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Tipos de disfonía
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Tipos de disfonía

La disfonía o alteración de la voz es una afección muy común que afecta a casi un tercio de la población en algún momento de su vida. En ocasiones, para definir la disfonía se utiliza el término coloquial “ronquera”. Sin embargo, la disfonía requiere la evaluación y diagnóstico de un especialista. ¿Qué es la disfonía y qué tipos existen? La disfonía es un trastorno en el que se produce una afectación de la voz y el habla. Pueden verse modificados negativamente varios de los aspectos que configuran la voz, como el tono, el volumen o el esfuerzo vocal. De este modo, la disfonía produce un perjuicio en la comunicación y tiene una repercusión negativa en la calidad de vida, puesto que afecta a nivel personal, social y profesional. En la mayoría de los casos, una persona que padece disfonía presenta cierto grado de ronquera, así como una dificultad manifiesta para emitir sonidos agudos y modular la voz. La disfonía puede afectar a personas de ambos sexos y todas las edades, si bien presenta una mayor prevalencia en mujeres. Además, de en profesores, personas mayores y otras personas con exigencias vocales intensas. En la disfonía infantil se pueden ver dificultadas de forma significativa las habilidades de comunicación del niño, lo que conllevará problemas de aprendizaje e inadaptación en el ámbito escolar y social. La disfonía muestra una serie de síntomas característicos, incluyendo: Alteraciones de la voz. Sensación de sequedad en la garganta. Tensión en el cuello. Voz entrecortada. Sensación de falta de aire. Pérdida de voz esporádica. Fatiga al hablar. En Savia ponemos a tu disposición los mejores especialistas en logopedia y foniatría . Tipos de disfonía Además de la diferenciación por edad, se pueden encontrar diferentes tipos de disfonías en función de sus causas y características principales: disfonía aguda, crónica, orgánica, funcional, espasmódica y psicógena, fundamentalmente. Disfonía aguda Suele durar entre 7 y 14 días y acostumbra a ceder con tratamiento sintomático y reposo vocal. Suele darse en pacientes con o sin profesión de riesgo. La causa más frecuente es la infección de las vías respiratorias altas. Disfonía crónica Se presenta con una evolución de más de 3 semanas sin relación con la infección de las vías altas. Puede ser altamente invalidante a nivel profesional y social. Disfonía orgánica Se produce por una alteración física en las cuerdas vocales por diferentes causas como la aparición de nódulos, pólipos o distonía en la laringe, entre otras. En muchos casos las causas pueden estar basadas en una disfonía funcional que no se ha tratado adecuadamente. La distorsión en las cuerdas vocales puede determinar la aparición de ronquera y alteraciones significativas del habla. Disfonía funcional El origen de la disfonía no es una malformación en la laringe, sino un mal uso y/o abuso vocal. Esto incluye hablar durante periodos excesivos, no acompasar correctamente la respiración con el habla, gritar de forma recurrente y forzar el volumen de la voz, carraspear a menudo, etc. Disfonía espasmódica La disfonía espasmódica afecta a los músculos de la voz en la laringe. Es una alteración neurológica crónica de la voz que se manifiesta con espasmos involuntarios de las cuerdas vocales, ocasionando interrupciones del habla, lo que provoca que el habla se escuche tensa y/o forzada. Estos espasmos se producen por la distonía de los músculos que controlan las cuerdas vocales. Además, el esfuerzo que supone el habla en estas circunstancias puede determinar la aparición de una gesticulación extraña por parte del hablante. La disfonía espasmódica puede presentar diferentes tipologías: Disfonía espasmódica en aducción . Se caracteriza por voz entrecortada, ronca y forzada. Además, al paciente le puede costar iniciar el habla. Constituye el 80-90% de los casos de disfonía espasmódica. Disfonía espasmódica en abducción . La voz suena débil, como si la persona se comunicara en susurros. Es la menos frecuente. Disfonía espasmódica mixta . Es una combinación de las dos anteriores y presenta características de ambas. En Savia ponemos a tu disposición los mejores especialistas en otorrinolaringología . Disfonía emocional La disfonía emocional o psicógena es poco frecuente y en ella la voz se ve influida por factores psicológicos y emocionales, con ausencia de alteraciones anatómicas o neurológicas. De este modo, el estrés emocional puede afectar a la voz e incluso provocar una pérdida repentina de esta. Al producirse un episodio severo de estrés los músculos de la laringe pueden verse afectados y experimentar una contracción involuntaria, lo que puede afectar a la voz, dando lugar a una disfonía psicógena. ¿Cuánto tiempo puede durar la disfonía? La duración de la disfonía puede ser muy variable. En casos leves causados por afecciones inflamatorias se pueden solucionar en unos pocos días. Por otro lado, cuando ya existe una lesión en las cuerdas vocales como un pólipo o se produce un uso forzado de la voz que provoca la aparición de nódulos, los casos pueden tardar meses en solucionarse. En cualquier caso, cada paciente requiere de un diagnóstico personalizado que podrá dar lugar al establecimiento de un pronóstico concreto con una duración de los síntomas más o menos prolongada. Tratamiento para la disfonía Es necesario señalar que la disfonía es un síntoma, por lo que el especialista deberá establecer las causas que la han generado para poder abordarla eficazmente. Puede presentarse aislada o acompañada de otros síntomas como tos, acidez, disfagia, hemoptisis, etc. En la mayoría de los casos suele ser efectivo el reposo de la voz y la modificación de malos hábitos en el habla. En el caso del tratamiento de la disfonía causada por procesos infecciosos, únicamente es necesario el reposo de la voz y el tratamiento con antiinflamatorios. Si la causa es la existencia de reflujo faringolaríngeo se recomienda la instauración de tratamiento antiácido y de medidas de higiene, tanto posturales como dietéticas. Cuando aparecen nódulos, el tratamiento requiere una rehabilitación foniátrica. En los casos persistentes se puede proceder a su extirpación quirúrgica. En el caso del pólipo de cuerda vocal, el tratamiento fundamental es la extirpación del mismo mediante cirugía, con una posterior rehabilitación foniátrica.
Astenia primaveral
Artículo especializado

Astenia primaveral

La astenia primaveral no es una enfermedad catalogada, si bien existe cierta discusión sobre si se trata de un cuadro patológico que debe ser tratado como tal. ¿Qué es la astenia primaveral? La astenia primaveral se puede definir como la sensación de debilidad y falta de energía física y mental que puede repercutir negativamente en el rendimiento y la calidad de vida de las personas afectadas. Suele manifestarse durante la primavera, al desarrollar actividades cotidianas sin necesidad de haber realizado ningún esfuerzo importante. Afecta más a las mujeres que a los hombres. Se puede considerar como un síndrome incluido dentro de los denominados trastornos afectivos estacionales. Si bien las evidencias al respecto son escasas, su incidencia en los últimos años parece haber experimentado un crecimiento importante. Algunos autores señalan este crecimiento al ritmo de vida actual, con una elevada carga de estrés, ansiedad, sobrecarga laboral, etc., que repercute en el estado de ánimo y reducen la capacidad adaptativa del organismo. No hay que confundirla con la astenia provocada con el cuadro clínico en el contexto de enfermedad alérgica, porque a esta astenia se le sumarían síntomas típicos de alergia (estornudos, congestión nasal, prurito nasal, faríngeo u ocular,…). Causas y síntomas de astenia primaveral La astenia primaveral no tiene una causa orgánica definida ni tiene consideración de enfermedad dentro del Catálogo de Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud . Suele manifestarse como una sensación pasajera de cansancio físico e intelectual que aparece al inicio de la primavera, con las típicas oscilaciones de temperatura, presión atmosférica y humedad. El síndrome se presenta de forma muy variable entre unas personas y otras. Existen otros factores predisponentes de la astenia primaveral que incluyen las horas de luz solar y su relación con el sistema endocrino. También se apunta un posible componente inmunológico relacionado con la alergia, así como factores víricos. De este modo, la astenia primaveral aparece cuando coinciden una serie de factores ambientales: El cambio meteorológico y estacional. Con subida de las temperaturas y oscilaciones en la presión atmosférica. Aumento de las horas de luz solar y cambio de hora. Modificaciones en las rutinas diarias. Todas estas circunstancias pueden alterar la regulación de los ritmos circadianos por medio de determinadas hormonas como el cortisol y la melatonina, entre otras. En condiciones normales, la astenia primaveral desaparece por sí sola en unas semanas, una vez que el organismo se ha adaptado a estas nuevas condiciones. La astenia primaveral da lugar a síntomas que no suelen ser graves y que tienen una corta duración. En el caso de no desaparecer en pocas semanas, es recomendable consultar con el médico para que pueda establecer un diagnóstico preciso. Los signos y síntomas más frecuentes incluyen: Cansancio, fatiga y debilidad. Malestar general . Hipotensión y mareos. Dolor muscular y articular. Cefaleas. Dificultad de concentración. Irritabilidad y cambios del estado de ánimo. Pérdida del apetito. Disminución del deseo sexual. Trastornos del sueño. Tratamiento para la astenia primaveral La astenia primaveral no es un estado patológico propiamente dicho y no existe un tratamiento específico para abordarla. De este modo, cuando la astenia no tiene una causa orgánica conocida, se hace necesario aliviar o disminuir sus síntomas, promoviendo la adaptación del organismo. Algunas de las medidas que se pueden establecer para prevenir y minimizar los efectos de la astenia primaveral incluyen: Procurar adaptarse a los cambios derivados de la nueva estación de manera progresiva. Mantener los horarios estables para las comidas y el descanso nocturno, además de las horas suficientes de sueño. El ejercicio físico moderado puede contribuir a acelerar el proceso de adaptación y reducir los niveles de estrés. La alimentación debe ser equilibrada, aportando todos los grupos de alimentos y todos los nutrientes, especialmente vitaminas y minerales. Una correcta hidratación (principalmente con agua) también es esencial, especialmente cuando se produce la elevación de las temperaturas. Por otro lado, cuando la astenia y la sensación de cansancio se prolongan durante meses y no se puede identificar ningún problema físico ni psicológico que pueda ser el causante, es posible que se trate de un caso de fatiga crónica . En cualquier caso, la astenia primaveral es una entidad pasajera que la mayoría de las veces se puede minimizar con unos hábitos de vida saludables. Si algunos de sus síntomas persisten, es recomendable consultar con el médico.
Eosinófilos altos: causas y síntomas
Artículo especializado

Eosinófilos altos: causas y síntomas

Los glóbulos blancos o leucocitos son células que tienen la capacidad de abandonar el torrente sanguíneo para defender al organismo contra infecciones y agentes patógenos. También se enfrentan a las células tumorales. Un tipo específico de leucocitos son los eosinófilos, cuyo número puede verse aumentado por causas muy diversas. Como los eosinófilos forman parte de los glóbulos blancos, vamos a tener en el hemograma dos resultados diferentes:  uno expresado en porcentaje (el cual se refiere a la proporción respecto del resto de glóbulos blancos como neutrófilos, monocitos, basófilos y linfocitos) y otro en valor absoluto que hace referencia al número total de este tipo de células. Qué son los eosinófilos Los eosinófilos son un subtipo de glóbulos blancos cuya función consiste en regular la respuesta inflamatoria, además de atacar a las sustancias reconocidas como extrañas que son potencialmente dañinas para el organismo. Su aumento se puede producir ante reacciones alérgicas (ambientales o medicamentosas), infecciones por parásitos, y mucho mas infrecuente por cierto tipo de tumores. Normalmente, la elevación de la cifra de eosinófilos suele ser transitoria y tiende a normalizarse cuando el motivo que la está produciendo se resuelve. Su diagnóstico se realiza mediante un análisis de sangre por medio de un hemograma. Normalmente suele ser un hallazgo incidental al solicitar esta prueba por otro motivo. En el caso de no tratarse la causa subyacente y no resolverse este aumento, esta inflamación puede producir daños en distintos órganos, aunque esto último es excepcional. Causas de la eosinofilia La leucocitosis o aumento de glóbulos blancos se produce en caso de infección. También si hay una inflamación, estrés físico o emocional, quemaduras e insuficiencia renal, entre otras situaciones. Su elevación, tanto en valor absoluto como en valor relativo (%) no siempre indica una enfermedad subyacente y debe de repetirse en diferentes determinaciones separadas al menos 12 semanas. La leucocitosis no siempre indica malignidad, ya que el tratamiento con corticoides o la extirpación del bazo también pueden hacer que el número de leucocitos aumente. Por otro lado, para el estudio del aumento de los eosinófilos o eosinofilia no solamente hay que estudiar el número total de eosinófilos, sino del resto de glóbulos blancos y su morfología. En la siguiente tabla se expresan los valores normales en porcentaje de cada tipo de glóbulos blancos o leucocitos. Estos niveles son orientativos y deben ser interpretados por un profesional sanitario. RECUENTO DE LEUCOCITOS Glóbulos blancos Valores normales Algunas posibles causas del aumento Neutrófilos 45 al 75% Infecciones bacterianas. Linfocitos 15 al 45% Infecciones virales, tuberculosis. Monocitos 0,5 al 10% Infecciones virales. Eosinófilos 0 al 3% Parasitosis, alergias, asma. Basófilos 0 al 2% Infecciones virales, tuberculosis, alergias. La elevación de la fracción de los eosinófilos puede estar causada por diversos motivos: Los medicamentos que provocan el aumento de los eosinófilos de forma más habitual incluyen el ácido acetilsalicílico (aspirina), los glucocortiocides, los fármacos para tratar la hipertensión arterial y los antibióticos. Las patologías de naturaleza alérgica, incluyendo la urticaria, dermatitis, la rinitis o el asma. Las parasitosis o enfermedades provocadas por parásitos. Entre ellas destacan la ascaridiasis, la esquitosomiasis, la toxocariasis, filariasis linfática y la enterobiasis. Normalmente, estas suelen ir acompañadas de un proceso diarreico intercurrente. En casos mucho menos frecuentes, puede ser producidos por algunos tipos de cáncer como la leucemia, el linfoma de Hodgkin y el cáncer de ovario. Enfermedades inflamatorias de la piel, como la dermatitis atópica, el eccema, etc. Infecciones como la fiebre tifoidea, la tuberculosis y el sida. Las enfermedades inflamatorias intestinales. Síndrome hipereosinofílico El síndrome hipereosinofílico es una patología poco común en la que no se identifica la causa de los niveles elevados de eosinófilos. La producción de estos eosinófilos se produce por una mutación en la médula ósea, responsable de la fabricación de las células de la sangre, produciendo niveles muy elevados en sangre periférica y dañando distintos órganos. La enfermedad puede afectar al corazón pudiendo provocar un fallo cardíaco y a otros órganos como el bazo, el sistema nervioso central y los pulmones. También puede provocar la aparición de erupciones cutáneas. Cómo bajar los eosinófilos Para disminuir los niveles de eosinófilos altos, en primer lugar, es necesario identificar la causa de su incremento. Para ello es fundamental realizar una historia clínica completa, junto con las pruebas diagnósticas necesarias que esclarezcan la causa de la eosinofilia. Cuando se identifica la patología causante, el tratamiento de la misma puede determinar la normalización de los niveles de eosinófilos. De igual modo, cuando la causa viene dada por el tratamiento con un medicamento, su finalización determinará la normalización del número de células eosinófilas. Eosinófilos altos por alergia Los eosinófilos altos por alergia es una de las situaciones más frecuentes que explican su elevación. De este modo, la rinitis y conjuntivitis alérgicas, el asma y la dermatitis atópica son causas comunes del aumento de los eosinófilos en el organismo. En este caso, la aparición de síntomas alérgicos asociados a una elevación de los niveles de eosinófilos en sangre suele ser un indicador de la existencia de una alergia. Si existe sospecha de que la causa de la eosinofilia es una alergia, se derivará al paciente a la consulta de alergología donde se realizará una historia clínica detallada y se llevarán a cabo las pruebas adecuadas para identificar el agente alergénico involucrado y el tipo de patología alérgica. En definitiva, para comprobar los niveles de leucocitos en sangre es necesario realizar una analítica. No es necesario ayunar para la realización de esta prueba y un resultado aumentando de manera aislada, en la mayoría de las ocasiones, no es suficiente para realizar un diagnóstico, siendo necesaria la repetición de la prueba 12 semanas después.
Enfermedades primaverales
Artículo especializado

Enfermedades primaverales

La primavera es una época del año proclive a la aparición de determinas enfermedades. El aumento de las horas de luz, la temperatura y la irrupción generalizada de alérgenos vegetales, entre otros, son elementos que propician la aparición de patologías con un claro patrón estacional. ¿Cuáles son las principales enfermedades estacionales? Las enfermedades alérgicas, catarros y determinadas infecciones suelen ser más comunes con la entrada de la primavera. Alergias Con la floración y la polinización de las plantas se produce un aumento de las afecciones alérgicas, una de las enfermedades de primavera más comunes. Las partículas de polen son uno de los principales causantes de reacciones alérgicas. En España, unos 8 millones de personas se enfrentan cada primavera a las reacciones alérgicas frente al polen. Además, la contaminación ambiental (muy presente en las grandes ciudades) puede favorecer la acción alérgica del polen. Las reacciones alérgicas pueden afectar a diversos órganos y tejidos del organismo, especialmente a las vías respiratorias. De este modo, pueden aparecer afectaciones como: Bronquitis. Faringitis. Rinitis. Sinusitis. Asma alérgica. Conjuntivitis. Otros tipos de alergia. El asma es una enfermedad respiratoria crónica que cursa con problemas y dificultades para respirar, autoescucha de sibilancias y tos. Suele aparecer en forma de crisis cuando se produce la inflamación de los bronquios. En primavera suele haber más crisis, por la mayor presencia de polen y otros alérgenos en los pacientes sensibilizados a los mismos. La faringitis , laringitis , sinusitis y otras afectaciones de tipo alérgico también suelen ser consecuencia de la presencia de polen y otros alérgenos. Los síntomas suelen afectar al tracto respiratorio y a los ojos, con lagrimeo, mucosidad, tos, estornudos y malestar general, entre otros. En el caso de la conjuntivitis alérgica , se produce una afectación de tipo inflamatorio de la superficie ocular. Suele cursar con picor, lagrimeo, enrojecimiento, fotofobia y sensación de tierra en los párpados. Es característica la formación de papilas en la conjuntiva e inflamación en los márgenes de la córnea, produciendo una queratoconjuntivitis alérgica. También que puede ir asociada a síntomas de las vías respiratorias altas. Savia pone a tu disposición a los mejores especialistas en oftalmología . Astenia primaveral La astenia primaveral conlleva una sensación de debilidad y falta de energía física y mental que puede repercutir negativamente en el rendimiento y la calidad de vida de las personas afectadas. Suele manifestarse durante la primavera y se engloba dentro de los trastornos afectivos estacionales. Suele aparecer al inicio de la primavera, asociada a las típicas oscilaciones de temperatura, presión atmosférica y humedad. También influye el aumento de las horas de luz solar y su relación con el sistema endocrino. Además, se señala un posible componente inmunológico relacionado con la alergia, así como factores víricos. Afecciones cutáneas Con la llegada del buen tiempo, los microorganismos se reproducen con más facilidad. Esto comporta que las enfermedades de la piel causadas por hongos y bacterias experimenten una proliferación durante la primavera. A modo preventivo, es recomendable hidratar y proteger la piel para evitar heridas que puedan ser utilizadas por los microorganismos. Además, se deben tomar precauciones higiénicas en vestuarios y duchas comunes. Por otro lado, para proteger la piel no hay que olvidar utilizar protector solar cuando se realizan actividades al aire libre. Aunque todavía no se note como en verano, el sol puede producir quemaduras en la piel. Infecciones gastrointestinales por bacterias Si bien su momento álgido es el verano, con el aumento de las temperaturas y la humedad que se produce en primavera, los microorganismos también proliferan en los alimentos con más facilidad. El ejemplo más típico es el de la Salmonella . Es importante extremar la higiene en la cocina y al manipular los alimentos. También es preciso lavar los vegetales que se van a ingerir crudos. Los síntomas más frecuentes en las toxiinfecciones alimentarias son fiebre con vómitos, diarrea y malestar general. Catarros Las oscilaciones en las temperaturas propios de la primavera predisponen a los enfriamientos. Además, también se suele producir una mayor interacción social, por lo que hay más probabilidades de contraer un resfriado . Para conocer tu estado de salud Savia pone a tu disposición los mejores análisis clínicos . Enfermedades primaverales en niños En los niños también suele haber enfermedades con un patrón estacional. En primavera, igual que en los adultos, el aumento del polen produce un incremento en la incidencia del asma y otras afecciones alérgicas. También suelen proliferar en esta época algunas enfermedades infecciosas como la varicela. Varicela La varicela en una enfermedad infecciosa que cursa con fiebre y erupciones papulovesiculares, con lesiones en forma de vesículas con un halo rojizo. Estas erupciones suelen ir acompañadas con un importante picor. Infecciones respiratorias Si bien la utilización generalizada de mascarilla por la pandemia de la COVID-19 ha hecho disminuir de forma importante las infecciones respiratorias, la primavera suele ser una época propicia para su proliferación, especialmente en niños. Ejemplos de ello son las amigdalitis y faringitis. Suelen estar causadas por bacterias de tipo estreptococo. La infección se disemina por contacto de persona a persona. ¿Por qué hay más resfriados en primavera? Los catarros e infecciones con afectación del aparato espiratorio suelen ser más comunes en invierno, si bien la primavera también es una época propicia. Los cambios bruscos y oscilaciones de temperatura pueden favorecer su aparición. Aunque en tiempos de covid cualquier síntoma catarral hace saltar todas las alarmas, los catarros suelen ser cuadros banales, sin la importancia que pueden presentar los cuadros gripales o la propia covid. Por otro lado, en primavera también suele ser común que se confundan los síntomas del catarro con los de la alergia. Para diferenciarlos, los cuadros alérgicos suelen cursar con rinitis (congestión nasal con mucosidad, estornudos y picor de nariz), pero también conjuntivitis (picor ocular y lagrimeo) y afectaciones de la piel. Es destacable que la alergia nunca da fiebre ni alteración de la temperatura corporal, por lo que cuando estas se producen es indicativo de infección.
Ácido hialurónico en verano
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Ácido hialurónico en verano

El ácido hialurónico es una sustancia producida de forma natural por nuestro cuerpo. Forma parte del tejido que da sostén al resto de células. Entre sus propiedades químicas destaca su alta capacidad para retener agua (hasta 1.000 veces su peso) y estimular la generación de colágeno. Esta capácidad de hidratación hace que el ácido hialurónico se utilice desde hace años en el campo de la medicina estética y la cosmética, ya que nos ayuda a mantener una piel suave, elástica e hidrtada. Además, ya que estos tratamientos no tienen contraindicación en verano hace que sea muy demanadado en esta época del año. Ácido hialurónico para la piel Por sus características y propiedades, los beneficios del ácido hialurónico para la piel   han hecho que se utilice en dermatología y medicina estética para realizar tratamientos de "rejuvenecimiento facial", ya que nos permite corregir y mejorar múltiples imperfecciones asociadas a la edad, como las arrugas, ojeras, pérdida de volumen, etc. Esta sustancia se aplica mediante inyecciones en la zona a tratar. Este tratamiento puede tener efectos adversos y reacciones en la zona tratada, sin embargo es un procedimiento seguro si se lleva a cabo por un médico titulado. Al ser una sustancia de origen natural, se reabsorbe con el tiempo y tienen efectos de duracion limitada. También se puede aplicar ácido hialurónico en diferentes preparados o cremas para favorecer la curación de úlceras y para mejorar la hidratación de la piel. Tipos de ácido hialurónico Dentro de los diferentes tipos de compuestos con ácido hialurónico se pueden encontrar: Ácido hialurónico inyectable . Presenta una mayor concentración de principio activo. Se utiliza para rellenar y dar turgencia y volumen a zonas como labios, pómulos y ojeras, así como suavizar líneas de expresión, arrugas, marcas de acné y armonización facial. Los distintos tipos de preparados con ácido hialurónico pueden variar en su composición, concentración y densidad del principio activo. Estas variaciones serán adecuadas en función de la zona de aplicación. Cuando el objetivo del tratamiento es rellenar y dar volumen en los labios se utiliza un compuesto de mayor densidad. Si el objetivo es aportar hidratación a la piel para aumentar la elasticidad se aplica ácido hialurónico con menor densidad o no reticulado. Cremas y sueros . Su aplicación tópica intensifica la hidratación de la piel. Su concentración suele ser menor que en la fórmula inyectable. Su efecto puede mejorar la textura y salud de la piel de forma superficial. Cápsulas . Las cápsulas ingeridas de ácido hialurónico pueden favorecer la hidratación de tejidos y órganos del cuerpo, ayudando a mantener la elasticidad de la piel. Su efecto puede ser muy limitado. ¿Cuánto tarda en desaparecer el ácido hialurónico? Los tratamientos con ácido hialurónico infiltrado sufren un proceso de evolución con el tiempo. Al igual que el ácido hialurónico que produce nuestro cuerpo, esta sustancia se va absorbiendo progresivamente por nuestro organismo y, por tanto, va desapareciendo. Aunque las infiltraciones no son molestas, se busca realizar el menor número posible de sesiones, para la mayor comodidad del paciente. La permanencia y el efecto del ácido hialurónico infiltrado puede depender de muchos factores, incluyendo la edad del paciente, la zona de tratamiento, el tipo de ácido hialurónico, hábitos de vida y de alimentación, metabolismo, etc. En cualquier caso, el efecto de hidratación y relleno puede variar desde un mínimo de 6 meses hasta los 12 meses. Es recomendable revisar periódicamente las zonas de tratamiento, para valorar si es necesario realizar una nueva infiltración con ácido hialurónico. ¿Cuándo es mejor aplicar el ácido hialurónico? No existe una edad universal para utilizar el ácido hialurónico. Cada persona es diferente y envejece de una forma distinta, e incluso en pacientes jóvenes puede haber situaciones en las que esté indicado para corregir imperfecciones, y no solo rejuvenecer. De este modo, no existe una edad determinada para que las líneas de expresión comiencen a aparecer y diversos factores pueden influir en la perdida de ácido hialurónico y el envejecimiento de la piel. En cualquier caso, lo ideal es comenzar a cuidar la piel desde edades tempranas, manteniendo una correcta rutina diaria de higiene y prevención. ¿Cómo hacer para que el ácido hialurónico dure más? Cada paciente requiere de un tratamiento individualizado en función de sus características y situación de inicio. De este modo, la reabsorción que se produzca del ácido hialurónico infiltrado dependerá de cada caso. El tabaco, alcohol, el ejercicio físico y la alimentación pueden afectar a la manera como nuestro cuerpo reabsorbe el ácido hialurónico. Una vida activa físicamente, una alimentación equilibrada, controlar los tóxicos, junto con unos hábitos de descanso adecuados y una correcta protección solar pueden ayudar a retrasar el envejecimiento de la piel y mejorar su funcionamiento y su aspecto. En cualquier caso, nunca está de más atender a unos hábitos de vida saludables que pueden favorecer un mejor estado de salud, incluyendo la salud de la piel. ¿Cuántas veces se puede aplicar el ácido hialurónico? No existe un límite para la aplicación del ácido hialurónico. En cualquier caso, deberá ser el especialista en medicina estética el que recomiende su aplicación y las veces que puede estar indicado en cada caso su reutilización.
Alergias por cambio de clima: ¿cómo tratarlas?
Artículo especializado

Alergias por cambio de clima: ¿cómo tratarlas?

Las variaciones en las condiciones climáticas, incluyendo el aumento y la disminución de la temperatura, de forma más o menos repentina, pueden suponer un riesgo para las personas alérgicas. Esta situación suele ser habitual durante los cambios de estación, contribuyendo en gran medida a la aparición de procesos alérgicos. De este modo, con los cambios de tiempo pueden aparecer síntomas de congestión e irritación nasal, ocular, tos y rinitis. Esta reacción alérgica también puede manifestarse a través de la piel, en forma de eccemas y urticarias. Alergia al cambio de clima: ¿Por qué ocurre? En la aparición de las alergias juegan un papel relevante tanto la genética como las condiciones ambientales. Los cambios de temperatura, presión atmosférica y los diferentes episodios meteorológicos pueden desencadenar un proceso alérgico. Los cambios de temperatura frecuentes y la polinización de las plantas características de la primavera aumentan la incidencia de casos tanto de rinitis alérgica como vírica. La rinitis es un trastorno heterogéneo nasal que cursa con inflamación de la mucosa y da lugar a síntomas como obstrucción y congestión nasal, estornudos y picor. De este modo, los síntomas de la rinitis alérgica se intensifican con el inicio de la polinización de las plantas. El viento también puede constituir un desencadenante importante al movilizar el polen , el polvo, esporas de hongos y otros alérgenos ambientales. Por otro lado, la lluvia y la humedad pueden ser eventos positivos para las personas con este tipo de alergias. La lluvia "lava" el ambiente, atrapando el polen y otros alérgenos. Sin embargo, el exceso de lluvia con la siguiente humedad que genera puede empeorar los síntomas alérgicos de otras personas que estén sensibilizadas a los hongos (el mayoritario, Alternaria ). En cuanto a la temperatura, la inhalación de aire frío conduce a la sequedad de los bronquios y a su contracción, dificultando la respiración, especialmente en personas que padecen asma. De igual modo, las enfermedades respiratorias alérgicas como el asma son bastante heterogéneas, aunque estrechamente asociadas con el medio ambiente y con la interacción inmunológica. Algunas variables asociadas con el clima pueden impactar en las enfermedades que afectan a las vías respiratorias, incluyendo cambios en los patrones de polen, la humedad de las viviendas con una mayor exposición al moho y los impactos climáticos en la contaminación del aire. Finalmente, el estrés por calor, especialmente en combinación con la contaminación, puede promover la inflamación y reducir el umbral de hiperreactividad de las vías respiratorias, relacionándose con el aumento de los problemas respiratorios. Por otro lado, el calentamiento global y el aumento de los niveles de CO2 aumentan la carga de polen, prolongan las temporadas de polinización e intensifican la alergenicidad. Además, a medida que cambia el clima, las especies de plantas pueden adaptarse y experimentar modificaciones en su distribución geográfica, expandiéndose la posibilidad de aparición de alergias. Síntomas de la alergia al cambio de tiempo Los síntomas más comunes que pueden aparecer coincidiendo con el cambio de tiempo incluyen: Picor nasal y en la garganta. Lagrimeo y picor en los ojos. Estornudos. Secreción y congestión nasal. Tos. Ronchas y erupciones de la piel. Eccema. Picor en la piel. ¿Cómo curar la alergia a los cambios de temperatura? Cuando aparecen los primeros síntomas es recomendable consultar al alergólogo para que pueda establecer un diagnóstico adecuado respecto del tipo de alergia. Es recomendable evitar someterse, dentro de lo posible, a los desencadenantes de la alergia, en este caso, los cambios bruscos de temperatura. Ante la rinitis y la afectación ocular y de garganta se pueden utilizar medicamentos antihistamínicos. Frente a las afecciones cutáneas, también los antihistamínicos y el uso de cremas antiinflamatorias pueden ser efectivos para su control. ¿Cómo saber si mi hijo es alérgico a los cambios de temperatura? Algunas alergias son fáciles de identificar por el patrón de síntomas que pueden aparecer tras la exposición a las sustancias que la provocan. Sin embargo, en otras ocasiones no es tan fácil de identificar y se pueden hacer pasar por otras afecciones. Cuando se dan síntomas de forma repetida, parecidos a los de un resfriado crónico que duran más de una semana o que se desencadenan en la misma época del año se debe sospechar de la presencia de un cuadro alérgico. Los síntomas suelen incluir: Congestión y secreción nasal. Estornudos. Carraspeo y dolor de garganta. Picor y lagrimeo de ojos. Irritación en la boca, labios y la garganta. Ataques de tos. Sibilancias. Dificultad para respirar. Sarpullidos y eccema en la piel.
Depilación láser: cuidados antes y después
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Depilación láser: cuidados antes y después

La depilación láser es un método que elimina de forma definitiva del vello corporal y que es cuidadoso con la piel, mejorando incluso los efectos indeseables de la depilación convencional, como los granitos y el vello enquistado. Además es un tratamiento cómodo y prácticamente indoloro. Es válido para todas las zonas corporales, incluyendo las ingles, la zona perianal o el vello facial (entrecejo, labio, patillas, mentón, etc.), tanto en mujeres como en hombres . Depilación láser: cómo funciona La luz del láser permite conducir la energía lumínica hacia el folículo piloso −donde se sitúa la raíz del vello− sin afectar a los tejidos colindantes. La melanina, el pigmento que da color al vello se encarga de absorber esta luz, transformándola en calor y destruyendo el folículo de forma efectiva. El vello se debilita de forma progresiva hasta que después de varias sesiones no vuelve a crecer. Existen diferentes tipos de aparatos utilizados en la depilación láser, entre ellos destacan: Se trata de un sistema con una gran potencia que permite abarcar zonas amplias con cada disparo de energía lumínica. Esto reduce de manera notable el tiempo por sesión. Una de las grandes ventajas de este procedimiento es que es eficaz para acabar con el vello más fino. Super Hair Removel . Suele recomendarse para pieles con fototipos altos. AFT (luz pulsada avanzada).  Funciona muy bien para pieles claras y vello oscuro, cuanto más contraste haya, mejores serán los resultados de su aplicación. ¿Qué no se debe hacer después de la depilación láser? Después de haberse sometido a una sesión de depilación láser hay varias recomendaciones que se deben seguir: Evitar la exposición al sol . Si esta es inevitable, se debe utilizar un protector solar con FPS 30 o mayor o pantalla solar. Mantener el área tratada limpia y seca , ya que los poros estarán abiertos. No aplicar desodorantes o lociones. No frotar o exfoliar la zona de tratamiento durante una semana. No realizar actividad física que genere rozamiento en la zona tratada y evitar la sudoración en las horas posteriores a la depilación. Evitar el calor excesivo en la zona tratada, como en el caso de duchas excesivamente calientes, saunas, etc., durante 3 o 4 días con posterioridad al tratamiento. Respetar los intervalos establecidos entre cada sesión de depilación según las indicaciones del médico. Utilizar cremas emolientes no agresivas si aparece alguna irritación en la piel. Tras el tratamiento, el vello debe caerse en los días siguientes al tratamiento. No debe extraerse con cera o maquinilla depilatoria, aunque sí puede rasurarse con cuchilla. Cuando se ha hecho una depilación facial, evitar el maquillaje durante 3 o 4 días. Mantener una hidratación constante en la zona tratada. Esto ayudará a prevenir irritación y molestias, además de preparar la piel para las sesiones siguientes. ¿Qué no hacer antes de la depilación láser? Al igual que las recomendaciones para llevar a cabo tras la depilación láser, existen algunos consejos para tener en cuenta antes de la depilación: Evitar tomar el sol o exponerse a rayos UVA al menos un mes antes del tratamiento. Debido a que el láser centra su energía en la melanina del vello, si la piel tiene la melanina activada por la radiación ultravioleta existe un riesgo de quemaduras. No utilizar métodos de depilación como la cera o la depilación con pinzas que extraigan el pelo de raíz. En su lugar, se podrá afeitar o usar crema depilatoria. Es recomendable acudir a la depilación con la piel limpia , sin cremas, desodorantes, perfumes o maquillaje. Siempre es necesario informar al médico si se está embarazada, se está tomando algún medicamento, tratamientos hormonales o de cualquier otro tipo. ¿Cómo hacer más efectiva la depilación láser? Para una depilación efectiva, en primer lugar, se recomienda acudir a profesionales cualificados y de confianza que establezcan el tratamiento más adecuado con la aplicación de la energía necesaria en cada caso. Se trata de un elemento fundamental para evitar quemaduras y conseguir que el tratamiento sea lo más efectivo posible. También puede ayudar rasurarse antes del láser y entre sesiones de depilación láser por medio de cuchillas o cremas para depilar. Para poder ver cómo responde el vello al tratamiento se recomienda que en las primeras sesiones el rasurado se lleve a cabo con una semana de antelación. Por otro lado, respetar los tiempos de depilación establecidos por el profesional mejorará los resultados. ¿Cómo tengo que ir a la primera sesión de láser? Es recomendable acudir con el vello de la zona a tratar rasurado una semana antes. De igual modo, no se debe haber tomado el sol en los días previos. También es importante que durante la primera sesión de depilación láser la zona a depilar esté limpia, sin restos de desodorantes, maquillaje o cremas.
¿Cuándo ir al alergólogo?
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¿Cuándo ir al alergólogo?

El alergólogo se puede definir como el médico de la alergia o el especialista médico experto en alergias. ¿Qué hace un alergólogo? La función principal del alergólogo consiste en prevenir, diagnosticar y tratar las enfermedades alérgicas. Las alergias son un conjunto de patologías basadas en la sobre activación del sistema inmunitario. Esto sucede cuando el sistema encargado de proteger al organismo responde frente a los alérgenos (sustancias identificadas como potencialmente dañinas) cuya naturaleza es muy diversa (polen de plantas, ácaros del polvo, medicamentos, determinadas sustancias de los alimentos,…). La respuesta del sistema inmunitario frente a los alérgenos incluye diversas reacciones de tipo inflamatorio que pueden afectar a la piel y a las mucosas de los sistemas respiratorios o gastrointestinales. Esto da lugar a la aparición de diferentes síntomas en las enfermedades alérgicas. El organismo reacciona fabricando anticuerpos que son capaces de identificar al alérgeno. A partir aquí se desata toda la cascada de la reacción alérgica. La gravedad de la alergia varía significativamente de una persona a otra, pudiendo expresarse como una ligera alteración cutánea, hasta una anafilaxia que puede poner en peligro la vida del paciente. Los alérgenos que provocan la alergia pueden acceder al organismo por diferentes vías, como las vías respiratorias, el tracto gastrointestinal, el contacto con la piel y la vía intravenosa o subcutánea. Tipos de alergia Varían en función de los alérgenos que las provocan y las zonas del cuerpo afectadas: Rinitis alérgica . Se trata de la enfermedad alérgica más habitual (cerca de un 25% de la población de los países desarrollados la padece). Los alérgenos responsables son el polen, los ácaros del polvo, los epitelios de animales y los hongos. Asma alérgico. El asma afecta a un 10% de la población infantil y a un 5% de los adultos en España. Los alérgenos responsables son los mismos que en la rinitis alérgica. Cursa con tos y dificultad para respirar. Urticaria . Se trata de un tipo de reacción alérgica que afecta a la piel. Si además se asocia con hinchazón (normalmente de alguna parte de la cara) se habla de angioedema. Los alérgenos pueden proceder de alimentos, medicamentos o picaduras de insectos. Dermatitis atópica. Es una enfermedad predominante en la población infantil, aunque también afecta a los adultos. Se caracteriza por sequedad de la piel y placas eritematosas que producen un intenso picor. Dermatitis alérgica de contacto. Ocurre cuando el alérgeno (metales, cosméticos o látex) entra en contacto directo con la piel. Alergia alimentaria. Los alérgenos son sustancias que están presentes en los alimentos ingeridos. Los alimentos más frecuentes relacionados con este tipo de alergia son la leche de vaca y el huevo en niños; y los frutos secos, las frutas y el marisco en adultos. Anafilaxia . Se trata de la manifestación más grave de una reacción alérgica. En los casos más graves puede poner en riesgo la vida de la persona. Los alergenos más habituales en estos casos son los alimentos, los medicamentos o las picaduras de insectos. ¿Qué procedimientos y pruebas hace un alergólogo? Para el diagnóstico de las enfermedades alérgicas el alergólogo se basa en la historia clínica y las pruebas diagnósticas del paciente. Dentro de estas, la técnica más utilizada es la prueba cutánea o prick test . Consiste en colocar una gota de un preparado que contiene el alérgeno sospechoso en el brazo del paciente. A continuación, se realiza una ligera punción en la piel. Si existe la alergia se producirá una reacción de tipo inflamatorio, dando lugar a la aparición de un habón. Para determinados alérgenos (himenópteros y medicamentos) es más conveniente inyectar el alérgeno de forma más profunda en la piel ( prueba intradérmica ). Para las alergias de tipo dérmico, lo que se suele hacer es aplicar en la piel del paciente un parche impregnado ( patch test ) con el preparado alergénico y dejarlo durante un periodo de 48 horas con lectura por el alergólogo a las 48 y 96 horas. Estas pruebas diagnósticas son un buen método para identificar las sustancias frente a las que se tiene alergia, pero no son infalibles debido a que tienen baja sensibilidad. Adicionalmente, existen también pruebas a las que el médico puede recurrir como ayuda para el diagnóstico, basadas en un análisis de sangre para detectar los niveles elevados de inmunoglobulinas específicos de un alérgeno (IgE). Sin embargo, en algunos tipos de alergia, como las alergias a medicamentos o a los alimentos, estas pruebas tampoco son suficientes para llegar al diagnóstico y se hace necesario recurrir a pruebas de provocación. Estas consisten en exponer o suministrar al paciente el medicamento o el alimento sospechoso de causar la reacción alérgica y esperar a la manifestación de la misma. Estas pruebas son más peligrosas para el paciente, por lo que siempre se realizan en consulta médica y bajo la supervisión de personal sanitario especializado. Savia pone a tu disposición las mejores consulta de alergología con patch test . Tratamiento de la alergia El tratamiento puede plantearse con diferentes estrategias: Medidas de control o evitación del alérgeno Tratamiento sintomático para aliviar los síntomas con medicamentos de tipo spray nasal, antihistamínicos y corticoides orales, en crema o inhalados. Tratamiento con vacunas (inmunoterapia) . Las vacunas pueden ser subcutáneas o sublinguales. Es el único tratamiento capaz de modificar el proceso alérgico y, por tanto, de curarlo. ¿Cuándo ir al alergólogo? Es recomendable acudir al alergólogo en el momento en que se presente cualquier síntoma o sospecha de algún padecimiento alérgico. Los síntomas de la alergia dependerán del alérgeno y de su vía de acceso al organismo: Alergia al polen . La alergia al polen (y a otras sustancias en suspensión en la atmósfera) pueden causar estornudos, irritación y congestión de la nariz y las mucosas, e irritación de los ojos y conjuntivitis. En los casos más graves, incluso, asma. Alergia alimentaria . La alergia a una sustancia de un alimento puede causar hormigueo en la boca, inflamación de los labios, la lengua, el paladar y la garganta y también provocar urticaria. En los casos más graves se puede dar un shock anafiláctico. La anafilaxia puede cursar con pérdida del conocimiento, disminución de la tensión arterial, dificultad respiratoria, erupción cutánea y trastornos gastrointestinales. Si no es tratada, puede provocar la muerte del sujeto. Alergia a la picadura de un insecto . Puede cursar con un edema en el lugar de la picadura, prurito o urticaria en todo el cuerpo, tos y dificultad respiratoria. En los casos graves, anafilaxia. Alergia a un medicamento . La alergia a una sustancia presente en un medicamento puede causar urticaria o picor, erupciones cutáneas, hinchazón de la cara, problemas respiratorios y anafilaxia en los casos graves. Dermatitis atópica . Los síntomas de la dermatitis atópica o eccema pueden ser picor, enrojecimiento de la piel y piel escamosa. Otros síntomas pueden acompañar a los cuadros alérgicos, incluyendo sinusitis, dolor de cabeza, cansancio frecuente y fatiga crónica, otitis alérgica o de repetición, tos crónica, broncoespasmos, dificultad respiratoria, dolor abdominal y diarrea, entre otros.
Protector solar: ¿Qué debemos tener en cuenta?
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Protector solar: ¿Qué debemos tener en cuenta?

El sol tiene un efecto beneficioso sobre la salud, incluyendo la mejora del estado de ánimo y su participación en algunos procesos corporales, como la síntesis de vitamina D en la piel. Sin embargo, la excesiva exposición a los rayos solares puede provocar un envejecimiento precoz y aumentar el riesgo de padecer cáncer de piel. De este modo, independientemente del tipo de piel, es necesario utilizar siempre un protector solar. Su uso es imprescindible, aunque en ocasiones no sea suficiente para proteger la piel de las quemaduras y, mucho menos, de un tumor maligno. ¿Cómo proteger la piel de la radiación solar? Para la prevención del melanoma −el tumor de piel más peligroso− se recomienda resguardarse del sol, utilizando cremas solares que protejan frente a la radiación ultravioleta de la luz solar, no permanecer al sol durante largos períodos, especialmente durante las horas centrales del día y utilizar ropa que cubra la piel y gafas de sol en el exterior. De este modo, algunos consejos para proteger la piel frente a la radiación del sol incluyen: Utilizar cremas solares de un factor de protección alto (superior a 30) para protegerse frente a la radiación UV de la luz solar. El protector solar debe ser efectivo frente a las diferentes ondas ultravioleta, tanto UVA (responsables del envejecimiento de la piel), como UVB (causantes de las quemaduras). Ambas radiaciones son un factor de riesgo para el desarrollo de los diversos tipos de cáncer de piel . En ciertos casos, puede ser interesante que el protector solar también proteja de la luz azul de la radiación visible y que incluya reparadores del ADN, como enzimas y antioxidantes. También es importante evitar las quemaduras solares; si la piel se pone de color rosado ya se interpreta como inflamación de la piel y si esto ocurre de forma repetida aumenta el riesgo de padecer un melanoma. En ciertos casos, se recomienda una protección solar interna en forma de cápsulas que contenga diferentes compuestos como el polypodium leucotomus , que se obtiene de los helechos, así como antioxidantes como la vitamina C, la vitamina E, la astaxantina que se encuentra en el pigmento naranja del salmón y ciertas algas. También selenio, licopeno, luteína, epigalatocatequinas del té verde, polifenoles de la uva o de los frutos rojos y los betacarotenos. De igual modo, puede ser conveniente asegurarse un aporte adecuado de vitamina D, ya que interviene en el correcto funcionamiento del sistema inmunológico, importante para evitar las transformaciones malignas. Evitar la permanencia al sol durante largos períodos, especialmente durante las horas centrales del día. Utilizar ropa que cubra la piel y gafas de sol en el exterior. A la hora de protegerse con la crema solar hay que ser generoso con la cantidad y repetir la aplicación como mínimo cada 2 horas y siempre que se salga del agua si se está en la playa o la piscina después del secado. Savia pone a tu disposición tratamientos eficaces para la eliminación de manchas causadas por el sol .  ¿Qué significa FPS en protección solar? FPS son las siglas de ‘factor de protección solar’. Está relacionado con el nivel de protección que la crema solar proporciona contra los rayos ultravioleta tipo B (UVB), la causa principal de las quemaduras de sol y el cáncer de piel. Cuanto más elevado es el FPS mayor es el nivel de protección. De este modo, el FPS indica el número de veces por el que se multiplica el tiempo que se puede permanecer al sol sin quemarse. Los rayos ultravioleta tipo A (UVA) también contribuyen al cáncer de piel y a su envejecimiento prematuro. Los protectores solares de amplio espectro proporcionan protección frente a los UVA y UVB. ¿Cómo elegir el protector solar según mi piel? Dependiendo de cada tipo de piel o fototipo, existe una capacidad diferente para asimilar la radiación solar, relacionada con la tonalidad de la piel. De este modo, se pueden diferenciar 6 fototipos de piel: Fototipo I . Pieles muy claras con pecas que se queman con mucha facilidad y casi nunca se broncean. FPS recomendado: 50. Fototipo II . Pieles claras propensas a quemarse. Pueden broncearse ligeramente tras varias exposiciones al sol. FPS recomendado: 50. Fototipo III . Pieles claras en invierno que se broncean con facilidad con la exposición al sol, si bien se pueden quemar con las primeras exposiciones. FPS recomendado: 50 siempre para el rostro y en todo el cuerpo en las primeras exposiciones. Se puede utilizar un FPS 30 cuando el cuerpo está bronceado. Fototipo IV . Tono de piel tostado que se broncea con facilidad y no suele quemarse. FPS recomendado: 50 para protector solar facial y 30 para el cuerpo. Fototipo V . Pieles morena que se broncean inmediatamente y solo llega a quemarse tras una larga exposición al sol. FPS recomendado: 30. Fototipo VI . Piel de raza negra que mantiene el mismo tono. Es muy raro que llegue a quemarse. FPS recomendado: 30. ¿Cuánto tiempo dura un protector solar de 30 o 50? Es recomendable volver a aplicar el protector solar al menos cada dos horas y si se producen baños, siempre después de estos. Un FPS más alto permite un tiempo de exposición al sol más alto. Por otro lado, hay que tener en cuenta que un FPS de 20 bloquea el 95% de los rayos UVB y un FPS de 50 bloquea el 98% de los rayos UVB. Con lo cual, y en un sentido práctico, es casi más importante aplicar el filtro solar de forma adecuada, es decir la cantidad suficiente y repetir su aplicación frecuentemente sobre todo en casos en que se sude mucho. ¿Qué es mejor bloqueador o pantalla solar o los protectores solares? La naturaleza y características de los protectores solares pueden variar diferenciándose entre bloqueadores o pantallas y filtros químicos. De este modo, se pueden encontrar diferencias entre pantalla solar y protector solar que puede determinar que debamos elegir uno u otro. Los bloqueadores o pantallas solares reflejan la radiación ultravioleta del sol (UV A y B) en la piel, impidiendo que penetren en la dermis. Se trata de un protector solar físico basado en la utilización de partículas de óxido de titanio, óxido de zinc o diferentes mezclas de ingredientes activos. Su consistencia es más espesa y opaca y se puede apreciar su rastro en la piel después de la aplicación. Por el contrario, los protectores solares más habituales en la actualidad absorben los rayos ultravioleta de forma química, resultando más estéticos y recomendables para su uso diario. Cuando existe alergia a algún componente de los protectores solares, las pantallas físicas tienden a ser más tolerables que los filtros químicos. En cualquier caso, es fundamental utilizar protectores solares cuando vamos a exponer la piel a la radiación solar, especialmente si esto sucede durante periodos prolongados.
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