejercicios físicos destinados a mantener los mismos, con el fin de evitar caídas. Es necesario estimular toda la musculatura, esto impide la pérdida de masa muscular relacionada con la inmovilidad y previene la osteoporosis. ¿Cuánto deporte es necesario realizar? Según la OMS, el deporte a realizar está relacionado con la edad; entre los 5 y los 17 años se considera necesario realizar al menos 1 hora de deporte diario, encontrándose un mayor beneficio cuando este se incrementa hasta 2 horas diarias, entre los 18 y los 64 años, realizar unos 300 minutos semanales de ejercicio es suficiente y, en personas mayores de 65 años, será suficiente con unos 150 minutos de ejercicio al día. ¿Qué deportes son los más recomendables? El deporte recomendado depende de la edad de la persona, pero también de su estado físico. Es recomendable que los niños hagan deporte diariamente , en general, anaeróbico, pero también es importante realizar juegos en los cuales el niño corra y salte como parte del ejercicio. Pueden ser muy interesantes los deportes de equipo, ya que le ayudarán a desarrollarse no solo mentalmente sino también psicológicamente y aprender a lo que es el trabajo en equipo . Los niños asmáticos que tienen menor tolerancia al ejercicio de correr, pueden realizar natación, ya que toleran mejor permanecer en ambientes húmedos. Las personas entre 18 y 64 pueden realizar carrera, natación, pilates y aerobic, además de deportes de equipo . Una persona que nunca corre, debe comenzar el deporte de forma moderada y progresiva, no se puede empezar a correr 10 km sin un entrenamiento previo. Si el paciente tiene más de 40 años, puede ser necesario que se realice una revisión médica previa antes de comenzar esta práctica deportiva. Las personas de mayor edad no precisan realizar deporte como tal, una actividad física adecuada para estas personases practicar la natación, el taichi o la gimnasia adaptada para la tercera edad. Debiendo caminar todos los días al menos 1 hora para mantener su forma física y muscular. ¿Cómo afecta la actividad deportiva a otros aspectos de tu vida? La actividad deportiva tiene como resultado el desarrollo de endorfinas, estas sustancias, a nivel cerebral, ayudan a mejorar el estado mental y colaboran al equilibrio emocional, por otra parte, las personas que en su situación laboral o personal tienen un alto nivel de estrés, se benefician de la descarga de adrenalina que le supone el ejercicio físico, mejorando su estabilidad personal.
¿Cómo debes protegerte de la gripe?
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¿Cómo debes protegerte de la gripe?

Consejos para protegerse de la gripe día a día Para saber cómo protegerse de la gripe hay que conocer, en primer lugar, el modo de contagio de la misma. La gripe es una enfermedad vírica, que tiene una gran afectación del estado general del paciente y que se contagia por vía respiratoria. Las gotitas de flugge que se desprenden al estornudar o respirar son las causantes del contagio, es por ello que el contagio de la gripe se puede dar en situaciones epidémicas casi en cualquier lado. Lo más importante durante las epidemias de gripe, al ser las manos el principal vehículo de contagio es mantener una cuidadosa higiene de manos, usar pañuelos desechables que deben tirarse al terminar su uso y taparse la boca al estornudar o toser con el antebrazo y no con las manos. Como método preventivo del contagio existe la vacuna antigripal. El mejor momento para vacunarse de la gripe es entre noviembre y diciembre, antes del comienzo de las epidemias invernales, de esta forma, el organismo producirá los anticuerpos necesarios para defendernos de la gripe en el momento epidémico. En caso de padecerla, ¿qué puedo hacer para no contagiar? Si usted padece gripe, hay varias cosas que se pueden hacer para intentar contagiar lo menos posible. Lo primero es saber que la gripe es contagiosa desde el día antes de padecer los síntomas y hasta siete días después de sufrirlos. Las personas que sufren la gripe deben permanecer en su domicilio, para evitar contagiar a otras, deben lavarse las manos con frecuencia con agua y jabón y con solución alcohólica y, si estornudan o tosen, deben taparse la boca con pañuelos desechables y depositarlos en la basura y evitar dejarlos en zonas comunes. Es importante ventilar la casa de forma adecuada para evitar la permanencia del virus concentrado. ¿Cuándo es recomendable visitar a un médico? La gripe es una enfermedad que no solo produce síntomas respiratorios, da lugar a un proceso generalizado con malestar general y fiebre elevada, es normal tener dolor muscular muy acusado. El uso de antitérmicos para controlar la fiebre y analgésicos para los dolores musculares son los medicamentos más indicados, no se debe tomar antibiótico a pesar de tener fiebre alta , ya que los antibióticos no mejoran el proceso. Si la fiebre por encima de 38.5º se mantiene más de cuatro días, es el momento de acudir al médico. La complicación más frecuente de la gripe es la sobreinfección pulmonar en forma de neumonía, y suele darse con fiebre elevada. También es importante acudir al médico si tras un periodo de mejoría vuelve a subir la fiebre de modo importante. Síntomas y causas de la gripe La causa de la gripe es el virus influenzae, del cual existen diversas cepas. Las vacunas se realizan de forma anual, con las cepas que se creen que serán más frecuentes. Son síntomas de la gripe la fiebre elevada de hasta 39 e incluso 40 grados, esta fiebre elevada se mantiene unos cuatro días, a partir de este momento, el paciente comienza a tener menos fiebre, de hasta 38. Si esto no sucede, el paciente debe de acudir a su médico para ser evaluado. Además, el estado general se encuentra muy deteriorado, el paciente tiene dolores musculares importantes y puede presentar tos, estornudos y dolor de cabeza. En algunos casos se puede presentar dolor abdominal y vómitos. Son pacientes especialmente sensibles a la gripe las personas inmunodeprimidas, los diabéticos y los enfermos con bronquitis crónica . Estos pacientes se deben vacunar de la gripe todos los años, para evitar que se puedan presentar complicaciones graves. ¿En qué se diferencia la gripe de un resfriado común? La diferencia entre la gripe y el resfriado común tiene que ver con el virus que lo produce. La gripe se produce por el virus influenzae, mientras que el resfriado común se produce por diversos virus, entre ellos, el virus sincitial respiratorio. En cuanto a los síntomas, el resfriado común no produce fiebre alta, suele dar un proceso febril leve, no superando normalmente los 38 grados de temperatura . La clínica es principalmente respiratoria con congestión nasal y tos leve, y no suele presentar dolores musculares asociados. La gripe presenta fiebre elevada de hasta 40 grados y, además de la sintomatología respiratoria, suele acompañarse de dolor de cabeza importante. Como característica principal, presenta dolor generalizado muscular, con afectación del estado general. La fiebre suele permanecer elevada hasta 4 días y, aunque suele bajar con antitérmicos, no desaparece totalmente. Terminado el proceso febril, el paciente puede permanecer con malestar general hasta unas dos semanas, esta situación no es extraña y no debe presentar una alarma para el paciente.
Obesidad infantil
Artículo especializado

Obesidad infantil

¿Qué es y por qué se caracteriza la obesidad infantil? La obesidad infantil es el exceso de peso que tiene un niño y se caracteriza por presentar un percentil más elevado de peso que de altura al que normalmente le corresponde. Existen unas curvas estándar de comparación que son diferentes para cada grupo de edad y para cada país . Cuando el peso de un niño se desvía de esta curva, pasándola por encima, se dice que tiene sobrepeso u obesidad. El equilibrio tiene que estar en peso y altura, un niño en percentil 50 de altura, pero en percentil 75 de peso , presenta un sobrepeso. Se calcula que hasta el 80% de los niños que presentan obesidad en la infancia serán obesos adultos, por ello, es muy importante el control de la obesidad infantil. Diagnóstico de la obesidad infantil Se considera obesidad infantil cuando el peso se sitúa por encima del 20% del que sería esperable para su edad y altura. Es importante, también, comparar las curvas de edad del niño. Éstas clasifican a los niños debiendo situar a todos entre el 5 y el 95% , pero también debe de ser proporcional a la altura. Un niño más alto estará también en un percentil mayor de peso, sin tener sobrepeso, sin embargo, un niño con poca altura deberá también pesar menos. El servicio de pediatría es el encargado de controlar los aumentos de peso en el niño , debiendo indicar una dieta sana para todos los niños. Los niños con un peso por encima de lo normal, son seguidos con especial atención por el pediatra, quien dará las pautas más adecuadas. La obesidad infantil precisa de una educación por parte de los padres, que son quien en última instancia suministran la alimentación al niño. Posibles antecedentes  No está claro hasta qué punto la obesidad infantil viene determinada por la genética o si tiene que ver con las costumbres de alimentación de una determinada familia o sus hábitos en cuanto al deporte. El sedentarismo se debe evitar en niños, favoreciendo por parte de los padres su actividad física. Consecuencias de la obesidad infantil   La obesidad infantil produce obesidad en el adulto, por este motivo se debe llevar un buen control. Los niños que presentan obesidad infantil no corregida, tendrán una menor esperanza de vida en la edad adulta y un mayor riesgo de sufrir enfermedades de carácter cardiovascular . Además se produce una merma en la calidad de vida durante la etapa infantil al poder limitar la actividad física. ¿Cómo se puede evitar la obesidad infantil? Se puede tratar la obesidad infantil desde una doble estrategia: Ingerir una dieta sana: rica en frutas, verduras y legumbres, con ausencia (o únicamente de consumo excepcional) de alimentos ultraprocesados, fritos, bollería industrial, pan de molde, helados, hamburguesas, zumos preparados y bebidas edulcoradas. Las proteínas son preferibles que se tomen en forma de pescado, evitando el atún y el salmón, por su alto contenido en mercurio, siendo los pescados azules especialmente recomendables. Realizar ejercicio físico: es importante seguir las recomendaciones de la OMS y evitar que los niños se vuelvan sedentarios. Los niños deben hacer al menos 1 hora de ejercicio vigoroso a lo largo del día, puede ser practicando deportes, en gimnasia o jugando al aire libre. Siendo más recomendable aumentar este ejercicio a 2 horas. Se debe evitar que los niños coman con la televisión o pantallas delante , esto hace distraer su atención y produce que los niños ingieran más comida de la debida. En niños con obesidad, los objetivos de peso son a largo plazo, no se debe buscar una pérdida de peso rápida, sino una mejora en la educación alimentaria que le permita establecer unos hábitos dietéticos saludables. Recomendaciones para niños con sobrepeso Los niños con sobrepeso deben evitar todo tipo de golosinas, alimentos calóricos como bollería ultra procesada, pan de molde, bebidas azucaradas tales como refrescos, zumos envasados, patatas fritas, fritos, snacks envasados y alimentos similares. No se debe tener en casa alimentos poco saludables, ni para el niño, ni para el resto de la familia, esto evitará una tentación al niño y hará más fácil que coma únicamente lo que debe . Un niño debe hacer 5 comidas al día, la alimentación a media mañana y media tarde se recomienda que sea fruta. Es importante que el niño con sobrepeso realice ejercicio físico de forma regular, deportes en grupo que le estimulen y favorecer actividades al aire libre como jugar en el parque. En muchos casos es necesaria la participación de los padres en juegos del niño que estimulen su actividad física . Hay que evitar la permanencia del niño durante largas horas delante de pantallas como videojuegos, televisión o ordenador , esto hace que aumente su sedentarismo.
Síndrome del corazón de atleta: ¿Cómo puede dañar el deporte al sistema cardiovascular?
Artículo especializado

Síndrome del corazón de atleta: ¿Cómo puede dañar el deporte al sistema cardiovascular?

¿Qué es el sín drome de corazón de atleta? El síndrome del corazón de atleta consiste en una serie de cambios fisiológicos que tiene lugar en el corazón de personas que entrenan más de una hora al día . Los cambios que se producen son asintomáticos y producen bradicardia , soplos sistólicos y ruidos cardiacos adicionales. Resulta necesario un control electrocardiográfico y ecográfico para poderlo diferenciar de otros procesos cardiacos que sí presentan patología. Se trata de una adaptación fisiológica del corazón que da lugar a una hipertrofia de las fibras musculares, las funciones diastólicas y sistólicas permanecen estables. Los cambios son mayores en los hombres que en las mujeres sometidos al mismo entrenamiento físico. Síntomas Los pacientes no presentan síntomas, pero sí signos que pueden hacer sospechar de  sufrirlo, como presentar bradicardia y desplazamiento del latido cardiaco en sentido lateral, presentando una mayor intensidad y amplitud. Puede aparecer soplo sistólico en la zona inferior del esternón a nivel izquierdo, y aparecer un tercer y cuarto ruido cardiaco más apreciable con el corazón en reposo. Si el paciente presenta síntomas como disnea, dolor torácico o taquicardia, se debe sospechar de un daño cardiaco y no de este síndrome. Diagnóstico y detección El diagnóstico de corazón de atleta es un diagnóstico de exclusión, en el cual se deben descartar procesos que pueden poner en peligro la vida del paciente. Para su estudio se realiza electrocardiograma, ecografía y, en algún caso, una prueba de esfuerzo . En el electrocardiograma , lo que se observa es un enlentecimiento del latido cardiaco, este no suele ser inferior a 40 latidos por minuto, existe alteración en los latidos, pudiendo aparecer extrasístoles que pueden originarse en el ventrículo (extrasístoles ventriculares) o en la aurícula (extrasístoles auriculares). Puede aparecer un bloqueo auriculo ventricular, es decir, algunos latidos que se inician en la aurícula pasan más lentamente hasta el ventrículo . Por último, en las ondas QR, que marcan cómo recorre el latido del ventrículo, son más grandes de lo normal y presentan alteraciones también en la onda T del mismo. Estas alteraciones no se acompañan de daño cardiaco y se suelen normalizar cuando se reduce el entrenamiento. La ecocardiografía permite distinguir el corazón del atleta de la miocardiopatía hipertrófica, sobre todo midiendo el tabique interventricular . Estas alteraciones se normalizan cuando el paciente deja de entrenar. Cuando el tabique interventricular mide en los hombres entre 13 y 15 milímetros y en las mujeres entre 11 y 13 milímetros y aparece un movimiento de la válvula mitral durante la sístole, debemos sospechar que hay una miocardiopatía hipertrófica y no un proceso de corazón de atleta. Los índices diastólicos son normales en el corazón del atleta, los cambios electrocardiográficos se correlacionan poco con el nivel de rendimiento cardiovascular. Ante la duda de un diagnóstico de miocardiopatía hipertrófica y no de corazón de atleta, la distinción solo se logra cuando hay una reversión del corazón de atleta al cesar el entrenamiento. La prueba de esfuerzo es una prueba complementaria, aunque su normalidad no descarta que puede haber una miocardiopatía, por lo cual no puede ser valorada de forma individual sino en el conjunto de las pruebas. En la mayoría de los casos, el proceso revierte cuando se deja de entrenar, aunque puede permanecer en hasta el 20% de los deportistas. En las pruebas de esfuerzo, la frecuencia cardiaca permanece por debajo de lo normal en el esfuerzo submáximo y se va a aumentar y, es comparable a la de pacientes no deportistas en el esfuerzo máximo. Tras el ejercicio se recupera de forma rápida, la respuesta de la tensión arterial es normal, elevándose la presión sistólica y disminuyendo la diastólica, mientras que la presión media permanece estable. Muchas de las alteraciones que aparecen en e l electrocardiograma en reposo desaparecen en el deportista durante ejercicio, esto permite distinguir esa entidad de otras claramente patológicas. Tratamiento El tratamiento de este proceso es un periodo sin entrenamiento controlando la disminución del tamaño del ventrículo izquierdo durante al menos tres meses aunque en atletas con alto rendimiento abandonar el entrenamiento durante tanto tiempo puede ser complicado. Si tras tres meses se normaliza, se puede descartar la presencia de una miocardiopatía.    ¿Cómo se puede combatir esta afección? Realmente el corazón de atleta no se puede combatir, esto se debe a que son cambios que establece el corazón al someter al organismo a un sobreesfuerzo de entrenamiento físico, para conseguir una mejor adaptación al mismo. Es típico de personas que se someten a un entrenamiento de alto rendimiento. Una vez que se establece el síndrome de corazón de atleta , se debe disminuir el entrenamiento durante tres meses para revertir el proceso.
Semejanzas y Diferencias entre Gripe y Resfriado
Artículo especializado

Semejanzas y Diferencias entre Gripe y Resfriado

Cuando llega el invierno, las temperaturas bajan y, a su vez, las defensas de las personas disminuyen provocando que se multipliquen las enfermedades respiratorias. En esta época del año, es muy difícil distinguir los síntomas de la gripe y del resfriado común o del catarro. Son dolencias incomparables entre sí pero ambas, tienen algunos síntomas en común, ¿Sabrías distinguirlas? Para actuar de manera efectiva contra la gripe y el resfriado es importante saber diferenciar ambas dolencias. Las principales diferencias son: Ciclo de incubación Según la Organización Mundial de la Salud,  el tiempo que pasa entre la infección y la aparición de los síntomas de la gripe es de 2 días, pero oscila entre 1 y 4 días.  En cambio, el periodo de incubación del resfriado o catarro es de 18 a 36 horas. Duración de lo síntomas Los síntomas de la gripe suelen tener una duración más larga, aproximadamente unos 10 días. En cambio, el resfriado tiene menos complicaciones, en consecuencia la duración de sus síntomas es menor, aproximadamente de una semana. Además, se debe tener en cuenta que la tos, uno de sus síntomas, puede persistir hasta dos semanas. Congestión nasal y estornudos La congestión nasal y los estornudos son síntomas que se manifiestan de manera más frecuente en el resfriado, sobre todo en niños. Asimismo, estos síntomas también pueden manifestarse en la gripe aunque de manera ocasional. Dolor de garganta El dolor de garganta es un síntoma muy frecuente en un resfriado, aunque en la gripe también puede aparecer de manera esporádica. Tos La tos es un síntoma común que se manifiesta en ambas, aunque de manera diferente en cada una de ellas. En el resfriado, la tos que se manifiesta puede venir acompañada de mucosidad ya que esta, es un síntoma frecuente en esta dolencia. En cambio, en la gripe la tos que se produce es seca y sin mucosidad ya que, en esta enfermedad la congestión nasal no es usual. Fiebre La fiebre es el síntoma más característico. En el caso de la gripe, la fiebre es un síntoma muy frecuente y, en algunos casos, puede llegar  a ser muy alta (entre 38-40 ºC) , lo cual puede estar relacionado con una infección. Esta suele tener una duración de entre 3-4 días. En cambio, en el resfriado, es raro que esta aparezca, aunque puede darse el caso de que curse con algunas décimas de fiebre. Dolor de cabeza Los dolores de cabeza son muy intensos en la enfermedad de la gripe. Sin embargo, en el resfriado los dolores de cabeza surgirán de manera esporádica. Dolor muscular, articular y cansancio  El cansancio es muy intenso al principio de la gripe y puede llegar a durar hasta 3 semanas. No obstante, en el resfriado este síntoma suele ser muy poco frecuente y moderado. Por otro lado, el dolor muscular y articular suele aparecer ocasionalmente y de forma moderada en el resfriado. En cambio, en la gripe, estos síntomas están presentes diariamente y, a veces, pueden ser síntomas muy intensos. Por último, si quieres minimizar los síntomas de la gripe o del resfriado o quieres evitar la gripe o el resfriado sigue estas recomendaciones: Intenta evitar ambientes donde haya bajas temperaturas y humedad ya que, el contagio del virus de la gripe y el resfriado incrementa al bajar la temperatura. Come mucha fruta y verdura ya que, estos alimentos tienen muchas vitaminas y minerales. Esto te ayudará a tener una recuperación más rápida. Evitar el tabaco y el humo ya que irrita más la garganta y las mucosas. Para no contagiarse de la gripe hay que evitar entrar en contacto con otras personas que estén afectados por esta enfermedad. También, se tiene que realizar un lavado de manos de manera frecuente y de forma correcta para eliminar todo tipo de virus. Se recomienda beber mucho líquido como agua, zumos, sopas…Esto ayuda a eliminar mucosidad nasal y, además, impide la deshidratación. No es aconsejable tomar bebidas alcohólicas durante la gripe o el refriado. En cualquiera de los casos, lo más recomendable siempre, es acudir a tu médico de cabecera y consultarle todos tus síntomas.
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