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Operación de Apendicitis
Artículo especializado

Operación de Apendicitis

¿Te preocupa no saber identificar un posible caso de apendicitis en tu hijo? Te vamos a dar unas pautas orientativas. El dolor abdominal agudo es uno de los motivos que con más frecuencia origina consultas en los Servicios de Urgencias Pediátricas todos los días, y precisamente la apendicitis es la enfermedad quirúrgica más frecuente en los niños con dolor abdominal. La apendicitis aguda es la inflamación aguda del apéndice vermiforme (una prolongación en forma de fondo de saco situada en el margen derecho del colon). Es un divertículo de función desconocida, aunque la presencia de tejido linfoide (inmunitario) en su anatomía sugiere que ejerce un papel en el sistema inmune o de defensa. ¿Hay diferentes grados? Los grados de la enfermedad se clasifican del siguiente modo: Apendicitis leve: es la apendicitis aguda inflamada en ausencia de perforación, gangrena o absceso (infección encapsulada). Apendicitis moderada: es la apendicitis aguda inflamada con gangrena, perforación o con presencia de absceso periapendicular (colección purulenta encapsulada). También incluye aquellas apendicitis con abundante líquido libre seroso-purulento en la cavidad abdominal. Apendicitis grave: es el denominado plastrón apendicular (una especie de masa de tejidos abdominales adheridos) o la peritonitis apendicular (infección generalizada de la cavidad abdominal). Causas y factores de riesgo La causa fundamental de la apendicitis aguda es la obstrucción de su luz apendicular. Ésta puede ser provocada por un fecalito-apendicolito (“piedra” de heces), un parásito o un cuerpo extraño ingerido . Ello ocasiona un aumento de la secreción mucoide en su interior, aumento de la presión intraluminal y la consiguiente distensión de su pared, provocándose con ello que se inhiba el drenaje venoso primero, y después el arterial, apareciendo entonces isquemia (falta de oxígeno) y proliferación secundaria bacteriana. Puede llegar a la perforación. Algunos factores de riesgo para padecer apendicitis son los siguientes: Historia familiar de apendicitis. Género masculino. Edad entre 10-30 años. Dieta pobre en fibra. Consumo abundante de hidratos de carbono refinados. Infección parasitaria tipo amebiasis. Signos y síntomas de la apendicitis Los más típicos son. Dolor abdominal: suele ser el primer síntoma. Se trata de un dolor continuo y moderado, que aumenta progresivamente de intensidad, localizado en un primer momento alrededor del ombligo y que después se desplaza y localiza en el margen inferior derecho abdominal. El dolor empeora con la tos o al saltar. El peristaltismo (los ruidos intestinales) está disminuido. A la palpación abdominal suele haber una reacción de defensa involuntaria en el paciente, con dolor de rebote (por ejemplo, al saltar). La anorexia (pérdida de apetito) y los vómitos suelen aparecer después del inicio del dolor abdominal. Los vómitos no suelen ser numerosos e, incluso, puede ser que no se presenten. Fiebre: en las fases tempranas, se puede estar afebril o con febrícula (temperatura de 37’5ºC). La fiebre elevada sugiere posibilidad de perforación o de complicación. El niño suele permanecer inmóvil y en postura antiálgica (en aquella postura que siente menos dolor). Al andar, lo hacen despacio e inclinados hacia el lado derecho. Cabe destacar que los síntomas típicos sólo se presentan en un tercio de los casos y, especialmente, en niños más mayores. En menores de tres años, la presentación clínica, la mayoría de veces, es atípica, por lo que el diagnóstico frecuentemente es tardío. Diagnóstico Requiere de una entrevista médica y un examen clínico muy cuidadosos y meticulosos. En los casos de presentación atípica puede ser conveniente solicitar exámenes de laboratorio y de imagen para apoyar el diagnóstico. Analítica de sangre: evidencia signos de activación leucocitaria (células de defensa) y de inflamación (por ejemplo, PCR -proteína C reactiva-). Rx simple de abdomen: suele ser normal. En un 10% de los casos permite visualizar una imagen radiopaca compatible con un apendicolito (“piedra” que obstruye el apéndice). Ecografía abdominal: es la prueba de imagen de elección cuando el estudio clínico es dudoso. TAC (tomografía axial computerizada): provoca irradiación del paciente y un coste más elevado, por lo que se reserva para casos de duda diagnóstica después de la ecografía. El diagnóstico diferencial se realizará con patologías, también de localización abdominal, como las siguientes. Gastroenteritis aguda: en esta patología, el vómito precede al dolor abdominal, que se presenta como un cólico intermitente y que se acompaña de diarrea. El dolor abdominal cede momentáneamente cuando se emiten las deposiciones. Estreñimiento crónico: si existe duda de la existencia de una posible apendicitis no debe administrarse ningún enema laxante. Adenitis mesentérica: cuadro clínico en el que se produce una inflamación de los ganglios linfáticos abdominales, generalmente reactiva a una infección viral. En ella, al dolor abdominal le precede un cuadro viral respiratorio y éste no es localizado, sino difuso. Patología ginecológica (torsión de ovario, quistes, ovulaciones dolorosas, enfermedad inflamatoria pélvica, endometriosis, abortos, embarazos…): ante la duda diagnóstica debe practicarse una ecografía pélvica. Tratamiento En un primer momento se aplicarán medidas de apoyo que mejoren el estado general del paciente, lo que se conseguirá mediante la administración de líquidos endovenosos adecuados al nivel de deshidratación, así como tratamiento para controlar el dolor, y tratamiento antibiótico . El tratamiento definitivo es quirúrgico. El abordaje quirúrgico para la extirpación del apéndice enfermo (intervención denominada apendicectomía) puede realizarse por vía abierta (laparotomía, accediendo directamente a la cavidad abdominal tras su apertura) o por vía laparoscopia. El tipo de operación a realizar será elección del cirujano según cada caso.  No se han evidenciado diferencias en el riesgo de complicaciones entre ambos procedimientos. No se recomienda la colocación de drenajes peritoneales postquirúrgicos. Se podrá proceder a la reintroducción de la alimentación por vía oral una vez los efectos de la anestesia se hayan resuelto. En la actualidad, el uso de antibióticos como tratamiento único de la apendicitis no se recomienda. ¿Puede haber complicaciones? Algunas de las complicaciones postoperatorias posibles pueden ser la aparición de un absceso intraabdominal o la infección de la herida quirúrgica , que serán tratados con la pauta antibiótica conveniente a cada caso. Otro ejemplo serían las obstrucciones intestinales, que requerirán también de un tratamiento quirúrgico. No tiene por qué quedar ninguna secuela y la mortalidad derivada de esta enfermedad, afortunadamente, es casi inexistente en nuestro medio en la actualidad.
Vida Sana Contra la Angina de Pecho: Antes y Después
Artículo especializado

Vida Sana Contra la Angina de Pecho: Antes y Después

Cuando hablamos de patologías isquémicas nos referimos a la falta de oxígeno, y si lo asociamos a enfermedades cardíacas nos referimos a una falta de oxígeno en el tejido muscular del corazón (miocardio). Esta hipoxia o falta de oxígeno puede ser transitoria (angina de pecho) sin dejar daño permanente o puede producir la muerte o necrosis de las células del miocardio (infarto agudo de miocardio), que precisa de atención médica inmediata. En ambos casos existe una obstrucción en las arterias coronarias con una reducción del flujo sanguíneo, siendo una oclusión parcial en el caso de la angina y total en el infarto. LA IMPORTANCIA DEL ESTILO DE VIDA La cardiopatía isquémica es la principal causa de muerte en hombres y mujeres, y constituye s una urgencia médica de extrema gravedad. Contribuir a reducir el riesgo cardiovascular a través de hábitos saludables como la disminución del peso, control de la tensión arterial y mejora del perfil lipídico es de vital importancia. ¿Qué causa la angina de pecho? La causa más común que produce esta obstrucción suele ser la aterosclerosis . Esta afectación ocurre cuando se acumulan depósitos de grasa (colesterol) formando placas de ateroma que se depositan en las paredes de las arterias y estrechan y obstruyen las arterias coronarias. ¿Qué factores de riesgo pueden influir su aparición? Entre los factores de riesgo que predisponen a la angina de pecho destaca tener algún antecedente familiar de cardiopatía isquémica, así como fumar , tener hipertensión, hipercolesterolemia o colesterol alto , sufrir obesidad, presentar diabetes, el sedentarismo y tener una edad avanzada. Por todo ello es importante actuar sobre los factores de riesgo que podemos modificar y llevar unos hábitos saludables que puedan influir en la prevención. Entre las medidas preventivas podemos destacar: Dejar de fumar. Llevar una alimentación equilibrada y saludable. Realizar ejercicio. Las personas que hacen ejercicio aeróbico de forma regular tienen un menor riesgo de isquemia miocárdica. Además, también ayuda a controlar el peso y reduce la hipertensión arterial. Evitar la obesidad y mantenerse en un peso saludable. Realizar revisiones de la tensión arterial. Vigilar que los índices de colesterol y glucosa sean los correctos. Disminuir el estrés. ¿Qué síntomas suelen aparecer? La angina de pecho suele aparece después de realizar un esfuerzo físico por aumentar la demanda de flujo sanguíneo (deporte, levantar pesos…) o sufrir estrés emocional . Se caracteriza por una sensación de opresión o dolor en el tórax debido a la isquemia o falta de oxígeno y puede extenderse al cuello, mandíbula, espalda y brazos. El dolor suele ser de intensidad moderada y duración limitada, mejorando con el reposo, y cede con la toma de fármacos vasodilatadores. Si aparece alguno de estos síntomas debes acudir al hospital para que te realicen una exploración, diagnostiquen el tipo de angina de pecho e inicies a tiempo el tratamiento más adecuado. Tal y como recoge la Sociedad Española de Cardiología pueden ser de tres tipos: Angina estable o angina de esfuerzo: es la más común y la que tiene mejor pronóstico. Ocurre cuando se realiza un esfuerzo que exige más demanda de oxígeno por parte de las fibras musculares cardíacas o miocardio.  Se trata con reposo o vasodilatadores. Angina inestable o angina en reposo: es la más peligrosa. Se produce de forma espontánea y puede ocurrir sin realizar ningún esfuerzo físico. Se debe a una obstrucción no total en una arteria coronaria, pero es de peor evolución que la anterior. No desaparece espontáneamente con el reposo y se debe tratar como una emergencia ya que se considera una señal de que existe un riesgo elevado de producirse un infarto, una arritmia grave o muerte súbita. Angina variante, vasoespástica o de Prinzmetal: es una variedad de la angina inestable y ocurre frecuentemente durante el reposo nocturno. El mecanismo causante se debe a un espasmo o cierre espontáneo de un vaso coronario a diferencia de la oclusión de un vaso, como sucede en la inestable. El pronóstico de estos pacientes depende fundamentalmente del estado de sus vasos coronarios. ¿Qué dieta se debe seguir una vez se ha sufrido una angina de pecho? Las recomendaciones dietéticas a seguir deben ir dirigidas a reducir el riesgo cardiovascular a través de diferentes mecanismos como la disminución del peso, control de la tensión arterial y mejora del perfil lipídico . La dieta debe ser: Pobre en alimentos ricos en colesterol, grasas saturadas, grasas trans y grasas hidrogenadas tales como: Quesos curados, postres lácteos (helado, natillas, flan, etc), margarina, mantequilla. Carnes grasas: cordero, cerdo (excepto el lomo) cabrito, ternera, buey, pato, embutidos grasos (chorizo,  salchichón, mortadela, sobrasada, etc.) y patés. Otros productos de pastelería o repostería o ciertos alimentos ultraprocesados contienen grasas trans. Se pueden identificar en el etiquetado bajo el nombre de grasas hidrogenadas o parcialmente hidrogenadas. Son: margarinas, galletas, productos de bollería, palomitas de microondas, pastelería industrial, caramelos, snacks salados (patatas fritas, cortezas, etc.) y dulces, helados, salsas, empanadillas, pizzas, lasañas, pescado frito, etc… Rica en ácidos grasos insaturados (mono y poliinsaturados): aceite de oliva, pescado azul y frutos secos. Añade aguacate a las ensaladas (rico en grasas monoinsaturada). Añade semillas de lino en purés, ensaladas o yogur (ricas en grasas poliinsaturadas tipo omega-3. Utiliza tres o cuatro cucharadas diarias de aceite de oliva (preferiblemente virgen extra) entre las cocciones y su uso en crudo. Consume de dos a cuatro raciones de frutos secos a la semana (no salados ni fritos): un puñado de nueces, avellanas o almendras. Consume de dos a cuatro raciones de pescado azul a la semana ya que es un alimento rico en grasas   poliinsaturadas tipo omega-3. Rica en fibra y antioxidantes: frutas, verduras, cereales integrales y legumbres Tomar tres raciones de fruta diarias y al menos una ración diaria de ensalada o verdura cruda (no cocida). Consumir el pan y los cereales en sus variedades integrales. Recomendaciones Mantener unos buenos hábitos alimentarios para que en un futuro tu alimentación sea más correcta y equilibrada. Tomar cinco raciones de fruta y verdura diarias : Tres piezas de fruta fresca al día (una de ellas cítricas: kiwi, naranja, mandarina, pomelo). Dos raciones de verdura al día (una de ellas en forma de ensalada) Consumir tres raciones diarias de farináceos , preferiblemente integrales (pan, pasta, arroz, otros cereales), deben constituir la base de nuestra alimentación. Consumir de dos a cuatro raciones semanales de legumbres (60-80 g/ración en crudo, 150-200 g cocidas). Recuerda cocinarlas con poca grasa (con verduras y carnes magras, y evitando chorizo, morcilla, etc.) Tomar a diario de dos a cuatro raciones de lácteos (leche, yogur natural y quesos) en sus variedades desnatadas Consumir tres o cuatro raciones (100-125 g/ración) a la semana de carnes magras (pollo y pavo sin piel, conejo, ternera magra, solomillo de buey, lomo de cerdo...) Consumir un mínimo de cuatro raciones a la semana de pescado (dos de ellas de pescado azul). Ejemplos de pescado blanco: lenguado, merluza, rodaballo, bacalao, congrio, dorada, gallo, lubina, pescadilla, mero, rape... Ejemplos de pescado azul: aguja, angula, aún, bonito del norte, boquerón o anchoa, caballa o verdel, chicharro o jurel, melva, salmón, salmón ahumado y sardina... Evitar los patés y embutidos grasos (chorizo, salchichón, mortadela, sobrasada, etc.). En contraposición, consumir con moderación los embutidos de menor contenido en grasa (jamón cocido o serrano sin la grasa visible, fiambre de pavo…). El consumo de tres o cuatro huevos por semana es una buena alternativa a la carne y el pescado. No abusar del azúcar. Es muy conveniente beber abundante agua a lo largo del día. Evitar las bebidas alcohólicas , aportan gran cantidad de calorías “vacías” (no aportan nutrientes) Controlar la cantidad de aceite diaria (tres o cuatro cucharadas soperas). Para ello, preparar los platos de manera sencilla: asados, en su jugo, en microondas, en papillote, al vapor, hervidos o a la plancha. Evitar las frituras, rebozados, empanados y los guisos con salsas grasa. Y, sumado a todo ello, se recomienda realizar actividad física diaria. El ejercicio físico practicado de forma regular y con intensidad moderada es cardiosaludable. Siga las indicaciones de su médico para no someterse a un sobreesfuerzo.
Tipos y Etapas de la Artrosis
Artículo especializado

Tipos y Etapas de la Artrosis

En la artrosis influye el peso corporal : ¿sabías que en caso de obesidad se cuadruplica el riesgo de sufrirla?, ¿y que el coste de la enfermedad se estima en un 0,5% del producto interior bruto del país? Conozcamos más acerca de esta enfermedad. ¿Hay diferentes tipos? La artrosis es una dolencia de causa degenerativa (propia de la edad) que afecta a las articulaciones y que tiene evolución lenta y progresiva . Como dato curioso diremos que la artrosis afecta más frecuentemente a las mujeres que a los varones. Por ejemplo, la gonartrosis (artrosis de rodilla) afecta al 15% de mujeres y al 9% de hombres.  La articulación más frecuentemente afectada en varones con artrosis es la cadera. Vamos a analizar el curso natural de la enfermedad. Sus síntomas suelen presentarse a partir de los 50 años , aunque la afectación ósea comienza antes. ¿Quiere decir que antes de los 50 años no puedo tener síntomas de artrosis? En absoluto. Existen personas con el diagnóstico de artrosis precoz en la que hay una gran predisposición familiar; es la llamada artrosis tipo I o de causa genética. La artrosis tipo II sería la perimenopáusica o de causa hormonal (el descenso en la producción de estrógenos en la mujer menopáusica acelera el proceso osteodegenerativo de la artrosis). La artrosis tipo III correspondería a la propia del envejecimiento, por tanto, íntimamente relacionada con la edad senil. DIFERENCIA CON LA ARTRITIS A diferencia de la artrosis, que es una enfermedad degenerativa de las articulaciones, la artritis también afecta a las articulaciones, pero su causa es inflamatoria . Suele cursar en forma de brotes de dolor cuya intensidad y afectación es progresiva a lo largo de los años. Entre las muchas y variadas causas de la artritis destacan las reumáticas y las metabólicas. ¿Cuáles son los típicos síntomas de la artrosis? Tiene un inicio insidioso o sordo . Se inicia con dolor de baja intensidad tras la práctica de actividad deportiva o tras una sobrecarga física. El dolor se hace cada vez más frecuente, de forma que la persona afectada se acostumbra a tomar medicación habitualmente para realizar su actividad cotidiana sin dolor. Es el momento en que empieza la convivencia con la artrosis. La artrosis puede afectar a cualquier articulación del cuerpo, pero se produce con más frecuencia en manos, rodillas, caderas, columna cervical y lumbar, y pies . En función de la articulación afectada puede tener un nombre específico: rizartrosis (afecta a la articulación metacarpofalángica de la mano), gonartrosis (afecta a la rodilla), lumboartrosis (columna lumbar), cervicoartrosis (columna cervical), etc. Respecto a las manos vamos a mencionar los frecuentísimos nódulos de Heberden que son deformidades palpables en las pequeñas articulaciones interfalángicas distales de los dedos de las manos. Los nódulos de Bouchard serían los que afectan a las articulaciones interfalángicas proximales de los dedos de las manos. Ambos nódulos se manifiestan con deformidades en las articulaciones de los dedos que producen rigidez y desviaciones. Las rodillas suelen sufrir episodios de dolor, derrame articular y deformidad que pueden conllevar a la aparición de una cojera. Se hace difícil caminar, subir escaleras, sentarse y levantarse del asiento. La artrosis en la cadera puede limitar mucho los movimientos y el acto de agacharse con dificultad en algunas actividades de la vida diaria como vestirse y el cuidado de los pies. En general, diríamos que los síntomas estrella de la artrosis son: d olor, rigidez articular e impotencia funcional progresiva . Te menciono algunas peculiaridades: Dolor: empeora con el movimiento de la articulación y a lo largo del día. Mejora en reposo y see hace más persistente a medida que avanza la enfermedad. Rigidez: de predominio matutino. Mejora a lo largo del día. Incapacidad funcional progresiva: ocasiona dificultad para la realización de tareas cotidianas a largo plazo. Con el paso del tiempo pueden aparecer otros síntomas como crepitaciones (o ruidos articulares) y derrame articular. ¿Cómo se diagnostica? En cuanto al diagnóstico, no se precisan pruebas sofisticadas. Su diagnósticose basa en los síntomas clínicos, en la exploración física y en la radiología , básicamente. En ocasiones existe discrepancia entre los síntomas y los hallazgos radiológicos. La exploración corrobora la limitación funcional del paciente y nos permite descartar otras posibles causas. Asimismo, si se confirma la existencia de un derrame articular, podemos realizar su evacuación (llamada artrocentesis o punción intraarticular, para extraer el líquido coleccionado) que aliviará de forma inmediata el dolor y la limitación funcional del paciente. La radiografía simple es la técnica de imagen más utilizada . Los hallazgos radiológicos más comúnmente encontrados serán: pinzamiento del espacio articular por desestructuración ósea o deformidad, formación de osteofitos o pequeños cuernos óseos y desarrollo de esclerosis o engrosamiento del hueso. No son necesarias otras pruebas complementarias para confirmar el diagnóstico de artrosis, salvo cuando existen dudas diagnósticas o se precisa mayor información a la hora de sustituir la articulación por una prótesis total. ¿Cómo se trata? El abordaje terapéutico va a depender de varios factores: edad del paciente, severidad de los síntomas y enfermedades que la acompañan. Cambio de hábitos Ante el diagnóstico de artrosis debemos aconsejar unos cambios de hábitos para evitar la progresión de la enfermedad. Así, fomentaremos la práctica de ejercicio de forma frecuente y de bajo impacto o suave (caminar, bicicleta, aguagym). La obesidad es el factor de riesgo modificable más importante en la incidencia y progresión de la artrosis. La actividad física mejora los síntomas de la artrosis y facilita la pérdida de peso. Al igual que una alimentación saludable, que también debe instaurarse en la persona con artrosis, como en cualquier persona. Tratamiento médico A pesar de que el paciente nota alivio sintomático con el tratamiento mediante antiinflamatorios, no es un tratamiento recomendado para periodos largos de tiempo por lo que deben reservarse para los episodios de dolor severo. ¿Sabías que los antiinflamatorios pueden elevar las cifras de tensión arterial? ¿Sabías que algunos preparados efervescentes contienen sal y pueden elevar la tensión arterial? ¡Cuidado con la automedicación y los consejos de tu vecina! El tratamiento farmacológico está orientado al control de los síntomas y lo emplearemos el mínimo tiempo necesario y con una escala gradual en función del dolor: analgésico, antiinflamatorio u opioides. Otros tratamientos Las infiltraciones locales con ácido hialurónico, las infiltraciones de Plasma Rico en Factores de Crecimiento (PRFC) y la cirugía ortopédica (sustitución de la articulación por una prótesis completa). La cirugía debe reservarse para los pacientes con síntomas refractarios al tratamiento no farmacológico y farmacológico. Sobre la PRFC Es una técnica muy en boga en este momento. El Pl asma Rico en Factores de Crecimiento se obtiene a partir de una extracción de sangre de la propia persona en la que se separan sus componentes en dos: Plasma Rico en Plaquetas (PRP) y en Plasma Pobre en Plaquetas (PPP). Se utiliza el primero (concentrado de plaquetas que libera factores de crecimiento) del que se obtiene un gel de proteínas rico en plaquetas, que se inyecta en el lugar afectado. Es, pues, un producto autólogo, obtenido del propio paciente y que favorece la regeneración de los tejidos. Supondría la última opción terapéutica antes de la c irugía.
Usos y Tipos de Aerosoles
Artículo especializado

Usos y Tipos de Aerosoles

¿Qué es un aerosol nasal? Es una forma de administrar un fármaco en suspensión (partículas suspendidas en un gas) e introducirlo directamente en el interior de las fosas nasales con la finalidad de que lleguen hasta el bronquio (vía respiratoria inferior). La terapia inhalada es actualmente un tratamiento diana para numerosas enfermedades (no sólo trata la patología respiratoria). Son muchos los medicamentos que pueden administrarse por esta vía, entre los que podríamos citar los corticoides, los antihistamínicos y los broncodilatadores . Por tanto, podremos abordar patologías muy diferentes: rinitis, congestión nasal, alergia, asma, EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica), etc. La importancia de utilizarlos bien Tenemos que decir que es importantísimo asegurarse de realizar una técnica correcta para que el fármaco llegue a ser efectivo. Esta vía de administración nos permite la llegada del fármaco al lugar preciso donde debe actuar. Por supuesto, existen diferentes formatos que recomendaremos según la habilidad del paciente. Por otro lado, requiere de un adiestramiento que es fundamental para asegurarnos el correcto cumplimiento. Ante la instauración de un tratamiento inhalado el médico responsable debe elegir la presentación más indicada e indicar a cada persona la forma correcta de utilización del dispositivo, así como la dosis y la frecuencia recomendada. Por ser un medicamento prácticamente invisible al ojo humano es fácil que el usuario haga un mayor uso del recomendado. Lo deseable es que el paciente acuda a la consulta una vez disponga de su propio dispositivo para que el profesional sanitario le indique la forma de carga y de aplicación . Es importante que se domine el uso de su dispositivo al salir de la consulta. ¿De qué va a depender la elección del dispositivo? Fundamentalmente tenemos que tener en cuenta dos aspectos: Principio activo que precisa el paciente (no todos los fármacos se encuentran en diferentes presentaciones) Características del paciente: edad, agilidad, temblor, ceguera… ¿Qué diferencia hay entre un inhalador y un nebulizador? Un inhalador es un dispositivo que genera aerosoles de partículas sólidas suspendidas (en gas o en polvo seco). Muchos broncodilatadores empleados en asma y EPOC utilizan esta presentación. Un nebulizador es un dispositivo con partículas líquidas suspendidas en un gas. Se utiliza para administrar soluciones o suspensiones de fármacos, en forma líquida, vía inhalatoria a través de una mascarilla o de una boquilla. Sobre los inhaladores De entre los inhaladores podemos hablar de varias subclases: De cartucho presurizado . Tienen la ventaja de poderse asociar a una cámara espaciadora por contener el fármaco en forma de suspensión. El propio dispositivo empuja el fármaco a la vía respiratoria. De polvo seco. Pueden ser monodosis o multidosis. No pueden adaptarse a una cámara espaciadora. Dentro de ellos tenemos diferentes presentaciones: Aerolizer, Breezhaler, Handihaler, Accuhaler, Easyhaler, Turbuhaler. El paciente debe impulsar el fármaco a la vía respiratoria realizando una fuerte inspiración. De vapor suave. El fármaco se encuentra en disolución. Puede asociarse a una cámara espaciadora. En este grupo tendríamos el formato Respimat. El propio dispositivo empuja el fármaco a la vía respiratoria. ¿Y qué son las cámaras espaciadoras? Como su nombre indica se trata de un dispositivo en forma de tubo abombado (normalmente de plástico duro y transparente) cuyos extremos están abiertos con la finalidad de adaptar el inhalador (cartucho presurizado o vapor suave) por un extremo y la boca del paciente por el otro. Al activar el inhalador las partículas de fármaco quedan suspendidas en el interior del tubo y el paciente las inhala cómodamente por el otro orificio. Decirte que los dispositivos de inhalación tienen como principal misión asegurarse de que el fármaco llegue a la vía respiratoria baja, donde debe hacer efecto. Por ello el fármaco está contenido en unas partículas de un determinado tamaño (si son partículas muy pesadas o grandes se depositan por el camino y no llegan a los bronquios. Y si son partículas muy pequeñas no llegan a alcanzar la vía respiratoria). Son varios los errores que podemos detectar en un inhalador y que pueden ser la causa de un cambio de dispositivo. Por ejemplo, es frecuente encontrar pacientes que espiran en lugar de inspirar en el dispositivo de polvo seco. Otros errores pueden ser: una mala colocación del dispositivo, una mala coordinación entre la pulsación e inhalación, una inspiración incompleta, o una sobredosificación. Sobre los nebulizadores Se utilizan para la administración de fármacos disponibles en forma líquida . Están especialmente indicados en enfermos con poca habilidad o destreza o para aquellos con dificultad para manejar los dispositivos inhalados o en edad pediátrica. El paciente, en este caso, también debe ser adiestrado por parte del profesional sanitario en el uso dado que implica la preparación previa del producto a nebulizar. Debe conocer la dosis exacta que precisa, la forma de preparar la nebulización y el correcto manejo del equipo, así como estar familiarizado con los diferentes componentes y conocer la técnica correctamente. El manejo no es complicado. ¿De qué partes consta un nebulizador? Consta de una cámara de nebulización donde se introduce el líquido a nebulizar y de una fuente de energía necesaria (compresor) que genera el aerosol. Asimismo, precisamos del tubo y la mascarilla para que éste llegue al paciente. Según el tipo de compresor tendremos tres tipos de nebulizadores: ultrasónico, tipo jet (neumático o de chorro de aire) y de malla. ¿Cómo se utiliza? La solución de fármaco a nebulizar se diluye en un volumen total de 4-5 ml de suero fisiológico o agua bidestilada. Una vez realizada la mezcla se introduce en la cámara de nebulización y se pone en marcha el compresor que generará el aerosol que debe ser nebulizado llegando al paciente a través de la mascarilla. La duración aproximada de una nebulización es de 20 minutos. Tras su uso debe limpiarse muy bien, y periódicamente se recomienda el cambio de tubos y mascarillas. En la actualidad, su indicación principal son los pacientes con patología respiratoria severa , en exacerbaciones severas de asma o en aquellos pacientes en los que no se pueden utilizar otros dispositivos. En general, es preferible el uso de inhalador con cámara frente al nebulizador. En este artículo, el objetivo era dar una pincelada del gran repertorio de dispositivos disponibles en el mercado, pero, insisto, despreocúpate. Si un día lo necesitas, es competencia de tu médico encontrar el dispositivo afín a ti y enseñarte su manejo hasta que lo domines a la perfección. Confía.
Remedios Naturales para Prevenir las Agujetas
Artículo especializado

Remedios Naturales para Prevenir las Agujetas

¿Quién no ha sentido, unos días después de ejercitarse, una molestia e incluso un dolor muscular que ha llegado a durar hasta 72 horas? Se hace difícil encontrar a alguien que no haya mencionado nunca la palabra “agujetas”, y es que aumentar la carga con la que se trabaja, reincorporarse después de un parón o hacer ejercicios que son nuevos en la rutina, puede comportar que aparezcan. Y, al aparecer las agujetas, son muchos los que ponen en práctica remedios para aliviarlas. Veamos cuáles funcionan y cuáles no. ¿Qué son en realidad las agujetas? El nombre apropiado para las agujetas es dolor muscular de aparición tardía (DMAT) y ya indica cuál es la lesión real: una lesión muscular. Las agujetas, a diferencia de lo que se creía hace unos años, no son debidas a una acumulación de ácido láctico , sino a una patología dolorosa que aparece como consecuencia de lesiones microscópicas a nivel de las fibras musculares que están implicadas en el ejercicio realizado. Esta molestia/dolor puede ir acompañado de otros síntomas como inflamación, hipersensibilidad en la zona afectada y dificultad en el movimiento. Aunque podamos pensar que los atletas de élite son “inmunes” a esta problemática no siempre es así, y en este caso la afectación no sólo es física sino que puede afectar directamente a su rendimiento. Para la población general, esta patología no suele ser motivo de consulta en los dispensarios médicos, sea por habitual o por no darle excesiva importancia. Los deportistas más o menos amateurs que las sufren suelen sobreponerse a ellas simplemente dejando que pase el tiempo, lo cual es una buena opción, ya que el descanso es parte de la terapia , siendo este un periodo que se le da al músculo para recuperarse. En ocasiones, con el tiempo, las molestias van disminuyendo, pero la lesión persiste por lo que es importante ser cauto, y aplicar el principio de progresión siempre. SE PUEDEN PREVENIR La prevención es básica para evitar su aparición. Un buen calentamiento, aumento del tiempo y carga progresiva, estiramientos… deben estar en la mente de cualquier deportista que quiera minimizar este riesgo.   Aliados para las agujetas Terapia manual Cada vez son más los estudios realizados que tienen como objetivo ayudar a reducir o mejorar estos síntomas además de potenciar la recuperación del deportista para poder afrontar en condiciones la siguiente sesión, siendo la terapia manual una de las más estudiadas y validadas para tal fin. Cuando se realiza un masaje se aumenta la temperatura cutánea, así como la del músculo, produciendo también una mayor vascularización de la zona. Como consecuencia, existe una disminución del dolor y de la tensión muscular que pueda existir, y mejoran las limitaciones de la movilidad previamente existentes. Desde hace ya unos años los terapeutas profesionales están incluyendo en su batería terapéutica un accesorio que de inicio puede parecer hasta cierto punto poco útil pero que ha mostrado su utilidad en varios estudios. es el rodillo de espuma o “foam roller” . El rodillo trabaja con el propio peso del individuo reduciendo la presión sobre la zona tratada, además de realizar un estiramiento concreto y específico a nivel muscular. Habiendo visto que los resultados son positivos ya no sólo se utiliza en las consultas de los fisioterapeutas, sino que es una opción muy extendida para poder realizar en el mismo domicilio del paciente. Conociendo las técnicas más adecuadas se puede tratar y además prevenir la lesión. Plataforma vibratoria Otras de las técnicas que no se basa en la terapia farmacológica, es la plataforma vibratoria. La vibración como tal ha sido usada a lo largo de la historia de la rehabilitación a diferentes niveles siendo uno de sus efectos el aumento de la vascularización, efecto del cual puede beneficiarse la musculatura que sufre agujetas. Esta técnica, aunque es potencialmente muy útil, requiere de mayores estudios, pero por los resultados publicados la respuesta parece ser positiva tanto para el tratamiento como para la prevención. Nutrición Otro campo en el que las agujetas han sido un “foco terapéutico” es el de la nutrición. Si tenemos en cuenta que la afectación es muscular y que existe inflamación, todos aquellos alimentos que tienen un efecto antiinflamatorio deberían ser una opción válida. En 2017, se publicó un estudio cuyo objetivo era conocer si existía algún producto natural capaz de actuar como terapia para esta patología. Son muchos los productos que existen en la naturaleza con importantes efectos antiinflamatorios y/o antioxidantes, y de hecho los laboratorios farmacéuticos se basan en ellos para elaborar los fármacos. Entre los estudiados se encuentran el azafrán, la cúrcuma, la canela o frutas ricas en vitamina C. Todos estos productos parece que pueden tener componentes con efectos positivos para reducir las molestias de las agujetas, pero según el propio autor, se requieren más estudios para sacar conclusiones además de para valorar los posibles efectos secundarios y contraindicaciones si se toman determinados fármacos. Así pues, existen diversas estrategias terapéuticas para tratar los síntomas asociados a las microrupturas musculares. Escoger una u otra dependerá de la lesión y de la opinión del profesional encargado de dicha recuperación, pero no hay que olvidar que en las agujetas concreto la prevención es esencial.
Ansiedad: Síntomas y Tratamiento
Artículo especializado

Ansiedad: Síntomas y Tratamiento

“Tengo ansiedad” es una frase que hemos escuchado y que seguramente hemos pronunciado alguna vez. De un tiempo a esta parte se utiliza bastante pero no siempre quienes lo hacen presentan los mismos síntomas. ¿Hablamos en todos los casos de ansiedad? ¿Hay una ansiedad normal y otra que no lo es? Tras la lectura de este artículo seguro que el concepto de ansiedad y su contexto nos quedará mucho más claro. Y es que cuando hablamos de ansiedad, hemos de saber en primer lugar que es un término utilizado ampliamente tanto en psicología como en psiquiatría sin que por ello tenga siempre implicaciones patológicas.  A veces, la ansiedad es parte de un síndrome o trastorno , ya sea ocupando un lugar primario, como en las neurosis de ansiedad o trastornos de la ansiedad, o bien ocupando un lugar secundario como sería el caso de una reacción ansiosa a una enfermedad somática. ¿Ansiedad normal o ansiedad patológica? La ansiedad puede presentarse también como una reacción normal a una situación estresante . Aquí es cuando la gente de a pie solemos usar más la frase mencionada al iniciar el artículo. A lo largo de la vida todos pasamos por etapas que puedan ser generadoras de ansiedad, ya sea debido a los momentos vitales de cambio y adaptación propios de toda historia de vida (primera infancia, adolescencia, entrada en la adultez, etc.) o bien debido a las vicisitudes del propio vivir (una ruptura, un cambio de trabajo, una pérdida, etc.) Según Walter Cannon, eminente fisiólogo de Harvard de gran relevancia en la primera mitad del siglo XX, la ansiedad normal representa una preparación para la acción en respuesta a una situación de emergencia o bien para la anticipación a dicha situación.  Hoy en día, se considera que una cantidad optima de ansiedad es aquella que nos permite responder adecuadamente a situaciones que requieren de una respuesta activa como las derivadas de la vida profesional o social, sin embargo, si esa cantidad se excede, la ansiedad deviene una emoción que dificulta y limita la vida. Otro signo de que vivimos una ansiedad patológica es cuando ésta surge sin causa adecuada y persiste sin una razón consciente que la justifique. En este caso, es importante acudir a un profesional, ya que es posible que las causas que la producen, de ser psicológicas, respondan a conflictos inconscientes sin resolver que merecen ser tratados con psicoterapia. Ansiedad vs miedo Los síntomas de la ansiedad son parecidos a los del miedo y pueden ser muy variados: respiración agitada, palpitaciones, sensación de desvanecimiento, de pérdida de apetito, nauseas, temblores, sudoración, etc. Sin embargo, la diferencia principal entre miedo y ansiedad es que en el primero las causas que lo producen son reconocibles mientras que en la ansiedad del tipo patológico no hay causa aparente . La ansiedad es un mecanismo arcaico, y el ser humano primitivo precisaba de él para enfrentarse al peligro o huir de él y aunque en la actualidad los miedos del hombre y la mujer modernos se han vuelto mucho más complejos, la respuesta fisiológica básica sigue siendo la misma, ya que las sociedades humanas han evolucionado mucho más rápido que nuestro cerebro.   A pesar de que antes hemos descrito la ansiedad como una especie de miedo sin causa, hemos de matizar que sería más preciso decir que la causa original es desconocida, aunque a veces se focalice la atención sobre posibles causas concretas que hacen la ansiedad más manejable, como podrían ser la locura, la muerte o una enfermedad . Ansiedad necesaria Si hablamos de ansiedad no patológica rápidamente todos tenemos en mente alguna situación en la que hemos experimentado su presencia debido a la vivencia de alguna situación que conllevaba un cierto grado de estrés emocional y/o físico. Como hemos dicho antes, cierto grado de ansiedad es necesario , entendido como un empuje para la acción adaptada necesaria para el crecimiento y la evolución de todo individuo. Sin embargo, cierto es que, atendiendo a las necesidades actuales y a las presiones a las que nos somete la sociedad moderna, es difícil mantenernos en este umbral de la ansiedad óptima y no caer en situaciones de ansiedad sostenida que puedan convertirse en estrés y llevarnos a enfermar. Poniendo remedio al exceso de ansiedad Para mantener a raya la ansiedad es importante: Hacer revisión de vida . Hemos de ser capaces de evaluar con precisión cuales son nuestros límites y capacidades, qué tipo de vida queremos vivir y si realmente estos dos puntos pueden combinarse en una ecuación que dé como resultado una experiencia de crecimiento y plenitud. Cuidar las relaciones: añadir a la ecuación el factor relacional, ya que está sobradamente demostrado que aquellas personas que son capaces de establecer relaciones satisfactorias y que gozan, por lo tanto, de una estima social genuina fruto de su propia capacidad para entender y amar al prójimo mantienen unos niveles de bienestar y equilibrio psicofisiológico mayores que aquellos con una vida relacional deficiente. Es importante matizar que no estamos hablando de convertirnos en Vicente Ferrer, sino de ser capaces de mantener y cuidar de las relaciones en los círculos cercanos (familia, amistades, pareja, trabajo, etc.). Sin olvidar, por supuesto, la relación consigo mismo. Incluir otros ansiolíticos naturales: estos son el deporte, la alimentación equilibrada y el buen descanso, así como el cuidado de nuestro entorno. La vida en las ciudades está llena de elementos supra-estimulantes que colapsan nuestros sentidos y llenan nuestra mente de estímulos de forma indiscriminada. Por ello es importante tomar conciencia y dedicar tiempo al cultivo de la relajación, a pasar tiempo en entornos naturales, a la meditación, a la lectura, etc. Estos consejos han de ser conjugados de manera personal dando lugar a una estrategia que sea fruto de la propia reflexión y de la propia experimentación para poder obtener un resultado a medida.
Descubre los Mejores Remedios Para Combatir los Dolores Menstruales
Artículo especializado

Descubre los Mejores Remedios Para Combatir los Dolores Menstruales

Más de la mitad de las mujeres lo ha experimentado, sobre todo en la juventud. El dolor menstrual puede iniciarse incluso antes del sangrado menstrual y permanecer durante los dos o tres primeros días. Se puede notar en la pelvis, la zona lumbar o en los muslos. En ocasiones se asocia a náuseas, vómitos o diarrea. Para entender qué lo motiva y por qué ciertas circunstancias lo eliminan o atenúan es importante tener una idea de qué ocurre en el cuerpo de la mujer durante su ciclo menstrual. Este repaso fisiológico es interesante, pues existe una gran desinformación al respecto y muy habitualmente durante mi vida profesional he detectado que muchas pacientes creen que durante sus reglas eliminan el óvulo no fecundado, y eso no tiene nada que ver con lo que realmente ocurre. El ciclo menstrual El c iclo menstrual más común dura aproximadamente 28-30 días entre el primer día de una regla y el primer día de la siguiente (pero no significa que pase nada anormal si dura entre 25 y 35 días). Se divide en dos fases :  la primera fase desde que viene la regla hasta la ovulación, segunda fase desde la ovulación hasta la siguiente regla. Así pues en ciclos de 28 días ovulamos el día 14, si el ciclo es más corto o más largo la fase que se modifica es la primera, pues desde la ovulación hasta la siguiente regla siempre hay un plazo más o menos constante de 14 días. Y a nivel ginecológico se observan modificaciones a lo largo del ciclo en dos niveles: útero y ovarios, simultáneas y paralelas. Intentaré a continuación explicarlo brevemente: Primera fase de ciclo A nivel ovárico, desde el primer día del ciclo se inicia el crecimiento progresivo de una pequeña bolsita de líquido llamada folículo, que contiene el óvulo . Cuando adquiere determinado tamaño y madurez, aproximadamente a los 14 días de haber tenido la regla, esta bolsita se rompe y deja salir al óvulo en el acontecimiento llamado ovulación, que será captado por la trompa donde puede ser fertilizado por un espermatozoide. Si no se produce esa fertilización, el óvulo desaparecerá imperceptiblemente en pocos días. En el interior del útero existe un tejido que recubre todas sus paredes internas llamado endometrio que durante toda la primera fase del ciclo va creciendo para llegar a su máximo de madurez y grosor en el momento de la ovulación, y su finalidad es actuar a modo de “colchón” para que si ha habido fecundación el embrión pueda alojarse en él cómodamente y lo alimente hasta que construya su placenta. Segunda fase de ciclo A nivel ovárico observaremos durante esta fase de ciclo la “cicatriz” que ha dejado el folículo cuando se ha roto para dejar salir al óvulo que tendrá un importante papel en la secreción de unas determinadas hormonas A nivel del endometrio , si no ha habido fecundación y embarazo, empieza un proceso de degeneración de todo ese tejido que hemos construido y no ha sido útil durante dos semanas. El proceso culminará el día que se inicia la regla, cuando “se derrumba” completamente dejando las paredes interiores del útero “descarnadas” con lo que sangran unos cuantos días hasta que el nuevo tejido endometrial del nuevo ciclo lo recubre. Por eso duele… Ahora que entendemos todo lo que sucede durante el ciclo menstrual comprenderemos por qué duele la regla : en el endometrio, durante la segunda fase de un ciclo en el que ha habido ovulación, se generan unas hormonas llamadas prostaglandinas que son las responsables del dolor menstrual. Las células endometriales acumulan estas hormonas y cuando se deshacen durante la regla liberan las prostaglandinas que causan contracciones uterinas y, por tanto, el dolor. Así que podemos concluir que la regla sólo duele si el ciclo es ovulatorio . Es por este motivo por el que normalmente las niñas no suelen tener dolores de regla durante el primer-segundo año de reglas, pues sus ciclos no son ovulatorios, así como las usuarias de anticonceptivos hormonales tampoco porque esos tratamientos inhiben la ovulación y secundariamente la producción de prostaglandinas y el dolor. Para aliviar el dolor Por tanto, para aliviar la dismenorrea tenemos que incidir en relajar las contracciones uterinas, disminuir la producción de las prostaglandinas o inhibir la ovulación.  Ante una mujer con reglas dolorosas, lo primero es descartar que no haya alguna patología subyacente que las provoque, así que deberíamos consultar al ginecólogo. Si todo está bien se considera que es una dismenorrea primaria (sin causa orgánica) y si es necesaria una pauta terapéutica los tratamientos que han demostrado efectividad son : Antiinflamatorios no esteroideos, tipo ibuprofeno, diclofenaco, dexquetoprofeno... pues inhiben la síntesis de prostaglandinas. Anticonceptivos hormonales, pues según hemos comentado, al impedir la ovulación también impiden la síntesis de prostaglandinas y, por tanto, el dolor. Son realmente efectivos en un 90% de mujeres. Electroestimulación nerviosa transcutánea que, aplicando descargas eléctricas a través de unos electrodos en la zona pélvica, puede disminuir la intensidad del dolor. La acupuntura o digitopuntura ha demostrado ciertos beneficios en estas mujeres. Y, alternativamente, sin suficiente evidencia científica, se ha planteado que también pueden atenuar el dolor estas medidas : El ejercicio físico regular, porque aumenta la síntesis de endorfinas naturales y disminuye la producción de prostaglandinas, y actúa como un relajante muscular. El calor local en la pelvis o la zona lumbar o los masajes pueden aliviar también por su efecto relajante. Ciertas dietas, ricas en ácidos grasos omega 3, presentes en los aceites de pescado, que disminuyen la síntesis de prostaglandinas, el magnesio, un mineral presente en vegetales de hoja verde, nueces, semillas y granos integrales, el cinc, la vitamina B o las infusiones de jengibre, valeriana, canela pueden ayudar a sobrellevar de mejor manera esos días si no queremos recurrir al tratamiento médico.
Vivir con Agorafobia
Artículo especializado

Vivir con Agorafobia

¿Imaginas un mundo a tu alrededor que cada vez se va haciendo más y más pequeño? ¿Que los sitios donde ibas habitualmente se hacen inaccesibles para ti? ¿Que dejas de hacer cosas que antes disfrutabas o de ver a personas que te importan por miedo a que te pase algo malo? Este es el día a día de una persona con agorafobia. Una cotidianidad limitada y empequeñecida por el miedo . ¿Qué es la agorafobia? La agorafobia es uno de los trastornos de ansiedad que más frecuentemente nos aparecen en consulta. Se calcula que hasta un 4% de la población puede presentarlo en diferentes grados y es más habitual en mujeres. La palabra agorafobia proviene del griego, de ágora (plaza pública) y fobia (temor), por lo que habitualmente se define el trastorno como el miedo a los espacios abiertos. Sin embargo, como veremos más adelante, es mucho más que eso. La agorafobia está representada por el miedo a estar solo o a alejarse de los lugares que se consideran seguros. El miedo aparece cuando la persona se siente amenazada en un lugar donde cree que le puede pasar algo y que no podrá escapar. Así pues, las situaciones temidas son muy variadas: En espacios abiertos (parkings, mercados…), En una multitud (manifestación, concierto…) En algún sitio alejado (una excursión por la montaña) En espacios cerrados (tiendas, cines…) Medios de transporte (avión, tren, barco, autopistas…) Espacios muy pequeños (ascensores) En situaciones en las que irse se vería mal visto a ojos de los demás (una reunión profesional, una comida con gente que no conozca el problema…). Es decir, cualquier lugar donde se pueda v er comprometida la propia seguridad y no se pueda escapar . Los motivos por los que la persona puede desear escapar no siempre son por miedo a tener un ataque de pánico, a pesar de que es el miedo más habitual. También puede ser por miedo a tener algún problema médico (p.ej. un ataque al corazón) y que no le puedan asistir o a perder el control (p.ej. volverse loco) o que le ocurra alguna situación embarazosa (p.ej. miedo a la incontinencia o miedo a caerse en personas mayores). Es importante remarcar que para tener miedo a cualquiera de las situaciones anteriores no es necesario haberla sufrido antes. Basta con tener miedo a sufrirla. Todo lo que es imaginado puede ser real. ¿Cómo afecta? La agorafobia puede afectar a diversas áreas vitales (p.ej. laboral, social, etc.) y en diversos niveles de gravedad. Sin embargo, no sólo afecta a la vida de la persona que la padece, el entorno más próximo también se resiente enormemente. La relación de pareja se desequilibra debido a la gran dependencia de la persona con agorafobia de la ayuda de su compañero. Esta dependencia puede aumentar hasta convertir la relación de pareja en una relación meramente asistencial “enfermo-enfermero”. También puede generarse una estrecha dependencia de la persona respecto a su familia de origen. Los padres pueden representar puntos de referencia y apoyo permanente. Así pues, el entorno más cercano, muy preocupado por las limitaciones crecientes de la persona tiende a mostrarse cada vez más disponible y solícito , lo que aún aumenta más el problema. Contra más ayuda recibe la persona, más se confirma la supuesta peligrosidad de las situaciones y más incapaz se siente. A pesar de todo, la persona sabe que su miedo es irracional , pero no puede dejar de pensar que algo le ocurriría si abandonara el lugar seguro. Por eso finalmente, más que en un trastorno, la agorafobia se acaba convirtiendo en muchos casos en un estilo de vida . El agorafóbico se adapta a su miedo, que acaba cristalizado en el centro de su existencia. ¿Cómo se mantiene y aumenta el problema? La persona con agorafobia intenta contrarrestar sus miedos básicamente a través de dos intentos de solución: Evitando la situación temida. Buscando la ayuda de personas que conozcan su problema y la acompañen. Es justamente a través de estas dos estrategias que el miedo se empieza a ampliar, no sólo en intensidad sino también en la variedad de situaciones que generan inseguridad. El mundo poco a poco se va convirtiendo en un lugar más pequeño y con menos opciones, llegando a limitar por completo la vida de la persona . Los casos más graves, no sólo no salen de casa, sino que no salen incluso de la propia habitación. ¿Qué hacer? Es muy importante poder contrarrestar lo antes posible los intentos de solución comentados anteriormente para o bien no desarrollar el trastorno o bien minimizarlo en lo posible.   Exponerse de forma gradual ayudará, no sólo en situaciones reales sino también a través de técnicas en imaginación. Es también importante que sea la persona quien decida tomar las riendas de la situación de forma autónoma durante la vivencia de las situaciones que generan miedo. Si la ansiedad experimentada es demasiado elevada, hasta el punto de entrar en pánico o necesitar abandonar la situación, es importante recurrir a un psicoterapeut a especializado que guíe el proceso de cambio hasta su resolución completa. La terapia breve estratégica ha investigado ampliamente los trastornos de pánico y tiene un elevado índice de éxito terapéutico. Esta terapia es un modelo basado en comprender cómo funciona y se mantiene un problema y a partir de ahí reestructurar la organización psicológica problemática y modificarla por una nueva más saludable. Por otro lado, desde la psiquiatría puede prescribirse medicación ansiolítica y también antidepresiva que atenúe algunos síntomas del trastorno. Hay medicación específica de acción rápida para los accesos de máxima ansiedad en situaciones concretas. Es muy importante no automedicarse y que los fármacos siempre estén indicados y supervisados por un facultativo. Es posible salir de los propios límites e intentar vivir en un mundo más amplio y confortable. Es posible reestructurar la propia vida y vivir sin pánico.
Identificar Daltonismo en Niños
Artículo especializado

Identificar Daltonismo en Niños

Si no pudieras valorar el estado de frescura de determinados alimentos o te costara identificar códigos de colores de planos, por ejemplo, ¿cómo te sentirías? Pues seguramente como se sienten quienes sufren daltonismo, un problema que en la sociedad en general pasa inadvertido y no reviste gravedad, pero que supone un inconveniente para los afectados en ámbitos diversos de la vida diaria cotidiana. Tú mismo puedes valorar en casa, de una manera sencilla, si tus hijos reconocen y discriminan bien los colores, simplemente jugando con ellos, animándoles, por ejemplo, a que definan de qué color son sus juguetes, fichas, rotuladores o los dibujos que se les muestran. Si sospechas de algún tipo de alteración, consulta al pediatra . Qué es el daltonismo Los objetos absorben y reflejan la luz de forma distinta dependiendo de sus características físicas, como su forma, composición, etc. El color que percibimos de un objeto es el rayo de luz que rechaza. Nosotros captamos “esos rebotes” con diferentes longitudes de onda, gracias a la estructura de los ojos. Si los rayos de luz atraviesan al objeto, éste es transparente. La combinación de estos tres colores básicos: rojo, verde y azul permite generar numerosos tonos. El ojo humano puede percibir alrededor de 8000 colores y matices, cuando existe un nivel óptimo de iluminación. Las personas con una capacidad normal de discriminación del color se denominan “tricrómatas”. En cambio, el daltonismo es una alteración discromatópsica de origen genético que impide la diferenciación de los colores. Fue identificada por primera vez por el químico y matemático John Dalton, de ahí su nombre. El término “discromatopsia” hace referencia a la existencia de una dificultad en la percepción de los colores. También pueden producirse discromatopsias que no tienen un origen genético, sino que son adquiridas y se presentan en algunas enfermedades de la retina o el nervio óptico (p.ej. en accidentes que provoquen un daño en la corteza cerebral occipital o una interrupción en las vías neuronales entre el ojo y los centros de la visión cerebrales). Formas clínicas y síntomas Existen diferentes tipos de daltonismo, que son los siguientes: Acromático : es la falta de capacidad para discernir cualquier color. La persona sólo en blanco y negro (escala de grises). No percibe ningún color porque no tiene ninguno de los tres tipos de conos o por razones neurológicas. Es la forma menos frecuente de todas, correspondiendo tan sólo a un caso por cada 100.000 personas, por tanto se incluye en el grupo denominado de “enfermedades raras”. Monocromático : se presenta cuando únicamente existe uno de los tres pigmentos de los conos y la visión de la luz y el color queda reducido a una sola dimensión. Dicromático : hay una disfunción de uno de los tres mecanismos básicos del color. Puede ser de tres tipos diferentes: Protanopia : consiste en la ausencia total de los fotorreceptores retinianos del rojo. Deuteranopia : consiste en la ausencia total de los fotorreceptores retinianos del verde. Por tanto, existe una deficiencia a la hora de discriminar entre rojo y verde. Tritanopia : consiste en la ausencia total de los fotorreceptores retinianos para la percepción del color azul (muy poco frecuente). Existe una deficiencia a la hora de diferenciar el azul-amarillo. Tricromático anómalo : el afectado posee los tres tipos de fotorreceptores, pero con alteraciones funcionales, que le provocan que confunda un color con otro. Es el tipo de daltonismo más frecuente. En este grupo se distinguen la protanomalía, la deuteranomalía y la tritanomalía. Por qué se produce El daltonismo es hereditario y se transmite por genes alterados , encargados de producir los pigmentos de los fotorreceptores retinianos, ligados al cromosoma X. Genéticamente, los varones son XY y las mujeres, XX. Si un varón hereda un cromosoma X alterado será daltónico. En cambio, en el caso de las mujeres, es necesario tener los dos cromosomas X alterados para ser daltónicas. Por eso el daltonismo afecta a un número mayor de hombres(8% de niños varones frente a tan sólo a un 0’5%-1% de niñas).  Aproximadamente el 99% de los casos corresponden a protanopia y deuteranopia o sus equivalentes (protanomalía y deuteranomalía), mientras que sólo mientras que únicamente el 0’0001% padecen deficiencias de captación del azul-amarillo (tritanopia). Síntomas Los daltónicos no discriminan igual los colores debido a la modificación de los genes encargados de producir los pigmentos de los conos.  Así, dependiendo del pigmento afectado, la persona presentará alteración en la percepción de unos colores u otros. Por ejemplo, si el pigmento modificado es el del rojo, el individuo no discrimina bien el color rojo ni sus combinaciones. Diagnóstico Prueba de Ishihara: es un método de exploración que consiste en una serie de 38 láminas coloreadas a topos en diferentes colores en las que es preciso identificar un número camuflado, pintado con diferentes colores a los que conforman la lámina, insertado en las mismas. Test de Farnsworth: está compuesto por un conjunto de fichas coloreadas que se diferencian por su tonalidad y están numeradas en su reverso. El paciente deberá ordenarlas según la graduación de los colores, pudiéndose explorar con ello, la habilidad, la discriminación fina del color y la capacidad de confusión de los colores. Anomaloscopio: es un aparato muy preciso que, sin embargo, está limitado por su coste y no está disponible en muchos gabinetes de exploración. Tratamiento y pronóstico El daltonismo usualmente afecta a ambos ojos por igual y se mantiene estable a lo largo de la vida . No existe tratamiento que permita corregir esta alteración. No obstante, tiene interés detectarlo para poder proceder a informar al paciente y su familia sobre su existencia , si es que no era conocida ya previamente, para poder realizar un óptimo consejo genético (determinar el aspecto genético y hereditario que conlleva) así como una correcta orientación profesional en un futuro. El niño no debería dirigir su formación y estudios hacia profesiones en las que la visión cromática tuviera importancia relevante en el desempeño de sus funciones. De hecho, existen determinadas profesiones para las que, para acceder, es preciso superar un reconocimiento médico que implica identificar correctamente los colores, como por ejemplo la de militar de carrera, piloto, capitán de marina mercante, policía, árbitro de fútbol, etc.)
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