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Cuáles son los Factores de Crecimiento
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Cuáles son los Factores de Crecimiento

¿Has oído hablar de los factores crecimiento ? ¿Sabes qué son? Se trata de un conjunto de proteínas presentes en el plasma y en las plaquetas de la sangre, que tienen una función protagonista en los procesos de reparación y regeneración de los tejidos de nuestro cuerpo. Tienen un papel importante dentro de la medicina regenerativa, sobre todo en las especialidades de dermatología, reumatología y traumatología para la cura de lesiones en la piel, músculo esqueléticas o inflamatorias articulares. Esto es debido a que son capaces de desencadenar en las células procesos biológicos como la proliferación y la diferenciación celular, la generación de vasos sanguíneos (angiogénesis) y la migración o desplazamiento de células a lugares donde son necesarias (quimiotaxis). En otras palabras, los factores de crecimiento son mensajes que utiliza nuestro organismo para informar a las células cuándo crecer, cómo diferenciarse o a dónde moverse para reparar un tejido dañado. Además, ayudan a que el lugar dónde se repara la lesión esté protegido de infecciones y disminuya el dolor y la inflamación. Un poco de historia Rita Levi-Montalchi, una científica italiana especialista en neurología, fue la descubridora del primer factor de crecimiento conocido, el NGF (factor de crecimiento neuronal ), por lo que fue laureada con el Premio Nobel de Medicina en 1986. Este trabajo realizado en la Universidad Washington, en San Luis, fue imprescindible para descubrir que las células sólo comienzan a reproducirse cuando reciben la orden de hacerlo, orden que transmiten unas proteínas llamadas factores de crecimiento. Tipos de factores de crecimiento Hay una gran cantidad de factores de crecimiento en nuestro organismo, y aquí te vamos a explicar los más importantes: Hormona del crecimiento (HC): es una hormona fabricada por la glándula hipófisis, que se sitúa en el cerebro. Tiene un efecto global en nuestro organismo. Es producida durante toda la vida, pero en la infancia es sumamente importante para que el niño crezca adecuadamente y alcance su talla normal de acuerdo a su genética. En el ser humano tiene dos funciones importantes: estimula el crecimiento de los tejidos (promueve la mitosis o división de las células) y tiene un papel básico en el metabolismo de los carbohidratos, lípidos y proteínas. Factor de crecimiento derivado de las plaquetas (FCDP): es una proteína sintetizada y liberada por las plaquetas que estimula la multiplicación celular 10 minutos tras coagular una herida y ayuda a la reparación del tejido lesionado. Factor de crecimiento vascular endotelial (FCVE): es una sustancia importantísima en el crecimiento de los vasos sanguíneos durante el periodo embrionario y en la formación de nuevos vasos capilares en el ser humano adulto. Factor transformador del crecimiento-beta (FTC-beta): ayuda a la síntesis de colágeno y a la reparación del tejido conectivo. Factor fibroblástico ácido y básico (FCFa y FCFb): ayuda en la reparación de los tejidos lesionados mediante la formación de colágeno. ¿Sabes que los factores de crecimiento pueden ser tu medicina? Los factores de crecimiento se usan como tratamiento de muchas enfermedades desde hace un par de décadas. Por ejemplo, son ampliamente utilizados en enfermedades hematológicas (de la sangre) tales como las granulocitopenias, los síndromes mielodisplásicos, las leucemias, las anemias aplásicas y los trasplantes de médula ósea. Por ejemplo, la eritropoyetina (EPO) se utiliza en pacientes con anemia e insuficiencia renal. Otro de sus usos es dentro de la medicina regenerativa, sobre todo en las especialidades de dermatología, reumatología y traumatología para la cura de lesiones en la piel, músculo esqueléticas o inflamatorias articulares. ¿Qué es la medicina regenerativa? La medicina regenerativa es una parte de la medicina relativamente moderna. Tal y como su nombre indica, su objetivo es regenerar tejidos dañados por la vejez o por un traumatismo.  Este tipo de medicina se vincula a diferentes áreas científicas como la terapia celular avanzada, la ingeniería genética o la de tejidos. El uso de células madre, hematopoyéticas (las células de la sangre que proceden de la médula), la terapia génica (consiste en insertar un gen en una célula para sustituirlo o bloquear su función), la ingeniería de tejidos (desarrollo de órganos bioartificiales cultivados en el laboratorio) o el uso de sustancias como los factores de crecimiento. Usos de los factores de crecimiento y medicina regenerativa Hace unos años sería imposible pensar que podemos mejorar una lesión o frenar la progresión de una artrosis utilizando sustancias que fabrica nuestro propio cuerpo. Este planteamiento tiene ciertas ventajas ya que no presenta efectos secundarios, intolerancia o rechazo porque no estamos introduciendo ninguna sustancia extraña en nuestro organismo. En el tratamiento de las tendinitis o las artrosi s (sobre todo de grandes articulaciones como la cadera o la rodilla) los factores de crecimiento promueven la regeneración del cartílago y reducen la inflamación, la deformidad y el dolor, mejorando el movimiento de la articulación y el bienestar del paciente. En lesiones músculo esqueléticas, producidas, por ejemplo, tras un accidente o las que puede padecer un deportista, la aplicación de factores de crecimiento reduce el tiempo de recuperación y acelera la curación y cicatrización del tendón, músculo o hueso dañado. En el pie diabético y otras úlceras crónicas por presión de la piel (heridas crónicas en la piel que no cicatrizan), los factores de crecimiento pueden favorecer su curación. Parece ser que también han hecho su incursión en la medicina estética, ya que regulan la remodelación y reparación de la piel envejecida si se aplican de forma subcutánea. Este tratamiento solo está contraindicado en caso de i nfección en la zona a tratar, procesos neoplásicos y ciertas enfermedades de la sangre. ¿Cómo se aplica? El tratamiento se realiza bajo prescripción médica , en un ambiente estéril y sin anestesia. Para poder obtener los factores de crecimiento del paciente hemos de realizar una extracción sanguínea . Es el mismo proceso que una analítica. Esta sangre se procesa y se separa el plasma que es rico en factores de crecimiento. Tras obtener el concentrado se infiltra en la zona a tratar. El proceso, que puede durar entre 25 y 40 minutos, se realiza en un ambiente estéril y sin anestesia en la mayoría de los casos. Puede usarse en una articulación o durante una intervención quirúrgica. El número de infiltraciones, en patología articular, que es la más frecuente, suelen ser tres sesiones durante tres semanas consecutivas, con una sesión de recuerdo a los seis meses o un año si la evolución es favorable.
Descubre los Hidratos de Carbono de Calidad
Artículo especializado

Descubre los Hidratos de Carbono de Calidad

Si te decimos “hidratos de carbono ” seguramente podrás relacionarlos con pasta, pan… sabrás que son una parte importante de la dieta… pero quizás poco más. En este artículo te explicaremos todo sobre ellos: qué son, dónde se encuentran, por qué es importante su consumo, y cuáles son los hidratos de carbono de calidad y por qué conviene consumirlos en detrimento de los que no lo son… En fin, que al escuchar o leer el concepto “hidratos de carbono” de nuevo, seguro que sabrás decir muchas más cosas. Indispensable en una dieta equilibrada Hablamos de una dieta equilibrada cuando contiene la energía y los nutrientes en cantidad y calidad suficientes para conservar la salud. Uno de estos nutrientes son los hidratos de carbono, que constituyen la principal fuente energética inmediata del organismo y pueden almacenarse como sustancias de reserva. Para asegurarnos una alimentación equilibrada, rica en hidratos de carbono de buena calidad, la dieta debería estar compuesta mayoritariamente por legumbres, cereales integrales, frutas y verduras , disminuyendo e incluso eliminando de la alimentación los cereales refinados (carecen de las partes realmente nutritivas y de la fibra dietética) y los dulces (azúcares simples). Conozcamos más sobre los hidratos de carbono y dónde se encuentran los que nos convienen más. Nutriente orgánico Un nutriente es una sustancia química necesaria para que las células de un organismo produzcan la energía empleada en las funciones de crecimiento, reparación y reproducción, metabolismo, entre otras. Estos nutrientes se encuentran en los alimentos y son necesarios para cumplir las funciones vitales. Los nutrientes pueden ser orgánicos e inorgánicos: Entre los inorgánicos tenemos el agua, que constituye más del 60% de nuestro cuerpo, y es utilizada como medio para la descomposición de alimentos. Entre los nutrientes orgánicos se encuentran los hidratos de carbono, que constituyen la principal fuente energética inmediata del organismo y pueden almacenarse como sustancias de reserva. Además de las grasas y las proteínas. Tipos de hidratos de carbono También llamados glúcidos o carbohidratos, debido a su composición: carbono, hidrógeno y oxígeno, los hidratos de carbono se dividen en glucémicos (los cuales se digieren en el sistema digestivo dando lugar a la glucosa que se absorbe en el intestino delgado, como puede ser el almidón) y no glucémicos (los cuales no son digeridos y pasan directamente al intestino grueso donde son fermentados por la flora intestinal, un claro ejemplo es la fibra dietética). Los HC glucémicos se dividen en: Simples (azúcares) Son los monosacáridos y los disacáridos de sabor dulce y de rápida absorción intestinal y se dividen en: Monosacáridos: los más conocidos son la glucosa (constituyente fundamental en todos los HC, se almacena en el hígado y en el músculo en forma de glucógeno), la fructosa (se encuentra en la fruta y en la miel, se absorbe en el intestino, pasa al hígado donde se metaboliza rápidamente a glucosa) y la galactosa (forma parte del disacárido de la lactosa). Disacáridos: los más conocidos son la lactosa (es el azúcar de la leche), maltosa (azúcar de malta, localizado en el grano de la cebada) y sacarosa (es el azúcar común obtenido de la remolacha o caña de azúcar). Complejos También llamados polisacáridos. De sabor escasamente dulce y de absorción intestinal lenta . Los más conocidos son el almidón o fécula (reserva energética de los vegetales, se encuentra en cereales, tubérculos y legumbres), y el glucógeno (principal reserva de energía del organismo que se almacena en el hígado y en el músculo). En los HC no glucémicos encontramos la fibra dietética, que incluye los componentes más importantes como la celulosa, hemicelulosa, pectina, agar, gomas, mucilagos, etc. Recordemos que éstos no pueden ser degradados por enzimas digestivas y pasan directamente al intestino grueso, donde serán fermentados por la flora intestinal. ¿Qué funciones tienen los hidratos de carbono? Su principal función es la energética (cada gramo aporta 4 kcal), a través de la utilización de la glucosa. Ésta es la única fuente de energía para el cerebro, que en circunstancias normales consume alrededor de 100 gramos al día para satisfacer sus demandas energéticas. Reserva de energía : los hidratos de carbono son almacén y reserva de energía en forma de glucógeno que se moviliza rápidamente para generar glucosa cuando es necesario. Ahorran proteínas : al usarse los hidratos de carbono como gasolina, se deja a un lado el uso de las proteínas con este fin, ya que éstas pueden ser utilizadas para muchas otras funciones. Forman parte de tejidos importantes: los hidratos de carbono son partes imprescindibles en tejidos conectivos y nerviosos. Además, también se encuentran en las moléculas del ADN y trifosfato de adenosina (ATP), una molécula necesaria para obtener energía. Evitan la formación de los cuerpos cetónicos : cuando el cuerpo no tiene suficientes carbohidratos para obtener energía, utiliza la grasa en su lugar, que produce unos desechos que son conocidos como cuerpos cetónicos. Reguladora:  la celulosa (fibra dietética) se encarga de regular el tránsito intestinal, teniendo además de éste otros efectos beneficiosos para la salud como: disminuir el estreñimiento ablandando las heces y aumentando su volumen, aumentar la sensación de saciedad, enlentecer el vaciado de estómago, disminuir la absorción del colesterol, disminuir la subida de azúcar en sangre, proteger contra el cáncer de colon y enfermedades cardiovasculares. Alimentos ricos en hidratos de carbono Podemos encontrar hidratos de carbono en diversos alimentos, y en una dieta equilibrada el consumo de hidratos de carbono complejo debe suponer la mitad de las calorías totales diarias. Se pueden obtener de las siguientes fuentes de alimentos: Cereales: en el arroz, el trigo, el maíz, la avena, el mijo, la quinoa y el trigo sarraceno (estos dos últimos son pseudocereales), entre otros, se encuentra un gran potencial de hidratos de carbono de absorción lenta. Se recomienda su consumo en grano completo para preservar todos los nutrientes y la fibra dietética; tanto de los cereales como sus derivados (pan, pastas, cereales de desayuno). Pan de grano completo: además de hidratos, nos aporta gran cantidad de proteínas de origen vegetal y poca grasa. Este alimento es uno de los primeros que suelen suprimirse en las dietas para perder peso, sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda su consumo. Pastas integrales : macarrones, espaguetis, tallarines… Deben acompañarse con vegetales y proteínas magras, y pertenecen al grupo de hidratos de carbono de absorción lenta. Legumbres: como las judías, lentejas o los garbanzos. Son una gran fuente de energía, pues tienen un alto contenido de hidratos de carbono complejos, más de la mitad de su composición. Tubérculos y raíces : la más consumida de este grupo es la patata, ya que el 75% de su composición es almidón, un carbohidrato de absorción lenta. También son buenas opciones la batata o boniato, la yuca, etc. Frutas y verduras : la fruta es el carbohidrato más dulce, pues nos aporta fructosa, pero el que menos cantidad de hidratos de carbono posee. Sin embargo, junto a las verduras, ricas en almidón, aportan una gran cantidad de minerales y vitaminas indispensables para el organismo. Azúcar simple: como el de caña, remolacha, miel o melaza. Aporta una gran cantidad de energía debido a su rápida absorción. Tanto para los adultos como para los niños, el consumo de azúcares simples se debería reducir, según la OMS, a menos del 10% de la ingesta calórica total. Y una reducción por debajo del 5% de la ingesta calórica total produciría beneficios adicionales para la salud . Por lo tanto, para llevar una alimentación equilibrada, rica en hidratos de carbono de buena calidad, la dieta debería estar compuesta mayoritariamente por legumbres, cereales integrales (de grano completo), frutas y verduras, disminuyendo e incluso eliminando de la alimentación los cereales refinados (carecen de las partes realmente nutritivas y de la fibra dietética) y los dulces (azúcares simples).
Hipermetropia: Síntomas y Tratamiento
Artículo especializado

Hipermetropia: Síntomas y Tratamiento

Si acaban de diagnosticarle hipermetropía a tu hijo y quieres saber más sobre el tema, este artículo te interesa. ¿Qué es? La hipermetropía es un defecto de refracción frecuente en los niños . En el ojo hipermétrope, debido al menor tamaño del ojo del que sería deseable, la imagen de los objetos lejanos no se forma sobre la retina, sino detrás de ella. Esto hace que la visión sea borrosa a cualquier distancia de posición del objeto. En el ojo hipermétrope el defecto de visión puede ser compensado por el mecanismo de acomodación (capacidad de modificación del tamaño del cristalino para enfocar los objetos), que es muy activo en la etapa infantil y va disminuyendo su capacidad con el paso de los años. Debido a e este gran poder del mecanismo de acomodación en la infancia, exámenes convencionales de la agudeza visual pueden no detectar la existencia de hipermetropías ligeras o medianas, ya que el niño hipermétrope puede ver normalmente.   Cuando el defecto de refracción en ambos ojos es diferente hablamos de anisometropía , una afección que da lugar a una ambliopía (un “ojo vago”) en el ojo con más defecto de refracción y que es más frecuente y más grave cuanto más pequeño sea el niño. La anisometropía hipermétrope origina ambliopía más fácilmente que la miope. ¿Por qué se produce? En general, las ametropías tienen un origen hereditario multifactorial, aunque se expresa de forma muy diferente en cada persona. Por lo tanto, debe descartarse siempre que existan antecedentes familiares de este tipo de patologías. La causa más frecuente de hipermetropía es la debida a una longitud axial del globo ocular (una longitud antero-posterior del ojo) más pequeña de lo normal. Con menos frecuencia, su causa hay que buscarla en la existencia de menores curvaturas de las que serían deseables en la córnea o el cristalino. Asimismo, existen causas de hipermetropía extrema que serían el microoftalmos (ojo en general más pequeño de lo normal) y la afaquia o ausencia de cristalino (generalmente quirúrgica). Síntomas Los signos evidentes y síntomas pueden variar considerablemente en función del grado de hipermetropía y de la capacidad de acomodación del niño. Las hipermetropías moderadas pueden cursar con una agudeza visual incluso normal, mientras que las más importantes cursan con visión borrosa , especialmente en la visión próxima (“de cerca”) con “astenopatía acomodativa” (dolor de cabeza frontal, escozor y enrojecimiento de los ojos tras esfuerzos continuados de acomodación). Un signo frecuente de aparición es la blefaritis crónica (la inflamación de los párpados), secundaria a la contracción crónica que realizan los párpados con la finalidad de enfocar la visión. La hipermetropía puede provocar un estrabismo , denominado convergente acomodativo (endotropía acomodativa), que se corrige con el uso de gafas correctoras. El colegio supone un lugar donde los defectos visuales se manifiestan de forma evidente, ocasionando un bajo rendimiento escolar. Diagnóstico El diagnóstico de los defectos de refracción deberá ser realizado por el oftalmólogo. Desde la consulta del pediatra debemos derivar al niño al especialista ante la sospecha de la existencia de alguno de estos defectos oculares. Son pruebas o métodos subjetivos los llamados optotipos (objetos/dibujos/letras) que deben situarse a cinco metros de distancia del niño a explorar y, a ser posible, en un ambiente con condiciones de buena iluminación y con el niño lo más tranquilo posible. También se puede utilizar, a partir de los 4 años de edad, la clásica prueba de la “E de Snellen”: se presentadas diversas letras “E” en diferentes posiciones y s tamaños y el niño debe identificar su posición señalando con los dedos o colocando una “E” grande a su lado en la misma posición. Con esta exploración simple se pueden diagnosticar las hipermetropías, siendo obviamente necesaria la colaboración del niño. Para la exploración concreta de las hipermetropías, posteriormente se valorará al niño colocando unas gafas con una corrección de +2 dioptrías en cada ojo, volviendo a explorar los optotipos. El niño hipermétrope continuará viendo los optotipos con la corrección de +2 dioptrías ya que habrá estado corregida parte de su hipermetropía. En cambio, el niño que no padezca hipermetropía verá borroso con esa corrección. En este caso, igualmente se procederá a explorar primero la visión de un solo ojo y posteriormente de ambos, haciendo que el niño mire las figuras primero de manera aislada y luego agrupadas con la finalidad de detectar ambliopías ligeras. Además de todo lo especificado, el oftalmólogo, previa administración de colirios para provocar la parálisis medicamentosa del sistema de acomodación ocular, puede realizar pruebas como la llamada esquiascopía (prueba que mide la refracción de manera objetiva). Es muy importante tener presente que la agudeza visual del niño pequeño no está completamente desarrollada y que los resultados, por tanto, podrán variar con el paso del tiempo. ¿Cómo se trata? El uso de la corrección debe ser permanente en niños pequeños y en defectos importantes, aunque en niños más mayores con defectos leves sólo será necesario aplicar los cristales correctores en algunas situaciones (para ver concretamente de lejos o concretamente de cerca). La corrección óptica de las ametropías se realizará con lentes esféricas o cilíndricas , que pueden ser positivas (convexas) o negativas (cóncavas), dependiendo del defecto de refracción a tratar. En el caso concreto de la hipermetropía, el tratamiento se basa en la aplicación de cristales correctores positivos (esféricos, convexos). Pronóstico Respecto a la evolución de los defectos de refracción (ametropías) en general, aunque no siempre se cumple, se puede admitir que el ojo del niño es hipermétrope en el momento del nacimiento y tiende hacia la normalidad (la emetropía) durante la etapa del crecimiento y desarrollo, sin acabar de conseguirla con plenitud, ya que el patrón refractivo de la especie humana es ligeramente hipermétrope.  Partiendo de este esquema evolutivo, las hipermetropías tienden a mejorar con el paso del tiempo, las miopías empeoran y los astigmatismos se mantienen relativamente estables. Esquemáticamente se dice que la ambliopía es recuperable hasta los cinco años, difícilmente se recupera a partir de esta edad y es prácticamente irrecuperable a partir de los 9-11 años.  Por esta razón, tiene tanta importancia llevar a cabo la detección y tratamiento precoz de las anomalías que pueden causar ambliopía (defectos de refracción, opacidades, estrabismos, etc.) MEJOR RENDIMIENTO VISUAL, MEJOR RENDIMIENTO ESCOLAR En la época de aprendizaje escolar, si mejora el rendimiento visual, paralelamente mejora el rendimiento escolar. El porcentaje de defectos de refracción que se detectan entre los niños más avanzados y los más atrasados en la adquisición de contenidos dentro de una misma clase evidencian que entre los que presentan más dificultades hay un tanto por ciento más elevado de defectos de refracción que en el grupo de los más avanzados.
Ejercicios para Combatir la Incontinencia Urinaria
Artículo especializado

Ejercicios para Combatir la Incontinencia Urinaria

La incontinencia urinaria es la salida involuntaria de la orina , sin que se puedan controlar los deseos de orinar. En España hay aproximadamente unos 150.000 hombres que la padecen por diferentes motivos. Esta incontinencia la presentan una quinta parte de las personas mayores de 65 años. La incontinencia urinaria puede ser de diferentes tipos: Incontinencia de esfuerzo : por un menor tono muscular del cuello de la vejiga. Incontinencia de urgencia: el músculo encargado de contraerse para vaciar la vejiga lo hace de manera súbita, incluso con pequeñas cantidades de orina en la vejiga. Incontinencia mixta: con alteraciones de los dos tipos anteriores Incontinencia por rebosamiento : por una obstrucción de la salida de la orina en la que esta acaba saliendo por rebosamiento. Incontinencia funcional : por demencia o alteraciones neurológicas o psiquiátricas. Algunos de estos tipos de incontinencia tienen difícil solución, pero son varias las cosas que podemos hacer (más allá de los posibles tratamientos farmacológicos) para poder sobrellevarla mejor e intentar paliarla: Perder peso si es preciso. Mantener una ingesta hídrica correcta sin que sea excesiva. Evitar la cafeína y las bebidas gaseosas. Ir con frecuencia al baño (cada hora) para vaciar la vejiga y prevenir las pérdidas. Reforzar el suelo pélvico mediante ejercicios físicos. Ejercicios de Kegel Los ejercicios más habituales para reforzar el suelo pélvico son los ejercicios de Kegel Con estos ejercicios se pretende fortalecer la musculatura del suelo pélvico, es decir, el conjunto de músculos que sustentan la vejiga, la próstata y la uretra, para así tener un mejor control de la vejiga y del flujo de la orina. El primer paso para fortalecer estos músculos es localizarlos. Para eso se puede intentar detener el flujo de la orina cuando se está orinando. Los músculos que se contraen son los del suelo pélvico. Pruebe a hacerlo un par de veces cada vez que vaya a orinar para ir localizándolos y poder realizar los ejercicios independientemente de la micción. Una vez localizados se debe intentar contraer estos músculos de la siguiente manera (lo mejor es hacer estos ejercicios estirados bocarriba, por lo menos inicialmente): Contraerlos durante cinco segundos y luego relajar los músculos. Realice la contracción muscular hacia adentro y hacia arriba. Repetir esta contracción 10-20 veces a intervalos de 10 segundos. Realizar esta actividad unas tres veces al día. Realizar el ejercicio en espiración , es decir, expulsando el aire de los pulmones; no contenga la respiración al hacerlo. A tener en cuenta… Al principio es probable que al intentarlo se contraiga también la pared abdominal, los glúteos y los muslos. Es normal. A medida que se van realizando los ejercicios se va logrando contraer solamente los músculos del suelo pélvico. Asimismo, son unos ejercicios que cansan, sobre todo porque es una musculatura que no ejercitamos voluntariamente en nuestro día a día. Lo mejor es comenzar con un objetivo de 10 contracciones en cada tanda de ejercicios, hacerlas tres veces al día y cada semana ir aumentando dos repeticiones más hasta llegar a un objetivo de 20 repeticiones en cada tanda de ejercicios. De esta manera progresiva es probable que se vean resultados al cabo de 6 semanas de comenzar los entrenamientos. Una vez se domina un poco la contracción de la musculatura del suelo pélvico estando tumbado se puede comenzar a practicarlos estando sentado. Esto permitirá que se puedan realizar estos ejercicios en cualquier sitio: en el trabajo, en el transporte público, en el coche… Puede costar un poco más al principio dado que se debe actuar contra la gravedad, pero si se realizan las secuencias adecuadas se fortalecerá el suelo pélvico adecuadamente. Resultados Gracias a los ejercicios Kegel muchos hombres con incontinencia urinaria secundaria a una extirpación de la próstata por un cáncer prostático ven cómo mejora su calidad de vida. La mayoría de los hombres logran controlar el goteo de la orina de nueve a doce meses tras la intervención quirúrgica, aunque el tiempo de recuperación de cada paciente es diferente. No te desanimes si tienes goteo de orina. Si realizas los ejercicios Kegel todos los días y persevera, verás resultados en unas semanas. Pese a que la clínica mejora sería conveniente seguir realizando los ejercicios Kegel una vez se haya instaurado la rutina de llevarlos a cabo para que así los músculos del suelo pélvico se mantengan fuertes. Son músculos como los de los brazos y las piernas, que conviene ejercitarlos para mantenerlos en forma. Otras actividades físicas Además de estos ejercicios específicos para fortalecer el suelo pélvico, existen una serie de actividades físicas que no perjudican ni sobrecargan el suelo pélvico y que, por lo tanto, se pueden realizar en caso de sospecha de incontinencia urinaria: Andar a paso moderado Marcha nórdica Senderismo Natación Cinta elíptica Cinta de andar (no correr) Otras medidas Además de estos ejercicios, existen otras medidas para fortalecer el suelo pélvico, como son la electroestimulación o el biofeedback . En otros casos de incontinencia urinaria también se pueden utilizar ciertos fármacos o incluso tratamientos quirúrgicos más o menos invasivos. Ante una incontinencia urinaria es preciso que se ponga en manos de un urólogo para llegar a un diagnóstico y comenzar cuanto antes tratar el problema. Independientemente de que exista o no incontinencia urinaria, es una buena idea que todos ejercitemos la musculatura de nuestro suelo pélvico para prevenir las pérdidas de orina.
Inmunoterapia Contra el Cáncer
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Inmunoterapia Contra el Cáncer

¿Existe luz al final del túnel? La inmunoterapia puede ser la clave que nos ayude a ganar definitivamente la batalla en la lucha contra el cáncer. La inmunoterapia es un tratamiento que ha aparecido en los últimos años como herramienta fundamental en el tratamiento de determinados tipos de cáncer . En pocos años, este tipo de tratamiento ha pasado a ser uno de los avances más importantes en la lucha contra el cáncer. Prueba de ello es que en el año 2013, la prestigiosa revisa Science designó a la inmunoterapia contra el cáncer “Revelación del año”. ¿Qué papel tiene el sistema inmune en el cáncer? El tratamiento con inmunoterapia contra el cáncer se basa en la estimulación del sistema inmune para frenar o erradicar las células tumorales . Antes de proseguir, es muy importante conocer el papel que desempeña el sistema inmune frente al cáncer. El sistema inmune (las defensas) es un sistema que tiene nuestro organismo para identificar y eliminar células que nuestro cuerpo identifica como extrañas (ajenas). Así pues, cuando sufre una infección por un virus o una bacteria, por ejemplo, el sistema inmunitario es capaz de identificar que esas células no son células propias y actúa contra ellas, destruyéndolas. Esta identificación la realiza mediante la identificación de las proteínas que presentan las células en sus membranas (sus paredes). Como hemos comentado, las células tumorales son células de nuestro organismo que sufren una mutación que provoca que crezcan sin control. En muchas ocasiones, esa mutación provoca que aparezcan nuevas proteínas en la superficie celular y gracias a ello, el sistema inmune puede actuar contra ellas y eliminar el tumor o frenar su crecimiento. De hecho, el sistema inmune elimina muchas células que sufren mutaciones incluso antes de que lleguen a provocar tumores. Gran parte de los cánceres están provocados por defectos en el sistema inmune , que deja de identificar a las células tumorales como células ajenas y deja de actuar sobre ellas. ¿Y cómo actúa la inmunoterapia? La inmunoterapia es un tipo de tratamiento que intenta estimular al sistema inmune del organismo para que éste sea el encargado de luchar contra las enfermedades. Tipos de inmunoterapia Anticuerpos monoclonales : los anticuerpos son proteínas que produce el organismo para identificar y eliminar células nocivas (generalmente infecciones). Hoy en día, los avances científicos nos han permitido crear anticuerpos en un laboratorio. Esos anticuerpos pueden tener principalmente dos objetivos: unirse a las células tumorales como agentes extraños y facilitar que el sistema inmune del paciente identifique más fácilmente esas células o, por el contrario, unirse a las células tumorales bloqueando su funcionamiento y frenando de esa manera su reproducción y crecimiento. Inmunoterapias no específicas (citoquinas): son tratamientos que mejoran el funcionamiento del sistema inmune del paciente. Ejemplos de ellos son las interleuquinas, que aumentan el crecimiento y la actividad de las células inmunitarias, o los interferones, que mejoran la respuesta inmunitaria contra el cáncer. Vacunas: las vacunas clásicas ya eran un tipo de inmunoterapia. Cuando nos vacunamos frente a una infección, no estamos haciendo otra cosa que estimular al sistema inmune para que detecte y actúe rápidamente en caso de que se identifique un determinado virus o bacteria. Este tipo de estimulación también se puede utilizar en el tratamiento contra el cáncer. El objetivo de las vacunas contra el cáncer es que el organismo reconozca las células tumorales y las destruya antes de que estas lleguen a provocar una enfermedad. Transferencia celular adoptiva: es un tipo de terapia en la que se extraen células del sistema inmune del paciente (glóbulos blancos -células T) que se modifican en un laboratorio para hacer que sean más efectivas en la detección y eliminación de un tipo de células cancerosas. Esas células se cultivan y multiplican en el laboratorio y se vuelven a introducir en el paciente de forma que puedan actuar contra su cáncer. ¿Cuándo se utiliza? El tratamiento con inmunoterapia ha evolucionado mucho en los últimos años. Cada vez son más los estudios que buscan demostrar su eficacia para nuevos tipos de tumores. Aunque su uso no es tan extendido como el de las quimioterapias tradicionales, cada vez son más los tipos de tumores que pueden tratarse ya con este tipo de fármacos. Cánceres como el de pulmón, el melanoma, el cáncer de vejiga o el cáncer de cérvix son ejemplos en los que la eficacia de la inmunoterapia ya está totalmente comprobada. ¿Qué efectos secundarios puede presentar? Tal y como el resto de tratamientos contra el cáncer, la inmunoterapia también puede ocasionar efectos secundarios no deseados. Estos efectos dependerán del tipo específico de inmunoterapia, pero los más frecuentes son síntomas similares a los de una gripe, debilidad, mareos, fatiga o problemas digestivos. Algunos tipos de inmunoterapias pueden favorecer la aparición de infecciones e incluso de otros tumores. En ocasiones, pueden producirse reacciones alérgicas al tratamiento (como a cualquier otro tratamiento), que pueden ser incluso graves. Aunque pueda parecer que existen muchos efectos adversos, es importante valorarlos con su médico especialista, puesto que en general, el beneficio potencial de utilizar este tipo de fármacos es infinitamente superior.
Qué Ocurre Cuando el Himen se Rompe
Artículo especializado

Qué Ocurre Cuando el Himen se Rompe

El himen se define como una membrana que se encuentra en los genitales externos femeninos . Es una membrana horadada fina que recubre la vagina y que deja salir hacia afuera las secreciones del aparato genital interno, como la menstruación. Está relacionada con las siguientes estructuras anatómicas: La cara inferior o externa es convexa y se corresponde con los labios menores Su cara superior o interna mira hacia la cavidad vaginal. El borde que circunscribe el orificio himeneal es libre y delgado y más o menos festoneado o dentellado. En la mujer adulta la morfología externa puede variar, lo habitual es que tenga una forma anular con un orificio más o menos redondeado en su centro. La perforación normal en la mujer adulta es aproximadamente de 1 cm. El tamaño del orificio himeneal es variable y cambia con la edad, la condición física, el uso de tampones, las relaciones sexuales, la práctica de determinados deportes… El exceso de rigidez puede ocasionar sangrados en las primeras relaciones y en casos de coitos imposibles, en estas situaciones puede ser necesaria una pequeña intervención quirúrgica. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Qué anomalías pueden afectarle Las anomalías en el himen se producen por un defecto en la canalización de la porción distal de la vagina en el desarrollo embriológico. Estas anomalías son frecuentes porque el himen es la estructura más variable de los genitales. Himen imperforado.  La falta de comunicación entre vagina y vulva puede pasar desapercibida. Al aparecer las primeras secreciones, éstas se depositan en la vagina provocando inicialmente un acúmulo de secreciones que van desde las que tienen aspecto transparente o gelatinoso, tipo moco, a las que tienen contenido de sangre. La forma en la que este trastorno se hace visible es como una membrana delgada, brillante, que asoma por los genitales externos. Si las secreciones son muy abundantes la membrana estará abombada y se verá de color azulado.  Esta alteración se diagnostica en la infancia o en el momento de la pubertad, una vez que se ha iniciado la menarquia (primera regla). La clínica más frecuente es dolor en la parte baja de la tripa, como de ovarios, este dolor suele puntual en algún momento del mes. Si no se produce la salida de estas secreciones el dolor se puede llegar a convertir en un dolor crónico pélvico, de creciente intensidad. El diagnóstico es sencillo, es suficiente con mirarle los genitales externos a la mujer. Hay que diferenciarla de otra patología que es la sinequia de la vagina . Sinequia no es otra cosa que fusión, y es que en esta dolencia las paredes vaginales están pegadas en la porción más inferior, la más externa, y también hay que diferenciarla de otra alteración que es la atresia vaginal (no presencia de vagina). Apertura himeneal incompleta (himen microperforado, septado y cribiforme). Generalmente es asintomático y empieza con dificultad para la inserción de tampones higiénicos o para mantener relaciones sexuales. Por la retención de secreciones puede producir manchado y un aumento de flujo maloliente. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. ¿En qué consiste la cirugía? Tanto en el himen imperforado como en la apertura himeneal incompleta el tratamiento es quirúrgico. La himenectomía es un procedimiento quirúrgico sencillo de fácil recuperación. Por lo general, con una intervención es suficiente ya que el epitelio del himen es difícil que se reepitelice, y no suele ser necesario intervenir de nuevo porque el himen se haya vuelto a cerrar. Se suele realizar de forma ambulatoria , es decir, sin necesidad de ingreso hospitalario y bajo anestesia general. La técnica consiste en realizar una incisión en forma de cruz desde las 10 a las 4 y desde las 2 a las 8 horas del cuadrante del reloj sobre la membrana himeneal. Luego se recortan los colgajos del anillo himeneal y se suturan los bordes. Los cuidados posteriores consisten en realizar lavados de asiento dos veces al día y revisión en consulta en el plazo de 15 días. Himen artificial El himen artificial es una especie de prótesis de plástic o o albúmina de 5 x 7 cm con una tinta roja a los lados que durante el coito deja escurrir unas gotitas de “sangre”. Permite simular un himen intacto y se utiliza en algunas culturas como preservación de la honra de la mujer y de su familia. Cirugía de reconstrucción Existe también la cirugía de la reconstrucción del himen o himenoplastia , muy solicitada por mujeres en cuya cultura se le da mucha importancia al hecho de la virginidad. La técnica más frecuente es aquella en la que simplemente se unen los restos de himen que puedan quedar aplicando anestesia local. En esta técnica las relaciones sexuales deben mantenerse en los primeros días ya que la técnica es poco duradera. No como en la cirugía vaginal plástica, en la que se hace una incisión a ambos lados de las paredes vaginales y se unen entre sí. En este caso las relaciones se deben posponer unos días para que se cicatricen bien los tejidos. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
Síntomas, Tratamiento y Prevención del Glaucoma
Artículo especializado

Síntomas, Tratamiento y Prevención del Glaucoma

¿Has oído hablar alguna vez de la “ceguera silenciosa ”? ¿Sabes lo qué es? Se le llama coloquialmente así a la enfermedad del glaucoma y la importancia de conocer su existencia radica en que es básica la prevención de cara a su aparición. ¡Vigila y revisa periódicamente tu presión intraocular! Qué es El glaucoma es una enfermedad óptica grave caracterizada por una afectación del nervio óptico y defectos en el campo visual, generalmente progresiva. Se presenta de diferentes formas: Glaucoma de ángulo cerrado : se produce una elevación brusca de la presión intraocular. La sintomatología se caracterizará por la aparición de un dolor ocular intenso (en clavo), ojo rojo, dilatación pupilar fija (midriasis), córnea opacificada y síntomas vegetativos (náuseas y vómitos) con dolores de cabeza. Se trata de una urgencia médica, y es una patología rara. Glaucoma crónico simple o de ángulo abierto : es el más frecuente y una de las primeras causas de ceguera en el mundo desarrollado. Su prevalencia suele estimarse entre el 1%-1’5%. Es asintomático y produce una pérdida de campo visual periférico que el paciente no percibe. sólo en estadios avanzados hay afectación de la visión central en la retina y por tanto déficit de agudeza visual. Glaucoma congénito primario de ángulo abierto : está presente al nacimiento en el 25% de los casos, en el 80% antes del año de edad. Dos de cada tres de los niños afectados son varones. Se trata de una patología ocular rara en la edad pediátrica pero que puede ser extremadamente grave. Supone el 5-18% de las cegueras infantiles. En los niños, un aumento del tamaño del globo ocular (buftalmos) y una córnea aumentada de tamaño (megalocórnea) pueden ser signos de existencia de glaucoma. En este caso, esta córnea además presentará un aspecto turbio, existirá lagrimeo y el niño presentará fotofobia (molestias al mirar directamente a la luz). Causas Demográficas: aumenta con la edad (a partir de los 60 años de edad, se presenta siete veces más), en la raza negra y el sexo masculino. Genéticos: herencia multifactorial, aumenta el riesgo entre familiares de primer grado. Enfermedades sistémicas : mayor prevalencia en enfermos diabéticos. Oculares: el aumento de la presión intraocular es factor de riesgo para la aparición de daño glaucomatoso, aunque el efecto de ésta en la generación de la lesión del nervio óptico en la actualidad todavía no es del todo bien conocido. Este es el único factor de riesgo sobre el que podemos implementar actividades preventivas. Diagnóstico Se necesitan instrumentos ópticos especiales para el examen del ojo. No obstante, pese a que un enfermo determinado pueda precisar una atención ocular especializada, la evaluación inicial de los síntomas oculares está al alcance de todos los médicos y la valoración de la agudeza visual, pupilas, movimientos oculares, campos visuales y fondo de ojo forma parte de toda exploración física completa. Tonometría: mide la tensión ocular. No existe una cifra exacta de PIO que separe a los individuos afectos de glaucoma de los sanos. El valor medio se sitúa en los 15.5 mmHg; se considera normal hasta 20 mmHg, sospechoso de glaucoma entre 20-24h mmHg y patológico igual o superior a 25 mmHg. Asimetrías en el valor de la PIO entre ambos ojos mayores a 5 mmHg también deben ser sospechosas de glaucoma. Oftalmoscopia: se conoce como “fondo de ojo” al área interna del ojo que se puede observar por medio de la oftalmoscopia, incluyendo la retina, sus vasos sanguíneos y el nervio óptico. El examen de fondo de ojo puede realizarse sin dilatación para una primera observación de las estructuras del polo posterior del ojo (papila y mácula) pero requiere de una dilatación de la pupila para poder explorar con comodidad toda la extensión de la retina. Al dirigir una luz a través de la pupila, y traspasar ésta todos los medios transparentes anteriores del ojo, se observa un reflejo rojizo que normalmente la llena de manera casi uniforme. La presencia de un reflejo rojo normal indica que no existen opacidades en el camino de la luz, y que la retina, al menos en su porción posterior, no está desprendida. Campo visual (campimetría): explora la sensibilidad retiniana en cada punto del campo visual. Es necesario realizarlo para el diagnóstico e imprescindible en el seguimiento evolutivo de la enfermedad. Los hallazgos campimétricos que se presentan en el glaucoma son: estrechamiento del campo visual periférico (“visión de túnel”), agrandamiento de la mancha ciega y áreas arqueadas de déficit de visión alrededor de la mancha ciega (escotomas arqueados). Podemos afirmar que la enfermedad está bien tratada cuando no hay progresión del defecto campimétrico. Tratamiento y pronóstico El glaucoma no tiene un tratamiento curativo definitivo. Se puede evitar la evolución natural a la ceguera manteniendo una presión intraocular lo suficientemente baja (en general, por debajo de 20mmHg) para que no progrese la lesión del nervio óptico. El tratamiento debe mantenerse a lo largo de los años. El tratamiento quirúrgico puede consistir en la denominada trabeculoplastia, en la que se realizan impactos con láser de argón en el trabeculum (estructura por donde drena el humor acuoso) y es prácticamente inocua, o en la denominada trabeculotomía, en la que se crea una nueva vía de salida artificial del humor acuoso a través del trabeculum. Con los años puede volver a cerrarse, lo que supondrá tener que recurrir nuevamente a la instauración de tratamiento médico o nuevamente quirúrgico. En el caso del glaucoma de ángulo cerrado, las medidas terapéuticas irán encaminadas a intentar reducir farmacológicamente la presión intraocular, a intentar reducir el volumen intraocular de humor acuoso y, finalmente, a revertir la dilatación pupilar. Se deberá dirigir al paciente al especialista en oftalmología para el tratamiento definitivo, que consiste en la práctica de una intervención quirúrgica llamada iridotomía, mediante láser, si la inflamación ocular lo permite. De lo contrario, sería la técnica convencional quirúrgica urgente (se practica una ventana en el iris que permite el paso del humor acuoso acumulado a su través). Se deberá practicar una iridotomía preventiva (profiláctica) en el otro ojo. Si el diagnóstico y tratamiento precoces son importantes en todas las formas de glaucoma, en el caso del niño son fundamentales para evitar secuelas irreversibles.
Cómo Prevenir el Ictus
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Cómo Prevenir el Ictus

En la sociedad occidental actual, en la que los estilos de vida (alimentación, nivel de estrés, sedentarismo…) han cambiado notablemente, el ictus es una de las patologías que más problemas de salud y mortalidad causa . De hecho, es la primera causa de muerte en las mujeres y la primera causa de discapacidad en nuestro país. Pero… ¡no todo son malas noticias! Se puede actuar eficazmente a muchos niveles para disminuir su impacto. Si no, atento a estos datos: Cuantos más factores de riesgo presente una persona, mayor será el riesgo de que lo sufra. Simplemente adoptando una serie de consejos sencillos que vamos a exponer a continuación, entre el 60 y el 80% de los ictus se pueden prevenir. Una vez padecido, la identificación inmediata de sus síntomas será crucial en la evolución del enfermo. Te explicamos cuáles son esos síntomas para que puedas reconocerlos con agilidad. ¡Puedes salvar una vida! La precocidad en el acceso al tratamiento aumenta la probabilidad de recuperación casi total o con muy pocas secuelas del enfermo. ¡Avisa con celeridad a los servicios médicos de emergencia! ¿Qué es un ictus? El “ictus”, “ataque cerebral” o “accidente vascular cerebral (AVC)” es una enfermedad cerebrovascular que se produce por la disminución u obstrucción del flujo sanguíneo que llega al cerebro y, por tanto, éste no recibe la cantidad necesaria de oxígeno, lo que provoca que las células nerviosas dejen de funcionar o, incluso, mueran. Hasta 1 de cada 6 personas en el mundo padecerá un ictus en algún momento de su vida. Aunque los accidentes cerebrovasculares suelen afectar en mayor medida a los mayores de 65 años, en los últimos años la incidencia en menores de 64 años creció de forma significativa. Existen dos grandes categorías de ataque cerebral: aquellos llamados “isquémicos” y causados por un bloqueo del flujo sanguíneo (por la generación de una trombosis, una embolia vascular o por una estenosis) y aquellos llamados “ hemorrágicos ”, causados por una hemorragia, coloquialmente denominada derrame cerebral. La formación de un coágulo dentro del vaso sanguíneo en el cerebro o en el cuello se denomina “trombosis”. El movimiento del coágulo por el torrente sanguíneo desde otra parte del cuerpo, como p.ej. desde el corazón al cerebro, se denomina “embolia”. El estrechamiento grave de una arteria dentro del cerebro o que va hacia él se denomina “ estenosis ”. Los trastornos cardíacos comunes como la enfermedad coronaria, las valvulopatías, el latido cardíaco irregular (fibrilación auricular) o el aumento de tamaño de una de las 4 cámaras cardiacas, pueden dar lugar, como resultado, a la formación de coágulos que pueden bloquear vasos sanguíneos dentro del cerebro o que van hacia él y también que éstos se desprendan y viajen a otros puntos del organismo. Su médico tratará su enfermedad cardíaca y también podría recetar medicamentos, como la aspirina, para ayudar a prevenir la formación de coágulos. Incluso podría recomendarle la cirugía para limpiar una arteria del cuello tapada si usted presenta un perfil de riesgo particular. Signos y síntomas Algunas de las señales de alarma son las siguientes: El entumecimiento, la pérdida de fuerza o de la sensibilidad en la mitad del cuerpo (a nivel del brazo o la pierna). A nivel facial, la asimetría entre ambos lados de la cara (la desviación de la comisura labial). La visión se vuelve borrosa o incluso se pierde repentinamente, de uno o los dos ojos. Confusión súbita, dificultad para hablar o no se entiende lo que el enfermo dice cuando habla (Disartria). Dolor de cabeza intenso y repentino asociado o no a la presencia de vómitos. Cuando se presenten estos síntomas no debemos caer en los errores siguientes: Decir “¡ya se me pasará!”, retrasando la llegada a un hospital. Automedicarse , sin haber consultado antes el consejo específico de un médico. Conducir el coche personalmente para acudir al centro médico. Ante la más mínima sospecha de estar padeciendo un ictus, lo más seguro y acertado siempre será avisar a los servicios médicos de emergencia y simplemente decir “¡creo que me está dando un ictus!”. A veces los signos de advertencia pueden durar solamente unos pocos segundos o minutos y luego desaparecen. Estos episodios conocidos como “ataques isquémicos transitorios (AIT)”, aunque son breves, identifican una afección seria subyacente que no desaparece sin atención médica. Desgraciadamente, cuando se disipan, muchas personas los ignoran. ¡No lo hagas y préstales atención: pueden salvarte la vida! Factores de riesgo Cabe destacar que tener un factor de riesgo no implica que forzosamente se vaya a padecer un ictus, sólo indica un aumento de probabilidad de padecerlo. Algunos de los factores de riesgo asociados al ictus no pueden controlarse, como es el caso de la edad, o la herencia genética, pero otros muchos sí pueden ser controlados (como p.ej. el tratamiento de la enfermedad cardiaca) y algunos de ellos incluso con gran éxito. Decálogo de consejos para reducir el riesgo de padecer un accidente cerebrovascular Controla la hipertensión arterial: es el principal factor predisponente a padecer ictus. Conviene intentar mantener sus niveles en valores óptimos. Deja de fumar: si necesitas ayuda, consulte con los especialistas. Reduce el consumo de alcohol : porque un buen número de ictus están provocados por un consumo abusivo de alcohol. ¡ Adelgaza! La obesidad suele llevar asociada problemas de hipercolesterolemia, diabetes o el sedentarismo, así como enfermedad cardiovascular. Dieta sana y equilibrada : aprovecha nuestra dieta mediterránea y aumenta el consumo de verduras, frutas y hortalizas. Controla la diabetes. Controla el colesterol elevado : junto con el tabaco es el principal causante de la creación de la placa arteriosclerótica que obstruye o tapona las arterias. Muévete más: la práctica de ejercicio físico con regularidad es el mejor aliado en la prevención del ictus debido a que mantiene un corazón fuerte y unas arterias limpias. ¡Sólo con caminar una hora a diario ya es suficiente! Mantente sereno y positivo : el estrés crónico y/o el carácter “temperamental” aumenta el riesgo de ictus. Aumenta la reserva cognitiva : leer, aprender un idioma, hacer tareas bimanuales, o escribir un diario son experiencias que hacen a nuestro cerebro más resistente frente a posibles secuelas de ictus y hacer que la recuperación sea significativamente mejor. Tratamiento El ACV es una emergencia neurológica que requiere un tratamiento inmediato. Los estudios científicos han situado el denominado “tratamiento trombolítico” como la primera elección terapéutica durante las primeras tres horas de iniciado el evento isquémico, cuando los cambios cerebrales todavía no se han evidenciado en las imágenes del TC (o TAC) cerebral.
Las Infecciones Vaginales más Comunes
Artículo especializado

Las Infecciones Vaginales más Comunes

Aproximadamente un 75% de las mujeres experimentan un episodio de infección vaginal a lo largo de su vida y, casi un 50%, un segundo. Puede afectar a mujeres de todas las edades, independientemente de su actividad sexual y son uno de los motivos más frecuentes de consulta, tanto en atención primaria como en la consulta del ginecólogo. ¿Qué es la vulvovaginitis? Las infecciones vaginales reciben el nombre de vulvovaginitis que no es otra cosa que la inflamación de la mucosa vaginal y de la piel vulvar , pero no siempre se afectan ambas áreas anatómicas de forma simultánea. Generalmente, la causa es infecciosa (micosis, vaginosis y trichomoniasis) pero puede ser de origen no infeccioso. La vaginitis está causada por un cambio en el equilibrio normal de las bacterias vaginales, una infección o una reducción en los niveles de estrógenos después de la menopausia. Las afectadas suelen notar picor e irritación de la zona genital acompañada de un aumento de secreción vaginal, en ocasiones, maloliente. ¿Cómo son las secreciones normales? Las secreciones vaginales son normales y son un mecanismo de defensa de la mucosa genital que ayuda a limpiar y mantener húmeda la vagina. Dependiendo del momento del ciclo, pueden ser más o menos abundantes. Son normales cuando cumplen estas características: Son blancas, ligeramente amarillentas y turbias No presentan olor desagradable. Su olor normal es ligeramente salado A mitad del ciclo menstrual, durante la ovulación, son más espesas o “fibrosas ” (como la clara de un huevo) La flora o microbiota vaginal Es el conjunto de microorganismos que habitan en condiciones normales en la vagina. Es un ecosistema complejo y cambiante, que depende de los cambios hormonales y la edad. Cuando está en equilibrio, forma una excelente defensa de la zona genital contra los agresores externos. Los lactobacilos son los protagonistas del mantenimiento del ecosistema vaginal. Sus funcionen consisten en competir con los hongos , es decir, se alimentan de las mismas sustancias, manteniendo a raya el crecimiento anormal de los hongos para que no causen enfermedad. También producen sustancias que son capaces de metabolizar la glucosa a ácido láctico . Este ácido es el responsable de mantener el pH vaginal ligeramente ácido (entre 3,5 - 4,5), representando el principal mecanismo de defensa frente a la colonización por patógenos. No es de extrañar, sabiendo todo esto que se hayan desarrollado jabones de higiene íntima específicos que mantienen el pH de la zona genital en este rango, así como el uso de probióticos, de administración vaginal y oral, como preventivos en mujeres con vulvovaginitis de repetición. Causas más frecuentes de vaginitis o vulvovaginitis Infecciones por hongos (candidiasis) La vaginosis bacteriana La trichomoniasis Enfermedades de transmisión sexual como la gonorrea o la Chlamydia (estas últimas son menos comunes, pero pueden producir secreciones vaginales que nos alerten de que algo no va bien). ¿Cómo sé si tengo una vulvovaginitis? Los síntomas pueden ser más o menos intensos. Los más frecuentes son: secreciones vaginales anormales y malolientes, picazón o irritación, micción dolorosa y dolo r o irritación durante las relaciones sexuales. Sin embargo, algunas mujeres pueden no tener síntomas y no darse cuenta de ellos si no son muy intensos. Se debe acudir siempre al centro de salud o al ginecólogo para que realizar un buen diagnóstico y un correcto tratamiento. Vulvovaginitis candidiásica La vulvovaginitis candidia?sica es una enfermedad inflamatoria de la vagina y vulva , producida por hongos, fundamentalmente Candida spp . Un desencadenante muy frecuente es la aparición de este tipo de infección tras la toma de antibióticos , ya que estos alteran y eliminan las bacterias de la flora normal. Es importante recordar que la Candida puede formar parte de la flora normal femenina y es sólo cuando crece de forma descontrolada produce patología o molestias. Esta infección representa el 25% de los casos de vulvovaginitis. Las mujeres inmunodeprimidas o con una diabetes no controlada, suelen tener mayor predisposición a padecer candidiasis recurrentes o de difícil control. La mayoría, sin embargo, son vulvovaginitis que se tratan y se curan sin problemas. Las infecciones por hongos tienen mas probabilidades de aparecer justo antes o después del período menstrual. Los síntomas que da son: Aumento de la secreción vaginal: más blanquecina y grumosa (aspecto de yogur) Picor Molestias al orinar Sensación de ardor o escozor en genitales externos Dolor o escozor durante las relaciones sexuales Lesiones en la piel de la vulva y el periné El diagnóstico no debe basarse exclusivamente en los síntomas y debe realizarse una exploración y pruebas complementarias , como un frotis con tinción (para ver los hongos) y cultivo de las secreciones para saber el tipo de hongo que causa el problema. En las candidiasis no complicadas sólo es necesario aplicar una crema o unos óvulos en el área vaginal. En casos complicados o resistentes, puede ser necesario la toma de una antifúngico (medicamento contra los hongos) por vía oral. Vaginosis bacteriana Es una entidad muy frecuente que se caracteriza, sobre todo, por un i ncremento en la secreción vaginal que se hace más acuosa y maloliente. El flujo es espumoso y tiene olor a pescado. Afecta aproximadamente al 8-30% de las mujeres sexualmente activas. Hace unos años se creía que la vaginosis era causada, exclusivamente, por una bacteria llamada Gardnerella vaginalis . Hoy se sabe que su causa el polibacteriana (la causan diferentes bacterias) y sin componente inflamatorio. La Gardnerella se identifica en el 10% de mujeres sin esta patología. La vaginosis se entiende, actualmente, como una variante de la microbiota vaginal dónde aparece una flora superpoblada de bacterias en la zona genital. El mal olor estaría justificado por este aumento de bacterias así como de su actividad enzimática, que, a su vez, aumentaría el volumen de desechos. No se sabe con exactitud que? lleva a desarrollar este desequilibrio normal de la microbiota. Una hipótesis reciente la considera una forma natural de respuesta a la actividad sexual. Vulvovaginitis por Trichomona La Trichomona vaginalis es un protozoo o parásito que puede infectar la vagina y que no forma parte de la flora normal. Es catalogada como una enfermedad de transmisión sexual . Se caracteriza por el mal olor y aumento de las secreciones vaginales. Estas son de un color amarillo-verdoso. El picor y la irritación de la zona genital es muy intenso. Hay mujeres, por eso, que no tienen a penas síntomas. Es importante descartar esta infección en embarazadas, ya que su presencia se ha relacionado con rotura prematura de membranas, parto prete?rmino, o bajo peso al nacer. Para el diagnóstico se realiza un frotis de las secreciones y se observa al microscopio para observar la presencia del protozoo. Se debe dar un medicamento específico para eliminar el parásito. En este caso, debe ser tratada la mujer y su pareja. MEDIDAS PREVENTIVAS: CÓMO PUEDO CUIDAR MI ZONA ÍNTIMA La mejor manera de evitar problemas en la zona genital es mantener una correcta higiene. Las medidas que detallamos a continuación son importantes tenerlas en cuenta: Mantener el área genital limpia y seca. No es conveniente realizar duchas vaginales, ya que pueden causar infecciones al alterar el equilibrio de la flora. El uso de productos de higiene femenina (incluso el papel higiénico perfumado) con perfumes pueden alterar la flora. Evitar el uso de polvos de talco. No utilizar desodorantes en la zona genital o jabones no específicos. El uso de ropa apretada y sintética puede atrapar la humedad y ser muy irritante. El uso de ropa interior de algodón absorbe la humedad y mantiene el área genital mejor ventilada. Hay que tener en cuenta que sustancias como espermicidas, detergentes o suavizantes de la ropa pueden causar irritaciones. Cambia los tampones y las toallas sanitarias cada 4 a 8 horas. Lavar la copa menstrual de forma cuidadosa según las instrucciones. Tener una higiene diaria con jabones adecuados para la zona íntima, con un pH que no desequilibre la flora genital. Mantener la zona genital seca, por ejemplo, tras ir a la playa o la piscina no quedarse con el bañador húmedo.
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