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Por Qué se Decoloran las Uñas
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Por Qué se Decoloran las Uñas

Actualizado el 21/02/2022 Los cambios en el color de las uñas pueden ser consecuencia de diferentes afecciones. Dentro de las más habituales se sitúan las infecciones por hongos, aunque puede haber otras como traumatismos, el tratamiento con ciertos medicamentos y enfermedades de la piel. El dermatólogo es el mejor conocedor de las alteraciones de las uñas.v Muchas de las dudas que pueden surgir con respecto a la salud de la piel y las uñas se pueden solucionar fácilmente consultando con un dermatólogo . Hongos en las uñas (onicomicosis) Una de las características de la aparición de hongos en las uñas es la decoloración o cambio de color de las uñas. Las infecciones por hongos suponen hasta la mitad de los problemas ungueales. Las onicomicosis suelen estar producidas por tres tipos de hongos: dermatofitos, levaduras y mohos no dermatofitos. Las infecciones más comunes están causadas por hongos dermatofitos ( Trichophyton rubrum , el 70% de casos y Trichophyton mentagrophytes , el 20%), y en menor medida por especies del género Candida, como Candida albicans. En ocasiones el dermatólogo debe confirmar el diagnóstico de micosis en las uñas e identificar el microorganismo causante por medio de un cultivo. Los factores de riesgo que determinan una mayor probabilidad de sufrir onicomicosis incluyen: Edad por encima de los 40 años. Historia familiar y factores genéticos. Estados de inmunodeficiencia (VIH, trasplantados, tratamiento con inmunosupresores). Pacientes con diabetes, psoriasis y enfermedad vascular periférica. Traumatismos frecuentes en los dedos de manos o pies. Calor y humedad y realizar actividades deportivas como la natación. La onicomicosis más habitual en las manos suele decolorar el lateral de la uña y provoca inflamación en la piel circundante. Está producida más frecuentemente por el hongo Candida albicans y suele afectar a personas que se mojan las manos con frecuencia. Por el contrario, los hongos en las uñas de los pies suelen producir coloración amarilla, junto con un aumento en el grosor y rotura en el borde de la uña, especialmente en el dedo gordo del pie. El hongo que causa con mayor frecuencia onicomicosis en los pies es el Trichophyton rubrum . Suele ser más común en personas que frecuentan piscinas y duchas públicas. Para evitar contraerlos es recomendable no ir sin calzado en lugares públicos y sobretodo asegurarse de secarse bien los pies después de la ducha, incluyendo los espacios interdigitales. El tratamiento antimicótico suele ser largo y farragoso. La administración de fármacos orales se considera más eficaz que la tópica. En general, las onicomicosis de los pies son más difíciles de tratar y requieren mayor tiempo de terapia, debido al menor crecimiento de la uña. Infecciones bacterianas Las infecciones bacterianas de las uñas están causadas habitualmente por bacterias estafilocócicas y estreptocócicas, pero también pueden estar causadas por Pseudomonas aeruginosa. Se pueden formar abscesos de pus alrededor de la uña. Pueden determinar cambios permanentes en las uñas. La infección por hongos se considera un factor de riesgo de infección bacteriana. Distrofias mecánicas por presión o traumatismos Las lesiones en uñas del pie son frecuentes en deportistas y suelen estar causadas por golpes repetidos de la placa ungueal contra el calzado. También son frecuentes después de caminatas largas o tras permanecer mucho tiempo de pie. Estas lesiones pueden provocar a su vez infecciones por hongos y deformidades de la placa ungueal. En muchos casos, se producen hematomas que cambian de color según la evolución de la sangre coagulada. Estos hematomas no se resuelven hasta que la uña ha crecido por completo y se ha cambiado completamente, un proceso que puede durar hasta un año o más en las uñas de los pies. Por otro lado, las personas mayores suelen consultar por un engrosamiento e hipertrofia de las uñas de los pies que crecen con forma de garra. Se trata de la onicogrifosis, que puede causar molestias y la ulceración de los tejidos adyacentes, por lo que debe ser tratada por el podólogo. Estas onicopatías traumáticas pueden combinarse con onicomicosis. Una uña lesionada, con hematoma, hueca o levantada tiene una mayor predisposición a la proliferación de microorganismos como los hongos. Cambios en el color de las uñas por medicamentos o intoxicaciones La uña es un tejido sensible a sustancias externas. Algunos medicamentos pueden contribuir a la modificación de su color que suele mejorar con la suspensión del fármaco y el crecimiento de la uña. La quimioterapia puede producir oscurecimiento de la uña o la aparición de bandas horizontales o blancas. La cloroquina es otro fármaco que se utiliza para el tratamiento de infecciones parasitarias y algunas enfermedades autoinmunes que puede dejar las uñas de color azul oscuro. La plata, que puede absorberse tras exponerse a ella por motivos profesionales o al tomar suplementos dietéticos que la contienen, puede dar a las uñas un color azul grisáceo. De igual modo, los fármacos que contienen oro pueden dar a las uñas un tono marrón. La zidovudina, la tetraciclina, el ketoconazol, los antibióticos del grupo de las sulfonamidas, la fenindiona y las fenotiazinas pueden causar coloración azul o marrón en las uñas. Por otra parte, ciertos fármacos utilizados en patologías de la piel pueden afectar a la integridad de las uñas. De este modo, algunos retinoides pueden producir sequedad y fragilidad ungueal. Finalmente, el color de la uña puede verse afectado al contacto de sustancias químicas, como barnices, disolventes o pinturas. Esto también puede ocurrir después de manicuras o pedicuras demasiado agresivas. Alteraciones de las uñas asociadas a enfermedades de la piel Diversas enfermedades de la piel determinan también cambios en las uñas y pueden modificar su aspecto. La psoriasis produce cambios que pueden recordar a la infección por hongos. Pueden aparecer hoyuelos irregulares ( pitting ungueal), manchas de color amarillento y la placa ungueal puede separarse de su lecho, agrandarse o debilitarse. Además, la psoriasis puede provocar aumento del grosor de la uña, inflamación e incluso su destrucción. Otras afecciones de la piel que pueden producir cambios en las uñas incluyen el liquen plano, que produce una cicatrización desde la base de la uña que determina finalmente su pérdida. De igual modo, las personas con alopecia areata −un trastorno en el que se pierde el cabello de forma irregular− pueden tener pequeñas picaduras en las uñas que forman un patrón geométrico. La alopecia areata, el liquen plano, la dermatitis atópica o la psoriasis también pueden determinar la aparición de traquioniquia , uñas con aspecto rugoso y opaco, más frecuente durante la etapa infantil. Estas alteraciones también pueden observarse en niños sin ninguna enfermedad asociada. No debemos olvidar que ante la aparición de manchas o cambios en las uñas debemos acudir al dermatólogo porque también puede tratarse de patologías mucho más graves como el melanoma ungueal. Muchas de las dudas que pueden surgir con respecto a la salud de la piel y las uñas se pueden solucionar fácilmente consultando con un dermatólogo .
Qué Comer Antes de una Carrera
Artículo especializado

Qué Comer Antes de una Carrera

En unas semanas tienes una carrera, estás entrenándote, pero ¿también estás adaptando tu alimentación? Por desgracia, la mayoría de veces la respuesta que escuchamos los especialistas es “no”. Pues bien, vamos a explicar por qué es tan importante y cómo puede afectar al rendimiento en la carrera. Una adecuada alimentación de cara a la competición será un factor primordial a aplicar , para encarar bien la competición deportiva. Cabe decir que dicha tarea se debe implantar fuera de los periodos competitivos, con el fin de llegar a las competiciones con un buen dominio de la planificación alimentaria y por tanto un óptimo estado nutricional.  Asimismo, se deberían analizar detalladamente las características que ofrece la competición para adaptar y personalizar la alimentación en función de ellas. Se tendrán en cuenta detalles importantes como: horario previsto, duración total de la prueba, previsión del tiempo (temperatura y humedad), lugar de desarrollo de la actividad, distancia a recorrer, tiempos de desplazamientos… Cuidado con cometer estos errores… También se intentará, en la medida de lo posible, no probar ni añadir ningún alimento o suplemento nuevo, que se desconozca la reacción digestiva que pueda originar su ingesta . Otro error que puede suceder es realizar una sobrealimentación previa a la competición con un exceso de alimentos que pueda provocar problemas gastrointestinales a lo largo de la prueba. Hay que destacar que las horas previas a una competición suelen ser momentos de gran tensión y ansiedad para el deportista , por lo que es muy importante que cualquier comida que se ingiera se esté bien familiarizado, que sea de su agrado, bien tolerada y de fácil digestión. Reservas a punto Cuando uno se enfrenta a una carrera o competición superior a 45 minutos hay que tener en cuenta que el principal combustible que se va a utilizar para cubrir las necesidades energéticas va a ser el glucógeno muscular y hepático y la glucosa circulante en sangre. Debido a que las reservas de glucógeno no son infinitas y se agotan con el tiempo es muy importante disponer a nuestro cuerpo de unos niveles de glucosa óptimos y unas reservas de glucógeno llenas de cara a la actividad deportiva. Los hidratos de carbono cumplen un papel fundamental para hacer frente dichas reservas de glucógeno. Por ello la dieta previa al esfuerzo estará formada prácticamente por alimentos ricos en  hidratos de carbono de absorción lenta  con un  índice glucémico  bajo-moderado para asegurarnos de que los niveles de glucemia en sangre asciendan progresivamente sin producir picos altos y de esta manera mantener los niveles de glucosa por encima de los niveles basales durante el mayor tiempo posible.  No deben faltar alimentos como: pan, patatas horneadas, pasta, arroz cocido, cereales, algo de fruta u otros hidratos en donde el porcentaje de azúcares simples sea el caso. También debemos incluir una parte pequeña de proteínas de alto  valor biológico , bajas en grasas y de fácil digestión (pollo o pescado a la plancha, huevo cocido…). Las proteínas disminuyen el índice glucémico de los alimentos por lo que así potenciaremos lo descrito anteriormente.  Durante todo el día y especialmente después de la última comida es importante mantenerse bien hidratado . Beber agua ( no es necesaria una bebida isotónica ) a pequeños sorbos hasta el momento del inicio de la carrera nos mantendrá en óptimas condiciones para competir. La comida previa Podemos dividir las horas previas a la competición en dos partes : tres horas antes, y 30 a 60 minutos antes a la prueba. Veremos cómo el tipo y la cantidad de comida serán diferente en cada caso.  Una vez sepamos los horarios precisos del inicio de la prueba se establecerá la última comida de dos a tres horas antes de la competición. Así nos aseguramos una adecuada digestión y asimilación de nutrientes fuera del ambiente competitivo. Es muy importante no encontrarnos con un ayuno prolongado de cara a la actividad deportiva para así prevenir una posible  hipoglucemia reactiva o de rebote .  Dicha comida deberá cumplir las siguientes premisas : Alimentos de fácil digestión. Preparaciones ricas en hidratos de carbono. Evitar un exceso de fibra alimentaria. Prescindir de alimentos muy grasos. Evitar los alimentos formadores de gases o con efectos laxantes.  La presencia de fibra y grasa en una comida retrasan significativamente el vaciado gástrico y por tanto el tiempo de digestión, ¡así que vigilad con moderar su aportación en la comida previa! Ejemplo de desayuno si la carrera es por la mañana: Bol de licuado de almendra (sin azúcares añadidos) con copos finos de avena, plátano troceado y canela en polvo (se puede tomar en caliente). Tostada de pan blanco con tomate, pavo ahumado y aceite de oliva extra virgen. Ejemplo de comida si la carrera es por la tarde: Ensalada de arroz. Muslo de pollo al horno con boniato asado. Compota de manzana con yogur natural a temperatura ambiente. Después de estas tres horas previas a la prueba ya no se recomienda tomar ningún alimento sólido , para que se vacíe completamente el estómago y la primera porción del intestino delgado, y así evitar cualquier tipo de molestia digestiva. De 30 a 60 minutos antes de la competición… Entonces, y según el caso, se recomienda tomar algún tipo de bebida isotónica o bien bebidas ricas en hidratos de carbono para asegurar y mantener una buena hidratación, además de contribuir a un aporte energético extra. También podría servir ingerir una fruta madura como el plátano o un gel comercial de glucosa o compota de frutas. Esta aportación se debe dar siempre en pequeñas cantidades para prever la aparición de sensación de hambre antes o durante de la competición. A unque dependiendo de la distancia de la carrera puede no ser necesaria. En distancias cortas simplemente con haber desayunado bien tendría que ser suficiente. De nuevo, cualquier alimento/suplemento o bebida deportiva que se tome se tendrá que haber probado con anterioridad para estar seguros de que nos sienta bien.
Posibles Complicaciones en el Embarazo
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Posibles Complicaciones en el Embarazo

La mayoría de los embarazos se desarrollan sin complicaciones , pero en algunos casos se presentan algunas debidas a patología materna, fetal o de los anejos del feto (líquido amniótico, cordón o placenta). Cualquier patología general puede afectar a la embarazada . Procesos endocrinos, autoinmunes, inflamatorios o infecciosos, desde una neumonía a una apendicitis, traumáticos… pueden requerir tratamiento quirúrgico o antibiótico y afectar a la gestante, por lo que habrá que resolverlo de la mejor manera en cada caso teniendo en cuenta el embarazo. Patologías propias del embarazo La más frecuente es la anemia , debida a que en su crecimiento el feto “consume” mucho hierro a costa del de la mamá, con lo que muy a menudo observamos alteración en los valores de la analítica que dependen del hierro, y habitualmente se han de administrar suplementos durante el embarazo. Otra de las patologías más comunes es la diabetes gestacional . Es debida a que, durante el embarazo, para conseguir tener los niveles de glucosa en el rango óptimo, el páncreas ha de segregar más insulina que en condiciones normales. En ocasiones ese “sobreesfuerzo” que le estamos pidiendo al páncreas no nos lo puede dar y es cuando se hace el diagnóstico de diabetes gestacional. Las gestantes afectadas mantienen niveles de glucosa más elevados en sangre y durante más tiempo. Para su control hará falta una dieta controlada en hidratos de carbono con unos horarios estrictos, ejercicio y controles de los niveles de glucosa a lo largo del día. Si con la dieta no conseguimos los objetivos raramente hace falta la administración de bajas dosis de insulina. Existe un grupo de enfermedades de la piel ocasionadas por el embarazo, son típicas del tercer trimestre y suelen cursar con prurito o lesiones cutáneas. Y hay algunas más graves que otras. La más frecuente es la colestasis del embarazo, que cursa además con alteración en la analítica con aumento de los ácidos biliares y las pruebas hepáticas. Existe una medicación para paliar los síntomas, pero el tratamiento es acabar el embarazo en cuanto sea posible. Una de las complicaciones más frecuentes y graves del tercer trimestre es la preeclampsia . Es un cuadro complejo que afecta a diversos órganos de la gestante y se suele manifestar con tensión arterial alta, que puede ocasionar dolor de cabeza, y edemas, sobre todo de los tobillos y las piernas. Puede llegar a ser grave y provocar convulsiones, con riesgo fetal. El tratamiento es medicación para controlar la tensión arterial, pero sobre todo finalizar el embarazo en cuanto sea posible. Complicaciones propias del feto Malformaciones fetales : en el sofisticado proceso de embriogénesis y formación de cada uno de los órganos fetales pueden producirse errores que causen una malformación, más o menos grave, según la importancia del órgano afectado o si está o no limitada su función. Es importantísimo realizar una exhaustiva ecografía en el primer y segundo trimestres (12 y 20 semanas) para poderlas diagnosticar. Incompatibilidad Rh : patología poco frecuente pues es fácilmente prevenible. Se produce cuando una gestante Rh- genera anticuerpos anti Rh. Esto puede ocurrir tras una transfusión de sangre Rh+, cosa altamente improbable pues es un tema que se controla mucho o, lo más probable, después de un aborto o un parto de una madre Rh- cuando el producto del  embarazo era Rh+, durante el cual, fácilmente, la sangre Rh+ del feto o aborto se ponen en contacto con la de la madre Rh-. A partir de ese momento la mujer fabricará anticuerpos anti Rh y en un embarazo posterior, si vuelve a ser Rh + esos anticuerpos destruirán la sangre Rh + del feto provocándole una anemia que puede ser muy grave. Se previene fácilmente administrando una vacuna anti Rh ante cualquier evento que pueda poner en contacto la sangre Rh+ con la Rh-, por ejemplo después de un parto, aborto o sangrado importante de una gestante Rh-. Polihidramnios : significa exceso de líquido en la bolsa amniótica. Hay que estudiarlo e intentar encontrar una causa. Puede ser idiopático, es decir, cuando no hay una causa aparente, pero también puede ser debido a una diabetes gestacional o a alguna malformación congénita del feto. Su consecuencia es la distensión excesiva del útero. Oligoamnios : escasez de líquido amniótico, en la que también es importante buscar la causa. Lo más urgente es descartar que haya una rotura de la bolsa amniótica y consecuentemente la pérdida del líquido. También puede estar causado por malformaciones congénitas o por una insuficiencia feto-placentaria que frecuentemente se asocia a un retraso de crecimiento fetal. Complicaciones debidas a alteraciones de la bolsa o la placenta Rotura prematura de membranas : si antes de que el embarazo llegue a término se rompe la bolsa de aguas el feto queda expuesto a los gérmenes del exterior y puede sufrir una infección. Si el feto es viable hay que finalizar el embarazo, si es prematuro se acelera la madurez de su pulmón y se induce el parto cuando se ha madurado. Si no es viable se intenta conducta expectante, prevención de las infecciones con antibióticos en algunos casos y esperar a que se cierre la bolsa de nuevo. Placenta previa : si la placenta está insertada por delante del canal del parto, el parto por vía vaginal es imposible, y hay que hacer una cesárea. El problema que presentan estas placentas es que muy a menudo sangran durante el embarazo, y en el caso de que la gestante se ponga de parto sangrarían abruptamente a medida que la dilatación del cuello hace que la placenta se vaya desprendiendo. Desprendimiento de placenta : complicación grave, pues la placenta es la responsable de alimentar al feto y suministrarle oxígeno. Si la placenta se desprende completamente es como si el feto fuera un buceador al que le quitamos su bombona de oxígeno y no lo dejamos salir a la superficie. Por suerte, en la inmensa mayoría de los embarazos no se presentan complicaciones, y las más frecuentes son leves, y, aunque algunas son imprevisibles, en la mayor parte de los casos con la supervisión y tratamiento adecuados los embarazos llegan a buen término. A destacar, pues, la importancia de un buen control del embarazo y el parto por parte de los profesionales. Haz nuestro test sobre el embarazo y averigua todo lo que debe saber una mujer embarazada. Descubre todos los consejos y cuidados de estas mujeres.
Métodos para Aliviar el Cólico del Lactante
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Métodos para Aliviar el Cólico del Lactante

El denominado cólico del lactante (CL) causa mucha angustia y desazón en los papás y es muy frecuente (entre el 10% y el 40% de los lactantes), pero afortunadamente no es grave. Se trata de un cuadro clínico caracterizado por un llanto excesivo y repentino , de predominio vespertino (por la tarde-noche, aunque este aspecto es variable), sin causa justificable y que sucede en bebés de entre dos semanas y cuatro meses de edad. Ocurre en lactantes que, por todo lo demás, son sanos y se da independientemente del tipo de lactancia que realiza el bebé, sea materna o artificial (fórmula). En la práctica, el criterio de definición más habitualmente utilizado es el de Wessel que describe el CL como “episodios de llanto intenso y vigoroso al menos tres horas al día, tres días a la semana y de duración de al menos tres semanas, en un bebé sano y bien alimentado”. ¿Qué causas tiene? Se desconocen los motivos exactos que provocan los signos y síntomas del cólico del lactante, habiéndose propuesto un número considerable de teorías o hipótesis, probablemente relacionadas todas ellas entre sí. Incluso se debe decir que no hay pruebas de que el origen del CL sea gastrointestinal, como parece aceptarse universalmente. Se desconoce la causa exacta y en la clasificación de trastornos funcionales gastrointestinales pediátricos ha sido excluido el cuadro clínico de CL, al no disponerse de pruebas irrefutables de que esté causado por dolor abdominal. Lo más efectivo: que los padres estén tranquilos Aún conociendo la evolución favorable del cólico del lactante, la mayoría de las veces será preciso establecer algún tipo de medida terapéutica . Se han postulado tantos tratamientos como hipótesis sobre las causas, y cualquiera de ellos puede tener una respuesta positiva, aunque sólo sea temporal.  No obstante, se debe destacar que no existe evidencia científica demostrada de que alguna intervención terapéutica concreta sea verdaderamente efectiva. Es obligado por parte del pediatra que atiende al bebé informar a los padres con seguridad, asertividad y tranquilidad sobre el problema, recalcando que el niño es sano y que el cuadro es transitorio, y que llega a mejorar hasta desaparecer de forma espontánea y completa. Debe dar pautas para que los padres consigan aceptar el llanto del bebé y acompañarle en el mismo. Pretender a toda costa que el niño simplemente calle como sea, sólo sirve para poner más nervioso a quien está sufriendo. Por el contrario, una actitud comprensiva y paciente por parte de los padres le puede ser de gran ayuda. Se debe trabajar y reforzar sobre todo el don de la paciencia en los padres, insistiendo en el concepto de darle “tiempo al tiempo”, ya que esta situación pasará.  Es, si cabe, la norma o consejo a dar más efectiva, incluso en los casos más severos. Pasear al bebé, colocarle chupetes de forma insistente, ponerle música, etc. no proporciona mejores resultados que la simple información a los padres y su tranquilidad. Pros y contras de algunos tratamientos propuestos Como tratamiento farmacológico (medicamentos), también se han propuesto numerosas alternativas: Agentes tensioactivos (Dimeticona o simeticona – Aerored ®): reduce la superficie de tensión de las burbujas de aire del tracto intestinal, ayudando a que el gas sea expulsado con más facilidad. Aunque se utiliza frecuentemente no hay evidencia científica de su efectividad. Administración de líquidos azucarados (glucosa o sacarosa): ayudan a aliviar el dolor mediante la liberación de endorfinas corporales, que provocan bienestar. Sin embargo, parece ser una medida efectiva sólo durante un corto periodo de tiempo. Agentes espasmolíticos (metilescopolamina): su uso en el tratamiento de los cólicos es inseguro. Agentes anticolinérgicos: actualmente desaconsejados como indicación de tratamiento del cólico infantil por la potencial presencia de importantes efectos secundarios derivados de los mismos. Otros remedios propuestos son los siguientes: Administración de preparados homeopáticos (Colimil ®; Colikin ®). Anisetes: se utilizan ampliamente en forma de infusiones, bien caseras o bien comercializadas, ya que su principio activo, el anetol , tiene propiedades carminativas. Aunque puede ser efectivo, es preciso tomar el consejo con precaución, ya que en su uso no está del todo bien especificada ni la dosis recomendada máxima ni la forma óptima de preparación, habiéndose reportado casos de afectación neurológica por culpa de la intoxicación por anetol. Otras infusiones: de manzanilla, melisa, hinojo o regaliz han demostrado que pueden proporcionar una leve mejoría, aunque no es una práctica recomendada ya que muchas infusiones comercializadas pueden tener un excesivo contenido de azúcar y/o la administración continuada de líquidos no nutritivos pueden reducir el hambre el bebé y la consecuente disminución de ingesta de leche, que sí nutre. Realización de fisioterapia/masajes: de uso muy extendido y aceptado. En realidad no es una forma de tratamiento, pero el hecho del contacto de la mano sobre el abdomen del niño puede ayudar a relajarle, a facilitarle la expulsión de pequeñas cantidades de gas intestinal, e incluso bienestar por la liberación de endorfinas. El momento de realizar estos masajes no es en los episodios de llanto, en los que el lactante está demasiado rígido, sino en otros momentos más tranquilos como tras el baño o tras los cambios de pañal. A pesar de todos los beneficios mencionados, se debe destacar que no hay evidencia científica de utilidad para este tipo de actuaciones. Acupuntura: este tipo de tratamiento es mucho más controvertido y con menos consenso que apoye su uso. Qué pronóstico tiene Es excelente. Se resuelve, con o sin tratamiento a los pocos meses de edad . Los niños que padecen cólico del lactante no presentan ninguna secuela derivada por ello a largo plazo. Si no existen otras causas patológicas que puedan influir, tienen todos ellos un crecimiento y desarrollo normal. TEN EN CUENTA QUE… El cólico del lactante es una afección benigna y autolimitada , que tiende a desaparecer espontáneamente alrededor de los cuatro o cinco meses de edad. Por ello hay que tener siempre presente la convicción del que el niño está sano y eso ayudará a los padres a pasar “el trance” de una forma más llevadera.
Consejos para Empezar a Correr
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Consejos para Empezar a Correr

Si hay una práctica deportiva fácil y barata es la carrera. Unas zapatillas adecuadas y material textil apropiado son suficientes para salir a correr por la ciudad, la montaña o el campo. Sin embargo, es precisamente esa misma facilidad la que puede resultar un “arma de doble filo”. Correr no requiere, además, de ningún centro o instalación deportiva y eso es muy atractivo para quienes no quieren apuntarse a uno y tienen poco tiempo para practicar, por lo que improvisan un poco (deciden cuándo y dónde correr casi en el momento). Pero no hay que menospreciar la actividad en sí porque ni todo el mundo puede empezar a correr “de buenas a primeras” ni correr es el mejor ejercicio en según qué circunstancias. Así que, antes de empezar, cada uno debería hacerse una serie de preguntas. ¿Correr es la actividad más adecuada para mí? Para poder contestar a esta pregunta en la mayoría ocasiones no se dispone de la información suficiente para que la respuesta sea un simple: sí o no. Ver a tanta gente corriendo por las calles de ciudades y pueblos, hace pensar que cualquiera es candidato para correr pero lo cierto es que correr es un deporte de impacto y que también implica un esfuerzo a nivel cardiovascular , por lo que puede estar contraindicado en algunos casos. Respuesta a nivel articular: En efecto, al correr y poner el pie en el suelo, se transmiten una serie de fuerzas que provienen de la misma pisada hacia las articulaciones y ello puede agravar patologías que, por sus propias características debilitan las estructuras que en principio deben dar estabilidad a nuestro cuerpo, así pues, en caso de duda mejor consultarlo con un profesional. Estas mismas fuerzas que se transmiten a las articulaciones pueden verse multiplicadas cuando el corredor presenta sobrepeso. En cada zancada nuestras articulaciones reciben una carga importante de nuestro propio cuerpo, nuestro propio peso . Ese peso puede llegar a multiplicarse por tres cada vez que pisamos el suelo por lo que las articulaciones recibirán hasta tres veces los kilos que pesamos. Es decir, si pesamos 50 kg las articulaciones pueden llegar a recibir 150 kg. Es pues evidente que, en casos de sobrepeso u obesidad, la carrera no sería la opción principal, pero si lo puede ser una marcha rápida en la que el impacto es mucho menor. Respuesta a nivel cardiovascular: No sólo es importante conocerse a nivel de movilidad en cuanto a articulaciones se refiere, sino que también lo es c onocerse a nivel de la respuesta que va a tener nuestro sistema cardiovascular ante un esfuerzo . De ahí que la recomendación será hacerse una revisión que incluya una prueba de esfuerzo cuando sabemos que salir a correr va a formar parte de nuestro día a día. Desde mi experiencia puedo decir que cuando comento este tema con corredores, de entrada l es parece una exageración porque son muchos los que empiezan a correr 30 minutos sin grandes pretensiones. Pero también sé que esos 30 minutos pueden acabar convirtiéndose en un gran reto y si no sabemos cómo vamos a responder ante ello tampoco podremos seguir rutinas adecuadas. Con una prueba de esfuerzo seremos capaces de valorar si corazón y tensión arterial responden adecuadamente y se recuperan correctamente tras un esfuerzo. Es, por tanto, una prueba preventiva pero también diagnóstica, y para quienes quieren conocer un poco más a nivel de su rendimiento deportivo es perfecta. Se recomienda que una prueba de esfuerzo vaya incluida en una visita médica en la que el facultativo pueda también determinar si la existencia de otras patologías contraindica la práctica de la carrera. ¿Dispongo del material adecuado para empezar a correr? Las zapatillas deberían ser la parte de la equipación a la que se le dedique más atención por ser el contacto del cuerpo con el suelo. Y es a partir de aquí cuando se puede minimizar el riesgo de lesiones . Hay quien tiene unas zapatillas en el armario para las cuales ya han pasado unos años, pero como “están casi nuevas” las seguimos utilizando. Efectivamente, puede ser que parezca que están en perfectas condiciones, pero hay que tener presente que el material del que está hecho el calzado puede deteriorarse con el paso del tiempo aunque no se les haya dado un uso excesivo. Lo primero que hay que valorar es qué tipo de calzado se necesita en función del sexo (mujer u hombre), superficie por la que se va a correr (asfalto o tierra), el tipo de pisada (pronador, supinador o neutro) y el peso. No son muchos los corredores principiantes que se fijan en estas tres variables, pero son esenciales para evitar posibles lesiones, así como para sacarle el máximo rendimiento a unas zapatillas que en ocasiones cuestan un dinero que debe verse como una inversión más que como un gasto. Ser hombre o mujer determina que la forma del pie sea diferente y, por tanto, la zapatilla tendrá una forma adaptada a las necesidades anatómicas de cada quien. El tipo de superficie va a influir en el tipo de suela que llevará la zapatilla ya que si se escoge la montaña la suela deberá presentar un mayor agarre. El tipo de pisada es un factor en el que hay que fijarse ya que la zapatilla va a ofrecer ventajas para unos. Tanto el supinador como el pronador, pisar hacia fuera o hacia dentro) van a requerir de una mayor estabilidad en el momento de la carrera y será la propia zapatilla que está pensada para ello quien se la proporcione. Por último, el peso tiene importancia en cuanto a la amortiguación se refiere. El calzado es un buen aliado para evitar lesiones y la amortiguación puede minimizar el riesgo de lesión. ¿Cuál es el objetivo? Saber cuál es la meta es algo necesario para poder establecer una rutina donde la progresión sea la base del entrenamiento. Establecer retos a corto plazo y felicitarse cuando se consiguen es una muy buena opción para ir avanzando, pero siempre, siempre, debemos escuchar a nuestro cuerpo.
Qué es la Copa Menstrual y Cómo se Usa
Artículo especializado

Qué es la Copa Menstrual y Cómo se Usa

Seguro que has oído hablar de la copa menstrual. Un nuevo método que ha surgido como alternativa a los tampones y compresas para los días de la menstruación. Es una copa, y a diferencia de los tampones, no absorbe la sangre, sino que la contiene. Te preguntarás, ¿cómo funciona?, ¿es efectiva?, ¿es reutilizable?... Contestamos a esta y otras preguntas. La copa menstrual o vaginal es un recipiente que se coloca en la vagina durante la regla para recoger el flujo menstrual. Están fabricadas de diferentes materiales, entre ellos látex, silicona, TPE (elastómero termoplástico). No provoca reacciones alérgicas ni lleva productos químicos que generen daño al organismo, así como tampoco irritaciones vaginales. Al no ser porosa, ni absorbente ni fibrosa, no araña ni reseca las paredes de la vagina, ni resulta molesta al extraerla. Como su propio nombre indica, tiene forma de copa o campana, ancha por arriba (aquí se recoge el flujo menstrual y hay unas marcas para ver la cantidad de flujo en ml) y más estrecha por abajo (aquí hay unos agujeritos que hacen que, una vez dentro de la vagina, la copa se quede abierta). En la parte más inferior, que es además la mas estrecha, hay una especie de “asa” que puede tener diferentes formas como de anillo, de palito, de bolita, y sirve para tirar de ella y extraer la copa de la vagina.   ¿Cuántas veces se puede utilizar? A diferencia de los tampones y de las compresas, la copa menstrual no es un producto de usar y tirar, sino que se puede reutilizar. Una vez que se ha usado hay que vaciarla y lavarla. Al siguiente mes se esteriliza y se usa de nuevo. La vida media de la copa está en torno a los cinco a 10 años. Esta es otra ventaja frente a los productos de higiene típicos, que son desechables y causan un fuerte impacto al medio ambiente. La copa menstrual en ese sentido es mas ecológica . ¿Cómo se coloca? Lo primero que tienes que hacer para introducirla es doblarla , ya verás que es muy flexible y no resulta difícil moldearla, luego la introduces con cuidado en vagina, igual que cuando te colocas un tampón. La puedes llevar durante varias horas sin necesidad de vaciarla. Dura más que un tampón, incluso puedes llevarla hasta 12 horas. Puedes practicar todo tipo de deporte mientras la llevas, puedes bañarte, puedes dormir… ¿Cómo se lava? Una vez llena, hay que sacarla y vaciarla en el inodoro. Para lavarla puedes hacerlo con agua tibia y si quieres con jabón suave y sin perfume , o bien puedes limpiarla con alguna toallita íntima. Al finalizar la regla y guardarla para el siguiente mes la tienes que lavar y esterilizar. Para eso puedes optar por varios métodos. Por ejemplo, con un esterilizador de vapor eléctrico, con un esterilizador para el microondas, con el método Milton (que consiste en sumergir la copa en agua fría y echar unas pastillas esterilizadoras o un líquido en un vaso durante unos 15 minutos), también con agua en ebullición (pones agua a calentar en un recipiente abierto y echas la copa y cuando llegue a hervir lo dejas unos minutos). ¿Hay diferentes tamaños? Como hay diferentes marcas comerciales para la copa menstrual cada una tiene sus propios tamaños. Así hay una marca que diferencia entre talla A o B en función del tono del suelo pélvico. Otra casa comercial basa los criterios para elegir bien la talla en el número de partos vaginales, la complexión física de la mujer y su condición física. De forma que hay 4 tallas, la S, la M, la L y la XL. Respectivamente estas tallas admiten 23 ml, 28 ml, 34 ml y 42 ml. Más o menos, unos 30 ml equivalen a la tercera parte de lo que la mujer pierde de media durante la regla. ¿Qué pasa si tengo escapes? La causa mas probable es que la copa no esté bien colocada . Se coloca igual que un tampón, y según cómo sea la vagina se podrá introducir más o menos. Si está bien colocada no deberías notarla, asegúrate de que está abierta, y hazla girar una vez que la hayas introducido. Otra opción es que te hayas puesto una copa mas grande de lo que tu vagina acepta . Puede que no se abra bien después de introducirla. La copa estará como apretada y las pérdidas serán por las arrugas que se han formado. Manipula la copa en el interior de la vagina y mira a ver si notas como una sensación de vacío, pues eso será buena señal de que está bien colocada. También puede ser que sea demasiado pequeña . Entonces notarás que la copa se puede mover muy fácilmente, como si bailase. Puede que también la musculatura de la vagina la empuje hacia arriba y que al final te cueste un poco sacarla, eso también es porque es pequeña. Si la copa resulta demasiado blanda, tienes que buscar la textura que mejor te vaya . Si practicas yoga, Pilates, danza del vientre, ejercicios de Kegel, o montas a caballo puede que te convenga más una textura algo dura porque tu musculatura estará muy desarrollada. Si acabas de dar a luz, o acabas de tener una infección, o tienes la vagina muy sensible o irritada mejor una algo mas blanda y elástica. Y si tienes una pelvis normal, y no tienes la zona especialmente sensible, entonces utiliza la clásica, que tiene la elasticidad justa y necesaria para desplegarse en la vagina.
Tratamiento de una Contractura Muscular
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Tratamiento de una Contractura Muscular

Todos podemos diferenciar cuando tenemos un músculo contracturado al sentirlo duro y doloroso al tacto o a la presión . También es habitual notar cómo no podemos realizar movimientos habituales por falta de fuerza y dolor. Es en ese momento cuando podemos decir: “tengo una contractura”. Y no se asocia al ejercicio, sino más bien a lo contrario, pues el sedentarismo es una de las causas, así como posturas estáticas. La RAE define contractura  como contracción involuntaria, duradera o permanente, de uno o más grupos musculares. Puede aparecer al realizar un esfuerzo y entre los síntomas más frecuentes encontramos el abultamiento o inflamación de la zona, dolor y alteración del funcionamiento normal del músculo. S on episodios muy comunes, pero no graves. Tono muscular Para entender cómo se produce una contractura, explicaremos lo que es el tono muscular , también conocido como tensión muscular residual o tono. Es la contracción parcial, pasiva y continua de los músculos . Ayuda a mantener la postura y suele decrecer durante la fase REM del sueño . De aquí podemos deducir la importancia del sueño y descanso reparador para normalizar el tono muscular de todo nuestro cuerpo. Incluso cuando están relajados los músculos presentan una ligera contracción que limita su elasticidad y ofrece cierta resistencia al movimiento pasivo. Cuando el tono está disminuido hablamos de hipotonía , la elasticidad de músculo es excesiva y su consistencia es blanda, las articulaciones no se encuentran bien fijadas, aún con el músculo contraído, por lo que al moverlas apreciamos flacidez y un movimiento muy amplio. Por el contrario, la hipertonía es un exceso de tono muscular que produce articulaciones fijadas a menudo en posturas anómalas, al intentar moverlas notamos una resistencia. Explicado ya este pequeño inciso, continuamos con el tema a tratar. La contractura muscular puede presentarse como causa o consecuencia de un dolor, se da cuando el músculo no puede realizar un esfuerzo correctamente, ya sea  porque no esté preparado o porque este débil. Cómo sé que tengo una contractura Todos podemos diferenciar cuando tenemos un músculo contracturado al sentirlo duro y doloroso al tacto o a la presión . También se siente impotencia funcional, lo que se explica cómo intentar hacer una actividad física o movimiento y sentir que no se puede realizar normalmente por falta de fuerza y dolor. El diagnóstico de las lesiones musculares se basa en la clínica, fundamentalmente en la sintomatología y especialmente en la anamnesis del mecanismo lesional, y en la exploración física . Los estudios de imagen mediante la ecografía musculoesquelética y la resonancia magnética (RM) son complementarios, a pesar de que cada vez pueden ser más útiles a la hora de confirmar un diagnóstico y sobre todo emitir un pronóstico para el resto de lesiones osteomusculares. Causas comunes Posturas estáticas : hacen que el músculo este en la misma posición por más tiempo del adecuado.  Esto hace que el músculo se fatigue por soportar cargas inadecuadas. Sedentarismo : que se traduce en falta de movimiento. Y a su vez, la falta de movimiento hace que no haya una correcta irrigación sanguínea. Los músculos no estarán en condiciones óptimas, por lo que las contracturas son más susceptibles de aparecer ante cualquier esfuerzo. Estrés : por la liberación de elementos químicos que llevan a la contracción involuntaria y sostenida del músculo. ¿Y cómo se produce? Una contractura se puede formar básicamente como consecuencia de dos procesos: Cuando se le exige al músculo un trabajo superior al que está capacitado de realizar , ya sea puntual e intenso (como en el caso de las lesiones por esfuerzo repetitivo), o bien, por un esfuerzo mantenido, pero no tan fuerte, por ejemplo, al estar en una misma posición inadecuada por algún tiempo. Cuando el músculo está débil y no tiene potencia suficiente  para llevar a cabo trabajos que tiene que realizar. Este es el caso típico de las contracturas de los músculos paravertebrales de un lado específico de la espalda a causa de una escoliosis, ya que un lado de la musculatura se atrofia lo que lleva a la asimetría de cargas y pesos para el otro lado. Tipos de contracturas Básicamente existen dos tipos de contracturas: Durante el esfuerzo : son contracturas que se producen por el acúmulo de desechos metabólicos dentro de la fibra muscular. Lo explicamos: cuando se efectúa un movimiento brusco, los vasos sanguíneos musculares no están preparados para trabajar tan rápido y cuando se liberan los elementos tóxicos provocan al mismo tiempo dolor y contracturas. Esta es una de las razones por las cuales el calentamiento previo al ejercicio es tan importante. Después del esfuerzo: en este caso las contracturas ocurren por el estiramiento de la fibra y/o su trabajo excesivo que hizo en el esfuerzo, lo cual le produce lesiones y dolor. Tratamiento y recomendaciones La pauta de tratamiento de las lesiones musculares no sigue un modelo único , pero la aplicación de calor (compresas calientes, bolsas de agua, esterilla eléctrica), estiramientos, masaje en la zona afectada y punción seca son las técnicas más habituales para tratarlas. Las contracturas, si bien son comunes, son fáciles de evitar. Para ello, sigue estos consejos : Realiza siempre un calentamiento previo al ejercicio de unos 10 minutos. Y, si tienes un trabajo físico, mueve los músculos que utilizas normalmente antes de empezar tu jornada laboral. Estira correctamente después del ejercicio. Si no sabes cómo hacerlo, pide a un fisioterapeuta o especialista en ejercicio físico que te guíe. Recuerda hacer el ejercicio progresivamente, de menos a más intensidad. Si entrenas con pesas, levanta el peso con el que puedas resistir y completar la serie. No mantengas una misma posición por mucho tiempo. Si tu trabajo te exige estar sentado o de pie toda la jornada, tómate unos 5-10 minutos de cada hora para cambiar de posición y hacer estiramientos ligeros. Un descanso nocturno de unas ocho horas y una alimentación equilibrada y rica en frutas y verduras son recomendables. Cuando sufras una contractura, visita a un fisioterapeuta. El tratamiento tiene una duración de entre una y tres sesiones, dependiendo de la gravedad de la contractura.
Qué es la Laparoscopia
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Qué es la Laparoscopia

El término laparoscopia procede del griego “laparo”, que significa abdomen, y “skopein”, que significa examinar. Es decir, la laparoscopia consiste en un examen visual de la cavidad abdominal . Aunque inicialmente fue desarrollada por los ginecólogos con fines diagnósticos, han sido los cirujanos los que la han orientado más a realizar tratamientos sobre diversas enfermedades. La técnica se basa en introducir aire dentro de la cavidad abdominal para crear un espacio en el que se pueda trabajar. Para ello se hace una pequeña incisión a nivel del ombligo , se introduce un elemento plástico como un tubito, llamado trocar, y a través de él aire que hace expandir la cavidad. A través de este trocar se introduce un sistema óptico de visualización , es una cámara o endoscopio, conectada a un sistema de televisión externa que nos permite ver en directo lo que ocurre en el interior del cuerpo. Se realizan también varias puertas de entrada de pequeño tamaño por donde introducir el instrumental. Todas estas técnicas forman parte del concepto denominado en la actualidad cirugía mínimamente invasiva que consiste en realizar operaciones mayores a través de pequeñas incisiones , con sistemas de alta tecnología, y reduciendo al mínimo el traumatismo propio de la intervención. A parte de toda esta tecnología también son necesarios diferentes instrumentos de trabajo. Se utilizan diversas pinzas de agarre, para sostener tejidos, tijeras, disectores, portas y agujas para realizar suturas… Los mismos elementos que se emplean en una cirugía convencional, pero de menores dimensiones. ¿Por qué son más pequeñas?, porque tienen que poder entrar a través de los trocares (instrumentos en forma de lápiz para proporcionar puertos de acceso durante la cirugía) ya que estos tienen un diámetro de pequeña envergadura. Ventajas Hoy día es considerada técnica de elección en muchos procedimientos por sus ventajas frente a la cirugía convencional. Estas ventajas frente a la cirugía abierta son varias: Existe menos traumatismo de la pared abdominal, se debilitan menos los músculos abdominales y por eso son menores las apariciones de hernias. Hay una disminución importante del riesgo de desarrollar de infección a nivel de las heridas sobre todo porque son más pequeñas. Menos dolor después de la cirugía. Todo ello contribuye a que la paciente esté menos tiempo ingresada, además se moviliza antes que, con una cirugía abierta, en general la recuperación postoperatoria suele ser más rápida y fácil. Otra ventaja importante es que, al ser una cirugía poco invasiva, los órganos cercanos se manipulan mucho menos que en las cirugías convencionales, esto hace que haya menos irritación e inflamación y se evitan con mayor facilidad las adherencias. Hay una ventaja estética evidente al no existir las grandes cicatrices que acompañan a la cirugía convencional, quedando reducidas a heridas menores de un centímetro en la gran mayoría de los procesos. ¿Es difícil la cirugía laparoscópica? Es cierto que se necesita un mayor entrenamiento y especialización porque puede resultar una técnica más compleja , pero hoy en día en casi todos los hospitales se enseñan y se entrenan para este tipo de intervenciones quirúrgicas. La cirugía laparoscópica puede ser empleada por varias especialidades quirúrgicas en las técnicas que realizan habitualmente: Cirugía General y del Aparato Digestivo: cirugía de la vesícula biliar, cirugía del reflujo, cirugía de la pared abdominal (hernias), cirugía del esófago y del estómago, lo que incluye la cirugía de la obesidad mórbida, cirugía del colon y del recto, cirugía del apéndice, y cirugía del hígado, del páncreas y del bazo. Urología: cirugía del riñón, cirugía de la glándula suprarrenal, cirugía de la próstata, cirugía de la vejiga urinaria, etc. Ginecología: cirugía del útero, cirugía del ovario, cirugía de esterilización, etc. Cirugía torácica: cirugía del pulmón, cirugía de la pleura, etc. La tendencia actual de la cirugía es evolucionar hacia técnicas todavía de menos invasión . Así pues, se empieza a utilizar la cirugía laparoscópica de puerto único, es decir, a través de la incisión del ombligo se introduce un tubo con varios accesos sin necesidad de hacer otras incisiones en la piel. Otro avance un tanto curioso para la mayoría es la cirugía a través de orificios naturales (NOTES), esto quiere decir que no se hacen nuevos accesos para operar, sino que se utilizan los que ya tiene el cuerpo, por ejemplo, operar a través de la vagina, del recto o del estómago. En conclusión, la cirugía evoluciona cada día junto con las nuevas tecnologías, hacia técnicas de menos invasión. Se puede decir que actualmente están demostradas las ventajas de la cirugía laparoscópica frente a la cirugía convencional en muchas técnicas de diferentes especialidades, siendo preciso un entrenamiento específico para el éxito de los procedimientos, el cual está cada vez más desarrollado en los distintos servicios quirúrgicos hospitalarios.
Tratamientos Efectivos para la Cistitis
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Tratamientos Efectivos para la Cistitis

Se define cistitis como una infección del tracto urinario de vías bajas . Provoca dolor al orinar (disuria), sensación de ir al baño, pero luego hacer poquita cantidad, ir muchas veces a orinar, dolor al iniciar la micción o al finalizar, y sensación de no haber vaciado bien la vejiga. A veces, incluso, hay presencia de un poquito de sangre en la orina. ¿Cuándo se consideran recurrentes? Las infecciones del tracto urinario recurrentes (ITUR) se consideran cuando hay tres o más episodios en un año o al menos dos en seis meses . Se sabe que un 5% de las mujeres tienen ITUR a lo largo de la vida, siendo más frecuente en las jóvenes sexualmente activas. REINFECCIÓN O RECIDIVA Hay que diferenciar entre reinfección y recidiva, aunque lo más frecuente son las reinfecciones . Estas suelen ocurrir pasadas dos semanas de la infección inicial, suelen ser por diferente germen, no está relacionada con alteraciones en el tracto urinario ni de riñón, es más frecuente en mujeres jóvenes sexualmente activas, en postmenopáusicas por el déficit estrogénico y en las que hay una patología de base como la incontinencia urinaria. Las mujeres con problemas uroginecológicos que tiene posibilidad de ser corregidos mediante cirugía como la incontinencia o los prolapsos, suelen mejorar tras la cirugía. En cambio, en aquellas en las que la corrección quirúrgica no es viable se deberá plantear el tratamiento con profilaxis antibiótica para evitar nuevas recurrencias. En caso de infección recurrente… En las mujeres jóvenes en las que la reaparición de la infección suele estar más relacionada con las relaciones sexuales, en las menopaúsicas sin patología urológica de riesgo en las que las infecciones se relacionan con la falta de estrógenos en la región vaginal y en las que tienen una patología no subsidiaria de intervención quirúrgica les recomendaremos estas medidas para las infecciones recurrentes : -Tratamiento preventivo con antibióticos tras la relación sexual . Se trata de tomar un antibiótico pautado después de las relaciones sexuales. Si la actividad sexual es intensa la pauta de antibiótico será de Fosfomicina 3 g cada siete a 10 días. Esta pauta se puede mantener entre seis y 12 meses además es cómoda y de fácil cumplimiento. -Tratamiento antibiótico en pauta continúa . Porque disminuye las bacterias a nivel fecal, esteriliza la orina o inhibe la unión bacteriana a los tejidos. Se administra una dosis baja de antibiótico cada noche durante seis a 12 meses. - Estrógenos tópicos . De primera elección cuando hay una importante atrofia vulvovaginal. Normalmente la pauta es de una aplicación diaria durante las dos o tres primeras semanas y luego dos aplicaciones por semana. - Toma de extracto de arándanos . Los arándanos contienen proantocianidinas, que son unas sustancias que previenen la colonización por bacterias en la vejiga. Se pueden consumir en forma de extracto o bien en zumos.  La cantidad diaria de proantocianidinas al día es de 36 mg. - Toma de D-Manosa . Es una sustancia pura que el cuerpo no puede metabolizar, se pega a las paredes de la vejiga evitando la adhesión de las bacterias a la mucosa y por medio de la orina es arrastrada junto con las bacterias. - Otras estrategias como Lactobacilos , que aplicados en vagina parecen tener un efecto preventivo transitorio, son otra posibilidad para evitar las reinfecciones. De todas formas, no está claro que la combinación de varias estrategias tenga más eficacia que una sola. Por tanto, se pueden elegir según sea la más cómoda para la mujer o la que resulte más efectiva.
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