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Cuándo se Indica una Abdominoplastia
Artículo especializado

Cuándo se Indica una Abdominoplastia

Tener un abdomen plano y tonificado es el sueño de muchas mujeres. Los cambios de peso, los embarazos… hacen estragos en esta zona, que tiende a acumular grasa, y se vuelve flácida con el paso del tiempo. Para mejorar la apariencia del abdomen , los cirujanos plásticos cuentan con una técnica efectiva, la conocida como abdominoplastia. Conozcamos más acerca de ella. ¿En qué consiste? La reducción de abdomen, cirugía abdominal o abdominoplastia es un procedimiento quirúrgico estético realizado para mejorar la apariencia de aquellos abdómenes que han estado sometidos a embarazos múltiples, daños en la piel, excesos grasos, flacidez y hernias de la pared. Durante una reducción de abdomen, el exceso de la piel se extrae, junto con la grasa . Es un procedimiento que se puede combinar con otros procesos, como la liposucción. Los tejidos de mayor flacidez se refuerzan con suturas, para dar mayor tonicidad al nuevo abdomen, junto con la piel restante, la cual es reubicada. El procedimiento debe realizarse por un cirujano plástico certificado, y puede realizarse tanto en hombres como en mujeres. ¿Cuándo se indica? Un abdomen flácido es el resultado tanto de la acumulación de grasa, como de la pérdida de tensión de la banda muscular interna que mantiene tejidos y órganos en su lugar. Esto, sumado a un estilo de vida sedentario, junto con las ganancias y fluctuaciones de peso, y a la debilidad que presenta la pared abdominal tras cada embarazo, implican un mayor debilitamiento de los tejidos con el paso de los años. Se puede realizar una abdominoplastia si existe exceso de piel en la llamada zona periumbilical, si existe una deformidad por el exceso de grasa en determinadas áreas (que se han ido depositando a lo largo de los años, con la influencia de las alteraciones de peso, y de los cambios hormonales del organismo). También puede realizarse tras una liposucción que ha sido incompleta, en los efectos esperados tanto para la paciente, como el profesional; y ante cicatrices posteriores a cesáreas múltiples, que se encuentren retraídas, y generan incomodidad estética. ¿Contraindicaciones? Es un procedimiento que está contraindicado realizarlo en pacientes con diabetes e hipertensión no controlada, así como en personas con un Índice de Masa Corporal (IMC) mayor a 30 , que no hayan sido sometidos a un by-pass gástrico de pérdida de peso. Por otro lado, tampoco se indica si una mujer desea quedarse embarazada pronto (ya que el debilitamiento de los tejidos será una complicación si en el futuro quiere someterse de nuevo a esta intervención). Estados infecciosos de la piel, alteraciones de la coagulación, estados de enfermedad sistémica, entre otros, también contraindican el procedimiento. ¿Tiene riesgos? Los riesgos que se pueden presentar luego de una abdominoplastia son : Irregularidades del contorno corporal. Presencia de seromas (acumulaciones liquidas), que aparecen debido al levantamiento de los tejidos. Para controlarlos, se dejan dos o más drenajes, que se retiran en los días posteriores a la cirugía. La compresión mediante fajas ayuda a que disminuya su producción. Presencia de hematomas y de infecciones, por lo cual la paciente debe hacer un reposo de esfuerzo al menos los primeros 15 días tras la cirugía, tomar antibióticos, mantener las heridas limpias y secas, y controlarse con su cirujano semanalmente. Malas cicatrizaciones de la herida, o aberturas. Debe indicarse el uso de faja obligatoria para evitarlo. Alteraciones en la sensibilidad de la piel, que mejora en los meses siguientes a la cirugía. Todas las personas que deseen realizarse este procedimiento deben ser evaluadas de forma individual, estableciendo con el cirujano las expectativas que tienen y las realidades a las que se podrán acercar. Siempre se debe dejar de fumar, al menos tres semanas antes de la cirugía; evitar medicamentos coagulopáticos, que incrementen el sangrado (como la aspirina); no realizar esfuerzos ni levantar peso durante los primeros 10 días posteriores; y no realizar ejercicios abdominales hasta pasados dos o tres meses. ¿Cómo se realiza? Es un procedimiento que se realiza en quirófano bajo anestesia general , lo cual permite una máxima relajación de los músculos. A lo largo de la primera semana, la paciente deberá dormir inclinada, para que no se produzca tensión en las suturas internas, así como utilizar analgesia para el dolor, y antibióticos para disminuir la posibilidad de infección. Los primeros seis meses la inflamación bajará hasta lograr un efecto de mejoría total entre el año y el año y medio posterior a la cirugía. Aconsejo a todas mis pacientes que, aunque los resultados de la cirugía sean duraderos, continúen con un estilo de vida saludable que les permita mantenerse en el peso deseado, para evitar futuras complicaciones.
Los Beneficios del Ácido Hialurónico para la Piel
Artículo especializado

Los Beneficios del Ácido Hialurónico para la Piel

Son muchas las cremas faciales que incluyen entre sus ingredientes estrella el ácido hialurónico pero, ¿por qué? El motivo es que se trata de una sustancia viscosa que lubrica e hidrata, y que forma parte de las articulaciones, del ojo y de la dermis. Tiene, entre sus propiedades químicas, la capacidad para retener grandes cantidades de agua (puede retener hasta 1000 veces su peso en agua), y por lo tanto puede emplearse como un potente hidratante para la piel . Descubramos más acerca de esta sustancia. ¿Para qué se usa? El ácido hialurónico es útil para diversas especialidades médicas : reumatología, traumatología, medicina estética y oftalmología. En dermatología tiene uso para el llamado “rejuvenecimiento facial” . Puede usarse como relleno para el tratamiento de imperfecciones como arrugas, ojeras y en zonas con pérdida de volumen. Se administra mediante infiltraciones, es decir, se inyecta sobre la zona a tratar. Debe emplearlo siempre un médico titulado, ya que estas infiltraciones pueden acarrear efectos secundarios como endurecimiento y reacciones sobre la zona tratada, hematomas o irritación. Como es una sustancia no ajena al organismo, se reabsorbe de forma natural, es decir, no es un relleno permanente. Sus efectos duran entre seis y 12 meses. También es útil para hidratar la piel en diferentes preparados en cremas o “sérums”, y para favorecer la curación de úlceras en la piel de las piernas o en la boca (las comunes aftas que son muy dolorosas y molestas). Tiene además un efecto protector sobre la piel , al potenciar antioxidantes que compensan las alteraciones que produce la luz ultravioleta sobre las células. Esto contribuye a su efecto anti-envejecimiento y a sus propiedades para mejorar el aspecto estético de la piel. Otras aplicaciones médicas Además de su utilización en dermatología y medicina estética, el ácido hialurónico tiene aplicaciones en campos distintos de la medicina : Oftalmología : se usa en diversos tipos de cirugía oftalmológica (cataratas, desprendimiento de retina...).  Se inyecta en el ojo en la intervención para ayudar a reemplazar los fluidos naturales. Y se utiliza, además, como humectante en colirio en caso de sequedad ocular. Enfermedades osteoarticulares : en reumatología y la traumatología se ha generalizado el uso de ácido hialurónico. Así, por ejemplo, se ha mostrado efectivo en la artrosis de rodilla pues se ha visto que ejerce una protección mecánica, tiene efecto antiinflamatorio local y mejoraría la estructura y función del cartílago y los condrocitos.  El ácido hialurónico infiltra en la articulación y produce una reducción del dolor y mejoría de la funcionalidad de la rodilla. Otras aplicaciones como en la cadera o el tobillo no han demostrado beneficios, ni tampoco su utilización en caso de traumatismos ni administrado por vía oral.
Cómo Evitar Complicaciones en la Amigdalitis Infantil
Artículo especializado

Cómo Evitar Complicaciones en la Amigdalitis Infantil

La faringoamigdalitis aguda es un trastorno habitual en la infancia. Te explicamos más acerca de esta infección, sus síntomas, cómo tratarla y si puede complicarse. ¿Qué es? La faringoamigdalitis es un proceso agudo febril que cursa con inflamación de las mucosas del área faringoamigdalar y pueden presentar eritema, exudado, úlceras o vesículas. Muchos virus y bacterias pueden causar amigdalitis aguda. En la mayoría de los casos está causado por virus y cursan con una evolución benigna y autolimitada. Las bacterias principales son el estreptococo beta hemolítico del grupo A y el estreptococo pyogenes. En los niños menores de tres años los virus son el principal agente causal. En un 30% de los casos no se identifica ningún patógeno. Muchos episodios de faringoamigdalitis suceden en los meses más fríos. Los rinovirus tienen un pico de prevalencia en otoño y primavera, coronavirus en el invierno, el virus de la gripe de diciembre a abril. Podemos encontrar brotes de fiebre faringoconjuntival en verano, que cursa con faringitis y conjuntivitis. ¿Cómo y a quién afecta? La infección es más frecuente en invierno y comienzo de la primavera en niños en edad escolar entre los cinco y 15 años. La transmisión está favorecida por el contacto íntimo como, por ejemplo, en las escuelas. El periodo de incubación es de 12 horas a cuatro días. Sin tratamiento es contagiosa mientras dura el episodio agudo y una semana más tarde. Qué síntomas produce Los síntomas típicos de la amigdalitis vírica son: Rinorrea. Afonía. Tos. Conjuntivitis. Diarrea. Aftas. Inflamación de las amígalas. Petequias (manchas de color rojo vivo) en paladar blando. Los síntomas de la amigdalitis bacteriana en mayores de tres años más típicos son: Comienzo brusco y fiebre de cualquier grado. Dolor de garganta de intensidad variable asociado o no a dificultad al tragar. Generales: dolor de cabeza, mialgias, náuseas, vómitos y dolor abdominal. Y los signos en la amigdalitis bacteriana : Enrojecimiento difuso, inflamación de la faringe y úvula (campanilla) e hipertrofia de tejido linfoide en faringe posterior (amígdalas). Amígdalas eritematosas, inflamadas con exudado púltaceo o blanquecino-amarillento. Petequias y /o lesiones anulares (donuts) en paladar blando, úvula o faringe posterior. Adenopatía cervical anterior, dolorosa al tacto (30-60%). Mal aliento. Otros indicadores de infección por EbhGA (estreptococo B hemolítico del grupo A): Erupción escarlatiforme. Ausencia de: tos, rinitis, ronquera, conjuntivitis, aftas. La intensidad de los signos y síntomas depende de la edad del niño y del tiempo que tardemos en visitarlo. En niños con enfermedades crónicas (diabetes mellitus…), niños que estén realizando algún tratamiento inmunosupresor (quimioterapia)… la intensidad de los síntomas va a ser mayor. ¿Puede complicarse? La amigdalitis aguda bacteriana es un proceso que, sin tratamiento, puede causar complicaciones como: La fiebre reumática es excepcional en países desarrollados (poco frecuente si se hace tratamiento antibiótico correctamente). Las complicaciones supurativas locales por extensión a zonas adyacentes también son raras: Otitis media. Sinusitis. Mastoiditis. Adenitis purulenta. Abceso periamigdalino o retrofaríngeo. Estas complicaciones se encuentran sólo en 1-2% en niños con tratamiento incorrecto o sin tratamiento o en aquellos que no cumplen la pauta completa del antibiótico. Las complicaciones no supurativas son: Enfermedades del riñón : glomerulonefritis aguda postestreptocócica, que consiste en la inflamación del riñón debido a la diseminación en sangre de la bacteria. De hecho, también es muy importante guardar reposo durante cualquier proceso infeccioso amigdalar, para evitar procesos como éste. Artritis reactiva : consiste en la inflamación de una articulación con edema, dolor e impotencia funcional debido a la diseminación de la bacteria o el virus en la sangre. En caso de amigdalitis viral se suele resolver en tres o cuatro días, pero si es una artritis reactiva por amigdalitis bacteriana es frecuente el ingreso en el hospital para tratamiento endovenoso. ¿Cómo se trata? Se puede empezar con un tratamiento no farmacológico ante las primeras molestias y esperar 24 horas, tras las cuales habrá que consultar con el pediatra, que será quien instaure el tratamiento más adecuado. Las medidas no farmacológicas pasarían por: Manzanilla, miel y limón en una mezcla para hacer gárgaras tres veces al día. Echinacea en spray. Es un producto homeopático que se aplica tres o cuatro veces al día. Ingesta de agua en abundancia, caldos tibios… Para su prevención, no olvidar seguir una dieta rica en frutas y verduras. El tratamiento farmacológico se instaurará según el niño sea alérgico o no a la penicilina, y deberá seguirse tal cual indique el pediatra.
Consumo Responsable de la Amoxicilina
Artículo especializado

Consumo Responsable de la Amoxicilina

¿Qué podemos decir de este antibiótico que no hayas oído? Una buena opción sería hacer una descripción de su perfil para que lo conozcas con detalle, de forma que sepas, a ciencia cierta, de qué hablamos. Técnicamente se trata de un antibiótico beta-lactámico del grupo de las aminopenicilinas . Coloquialmente es un derivado de la penicilina (concretamente una penicilina semisintética) llamado de amplio espectro por ser activo frente a un gran número de cocos y bacilos, tanto aerobios como anaerobios. Está indicado y suele ser de elección en infecciones leves y moderadas del tracto respiratorio. Tengamos presente que existen infecciones causadas por microorganismos mixtos que precisan la combinación de más de un antibiótico para ser erradicadas por lo que, en algunos casos, la amoxicilina debe asociarse a otro antibiótico complementario. Uso y abuso de antibióticos El desarrollo de resistencia frente a algunas infecciones le ha hecho perder protagonismo como tratamiento de primera elección. Asimismo, se han descrito múltiples casos de abuso de tratamiento con amoxicilina que han contribuido a aumentar dicha resistencia. En este aspecto quiero recordar que no puede ser dispensado en la farmacia sin la prescripción médica del facultativo. Es imprescindible que tu médico sea conocedor de las infecciones en las que has precisado antibiótico, así como de las dosis y los días de tratamiento que has realizado. Me explico: cuando una infección requiere antibioticoterapia en reiteradas ocasiones es posible que sea preciso un tratamiento más agresivo para erradicar el foco. Sería el caso de una amigdalitis pultácea de repetición cuyo tratamiento definitivo pudiera ser la amigdalectomía o extracción de amígdalas, en función del número de episodios anuales. Cómo se presenta Existen muy diferentes presentaciones comerciales de amoxicilina: jarabe, sobre, comprimido, cápsula y vial endovenoso . ¡Ojo, no debe abrirse la cápsula! Si tienes dificultad para ingerirla elige otra presentación teniendo en cuenta la dosis que se te ha recomendado. La amoxicilina se usa muy frecuentemente combinada con otro antibiótico: el ácido clavulánico, que pertenece a una clase de medicamentos llamados inhibidores de beta-lactamasa cuyo efecto potencia la acción de la amoxicilina. ¿Cuáles son las principales indicaciones de la amoxicilina? Una premisa a tener en cuenta es que los antibióticos no tienen ningún efecto sobre las infecciones víricas , por tanto, no estarán nunca indicados en cuadros gripales o resfriados banales, por ejemplo. En nuestra consulta indicamos un tratamiento con amoxicilina en infecciones respiratorias y de oído leves y moderadas (amigdalitis, otitis media, sinusitis, bronquitis aguda y neumonías bacterianas) así como en infecciones genitourinarias no complicadas , en algunas infecciones de piel y en infecciones dentales, fundamentalmente. No podemos obviar su indicación en el tratamiento erradicador de Helicobacter pylori por tratarse del tratamiento de elección. Forma parte de la llamada terapia triple y se asocia con omeprazol para combatir esta infección gástrica. ¿La dosis sólo depende del peso? La dosis recomendada va a depender del peso de la persona , de su perfil médico (en caso de insuficiencia renal puede precisar un ajuste de dosis) y de la infección a tratar. La duración del tratamiento se debe determinar por el tipo de infección y la respuesta del paciente y deberá ser, en general, lo más corta posible. ¿Cómo se toma? La absorción de la amoxicilina no se ve afectada por los alimentos, por tanto, podemos seguir estrictamente el horario sin tener en cuenta las ingestas. Como sabes, en caso de alergia a la Penicilina deben emplearse otros antibióticos alternativos dado que la amoxicilina no podría prescribirse. Quiero darte una información adicional al respecto ya que muchos pacientes alérgicos a la penicilina son también alérgicos a otro tipo de antibióticos llamados cefalosporinas, por tanto, precaución también con este otro grupo de antibióticos en caso de alergia a la penicilina. Asimismo, debemos tener precaución en las interacciones con otros fármacos que puedas tomar, adviértelo siempre. ¿Tiene efectos adversos? Como cualquier otro antibiótico, no está exento de efectos adversos. Los más frecuentemente asociados son la diarrea, las náuseas y la erupción cutánea . Ante cualquier duda consúltanos. En principio el tratamiento debe suspenderse inmediatamente si aparece diarrea intensa con náuseas, vómitos, fiebre y/o calambres abdominales, reacción anafiláctica, erupción exantemática extensa o crisis convulsivas. Debemos tener especial precaución en aquellos pacientes afectos de enfermedad intestinal dado que pueden empeorar sus síntomas intestinales. ¿Se puede tomar durante el embarazo o la lactancia? La amoxicilina está catalogada como categoría B de la FDA (Food and Drug Administration, es la agencia del gobierno de los Estados Unidos responsable de la regulación de alimentos, medicamentos, aparatos médicos, productos biológicos, etc ). En esta categoría se incluyen los fármacos sobre los que no existe evidencia de riesgo fetal y, por ello, su uso se acepta, generalmente, durante el embarazo y la lactancia. Obviamente, las penicilinas sólo se usan en el embarazo cuando los beneficios potenciales superen los posibles riesgos asociados al tratamiento y siempre bajo supervisión médica. Respecto a la lactancia, la Academia Americana de Pediatría lo considera compatible, aunque se recomienda precaución, dado que se excreta por la leche materna en pequeñas cantidades. Así, sólo se debe administrar amoxicilina durante la lactancia tras haberse evaluado el beneficio/riesgo por parte del médico. Te he expuesto el perfil de la amoxicilina. Confío que te haya aportado información que puedas recordar en caso de dudas.  Por favor, consulta con tu médico si te surge alguna otra inquietud.
Qué Debes Saber Sobre la Amniocentesis
Artículo especializado

Qué Debes Saber Sobre la Amniocentesis

En caso de ser necesaria la amniocentesis, conviene dejar claro que trata de una técnica segura y que los beneficios que nos puede aportar por la gran información que nos ofrece superan con creces los mínimos riesgos y, sobre todo la molestia que genera. Ésta en ningún caso nos ha de disuadir de realizarla si el médico así la aconseja. Resolvemos tus dudas. La amniocentesis es una técnica de diagnóstico prenatal que consiste en realizar una punción en el abdomen de la mujer gestante hasta la bolsa amniótica del feto para poder extraer una pequeña cantidad de líquido amniótico con el que podremos obtener mucha información importante del feto . Motivos para practicar una amniocentesis El líquido amniótico es el medio donde está sumergido el feto durante todo el embarazo dentro de la bolsa, y en él hay abundantes células fetales que contienen ADN que podremos estudiar mediante distintas técnicas de laboratorio para obtener diferentes resultados según lo que deseemos detectar. El ejemplo más común es detectar anomalías cromosómicas como el Síndrome de Down. Los fetos afectados de este síndrome presentan material genético correspondiente a 3 cromosomas 21, en lugar de dos (uno del padre y uno de la madre) como sería lo correcto. El estudio de las células fetales del líquido amniótico nos permite diagnosticar con toda fiabilidad síndromes como el de Down y otros mucho menos conocidos y menos frecuentes. También puede detectar otros tipos de síndromes en los que el problema reside en que falta material genético, un pequeño fragmento o hasta la totalidad de un cromosoma, que también pueden ser síndromes muy graves. En otras ocasiones podemos diagnosticar alteraciones muy concretas en familias que ya se conoce que son portadoras de alguna mutación y analizar si el feto tiene o no ese mismo problema. Otros motivos para practicar una amniocentesis, aunque no tan frecuentes, pueden ser valorar la presencia de determinadas sustancias en el líquido amniótico. Por ejemplo, sospecha de una infección, de una incompatibilidad con el Rh de la madre o saber si un feto está maduro para nacer en caso de probable parto prematuro. ¿Cuándo se realiza? Se suele practicar al inicio del segundo trimestre , alrededor del cuarto mes (a partir de la semana 15). Se considera esta fecha mínima porque es a partir de ese momento cuando podremos obtener suficiente material celular para trabajar y está suficientemente evolucionado el embarazo para correr el mínimo riesgo posible, pues aunque el riesgo de ponerlo en peligro con una amniocentesis es muy bajo, existe. ¿Por qué hay cierto riesgo? Pues porque aunque la infinita mayoría de las veces que realizamos una punción limpia de la bolsa amniótica ésta se sella inmediatamente sin más consecuencias, pero puede ocurrir que esa punción ocasione una pequeña fisura que, si no se cierra, podría poner en serio riesgo el embarazo. También podría ser un foco de infección del líquido amniótico o de contracciones o sangrado de algún vaso placentario. ¿Cómo se practica? Para reducir los riesgos al mínimo, el personal que la practica está especialmente formado y entrenado, y se realiza esterilizando la piel y siempre bajo control ecográfico , lo que nos permite escoger el punto de punción más alejado del feto y placenta. El procedimiento es rápido, de manera que, entre la punción, la aspiración del líquido (no más de 15-16 cc) y la extracción inmediata de la aguja no pasa más de medio minuto. Visualmente en la ecografía no notaremos cambio en la cantidad de líquido amniótico, y en poco tiempo se regenerará. El riesgo estimado de que una amniocentesis tenga consecuencias se calcula entre 0.5 y el 1%. Se recomienda también un par de días de reposo relativo posteriormente a la prueba para que la zona puncionada cicatrice y se refuerce para contribuir a que todo vaya bien. A las gestantes que sean Rh negativas, probablemente se les aconseje la administración de una vacuna Rh para no generar anticuerpos frente al feto en el caso de que sea Rh positivo. En las horas posteriores podría ser normal notar algún pinchazo en la zona de la punción, o una leve molestia abdominal, como un dolor de regla suave. Ante la presencia de pérdidas de sangre o líquido abundante, fiebre o dolor fuerte debería contactarse con el médico. ¿Necesita preparación previa? Previamente a la prueba no hace falta ninguna preparación especial ni estar en ayunas, y la punción no es más dolorosa que cualquier otra punción con aguja, como una extracción de sangre. ¿Cuándo se obtiene el resultado? El resultado se obtiene en un plazo variable ya que depende de qué análisis le practiquemos a la muestra. El cultivo celular para obtener el cariotipo (la fórmula cromosómica completa) tarda tres semanas, pero es posible hacer otras determinaciones parciales que pueden descartar las anomalías más frecuentes en 48 horas o análisis por técnicas de arrays, que nos darán una información completísima en una semana. La biopsia corial Existe otra prueba que puede ser equivalente a la amniocentesis que se llama biopsia corial. En este caso, la muestra a analizar es tejido placentario en lugar de líquido amniótico. Podemos realizar los mismos estudios cromosómicos y genéticos que hemos comentado para la amniocentesis con algunas ventajas y algunos inconvenientes: Las ventajas son que en caso de sospecha la biopsia de corion se puede realizar alrededor de la semana 12, con lo cual adelantamos el diagnóstico, y también se pueden procesar más rápido los resultados. Los inconvenientes son que el riesgo de la prueba es ligeramente superior, y que en algunos casos podemos detectar anomalías que afecten únicamente a la placenta y no al feto. Haz nuestro test de embarazo y averigua todo lo que debe saber una embarazada. Descubre todos los consejos y cuidados de las mujeres embarazadas.
Para qué Sirve el Ácido Fólico
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Para qué Sirve el Ácido Fólico

Si te interesa este artículo es probable que estés embarazada o que planees estarlo en breve. Y está bien que te interese, pues diferentes estudios han demostrado que suplementar la dieta con ácido fólico, antes de la concepción y durante el primer trimestre del embarazo, reduce la incidencia de defectos del tubo neural en el recién nacido hasta en un 70%. ¿Qué es y qué funciones tiene? El ácido fólico, también conocido como folato, es una vitamina del grupo B , en concreto la vitamina B9. Es una vitamina hidrosoluble, no se acumula en el organismo, por ello debe tomarse de manera regular, es decir, si existe un exceso de esta se eliminará a través de la orina. Esta vitamina participa en : La formación de tejidos. El crecimiento y desarrollo celular. En la formación de hematíes (glóbulos rojos), junto a la vitamina B12. En la producción de los ácidos nucleicos (ADN, ARN) que transporta la información genética a las células. En la formación de nuevas proteínas junto a la vitamina B12 y la vitamina C. En el desarrollo del sistema nervioso. ¿SABÍAS QUE…? Diferentes estudios han demostrado que suplementar la dieta con ácido fólico, antes de la concepción y durante el primer trimestre del embarazo, reduce la incidencia de defectos del tubo neural en el recién nacido hasta en un 70%. Las mejores fuentes de ácido fólico son los alimentos de origen vegetal como verduras de hoja verde (espinacas, acelgas, coles, grelos…), los cereales integrales, las legumbres como las judías, habas o frijoles, algunas frutas como los cítricos, el plátano, el melón, aguacate…, la levadura de cerveza o el germen de trigo. La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) recalca la importancia de la toma adicional de ácido fólico dos o tres meses antes del embarazo para prevenir dos de cada tres casos de defectos del tubo neural. Deficiencia o síntomas de carencia Los principales síntomas debidos a un bajo nivel de ácido fólico son: diarrea, úlceras bucales, úlceras pépticas (llagas en el revestimiento del estómago o intestinos), retraso en el crecimiento, anemia megaloblástica... y durante el embarazo puede originar anomalías congénitas. Debido a la dificultad de obtener cantidades suficientes mediante la dieta, sobre todo en situaciones concretas como en el embarazo, ya que se requieren mayores cantidades de dicha vitamina, se aconseja tomar suplemento de ácido fólico . También pueden obtenerse beneficios de la suplementación cuando existen problemas de úlceras en las piernas. ¿Cuándo tomarlo? Se aconseja suplementar diariamente antes del embarazo y durante el primer trimestre para disminuir el riesgo de defectos graves de tubo neuronal. Los defectos más comunes del tubo neuronal son: Espina bífida: fusión incompleta de la médula espinal y la columna vertebral Anencefalia: subdesarrollo grave del cerebro Encefalocele: desarrollo de una protuberancia de tejido cerebral, causado por una abertura anormal el cráneo. Según los últimos datos obtenidos, el 67% de las mujeres que actualmente están embarazadas no tomó ácido fólico antes del embarazo. La suplementación puede prevenir dos de cada tres casos de uno de los trastornos congénitos más frecuentes , los defectos del tubo neural (DTN), como la espina bífida. Estos tienen lugar entre el día 18 y 27 de embarazo cuando en muchas ocasiones la mujer aún no es consciente de que está embarazada, de ahí que desde la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) se recomiende la toma adicional de ácido fólico dos o tres meses antes del embarazo pues, aseguran, podrían prevenirse dos de cada tres casos de defectos del tubo neural. ¿En qué alimentos puede encontrarse? Las mejores fuentes de ácido fólico son los alimentos de origen vegetal como verduras de hoja verde (espinacas, acelgas, coles, grelos…), a demás de los cereales integrales, las legumbres como las judías, habas o frijoles, algunas frutas como los cítricos, el plátano, el melón, aguacate…, levadura de cerveza, germen de trigo... En menor medida, proviene de pescados, carnes y productos lácteos. Hay que tener en cuenta, además, que los folatos son muy sensibles al calor por lo que la cocción y conservar los alimentos a temperatura ambiente puede destruir casi la mitad del contenido. Y que se asimila mejor el ácido fólico en su forma sintética (suplementos y alimentos enriquecidos, como cereales, pasta, tostadas…) que natural. ¿Qué empeora su absorción? El alcohol, los barbitúricos y los antiácidos empeoran la utilizació n de ácido fólico. Por el contrario, la vitamina C colabora en el mantenimiento del ácido fólico. ¿Cuánto tomar? En la edad fértil se recomienda un consumo de 400 mcg al día , sobre todo antes del embarazo, una cantidad que constituye el doble de la recomendada para los hombres. Diferentes estudios han demostrado que suplementar la dieta con ácido fólico, antes de la concepción y durante el primer trimestre del embarazo, reduce la incidencia de defectos del tubo neural en el recién nacido hasta en un 70%. De igual modo, un bajo consumo de folatos (forma en la que el ácido se encuentra en los alimentos) aumenta el riesgo de partos prematuros y bajo peso del bebé al nacer. En conclusión... El embarazo es una de las etapas en que las mujeres toman mayor conciencia de la salud, y no sólo en los nueve meses que suele durar sino que también su radio de influencia se extiende a unos meses antes, cuando ya se planea el embarazo, y unos meses después, lo que abarca la lactancia y el postparto, pues ya no se trata de ella sola sino también del futuro bebé. Es por ello que la mujer embarazada está especialmente predispuesta a incluir cambios en su estilo de vida y, por lo tanto, en su dieta. Los especialistas de la salud debemos informar de la importancia que tiene la alimentación para prevenir problemas de salud , en este caso, suplementar con ácido fólico puede prevenir enfermedades como defectos del tubo neural, y si la madre es conocedora de dicha información es muy probable que actúe en consecuencia y decida tomar ácido fólico en el momento adecuado. Haz nuestro test de embarazo y averigua todo lo que debe saber una embarazada. Descubre todos los consejos y cuidados de las mujeres embarazadas.
Conoce Todos los Detalles del Acné en Adultos
Artículo especializado

Conoce Todos los Detalles del Acné en Adultos

Tienes 40 años y, de repente, una mañana, te levantas con algún granito en la cara. No le das importancia: serán las hormonas, habré comido algo más graso… Pero cuando es una situación que se repite  ¡saltan las alarmas! ¿Acné otra vez, a mi edad, eso no pasaba en la adolescencia? Pues sí, aunque en general todo el mundo piensa que el acné es un fenómeno de la pubertad y la adolescencia, los dermatólogos vemos casos de acné en la edad adulta. Este puede tener causas distintas al acné de los jóvenes, y también tiene un tratamiento diferente . ¿Qué es y cómo se produce el acné adulto? El acné es un proceso muy común caracterizado por la inflamación y el taponamiento del folículo pilosabáceo (el pelo y la glándula de grasa de la piel). El acné es una situación de la piel que comporta aumento de la grasa, inflamación, sobreinfección y taponamiento del poro en la piel . En la pubertad y la adolescencia está provocado fundamentalmente por el aumento de las hormonas sexuales necesario para el desarrollo. En niñas aparece hacia los 12 o 13 años, y desaparece a los 15-16, mientras que en los niños aparece a los 13-14 y suele persistir hasta los 18-19 años. Pero, ¿y en los adultos? Hay una base genética como veremos más adelante. ¿Qué mitos sobre el acné son o no ciertos? El principal mito que hay que desmontar es que el acné tenga que ver con el consumo de embutidos, chocolate o comidas grasas . No es del todo cierto. Sí que se ha demostrado alguna relación del acné adolescente con el elevado consumo de azúcares (como los contenidos en dulces y bollería) y productos lácteos, por lo que debería limitarse su consumo en adolescentes, con la razón añadida de que el consumo de grandes cantidades de azúcares refinados no es sano. Deben ser sustituidos por otros carbohidratos de liberación lenta, como los que contienen los cereales integrales, la pasta, la fruta o las legumbres. Otro mito es que el acné se soluciona con limpiezas de cutis, o sólo con limpieza y “exfoliantes” . Esto únicamente funciona en parte para los acnés de la pubertad donde no hay inflamación de los granos (enrojecimiento y pus), pero puede ser perjudicial para acnés con más inflamación (acnés inflamatorios). ¿El acné se hereda? Es cierto que, en la mayoría de los acnés graves, con más inflamación y producción de cicatrices, hay una base hereditaria . Este factor pesa mucho más que la dieta, el estilo de vida o el estrés. ¿Por qué algunos adultos tienen acné? El acné más allá de los 20 años, y que incluso puede estar activo hasta los 40 o 50 años, tiene sobre todo una base genética, es decir, una “forma de ser” de la piel , que muchas veces se hereda, y que se caracteriza por piel grasa y con predisposición al taponamiento de los poros. En las mujeres este acné está asociado con una piel especialmente sensible a la acción de las hormonas sexuales, y puede requerir de tratamientos que regulen el sistema hormonal. Síntomas del acné de las personas adultas En las mujeres, aparece un acné de “granos más interiores” que llamamos pápulas o nódulos , y que son distintos de los comedones o “puntos negros”. También aparecen en zonas diferentes, no en la frente o en la nariz, sino en la zona de la barbilla, las mandíbulas o alrededor de la boca. Es típico que este acné tenga los peores días antes de la menstruación, que mejore cuando la mujer toma anticonceptivos hormonales, y que empeore con el estrés. En muchas chicas que toman anticonceptivos desde los 18 años, el acné aparece cuando los dejan para buscar hijos. El anticonceptivo ha ido actuando como un “regulador” de las hormonas y, al dejarlo, es cuando aparece. El estrés puede causar también acné en las mujeres porque se activan ciertas hormonas producidas por la glándula suprarrenal y el ovario. En los hombres, los acnés que persisten en la edad adulta afectan también en forma de pápulas y nódulos a las mejillas, el cuello, la nuca, el pecho y la espalda , con creación de cicatrices antiestéticas. También pueden asociarse con hidradenitis o “golondrinos”, bultos dolorosos en las axilas, la zona glútea o las ingles. No tiene tanta influencia el sistema hormonal como en las mujeres. Diagnóstico del acné adulto En las mujeres es importante que el dermatólogo haga un buen interrogatorio sobre el uso de anticonceptivos y el ciclo menstrual. En muchos casos, puede solicitarse un perfil hormonal en un análisis de sangre, buscando alteraciones de las hormonas sexuales producidas por la hipófisis, los ovarios o las glándulas suprarrenales. Es importante descartar en las mujeres el ovario poliquístico (quistes en los ovarios), un desarreglo hormonal que se acompaña de irregularidades en la regla o incluso infertilidad, obesidad, diabetes, acné y pérdida de cabello. Sin embargo, muchas mujeres con acné en la edad adulta tienen las hormonas en sangre completamente normales o sólo ligeramente elevadas, y el acné se atribuye a un aumento de la sensibilidad de la piel a las mismas, que no puede determinarse con las técnicas de laboratorio convencionales. El dermatólogo debe interrogar también a los pacientes sobre el consumo de algunos fármacos o sustancias tóxicas que pueden causar acné, como algunos medicamentos para el alcoholismo (antabús) o las enfermedades psiquiátricas (neurolépticos, sales de litio). Tratamiento del acné adulto El tratamiento va a depender del grado de acné y de que existan o no enfermedades asociadas . Por ejemplo, el ovario poliquístico tiene un tratamiento específico. En muchas mujeres adultas con acné puede prescribirse un anticonceptivo para regular el sistema hormonal. El tratamiento del acné inflamatorio suele comenzar por preparados tópicos (cremas), continuar con antibióticos en pastillas si no responde, y en muchos casos debe tratarse con isotretinoína, un derivado sintético de la vitamina A, bajo supervisión dermatológica.
Qué Debes Saber Sobre la Anemia
Artículo especializado

Qué Debes Saber Sobre la Anemia

La anemia es una enfermedad frecuente que puede aparecer a cualquier edad y tanto en hombres como en mujeres. Sin embargo, es un trastorno más femenino debido a la pérdida a la pérdida mensual de cada menstruación. Con frecuencia, la anemia se puede tratar y controlar mejorando el estilo de vida, e incluso en algunos casos se puede prevenir con una dieta saludable. ¿Qué es la anemia? La anemia es una afección que se caracteriza por una disminución de la concentración de hemoglobina , debido a que la sangre contiene menos glóbulos rojos de lo normal, o por una disminución de hemoglobina dentro de los mismos. La hemoglobina es una proteína rica en hierro que otorga a la sangre su color rojo característico y permite transportar el oxígeno de los pulmones al resto del cuerpo. Por este motivo, cuando se padece anemia un síntoma característico es el cansancio o debilidad por la falta de oxígeno. Para producir hemoglobina y glóbulos rojos el cuerpo necesita hierro, ácido fólico, vitamina B12 y otros nutrientes que debemos incorporar a través de los alimentos. Llevar una alimentación rica en estos nutrientes y no realizar ciertas combinaciones que inhiben su absorción nos permitirá evitar carencias. En algunos casos, el déficit de estos nutrientes está producido por cambios en el revestimiento del estómago o intestino que interfieren en el proceso de absorción (celiaquía), o por haber sido sometidos a cirugía en la que se ha extirpado parte del estómago o intestino.   QUIÉNES TIENEN MÁS RIESGO DE SUFRIR ANEMIA Existen etapas de la vida donde el riesgo de sufrir anemia aumenta. El embarazo es una etapa de riesgo ya que la sangre de la mujer embarazada sufre cambios, por un proceso fisiológico llamado hemodilución, donde aumenta más rápido la porción líquida o plasma de la sangre que la cantidad de glóbulos rojos, y las demandas de hierro y ácido fólico están aumentadas. En etapas de crecimiento , tanto infancia como adolescencia, también aumenta el riesgo de sufrir anemia, especialmente por deficiencia de hierro. La anemia también puede aparecer en edad avanzada , pero se suele asociar a enfermedades crónicas que provocan carencia de hierro y a una mala alimentación. Anemia por deficiencia de nutrientes Existen diferentes tipos de anemia y sus causas son por diferentes motivos. Nos centraremos en la anemia por deficiencia de nutrientes y en particular por la carencia de hierro o anemia ferropénica. Entre las anemias por deficiencia de nutrientes , la anemia ferropénica es la más común. Ocurre cuando el cuerpo no tiene suficiente cantidad de hierro y como consecuencia no produce la suficiente hemoglobina para los glóbulos rojos. Suele aparecer por pérdidas de sangre (menstruación abundante), en mujeres embarazadas y en algunas patologías que cursan con sangrado (úlceras, cáncer…) La deficiencia de vitamina B12 y ácido fólico también provoca anemia, ya que para la producción de glóbulos rojos el cuerpo necesita de estas vitaminas. Sin embargo, a veces esta deficiencia es debido a una incapacidad en su absorción, por parte del intestino y no por una alimentación insuficiente. Esta situación deriva a una anemia llamada perniciosa.   Otros tipos de anemia Secundarias a otras enfermedades (enfermedades crónicas y por enfermedades de la médula ósea). Anemia hemolítica (cuando la destrucción de los glóbulos rojos es más rápido a su producción). Anemia aplásica (no se producen suficientes glóbulos rojos). anemia megaloblástica (los glóbulos rojos son más grande de lo habitual). En algunos casos la anemia aparece por un trastorno sanguíneo que se transmite de padres a hijos (hereditaria) como es el caso de la anemia falciforme, donde los glóbulos rojos tienen forma semilunar en vez de forma de disco o la talasemia donde el cuerpo por un defecto en la síntesis o fabricación de hemoglobina altera la producción normal de hemoglobina y de glóbulos rojos sanos. Síntomas y signos de la anemia ferropénica La anemia ferropénica es la más común y por eso nos centraremos en ella. El síntoma más frecuente es el cansancio o sensación de debilidad. Muchas veces cuando se sufre anemia se describe como una sensación de agotamiento o dificultad para realizar actividades habituales. La falta de oxígeno obliga al corazón a trabajar más y aumentar su ritmo cardíaco para bombear sangre rica en oxígeno. Esta situación produce dificultad para respirar o disnea, dolor en el pecho, palpitaciones, cefalea o mareo al ponerse de pie, infecciones frecuentes, palidez, extremidades frías y el síndrome de las piernas inquietas. Estos síntomas pueden ser leves y pasar desapercibidos, pero cuando alguno de estos síntomas persiste o se intensifica debe acudir al médico especialista o hematólogo para que realice una exploración con analítica completa y valore el tratamiento más adecuado. ¿Qué valores identifican la anemia ferropénica? Cuando hay sospecha de anemia ferropénica existen valores que la describen y se pueden hallar en un análisis de sangre. Hematocrito . Porcentaje de sangre que está compuesta por glóbulos rojos. Los valores pueden variar dependiendo de la edad y en la anemia están más bajos que los considerados “normales”. Hemoglobina . Es el principal valor de referencia para diagnosticar una anemia y los rangos normales varían entre hombres y mujeres e incluso en niños varían según edad y sexo. Cuando sus niveles están bajos indican anemia. Tamaño y color de los glóbulos rojos . En la anemia ferropénica los glóbulos rojos son más pequeños y su coloración es más pálida. Ferritina . Es la proteína que se encarga de almacenar el hierro en el cuerpo. La concentración de ferritina indica directamente las reservas de hierro y unos valores bajos nos informan de que el nivel de hierro en sangre es bajo. La ferritina nos orienta mucho para diagnosticar la anemia en sus primeras etapas. Estos valores de referencia son los que se suelen solicitar de forma más habitual, en un análisis de sangre, cuando hay sospecha de anemia ferropénica, pero también existen más valores. Además, una vez el análisis de sangre confirma la anemia, el médico puede valorar realizar más exámenes adicionales (endoscopia, colonoscopia, ultrasonido) para buscar posibles fuentes de sangrado y determinar su causa. ¿Cómo se trata la anemia? En los casos leves , normalmente se corrige con suplementación de hierro vía oral y una alimentación saludable .  Existen distintos preparados en el mercado que se utilizan como suplementos, siendo las sales ferrosas las más efectivas y utilizadas, ya que se absorben mejor que las sales férricas. Para asegurarnos una máxima absorción, se recomienda tomar los suplementos fuera de las comidas, a poder ser 30-60 minutos antes y siempre acompañados de un alimento rico en vitamina C (zumo de naranja) ya que favorece su absorción. Por el contrario, alimentos ricos en fibra (cereales integrales), el té y el café disminuyen su absorción, por este motivo se recomienda intentar separarlos de la toma de suplementos. En casos graves , para lograr una rápida oxigenación en órganos vitales, a veces es necesario administrar el hierro por vía endovenosa con una transfusión de sangre. La dieta En cuanto al papel de la dieta en caso de anemia ferropénica es importante seguir unas recomendaciones para aumentar la biodisponibilidad de hierro , pero no es cuestión de tomar alimentos ricos en hierro todos los días, ya que el cuerpo sólo absorbe una porción pequeña del hierro contenido en los alimentos y, curiosamente, cuando menor es la reserva de hierro en el cuerpo, mejor se absorbe en el sistema digestivo. Para más información sobre cómo aprovechar el hierro de los alimentos y cómo combinarlos para mejorar su biodisponibilidad, recomiendo leer el artículo sobre el hierro en este mismo portal.
Diagnóstico y Tratamiento de la Alopecia
Artículo especializado

Diagnóstico y Tratamiento de la Alopecia

Es un tema que preocupa, y mucho, tanto a hombres como a mujeres. Quienes acuden a la consulta del dermatólogo debido a la caída del pelo deben de ser conscientes de que es un hecho que tiene que ver con la genética y el envejecimiento normal, y que no todos los problemas de alopecia tienen una solución fácil. La alopecia o caída del cabello es un proceso que puede obedecer a diferentes causas en función del sexo, y que debe ser siempre diagnosticado por un dermatólogo . Este es el único médico especialista que tiene formación en tricología, la ciencia que estudia el pelo. A diferencia de cualquier otro profesional que se dedique al “tratamiento de los problemas del pelo”, como los peluqueros y los médicos estéticos, el dermatólogo conoce la estructura del pelo, las enfermedades que lo afectan, y los tratamientos que deben aplicarse siguiendo un método y una evidencia científicas y sólidas. Diversas causas pueden provocar alopecia o caída del cabello y en muchos casos también puede ser un proceso biológico normal, asociado con la edad, o con la predisposición genética (es decir, la naturaleza de cada persona, como tener los ojos de un cierto color o una determinada estatura). Podemos tratar brevemente las causas de alopecia clasificándola en primer lugar en masculina y femenina. Alopecia en la mujer La estructura del pelo es diferente en la mujer y en el hombre, y está sometido a diferentes influencias hormonales que varían al largo de la vida. En general, las mujeres sufren en menor grado la llamada alopecia androgenética que el varón. Es de dominio público que la alopecia asociada a la edad es mucho menor en las mujeres que en los hombres, y que las mujeres suelen mantener el cabello hasta el final de la vida. Esto es debido a la influencia de los andrógenos (las hormonas que determinan tener características masculinas como la voz grave o la masa muscular), que es más prominente en los hombres. En general, la caída del pelo en la mujer suele comportar una pérdida de la densidad capilar de forma más difusa, sin “entradas” ni “coronilla”. Sin embargo, las mujeres también pueden sufrir alopecia androgenética más acusada en algunas situaciones. Una de ellas es el síndrome de ovario poliquístico, que suele afectar a mujeres que además padecen obesidad y aumento del vello (hirsutismo). En general, es una enfermedad que diagnostican los ginecólogos porque comporta alteraciones de la menstruación e incluso falta de regla (amenorrea) e infertilidad. Otros casos de alopecia androgenética en mujeres pueden estar causados por otros trastornos hormonales, o incluso por tumores que producen andrógenos. La mujer también puede manifestar épocas de alopecia en función de los niveles de hierro , que pueden variar según la sangre que se pierda cada mes en la menstruación. Asimismo, en las mujeres son más frecuentes las enfermedades de la glándula tiroides, hiper e hipotiroidismo, que suelen asociar un debilitamiento del pelo. Alopecia en el hombre El hombre, al estar sometido a la influencia de los andrógenos desde la adolescencia, p uede comenzar a perder el pelo por un proceso de miniaturización y desaparición progresiva desde una edad relativamente temprana , entre los 18 y los 25 años. La pérdida del cabello por alopecia androgenética masculina puede seguir diversos patrones, como la pérdida progresiva de la línea de implantación frontal (las famosas “entradas”) y/o la coronilla, conservando más años las zonas temporales y occipitales. Este proceso suele acompañarse de cierto aumento de la grasa en la superficie de la piel (el dicho popular afirma que “no hay calva que no brille”). Irreversible o reversible Otra manera de clasificar las alopecias es en cuanto a su patrón cicatricial (irreversible) o no cicatricial (reversible) Cicatricial Las alopecias cicatriciales se producen cuando un trastorno inflamatorio, infeccioso, o una lesión traumática lesiona el pelo provocando su destrucción y cicatrización de la zona. En estos casos el pelo perdido no es recuperable. Este tipo de alopecias son causadas por enfermedades como la tiña, la foliculitis, el lupus, el liquen plano, o traumatismos como quemaduras. No cicatricial En este caso, el proceso que causa pérdida de pelo no causa destrucción y cicatriz, sino que es reversible. El prototipo de alopecia no cicatricial es la mencionada alopecia androgenética, y también la llamada alopecia areata. En esta última se produce una reacción del organismo contra sus propias células (una reacción autoinmune), atacando al cabello. En algunas ocasiones, una situación de estrés puede actuar como desencadenante. ¿Cómo estudia un dermatólogo la alopecia? ¿Existen pruebas complementarias? Para el dermatólogo, las mejores armas diagnósticas son la anamnesis (hablar con el paciente) y la exploración del cabello. Una prueba sencilla que siempre se practica es un test de tracción o pull test para observar si los cabellos caen, y en qué fase de su ciclo lo hacen. Esto puede complementarse con exploraciones como la dermatoscopia o el tricograma, que necesitan de aparatos similares a un microscopio. Incluso, en alopecias provocadas por alteraciones congénitas o adquiridas del tallo piloso, puede llegar a recurrirse a la microscopía electrónica. En ciertos casos se practican análisis de sangre, cuando quieren estudiarse los niveles de hierro y vitaminas, o las hormonas. En casos muy raros, por ejemplo, cuando se sospecha una intoxicación por metales pesados, puede recurrirse a análisis químicos de la composición del pelo. Tratamiento de las alopecias El tratamiento va a depender de la causa . En la alopecia androgenética dos fármacos muy empleados son el minoxidil tópico (en loción) y el finasteride oral (en pastillas), pero tienen una eficacia diferente en hombres y mujeres. La alopecia areata debe tratarse con medicamentos que modifiquen la respuesta autoinmunitaria. Las alopecias inflamatorias de otra naturaleza, como las provocadas por lupus o liquen tienen otros tratamientos. El trasplante capilar es una técnica muy exitosa para muchos tipos de alopecia, aunque no todos, y el inconveniente es que su precio es elevado. Falsos mitos: las vitaminas, los masajes capilares, la alimentación Como todos los problemas de salud que tienen que ver con la dermocosmética, y al ser un problema tan común, la alopecia es terreno propicio para la pseudociencia, la charlatanería o el fraude. Cuando los análisis de sangre son normales, la alimentación es correcta y no hay problemas hormonales visibles, sirve de poco reforzar la dieta con vitaminas, aplicarlas directamente sobre el pelo (que no las asimila), o realizar técnicas sin base científica como los masajes. Por ello, volvemos a aconsejar que el dermatólogo sea el profesional que debe dedicarse al estudio y al tratamiento de las alopecias .
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