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Apnea del Sueño en Bebés y Niños
Artículo especializado

Apnea del Sueño en Bebés y Niños

Parece un concepto asociado al adulto, pero lo cierto es que algunos niños y bebés padecen apneas durante el sueño. Y es que el síndrome de las apneas-hipopneas del sueño (SAHS) en los niños es una enfermedad poco conocida por los padres e, incluso, también por los pediatras que los atienden. Estos con frecuencia no reconocen la patología, por lo que está muy infradiagnosticada e infratratada en los menores de nuestro país. ¿Qué es? El SAHS es un trastorno respiratorio durante el sueño caracterizado por una obstrucción parcial prolongada de la vía aérea superior y/o obstrucción intermitente completa, que interrumpe la ventilación normal durante el sueño y los patrones normales del mismo. Se estima que afecta a un 2-3% de los niños , con una prevalencia similar en niños y niñas y en todas las edades (incluso en bebés), aunque quizás es más frecuente en la edad preescolar, coincidiendo con el momento en que el tejido linfoide (de defensa) que rodea la vía aérea alta (denominado anillo de Waldeyer) es mayor en relación al tamaño de la vía aérea. Causas La faringe es colapsable para permitir la fonación y la deglución . Las funciones de la faringe como son deglutir, proteger la vía aérea y mantenerla abierta, se logran por la acción de varios grupos musculares que actúan de forma coordinada. El sueño es el factor funcional más evidente que predispone al SAHS. Durante su fase REM se produce una reducción tan marcada de la actividad de los músculos que mantienen abierta la vía aérea, que el SAHS pediátrico podría considerarse una enfermedad de la fase REM del sueño. Los factores predisponentes del SAHS en el niño son: Hipertrofia de amígdalas y adenoides (vegetaciones). Es la causa más frecuente. Malformaciones congénitas craneofaciales: Síndrome de Down, Síndrome de Pierre Robin, Síndrome de Treacher Collins, Síndrome de Klippel-Feil, Síndrome de Prader Willi, acondroplasia, retrognatia (barbilla pequeña y retraída), alteraciones anatómicas del paladar, etc. Obstrucción nasal marcada (rinitis alérgica). Laringomalacia (laringe débil, poco consistente, fácilmente colapsable). Enfermedades neurológicas y neuromusculares. Reflujo gastroesofágico (RGE). Obesidad. Miembros familiares con SAHS o hábito tabáquico familiar (especialmente la madre). Signos y síntomas El síntoma guía es el ronquido . Su ausencia prácticamente descarta la existencia de un SAHS, pero su presencia no indica necesariamente la existencia del mismo. Hablamos de “ronquido primario” o “ronquido simple” cuando éste no se acompaña de alteraciones del sueño (apneas-hipopneas, desaturaciones, hipercapnia -aumento de CO2 sanguíneo- o fragmentación del sueño). Tipos de apnea Desaturación: caída del valor de oxigenación en la máquina de pulsioximetría (digital) mayor o igual a un 4%. Apnea obstructiva: cese del flujo aéreo en nariz y boca durante más de dos ciclos respiratorios mientras se mantienen los movimientos tóraco-abdominales. Apnea central (origen en el Sistema Nervioso Central): cese del flujo aéreo y los movimientos tóraco-abdominales durante más de dos ciclos respiratorios. Son frecuentes en los niños y sólo se consideran problemáticas si duran más de 20 segundos o se acompañan de desaturaciones. Hipopnea: reducción del flujo aéreo mayor del 50% que se acompaña de una caída de la saturación de oxígeno mayor o igual a un 4% y/o con un microdespertar.   Además del ronquido, en el SAHS se aprecian apneas o pausas respiratorias precedidas por un aumento del esfuerzo respiratorio (incluso movimientos paradójicos de la caja torácica), provocándose con ello movimientos del paciente, o un despertar, un sueño intranquilo no reparador o adquisición de posturas anormales para dormir (cabeza colgando fuera de la cama) para poder mantener abierta la vía aérea. El mayor esfuerzo respiratorio conlleva un aumento del gasto energético que se ha asociado a una sudoración profusa , muy frecuente en estos niños. También son posibles, por presencia de RGE, náuseas o vómitos durante el sueño y, ocasionalmente, también despertares con ansiedad y sensación de dificultad respiratoria (disnea), pesadillas, terrores nocturnos, sonambulismo o bruxismo (acto de frotar los dientes). Otro síntoma posible es la enuresis (no control de la contención de orina en edades en las que ya se produce habitualmente). Los síntomas diurnos más frecuentes son los propios de la obstrucción de la vía aérea superior secundaria a la hipertrofia adeno-amigdalar o la rinitis como la respiración bucal y ruidosa durante el día, que se agrava durante las habituales infecciones respiratorias de vía alta, cefaleas (dolor de cabeza) o, incluso, alteraciones del carácter con agresividad, labilidad emocional (llanto fácil) o hiperactividad, así como práctica de conductas antisociales. No suelen presentar somnolencia diurna. Consecuencias Las consecuencias del SAHS en el niño pueden ir desde una disminución del rendimiento escolar hasta complicaciones más serias como la hipertensión arterial, insuficiencia cardiaca, retraso del desarrollo psicomotor o de crecimiento, así como depresión. Diagnóstico La polisomnografía convencional es la prueba que registra simultáneamente, y de manera continua, las variables neurofisiológicas (mediante el registro de un electroencefalograma) y cardiorespratorias durante el sueño. Las primeras son necesarias para conocer si el niño está durmiendo en un momento determinado y en qué fase concreta del sueño está, así como para conocer la arquitectura del sueño y determinar la existencia de microdespertares electroencefalográficos. Las segundas se basan en la detección de valores de tipo frecuencia y ritmo cardiaco, la pulsioximetría (oxigenación) o detección de movimientos respiratorios… El sueño del niño debe ser espontáneo, es decir, no inducido farmacológicamente. Tratamiento Las complicaciones importantes en los niños que lo padecen pueden evitarse con un abordaje terapéutico adecuado, que deberá ser multidisciplinar, es decir, con la intervención de diversos especialistas (pediatras, neumólogos, otorrinos…). El tratamiento, en la gran mayoría de niños, dado que la causa más frecuente es la hipertrofia adenoamigdalar, será la adenoamigdalectomía (intervención quirúrgica para extirpar ambas glándulas): ha demostrado resolver los trastornos respiratorios y los síntomas nocturnos en el 75-100% de los niños sin otra enfermedad de base. La segunda línea de tratamiento será el empleo del CPAP (presión positiva continua sobre la vía aérea, mediante el uso de un compresor y una mascarilla), si la adenoamigdalectomía fracasa o está contraindicada. La cantidad de presión del CPAP se debe individualizar y su objetivo será conseguir la presión óptima para mantenerla abierta durante todo el ciclo respiratorio (evitando su colapso) de manera que elimine las apneas y minimice el ronquido, y resulte a la vez tolerable para el niño. Otros niveles de tratamiento incluyen: educación sanitaria acerca de hábitos saludables de sueño, el tratamiento de la congestión nasal, el uso de oxigenoterapia nocturna o el tratamiento antiácido contra el reflujo gastroesofágico, entre otros. Pronóstico Los niños con ronquido primario no tienden a progresar a SAHS con el tiempo. Los niños que padecen esta patología tienen mayor probabilidad de recaer cuando son adultos si adquieren factores de riesgo como la obesidad o la ingestión de alcohol . No se conoce la historia natural ni el pronóstico a largo plazo del SAHS pediátrico no tratado.
Artroscopia: Qué Debes Saber
Artículo especializado

Artroscopia: Qué Debes Saber

¿Conoces a alguien que haya pasado por una artroscopia? ¿Es tu caso? ¿Sabías que actualmente se operan más rodillas por artroscopia que por cirugía abierta? Esta técnica quirúrgica, que nació en Japón , actualmente es utilizada a nivel mundial. Te facilitamos una pincelada de este procedimiento. La artroscopia es una modalidad quirúrgica en la que se visualiza el interior de una articulación con una cámara con el fin de detectar lesiones (o comprobar lesiones detectadas en pruebas diagnósticas previas) y su reparación definitiva. Por tanto, su finalidad puede ser diagnóstica o terapéutica-reparadora. No sólo se realiza en grandes articulaciones como rodilla, cadera y hombro . En la actualidad y, gracias a los avances tecnológicos, pueden visualizarse pequeñas articulaciones como son el tobillo y la muñeca. Se consiguen imágenes de alta definición en 3D que permiten valorar la estructura anatómica con todo lujo de detalles. Incluso es posible la captura de imágenes y su impresión posterior para mostrarle al paciente las lesiones detectadas y el procedimiento realizado. ¿Cómo se realiza? El instrumental específico que se emplea recibe el nombre de artroscopio . Puede ser equipado con distintas herramientas accesorias, para realizar los tratamientos oportunos.  El artroscopio es un tubo fino de fibra óptica (formado por un sistema de lentes, cámara de video y luz). La cámara del artroscopio está conectada a un monitor que permite visualizar en pantalla la información captada durante la intervención en tiempo real. ¿Por dónde entra el artroscopio? Se introduce en la zona a explorar por una pequeña incisión que el cirujano realiza en la piel llamada portal (sería la puerta de entrada del instrumental). Puede ser precisa la apertura de otros portales por donde se introducen los instrumentos especiales para realizar el tratamiento (aspirador, pinzas, tijeras, bisturí, fresas, material de sutura…). Normalmente son suficientes tres portales de entrada en el acto quirúrgico. Si la finalidad de la artroscopia es sólo diagnóstica el artroscopio únicamente estará equipado con la cámara básica, que entra por un portal. Si la finalidad es la reparadora necesitaremos instrumental, aspiración e iluminación (que entrará por los otros dos portales). ¿Para qué? El uso de la artroscopia está delimitado a cirugías de determinadas especialidades, sobre todo traumatología y cirugía general , siendo con diferencia la artroscopia de rodilla la reina de las artroscopias (más de cuatro millones de artroscopias de rodilla se realizan en todo el mundo cada año), siguiéndole el hombro y la cadera. Algunas de las patologías que se pueden tractar con artroscopia son: sutura del menisco, exéresis de un fragmento de menisco lesionado, limpieza quirúrgica de una lesión del cartílago (lesión condral), reparación y revisión ligamentosa, eliminación o raspado de una calcificación... Al finalizar la cirugía el médico cierra los portales (incisiones cutáneas) mediante una pequeña sutura con hilo o puntos adhesivos y suele colocarse un vendaje semicompresivo en la articulación tratada (en caso del hombro se coloca un cabestrillo). La intervención es rápida y mínimamente invasiva , aunque el paciente permanece un tiempo en quirófano tras la misma y hasta recuperarse de la anestesia. ¿Cuál es la preparación previa a la artroscopia? Si tu traumatólogo opta por hacerte una artroscopia de rodilla va a ser necesaria la realización de unas pruebas preoperatorias (analítica general, electrocardiograma y, probablemente, una radiografía de tórax) que serán valoradas por el anestesista para decidir el tipo de anestesia más indicado en tu caso. Se valorará la cirugía a realizar, el perfil médico del paciente, así como la medicación crónica . En caso de personas cardiópatas, hipertensos o diabéticos puede ser precisa una modificación de la pauta médica habitual de forma temporal. En el caso concreto de una artroscopia de rodilla suele emplearse una anestesia epidural pero la decisión es tomada por el anestesista tras valorar al paciente médicamente junto a sus pruebas preoperatorias aportadas. Otros tipos de anestesia podrían ser la locorregional o la general. Después de la operación… Una vez en la habitación, las medidas generales que se realizan tras la artroscopia son: aplicación de hielo local frecuentemente, control de analgesia (en función del dolor optaremos por analgesia vía oral o endovenosa), medidas de prevención de trombosis y elevación de la extremidad afecta. Seremos dados de alta del hospital generalmente a las 24 horas si no ha habido ninguna incidencia médica post-quirúrgica. Ya en el domicilio comienza la fase de recuperación de la articulación tratada (que será mucho más corta que en la cirugía tradicional abierta). Debemos seguir la pauta domiciliaria indicada por nuestro médico e iniciar la rehabilitación precozmente para evitar atrofias musculares por desuso. ¿Y qué signos deben hacernos sospechar complicaciones cuando estamos en casa? Sobre todo, la presencia de fiebre, signos inflamatorios agudos (calor, aumento de temperatura local, inflamación o enrojecimiento), dolor incontrolado y signos sospechosos de complicación vascular (musculatura dura y dolorosa o dedos fríos o insensibles). En estos casos, es preciso contactar con la consulta del cirujano o con nuestra línea médica para explicar los síntomas y valorar su gravedad. Tras la cirugía debemos seguir controles de forma periódica. Es posible que precisemos tratamiento rehabilitador realizado en un centro específico (será pautada por nuestro médico). Progresivamente nos podremos reincorporar a nuestra actividad habitual, aunque antes de reiniciar la actividad deportiva precisamos la autorización de nuestro médico. A modo de conclusión, decirte que la artroscopia es una técnica quirúrgica que no está exenta de las complicaciones habituales de una cirugía convencional (anestesia, infección de herida, fiebre…). Sin embargo, es muy resolutiva , mínimamente invasiva y de recuperación rápida. Requiere una mínima estancia hospitalaria y no deja secuela cutánea estética (sin cicatriz).
Cómo Controlar los Ataques de Ansiedad o Pánico
Artículo especializado

Cómo Controlar los Ataques de Ansiedad o Pánico

Los ataques de pánico, también llamados crisis de angustia, se enmarcan en los conocidos como trastornos de la ansiedad ya que aparecen como síntoma en muchos de ellos. Por lo tanto, antes de empezar a hablar sobre ellos vamos a definir qué queremos decir cuando hablamos de ansiedad. Sobre la ansiedad… La ansiedad es un estado subjetivo , por lo tanto, una vivencia de malestar, tensión, incomodidad y alarma que hace que uno se sienta molesto. Al sentirse de esta manera, la respuesta más típica es la de intentar evitar esta sensación de alguna manera. La diferencia principal entre ansiedad, miedo y fobia es que en el caso de la ansiedad el estímulo desencadenante es interno, difuso, subjetivamente peligroso e inexistente fuera de la realidad interna de la persona . Esto hace especialmente delicado el manejo de este estado ya que resulta más fácil huir de la presencia de una araña que de las propias ideas. En los principales manuales de psicopatología se describen tres aéreas de afectación:   Psicológica : ideas pesimistas, preocupación, temor, fallos en la memoria y la atención. Conductual, motora o relacional: irritabilidad, temblores, tensión familiar y ambiental, discusiones, etc. Risiológica o somática: hiperactivación vegetativa. Cabe matizar que estas tres áreas no se activan por igual en todas las personas, sino que cada cual tiene su particular vivencia y experiencia de la ansiedad y por ello se hace indispensable tratar cada caso con suma atención e interés. Hablemos de las crisis de angustia o ataques de pánico Una crisis de angustia es la aparición aislada y temporal de un malestar o miedo intenso al que le acompañan una serie de síntomas psicológicos y somáticos. Normalmente, el ataque de pánico se inicia de forma brusca y habitualmente alcanza su máxima expresión en menos de 10 minutos , acompañándose a menudo de una sensación de peligro de muerte inminente y de una urgente necesidad de escapar. Los síntomas más frecuentes son: aturdimiento, nerviosismo, taquicardia, palpitaciones, sudoración, sensación de ahogo, molestias abdominales, mareos, miedo a volverse loco, sensación de irrealidad, despersonalización, miedo a morir, etc. La persona que padece un ataque de pánico se muestra aterrorizado y queda muy fatigado tras la crisis. Los manuales diagnósticos coinciden en que existen tres tipos de crisis de angustia: Inesperadas: sin desencadenante aparente. Situacionales: aparecen después de exponerse a alguna situación o estímulo que las desencadena. Predispuestas situacionalmente: pueden aparecer al exponerse a alguna señal que recuerde algún estimulo desencadenante, lo que puede ser consciente o inconsciente y, por lo tanto, a veces dicho estímulo es difícil de identificar. Como curiosidad, cabe señalar que este tipo de crisis pueden darse incluso cuando la persona está dormida. Tratamientos eficaces Es muy importante tener en cuenta que los ataques de pánico pueden formar parte de cuadros sintomáticos diversos. Por lo tanto, lo más importante es que se haga un buen diagnóstico y que se determine, en primer lugar, de qué tipo de trastorno de la ansiedad estamos hablando. Una vez hecho este paso, son diversos los tratamientos que han demostrado su eficacia. De manera general, podemos nombrar algunos, aunque insistimos en que para que el tratamiento sea eficaz primero se habrá de hacer un buen diagnóstico. Los tratamientos farmacológicos más utilizados son los antidepresivos y las benzodiacepinas . Por otro lado, en el campo de la psicoterapia , numerosas escuelas han mostrado su eficacia. Cabe destacar los tratamientos de índole cognitivo-conductual combinados con técnicas de control de la respiración . También son eficaces a más largo plazo tratamientos psicoanalíticos enfocados a proveer experiencias emocionales de toma de conciencia de los propios conflictos internos en el marco de la relación con el terapeuta que pueden progresivamente ayudar al paciente a fortalecer sus recursos personales. ¿Cómo actuar si presenciamos o vivimos un ataque de pánico? Los ataques de pánico son un síntoma de que existe un trastorno de la ansiedad . Por eso, si los hemos padecido o tenemos a alguien cercano que los padece es importante que nos pongamos o recomendemos a la persona que lo padece ponerse en tratamiento. En el momento en el que sucede lo más importante es tener en mente su naturaleza transitoria, aceptarlo sin resistencia , adoptar una postura cómoda y hacer respiraciones abdominales. Estas generalidades las podemos usar con nosotros mismos si somos “la víctima” o podemos ayudar a la persona que lo padece atendiéndola e invitándola a que las aplique. Es importante en esos momentos no minimizar su vivencia con comentarios del tipo “esto no es nada”, “se te pasará”, “tranquilízate”, etc. ya que esto puede tener el efecto contrario. La persona que padece este ataque necesita sentirse entendida, acompañada y contenida. Por lo tanto, hay que preguntarle qué necesita e intentar atender aquellas necesidades que pueda expresar con una actitud compasiva de escucha y atención . Si la situación nos desborda podemos llamar a un médico o acompañarla al hospital o servicio de urgencias ambulatorias más cercanas.
Biopsia: Qué Debes Saber
Artículo especializado

Biopsia: Qué Debes Saber

Una biopsia es un procedimiento médico mediante el cual se extrae una muestra de tejido o células del organismo para su posterior estudio mediante microscopio. Este estudio permite establecer el diagnóstico de la lesión a estudiar, por ejemplo, si se trata de un tumor y si éste es benigno o maligno. También se utiliza para el diagnóstico de enfermedades, como las de origen autoinmune (enfermedad de Crohn, enfermedades reumatológicas). La biopsia se puede aplicar a cualquier parte del cuerpo , tanto en la superficie (biopsia de piel) como en el interior de los órganos (biopsia de colon), si bien en función de la anatomía de la zona a biopsiar, el tamaño y accesibilidad de la lesión y el riesgo (dificultad del procedimiento) puede variar su indicación. Por ejemplo, en determinadas localizaciones como el tronco cerebral, la biopsia puede suponer un gran riesgo y presentar una gran dificultad de realización. Tipos de biopsia Para obtener la muestra de tejido o células existen diferentes tipos de biopsia, las cuales pueden variar en función de la zona anatómica y el tipo de muestra que se requiera. Biopsia por raspado : consiste en la obtención de una capa superficial de células mediante un utensilio similar a una cuchilla. Se indica en las lesiones cutáneas y ginecológicas (cérvix).   Biopsia en sacabocados o con Punch: se realiza con un cilindro hueco de bordes afilados que toma una muestra circular de piel de pocos milímetros de diámetro. Se utiliza en dermatología para lesiones cutáneas. Biopsia escisional: con el uso del bisturí se obtiene toda la lesión junto con la piel. Se indica para estudio de lesiones cutáneas o de ganglios aumentados de tamaño. Biopsia endoscópica: extracción de una muestra de tejido mediante una pinza que se introduce a través del endoscopio. El endoscopio es un tubo flexible con una cámara en la punta que permite visualizar la lesión y tomar muestras directamente. Esta técnica se emplea sobre todo en las lesiones gastrointestinales (estómago, colon). Biopsia por punción: mediante esta técnica la obtención de tejido es a través de la inserción de una aguja. Con aspiración con aguja fina (PAAF): se utiliza una aguja de fino calibre (similar a las de un   análisis de sangre) y se extrae una cantidad de líquido que contiene las células de la zona a estudiar. El problema principal es que la muestra obtenida puede ser insuficiente. Biopsia con aguja gruesa (BAG): se diferencia de la anterior en que se utiliza una aguja hueca y de   calibre más grande con lo cual se pueden obtener cilindros de tejido (no sólo células). Requiere de anestesia local. Tiene mayor rendimiento diagnóstico que la PAAF. Este tipo de biopsias se indican generalmente para el estudio de lesiones de mama, de hígado o de tiroides. Biopsia dirigida por imagen : cualquier tipo de biopsia en la que se utiliza una técnica de imagen (ecografía, RM…) para identificar la lesión y asegurar que la extracción de la muestra se hace en la zona correcta. Es la forma habitual de realización de biopsia en los tumores de próstata. Biopsia quirúrgica: implica la resección de la lesión en quirúrgica por el cirujano. Generalmente hay una localización y marcaje previo de la lesión mediante técnicas de imagen, colocándose un marcador (“arpón”), en la imagen obtenida. ¿Cuándo se solicita? Una biopsia está indicada en el proceso diagnóstico para establecer la naturaleza de una lesión (tumor, reacción inflamatoria, etc.) o para el diagnóstico de enfermedades, especialmente de origen inflamatorio o autoinmunes como la enfermedad inflamatoria intestinal, pénfigo, lupus, etc. ¿Qué es importante saber? Para optimizar los resultados de la biopsia se deben tener en cuenta varios factores: La muestra tiene que ser suficiente (tener un tamaño mínimo) y ser, en la medida de lo posible representativa. En algunos casos, si esto no se cumple, puede ser necesario repetir la prueba. La conservación y el procesamiento de la muestra deben ser adecuados siguiendo un protocolo establecido. Algunas biopsias son más complicadas de analizar y además precisan de tinciones especiales o determinaciones genéticas más complejas. Por ello, también el tiempo de entrega de los resultados puede variar. La anatomía patológica (rama de la medicina) que se encarga del estudio de las biopsias es muy complicada. No es infrecuente que una biopsia tenga un diagnóstico diferente tras ser valorada por dos patólogos y que se requieran revisiones para confirmar el diagnóstico. Nuevos tipos de biopsia y aplicaciones La biopsia líquida es una nueva técnica que permite un nuevo enfoque en la biopsia tumoral clásica. Se basa en la detección de fragmentos tumorales en líquidos corporales (sangre, orina, saliva o líquido cefalorraquídeo), evitando la punción del tejido. Los tumores pueden extenderse a otras zonas del cuerpo (metástasis) lo que da lugar a liberación de material genético en el organismo. La detección de este material genético permite realizar el seguimiento y determinar mutaciones específicas para un tratamiento dirigido en algunos tipos de tumores. De momento, la biopsia es una práctica con limitaciones , pero prometedora. Donde se está utilizando es en el cáncer colorrectal metastásico.
Trucos Para Superar Airosa la Menopausia
Artículo especializado

Trucos Para Superar Airosa la Menopausia

Sofocos, disminución de la libido, irritabilidad… ninguna mujer querría pasar por eso y, de hecho, no siempre se experimentan todos los síntomas ni de la misma manera. Pero todas, antes o después, llegaremos a la menopausia. Por tanto, en lugar de lamentarnos, tratemos de aceptarla y conocerla. Cuanto más sepamos sobre los cambios que vamos a experimentar en la menopausia, mejor podremos afrontarlos y combatirlos. Cese de la menstruación La menopausia es un proceso biológico , como lo fue la adolescencia, etapa de transición entre dos estados hormonales distintos que tendrá efectos físicos y emocionales variados en cada mujer. Se produce cuando cesa la función ovárica en la mujer, algo que sucede alrededor de los 50 años . La consecuencia del fallo ovárico es la desaparición de las reglas, pero a nivel fisiológico afecta desde dos puntos de vista: por un lado, el ovario agotado deja de producir óvulos, con lo que finaliza la edad reproductiva y, por otro, deja de fabricar estrógenos, y es ese déficit de estrógenos el responsable de toda la sintomatología de la menopausia. Síntomas Hay mujeres que no refieren ningún síntoma, y el tránsito a ese “nuevo estado hormonal” se produce progresivamente. Pero la mayoría experimenta algunos cambios que se pueden clasificar según sean: Síntomas vasomotores : es el síntoma más popular y más llamativo, formado por un cuadro agudo de vasodilatación cutánea, con sensación de calor que viene del interior del cuerpo, ascendiendo del abdomen o tórax a la cara, con rubor y sudoración en ocasiones. Son los llamados sofocos, y pueden darse antes de que desaparezca la menstruación, cuando las reglas se retrasan, y permanecer durante un periodo variable. Frecuentemente son más intensos el primer año y van decreciendo en intensidad de forma progresiva. Síntomas locales : son más progresivos pero que tarde o temprano todas las mujeres los acusan. A nivel de la mucosa vulvar y vaginal el déficit estrogénico tiene como consecuencia adelgazamiento y deshidratación, lo cual provoca atrofia, sequedad, pérdida de elasticidad y, por lo tanto, dolor o molestia con las relaciones sexuales y picor. Esta atrofia afecta a todo el sistema genitourinario provocando también síntomas urinarios, más propensión a cistitis, disminución de la capacidad vesical con lo que aumenta la frecuencia urinaria o se han de levantar por la noche a orinar, y si hay tendencia a la incontinencia urinaria con los esfuerzos ésta se acentúa, igual que si había un poquito de prolapso de la vejiga o el útero, al debilitarse los tejidos también suele empeorar. Síntomas generales : algunos más evidentes, como cambios de humor o del estado de ánimo, con tendencia a la irritabilidad, ansiedad o depresión. Disminución de la líbido, alteraciones del sueño… Por suerte, no afectan a todas las menopáusicas. Otros no tan palpables, pero que afectan silenciosamente : en el momento en que dejamos de tener estrógenos se acelera el proceso de descalcificación progresiva del hueso que lo debilita y aumenta el riesgo de fractura, se llama osteoporosis. Y simultáneamente dejamos de beneficiarnos del efecto protector que tenían los estrógenos sobre el sistema cardiovascular equiparándonos a los hombres en incidencia de infarto, angina, hipertensión… Suena muy poco glamuroso visto así, y ninguna de nosotras quisiera tener que pasar a ese nuevo estado. Pero hay que asumirlo como una nueva etapa y centrarnos en todo lo que podemos hacer para sobrellevarlo de la manera más digna y saludable posible y encararlo positivamente. Trucos para llevarlo lo mejor posible Estas son mis recomendaciones generales para todas las mujeres postmenopáusicas, y las premenopáusicas, que todavía tienen más margen de maniobra para anticiparse a los cambios: Evita el sobrepeso : al entrar en la menopausia el metabolismo se organiza diferente y es muy frecuente ganar algo de peso, así que deberemos vigilar más que nunca nuestra dieta y nuestros hábitos para mantener un peso adecuado. De esta manera contribuimos a mantener a raya los problemas cardiovasculares y evitaremos la sobrecarga de las articulaciones aliviando o evitando los dolores articulares, que son frecuentes en las menopáusicas. Dieta adecuada: más que nunca debemos ser cuidadosas con lo que comemos, favorecer un aporte adecuado de calcio con lácteos, cereales, frutos secos y semillas para evitar la osteoporosis. Disminuir la ingesta de grasas animales para contrarrestar el aumento inevitable de los niveles de colesterol que conlleva la edad y evitar el sobrepeso. No abusar de la sal, que será un factor de riesgo más de hipertensión, y asegurarnos un aporte suficiente de vitaminas. Ejercicio físico : previene la hipertensión y la diabetes, y es importante para mantener la forma física, la densidad de los huesos y bajar los niveles de colesterol “malo”. Nos ayudará a evitar ese incremento de peso muchas veces inherente a este estado hormonal nuevo. Además, en la postmenopausia cambia la distribución de la grasa corporal asemejándonos más al patrón masculino: la grasa se acumula más en el abdomen y cintura, y menos en caderas y nalgas… ¡No queremos eso!, y la única forma de mantener la línea femenina será haciendo algo de ejercicio físico. Ejercita también la musculatura del suelo pélvico: los ejercicios de Kegel o los abdominales hipopresivos son el tratamiento de la incontinencia urinaria de esfuerzo leve que puede empezar a manifestarse en esta fase. Tomar el sol , sin excesos: las radiaciones solares son nocivas, pero para el mantenimiento de la densidad ósea es necesaria la vitamina D que obtenemos de la luz solar. Se recomiendan 15 minutos diarios, que mejor si los hacemos coincidir un paseo al aire libre, que nos hará segregar endorfinas para combatir la tendencia a la ansiedad y depresión, más frecuente en la menopausia. Hidratación : bebe suficiente líquido para mantener una buena función renal y contrarrestar la sequedad de la piel y las mucosas que tarde o temprano todas notaremos. Y también incide en la hidratación vaginal, pues la atrofia que conlleva la menopausia provoca dolor con las relaciones sexuales, y con la disminución de la líbido que, a menudo, se asocia suman un “pack” que favorecerá la reducción de la cantidad y calidad de las relaciones y a empeorar la atrofia (las mujeres que mantienen una vida sexual activa y frecuente se atrofian mucho menos). Para mejorar este aspecto hay variedad de cremas y aceites hidratantes y lubricantes que se convertirán en esenciales. Mantén un buen estado de ánimo : el cataclismo hormonal pasa factura y puedes estar más irritable, susceptible, decaída, con baja autoestima… Es importante hablarlo con tu familia, que ellos sepan cómo te sientes favorece empatizar y comprender. El ejercicio, pasar tiempo al aire libre, tener vida social, mantener costumbres saludables en definitiva, te hará sentir mejor. Y sin lugar a dudas evita hábitos no saludables : tabaco, alcohol y cafeína en exceso no ayudan y contribuyen a la osteoporosis y a los sofocos. Estos consejos deberían ser norma universal para todas nosotras , pero hay veces que no es suficiente y hace falta un tratamiento médico. A ese respecto me gustaría romper una lanza a favor del desprestigiado tratamiento hormonal:  no se puede recomendar en todos los casos, pero hay mujeres que lo necesitan y se pueden beneficiar mucho de sus efectos. Si tu ginecólogo lo recomienda no lo rechaces sin tener la información necesaria. Sobre el tratamiento hormonal sustitutivo En la década de los 90 se puso de moda la administración de hormonas a todas las mujeres menopáusicas como si fuese el elixir de la eterna juventud, y se vio que, en función del contexto, dosis y duración del tratamiento, aumentaba el riesgo de sufrir cáncer de mama, de ovario, tromboembolismos… en las mujeres tratadas más de 10 años. Ante este hecho nos pasamos al extremo contrario y se dejó de tratar a muchas mujeres a las que les hacía falta. Y los extremos nunca son buenos. Este tratamiento consiste en administrar los estrógenos (y progesterona si es necesaria) que nuestros ovarios han dejado de fabricar, y es el único tratamiento altamente efectivo para paliar los sofocos, además de contribuir al mantenimiento de la masa ósea, la líbido y la salud cardiovascular. La recomendación actual es que hay que tratar a las mujeres con menopausia precoz y a todas aquellas a las que los síntomas de la menopausia merman su calidad de vida, siempre bajo control médico , a la mínima dosis efectiva y por un tiempo limitado. Con esas consideraciones este tratamiento es seguro y beneficioso. Otro nivel en el que los estrógenos son altamente efectivos es si se aplican de forma tópica vaginal para pacientes con atrofia. En este caso el efecto es local, la absorción sistémica prácticamente nula y, por tanto, muy seguros. No todas las pacientes sufren el mismo grado de atrofia ni les afecta de la misma manera, pero para las que las cremas hidratantes no las conforten suficientemente, los tratamientos con pomadas de estrógenos y el láser son la alternativa. En su lugar… Existen tratamientos fitoterápicos como las isoflavonas de soja, la cimicífuga racemosa, el trébol rojo, la salvia o el lúpulo, de los que no existe suficiente evidencia científica sobre su efecto en el manejo de los síntomas de la menopausia, pero pueden ser una alternativa para las mujeres que no quieren o no pueden tomar el tratamiento hormonal, ofreciendo un alivio leve en la frecuencia y/o intensidad de los sofocos por lo que pueden resultar útiles en algunas ocasiones.
Arritmia: Qué Debes Saber
Artículo especializado

Arritmia: Qué Debes Saber

El corazón de una persona con un ritmo cardiaco regular y cuya frecuencia cardiaca sea de 70 latidos por minuto (lpm) late 100.800 veces en un día. Esta cifra variará en función de las actividades que se realicen a lo largo del día, pero también de otras circunstancias, como veremos, dando lugar a lo que se conoce como arritmias. Pero lo que es evidente es que nuestro corazón late constantemente y sin parar día a día. ¿Qué puede causar una arritmia? La frecuencia cardiaca es variable ya que depende de distintas circunstancias, tanto internas como externas. Un susto, un hecho inesperado … pueden provocar un sobresalto que acelera de manera repentina y transitoria el corazón, pero una enfermedad también puede ser el origen de este cambio de ritmo cardiaco. El origen de los cambios de la frecuencia cardiaca puede ser múltiple y algunos podrá controlarlos el propio organismo, mientras que otros requerirán de actuaciones externas como el uso de fármacos o de cirugía. Diagnóstico El diagnóstico de una arritmia puede hacerse con un simple electrocardiograma en reposo, aunque a veces es necesario realizar otro tipo de pruebas diagnósticas como pruebas de esfuerzo , sobre todo recomendadas en personas deportistas. La práctica de actividad física comporta una exigencia física a la que el corazón puede no estar adaptado, hacer una prueba en la que se esté monitorizando constantemente los cambios del ritmo, ayudará a controlar lo que puede suceder durante la realización de las diferentes modalidades deportivas. Tras su hallazgo, pueden requerirse otras pruebas como un ecocardiograma para valorar de manera más concreta la patología existente y llegar a un diagnóstico. Tipos de arritmias Las arritmias pueden dividirse según el ritmo cardiaco ya que existen las arritmias lentas y las rápidas , que como indican su nombre van a tener velocidades de latido cardíaco completamente diferentes. Arritmias lentas o bradicardias Las arritmias lentas son las que se conocen como bradicardia s y la frecuencia suele situarse por debajo de 60 lpm en reposo , que es el que se considera el límite bajo, aunque existen circunstancias en las que este ritmo más lento es normal. En deportistas o en momentos de relajación y descanso, nuestro pulso puede enlentecerse y no estamos sufriendo ninguna arritmia patológica. La bradicardia del deportista no es más que una adaptación a la carga de entrenamiento que se realiza de forma regular, y uno de los ejemplos más conocidos es el de Miguel Induráin , ciclista que en los años 90 fue campeón hasta en cinco ocasiones del Tour de Francia, de manera consecutiva. Este ciclista tenía un latido cardiaco en reposo, para él normal, de 28 lpm y nunca en su larga carrera deportiva tuvo problemas cardiacos por esta razón. Cuando la bradicardia se acompaña de síntomas como mareos o pérdida de conocimiento , si que será necesario acudir al especialista, el cardiólogo, para que haga una valoración del cuadro y determinar el tipo de tratamiento que pueda necesitarse. En aquellos casos en los que la bradicardia afecta de manera importante a la vida del paciente, impidiendo que pueda desarrollar una vida normal y ocasionando trastornos en su salud, el tratamiento será el implante de un marcapasos . Este dispositivo, que se coloca en el pecho del paciente, es el encargado de mantener un ritmo estable, impidiendo que las pulsaciones bajen por debajo de la frecuencia establecida y evitando así síncopes y otros síntomas asociados. Taquicardias Por otro lado, cuando la frecuencia cardiaca se sitúa por encima de 100 lpm en reposo , se habla de taquicardia . Las personas que las sufren en la mayoría de ocasiones notan cómo su corazón se acelera. Puede ser transitorio o de manera continuada durante un periodo de tiempo más o menos largo. Esta sensación es realmente incómoda e, incluso, puede acompañarse de una sensación de disnea (falta de aire) y cierta molestia o dolor que genera angustia. El tratamiento puede ser farmacológico o quirúrgico . En aquellas ocasiones en las que el tratamiento no sea el quirúrgico, los fármacos serán el tratamiento de elección, fármacos antiarrítmicos que controlarán la aparición de los cambios de latido cardiaco. Respecto a la intervención quirúrgica, la técnica es la denominada “ ablación por radiofrecuencia ”. Con el paciente sedado pero consciente, se introduce un catéter por vía femoral hasta el corazón, constantemente monitorizado. En un primer momento se realiza un estudio electrofisiológico, que provoca la aparición de la arritmia, de modo que puede comprobarse la localización y dónde debe hacerse la ablación. Una vez realizada la intervención, el paciente queda en observación unas horas y tras éstas, si no hay complicaciones, se le da el alta hospitalaria. Esta es, en la actualidad, una técnica ampliamente utilizada por los especialistas y que da resultados muy positivos. Fibrilación auricular Entre las arritmias rápidas la más frecuente es la fibrilación auricular , mientras que la más maligna por ocasionar una muerte súbita es la fibrilación ventricular . En este último caso, debido al elevado riesgo de muerte, una de las recomendaciones es la implantación de un desfibrilador automático. Este dispositivo es muy parecido a un desfibrilador externo, monitoriza de manera constante el latido cardiaco del enfermo y en el momento en el que detecta un cambio que puede ocasionar una fibrilación, produce una descarga para revertir el ritmo anómalo.
Cómo Evitar la Aterosclerosis
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Cómo Evitar la Aterosclerosis

La mejor manera de evitar la ateroesclerosis es la prevención, es decir, evitando la aparición de lesiones en la pared arterial o frenando su progresión. Para ello, es importante seguir unos hábitos de vida saludables y llevar un control de los factores de riesgo si existen. ¿Qué es? La aterosclerosis es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta a las arterias de mediano y gran calibre (como la aorta) y cuya característica fundamental es la aparición de lesiones en la pared arterial (que se conocen como placa de ateroma). El término arterioesclerosis hace referencia únicamente al engrosamiento y endurecimiento de las paredes de las arterias, independientemente de su tamaño y de su causa. La ateroesclerosis es un tipo de arterioesclerosis debido a acúmulo de sustancias en la pared interna de las arterias, sobre todo lípidos, tejido fibroso y células inflamatorias. La progresión de estas placas produce una obstrucción progresiva de la luz arterial que puede ser total (trombosis) o parcial. La aparición de las placas de ateroma puede ocasionar la obstrucción directa del riego sanguíneo a órganos cercanos. También puede producirse la ruptura de la placa y esto provoca la formación de un trombo que se desprende y produce la obstrucción de vasos sanguíneos de órganos como el corazón o el cerebro, lo que se conoce como embolia. ¿Dónde y cuándo se produce? La aterosclerosis puede afectar a todo el árbol vascular, pero es mucho más habitual que se produzca en el corazón (irrigado por las arterias coronarias), el cerebro (arterias carótidas, vertebrales y cerebrales) y las extremidades inferiores (arterias iliacas y femorales). El inicio de la aterosclerosis se da en la juventud, aunque no se hace evidente hasta edades avanzadas que es cuando se manifiesta en forma de lo que se conoce como enfermedad cardiovascular. ¿Por qué? Los factores de riesgo identificados en la progresión de la ateroesclerosis incluyen el tabaquismo , la hiperlipidemia (exceso de grasa en la sangre), la diabetes, la hipertensión arterial, la obesidad , el sedentarismo y el estrés. Existen otros factores modificables como son la edad avanzada, el sexo y la herencia. Aunque aparece en ambos sexos, en los hombres lo hace 10 años antes que en las mujeres. ¿Cómo se presenta? La ateroesclerosis se manifiesta en forma de enfermedad cardiovascular . Y ésta puede afectar a diferentes órganos, pero sobre todo es predominante en el corazón: cardiopatía isquémica, insuficiencia cardiaca; en el cerebro: embolia cerebral; y en grandes vasos: aneurisma (dilatación) de la aorta, arterias de las piernas (vasculopatía periférica). En los países desarrollados, las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de mortalidad , especialmente en varones. En las primeras etapas, es decir, cuando todavía la placa de ateroma es pequeña y no existe ruptura de la misma ni obstrucción del vaso sanguíneo no da ningún síntoma. Los síntomas, que son consecuencia como decíamos de la obstrucción total o parcial vascular del territorio del cuerpo irrigado, variarán en función del órgano afectado: La obstrucción de las arterias de las extremidades inferiores puede dar lugar a claudicación intermitente, que se caracteriza por la presencia de dolor muscular en las pantorrillas, desencadenado por la marcha y que obliga al paciente a pararse durante un momento, hasta que le deja de doler, por eso se llama "la enfermedad de los escaparates". En grandes vasos, como la aorta, favorece el desarrollo de aneurismas , es decir, dilataciones de la pared arterial que pueden provocar la muerte por ruptura. En el corazón, la obstrucción de las arterias coronarias da lugar a infarto de miocardio , angina de pecho o insuficiencia cardiaca. Cuando la obstrucción afecta a las arterias cerebrales pueden aparecer desde ataques de isquemia cerebral transitoria, hasta un accidente cerebrovascular agudo o ictus , con secuelas más o menos permanentes. Cuando la obstrucción afecta a las arterias renales, puede facilitarse el desarrollo de insuficiencia renal o aparecer hipertensión, que en este caso sería secundaria a la insuficiencia renal. ¿Cómo detectarla? Generalmente, la enfermedad ateroesclerótica se diagnostica en fases tardías cuando aparecen sus consecuencias, es decir, las manifestaciones clínicas de la enfermedad cardiovascular. En estos casos, se realiza el estudio del órgano afectado, por ejemplo, en caso de un infarto se realiza una coronariografía para ver el estado del árbol vascular y se ven las arterias tapadas por placas de ateroma.   Así, el diagnóstico de la enfermedad aterosclerótica cuando presenta manifestaciones clínicas es relativamente sencillo, siendo mucho más complicado diagnosticarla en fases tempranas. Es decir, ya existe daño en la pared arterial pero no se manifiesta clínicamente. El diagnóstico precoz es interesante ya que evitaría o disminuiría la enfermedad cardiovascular. Por ello, se recomienda realizar chequeos a partir de cierta edad (40 años) , sobre todo en pacientes con antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular y/o que presentan factores de riesgo pero que todavía no han sufrido ningún síntoma. De manera que el médico pueda calcular el riesgo del paciente de enfermedad vascular, realizar una analítica para detectar niveles de triglicéridos y colesterol y si es necesario pruebas de imagen, como un ecodoppler de las arterias que permita ver las paredes arteriales y el grado de afectación ¿Cómo prevenirla y tratarla? La prevención es la mejor manera de evitar la aterosclerosis. Para ello, es importante seguir unos hábitos de vida saludables y llevar un control de los factores de riesgo si existen. Las medidas dirigidas a la población general para reducir el riesgo cardiovascular que provoca la ateroesclerosis incluyen: Dieta saludable: reducir la ingesta total de grasas (<30%) y especialmente de grasas saturadas (<10%). Disminuir el consumo de azúcar refinado. Potenciar el consumo de verduras, pescado, fruta, aceite de oliva virgen, cereales integrales y legumbres. Abandono del tabaquismo. Limitar/disminuir el consumo de alcohol. Realizar actividad física: se recomiendan 30 minutos de actividad física diaria (simplemente caminar a buen paso). Control de la presión arterial. Si se es hipertenso: control y medicación por el médico. Perder peso en caso de sobrepeso. Control y tratamiento del colesterol en sangre si está elevado. Control de la glucemia (azúcar en sangre) y si se es diabético, control estricto de la enfermedad. Tratamientos específicos en determinados grupos de pacientes: antiagregantes, Hacer exámenes periódicos de salud (chequeos) desde los 40-50 años, especialmente en aquellas personas con antecedentes familiares de enfermedades causadas por ateroesclerosis. En estos chequeos se presta una importancia especial al estudio de los factores de riesgo cardiovascular. Los datos de un chequeo vascular permiten calcular el riesgo cardiovascular y la edad vascular de cada persona. Por ejemplo, un fumador importante de 40 años de edad biológica puede tener una edad vascular de 60-65 años por tener una ateroesclerosis propia de personas de esta edad secundaria al tabaquismo.
Manual de Uso de las Lentes de Contacto
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Manual de Uso de las Lentes de Contacto

El uso de lentes de contacto está muy extendido. Es una alternativa cómoda a las gafas que aporta calidad de vida y comodidad a los usuarios y  permiten facilitar el ejercicio de la mayoría de deportes. Sin embargo, a veces se cometen auténticas barbaridades con ellas: se guardan en agua a falta del líquido apropiado, se dejan puestas por la noche por olvido… las anécdotas con las lentillas son muchas. El problema viene cuando de la anécdota se pasa a la infección. Y es que no hay que olvidar que las lentes de contacto son un producto sanitario y, como tal, su uso es seguro si se cumplen unas medidas que repasaremos a continuación. Para un uso seguro, no olvides… Lavarte las manos antes de colocártelas en los ojos. Lubricarlas y limpiarlas en la solución, no con agua. Las lentes de contacto se limpian usando sólo los líquidos especialmente formulados para ello, evitando el uso de agua corriente del grifo, el agua oxigenada o el alcohol, entre otros ejemplos, ya que no desinfectan y pueden provocar lesiones oculares. Utilízalas dentro del tiempo adecuado, generalmente entre ocho y nueve horas al día. No es aconsejable su uso permanente durante días, de lo contrario se es propenso a caer en alguna infección. Si son de uso diario, deben ser retiradas antes de dormir. Guárdalas en un estuche apropiado rellenado con una solución estéril adecuada y propuesta por el fabricante. Renuévalas según las especificaciones del fabricante. Por ejemplo, las mensuales una vez al mes y las semanales una vez a la semana. Si se trata de lentes de contacto rígidas, podrían durar entre dos y tres años. Las lentes de contacto blandas desechables se pueden rasgar, así que manipúlalas con suavidad. Si se rompe o rasga alguna lente, deséchala. Nunca compartas tus lentes de contacto, no sólo porque pueden propagarse bacterias de una persona a otra, sino también porque las lentes están adaptadas y graduadas para tu visión y tu ojo. Qué y cómo son Las lentes de contacto (también conocidas como lentillas) son unas lentes correctoras o cosméticas que se colocan en el ojo, concretamente sobre la capa lagrimal que cuida y lubrica la córnea. Las lentillas de colores se han convertido en una moda habitual en la vida cotidiana actual, las cuales no sólo se utilizan con el aumento necesario, sino que, además, pueden elegirse con el color deseado. Hay dos tipos principales de lentes de contacto: duras y blandas . Las lentes de contacto blandas son la elección preferida entre la mayoría de usuarios de lentes de contacto y se comercializan en diversas versiones (de uso desechable diario, semanal o mensual, de uso prolongado, bifocales o multifocales…). Las lentes de contacto duras más comúnmente utilizadas hoy en día son las lentes de contacto rígidas y permeables al gas (RGP por sus siglas en inglés). Están hechas de plástico y otros materiales como la silicona o fluoropolímeros. Éstas mantienen su forma, sin embargo, permiten un libre flujo de oxígeno a través suyo entre el ambiente externo y la córnea. Los RGPs pueden ser la mejor opción cuando la córnea tiene el astigmatismo suficiente para cambiar su forma (la córnea tiene la forma de un huevo en lugar de una naranja). Cuándo puede haber problemas Los portadores de lentes de contacto pueden sufrir irritación ocular por diversas causas : Mecánicas: por roce constante con la superficie del ojo. Hipóxicas: por falta de permeabilidad al oxígeno. Químicas. Infecciosas: bacterianas, víricas… Inmunológicas (por ejemplo, alergia). Signos y síntomas de que algo no va bien Las lentes de contacto contribuyen decisivamente en la aparición de infecciones oculares (conjuntivitis, que pueden ser, principalmente, bacterianas y víricas) y también en la aparición de ulceraciones corneales. El enrojecimiento del ojo y la blefaritis (inflamación de los párpados) son formas frecuentes de expresión de muchas enfermedades oculares. Puede apreciarse escozor, picor, sensación de cuerpo extraño y lagrimeo en cualquier proceso inflamatorio de la superficie ocular, así como secreción mucosa (blanquecina) o purulenta (amarillo-verdosa) si existe conjuntivitis vírica o bacteriana asociada, respectivamente. El dolor es mínimo y la agudeza visual apenas disminuye Las queratitis, inflamaciones corneales, pueden ser de gravedad variable: desde una afectación epitelial superficial leve hasta una úlcera que puede progresar a la perforación.  Producen intenso dolor (sobre todo con el parpadeo) ojo rojo, sensación e cuerpo extraño en el ojo, lagrimeo, fotofobia (hipersensibilidad a la luz) y visión borrosa (por pérdida de la transparencia corneal). A diferencia de otros procesos como pueden ser, por ejemplo, la uveítis o el glaucoma agudo, las molestias de la queratitis cesan con la instilación de colirio anestésico. Exploración del ojo afectado El método ideal es la lámpara de hendidura. Otro método es el uso del colirio de fluoresceína, que permite detectar la presencia de defectos en la superficie epitelial conjuntival y corneal. Tras aplicar la fluoresceína se debe examinar el ojo teñido con luz de Wood o con una luz convencional (filtro casero de papel de celofán azul oscuro en la bombilla). Sólo las zonas teñidas de la superficie ocular que son inmóviles representan úlceras, ya que las secreciones también aparecen teñidas. Tratamiento En aquellos casos en los que el ojo se encuentre irritado y rojo se deberá instaurar tratamiento adecuado según la causa que lo haya provocado y se deberá recomendar no volver a ponerse las lentes de contacto hasta la completa resolución del cuadro. Las lentes de contacto no pueden ser utilizadas en una persona con una infección ocular activa. En el caso de las conjuntivitis bacterianas se aconsejará la aplicación de colirios antibióticos varias veces al día y la aplicación de pomada antibiótica al acostarse. En el caso de las conjuntivitis víricas no hay tratamiento específico, y se utilizan igualmente colirios antibióticos tópicos de amplio espectro para prevenir la infección secundaria. En el caso de las queratitis, si se ha demostrado la existencia de lesión epitelial mediante la fluoresceína, debe taparse el ojo y proceder a dilatar la pupila con colirios de atropina.  También se aplican antibióticos tópicos para la prevención de la infección secundaria y pueden usarse pomadas epitelizantes. En todos los casos se lavarán los ojos con suero fisiólogico previo a la aplicación de colirios. Precaución con el uso de corticoides tópicos (colirios de corticoide): pueden provocar catarata y glaucoma. No deberían utilizarse estos medicamentos sin supervisión por especialista en oftalmología. En el caso de uso de lentes de contacto en los problemas de ametropía (miopía-hipermetropía, astigmatismo), cabe destacar que se puede intentar corregir un astigmatismo irregular con lentes de contacto, pero no serán tan eficaces como en las hipermetropías o las miopías. Las lentes de contacto bifocales o multifocales permiten la visión próxima y lejana con la misma lente y son habitualmente usadas para la corrección de la presbicia o “vista cansada”. ¿TAMBIÉN PARA NIÑOS? En la edad pediátrica, las lentes de contacto acostumbran a utilizarse cuando el niño tiene el criterio y la habilidad suficiente como para poder manipularlas adecuadamente, lo que ocurre, por lo general, hacia los 10 años . Sólo en casos muy especiales, como son la extirpación de cristalino), la ausencia de iris o las altas miopías o hipermetropías que afectan a un solo ojo, se prescribirán lentes de contacto en edades mucho más precoces, incluso en el primer año de vida. En todos estos casos, ello aumentará la calidad de visión y serán los padres los que deberán manipularlas y hacerse cargo de su higiene escrupulosa. Y es que en los primeros años de vida, no está indicada la cirugía refractiva para el tratamiento definitivo de las ametropías importantes. Una alternativa a las lentes son las gafas, normalmente mejor aceptadas por los niños si el ambiente familiar es favorable y acepta su colocación. Un aspecto importante que debe tener en cuenta el oftalmólogo y/o el pediatra es el hecho de informar a la familia de que las gafas de seguridad, habitualmente usadas por los niños, no constituyen ningún riesgo, sino más bien un medio de protección en caso de traumatismo.
Diferencias Entre las Bacterias Intestinales Buenas y Malas
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Diferencias Entre las Bacterias Intestinales Buenas y Malas

El cuerpo humano presenta una gran superficie cutánea y mucosa por la que entra en contacto con el medio ambiente . En esta superficie existen diversos sectores (piel, intestino, boca y vagina), donde residen microorganismos con diferentes características de humedad, temperatura, pH y disponibilidad de nutrientes. La flora humana es el conjunto de gérmenes que conviven con el huésped (humano) en estado normal, sin causarle enfermedad. Su composición es característica para la especie humana, tanto en los gérmenes que la componen como en su número y distribución en el organismo.   Actualmente, se sabe que el intestino del recién nacido no es estéril antes del parto, así pues, el traspaso microbiano madre-hijo empieza en el vientre materno y continúa inmediatamente después del nacimiento a través del parto vaginal. Inicialmente, diversos géneros de aerobios colonizan el tubo digestivo, sobre todo enterobacterias tipo  Escherichia coli  y también diversas especies del género  Lactobacillus . Estas consumen el oxígeno del ambiente y progresivamente se establece un microsistema en el que hay un predominio abrumador de especies anaeróbicas, sobre todo Bacteroides, Clostridia, Eubacteria y Bifidobacterias . A los dos años de edad, la flora establecida es ya prácticamente definitiva, en tanto que suele ser muy estable a lo largo de la vida del individuo. Dos tipos de flora Flora basal: es la característica de cada sector del organismo y está constituida por gérmenes que siempre están presentes en ese sector. Por ejemplo: Staphylococcus epidermidis en la piel o E. coli en el intestino. Flora transitoria: es variable de un ser humano a otro y está compuesta por gérmenes que colonizan en forma intermitente un determinado sector. Esta flora transitoria puede incluir bacterias potencialmente patógenas para el propio individuo u otras personas que entran en contacto con él. Microbiota intestinal Antiguamente conocida como  flora intestinal, se trata de un complejo ecosistema lleno de microbios beneficiosos para la salud. Lleva a cabo diversas funciones a nivel metabólico, fisiológico y a nivel de sistema inmunológico. Cada individuo alberga 100.000 millones de microorganismos de 400 especies, en su mayoría bacterianas. Más del 95% vive en el tracto digestivo , sobre todo en el colon. Recientemente, se ha observado que ésta tiene un papel muy importante en la aparición de muchas enfermedades. Se ha visto que muchas dolencias presentan un desequilibrio en la composición de la microbiota intestinal , conocida como disbiosis intestinal . Funciones Uno de los principales mecanismos a través del cual influye en el organismo son las interacciones con el sistema inmunitario. La presencia de la flora establece:   Un correcto desarrollo de la mucosa intestinal. Interviene en el metabolismo de sustancias como el ácido fólico, biotina, vitaminas B12, K y E. Favorece la producción de IgA y contribuye a la inmunotolerancia. Es un importante estímulo antigénico. Interviene en el ciclo enterohepático de drogas como el Cloranfenicol. Tiene efecto de barrera, impidiendo el establecimiento de otras bacterias, potencialmente patógenas. Segrega bacteriocinas, sustancias que son tóxicas para bacterias de otros géneros. Interviene en infecciones oportunistas o endógenas. ¿Cómo ayudamos a reforzar nuestra flora?   La influencia de la dieta en la composición de la microbiota intestinal es el factor más determinante sobre el que podemos intervenir. También durante las primeras fases de la colonización: gestación, lactancia y primeros alimentos sólidos que ingiere el recién nacido.  Los cambios en la dieta pueden explicar el 57% de la variación total de la estructura de la microbiota intestinal. Es importante llevar una  dieta equilibrada  y variada ya que cuando estamos comiendo, a la vez también lo hacen los miles de microorganismos que habitan nuestro intestino , para así, llevar a cabo sus funciones. Se ha visto que las personas que siguen una alimentación basada en cereales refinados, pobre en fibra y en alimentos fermentados, y con un gran abuso de aditivos y endulzantes (edulcorantes), sufren las consecuencias en la composición de la microbiota intestinal, comprometiendo la diversidad y variabilidad de especies, en comparación con los que siguen una dieta rica en fibra, con cereales integrales , etc. Uno de los factores para evitar la disbiosis intestinal es seguir una alimentación equilibrada rica en alimentos vegetales , alimentos fermentados, etc. Se ha visto que los hábitos alimentarios a largo plazo tienen un papel determinante en la composición y estructura de la microbiota intestinal. Añadiendo alimentos con efecto pre y probiótico se puede modular en positivo la microbiota intestinal aportando múltiples beneficios a nuestro organismo. Probióticos y prebióticos Numerosas evidencias científicas han demostrado que determinadas cepas bacterianas pueden aportar beneficios concretos a la salud. Con ello se ha introducido un nuevo concepto: Los probióticos son microorganismos vivos que, ingeridos en cantidades adecuadas, producen efectos beneficiosos para la salud. Los prebióticos son ingredientes de la comida no digeribles que promueven selectivamente el crecimiento y la actividad de un número limitado de especies bacterianas. Suelen ser hidratos de carbono no digeribles que después de su tránsito por el intestino delgado, llegan al colon prácticamente sin modificación alguna. Las bacterias de la flora autóctona poseen enzimas metabólicas adecuadas para consumir estos hidratos de carbono teniendo la oportunidad de proliferar de modo selectivo gracias al aporte de energía específico que consiguen de dichos sustratos.  A diferencia de los probióticos, la mayoría de los prebióticos son utilizados como ingredientes de alimentos en galletas, cereales, chocolates, productos de untar y productos lácteos. La industria los oferta como productos saludables induciendo a pensar que dichos productos enriquecidos con prebióticos son beneficiosos para la microbiota intestinal, y esto no es así. Los microorganismos que albergamos y, en general, el ser humano, necesitan alimentarse de alimentos de verdad para su normal nutrición y funcionamiento.
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