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Qué es la Presbicia y Cuáles Son sus Causas
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Qué es la Presbicia y Cuáles Son sus Causas

Has pasado los 40, tú te sientes bien, en forma, vital, mejor que hace unos años… pero algo delata tu edad: cada vez necesitas distanciarte más el libro, el móvil o aquello que lees para poder ver con nitidez las palabras. ¿Qué me pasa? Pues ha llegado: la presbicia está aquí y ha venido para quedarse. La presbicia o vista cansada afecta, en efecto, a la distancia próxima , ya que disminuye la capacidad de acomodación del ojo para formar una imagen retiniana nítida de los objetos situados cerca. En cambio, uno ve perfectamente a más distancia. El papel del cristalino en la acomodación En la visión juega un papel fundamental el cristalino , esta lente biconvexa, sólida y transparente, que se halla situada en la parte más anterior de la cámara posterior del globo ocular, entre la superficie posterior del iris y la parte anterior del cuerpo vítreo.  Está formada, de fuera hacia adentro, por una cápsula trasparente, que lo envuelve; una porción periférica, que es la corteza y una porción central, el núcleo. Su función consiste en enfocar los rayos de manera que formen una imagen perfecta sobre la retina. Para alcanzar este resultado, es necesario que el poder del cristalino para refractar la luz pueda cambiar, según la distancia del objeto y según los rayos de luz incidan paralelos o divergentes. Estas modificaciones en el poder refringente del cristalino, reciben el nombre de fenómeno de acomodación y son producidas de forma refleja por un cambio en su forma, que afecta sobre todo a su curvatura anterior. Es notable la gran capacidad de adaptación del cristalino en las personas jóvenes. Teniendo en cuenta que esta capacidad disminuye conforme aumenta la edad, entenderemos que esta alteración se da en personas de edad, al disminuir la elasticidad del cristalino. Su desarrollo anatómico En el recién nacido el cristalino tiene una forma esférica, y se va aplanando para adquirir la forma definitiva (elipsoide) hacia los 2 años de edad. El hecho de que la córnea y el cristalino sean más curvos en el recién nacido les confiere una mayor potencia de refracción, necesaria para enfocar las imágenes sobre la retina en un ojo que es más pequeño. Durante el crecimiento se produce, de forma más o menos simultánea, el alargamiento del globo ocular y el aplanamiento de las lentes, córnea y cristalino: es el denominado proceso de emetropización . La emetropía es el estado refractivo del ojo normal en el que los rayos luminosos paralelos que lo atraviesan provenientes de un objeto situado en el infinito se reúnen y enfocan sobra la retina y forman una imagen precisa. Cuando este equilibrio se rompe y los rayos no se enfocan en la retina, aparece la “ametropía” o “defecto de refracción”. Causa de la presbicia La causa radica, precisamente, en la disminución fisiológica, por pérdida de la elasticidad natural , de la capacidad del cristalino para adoptar una forma esférica y adaptarse así al enfoque de objetos situados en la proximidad. Aparece a edades intermedias (a partir de los 40 años de edad). A estas edades, el poder dióptrico de acomodación del cristalino se reduce a apenas 3-4 dioptrías. Signos y síntomas La presbicia y la hipermetropía son dos defectos visuales que suelen confundirse frecuentemente . Esto se debe a que sus síntomas son muy parecidos y se resumen en problemas para enfocar con nitidez objetos de cerca. Éstos se ven desenfocados y borrosos. Los síntomas se acentúan en condiciones de baja luminosidad y al final del día. La hipermetropía, a diferencia de la presbicia, es un defecto refractivo en el que la distancia que existe entre la córnea y la retina es demasiado corta, impidiendo ver de cerca con nitidez. De modo que cuando entra la luz por la pupila, las imágenes no se proyectan nítidamente en la retina, sino en un punto por detrás de ella.  Los rayos luminosos que inciden en el ojo, procedentes de un objeto situado en el infinito, se enfocan por detrás de la retina. En el ojo hipermétrope el defecto de visión puede ser compensado por el mecanismo de acomodación que es muy activo en la etapa infantil (hasta 20 dioptrías de acomodación). La hipermetropía es una anomalía que tienden a sufrir los más pequeños, ya que el ojo no está totalmente desarrollado. Por esta razón, el 75% de los recién nacidos son hipermétropes y a medida que van creciendo, la patología se va corrigiendo. ¿Tiene tratamiento? Para compensar la presbiopía en un ojo emétrope es necesario utilizar gafas de lectura . Se emplean lentes convexas con una graduación adecuada que oscila habitualmente entre 1 y 3 dioptrías. Mediante su uso se debería poder leer con claridad a una distancia de 33 centímetros. Antes de adquirir las gafas es recomendable una visita al oftalmólogo u optometrista para que realice una valoración de la capacidad visual. Por el contrario, en los pacientes que requieran ya previamente gafas para la corrección de lejos, suelen necesitar lentes especiales bifocales o multifocales progresivas . Las lentes de contacto bifocales o multifocales permiten la visión próxima y lejana con la misma lente y están disponibles en variedades blandas y RPG (duras y permeables al oxígeno). Pueden corregir miopía, hipermetropía y astigmatismo en combinación con la presbicia. La limpieza y desinfección dependen del material de la lente en cuestión. Con frecuencia, la calidad visual no es tan buena como con lentes de visión sencilla, sin embargo, la capacidad de corregir una presbicia vale la pena para algunas personas. Puede existir la excepción en el ojo miope de que pueda lograr una visión nítida de cerca simplemente retirando las gafas con la prescripción para la visión lejana. Otro recurso es la intervención quirúrgica , que consiste en extraer el cristalino y se sustituye por una lente intraocular multifocal artificial.
Qué Sabes del Omeprazol
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Qué Sabes del Omeprazol

Tenemos que catalogar el omeprazol dentro de su familia de fármacos para entender su mecanismo de acción. Se trata de un Inhibidor de la bomba de protones y persigue la reducción de la secreción ácida gástrica . Su actuación es específica a nivel de la célula parietal del estómago que es la responsable de la secreción ácida. Dentro de los inhibidores de la bomba de protones tenemos muchos otros: esomeprazol, lansoprazol, pantoprazol, rabeprazol, etc. El omeprazol es el fármaco de este grupo con el que existe mayor experiencia. ¿Cuáles son sus principales indicaciones? Se recomienda su tratamiento en caso de úlcera gastroduodenal, esofagitis, hiperclorhidria, prevención de gastropatía ante la toma de otros fármacos (como antiinflamatorios), etc. Asimismo, el omeprazol es empleado en la llamada terapia de erradicación del Helicobacter Pylori . ¿Qué es la infección por Helicobacter Pylori ? El Helicobacter Pylori es una infección por un bacilo gram negativo, que adquiere habitualmente en la infancia. Puede causar gastritis crónica y ulcera péptica En pacientes tratados con antiinflamatorios aumenta la posibilidad de desarrollo de úlcera. La prevalencia de esta infección en España se sitúa alrededor del 60% de la población adulta. Existen diferentes métodos diagnósticos para confirmar esta infección, pero suele recurrirse a los no invasivos entre los cuales destaca el test de urea en el aliento. Otros métodos no invasivos serían el test del antígeno en heces y las pruebas serológicas. Una vez confirmado el diagnóstico se recomienda realizar el tratamiento erradicador consistente en la combinación de 3 o 4 fármacos (antibióticos y omeprazol) durante un corto periodo de tiempo. Su efectividad llega a erradicar el bacilo en más del 80% de los casos. Puede darse el caso de resistencia al tratamiento, por lo que existen otras alternativas. Puede haber recidivas de la infección. ¿Cuál es la posología de omeprazol recomendada, en general? Su dosis va a depender de la patología a tratar. En niños se calcula teniendo en cuenta el peso. Normalmente la dosis convencional para el adulto es un comprimido de 20 miligramos una vez al día (recuerda que es preferible tomarlo de 30 a 60 minutos antes del desayuno). En determinadas patologías se debe realizar una dosis más alta, pero siempre bajo supervisión médica. Excepto en situaciones médicamente justificadas no se recomienda el uso de omeprazol de forma regular y durante largos periodos de tiempo (más de ocho semanas). Existen diferentes presentaciones comerciales (cápsulas o viales de perfusión). Es posible su administración en pacientes portadores de sonda nasogástrica (tubo normalmente de plástico que se introduce a través de la nariz hasta el estómago pasando por el esófago y cuyas principales indicaciones son la alimentación, la eliminación de contenido gástrico y la administración de fármacos). En este caso se emplea el formato cápsula, pero debe abrirse y disolver las partículas antes de ser administrado. Asimismo, los pacientes con dificultad para la deglución pueden abrir la cápsula e ingerir el contenido directamente con medio vaso de agua sin gas o con un líquido que sea ligeramente ácido (zumo de fruta o compota de manzana). ¿Tiene efectos adversos? Como el resto de fármacos , en su ficha técnica podemos consultar los efectos adversos asociados, así como su frecuencia de aparición . Mencionaremos algunos efectos adversos descritos: náuseas, cefalea, dolor abdominal, diarrea, estreñimiento, flatulencia, elevación de enzimas hepáticos, ... Otros efectos adversos descritos, pero de aparición mucho menos frecuente pueden ser: artromialgias (dolores osteomusculares generalizados), vértigo, insomnio, alopecia, etc. ¡Cuidado! Los inhibidores de la bomba de protones en dosis altas y durante tratamientos prolongados (más de un año) pueden aumentar el riesgo de fractura de cadera, muñeca y columna vertebral, sobre todo en pacientes de edad avanzada o en presencia de otros factores de riesgo. Así mismo se ha asociado el tratamiento largo con la disminución en los niveles magnesio. Su uso está autorizado durante la lactancia (por supuesto, debe ser prescrito y supervisado médicamente) y en pediatría (a partir del año de edad). En caso de embarazo está catalogado en la tabla de Categorías farmacológicas en embarazo según la FDA como categoría C (los fármacos incluidos en esta categoría sólo deben utilizarse cuando los beneficios potenciales justifican los posibles riesgos para el feto). Nunca debe utilizarse sin supervisión médica. [ ¿Qué ocurre si tomo omeprazol junto a otros fármacos? Como en todos los casos, pueden aparecer interacciones de forma que puede disminuir el efecto y la biodisponibilidad de alguno de ellos. Por ejemplo, en caso de uso concomitante con antirretrovirales podemos encontrarnos menos efectividad de los mismos. ¿En qué caso estaría absolutamente contraindicado? En caso de alergia a omeprazol o a alguno de sus excipientes , evidentemente.
Riesgos en la Salud Debido a la Obesidad
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Riesgos en la Salud Debido a la Obesidad

En la actualidad, la obesidad y el sobrepeso son un problema de salud pública con proporciones epidémicas a nivel mundial y, más concretamente, en España se estima que la obesidad afecta al 16,9% de la población mayor de 15 años. El hecho de disminuir esta incidencia de obesidad se traduce también en una disminución de gasto médico para tratar las múltiples enfermedades asociadas a este desorden: cardiopatías, diabetes, hipertensión, etc. Por ello, es importante conocer qué es realmente la obesidad y cuáles son sus consecuencias para la salud para poder revertir sus complicaciones a corto y largo plazo. Diagnóstico de obesidad El término obesidad, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se aplica a personas cuyo índice de masa corporal (IMC) es mayor de 30 , es decir, es un valor numérico que sólo tiene en cuenta dos parámetros (peso y altura) según la fórmula: peso (kg)/altura (m 2 ). Además, la obesidad en sí, puede subclasificarse en diferentes grados, entendiendo la obesidad extrema como el grado más complejo y problemático de todos ellos. IMC 30-34,9 Obesidad de tipo I 35-39,9 Obesidad de tipo II 40-49,9 Obesidad de tipo III (mórbida) >50 Obesidad de tipo IV (extrema) Sin embargo, debido a su simplicidad, este valor es poco preciso para conocer los riesgos metabólicos que puede padecer una persona (dislipemias, hipertensión, etc.). Por ello, aunque ayuda mucho como clasificación previa, también es importante determinar la distribución de la grasa en el organismo ya que la grasa visceral (acumulada en la zona abdominal) se asocia a un mayor riesgo de alteraciones metabólicas. Para ello, se realiza la medición del Perímetro de cintura (PC) que permite estimar, de manera indirecta, la localización dicha grasa. Una vez conocido este parámetro, se establece como límite máximo un PC de 102 cm en los hombres y de 88 cm en las mujeres. Comorbilidades y riesgos para la salud Entendiendo que una comorbilidad es el efecto de una enfermedad derivada de otra enfermedad primaria, en el caso de la obesidad, sus comorbilidades asociadas se clasifican según si son metabólicas, mecánicas o psico-sociales, según el siguiente esquema: Metabólicas Mecánicas Psico-sociales Diabetes Mellitus 2 Hipoventilación Depresión Dislipidemias (alteraciones de los valores de colesterol y triglicéridos) Apnea del sueño Ansiedad Hipertensión arterial Miocardiopatía Alteraciones conductuales Cardiovasculares Insuficiencia cardíaca Mayor riesgo adiciones Neoplasias Osteoartrosis Discriminación social Colelitiasis Hígado graso Ovario poliquístico No obstante, de todas las alteraciones mencionadas, la diabetes tipo 2 y el síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS) se presentan con mayor frecuencia en personas con obesidad que algunos tipos de neoplasias o el síndrome del ovario poliquístico, cuya incidencia es menor, aunque existente. Además, hay que destacar que estas comorbilidades se pueden presentar aisladas (se puede padecer diabetes, pero no hipertensión) o combinadas entre sí, como es el caso del denominado “síndrome metabólico” que conlleva el riesgo de padecer diabetes y patología cardiovascular a la vez. Para su diagnóstico, es necesario que la persona padezca al menos tres de los siguientes factores de riesgo: Perímetro de cintura (Pc) elevado. hipertensión arterial (valores?140/90 mm Hg). Hiperglucemias (glicemia ? 100 mg/dl). Colesterol HDL por debajo de los valores normales (? 40 mg/dl en hombre y ? 50 en mujer). Triglicéridos elevados (? 150 mg/dl). Por último, es importante destacar que en ciertos grupos de población como las embarazadas, es importante el control del exceso de peso, ya que además de aumentar la incidencia de ciertas patologías como la diabetes gestacional, el sobrepeso y el exceso de azúcar en la sangre de la madre, propicia la producción de insulina, aumentando así el riesgo de obesidad del futuro hijo a los 10 años de vida. Por ello, la prevención de la obesidad infanto-juvenil debe tenerse en cuenta ya desde el embarazo . Mortalidad asociada a la obesidad y el sobrepeso Además de las mencionadas patologías asociadas al exceso de peso, hay que tener en cuenta que la enfermedad coronaria es la principal causa de muerte en individuos con sobrepeso y obesidad y que, en personas con un IMC de 35, se duplica la mortalidad por cualquier causa. De hecho, a partir de un IMC de 25 ya se empieza a elevar la morbilidad por cualquier causa ya sea metabólica, oncológica o cardiovascular, por ello es importante intervenir en la reducción del sobrepeso en los estadios menores para prevenir daños futuros como la hipertensión o la intolerancia a la glucosa. Soluciones multifactoriales para un problema multifactorial El hecho de reducir el problema de la obesidad a un balance energético (se come más de lo que se gasta) es reduccionista e inútil ya que se ha demostrado que la obesidad es una consecuencia de múltiples factores asociados a ella, entre los que destacan el estilo de vida (alimentación, ejercicio, hábitos tóxicos) y los factores biopsicosociales (educación, estatus económico, relaciones sociales, estrés, etc.) Por este motivo, es importante tomar conciencia de cuáles son las causas del aumento de peso de cada individuo y modificar los hábitos para prevenir la obesidad y sus complicaciones , dado que es un factor de riesgo cardiovascular, independientemente de los valores que revelen los análisis de sangre. La clave para la identificación y prevención del sobrepeso y la obesidad radica en realizar una valoración multidisciplinar por parte de especialistas (nutricionistas, médicos, psicólogos y entrenadores) para implementar cambios en los hábitos de vida que se puedan mantener en el tiempo. NO EXISTEN LOS OBESOS METABÓLICAMENTE SANOS Si bien es cierto que las personas obesas pueden presentar una mayor incidencia de comorbilidades metabólicas, en los últimos años se ha acuñado el concepto de “Obesos Metabólicamente Sanos” para referirse a aquel grupo de personas que, aun teniendo un IMC mayor o igual a 30 kg/m 2 , no presentan más de dos de las siguientes complicaciones metabólicas y que, además, no toman medicación para sus tratamientos: Diabetes tipo 2. Hipertensión. Dislipemia (elevada concentración de lípidos o grasas en sangre). Sin embargo, recientes estudios indican que las personas obesas consideradas metabólicamente sanas, es decir, aun teniendo la presión arterial normal y una analítica sin alteraciones, presentan igualmente un riesgo cardiovascular elevado similar al del resto de obesos que presentan algún trastorno metabólico.
Causas y Tratamientos de la Tos
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Causas y Tratamientos de la Tos

La mayoría de las personas considera la tos más como una molestia que como un evento de salud y, cuando se presenta, se tiende a buscar aceleradamente algún “remedio exprés” que nos permita seguir sin obstáculos nuestro ritmo de vida. ¿Qué es la tos? La tos es un mecanismo de defensa inherente a la protección del aparato respiratorio . La duración de la tos se ha establecido en: aguda (aquella tos que no sobrepasa las cuatro semanas), subaguda (entre cuatro y ocho semanas) y, finalmente, crónica (que es aquella que dura más de ocho semanas). A su vez, puede subdividirse en específica o inespecífica (según esté asociada o no a una causa conocida). La tos crónica es el signo clínico más frecuentemente consultado en la práctica médica ambulatoria. Causas Numerosas publicaciones científicas sugieren que la mayoría de las toses agudas se relacionan con infecciones de las vías respiratorias superiores y se suelen resolver en un periodo no superior a tres semanas. En el caso de la tos crónica las causas son múltiples como, por ejemplo: Infecciones traqueo-bronquiales, incluyendo tos ferina. Bronquiectasias, tuberculosis o fibrosis quística. Asma, fibrosis pulmonar intersticial difusa, sarcoidosis (enfermedad que provoca inflamación, generalmente en pulmones, piel y ganglios linfáticos). Tumores pulmonares, tumores de la vía aérea benignos o mediastínicos (en la cavidad que separa los pulmones). Cuerpos extraños en la vía aérea. Enfermedades cardiovasculares. Reflujo gastroesofágico (RGE) y broncoaspiraciones. Efecto secundario de fármacos (IECA, etc). Tos psicógena (que no se debe a una enfermedad respiratoria, sino que es un acto autoprovocado, de forma más o menos consciente y que característicamente mejora por la noche). Otros… Signos y síntomas La tos puede aparecer del todo aislada o como un síntoma más junto a otros . La vida del niño sano está repleta de episodios de tos, sobre todo cuando van a la guardería o comienzan la escolarización. Se pueden definir distintos tipos de tos: Tos seca : se llama así a la tos que no mueve secreciones y que puede resultar particularmente molesta y poco eficaz. Su origen es la inflamación de las vías respiratorias, clásica tos de inicio de los resfriados, pero también la producen los atragantamientos.  Cuando es persistente puede ser un síntoma de asma, aunque en este caso se suele acompañar de sibilancias (pitos) al respirar. También es de este tipo la tos nerviosa o psicógena. Tos ronca o perruna : es un tipo de tos seca muy ruidosa característica de las laringitis por inflamación de las cuerdas vocales. Suele acompañarse de afonía y, a veces, de otro ruido áspero característico al inspirar aire, llamado estridor inspiratorio, aspecto que aumenta su gravedad. Tos blanda : también llamada tos productiva. Es la que evacúa secreciones (flemas), que en el caso de los niños no son expectoradas como en los adultos, sino que habitualmente son tragadas y, posteriormente, o bien pueden vomitarlas (muy frecuente) o bien son digeridas.  Puede considerarse una “tos buena” ya que ayuda a la curación. Ataques de tos: en un niño pequeño que previamente se encontraba bien y no estaba siendo vigilado, puede ser un síntoma de que ha aspirado un cuerpo extraño (muy frecuente que sea por piezas pequeñas de juguete, fichas o frutos secos, por eso no están recomendados en la dieta de los niños menores de cinco años). También se da en la tos ferina, que puede ser grave en los más pequeños. Se puede observar la presencia de un ruido inspiratorio característico llamado “gallo inspiratorio” entre las tandas de tos continua, que no dejan mucho espacio de tiempo para coger aire. SÍNTOMAS DE ALARMA ACOMPAÑANTES A LA TOS Hemoptisis (esputo sanguinolento). Ronquera. Producción importante de esputo. Enfermedad por reflujo gastroesofágico complicada con pérdida de peso, anemia, hematemesis (vómito sanguinolento) o disfagia (dificultad para tragar). Episodio de atragantamiento. Neumonías recurrentes. Radiografía de tórax anómala. Diagnóstico Una detallada historia clínica (entrevista) y una minuciosa exploración física nos puede orientar hacia una causa de tos específica y evitar exploraciones complementarias diagnósticas innecesarias. Historia clínica: preguntar aspectos acerca de las características de esa tos tales como: ¿Cómo es?: sonido (laríngea, traqueal, bronquial) y características (seca o húmeda-productiva). ¿Cuándo?: Diurna, nocturna, al levantarse, con el acto del ejercicio o de la risa, en algún ambiente concreto o época anual determinada. ¿Cuánto?, ¿cómo comenzó?. Exploración física. Analíticas sanguíneas. Pruebas cutáneas (Prueba de la tuberculina, prick tests cutáneos…). Estudios radiológicos (Rx, TC, Tránsito digestivo…). Pruebas de función pulmonar (espirometría, prueba de hiperreactividad con la prueba de esfuerzo o con metacolina…). Estudios microbiológicos (cultivo de esputo, frotis faríngeo, aspirado nasal…). Pruebas de pHmetría (para confirmar la existencia de reflujo gastroesofágico). Endoscopias (fibrobroncoscopia…). Tratamiento La tos es un síntoma y no una enfermedad , por lo que el objetivo médico fundamental será identificar su causa para tratar ésta última (por ejemplo, el uso de broncodilatadores y antiinflamatorios en el asma; azitromicina en la tos ferina; antiácidos en el reflujo gastroesofágico; retirada de fármaco provocador de un efecto secundario...). Se considera un éxito y ya suficiente el control parcial de la tos, puesto que es difícil lograr, en algunos casos, la total erradicación de la misma. El uso de medicamentos antitusivos es controvertido para algunos autores. Otros remedios naturales descritos para el tratamiento de la tos pueden ser la ingesta de abundantes líquidos, la toma de miel, la realización de vahos, Vitamina C…
Qué Debes Saber sobre el Sida
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Qué Debes Saber sobre el Sida

Hoy en día, gracias a los avances en la medicación, la mayoría de personas infectadas por el VIH (virus de inmunodeficiencia humana) no llegan a desarrollar el sida. El sida no es sinónimo de infección por el VIH sin más, sino que solamente hace referencia al estadio final de la infección por este virus. Cómo se contrae El VIH o virus de la inmunodeficiencia humana es un virus de la familia de los retrovirus. Se conocen solamente dos variedades de este virus, el VIH-I, que es el más habitual, y el VIH-II, que solamente se ha descrito en África. El VIH se puede contraer por diversas vías: Transmisión sexual: es actualmente la principal vía de transmisión actual y se puede dar tanto en Relaciones heterosexuales como homosexuales. Transmisión sanguínea : por el uso de jeringuillas compartidas en personas adictas a drogas intravenosas, pinchazos con material quirúrgico o médico con sangre de una persona portadora del VIH. Transmisión materno-fetal o vertical : el VIH se puede trasmitir de la mujer infectada al feto durante el embarazo o en el momento del parto; asimismo, también se puede transmitir mediante la lactancia. Cómo actúa El VIH ataca a un tipo concreto de células de defensa , los linfocitos CD4, y es esta afectación del sistema inmunitario lo que conlleva las infecciones secundarias graves y potencialmente mortales o los tumores malignos que pueden desarrollarse cuando el sistema inmunitario es muy deficitario. Cómo se desarrolla La infección por el VIH se desarrolla en general a lo largo de tres fases: Infección aguda o primoinfección. Fase asintomática. Enfermedad avanzada o sida. Habitualmente la infección aguda no mata a la persona que se infecta, sino que el virus permanece aletargado en el organismo y se convierte en una infección crónica que puede permanecer en este estado, sin causar síntomas, durante años hasta que, sin un tratamiento adecuado, el sistema inmunitario comienza a fallar y surgen las complicaciones de la fase de sida. En la infección aguda no se dan apenas síntomas, a lo sumo los propios de cualquier infección viral inespecífica como pueden ser fiebre, malestar general, cansancio, inflamación de los ganglios o una leve afectación hepática. En la fase avanzada de la enfermedad, la llamada propiamente sida , la persona tiene los síntomas propios de infecciones oportunistas (infecciones poco frecuentes que solamente se dan en personas con un sistema inmunitario comprometido) o bien de otras enfermedades causadas directamente por el virus. Los síntomas que causan estas infecciones varían mucho en función de los microorganismos que las causan y de los órganos que se ven afectados. Algunas de estas infecciones oportunistas y enfermedades que definen la fase de sida son: Tuberculosis pulmonar o diseminada. Candidiasis en las mucosas —oral, esofágica, genital— o diseminada. Meningitis por parásitos, como el criptococo. Diarreas por infección del tubo digestivo por Cryptosporidium. Infecciones oculares como la queratitis por citomegalovirus. Infecciones cerebrales como la toxoplasmosis cerebral. Tumores característicos del sida, como son el sarcoma de Kaposi o los linfomas cerebrales. Cómo se diagnostica El diagnóstico de la infección por el VIH se realiza de manera rápida y fiable mediante un análisis de sangre . Se realiza una serología, es decir, se busca la presencia de anticuerpos contras el VIH. Si el resultado es positivo implica que la persona presenta una infección por el VIH, que no es lo mismo, insistimos, que padecer la fase de sida. El diagnóstico de sida se establece cuando existe una serología positiva confirmada y alguna de las infecciones oportunistas o de los tumores que definen esta fase. Toda serología positiva se confirma siempre mediante un segundo análisis. Hoy en día existen kits de detección rápida de los anticuerpos del VIH que permiten, con una gota de sangre obtenida mediante un pinchazo en el dedo, detectar la presencia de anticuerpos del VIH en unos 20 minutos. Las serologías pueden ser negativas y, sin embargo, haber infección, sobre todo si el contagio puede haber sido reciente. Existe un periodo de latencia, llamado periodo ventana, que dura de tres a 12 semanas y durante el cual no se detectan anticuerpos del VIH. En casos de una sospecha de infección se puede intentar determinar la presencia de un antígeno —una molécula específica del virus a la que se unen los anticuerpos— del VIH llamado p24, que en caso de infección será positivo, aunque todavía no haya suficientes anticuerpos como para detectarlos en la serología. Tratamiento Una vez se ha diagnosticado la infección por VIH es esencial evaluar con un análisis completo de sangre el estado inmunitario de la persona , así como la carga viral, es decir, la cantidad de virus que se detectan en sangre. Estos valores son los que tomaremos como referencia para valorar el éxito de los tratamientos antirretrovirales. Los grupos de fármacos para el tratamiento del VIH han evolucionado enormemente . Mientras que los primeros fármacos causaban muchos efectos secundarios bastante intolerables y se precisaba tomar un gran número de pastillas diarias, hoy en día el tratamiento ha mejorado sustancialmente, con una menor cantidad de medicamentos diarios y una mejor seguridad de estos fármacos. Uno de los principales avances en el tratamiento han sido los resultados del estudio START, que demostró que cuanto antes se dé tratamiento antirretroviral a los pacientes mayor tiempo se mantienen estos sanos y ganan una mayor esperanza de vida. ¿Vacuna? Asimismo, se e stá pendiente de los resultados de una vacuna terapéutica que se ha comenzado a probar en 2016. No se trata de una vacuna preventiva en sentido estricto, ya que se aplica a personas ya infectadas y no busca prevenir la enfermedad, sino que el sistema inmune reproduzca la respuesta al virus que tienen personas que controlan la enfermedad por sí mismas sin necesidad de medicación, personas cuyo propio sistema inmune mantiene a raya la infección por el VIH. Medidas de prevención La prevención del contagio por el VIH pasa por tomar medidas de protección al mantener relaciones sexuales. El preservativo sigue siendo el método más eficaz de prevención tanto para hombres como mujeres. En caso de ser adicto a drogas intravenosas no se deben compartir nunca las jeringuillas. La transmisión vertical se puede prevenir con el tratamiento con antirretrovirales durante el embarazo, el parto y la lactancia. Conviene mencionar la aparición de la PrEP o profilaxis preexposición como herramienta de prevención del VIH. En 2012 se aprobó en Estados Unidos el uso de la toma de fármacos antirretrovirales como mecanismo preventivo del contagio del VIH después de que algunos estudios demostraran su seguridad y eficacia. Desde entonces, este uso de los fármacos antirretrovirales como medida preventiva se ha aprobado en otros países, permitiendo el acceso a dicha medicación a las personas con más riesgo de infectarse. En España el uso de esta medicación todavía no está aprobado. Ante la sospecha de un posible contagio es esencial hacerse la prueba de detección del VIH y en caso de ser positiva ponernos en contacto con un servicio de enfermedades infecciosas.
Qué Debes Saber sobre la Radioterapia
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Qué Debes Saber sobre la Radioterapia

Más de la mitad de los pacientes con cáncer recibe algún tipo de radioterapia durante el tratamiento. Sin embargo, es frecuente el desconocimiento sobre esta técnica terapéutica tan importante para su curación. ¿Qué es y en qué consiste? ¿Qué tipos de radioterapia existen? ¿Cuáles son sus principales efectos secundarios y por qué se producen? ¿Qué es la radioterapia y en qué consiste la técnica? La radioterapia es un tipo de tratamiento oncológico consistente en la utilización de radiaciones ionizantes, dirigidas a una zona concreta del organismo, para combatir las células cancerosas o tumorales. Para esta técnica, se emplean radiaciones de alta energía, principalmente rayos X y haces de protones, que frenan la capacidad de multiplicación y crecimiento de las células malignas. No obstante, no es un tratamiento totalmente selectivo frente a las células cancerosas, por lo que la técnica no está exenta de efectos secundarios. La radioterapia, como tratamiento único, puede resultar efectiva para algunos tipos de cánceres. Sin embargo, es habitual la necesidad de combinarla con otros tipos de técnicas para optimizar los resultados, como la asociación con quimioterapia, cirugía o inmunoterapia. ¿Qué tipos de radioterapia existen? En función de la forma de administración de las radiaciones, distinguimos dos tipos de radioterapia: Radioterapia externa : consiste en irradiar una parte muy precisa del cuerpo, marcada y delimitada previamente para mantener la exactitud de la zona a tratar en cada sesión. Este primer tipo de radioterapia es la que reciben la mayor parte de los pacientes. La técnica se realiza a través de una máquina externa que produce un haz de radiación a cierta distancia del cuerpo. Para llevarla a cabo, es imprescindible una correcta inmovilización durante el tratamiento con moldes, máscaras, yesos o reposa-cabezas entre otros dispositivos. Las sesiones suelen durar entre 5 y 10 minutos en función del tipo de cáncer y de los objetivos del tratamiento. Del mismo modo, el número de sesiones y el intervalo entre sesiones a realizar. La radioterapia externa es indolora para el paciente y no quema. Además, tras finalizar la sesión, se puede estar en contacto con otras personas, dado que el organismo no emite radiación. Se suele realizar de forma ambulatoria y, una vez finalizada la sesión, el paciente puede volver a realizar su rutina habitual de vida. Radioterapia interna o braquiterapia : este segundo tipo de radioterapia consiste en introducir el material radiactivo dentro del órgano afectado, estando en contacto directo con la zona enferma de manera temporal o permanente en función del tipo de cáncer. El manejo de esta técnica siempre es hospitalario y es posible que se requiera de ingreso. ¿Por qué se producen los efectos secundarios? Como todo tratamiento médico, la radioterapia no está exenta de efectos secundarios. Además de actuar contra las células cancerosas y frente a las cuales es más activa, es inevitable que también genere daño sobre células sanas a pesar de las precauciones y espaciamiento entre sesiones. Estos efectos secundarios varían en función de la dosis recibida, de la duración del tratamiento, de la localización que se irradia y de la susceptibilidad de cada persona a padecerlos. Por tanto, no todos los pacientes tendrán los mismos síntomas ni los sufrirán con la misma intensidad. Principales efectos secundarios El efecto secundario general más frecuente de la radioterapia es un aumento del cansancio habitual , consecuencia del tratamiento con radioterapia y del estado de estrés emocional generado por las circunstancias, entre otros factores. No existe un tratamiento específico, si bien se recomienda descansar más horas al día, llevar una dieta equilibrada, realizar algo de ejercicio físico, como caminar, y delegar parte de las actividades diarias si fuese necesario. Tras finalizar el tratamiento con radioterapia, el organismo vuelve a su estado de normalidad. El otro efecto secundario general más frecuente, y debido a que se trata de un tipo de tratamiento a nivel localizado, son las reacciones en la piel sobre la que se irradia o radiodermitis . Se puede generar desde un simple enrojecimiento de la zona tratada hasta lesiones cutáneas más importantes. El oncólogo y el personal de enfermería siempre lo tendrán en cuenta y te prescribirán algún tipo de crema para aplicarla tras las sesiones. El resto de efectos secundarios que se pueden producir como consecuencia del tratamiento con radioterapia dependerán de la zona en la que se aplica el tratamiento , según el tipo de cáncer que se está tratando: en el caso de realizar radioterapia en cabeza y cuello, lo más frecuente es la caída del cabello, alteraciones en la mucosa de la boca (mucositis) o crecimiento de hongos (candidiasis oral), cambio en la percepción del gusto y alteraciones dentales; cuando se efectúa radioterapia en la zona torácica o de la mama, puede producirse tos, dificultad para deglutir por inflamación de la mucosa del esófago e inflamación a nivel mamario; por último, al hacer radioterapia sobre el abdomen y la pelvis, lo más frecuente son las alteraciones gastrointestinales (diarreas, náuseas, vómitos o gases), las molestias urinarias e incluso la pérdida de apetito y pérdida de peso. ¿Se necesita algún tipo de preparación especial antes de las sesiones? En principio, no se recomienda ningún tipo de preparación concreta como realizar dieta especial los días previos o restringir la ingesta de líquidos. Es suficiente con acudir duchado y aseado, sin aplicarse ningún tipo de desodorante, colonia o crema corporal. Sin embargo, es posible que tu oncólogo te indique alguna norma previa al tratamiento por algún tipo de cáncer en concreto. Y recuerda que, tras finalizar la sesión, podrás reanudar tu rutina habitual con normalidad.
Dieta para Combatir la Piel Rosácea
Artículo especializado

Dieta para Combatir la Piel Rosácea

La piel es el más fiel reflejo de lo bien o lo mal que nos alimentamos. Y en el caso de la rosácea, además, se ha demostrado que tiene una incidencia más alta en personas con intolerancias y alergias alimentarias. Aquí vamos a intentar desgranar la relación entre alimentación y rosácea , poniendo en contexto este trastorno, con otras de sus posibles causas y las indicaciones dietéticas que pueden ayudar. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. ¿Qué es la rosácea? La rosácea es una afección inflamatoria y crónica en la piel que se caracteriza por un enrojecimiento, principalmente en las mejillas o parte central de la cara y suele estar acompañado de pequeñas pústulas, haciendo que a veces se confunda con el acné. La rosácea es muy común y cualquier persona puede padecerla, pero existe una mayor susceptibilidad en mujeres, entre los 30-50 años y en especial de origen caucásico con piel clara. Qué causa esta enfermedad todavía se desconoce, pero se presupone que existe una predisposición genética porque se ha observado que aumenta la probabilidad de desarrollarla si algún familiar también la padece. Se sabe que produce una dilatación en los vasos sanguíneos de la cara y un aumento del flujo sanguíneo pero no se conoce porque se desencadena el proceso. Actualmente se investigan algunas posibles causas que pueden provocarla y se relaciona con múltiples factores que pueden intervenir como: Factores alimenticios (el consumo de alimentos muy calientes, picantes y beber alcohol provoca vasodilatación y puede desencadenar o favorecer su aparición) Factores infecciosos (se ha relacionado con un ácaro -Demodex Folliculorum- que coloniza habitualmente la piel de la cara, ya que en personas con rosácea se encuentra en mayor número. También se ha relacionado, aunque su vinculación no es tan clara, con una bacteria (Helicobacter pylori). Factores psicológicos (se desencadena más en personas que sufren estrés y ansiedad o que tienden a ruborizarse). Factores ambientales: ambientes calurosos o cambios bruscos de temperatura, después de realizar un ejercicio intenso, provocan un aumento de la temperatura corporal y una dilatación en los vasos sanguíneos de la cara, aumentando el flujo. La exposición solar, por efecto de los rayos ultravioletas, se ha visto que desencadena brotes e incluso en algunos casos puede empeorar la rosácea. El motivo es aún desconocido, haciendo indispensable el uso diario de crema protectora solar. Algunos medicamentos tienen una acción vasodilatadora y pueden desencadenar un brote o aparición de la rosácea. ¿Qué papel juega la dieta? Una buena aportación hídrica y llevar una alimentación equilibrada que favorezca el buen funcionamiento del aparato digestivo y que asegure el aporte de nutrientes como ácidos grasos poliinsaturados, vitaminas, minerales y otras sustancias antioxidantes son imprescindibles para la buena integridad de la piel. Aunque no se ha podido comprobar científicamente si existe una relación directa entre alimentación y rosácea, se ha demostrado que las personas con rosácea tienen una i ncidencia más alta en intolerancias y alergias alimentarias.  Por este motivo, se recomienda descartar si se es intolerante a la histamina, ya que una acumulación en el plasma provoca efectos adversos como urticaria, sarpullido, edema e inflamación. La histamina está presente en muchos alimentos de forma natural. También hoy en día se debate descartar la sensibilidad o intolerancia al gluten ya que la enfermedad celíaca puede cursar con síntomas extraintestinales provocando afecciones en la piel, como la rosácea y el acné. Por todo ello es muy importante llevar siempre a mano un d iario donde se anote cuando aparezca una reacción : información sobre los síntomas, alimentos que se ha comido para descartar cualquier intolerancia o alergia, cantidad de exposición solar y nivel de estrés o ansiedad; para poder identificar los factores que pueden desencadenar su aparición y tener un mejor control de la enfermedad. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Aconsejamos Consumir cinco raciones de verdura y fruta al día (dos raciones de verdura + tres raciones fruta) por su gran aporte en fibra y antioxidantes. Consumir los cereales integrales ya que contribuyen a incrementar el porcentaje diario de fibra y regulan el tránsito intestinal (cereales de desayuno integral, pan integral, arroz integral...) Potenciar el consumo de grasas insaturadas en especial, los ácidos grasos omega 3 y omega 6 por su acción antiinflamatoria. Se recomienda consumir pescado un mínimo de cuatro veces por semana, dos de ellas pescado azul (ver recuadro). Potenciar el consumo de antioxidantes (ver recuadro). Desaconsejamos (por precipitar episodios de flushing o enrojecimiento facial) Bebidas estimulantes Bebidas calientes y comidas muy calientes Comida muy condimentada o picante Alcohol Cambios bruscos de temperatura (ambientes calurosos, después de realizar un ejercicio intenso, frío y viento, sauna, baño con vapor) Exposición solar Tabaco Antioxidantes y grasas insaturadas Antioxidantes Vitamina C:  Interviene en la síntesis y reparación del colágeno, fotoprotector biológico, neutraliza los radicales libres y refuerza el sistema inmunitario. Como es una vitamina que se destruye con el calor (termolábil) y la exposición a la luz, se recomienda consumir los alimentos ricos en vitamina C en crudo para evitar la pérdida con los procesos de cocción. Naranja, limón, mandarina, fresa, kiwi, patata, brécol, col, pimiento rojo y verde, espinaca, tomate, col, coliflor, acelga, endibias. Vitamina E:  Protege las membranas celulares y la capa dérmica impidiendo la oxidación de las grasas y refuerza el sistema inmunitario. Es sinérgico con el selenio. Cereales fortificados, frutos secos, germen de trigo, aceites vegetales en crudo (oliva, girasol, semilla de trigo, maíz, soja), copos de avena, hígado y mantequilla. Vitamina del complejo B:  Intervienen en los procesos de renovación celular. Cereales integrales, legumbres, frutos secos, plátano, levadura de cerveza, hígado y carne. Zinc: Colabora en el sistema de defensa del cuerpo, forma parte del crecimiento celular y participa junto con la vitamina A en la regeneración del tejido cutáneo, síntesis del colágeno y elastina, componentes importantes en del tejido conjuntivo de la piel. Su déficit limita el crecimiento y la regeneración de los tejidos, por eso es ampliamente utilizado en el tratamiento de lesiones dermatológicas con componentes inflamatorios. Mariscos (ostras y crustáceos), carnes rojas, derivados lácteos y huevos, y los cereales integrales. Selenio: Desempeña importantes funciones de desintoxicación celular. Es un protector frente al envejecimiento cutáneo. El selenio y la vitamina E, otro poderoso antioxidante, son sinérgicos Carnes, huevos, marisco, ciertas setas y cereales. Pigmentos Naturales Hay una serie de pigmentos en los alimentos que resultan tener actividad antioxidante. Los más destacados son: Carotenoides (betacaroteno) El organismo es capaz de transformar en vitamina A, de ahí su denominación "provitamina A" que posee conjuntamente las propiedades de la vitamina A y la de los antioxidantes que actúan sobre los radicales libres. La vitamina A es esencial para el crecimiento, mantenimiento y reparación de las células de las mucosas, epitelios y piel. Frutas y verduras amarillas o anaranjadas (zanahoria, calabaza, boniato, melocotón, cereza, nectarina, tomate, pimiento...), verduras de hoja verde (acelga, espinaca, berro...) Polifenoles Té verde Grasas insaturadas Ácidos grasos Omega 3 y Omega 6 Acción inmunomoduladora y antiinflamatoria. Ayudan a fortalecer la barrera protectora y a restablecer la membrana celular de la piel ante situaciones de estrés como quemaduras solares, pérdida de elasticidad o sequedad. Alimentos ricos en omega 3: lino (semillas), semillas de calabaza, nueces y pescado azul ( sardina, arenque, salmón, atún…) Alimentos ricos en omega 6: aceite de girasol, maíz, soja, sésamo. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
Causas y Tratamientos de la Sangre en las Heces
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Causas y Tratamientos de la Sangre en las Heces

Aunque es un hecho que alarma bastante, es importante dejar claro que no toda sangre en las heces es sinónimo de cáncer. El diagnóstico diferencial es amplio y variado. En múltiples ocasiones, la hemorragia digestiva baja ofrece un reto diagnóstico y requiere múltiples pruebas complementarias, a veces reiterativas, debido a la gran cantidad de causas que pueden provocarla . Además, muchas veces precisa de un abordaje multidisciplinar (manejo entre diferentes especialistas de la medicina) entre el médico de atención primaria, digestólogos, radiólogos y cirujanos. Sangrado digestivo El sangrado digestivo se puede dividir, según el punto de sangrado a nivel del tubo digestivo, en hemorragia digestiva alta (expulsión de sangre por la boca) o hemorragia digestiva baja (expulsión de sangre por el ano, mezclado o no con las heces). En esta ocasión, nos centraremos en el tipo de sangrado digestivo más frecuente en la población general: la hemorragia digestiva baja (HDB). En la consulta de atención primaria, la HDB representa un motivo de consulta relativamente frecuente en todos los rangos de edad. Para el paciente, se trata de un síntoma que inicialmente vive con angustia y, obviamente, con preocupación. No obstante, las causas, los tratamientos y el pronóstico son muy variados en función de diferentes factores, como: Localización del sangrado en el tubo digestivo. Cantidad de sangre. Otros síntomas asociados. Edad del paciente. Antecedentes personales y familiares. Medicación activa del paciente. Otras enfermedades asociadas. La HDB se puede presentar de diferentes maneras , en función de la localización del punto de sangrado en el tubo digestivo: Emisión de sangre roja, brillante y fresca por el ano. Puede ir acompañada o no de las heces. Sugiere alteración a nivel del canal anal, recto o sigma, es decir, las porciones finales del tubo digestivo. Lo más frecuente es que se trate de fisuras anales o hemorroides. Emisión de sangre roja oscura, de color vinoso. Suele ir acompañada de las heces.  Su origen está en un tramo más proximal del tubo digestivo (principalmente colon). Emisión de sangre oscura, de un color como alquitrán o petróleo. También suelen ir acompañadas de las heces. Sugiere alteración a nivel del intestino delgado e, incluso, a nivel estomacal. Se trata de sangre que ha realizado el proceso de la digestión, de ahí el color negruzco. Precisa valoración médica para establecer un diagnóstico. Una consideración especial debe tener el sangrado oculto . Se trata de la emisión continua de sangre, generalmente de escasa cantidad, que no es perceptible por el ojo humano o puede pasar desapercibida. Puede provenir de cualquier lugar del tubo digestivo. Actualmente, se dispone de un sistema de detección de este tipo de sangrado (Test de Sangre Oculta en Heces), indicado entre los 50 y 70 años de edad en función de las características individuales de cada paciente. Causas Las causas más frecuentes , independientemente de la edad, son las hemorroides y las fisuras anales. El síntoma principal en ambas es un sangrado rojo y fresco fácilmente apreciado a simple vista, acompañado o no de las heces, que mancha el papel higiénico y puede continuar goteando tras la defecación. Además, otros síntomas acompañantes son el picor y dolor anal de forma intermitente. En función de la edad, otras causas frecuentes de HDB son: Adolescentes y adultos jóvenes: Divertículo de Meckel: pequeño saco intestinal que queda tras la formación del embrión, que tras el nacimiento puede generar pequeños sangrados digestivos. Descrita hasta en un 2% de la población, puede generar dolor abdominal y otros síntomas. Enfermedad inflamatoria crónica intestinal: inflamación de la pared intestinal que puede generar HDB, además de heces con mocos, dolor abdominal, fiebre y descenso del peso corporal. Pólipos: crecimiento de tejido adicional en la pared del colon que, en ocasiones, pueden sangrar. La mayor parte de estos son benignos. Adultos mayores de 60 años: Enfermedad diverticular: engrosamiento o inflamación de las bolsas que forman las paredes del colon (divertículos). Es la causa más frecuente de HDB en este grupo de edad. Angiodisplasia colónica: dilatación de los vasos sanguíneos de una parte del colon secundario al envejecimiento. Hemorragias secundarias a procesos invasivos: tras la resección de un pólipo en una colonoscopia, por ejemplo. Pólipos/cáncer. La prevención La mayor parte de enfermedades del aparato digestivo que cursan con sangre en las heces, incluido el cáncer colorrectal, son prevenibles con unos buenos hábitos de vida y una correcta alimentación . Medidas como realizar ejercicio aeróbico continuo para evitar el sobrepeso y la obesidad, abandonar el hábito tabáquico, disminuir el consumo de azúcares refinados, consumir menos carnes y más pescados o aumentar el consumo de frutas y verduras ha demostrado una protección frente al desarrollo de éstas.
El Día a Día de una Persona que Sufre TOC
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El Día a Día de una Persona que Sufre TOC

¿Recuerdas a Jack Nicholson en la película Mejor imposible? Saltaba por la calle para evitar pisar las líneas de los adoquines, se lavaba cada mano con un jabón nuevo distinto, para comer fuera siempre llevaba su propio juego de cubiertos de plástico… La repetición de estos rituales le hacía difícil vivir el día a día con normalidad. Pues bien, este ejemplo nos va muy bien para entender qué es un Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC). Y es que lavarse las manos continuamente para evitar posibles contagios, comprobar una y otra vez antes de salir de casa si se ha cerrado bien el agua o el gas, no pisar las juntas de las baldosas por lo que pueda ocurrir, rechazar cualquier contacto para no exponerse a infecciones o posibles enfermedades, repetir gestos o pensamientos concretos para que no le pase nada mal a alguien… son sólo algunos ejemplos de cómo la cotidianidad de una persona con trastorno obsesivo compulsivo (TOC) puede verse afectada.  La repetición de estas acciones lleva aún a más repetición, lo que satura el día a día de la persona y lo convierte en un auténtico torbellino emocional que acaba arrastrando no sólo a la persona que lo padece sino también a su entorno. Una auténtica tiranía del pensamiento que puede llevar al bloqueo y la parálisis de las capacidades personales y familiares si no se toman medidas . ¿Qué caracteriza a un TOC? El trastorno obsesivo compulsivo (TOC) es un trastorno mental que está caracterizado por dos elementos: Las  obsesiones  (pensamientos que invaden a la persona frecuentemente y que generan ansiedad) Las  compulsiones  (acciones mentales o conductas repetitivas, que se llevan a cabo para reducir la ansiedad producida por las obsesiones). Según la American Psychiatric Association (APA), entre un 1,1 y un 1,8% de la población mundial presenta TOC, aunque los últimos estudios calculan que podría llegar incluso hasta un 5%. No hay diferencias importantes entre sexos, aunque las mujeres pueden verse ligeramente más afectadas en la edad adulta, y los varones durante la infancia. Entre los trastornos que más comúnmente pueden acompañar al TOC encontramos la depresión mayor, ataques de pánico, abuso de sustancias, fobias específicas, etc. ¿Cómo empieza? Suele iniciarse en la adolescencia o principios de edad adulta , si bien puede aparecer también en edades tempranas (a partir de los 6 años). Aunque tradicionalmente se ha considerado un trastorno de inicio progresivo, cada vez hay más evidencia de que es activado por algún acontecimiento o situación externa estresante. Todas las personas conviven en mayor o menor medida con pequeñas manías (p.ej. si me pongo mi jersey rojo aprobaré el examen), que son un intento de controlar algo que nos asusta, y de forma puntal no representa ningún problema. Según esta misma lógica, las obsesiones nacen para librarse del miedo (miedo a lo desconocido, al fracaso, a que pase algo malo, etc.). Son un intento de “controlar” la realidad, lo que es en sí una característica humana normal, ya que necesitamos hacer previsible y manejable lo que nos rodea (p.ej. si hago tal cosa, evitaré tal problema). Sin embargo, es justamente al repetirse de forma excesiva y rígida la conducta (ritual) -por la seguridad y sensación de control que genera esa repetición-, cuando empieza a instaurarse el trastorno. Se crea entonces una dinámica circular , como el pez que se muerde la cola, ya que lo que se hace para defenderse confirma que es necesario defenderse aún más: El miedo original ha pasado a un segundo plano y los intentos de solución se convierten en el problema. El TOC está sostenido en una lógica no-ordinaria, y aunque parece aparentemente absurda incluso para quien lo sufre (tengo que lavarme cinco veces seguidas las manos para no contagiarme), es una lógica muy coherente en sí misma (no me he contagiado porque me lavado las manos cinco veces). ¿Qué rasgos caracterizan el pensamiento TOC? Perfeccionismo. Hiperresponsabilidad. Baja tolerancia a la incertidumbre. Sobreestimar la importancia de los pensamientos. Sobreestimar la probabilidad y la gravedad de las consecuencias negativas. Querer decidir los propios pensamientos. ¿Qué experiencias pueden influir en un TOC? Haber tenido algún referente en la infancia con TOC. Estilos educativos que remarquen el exceso de responsabilidad y perfeccionismo. Formación moral o religiosa demasiado estricta. ¿Cómo se mantiene el problema? La persona empieza a desplegar algunos intentos de solución para gestionar su trastorno, pero paradójicamente son esos intentos de solución los que perpetúan y alimentan el trastorno. Serían los siguientes: Evitación : evitar lo que asusta tiene un efecto tranquilizador a corto plazo. Pero como el hecho de evitar la situación concreta confirma justamente su peligrosidad, aumenta el miedo a medio y largo plazo. Petición de ayuda y seguridad a personas próximas : como en la evitación, este intento de solución ayuda a corto plazo ya que en el momento la persona se siente protegida, pero a medio-largo plazo confirma la propia incapacidad para ocuparse de su vida, lo que agrava los síntomas. Algunas personas con TOC no utilizan esta estrategia por desconfianza hacia los demás. Control : ejecución de una secuencia ritualizada de acciones para combatir el miedo o gestionar el impulso hacia el bienestar a través de diferentes tipos de rituales. ¿Hay distintos tipos de TOC? El trastorno tiene diferentes manifestaciones en función de qué tipo de rituales son más habituales . Básicamente hay tres tipos de rituales: Reparatorios : tras haberse sometido a algún estímulo supuestamente peligroso, la persona necesita contrarrestar a través del ritual, necesita hacer algo para evitar lo que le asusta. Ej. Lavarse las manos repetidamente para evitar un contagio. Propiciatorios : son aquellos rituales que propician que pasen cosas buenas o evitan desgracias. Ej. Si no me levanto con el pie derecho, algo malo pasará. Preventivos : los rituales están basados en la precaución. Ej. Comprobar que se ha cerrado la llave del gas repetidamente antes de salir de casa. ¿Es posible prevenir el TOC? La única manera sería detectar su inicio , es decir, el momento en el que un comportamiento se transforma en problema. Es entonces justamente cuando el comportamiento se hace inevitable (es imposible no tenerlo) o irrefrenable (es imposible frenarlo una vez ha aparecido). La fase inmediatamente posterior sería cuando se empieza a ritualizar , es decir, cuando una acción o pensamiento se utiliza como antídoto para reducir el miedo.   ¿Qué hacer ante un TOC? Para poder manejar el problema de forma distinta, es necesario entender cómo funciona y hacer algo diferente . Si hacemos cosas estratégicamente diferentes a las que mantienen y agravan el problema (soluciones intentadas), se altera la evolución del mismo, lo que se traduce en una mejoría directa del trastorno. No obstante, el tratamiento del TOC no es únicamente el tratamiento de los síntomas. Es importante también atender a la dinámica familiar, restablecer el equilibrio previo de la persona y reconectar con el mundo exterior. Es importante que este proceso de cambio esté supervisado por un psicoterapeuta especializado. ¿Es posible la recuperación? Todo lo que se puede construir se puede destruir. El TOC ha construido un equilibrio patológico en la persona que puede volverse a restaurar con la ayuda terapéutica adecuada . Desde la psiquiatría se puede prescribir medicación que ayude a mejorar algunos de los síntomas y por tanto el bienestar de la persona, restituyendo el equilibrio químico del organismo.  Desde la psicología se abordaría el equilibrio funcional de la patología a través de la psicoterapia. Uno de los modelos terapéuticos con mejores resultados en este trastorno es la terapia breve estratégica con un 88% de éxito terapéutico . Esta terapia es un modelo basado en comprender cómo funciona y se mantiene un problema y a partir de ahí reestructurar la organización psicológica problemática y modificarla por una nueva más saludable.
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