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Cuándo y Por Qué se Realiza la Operación de Fimosis
Artículo especializado

Cuándo y Por Qué se Realiza la Operación de Fimosis

Seguro que en algún momento de la vida de tu hijo, te has preguntado si tiene o tendrá fimosis y si puedes hacer algo para evitarlo. Afortunadamente, la fimosis es un problema que tiene solución . ¿Qué es la fimosis? La fimosis se define como un estrechamiento congénito (desde el nacimiento) o adquirido (a lo largo de la vida), de la abertura prepucial del pene. Pueden diferenciarse dos tipos : Con prepucio anatómicamente normal, es decir, asintomático, pero no retráctil (1% de los casos a los 16 años de edad). Con prepucio no retráctil por la presencia de anillo fibroso o cicatrizal, debido a repetidos intentos de retracción. Desarrollo anatómico normal En el momento del nacimiento, existe en los bebés humanos una ‘ fimosis fisiológica’ , es decir, el prepucio del recién nacido no se retrae por la existencia de adherencias balanoprepuciales naturales en prácticamente la totalidad de los casos (es decir, en el momento del nacimiento, el prepucio está adherido a la superficie del glande del pene). Con el paso del tiempo, estas adherencias balanoprepuciales  van desapareciendo de forma espontánea y gradual, por la presencia de esmegma (perlas blancas) y las erecciones intermitentes, permitiendo que el prepucio sea progresivamente más móvil y finalmente retráctil. A los tres o cuatro años de edad, 80% de los niños puede retraer el prepucio y a los 16 años, únicamente el 1% no lo podrá hacer, dándose lugar al diagnóstico de fimosis. TENER EN CUENTA… Se puede afirmar que hasta los 16 años de edad la fimosis es fisiológica y la actitud correcta ante ella es no hacer casi nada . La higiene diaria de los genitales con una suave retracción prepucial es suficiente. Las retracciones forzadas del prepucio convierten la fimosis fisiológica en patológica (cicatrizal). No es necesario ningún otro cuidado especial para su prevención. Signos y síntoma En ocasiones, la fimosis fisiológica y la fimosis cicatrizal pueden dar lugar a cuadros de : Balanitis y balanopostitis (inflamación del glande e infección por hongos) de repetición. Dificultad para la micción. Dolor en las erecciones y dificultades en la ejecución del coito. Existencia de episodios de parafimosis (cuadro clínico que se produce cuando se retrae un prepucio estrecho y no puede volver a su posición anatómica normal, quedando como un anillo que aprieta y ‘ahoga’ el glande, dando lugar a congestión venosa y tumefacción del mismo. Es una urgencia médica y las consecuencias de la parafimosis puede ser, incluso, la necrosis por isquemia –muerte  por asfixia– de las células del glande). Infecciones urinarias de repetición… Tratamiento Algunos autores optan por un primer tratamiento farmacológico de tipo pomada corticoidea tópica, con una tasa de éxito terapéutico descrito en los estudios clínicos de hasta el 80% de los casos. Indicada en todo tipo de fimosis, síntomas asociados y a cualquier edad. La circuncisión es una de las intervenciones quirúrgicas que más se practica a los niños. Los motivos de su realización son muy diversos: La presencia de fimosis fisiológica sintomática o fimosis patológica, que no ha respondido a tratamiento con corticoide tópico. Principios religiosos y culturales (judíos, musulmanes…). En algunos países, como EEUU o Canadá, se practican circuncisiones neonatales como medida preventiva (este debate no existe en Europa). ¿La operación tiene riesgos? Obviamente, como en cualquier operación, existen riesgos inherentes a la cirugía, por muy sencillo que sea el procedimiento. Sin embargo, en este caso, la relación entre los bajos índices de consecuencias indeseables de la intervención, comparado con los enormes beneficios, hace que los riesgos apenas se tengan en cuenta . Desde hace unos años se ha intensificado el f enómeno social de la inmigración en nuestro entorno , y esto obliga, particularmente a los profesionales de la salud, a saber interpretar las nuevas demandas formuladas por los nuevos colectivos. Si unos padres toman la decisión de realizar la circuncisión a su hijo por motivos personales, religiosos o culturales, deben ser informados sobre los conocimientos médicos del momento, referentes a los riesgos y beneficios de la intervención. Hay que permitir que se realice con garantías para la salud del niño, evitando circuitos y prácticas que serían un riesgo añadido. En los adultos también se practican circuncisiones, siendo una operación generalmente realizada de forma ambulatoria y con muy buenos resultados . La recuperación es rápida, necesitándose tan sólo dos o tres días de reposo y unas pocas semanas de abstinencia sexual y/o esfuerzos físicos que puedan traumatizar la zona operada.
Cómo Operar el Estrabismo
Artículo especializado

Cómo Operar el Estrabismo

El estrabismo es una patología de diagnóstico frecuente en la consulta de pediatría, y que afecta a un 4-5% de la población infantil. Los mismos padres, los profesores o cuidadores pueden observar y apreciar si un niño/a desvía un ojo. Manteniéndose siempre alerta en la observación de los más pequeños puede diagnosticarse el estrabismo precozmente y eso, seguro, repercutirá en un mejor pronóstico de la enfermedad. La posición de los ojos adquiere su posición anatómica de los cuatro a seis meses de vida. Durante el primer mes la musculatura extraocular es capaz de proporcionar una fijación de la mirada estable y a partir de los dos meses el ojo puede realizar movimientos precisos para fijar la mirada sobre objetos situados en el campo visual. Desde los tres meses podrá realizar el seguimiento fino de un objeto en movimiento (hasta entonces el seguimiento es irregular). Si en el tercer mes de vida no se aprecia la fijación de la mirada del bebé, así como el seguimiento con la mirada de los objetos en movimiento en su campo visual, es conveniente llevar al niño a valoración por un especialista en oftalmología. Durante los seis primeros meses de vida se puede considerar normal la desviación transitoria de uno o ambos ojos, ya que la visión binocular (la visión integrada de ambos ojos) no está perfectamente instaurada y sólo se consideran enfermedad las desviaciones permanentes . ¿Cómo ve una persona con estrabismo? El estrabismo se incluye dentro del grupo de patologías de la motilidad ocular . Se produce cuando existe una pérdida del paralelismo de los ojos , es decir, cuando un ojo dirige la mirada hacia un punto del espacio y el otro se desvía a una dirección diferente. Cuando una persona padece estrabismo puede sufrir una disminución de la percepción de profundidad y de la visión en tres dimensiones. En un ojo no fijado o estrábico, la imagen del objeto no se proyecta sobre la fóvea de la retina (una zona concreta de mayor capacidad visual), sino en una zona de la retina más o menos alejada de ella según sea la magnitud del ángulo de desviación. Esto hace que lleguen dos imágenes distintas al cerebro, una procedente de cada ojo, que tiende a descartar, suprimir o anular la imagen del ojo menos nítida. Con ello se originará la denominada ambliopía estrábica, causada por ese reflejo de supresión y que se manifiesta básicamente por una disminución de la agudeza visua l del ojo estrábico. Es decir, se puede acabar desarrollando el denominado “ojo vago u ojo perezoso” y si no se estimula precozmente puede acabar perdiendo la visión. ¿Qué causas tiene? Las causas del estrabismo son múltiples y poco conocidas. Intervienen factores hereditarios, factores oftalmológicos como las cataratas congénitas o defectos de refracción , como la miopía o la hipermetropía. Todo esto sin olvidar que el control del alineamiento ocular, en última instancia, se produce en el cerebro, por lo que alteraciones a ese nivel también pueden desencadenarlo. Síntomas Los ojos se pueden desviar hacia dentro (endotropía o esotropía), hacia fuera (exotropía), hacia arriba (hipertropía) o hacia abajo (hipotropía).  Como norma general, debe tenerse en cuenta que, hasta los seis meses de vida, la incoordinación motora fisiológica es notable, por lo que será difícil valorar como patológico un estrabismo aparecido antes de esa edad. ¿SABÍAS QUE…? Es importante diferenciar el estrabismo del pseudoestrabismo o falsa apariencia de estrabismo, que se produce debido, por ejemplo, a la forma peculiar del ojo denominada “epicantus”, muy frecuente en los primeros meses de vida (una deformación congénita o traumática en las razas occidentales o una forma del ojo normal en Asia o América). El estrabismo intermitente, por su parte, consiste en que el niño desvía los ojos solamente en determinadas situaciones (al fijar un objeto en visión próxima o en la visión lejana, o en algunas posiciones de la mirada) mientras que el resto del tiempo controla bien la posición de los ojos. Puede aparecer por simple cansancio. Diagnóstico Ei estrabismo es uno de los motivos principales de consulta al especialista en oftalmología, de hecho, constituye la principal razón de la primera consulta. La detección del estrabismo se puede realizar mediante tests sencillos de aplicar como son la prueba de Hirschberg o la prueba del tapar-destapar (cover-uncover test). Prueba de Hirschberg (esta prueba puede realizarse ya hacia los siete meses): consiste en la observación del reflejo luminoso corneal que aparece cuando el niño mira una luz proyectada por una linterna de exploración. La luz se emitirá desde unos 30-40 cm de distancia de los ojos, en el contexto de una iluminación ambiental poco intensa, para poder observar mejor los aspectos importantes. Se debe valorar si el reflejo luminoso queda centrado o descentrado en relación a la pupila. El examen se realizará  desde el frente y en las diferentes posiciones de la mirada (arriba, abajo, izquierda, derecha). En un caso normal, los reflejos de la luz se verán centrados simétricamente sobre ambas pupilas. Si el reflejo no queda centrado y simétrico se podrá sospechar un estrabismo. Prueba del tapar-destapar (cover-uncover test) (esta prueba podrá realizarse a los tres o cuatro años): es la observación de la aparición de movimientos de fijación al tapar y destapar un ojo. Este método sólo puede utilizarse cuando existe una óptima y suficiente colaboración del paciente . Se debe solicitar que fije la mirada en una luz o algún pequeño objeto situado a unos 30-40 cm de distancia y posteriormente se debe tapar un ojo con un oclusor o con la mano. En el momento de tapar se observará si en el ojo no tapado tiene lugar algún movimiento de fijación que indicará la presencia de un estrabismo. De la misma forma, al destapar el ojo, se observará también si tiene lugar algún movimiento de fijación, que también sugerirá un estrabismo. Si la visión binocular (de ambos ojos) es normal no se observará ningún movimiento en el ojo tapado al destaparlo ni tampoco en el ojo no tapado. La maniobra se repetirá en el otro ojo igualmente, y siempre se procurará que el paciente mantenga el ojo no tapado fijado en la luz u objeto propuesto, sin efectuar ningún movimiento con la mirada. Tratamiento y pronóstico Algunos tipos de estrabismo pueden curarse con el simple uso de gafas . En algunos casos, podrá ser propuesta también una intervención quirúrgica. En los niños, la operación de estrabismo se realiza habitualmente con anestesia general mientras que en los adultos se puede realizar también con anestesia local y consiste en reforzar o debilitar los músculos oculares responsables de la mala alineación. No son operaciones complicadas; su única dificultad radica en la precisión del procedimiento, para conseguir los grados de reforzamiento/debilitación más exactos para corregir la desviación. El ojo desviado es un ojo que no ha aprendido a ver, y por tanto hay que estimularlo y obligarlo a trabajar. Esto se consigue tapando el ojo que ve bien periódicamente con parches oculares adhesivos. La alteración anatómica del estrabismo (defecto estético) se podría corregir, en principio, a cualquier edad, pero las alteraciones sensoriales que provoca, que son mucha más importantes que las propiamente estéticas, sólo se pueden tratar durante la época de desarrollo o “de plasticidad visual”. Es decir, en el caso de los estrabismos, únicamente con un tratamiento precoz se puede conseguir la visión adecuada de ambos ojos.
Cómo Evitar la Parálisis del Sueño
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Cómo Evitar la Parálisis del Sueño

Nada puede ser más aterrador que tu cerebro y tu cuerpo no se despierten al mismo tiempo . Aunque parezca mentira, esto no es una escena de una película de terror ni una experiencia paranormal, sino la realidad que viven las personas que han sufrido la llamada parálisis del sueño. ¿Qué es? La parálisis del sueño es un trastorno muy común que se produce durante la transición del sueño a la vigilia (los minutos antes de despertarse), en los momentos previos a conciliar el sueño o bien justo al despertarse. Consiste en un despertar brusco con una conciencia plena de sus pensamientos pero con el cuerpo completamente paralizado. Es una sensación muy desagradable donde la persona se siente atrapada en su propio cuerpo. Uno puede abrir los ojos pero no puede articular palabra ni mover un solo músculo . Esto genera un estado de angustia terrible hasta el punto de llevar a pensar que se está sufriendo algún trastorno grave. Es muy frecuente que, además, la persona presente alucinaciones visuales y auditivas, debido a que se encuentra en un estado entre la vigilia y el sueño. La parálisis del sueño también se conoce como parálisis del sueño aislada, parálisis del sueño familiar, parálisis hipnopómpicas o hipnagógicas, parálisis predormital o postorbital. ¿A qué es debido? Durante el sueño, pasamos por diferentes etapas o fases . La etapa de movimiento ocular rápido (REM) es la etapa donde soñamos. En ella se crea un mecanismo protector de nuestra integridad física que nos protege para no vivir ni escenificar nuestros sueños, y se llama atonía muscular (se anula la actividad de los músculos excepto el diafragma y los músculos de los ojos). Esta atonía se acaba cuando se pasa a otra fase de sueño o nos despertamos. Pero si la persona se despierta durante el sueño REM, y este mecanismo de protección "atonía" continúa, le genera una incapacidad para moverse (parálisis) junto con sueños que la acompañan que son vividos como alucinaciones. Por lo tanto, está estrechamente relacionada con la parálisis normal que ocurre durante el sueño REM . La fase REM se cuela, como un intruso, en el estado de vigilia. La persona está despierta, pero parte de su cerebro sigue todavía dormido. Como en la fase REM el movimiento ocular no es anulado, los pacientes que sufren parálisis del sueño, pueden abrir los ojos, pero son incapaces de mover el resto del cuerpo. La parálisis del sueño se debe a una desconexión entre el cerebro y cuerpo. Factores de riesgo El estrés, los cambios de horario, el jet lag o el cansancio pueden favorecer la aparición ocasional de este fenómeno. Las circunstancias anteriormente descritas provocan que la persona alcance la fase profunda del sueño excesivamente rápido (antes de las primeras dos horas desde el inicio del sueño). En estos casos, descansar y recuperarse físicamente resuelve la situación. La parálisis del sueño puede darse de manera periódica en pacientes que presentan trastorno bipolar, ansiedad, depresión y estrés post-traumático. Las personas que padecen narcolepsia (excesiva somnolencia diurna) pueden tener mayor predisposición para padecer parálisis del sueño. Síntomas Este síndrome no pone en peligro la vida de la persona , pero las sensaciones que experimenta le hacen percibir que está en una situación muy grave. La persona siente un miedo intenso y sensación de muerte inminente . Además, es muy frecuente que las alucinaciones tengan un carácter siniestro que empeora la situación emocional. La sensación de parálisis dura unos dos minutos y recuperar el movimiento puede costar un poco .  Cuando se presenta, los expertos recomiendan moverse y levantarse porque, el no hacerlo, puede favorecer que se repita el episodio de parálisis del sueño. Tipos de parálisis del sueño Típica o común Es el más frecuente y sólo presenta parálisis, pero sin alucinaciones, y su duración es corta (de dos minutos como máximo). Hipnagógica o alucinatoria La parálisis se acompaña de alucinaciones y suele ser un episodio más largo, de hasta ocho minutos de duración. Es menos frecuente, pero se trata de u na experiencia aterradora ya que se percibe que una persona o presencia maligna está allí, como si alguien o algo está realmente sentado sobre ellos y sienten que se ahogan o se van a morir. Tratamiento El tratamiento principal es reducir el estrés, tener unos horarios de sueño regulares y dormir las horas suficientes para tener un sueño reparador. En los casos graves se pueden administrar fármacos para controlar la situación, como los antidepresivos. Si los episodios son muy recurrentes se debe descartar alguna patología mental y debe ser valorado por un psiquiatra.  
Fases y Evolución del Parkinson
Artículo especializado

Fases y Evolución del Parkinson

¿Quién no tiene un conocido o familiar cercano afectado por esta enfermedad? ¿Sabes de dónde viene su nombre? Esta enfermedad fue descrita inicialmente con otro nombre por el Dr. James Parkinson en 1817. Posteriormente, otro científico lo modificó por Enfermedad de Parkinson en honor al médico que la describió en primer lugar . ¿En qué consiste esta enfermedad? Es un proceso crónico y progresivo cuyo origen radica en la pérdida o degeneración de las neuronas que sintetizan el neurotransmisor dopamina en la sustancia negra (parte del cerebro cuyas neuronas producen la dopamina). La disminución en los niveles de dopamina da lugar a los síntomas de esta enfermedad. Su causa es desconocida, pero se asocia a múltiples factores. Su prevalencia entre la población mayor de 60 años llega al 1%, siendo en mayores de 80 años superior al 4%. Es más frecuente en varones. En general, la edad y el antecedente de enfermedad de Parkinson en la familia son factores de riesgo para su desarrollo. Se habla de factores de riesgo genéticos en pacientes que inician la enfermedad en edad inferior a los 40 años (Parkinson precoz). ¿Cómo empieza a manifestarse esta enfermedad? Sus síntomas iniciales suelen ser trastornos del movimiento pero, posteriormente, aparecen otras alteraciones en la progresión de la enfermedad como cambios en la función cognitiva , depresión , dolor , etc. El inicio es lento e insidioso , lo que dificulta el diagnóstico en fases iniciales. Suele afectar inicialmente a un lado y, posteriormente, se hace bilateral. Los síntomas típicos de esta enfermedad son:   Temblor : en manos, brazos, piernas, pies, mandíbula, lengua y cara. Está presente en aproximadamente el 80% de los pacientes. Se caracteriza por producirse en reposo. A veces se presenta al mantener una postura o al inicio de un movimiento, pero siempre es más intenso en reposo. Por curiosidad, ¿sabías que el temblor desaparece cuando la persona está durmiendo y empeora en situaciones de estrés? Hipertonía muscular : rigidez en brazos, piernas y tronco. Puede afectar incluso a la expresión facial con disminución del parpadeo. Presente en el 90% de pacientes, suele comenzar en la misma extremidad que el temblor. La rigidez muscular ocasiona resistencia al movimiento pasivo (es la llamada rigidez en rueda dentada). Bradicinesia : lentitud de los movimientos tanto voluntarios como involuntarios, sobre todo dificultad para iniciarlos y terminarlos. Ocasiona dificultad para movimientos de la vida cotidiana como pasear, levantarse de la silla, abrocharse los botones, vestirse, asearse, etc. Problemas de equilibrio y coordinación por pérdida de los reflejos posturales . Aparecen en estadios más avanzados de la enfermedad. Proporciona una postura al caminar inclinado hacia delante y hacen movimiento de los brazos al caminar para aumentar su estabilidad. Ocasiona caídas frecuentes en estos pacientes. Otros síntomas serían: Alteraciones motoras : disminución del parpadeo, disartria (dificultad para hablar) disfagia (dificultad para deglutir), visión borrosa, cifosis dorsal, escoliosis... Trastornos cognitivos y neuropsiquiátricos: demencia (30%), depresión (40%), ansiedad, ataques de pánico, alucinaciones y psicosis. Trastornos del sueño, estreñimiento, alteraciones del olfato y sudor, dolor... ¿Es preciso realizar alguna prueba para confirmar el diagnóstico? Ante la sospecha clínica de una enfermedad de Parkinson, el paciente debe ser derivado al neurólogo para una valoración inicial y la confirmación diagnóstica . El neurólogo instaurará el tratamiento farmacológico en función de los síntomas específicos del paciente. Su diagnóstico es exclusivamente clínico. Existen unos criterios clínicos incluidos en una tabla que nos conducen al diagnóstico. Se centran en la severidad de las alteraciones motoras y en el grado de deterioro en las actividades diarias. Este diagnóstico debe ser periódicamente reevaluado para conocer la evolución. En cuanto a pruebas diagnósticas te diré que, en ocasiones, solicitamos pruebas de imagen para descartar otras enfermedades que pueden tener síntomas similares , por ejemplo, la hidrocefalia. La prueba diagnóstica para confirmar o descartar la hidrocefalia es un TAC . En cambio, no existe ningún marcador bioquímico que oriente al diagnóstico de Parkinson. ¿Cómo valoramos entonces la progresión y la gravedad de la enfermedad? Disponemos de unas escalas de valoración (las más frecuentemente usada es la de Hoenh y Yarh) para la clasificación clínica de la enfermedad.  Según esta escala encontraríamos los siguientes estadios de la enfermedad: Estadio 0: No hay signos de enfermedad. Estadio 1: Enfermedad unilateral. Estadio 2: Enfermedad bilateral, sin alteración del equilibrio. Estadio 3: Enfermedad bilateral leve a moderada con inestabilidad postural, físicamente independiente. Estadio 4: Incapacidad grave, aún capaz de caminar o permanecer de pie sin ayuda. Estadio 5: Permanece en silla de rueda o encamado si no tiene ayuda. ¿Cuál es el pronóstico una vez debuta la enfermedad? Existen unos marcadores que indicarán un peor pronóstico en cuanto al deterioro motor: edad avanzada en el momento del diagnóstico, la presencia de rigidez, situaciones médicas asociadas, inestabilidad postural y dificultad en los movimientos. Sin embargo, cuando el temblor es el único síntoma inicial en el momento del diagnóstico, se considera un factor pronóstico favorable implicando una progresión más lenta de la enfermedad. ¿Existe un tratamiento específico para la enfermedad de Parkinson? Tratamiento estándar o de confort : beneficiaría a estos pacientes, por ejemplo, la fisioterapia y la terapia ocupacional.  Es importante mantener una nutrición adecuada, recomendar una dieta rica en fibra y una hidratación generosa. Mencionar también la existencia de los grupos de apoyo que ofrecen una ayuda importante tanto a los pacientes como a los familiares. Tratamiento médico específico : no hay un consenso claro sobre cuál es el mejor fármaco para iniciar el tratamiento ni cuándo el momento preciso.   Uno de los fármacos de referencia es la levodopa. Considerado como el más eficaz en el control de los síntomas motores. Puede utilizarse como tratamiento único al inicio o asociarse a otros fármacos para conseguir mejor control de estos síntomas. Prácticamente la totalidad de los pacientes va a necesitar más de un fármaco tras cinco a siete años de tratamiento. Debemos comentar un gran inconveniente asociado a este tratamiento : las complicaciones motoras (discinesias o movimientos involuntarios y fluctuaciones con episodios de movimientos lentos). La mitad de los pacientes pueden presentarlas después de cinco a 10 años de iniciar el tratamiento. Se cree que está relacionado con la dosis de fármaco, por ello, se recomienda el uso de la menor dosis posible. En general, se decide iniciar el tratamiento médico cuando los síntomas afectan en la vida cotidiana ya sea por su gravedad como por sus complicaciones (afectación de la mano dominante, trastornos de la marcha, caídas frecuentes...). Una vez iniciado el tratamiento no puede interrumpirse de forma brusca, en caso de ser necesario lo haremos en dosis decrecientes. Tratamiento quirúrgico : es el último recurso terapéutico en aquellos pacientes en los que no se consiguen controlar las complicaciones motoras a pesar de un correcto tratamiento farmacológico. Algunos de los tratamientos quirúrgicos actualmente disponibles son la estimulación cerebral profunda, la palidotomía, la talamotomía y la subtalamotomia. Existen otras opciones en investigación. Los resultados quirúrgicos son inciertos y no idénticos en todos los pacientes. Van a depender de muchos factores como técnica quirúrgica, perfil del paciente, progresión de la enfermedad, etc. ¿EL TABACO PROTEGE? Te va a sorprender pero… se postula que el consumo de tabaco ejerce un efecto protector frente al riesgo de sufrir Parkinson. Otros de los posibles factores protectores que se enuncian son: ingesta de cafeína, té, alcohol, vitamina E, actividad física intensa, ingesta de antinflamatorios no esteroideos y estatinas. Pero, sólo lo comentamos a modo de curiosidad, así que, por favor, no te lo tomes al pie de la letra. Ya conocemos los efectos dañinos tanto del tabaco como del alcohol. Sin embargo, sí te recomiendo una actividad física intensa, ¿qué te parece?
Consecuencias del Papiloma
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Consecuencias del Papiloma

El virus del papiloma Humano (VPH) es una familia de virus de los que existen más de 200 tipos diferentes, algunos de los cuales causan infecciones genitales. Es tan frecuente que se considera que casi todos los hombres y mujeres sexualmente activos pueden ponerse en contacto con el virus en algún momento de su vida . En determinados países, incluso, constituye la infección de transmisión sexual más frecuente. De los 40 tipos que afectan la zona genital y anal sólo 15 se consideran de alto riesgo pues pueden llegar a desarrollar un cáncer. El resto son inofensivos o son responsables de las verrugas genitales. Los tipos que causan verrugas genitales (habitualmente los tipos 6 y 11) no son los mismos que los que pueden causar cáncer (los tipos más agresivos son los 16 y 18). Verrugas genitales Las verrugas genitales son lesiones cutáneas elevadas, rugosas, que suelen aparecer en grupos. No son precursoras de cáncer, son de comportamiento benigno y suelen responder bien a tratamientos médicos y a veces quirúrgicos. Suelen crecer en forma de brote, y en cuanto se erradican no suelen salir más en personas sanas con un buen estado inmunitario. Se ven habitualmente en la zona genital tanto de hombres como en mujeres y, en ocasiones, mucho más raramente, en la mucosa oral. En cuanto a los otros tipos de VPH que no son responsables de las verrugas su presencia es invisible a menos que nos realicemos una citología cervical periódicamente. ¿Qué es la citología cervical? Es una sencilla prueba que se realiza de forma indolora en el contexto de una revisión ginecológica. Se le llama también Papanicolau, en referencia al doctor que la describió por primera vez. Consiste en recoger una muestra de las células que se desprenden al “cepillar” el cuello uterino. Para poder obtener esta muestra se coloca en la vagina un “espéculo”, una especie de separador de las paredes vaginales para poder acceder al cuello uterino. Y la muestra se extiende en un cristal y se remite al laboratorio donde el citólogo la analizará. ¿Cómo se interpreta la citología? Las células cervicales obtenidas se estudian al microscopio. Si son normales, tienen los rasgos “típicos” de las células cervicales normales, pero si estas células han sido infectadas por el virus del papiloma humano pueden presentar rasgos “atípicos” , es decir, la presencia del virus en su interior puede hacer que cambie su forma y de esta manera el citólogo interpreta que estas atipias (en grado leve, moderado o severo) son sugestivas de una infección por VPH. Cuando tenemos un diagnóstico de este tipo se puede pedir una prueba de laboratorio específica para confirmar la infección vírica y si esta infección es por uno de los tipos de alto riesgo. También se puede solicitar una prueba llamada colposcopia que consiste en mirar con un microscopio el cuello uterino con la ayuda de unas tinciones que nos resaltan el tejido afectado. Si es necesario, se toma una pequeña muestra de biopsia de esa zona para confirmar si existe una lesión cervical de bajo o alto grado. ¿Qué hay que hacer en caso de infección por el VPH? Pues dependerá del tipo de virus y de la lesión que esté ocasionando: Puede haber infección vírica sin alteración en la citología. En este caso, no hay tratamiento, pues no disponemos de tratamiento para el virus, solamente si es necesario se trata la lesión que el virus ocasiona en el cuello uterino. Si la lesión observada es de bajo grado normalmente se hace un seguimiento pues una buena parte de estas lesiones desaparecen espontáneamente. Sobre todo, cuanto más joven es la paciente, más capacidad tiene de limpiar la lesión y el virus. Si la lesión observada es de alto grado el tratamiento es quirúrgico, y consiste en extraer superficialmente el tejido cervical afectado. Normalmente, al extirpar la lesión también eliminamos el virus, pues lo más probable es que sólo haya virus en la zona afectada. Una lesión cervical causada por un virus de alto riesgo que no se controla puede llegar a desarrollar un cáncer de cuello uterino con los años, por eso es tan importante realizarse revisiones ginecológicas periódicas, pues esta infección no da síntoma alguno y la manera de detectarla únicamente es realizándose una citología. Y haciéndose los controles adecuados diagnosticamos estas lesiones mucho antes de que se conviertan en cáncer. ¿Cómo se transmite? La transmisión es por vía sexual únicamente, pero la infección puede estar latente durante años hasta que pueda detectarse en una citología . El virus puede contagiarse por vía oral y causar cáncer orofaríngeo o amigdalar (tanto a hombres como mujeres), aunque es rarísimo, pues el órgano diana al que el virus puede hacer daño con más frecuencia es el cuello uterino. A los varones no suele afectarles y a menudo simplemente actúan de transmisores (existe una baja incidencia de cáncer de la mucosa anal en varones homosexuales). ¿Cómo se previene la infección por VPH? La prevención primaria es la vacuna . Desde hace seis o siete años disponemos en España de una vacuna para los serotipos más agresivos del virus, que nos protege del 85% de los cánceres cervicales. Se administra dentro del calendario vacunal a todas las niñas de 12 años, y está valorándose vacunar también a los niños como se hace en otros países. La vacunación es muy importante porque este virus no deja inmunidad permanente cuando se contagia, pues afecta localmente a las células del cuello pasando desapercibido por nuestro sistema inmune. Por tanto, nos podemos reinfectar de nuevo tras haber limpiado una infección. La única manera de inmunizarnos correctamente es a través de la vacuna. Se escoge la edad de 12 años pues si no se han iniciado las relaciones sexuales nos aseguramos de que sea absolutamente útil, ya que la vacuna no tiene efecto terapéutico sobre una persona ya infectada, aunque tampoco le ocasionaría ningún perjuicio. Así pues, se recomienda la vacuna a cualquier edad para cualquier persona que esté en riesgo de infección. La p revención secundaria es el uso de preservativo durante toda la relación sexual pues el contagio se produce por contacto piel con piel, no a través del intercambio de fluidos como otras infecciones víricas. Por este motivo, incluso utilizando preservativo es posible el contagio, aunque se minimiza el riesgo. Por tanto ¿es una infección por el virus del papiloma sinónimo de cáncer? Rotundamente NO , pero como podría llegar a serlo, ante un diagnóstico de infección conviene ponerse en manos de un especialista. Y, para prevenir, hay que hacerse los controles periódicos, vacunarse y usar preservativo en los contactos sexuales con parejas ocasionales.
Preparación y Etapas del Parto
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Preparación y Etapas del Parto

No hay dos partos iguales : el parto es un acontecimiento único, catártico, impredecible. Hay muchas variables en juego: el feto, con su forma y tamaño únicos, su posición... la pelvis materna, también con su forma y su tamaño, la placenta y el cordón umbilical suministrando oxígeno durante ese momento tan crítico, mientras el músculo uterino se contrae rítmicamente para abrir una salida y empujar el cuerpecito del recién nacido fuera. Las combinaciones son infinitas, por eso no hay dos iguales. ¿Cuándo sucede? El parto se desencadena en la inmensa mayoría de mujeres unos tres o cuatro días antes o después de la fecha probable de parto (40 semanas desde la fecha de última regla en mujeres con ciclos regulares). El reloj biológico pone en marcha la secreción de una hormona desde el cerebro, llamada oxitocina, que será la responsable de que el útero se contraiga intensamente y de forma periódica empujando el contenido hacia el canal del parto. Esto hace que el cuello del útero, que es el órgano que hace de “puerta”, se vaya dilatando y que la presentación fetal, habitualmente la cabeza, vaya descendiendo por la pelvis a lo largo de la vagina hasta el exterior. El orden deseable de los acontecimientos es que la bolsa amniótica se rompa durante el trabajo de parto cuando la dilatación ya está adelantada, por la misma presión provocada por las contracciones. Pero esto no siempre ocurre así, y en ocasiones se rompe accidentalmente la bolsa de las aguas antes de que se inicie el parto, y esto nos obliga a “provocarlo”, pues a partir del momento en que la bolsa está rota el feto deja de estar en su medio estéril y por tanto susceptible de sufrir una infección, así que, cuanto menos horas pasen entre la rotura de la bolsa y el parto, mejor. El primer parto El inicio del primer parto suele ser lento, y son frecuentes las “falsas alarmas”, en las que a las primerizas nos confunden las primeras contracciones, que suelen ser irregulares y de baja intensidad. Cuando se inicie de verdad el parto serán mucho más intensas y adoptarán un ritmo preciso, que nos permitirá predecir con exactitud cuándo se inicia la siguiente. Es frecuente que unos días antes del parto la gestante experimente conatos de contracciones, sobre todo por las tardes-noches, que no acaban de acelerarse y terminan cediendo. Si algo tiene el parto que lo hace inconfundible es que siempre va a más: se incrementa el dolor de las contracciones y se reduce el periodo entre ellas. LAS CONTRACCIONES Empiezan más espaciadas y se van acelerando , aceptando como norma que estamos de parto cuando hace una hora que se repiten a un ritmo de una cada cinco minutos aproximadamente. Desde el inicio del parto hasta el nacimiento de un primer hijo pasan de media unas ocho horas. El segundo parto El segundo parto o posteriores es muy distinto. Son frecuentes los partos que se inician de golpe, sin previo aviso , con contracciones que a veces ya son de alta intensidad y frecuencia desde el principio, y todo va mucho más rápido, reduciéndose el tiempo medio a la mitad. El dolor La tolerancia individual al dolor es variable , pero el dolor ocasionado por las contracciones podemos considerarlo como de alta intensidad , tanto es así que en nuestro medio es habitual administrar anestesia epidural durante la fase de dilatación. La anestesia epidural es infiltrar un fármaco a través de una punción en la parte baja de la espalda que dejará insensible al dolor la parte del cuerpo desde la zona de punción hasta los pies. Esto nos permite que la embarazada esté tranquila y sin dolor, sin afectar al bebé ni al ritmo de las contracciones. La salida Durante la fase de dilatación el cuello del útero se va abriendo hasta que permite el paso de la cabeza del bebé , en ese momento se llama dilatación completa y corresponde a unos 10 cm. Al mismo tiempo la cabeza va descendiendo a lo largo del canal del parto. La siguiente fase del parto se llama expulsivo, desde que la dilatación es completa hasta que el bebé sale. Esta fase puede durar aproximadamente una hora, pues el descenso de esos pocos centímetros a lo largo del canal del parto es lento, pues el espacio es escaso y la cabeza se va adaptando a la forma de la pelvis y el descenso lo hace a la vez que la cabeza va rotando. La manera que le resulta más eficiente para salir es ir girando 90º desde una posición en que mira a una de las caderas de la madre hasta colocarse mirando a su espalda, que es como saldrán la infinita mayoría de los bebés. Una vez la cabeza está fuera, ésta vuelve a girar en dirección contraria hacia la misma cadera que miraba inicialmente, eso le permite alinear los hombros con el diámetro máximo de la pelvis para que estos puedan salir. A partir de los hombros el resto del cuerpo sale con facilidad. Una vez fuera, se secciona el cordón y se extrae la placenta que es un tejido carnoso en forma de disco de unos 20 cm de diámetro, que estaba hasta entonces adherido a una de las paredes del útero. La misma reducción de volumen que se produce al salir el bebé favorece que la placenta se despegue espontáneamente y se expulse con facilidad. Si esto no se produce de forma natural es importante extraerla manualmente de forma completa para evitar hemorragias postparto. ¿Parto espontáneo o inducido? La vagina es muy elástica, y aumenta de capacidad para permitir el paso del feto sin problemas habitualmente, pero la parte más externa, la que limita con la piel de la vulva y el periné, que no son tan elásticos pueden desgarrarse fácilmente durante el expulsivo, para ello es importante que un profesional dirija ese periodo y proteja el periné para que no se desgarre o realice una episiotomía (corte preventivo) si es necesaria. En el postparto tendremos que tener un mínimo de cuidados e higiene con ese corte, pero a pesar de no siempre son pequeños y no estan en una zona demasiado limpia ni ventilada suelen curar sin dar problemas en la mayoría de casos. S i el parto no se pone en marcha de forma espontánea en un margen de días suficiente después de la fecha probable del parto o hay algún motivo materno o fetal que aconseje finalizar la gestación antes de que se desencadene el parto espontáneamente puede ser necesario “provocar” el parto. En estos casos, los profesionales administramos la medicación que sustituye a las hormonas naturales del parto: prostaglandinas y oxitocina, para imitar lo que la naturaleza no ha hecho espontáneamente. Los partos provocados cuando el cuello uterino está "maduro" o en segundos partos suelen evolucionar rápido, pero si las condiciones de partida no son buenas pueden durar muchas horas e incluso acabar en una cesárea por una inducción fallida. En ocasiones, los partos, tanto inducidos como espontáneos pueden terminar en cesárea después de haber invertido tiempo y esfuerzo. Es una sensación muy desagradable, pero hemos de comprender que es imposible predecir a priori la evolución de todos los partos, y que hemos de ser conscientes de que, como hemos dicho al principio, el fin es impredecible, y "no se sabe hasta que no se prueba". En cualquier caso, el parto es un acontecimiento emocionante como ninguno, y cuando el resultado es que tanto la madre como el bebé están bien no nos replanteemos el camino que hemos recorrido hasta obtener ese resultado. Haz nuestro test de embarazo y averigua todo lo que debe saber una embarazada. Descubre todos los consejos y cuidados de las mujeres embarazadas.
Qué Debes Saber Sobre la Mamografía
Artículo especializado

Qué Debes Saber Sobre la Mamografía

La importancia de la mamografía radica en que permite detectar el cáncer en algunos casos dos años antes de que éste sea palpable y detectable, tanto por el médico como por la propia paciente. La mamografía es una prueba de imagen radiológica que permite explorar las mamas y detectar precozmente el cáncer de mama . Sobre el cáncer de mama… El cáncer de mama es el tumor más frecuente en las mujeres occidentales. De hecho, se considera que una de cada ocho de nosotras desarrollará un cáncer de mama a lo largo de su vida. Por ello es tan importante su diagnóstico precoz , basado en la mamografía de control, para diagnosticarlo en sus primeras etapas, pues en esta fase casi todos se pueden curar. La mamografía permite detectar el cáncer en algunos casos dos años antes de que éste sea palpable y detectable , por el médico o por la propia paciente. Utiliza rayos X de baja dosis para tener una imagen de la trama que dibuja el tejido mamario. Inicialmente el cáncer se diagnostica por distorsiones de esta trama o agrupaciones de pequeños depósitos de calcio que harán sospechar el inicio de un tumor maligno de mama. ¿Cómo se obtiene la imagen? Técnicamente para obtener esta imagen habrá que colocar la mama en el mamógrafo y ponerla entre dos planos de fibra de metacrilato, que tienen la finalidad de comprimir la mama para extender al máximo el tejido e inmovilizarlo para que la imagen sea lo más nítida posible. Las proyecciones habituales de rutina son de arriba a abajo y de perfil de ambas mamas , es decir, cuatro proyecciones (o “fotos”) en total. Esta compresión puede resultar discretamente molesta o algo dolorosa en pacientes especialmente sensibles, pero en cualquier caso es una molestia puntual, el procedimiento dura escasos minutos y habitualmente no persiste la incomodidad una vez finalizada la prueba. ¿Cómo acudir a realizarse la mamografía? Para realizar una mamografía no es necesaria ninguna preparación . Como única recomendación mencionaremos no utilizar según qué tipo de desodorantes o lociones que puedan tener talco o minerales pues pueden hacer opacificar la imagen obtenida. Por otro lado, y para minimizar la molestia que puede ocasionar, es preferible realizar la mamografía los días posteriores a la regla , pues durante la menstruación y los días previos los senos suelen estar más sensibles. Los rayos X no persisten en los tejidos después de realizar la prueba, con lo que se puede llevar a cabo, si es necesario, en madres lactantes. ¿Cómo se realiza? Una vez el técnico de radiología ha colocado las mamas en la posición adecuada se proyectará una baja dosis de rayos X sobre las mamas , que atravesarán todo su grosor componiendo una imagen sobre un “medio”. Este “medio” clásicamente era una placa de radiografía que se revelaba como una fotografía, pero actualmente los mamógrafos utilizan sistemas digitales en los que la imagen se compone de sistemas electrónicos igual que las cámaras digitales y se pueden revisar en la pantalla del ordenador y transportarse en un CD.   En función de la densidad de cada tejido se absorben más o menos rayos X, por tanto, la cantidad de rayos que atravesarán todo el grosor quedará más o menos atenuada como sucede cuando la luz impacta sobre el negativo de una fotografía: si emitimos los rayos X sobre el aire, sin que tengan que atravesar ningún tejido, todos los rayos emitidos llegarán a la placa o sistema digital, con lo que quedará totalmente “negro”. Si el tejido atravesado es muy denso, como un hueso, un metal o una prótesis el tejido absorberá casi todos los rayos y apenas llegarán rayos a impactar en la placa, con lo que la silueta trazada sobre la radiografía será “blanca”. Si los tejidos son intermedios, como grasa y músculos, serán más o menos “grises” según su densidad. De este modo es como se componen las imágenes de las radiografías y mamografías. Los mamógrafos han sufrido una importante evolución en los últimos años, disminuyendo mucho la cantidad de irradiación necesaria , concentrando los rayos sobre el tejido a estudiar y así evitando la dispersión y exposición de otros tejidos, y mejorando la resolución de la imagen en soportes digitales. Se ha introducido la tomografía digital en la exploración mamaria que, al  hacer un “barrido” sobre toda la mama, permite componer imágenes en tres dimensiones. Aun así, no se puede negar que hay un impacto de los rayos X sobre los tejidos, pero hoy en día, con los aparatos actuales, se puede asegurar que el riesgo que suponen es absolutamente asumible y compensa con creces el beneficio obtenido al poder diagnosticar los tumores de mama con tanta precocidad. ¿Cuándo hacerse una mamografía? Los protocolos de frecuencia de mamografías de cribaje varían de unos países a otros, y se basan en criterios de salud, pero sobre todo económicos. El protocolo del colegio de radiólogos de Estados Unidos y del Instituto Nacional del Cáncer recomienda una mamografía anual a partir de los 40 años en mujeres sin riesgo añadido de cáncer de mama. Pueden haber circunstancias que le resten resolución a la mamografía y, por tanto, nos coloquen en situación de riesgo de que una lesión pase desapercibida, como puede ser el caso de pacientes portadoras de prótesis mamarias y de mamas muy “densas”, muy “fibrosas”. En estos casos es de ayuda complementar el estudio mamográfico con una ecografía mamaria. Habitualmente, cuanto más joven es la mujer, más densas son sus mamas, por lo que es común solicitar el complemento de la ecografía a las mujeres en edad menstrual. MAMOGRAFÍA Y ECOGRAFÍA MAMARIA Quizás te preguntes: ¿por qué no realizamos ecografía mamaria en lugar de mamografía para ahorrarnos el tema de la irradiación? Pues no es equivalente: la prueba realmente eficaz para el diagnóstico precoz es la mamografía , la ecografía es complementaria para sacar más información a una imagen dudosa en la mamografía o como prueba única en mujeres muy jóvenes en las que no se pretende hacer un despistaje de cáncer sino hacer un estudio con sospecha de benignidad. Conservar las mamografías previas No hay dos mamas iguales, cada una es característica, como las huellas digitales, y el patrón de cada una, aunque puede irse modificando a lo largo de los años, se mantiene constante en su estructura. Por este motivo, es importante conservar las imágenes de mamografías previas y aportarlas en futuros exámenes pues son de ayuda para observar cambios evolutivos . Informa al centro si te has sometido a alguna cirugía en la mama pues obviamente las cicatrices de los tejidos se plasmarán en la imagen obtenida. ¿Y si se observa una imagen sospechosa? Si en una mamografía se observa alguna imagen sospechosa puede ser que el radiólogo indique la práctica de nuevas proyecciones en otra posición , y en ocasiones se proponga una punción o biopsia para analizar los tejidos. Esto no tiene por qué ser sinónimo de sospecha de cáncer, pues actualmente la tendencia es la de biopsiar lesiones de aspecto benigno para efectivamente confirmar su benignidad. Y si desgraciadamente la sospecha es de malignidad y así lo confirma la biopsia ten siempre una actitud positiva porque, como he dicho al inicio, actualmente la mayoría de los cánceres de mama se curan. Por tanto, mi recomendación es hacerse los controles periódicos, pues es mucho lo que nos puede beneficiar este acto.
Cómo Identificar y Prevenir la Astenia Infantil
Artículo especializado

Cómo Identificar y Prevenir la Astenia Infantil

La astenia es un síntoma que se asoma con frecuencia a las consultas del pediatra de atención primaria. Es muy frecuente en adolescentes, pero también en niños. La astenia es fatiga o cansancio no justificado por un esfuerzo físico o mental. Es un síntoma, no una enfermedad en sí misma. ¿Qué es la astenia? Se define astenia como la sensación de falta de energía o motivación para realizar nuestras actividades diarias. Serían sinónimos: cansancio, fatiga o agotamiento. No hay que confundir astenia con somnolencia y apatía, aunque éstas pueden acompañar al niño asténico. El cansancio aparece de forma fisiológica tras un esfuerzo físico o mental y se recupera durmiendo y bajando el nivel de actividad. La astenia es un cansancio inusual y extremo que disminuye el rendimiento físico e intelectual y requiere un excesivo reposo. Puede acompañarse de otros síntomas en los niños o adolescentes, como irritabilidad, falta de motivación, bajo rendimiento escolar o somnolencia. Causas de astenia La sensación de cansancio puede ser debida a una gran variedad de causas, por lo que no debemos subestimar al niño o adolescente que se queja de que está fatigado permanentemente sin una causa que lo justifique. En muchas ocasiones, son causas banales pero, en otras, podemos encontrarnos con diagnósticos importantes. De hecho, las causas más frecuentes de astenia son: la actividad excesiva, el estrés o la sobrecarga de trabajo y el desorden del sueño (típico en los adolescentes que duermen poco por realizar otro tipo de actividades en la noche). Cuando un niño se queja de cansancio debemos analizar su estilo de vida, realizar una exhaustiva exploración física y emocional , rendimiento escolar, sobrecarga de extraescolares y solicitar alguna prueba complementaria, como una analítica de sangre o una prueba de imagen de los pulmones y/o el abdomen. Las enfermedades que pueden manifestarse con astenia pueden ser: Infecciones (como la mononucleosis infecciosa o la tuberculosis). Anemia. Depresión. Enfermedad cardíaca. Hipotiroidismo. Trastornos del sueño. Diabetes. Enfermedades reumatológicas (como lupus o artritis reumatoide). Trastornos inmunológicos. Hepatitis. Enfermedades renales. Cáncer. Embarazo (no es una enfermedad, pero hay que descartar su diagnóstico en adolescentes). Si hablamos de astenia y niños no podemos olvidar dos entidades: la astenia primaveral y el síndrome de fatiga crónica. Astenia primaveral Sentir más cansancio en primavera también es cosa de niños. Esta sensación se relaciona con el cambio horario, el aumento de la temperatura (llega el calor) y los cambios en la luz diurna. Los síntomas más frecuentes de la astenia primaveral en niños son: Falta de energía y sensación de cansancio. Cambios de humor, como tristeza, sin motivo aparente. Irritabilidad. Pérdida de apetito. Problemas de sueño. Este trastorno no suele durar más de dos semanas y, aunque no hay un tratamiento específico, podemos mejorar la adaptación de los niños a la nueva estación con estas sencillas pautas: Exponerse al sol: el sol y su luz en fundamental para regular los ritmos circadianos (o día y noche de nuestro cuerpo). Que el niño disfrute del sol y que se despierte con su luz le puede ayudar a mejorar o aliviar la astenia primaveral y los problemas de sueño asociados. Ejercicio físico: la actividad física es clave para nuestro bienestar físico y emocional. Aunque la astenia primaveral provoque cansancio, la práctica de ejercicio diario, moderado, de unos 30 minutos, es muy beneficioso. Dormir suficiente: los niños deben dormir unas 10 horas al día. Respetar esas horas de sueño es fundamental para superar la astenia primaveral. Hidratarse bien: tomar líquidos suficientes, sobre todo agua, parece que ayuda a mantenerse mejor en primavera, cuando las temperaturas ya empiezan a subir. Alimentación equilibrada: el cansancio puede aliviarse comiendo. Por eso ofrece cinco comidas al día con tentempiés saludables como frutos secos, fruta y alimentos integrales. Evita los azúcares y las grasas saturadas. Tomar omega 3: ofrece alimentos ricos en omega 3 como el salmón. Síndrome de fatiga crónica Es muy poco frecuente en niños y muy difícil de diagnosticar. Es un síndrome que engloba componentes físicos y psicológicos . Los síntomas son muy variados y pueden ir desde el dolor articular, la cefalea, el cansancio y la desmotivación. La causa todavía no se sabe con certeza, pero se apunta a posibles desencadenantes: Infecciones: parece que virus como el Epstein-Barr (mononucleosis infecciosa) pueden incrementar el riesgo de padecer síndrome de fatiga crónica. Problemas del sistema inmune. Estrés. Hipotensión o tensión arterial baja. Antecedentes familiares. Se sospecha fatiga crónica si la sensación de cansancio es inexplicable por otras causas y dura seis meses o más. Y, además, se asocian problemas de concentración, cefalea, dolores articulares o musculares, ganglios inflamados y tener un sueño no reparador. Todavía no sabemos la cura para este síndrome, pero se recomienda un cambio hacia hábitos más saludables como ejercicio regular, descanso adecuado y dieta equilibrada. Las técnicas de manejo del estrés o acudir a un psicólogo o terapeuta son herramientas que pueden ser muy útiles. En algunos casos se pueden prescribir fármacos antidepresivos.
Ataxia: Qué Debes Saber
Artículo especializado

Ataxia: Qué Debes Saber

Ante todo, vamos a definir este síntoma para tenerlo bien claro de aquí en adelante. Esta palabra proviene del griego y quiere decir, literalmente, sin orden (a=sin, taxia=orden).   Se trata de un síntoma derivado de la alteración en la capacidad de coordinar los movimientos voluntarios . Puede afectar a cualquier parte del cuerpo, desde una alteración de la marcha, hasta una alteración en los movimientos oculares o en la musculatura del habla. En cualquiera de estos casos, estaríamos hablando de ataxia. Entonces, ante una torpeza o descoordinación en un brazo o en ambas piernas o dificultades con el habla o al tragar hablaremos de brazo de atáxico, marcha atáxica, habla atáxica, y así sucesivamente. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Síntomas de varias enfermedades No es síntoma específico de una enfermedad, sino que puede estar presente en diferentes enfermedades. Las causas pueden ser muy diferentes, por tanto, ante una ataxia. Así que por leve que parezca, debemos acudir inicialmente a la consulta del neurólogo para una primera valoración y despistaje de las principales enfermedades que se acompañan de la misma. En ocasiones no encontramos la causa de este síntoma y entonces le damos el nombre de ataxia idiopática (de causa desconocida). Puede afectar al cerebelo y a sus vías asociadas . Voy a mencionarte algunas enfermedades, conocidas popularmente, que cursan con ataxia: la rabia , la encefalopatía espongiforme bovina (enfermedad de las vacas locas), la enfermedad de Wermicke (causada por un déficit de vitamina B1, muy frecuente en el alcoholismo crónico), ataxia por gluten (provocada por el consumo de gluten en pacientes que no lo metabolizan correctamente), ataxia telangiectásica (caracterizada por dar los primeros síntomas en edad muy temprana, sobre los 12-18 meses), etc. Ataxia hereditaria Este es uno de los dos grandes grupos en que se divide la ataxia. Es la ataxia transmitida por genes. En este caso podremos encontrar personas que manifiestan la enfermedad y personas portadoras (genes alterados, pero sin enfermedad). Ataxia de Friedreich: es la más relevante dentro de este grupo, y consiste en la afectación progresiva del cerebelo y otras partes del sistema nervioso. Se debe a una alteración cromosómica. Para que se manifieste la enfermedad los dos brazos del cromosoma deben estar alterados (si sólo uno está alterado la persona será portadora pero no padecerá la enfermedad, pero podría transmitir el gen afectado a sus hijos). Sus síntomas suelen manifestarse entre los 5 y los 15 años. El síntoma inicial suele ser la dificultad en la marcha o marcha atáxica. Se caracteriza por una pérdida de sensibilidad , descoordinación en los movimientos , dificultad al tragar, dificultad al hablar y problemas cardíacos graves (sobre todo arritmias que suele causarles la muerte). Ataxia no hereditaria Este es el segundo gran grupo. En este caso, puede ser debida a un traumatismo, a una infección, a un tumor, al abuso de drogas, a una alteración hormonal … o incluso ser de causa desconocida. Ataxia cerebelosa no hereditaria : aquí la alteración en la coordinación afecta al cerebelo (ubicado bajo la zona occipital), que es la central de coordinación de todos los movimientos. En su parte derecha se coordina el movimiento de la parte derecha del cuerpo y en su parte izquierda la del izquierdo. La parte central coordina los movimientos de andar o caminar. Otras partes del cerebelo ayudan a coordinar los movimientos de los ojos, el hablar y el tragar. Ataxia sensitiva: también la mencionamos por tratarse de un desorden en la recepción del estímulo propioceptivo procedente de los miembros inferiores. La persona no es capaz de identificar cuál es su posición en el espacio, de forma que no percibe correctamente su forma de caminar ni la superficie por donde lo hace. Precisa dar pasos grandes para no perder el equilibrio y caminar lentamente y con cautela ayudándose visualmente para vencer los obstáculos. Tienen dificultades para caminar por superficies irregulares o con poca iluminación. Presentan una gran inestabilidad y sufren caídas frecuentes. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. ¿ATAXIA MENSTRUAL? Como curiosidad voy a mencionarte la llamada ataxia menstrual por tratarse de una secuencia irregular de ciclos y de diferente duración . Es frecuente en mujeres de entre 35 y 40 años de edad con una base hormonal alterada. Se le da el nombre de ataxia por el desorden en el tiempo. La mujer afectada sufre de ciclos muy irregulares y de duración arbitraria. Diagnóstico Es difícil la detección precoz de la ataxia hasta que no empieza a dar síntomas. Sólo en los casos con una base hereditaria se realiza un cariotipo (estudio genético).   Sin embargo, cuando los síntomas comienzan a florecer se realiza una batería de pruebas diagnósticas entre las que se incluye, igualmente, estudio genético. En caso de detectarse un caso hereditario se estudian los familiares directos (consanguíneos) del paciente. De entre las posibles pruebas a realizar tenemos que mencionar que algunas de ellas se realizan sólo ante la aparición de determinados síntomas. Tomografía computarizada (TC) y resonancia magnética (RM) : estas pruebas de imagen permiten estudiar el sistema nervioso central y descartar posibles causas (tumores, infecciones, malformaciones…). Estudio genético : permite confirmar el diagnóstico en el caso de las ataxias hereditarias. Punción lumbar : se realiza si se sospecha una causa infecciosa. El análisis del líquido cefalorraquídeo permite descartar algunas enfermedades. Audiometría: en caso de hipoacusia o sordera Electrocardiograma y ecografía cardíaca en caso de arritmias u otros síntomas cardíacos. Electromiografía: para estudio de la conducción nerviosa periférica. Tenemos que confesar que, en algunos casos, no conseguimos encontrar la posible causa de este síntoma por lo que la ataxia será catalogada como idiopática o de causa desconocida. ¿Existe un tratamiento específico? No existe un tratamiento específico, a menos que no se detecte una causa específica que origine la ataxia. Me refiero, por ejemplo, a una ataxia infecciosa, que debería ser abordada con el agente antimicrobiano específico. Como hemos indicado al inicio, esta afectación puede ocasionar diferentes síntomas por lo que los iremos abordando médicamente en función de la especialidad que corresponda. Normalmente estos pacientes son controlados por el neurólogo, quien sigue la evolución de la enfermedad, pero paralelamente siguen controles por el otorrinolaringólogo (si tienen hipoacusia -disminución de la capacidad auditiva-) o por el cardiólogo (si tienen arritmias), etc. Cualquier enfoque terapéutico va dirigido a enlentecer la evolución de la enfermedad y a tratar los síntomas que aparezcan. Obviamente, tenemos que ser conscientes de que el paciente va a precisar de unas atenciones especiales como pueden ser fisioterapeuta, terapeuta ocupacional y ajustes en el entorno domiciliario para llevar a cabo sus actividades de la vida cotidiana. No debemos descartar la intervención de terceras personas si pierde su capacidad de autonomía personal. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
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