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Cómo Eliminar el Anisakis
Artículo especializado

Cómo Eliminar el Anisakis

Sin duda el pescado es un alimento muy interesante para el consumo humano, por su contenido nutricional. Sin embargo también puede ocasionar problemas de salud, por el riesgo asociado que conlleva la presencia de ciertos contaminantes. La infestación de parásitos como el anisakis es uno de ellos. Según los últimos datos, en España hasta un 36% del pescado tiene anisakis, especialmente el que viene del cantábrico (50%) y siendo más raro el del Mediterráneo (6%). ¿Qué es el anisakis? El anisakis simplex, conocido comúnmente con el nombre de anisakis, es un parásito , en concreto, un gusano nematodo que mide hasta 3 cm de largo y un poco menos de 0,1 mm de diámetro, es blanquecino y casi transparente . En su etapa adulta habita en los mamíferos marinos (ballenas, delfines, focas…), reproduciéndose en su interior y liberando al mar sus huevos a través de las heces, lo que conlleva que llegue en a la cadena alimentaria de otros peces y, por tanto, al consumo humano. En los humanos la parasitación se limita a la infección por la larva y no continua su desarrollo en el interior de nuestro organismo, ya que lo elimina tras sufrir las secuelas de la infección. Cuando una persona se alimenta de un pescado contaminado con anisakis, se produce lo que médicamente se conoce con el nombre de anisakiasis , que es capaz de producir las siguientes reacciones: Gastroenteritis: puede empezar hasta uno o dos días después de haber comido el pescado contaminado. Síntomas: dolor de estómago, vómitos, náuseas, diarrea, estreñimiento... y en casos graves obstrucción intestinal. No suele dar fiebre. Alergia: empieza minutos o, como mucho, horas después de comer el pescado. Puede quedarse en una leve urticaria o complicarse, llegando a casos extremos con un shock anafiláctico. También es posible una combinación de ambos cuadros : síntomas gástricos y después urticaria. Medidas preventivas y dietéticas La prevención es la principal medida dietética para hacer frente al parásito. No todo el pescado está igual de contaminado, sino que el parásito suele concentrarse en la ventresca y zona abdominal , mientras que escasea en la cola. También es importante conocer qué pescados presentan mayor riesgo: Los pescados más comúnmente contaminados (de más de 65 cm) son: merluza, besugo, bacaladilla, pescadilla, gallineta, bacalao, jurel, abadejo… Los que no requieren calor en su preparación y se consumen crudos, ahumados, marinados, en vinagre, en salazón como: boquerón, salmón, anchoa y sardina. Los cefalópodos : pulpo, sepia y calamar. Los crustáceos : langostinos, gambas, cangrejos y langostas. El riesgo es mínimo con los bivalvos como: mejillones, almejas, ostras… No tienen anisakis los peces de agua dulce como: truchas, percas, carpas… El principal enemigo del anisakis es la temperatura. Por eso, se recomienda mantener el pescado en una congelación prolongada durante cinco días a -20?C o bien someterlo a cocciones que superen los 60ºC para asegurar la muerte del parásito. ¿QUÉ PASA CUANDO COMPRAMOS PESCADO PREPARADO O COMEMOS FUERA? La legislación europea y española obliga a que los productos de la pesca no se pongan a la venta con parásitos visibles. En España, en concreto, se exige a los establecimientos que sirven comida a los consumidores finales o a colectividades o que elaboran estos productos para su venta al consumidor final, garantizar que los productos de la pesca para consumir crudos o tras una preparación que sea insuficiente para destruir los parásitos, hayan sido previamente congelados en las condiciones mencionadas antes. Si no dispone de esta información, el consumidor siempre la puede solicitar. El control de la temperatura siempre es más fácil en el caso de la congelación. En el caso de comprar pescado congelado, es mejor ultracongelado porque se eviscera en alta mar y la posibilidad de parasitación es menor. Para asumir una temperatura positiva es más difícil su control, sobre todo porque en muchas ocasiones no disponemos de un termómetro que nos informe sobre la temperatura. Por este motivo conviene tener en cuenta algunas recomendaciones fundamentales para cocinarlo de manera segura: Pescado al horno. Si queremos asar una pieza entera, se debe cocinar a 200ºC durante 20 minutos por cada kilo de pescado. Para saber si está cocinado, se debe girar ligeramente la cabeza del pescado, y si ésta se desprende con facilidad de la espina central con la que se une al cuerpo, significa que el interior del ejemplar ha superado los 60ºC y ya está cocinado. Pescado a la parrilla. Se debe abrir la pieza por la mitad, a una alta temperatura colocándolo sobre un foco directo de brasa. Se regula la distancia en función del tamaño del pescado: cuanto mayor sea el tamaño, alejarlo más de la fuente de calor. De esta manera se evita que se cocine en exceso el exterior y quede crudo el interior. El pescado está cocinado cuando la espina adquiere un color blanquecino y se separa con facilidad de su carne. Pescado a la plancha. Mediante dicha técnica las porciones de pescado se incorporan directamente en la superficie lisa de la plancha con elevada temperatura, superior a 150°C. No es necesario incorporar mucha grasa, sino que un toque de aceite será suficiente para un cocinado rápido. Cuanto más gruesas sean las piezas, menos temperatura tendrá la plancha, así evitamos que se cocine demasiado por fuera dejando crudo el interior. La manera de comprobar si el pescado está cocinado y ha superado los 60ºC es presionarlo y observar si las láminas de las que se compone se separan con facilidad. Si es así, significa que ya está hecho. Pescado empanado o rebozado y frito. De todas las técnicas culinarias, ésta es la que presenta más dificultades para saber si la carne está hecha dado el grosor del empanado o rebozado, ya que puede ocurrir que la superficie esté dorada y el interior quede crudo. La temperatura del aceite no debe estar demasiado alta. La mejor manera de asegurarse es dar a todas las tajadas el mismo tiempo de cocción: unos cinco minutos por cada lado, a una temperatura de 170ºC. La práctica cada vez más extendida de destripar los pescados en alta mar y arrojar sus vísceras al agua, y la moda del consumo de pescado crudo o poco cocinado como en el sushi hacen que sea un tema actual en nuestra sociedad. Pero por ello no debe ser motivo de prescindir su consumo dado que el pescado ofrece un valor nutricional muy importante para la salud humana. Presenta un contenido nutricional muy completo siendo una fuente importante de ácidos grasos omega 3, indispensables para la prevención de enfermedades cardiovasculares y la respuesta inflamatoria. También aporta proteínas de alto valor biológico y un contenido significativo en minerales como: calcio, yodo y selenio . Deberíamos aportarlo al menos entre dos y tres veces por semana.
Correcto Uso de los Antibióticos
Artículo especializado

Correcto Uso de los Antibióticos

Este artículo se convertiría en un tratado si quisiéramos condensar toda la información relevante en cuanto a los antibióticos. Me gustaría que al finalizar esta lectura tuvieras conciencia del uso racional del antibiótico, de la importancia de seguir el tratamiento a pesar de que los síntomas mejoren y de los riesgos del abuso del mismo. ¿Sabías que España es uno de los países desarrollados con más consumo de antibióticos? Desgraciadamente, está directamente relacionado con mayores tasas de resistencias bacterianas. Del total de prescripciones realizadas, el 90% procede de los centros de atención primaria y de los servicios de urgencias. Y el otro 10%, ¿responde a la automedicación? Existen dos grandes grupos de antibióticos según su mecanismo de acción: Bactericidas: su acción es letal, llevando a la lisis bacteriana. Erradica el germen. Bacteriostáticos: impiden el desarrollo y la multiplicación bacteriana, pero sin llegar a destruirla. Cuando un médico extiende una receta de antibiótico debe pensar en cosas muy diferentes a la vez. Fundamentalmente, el foco infeccioso bacteriano a tratar (si se trata de una infección respiratoria, urinaria, cutánea...), la selección del grupo específico de antibióticos (¿el paciente tiene alguna alergia? ¿ha realizado otra pauta recientemente?), la posología a recomendar (según el foco puede variar la dosis de antibiótico a recomendar). Por ejemplo, no es igual la dosis de amoxicilina para una amigdalitis que para una neumonía, el cumplimiento del tratamiento y otra medicación que pueda tomar el paciente. TRATAMIENTO EMPÍRICO Normalmente indicamos un tratamiento que llamamos empírico, ¿que significa? Consiste en prescribir el antibiótico que más probablemente va a erradicar la infección del área a tratar, sin conocer con exactitud el germen causante de la infección. ¿Qué ocurre si ese antibiótico no consigue erradicar los síntomas? Si es una infección poco relevante podemos recetar otro antibiótico de una familia diferente. Sin embargo, cuando existe afectación del estado general y, en caso de que el primer antibiótico no sea eficaz, puede estar indicado solicitar un estudio microbiológico y un antibiograma . ¿En qué consisten? Con el estudio microbiológico aislamos con exactitud el germen que causa la infección. Con el antibiograma conocemos exactamente los antibióticos a utilizar frente al germen aislado. ¿Por qué insistimos tanto en la resistencia al antibiótico? Justamente porque los principales motivos del fracaso terapéutico son la automedicación y el abuso (utilización inapropiada y excesiva), ambos evitables. Una de las consecuencias inmediatas del abuso de antibiótico es la resistencia de los gérmenes a los antibióticos con un gran impacto clínico negativo y una repercusión económica muy importante. Cuando el antibiótico empleado en primera opción no consigue erradicar la infección debemos iniciar otro antibiótico de una familia diferente. Ello conlleva, no sólo a un doble gasto (con repercusión económica) sino también a un alargamiento en el proceso clínico (mayor tiempo de incapacidad para el paciente). Por otro lado, la prescripción de un tratamiento antibiótico implica tener un amplio conocimiento de las reacciones adversas y de las interacciones farmacológicas para informar adecuadamente al paciente. ¿Qué nos pasa por la cabeza a la hora de la prescripción? Una vez confirmado el foco del cuadro infeccioso (tras un interrogatorio y una exploración dirigidos) pensaremos en los posibles gérmenes causantes. En este punto debemos ser conocedores de qué gérmenes son los más habituales en cada uno de los posibles focos infecciosos y de las familias de antibióticos más recomendables para cada tipo de infección. Es decir, que la amoxicilina, por ejemplo, no es eficaz para todos los focos infecciosos. Vamos a recordar los principales grupos de antibióticos: Betalactámicos: Se pueden clasificar en cuatro grupos diferentes: penicilinas (amoxicilina, cloxacilina…), cefalosporinas (cefuroxima, cefazolina…), monobactámicos y carbapenemes. Constituyen la familia más numerosa de antimicrobianos y la más utilizada en la práctica clínica. ¡Ojo! A este grupo pertenecen los derivados de la penicilina que producen reacciones alérgicas en un 5 % de la población. Si eres alérgico no puedes tomarlos. Además, si eres alérgico a la penicilina también podrías serlo a las cefalosporinas por la llamada reacción cruzada. ¡Cuidado! El 10% de la población es alérgica a las penicilinas y cefalosporinas a la vez. Aminoglucósidos: gentamicina, amikacina y estreptomicina. Cuidado pueden ocasionar Ototoxicidad y nefrotoxicidad. Macrólidos: eritromicina, claritromicina, azitromicina (famoso antibiótico de los 3 días consecutivos a una sola dosis diaria), josamicina. Quinolonas: ciprofloxacino; ofloxacino; levofloxacino; moxifloxacino; norfloxacino. Muy utilizadas en infecciones urinarias. Sulfamidas: trimetoprima; cotrimoxazol. Tetraciclinas: doxiciclina; minociclina; tetraciclina; oxitetraciclina; tigeciclina. Otras familias serían: glicopéptidos como vancomicina; lincosamidas como la clindamicina; anfenicoles como el cloranfenicol. En el momento de elegir el antibiótico de elección es cuando valoramos el perfil de nuestro paciente (alergia, edad, peso, función renal y hepática, embarazo, antecedentes y tratamiento crónico). Asimismo, pensamos en la vía de administración más adecuada (oral, tópica, endovenosa, intramuscular…). En la visita de control valoraremos el correcto cumplimiento y la eficacia del tratamiento. ¿Y qué decir en cuanto al uso de antibiótico profiláctico o para prevenir una infección? Su uso debe acotarse sólo para aquellas situaciones clínicas que puedan desestabilizar a un paciente frágil o inmunodeprimido. ¿Qué tenemos que preguntar obligatoriamente al prescribir un antibiótico? Exactamente lo que has pensado: ¿tiene alguna alergia? Aquí te quiero añadir que es importantísimo tener estudiada cualquier posible alergia detectada previamente, dado que al catalogar a un paciente como alérgico, cerramos la puerta de una determinada familia de antibióticos para toda la vida. Por ello, si alguna vez has tenido una reacción extraña al tomar un antibiótico no te quedes con la duda, hazte las pruebas específicas para confirmar o descartar tu alergia. Ese posible antibiótico puedes necesitarlo en un futuro y tenemos que saber si te lo podemos prescribir o no.
Métodos Anticonceptivos: Beneficios y Contraindicaciones de Cada Tipo
Artículo especializado

Métodos Anticonceptivos: Beneficios y Contraindicaciones de Cada Tipo

Hay una variedad limitada pero amplia de métodos de planificación familiar . Dentro de este abanico, se trata de encontrar el más idóneo para cada mujer en función de la edad, el número de hijos y el deseo genésico, los antecedentes personales y la frecuencia de relaciones sexuales. Existen básicamente cuatro tipos de métodos anticonceptivos: los de barrera, los hormonales, los dispositivos intrauterinos (DIUs) y los quirúrgicos o definitivos. Métodos de barrera En cuanto a los métodos de barrera, hay poca cosa que comentar, consisten en establecer una barrera entre el óvulo y los espermatozoides. Preservativo masculino: es el más popular. Simplemente consiste en una funda de material elástico , látex o similar, que se coloca sobre el pene en erección, en el extremo del cual hay un pequeño depósito con la finalidad de permitir la acumulación del semen durante la eyaculación y se retira justo después para evitar fugas. Preservativo femenino: es el mismo concepto, pero permite ser colocado en la vagina antes del coito. También está fabricado en un material plástico y lleva una pequeña anilla flexible en un extremo que se coloca en el fondo de la vagina y por el extremo exterior presenta otra anilla de mayor diámetro que cubre parte de la vulva. Tanto el preservativo masculino como femenino pueden usarse también en el coito anal y son los únicos métodos anticonceptivos eficaces para protegernos de las enfermedades de transmisión sexual. No tienen ningún efecto secundario, son altamente seguros y el único riesgo que presentan es el de romperse y alergia al material. Diafragma: es una pequeña cúpula de material flexible que se coloca en el interior de la vagina previo al coito a modo de “paraguas” que impide el contacto de los espermatozoides con el cuello uterino. Requiere cierta destreza en la colocación y consejo médico para escoger modelo y medida y hay que usarlo junto a cremas espermicidas porque su efectividad es más baja que la de los preservativos y no se puede retirar hasta pasadas unas horas. Métodos hormonales Combinados: se trata de una medicación que combina una proporción de estrógenos y de progesterona y que habitualmente se administran de forma secuencial, es decir, se toman durante un periodo de tres semanas y la cuarta semana se descansa o se toma un placebo, de esta manera obtenemos una regla cada cuatro semanas imitando el ciclo normal de la mujer. ¿En qué se basa su efecto anticonceptivo? En condiciones normales una glándula central situada en la base del cerebro llamada hipófisis segrega unas hormonas que son las mensajeras que dan instrucciones al ovario para que haga su doble función: segregar hormonas (estrógenos y progesterona) y fabricar un óvulo. Al estar tomando esta combinación de estrógenos y progesterona la hipófisis interpreta que el ovario ya está haciendo su trabajo sin necesidad de instrucciones y deja de enviar las hormonas mensajeras, con lo que el ovario permanece en reposo y no fabrica ni hormonas ni óvulos. Los anticonceptivos hormonales combinados los podemos administrar por distintas vías: por vía oral en forma de píldora diaria, por vía vaginal mediante un anillo que se coloca en la vagina como un tampón y va segregando durante 21 días la combinación de hormonas o por vía transdérmica mediante unos parches que se adhieren a la piel y que hay que cambiar semanalmente también en ciclos de tres semanas. ¿Cuáles son mejores? Pues el tratamiento es similar y simplemente cambia la vía de administración y por ese motivo pueden adaptarse mejor unos u otros a cada paciente, pero son todos muy seguros y habitualmente no provocan efectos secundarios o muy leves, incluso disminuyen el riesgo de cáncer de ovario y no afectan para nada la fertilidad futura. Continuos de progesterona: la llamada minipíldora es una píldora de sólo progesterona que se administra de forma continua. Es todavía más inocua que las píldoras combinadas, se puede dar durante la lactancia y en mujeres con contraindicaciones para los otros anticonceptivos hormonales, pero al no hacer pausas no conseguimos un ciclo regular de 28 días. El mismo efecto que consigue una pastilla diaria lo podemos obtener con inyecciones trimestrales o colocando un implante debajo de la piel que tiene tres años de duración o los DIUs hormonales, que comentaremos en el apartado siguiente. Son altamente efectivos, tienen pocos efectos secundarios y, aunque no sea ningún problema, no todas las mujeres se adaptan a no tener la regla regular. Dispositivos intrauterinos Son unos pequeños aparatos que se colocan en el interior del útero de forma ambulatoria en la consulta del ginecólogo. Tienen una duración variable de tres a cinco años, dependiendo del modelo. Los hay metálicos y hormonales. DIUs metálicos: fundamentalmente de cobre, o cobre recubierto de plata u oro con escasas ventajas sobre el de cobre. Generalmente es un pequeño dispositivo de plástico en forma de “T” sobre el que hay envuelto un hilo de cobre en forma de espiral, cilindros o bolas. Los iones que libera el cobre alteran tanto el funcionamiento del espermatozoide, el ovulo y el propio endometrio evitando así los embarazos. Son bastante seguros, cómodos y no presentan efectos secundarios sistémicos más allá de que pueden aumentar el volumen de sangrado menstrual. DIUs hormonales: llevan una carga de progesterona que se va liberando lentamente en un plazo de tres a cinco años dependiendo del modelo actuando igual que los anticonceptivos hormonales que hemos comentado anteriormente provocando un escaso o nulo crecimiento del endometrio con lo que la mujer tendrá reglas escasas o ausentes sin que ello implique menopausia pues los ovarios siguen segregando sus hormonas, aunque no haya sangrado menstrual. Muy seguros, y con efectos secundarios muy leves. Quirúrgicos Sería la sección o ligadura de las trompas de Falopio en la mujer, que requiere una laparoscopia y anestesia general. Hay que tener en cuenta que es definitivo. O la vasectomía, en el hombre, que consiste en la sección o ligadura de los conductos deferentes que comunican los testículos con la uretra. Es un método que puede llegar a ser reversible pero que hay que decidirse por él cuando pensamos que va a ser definitivo. Con la ayuda de tu ginecólogo, dependiendo del perfil de cada mujer, seguro que encontrarás el método más adecuado.
Qué Son y Para Qué Sirven los Antihistamínicos
Artículo especializado

Qué Son y Para Qué Sirven los Antihistamínicos

Pese a que los antihistamínicos son fármacos que se pueden adquirir en la farmacia sin receta , es recomendable no tomarlos si no están prescritos por un médico. En caso de sufrir alergias estacionales o alimentarias, no está de más tener antihistamínicos en el botiquín de casa y llevarlos encima. De todos modos, si se sufre alguna alergia severa, lo que se recomienda es llevar siempre consigo un bolígrafo de autoadministración de adrenalina, que en caso de una reacción alérgica grave es lo que nos puede salvar la vida. ¿Cómo funcionan? Los antihistamínicos son medicamentos que se emplean para reducir o eliminar los síntomas de las reacciones alérgicas. Su mecanismo de acción se basa en el bloqueo de un receptor de una sustancia, la histamina , que se libera cuando se entra en contacto con un alérgeno, es decir, un agente externo al que la persona es susceptible y que al entrar en contacto con el mismo se desencadena una reacción alérgica. Cuando se produce una reacción alérgica, el alérgeno interactúa con los receptores de anticuerpos de la superficie de unos glóbulos blancos específicos llamados mastocitos, aunque también con otro tipo de leucocitos llamados basófilos. Cuando se produce esta unión y se forma el llamado complejo antígeno-anticuerpo , estos glóbulos blancos liberan la histamina (junto con otros moduladores químicos) que se encuentra en su interior. Ya fuera de la célula, la histamina reacciona con tejidos cercanos. La unión de la histamina con los receptores H1 produce picor, una dilatación de los vasos (lo cual provoca el rubor facial), bajada de la tensión, dolor de cabeza, aumento de la frecuencia cardíaca, constricción de los bronquios, dolor, etcétera. Es decir, es esta unión de la histamina con sus receptores lo que provoca los síntomas de una reacción alérgica. ¿Son eficaces? Los antihistamínicos H1 se encargan de bloquear la unión de la histamina con su receptor H1 y así se evita la aparición de los síntomas alérgicos. Los antihistamínicos H1 son útiles siempre y cuando la reacción sea leve y sobre todo si se toman de manera preventiva , es decir, antes de que el cuerpo entre en contacto con el alérgeno. En caso de reacciones alérgicas severas se deben tratar en urgencias con corticoides y especialmente con adrenalina si existe riesgo vital. Los antihistamínicos H1 se utilizan para tratar diferentes reacciones alérgicas y sus síntomas, ya sean los alérgenos sustancias naturales del medio, como pólenes, ácaros, pelos de animales, metales o alimentos, o bien fármacos. En general, las reacciones alérgicas por alérgenos externos son más leves que las producidas por fármacos . Al ingerir el fármaco o ser administrado por otra vía, la cantidad de alérgeno que llega a las células es mayor, de manera que la magnitud de la reacción alérgica también es mayor y, por consiguiente, puede existir un riesgo para la vida de la persona que sufre la reacción. PRINCIPALES MANIFESTACIONES DE UNA REACCIÓN ALÉRGICA Rinitis (picor nasal, estornudo, moqueo). Conjuntivitis (enrojecimiento ocular, picor, lagrimeo). Urticaria (aparición de habones, picor, enrojecimiento cutáneo). Dermatitis de contacto (enrojecimiento en la zona de contacto, picor). Angioedema (rubor, edema de párpados o labios, molestia al tragar o al respirar). Diarrea (abundante, líquida, sobre todo por alérgenos alimentarios). Anafilaxia (reacción alérgica aguda y grave que afecta a todo el organismo). Tipos de antihistamínicos Existen diferentes tipos de antihistamínicos H1 (hay unos antihistamínicos H2, que se utilizan para el tratamiento de la úlcera gástrica al disminuir la secreción de ácido clorhídrico a nivel estomacal). Los principales antihistamínicos H1 son: De primera generación: Difenhidramina. Carbinoxamina. Doxilamina. Dimenhidrinato. Clorfeniramina. Dexclorfeniramina. Prometacina. Ketotifeno. De segunda y tercera generación: Cetirizina. Loratadina. Mizolastina. Terfenadina. Levocetirzina. Desloratadina. Sobre los antihistamínicos de primera generación Son los más antiguos y tiene la ventaja de que son más baratos . Alivian muy bien los síntomas de la alergia, pero no solamente actúan sobre los receptores H1 de la histamina, sino que también lo hacen sobre otros receptores, como el de la acetilcolina, la serotonina o la adrenalina. Al no ser fármacos que actúen de manera selectiva sobre los receptores H1 de la histamina los efectos secundarios que provocan hacen que muchas personas los toleren mal. Su efecto secundario más habitual es la somnolencia , con lo cual se debe extremar la precaución al tomar estos fármacos si se tiene que conducir y no se deben mezclar con otros depresores del sistema nervioso como el alcohol. Sobre los antihistamínicos de segunda generación Son medicamentos igualmente eficaces para el tratamiento de los síntomas de la alergia pero que además tienen la ventaja de ser selectivos , es decir, se unen solamente a los receptores H1 de la histamina que se encuentran fuera del sistema nervioso central, de manera que el efecto secundario de la somnolencia no existe con esta generación de antihistamínicos H1 más moderna. En los antihistamínicos H1 de tercera generación (levocetirzina y desloratadina) la selectividad por los receptores H1 es aún mayor que en los de segunda generación. ¿Tienen efectos secundarios? Además de la somnolencia, los efectos secundarios más habituales de los antihistamínicos H1 (especialmente de los de primera generación) son: Mareo. Acúfenos o tinnitus (pitidos en los oídos). Visión borrosa. Euforia. Descoordinación. Ansiedad. Insomnio. Temblores. Náuseas y vómitos. Estreñimiento o diarrea. Sequedad de boca. Tos seca. Los antihistamínicos H1 de segunda generación pueden producir también algunos de estos síntomas, pero con menor frecuencia y de manera leve. Otros efectos secundarios menos habituales son la posibilidad de una retención de orina, la presencia de palpitaciones, el descenso de la tensión arterial o un posible dolor de cabeza.
Vida Sana Contra la Angina de Pecho: Antes y Después
Artículo especializado

Vida Sana Contra la Angina de Pecho: Antes y Después

Cuando hablamos de patologías isquémicas nos referimos a la falta de oxígeno, y si lo asociamos a enfermedades cardíacas nos referimos a una falta de oxígeno en el tejido muscular del corazón (miocardio). Esta hipoxia o falta de oxígeno puede ser transitoria (angina de pecho) sin dejar daño permanente o puede producir la muerte o necrosis de las células del miocardio (infarto agudo de miocardio), que precisa de atención médica inmediata. En ambos casos existe una obstrucción en las arterias coronarias con una reducción del flujo sanguíneo, siendo una oclusión parcial en el caso de la angina y total en el infarto. LA IMPORTANCIA DEL ESTILO DE VIDA La cardiopatía isquémica es la principal causa de muerte en hombres y mujeres, y constituye s una urgencia médica de extrema gravedad. Contribuir a reducir el riesgo cardiovascular a través de hábitos saludables como la disminución del peso, control de la tensión arterial y mejora del perfil lipídico es de vital importancia. ¿Qué causa la angina de pecho? La causa más común que produce esta obstrucción suele ser la aterosclerosis . Esta afectación ocurre cuando se acumulan depósitos de grasa (colesterol) formando placas de ateroma que se depositan en las paredes de las arterias y estrechan y obstruyen las arterias coronarias. ¿Qué factores de riesgo pueden influir su aparición? Entre los factores de riesgo que predisponen a la angina de pecho destaca tener algún antecedente familiar de cardiopatía isquémica, así como fumar , tener hipertensión, hipercolesterolemia o colesterol alto , sufrir obesidad, presentar diabetes, el sedentarismo y tener una edad avanzada. Por todo ello es importante actuar sobre los factores de riesgo que podemos modificar y llevar unos hábitos saludables que puedan influir en la prevención. Entre las medidas preventivas podemos destacar: Dejar de fumar. Llevar una alimentación equilibrada y saludable. Realizar ejercicio. Las personas que hacen ejercicio aeróbico de forma regular tienen un menor riesgo de isquemia miocárdica. Además, también ayuda a controlar el peso y reduce la hipertensión arterial. Evitar la obesidad y mantenerse en un peso saludable. Realizar revisiones de la tensión arterial. Vigilar que los índices de colesterol y glucosa sean los correctos. Disminuir el estrés. ¿Qué síntomas suelen aparecer? La angina de pecho suele aparece después de realizar un esfuerzo físico por aumentar la demanda de flujo sanguíneo (deporte, levantar pesos…) o sufrir estrés emocional . Se caracteriza por una sensación de opresión o dolor en el tórax debido a la isquemia o falta de oxígeno y puede extenderse al cuello, mandíbula, espalda y brazos. El dolor suele ser de intensidad moderada y duración limitada, mejorando con el reposo, y cede con la toma de fármacos vasodilatadores. Si aparece alguno de estos síntomas debes acudir al hospital para que te realicen una exploración, diagnostiquen el tipo de angina de pecho e inicies a tiempo el tratamiento más adecuado. Tal y como recoge la Sociedad Española de Cardiología pueden ser de tres tipos: Angina estable o angina de esfuerzo: es la más común y la que tiene mejor pronóstico. Ocurre cuando se realiza un esfuerzo que exige más demanda de oxígeno por parte de las fibras musculares cardíacas o miocardio.  Se trata con reposo o vasodilatadores. Angina inestable o angina en reposo: es la más peligrosa. Se produce de forma espontánea y puede ocurrir sin realizar ningún esfuerzo físico. Se debe a una obstrucción no total en una arteria coronaria, pero es de peor evolución que la anterior. No desaparece espontáneamente con el reposo y se debe tratar como una emergencia ya que se considera una señal de que existe un riesgo elevado de producirse un infarto, una arritmia grave o muerte súbita. Angina variante, vasoespástica o de Prinzmetal: es una variedad de la angina inestable y ocurre frecuentemente durante el reposo nocturno. El mecanismo causante se debe a un espasmo o cierre espontáneo de un vaso coronario a diferencia de la oclusión de un vaso, como sucede en la inestable. El pronóstico de estos pacientes depende fundamentalmente del estado de sus vasos coronarios. ¿Qué dieta se debe seguir una vez se ha sufrido una angina de pecho? Las recomendaciones dietéticas a seguir deben ir dirigidas a reducir el riesgo cardiovascular a través de diferentes mecanismos como la disminución del peso, control de la tensión arterial y mejora del perfil lipídico . La dieta debe ser: Pobre en alimentos ricos en colesterol, grasas saturadas, grasas trans y grasas hidrogenadas tales como: Quesos curados, postres lácteos (helado, natillas, flan, etc), margarina, mantequilla. Carnes grasas: cordero, cerdo (excepto el lomo) cabrito, ternera, buey, pato, embutidos grasos (chorizo,  salchichón, mortadela, sobrasada, etc.) y patés. Otros productos de pastelería o repostería o ciertos alimentos ultraprocesados contienen grasas trans. Se pueden identificar en el etiquetado bajo el nombre de grasas hidrogenadas o parcialmente hidrogenadas. Son: margarinas, galletas, productos de bollería, palomitas de microondas, pastelería industrial, caramelos, snacks salados (patatas fritas, cortezas, etc.) y dulces, helados, salsas, empanadillas, pizzas, lasañas, pescado frito, etc… Rica en ácidos grasos insaturados (mono y poliinsaturados): aceite de oliva, pescado azul y frutos secos. Añade aguacate a las ensaladas (rico en grasas monoinsaturada). Añade semillas de lino en purés, ensaladas o yogur (ricas en grasas poliinsaturadas tipo omega-3. Utiliza tres o cuatro cucharadas diarias de aceite de oliva (preferiblemente virgen extra) entre las cocciones y su uso en crudo. Consume de dos a cuatro raciones de frutos secos a la semana (no salados ni fritos): un puñado de nueces, avellanas o almendras. Consume de dos a cuatro raciones de pescado azul a la semana ya que es un alimento rico en grasas   poliinsaturadas tipo omega-3. Rica en fibra y antioxidantes: frutas, verduras, cereales integrales y legumbres Tomar tres raciones de fruta diarias y al menos una ración diaria de ensalada o verdura cruda (no cocida). Consumir el pan y los cereales en sus variedades integrales. Recomendaciones Mantener unos buenos hábitos alimentarios para que en un futuro tu alimentación sea más correcta y equilibrada. Tomar cinco raciones de fruta y verdura diarias : Tres piezas de fruta fresca al día (una de ellas cítricas: kiwi, naranja, mandarina, pomelo). Dos raciones de verdura al día (una de ellas en forma de ensalada) Consumir tres raciones diarias de farináceos , preferiblemente integrales (pan, pasta, arroz, otros cereales), deben constituir la base de nuestra alimentación. Consumir de dos a cuatro raciones semanales de legumbres (60-80 g/ración en crudo, 150-200 g cocidas). Recuerda cocinarlas con poca grasa (con verduras y carnes magras, y evitando chorizo, morcilla, etc.) Tomar a diario de dos a cuatro raciones de lácteos (leche, yogur natural y quesos) en sus variedades desnatadas Consumir tres o cuatro raciones (100-125 g/ración) a la semana de carnes magras (pollo y pavo sin piel, conejo, ternera magra, solomillo de buey, lomo de cerdo...) Consumir un mínimo de cuatro raciones a la semana de pescado (dos de ellas de pescado azul). Ejemplos de pescado blanco: lenguado, merluza, rodaballo, bacalao, congrio, dorada, gallo, lubina, pescadilla, mero, rape... Ejemplos de pescado azul: aguja, angula, aún, bonito del norte, boquerón o anchoa, caballa o verdel, chicharro o jurel, melva, salmón, salmón ahumado y sardina... Evitar los patés y embutidos grasos (chorizo, salchichón, mortadela, sobrasada, etc.). En contraposición, consumir con moderación los embutidos de menor contenido en grasa (jamón cocido o serrano sin la grasa visible, fiambre de pavo…). El consumo de tres o cuatro huevos por semana es una buena alternativa a la carne y el pescado. No abusar del azúcar. Es muy conveniente beber abundante agua a lo largo del día. Evitar las bebidas alcohólicas , aportan gran cantidad de calorías “vacías” (no aportan nutrientes) Controlar la cantidad de aceite diaria (tres o cuatro cucharadas soperas). Para ello, preparar los platos de manera sencilla: asados, en su jugo, en microondas, en papillote, al vapor, hervidos o a la plancha. Evitar las frituras, rebozados, empanados y los guisos con salsas grasa. Y, sumado a todo ello, se recomienda realizar actividad física diaria. El ejercicio físico practicado de forma regular y con intensidad moderada es cardiosaludable. Siga las indicaciones de su médico para no someterse a un sobreesfuerzo.
Operación de Apendicitis
Artículo especializado

Operación de Apendicitis

¿Te preocupa no saber identificar un posible caso de apendicitis en tu hijo? Te vamos a dar unas pautas orientativas. El dolor abdominal agudo es uno de los motivos que con más frecuencia origina consultas en los Servicios de Urgencias Pediátricas todos los días, y precisamente la apendicitis es la enfermedad quirúrgica más frecuente en los niños con dolor abdominal. La apendicitis aguda es la inflamación aguda del apéndice vermiforme (una prolongación en forma de fondo de saco situada en el margen derecho del colon). Es un divertículo de función desconocida, aunque la presencia de tejido linfoide (inmunitario) en su anatomía sugiere que ejerce un papel en el sistema inmune o de defensa. ¿Hay diferentes grados? Los grados de la enfermedad se clasifican del siguiente modo: Apendicitis leve: es la apendicitis aguda inflamada en ausencia de perforación, gangrena o absceso (infección encapsulada). Apendicitis moderada: es la apendicitis aguda inflamada con gangrena, perforación o con presencia de absceso periapendicular (colección purulenta encapsulada). También incluye aquellas apendicitis con abundante líquido libre seroso-purulento en la cavidad abdominal. Apendicitis grave: es el denominado plastrón apendicular (una especie de masa de tejidos abdominales adheridos) o la peritonitis apendicular (infección generalizada de la cavidad abdominal). Causas y factores de riesgo La causa fundamental de la apendicitis aguda es la obstrucción de su luz apendicular. Ésta puede ser provocada por un fecalito-apendicolito (“piedra” de heces), un parásito o un cuerpo extraño ingerido . Ello ocasiona un aumento de la secreción mucoide en su interior, aumento de la presión intraluminal y la consiguiente distensión de su pared, provocándose con ello que se inhiba el drenaje venoso primero, y después el arterial, apareciendo entonces isquemia (falta de oxígeno) y proliferación secundaria bacteriana. Puede llegar a la perforación. Algunos factores de riesgo para padecer apendicitis son los siguientes: Historia familiar de apendicitis. Género masculino. Edad entre 10-30 años. Dieta pobre en fibra. Consumo abundante de hidratos de carbono refinados. Infección parasitaria tipo amebiasis. Signos y síntomas de la apendicitis Los más típicos son. Dolor abdominal: suele ser el primer síntoma. Se trata de un dolor continuo y moderado, que aumenta progresivamente de intensidad, localizado en un primer momento alrededor del ombligo y que después se desplaza y localiza en el margen inferior derecho abdominal. El dolor empeora con la tos o al saltar. El peristaltismo (los ruidos intestinales) está disminuido. A la palpación abdominal suele haber una reacción de defensa involuntaria en el paciente, con dolor de rebote (por ejemplo, al saltar). La anorexia (pérdida de apetito) y los vómitos suelen aparecer después del inicio del dolor abdominal. Los vómitos no suelen ser numerosos e, incluso, puede ser que no se presenten. Fiebre: en las fases tempranas, se puede estar afebril o con febrícula (temperatura de 37’5ºC). La fiebre elevada sugiere posibilidad de perforación o de complicación. El niño suele permanecer inmóvil y en postura antiálgica (en aquella postura que siente menos dolor). Al andar, lo hacen despacio e inclinados hacia el lado derecho. Cabe destacar que los síntomas típicos sólo se presentan en un tercio de los casos y, especialmente, en niños más mayores. En menores de tres años, la presentación clínica, la mayoría de veces, es atípica, por lo que el diagnóstico frecuentemente es tardío. Diagnóstico Requiere de una entrevista médica y un examen clínico muy cuidadosos y meticulosos. En los casos de presentación atípica puede ser conveniente solicitar exámenes de laboratorio y de imagen para apoyar el diagnóstico. Analítica de sangre: evidencia signos de activación leucocitaria (células de defensa) y de inflamación (por ejemplo, PCR -proteína C reactiva-). Rx simple de abdomen: suele ser normal. En un 10% de los casos permite visualizar una imagen radiopaca compatible con un apendicolito (“piedra” que obstruye el apéndice). Ecografía abdominal: es la prueba de imagen de elección cuando el estudio clínico es dudoso. TAC (tomografía axial computerizada): provoca irradiación del paciente y un coste más elevado, por lo que se reserva para casos de duda diagnóstica después de la ecografía. El diagnóstico diferencial se realizará con patologías, también de localización abdominal, como las siguientes. Gastroenteritis aguda: en esta patología, el vómito precede al dolor abdominal, que se presenta como un cólico intermitente y que se acompaña de diarrea. El dolor abdominal cede momentáneamente cuando se emiten las deposiciones. Estreñimiento crónico: si existe duda de la existencia de una posible apendicitis no debe administrarse ningún enema laxante. Adenitis mesentérica: cuadro clínico en el que se produce una inflamación de los ganglios linfáticos abdominales, generalmente reactiva a una infección viral. En ella, al dolor abdominal le precede un cuadro viral respiratorio y éste no es localizado, sino difuso. Patología ginecológica (torsión de ovario, quistes, ovulaciones dolorosas, enfermedad inflamatoria pélvica, endometriosis, abortos, embarazos…): ante la duda diagnóstica debe practicarse una ecografía pélvica. Tratamiento En un primer momento se aplicarán medidas de apoyo que mejoren el estado general del paciente, lo que se conseguirá mediante la administración de líquidos endovenosos adecuados al nivel de deshidratación, así como tratamiento para controlar el dolor, y tratamiento antibiótico . El tratamiento definitivo es quirúrgico. El abordaje quirúrgico para la extirpación del apéndice enfermo (intervención denominada apendicectomía) puede realizarse por vía abierta (laparotomía, accediendo directamente a la cavidad abdominal tras su apertura) o por vía laparoscopia. El tipo de operación a realizar será elección del cirujano según cada caso.  No se han evidenciado diferencias en el riesgo de complicaciones entre ambos procedimientos. No se recomienda la colocación de drenajes peritoneales postquirúrgicos. Se podrá proceder a la reintroducción de la alimentación por vía oral una vez los efectos de la anestesia se hayan resuelto. En la actualidad, el uso de antibióticos como tratamiento único de la apendicitis no se recomienda. ¿Puede haber complicaciones? Algunas de las complicaciones postoperatorias posibles pueden ser la aparición de un absceso intraabdominal o la infección de la herida quirúrgica , que serán tratados con la pauta antibiótica conveniente a cada caso. Otro ejemplo serían las obstrucciones intestinales, que requerirán también de un tratamiento quirúrgico. No tiene por qué quedar ninguna secuela y la mortalidad derivada de esta enfermedad, afortunadamente, es casi inexistente en nuestro medio en la actualidad.
Tipos y Etapas de la Artrosis
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Tipos y Etapas de la Artrosis

En la artrosis influye el peso corporal : ¿sabías que en caso de obesidad se cuadruplica el riesgo de sufrirla?, ¿y que el coste de la enfermedad se estima en un 0,5% del producto interior bruto del país? Conozcamos más acerca de esta enfermedad. ¿Hay diferentes tipos? La artrosis es una dolencia de causa degenerativa (propia de la edad) que afecta a las articulaciones y que tiene evolución lenta y progresiva . Como dato curioso diremos que la artrosis afecta más frecuentemente a las mujeres que a los varones. Por ejemplo, la gonartrosis (artrosis de rodilla) afecta al 15% de mujeres y al 9% de hombres.  La articulación más frecuentemente afectada en varones con artrosis es la cadera. Vamos a analizar el curso natural de la enfermedad. Sus síntomas suelen presentarse a partir de los 50 años , aunque la afectación ósea comienza antes. ¿Quiere decir que antes de los 50 años no puedo tener síntomas de artrosis? En absoluto. Existen personas con el diagnóstico de artrosis precoz en la que hay una gran predisposición familiar; es la llamada artrosis tipo I o de causa genética. La artrosis tipo II sería la perimenopáusica o de causa hormonal (el descenso en la producción de estrógenos en la mujer menopáusica acelera el proceso osteodegenerativo de la artrosis). La artrosis tipo III correspondería a la propia del envejecimiento, por tanto, íntimamente relacionada con la edad senil. DIFERENCIA CON LA ARTRITIS A diferencia de la artrosis, que es una enfermedad degenerativa de las articulaciones, la artritis también afecta a las articulaciones, pero su causa es inflamatoria . Suele cursar en forma de brotes de dolor cuya intensidad y afectación es progresiva a lo largo de los años. Entre las muchas y variadas causas de la artritis destacan las reumáticas y las metabólicas. ¿Cuáles son los típicos síntomas de la artrosis? Tiene un inicio insidioso o sordo . Se inicia con dolor de baja intensidad tras la práctica de actividad deportiva o tras una sobrecarga física. El dolor se hace cada vez más frecuente, de forma que la persona afectada se acostumbra a tomar medicación habitualmente para realizar su actividad cotidiana sin dolor. Es el momento en que empieza la convivencia con la artrosis. La artrosis puede afectar a cualquier articulación del cuerpo, pero se produce con más frecuencia en manos, rodillas, caderas, columna cervical y lumbar, y pies . En función de la articulación afectada puede tener un nombre específico: rizartrosis (afecta a la articulación metacarpofalángica de la mano), gonartrosis (afecta a la rodilla), lumboartrosis (columna lumbar), cervicoartrosis (columna cervical), etc. Respecto a las manos vamos a mencionar los frecuentísimos nódulos de Heberden que son deformidades palpables en las pequeñas articulaciones interfalángicas distales de los dedos de las manos. Los nódulos de Bouchard serían los que afectan a las articulaciones interfalángicas proximales de los dedos de las manos. Ambos nódulos se manifiestan con deformidades en las articulaciones de los dedos que producen rigidez y desviaciones. Las rodillas suelen sufrir episodios de dolor, derrame articular y deformidad que pueden conllevar a la aparición de una cojera. Se hace difícil caminar, subir escaleras, sentarse y levantarse del asiento. La artrosis en la cadera puede limitar mucho los movimientos y el acto de agacharse con dificultad en algunas actividades de la vida diaria como vestirse y el cuidado de los pies. En general, diríamos que los síntomas estrella de la artrosis son: d olor, rigidez articular e impotencia funcional progresiva . Te menciono algunas peculiaridades: Dolor: empeora con el movimiento de la articulación y a lo largo del día. Mejora en reposo y see hace más persistente a medida que avanza la enfermedad. Rigidez: de predominio matutino. Mejora a lo largo del día. Incapacidad funcional progresiva: ocasiona dificultad para la realización de tareas cotidianas a largo plazo. Con el paso del tiempo pueden aparecer otros síntomas como crepitaciones (o ruidos articulares) y derrame articular. ¿Cómo se diagnostica? En cuanto al diagnóstico, no se precisan pruebas sofisticadas. Su diagnósticose basa en los síntomas clínicos, en la exploración física y en la radiología , básicamente. En ocasiones existe discrepancia entre los síntomas y los hallazgos radiológicos. La exploración corrobora la limitación funcional del paciente y nos permite descartar otras posibles causas. Asimismo, si se confirma la existencia de un derrame articular, podemos realizar su evacuación (llamada artrocentesis o punción intraarticular, para extraer el líquido coleccionado) que aliviará de forma inmediata el dolor y la limitación funcional del paciente. La radiografía simple es la técnica de imagen más utilizada . Los hallazgos radiológicos más comúnmente encontrados serán: pinzamiento del espacio articular por desestructuración ósea o deformidad, formación de osteofitos o pequeños cuernos óseos y desarrollo de esclerosis o engrosamiento del hueso. No son necesarias otras pruebas complementarias para confirmar el diagnóstico de artrosis, salvo cuando existen dudas diagnósticas o se precisa mayor información a la hora de sustituir la articulación por una prótesis total. ¿Cómo se trata? El abordaje terapéutico va a depender de varios factores: edad del paciente, severidad de los síntomas y enfermedades que la acompañan. Cambio de hábitos Ante el diagnóstico de artrosis debemos aconsejar unos cambios de hábitos para evitar la progresión de la enfermedad. Así, fomentaremos la práctica de ejercicio de forma frecuente y de bajo impacto o suave (caminar, bicicleta, aguagym). La obesidad es el factor de riesgo modificable más importante en la incidencia y progresión de la artrosis. La actividad física mejora los síntomas de la artrosis y facilita la pérdida de peso. Al igual que una alimentación saludable, que también debe instaurarse en la persona con artrosis, como en cualquier persona. Tratamiento médico A pesar de que el paciente nota alivio sintomático con el tratamiento mediante antiinflamatorios, no es un tratamiento recomendado para periodos largos de tiempo por lo que deben reservarse para los episodios de dolor severo. ¿Sabías que los antiinflamatorios pueden elevar las cifras de tensión arterial? ¿Sabías que algunos preparados efervescentes contienen sal y pueden elevar la tensión arterial? ¡Cuidado con la automedicación y los consejos de tu vecina! El tratamiento farmacológico está orientado al control de los síntomas y lo emplearemos el mínimo tiempo necesario y con una escala gradual en función del dolor: analgésico, antiinflamatorio u opioides. Otros tratamientos Las infiltraciones locales con ácido hialurónico, las infiltraciones de Plasma Rico en Factores de Crecimiento (PRFC) y la cirugía ortopédica (sustitución de la articulación por una prótesis completa). La cirugía debe reservarse para los pacientes con síntomas refractarios al tratamiento no farmacológico y farmacológico. Sobre la PRFC Es una técnica muy en boga en este momento. El Pl asma Rico en Factores de Crecimiento se obtiene a partir de una extracción de sangre de la propia persona en la que se separan sus componentes en dos: Plasma Rico en Plaquetas (PRP) y en Plasma Pobre en Plaquetas (PPP). Se utiliza el primero (concentrado de plaquetas que libera factores de crecimiento) del que se obtiene un gel de proteínas rico en plaquetas, que se inyecta en el lugar afectado. Es, pues, un producto autólogo, obtenido del propio paciente y que favorece la regeneración de los tejidos. Supondría la última opción terapéutica antes de la c irugía.
Usos y Tipos de Aerosoles
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Usos y Tipos de Aerosoles

¿Qué es un aerosol nasal? Es una forma de administrar un fármaco en suspensión (partículas suspendidas en un gas) e introducirlo directamente en el interior de las fosas nasales con la finalidad de que lleguen hasta el bronquio (vía respiratoria inferior). La terapia inhalada es actualmente un tratamiento diana para numerosas enfermedades (no sólo trata la patología respiratoria). Son muchos los medicamentos que pueden administrarse por esta vía, entre los que podríamos citar los corticoides, los antihistamínicos y los broncodilatadores . Por tanto, podremos abordar patologías muy diferentes: rinitis, congestión nasal, alergia, asma, EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica), etc. La importancia de utilizarlos bien Tenemos que decir que es importantísimo asegurarse de realizar una técnica correcta para que el fármaco llegue a ser efectivo. Esta vía de administración nos permite la llegada del fármaco al lugar preciso donde debe actuar. Por supuesto, existen diferentes formatos que recomendaremos según la habilidad del paciente. Por otro lado, requiere de un adiestramiento que es fundamental para asegurarnos el correcto cumplimiento. Ante la instauración de un tratamiento inhalado el médico responsable debe elegir la presentación más indicada e indicar a cada persona la forma correcta de utilización del dispositivo, así como la dosis y la frecuencia recomendada. Por ser un medicamento prácticamente invisible al ojo humano es fácil que el usuario haga un mayor uso del recomendado. Lo deseable es que el paciente acuda a la consulta una vez disponga de su propio dispositivo para que el profesional sanitario le indique la forma de carga y de aplicación . Es importante que se domine el uso de su dispositivo al salir de la consulta. ¿De qué va a depender la elección del dispositivo? Fundamentalmente tenemos que tener en cuenta dos aspectos: Principio activo que precisa el paciente (no todos los fármacos se encuentran en diferentes presentaciones) Características del paciente: edad, agilidad, temblor, ceguera… ¿Qué diferencia hay entre un inhalador y un nebulizador? Un inhalador es un dispositivo que genera aerosoles de partículas sólidas suspendidas (en gas o en polvo seco). Muchos broncodilatadores empleados en asma y EPOC utilizan esta presentación. Un nebulizador es un dispositivo con partículas líquidas suspendidas en un gas. Se utiliza para administrar soluciones o suspensiones de fármacos, en forma líquida, vía inhalatoria a través de una mascarilla o de una boquilla. Sobre los inhaladores De entre los inhaladores podemos hablar de varias subclases: De cartucho presurizado . Tienen la ventaja de poderse asociar a una cámara espaciadora por contener el fármaco en forma de suspensión. El propio dispositivo empuja el fármaco a la vía respiratoria. De polvo seco. Pueden ser monodosis o multidosis. No pueden adaptarse a una cámara espaciadora. Dentro de ellos tenemos diferentes presentaciones: Aerolizer, Breezhaler, Handihaler, Accuhaler, Easyhaler, Turbuhaler. El paciente debe impulsar el fármaco a la vía respiratoria realizando una fuerte inspiración. De vapor suave. El fármaco se encuentra en disolución. Puede asociarse a una cámara espaciadora. En este grupo tendríamos el formato Respimat. El propio dispositivo empuja el fármaco a la vía respiratoria. ¿Y qué son las cámaras espaciadoras? Como su nombre indica se trata de un dispositivo en forma de tubo abombado (normalmente de plástico duro y transparente) cuyos extremos están abiertos con la finalidad de adaptar el inhalador (cartucho presurizado o vapor suave) por un extremo y la boca del paciente por el otro. Al activar el inhalador las partículas de fármaco quedan suspendidas en el interior del tubo y el paciente las inhala cómodamente por el otro orificio. Decirte que los dispositivos de inhalación tienen como principal misión asegurarse de que el fármaco llegue a la vía respiratoria baja, donde debe hacer efecto. Por ello el fármaco está contenido en unas partículas de un determinado tamaño (si son partículas muy pesadas o grandes se depositan por el camino y no llegan a los bronquios. Y si son partículas muy pequeñas no llegan a alcanzar la vía respiratoria). Son varios los errores que podemos detectar en un inhalador y que pueden ser la causa de un cambio de dispositivo. Por ejemplo, es frecuente encontrar pacientes que espiran en lugar de inspirar en el dispositivo de polvo seco. Otros errores pueden ser: una mala colocación del dispositivo, una mala coordinación entre la pulsación e inhalación, una inspiración incompleta, o una sobredosificación. Sobre los nebulizadores Se utilizan para la administración de fármacos disponibles en forma líquida . Están especialmente indicados en enfermos con poca habilidad o destreza o para aquellos con dificultad para manejar los dispositivos inhalados o en edad pediátrica. El paciente, en este caso, también debe ser adiestrado por parte del profesional sanitario en el uso dado que implica la preparación previa del producto a nebulizar. Debe conocer la dosis exacta que precisa, la forma de preparar la nebulización y el correcto manejo del equipo, así como estar familiarizado con los diferentes componentes y conocer la técnica correctamente. El manejo no es complicado. ¿De qué partes consta un nebulizador? Consta de una cámara de nebulización donde se introduce el líquido a nebulizar y de una fuente de energía necesaria (compresor) que genera el aerosol. Asimismo, precisamos del tubo y la mascarilla para que éste llegue al paciente. Según el tipo de compresor tendremos tres tipos de nebulizadores: ultrasónico, tipo jet (neumático o de chorro de aire) y de malla. ¿Cómo se utiliza? La solución de fármaco a nebulizar se diluye en un volumen total de 4-5 ml de suero fisiológico o agua bidestilada. Una vez realizada la mezcla se introduce en la cámara de nebulización y se pone en marcha el compresor que generará el aerosol que debe ser nebulizado llegando al paciente a través de la mascarilla. La duración aproximada de una nebulización es de 20 minutos. Tras su uso debe limpiarse muy bien, y periódicamente se recomienda el cambio de tubos y mascarillas. En la actualidad, su indicación principal son los pacientes con patología respiratoria severa , en exacerbaciones severas de asma o en aquellos pacientes en los que no se pueden utilizar otros dispositivos. En general, es preferible el uso de inhalador con cámara frente al nebulizador. En este artículo, el objetivo era dar una pincelada del gran repertorio de dispositivos disponibles en el mercado, pero, insisto, despreocúpate. Si un día lo necesitas, es competencia de tu médico encontrar el dispositivo afín a ti y enseñarte su manejo hasta que lo domines a la perfección. Confía.
Remedios Naturales para Prevenir las Agujetas
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Remedios Naturales para Prevenir las Agujetas

¿Quién no ha sentido, unos días después de ejercitarse, una molestia e incluso un dolor muscular que ha llegado a durar hasta 72 horas? Se hace difícil encontrar a alguien que no haya mencionado nunca la palabra “agujetas”, y es que aumentar la carga con la que se trabaja, reincorporarse después de un parón o hacer ejercicios que son nuevos en la rutina, puede comportar que aparezcan. Y, al aparecer las agujetas, son muchos los que ponen en práctica remedios para aliviarlas. Veamos cuáles funcionan y cuáles no. ¿Qué son en realidad las agujetas? El nombre apropiado para las agujetas es dolor muscular de aparición tardía (DMAT) y ya indica cuál es la lesión real: una lesión muscular. Las agujetas, a diferencia de lo que se creía hace unos años, no son debidas a una acumulación de ácido láctico , sino a una patología dolorosa que aparece como consecuencia de lesiones microscópicas a nivel de las fibras musculares que están implicadas en el ejercicio realizado. Esta molestia/dolor puede ir acompañado de otros síntomas como inflamación, hipersensibilidad en la zona afectada y dificultad en el movimiento. Aunque podamos pensar que los atletas de élite son “inmunes” a esta problemática no siempre es así, y en este caso la afectación no sólo es física sino que puede afectar directamente a su rendimiento. Para la población general, esta patología no suele ser motivo de consulta en los dispensarios médicos, sea por habitual o por no darle excesiva importancia. Los deportistas más o menos amateurs que las sufren suelen sobreponerse a ellas simplemente dejando que pase el tiempo, lo cual es una buena opción, ya que el descanso es parte de la terapia , siendo este un periodo que se le da al músculo para recuperarse. En ocasiones, con el tiempo, las molestias van disminuyendo, pero la lesión persiste por lo que es importante ser cauto, y aplicar el principio de progresión siempre. SE PUEDEN PREVENIR La prevención es básica para evitar su aparición. Un buen calentamiento, aumento del tiempo y carga progresiva, estiramientos… deben estar en la mente de cualquier deportista que quiera minimizar este riesgo.   Aliados para las agujetas Terapia manual Cada vez son más los estudios realizados que tienen como objetivo ayudar a reducir o mejorar estos síntomas además de potenciar la recuperación del deportista para poder afrontar en condiciones la siguiente sesión, siendo la terapia manual una de las más estudiadas y validadas para tal fin. Cuando se realiza un masaje se aumenta la temperatura cutánea, así como la del músculo, produciendo también una mayor vascularización de la zona. Como consecuencia, existe una disminución del dolor y de la tensión muscular que pueda existir, y mejoran las limitaciones de la movilidad previamente existentes. Desde hace ya unos años los terapeutas profesionales están incluyendo en su batería terapéutica un accesorio que de inicio puede parecer hasta cierto punto poco útil pero que ha mostrado su utilidad en varios estudios. es el rodillo de espuma o “foam roller” . El rodillo trabaja con el propio peso del individuo reduciendo la presión sobre la zona tratada, además de realizar un estiramiento concreto y específico a nivel muscular. Habiendo visto que los resultados son positivos ya no sólo se utiliza en las consultas de los fisioterapeutas, sino que es una opción muy extendida para poder realizar en el mismo domicilio del paciente. Conociendo las técnicas más adecuadas se puede tratar y además prevenir la lesión. Plataforma vibratoria Otras de las técnicas que no se basa en la terapia farmacológica, es la plataforma vibratoria. La vibración como tal ha sido usada a lo largo de la historia de la rehabilitación a diferentes niveles siendo uno de sus efectos el aumento de la vascularización, efecto del cual puede beneficiarse la musculatura que sufre agujetas. Esta técnica, aunque es potencialmente muy útil, requiere de mayores estudios, pero por los resultados publicados la respuesta parece ser positiva tanto para el tratamiento como para la prevención. Nutrición Otro campo en el que las agujetas han sido un “foco terapéutico” es el de la nutrición. Si tenemos en cuenta que la afectación es muscular y que existe inflamación, todos aquellos alimentos que tienen un efecto antiinflamatorio deberían ser una opción válida. En 2017, se publicó un estudio cuyo objetivo era conocer si existía algún producto natural capaz de actuar como terapia para esta patología. Son muchos los productos que existen en la naturaleza con importantes efectos antiinflamatorios y/o antioxidantes, y de hecho los laboratorios farmacéuticos se basan en ellos para elaborar los fármacos. Entre los estudiados se encuentran el azafrán, la cúrcuma, la canela o frutas ricas en vitamina C. Todos estos productos parece que pueden tener componentes con efectos positivos para reducir las molestias de las agujetas, pero según el propio autor, se requieren más estudios para sacar conclusiones además de para valorar los posibles efectos secundarios y contraindicaciones si se toman determinados fármacos. Así pues, existen diversas estrategias terapéuticas para tratar los síntomas asociados a las microrupturas musculares. Escoger una u otra dependerá de la lesión y de la opinión del profesional encargado de dicha recuperación, pero no hay que olvidar que en las agujetas concreto la prevención es esencial.
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