Atención médica sin papeleos ni letra pequeña
  1. Home
  2. Contenidos de salud
  3. Artículos Especializados

Artículos Especializados

Arritmia: Qué Debes Saber
Artículo especializado

Arritmia: Qué Debes Saber

El corazón de una persona con un ritmo cardiaco regular y cuya frecuencia cardiaca sea de 70 latidos por minuto (lpm) late 100.800 veces en un día. Esta cifra variará en función de las actividades que se realicen a lo largo del día, pero también de otras circunstancias, como veremos, dando lugar a lo que se conoce como arritmias. Pero lo que es evidente es que nuestro corazón late constantemente y sin parar día a día. ¿Qué puede causar una arritmia? La frecuencia cardiaca es variable ya que depende de distintas circunstancias, tanto internas como externas. Un susto, un hecho inesperado … pueden provocar un sobresalto que acelera de manera repentina y transitoria el corazón, pero una enfermedad también puede ser el origen de este cambio de ritmo cardiaco. El origen de los cambios de la frecuencia cardiaca puede ser múltiple y algunos podrá controlarlos el propio organismo, mientras que otros requerirán de actuaciones externas como el uso de fármacos o de cirugía. Diagnóstico El diagnóstico de una arritmia puede hacerse con un simple electrocardiograma en reposo, aunque a veces es necesario realizar otro tipo de pruebas diagnósticas como pruebas de esfuerzo , sobre todo recomendadas en personas deportistas. La práctica de actividad física comporta una exigencia física a la que el corazón puede no estar adaptado, hacer una prueba en la que se esté monitorizando constantemente los cambios del ritmo, ayudará a controlar lo que puede suceder durante la realización de las diferentes modalidades deportivas. Tras su hallazgo, pueden requerirse otras pruebas como un ecocardiograma para valorar de manera más concreta la patología existente y llegar a un diagnóstico. Tipos de arritmias Las arritmias pueden dividirse según el ritmo cardiaco ya que existen las arritmias lentas y las rápidas , que como indican su nombre van a tener velocidades de latido cardíaco completamente diferentes. Arritmias lentas o bradicardias Las arritmias lentas son las que se conocen como bradicardia s y la frecuencia suele situarse por debajo de 60 lpm en reposo , que es el que se considera el límite bajo, aunque existen circunstancias en las que este ritmo más lento es normal. En deportistas o en momentos de relajación y descanso, nuestro pulso puede enlentecerse y no estamos sufriendo ninguna arritmia patológica. La bradicardia del deportista no es más que una adaptación a la carga de entrenamiento que se realiza de forma regular, y uno de los ejemplos más conocidos es el de Miguel Induráin , ciclista que en los años 90 fue campeón hasta en cinco ocasiones del Tour de Francia, de manera consecutiva. Este ciclista tenía un latido cardiaco en reposo, para él normal, de 28 lpm y nunca en su larga carrera deportiva tuvo problemas cardiacos por esta razón. Cuando la bradicardia se acompaña de síntomas como mareos o pérdida de conocimiento , si que será necesario acudir al especialista, el cardiólogo, para que haga una valoración del cuadro y determinar el tipo de tratamiento que pueda necesitarse. En aquellos casos en los que la bradicardia afecta de manera importante a la vida del paciente, impidiendo que pueda desarrollar una vida normal y ocasionando trastornos en su salud, el tratamiento será el implante de un marcapasos . Este dispositivo, que se coloca en el pecho del paciente, es el encargado de mantener un ritmo estable, impidiendo que las pulsaciones bajen por debajo de la frecuencia establecida y evitando así síncopes y otros síntomas asociados. Taquicardias Por otro lado, cuando la frecuencia cardiaca se sitúa por encima de 100 lpm en reposo , se habla de taquicardia . Las personas que las sufren en la mayoría de ocasiones notan cómo su corazón se acelera. Puede ser transitorio o de manera continuada durante un periodo de tiempo más o menos largo. Esta sensación es realmente incómoda e, incluso, puede acompañarse de una sensación de disnea (falta de aire) y cierta molestia o dolor que genera angustia. El tratamiento puede ser farmacológico o quirúrgico . En aquellas ocasiones en las que el tratamiento no sea el quirúrgico, los fármacos serán el tratamiento de elección, fármacos antiarrítmicos que controlarán la aparición de los cambios de latido cardiaco. Respecto a la intervención quirúrgica, la técnica es la denominada “ ablación por radiofrecuencia ”. Con el paciente sedado pero consciente, se introduce un catéter por vía femoral hasta el corazón, constantemente monitorizado. En un primer momento se realiza un estudio electrofisiológico, que provoca la aparición de la arritmia, de modo que puede comprobarse la localización y dónde debe hacerse la ablación. Una vez realizada la intervención, el paciente queda en observación unas horas y tras éstas, si no hay complicaciones, se le da el alta hospitalaria. Esta es, en la actualidad, una técnica ampliamente utilizada por los especialistas y que da resultados muy positivos. Fibrilación auricular Entre las arritmias rápidas la más frecuente es la fibrilación auricular , mientras que la más maligna por ocasionar una muerte súbita es la fibrilación ventricular . En este último caso, debido al elevado riesgo de muerte, una de las recomendaciones es la implantación de un desfibrilador automático. Este dispositivo es muy parecido a un desfibrilador externo, monitoriza de manera constante el latido cardiaco del enfermo y en el momento en el que detecta un cambio que puede ocasionar una fibrilación, produce una descarga para revertir el ritmo anómalo.
Cómo Evitar la Aterosclerosis
Artículo especializado

Cómo Evitar la Aterosclerosis

La mejor manera de evitar la ateroesclerosis es la prevención, es decir, evitando la aparición de lesiones en la pared arterial o frenando su progresión. Para ello, es importante seguir unos hábitos de vida saludables y llevar un control de los factores de riesgo si existen. ¿Qué es? La aterosclerosis es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta a las arterias de mediano y gran calibre (como la aorta) y cuya característica fundamental es la aparición de lesiones en la pared arterial (que se conocen como placa de ateroma). El término arterioesclerosis hace referencia únicamente al engrosamiento y endurecimiento de las paredes de las arterias, independientemente de su tamaño y de su causa. La ateroesclerosis es un tipo de arterioesclerosis debido a acúmulo de sustancias en la pared interna de las arterias, sobre todo lípidos, tejido fibroso y células inflamatorias. La progresión de estas placas produce una obstrucción progresiva de la luz arterial que puede ser total (trombosis) o parcial. La aparición de las placas de ateroma puede ocasionar la obstrucción directa del riego sanguíneo a órganos cercanos. También puede producirse la ruptura de la placa y esto provoca la formación de un trombo que se desprende y produce la obstrucción de vasos sanguíneos de órganos como el corazón o el cerebro, lo que se conoce como embolia. ¿Dónde y cuándo se produce? La aterosclerosis puede afectar a todo el árbol vascular, pero es mucho más habitual que se produzca en el corazón (irrigado por las arterias coronarias), el cerebro (arterias carótidas, vertebrales y cerebrales) y las extremidades inferiores (arterias iliacas y femorales). El inicio de la aterosclerosis se da en la juventud, aunque no se hace evidente hasta edades avanzadas que es cuando se manifiesta en forma de lo que se conoce como enfermedad cardiovascular. ¿Por qué? Los factores de riesgo identificados en la progresión de la ateroesclerosis incluyen el tabaquismo , la hiperlipidemia (exceso de grasa en la sangre), la diabetes, la hipertensión arterial, la obesidad , el sedentarismo y el estrés. Existen otros factores modificables como son la edad avanzada, el sexo y la herencia. Aunque aparece en ambos sexos, en los hombres lo hace 10 años antes que en las mujeres. ¿Cómo se presenta? La ateroesclerosis se manifiesta en forma de enfermedad cardiovascular . Y ésta puede afectar a diferentes órganos, pero sobre todo es predominante en el corazón: cardiopatía isquémica, insuficiencia cardiaca; en el cerebro: embolia cerebral; y en grandes vasos: aneurisma (dilatación) de la aorta, arterias de las piernas (vasculopatía periférica). En los países desarrollados, las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de mortalidad , especialmente en varones. En las primeras etapas, es decir, cuando todavía la placa de ateroma es pequeña y no existe ruptura de la misma ni obstrucción del vaso sanguíneo no da ningún síntoma. Los síntomas, que son consecuencia como decíamos de la obstrucción total o parcial vascular del territorio del cuerpo irrigado, variarán en función del órgano afectado: La obstrucción de las arterias de las extremidades inferiores puede dar lugar a claudicación intermitente, que se caracteriza por la presencia de dolor muscular en las pantorrillas, desencadenado por la marcha y que obliga al paciente a pararse durante un momento, hasta que le deja de doler, por eso se llama "la enfermedad de los escaparates". En grandes vasos, como la aorta, favorece el desarrollo de aneurismas , es decir, dilataciones de la pared arterial que pueden provocar la muerte por ruptura. En el corazón, la obstrucción de las arterias coronarias da lugar a infarto de miocardio , angina de pecho o insuficiencia cardiaca. Cuando la obstrucción afecta a las arterias cerebrales pueden aparecer desde ataques de isquemia cerebral transitoria, hasta un accidente cerebrovascular agudo o ictus , con secuelas más o menos permanentes. Cuando la obstrucción afecta a las arterias renales, puede facilitarse el desarrollo de insuficiencia renal o aparecer hipertensión, que en este caso sería secundaria a la insuficiencia renal. ¿Cómo detectarla? Generalmente, la enfermedad ateroesclerótica se diagnostica en fases tardías cuando aparecen sus consecuencias, es decir, las manifestaciones clínicas de la enfermedad cardiovascular. En estos casos, se realiza el estudio del órgano afectado, por ejemplo, en caso de un infarto se realiza una coronariografía para ver el estado del árbol vascular y se ven las arterias tapadas por placas de ateroma.   Así, el diagnóstico de la enfermedad aterosclerótica cuando presenta manifestaciones clínicas es relativamente sencillo, siendo mucho más complicado diagnosticarla en fases tempranas. Es decir, ya existe daño en la pared arterial pero no se manifiesta clínicamente. El diagnóstico precoz es interesante ya que evitaría o disminuiría la enfermedad cardiovascular. Por ello, se recomienda realizar chequeos a partir de cierta edad (40 años) , sobre todo en pacientes con antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular y/o que presentan factores de riesgo pero que todavía no han sufrido ningún síntoma. De manera que el médico pueda calcular el riesgo del paciente de enfermedad vascular, realizar una analítica para detectar niveles de triglicéridos y colesterol y si es necesario pruebas de imagen, como un ecodoppler de las arterias que permita ver las paredes arteriales y el grado de afectación ¿Cómo prevenirla y tratarla? La prevención es la mejor manera de evitar la aterosclerosis. Para ello, es importante seguir unos hábitos de vida saludables y llevar un control de los factores de riesgo si existen. Las medidas dirigidas a la población general para reducir el riesgo cardiovascular que provoca la ateroesclerosis incluyen: Dieta saludable: reducir la ingesta total de grasas (<30%) y especialmente de grasas saturadas (<10%). Disminuir el consumo de azúcar refinado. Potenciar el consumo de verduras, pescado, fruta, aceite de oliva virgen, cereales integrales y legumbres. Abandono del tabaquismo. Limitar/disminuir el consumo de alcohol. Realizar actividad física: se recomiendan 30 minutos de actividad física diaria (simplemente caminar a buen paso). Control de la presión arterial. Si se es hipertenso: control y medicación por el médico. Perder peso en caso de sobrepeso. Control y tratamiento del colesterol en sangre si está elevado. Control de la glucemia (azúcar en sangre) y si se es diabético, control estricto de la enfermedad. Tratamientos específicos en determinados grupos de pacientes: antiagregantes, Hacer exámenes periódicos de salud (chequeos) desde los 40-50 años, especialmente en aquellas personas con antecedentes familiares de enfermedades causadas por ateroesclerosis. En estos chequeos se presta una importancia especial al estudio de los factores de riesgo cardiovascular. Los datos de un chequeo vascular permiten calcular el riesgo cardiovascular y la edad vascular de cada persona. Por ejemplo, un fumador importante de 40 años de edad biológica puede tener una edad vascular de 60-65 años por tener una ateroesclerosis propia de personas de esta edad secundaria al tabaquismo.
Manual de Uso de las Lentes de Contacto
Artículo especializado

Manual de Uso de las Lentes de Contacto

El uso de lentes de contacto está muy extendido. Es una alternativa cómoda a las gafas que aporta calidad de vida y comodidad a los usuarios y  permiten facilitar el ejercicio de la mayoría de deportes. Sin embargo, a veces se cometen auténticas barbaridades con ellas: se guardan en agua a falta del líquido apropiado, se dejan puestas por la noche por olvido… las anécdotas con las lentillas son muchas. El problema viene cuando de la anécdota se pasa a la infección. Y es que no hay que olvidar que las lentes de contacto son un producto sanitario y, como tal, su uso es seguro si se cumplen unas medidas que repasaremos a continuación. Para un uso seguro, no olvides… Lavarte las manos antes de colocártelas en los ojos. Lubricarlas y limpiarlas en la solución, no con agua. Las lentes de contacto se limpian usando sólo los líquidos especialmente formulados para ello, evitando el uso de agua corriente del grifo, el agua oxigenada o el alcohol, entre otros ejemplos, ya que no desinfectan y pueden provocar lesiones oculares. Utilízalas dentro del tiempo adecuado, generalmente entre ocho y nueve horas al día. No es aconsejable su uso permanente durante días, de lo contrario se es propenso a caer en alguna infección. Si son de uso diario, deben ser retiradas antes de dormir. Guárdalas en un estuche apropiado rellenado con una solución estéril adecuada y propuesta por el fabricante. Renuévalas según las especificaciones del fabricante. Por ejemplo, las mensuales una vez al mes y las semanales una vez a la semana. Si se trata de lentes de contacto rígidas, podrían durar entre dos y tres años. Las lentes de contacto blandas desechables se pueden rasgar, así que manipúlalas con suavidad. Si se rompe o rasga alguna lente, deséchala. Nunca compartas tus lentes de contacto, no sólo porque pueden propagarse bacterias de una persona a otra, sino también porque las lentes están adaptadas y graduadas para tu visión y tu ojo. Qué y cómo son Las lentes de contacto (también conocidas como lentillas) son unas lentes correctoras o cosméticas que se colocan en el ojo, concretamente sobre la capa lagrimal que cuida y lubrica la córnea. Las lentillas de colores se han convertido en una moda habitual en la vida cotidiana actual, las cuales no sólo se utilizan con el aumento necesario, sino que, además, pueden elegirse con el color deseado. Hay dos tipos principales de lentes de contacto: duras y blandas . Las lentes de contacto blandas son la elección preferida entre la mayoría de usuarios de lentes de contacto y se comercializan en diversas versiones (de uso desechable diario, semanal o mensual, de uso prolongado, bifocales o multifocales…). Las lentes de contacto duras más comúnmente utilizadas hoy en día son las lentes de contacto rígidas y permeables al gas (RGP por sus siglas en inglés). Están hechas de plástico y otros materiales como la silicona o fluoropolímeros. Éstas mantienen su forma, sin embargo, permiten un libre flujo de oxígeno a través suyo entre el ambiente externo y la córnea. Los RGPs pueden ser la mejor opción cuando la córnea tiene el astigmatismo suficiente para cambiar su forma (la córnea tiene la forma de un huevo en lugar de una naranja). Cuándo puede haber problemas Los portadores de lentes de contacto pueden sufrir irritación ocular por diversas causas : Mecánicas: por roce constante con la superficie del ojo. Hipóxicas: por falta de permeabilidad al oxígeno. Químicas. Infecciosas: bacterianas, víricas… Inmunológicas (por ejemplo, alergia). Signos y síntomas de que algo no va bien Las lentes de contacto contribuyen decisivamente en la aparición de infecciones oculares (conjuntivitis, que pueden ser, principalmente, bacterianas y víricas) y también en la aparición de ulceraciones corneales. El enrojecimiento del ojo y la blefaritis (inflamación de los párpados) son formas frecuentes de expresión de muchas enfermedades oculares. Puede apreciarse escozor, picor, sensación de cuerpo extraño y lagrimeo en cualquier proceso inflamatorio de la superficie ocular, así como secreción mucosa (blanquecina) o purulenta (amarillo-verdosa) si existe conjuntivitis vírica o bacteriana asociada, respectivamente. El dolor es mínimo y la agudeza visual apenas disminuye Las queratitis, inflamaciones corneales, pueden ser de gravedad variable: desde una afectación epitelial superficial leve hasta una úlcera que puede progresar a la perforación.  Producen intenso dolor (sobre todo con el parpadeo) ojo rojo, sensación e cuerpo extraño en el ojo, lagrimeo, fotofobia (hipersensibilidad a la luz) y visión borrosa (por pérdida de la transparencia corneal). A diferencia de otros procesos como pueden ser, por ejemplo, la uveítis o el glaucoma agudo, las molestias de la queratitis cesan con la instilación de colirio anestésico. Exploración del ojo afectado El método ideal es la lámpara de hendidura. Otro método es el uso del colirio de fluoresceína, que permite detectar la presencia de defectos en la superficie epitelial conjuntival y corneal. Tras aplicar la fluoresceína se debe examinar el ojo teñido con luz de Wood o con una luz convencional (filtro casero de papel de celofán azul oscuro en la bombilla). Sólo las zonas teñidas de la superficie ocular que son inmóviles representan úlceras, ya que las secreciones también aparecen teñidas. Tratamiento En aquellos casos en los que el ojo se encuentre irritado y rojo se deberá instaurar tratamiento adecuado según la causa que lo haya provocado y se deberá recomendar no volver a ponerse las lentes de contacto hasta la completa resolución del cuadro. Las lentes de contacto no pueden ser utilizadas en una persona con una infección ocular activa. En el caso de las conjuntivitis bacterianas se aconsejará la aplicación de colirios antibióticos varias veces al día y la aplicación de pomada antibiótica al acostarse. En el caso de las conjuntivitis víricas no hay tratamiento específico, y se utilizan igualmente colirios antibióticos tópicos de amplio espectro para prevenir la infección secundaria. En el caso de las queratitis, si se ha demostrado la existencia de lesión epitelial mediante la fluoresceína, debe taparse el ojo y proceder a dilatar la pupila con colirios de atropina.  También se aplican antibióticos tópicos para la prevención de la infección secundaria y pueden usarse pomadas epitelizantes. En todos los casos se lavarán los ojos con suero fisiólogico previo a la aplicación de colirios. Precaución con el uso de corticoides tópicos (colirios de corticoide): pueden provocar catarata y glaucoma. No deberían utilizarse estos medicamentos sin supervisión por especialista en oftalmología. En el caso de uso de lentes de contacto en los problemas de ametropía (miopía-hipermetropía, astigmatismo), cabe destacar que se puede intentar corregir un astigmatismo irregular con lentes de contacto, pero no serán tan eficaces como en las hipermetropías o las miopías. Las lentes de contacto bifocales o multifocales permiten la visión próxima y lejana con la misma lente y son habitualmente usadas para la corrección de la presbicia o “vista cansada”. ¿TAMBIÉN PARA NIÑOS? En la edad pediátrica, las lentes de contacto acostumbran a utilizarse cuando el niño tiene el criterio y la habilidad suficiente como para poder manipularlas adecuadamente, lo que ocurre, por lo general, hacia los 10 años . Sólo en casos muy especiales, como son la extirpación de cristalino), la ausencia de iris o las altas miopías o hipermetropías que afectan a un solo ojo, se prescribirán lentes de contacto en edades mucho más precoces, incluso en el primer año de vida. En todos estos casos, ello aumentará la calidad de visión y serán los padres los que deberán manipularlas y hacerse cargo de su higiene escrupulosa. Y es que en los primeros años de vida, no está indicada la cirugía refractiva para el tratamiento definitivo de las ametropías importantes. Una alternativa a las lentes son las gafas, normalmente mejor aceptadas por los niños si el ambiente familiar es favorable y acepta su colocación. Un aspecto importante que debe tener en cuenta el oftalmólogo y/o el pediatra es el hecho de informar a la familia de que las gafas de seguridad, habitualmente usadas por los niños, no constituyen ningún riesgo, sino más bien un medio de protección en caso de traumatismo.
Diferencias Entre las Bacterias Intestinales Buenas y Malas
Artículo especializado

Diferencias Entre las Bacterias Intestinales Buenas y Malas

El cuerpo humano presenta una gran superficie cutánea y mucosa por la que entra en contacto con el medio ambiente . En esta superficie existen diversos sectores (piel, intestino, boca y vagina), donde residen microorganismos con diferentes características de humedad, temperatura, pH y disponibilidad de nutrientes. La flora humana es el conjunto de gérmenes que conviven con el huésped (humano) en estado normal, sin causarle enfermedad. Su composición es característica para la especie humana, tanto en los gérmenes que la componen como en su número y distribución en el organismo.   Actualmente, se sabe que el intestino del recién nacido no es estéril antes del parto, así pues, el traspaso microbiano madre-hijo empieza en el vientre materno y continúa inmediatamente después del nacimiento a través del parto vaginal. Inicialmente, diversos géneros de aerobios colonizan el tubo digestivo, sobre todo enterobacterias tipo  Escherichia coli  y también diversas especies del género  Lactobacillus . Estas consumen el oxígeno del ambiente y progresivamente se establece un microsistema en el que hay un predominio abrumador de especies anaeróbicas, sobre todo Bacteroides, Clostridia, Eubacteria y Bifidobacterias . A los dos años de edad, la flora establecida es ya prácticamente definitiva, en tanto que suele ser muy estable a lo largo de la vida del individuo. Dos tipos de flora Flora basal: es la característica de cada sector del organismo y está constituida por gérmenes que siempre están presentes en ese sector. Por ejemplo: Staphylococcus epidermidis en la piel o E. coli en el intestino. Flora transitoria: es variable de un ser humano a otro y está compuesta por gérmenes que colonizan en forma intermitente un determinado sector. Esta flora transitoria puede incluir bacterias potencialmente patógenas para el propio individuo u otras personas que entran en contacto con él. Microbiota intestinal Antiguamente conocida como  flora intestinal, se trata de un complejo ecosistema lleno de microbios beneficiosos para la salud. Lleva a cabo diversas funciones a nivel metabólico, fisiológico y a nivel de sistema inmunológico. Cada individuo alberga 100.000 millones de microorganismos de 400 especies, en su mayoría bacterianas. Más del 95% vive en el tracto digestivo , sobre todo en el colon. Recientemente, se ha observado que ésta tiene un papel muy importante en la aparición de muchas enfermedades. Se ha visto que muchas dolencias presentan un desequilibrio en la composición de la microbiota intestinal , conocida como disbiosis intestinal . Funciones Uno de los principales mecanismos a través del cual influye en el organismo son las interacciones con el sistema inmunitario. La presencia de la flora establece:   Un correcto desarrollo de la mucosa intestinal. Interviene en el metabolismo de sustancias como el ácido fólico, biotina, vitaminas B12, K y E. Favorece la producción de IgA y contribuye a la inmunotolerancia. Es un importante estímulo antigénico. Interviene en el ciclo enterohepático de drogas como el Cloranfenicol. Tiene efecto de barrera, impidiendo el establecimiento de otras bacterias, potencialmente patógenas. Segrega bacteriocinas, sustancias que son tóxicas para bacterias de otros géneros. Interviene en infecciones oportunistas o endógenas. ¿Cómo ayudamos a reforzar nuestra flora?   La influencia de la dieta en la composición de la microbiota intestinal es el factor más determinante sobre el que podemos intervenir. También durante las primeras fases de la colonización: gestación, lactancia y primeros alimentos sólidos que ingiere el recién nacido.  Los cambios en la dieta pueden explicar el 57% de la variación total de la estructura de la microbiota intestinal. Es importante llevar una  dieta equilibrada  y variada ya que cuando estamos comiendo, a la vez también lo hacen los miles de microorganismos que habitan nuestro intestino , para así, llevar a cabo sus funciones. Se ha visto que las personas que siguen una alimentación basada en cereales refinados, pobre en fibra y en alimentos fermentados, y con un gran abuso de aditivos y endulzantes (edulcorantes), sufren las consecuencias en la composición de la microbiota intestinal, comprometiendo la diversidad y variabilidad de especies, en comparación con los que siguen una dieta rica en fibra, con cereales integrales , etc. Uno de los factores para evitar la disbiosis intestinal es seguir una alimentación equilibrada rica en alimentos vegetales , alimentos fermentados, etc. Se ha visto que los hábitos alimentarios a largo plazo tienen un papel determinante en la composición y estructura de la microbiota intestinal. Añadiendo alimentos con efecto pre y probiótico se puede modular en positivo la microbiota intestinal aportando múltiples beneficios a nuestro organismo. Probióticos y prebióticos Numerosas evidencias científicas han demostrado que determinadas cepas bacterianas pueden aportar beneficios concretos a la salud. Con ello se ha introducido un nuevo concepto: Los probióticos son microorganismos vivos que, ingeridos en cantidades adecuadas, producen efectos beneficiosos para la salud. Los prebióticos son ingredientes de la comida no digeribles que promueven selectivamente el crecimiento y la actividad de un número limitado de especies bacterianas. Suelen ser hidratos de carbono no digeribles que después de su tránsito por el intestino delgado, llegan al colon prácticamente sin modificación alguna. Las bacterias de la flora autóctona poseen enzimas metabólicas adecuadas para consumir estos hidratos de carbono teniendo la oportunidad de proliferar de modo selectivo gracias al aporte de energía específico que consiguen de dichos sustratos.  A diferencia de los probióticos, la mayoría de los prebióticos son utilizados como ingredientes de alimentos en galletas, cereales, chocolates, productos de untar y productos lácteos. La industria los oferta como productos saludables induciendo a pensar que dichos productos enriquecidos con prebióticos son beneficiosos para la microbiota intestinal, y esto no es así. Los microorganismos que albergamos y, en general, el ser humano, necesitan alimentarse de alimentos de verdad para su normal nutrición y funcionamiento.
El Blanqueamiento Dental, ¿Puede Ser Perjudicial?
Artículo especializado

El Blanqueamiento Dental, ¿Puede Ser Perjudicial?

¿Quién no ha envidiado, en alguna ocasión, la dentadura absolutamente blanca de algún famoso o de la persona que nos está hablando? El blanqueamiento dental es un tratamiento con finalidad estética que persigue la obtención de un tono más blanco (los odontólogos hablamos de bajar o reducir el tono de blanco). Este procedimiento permite eliminar la gran mayoría de manchas depositadas en el esmalte dental debidas a causas externas. Pero no podemos olvidar que ni todas las manchas son tratables ni todos los pacientes son candidatos a realizarse un blanqueamiento.? Veamos por qué. Causas de las manchas dentales Causas externas: las principales causas externas del oscurecimiento dental serían la ingesta de determinados alimentos y bebidas, o el contacto con agentes pigmentarios, como té, café, tabaco, mate, vino, bebidas de cola y exceso de uso de colutorio con clorhexidina (antiséptico de uso frecuente presente en colutorios y pastas dentífricas). Causas internas: en general, las manchas provocadas por causas internas son las más difíciles de tratar y las que peores resultados obtienen con un blanqueamiento. En la mayoría de casos deben buscarse otras alternativas terapéuticas, como podría ser la colocación de carillas estéticas en el sector anterior de la boca (expuesto durante la sonrisa). Pueden afectar a los dientes antes de la erupción (en el embarazo o antes de los seis meses de vida) y son debidas fundamentalmente a determinados tratamientos (tetraciclinas), a alteraciones congénitas de la calidad del esmalte (hipoplasia) o al depósito de flúor. Tras la erupción de los dientes las causas internas más frecuentes son las consecuencias de un traumatismo dental y el desgaste del esmalte (propio del envejecimiento de la pieza dentaria). El proceso de blanqueamiento Nuestro papel como odontólogos consiste en averiguar la posible causa, así como el tiempo de evolución y la expectativa que tiene el paciente. Debemos realizar una exploración exhaustiva de la calidad del esmalte y de la sensibilidad dental que nos influirán en la decisión terapéutica a tomar. A continuación, exponemos las diferentes posibilidades terapéuticas posibles y siempre pensando en la persona que tenemos sentada en nuestro sillón dental en ese momento. Bajo las premisas de que no todos los pacientes son candidatos ni todos obtendrán el mismo efecto blanqueante, ni que la duración del efecto es de por vida, no debemos crear falsas expectativas. El tratamiento de elección es blanqueamiento externo mixto por ser el que consigue mejores resultados. Debemos tener presente la severidad y extensión de las manchas a tratar y la persistencia de los hábitos mencionados (café, té, tabaco…). Por otro lado, y para asegurarnos de obtener el resultado perseguido, debemos partir de una boca impecable por lo que antes de realizar el blanqueamiento recomendamos una higiene dental o tartrectomía . Facilitaremos a continuación una pincelada de los diferentes tipos de tratamientos de blanqueamiento disponibles en la actualidad: Blanqueamiento externo: es el tratamiento más habitual. Se realiza sobre dientes vitales o sanos . Consiste en la aplicación de sustancias activas en la superficie dental, y puede ser realizado en consulta o en el domicilio. El tratamiento mixto efectuado inicialmente por un odontólogo en consulta y después continuado por el paciente en el domicilio es el que mejor resultado ofrece. Consiste en una sesión (de aproximadamente una hora de duración) con exposición a una determinada luz (láser, plasma, luz fría..) sobre la arcada dental donde se ha colocado previamente una sustancia química (normalmente peróxido de hidrógeno al 35 %) sustentada con una férula acrílica de soporte. ¿Pero por qué debemos colocar peróxido en la superficie dental antes de exponerla al láser? Porque penetrará en el tejido dental y fragmentará las moléculas de los depósitos de pigmento oscuro dando lugar a moléculas más pequeñas e incoloras. Tras esta sesión, se continúa con el tratamiento domiciliario (supervisado por el odontólogo), de dos semanas de duración y con una duración de 40 minutos diarios (normalmente se realiza por la noche). Consiste en la colocación de una férul a acrílica hecha a medida y peróxido de carbamida o peróxido de hidrógeno en concentraciones variables. Otra posibilidad de blanqueamiento externo es el domiciliario exclusivo mediante la aplicación de “Geles blanqueadores ” (de peróxido de hidrógeno o de peróxido de carbamida) adquiridos en la farmacia sin receta médica y en forma de kit. Estos geles presentan una baja concentración de peróxido por lo que su efectividad es muy limitada en comparación con los tratamientos profesionales. Blanqueamiento interno: se realiza sobre dientes no vitales , es decir, que ya tienen realizado un tratamiento de conducto o endodoncia. Consiste en la aplicación del producto blanqueador en el interior de la cavidad dental (en la cámara pulpar). Se puede complementar este tratamiento con el blanqueamiento externo. Habitualmente se utiliza una solución de perborato de sodio o de peróxido de carbamida que persigue un efecto de aclaramiento de la estructura dental (en este caso desde el interior del diente). PASTAS BLANQUEADORAS, ¿SÍ O NO? Tras cualquier tipo de blanqueamiento (tanto externo como interno) se recomienda el uso de las llamadas “pastas blanqueadoras” como complemento y mantenimiento del blanqueamiento realizado. Pueden contener sustancias abrasivas suaves como sílice, pirofosfatos, óxido de aluminio, peróxido de hidrógeno, peróxido de carbamida o bicarbonato de sodio. Su efectividad está relacionada con el hábito de uso y la disminución del consumo de aquellos alimentos o bebidas que generan coloraciones o manchas extrínsecas . Hay que tener en cuenta que si se utilizan de forma exclusiva no conducirán a un blanqueamiento dental, pero como complemento al blanqueamiento profesional pueden hacer más duradero el efecto. Debemos tener en cuenta… Conviene mencionar algunas advertencias respecto al tratamiento de blanqueamiento. El abuso de este tipo de tratamientos, tanto de láser como de peróxido de carbamida o de hidrógeno puede ocasionar cambios histológicos en la calidad de esmalte , dentina y pulpa que podría traducirse en una hipersensibilidad extrema dental. El éxito del tratamiento va a depender también de la corrección de hábitos del paciente. En grandes fumadores, consumidores de más de tres tazas de café al día, bebedores de zumo de cítricos o personas con mala higiene dental no vamos a obtener grandes cambios de tonalidad con el tratamiento. Así mismo la duración del efecto blanqueador se acortará. En pacientes bruxistas (rechinan los dientes) o con gran desgaste dental puede aumentar su sensibilidad tras el tratamiento por lo que deberían valorarse otras alternativas terapéuticas como serían las carillas estéticas. La duración del efecto blanqueador puede prolongarse hasta los 12-24 meses en caso de tratamiento combinado pero los domiciliarios suelen durar menos de tres meses. A largo plazo podemos encontrar posibles efectos adversos como pueden ser la reabsorción o destrucción de las raíces de los dientes, la destrucción de las capas prismáticas de los dientes o la pulpitis crónica que conllevará a la necesidad de tratamiento endodóntico para disminuir su sensibilidad. Es normal, sin embargo, que en el curso del tratamiento blanqueante se produzca cierta hipersensibilidad transitoria reversible al poco tiempo de finalizar el tratamiento. Si en algunos casos la sensibilidad es mayor, se suele aconsejar el uso de geles blanqueadores que contengan flúor y nitrato potásico en su formulación. Los casos de sensibilidad extrema que obligan a utilizar analgesia o a finalizar el blanqueamiento son infrecuentes. PASO A PASO SI TE PLANTEAS UN BLANQUEAMIENTO En general la secuencia deseable sería la siguiente: Es fundamental una visita al odontólogo antes de realizar un tratamiento de blanqueamiento dental para que nos indique la técnica más adecuada en nuestro caso. Se aconseja una tartrectomía previa al tratamiento (higiene dental mediante ultrasonidos llevada a cabo por el higienista dental) Si eres candidato no dudes en que el blanqueamiento dental mixto te ofrecerá resultados más espectaculares y duraderos. Si no modificas tus hábitos de cepillado dental e ingesta tu tono anterior volverá a aparecer tras el efecto del blanqueamiento inicial. No se recomiendan blanqueamientos de repetición.
Cómo Evitar la Migraña
Artículo especializado

Cómo Evitar la Migraña

Seguro que conocemos a alguien que sufre migraña. Y lo sabemos porque ese dolor de cabeza (crisis) es recurrente y se repite cada cierto tiempo . El inicio de la crisis se asocia a muy diferentes factores que son llamados desencadenantes. En principio, si se evitan estos factores puede ser que la crisis no se desencadene. Pero no todos los factores son controlables. Migraña o cefalea Para empezar, explicaremos las diferencias entre migraña y cefalea. La migraña es un dolor de cabeza que se caracteriza por presentarse de forma episódica pero brusca con fases totalmente asintomáticas entre las crisis. Es decir, cuando finaliza la crisis migrañosa la persona está totalmente recuperada hasta que se presenta la siguiente crisis. La cefalea es, sin embargo, un dolor de cabeza menos invalidante. Su intensidad y duración suele ser más leve. Se presenta, característicamente, en determinadas circunstancias como estrés, alteraciones del sueño, horarios irregulares en las comidas, consumo elevado de cafeína, sedentarismo, cambios en el ciclo menstrual, etc. ¿Qué debemos saber de la migraña? El dolor de cabeza de la migraña se instaura progresivamente , aunque en ocasiones avisa con la llamada aura. La forma de presentación puede variar, aunque normalmente se limita sólo a un lado de la cabeza y es de tipo pulsátil (como si te estuvieran golpeando con un martillo). Su intensidad suele ser moderada o grave (impide continuar con la actividad cotidiana) y mejora en reposo y con ayuda de medicación. Normalmente se acompaña de otros síntomas asociados como náuseas, vómitos, fotofobia (intolerancia a la luz) o fonofobia (intolerancia a los ruidos). ¿Y qué es el aura? Es un cortejo de síntomas que puede presentarse antes de que se instaure la crisis migrañosa y, a modo de aviso. No todas las crisis migrañosas se acompañan de aura (hablaríamos de migraña con o sin aura). Sólo una tercera parte de las personas que sufren migraña suelen tener auras. Asimismo, una misma persona puede padecer episodios de migraña común (o sin aura) y episodios de migraña con aura, de forma totalmente arbitraria. Sobre el aura ¿Cuáles son los síntomas característicos del aura de la migraña? Aura visual : es la más frecuente, con diferencia (el 90% de auras). La persona que la sufre nota destellos luminosos ubicados en el centro de su campo visual que se van desplazando provocando fatiga ocular. Aura sensitiva : suele comenzar con hormigueos en la punta de los dedos de una mano y van ascendiendo hasta el hombro pudiendo prolongarse hasta la cara. En otras ocasiones aparecen en la comisura de la boca y lengua. Aura motora : sería el caso, por ejemplo, de un temblor espontáneo en el párpado. Existen otros tipos de auras, pero son muy poco frecuentes. Cuando una persona tiene aura suele ser muy similar en todos sus episodios. Estos síntomas que se presentan en el aura son totalmente reversibles (desaparecen al comenzar la crisis de migraña). El tiempo que pasa entre el aura y el inicio de la crisis migrañosa es inferior a una hora en la mayoría de casos. O sea, se trataría de un preaviso que anunciaría la aparición de dolor de cabeza de forma inmediata . En otras situaciones el aura y la crisis se presentan a la vez, aunque es menos frecuente. ¿Debemos tomar medicación al iniciar el aura?  El aura no se debe tratar por ser síntoma autolimitado (generalmente dura menos de una hora). Sí debemos tomar analgésicos cuando comienza el dolor de la migraña. ¿Por qué se produce? El inicio de la crisis se asocia a factores muy diferentes que son llamados desencadenantes . En principio si evitamos estos factores puede ser que la crisis no se desencadene. Pero no todos los factores son controlables. Entre los desencadenantes encontramos aquellas situaciones que suponen un cambio brusco o un estímulo físico intenso . Podríamos citar:  estrés, ansiedad, períodos premenstrual y menstrual, anovulatorios, período tras un descanso prolongado (fin de semana, vacaciones), ingesta de alcohol, quesos y comidas ricas en nitritos, cambios atmosféricos, altitud elevada, ayuno prolongado, fatiga, exceso o déficit de sueño, algunos medicamentos: anovulatorios, nitroglicerina, estrógenos… ¿Cómo se llega al diagnóstico de migraña? El diagnóstico es clínico (por los síntomas que manifiesta la persona). Es importante un buen interrogatorio del dolor (síntomas, duración y la forma de presentación). En ocasiones, se recurre a la realización de alguna prueba diagnóstica para despistaje, sobre todo cuando detectamos algún signo de alarma. Estos síntomas y una exploración neurológica normal permiten el diagnóstico de migraña , para el que no es necesario hacer una prueba de imagen, tipo escáner o resonancia. Casi un tercio de los pacientes experimentan, antes del dolor, el aura. Si aparece, permiten asegurar el diagnóstico de migraña. Desgraciadamente, muchos pacientes aún siguen sin diagnosticarse y pasan un auténtico calvario. Algunos tardan en diagnosticarse una media de dos años y después de haber acudido a una media de cinco médicos, como demuestran estudios recientes en Europa y EEUU. Y, sin buen diagnóstico, es muy difícil indicar un tratamiento correcto . ¿Por qué las mujeres lo sufren más? Por dos motivos principales. Porque algunos factores genéticos sabemos que van ligados al cromosoma X . El otro factor t iene que ver con los cambios hormonales , concretamente con las fluctuaciones de estrógenos, que experimenta la mujer debido a su ciclo menstrual. Sabemos que estas fluctuaciones son uno de los desencadenantes más potentes de las migrañas. De hecho, antes de tener la menstruación la migraña es igual de frecuente en varones que en mujeres y con la llegada de la menopausia los dolores mejoran e incluso pueden desaparecer.
Cómo Dectectar El Astigmatismo Infantil
Artículo especializado

Cómo Dectectar El Astigmatismo Infantil

Más del 95% de la población presenta algún grado de astigmatismo, pero sólo es significativo cuando ocasiona problemas de visión. Te explicamos más sobre el astigmatismo. ¿Qué es? El astigmatismo puede presentarse aislado o asociado a hipermetropía o miopía (situación que recibe el nombre de “astigmatismo compuesto”). Los astigmatismos cursan con una agudeza visual relativamente baja , especialmente los asociados a miopía, y con síntomas de astenopia visual (cansancio visual): ojos enrojecidos después de la lectura, parpadeo constante, dolores de cabeza, bajo rendimiento escolar, etc. El astigmatismo es un defecto ocular que se caracteriza porque existe una refracción diferente entre dos meridianos oculares, lo que impide el enfoque claro de los objetos. Generalmente se debe a una alteración en la curvatura anterior de la córnea . La superficie de la córnea debe ser simétrica y regular en sus curvaturas, y de no ser así se produce el astigmatismo. Causas y síntomas La causa de la mayor parte de los astigmatismos reside en una alteración congénita (presente desde el nacimiento) de la curvatura corneal. Los síntomas característicos de astigmatismo son: Visión borrosa y distorsionada en sentido horizontal y vertical (como los espejos de feria, fabricados con fines de diversión) Guiños de párpados Astenopatía acomodativa: es decir, cansancio visual, que provoca dolor de cabeza frontal, escozor y enrojecimiento de los ojos tras esfuerzos continuados de acomodación), este último sobre todo en los astigmatismos asociados a hipermetropía. El astigmatismo puede provocar, también, aunque raramente, diplopía monocular (visión doble con un solo ojo, mientras el otro ojo se mantiene tapado). ¿SABÍAS QUE…? El colegio supone un lugar donde los defectos visuales se manifiestan de forma evidente, ocasionando un bajo rendimiento escolar. Diagnóstico El diagnóstico de los defectos de refracción deberá ser realizado por el oftalmólogo . Desde la consulta del pediatra debemos derivar al niño al especialista ante la sospecha de la existencia de alguno de estos defectos oculares. Son pruebas o métodos subjetivos los llamados optotipo s (objetos/dibujos/letras) que deben situarse a cinco metros de distancia del niño a explorar y, a ser posible, en un ambiente con condiciones de buena iluminación y con el niño lo más tranquilo posible. También se puede utilizar, a partir de los 4 años de edad, la clásica prueba de la “E de Snellen”: se presentadas diversas letras “E” en diferentes posiciones y s tamaños y el niño debe identificar su posición señalando con los dedos o colocando una “E” grande a su lado en la misma posición. Con esta exploración simple se pueden diagnosticar las hipermetropías, siendo obviamente necesaria la colaboración del niño. Para la exploración concreta de las hipermetropías, posteriormente se valorará al niño colocando unas gafas con una corrección de +2 dioptrías en cada ojo, volviendo a explorar los optotipos. El niño hipermétrope continuará viendo los optotipos con la corrección de +2 dioptrías ya que habrá estado corregida parte de su hipermetropía. En cambio, el niño que no padezca hipermetropía verá borroso con esa corrección. En este caso, igualmente se procederá a explorar primero la visión de un solo ojo y posteriormente de ambos, haciendo que el niño mire las figuras primero de manera aislada y luego agrupadas con la finalidad de detectar ambliopías ligeras. Además de todo lo especificado, el oftalmólogo, previa administración de colirios para provocar la parálisis medicamentosa del sistema de acomodación ocular, puede realizar pruebas como la llamada esquiascopía (prueba que mide la refracción de manera objetiva). Tratamiento La corrección óptica de las ametropías se realizará con lentes esféricas o cilíndricas , que pueden ser positivas (convexas) o negativas (cóncavas), dependiendo del defecto de refracción a tratar. En el caso concreto del astigmatismo, el tratamiento se basa en la prescripción de cristales correctores cilíndricos. Pronóstico Respecto a la evolución de los defectos de refracción (ametropías) en general, aunque no siempre se cumple, se puede admitir que el ojo del niño es hipermétrope en el momento del nacimiento y tiende hacia la normalidad (la emetropía) durante la etapa del crecimiento y desarrollo, sin acabar de conseguirla con plenitud, ya que el patrón refractivo de la especie humana es ligeramente hipermétrope.  Partiendo de este esquema evolutivo, las hipermetropías tienden a mejorar con el paso del tiempo, las miopías empeoran y los astigmatismos se mantienen relativamente estables. Esquemáticamente se dice que la ambliopía es recuperable hasta los cinco años, difícilmente se recupera a partir de esta edad y es prácticamente irrecuperable a partir de los 9-11 años.  Por esta razón, tiene tanta importancia llevar a cabo la detección y tratamiento precoz de las anomalías que pueden causar ambliopía (defectos de refracción, opacidades, estrabismos, etc.)
Motivos por los que Tenemos Gastritis
Artículo especializado

Motivos por los que Tenemos Gastritis

Muchas personas, ante cada comida, viven el momento con sufrimiento y pierdan las ganas de comer . Además, en muchos casos limitan mucho su alimentación y no siguen una dieta variada y equilibrada, con el riesgo que esto conlleva para la salud si se mantiene en el tiempo. Es el caso de quienes sufren gastritis, una inflamación de la mucosa gástrica , o capa que reviste por dentro el estómago, que lo protege de la acidez de los jugos gástricos y que cuando se inflama ocasiona molestias. Qué sucede Cuando esta inflamación aparece en un corto periodo de tiempo se denomina gastritis aguda . En estos casos suele aparecer de repente, suele durar pocos días y remite cuando desaparece el agente causante. Suele estar provocada por el consumo prolongado de algunos fármacos (ibuprofeno, acetilsalicílico o naproxeno), la ingesta excesiva de alcohol y también por estrés. Si esta inflamación se prolonga en el tiempo durando meses o años se denomina crónica. En estos casos la causa más habitual es debido a la infección bacteriana producida por la bacteria Helicobacter pylori. Otra clasificación sería según la morfología o zona donde la lesión inflamatoria afecta a la mucosa digestiva . Se clasifica como gastritis fúndica (afecta a la zona fúndica o fondo del órgano), gastritis antral (afecta el antro o porción inferior del estómago), gastritis corporal media, pangastritis (afección total) Por último, según la sintomatología que presenta , también se puede clasificar como gastritis erosiva o atrófica. Se define como erosiva, cuando se produce una ulceración en la mucosa del estómago, permitiendo el paso de los jugos digestivos (ácidos) y llegando a veces, a producir sangrado. Se suele relacionar con el abuso de tabaco y alcohol. En el caso de la gastritis atrófica, la capa protectora o tejido interno del estómago está alterado o afectado, provocando una mala absorción de nutrientes durante la digestión, déficit de algunas vitaminas y anemia. Esta afectación suele estar causada por la bacteria Helicobacter pylori y en ciertas ocasiones si no se trata puede derivar a cáncer de estómago. ¿Cuáles son los síntomas más habituales? Los síntomas de la gastritis pueden ser muy variables ya que cada persona los puede experimentar de diferente forma . Aun así, cuando aparecen, los más frecuentes suelen ser náuseas, vómitos, dolor abdominal, acidez o ardor, aerofagia, eructos, inapetencia y en ocasiones presencia de sangre en vómito o heces. ¿Cómo realizar el diagnóstico? Para confirmar el diagnóstico de gastritis puede que tu digestólogo además de basarse en los síntomas clínicos expresados solicite alguna prueba exploratoria más . Cuando hay sospecha de que la mucosa puede estar dañada o afectada es necesario realizar una gastroscopia con biopsia para obtener una muestra de tejido. Cómo se trata El tratamiento, por tanto, dependerá del agente que provoca la inflamación y, en la mayoría de los casos, se cura cuando desaparece el agente causante (alcohol, medicamentos antiinflamatorios...). En otras ocasiones es necesaria la toma de medicamentos que ayudan a disminuir la acidez en el estómago y antibióticos para eliminar la Helicobacter pylori . Por último, se recomienda realizar cambios en la dieta , siempre según tolerancia individual, para intentar dentro de las restricciones, seguir una alimentación lo más variada posible y, cuando haya mejoría se debe ir introduciendo más alimentos de forma progresiva hasta lograr una alimentación equilibrada. Recomendaciones dietéticas A continuación, detallamos unos consejos y unas recomendaciones dietéticas a seguir cuando se tiene gastritis: Hacer comidas frecuentes, pero de poco volumen, para evitar la excesiva distensión ya que aumenta la secreción ácida. Evitar irritantes para la mucosa gástrica y que aumenten las secreciones ácidas gástricas como el café, condimentos fuertes (pimienta, chile, salsas para condimentar), alcohol, alimentos cítricos (jugo de naranja, limón, piña, fresas). Sustituir el café, el descafeinado y el té (estimulan la secreción gástrica), por achicoria, malta o infusiones suaves (romero, salvia, manzanilla, etc.). No ingerir comidas abundantes, pesadas o copiosas. Comer lentamente y masticar bien. Evitar tomar alimentos grasos a la vez, procurando que no formen parte de la misma comida: huevo, quesos, frutos secos… No comer alimentos sólidos o líquidos justo antes de ir a la cama, y dejar pasar al menos dos horas. Tratar de no consumir alimentos muy grasos o técnicas culinarias como fritos, rebozados… pues retardan el proceso de vaciamiento gástrico y aumentan la secreción de ácido en el estómago, decántese por cocciones como cocido o hervido, vapor, escalfado, rehogado, plancha, horno, papillote… En procesos agudos no incluir temporalmente alimentos ricos en fibra (verduras y legumbres cocinadas enteras, cereales integrales, frutos secos y frutas secas). En procesos agudos suprimir los lácteos, ya que hay que recordar que el calcio y las proteínas lácteas estimulan la secreción de ácido. Evitar alimentos muy salados o en escabeche por su acción irritativa al estomago. No tomar bebidas con gas No consumir cantidades excesivas de azúcar Evitar los alimentos muy calientes o muy fríos ya que provocan irritación En algunas personas que padecen acidez los derivados del tomate (salsas) y el zumo de cítricos pueden causarles molestias (comprobar tolerancia) Sería aconsejable levantar la cabecera de la cama unos 15-20 cm, para permitir que la gravedad mantenga el contenido del estómago en su interior. A continuación te mostramos una tabla con una serie de alimentos de mejor y peor tolerancia,  a tener en cuenta en procesos agudos . ALIMENTOS PERMITIDOS ALIMENTOS PERMITIDOS ALIMENTOS DESACONSEJADOS CARNE, PESCADO, HUEVOS Y DERIVADOS Se recomienda consumir la carne poco grasa El pescado blanco (preferiblemente) y azul, cocinar con poca grasa. El huevo se digiere mejor revuelto, en forma de tortilla, escalfados o pasados por agua. Como fiambre se recomienda el de pollo o el de pavo, jamón cocido Carnes grasas u embutidos grasos Carnes fibrosas según tolerancia, como el conejo Carnes muy condimentadas Se recomienda no consumir huevo duro (según tolerancia) Evitar los pescados en escabeche o en salazón LECHE Y DERIVADOS Preferible leche semidesnatada o desnatada, yogur natural, quesos poco fermentados; según tolerancia. Los lácteos sin lactosa se suelen digerir o tolerar mejor Leche entera (puede tomarse según tolerancia), condensada, quesos fuertes y muy grasos, lácteos con nata (tipo yogurt griego) derivados lácteos (flanes, natillas…) y sobre todo los que lleven chocolate En procesos agudos: Evitar los lácteos, ya que hay que recordar que el calcio y las proteínas lácteas estimulan la secreción de ácido. CEREALES Cereales de desayunos no integrales, azucarados o con miel según tolerancia individual. Arroces, pastas y patatas Pan fresco recién horneado, cereales integrales tipo muesli, galletas rellenas y chocolate LEGUMBRES Cocidas enteras y con ingredientes grasos  como tocino, chorizo, morcilla...según tolerancia individual VERDURAS Y HORTALIZAS Según tolerancia. En forma de purés mejora su digestibilidad Evitar las verduras flatulentas (col, coliflor, repollo, coles de Bruselas, alcachofas, cebolla, pimiento crudo y pepino) pero según tolerancia individual Tomate puede producir pirosis FRUTAS Se recomienda en compota, purés, asadas, batidas o si se consumen enteras mejor elegirlas muy maduras Evitar la fruta muy verde, ácida, en almíbar, desecadas y confitadas Zumo de naranja o de uva pueden producir pirosis BEBIDAS Agua, caldos o infusiones suaves, zumos (evitando los ácidos) y bebidas refrescantes no azucaradas Bebidas que irritan la mucosa y aumentan la acidez: Café, descafeinado, té, bebidas excitantes (cola, guaraná,...), bebidas con gas, bebidas con chocolate y alcohólicas. GRASAS Aceite de oliva y semillas (girasol, maíz, soja,...). La grasa en crudo se tolera mejor Cocciones que requieran poca grasa, como horno, vapor, hervidos, rehogados con poco aceite,… Nata, manteca, tocino, sebo… Evitar fritos, empanados, rebozados, y platos muy oleosos OTROS PRODUCTOS Extractos para sopas en cubitos, caldos concentrados, miel, fritos grasos, pastelería, repostería, chocolate, frutos secos, salsas picantes, helados y sorbetes. Los contrastes de temperatura irritan la mucosa digestiva
Tratamientos más Adecuados para la Gota
Artículo especializado

Tratamientos más Adecuados para la Gota

Puede que no sepamos exactamente qué es ni por qué se produce, pero seguro que te suena que se manifiesta con dolor e inflamación del primer dedo del pie. Pues bien, la gota es una enfermedad producida por el depósito de cristales de urato monosódico (comúnmente hablamos de ácido úrico) en las articulaciones, las zonas de su alrededor y el tejido subcutáneo. Se trata de un proceso crónico, a pesar de que las manifestaciones clínicas no siempre están presentes. Al principio de la enfermedad los síntomas se dan en forma de crisis de gota. Se producen diversos episodios de artritis (inflamación de la articulación), de duración variable, y entre los cuales existen periodos más o menos prolongados en los que no se presentan síntomas. La hiperuricemia El depósito de cristales de ácido úrico se debe a la existencia de una hiperuricemia prolongada , es decir, la existencia de unos niveles elevados de ácido úrico en la sangre. La hiperuricemia es, por lo tanto, una condición necesaria para que aparezca la gota, aunque no es la única. Puede existir una hiperuricemia asintomática, es decir, la presencia de concentraciones elevadas de ácido úrico en ausencia de manifestaciones clínicas de inflamación articular. Hablamos de hiperuricemia cuando los niveles en sangre son superiores a 7 mg/dL. La prevalencia de hiperuricemia se estima cercana al 10%. Aproximadamente un 10% de las personas con hiperuricemia acaban padeciendo gota. Por otro lado, de los pacientes que tienen gota, un 80%- 90% presentan niveles elevados de ácido úrico. Tipos de gota Desde un punto de vista del origen de la enfermedad, la gota puede ser primaria, sin que haya ningún factor externo que la cause, sino una alteración del metabolismo del ácido úrico que haga que el organismo lo produzca más o lo excrete menos, y secundaria, por factores externos, ya sean alimentarios o diversas enfermedades. Algunas de las causas de la gota secundaria son: Dieta rica en purinas. Alcohol. Actividad física intensa. Psoriasis. Enfermedad de Paget. Enfermedades hematológicas y neoplásicas. Quimioterapia citotóxica. Enfermedad renal crónica. Deshidratación. Ciertos fármacos (tiacidas, diuréticos de asa, salicilatos, ciclosporina). Intoxicación por plomo. Enfermedades endocrinas (hiperparatiroidismo, hipotiroidismo). Cómo se diagnostica El diagnóstico de la gota suele ser clínico , con la presencia de la inflamación de la articulación, frecuente en el primer dedo del pie (crisis de podagra), que se aprecia tumefacto, rojo y muy doloroso al tacto. Se pueden realizar pruebas de imagen para valorar el nivel de afectación de la articulación si se dan episodios repetidos de artritis aguda. El diagnóstico de certeza nos lo daría la visualización de cristales de ácido úrico en el líquido sinovial, pero a la práctica esta prueba rara vez se realice, a menos que los síntomas no mejoren con el tratamiento y se sospeche la acumulación de otro tipo de cristales. Los pacientes con gota de larga evolución pueden presentar acúmulos de cristales de ácido úrico en las zonas que rodean las articulaciones y el tejido subcutáneo. Son los llamados tofos y se localizan con frecuencia en el codo, la oreja o la zona del tendón de Aquiles. El papel de la dieta De cara al tratamiento de la gota y la hiperuricemia, la alimentación es esencial . Se habla mucho de alimentos que pueden agravar la gota, pero la realidad es que existe poca evidencia sobre este tema. De todos modos, lo que sí se sabe con certeza es: Alimentos con un efecto nocivo : Carne roja. Marisco. Pescado (más el azul que el blanco). Alimentos con un elevado contenido de fructosa (salvo las cerezas). Alimentos con efecto protector : Lácteos. Legumbres. Frutos secos. Café, incluido el descafeinado. Otras medidas a tener en cuenta para reducir el riesgo de gota e hiperuricemia son: Reducir el consumo de alcohol. Combatir el sobrepeso y la obesidad. realizar una actividad física moderada y adecuada a cada uno. Cómo se trata El objetivo del tratamiento farmacológico de la gota se focaliza en eliminar la inflamación mediante la disolución de los cristales de ácido úrico del líquido articular y los tejidos afectados , así como la prevención de las crisis de gota. Se logrará disolver estos cristales en la medida en que se reduzcan los niveles en sangre de ácido úrico. La primera opción para corregir los niveles en sangre de ácido úrico son las medidas higienicodietéticas. Si después de unos tres a seis meses no se ha logrado descender los niveles de ácido úrico de manera significativa, deberá añadirse entonces el tratamiento farmacológico para reducir de la uricemia. Esto no implica que no se deba seguir manteniendo las medidas no farmacológicas indicadas previamente. Los principales fármacos empleados para la reducción de los niveles en sangre de ácido úrico son: Alopurinol. Febuxostat. Benzobromarona. El tratamiento reductor del ácido úrico en sangre debe mantenerse a largo plazo para conseguir la completa disolución de los cristales y evitar la recurrencia de la hiperuricemia. El tratamiento de las crisis agudas de gota se basará en el control del dolor. Los principales fármacos que se emplean para el control de estas crisis son: AINE (antiinflamatorios no esteroides), como ibuprofeno, diclofenaco, dexketoprofeno. Antiinflamatorios del grupo COXIB, como rofecoxib, lumiracoxib y etoricoxib. Corticoides, ya sea vía oral o incluso intraarticulares. Colchicina: es un fármaco muy empleado en el tratamiento de los ataques de gota a pesar de que la evidencia científica de que se dispone es escasa. Pese a que se ha demostrado su eficacia desde un punto de vista sintomático cuando se usa a dosis bajas, es frecuente que cause alteraciones digestivas, como náuseas, dolor abdominal y diarreas. Asimismo, al iniciar un tratamiento reductor de la uricemia con frecuencia se pueden desencadenar crisis agudas de gota, por lo que es recomendable no comenzar el tratamiento durante un ataque agudo y, con frecuencia, se realiza un tratamiento preventivo de nuevas crisis agudas mediante el uso de colchicina. Si sospechas que puedes tener gota, no te automediques . Consulta con tu médico y, si es posible, pide visita con un reumatólogo.
Consultas online

Telemedicina 24h.
Olvida los riesgos, las esperas y desplazamientos.

Videoconsulta, Chat médico, consultas telefónicas... Tú decices.

Ver consultas online
1

Regístrate ahora y prueba un mes GRATIS de Savia Premium

Acceso ilimitado a nuestros servicios para que pruebes la experiencia Savia al completo.

Registrarte gratis
2

Después sigue con tu cuenta gratis o hazte Premium

Al acabar el mes, puedes disfruta Savia con la cuenta gratis o hacerte Premium por 59€ al año (o 10€ al mes) para tener consultas online inlimitadas.

Comparar todos los planes