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Causas y Tratamientos de la Sangre en las Heces
Artículo especializado

Causas y Tratamientos de la Sangre en las Heces

Aunque es un hecho que alarma bastante, es importante dejar claro que no toda sangre en las heces es sinónimo de cáncer. El diagnóstico diferencial es amplio y variado. En múltiples ocasiones, la hemorragia digestiva baja ofrece un reto diagnóstico y requiere múltiples pruebas complementarias, a veces reiterativas, debido a la gran cantidad de causas que pueden provocarla . Además, muchas veces precisa de un abordaje multidisciplinar (manejo entre diferentes especialistas de la medicina) entre el médico de atención primaria, digestólogos, radiólogos y cirujanos. Sangrado digestivo El sangrado digestivo se puede dividir, según el punto de sangrado a nivel del tubo digestivo, en hemorragia digestiva alta (expulsión de sangre por la boca) o hemorragia digestiva baja (expulsión de sangre por el ano, mezclado o no con las heces). En esta ocasión, nos centraremos en el tipo de sangrado digestivo más frecuente en la población general: la hemorragia digestiva baja (HDB). En la consulta de atención primaria, la HDB representa un motivo de consulta relativamente frecuente en todos los rangos de edad. Para el paciente, se trata de un síntoma que inicialmente vive con angustia y, obviamente, con preocupación. No obstante, las causas, los tratamientos y el pronóstico son muy variados en función de diferentes factores, como: Localización del sangrado en el tubo digestivo. Cantidad de sangre. Otros síntomas asociados. Edad del paciente. Antecedentes personales y familiares. Medicación activa del paciente. Otras enfermedades asociadas. La HDB se puede presentar de diferentes maneras , en función de la localización del punto de sangrado en el tubo digestivo: Emisión de sangre roja, brillante y fresca por el ano. Puede ir acompañada o no de las heces. Sugiere alteración a nivel del canal anal, recto o sigma, es decir, las porciones finales del tubo digestivo. Lo más frecuente es que se trate de fisuras anales o hemorroides. Emisión de sangre roja oscura, de color vinoso. Suele ir acompañada de las heces.  Su origen está en un tramo más proximal del tubo digestivo (principalmente colon). Emisión de sangre oscura, de un color como alquitrán o petróleo. También suelen ir acompañadas de las heces. Sugiere alteración a nivel del intestino delgado e, incluso, a nivel estomacal. Se trata de sangre que ha realizado el proceso de la digestión, de ahí el color negruzco. Precisa valoración médica para establecer un diagnóstico. Una consideración especial debe tener el sangrado oculto . Se trata de la emisión continua de sangre, generalmente de escasa cantidad, que no es perceptible por el ojo humano o puede pasar desapercibida. Puede provenir de cualquier lugar del tubo digestivo. Actualmente, se dispone de un sistema de detección de este tipo de sangrado (Test de Sangre Oculta en Heces), indicado entre los 50 y 70 años de edad en función de las características individuales de cada paciente. Causas Las causas más frecuentes , independientemente de la edad, son las hemorroides y las fisuras anales. El síntoma principal en ambas es un sangrado rojo y fresco fácilmente apreciado a simple vista, acompañado o no de las heces, que mancha el papel higiénico y puede continuar goteando tras la defecación. Además, otros síntomas acompañantes son el picor y dolor anal de forma intermitente. En función de la edad, otras causas frecuentes de HDB son: Adolescentes y adultos jóvenes: Divertículo de Meckel: pequeño saco intestinal que queda tras la formación del embrión, que tras el nacimiento puede generar pequeños sangrados digestivos. Descrita hasta en un 2% de la población, puede generar dolor abdominal y otros síntomas. Enfermedad inflamatoria crónica intestinal: inflamación de la pared intestinal que puede generar HDB, además de heces con mocos, dolor abdominal, fiebre y descenso del peso corporal. Pólipos: crecimiento de tejido adicional en la pared del colon que, en ocasiones, pueden sangrar. La mayor parte de estos son benignos. Adultos mayores de 60 años: Enfermedad diverticular: engrosamiento o inflamación de las bolsas que forman las paredes del colon (divertículos). Es la causa más frecuente de HDB en este grupo de edad. Angiodisplasia colónica: dilatación de los vasos sanguíneos de una parte del colon secundario al envejecimiento. Hemorragias secundarias a procesos invasivos: tras la resección de un pólipo en una colonoscopia, por ejemplo. Pólipos/cáncer. La prevención La mayor parte de enfermedades del aparato digestivo que cursan con sangre en las heces, incluido el cáncer colorrectal, son prevenibles con unos buenos hábitos de vida y una correcta alimentación . Medidas como realizar ejercicio aeróbico continuo para evitar el sobrepeso y la obesidad, abandonar el hábito tabáquico, disminuir el consumo de azúcares refinados, consumir menos carnes y más pescados o aumentar el consumo de frutas y verduras ha demostrado una protección frente al desarrollo de éstas.
El Día a Día de una Persona que Sufre TOC
Artículo especializado

El Día a Día de una Persona que Sufre TOC

¿Recuerdas a Jack Nicholson en la película Mejor imposible? Saltaba por la calle para evitar pisar las líneas de los adoquines, se lavaba cada mano con un jabón nuevo distinto, para comer fuera siempre llevaba su propio juego de cubiertos de plástico… La repetición de estos rituales le hacía difícil vivir el día a día con normalidad. Pues bien, este ejemplo nos va muy bien para entender qué es un Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC). Y es que lavarse las manos continuamente para evitar posibles contagios, comprobar una y otra vez antes de salir de casa si se ha cerrado bien el agua o el gas, no pisar las juntas de las baldosas por lo que pueda ocurrir, rechazar cualquier contacto para no exponerse a infecciones o posibles enfermedades, repetir gestos o pensamientos concretos para que no le pase nada mal a alguien… son sólo algunos ejemplos de cómo la cotidianidad de una persona con trastorno obsesivo compulsivo (TOC) puede verse afectada.  La repetición de estas acciones lleva aún a más repetición, lo que satura el día a día de la persona y lo convierte en un auténtico torbellino emocional que acaba arrastrando no sólo a la persona que lo padece sino también a su entorno. Una auténtica tiranía del pensamiento que puede llevar al bloqueo y la parálisis de las capacidades personales y familiares si no se toman medidas . ¿Qué caracteriza a un TOC? El trastorno obsesivo compulsivo (TOC) es un trastorno mental que está caracterizado por dos elementos: Las  obsesiones  (pensamientos que invaden a la persona frecuentemente y que generan ansiedad) Las  compulsiones  (acciones mentales o conductas repetitivas, que se llevan a cabo para reducir la ansiedad producida por las obsesiones). Según la American Psychiatric Association (APA), entre un 1,1 y un 1,8% de la población mundial presenta TOC, aunque los últimos estudios calculan que podría llegar incluso hasta un 5%. No hay diferencias importantes entre sexos, aunque las mujeres pueden verse ligeramente más afectadas en la edad adulta, y los varones durante la infancia. Entre los trastornos que más comúnmente pueden acompañar al TOC encontramos la depresión mayor, ataques de pánico, abuso de sustancias, fobias específicas, etc. ¿Cómo empieza? Suele iniciarse en la adolescencia o principios de edad adulta , si bien puede aparecer también en edades tempranas (a partir de los 6 años). Aunque tradicionalmente se ha considerado un trastorno de inicio progresivo, cada vez hay más evidencia de que es activado por algún acontecimiento o situación externa estresante. Todas las personas conviven en mayor o menor medida con pequeñas manías (p.ej. si me pongo mi jersey rojo aprobaré el examen), que son un intento de controlar algo que nos asusta, y de forma puntal no representa ningún problema. Según esta misma lógica, las obsesiones nacen para librarse del miedo (miedo a lo desconocido, al fracaso, a que pase algo malo, etc.). Son un intento de “controlar” la realidad, lo que es en sí una característica humana normal, ya que necesitamos hacer previsible y manejable lo que nos rodea (p.ej. si hago tal cosa, evitaré tal problema). Sin embargo, es justamente al repetirse de forma excesiva y rígida la conducta (ritual) -por la seguridad y sensación de control que genera esa repetición-, cuando empieza a instaurarse el trastorno. Se crea entonces una dinámica circular , como el pez que se muerde la cola, ya que lo que se hace para defenderse confirma que es necesario defenderse aún más: El miedo original ha pasado a un segundo plano y los intentos de solución se convierten en el problema. El TOC está sostenido en una lógica no-ordinaria, y aunque parece aparentemente absurda incluso para quien lo sufre (tengo que lavarme cinco veces seguidas las manos para no contagiarme), es una lógica muy coherente en sí misma (no me he contagiado porque me lavado las manos cinco veces). ¿Qué rasgos caracterizan el pensamiento TOC? Perfeccionismo. Hiperresponsabilidad. Baja tolerancia a la incertidumbre. Sobreestimar la importancia de los pensamientos. Sobreestimar la probabilidad y la gravedad de las consecuencias negativas. Querer decidir los propios pensamientos. ¿Qué experiencias pueden influir en un TOC? Haber tenido algún referente en la infancia con TOC. Estilos educativos que remarquen el exceso de responsabilidad y perfeccionismo. Formación moral o religiosa demasiado estricta. ¿Cómo se mantiene el problema? La persona empieza a desplegar algunos intentos de solución para gestionar su trastorno, pero paradójicamente son esos intentos de solución los que perpetúan y alimentan el trastorno. Serían los siguientes: Evitación : evitar lo que asusta tiene un efecto tranquilizador a corto plazo. Pero como el hecho de evitar la situación concreta confirma justamente su peligrosidad, aumenta el miedo a medio y largo plazo. Petición de ayuda y seguridad a personas próximas : como en la evitación, este intento de solución ayuda a corto plazo ya que en el momento la persona se siente protegida, pero a medio-largo plazo confirma la propia incapacidad para ocuparse de su vida, lo que agrava los síntomas. Algunas personas con TOC no utilizan esta estrategia por desconfianza hacia los demás. Control : ejecución de una secuencia ritualizada de acciones para combatir el miedo o gestionar el impulso hacia el bienestar a través de diferentes tipos de rituales. ¿Hay distintos tipos de TOC? El trastorno tiene diferentes manifestaciones en función de qué tipo de rituales son más habituales . Básicamente hay tres tipos de rituales: Reparatorios : tras haberse sometido a algún estímulo supuestamente peligroso, la persona necesita contrarrestar a través del ritual, necesita hacer algo para evitar lo que le asusta. Ej. Lavarse las manos repetidamente para evitar un contagio. Propiciatorios : son aquellos rituales que propician que pasen cosas buenas o evitan desgracias. Ej. Si no me levanto con el pie derecho, algo malo pasará. Preventivos : los rituales están basados en la precaución. Ej. Comprobar que se ha cerrado la llave del gas repetidamente antes de salir de casa. ¿Es posible prevenir el TOC? La única manera sería detectar su inicio , es decir, el momento en el que un comportamiento se transforma en problema. Es entonces justamente cuando el comportamiento se hace inevitable (es imposible no tenerlo) o irrefrenable (es imposible frenarlo una vez ha aparecido). La fase inmediatamente posterior sería cuando se empieza a ritualizar , es decir, cuando una acción o pensamiento se utiliza como antídoto para reducir el miedo.   ¿Qué hacer ante un TOC? Para poder manejar el problema de forma distinta, es necesario entender cómo funciona y hacer algo diferente . Si hacemos cosas estratégicamente diferentes a las que mantienen y agravan el problema (soluciones intentadas), se altera la evolución del mismo, lo que se traduce en una mejoría directa del trastorno. No obstante, el tratamiento del TOC no es únicamente el tratamiento de los síntomas. Es importante también atender a la dinámica familiar, restablecer el equilibrio previo de la persona y reconectar con el mundo exterior. Es importante que este proceso de cambio esté supervisado por un psicoterapeuta especializado. ¿Es posible la recuperación? Todo lo que se puede construir se puede destruir. El TOC ha construido un equilibrio patológico en la persona que puede volverse a restaurar con la ayuda terapéutica adecuada . Desde la psiquiatría se puede prescribir medicación que ayude a mejorar algunos de los síntomas y por tanto el bienestar de la persona, restituyendo el equilibrio químico del organismo.  Desde la psicología se abordaría el equilibrio funcional de la patología a través de la psicoterapia. Uno de los modelos terapéuticos con mejores resultados en este trastorno es la terapia breve estratégica con un 88% de éxito terapéutico . Esta terapia es un modelo basado en comprender cómo funciona y se mantiene un problema y a partir de ahí reestructurar la organización psicológica problemática y modificarla por una nueva más saludable.
Por Qué los Hombres Temen a la Vasectomía
Artículo especializado

Por Qué los Hombres Temen a la Vasectomía

Los hombres tienen serias dudas antes de someterse a la vasectomía, y es normal, dado que se trata de una intervención quirúrgica y una decisión en principio irreversible. Sin embargo, a lgunas de las dudas ante esta intervención pueden ser infundadas . Vamos a tratar de disiparlas. En qué consiste Existen diferentes métodos anticonceptivos que permiten disfrutar del placer que se obtiene cuando se mantienen relaciones sexuales sin tener que preocuparse por el riesgo de un embarazo no deseado. Son diversas las opciones de las que se disponen para evitar el embarazo, como los métodos barrera (preservativo, DIU, diafragma), los anticonceptivos orales y los quirúrgicos, que son los más definitivos. Estos métodos son la ligadura de trompas en el caso de la mujer y la vasectomía en el caso del hombre. El método quirúrgico anticonceptivo masculino por excelencia es la vasectomía. Esta intervención quirúrgica consiste en cortar y sellar los conductos deferentes del hombre. El hombre tiene dos conductos deferentes, uno para cada testículo, y estos tubos son los encargados de transportar los espermatozoides desde los testículos hasta los conductos de la eyaculación. Intervención sencilla y rápida La intervención quirúrgica es muy sencilla y se lleva a cabo de manera ambulatoria bajo anestesia local. La intervención suele durar una media hora, si no se produce ninguna complicación. La técnica consiste en realizar una única incisión, muy pequeña, en la zona central del escroto, la bolsa de piel donde están alojados los testículos. A través de esta mínima abertura se accede al conducto deferente de cada lado. Cuando se ha localizado se secciona el conducto, se atan los extremos y se sellan mediante el bisturí eléctrico. De esta manera se bloquea el paso de los espermatozoides, que se producirán en los testículos pero que no llegaran a los conductos eyaculadores porque se habrá cerrado el paso. Qué pasa después… El postoperatorio es muy rápido, cuestión de horas, y los pacientes se van de alta el mismo día de la intervención . Se colocan unas gasas sobre la herida y se aconseja llevar un suspensorio o un calzoncillo ajustado para que haga compresión y evitar que se produzca un hematoma. Los hematomas son las complicaciones más habituales de esta intervención, dado que la piel del escroto es muy laxa y apenas hay musculatura que haga compresión para contener el hematoma si se produce. En general, los hematomas se reabsorben por sí mismos y con compresión y analgesia es suficiente. Es importante para el éxito de la vasectomía que, tras la intervención, se tengan varias eyaculaciones para vaciar el contenido de espermatozoides remanentes que ya estén en los conductos eyaculadores. Durante dos meses todavía se deberán emplear otros métodos anticonceptivos para evitar el embarazo. Tras estos dos meses se realizará un seminograma (prueba para evaluar la calidad del semen) para asegurarnos del éxito de la intervención quirúrgica. En el seminograma el recuento de los espermatozoides en el eyaculado debe ser de cero. Desterrar ideas falsas La vasectomía en ningún momento afecta a la eyaculación , es decir, tras la intervención quirúrgica la persona intervenida seguirá teniendo eyaculado cuando mantenga relaciones sexuales o se masturbe. El principal componente líquido del esperma procede las secreciones de la próstata y las vesículas seminales. Es decir, en la eyaculación habrá esperma, pero en ningún momento habrá espermatozoides pues habremos cortado el acceso de estas células al semen. La vasectomía tampoco afecta a los niveles de testosterona , que está producida por las células de Leydig ubicadas en los testículos y esta producción hormonal se vierte en la sangre, no en el esperma, de manera que los niveles de hormonas sexuales no disminuyen. Para que esto ocurriese, debería realizarse una castración, quirúrgica o química. Se ha de ser muy consciente de que, a pesar de ser un método anticonceptivo, la vasectomía es solamente eso, un método para evitar el embarazo , pero se sigue siendo igual de vulnerable a contraer enfermedades de transmisión sexual si no se toman las medidas de protección adecuadas, como el preservativo. Definitivo pero reversible La vasectomía se considera un método anticonceptivo definitivo . Sin embargo, la intervención se podría revertir quirúrgicamente en ciertos casos . La intervención contraria a la vasectomía se denomina vasovasostomía y consiste en volver a abrir, localizar ambos extremos de cada conducto deferente, recanalizarlos (volver a hacerlos permeables) y volver a unirlos. A diferencia de la vasectomía, que es muy sencilla y barata, la vasovasostomía es una técnica de microcirugía muy compleja y costosa y, pese a todo, no se puede asegurar que vaya a haber concepción tras ella. La tasa de éxito de esta intervención es de un 55% si se lleva a cabo en menos de 10 años desde la vasectomía, mientras que si la intervención se realiza tras más de 10 años después de la intervención las posibilidades de éxito caen a un 25%. Pasar por un quirófano siempre supone un riesgo y someterse a esta intervención, pese a la vasovasostomía, es un principio un paso irreversible, por lo que se tiene que estar muy seguro antes de someterse a ella. Si te lo estás planteando lo mejor es ponerse en contacto con un urólogo para que despeje las dudas que puedas tener.
Factores de Riesgo de la Tuberculosis
Artículo especializado

Factores de Riesgo de la Tuberculosis

Puede ser que al oír la palabra tuberculosis nos suene a enfermedad lejana y propia del pasado, pero desgraciadamente no es así, sino que es un problema serio, generalizado y muy actual . La tuberculosis, llamada antiguamente “tisis”, es una infección bacteriana contagiosa que compromete principalmente a los pulmones, pero que puede propagarse a otros órganos. La especie de bacteria más importante y representativa causante de la tuberculosis en humanos es el Mycobacterium tuberculosis o también llamado Bacilo de Koch (en honor al científico que la descubrió, Robert Koch, en 1882). Como curiosidad, otra bacteria del mismo grupo, llamada Mycobacterium bovis , fue en algún momento del pasado una causa importante de tuberculosis transmitida por vía digestiva, tras la ingesta leche no pasteurizada, procedente de vacas tuberculosas infectadas por este germen. Incluso en la actualidad, causa un pequeño porcentaje de casos en todo el mundo. ¿Cómo se contagia? La enfermedad se contagia por vía aérea mediante partículas en suspensión en el aire , o núcleos de gotitas, cuando las personas con enfermedad activa estornudan, hablan o escupen. La inhalación de una sola de las bacterias puede causar la infección. La forma extrapulmonar no es contagiosa. Cabe destacar que los niños eliminan escasos bacilos a través de las secreciones respiratorias, por lo que no suelen transmitir la infección. La tuberculosis no es una enfermedad hereditaria. Enfermedad muy extendida La tuberculosis está presente en todo el mundo. En 2016, 10,4 millones de personas enfermaron de tuberculosis, siendo el 56% de ellos varones, el 34% mujeres y el 10% niños. Es la segunda causa de muerte a nivel global y la primera entre las enfermedades infecciosas . Más del 95% de las muertes se producen en países de recursos deficitarios. En concreto, siete países acaparan el 64% de la mortalidad total: encabeza esta triste lista la India, seguida de Indonesia, China, Filipinas, Pakistán, Nigeria y Sudáfrica. Factores de riesgo Una persona infectada no siempre enferma. Los principales factores de riesgo que predisponen a desarrollar la enfermedad tuberculosa son: Personas con el sistema inmunitario (defensas) comprometido por la toma de medicamentos inmunosupresores, abuso de drogas o que padecen SIDA. Senilidad. Desnutrición. Alcoholismo. Pobreza. Personas con contactos frecuentes, prolongados o intensos en espacios cerrados y relativamente pequeños (número de habitantes elevado=hacinamiento de los hogares). Fumadores. Personal sanitario, en zonas geográficas de alto riesgo. Personas afectas de diabetes mellitus, linfoma de Hodgkin, enfermedad renal terminal o enfermedad pulmonar crónica. Estados deficitarios de vitamina D. Signos y síntomas Los síntomas clásicos de la neumonía tuberculosa incluyen la tos crónica con esputo sanguinolento, febrícula, cansancio, pérdida de apetito, malestar general, sudores nocturnos y pérdida de peso. Como secuela, la tuberculosis pulmonar puede formar cavidades en el pulmón. La infección de otros órganos causa una amplia variedad de cuadros clínicos tales como: Pleuritis tuberculosa. Tuberculosis del sistema nervioso central (cerebro, medula espinal o meninges). Tuberculosis cardiovascular: puede provocar como secuela una pericarditis constrictiva. Tuberculosis ocular. Tuberculosis genitourinaria: causa habitual de piuria estéril (presencia de leucocitos, que son las células de defensa, sin germen visible, en orina). Puede causar secuela de esterilidad masculina (por afectación de los epidídimos testiculares) o femenina (por afectación de las trompas de Falopio). Tuberculosis ganglionar: compromete las cadenas ganglionares cervicales y supraclaviculares. Produce hinchazón de los ganglios linfáticos. Tuberculosis osteoarticular (osteoartritis y osteomielitis). Tuberculosis miliar: generalizada, por diseminación sanguínea del bacilo. ¿SABÍAS QUE…? Algunas veces los bacilos pueden permanecer viables y latentes , sin manifestación de síntomas, durante muchos años en el organismo humano (generando la llamada infección latente tuberculosa). Diagnóstico Debido a la gran cantidad de formas clínicas diferentes que pueden llegar a afectar a la práctica totalidad de órganos del cuerpo humano, es una enfermedad que compete a todas las especialidades de la medicina. El diagnóstico se basa en la detección del germen en cualquier muestra del tracto respiratorio (tuberculosis pulmonar) o fuera de él (tuberculosis extrapulmonar), mediante las siguientes pruebas: Prueba de la tuberculina cutánea (intradermoreacción) mediante la técnica de Mantoux: consiste en la inoculación subcutánea del reactivo PPD (Derivado Proteico Purificado). Su positividad sólo implica contacto, no infección. Si ha existido contacto previamente con el bacilo se producirá una reacción de induración cutánea en la zona de inoculación que se valorará tras el paso de 72 horas. Radiología simple (generalmente torácica) y TC torácica. Analítica sanguínea. Examen al microscopio y cultivo microbiológico de los fluidos corporales en medio de Lowestein-Jensen: se consideran las pruebas Gold Estandard del diagnóstico. Nuevas técnicas modernas como el diagnóstico molecular y también el método MODS (Microscopic observation drug susceptibility). Tratamiento El tratamiento de la tuberculosis es complicado y requiere largos periodos de sometimiento a antibioticoterapia .  En los últimos años la tuberculosis ha experimentado una creciente resistencia a los antibióticos habitualmente utilizados. Fármacos de primera línea: isoniacida, rifampicina, pirazinamida, etambutol, estreptomicina, etc. Fármacos de segunda línea: cicloserina, etionamida, ciprofloxacino, etc. Prevención Como medida de prevención, en algunos países se ha sometido a la población (principalmente infantil) a vacunación con la vacuna BCG (Bacilo de Calmette-Guérin), desarrollada en el Instituto Pasteur (Francia), a principios del siglo XX. La vacunación sistemática a los recién nacidos en España se abandonó en el año 1980 (1974 en Cataluña), manteniéndose actualmente sólo en el País Vasco. La vacuna BCG no reduce el riesgo de infección. Disminuye el riesgo de progresión de infección tuberculosa latente a tuberculosis activa, especialmente la forma diseminada o la afección del sistema nervioso central en niños. OTRAS MEDIDAS PREVENTIVAS Vida sana e higiénica. Alimentación equilibrada y variada. Ventilación adecuada de los hogares. Protección al toser con pañuelos desechables y lavado frecuente de manos. Aislamiento de enfermos con neumonía activa tuberculosa durante dos semanas después de haber iniciado el tratamiento. Utilización de mascarillas en zonas comunes. No fumar y no consumir alcohol en exceso. Pronóstico La tuberculosis es curable, pero es necesario un diagnóstico temprano (acudir inmediatamente al médico) ya que es una enfermedad grave si no se sigue el tratamiento adecuado.  Si se trata correctamente, la tuberculosis causada por cepas sensibles a los fármacos se cura prácticamente en todos los casos, pero sin tratamiento el 50 a 65% de los pacientes pueden morir en un plazo de cinco años. Es indispensable no abandonar el tratamiento porque, con ello, se favorece la recaída y el empeoramiento clínico rápido, así como la proliferación de resistencias del bacilo a los medicamentos.
En Qué Consiste la Tripofobia
Artículo especializado

En Qué Consiste la Tripofobia

El mundo de las fobias es realmente curioso. ¿Sabías que hay personas que pueden sentir pánico ante la imagen de un panal de abejas, un traje de lunares o una foto llena de burbujas? Estamos hablando de un trastorno llamado tripofobia, que consiste en la repulsión y ansiedad ante la observación de patrones de pequeños agujeros que se encuentran juntos. ¿A qué tienen miedo? La palabra tripofobia deriva del vocablo griego trypo, que significa "agujero" o "perforación". Fobia significa "miedo irracional". La tripofobia es el miedo a imágenes con un patrón de orificios, rectángulos o bultos pequeños muy juntos que generan un contraste. En otras palabras, sería una fobia al patrón repetitivo, miedo irracional o repulsión al mirar o estar cerca de figuras geométricas muy juntas. A pesar de que la tripofobia la padecen muchas personas, todavía su diagnóstico no es oficial, y no se recoge todavía en el DSM-V (manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales), el que se considera como la Biblia de la psiquiatría. A quienes sufren tripofobia les genera repulsión y una ansiedad significativa el hecho de observar patrones de pequeños agujeros que se encuentran juntos. Panales, trajes de lunares, las múltiples burbujas de la espuma en el baño, hormigueros, ciertos hongos o los frutos del loto. Incluso, sin ir más lejos, si aumentamos la visión de nuestra piel nos encontramos ante miles de poros que siguen este patrón de pequeños orificios aglomerados. Si el trastorno es muy intenso, los afectados incluso pueden mostrar repulsión a fotos que muestren este tipo de estructuras geométricas repetitivas. Un poco de historia Los primeros investigadores de esta entidad fueron los científicos Arnold Wilkins y Geoff Cole. Además de investigar este trastorno, acuñaron su nombre. Sus estudios, en 2005, intentaron probar que la tripofobia es repulsión que no se basa en un miedo cultural aprendido. En un estudio, identificaron reacciones tripofóbicas en un 16% de los sujetos que participaron, por lo tanto, tampoco es una situación tan infrecuente. En 2010, una encuesta hecha por un grupo de servicios financieros para un programa de mercadotecnia citó la tripofobia, el temor de los agujeros o grupos de agujeros como el segundo mayor temor , detrás del miedo a los objetos de madera (xilofobia). En febrero de 2013, la revista Psychological Science publicó el estudio de Geoff Cole, experto en ciencias de la visión realizado en la prestigiosa Universidad de Essex que demostraba que la tripofobia no es una fobia condicionada culturalmente. Entonces, ¿por qué podemos desarrollar miedo a los patrones geométricos? Muchas de las fobias que conocemos tienen su origen en una mala experiencia muy traumática, o bien aprendida o recibida por herencia cultural. Con la tripofobia, esto no es exactamente así. Parece que la tripofobia puede ser un mecanismo evolutivo natural de defensa que alerta a nuestro cerebro. Es decir, la persona siente repulsión y se pone nerviosa al observar un patrón similar al de  peligrosos animales venenosos que viven en nuestro planeta; como si fuera una señal de alarma para no acercarse. Es, por lo tanto, un miedo ancestral. Seguramente, hace cientos o miles de años, este “mecanismo de alerta” salvó la vida a muchos de nuestros antepasados. Muchos de los animales más letales del planeta como, por ejemplo, la cobra real ( Ophiophagus hannah ), diversas arañas, el escorpión muerte acechante ( Leiurus quinquestriatus ), la rana punta de flecha, el pulpo de anillos azules, el caracol cono de mármol o algunos escorpiones, tienen en su piel patrones repetitivos de figuras geométricas. Síntomas Los síntomas de una fobia son muy heterogéneos y varían según la intensidad de la aversión o miedo de la persona que la padece. Algunos de sus síntomas son cosquilleos, comezón o picazón en el cuerpo, ansiedad, incluso náuseas. Esta fobia puede estar relacionada con el miedo a los parásitos o a las infecciones. Podemos encontrar una gran variedad de síntomas , como los siguientes: Ansiedad Palpitaciones Repulsión o asco Sensación de opresión en el pecho Mareo Hormigueo en las extremidades Sensación de debilidad Desmayo Náuseas o vómitos Sensación de falta de aire Sudoración Temblores ¿Tiene cura? Como todas las fobias, la tripofobia tiene cura. Su abordaje puede ser desde varios puntos de vista y terapias. Siempre se debe acudir a un profesional especializado (psicólogo clínico), para que, tras la evaluación y diagnóstico, elabora una estrategia de tratamiento que se adapte lo mejor posible a la persona que padece el trastorno. Hay varios tipos de terapias y tratamientos para tratar la tripofobia: Terapia de exposición Consiste en exponerse a imágenes tripofóbicas, que cumplan con las características de lo que produce el malestar. Este tipo de exposición suele ser muy efectiva. Se aplica de forma gradual, aumentando la intensidad del estímulo, comenzando desde lo que provoca una menor ansiedad, hasta lo que provoca la ansiedad más intensa. Terapia de desensibilización sistemática Es menos intrusiva que la terapia de exposición y requiere de más tiempo y esfuerzo. Habitualmente, a través de la imaginación, el psicoterapeuta irá introduciendo al paciente en sus miedos, paulatinamente, anotando la frecuencia e intensidad de sus síntomas. Sesión tras sesión se va dando un paso más, hasta que la intensidad de los síntomas va reduciéndose. Finalmente, esta terapia concluye con la exposición del paciente al estímulo que más ansiedad le causaba. Ya pudiendo afrontarlo sin que se dispare su ansiedad y angustia. Tratamiento no convencional La práctica de yoga o meditación o, la acupuntura, pueden ser prácticas eficaces para disminuir los niveles de ansiedad y acompañar a las terapias psicológicas. Tratamiento farmacológico Aunque no son el tratamiento de primera línea ni el más eficaz para el tratamiento de las fobias, los fármacos ayudan a disminuir los síntomas producidos por la ansiedad. Los medicamentos que se suelen administrar son los ansiolíticos y antidepresivos. Se recurre al tratamiento farmacológico cuando la fobia es tremendamente angustiante en el día a día de la persona que la padece, cuando los síntomas son incontrolables e interfieren de una forma significativa en su vida diaria.
Para Qué Sirve la Citología
Artículo especializado

Para Qué Sirve la Citología

Actualmente, hay varias pruebas sencillas que pueden detectar precozmente el cáncer . Entre ellas, la citología, también conocida como prueba de Papanicolau , es la técnica más utilizada para la detección precoz de cáncer de cuello uterino. Es sencilla, barata, poco invasiva y permite analizar las células del cuello del útero (cérvix). El cáncer de cuello del útero es la tercera neoplasia más frecuente en las mujeres. El cribado universal de las mujeres sanas mediante la citología cervical ha demostrado ampliamente su eficacia, ya que, desde su aplicación, se ha conseguido reducir en un 70-80% la incidencia y mortalidad por cáncer de cuello del útero. Además, la detección de lesiones precancerosas evita un tratamiento muy eficaz y evita la progresión a un carcinoma invasor. ¿En qué consiste? Esta prueba la realiza el ginecólogo en su consulta, no hace falta que la paciente esté ingresada, porque es un procedimiento muy sencillo que apenas requiere de unos minutos. En posición ginecológica, el médico introduce en la vagina un espéculo que permite abrir la cavidad vaginal y visualizar completamente el cérvix. Las molestias son mínimas o nulas, sobre todo en manos expertas y si la mujer está tranquila y relajada. Se recogen tres tomas: del interior del cuello, del exterior del cuello, y del fondo de la vagina. Las pequeñas muestras de tejido del cuello del útero son analizadas en el laboratorio, con el fin de detectar la presencia de células anormales o cancerosas . Por lo tanto, es ideal para diagnosticar a tiempo anomalías en las células o paredes del cuello del útero. Si se detecta el cáncer de cuello uterino en etapas tempranas, permite realizar un tratamiento precoz y eficaz. La entrega del resultado puede tardar entre tres y ocho días, cuando el resultado requiere de una segunda lectura, la entrega puede tardar hasta dos semanas. Cómo prepararme para la prueba de Papanicolau Se recomienda no tener relaciones sexuales 48 horas previas a la toma, que la menstruación haya finalizado entre cuatro o cinco días antes, no realizarse lavados vaginales ni utilizar tratamientos tópicos en la última semana antes de la prueba (óvulos, espermicidas o cremas vaginales). ¿Para qué sirve? Se utiliza como detección precoz para el diagnóstico del cáncer de cuello del útero en fases incipientes. Es la forma más efectiva de detectar el Virus del Papiloma Humano (VPH), principal causante del cáncer del cuello uterino. Hay que saber que, en sí misma no es una prueba diagnóstica. Cuando los resultados son positivos o se observan células anormales, se debe realizar una biopsia para confirmar la existencia o no de un cáncer de cuello de útero. Esta prueba es específica para el cáncer del cuello del útero y no puede diagnosticar otros cánceres ginecológicos. También puede ser de utilidad para diagnósticas la existencia de infecciones vaginales. ¿Cada cuánto debo realizarme una citología? Durante los primeros años de vida sexual se observa una elevada incidencia de infección por el VPH ( Virus del Papiloma Humano) , pero la mayoría de estas infecciones son transitorias y desaparecen solas. Las mujeres mayores de 30 años experimentan una clara disminución de la prevalencia de la infección por VPH, pero las infecciones suelen ser más persistentes y no desaparecen con tanta espontaneidad, lo que explica el mayor riesgo e incidencia de lesiones precursoras de cáncer a partir de esta edad. Todas las mujeres sexualmente activas o mayores de 21 años, aunque no tengan relaciones sexuales , deberían hacerse la citología, pero las diferentes asociaciones médicas no se ponen de acuerdo al 100%. En España, cada sociedad médica propone una periodicidad distinta: Según el PAPPS (Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la salud) de la SEMFYC (Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria): se debe realizar entre los 35-65 años. Primero una prueba anual, luego cada dos años y, finalmente, cada cinco. Según la SEGO (Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia): la primera citología se debería hacer a los 25 años y se repetirá cada 3-5 años hasta los 65 años. Se debe aplicar el cribado a todas las mujeres que han iniciado su actividad sexual y tienen entre los 25 y 65 años . En los protocolos de cribado puede realizarse la citología junto o no a un test de detección del VPH (Virus del Papiloma Humano). Ampliamos aquí las recomendaciones de la SEGO: Mujeres menores de 25 años: no es necesario hacer la citología. Mujeres entre los 25-30 años: se recomienda realizar la prueba de Papanicolau cada tres años. Mujeres entre los 30 y 65 años: se recomienda realizar la prueba de Papanicolau cada cinco años. Mujeres mayores de 65 años: s e finalizará el cribado siempre que se cumpla un cribado previo adecuado y negativo. En mujeres inmunodeprimidas, donde el VPH (Virus del Papiloma Humano) puede infectarlas de manera más agresiva, deben realizarse una citología anual a partir de los 21 años y un test del VPH más citología a partir de los 30 años.
Diagnóstico y Tratamiento del Vitíligo
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Diagnóstico y Tratamiento del Vitíligo

Muchos sabéis qué es el vitíligo por la visibilidad que le han dado algunas marcas de ropa al utilizar como modelos a personas con esta enfermedad. Afecta alrededor de ojos y boca, sobre todo, provocando decoloración de ciertas zonas. ¿Os suena, verdad? El vitíligo es una enfermedad autoinmunitaria , es decir, en la que el organismo causa daño a sus propias células. Y en este caso, las células atacadas son las responsables del color de la piel, los melanocitos. Por ello, se produce esta decoloración de la piel, con el comprensible problema estético que puede conllevar, e impacto sobre la autoimagen y la calidad de vida. ¿Dónde aparece? El vitíligo suele afectar a zonas bastante características . Es típica la afectación alrededor de los ojos y la boca, los dedos de las manos, o las zonas genitales. Cuando se produce en áreas con pelo como las cejas o el cuero cabelludo puede producir mechones blancos decolorados de cabello. En algunas personas afecta a todo el cuerpo, llegando incluso a perder la pigmentación normal casi por completo. ¿No se conoce su causa? ¿Qué teorías hay? Sobre el vitíligo, se sabe desde hace mucho tiempo que la enfermedad se produce por un mecanismo de autoinmunidad . Además, tiene tendencia a asociarse con otras enfermedades de este tipo, como ciertos tipos de diabetes, el síndrome de Addison (fallo de las glándulas suprarrenales) o las enfermedades autoinmunes del tiroides. Se sabe también que no es una enfermedad contagiosa, y que existen casos hereditarios. No es posible saber el pronóstico de un paciente con vitíligo. Algunos pueden sufrirlo durante un tiempo y repigmentar su piel espontáneamente. En otros, puede ser progresivo y decolorar la piel hasta el punto de afectarla enteramente y perder completamente la pigmentación. ¿Qué problemas comporta para la salud? Sobre todo, produce impacto sobre la imagen y la calidad de vida. Las personas con vitíligo sufren aislamiento social, y en ciertas culturas se les considera personas a excluir. Lo cierto es que el vitíligo no es contagioso, y permite llevar una vida normal. Como la piel afectada está desprotegida, deben protegerla del sol porque se quema con facilidad y puede desarrollar más fácilmente un cáncer. ¿Qué pruebas se hacen cuando se diagnostica? En general, un dermatólogo puede diagnosticarlo sin necesidad de prueb as . Suele solicitarse una analítica de sangre para descartar trastornos inmunológicos, del tiroides o del páncreas que, como hemos dicho, pueden acompañar al vitíligo. Debe distinguirse de las infecciones por hongos, y de otros trastornos de la pigmentación de la piel como el piebaldismo o los mosaicismos pigmentarios. ¿Existen tratamientos? Hoy en día, no podemos asegurar una cura para el vitíligo. Existen muchas opciones de tratamiento, y la eficacia puede ser variable para cada paciente . Algunos pueden frenar su enfermedad, pero en otros es progresiva y el tratamiento fracasa. Los tratamientos tópicos incluyen cremas como el tacrolimus o pimecrolimus, que tienen un efecto sobre las células que destruyen a los melanocitos. Suelen aplicarse por la noche durante periodos largos de tiempo. También se han empleado medicamentos que estimulan la pigmentación como las pseudocatalasas o derivados de plantas como el Piper nigrum o el Polypodium leucotomus . Ninguno de ellos ha demostrado su eficacia en ensayos clínicos rigurosos. Un tratamiento sobre el que hay estudios de eficacia sólidos desde hace tiempo es la fototerapia. Consisten en exponer la piel de forma controlada a diferentes fuentes de luz, como el ultravioleta A o el ultravioleta B de banda estrecha. Suelen administrarse en los servicios de dermatología de los hospitales. Existe también la posibilidad de estimular la pigmentación mediante diversos tipos de injertos de piel o cultivos de melanocitos, pero se trata de terapias experimentales con poca disponibilidad. En muchos casos, un buen maquillaje que incluya una protección solar alta es un buen tratamiento para el vitíligo. En casos muy seleccionados, cuando la despigmentación es tan extensa, puede recurrirse a la despigmentación total de la piel con una sustancia química llamada hidroquinona. De esta manera, se elimina la pigmentación de las pocas áreas que la conservan, y el paciente puede agradecer el resultado estético final. Sin embargo, esta opción deja al paciente completamente desprotegido frente a la luz solar, con un elevado riesgo de cáncer de piel. Además, la piel puede volver a tener tendencia a repigmentarse en algunas áreas, con lo cual el problema nunca está completamente solucionado. El vitíligo sigue siendo una enfermedad con un tratamiento muy limitado . Es importante dejarse aconsejar por dermatólogos sobre su terapia, y no caer en la trampa de remedios milagrosos anunciados por Internet sin base científica y que, en la mayoría de los casos, constituyen un fraude.
Descubre los Efectos de la Testosterona
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Descubre los Efectos de la Testosterona

Es la principal hormona sexual masculina y en el hombre juega un papel clave en el desarrollo de sus tejidos reproductivos, como los testículos y la próstata, y también en la promoción de los caracteres sexuales secundarios como, por ejemplo, el incremento de la masa muscular y ósea y en el crecimiento del pelo corporal. Además, es esencial para la salud y el bienestar, además de la prevención de la osteoporosis. En caso de déficit de la misma o en determinadas situaciones médicas se puede utilizar como tratamiento, siempre tras la aprobación de un médico. Sobre esta hormona… La testosterona es una hormona esteroidea sexual del grupo de los andrógenos (formado por la testosterona, la androsterona y la andostrendiona). Se produce principalmente en los testículos y en menor cantidad en los ovarios. Asimismo, las glándulas suprarrenales también segregan pequeñas cantidades de esta hormona. Es la p rincipal hormona sexual masculina , así como un esteroide anabolizante. La testosterona está producida por unas células específicas de los testículos que se denomina células de Leydig. La producción hormonal de testosterona está regulada por una serie de activaciones hormonales cuya primera fase se da en el hipotálamo, que mediante la hormona GnRH activa la hipófisis, una glándula ubicada en el cerebro y que regula la producción de la gran mayoría de hormonas del organismo. La hipófisis, a su vez, produce un aumento de la hormona LH, que activa las células de Leydig para que estas produzcan testosterona. Una vez que los niveles de testosterona en sangre son los adecuados es la misma hormona la que frena la producción de las hormonas GnRH y LH para que cese la producción de testosterona. Sus efectos La testosterona tiene dos tipos de efectos : Androgénicos, que tienen que ver con la diferenciación sexual a nivel de órganos y la aparición de los caracteres sexuales secundarios. Anabólicos, relacionados con la formación de masa muscular y ósea. La testosterona empieza a ejercer su función ya a nivel fetal, de manera que los genitales se virilizan, se forman el pene, la próstata y las vesículas seminales. En la adolescencia , los niveles de testosterona aumentan y hace que se den los cambios propios de la pubertad: Aparición de vello púbico, axilar y facial Producción de espermatozoides Aumento del tamaño del pene Incremento del deseo sexual y del número de erecciones Crecimiento y maduración ósea Proliferación de las glándulas sebáceas, lo cual puede causar acné Disminución de la grasa subcutánea Cambios en la voz y protrusión de la nuez Cambios en la composición del sudor Otros efectos de la testosterona en la edad adulta , cuando el desarrollo sexual físico ya se ha dado, son: Aumento de la energía tanto física como mental Mantenimiento de la masa muscular y aumento de las fibras contráctiles Reducción de la grasa corporal Estimula la formación de glóbulos rojos Regula en parte la agregación de las plaquetas Permite el desarrollo normal de los espermatozoides Como tratamiento La testosterona se utiliza como tratamiento en aquellos pacientes que, por la causa que sea, presentan unos niveles bajos de testosterona que conllevan problemas de infertilidad . La testosterona se puede administrar inyectada, mediante parches transdérmicos, geles o vía oral. Hoy en día, la testosterona se emplea también para otras situaciones clínicas: Terapia hormonal para hombres transexuales (mujer a hombre). Ciertos casos de disfunción eréctil. Falta de deseo sexual. Corrección de la osteoporosis. Tratamiento para niños con déficit de crecimiento. La testosterona y variaciones químicas de la misma se han utilizado como anabolizantes , es decir, como sustancias que aumentan la masa muscular, la fuerza y la resistencia. La testosterona tiene un efecto directo sobre las fibras musculares, logran que se hagan más grandes y que se recuperen con mayor facilidad cuando se produce una rotura muscular, de manera que se crean nuevas fibras musculares. De este modo la musculatura va aumentando. Asimismo, la testosterona tiene un efecto sobre la grasa subcutánea, de manera que la reduce. Testosterona y deporte Pese a que esto pueda parecer algo deseable, la testosterona y otros anabolizantes esteroideos están prohibidos en la práctica deportiva y se consideran dopaje . Es sabido que en muchos gimnasios algunas personas utilizan testosterona de manera ilegal para aumentar su masa muscular. Inicialmente esto da resultados visibles, pero al poco tiempo se frena la producción de testosterona del propio cuerpo y para seguir viendo resultados de crecimiento de la masa muscular se deben administrar mayores dosis de testosterona. Asimismo, esta testosterona externa tiene efectos nocivos sobre el organismo: Frena el crecimiento óseo de forma prematura en personas en crecimiento. Produce atrofia testicular y disminución de los niveles de esperma. Aumenta las cifras globales de colesterol, con descenso del tipo HDL. Afecta al sistema inmunitario con una bajada de defensas. Predispone a la diabetes por cambios en el metabolismo de la glucosa. Provoca cambios en la personalidad y el carácter: agresividad, euforia exagerada, trastornos del sueño, ansiedad, paranoia, alucinaciones. Así pues, la testosterona, como todas las hormonas, es necesaria para nuestra salud y solamente en caso de déficit de la misma o en determinadas situaciones médicas se puede utilizar como tratamiento , siempre tras la aprobación de un facultativo. En ningún momento se debe tomar testosterona o anabolizantes por uno mismo para aumentar la masa muscular.
Qué Debes Saber Sobre el TAC
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Qué Debes Saber Sobre el TAC

Poco suele interesar saber qué es o cómo funciona hasta que no nos han de realizar uno. Pues bien, si es tu caso, te diremos que mediante las imágenes de un TAC se pueden analizar diferentes estructuras del organismo , lo que permite el diagnóstico de fracturas óseas, hemorragias internas, tumores o infecciones en órganos internos. Sin esta tecnología no podríamos realizar muchos de los diagnósticos de certeza que hoy en día realizamos. Asimismo, permite estudiar la forma de las vértebras de la columna, los discos intervertebrales y la médula espinal. ¿Qué es? Una tomografía axial computarizada, llamada habitualmente TAC o escáner, es una prueba diagnóstica que emplea la tecnología de los rayos X asociada a un sistema informático que se encarga de procesar las imágenes generadas y que permite, de ese modo, obtener una serie de imágenes que son secciones, es decir, imágenes radiológicas a diferentes planos de profundidad, de las estructuras que se están estudiando. Asimismo, si es preciso, la tecnología informática permite recrear una imagen tridimensional conformada a partir de estas secciones. De hecho, la palabra tomografía deriva del griego y significa literalmente “imágenes de cortes”. En algunos casos, al realizar la prueba, se puede utilizar un contraste yodado . Se trata de un líquido que se introduce por la vena y que se aprecia en las imágenes, lo cual permite estudiar mejor ciertas estructuras, como los vasos sanguíneos o las cavidades cerebrales con líquido cefalorraquídeo. ¿Qué permite explorar? El TAC permite explorar diferentes estructuras del organismo : Cerebro y cráneo. Senos paranasales. Dental. Columna cervical, dorsal y lumbar. Tórax (mediastino, pulmones, corazón). Abdominal (hígado, vías biliares, bazo, páncreas, grandes vasos). Urológico (riñones, uréteres, vejiga, próstata). Ginecológico (útero, ovarios). El TAC es una prueba de imagen que no es dolorosa, que dura menos de un minuto y que proporciona imágenes de gran calidad y precisión . En caso de que se tenga que poner contraste puede durar un poco más, dado que se tiene que coger una vía venosa para poder poner el contraste. Si se tiene que utilizar contraste se debe acudir a la prueba en ayunas. En otras ocasiones, para estudiar estructuras digestivas, sobre todo, puede que se tenga que tomar un contraste vía oral o mediante un enema anal. En caso de utilizar contraste la prueba la exploración puede durar un poco más. Siempre debe de informarse al equipo médico de los antecedentes de alergia a contrastes radiológicos. ¿Cómo se realiza? La exploración se lleva a cabo con el paciente estirado sobre una camilla que se desplaza mecánicamente guiada por el técnico radiólogo. De esta manera se hace avanzar el cuerpo del paciente a través del tomógrafo, que tiene la forma de un aro que rodea al paciente. A medida que se avanza se van realizando las radiografías seriadas que luego el ordenador recompondrá. La persona a la que se le realiza el TAC tiene que estar relajada e inmóvil. En todo momento el paciente es supervisado por los técnicos de radiología, que se comunican con el paciente por un sistema de megafonía, indicando cuándo tiene que aguantar la respiración mientras se realiza la captación de las imágenes. El TAC, al igual que las radiografías, supone una exposición a rayos X , pero mayor, dado que a efectos prácticos es como realizar muchas radiografías. La unidad de medición de la radiación es el milisievert (mSv). Los diferentes tejidos del cuerpo son más o menos sensibles a estas radiaciones. Mientras que una radiografía de tórax o de abdomen supone una exposición de unos 0,1 y 7 mSv, un TAC conlleva una radiación superior, de 7 y 10 mSV respectivamente. La radiación se acumula y puede causar daño en los tejidos a largo plazo, de manera que es muy importante que el TAC se realice cuando sea realmente preciso y no como una prueba rutinaria. ¿Es seguro? Se tiene que tomar especial precaución con las mujeres embarazadas . Si el TAC es craneal o torácico no existe ningún problema. Si la exploración supone irradiar la cavidad abdominal o la pelvis y, por lo tanto, el feto, se debe valorar la posibilidad de realizar otro tipo de exploración, como una resonancia magnética o una ecografía. Asimismo, debido a que los niños son más sensibles a la radiación , se les debe someter a un TAC solamente si dicha prueba fuese esencial para poder llegar a un diagnóstico de certeza. No se les debe realizar estudios por TAC de manera seriada a menos que sea estrictamente necesario para el seguimiento de una enfermedad en concreto. El TAC es, por lo tanto, una prueba esencialmente sencilla, segura y rápida que nos permite obtener mucha información y facilita el diagnóstico. De todos modos, no siempre es la mejor opción como prueba de imagen, así que tendrá que ser el médico quien determine la pertinencia o no de la realización de una exploración que no está exenta de riesgos, tanto por la radicación como por el contraste.
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