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Usos y Tipos de Aerosoles
Artículo especializado

Usos y Tipos de Aerosoles

¿Qué es un aerosol nasal? Es una forma de administrar un fármaco en suspensión (partículas suspendidas en un gas) e introducirlo directamente en el interior de las fosas nasales con la finalidad de que lleguen hasta el bronquio (vía respiratoria inferior). La terapia inhalada es actualmente un tratamiento diana para numerosas enfermedades (no sólo trata la patología respiratoria). Son muchos los medicamentos que pueden administrarse por esta vía, entre los que podríamos citar los corticoides, los antihistamínicos y los broncodilatadores . Por tanto, podremos abordar patologías muy diferentes: rinitis, congestión nasal, alergia, asma, EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica), etc. La importancia de utilizarlos bien Tenemos que decir que es importantísimo asegurarse de realizar una técnica correcta para que el fármaco llegue a ser efectivo. Esta vía de administración nos permite la llegada del fármaco al lugar preciso donde debe actuar. Por supuesto, existen diferentes formatos que recomendaremos según la habilidad del paciente. Por otro lado, requiere de un adiestramiento que es fundamental para asegurarnos el correcto cumplimiento. Ante la instauración de un tratamiento inhalado el médico responsable debe elegir la presentación más indicada e indicar a cada persona la forma correcta de utilización del dispositivo, así como la dosis y la frecuencia recomendada. Por ser un medicamento prácticamente invisible al ojo humano es fácil que el usuario haga un mayor uso del recomendado. Lo deseable es que el paciente acuda a la consulta una vez disponga de su propio dispositivo para que el profesional sanitario le indique la forma de carga y de aplicación . Es importante que se domine el uso de su dispositivo al salir de la consulta. ¿De qué va a depender la elección del dispositivo? Fundamentalmente tenemos que tener en cuenta dos aspectos: Principio activo que precisa el paciente (no todos los fármacos se encuentran en diferentes presentaciones) Características del paciente: edad, agilidad, temblor, ceguera… ¿Qué diferencia hay entre un inhalador y un nebulizador? Un inhalador es un dispositivo que genera aerosoles de partículas sólidas suspendidas (en gas o en polvo seco). Muchos broncodilatadores empleados en asma y EPOC utilizan esta presentación. Un nebulizador es un dispositivo con partículas líquidas suspendidas en un gas. Se utiliza para administrar soluciones o suspensiones de fármacos, en forma líquida, vía inhalatoria a través de una mascarilla o de una boquilla. Sobre los inhaladores De entre los inhaladores podemos hablar de varias subclases: De cartucho presurizado . Tienen la ventaja de poderse asociar a una cámara espaciadora por contener el fármaco en forma de suspensión. El propio dispositivo empuja el fármaco a la vía respiratoria. De polvo seco. Pueden ser monodosis o multidosis. No pueden adaptarse a una cámara espaciadora. Dentro de ellos tenemos diferentes presentaciones: Aerolizer, Breezhaler, Handihaler, Accuhaler, Easyhaler, Turbuhaler. El paciente debe impulsar el fármaco a la vía respiratoria realizando una fuerte inspiración. De vapor suave. El fármaco se encuentra en disolución. Puede asociarse a una cámara espaciadora. En este grupo tendríamos el formato Respimat. El propio dispositivo empuja el fármaco a la vía respiratoria. ¿Y qué son las cámaras espaciadoras? Como su nombre indica se trata de un dispositivo en forma de tubo abombado (normalmente de plástico duro y transparente) cuyos extremos están abiertos con la finalidad de adaptar el inhalador (cartucho presurizado o vapor suave) por un extremo y la boca del paciente por el otro. Al activar el inhalador las partículas de fármaco quedan suspendidas en el interior del tubo y el paciente las inhala cómodamente por el otro orificio. Decirte que los dispositivos de inhalación tienen como principal misión asegurarse de que el fármaco llegue a la vía respiratoria baja, donde debe hacer efecto. Por ello el fármaco está contenido en unas partículas de un determinado tamaño (si son partículas muy pesadas o grandes se depositan por el camino y no llegan a los bronquios. Y si son partículas muy pequeñas no llegan a alcanzar la vía respiratoria). Son varios los errores que podemos detectar en un inhalador y que pueden ser la causa de un cambio de dispositivo. Por ejemplo, es frecuente encontrar pacientes que espiran en lugar de inspirar en el dispositivo de polvo seco. Otros errores pueden ser: una mala colocación del dispositivo, una mala coordinación entre la pulsación e inhalación, una inspiración incompleta, o una sobredosificación. Sobre los nebulizadores Se utilizan para la administración de fármacos disponibles en forma líquida . Están especialmente indicados en enfermos con poca habilidad o destreza o para aquellos con dificultad para manejar los dispositivos inhalados o en edad pediátrica. El paciente, en este caso, también debe ser adiestrado por parte del profesional sanitario en el uso dado que implica la preparación previa del producto a nebulizar. Debe conocer la dosis exacta que precisa, la forma de preparar la nebulización y el correcto manejo del equipo, así como estar familiarizado con los diferentes componentes y conocer la técnica correctamente. El manejo no es complicado. ¿De qué partes consta un nebulizador? Consta de una cámara de nebulización donde se introduce el líquido a nebulizar y de una fuente de energía necesaria (compresor) que genera el aerosol. Asimismo, precisamos del tubo y la mascarilla para que éste llegue al paciente. Según el tipo de compresor tendremos tres tipos de nebulizadores: ultrasónico, tipo jet (neumático o de chorro de aire) y de malla. ¿Cómo se utiliza? La solución de fármaco a nebulizar se diluye en un volumen total de 4-5 ml de suero fisiológico o agua bidestilada. Una vez realizada la mezcla se introduce en la cámara de nebulización y se pone en marcha el compresor que generará el aerosol que debe ser nebulizado llegando al paciente a través de la mascarilla. La duración aproximada de una nebulización es de 20 minutos. Tras su uso debe limpiarse muy bien, y periódicamente se recomienda el cambio de tubos y mascarillas. En la actualidad, su indicación principal son los pacientes con patología respiratoria severa , en exacerbaciones severas de asma o en aquellos pacientes en los que no se pueden utilizar otros dispositivos. En general, es preferible el uso de inhalador con cámara frente al nebulizador. En este artículo, el objetivo era dar una pincelada del gran repertorio de dispositivos disponibles en el mercado, pero, insisto, despreocúpate. Si un día lo necesitas, es competencia de tu médico encontrar el dispositivo afín a ti y enseñarte su manejo hasta que lo domines a la perfección. Confía.
Remedios Naturales para Prevenir las Agujetas
Artículo especializado

Remedios Naturales para Prevenir las Agujetas

¿Quién no ha sentido, unos días después de ejercitarse, una molestia e incluso un dolor muscular que ha llegado a durar hasta 72 horas? Se hace difícil encontrar a alguien que no haya mencionado nunca la palabra “agujetas”, y es que aumentar la carga con la que se trabaja, reincorporarse después de un parón o hacer ejercicios que son nuevos en la rutina, puede comportar que aparezcan. Y, al aparecer las agujetas, son muchos los que ponen en práctica remedios para aliviarlas. Veamos cuáles funcionan y cuáles no. ¿Qué son en realidad las agujetas? El nombre apropiado para las agujetas es dolor muscular de aparición tardía (DMAT) y ya indica cuál es la lesión real: una lesión muscular. Las agujetas, a diferencia de lo que se creía hace unos años, no son debidas a una acumulación de ácido láctico , sino a una patología dolorosa que aparece como consecuencia de lesiones microscópicas a nivel de las fibras musculares que están implicadas en el ejercicio realizado. Esta molestia/dolor puede ir acompañado de otros síntomas como inflamación, hipersensibilidad en la zona afectada y dificultad en el movimiento. Aunque podamos pensar que los atletas de élite son “inmunes” a esta problemática no siempre es así, y en este caso la afectación no sólo es física sino que puede afectar directamente a su rendimiento. Para la población general, esta patología no suele ser motivo de consulta en los dispensarios médicos, sea por habitual o por no darle excesiva importancia. Los deportistas más o menos amateurs que las sufren suelen sobreponerse a ellas simplemente dejando que pase el tiempo, lo cual es una buena opción, ya que el descanso es parte de la terapia , siendo este un periodo que se le da al músculo para recuperarse. En ocasiones, con el tiempo, las molestias van disminuyendo, pero la lesión persiste por lo que es importante ser cauto, y aplicar el principio de progresión siempre. SE PUEDEN PREVENIR La prevención es básica para evitar su aparición. Un buen calentamiento, aumento del tiempo y carga progresiva, estiramientos… deben estar en la mente de cualquier deportista que quiera minimizar este riesgo.   Aliados para las agujetas Terapia manual Cada vez son más los estudios realizados que tienen como objetivo ayudar a reducir o mejorar estos síntomas además de potenciar la recuperación del deportista para poder afrontar en condiciones la siguiente sesión, siendo la terapia manual una de las más estudiadas y validadas para tal fin. Cuando se realiza un masaje se aumenta la temperatura cutánea, así como la del músculo, produciendo también una mayor vascularización de la zona. Como consecuencia, existe una disminución del dolor y de la tensión muscular que pueda existir, y mejoran las limitaciones de la movilidad previamente existentes. Desde hace ya unos años los terapeutas profesionales están incluyendo en su batería terapéutica un accesorio que de inicio puede parecer hasta cierto punto poco útil pero que ha mostrado su utilidad en varios estudios. es el rodillo de espuma o “foam roller” . El rodillo trabaja con el propio peso del individuo reduciendo la presión sobre la zona tratada, además de realizar un estiramiento concreto y específico a nivel muscular. Habiendo visto que los resultados son positivos ya no sólo se utiliza en las consultas de los fisioterapeutas, sino que es una opción muy extendida para poder realizar en el mismo domicilio del paciente. Conociendo las técnicas más adecuadas se puede tratar y además prevenir la lesión. Plataforma vibratoria Otras de las técnicas que no se basa en la terapia farmacológica, es la plataforma vibratoria. La vibración como tal ha sido usada a lo largo de la historia de la rehabilitación a diferentes niveles siendo uno de sus efectos el aumento de la vascularización, efecto del cual puede beneficiarse la musculatura que sufre agujetas. Esta técnica, aunque es potencialmente muy útil, requiere de mayores estudios, pero por los resultados publicados la respuesta parece ser positiva tanto para el tratamiento como para la prevención. Nutrición Otro campo en el que las agujetas han sido un “foco terapéutico” es el de la nutrición. Si tenemos en cuenta que la afectación es muscular y que existe inflamación, todos aquellos alimentos que tienen un efecto antiinflamatorio deberían ser una opción válida. En 2017, se publicó un estudio cuyo objetivo era conocer si existía algún producto natural capaz de actuar como terapia para esta patología. Son muchos los productos que existen en la naturaleza con importantes efectos antiinflamatorios y/o antioxidantes, y de hecho los laboratorios farmacéuticos se basan en ellos para elaborar los fármacos. Entre los estudiados se encuentran el azafrán, la cúrcuma, la canela o frutas ricas en vitamina C. Todos estos productos parece que pueden tener componentes con efectos positivos para reducir las molestias de las agujetas, pero según el propio autor, se requieren más estudios para sacar conclusiones además de para valorar los posibles efectos secundarios y contraindicaciones si se toman determinados fármacos. Así pues, existen diversas estrategias terapéuticas para tratar los síntomas asociados a las microrupturas musculares. Escoger una u otra dependerá de la lesión y de la opinión del profesional encargado de dicha recuperación, pero no hay que olvidar que en las agujetas concreto la prevención es esencial.
Ansiedad: Síntomas y Tratamiento
Artículo especializado

Ansiedad: Síntomas y Tratamiento

“Tengo ansiedad” es una frase que hemos escuchado y que seguramente hemos pronunciado alguna vez. De un tiempo a esta parte se utiliza bastante pero no siempre quienes lo hacen presentan los mismos síntomas. ¿Hablamos en todos los casos de ansiedad? ¿Hay una ansiedad normal y otra que no lo es? Tras la lectura de este artículo seguro que el concepto de ansiedad y su contexto nos quedará mucho más claro. Y es que cuando hablamos de ansiedad, hemos de saber en primer lugar que es un término utilizado ampliamente tanto en psicología como en psiquiatría sin que por ello tenga siempre implicaciones patológicas.  A veces, la ansiedad es parte de un síndrome o trastorno , ya sea ocupando un lugar primario, como en las neurosis de ansiedad o trastornos de la ansiedad, o bien ocupando un lugar secundario como sería el caso de una reacción ansiosa a una enfermedad somática. ¿Ansiedad normal o ansiedad patológica? La ansiedad puede presentarse también como una reacción normal a una situación estresante . Aquí es cuando la gente de a pie solemos usar más la frase mencionada al iniciar el artículo. A lo largo de la vida todos pasamos por etapas que puedan ser generadoras de ansiedad, ya sea debido a los momentos vitales de cambio y adaptación propios de toda historia de vida (primera infancia, adolescencia, entrada en la adultez, etc.) o bien debido a las vicisitudes del propio vivir (una ruptura, un cambio de trabajo, una pérdida, etc.) Según Walter Cannon, eminente fisiólogo de Harvard de gran relevancia en la primera mitad del siglo XX, la ansiedad normal representa una preparación para la acción en respuesta a una situación de emergencia o bien para la anticipación a dicha situación.  Hoy en día, se considera que una cantidad optima de ansiedad es aquella que nos permite responder adecuadamente a situaciones que requieren de una respuesta activa como las derivadas de la vida profesional o social, sin embargo, si esa cantidad se excede, la ansiedad deviene una emoción que dificulta y limita la vida. Otro signo de que vivimos una ansiedad patológica es cuando ésta surge sin causa adecuada y persiste sin una razón consciente que la justifique. En este caso, es importante acudir a un profesional, ya que es posible que las causas que la producen, de ser psicológicas, respondan a conflictos inconscientes sin resolver que merecen ser tratados con psicoterapia. Ansiedad vs miedo Los síntomas de la ansiedad son parecidos a los del miedo y pueden ser muy variados: respiración agitada, palpitaciones, sensación de desvanecimiento, de pérdida de apetito, nauseas, temblores, sudoración, etc. Sin embargo, la diferencia principal entre miedo y ansiedad es que en el primero las causas que lo producen son reconocibles mientras que en la ansiedad del tipo patológico no hay causa aparente . La ansiedad es un mecanismo arcaico, y el ser humano primitivo precisaba de él para enfrentarse al peligro o huir de él y aunque en la actualidad los miedos del hombre y la mujer modernos se han vuelto mucho más complejos, la respuesta fisiológica básica sigue siendo la misma, ya que las sociedades humanas han evolucionado mucho más rápido que nuestro cerebro.   A pesar de que antes hemos descrito la ansiedad como una especie de miedo sin causa, hemos de matizar que sería más preciso decir que la causa original es desconocida, aunque a veces se focalice la atención sobre posibles causas concretas que hacen la ansiedad más manejable, como podrían ser la locura, la muerte o una enfermedad . Ansiedad necesaria Si hablamos de ansiedad no patológica rápidamente todos tenemos en mente alguna situación en la que hemos experimentado su presencia debido a la vivencia de alguna situación que conllevaba un cierto grado de estrés emocional y/o físico. Como hemos dicho antes, cierto grado de ansiedad es necesario , entendido como un empuje para la acción adaptada necesaria para el crecimiento y la evolución de todo individuo. Sin embargo, cierto es que, atendiendo a las necesidades actuales y a las presiones a las que nos somete la sociedad moderna, es difícil mantenernos en este umbral de la ansiedad óptima y no caer en situaciones de ansiedad sostenida que puedan convertirse en estrés y llevarnos a enfermar. Poniendo remedio al exceso de ansiedad Para mantener a raya la ansiedad es importante: Hacer revisión de vida . Hemos de ser capaces de evaluar con precisión cuales son nuestros límites y capacidades, qué tipo de vida queremos vivir y si realmente estos dos puntos pueden combinarse en una ecuación que dé como resultado una experiencia de crecimiento y plenitud. Cuidar las relaciones: añadir a la ecuación el factor relacional, ya que está sobradamente demostrado que aquellas personas que son capaces de establecer relaciones satisfactorias y que gozan, por lo tanto, de una estima social genuina fruto de su propia capacidad para entender y amar al prójimo mantienen unos niveles de bienestar y equilibrio psicofisiológico mayores que aquellos con una vida relacional deficiente. Es importante matizar que no estamos hablando de convertirnos en Vicente Ferrer, sino de ser capaces de mantener y cuidar de las relaciones en los círculos cercanos (familia, amistades, pareja, trabajo, etc.). Sin olvidar, por supuesto, la relación consigo mismo. Incluir otros ansiolíticos naturales: estos son el deporte, la alimentación equilibrada y el buen descanso, así como el cuidado de nuestro entorno. La vida en las ciudades está llena de elementos supra-estimulantes que colapsan nuestros sentidos y llenan nuestra mente de estímulos de forma indiscriminada. Por ello es importante tomar conciencia y dedicar tiempo al cultivo de la relajación, a pasar tiempo en entornos naturales, a la meditación, a la lectura, etc. Estos consejos han de ser conjugados de manera personal dando lugar a una estrategia que sea fruto de la propia reflexión y de la propia experimentación para poder obtener un resultado a medida.
Descubre los Mejores Remedios Para Combatir los Dolores Menstruales
Artículo especializado

Descubre los Mejores Remedios Para Combatir los Dolores Menstruales

Más de la mitad de las mujeres lo ha experimentado, sobre todo en la juventud. El dolor menstrual puede iniciarse incluso antes del sangrado menstrual y permanecer durante los dos o tres primeros días. Se puede notar en la pelvis, la zona lumbar o en los muslos. En ocasiones se asocia a náuseas, vómitos o diarrea. Para entender qué lo motiva y por qué ciertas circunstancias lo eliminan o atenúan es importante tener una idea de qué ocurre en el cuerpo de la mujer durante su ciclo menstrual. Este repaso fisiológico es interesante, pues existe una gran desinformación al respecto y muy habitualmente durante mi vida profesional he detectado que muchas pacientes creen que durante sus reglas eliminan el óvulo no fecundado, y eso no tiene nada que ver con lo que realmente ocurre. El ciclo menstrual El c iclo menstrual más común dura aproximadamente 28-30 días entre el primer día de una regla y el primer día de la siguiente (pero no significa que pase nada anormal si dura entre 25 y 35 días). Se divide en dos fases :  la primera fase desde que viene la regla hasta la ovulación, segunda fase desde la ovulación hasta la siguiente regla. Así pues en ciclos de 28 días ovulamos el día 14, si el ciclo es más corto o más largo la fase que se modifica es la primera, pues desde la ovulación hasta la siguiente regla siempre hay un plazo más o menos constante de 14 días. Y a nivel ginecológico se observan modificaciones a lo largo del ciclo en dos niveles: útero y ovarios, simultáneas y paralelas. Intentaré a continuación explicarlo brevemente: Primera fase de ciclo A nivel ovárico, desde el primer día del ciclo se inicia el crecimiento progresivo de una pequeña bolsita de líquido llamada folículo, que contiene el óvulo . Cuando adquiere determinado tamaño y madurez, aproximadamente a los 14 días de haber tenido la regla, esta bolsita se rompe y deja salir al óvulo en el acontecimiento llamado ovulación, que será captado por la trompa donde puede ser fertilizado por un espermatozoide. Si no se produce esa fertilización, el óvulo desaparecerá imperceptiblemente en pocos días. En el interior del útero existe un tejido que recubre todas sus paredes internas llamado endometrio que durante toda la primera fase del ciclo va creciendo para llegar a su máximo de madurez y grosor en el momento de la ovulación, y su finalidad es actuar a modo de “colchón” para que si ha habido fecundación el embrión pueda alojarse en él cómodamente y lo alimente hasta que construya su placenta. Segunda fase de ciclo A nivel ovárico observaremos durante esta fase de ciclo la “cicatriz” que ha dejado el folículo cuando se ha roto para dejar salir al óvulo que tendrá un importante papel en la secreción de unas determinadas hormonas A nivel del endometrio , si no ha habido fecundación y embarazo, empieza un proceso de degeneración de todo ese tejido que hemos construido y no ha sido útil durante dos semanas. El proceso culminará el día que se inicia la regla, cuando “se derrumba” completamente dejando las paredes interiores del útero “descarnadas” con lo que sangran unos cuantos días hasta que el nuevo tejido endometrial del nuevo ciclo lo recubre. Por eso duele… Ahora que entendemos todo lo que sucede durante el ciclo menstrual comprenderemos por qué duele la regla : en el endometrio, durante la segunda fase de un ciclo en el que ha habido ovulación, se generan unas hormonas llamadas prostaglandinas que son las responsables del dolor menstrual. Las células endometriales acumulan estas hormonas y cuando se deshacen durante la regla liberan las prostaglandinas que causan contracciones uterinas y, por tanto, el dolor. Así que podemos concluir que la regla sólo duele si el ciclo es ovulatorio . Es por este motivo por el que normalmente las niñas no suelen tener dolores de regla durante el primer-segundo año de reglas, pues sus ciclos no son ovulatorios, así como las usuarias de anticonceptivos hormonales tampoco porque esos tratamientos inhiben la ovulación y secundariamente la producción de prostaglandinas y el dolor. Para aliviar el dolor Por tanto, para aliviar la dismenorrea tenemos que incidir en relajar las contracciones uterinas, disminuir la producción de las prostaglandinas o inhibir la ovulación.  Ante una mujer con reglas dolorosas, lo primero es descartar que no haya alguna patología subyacente que las provoque, así que deberíamos consultar al ginecólogo. Si todo está bien se considera que es una dismenorrea primaria (sin causa orgánica) y si es necesaria una pauta terapéutica los tratamientos que han demostrado efectividad son : Antiinflamatorios no esteroideos, tipo ibuprofeno, diclofenaco, dexquetoprofeno... pues inhiben la síntesis de prostaglandinas. Anticonceptivos hormonales, pues según hemos comentado, al impedir la ovulación también impiden la síntesis de prostaglandinas y, por tanto, el dolor. Son realmente efectivos en un 90% de mujeres. Electroestimulación nerviosa transcutánea que, aplicando descargas eléctricas a través de unos electrodos en la zona pélvica, puede disminuir la intensidad del dolor. La acupuntura o digitopuntura ha demostrado ciertos beneficios en estas mujeres. Y, alternativamente, sin suficiente evidencia científica, se ha planteado que también pueden atenuar el dolor estas medidas : El ejercicio físico regular, porque aumenta la síntesis de endorfinas naturales y disminuye la producción de prostaglandinas, y actúa como un relajante muscular. El calor local en la pelvis o la zona lumbar o los masajes pueden aliviar también por su efecto relajante. Ciertas dietas, ricas en ácidos grasos omega 3, presentes en los aceites de pescado, que disminuyen la síntesis de prostaglandinas, el magnesio, un mineral presente en vegetales de hoja verde, nueces, semillas y granos integrales, el cinc, la vitamina B o las infusiones de jengibre, valeriana, canela pueden ayudar a sobrellevar de mejor manera esos días si no queremos recurrir al tratamiento médico.
Vivir con Agorafobia
Artículo especializado

Vivir con Agorafobia

¿Imaginas un mundo a tu alrededor que cada vez se va haciendo más y más pequeño? ¿Que los sitios donde ibas habitualmente se hacen inaccesibles para ti? ¿Que dejas de hacer cosas que antes disfrutabas o de ver a personas que te importan por miedo a que te pase algo malo? Este es el día a día de una persona con agorafobia. Una cotidianidad limitada y empequeñecida por el miedo . ¿Qué es la agorafobia? La agorafobia es uno de los trastornos de ansiedad que más frecuentemente nos aparecen en consulta. Se calcula que hasta un 4% de la población puede presentarlo en diferentes grados y es más habitual en mujeres. La palabra agorafobia proviene del griego, de ágora (plaza pública) y fobia (temor), por lo que habitualmente se define el trastorno como el miedo a los espacios abiertos. Sin embargo, como veremos más adelante, es mucho más que eso. La agorafobia está representada por el miedo a estar solo o a alejarse de los lugares que se consideran seguros. El miedo aparece cuando la persona se siente amenazada en un lugar donde cree que le puede pasar algo y que no podrá escapar. Así pues, las situaciones temidas son muy variadas: En espacios abiertos (parkings, mercados…), En una multitud (manifestación, concierto…) En algún sitio alejado (una excursión por la montaña) En espacios cerrados (tiendas, cines…) Medios de transporte (avión, tren, barco, autopistas…) Espacios muy pequeños (ascensores) En situaciones en las que irse se vería mal visto a ojos de los demás (una reunión profesional, una comida con gente que no conozca el problema…). Es decir, cualquier lugar donde se pueda v er comprometida la propia seguridad y no se pueda escapar . Los motivos por los que la persona puede desear escapar no siempre son por miedo a tener un ataque de pánico, a pesar de que es el miedo más habitual. También puede ser por miedo a tener algún problema médico (p.ej. un ataque al corazón) y que no le puedan asistir o a perder el control (p.ej. volverse loco) o que le ocurra alguna situación embarazosa (p.ej. miedo a la incontinencia o miedo a caerse en personas mayores). Es importante remarcar que para tener miedo a cualquiera de las situaciones anteriores no es necesario haberla sufrido antes. Basta con tener miedo a sufrirla. Todo lo que es imaginado puede ser real. ¿Cómo afecta? La agorafobia puede afectar a diversas áreas vitales (p.ej. laboral, social, etc.) y en diversos niveles de gravedad. Sin embargo, no sólo afecta a la vida de la persona que la padece, el entorno más próximo también se resiente enormemente. La relación de pareja se desequilibra debido a la gran dependencia de la persona con agorafobia de la ayuda de su compañero. Esta dependencia puede aumentar hasta convertir la relación de pareja en una relación meramente asistencial “enfermo-enfermero”. También puede generarse una estrecha dependencia de la persona respecto a su familia de origen. Los padres pueden representar puntos de referencia y apoyo permanente. Así pues, el entorno más cercano, muy preocupado por las limitaciones crecientes de la persona tiende a mostrarse cada vez más disponible y solícito , lo que aún aumenta más el problema. Contra más ayuda recibe la persona, más se confirma la supuesta peligrosidad de las situaciones y más incapaz se siente. A pesar de todo, la persona sabe que su miedo es irracional , pero no puede dejar de pensar que algo le ocurriría si abandonara el lugar seguro. Por eso finalmente, más que en un trastorno, la agorafobia se acaba convirtiendo en muchos casos en un estilo de vida . El agorafóbico se adapta a su miedo, que acaba cristalizado en el centro de su existencia. ¿Cómo se mantiene y aumenta el problema? La persona con agorafobia intenta contrarrestar sus miedos básicamente a través de dos intentos de solución: Evitando la situación temida. Buscando la ayuda de personas que conozcan su problema y la acompañen. Es justamente a través de estas dos estrategias que el miedo se empieza a ampliar, no sólo en intensidad sino también en la variedad de situaciones que generan inseguridad. El mundo poco a poco se va convirtiendo en un lugar más pequeño y con menos opciones, llegando a limitar por completo la vida de la persona . Los casos más graves, no sólo no salen de casa, sino que no salen incluso de la propia habitación. ¿Qué hacer? Es muy importante poder contrarrestar lo antes posible los intentos de solución comentados anteriormente para o bien no desarrollar el trastorno o bien minimizarlo en lo posible.   Exponerse de forma gradual ayudará, no sólo en situaciones reales sino también a través de técnicas en imaginación. Es también importante que sea la persona quien decida tomar las riendas de la situación de forma autónoma durante la vivencia de las situaciones que generan miedo. Si la ansiedad experimentada es demasiado elevada, hasta el punto de entrar en pánico o necesitar abandonar la situación, es importante recurrir a un psicoterapeut a especializado que guíe el proceso de cambio hasta su resolución completa. La terapia breve estratégica ha investigado ampliamente los trastornos de pánico y tiene un elevado índice de éxito terapéutico. Esta terapia es un modelo basado en comprender cómo funciona y se mantiene un problema y a partir de ahí reestructurar la organización psicológica problemática y modificarla por una nueva más saludable. Por otro lado, desde la psiquiatría puede prescribirse medicación ansiolítica y también antidepresiva que atenúe algunos síntomas del trastorno. Hay medicación específica de acción rápida para los accesos de máxima ansiedad en situaciones concretas. Es muy importante no automedicarse y que los fármacos siempre estén indicados y supervisados por un facultativo. Es posible salir de los propios límites e intentar vivir en un mundo más amplio y confortable. Es posible reestructurar la propia vida y vivir sin pánico.
Identificar Daltonismo en Niños
Artículo especializado

Identificar Daltonismo en Niños

Si no pudieras valorar el estado de frescura de determinados alimentos o te costara identificar códigos de colores de planos, por ejemplo, ¿cómo te sentirías? Pues seguramente como se sienten quienes sufren daltonismo, un problema que en la sociedad en general pasa inadvertido y no reviste gravedad, pero que supone un inconveniente para los afectados en ámbitos diversos de la vida diaria cotidiana. Tú mismo puedes valorar en casa, de una manera sencilla, si tus hijos reconocen y discriminan bien los colores, simplemente jugando con ellos, animándoles, por ejemplo, a que definan de qué color son sus juguetes, fichas, rotuladores o los dibujos que se les muestran. Si sospechas de algún tipo de alteración, consulta al pediatra . Qué es el daltonismo Los objetos absorben y reflejan la luz de forma distinta dependiendo de sus características físicas, como su forma, composición, etc. El color que percibimos de un objeto es el rayo de luz que rechaza. Nosotros captamos “esos rebotes” con diferentes longitudes de onda, gracias a la estructura de los ojos. Si los rayos de luz atraviesan al objeto, éste es transparente. La combinación de estos tres colores básicos: rojo, verde y azul permite generar numerosos tonos. El ojo humano puede percibir alrededor de 8000 colores y matices, cuando existe un nivel óptimo de iluminación. Las personas con una capacidad normal de discriminación del color se denominan “tricrómatas”. En cambio, el daltonismo es una alteración discromatópsica de origen genético que impide la diferenciación de los colores. Fue identificada por primera vez por el químico y matemático John Dalton, de ahí su nombre. El término “discromatopsia” hace referencia a la existencia de una dificultad en la percepción de los colores. También pueden producirse discromatopsias que no tienen un origen genético, sino que son adquiridas y se presentan en algunas enfermedades de la retina o el nervio óptico (p.ej. en accidentes que provoquen un daño en la corteza cerebral occipital o una interrupción en las vías neuronales entre el ojo y los centros de la visión cerebrales). Formas clínicas y síntomas Existen diferentes tipos de daltonismo, que son los siguientes: Acromático : es la falta de capacidad para discernir cualquier color. La persona sólo en blanco y negro (escala de grises). No percibe ningún color porque no tiene ninguno de los tres tipos de conos o por razones neurológicas. Es la forma menos frecuente de todas, correspondiendo tan sólo a un caso por cada 100.000 personas, por tanto se incluye en el grupo denominado de “enfermedades raras”. Monocromático : se presenta cuando únicamente existe uno de los tres pigmentos de los conos y la visión de la luz y el color queda reducido a una sola dimensión. Dicromático : hay una disfunción de uno de los tres mecanismos básicos del color. Puede ser de tres tipos diferentes: Protanopia : consiste en la ausencia total de los fotorreceptores retinianos del rojo. Deuteranopia : consiste en la ausencia total de los fotorreceptores retinianos del verde. Por tanto, existe una deficiencia a la hora de discriminar entre rojo y verde. Tritanopia : consiste en la ausencia total de los fotorreceptores retinianos para la percepción del color azul (muy poco frecuente). Existe una deficiencia a la hora de diferenciar el azul-amarillo. Tricromático anómalo : el afectado posee los tres tipos de fotorreceptores, pero con alteraciones funcionales, que le provocan que confunda un color con otro. Es el tipo de daltonismo más frecuente. En este grupo se distinguen la protanomalía, la deuteranomalía y la tritanomalía. Por qué se produce El daltonismo es hereditario y se transmite por genes alterados , encargados de producir los pigmentos de los fotorreceptores retinianos, ligados al cromosoma X. Genéticamente, los varones son XY y las mujeres, XX. Si un varón hereda un cromosoma X alterado será daltónico. En cambio, en el caso de las mujeres, es necesario tener los dos cromosomas X alterados para ser daltónicas. Por eso el daltonismo afecta a un número mayor de hombres(8% de niños varones frente a tan sólo a un 0’5%-1% de niñas).  Aproximadamente el 99% de los casos corresponden a protanopia y deuteranopia o sus equivalentes (protanomalía y deuteranomalía), mientras que sólo mientras que únicamente el 0’0001% padecen deficiencias de captación del azul-amarillo (tritanopia). Síntomas Los daltónicos no discriminan igual los colores debido a la modificación de los genes encargados de producir los pigmentos de los conos.  Así, dependiendo del pigmento afectado, la persona presentará alteración en la percepción de unos colores u otros. Por ejemplo, si el pigmento modificado es el del rojo, el individuo no discrimina bien el color rojo ni sus combinaciones. Diagnóstico Prueba de Ishihara: es un método de exploración que consiste en una serie de 38 láminas coloreadas a topos en diferentes colores en las que es preciso identificar un número camuflado, pintado con diferentes colores a los que conforman la lámina, insertado en las mismas. Test de Farnsworth: está compuesto por un conjunto de fichas coloreadas que se diferencian por su tonalidad y están numeradas en su reverso. El paciente deberá ordenarlas según la graduación de los colores, pudiéndose explorar con ello, la habilidad, la discriminación fina del color y la capacidad de confusión de los colores. Anomaloscopio: es un aparato muy preciso que, sin embargo, está limitado por su coste y no está disponible en muchos gabinetes de exploración. Tratamiento y pronóstico El daltonismo usualmente afecta a ambos ojos por igual y se mantiene estable a lo largo de la vida . No existe tratamiento que permita corregir esta alteración. No obstante, tiene interés detectarlo para poder proceder a informar al paciente y su familia sobre su existencia , si es que no era conocida ya previamente, para poder realizar un óptimo consejo genético (determinar el aspecto genético y hereditario que conlleva) así como una correcta orientación profesional en un futuro. El niño no debería dirigir su formación y estudios hacia profesiones en las que la visión cromática tuviera importancia relevante en el desempeño de sus funciones. De hecho, existen determinadas profesiones para las que, para acceder, es preciso superar un reconocimiento médico que implica identificar correctamente los colores, como por ejemplo la de militar de carrera, piloto, capitán de marina mercante, policía, árbitro de fútbol, etc.)
Prevención y Tratamiento del Desgarro Muscular
Artículo especializado

Prevención y Tratamiento del Desgarro Muscular

La rotura fibrilar o rotura de fibras, también conocida popularmente como desgarro muscular, es una lesión del tejido muscular englobada dentro de las enfermedades del sistema osteomuscular y del tejido conjuntivo. Se puede producir desgarro (esguince) muscular cuando un músculo se somete a un estiramiento brusco de forma pasiva (sin contracción muscular) o de manera activa (con contracción). ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Qué sucede En el momento en que sufrimos un desgarro, se siente un dolor repentino, agudo e intenso, localizado en un punto muy concreto. Desde que éste se produce resulta muy doloroso, y es casi imposible hacer cualquier movimiento con ese músculo. En los casos de desgarros leves, el dolor es la única señal. En casos más graves, como cuando se ocasiona un desgarro de todo un músculo, se produce también un hematoma, debido a la hemorragia interna. Si el dolor es muy intenso puede aparecer un componente de shock, con mareo y sudor frío, pero esto es muy poco frecuente. Por qué sucede En cuanto a las causas de los desgarros, se habla de: Causas directas: Son generalmente c ontracciones violentas del músculo o estirones súbitos y bruscos. También se puede producir cuando se somete a éste a una carga excesiva cuando se está fatigado o no se ha calentado lo suficiente. Los músculos que han sufrido recientemente lesiones de cualquier tipo, que aún no están recuperadas del todo, tienen también bastantes posibilidades de sufrir una rotura. Causas externas, como contusiones o caídas, también pueden originar esta lesión. Causas indirectas : La sudoración origina pérdida de líquidos y sales minerales en el organismo. Los músculos van perdiendo elasticidad al perder hidratación, por lo que tras un ejercicio prolongado aumentan las probabilidades de sufrir un desgarro. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Dónde suceden Son frecuentes , sobre todo en: Los músculos que cruzan las articulaciones como los de la cadera o los de la rodilla. La unión miotendinosa. Músculos con predominio de fibras tipo II. Se suelen dar en deportes de aceleración rápida (atletismo, fútbol, pádel, etc). NO TE CONFUNDAS Se han empleado diferentes términos según la gravedad de la lesión anatomopatológica: Elongación muscular o distensión muscular: se refiere al estiramiento de las fibras musculares sin rotura y, por lo tanto, sin hematoma ni equimosis. La rotura fibrilar supone la rotura de varias fibras o fascículos musculares con hemorragia local más o menos importante. Corresponde a un desgarro tipo 1-2. La rotura muscular representa una lesión total o parcial del músculo. Corresponde a un desgarro de tipo 3-4. La desinserción muscular es equivalente a la rotura completa del músculo en la unión musculotendinosa. Síntomas Dolor e inflamación. Equimosis (sangre producida por ruptura de la fibra muscular). Cuando la ruptura es muy significativa nos encontramos una especie de falla en la zona denominada signo del hachazo. Debilidad muscular y contractura de la musculatura que rodea la lesión. Diagnóstico y tratamiento Diagnóstico se basa en la clínica que presenta el paciente, y en el resultado de la ecografía o resonancia magnética . El tratamiento más común y el más aplicado para desgarros musculares es la terapia que se conoce como RICE (del inglés “Rest, Ice, Compression, Elevation”): Aplicar hielo sobre la zona dolorida durante unos 10 o 15 minutos. Esto reducirá la inflamación y disminuirá o cortará la hemorragia si existe. No se debe aplicar calor en la fase aguda, ya que aumenta la hemorragia. Colocar un vendaje compresivo alrededor de la zona afectada. Mantener la zona afectada en elevación para evitar el edema. Reposo relativo, realizando las actividades habituales. Deben ser movimientos libres de dolor, evitando la carga sobre la extremidad/articulación afectada, hasta un correcto diagnóstico. Acudir al fisioterapeuta para iniciar y acelerar la recuperación y su correcta cicatrización. Para desgarros más graves, será necesario una valoración ecográfica para determinar bien el programa de rehabilitación desde las primeras horas. En cuanto al tratamiento quirúrgico , será necesario en aquellas lesiones graves donde el médico valore mejor cirugía que tratamiento conservador. A continuación, te mostramos un ejemplo del tratamiento de terapia física que se puede aplicar en los desgarres según su gravedad. Desgarro Grado 1 o leve Días 1-3: compresión, hielo, elevación, movilización activa, entrenamiento isométrico, tens. Días 4-7: entrenamiento en piscina, estiramientos sin dolor, potenciación isotónica (comenzando con pesos ligeros a más pesados y primero con acciones concéntricas a excéntricas), ejercicios funcionales. Día 8: entrenamiento isocinético (desde velocidades angulares rápidas a lentas y desde acciones concéntricas a excéntricas), entrenamiento pliométrico, ejercicios específicos del deporte practicado. Desgarro Grado 2 o moderado Días 1-3: compresión, hielo, elevación, movilización activa indolora, marcha con muletas. A partir del día 4: entrenamiento isométrico indoloro. A partir del día 7: entrenamiento en piscina, estiramientos indoloros, potenciación isotónica (comenzando con pesos ligeros a más pesados y primero con acciones concéntricas a excéntricas), ejercicios funcionales. A partir de la segunda semana: entrenamiento isocinético (desde velocidades angulares rápidas a lentas y desde acciones concéntricas a excéntricas), entrenamiento pliométrico (combina movimientos rápidos y fuerza), ejercicios específicos del deporte. Desgarro Grado 3 o grave Días 1-3: compresión, hielo, elevación, marcha con muletas. A partir del día 4: electroestimulación muscular. A partir del día 7: movilización activa indolora, Entrenamiento isométrico indoloro. A partir de la segunda semana: entrenamiento en piscina, estiramientos indoloros, potenciación isotónica (comenzando con pesos ligeros a más pesados y primero con acciones concéntricas a excéntricas), ejercicios funcionales. A partir de la tercera semana. Entrenamiento isocinético (desde velocidades angulares rápidas a lentas y desde acciones concéntricas a excéntricas), entrenamiento pliométrico, ejercicios específicos del deporte. ¿Se puede prevenir? El momento en el que se produce más lesiones musculares son al inicio y al final de cualquier actividad física y/o deporte. Al principio, porque el músculo aún no se ha calentado lo suficiente. Al final, porque influyen el cansancio y la deshidratación entre otros. Es por eso que siempre hay que realizar un buen calentamiento y estirar bien activamente antes de iniciar el entrenamiento . Si se transpira mucho, conviene ingerir alguna bebida isotónica durante la actividad para mantener la correcta hidratación de los tejidos. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
Conoce los Beneficios de la Acupuntura en Fisioterapia
Artículo especializado

Conoce los Beneficios de la Acupuntura en Fisioterapia

Durante los últimos años, médicos y fisioterapeutas se han formado y han introducido la acupuntura como una terapia complementaria a la medicina occidental, ya que ha demostrado resultados relevantes ante dolencias, proporcionando así una alternativa al tratamiento convencional. ¿SABÍAS QUE… La acupuntura es una técnica que proviene de la Medicina Tradicional China y consta de 5000 años de experiencia empírica. Proviene del griego acus; aguja y punctura; punzada y consiste en la introducción de agujas metálicas en puntos concretos del cuerpo con un objetivo terapéutico. Es una técnica alternativa que se ha desarrollado y difundido en Occidente desde hace casi medio siglo, no obstante, existe cierto desconocimiento dentro de nuestra cultura. ¿Cómo se práctica? La acupuntura consiste en la introducción de agujas metálicas sobre la piel, situados en lugares precisos y determinados del cuerpo. Los puntos de acupuntura tienen correlación científica en trayectos vasculo-nerviosos y linfáticos, y la intención es estimular el reflejo viscero-cutáneo a través de la punción para restablecer el desorden del organismo. La inserción de las agujas duele poco, éstas son de un diámetro muy fino y la punción se realiza sobre la capa cutánea sin llegar a atravesar el músculo. Según la Medicina Tradicional China, disponemos de 365 puntos de acupuntura repartidos por todo el cuerpo , y estos están unidos entre sí mediante 12 meridianos, que son los conductos por donde fluye la energía de nuestro cuerpo, llamada Chi. Así pues, mediante la colocación de las agujas en los puntos indicados se logrará restablecer el equilibrio entre el flujo de energía, que resultará por lo general, en un efecto relajante o alivio del dolor. ¿Para qué se indica en fisioterapia? En fisioterapia, se enfoca como un tratamiento complementario para tratar a pacientes con patologías que recibimos a diario en la clínica como son l umbalgias, cervicalgias, dolor artrósico crónico (rodilla, cadera y hombro…), fibromialgia, esguinces, etc . Con el objetivo de reducir el dolor y aprovechar los beneficios psicológicos que proporciona la técnica, ya que muchos de los pacientes pueden sufrir estrés o verse angustiados por la lesión u otros factores externos que también ralentizan el proceso de curación de la lesión. Beneficios y contraindicaciones La acupuntura es un procedimiento eficaz y con escasos efectos secundarios por lo que la lista de patologías o trastornos para los que se puede indicar es bastante extensa, a continuación resumimos algunas de las más comunes: Enfermedades o trastornos respiratorios Afecciones o lesiones músculo-esqueléticas: artrosis, artritis, lumbalgias... Trastornos del aparato digestivo: estreñimiento, gastritis... Trastornos ginecológicos: dolor menstrual, fertilidad… Trastornos del sueño; insomnio Trastornos del aparato urinario Alergias Estrés Para dejar de fumar Pérdida de peso Depresión y otros trastornos psicológicos A pesar de que los efectos secundarios son mínimos, se puede experimentar algo de molestia en la zona de las inserciones y/o la aparición de algún hematoma, así como somnolencia después de la sesión o sufrir una liberación emocional. Se debe tener especial consideración si se ha bebido alcohol y esperar unas horas antes de someterse al tratamiento, o si se está embarazada ya que hay que conocer los puntos que no deben estimularse. El tratamiento siempre deberá realizarlo un profesional sanitario con la formación y licencia necesaria para poder realizar la práctica de la acupuntura.
Tipos y Diagnóstico Correcto de la Afasia
Artículo especializado

Tipos y Diagnóstico Correcto de la Afasia

A pesar de tratarse de un tecnicismo médico, la palabra afasia es una palabra bastante conocida en la población general, a diferencia de otros síntomas neurológicos quizás más relevantes. ¿Te suena? Si no es así, aquí despejamos tus dudas. ¿Qué es? La afasia es un trastorno del lenguaje que se produce como consecuencia de una lesión cerebral. Puede afectar a la lectura, la escritura, la expresión o la comprensión . Sería, pues, una dificultad adquirida para hablar correctamente (en un paciente que previamente hablaba con normalidad). Hemos especificado el término “adquirida” para diferenciar la afasia de la disfasia o trastorno específico en la adquisición del lenguaje inicial (en este caso se detecta en la infancia dado que el niño es incapaz de comprender y/o expresarse desde el inicio). La afasia puede ser debida a muy diferentes causas entre las que debemos mencionar: accidente cerebrovascular (infarto, ictus, hemorragia), un traumatismo craneoencefálico, una infección cerebral, un tumor o un proceso degenerativo central, etc.  Según la región del cerebro lesionada tendremos diferentes tipos de afasia. ¿Qué traducción tendrá la ubicación de la lesión? El área cerebral lesionada originará un trastorno sensorial, un trastorno motor o ambos. ¿Cuáles son los principales tipos de afasia? Afasia expresiva: el paciente sabe lo que quiere decir, pero no puede manifestarlo. No puede emitir sonidos articulados o, a lo sumo, produce sonidos indiferenciados ininteligibles. Afasia receptiva o de comprensión: el paciente no interpreta la palabra que recibe. No entiende lo que escucha o lee. Afasia anómica : tiene dificultad para encontrar el término correcto de las cosas. Es el trastorno afásico más común. Los pacientes que la sufren emplean, de forma frecuente, circunloquios (expresiones compuestas por muchas palabras para expresar algo que hubiera podido decirse con una sola o muy pocas palabras) con la finalidad de suplir el nombre que no consiguen hallar. Afasia global: el paciente no puede hablar ni entender ni leer o escribir. Este término se emplea cuando están gravemente afectadas las funciones expresivas y receptivas del lenguaje. Los pacientes que la sufren tienden a la depresión por su imposibilidad comunicativa y su afectación motora añadida (hemiplejía derecha). La lesión cerebral que padecen es extensa. Afasia de conducción: El lenguaje espontáneo es fluido con la comprensión relativamente preservada. Tienen problemas para la discriminación fonémica, la comprensión de frases y, sobre todo, gran dificultad para la repetición. La lesión radica a nivel temporal. Desde el punto de vista clínico podríamos mencionar dos formas relevantes de afasia merecedoras de especial atención: la afasia de Broca y la afasia de Wernicke: Afasia de Broca (motora) La afasia de Broca se caracteriza por una expresión verbal muy afectada y una comprensión aceptable , aunque también afectada. Estos pacientes tienen imposibilidad de producción verbal fluida y suelen emplear frases cortas con gran esfuerzo. También suelen estar alteradas la denominación (búsqueda del nombre de las cosas), la lectura y la escritura. La lesión radica a nivel frontal izquierdo , donde se ubica la llamada área de Broca.  La mayoría de pacientes presentan un déficit motor, más o menos grave, del hemicuerpo derecho. El paciente es consciente de las limitaciones en su expresión verbal por lo que habla poco y emplea una gramática simple (tipo telegráfico), sin frases elaboradas. Sin embargo, su comprensión del lenguaje es casi normal. Afasia de Wernicke (sensorial) Se trata de un trastorno de la comprensión. La producción lingüística es fluida y abundante pero incoherente . El lenguaje carece de significado por el empleo masivo de las llamadas parafasias fonémicas (reemplazan una palabra por otra fonéticamente similar pero conceptualmente diferente). Por ejemplo, en lugar de decir tapiz dicen lápiz por lo que cambia absolutamente el concepto de la frase haciéndose difícil su comprensión. No son conscientes de sus errores gramaticales. Se produce por lesión de áreas temporo-parietales donde está ubicada el área de Wernicke. Estos pacientes no presentan déficit motor dado que su lesión cerebral no afecta al área cerebral que controla el movimiento. ¿Cómo abordarla? El estudio de cualquier afasia debe llevarse a cabo por la especialidad de Neurología. Ante la detección de problemas en el lenguaje se realiza una historia clínica detallada . Es importante indagar la forma de inicio del cuadro y su instauración, así como la presencia de otras posibles alteraciones como las motoras. Es necesario un estudio mediante pruebas diagnósticas de imagen y test de valoración personal para la confirmación del diagnóstico y la identificación de la posible causa, así como la ubicación del área lesionada. Ante un caso de afasia se recomienda un tratamiento rehabilitador integral , debiendo abordarse no sólo la recepción y expresión del lenguaje hablado, sino también sus problemas motores, distímicos o afectivos (derivados al apreciar su dificultad de comunicación).
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