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Cuánto Tiempo Dura el Proceso de Fecundación In Vitro
Artículo especializado

Cuánto Tiempo Dura el Proceso de Fecundación In Vitro

Determinadas circunstancias como la edad a la que accedemos a la gestación, el tipo de vida que llevamos en cuanto a estrés, hábitos tóxicos, sobrepeso… inciden negativamente en la fertilidad de las parejas, que cada vez c on más frecuencia deben consultar a un especialista en técnicas de reproducción asistida porque necesitan tratamiento.   Cuándo acudir a consultar Una pareja que, tras un periodo prudencial, que según la edad puede ser de seis a 12 meses, busca activamente el embarazo y no lo consigue espontáneamente, debe plantearse una consulta para hacer algún estudio de ambos con la intención de diagnosticar si existe alguna causa que lo impida. En ocasiones se identifica el eslabón que falla en la cadena, y en otras ocasiones no se encuentra causa alguna, y tanto en un caso como en el otro el médico puede aconsejar una técnica de reproducción asistida para facilitar las cosas. De entre las distintas técnicas, la fecundación in vitro es una de las más usuales.   Duración del tratamiento Una de las preguntas habituales de una pareja que se interesa por el tema es: ¿cuánto tiempo dura el proceso de fecundación in vitro? Pues es relativamente rápido, ya que simplemente se trata de hacer “in vitro”, que significa en el laboratorio (en vidrio, en una probeta en el laboratorio), el proceso de fecundación de un óvulo por un espermatozoide . Se empieza por la preparación de los ovarios para obtener óvulos de calidad, cuantos más mejor, y que puedan ser fertilizados en el laboratorio. Una vez fecundado el embrión, se deposita con sumo cuidado en el interior del útero de la mujer… y ¡a esperar! Por tanto, dura lo que dura un ciclo menstrual, aproximadamente un mes. Pero vamos a detallarlo un poco mejor:         Daremos a la mujer una medicación, desde el inicio de su ciclo. En la raza humana al iniciarse un ciclo menstrual se ponen en marcha cierto número de óvulos, variables según la edad, desde un par de decenas en mujeres jóvenes a unos pocos en mujeres de edad más avanzada. De forma natural hay un proceso que hace que de esos óvulos que hay en oferta cada mes sólo evolucione hasta su estadio de máxima madurez uno solo. Por este motivo los embarazos humanos mayoritarios son de una sola cría. Pues esta medicación tiene la finalidad de inhibir ese fenómeno y conducir hasta el final el mayor número de óvulos posibles, para tener el máximo de oportunidades.         Ecográficamente iremos monitorizando la evolución de todos esos óvulos que hemos reclutado, observando su crecimiento cada 48-72 horas.         Alrededor del día 14 del ciclo de la mujer seguramente ya estarán maduros y aptos para ser extraídos. Esto es variable de una mujer a otra. Pero más o menos en este momento se añade alguna otra medicación para asegurarnos que estarán disponibles en el momento en que vayamos a extraerlos.         En un procedimiento sencillo, de cirugía ambulatoria y bajo sedación habitualmente. Se realiza la punción de los ovarios para obtener los óvulos y se hace aspirando con una aguja que, por vía vaginal y guiada por ecografía, llega hasta los ovarios.         A partir de este momento es responsabilidad de los biólogos del laboratorio manipular los óvulos obtenidos que se mantienen en un medio de cultivo para que estén en buenas condiciones y se unen a la muestra de semen de la pareja, o de donante si es el caso, y los óvulos son fertilizados y se empiezan a dividir lentamente. Se van supervisando para asegurarnos que son de buena calidad y que progresan adecuadamente durante tres a cinco días, periodo al final del cual consideramos que si el embrión presenta buen aspecto tiene opciones de implantarse en el útero de la mujer.         Al tercer-quinto día se cita de nuevo a la mujer y mediante una cánula muy delgadita, sin requerir en este caso ningún tipo de anestesia, se deposita delicadamente el embrión o embriones (si se decide transferir más de uno para aumentar las opciones, siempre con el consentimiento de la paciente o pareja). Siempre se escoge el mejor o mejores y se congela el resto para una ocasión posterior.         La mujer en poco tiempo podrá hacer vida normal, tendrá que administrarse alguna medicación para contribuir a la buena implantación del embrión, y dos semanas más tarde se podrá hacer una prueba de embarazo, y si hemos tenido suerte saldrá positiva.   Este es el procedimiento estándar, puede tener variaciones, puede no ser posible transferir en ese mismo ciclo por seguridad o si es necesario biopsiar los embriones para descartar patologías. En ese caso nos vamos al siguiente ciclo, pero si todo es fácil, el tratamiento durará un mes , y si todo ha funcionado, nueve meses más tarde asistiremos al parto.
Estudios de Fertilidad
Artículo especializado

Estudios de Fertilidad

Los estudios de fertilidad son una batería de pruebas que permiten valorar las dificultades de una mujer o una pareja para lograr descendencia. Primero de todo conviene diferenciar entre dos términos que se confunden con frecuencia y que, pese a que en el día a día se utilizan como sinónimos, definen situaciones médicas distintas: la esterilidad y la infertilidad.   ¿Esterilidad o infertilidad? La esterilidad es la incapacidad para concebir tras mantener relaciones sexuales de manera habitual y sin utilizar métodos anticonceptivos. No se consigue fecundar el óvulo. La esterilidad requerirá un estudio de fertilidad de ambos miembros de la pareja. La infertilidad, sin embargo, es la imposibilidad para lograr finalizar un embarazo satisfactoriamente con el alumbramiento de un bebé sano porque se produce un aborto espontáneo. Se logra que un espermatozoide fecunde un óvulo y se produzca el embarazo, pero este embarazo no llega a término. Esta situación requerirá un estudio de infertilidad de la mujer para valorar las posibles causas de los abortos de repetición. Los problemas de fertilidad son más habituales de lo que pueda parecer, dado que afectan a un 15% de las parejas. Una tercera parte son debidos a problemas de la mujer, una tercera parte por problemas del hombre y la otra tercera parte es de causa mixta. Para cada caso se realizarán unas pruebas u otras.   Cuándo se realizan Estas pruebas se realizan en los siguientes casos:         Parejas que llevan más de un año (o medio año si la mujer tiene más de 35 años) buscando el embarazo sin lograrlo.         Mujeres que hayan tenido más de un aborto espontáneo previo.         Mujeres que deseen tener un hijo a través de las técnicas de reproducción asistida.         Mujeres con antecedentes familiares de problemas de fertilidad, que padezcan enfermedades crónicas que alteren la capacidad reproductiva, o que estén sometidas a tratamientos de radioterapia o quimioterapia.         Hombres con antecedentes de problemas de fertilidad.   En qué consiste En el estudio de fertilidad de la mujer inicialmente se realizará una visita con el ginecólogo para realizar un interrogatorio completo sobre sus antecedentes personales y médicos , así como una exploración ginecológica en consulta. A continuación, el médico solicitará:         Una analítica de sangre en unos días concretos del ciclo menstrual para poder determinar los niveles de varias de las hormonas sexuales que regulan el correcto funcionamiento de los ovarios, como son hormona foliculoestimulante (FSH), la hormona luteinizante (LH), el estradiol, la hormona antimülleriana (AMH) y la hormona tirotropina (TSH).         Una ecografía ginecológica para valorar la presencia de posibles enfermedades del sistema reproductor, como pueden ser malformaciones, pólipos, miomas, quistes u otras lesiones y, asimismo, realizar un recuento de los folículos antrales donde se hallan los óvulos inmaduros para conocer cuál es la reserva ovárica, es decir, el número de óvulos que potencialmente podrían ser fecundados.   Si fuese necesario y los primeros estudios no fuesen conclusivos, el ginecólogo puede valorar llevar a cabo otra serie de estudios:         Una citología, a menos que la paciente se haya realizado una en su revisión ginecológica anual hace menos de un año.         Una histerosalpingografía o una histerosalpingosonografía para poder valorar si existe una alteración en el útero y determinar si las trompas de Falopio son permeables.         Una histeroscopia para examinar con una cámara el interior de la cavidad uterina.   En el caso del hombre… Se realizaría inicialmente una visita con el andrólogo, el especialista en fertilidad masculina, para investigar los antecedentes personales y médicos del paciente y realizar una exploración física completa (pene, testículos, próstata).   Asimismo, se solicitará un seminograma o espermiograma que permitirá valorar diferentes parámetros del esperma, como volumen, número de espermatozoides y su vialidad para poder llevar a cabo la fecundación del óvulo. Si el andrólogo lo considerase necesario podría solicitar otras pruebas como un segundo seminograma, un cultivo del esperma, una prueba de capacitación espermática, una analítica para valorar posibles alteraciones hormonales, especialmente de los niveles de testosterona, una ecografía testicular y prostática o un estudio cromosómico y/o genético de los espermatozoides.   Con toda esta información el equipo de especialistas en reproducción podrá determinar cuál es la causa de las dificultades para la fecundación y valorar las posibles opciones terapéuticas, como la inseminación artificial, la fecundación in vitro, la microinyección espermática o la transferencia de embriones congelados.
Consejos Para Comer Sano  fuera de Casa en Verano
Artículo especializado

Consejos Para Comer Sano fuera de Casa en Verano

¿Se puede comer sano y mantener el peso durante el verano? Es la pregunta del millón, puesto que ésta es una época del año bastante desordenada, las rutinas suelen desaparecer durante un tiempo prolongado , lo que ocasiona un descontrol de comidas y de horarios. Además, las cartas de los restaurantes suelen estar repletas de tentaciones que, generalmente, son más calóricas y grasas de lo deseado. Resistirse a ellas no es fácil, pero existen una serie de sencillas estrategias que pueden facilitar la elección. Escoger un restaurante conocido, siempre que sea posible, y cuya carta sepamos con certeza que incluye opciones ligeras. Además, si nos conocen pueden darnos la posibilidad de cambiar los platos según nuestras peticiones. Visualizar la comida, es decir, antes de ir al restaurante, planear, en la medida que podamos, lo que vamos a pedir y en qué orden. Esto ayudará a evitar caer en una mala elección. Procurar ser la primera persona en pedir, puesto que así nos sentiremos menos influenciados por la elección de los acompañantes y evitaremos tentaciones. Tener en cuenta que cuanto mayor sea la ración que nos sirvan, más fácil será acabar comiendo más de lo necesario. Tomar la cantidad justa que corresponda, y tras haber decidido no comer más, pedir al camarero que retire nuestro plato. Regresar a casa o al trabajo dando un paseo, ya que esta ligera actividad física nos ayudará a hacer la digestión. Y referente a la elección de los platos… Al hacer la elección, decantarse por platos que estén elaborados de una forma sencilla (plancha, vapor, asado, hervido, papillote, etc.), y evitar fritos y rebozados. En el aperitivo, evitaremos sucumbir ante la tentadora copa de vino u otros destilados. En el postre, lo mejor es pedir fruta o yogur, pero si no existe esta posibilidad, abstenerse y pasar directamente al café. Si no podemos prescindir de él, tomar la mitad de la ración. Café y sobremesa: deberá, en caso deseado, acompañarse de edulcorante o tomarse sin azúcar. Y, sobre todo, evitar los pastelitos o pastas, y los licores y copas. De entre las bebidas, sin duda la mejor elección es el agua. En el caso de querer tomar algo diferente escogeremos siempre un refresco sin azúcar, cerveza sin alcohol, zumo o batido de frutas natural, agua con gas o gaseosa sin azúcar. Acompañamientos y guarniciones: es importante prestarles mucha atención y sustituir las guarniciones más grasas (patatas fritas, ensaladilla rusa, etc.) por otras más ligeras como ensalada, verduras al vapor o a la plancha, setas, patata al horno, etc. Aliños: la ensalada suele considerarse una opción sana y ligera, sin embargo, en ocasiones puede ser muy calórica por el tipo de aliño que contiene. Lo mejor es pedirla con el aliño aparte, así podremos controlar la cantidad y el tipo. Alimentos de verano Los alimentos que incluyamos durante estos días en nuestras comidas son clave para que, además de disfrutar del buen tiempo, gocemos de una buena salud. En verano es importante apostar por alimentos que resulten ligeros y que nos aporten agua, vitaminas y minerales, para combatir la deshidratación que puede provocar el calor. Frutas: como la sandía, el melón, el melocotón, la nectarina, las ciruelas, los higos, el aguacate, etc. Su alto contenido agua, además de las vitaminas, minerales y fibra que contienen, las convierten en un tentempié clave para mantener sano nuestro organismo. Hortalizas y verduras, como el tomate, lechuga, pepino, zanahoria, pimiento… Mariscos y pescados: como las sardinas y boquerones, el atún y las anchoas, las almejas, que son ricos en ácidos grasos omega 3, y una buena fuente de proteínas. Los helados aportan muchas calorías, a no ser que escojamos los de hielo y con poco azúcar. Algunos ejemplos son (las calorías varían dependiendo de las marcas): o Sorbete de limón  à 2 bolas medianas à 130 Kcal o Helado de vainilla à 2 bolas medianas à 260 Kcal o Helado de chocolate à 2 bolas medianas à 290 Kcal o Helado cremoso à cucurucho de 2 bolas medianas à 360 Kcal o Helado de “palo” tipo “magnum” à 300 Kcal o “Polo de hielo” à 130 Kcal También podemos optar por hacerlos nosotros mismos en casa, a base de fruta y chocolate negro de más del 80% de cacao. Escogemos la fruta que más nos guste (la textura será mejor con plátano, mango, frutos rojos…), se bate, se pone en moldes de silicona y se introduce en el congelador un mínimo de cuatro horas. Después si queremos cubrirlo de chocolate, se fundirá la tableta en el microondas (unos 60 segundos), sacaremos los helados del molde y los bañaremos en el chocolate fundido. Bebidas, deberemos tener en cuenta las calorías que proporcionan y escoger siempre agua o zumo natural o refrescos sin azúcar. Algunos ejemplos son: o Cola (1 lata) à 145,2 Kcal / Cola Light (1 lata) à 1 Kcal o Bitter con alcohol (1 botella) à 304 Kcal / Bitter sin alcohol à 117 Kcal o Gaseosa (1 botella) à < 1 Kcal o Nestea (1 lata) à 108 Kcal  o Cava o Champán (1 copa) à 70 Kcal o Cerveza rubia (1 lata) à 108 Kcal o Vermut (1 copa) à 139 Kcal o Vino blanco (1 copa) à 70 Kcal / Vino tinto (1 copa) à 63 Kcal
Uña Encarnada
Artículo especializado

Uña Encarnada

Las uñas encarnadas (onicocriptosis) de los pies son un trastorno frecuente por el que el extremo superior o el costado de una uña del pie se inserta y se clava en la carne blanda de alrededor . A menudo afectan al dedo gordo del pie, pero, en realidad, se puede presentar en cualquiera de los dedos. Las causas Las causas frecuentes de las uñas encarnadas son:          Cortarse las uñas demasiado cortas o de manera inclinada: cabe destacar que es la causa más frecuente, sin ninguna duda.          Tener las uñas extremadamente curvas o presencia de malformaciones en las mismas: en muchas ocasiones, este problema tiene un componente genético y por la forma de los dedos, o del pie en general, se tendrá más predisposición a padecerlo.          Usar zapatos que mantienen las uñas de los pies demasiado juntas: un calzado demasiado pequeño o con punta muy estrecha hace que la uña pueda verse afectada al estar sometida a cierta presión. El tipo de calzado que se utilice es determinante a la hora de cuidar la salud de nuestros pies.          Traumatismos sobre la uña del pie: según el calzado que utilicemos o la actividad que desarrollemos, los dedos pueden sufrir microtraumatismos (pequeños golpes repetitivos) sobre la barrera protectora y pueden terminar generando onicocriptosis.          Diabetes o alguna otra enfermedad que disminuye la circulación de la sangre hacia los pies: aumenta el riesgo de tener complicaciones con las uñas encarnadas. Los signos y síntomas Los síntomas de una uña del pie encarnada son los siguientes:          Dolor y sensibilidad en uno o en ambos lados de la uña del pie.          Enrojecimiento alrededor de la uña del pie.          Hinchazón alrededor de la uña del pie.          Finalmente, posibilidad de infección del tejido que rodea la uña del pie. El diagnóstico El médico puede diagnosticar una uña encarnada basándose simplemente en los síntomas que refiere el paciente y realizando una exploración física consistente en la simple inspección de la uña y la piel de alrededor . El tratamiento          Cuando tengas síntomas agudos, considera el uso de calzado de punta abierta o sandalias hasta que el dedo esté mejor (zapatos cómodos que dejen suficiente espacio para tus dedos).          Toma analgésicos (siempre y cuando no tengas alergia a alguno de ellos). Los analgésicos de venta libre, como el paracetamol el ibuprofeno y otros antiinflamatorios, el metamizol, etc. podrían ayudar a aliviar el dolor del dedo.          Realiza baños de pies con agua tibia tres o cuatro veces al día para ablandar la uña.          Mantén el pie lo más limpio posible, cambiándote, por ejemplo, los calcetines regularmente, para evitar el sobrecrecimiento bacteriano.          Considera el uso tópico u oral de antibióticos, especialmente si el dedo está infectado o tiene riesgo de infectarse.          Si la uña no mejora en dos o tres días, o si empeora, contacta con tu médico. Si los remedios caseros no te han ayudado a mejorar la uña del pie encarnada, tu médico puede recomendarte lo siguiente:          Levantar la uña. Para una uña levemente encarnada (con enrojecimiento y dolor, pero sin pus), tu médico podría separar cuidadosamente la uña de la piel que la cubre y ayudar a que la uña crezca por encima del borde de la piel.          La extracción parcial de la uña. Para un caso más severo de uña encarnada (enrojecimiento, dolor y pus), tu médico podría recortar y retirar la parte encarnada de la uña. Antes de realizar este procedimiento será necesaria la aplicación de anestesia local.          La extracción parcial de la uña y tejido blando circundante. Si tienes este problema de manera reiterada en el mismo dedo, tu médico podría sugerirte retirar una parte de la uña junto con el tejido subyacente (base de la uña). Este procedimiento podría evitar que se repita una y otra vez el problema. La prevención Para ayudar a prevenir una uña del pie encarnada, haz lo siguiente:          Córtate las uñas de los pies de forma recta. No las cortes de manera curva para que coincidan con la forma de la punta del dedo del pie, sino, siempre, en forma recta. Si tienes una enfermedad que provoca una mala circulación sanguínea en los pies y no puedes cortarte las uñas, visita a un podólogo con frecuencia para que te corte las uñas correctamente.          Usa zapatos que calcen adecuadamente. Los zapatos que aprietan o hacen demasiada presión en los dedos del pie pueden hacer que la uña crezca dentro del tejido circundante.          Usa calzado de protección. Si tu trabajo te pone en riesgo de lastimarte los pies, utiliza calzado de protección, como zapatos con punta de acero.          Si tienes diabetes, revísate los pies diariamente para detectar signos de uñas encarnadas u otros problemas en los pies.          Acude al podólogo a revisión, de forma regular. Ante de que aparezca esta patología, es importante visitar a un especialista para poder prevenirla.
Cómo Prevenir el VPH - Virus del Papiloma Humano
Artículo especializado

Cómo Prevenir el VPH - Virus del Papiloma Humano

El virus del papiloma humano (VPH) es la infección de transmisión sexual más frecuente en la población joven , y afecta tanto a hombres como a mujeres. Es de alta prevalencia, de manera que se considera que entre el 75 y el 80% de las personas sexualmente activas se contagiarán en algún momento de su vida. En la mayoría de los casos, se resuelve espontáneamente o causa infecciones leves que no tienen consecuencias, pero en ocasiones puede tener graves consecuencias, siendo responsable de aproximadamente el 5% de todos los tumores humanos , entre ellos el 100% de los cánceres de cuello de útero y las verrugas genitales. El contagio Se trata de una familia de virus de las que existen más de 200 tipos distintos de los cuales sólo 15 se consideran de alto riesgo y potencialmente pueden llegar a provocar un cáncer . El resto son inofensivos o pueden causar verrugas genitales, pero no cáncer. La única manera de contagiarse es por contacto directo con una persona infectada, mediante las relaciones sexuales vaginales, anales u orales. El contagio por vía oral puede causar cáncer orofaríngeo o amigdalar , que es altamente infrecuente y puede afectar tanto a hombres como a mujeres. Los hombres a menudo son simplemente transmisores y rara vez les afecta la salud, con una muy baja incidencia de cáncer de pene o cáncer de ano en varones homosexuales. Prevención primaria: la vacuna La prevención primaria es la vacuna. Actualmente disponemos en España de tres vacunas para los serotipos que más frecuentemente causan el cáncer de útero y las verrugas genitales. La vacuna se ha desarrollado a partir de una proteína de la envoltura externa del virus, que se sintetiza por ingeniería genética en el laboratorio. Al no contener ADN viral no puede causar infección, simplemente avisa al organismo vacunado del aspecto externo del virus, para que nuestro sistema inmune reaccione ante el virus si se pone en contacto con él. La vacuna es preventiva, no curativa, por tanto, no tiene efecto terapéutico sobre una infección ya existente. En nuestro país está incluida en el calendario vacunal de forma gratuita, administrándose a todas las niñas en el sexto curso de primaria, a la edad de 11-12 años. En algunos países se vacuna también a los niños, aunque aquí de momento únicamente se vacuna a las niñas que son las que sufren más sus consecuencias y no a los niños que básicamente actúan de transmisores, siendo en su caso el impacto de la enfermedad más residual. Beneficios de la vacuna La única manera de que nuestro sistema inmune luche contra el virus es la vacunación, porque la infección espontánea no deja inmunidad permanente, así pues, nos podemos volver a infectar de nuevo tras haber limpiado una infección. Se escoge la edad de 12 años con la intención de llegar a la población femenina antes de que haya iniciado relaciones sexuales , por tanto, antes de que haya podido infectarse por el virus, de esta manera nos aseguramos de su máxima efectividad. Sin embargo, la administración a mujeres o varones que ya han estado en contacto con el virus no es ninguna contraindicación, les ofrecemos inmunidad a partir del momento en que sanen la infección actual. Así pues, se recomienda la vacuna a cualquier edad para cualquier persona que esté en riesgo de infección. En los ensayos clínicos que se han realizado con las vacunas se corrobora una eficacia superior al 95% para la prevención de las lesiones precancerosas de cuello de útero debidas a los tipos de virus que incluye la vacuna, y de prácticamente el 100% de las verrugas genitales con las vacunas que incluyen los serotipos causantes de verrugas. En cuanto a seguridad, los estudios realizados tras más de 300 millones de dosis administradas en todo el mundo han mostrado un índice entre beneficios y riesgos muy favorable por lo que las principales instituciones sanitarias internacionales apoyan la vacunación sin ninguna reticencia. Prevención secundaria: preservativo La prevención secundaria es el uso de preservativo durante toda la relación sexual pues el contagio se produce por contacto piel con piel y mucosa con mucosa , no a través del intercambio de fluidos como otras infecciones víricas, es por esto que usando el preservativo se reduce el contagio en un 60-70% pero no se elimina completamente el riesgo. Por tanto, los dos puntales de la prevención de la infección por el VPH son la vacunación sistemática sin reservas y el uso de preservativo .
Dislalia en Niños y Cómo se Trata
Artículo especializado

Dislalia en Niños y Cómo se Trata

Uno de los problemas del lenguaje que es ma?s frecuente en niños menores de cinco años son los trastornos de articulacio?n o dislalia . Es muy frecuente que los padres se preocupen cuando observan que su hijo no tiene una pronunciación correcta de algunos fonemas. En la mayoría de los casos no es nada grave y mejora con el tiempo. ¿Qué es la dislalia? Es un trastorno del lenguaje que afecta a la articulación de éste, en lo que a la pronunciación de algunos fonemas se refiere. Esto se refleja en una mala pronunciación que la familia o la escuela detecta fácilmente . Hasta los cinco años, la mala pronunciación puede formar parte del desarrollo normal del niño. Con el tiempo y, a medida que madura el lenguaje y la capacidad fonológica, el trastorno desaparece sin tratamiento. Causas de la dislalia La causa más frecuente es la inmadurez de la capacidad fonadora del niño , que forma parte del desarrollo del niño y que mejora sin ninguna intervención. En otros casos, una mal posición anatómica de la lengua o los labios, alteraciones del movimiento de la musculatura que interviene en la articulación de los fonemas o bien una incorrecta respiración pueden ser causa de dislalia. Si estos patrones articulatorios persisten y no se corrigen precozmente, puede automatizarse y ser más difíciles de corregir. Descartar estas causas anatómicas o funcionales, distinguiéndolas de la dislalia por inmadurez del desarrollo, es fundamental para realizar una intervención precoz y lograr su resolución. Tipos de dislalia infantil Dislalia funcional o evolutiva: Es la más frecuente. Se caracteriza por el mal funcionamiento de los órganos implicados en la articulación de los fonemas. Algunos ejemplos serían los cambios de fonemas al hablar como la “R” por la “S” o la “S” por la “Z”. Todos los niños presentan este tipo de alteraciones en los primeros an?os de su vida, pero es a partir de los cuatro an?os cuando se puede hablar de dislalia. Dislalia orgánica: Este tipo de dislalia provoca una dificultad en el lenguaje debido a problemas orgánicos, que englobarían anomalías del sistema nervioso central o bien malformaciones de algún órgano del aparato fonador. Los trastornos asociados más frecuentes Disglosias: es un trastorno de la articulacio?n de origen no neurológico, provocado por malformación o lesión de los órganos fonatorios. Disartrias: es un trastorno del sistema nervioso central y se caracteriza por una pérdida del control motor. Dislalia audiógena. El niño pronuncia mal porque no oye bien, es decir, el origen es un problema auditivo. Si el niño no oye correctamente, no es capaz de reproducir los sonidos bien. Por eso es tan importante el screening universal de la audición mediante los potenciales evocados en los neonatos. ¿Cómo podemos identificar la dislalia en el niño? Los niños empiezan a hablar con una mala pronunciación , cometiendo errores en fonemas y estructuras gramaticales y, evidentemente, es totalmente normal. La madurez, el crecimiento y la gran capacidad de aprender hacen que, en unos años, su lenguaje sea pulido y correcto. Es a partir de los tres años cuando hay una mejora significativa en la pronunciación y en la organización del lenguaje, por lo tanto, a partir de esta edad, los niños se expresan de manera fluida y se les entiende perfectamente. Sospecharemos que un niño presenta una dislalia que requiera intervención cuando la evolución del niño no es la esperada en la pronunciación y articulación de las palabras. ¿A quién debemos acudir? Si se sospecha, desde la familia o la escuela, la presencia de dislalia, el profesional que nos puede evaluar y proponer un tratamiento adecuado es el logopeda . Es importante insistir en la importancia de la atención temprana y del diagnóstico precoz para evitar la automatización de la mala articulación, los problemas de socialización o burlas derivados de este y el daño en la autoestima que esto puede producir. ¿Cómo se trata? No es un trastorno grave, pero debemos corregirla a tiempo para evitar problemas de comportamiento o conducta . El especialista adecuado es el logopeda, quien diagnosticará y planificará un tratamiento adecuado para cada paciente.
Hipertiroidismo
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Hipertiroidismo

Las enfermedades más frecuentes de la glándula tiroides son las debidas a su exceso (hipertiroidismo) o déficit de funcionamiento (hipotiroidismo). A continuación, abordaremos el hipertiroidismo, pero antes vale la pena explicar qué es la glándula tiroides. La glándula tiroides El tiroides es una glándula del organismo situada en la parte anterior y central del cuello. Está compuesta por dos lóbulos que tienen la apariencia de alas de mariposa . Una glándula es un órgano encargado de elaborar y secretar una serie de sustancias y, en el caso del tiroideas, son las hormonas tiroideas. La hormona principal secretada por el tiroides es la tiroxina o T4, que para ejercer sus funciones se transforma en T3. El tiroides necesita yodo para poder sintetizar las hormonas tiroideas. La síntesis de hormonas tiroideas (T4 y T3) está regulada por la TSH (hormona estimuladora de la función tiroidea) secretada en la hipófisis. La TSH estimula a la glándula tiroidea para que produzca hormonas tiroideas dependiendo de si aumentan o disminuyen las concentraciones de hormonas tiroideas que circulan en la sangre. Puesto que esta hormona estimula a la glándula tiroidea, las concentraciones de TSH en la sangre son elevadas cuando la glándula tiroidea es hipoactiva (y, por lo tanto, necesita más estimulación) y bajas cuando es hiperactiva (y, por lo tanto, requiere menos estimulación). Funciones de las hormonas de las hormonas tiroides Las hormonas tiroideas, tiroxina (T4) y triyodotironina (T3), tienen un amplio efecto sobre el desarrollo y el metabolismo.          En el niño actúan en el desarrollo intelectual y en el crecimiento y desarrollo.          En el adulto, intervienen en el metabolismo, participando prácticamente en la mayoría de las funciones del organismo como metabolismo de las proteínas, grasas e hidratos de carbono, formación de algunas vitaminas, termorregulación, motilidad intestinal, etc. Hipertiroidismo y causas Cuando existe un exceso de función tiroidea el tiroides secreta mayor cantidad de hormonas tiroideas en sangre y se habla de hipertiroidismo. El hipertiroidismo puede aparecer por una inflamación de la glándula (tiroiditis), por déficit de yodo que provoca un aumento de la glándula y de su funcionamiento (bocio multinodular tóxico) y por enfermedades autoinmunes como la enfermedad de Graves-Basedow. ¿Qué síntomas da? Los síntomas del hipertiroidismo son debidos a que, dado que los niveles de hormonas tiroideas están más altos de lo normal se afectan las funciones del organismo en las que intervienen. Así, pueden dar diferentes síntomas relacionados con la alteración del ritmo de los procesos en los que interviene, hay una “aceleración” del cuerpo. Estos síntomas no tienen por qué aparecer conjuntamente , es decir, en cada paciente se manifestarán uno u otros y en mayor o menor intensidad. Ello se refleja en nerviosismo e irritabilidad, temblor de manos, aumento de la sudoración, intolerancia al calor, pérdida de peso, aumento del ritmo intestinal, piel húmeda y caliente, dificultad para dormir, palpitaciones, debilidad muscular. En ocasiones puede confundirse con síntomas de estrés o ansiedad.  En la enfermedad de Graves-Basedow puede aparecer un exoftalmos (es decir, ojos protruidos). ¿Cómo se diagnostica? En el hipertiroidismo existe una disminución en sangre de las concentraciones de TSH y una elevación de la T4 y/o T3. Así la prueba diagnóstica principal es la determinación mediante un sencillo análisis de sangre de TSH y T4.          Determinación de TSH en sangre: aparecen niveles disminuidos.          Determinación de T3 y T4 en sangre: aparecen niveles aumentados.          Cuando existe sospecha de enfermedad de Graves Basedow se solicitan anticuerpos (antitiroglobulina, antimicrosomales, TSI) que pueden ser positivos. Puede solicitarse además pruebas de imagen (como una ecografía y/o gammagrafía) para ver el tamaño y morfología de la glándula. ¿Cuál es el tratamiento? El tratamiento del hipertiroidismo debe individualizarse a cada paciente en función del grado de hipertiroidismo, edad, síntomas etc. En términos generales, el objetivo del tratamiento será disminuir la actividad de la glándula, esto se puede realizar mediante:          Tratamiento médico: fármacos antitiroideos, indicados si la causa es autoinmune (enfermedad de Graves-Basedow).          Tratamiento quirúrgico: eliminar parte de la glándula tiroides, el paciente puede requerir posteriormente tratamiento sustitutivo (administración de hormona tiroidea).          Tratamiento con iodo radiactivo: inhibe la función de la glándula.          Con un control médico adecuado se puede llevar una vida absolutamente normal.
Reacción Alérgica, Conducta a Seguir
Artículo especializado

Reacción Alérgica, Conducta a Seguir

Una reacción alérgica es una respuesta por hipersensibilidad ante la exposición a determinadas sustancias ( alérgenos ) por desencadenar una respuesta inmunitaria tras entrar en contacto con la persona susceptible por cualquier vía: cutánea, conjuntiva, respiratoria, digestiva…. El contacto puede ser por inhalación, por ingesta, por fricción, por inyección… Cómo se manifiesta Es frecuente que ante la primera exposición al alergeno sólo se produzca una reacción leve que puede, incluso, pasar desapercibida, aunque la persona queda sensibilizada ante dicho alergeno. Por ello, es tras la segunda exposición cuando suelen manifestarse los síntomas floridos. Las reacciones alérgicas son muy frecuentes en la práctica médica. La respuesta inmunitaria que se desencadena ante el alergeno aparece poco después de la exposición (e incluso unas horas más tarde). La reacción alérgica puede ser local (como la picadura de un insecto o la fricción con una planta) o generalizada (ante la ingesta de un fármaco). Asimismo, podemos encontrarnos diferentes grados de gravedad, siendo en su mayoría de carácter leve, aunque no podemos desestimar las reacciones alérgicas graves por ser potencialmente mortales. La forma más grave recibe el nombre de anafilaxia o shock anafiláctico. Llamamos anafilaxia a la reacción de hipersensibilidad sistémica o generalizada, de carácter grave y potencialmente mortal que suele aparecer de forma inmediata tras la exposición. Es una reacción aguda que puede presentar diferentes síntomas y progresar rápidamente a una obstrucción de vía aérea u otra situación fatal. Precisa atención médica inmediata. Alérgenos más frecuentes          Los alérgenos más frecuentes son el polen (platanero, olivo, gramíneas, parietaria..), los hongos ambientales , los ácaros de polvo, los epitelios de algunos animales (perros, gatos, caballos y roedores), determinados alimentos (fresas, melocotón kiwi, marisco, leche, trigo, frutos secos…), fármacos (antiinflamatorios y penicilina) y el veneno de insectos (abejas o avispas). Las reacciones de hipersensibilidad más frecuentes son las tópicas por contacto o picadura y las farmacológicas.          Las reacciones a fármacos constituyen el tercer motivo de consulta en los servicios de alergología. Los antiinflamatorios no esteroideos y los antibióticos betalactámicos (derivados penicilínicos) son los agentes causales más frecuentes en nuestro medio. Son dosis-independiente (cuanta más alta la dosis ingerida, más efecto), aunque la reacción suele aparecer cuando el individuo toma un fármaco a una dosis convencional perfectamente tolerada por el resto de la población. En este aspecto es importante asegurarnos de que la alergia que presenta es secundaria al fármaco ingerido por diferentes motivos. En primer lugar, para el paciente que es etiquetado de alérgico a un determinado fármaco ello le supone la renuncia a un grupo terapéutico de fármacos para el resto de su vida. En segundo lugar, ante la aparición de un cuadro alérgico relevante, es recomendable que la persona se someta a pruebas de alergia para confirmar su hipersensibilidad. La confirmación de una alergia a un fármaco implica un condicionante importante en la prescripción médica futura del paciente.          Otro tipo de alergia sería la atopia, término que se refiere al estado de hipersensibilidad anormal de ciertos individuos ante una cierta exposición a sustancias perfectamente toleradas por el resto de la población. Existe predisposición familiar y se asocia a niveles elevados de Inmunoglobulina E (IgE) en sangre. Se puede manifestar con diferentes síntomas: eccema, disnea, tos irritativa, lagrimeo nasal u ocular, picor nasal u ocular… La tríada atópica incluye la dermatitis atópica , el asma bronquial alérgico, y la rinitis alérgica. Cómo prevenir y tratar Es evidente que la mejor manera de evitar la aparición de una crisis alérgica es evitando la exposición al alergeno, pero en ocasiones no resulta factible por lo que debemos buscar alternativas médicas para minimizar o bloquear la respuesta alérgica. Para ello disponemos de un tratamiento sintomático o antihistamínico (se administra vía oral, tópica, intramuscular o endovenosa) y de un tratamiento inmunológico (mediante la administración de vacunas específicas). Asimismo, para aquellos casos que lo precisen emplearemos otros fármacos específicos como pueden ser los broncodilatadores en los pacientes con asma alérgica. Adaptándonos a la forma arbitraria de presentación de los episodios alérgicos distinguiremos diferentes patrones clínicos: alergia crónica, alergia estacional y alergia aguda intermitente. Aquellos individuos que presentan episodios puntuales (alergia intermitente) son tratados de forma sintomática sólo cuando presentan una crisis. En casos de periodos largos sintomáticos (sobre todo en primavera y otoño) haremos un tratamiento estacional. Para aquellos pacientes sintomáticos durante todo el año incrementaremos el arsenal terapéutico enfocándolo hacia la inmunoterapia con vacunas, antihistamínicos y evitación de la exposición al alergeno. Por supuesto ante la aparición de una anafilaxia hablamos de una emergencia médica en la que debe administrarse medicación endovenosa o parenteral inmediata y en la que no dudaremos en solicitar atención médica urgente.
Hipotiroidismo
Artículo especializado

Hipotiroidismo

Las enfermedades más frecuentes de la glándula tiroides son las debidas a su exceso (hipertiroidismo) o déficit de funcionamiento (hipotiroidismo). A continuación, abordaremos el hipotiroidismo, pero antes vale la pena explicar qué es la glándula tiroides. La glándula tiroides El tiroides es una glándula del organismo situada en la parte anterior y central del cuello. Está compuesta por dos lóbulos que tienen la apariencia de alas de mariposa. Una glándula es un órgano encargado de elaborar y secretar una serie de sustancias y, en el caso del tiroideas, son las hormonas tiroideas. La hormona principal secretada por el tiroides es la tiroxina o T4, que para ejercer sus funciones se transforma en T3 . El tiroides necesita yodo para poder sintetizar las hormonas tiroideas. La síntesis de hormonas tiroideas (T4 y T3) está regulada por la TSH (hormona estimuladora de la función tiroidea) secretada en la hipófisis. La TSH estimula a la glándula tiroidea para que produzca hormonas tiroideas dependiendo de si aumentan o disminuyen las concentraciones de hormonas tiroideas que circulan en la sangre. Puesto que esta hormona estimula a la glándula tiroidea, las concentraciones de TSH en la sangre son elevadas cuando la glándula tiroidea es hipoactiva (y, por lo tanto, necesita más estimulación) y bajas cuando es hiperactiva (y, por lo tanto, requiere menos estimulación). Funciones de las hormonas de las hormonas tiroides Las hormonas tiroideas, tiroxina (T4) y triyodotironina (T3), tienen un amplio efecto sobre el desarrollo y el metabolismo.          En el niño actúan en el desarrollo intelectual y en el crecimiento y desarrollo.          En el adulto, intervienen en el metabolismo, participando prácticamente en la mayoría de las funciones del organismo como metabolismo de las proteínas, grasas e hidratos de carbono, formación de algunas vitaminas, termorregulación, motilidad intestinal, etc. ¿Qué es el hipotiroidismo y cuáles son las causas? Cuando la glándula funciona por debajo de lo normal, se producen menor cantidad de hormonas tiroideas y se habla de hipotirodismo. Las causas del hipotiroidismo incluyen las inflamaciones de la glándula (tiroiditis de Hashimoto), cirugía o radioterapia sobre la glándula, enfermedades que afectan la hipófisis (glándula que a través de la TSH regula la función del tiroides). ¿Qué síntomas da? Los síntomas del hipotiroidismo son debidos a que, dado que los niveles de hormonas tiroideas están más bajos, se afectan las funciones del organismo en las que intervienen. Así, pueden dar diferentes síntomas relacionados con la lentitud de dichas funciones, hay un “enlentecimiento” del cuerpo . Estos síntomas no tienen por qué aparecer conjuntamente, es decir, en cada paciente se manifestarán unos u otros, y en mayor o menor intensidad. Ello se refleja en falta de concentración, lentitud mental, bajo estado de ánimo, apatía, aumento de peso (hipometabolismo), estreñimiento, intolerancia al frío, cansancio, sequedad de piel, sequedad y pérdida de cabello, somnolencia, o mayor frecuencia de abortos. ¿Cómo se diagnostica? En el hipotiroidismo existe una elevación de la TSH y una disminución de la T4 (hormona tiroidea). En las etapas iniciales la T4 puede ser normal (hipotiroidismo subclínico). Así la prueba diagnóstica principal es la determinación mediante un sencillo análisis de sangre de TSH y T4.          Determinación de TSH en sangre: es la prueba más importante. En el hipotiroidismo la TSH aparece anormalmente alta.          Determinación de T4 en sangre: disminuida o normal (en etapas iniciales). ¿Cuál es el tratamiento? El tratamiento en el caso de hipotiroidismo consiste en aportar de forma sintética las hormonas tiroideas que no puede fabricar la glándula tiroides: tiroxina . Se denomina tratamiento sustitutivo y se toma de forma oral.  Así, es necesario seguir un tratamiento de por vida, el cual puede tener que modificarse en determinadas circunstancias en las que se necesite un mayor aporte de hormona como en el embarazo, en ciertas enfermedades, etc. El control médico periódico sirve inicialmente para establecer la dosis óptima (se empieza con dosis bajas hasta ajustarla) y, posteriormente, para modificarla en las situaciones que lo precisen. Con un control médico adecuado se puede llevar una vida absolutamente normal .
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