Atención médica sin papeleos ni letra pequeña
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Consejos para Empezar a Correr
Artículo especializado

Consejos para Empezar a Correr

Si hay una práctica deportiva fácil y barata es la carrera. Unas zapatillas adecuadas y material textil apropiado son suficientes para salir a correr por la ciudad, la montaña o el campo. Sin embargo, es precisamente esa misma facilidad la que puede resultar un “arma de doble filo”. Correr no requiere, además, de ningún centro o instalación deportiva y eso es muy atractivo para quienes no quieren apuntarse a uno y tienen poco tiempo para practicar, por lo que improvisan un poco (deciden cuándo y dónde correr casi en el momento). Pero no hay que menospreciar la actividad en sí porque ni todo el mundo puede empezar a correr “de buenas a primeras” ni correr es el mejor ejercicio en según qué circunstancias. Así que, antes de empezar, cada uno debería hacerse una serie de preguntas. ¿Correr es la actividad más adecuada para mí? Para poder contestar a esta pregunta en la mayoría ocasiones no se dispone de la información suficiente para que la respuesta sea un simple: sí o no. Ver a tanta gente corriendo por las calles de ciudades y pueblos, hace pensar que cualquiera es candidato para correr pero lo cierto es que correr es un deporte de impacto y que también implica un esfuerzo a nivel cardiovascular , por lo que puede estar contraindicado en algunos casos. Respuesta a nivel articular: En efecto, al correr y poner el pie en el suelo, se transmiten una serie de fuerzas que provienen de la misma pisada hacia las articulaciones y ello puede agravar patologías que, por sus propias características debilitan las estructuras que en principio deben dar estabilidad a nuestro cuerpo, así pues, en caso de duda mejor consultarlo con un profesional. Estas mismas fuerzas que se transmiten a las articulaciones pueden verse multiplicadas cuando el corredor presenta sobrepeso. En cada zancada nuestras articulaciones reciben una carga importante de nuestro propio cuerpo, nuestro propio peso . Ese peso puede llegar a multiplicarse por tres cada vez que pisamos el suelo por lo que las articulaciones recibirán hasta tres veces los kilos que pesamos. Es decir, si pesamos 50 kg las articulaciones pueden llegar a recibir 150 kg. Es pues evidente que, en casos de sobrepeso u obesidad, la carrera no sería la opción principal, pero si lo puede ser una marcha rápida en la que el impacto es mucho menor. Respuesta a nivel cardiovascular: No sólo es importante conocerse a nivel de movilidad en cuanto a articulaciones se refiere, sino que también lo es c onocerse a nivel de la respuesta que va a tener nuestro sistema cardiovascular ante un esfuerzo . De ahí que la recomendación será hacerse una revisión que incluya una prueba de esfuerzo cuando sabemos que salir a correr va a formar parte de nuestro día a día. Desde mi experiencia puedo decir que cuando comento este tema con corredores, de entrada l es parece una exageración porque son muchos los que empiezan a correr 30 minutos sin grandes pretensiones. Pero también sé que esos 30 minutos pueden acabar convirtiéndose en un gran reto y si no sabemos cómo vamos a responder ante ello tampoco podremos seguir rutinas adecuadas. Con una prueba de esfuerzo seremos capaces de valorar si corazón y tensión arterial responden adecuadamente y se recuperan correctamente tras un esfuerzo. Es, por tanto, una prueba preventiva pero también diagnóstica, y para quienes quieren conocer un poco más a nivel de su rendimiento deportivo es perfecta. Se recomienda que una prueba de esfuerzo vaya incluida en una visita médica en la que el facultativo pueda también determinar si la existencia de otras patologías contraindica la práctica de la carrera. ¿Dispongo del material adecuado para empezar a correr? Las zapatillas deberían ser la parte de la equipación a la que se le dedique más atención por ser el contacto del cuerpo con el suelo. Y es a partir de aquí cuando se puede minimizar el riesgo de lesiones . Hay quien tiene unas zapatillas en el armario para las cuales ya han pasado unos años, pero como “están casi nuevas” las seguimos utilizando. Efectivamente, puede ser que parezca que están en perfectas condiciones, pero hay que tener presente que el material del que está hecho el calzado puede deteriorarse con el paso del tiempo aunque no se les haya dado un uso excesivo. Lo primero que hay que valorar es qué tipo de calzado se necesita en función del sexo (mujer u hombre), superficie por la que se va a correr (asfalto o tierra), el tipo de pisada (pronador, supinador o neutro) y el peso. No son muchos los corredores principiantes que se fijan en estas tres variables, pero son esenciales para evitar posibles lesiones, así como para sacarle el máximo rendimiento a unas zapatillas que en ocasiones cuestan un dinero que debe verse como una inversión más que como un gasto. Ser hombre o mujer determina que la forma del pie sea diferente y, por tanto, la zapatilla tendrá una forma adaptada a las necesidades anatómicas de cada quien. El tipo de superficie va a influir en el tipo de suela que llevará la zapatilla ya que si se escoge la montaña la suela deberá presentar un mayor agarre. El tipo de pisada es un factor en el que hay que fijarse ya que la zapatilla va a ofrecer ventajas para unos. Tanto el supinador como el pronador, pisar hacia fuera o hacia dentro) van a requerir de una mayor estabilidad en el momento de la carrera y será la propia zapatilla que está pensada para ello quien se la proporcione. Por último, el peso tiene importancia en cuanto a la amortiguación se refiere. El calzado es un buen aliado para evitar lesiones y la amortiguación puede minimizar el riesgo de lesión. ¿Cuál es el objetivo? Saber cuál es la meta es algo necesario para poder establecer una rutina donde la progresión sea la base del entrenamiento. Establecer retos a corto plazo y felicitarse cuando se consiguen es una muy buena opción para ir avanzando, pero siempre, siempre, debemos escuchar a nuestro cuerpo.
Qué es la Copa Menstrual y Cómo se Usa
Artículo especializado

Qué es la Copa Menstrual y Cómo se Usa

Seguro que has oído hablar de la copa menstrual. Un nuevo método que ha surgido como alternativa a los tampones y compresas para los días de la menstruación. Es una copa, y a diferencia de los tampones, no absorbe la sangre, sino que la contiene. Te preguntarás, ¿cómo funciona?, ¿es efectiva?, ¿es reutilizable?... Contestamos a esta y otras preguntas. La copa menstrual o vaginal es un recipiente que se coloca en la vagina durante la regla para recoger el flujo menstrual. Están fabricadas de diferentes materiales, entre ellos látex, silicona, TPE (elastómero termoplástico). No provoca reacciones alérgicas ni lleva productos químicos que generen daño al organismo, así como tampoco irritaciones vaginales. Al no ser porosa, ni absorbente ni fibrosa, no araña ni reseca las paredes de la vagina, ni resulta molesta al extraerla. Como su propio nombre indica, tiene forma de copa o campana, ancha por arriba (aquí se recoge el flujo menstrual y hay unas marcas para ver la cantidad de flujo en ml) y más estrecha por abajo (aquí hay unos agujeritos que hacen que, una vez dentro de la vagina, la copa se quede abierta). En la parte más inferior, que es además la mas estrecha, hay una especie de “asa” que puede tener diferentes formas como de anillo, de palito, de bolita, y sirve para tirar de ella y extraer la copa de la vagina.   ¿Cuántas veces se puede utilizar? A diferencia de los tampones y de las compresas, la copa menstrual no es un producto de usar y tirar, sino que se puede reutilizar. Una vez que se ha usado hay que vaciarla y lavarla. Al siguiente mes se esteriliza y se usa de nuevo. La vida media de la copa está en torno a los cinco a 10 años. Esta es otra ventaja frente a los productos de higiene típicos, que son desechables y causan un fuerte impacto al medio ambiente. La copa menstrual en ese sentido es mas ecológica . ¿Cómo se coloca? Lo primero que tienes que hacer para introducirla es doblarla , ya verás que es muy flexible y no resulta difícil moldearla, luego la introduces con cuidado en vagina, igual que cuando te colocas un tampón. La puedes llevar durante varias horas sin necesidad de vaciarla. Dura más que un tampón, incluso puedes llevarla hasta 12 horas. Puedes practicar todo tipo de deporte mientras la llevas, puedes bañarte, puedes dormir… ¿Cómo se lava? Una vez llena, hay que sacarla y vaciarla en el inodoro. Para lavarla puedes hacerlo con agua tibia y si quieres con jabón suave y sin perfume , o bien puedes limpiarla con alguna toallita íntima. Al finalizar la regla y guardarla para el siguiente mes la tienes que lavar y esterilizar. Para eso puedes optar por varios métodos. Por ejemplo, con un esterilizador de vapor eléctrico, con un esterilizador para el microondas, con el método Milton (que consiste en sumergir la copa en agua fría y echar unas pastillas esterilizadoras o un líquido en un vaso durante unos 15 minutos), también con agua en ebullición (pones agua a calentar en un recipiente abierto y echas la copa y cuando llegue a hervir lo dejas unos minutos). ¿Hay diferentes tamaños? Como hay diferentes marcas comerciales para la copa menstrual cada una tiene sus propios tamaños. Así hay una marca que diferencia entre talla A o B en función del tono del suelo pélvico. Otra casa comercial basa los criterios para elegir bien la talla en el número de partos vaginales, la complexión física de la mujer y su condición física. De forma que hay 4 tallas, la S, la M, la L y la XL. Respectivamente estas tallas admiten 23 ml, 28 ml, 34 ml y 42 ml. Más o menos, unos 30 ml equivalen a la tercera parte de lo que la mujer pierde de media durante la regla. ¿Qué pasa si tengo escapes? La causa mas probable es que la copa no esté bien colocada . Se coloca igual que un tampón, y según cómo sea la vagina se podrá introducir más o menos. Si está bien colocada no deberías notarla, asegúrate de que está abierta, y hazla girar una vez que la hayas introducido. Otra opción es que te hayas puesto una copa mas grande de lo que tu vagina acepta . Puede que no se abra bien después de introducirla. La copa estará como apretada y las pérdidas serán por las arrugas que se han formado. Manipula la copa en el interior de la vagina y mira a ver si notas como una sensación de vacío, pues eso será buena señal de que está bien colocada. También puede ser que sea demasiado pequeña . Entonces notarás que la copa se puede mover muy fácilmente, como si bailase. Puede que también la musculatura de la vagina la empuje hacia arriba y que al final te cueste un poco sacarla, eso también es porque es pequeña. Si la copa resulta demasiado blanda, tienes que buscar la textura que mejor te vaya . Si practicas yoga, Pilates, danza del vientre, ejercicios de Kegel, o montas a caballo puede que te convenga más una textura algo dura porque tu musculatura estará muy desarrollada. Si acabas de dar a luz, o acabas de tener una infección, o tienes la vagina muy sensible o irritada mejor una algo mas blanda y elástica. Y si tienes una pelvis normal, y no tienes la zona especialmente sensible, entonces utiliza la clásica, que tiene la elasticidad justa y necesaria para desplegarse en la vagina.
Tratamiento de una Contractura Muscular
Artículo especializado

Tratamiento de una Contractura Muscular

Todos podemos diferenciar cuando tenemos un músculo contracturado al sentirlo duro y doloroso al tacto o a la presión . También es habitual notar cómo no podemos realizar movimientos habituales por falta de fuerza y dolor. Es en ese momento cuando podemos decir: “tengo una contractura”. Y no se asocia al ejercicio, sino más bien a lo contrario, pues el sedentarismo es una de las causas, así como posturas estáticas. La RAE define contractura  como contracción involuntaria, duradera o permanente, de uno o más grupos musculares. Puede aparecer al realizar un esfuerzo y entre los síntomas más frecuentes encontramos el abultamiento o inflamación de la zona, dolor y alteración del funcionamiento normal del músculo. S on episodios muy comunes, pero no graves. Tono muscular Para entender cómo se produce una contractura, explicaremos lo que es el tono muscular , también conocido como tensión muscular residual o tono. Es la contracción parcial, pasiva y continua de los músculos . Ayuda a mantener la postura y suele decrecer durante la fase REM del sueño . De aquí podemos deducir la importancia del sueño y descanso reparador para normalizar el tono muscular de todo nuestro cuerpo. Incluso cuando están relajados los músculos presentan una ligera contracción que limita su elasticidad y ofrece cierta resistencia al movimiento pasivo. Cuando el tono está disminuido hablamos de hipotonía , la elasticidad de músculo es excesiva y su consistencia es blanda, las articulaciones no se encuentran bien fijadas, aún con el músculo contraído, por lo que al moverlas apreciamos flacidez y un movimiento muy amplio. Por el contrario, la hipertonía es un exceso de tono muscular que produce articulaciones fijadas a menudo en posturas anómalas, al intentar moverlas notamos una resistencia. Explicado ya este pequeño inciso, continuamos con el tema a tratar. La contractura muscular puede presentarse como causa o consecuencia de un dolor, se da cuando el músculo no puede realizar un esfuerzo correctamente, ya sea  porque no esté preparado o porque este débil. Cómo sé que tengo una contractura Todos podemos diferenciar cuando tenemos un músculo contracturado al sentirlo duro y doloroso al tacto o a la presión . También se siente impotencia funcional, lo que se explica cómo intentar hacer una actividad física o movimiento y sentir que no se puede realizar normalmente por falta de fuerza y dolor. El diagnóstico de las lesiones musculares se basa en la clínica, fundamentalmente en la sintomatología y especialmente en la anamnesis del mecanismo lesional, y en la exploración física . Los estudios de imagen mediante la ecografía musculoesquelética y la resonancia magnética (RM) son complementarios, a pesar de que cada vez pueden ser más útiles a la hora de confirmar un diagnóstico y sobre todo emitir un pronóstico para el resto de lesiones osteomusculares. Causas comunes Posturas estáticas : hacen que el músculo este en la misma posición por más tiempo del adecuado.  Esto hace que el músculo se fatigue por soportar cargas inadecuadas. Sedentarismo : que se traduce en falta de movimiento. Y a su vez, la falta de movimiento hace que no haya una correcta irrigación sanguínea. Los músculos no estarán en condiciones óptimas, por lo que las contracturas son más susceptibles de aparecer ante cualquier esfuerzo. Estrés : por la liberación de elementos químicos que llevan a la contracción involuntaria y sostenida del músculo. ¿Y cómo se produce? Una contractura se puede formar básicamente como consecuencia de dos procesos: Cuando se le exige al músculo un trabajo superior al que está capacitado de realizar , ya sea puntual e intenso (como en el caso de las lesiones por esfuerzo repetitivo), o bien, por un esfuerzo mantenido, pero no tan fuerte, por ejemplo, al estar en una misma posición inadecuada por algún tiempo. Cuando el músculo está débil y no tiene potencia suficiente  para llevar a cabo trabajos que tiene que realizar. Este es el caso típico de las contracturas de los músculos paravertebrales de un lado específico de la espalda a causa de una escoliosis, ya que un lado de la musculatura se atrofia lo que lleva a la asimetría de cargas y pesos para el otro lado. Tipos de contracturas Básicamente existen dos tipos de contracturas: Durante el esfuerzo : son contracturas que se producen por el acúmulo de desechos metabólicos dentro de la fibra muscular. Lo explicamos: cuando se efectúa un movimiento brusco, los vasos sanguíneos musculares no están preparados para trabajar tan rápido y cuando se liberan los elementos tóxicos provocan al mismo tiempo dolor y contracturas. Esta es una de las razones por las cuales el calentamiento previo al ejercicio es tan importante. Después del esfuerzo: en este caso las contracturas ocurren por el estiramiento de la fibra y/o su trabajo excesivo que hizo en el esfuerzo, lo cual le produce lesiones y dolor. Tratamiento y recomendaciones La pauta de tratamiento de las lesiones musculares no sigue un modelo único , pero la aplicación de calor (compresas calientes, bolsas de agua, esterilla eléctrica), estiramientos, masaje en la zona afectada y punción seca son las técnicas más habituales para tratarlas. Las contracturas, si bien son comunes, son fáciles de evitar. Para ello, sigue estos consejos : Realiza siempre un calentamiento previo al ejercicio de unos 10 minutos. Y, si tienes un trabajo físico, mueve los músculos que utilizas normalmente antes de empezar tu jornada laboral. Estira correctamente después del ejercicio. Si no sabes cómo hacerlo, pide a un fisioterapeuta o especialista en ejercicio físico que te guíe. Recuerda hacer el ejercicio progresivamente, de menos a más intensidad. Si entrenas con pesas, levanta el peso con el que puedas resistir y completar la serie. No mantengas una misma posición por mucho tiempo. Si tu trabajo te exige estar sentado o de pie toda la jornada, tómate unos 5-10 minutos de cada hora para cambiar de posición y hacer estiramientos ligeros. Un descanso nocturno de unas ocho horas y una alimentación equilibrada y rica en frutas y verduras son recomendables. Cuando sufras una contractura, visita a un fisioterapeuta. El tratamiento tiene una duración de entre una y tres sesiones, dependiendo de la gravedad de la contractura.
Qué es la Laparoscopia
Artículo especializado

Qué es la Laparoscopia

El término laparoscopia procede del griego “laparo”, que significa abdomen, y “skopein”, que significa examinar. Es decir, la laparoscopia consiste en un examen visual de la cavidad abdominal . Aunque inicialmente fue desarrollada por los ginecólogos con fines diagnósticos, han sido los cirujanos los que la han orientado más a realizar tratamientos sobre diversas enfermedades. La técnica se basa en introducir aire dentro de la cavidad abdominal para crear un espacio en el que se pueda trabajar. Para ello se hace una pequeña incisión a nivel del ombligo , se introduce un elemento plástico como un tubito, llamado trocar, y a través de él aire que hace expandir la cavidad. A través de este trocar se introduce un sistema óptico de visualización , es una cámara o endoscopio, conectada a un sistema de televisión externa que nos permite ver en directo lo que ocurre en el interior del cuerpo. Se realizan también varias puertas de entrada de pequeño tamaño por donde introducir el instrumental. Todas estas técnicas forman parte del concepto denominado en la actualidad cirugía mínimamente invasiva que consiste en realizar operaciones mayores a través de pequeñas incisiones , con sistemas de alta tecnología, y reduciendo al mínimo el traumatismo propio de la intervención. A parte de toda esta tecnología también son necesarios diferentes instrumentos de trabajo. Se utilizan diversas pinzas de agarre, para sostener tejidos, tijeras, disectores, portas y agujas para realizar suturas… Los mismos elementos que se emplean en una cirugía convencional, pero de menores dimensiones. ¿Por qué son más pequeñas?, porque tienen que poder entrar a través de los trocares (instrumentos en forma de lápiz para proporcionar puertos de acceso durante la cirugía) ya que estos tienen un diámetro de pequeña envergadura. Ventajas Hoy día es considerada técnica de elección en muchos procedimientos por sus ventajas frente a la cirugía convencional. Estas ventajas frente a la cirugía abierta son varias: Existe menos traumatismo de la pared abdominal, se debilitan menos los músculos abdominales y por eso son menores las apariciones de hernias. Hay una disminución importante del riesgo de desarrollar de infección a nivel de las heridas sobre todo porque son más pequeñas. Menos dolor después de la cirugía. Todo ello contribuye a que la paciente esté menos tiempo ingresada, además se moviliza antes que, con una cirugía abierta, en general la recuperación postoperatoria suele ser más rápida y fácil. Otra ventaja importante es que, al ser una cirugía poco invasiva, los órganos cercanos se manipulan mucho menos que en las cirugías convencionales, esto hace que haya menos irritación e inflamación y se evitan con mayor facilidad las adherencias. Hay una ventaja estética evidente al no existir las grandes cicatrices que acompañan a la cirugía convencional, quedando reducidas a heridas menores de un centímetro en la gran mayoría de los procesos. ¿Es difícil la cirugía laparoscópica? Es cierto que se necesita un mayor entrenamiento y especialización porque puede resultar una técnica más compleja , pero hoy en día en casi todos los hospitales se enseñan y se entrenan para este tipo de intervenciones quirúrgicas. La cirugía laparoscópica puede ser empleada por varias especialidades quirúrgicas en las técnicas que realizan habitualmente: Cirugía General y del Aparato Digestivo: cirugía de la vesícula biliar, cirugía del reflujo, cirugía de la pared abdominal (hernias), cirugía del esófago y del estómago, lo que incluye la cirugía de la obesidad mórbida, cirugía del colon y del recto, cirugía del apéndice, y cirugía del hígado, del páncreas y del bazo. Urología: cirugía del riñón, cirugía de la glándula suprarrenal, cirugía de la próstata, cirugía de la vejiga urinaria, etc. Ginecología: cirugía del útero, cirugía del ovario, cirugía de esterilización, etc. Cirugía torácica: cirugía del pulmón, cirugía de la pleura, etc. La tendencia actual de la cirugía es evolucionar hacia técnicas todavía de menos invasión . Así pues, se empieza a utilizar la cirugía laparoscópica de puerto único, es decir, a través de la incisión del ombligo se introduce un tubo con varios accesos sin necesidad de hacer otras incisiones en la piel. Otro avance un tanto curioso para la mayoría es la cirugía a través de orificios naturales (NOTES), esto quiere decir que no se hacen nuevos accesos para operar, sino que se utilizan los que ya tiene el cuerpo, por ejemplo, operar a través de la vagina, del recto o del estómago. En conclusión, la cirugía evoluciona cada día junto con las nuevas tecnologías, hacia técnicas de menos invasión. Se puede decir que actualmente están demostradas las ventajas de la cirugía laparoscópica frente a la cirugía convencional en muchas técnicas de diferentes especialidades, siendo preciso un entrenamiento específico para el éxito de los procedimientos, el cual está cada vez más desarrollado en los distintos servicios quirúrgicos hospitalarios.
Tratamientos Efectivos para la Cistitis
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Tratamientos Efectivos para la Cistitis

Se define cistitis como una infección del tracto urinario de vías bajas . Provoca dolor al orinar (disuria), sensación de ir al baño, pero luego hacer poquita cantidad, ir muchas veces a orinar, dolor al iniciar la micción o al finalizar, y sensación de no haber vaciado bien la vejiga. A veces, incluso, hay presencia de un poquito de sangre en la orina. ¿Cuándo se consideran recurrentes? Las infecciones del tracto urinario recurrentes (ITUR) se consideran cuando hay tres o más episodios en un año o al menos dos en seis meses . Se sabe que un 5% de las mujeres tienen ITUR a lo largo de la vida, siendo más frecuente en las jóvenes sexualmente activas. REINFECCIÓN O RECIDIVA Hay que diferenciar entre reinfección y recidiva, aunque lo más frecuente son las reinfecciones . Estas suelen ocurrir pasadas dos semanas de la infección inicial, suelen ser por diferente germen, no está relacionada con alteraciones en el tracto urinario ni de riñón, es más frecuente en mujeres jóvenes sexualmente activas, en postmenopáusicas por el déficit estrogénico y en las que hay una patología de base como la incontinencia urinaria. Las mujeres con problemas uroginecológicos que tiene posibilidad de ser corregidos mediante cirugía como la incontinencia o los prolapsos, suelen mejorar tras la cirugía. En cambio, en aquellas en las que la corrección quirúrgica no es viable se deberá plantear el tratamiento con profilaxis antibiótica para evitar nuevas recurrencias. En caso de infección recurrente… En las mujeres jóvenes en las que la reaparición de la infección suele estar más relacionada con las relaciones sexuales, en las menopaúsicas sin patología urológica de riesgo en las que las infecciones se relacionan con la falta de estrógenos en la región vaginal y en las que tienen una patología no subsidiaria de intervención quirúrgica les recomendaremos estas medidas para las infecciones recurrentes : -Tratamiento preventivo con antibióticos tras la relación sexual . Se trata de tomar un antibiótico pautado después de las relaciones sexuales. Si la actividad sexual es intensa la pauta de antibiótico será de Fosfomicina 3 g cada siete a 10 días. Esta pauta se puede mantener entre seis y 12 meses además es cómoda y de fácil cumplimiento. -Tratamiento antibiótico en pauta continúa . Porque disminuye las bacterias a nivel fecal, esteriliza la orina o inhibe la unión bacteriana a los tejidos. Se administra una dosis baja de antibiótico cada noche durante seis a 12 meses. - Estrógenos tópicos . De primera elección cuando hay una importante atrofia vulvovaginal. Normalmente la pauta es de una aplicación diaria durante las dos o tres primeras semanas y luego dos aplicaciones por semana. - Toma de extracto de arándanos . Los arándanos contienen proantocianidinas, que son unas sustancias que previenen la colonización por bacterias en la vejiga. Se pueden consumir en forma de extracto o bien en zumos.  La cantidad diaria de proantocianidinas al día es de 36 mg. - Toma de D-Manosa . Es una sustancia pura que el cuerpo no puede metabolizar, se pega a las paredes de la vejiga evitando la adhesión de las bacterias a la mucosa y por medio de la orina es arrastrada junto con las bacterias. - Otras estrategias como Lactobacilos , que aplicados en vagina parecen tener un efecto preventivo transitorio, son otra posibilidad para evitar las reinfecciones. De todas formas, no está claro que la combinación de varias estrategias tenga más eficacia que una sola. Por tanto, se pueden elegir según sea la más cómoda para la mujer o la que resulte más efectiva.
Consejos para Dormir
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Consejos para Dormir

¿Es lo mismo insomnio que mala calidad de sueño? ¿Duermes mucho pero mal? ¿Duermes poco pero bien? En definitiva, ¿cómo duermes? A continuación, te daremos algunos consejos para poder relajarte y dormir mejor , pues muchas veces el motivo de nuestro insomnio está en el estrés. El insomnio es una de las principales y más frecuentes quejas de malestar en nuestra consulta médica. En ocasiones es expresado como síntoma único y, en otras, asociado a otros síntomas como mal humor, cansancio extremo, tristeza, dolor generalizado y contracturas musculares. La duración normal del sueño varía según las personas y la edad, de manera que conforme avanza la edad, la necesidad de sueño disminuye. Así, un lactante tiene una necesidad de sueño de 16 horas al día mientras que un anciano suele tener suficiente con 5 o 6 horas al día. ¿NO TENEMOS QUE DORMIR OCHO HORAS AL DÍA? El número de horas necesarias para el sueño está sometido a grandes variaciones individuales y circunstanciales (es decir, una misma persona puede necesitar más o menos horas de sueño según su momento personal o laboral). Por ello, si tú eres una persona que sólo necesitas dormir seis horas y te levantas estupendamente, no eres raro, tienes mucha suerte de poder disfrutar de un día más largo que el resto de la población. ¿A qué llamamos insomnio y a qué sueño reparador? A la dificultad para conciliar o mantener el sueño y/o al despertar más temprano de lo esperable durante un periodo de tiempo mantenido. ¿En qué se traduce? En sensación de insatisfacción, contrariedad y rabia. Cuando una persona se despierta con la sensación de haber dormido mal o de forma insuficiente (sería un sueño no reparador) es posible que padezca sensación de fatiga e irritabilidad durante gran parte de ese día. Decimos que un sueño es reparador cuando, en cambio, nos despertamos con sensación de bienestar, es decir, descansados y con satisfacción personal. Concretando, para hablar de insomnio debemos tener un sueño de mala calidad y/o cantidad y que se prolongue durante al menos tres meses (con un mínimo de tres días a la semana durante esos meses). Diagnóstico A pesar de que nos basamos en la información aportada (damos mucha importancia a la información procedente del paciente y a la del acompañante), debemos dedicar un tiempo a la valoración general y a observar la actitud del paciente (nerviosismo, impaciencia, coherencia, gesticulación, etc). Por otro lado, debemos indagar sobre su situación personal y laboral, cambios recientes, hábitos dietéticos, actividad deportiva y consumo de sustancias tóxicas y alcohol. No siempre encontramos una causa clara de insomnio pero en la mayoría de casos encontramos una causa desencadenante en cuyo caso debemos tratarla para solucionar el insomnio. Insomnio primario y secundario Insomnio secundario es el explicado por alguna causa. Sólo en los casos en los que descartamos una causa subyacente tratable hablamos de insomnio primario o sin causa aparente. No suele ser necesaria ninguna prueba complementaria para llegar al diagnóstico de insomnio, pero si sospechamos una causa, sí debemos estudiarla o tratarla . Aquí te quiero mencionar el insomnio debido al síndrome de Sleep apnea. Conozco muchos casos de pacientes que solicitan una pastilla para dormir y acaban con un aparato llamado CPAP para mejorar su calidad de sueño. Si es tu caso seguro que me entiendes perfectamente. Si roncas y haces pausas respiratorias durante el sueño consulta con tu médico. ¿Qué puedo aconsejarte para que duermas mejor? Es evidente que, según la causa de tu insomnio, nuestro papel o tratamiento puede cambiar. Si tienes insomnio por una ruptura sentimental reciente abordaremos la esfera psíquica hasta que te recuperes. Si tienes insomnio porque tomas demasiados cafés o comes mal te enviaré a la nutricionista. Sin embargo, si la causa es el estrés ¿qué hacemos? En general, lo que quiero es mejorar tu calidad de vida . Inicialmente recomendamos medidas no farmacológicas en casos de insomnio leve. ¿A qué me refiero? Al abordaje no farmacológico en el que facilitamos unas pautas dirigidas a reducir o evitar conductas que dificultan el sueño. Algunas instrucciones podrían ser: Disciplina en el sueño: intentar acostarse y levantarse todos los días a la misma hora. No cenar copiosamente ni realizar actividad física intensa al final de la tarde. Realizar una rutina antes de acostarnos como puede ser tomar algo caliente, poner música relajante o leer un rato. Si es posible evitar la siesta durante el día y tomar estimulantes como café, té y tabaco. Crear un ambiente favorable (sin ruido y con poca luz) y potenciar estrategias de relajación. Pretendemos la relajación muscular y el control de la respiración. Se trata de preparar el cuerpo para entrar en la fase de descanso. Si no conseguimos dormir en un tiempo prudencial (30-45 minutos), es preferible salir de la cama que continuar en ella dando vueltas y poniéndonos nerviosos. Se recomienda no volver a la cama hasta sentir sueño de nuevo. Si las medidas no farmacológicas no resultan efectivas debe considerarse la prescripción de medicación. Entonces valoraremos si te cuesta conciliar el sueño o lo que te ocurre es que te despiertas a media noche y no te puedes volver a dormir. Aquí tengo que decirte que es importante revisar la medicación que tomas pues alguna de ellas podría ser la causa de tu insomnio. La medicación ansiolítica e hipnótica debe recomendarse el mínimo tiempo necesario y retirarse progresivamente. No olvidemos que uno de los efectos secundarios más temidos es la somnolencia diurna. Así mismo, es fácil habituarse a estos medicamentos siendo difícil su retirada (por ello suelen suspenderse de forma gradual disminuyendo su dosis hasta suspenderlo definitivamente). Otra opción es tomarlos sólo a demanda, y no diariamente. ¿Con qué me quedo? Si duermes mal o tu sueño no es reparador consulta con tu médico y trata de poner en práctica los consejos no farmacológicos. En caso de precisar medicación, resérvala sólo para aquellos días en que te resulta totalmente imposible conciliar el sueño.
Descubre las Causas del Cáncer de Piel
Artículo especializado

Descubre las Causas del Cáncer de Piel

Como cualquier órgano del cuerpo, la piel puede desarrollar tumores malignos o cánceres. Al estar en contacto con el exterior, y muy especialmente con la luz solar, que puede provocar alteraciones en las células, los cánceres de piel son muy frecuentes . Por fortuna, al ser visibles a simple vista, pueden curarse con un diagnóstico precoz y una actuación terapéutica correcta. ¿Qué tipos de cáncer de piel hay? Existen centenares de tipos de cánceres de la piel, pero los más frecuentes son tres: el carcinoma basocelular, el carcinoma escamoso (también llamados “cáncer de piel no melanoma”) y el melanoma. De ellos, el más grave puede ser el melanoma , por su capacidad de extenderse e invadir otros órganos y provocar la muerte. ¿Cómo se produce el cáncer de piel? En cualquiera de los tres tipos de cáncer mencionados, la luz solar parece ser el factor más claramente implicado , especialmente el haber padecido muchas quemaduras solares en la infancia o el permanecer muchas horas al sol sin protección adecuada. No es el único factor, ya que vemos melanomas y carcinomas en zonas donde no toca el sol, como las axilas o las plantas de los pies. El tabaco, otras radiaciones o factores genéticos parecen jugar un papel, aunque menos importante que el sol. Síntomas del cáncer de piel El carcinoma basocelular suele manifestarse como un granito brillante de crecimiento muy lento o una herida que no cura y crece. El carcinoma escamoso puede tener un aspecto algo similar, aunque forma más costra, y el crecimiento es más rápido. El melanoma es muy diferente, ya que se manifiesta como una peca especialmente irregular, asimétrica o de diferentes colores (sobre todo si hay un color muy negro), que puede aparecer sobre una peca presente anteriormente y que ha cambiado, o sobre cualquier otra zona de la piel sin pecas. Diagnóstico del cáncer de piel Es importantísimo acudir al dermatólogo a revisarse periódicamente la piel, especialmente si se han padecido muchas quemaduras solares, si hay historia de cáncer de piel en la familia, y si se es una persona de piel y ojos claros. Los dermatólogos estamos muy bien entrenados para reconocer posibles cánceres de piel, y utilizamos unos dispositivos para la exploración llamados dermatoscopios , que son como pequeños microscopios portátiles que permiten ver el interior de la piel. En caso de necesitar extirpar alguna lesión por sospechosa de cáncer debe hacerse con biopsia para saber el tipo del tumor y para asegurar que está completamente extirpado. Tratamiento del cáncer de piel El tratamiento pasa por extirpar el tumor con unos márgenes suficientes para asegurar que no volverá a crecer, e intentando obtener unos resultados estéticos aceptables, ya que una gran mayoría de los cánceres “no melanoma” aparecen en la cara. En casos de carcinomas basocelulares de tipo infiltrante, existe una técnica denominada cirugía micrográfica de Mohs que asegura la curación en prácticamente el 100 % de los casos. En casos no operables es posible utilizar radioterapia. También existe una quimioterapia llamada vismodegib para los carcinomas basocelulares múltiples, gigantes o no operables. En el caso del melanoma , los márgenes de extirpación dependerán del grosor del tumor en el momento de extirparlo. Además, en función de la fase de crecimiento en que se encuentra, puede ser necesario buscar afectación de los ganglios (ganglio “centinela”). Asimismo, el dermatólogo u oncólogo buscará extensión de la enfermedad por otros órganos del cuerpo mediante radiografías, TACs, o PETs (diferentes pruebas radiológicas). Para el melanoma con metástasis el pronóstico es malo. Existen diferentes tipos de quimioterapia aprobados. Medidas preventivas del cáncer de piel Las medidas preventivas del cáncer de piel se basan en una correcta protección solar y en la detección precoz mediante autoexploración o visita al dermatólogo . En personas con elevado riesgo de melanoma por una historia familiar, por haber padecido muchas quemaduras solares o presentar muchas pecas, se realiza un mapeado de todo el cuerpo con una técnica de microscopía de epiluminiscencia, con el fin de detectar cambios en las pecas o pecas nuevas que pueden ser melanomas incipientes. Un melanoma detectado y extirpado a tiempo puede estar completamente curado.
Es Hereditario el Cáncer de Pulmón
Artículo especializado

Es Hereditario el Cáncer de Pulmón

Hay datos para la esperanza respecto al cáncer de pulmón, y es que, aunque en la actualidad es el tumor con mayor mortalidad de nuestro país , en aquellos casos en los que se detecta de forma precoz, la supervivencia puede llegar al 70%. El tabaco es el principal causante de este tipo de cáncer. ¿Qué es? El cáncer de pulmón se produce cuando algunas células pulmonares sufren una mutación que provoca que se multipliquen sin control. Esto genera una masa de células que va creciendo continuamente, de forma desestructurada. Este crecimiento puede ir afectando a las estructuras cercanas, pero también puede producirse el hecho de que alguna de las células tumorales penetre en algún vaso sanguíneo y se traslade a otro órgano del cuerpo originando una metástasis. ¿Cuánto nos afecta? El cáncer de pulmón, a nivel global, es el tercer cáncer con más frecuencia en nuestro país , por detrás del cáncer de próstata o de colon. Cada año se detectan aproximadamente unos 60 nuevos casos de cáncer de pulmón por cada 100.000 habitantes. Sin embargo, si diferenciamos entre su prevalencia por sexos, vemos que ésta es muy superior en hombres, entre los que se detectan unos 22.500 casos anuales, comparado con los 5.900 casos detectados en mujeres. Esta diferencia por sexos se aprecia también en la evolución de la incidencia en los últimos años, ya que en los hombres la incidencia ha disminuido más de un 8% en la última década comparado con el aumento de incidencia del 93% en mujeres. Pese a ser el tercer cáncer más frecuente en nuestro país, el cáncer de pulmón es el que más muertes provoca , con algo más de 21.000 fallecimientos anuales. Así pues, tan solo algo más del 10% de pacientes diagnosticados de cáncer de pulmón sobrevivirá más allá de 5 años. Sin embargo, esta cifra dependerá en gran medida del tipo de cáncer de pulmón y de su extensión en el momento del diagnóstico, llegando a supervivencias superiores al 70% cuando el diagnóstico es precoz. ¿Podemos evitarlo? La única forma efectiva de disminuir el riesgo de cáncer de pulmón es evitando los factores de riesgo que favorecen su aparición. Y entre ellos hay uno que destaca por encima de todos. El tabaco. Bien es cierto que existen casos de cáncer de pulmón en personas no fumadoras, pero alrededor del 90% de los casos se presenta entre los fumadores . Y si tenemos en cuenta que, según los últimos datos, alrededor de un 30% de la población es fumadora habitual, podemos concluir que el consumo habitual de tabaco aumenta en un 2.000% el riesgo de padecer cáncer de pulmón (21 veces más riesgo). La exposición pasiva al tabaco (el fumador pasivo) tiene un riesgo aumentado también de desarrollar cáncer de pulmón, estimándose dicho riesgo en torno a un 20% superior al de una persona no expuesta al humo del tabaco. Existen otros factores de riesgo para el desarrollo del cáncer de pulmón, como la contaminación del aire, la exposición al radón, asbesto, arsénico, etc., pero son de menor relevancia comparado con el riesgo que ocasiona el tabaquismo. ¿Cómo se manifiesta? Uno de los principales problemas del cáncer de pulmón es que los síntomas que provoca son poco específicos y muchas veces se presentan de forma tardía , provocando que el diagnóstico se efectúe cuando el tumor ya está extendido: La tos: es el síntoma más común del cáncer de pulmón, muchas veces acompañada de expectoración. El principal problema es que la tos es uno de los síntomas más frecuentes en una consulta de salud. La principal causa de tos son los cuadros catarrales o infecciones respiratorias. La expectoración con sangre : llamada hemoptisis. Es un síntoma más específico y que nos llevará a iniciar un estudio radiológico, aunque la principal causa de hemoptisis sigue siendo las sobreinfecciones pulmonares. La falta de aire: llamada disnea. Es un síntoma poco específico y puede estar causado tanto por infecciones pulmonares como por problemas cardíacos, entre otros. El dolor torácico : en el caso de tumores que afectan a la pared torácica o la pleura (membrana que recubre los pulmones). Puede ser uno de los síntomas iniciales de este tipo de tumores. Existen otro tipo de síntomas menos frecuentes como pueden ser la disfonía (cambios de voz), la disfagia (dificultad para deglutir) o síntomas inespecíficos y comunes a cualquier tipo de cáncer como son la pérdida de peso, debilidad, cansancio, etc. QUE NO TE ASUSTE LA TOS En multitud de ocasiones nos encontramos con pacientes que presentan una tos de varios días de evolución tras un proceso catarral y que están asustados por si pudiera estar provocada por algún tipo de cáncer de pulmón. Tras un cuadro catarral, la tos puede prolongarse durante varias semanas, y hasta pasadas las ocho semanas consecutivas de tos, no podemos hablar de una tos crónica que nos llevaría a iniciar un estudio en profundidad. ¿Cómo se diagnostica? Las principales pruebas que se suelen solicitar para diagnosticar un cáncer de pulmón son: La radiografía de tórax. Es una prueba sencilla y con poca irradiación, pero los tumores de pequeño tamaño son difíciles de visualizar mediante esta técnica. El TAC de tórax : es una muestra mucho más sensible para aquellos tumores de pequeño tamaño, pero también supone un aumento en la radiación sobre el paciente, por lo que su realización debe estar justificada en una duda diagnóstica. La citología de esputo : consiste en el estudio microscópico del esputo del paciente para descubrir la presencia de células tumorales. Da un diagnóstico definitivo, pero es poco sensible. La broncoscopia : consiste en la inspección visual del árbol bronquial a través de unas cámaras que se introducen en la vía respiratoria. Otras pruebas diagnósticas útiles en ocasiones podrían ser el PET/TC o la RMN. ¿Cómo se trata? En general el tratamiento se basará en cirugía, quimioterapia o radioterapia , y variará en función del tipo de célula que ocasiona el cáncer y de su extensión. Como norma general: Por tipo celular : el cáncer de pulmón tipo “Célula pequeña” suele tener una buena respuesta a la quimioterapia por lo que, en general, no se trata con cirugía. Por el contrario, el cáncer de pulmón tipo “No célula pequeña” tiene una respuesta inferior a la quimioterapia, por lo que en muchos casos se valorará la posibilidad de realizar cirugía. Por extensión : alrededor de uno de cada tres pacientes diagnosticados de cáncer de pulmón lo presentan de forma localizada, cosa que permite realizar una resección quirúrgica (extirpación). Sin embargo, otro tercio presentará diseminación tumoral a nivel ganglionar, por lo que, en general, se les recomendará quimioterapia y/o radioterapia. El tercio restante de pacientes tendrá metástasis al diagnóstico, por lo que el tratamiento se basará en quimioterapia.
Qué Debes Saber sobre el Desprendimiento de Retina
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Qué Debes Saber sobre el Desprendimiento de Retina

Disponer de la mayor cantidad de información posible acerca del desprendimiento de retina puede ayudar a minimizar sus consecuencias. ¡Atención a sus síntomas! El desprendimiento de retina es una enfermedad ocular grave que se produce cuando la retina se separa de la pared interna posterior del ojo, dejando la zona de retina afectada sin riego sanguíneo y produciendo una pérdida indolora y progresiva de la visión. Inicialmente el desprendimiento puede ser localizado, pero sin tratamiento tiende a extenderse, afectando finalmente a toda la retina y, por tanto, acabando en ceguera completa de ese ojo. ¿Hay varios tipos? Existen diversos tipos de desprendimiento de retina : regmatógeno, traccional, exudativo, mixto… El primero es el más frecuente y se produce cuando la retina neurosensorial se separa del epitelio pigmentario al que en condiciones normales está adherida, acumulándose líquido en el espacio que queda entre ambas. Ocurre asociado a una rotura en la retina, habitualmente debilitada en la parte más periférica o con degeneración predisponente (60% de los casos), lo que permite que el vítreo licuado (degenerado) pase al espacio subretiniano. Las roturas retinianas incluyen los desgarros y los agujeros; los primeros se desarrollan por tracción del vítreo sobre la retina y los segundos suelen tener un origen atrófico (desgaste). SOBRE LA RETINA… La retina es la porción más interna de la pared del ojo. Se sitúa en la parte posterior del globo ocular, tapizando su interior y es la responsable de la captación del estímulo luminoso. La componen varias capas, que, de una forma simplificada, se incluyen en dos subgrupos: la retina neurosensorial (más interna), en la que se encuentran las células sensibles a la luz y, por otro lado, el epitelio pigmentario (más externa). El vítreo es una sustancia gelatinosa y transparente que ocupa 2/3 del volumen total del ojo (formando la cavidad vítrea). Está formado en el 99% de su composición por agua y limita en su parte anterior con el cristalino y en la posterior con la retina. Frecuencia La incidencia de esta enfermedad se estima en 1 caso de cada 10.000 habitantes por año. El desprendimiento de retina regmatógeno es el más frecuente y aparece sobre todo de forma bilateral (ambos ojos) y es más frecuente entre los 40-70 años de edad, con pico máximo en la quinta década de la vida. Puede aparecer por igual en hombres y en mujeres. Factores de riesgo Miopía: más del 40%de los desprendimientos de retina ocurren en ojos miopes, siendo mayor el riesgo cuanto mayor es la miopía (más dioptrías). Esto ocurre porque el desprendimiento posterior del vítreo y las degeneraciones en la retina más periférica son más frecuentes en miopes. Cirugía previa de catarata complicada. Existencia de tumores o inflamaciones intraoculares. Si existe desprendimiento de retina en el ojo contralateral. Si existe historia familiar (de primer grado) con desprendimiento de retina. Los traumatismos oculares abiertos o cerrados pueden acompañarse de roturas en la retina, hemorragia vítrea y desprendimiento de retina (suponen el 10-12% de los casos de desprendimiento). Algunas enfermedades generales (retinopatía diabética; Síndrome de Marfan; Síndrome de Ehlers-Danlos, etc). Signos y síntomas Hay dos síntomas que son apreciados en el 60% de los casos: Síntomas premonitorios en forma de destellos luminosos (fotopsias): es el síntoma más importante, que refleja la existencia de tracciones sobre la retina. Suele aparecer cuando ya se ha producido la rotura retiniana. Visualización de “moscas volantes ” (miodesopsias), que son puntos negros que se mueven al mover el ojo. Son causadas por las modificaciones del vítreo. Otros síntomas son: Defectos en el campo visual: tras un periodo de tiempo el paciente describe que aprecia como un “telón o cortina negra” en su campo visual. Se manifiesta pérdida de visión central cuando se ve afectada la mácula (territorio central de la retina con máxima capacidad visual). Se aprecia cuando ya se ha producido el desprendimiento de retina. Distorsión de las imágenes y posterior disminución importante de la agudeza visual. Este síntoma aparece si se daña la zona central de la retina (mácula). ATENCIÓN Al ser una patología que no causa dolor, se pueden malinterpretar los síntomas como aparentemente inofensivos y retardar la consulta al oftalmólogo. ¿Cómo se diagnostica? La aparición de los síntomas anteriormente mencionados debe ser motivo de consulta urgente con un oftalmólogo. Es muy importante hacer un diagnóstico lo más rápidamente posible. El desprendimiento de retina se diagnostica revisando el fondo de ojo después de haber procedido a la dilatación de la pupila mediante fármacos específicos (para poder examinar la mayor superficie posible del interior del ojo). ¿Tiene tratamiento? La cirugía debe ser lo más precoz posible para mejorar la tasa de éxito y el resultado visual final .  Antes de proceder a la intervención, al paciente se le recomendará reposo adoptando medidas posturales específicas a fin de evitar o minimizar la progresión del desprendimiento, facilitando con ello el acto quirúrgico. El objetivo principal será “cerrar” las roturas retinianas y devolver la retina a su posición natural . Para ello podemos recurrir a diferentes técnicas, algunas de las cuales resumimos a continuación: Retinopexia neumática: se basa en el empleo de una burbuja intravítrea de gas expansible para adherir la retina y cerrar la rotura retiniana después. La técnica es ambulatoria en consulta o en quirófano, bajo anestesia tópica local y en condiciones de asepsia (desinfección). Posteriormente, se indicará un tratamiento postural de la cabeza de forma que la rotura esté en la posición más alta posible durante una semana, aproximadamente. Se cerrará la rotura a las 24 horas con láser. Crioterapia: mediante una criosonda se congela el tejido situado alrededor de la zona desgarrada, tras lo cual se produce una cicatrización que actúa de forma protectora. Anillo escleral: se realizará colocando una banda de silicona sólida alrededor de la capa más externa de la pared del ojo (la esclera) para mantener una presión externa sobre el globo ocular que facilite el cierre de la rotura.   Vitrectomía: en este caso, mediante un abordaje intraocular, eliminaremos la tracción del vítreo extrayendo el mismo del interior del ojo. A continuación, se realizará la retinopexia (sujeción, recolocación) con endoláser. Se realiza en quirófano, bajo anestesia local y con un instrumental muy sofisticado. ¿Se puede prevenir? Las alteraciones preexistentes en la retina periférica (desgarros retinianos, agujeros atróficos, etc.) deben ser tratadas cuanto antes para evitar que ocasionen problemas más graves, principalmente mediante técnicas de fotocoagulación con láser o crioterapia. En los pacientes con desprendimiento de retina en un ojo debe explorarse siempre el ojo contralateral sano con el fin de buscar y tratar de forma preventiva las degeneraciones existentes. ¿Qué pronóstico tiene? El pronóstico visual depende de si existe o no desprendimiento de la mácula. Si la mácula no se ve afectada probablemente se mantendrá la agudeza visual preoperatoria o tan sólo ligeramente disminuida. Después de la cirugía, la visión suele ir mejorando de forma gradual durante un periodo de días o semanas. Si, por el contrario, la mácula está afectada, el resultado dependerá del tiempo de evolución. Se consigue la solución del problema en el 95% de los casos con un diagnóstico precoz y una buena cirugía. Si la cirugía tarda más de una semana en realizarse, la posibilidad de recuperar la visión es mucho menor. En este sentido, es especialmente importante recordar que la población en riesgo se someta a revisiones oculares periódicas, como mínimo una vez al año.
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