Atención médica sin papeleos ni letra pequeña
  1. Home
  2. Contenidos de salud
  3. Artículos Especializados

Artículos Especializados

Tabaco y Salud
Artículo especializado

Tabaco y Salud

El consumo de tabaco o tabaquismo se considera una enfermedad crónica. Según datos aportados por diferentes sociedades y organismos médicos, el tabaquismo afecta a aproximadamente a entre el 23-25% de la población en España. La mayoría son fumadores diarios y la edad con porcentaje más alto de fumadores es el grupo de entre 25 a 34 años. Adictivo y tóxico Un dato importante es que se trata de una enfermedad adictiva, en la que se una dependencia de uno de los productos del tabaco: la nicotina. Esto provoca que si se inicia a edades tempranas se perpetúe el hábito a lo largo de muchos años. Muchos estudios realizados sobre el tema han demostrado que el tabaco contiene una gran cantidad de sustancias tóxicas que son las responsables de los efectos nocivos sobre la salud. Se han detectado más de 4.000 sustancias químicas en el humo, muchas de ellas tóxicas, siendo la nicotina el componente mayoritario. Los carcinógenos (abundantes en el tabaco) son aquellas sustancias que están implicadas en el desarrollo del cáncer. Destacan como principales sustancias tóxicas por su papel en el desarrollo de enfermedades la nicotina, el monóxido de carbono, alquitranes, nitrosaminas y sustancias oxidantes. Además, contiene gases irritantes y metales que, aunque se encuentran en dosis relativamente bajas, tienen importantes efectos perjudiciales sobre la salud del fumador y de las personas que lo rodean. Efectos del tabaco sobre la salud Se considera al tabaco como el principal causante de muerte prematura , debido a las enfermedades provocadas por su consumo. Es, además, la principal causa de muerte evitable en el mundo. Alrededor de la mitad de los fumadores fallecerá por una causa secundaria al tabaco. Según las Organización Mundial de la Salud (OMS) su consumo es responsable del 12% de la mortalidad mundial (siete millones de muertes anuales) y en España, los datos del Ministerio de Sanidad muestran que causa más de 50.000 muertes al año. Es importante saber que la toxicidad existe, aunque el consumo sea bajo, con lo cual siempre es desaconsejable. Problemas cardiovasculares El tabaco es uno de los principales factores de riesgo de los problemas cardiovasculares por el efecto que causa sobre la pared arterial, lo que comporta un mal riego sanguíneo y la aparición de coágulos sanguíneos. El papel nocivo de la nicotina es fundamental pues provoca un aumento de la presión arterial y de la frecuencia cardiaca . Por otro lado, el monóxido de carbono actúa de forma negativa sobre la circulación sanguínea dificultándola, estrechando los vasos y aumentando el riesgo de formación de coágulos sanguíneos. La enfermedad cardiovascular se manifiesta en forma de embolias en diversos territorios del organismo (sobre todo cerebrales), enfermedades del corazón (infarto de miocardio y angina de pecho) e hipertensión arterial. Neoplasias Muchas neoplasias o tumores malignos tienen una clara relación demostrada con el consumo de tabaco. Se debe a la presencia de sustancias carcinógenas entre las que destacan el benceno, el tolueno y las nitrosaminas (derivadas de la nicotina). Así, el tabaquismo aumenta el riesgo de cáncer de pulmón, boca, laringe, nariz, vejiga, páncreas , colon, recto, estómago, esófago, riñón y cérvix. Problemas respiratorios El tabaquismo también está implicado en el desarrollo de enfermedades respiratorias graves, de hecho, es la causa directa. El tabaco es responsable del 80% de los casos de EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica). La EPOC es una enfermedad respiratoria crónica muy frecuente en la población adulta y se produce por las lesiones provocadas en el árbol respiratorio por la inhalación de una sustancia tóxica, generalmente el tabaco. El tabaco provoca el engrosamiento de los bronquios , la destrucción de los alveolos y el aumento en la producción de moco, todo ello conlleva una obstrucción al flujo aéreo y una dificultad para respirar. También el tabaco es un agravante del asma . Embarazo Las sustancias tóxicas del tabaco atraviesan la placenta . Se contraindica el consumo de cigarrillos durante el embarazo por el riesgo para el bebé de bajo peso, parto prematuro y malformaciones como el labio leporino. También es más frecuente el aborto espontáneo. Otros ? Envejecimiento cutáneo. ? Esterilidad y disfunción sexual (impotencia). ? Pérdida del sentido del gusto sabor. ? Mala cicatrización de las heridas. ? Problemas bucales (de las encías, coloración de los dientes, caries…) ? Síndrome de muerte súbita del lactante (bebés expuestos a tabaquismo pasivo). ? La simple exposición al humo del tabaco provoca irritación ocular, irritación nasal, tos, estornudos, molestias en la garganta, expectoración, ahogo e infecciones respiratorias.
Incidencias del Café en la Salud
Artículo especializado

Incidencias del Café en la Salud

Si existe una bebida tan instaurada en nuestra sociedad que se considera casi una necesidad diaria para los que nos cuesta despertarnos por la mañana, esa es, sin duda, el café. Esta infusión es, junto con el té, una de las más consumidas en el mundo, pues alcanza un consumo diario de casi 1.600 millones de tazas. En concreto, el 80% de la población adulta española realiza un consumo medio de cafeína de entre 200-300 mg/persona/día (dos a tres tazas de café). Así pues, debido a su popularidad y elevado consumo a lo largo de los años, el café sigue siendo objeto de estudio de múltiples investigaciones para valorar sus posibles efectos en nuestro organismo. En este sentido, hay que decir que existen diferentes versiones y conclusiones con mensajes contradictorios que pueden llegar a confundir al consumidor. Así pues, vamos a esclarecer cuáles son realmente las propiedades del café y cuál es su incidencia sobre la salud. Composición del café Más allá de la cafeína, una simple taza de café nos aporta también otros compuestos fenólicos como pueden ser el ácido clorogénico (potente antioxidante relacionado con una cierta capacidad para inhibir el cáncer), aminoácidos, polisacáridos, azúcares, triglicéridos, ácido linoleico, ácidos volátiles (fórmico y acético) y no volátiles (láctico, tartárico, pirúvico, cítrico), vitaminas aporta pequeñas cantidades de magnesio, potasio, vitamina (B3 y colina), minerales (magnesio, potasio) y así hasta 1000 sustancias químicas cuyas concentraciones dependen de la variedad del café (Robusta o Arábica) , su origen, su procesado y del grado de tostado.  De hecho, las distintas preparaciones de un café (en cafetera italiana, de filtro, de émbolo, de vacío, expreso, etc.) van a condicionar el contenido de estas sustancias: a mayor tostado, menor cantidad de compuestos fenólicos. Sin embargo, la cantidad de cafeína en los granos de café (que siempre será mayor en la variedad Robusta que Arábica) se mantiene más o menos estable con independencia del grado de tostado pero varía según la preparación del café ya que, según la Agencia de Normas Alimentarias (Food Standards Agency) del Reino Unido, una taza de café instantáneo contiene de promedio unos 100 mg de cafeína , en cambio, una taza de café filtrado contiene 140 mg de cafeína. Efectos del consumo de café en la salud El café, y en concreto, la cafeína, ejerce múltiples efectos entre los que destacan: estimula el sistema nervioso central , relaja el músculo liso, estimula el músculo cardíaco, estimula la diuresis , y parece ser útil en el tratamiento de algunos tipos de cefalea y en la mejora del rendimiento deportivo. Además, ya sea por los efectos de la cafeína o por la presencia de otras sustancias , existen algunos metaanálisis que sugieren que su ingesta se asocia con una menor incidencia de enfermedades crónicas , incluido el deterioro cognitivo, enfermedad de Parkinson, hígado graso no alcohólico, enfermedad cardiovascular, diabetes tipo 2 y cáncer de hígado. A continuación, vemos algunos ejemplos. Café y riesgo de muerte prematura Uno de los estudios más recientes y polémicos realizados al respecto ha querido demostrar que el consumo de al menos tres tazas de café al día reduciría el riesgo de muerte prematura . Sin embargo, la calidad de estos estudios es tan baja (se trata de estudios observacionales) que no permiten afirmar a ciencia cierta si el café puede aumentar o reducir el riesgo de muerte, enfermedad cardiovascular o cáncer ya que establecen una correlación, pero no una relación de causalidad. Café e hipertensión Por otra parte, aunque sí está comprobado que existe un aumento momentáneo de la tensión arterial cuando se consume café, no se ha relacionado un mayor riesgo de sufrir hipertensión con un consumo crónico y moderado de café. Café y salud ósea La cafeína interviene en la absorción del calcio (mineral implicado en el mantenimiento de una buena salud ósea) en el sentido de que disminuye su absorción en el tracto digestivo y además aumenta su excreción urinaria y fecal, lo que puede producir un balance negativo de calcio . Sin embargo, aunque un elevado consumo de café se asocia con una pequeña reducción de la densidad ósea, no se ha encontrado una asociación evidente entre su consumo y un mayor riesgo de fracturas Café y cáncer Estudios recientes afirman que el consumo de café no está asociado con riesgo de padecer cáncer y que incluso podría actuar como factor protector en el desarrollo de ciertos tipos de cáncer como el de mama y el de colon. Café y enfermedades que contraindican su consumo Existen ciertas patologías en las que el consumo de café está totalmente contraindicado. Entre ellas destacamos: arritmias, ansiedad, colon irritable, personas con predisposición a padecer cáncer de vejiga y páncreas, Entonces, ¿es seguro el consumo de café en la población sana? A pesar de todo lo expuesto hasta ahora, podríamos afirmar que el consumo de café parece seguro dentro de los patrones habituales de consumo, con algunas limitaciones en mujeres embarazadas, adolescentes y niños. Para ser más concretos, la Food and Drug Administration (FDA) establece que:    En adultos sanos (excepto mujeres embarazadas) el consumo diario de cafeína no debería ser superior a 400 mg al día (unas tres o cuatro tazas). En niños y adolescentes no se aconseja un consumo mayor a 2,5 mg de cafeína al día por kilo de peso corporal. En concreto, por franjas de edad, en niños de cuatro a seis años el consumo de cafeína debería estar limitado a 45 mg al día, en niños de siete a nueve años a 62,5 mg al día y en niños de 10 a 12 años en 85 mg al día. En mujeres en período de preconcepción, embarazo o en época de lactancia las recomendaciones varían entre 200 y 300 mg al día , aunque lo ideal sería limitar el consumo de cafeína a 200 mg al día (debido a que un alto consumo de cafeína se ha visto asociado a bajo peso al nacer). Dicho esto, podríamos concluir que el factor protector o de riesgo del consumo de café podría estar relacionado con la dosis: El consumo de tres a cuatro tazas al día de café tiene más probabilidades de beneficiar nuestra salud que de perjudicarla. Por el contrario, el consumo abusivo de cafeína sí puede producir efectos adversos tales como deshidratación (por su acción diurética), insomnio, taquicardia , ataques de ansiedad, estrés en personas susceptibles, además de propiciar una dependencia física y psicológica.
Medicamentos Más Comunes sin Receta
Artículo especializado

Medicamentos Más Comunes sin Receta

Al abordar este tema el primer planteamiento que debemos hacernos es si realmente precisamos o no esta medicación. Es decir, ¿estaría indicado un tratamiento no prescrito? Si bien no vamos a debatir la eficacia de la paramedicina o de la medicina convencional de venta libre, sí debemos plantearnos si precisamos establecernos la obligación de tomar una medicación diariamente si, realmente, no tenemos diagnosticada una patología que lo justifique. Con ello no queremos decir que no esté indicado un antigripal, un antihistamínico o un antitusígeno. Lo relevante es que exista la indicación para realizar el tratamiento y ello requiere conocimiento de los síntomas y del fármaco, sentido común o juicio a la hora de tomar la decisión de iniciar un tratamiento y responsabilidad al iniciar la pauta teniendo en cuenta nuestro entorno médico. ¿Qué tipos de tratamiento podemos obtener sin receta médica? La gran mayoría, a excepción de los antibióticos y los medicamentos de prescripción crónica como antihipertensivos, hipolipemiantes, antidiabéticos… Así, podemos tener acceso a diferentes fármacos entre los que podemos mencionar: Analgésicos y antiinflamatorios: indicados en procesos agudos de dolor (ya sean traumáticos o inflamatorios), en procesos crónicos (tipo artritis y artrosis) y en caso de fiebre. Antihistamínicos : para casos de alergia, resfriado, picaduras o prurito cutáneo. Cremas, geles y ungüentos : pueden ser antifúngicos, antinflamatorios… Antiácidos : para el tratamiento de la pirosis gástrica o ardor de estómago Complejos vitamínicos o antigripales Otros: colirios oftálmicos, aerosoles nasales, mucolíticos o descongestionantes, antieméticos… Los antibióticos Destacamos aquí un grupo de fármacos que, bajo ningún concepto, deberían dispensarse en la farmacia sin supervisión médica: los antibióticos , cuyo abuso implica creación de resistencias bacterianas y, por tanto, reducción de posibilidades terapéuticas en caso de futuras infecciones. Honestamente, pienso que el problema no es adquirir el fármaco sino adquirir el fármaco adecuado a lo que quiero tratarme. No te automediques Ello nos lleva a reflexionar sobre quienes autogestionan el tipo y la duración del tratamiento sin consultarlo. Como es evidente, es muy loable que uno decida tomar un antigripal cuando empieza a notar los primeros síntomas de gripe. Sin embargo, debemos tener presente que no toda la lesión de la mucosa oral es un afta ni todas las fiebres constituyen un resfriado común. Se trata de no minimizar la importancia de aquellas lesiones que no ceden ante un tratamiento convencional. Asimismo, antes de adquirir un fármaco es importante asegurarse de que no tenga ninguna interacción con el tratamiento de base que realizamos y comprobar los excipientes en caso de tener alguna intolerancia o hipertensión. Por supuesto, valoraremos también la dosis (según peso o edad), las alergias, los efectos secundarios o adversos, las indicaciones, las contraindicaciones, si existe un posible embarazo, si estás lactando un bebé, si conduces una máquina peligrosa o un autobús escolar… Todos los puntos son importantes y deben ser considerados. Por favor leamos atentamente el prospecto. Los cuadros banales se solucionarán muy fácilmente con un tratamiento sintomático sin necesidad de acudir al médico. También el farmacéutico nos ayudará. Pero, es importante acudir a la consulta en caso de tos persistente que no ha mejorado con tres jarabes, unas deposiciones liquidas con fiebre, una fiebre injustificada, un ahogo inexplicable o unas lesiones cutáneas que no son simples picaduras de insecto…Tenemos que minimizar lo minimizable, pero ante la duda valoramos los síntomas y descartamos gravedad. Consideraciones importantes sobre los fármacos de venta libre Son eficaces para el tratamiento de enfermedades agudas leves , pero no está libres de efectos adversos o interacciones. Se debe leer el prospecto para conocer, sobre todo, la posología y la indicación del fármaco. En el momento de adquirir el fármaco de venta libre pregunta al farmacéutico si es compatible con tu tratamiento de base. ¡No te quedes con dudas! No modifiques la dosis recomendada en el prospecto ni la forma de administración. Puede afectar a la absorción del fármaco y disminuir su eficacia. No eternices un tratamiento que no ha conseguido erradicar tus síntomas. Es posible que el tratamiento no sea el adecuado o tu impresión diagnóstica sea errónea. En este caso, acude a visita médica.
Radiografía y Radiación
Artículo especializado

Radiografía y Radiación

Los rayos X constituyen una técnica médica basada en el uso de un tipo de energía (radiación ionizante) que penetra en el organismo y que permite crear imágenes de los órganos. Las radiaciones ionizantes también son la base de otras exploraciones radiológicas como la tomografía axial computarizada (TAC) o la tomografía por emisión de positrones (PET). La dosis de radiación recibida en el organismo se mide en unas unidades llamadas millisievert (mSv). Se denomina “dosis efectiva” y es la que reciben los tejidos durante un procedimiento radiológico (radiografía, TAC o PET). Sobre la radiación Habitualmente estamos expuestos a una radiación natural de fondo, es decir, en el medioambiente hay diversas fuentes naturales de radiactividad . Es útil conocerla pues sirve de comparativo frente a la radiación recibida por exámenes radiológicos. Los efectos de la radiación dependen de diversos factores como el sexo, la edad (son más sensibles los niños), los órganos que la reciben (por ejemplo, la glándula tiroides es más sensible) y el tipo de técnica utilizada. Así, la dosis efectiva recibida será variable y es la que se utiliza para medir los riesgos potenciales de la radiación sobre la salud. En países como Estados Unidos la radiación de fondo de promedio se ha calculado en 3mSv por habitante durante un año. ¿Riesgos? El principal riesgo del uso de las radiaciones ionizantes es el aumento de cáncer. Los datos objetivos indican que las dosis que se reciben en las pruebas diagnósticas son muy bajas puesto que la dosis recibida es muy pequeña. Si se compara con la radiación de fondo, es decir, la exposición diaria a otras fuentes, la exposición sería la siguiente: Radiografía simple (la más frecuente): radiación de 0.1msV La mamografía: radiación de 0.4 mSv Otras exploraciones como el TAC y el PET exponen a cifras más altas: de 2 a 10mSv y 25 mSv respectivamente. La Organización Mundial de la Salud (OMS), a modo orientativo, ha establecido el límite recomendable de un máximo de 10 radiografías/año. Los expertos en radiación han estimado que la probabilidad de presentar cáncer por haber sido sometido a estudios radiológicos es extremadamente baja, frente a otros factores de riesgo conocidos (como el tabaco). Por otro lado, es difícil calcular el riesgo aislado de un individuo que ha recibido dosis de radiación por exploraciones médicas, dado que los estudios científicos realizados se han hecho sobre grupos de población sometidos a una radiación muy alta (por ejemplo, tras un desastre en una central nuclear) motivo por el cual no son extrapolables. Además, cualquier persona está expuesta a otras fuentes (“radiación de fondo”) que interfieren en el cálculo del riesgo. Bajo control El desarrollo de la tecnología y de otras técnicas de imagen también ha permitido disminuir el tiempo de exposición a las técnicas radiológicas, utilizar la menor dosis posible y en muchos casos limitar su indicación, que puede ser sustituida por otros medios diagnósticos como la ecografía o la resonancia magnética. Además, la radiografía se realiza en instalaciones sometidas a control riguroso (tanto para seguridad de los aparatos como del paciente y del personal sanitario habitual). Contraindicaciones Existen contraindicaciones claras para la radiografía como es el embarazo . Aunque el riesgo se considera bajo para el feto se deben evitar, y optar por otras técnicas como la ecografía. En mujeres en edad fértil, para minimizar el riesgo por si hubiera embarazo, se aconseja realizar estas exploraciones justo después de la menstruación. A modo de conclusión, está comprobado que las grandes dosis de radiación pueden provocar claramente mutaciones celulares que generen un cáncer y que además pueden dañar directamente los tejidos (quemadura). Sin embargo, las radiografías y otras técnicas similares como el PET o el TAC utilizadas de forma justificada y puntualmente no tienen por qué tener ninguna repercusión sobre la salud del paciente.
Metatarsalgia, ¿Cómo Solucionarla?
Artículo especializado

Metatarsalgia, ¿Cómo Solucionarla?

En general, todo dolor que afecta al metatarso (conjunto de los cinco huesos largos llamados metatarsianos que unen los dedos del pie con el tarso o talón) recibe el nombre de metatarsalgia. Sin embargo, puede deberse a causas muy diferentes, entre las que podemos citar: la fractura por estrés, la fascitis plantar, el Hallux Valgus (juanete) y la enfermedad de Morton , como las más frecuentes. Sobre el pie… Metatarso o metacarpo. ¿Cuál de los dos está en el pie?, ¿a que alguna vez has dudado de cuál es cuál? Pues bien, el metatarso es el conjunto de los cinco huesos largos llamados metatarsianos que unen los dedos del pie con el tarso o talón. Mientras que el metacarpo es el conjunto de los cinco metacarpianos que unen los dedos de la mano con el carpo o muñeca. Como este tema va a centrase en el pie nos olvidamos ya del metacarpo y hablemos del metatarso, una parte importante del pie implicada en la marcha. Durante la marcha, las fuerzas recaen sobre el pie provocando un impacto que puede llegar a ser entre dos y tres veces el peso corporal de una persona. Esta fuerza se transmite a la fascia plantar y al arco longitudinal (formado por el metatarso). Por tanto, es donde se absorbe dicho impacto. Por ello es una zona poco estable y proclive a las lesiones. ¿Qué síntomas da una metatarsalgia? La metatarsalgia se caracteriza por un dolor ubicado en la planta del pie a nivel de la almohadilla que protege a las cabezas de los metatarsianos. En esta zona es frecuente encontrar unas duricias o hiperqueratosis planta r (también llamadas callo o callosidad) donde se delata el mal apoyo de la zona. ¿No te has parado nunca a pesar por qué siempre nos sale la callosidad en la misma zona del pie? Justamente porque esa zona del pie recibe una carga superior al resto del metatarso y por ello la fricción constante genera la formación de hiperqueratosis. ¿Cuál será la solución?, ¿limarse la hiperqueratosis o ponerse una plantilla? Seguramente, si te pones una plantilla ya no te saldrá más la hiperqueratosis en esa zona. ¿Y si no me pongo la plantilla? Además de hiperqueratosis, con el paso del tiempo puedes encontrarte unos dedos en garra (por sobrecarga compensatoria de los metatarsianos) o un Hallux Valgus. ¿SABÍAS QUE…? Ante un dolor del metatarso, es muy recomendable hacerse una radiografía del pie, aunque no haya habido un mecanismo traumático que haya desencadenado el dolor. Podemos encontrar hallazgos muy relevantes como signos artrósicos o artríticos, una calcificación o una fractura. ¿Cuáles son las patologías más frecuentes del metatarso? El neurinoma de Morton (o neuroma interdigital). La fractura por estrés (también llamada fractura del soldado). El Hallux Valgus. Otras: fascitis plantar, tendinitis, bursitis... Vamos a dar una pequeña pincelada de las tres primeras, que son las más frecuentes, aunque por su importancia, merecerían un tema individual cada una de ellas. Neurinoma de Morton También llamado neuroma interdigital o neuroma plantar, es una causa de dolor muy frecuente en el antepié . Su frecuencia es 8-10 veces mayor en mujeres que en hombres y predomina en la mediana edad.  Su mecanismo lesional es una fibrosis o engrosamiento del tejido perineural de los nervios interdigitales (muy frecuente entre el tercero y cuarto nervios interdigitales). Dicho engrosamiento puede afectar a los ligamentos circundantes. Causas: existen factores favorecedores de esta fibrosis como pueden ser el calzado de tacón alto y punta fina, los traumatismos plantares directos y las deformidades digitales (como el dedo en martillo o en garra o el Hallux Valgus). Síntomas: el paciente refiere un dolor plantar quemante e incluso acorchamiento normalmente ubicado entre los dedos que se intensifica con la actividad en general: bipedestación, marcha prolongada o uso de calzado (sobre todo de punta estrecha y tacones altos).  Mejora cuando el pie no está en apoyo. Diagnóstico : en la exploración, normalmente, no encontraremos signos externos. Sin embargo, existe una maniobra característica, llamada signo de Mulder , que consiste en la compresión del espacio interdigital afecto con dos dedos (al apretar esa zona se reproduce el dolor siendo entonces el signo de Mulder positivo). Para confirmar nuestra sospecha, la exploración clínica es fundamental. Sin embargo, se realiza una resonancia magnética (RM) que evidencia la lesión de los tejidos blandos (engrosamiento del tejido perineural). También se podría estudiar mediante una ecografía . Es probable que se solicite una radiografía del pie para descartar otras posibles causas como pudiera ser una fractura por fatiga o por estrés. Tratamiento : inicialmente se realizará un tratamiento sintomático con antiinflamatorios, crioterapia y recomendación de calzado cómod o. Se pueden recomendar plantillas acolchadas o de silicona y almohadillas metatarsianas que alivian el dolor durante el apoyo. El segundo eslabón terapéutico contempla la infiltración local (con anestésico y corticoides) justo en la zona dolorosa. Cuando el tratamiento conservador no es suficiente se recurre a la opción quirúrgica, que consiste en extirpar una pequeña porción del nervio o liberar el tejido inflamatorio en torno al nervio. Las tasas de éxito suelen ser buenas (alrededor del 80%) y el período de recuperación es breve, pero puede quedar la zona acorchada permanentemente. Fractura por estrés También llamada fractura del soldado o fractura por fatiga. El término estrés hace referencia a una sobrecarga mecánica y no a una situación de irritabilidad. Es una lesión en las trabéculas óseas en forma de discontinuidad o fractura sin traumatismo directo, pero por sobrecarga o uso prolongado en individuos físicamente muy activos (militares, atletas, bailarinas…). Es muy frecuente en los metatarsianos, sobre todo en el segundo. Causas: puede suponer la primera manifestación de una osteoporosis u osteomalacia en edad perimenopáusica. Síntomas: un dolor mal definido en el antepié que aumenta con la actividad y el apoyo y disminuye con el reposo. Es relevante que el paciente no refiera ningún traumatismo. Diagnóstico: por ello ante una exploración sospechosa pedimos una radiografía del pie en diferentes proyecciones, y seguramente, será necesaria alguna otra prueba como TAC, resonancia magnética o gammagrafía ósea para confirmar la sospecha y estudiar la calidad ósea. Tratamiento : cuando el diagnóstico se realiza en fase aguda o subaguda puede estar indicada la inmovilización y la descarga (deambulación con muletas). Posteriormente se programará una rehabilitación progresiva. Las complicaciones más importantes de esta lesión son el dolor crónico y una consolidación deficiente. Hallux Valgus Es una desviación lateral del primer dedo del pie y medial del primer metatarsiano que origina una angulación inadecuada de la articulación primera metatarsofalángica. Causas : el uso de calzado de punta estrecha y las anormalidades anatómicas y de apoyo del pie son las principales causas de esta entidad. Síntomas : el paciente manifestará un dolor en la primera articulación metatarsofalángica que empeorará con la deambulación y mejorará con reposo y calor local.   Diagnóstico : en la exploración se puede evidenciar la típica deformidad, por tanto, el diagnóstico es clínico. Sin embargo, es necesario realizar radiografías de pie en diferentes proyecciones con la finalidad de determinar la severidad y la terapéutica más adecuada, así como descartar otras causas. Tratamiento : inicialmente se realiza un tratamiento conservador con antiinflamatorio o infiltración local. La opción de la cirugía se reserva para aquellos casos severos que no mejoren con tratamiento conservador. Existen diferentes opciones quirúrgicas, en función de la gravedad y del perfil del paciente, pero todas ellas tienen como finalidad corregir la desviación del primer dedo. Las complicaciones más frecuentes, independientemente del procedimiento empleado, son la corrección incompleta y la recidiva del Hallux Valgus. Si has llegado hasta aquí habrás comprobado que en todas estas patologías del pie está contemplado el tratamiento quirúrgico como última opción terapéutica cuando el tratamiento conservador no ha sido suficiente para erradicar los síntomas. Por ello, te recomiendo que consultes con el traumatólogo ante un dolor de pie de días de evolución, aunque no exista un traumatismo. Ahora ya sabes algunos de los diagnósticos posibles y las ventajas de tratarlos precozmente.  
Mieloma Múltiple
Artículo especializado

Mieloma Múltiple

El mieloma múltiple es un cáncer de células plasmáticas . Las células plasmáticas normales se encuentran en la médula ósea y son una parte esencial del sistema de defensa del organismo. El sistema inmunitario está integrado por diversos tipos de células que funcionan conjuntamente para hacer frente a las infecciones y otras enfermedades. Los linfocitos son uno tipo de glóbulos blancos del sistema inmunitario y pueden ser células T y células B. Cuando las células B responden a una infección , dichos linfocitos maduran y se convierten en células plasmáticas, que son las encargadas de producir anticuerpos o inmunoglobulinas que ayudan al organismo a atacar y destruir los gérmenes. Las células plasmáticas se encuentran principalmente en la médula ósea. Cuando las células plasmáticas se vuelven cancerosas se produce lo que se denomina un mieloma múltiple y estas células plasmáticas cancerosas producen una serie de anticuerpos anormales. Aunque el mieloma múltiple es la afectación cancerosa más frecuente de las células plasmáticas, existen otros tipos de trastornos neoplásicos de las mismas, como pueden ser: Gammapatía monoclonal de significado incierto. Mieloma múltiple indolente. Plasmocitoma solitario. Amiloidosis de cadenas ligeras. Macroglobulinemia de Waldenström. Anualmente se diagnostican cuatro casos nuevos por cada 100.000 habitantes y supone el 1% del total de los casos de cáncer que se detectan. El mieloma múltiple representa el 10% de los tumores hematológicos y su causa es desconocida. No existen factores o enfermedades que predispongan a padecerlo y es más frecuente en hombres de edad media o avanzada . Se cree que la exposición a determinadas sustancias químicas, así como la r adiación, ciertos virus o un sistema inmunológico comprometido pueden ser factores predisponentes a padecerlo. No se ha detectado que exista un factor genético o hereditario que contribuya a la aparición del mieloma, pero se ha visto que dos de cada tres pacientes tienen mutaciones en ?1 oncogén, un gen mutado cuya activación puede potenciar la aparición de un tumor. Los diferentes tipos de mieloma se establecen en función de la clase de paraproteína (inmunoglobulina anómala) que produce la célula del mieloma. Cada inmunoglobulina está formada por dos componentes principales, unas cadenas pesadas (G, A, D, E y M) y dos cadenas ligeras (kappa y lambda), que conforman una única molécula. El 65% de los mielomas múltiples son tipo G, seguido del A. Los mielomas tipo D, E y M son mucho menos frecuentes. ¿Produce síntomas? Hasta casi un 30% de los pacientes que padecen un mieloma múltiple permanecen asintomáticos y el cáncer se diagnostica de manera casual al observar alteraciones analíticas , como una anemia leve, una elevación de la velocidad de sedimentación globular (VSG) o una la presencia de una paraproteína monoclonal en sangre, es decir, un tipo de anticuerpos producidos por las células plasmáticas enfermas. De presentar síntomas, los más habituales en las personas con un mieloma múltiple son: Dolor óseo , principalmente en la espalda, cadera, costillas, pelvis o cráneo; este dolor es debido a la activación de unas células llamadas osteoclastos, que son las encargadas de reabsorber el tejido óseo. Además del dolor, estas lesiones pueden provocar fracturas múltiples. Hipercalcemia debida a la destrucción ósea, la cual puede causar cansancio, falta de apetito, náuseas, vómitos, aumento de la sed y del volumen de la orina, estreñimiento y confusión. Afectación de la médula ósea ocupada por las células plasmáticas tumorales, lo cual impide que se produzcan las cantidades suficientes de las otras células sanguíneas, produciendo pues anemia, descenso de glóbulos blancos y de plaquetas. Infecciones graves , sobre todo a nivel pulmonar y renal, a causa de la alteración del sistema inmune por la producción anómala de anticuerpos, lo cual deja al cuerpo expuesto a infecciones graves y potencialmente mortales. Afectación renal por la acumulación de las cadenas ligeras de las paraproteínas en los riñones y el exceso de calcio en la sangre, que se excretan por la orina y dañan la función renal, lo que conlleva a la larga una insuficiencia renal severa. Aumento de la viscosidad de la sangre por el exceso de paraproteínas, lo cual favorece la aparición de trombosis —sobre todo a nivel neurológico y oftalmológico— y la aparición de insuficiencia cardíaca. Aparición de tumores en tejidos linfáticos fuera de la médula ósea que se denominan plasmocitomas. ¿Cómo se diagnostica? El diagnóstico inicial puede ser casual al ver alteraciones en la analítica de sangre, especialmente la presencia de una paraproteína en ella. Si se sospecha en la analítica se debe valorar la función renal, los niveles de calcio, los niveles de las otras células sanguíneas y la alteración de la coagulación. Se deberá realizar una punción ósea para cerciorarse de la excesiva presencia de células plasmáticas en la misma, lo cual confirma el diagnóstico. Para valorar las lesiones óseas se pueden realizar diferentes pruebas de imagen, como la radiografía simple o el escáner. Los pacientes que, en el momento del diagnóstico, se encuentren asintomáticos no requieren tratamiento desde el principio, ya que no se ha comprobado que hacerlo prolongue la supervivencia de los pacientes. Los objetivos del tratamiento son reducir la masa tumoral, lograr la remisión completa si es posible, retrasar la progresión del mieloma y mejorar las condiciones de vida y de supervivencias de los pacientes. Tratamiento En caso de iniciar tratamiento, las opciones terapéuticas son varias, como la quimioterapia , la radioterapia , el tratamiento con interferones, la inmunoterapia mediante anticuerpos monoclonales, la lenalidomida con dexametasona, la talidomida, el bortezomib o el trasplante de médula ósea, ya sea de uno mismo (autólogo) o de un donante (alogénico). Asimismo, es muy importante el tratamiento de las complicaciones del mieloma, como las infecciones, la hipercalcemia o la afectación renal. Con el tratamiento y en función de cuán avanzada esté la enfermedad, la esperanza de vida oscila mucho , entre los 4 y 8 años de vida . La función renal, la edad y el estado de salud de base del paciente son factores claves para determinar la supervivencia. Con todo, cabe decir que más del 50% de los pacientes que se someten a un trasplante de médula ósea logran una remisión completa, es decir, quedan libres de la enfermedad. Asimismo, la detección de ciertos oncogenes permitiría utilizarlos como dianas terapéuticas y poder realizar un tratamiento más personalizado a cada paciente en función de estos genes mutados.
Neuralgias Más Frecuentes
Artículo especializado

Neuralgias Más Frecuentes

Cuando hablamos de neuralgia nos viene a la cabeza la neuralgia del trigémino por ser popularmente conocida por su intensidad y rebeldía al tratamiento, pero tienes que saber que, por ejemplo, un herpes también puede causar una neuralgia. Vamos a definir el concepto, los tipos y sus principales tratamientos. ¿Qué es? Una neuralgia es un trastorno nervioso que cursa con dolor, pero sin afectación motora del nervio . Puede afectar a cualquier raíz nerviosa del organismo. Las más frecuentes:  la neuralgia del trigémino, la neuralgia postherpética y la neuralgia intercostal. Existen muy diferentes causas de neuralgias: Enfermedad crónica : diabetes, enfermedad renal, alcoholismo. Enfermedad infecciosa : neuralgia postherpética. Causa traumática : por accidente o lesión quirúrgica. Medicamentosa : quimioterápicos como cisplatino o vincristina. Otras: inflamatoria, alérgica… ¿Neuralgia es lo mismo que neuritis? Exactamente no son términos sinónimos. La neuralgia sería el síntoma del dolor y la neuritis haría referencia a la causa inflamatoria que provoca el dolor. ​ A continuación, vamos a explicar las neuralgias más frecuentes: Neuralgia del trigémino ¿Qué es el trigémino? Es el principal nervio sensitivo de la cabeza y motor de la masticación . Forma parte del grupo de nervios llamados pares craneales (en total son XII pares de nervios con origen en cerebro, cerebelo y bulbo raquídeo que irrigan cráneo, cuello y tórax). El nervio trigémino también se llama el V par craneal y se ramifica en tres ramas: oftálmica, maxilar y mandibular. Cualquier rama puede afectarse, pero es menos frecuente la afectación oftálmica. ¿Qué síntomas dará? Nos encontraremos con un dolor punzante, intenso y brusco en forma de “latigazo” en el trayecto de la rama afectada. Afectará a un lado de la cara (recuerda que existe el trigémino derecho y el izquierdo). El dolor se presenta espontáneamente o desencadenado por algunos movimientos, como la masticación. Afortunadamente no suele despertar al paciente durante la noche. Frecuencia Es más frecuente en mujeres . Puede iniciarse a cualquier edad, aunque la mayoría son mayores de 50 años. Normalmente cursa en forma de brote con remisiones entre ellos. Con el tiempo los episodios son más frecuentes y duraderos. Diagnóstico Llegamos al diagnóstico por los síntomas que explica el paciente y una vez descartadas otras posibles causas de dolor facial como dolor dental, sinusitis, migraña o cefalea. No siempre realizamos pruebas complementarias, pero puede ser necesaria la petición de una resonancia magnética para descartar una enfermedad de base. ¿Cómo se trata? Se puede tratar con 3 tipos de fármacos diferentes que a su vez pueden combinarse entre sí: analgésicos, antiinflamatorios y antiepilépticos. En los pacientes que no responden al tratamiento farmacológico puede estar indicado el tratamiento quirúrgico y la descompresión microvascular. Neuralgia postherpética Ya conocemos la erupción vesicular típica del herpes zóster siguiendo un territorio nervioso. El agente causante es el virus varicela zóster (el cual provoca un cuadro de varicela en el primer contacto y un herpes en los posteriores). La neuralgia postherpética es la co mplicación más frecuente tras la infección. Se caracteriza por un dolor quemante constante y una hipersensibilidad en el territorio nervioso afectado que puede durar hasta un mes tras la aparición de las vesículas. Puede interrumpir el sueño. Es mucho más frecuente en pacientes mayores de 60 años. ¿Qué factores favorecen la aparición de una neuralgia tras la infección? Influye la edad (aumenta el riesgo a partir de los 50 años), la severidad y localización de la infección, así como la inmunidad del individuo. Cuando se detecta una erupción vesicular herpética se instaura un tratamiento sintomático y se realiza un control a las 72 horas. Normalmente, si a los tres días siguen apareciendo nuevas vesículas, se recomienda instaurar un tratamiento antiviral vía oral (también lo indicaremos en pacientes frágiles o inmunodeprimidos). En todos los casos indicaremos un tratamiento para controlar el dolor que puede ser mediante analgésicos, antiinflamatorios, determinados antidepresivos o anticonvulsivantes (como gabapentina o pregabalina). Solemos combinarlos para controlar todos los síntomas. Neuralgia de Arnold El nervio de Arnold, de origen cervical, tiene una función motora (sobre los músculos profundos de la región occipital) y sensitiva (sobre la sensibilidad del cuero cabelludo). Ante un proceso inflamatorio de esta raíz nerviosa el paciente presentará un dolor en la región occipital, normalmente unilateral, con rigidez al mover el cuello (puede confundirse fácilmente con una contractura muscular cervical). Sin embargo, es característico que el paciente refiera, también, pinchazos e hipersensibilidad en el cuero cabelludo que se describen normalmente como “sensación de agujas” o tirón del pelo, también unilateral. Puede empeorar con determinados movimientos de la cabeza. Con mucha frecuencia el paciente puede sentir paralelamente sensaciones de mareo, aturdimiento, inestabilidad e incluso algún síntoma digestivo como náuseas. Este dolor de cabeza puede tener su origen en una enfermedad poco frecuente llamada  siringomielia  (quiste dentro de la médula espinal), pero en la mayoría de las ocasiones es de origen traumatológico por una alteración en la movilidad de las primeras vértebras cervicales de la zona sub-occipital (atlas y axis). El tratamiento es sintomático, como el resto de neuralgias. Neuralgia intercostal Cursa con un dolor de carácter mecánico (que empeora con el movimiento y la respiración) y se localiza en el espacio comprendido entre las costillas, normalmente en el borde inferior de las costillas por donde discurre el nervio. La causa más común de esta neuralgia es una lesión en la columna torácica (por ejemplo una fractura de un cuerpo vertebral). Existen otras posibles causas, como un trastorno metabólico, una infección, un esguince intercostal o un espasmo muscular agudo .  Suele tratarse con antiinflamatorios y relajantes musculares. Neuralgia del pudendo El nervio pudendo inerva a los genitales externos, el recto, la vejiga urinaria y algunos esfín teres. Se cree que los principales mecanismos desencadenantes son los traumatismos, sean caídas casuales, fricción continuada (ciclistas) o accidentes automovilísticos . Pero una cirugía abdominal o pélvica puede causar este dolor en el postoperatorio. En caso de afectación del área rectal, el dolor puede aparecer en reposo o asociarse a la defecación, debido a la hiperpresión del bolo fecal. El dolor en el área genital puede ser motivo de dispareunia o dolor durante las relaciones sexuales, tano en el hombre como en la mujer. El tratamiento dependerá de la causa desencadenante. Los fármacos más utilizados incluyen anestésicos, analgésicos y antiinflamatorios . Como has podido comprobar cualquier nervio es tributario de sufrir un episodio de dolor por cualquier motivo (traumático, mecánico, infeccioso o inflamatorio). El tratamiento a emplear va a depender del síntoma predominante, pero en la mayoría de casos consistirá en una analgesia potente para controlar el dolor. Los episodios de dolor suelen remitir, aunque algunos cursan con brotes recidivantes. En la actualidad la neuralgia del trigémino sigue siendo la de peor pronóstico y la más temida.  
Melasma, Esto te Interesa
Artículo especializado

Melasma, Esto te Interesa

Este trastorno de la pigmentación afecta sobre todo a mujeres jóvenes en varias zonas de la cara. La importancia del melasma (o cloasma) es puramente estética, y el tratamiento no siempre tiene éxito. En general, se basa en los medicamentos despigmentantes y en la protección solar muy cuidadosa de la zona. ¿Cuál es su causa? Parece tener una causa multifactorial, influyendo el tipo de piel (es más frecuente en personas más morenas), el patrón de exposición al so l, y una forma de ser de la piel que la hace más sensible a las hormonas femeninas. Por ello, es más frecuente en las chicas jóvenes , en las que toman anticonceptivos y durante los embarazos. En algunas zonas, como el área del labio superior, podría estar implicada la inflamación que supone la depilación con cera del vello de esta zona. ¿Existen diferentes tipos de melasma? Según la profundidad a la que se localiza el pigmento puede distinguirse un melasma epidérmico , con pigmentación más superficial en la epidermis; uno dérmico , con pigmentación más profunda, en la dermis; y uno mixto , que combina pigmento a dos profundidades. El tratamiento puede depender del tipo de melasma, y aquellos con pigmentación más profunda responderán peor a las cremas despigmentantes. En general, las zonas afectadas suelen ser la frente, los pómulos, la zona del bigote o las mandíbulas. Es frecuente ver manchas similares en los antebrazos (en la zona que más toca el sol) e incluso en otras áreas como el pecho y el escote. Cloasma gravídico La forma más frecuente ocurre con los embarazos , aunque no con la misma intensidad con cada uno de ellos. Es muy frecuente que las mujeres embarazadas desarrollen, sobre todo durante el último trimestre, manchas marronosas en el bigote, los pómulos o las zonas mandibulares. También se le llama “paño”, y puede conllevar un problema estético importante, como si la cara estuviese cubierta por una máscara. Tiende a atenuarse después del parto, o a persistir durante años, aumentando otra vez con cada gestación. A partir de la menopausia la pigmentación de la piel suele disminuir, aunque se va combinando con las otras manchas que aparecen con la edad en las zonas más expuestas a la luz, y que conocemos como manchas o léntigos solares . Los veremos en las sienes, la frente, los pómulos y el dorso de las manos, fundamentalmente. Melasma en hombres Aunque es menos evidente, también podemos ver pigmentación tipo melasma en hombres, sobre todo si son personas de piel muy morena y muy expuesta al sol , por su trabajo o sus aficiones. La zona más típica es la frente y los pómulos. Tratamiento El melasma no tiene un fácil tratamiento. Se trata de pieles con mucha tendencia a pigmentarse, y cualquier técnica agresiva para eliminar el pigmento puede desencadenar inflamación y nuevamente pigmentación. En las mujeres con melasma asociado a los anticonceptivos hormonales, se puede aconsejar otro tipo de método anticonceptivo , como el preservativo, el DIU o la ligadura de trompas. Todos los pacientes deben protegerse la zona con fotoprotectores de factor alto (factor 50, con alta protección frente a rayos UVA), y evitar la exposición al sol. Existen maquillajes que hacen más uniforme la pigmentación, y algunos tienen protección solar alta en su composición. Tratamientos: despigmentantes, blanching, láser, peeling El primer tratamiento debe intentarse con cremas despigmentantes que se aplican por la noche. Suelen contener sustancias químicas como la hidroquinona, el ácido kójico, el ácido azelaico, el tretinoíno o el ácido glicólico. No suelen aconsejarse los corticoides en crema ya que, aunque tienen efecto blanqueante, pueden provocar efectos secundarios graves. En otros casos puede intentarse el tratamiento con peelings , con sustancias que decapan la piel y pueden llevar despigmentantes en su composición. El tratamiento con láser es costoso y no siempre funciona, ya que provocan inflamación en la piel que puede desencadenar más pigmentación.
Importancia de la Microbiota en la Salud
Artículo especializado

Importancia de la Microbiota en la Salud

En los últimos años y debido a los grandes avances científicos en temas relacionados con la salud gastrointestinal , se ha confirmado que existe una estrecha relación entre las patologías digestivas e inmunitarias más prevalentes hoy en día y la composición de nuestra microbiota intestinal.  Por ello, es importante conocer no sólo qué funciones tienen estos microorganismos que habitan en el intestino sino qué alimentos tomar para ejercer un efecto positivo en nuestra salud. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. ¿Qué es la microbiota intestinal? Se denomina microbiota al conjunto de microorganismos que colonizan un huésped y conviven con él de forma que ambos obtienen beneficios de esta relación. Aunque en nuestro cuerpo existen diferentes tipos de microbiota (oral, vaginal, de piel, del tracto urinario, etc.), nos centraremos en la que ejerce mayores funciones en nuestro organismo: la microbiota intestinal. La microbiota intestinal (comúnmente llamada flora intestinal) contiene 100 billones de bacterias (10 veces más que las células de nuestro cuerpo) que se encuentran a lo largo de nuestro intestino.  Su diversidad y su composición varía a lo largo del tracto intestinal, siendo más homogénea (y con menos cantidad) al inicio del intestino y aumentando su cantidad y diversificación en el colon y el recto . En este último tramo se encuentran más de mil especies diferentes que representan el 70% de las bacterias del cuerpo humano y cuyo peso puede llegar hasta 1-2 kg. NUESTRA MICROBIOTA ES ÚNICA Sólo un tercio de nuestra microbiota intestinal es común a la mayoría de la gente, mientras que el resto de microorganismos son específicos en cada persona, por lo que podemos decir que la composición de la microbiota es única para cada individuo y puede caracterizarnos como si de un DNI se tratase. Además, su composición también puede variar en función de factores endógenos (genéticos) o exógenos (edad, dieta, tipo de parto, obesidad, fármacos, tabaco, estrés, etc). De hecho, cuando se desarrollan cambios en la composición microbiana, se produce una “disbiosis”, que provoca que la comunidad bacteriana beneficiosa se dañe y se inicie un estado inflamatorio individual, precursor a su vez de distintas enfermedades como desórdenes funcionales del intestino, hígado graso, enfermedad inflamatoria intestinal (EII), alergias, obesidad o diabetes. Por ello es básico llevar a cabo estilos de vida saludables (dieta y ejercicio) que promuevan restablecer la composición de la microbiota intestinal. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. ¿Qué funciones desempeña en nuestro organismo? Los millones de bacterias que conforman nuestra microbiota intestinal juegan un papel esencial en la modulación de diferentes funciones de nuestro sistema digestivo. Entre estas funciones destacamos: Ayuda al cuerpo a digerir ciertos alimentos que el estómago y el intestino delgado no son capaces de digerir a través de la actividad de las enzimas digestivas Colabora en la síntesis de vitaminas del complejo B y K Desempeña un papel importante en el sistema inmune: diversos estudios han demostrado que diferentes bifidobacterias inducen cambios en las respuestas inmunitarias favoreciendo la disminución de los síntomas abdominales de los pacientes con síndrome del intestino irritable (SII) Ayuda a combatir las agresiones de otros microorganismos perjudiciales, manteniendo la integridad de la mucosa intestinal.   Inhibe la adhesión y crecimiento de las bacterias patógenas intestinales y mejora la respuesta inmunológica disminuyendo la inflamación.  Dichas bacterias patógenas presentes en el tracto gastro-intestinal pueden estar involucradas no sólo en el desarrollo de cáncer sino también en la evolución de la enfermedad y en la respuesta al tratamiento, aunque todavía se desconocen muchos aspectos sobre la relación entre microbiota y cáncer. Además, las últimas investigaciones en la materia han demostrado que la microbiota juega un papel importante en las acciones de las neuronas del SNE (sistema nervioso entérico), influyendo en el neurodesarrollo cerebral en edades tempranas de la vida (tanto prenatal como postnatal). Por ello, se ha visto que las alteraciones de la microbiota intestinal pueden afectar la percepción del dolor, la reacción al estrés, la neuroquímica y otras alteraciones del eje gastro-cerebral. Consejos para cuidar la microbiota intestinal Ahora que conocemos la importancia de mantener una correcta flora microbiana intestinal, debemos saber que es posible modular la composición de dicha flora para evitar cualquier trastorno asociado a la disbiosis. Es posible a través de antibióticos que eliminen las bacterias nocivas (como la Helicobacter pylori , responsable de muchas gastritis) o a través de la ingesta de prebióticos y/o probióticos , dos elementos con beneficios para la salud digestiva. Los probióticos son bacterias que incrementan la reserva de bacterias beneficiosas en detrimento de las bacterias nocivas, ayudando así a mantener el equilibrio de nuestra microbiota intestinal cuando se ha visto afectada ya sea por una mala alimentación, por el uso excesivo de antibióticos o por otros factores externos como el estrés. Algunas de estas especies bacterianas probióticas son el Lactobacillus o Bifidobacterium y pueden encontrarse en distintos alimentos (como yogures y leches fermentadas) o en complementos alimenticios. Los prebióticos son ingredientes no digeribles (fibra soluble) que promueven el crecimiento y la actividad de un número limitado de bacterias beneficiosas para la salud. Los alimentos que contienen prebióticos de forma natural son los vegetales y frutas como el ajo, la cebolla, el puerro, los espárragos, las alcachofas, los tomates, los plátanos, las ciruelas o las manzanas. También son fuente de prebióticos los cereales como el salvado y los frutos secos como las almendras. Además, podemos encontrar prebióticos agregados a los ingredientes que conforman los alimentos funcionales (yogures o leches enriquecidas en prebióticos). Por el contrario, las grasas saturadas presentes en bollería industrial, embutidos grasos , productos prefabricados y algunos helados o los edulcorantes artificiales son alimentos que ejercen efectos negativos en nuestra microbiota. Además, hay que tener en cuenta que las carnes de animales que han recibido tratamiento antibiótico también pueden afectar la composición de nuestra microbiota aumentando el riesgo de desarrollar enfermedades intestinales. Por último, destacar que la práctica regular de deporte también podría contribuir de forma directa o indirecta a una mayor diversidad de nuestra microbiota intestinal y, por ende, a mejorar la salud gastrointestinal. Por tanto, y para concluir, podríamos decir que para un correcto funcionamiento de nuestra microbiota intestinal, debemos llevar a cabo una alimentación equilibrada a base de verduras, frutas, cereales integrales (pan, arroz, pasta), frutos secos, productos fermentados (kéfir, yogures, chucrut, etc.), sin olvidarnos de la práctica regular de ejercicio físico. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
Consultas online

Telemedicina 24h.
Olvida los riesgos, las esperas y desplazamientos.

Videoconsulta, Chat médico, consultas telefónicas... Tú decides.

Ver consultas online
1

Regístrate ahora y prueba un mes GRATIS de Savia Premium

Acceso ilimitado a nuestros servicios para que pruebes la experiencia Savia al completo.

Registrarte gratis
2

Después sigue con tu cuenta gratis o hazte Premium

Al acabar el mes, puedes disfruta Savia con la cuenta gratis o hacerte Premium por 59€ al año (o 10€ al mes) para tener consultas online inlimitadas.

Comparar todos los planes