Atención médica sin papeleos ni letra pequeña
  1. Home
  2. Contenidos de salud
  3. Artículos Especializados

Artículos Especializados

Descubre las Lesiones en el Pádel más Comunes
Artículo especializado

Descubre las Lesiones en el Pádel más Comunes

El pádel está de moda. Cada vez más personas cogen una raqueta y se lanzan a jugar sin unos conocimientos ni preparación mínima. Y es que el pádel es un deporte que al ser de raqueta y jugarse en superficie rápida, ya predispone a una serie de lesiones que se pueden ver agravadas si el deportista no se prepara y no se cuida para practicarlo. Un poco de historia… Las lesiones relacionadas con este tipo de deporte han ido creciendo , de la misma manera que han crecido las licencias federativas y el número de practicantes de este deporte, que proviene de México , donde se creó a finales de los años 60. Quien lo inventó se inspiró en el “paddle tennis” americano, utilizando una pista de frontón de inicio y cerrando el espacio con unos muros y red metálica formando un rectángulo. Ello hacía que no sólo el jugador tuviera que centrarse en el campo contrario sino también en las paredes, que también se podían utilizar. La raqueta es también una adaptación, de manera que la de pádel es más corta y sin red, pasando a denominarse “pala” en lugar de raqueta. Cada vez más practicantes El número de practicantes a nivel mundial va creciendo año tras año, y son muy diversos los perfiles de quien juega a pádel. Los niños pueden empezar desde pequeños, pero también los adultos pueden incorporarse tras años de práctica de otros deportes o tras un periodo más “sedentario”. Lo importante es hacerlo de la manera adecuada y adaptándose a las características individuales. Es un deporte que se ha hecho un hueco en los centros deportivos, ya que se ha ganado espacio en el ámbito de lo “social”. Son muchos los clubes deportivos que han construido canchas para jugar al pádel y organizan torneos entre sus miembros, así como con otros clubes o centros deportivos. Además, el hecho de jugar en pareja, obliga no sólo a ser capaz de jugar a nivel individual (entendiendo la técnica y las reglas) sino que hay que saber compartir ese juego con todo lo que ello supone en posicionamiento en la cancha, respuesta física y mental . El equipamiento para jugar, por otro lado, es asequible, lo que también ha contribuido a animar a muchos a convertirse en un jugador de pádel y dedicar su tiempo a mejorar su forma física, competir y compartir en una cancha. ¿SABÍAS QUE… Según la encuesta de Hábitos Deportivos en España publicada en 2015, el pádel es la 9ª modalidad deportiva practicada en España (16,8%) pero sube tres puestos en el ranking en cuanto a deportes más lesivos se refiere, ocupando el sexto puesto. Las causas relacionadas con las lesiones de esta modalidad deportiva se dividen en causas propias del individuo y las relacionadas con la técnica y las características del deporte en sí mismo. Y más lesiones… La Fundación Mapfre presentó en 2013 los resultados de un estudio epidemiológico focalizado en la práctica del pádel y las lesiones asociadas a este deporte. Según este estudio reciente, las lesiones más habituales se sitúan en las extremidades inferiores siendo ligamentos y músculos los más afectados . La lesión típica de los deportes de raqueta, la “e picondilitis ” se encuentra también en la lista de lesiones del pádel junto con patología de rodillas y espalda. Como se puede observar, las lesiones son variadas tanto en su localización como por su afectación, pero las cifras sitúan a los esguinces de tobillo y a las contracturas musculares por delante del resto, tanto en hombres como en mujeres deportistas. Estas lesiones pueden tener uno de sus orígenes, en la rapidez del juego y el tipo de superficie en el que se juega. Los cambios de dirección pueden conllevar apoyos inestables e incompletos del pie y tras ello una imposibilidad para contrarrestar el movimiento en dirección contraria. Esguince Suele afectar mayoritariamente al ligamento lateral externo . Este ligamento está formado por tres fascículos (ligamento astrágalo-peroneo posterior, ligamento astrágalo-peroneo anterior y ligamento calcáneo-peroneo), se sitúa en la cara externa del tobillo y proporciona estabilidad a la articulación. Cuando el pie no apoya correctamente el tejido conjuntivo que forma el ligamento es incapaz de responder ante el movimiento brusco y se lesiona desestructurándose. Según el grado de afectación del tejido se diagnosticará como esguince de grado I, II o III (rotura completa). El tratamiento de dicha lesión será en función del grado de afectación, aunque en general es de tipo conservador incluyendo tratamiento de fisioterapia y de rehabilitación . En muchas ocasiones esta recomendación terapéutica no se cumple y es cuando la posibilidad de recidiva de lesión es mayor. Si no se cura correctamente una lesión el riesgo de volver a lesionarse en la misma localización es mayor de ahí que se recomiende no solo una correcta recuperación sino también un programa de prevención. Lesiones musculares Las roturas, sobre todo, van relacionadas con aquellos movimientos bruscos en los que hay una arrancada rápida para ir a responder una bola del contrario. El músculo es incapaz de responder a esa solicitación y las fibras musculares se rompen. El jugador nota un dolor agudo que en ocasiones es una pequeña molestia pero que en otras imposibilita seguir jugando. El tratamiento dependerá del tamaño de la lesión per va a requerir de rehabilitación para recuperar en la medida de lo posible la integridad previa de ese músculo. Codo de tenista En cuanto a extremidad superior, los deportes de raqueta se caracterizan por un movimiento muy característico en el que la raqueta hace un movimiento de vaivén en el que tanto codo como hombro realizan movimientos articulares muy concretos. El codo suele sufrir lo que se conoce como “codo del tenista” o epicondilitis . Movimientos repetitivos una y otra vez que acaban por ocasionar pequeñas lesiones que provocan una inflamación dolorosa e impotencia funcional.  Reposo, tratamiento antiinflamatorio y seguimiento fisioterápico son las bases para una correcta recuperación. Es difícil encontrar un deportista, sea del deporte que sea, que pueda decir que nunca se ha lesionado ya que la práctica deportiva está ligada, en general, a la existencia de alguna lesión. Sin embargo, en consulta vemos claro que éstas podrían reducirse si se siguieran programas de prevención. No es necesario ser un profesional para saber que si se calienta antes de empezar un partido o se siguen algunas recomendaciones para reforzar músculos y ligamentos la posibilidad de lesión disminuye. Para disfrutar de un buen partido de pádel, llevar el material adecuado, realizar un calentamiento previo y seguir una rutina de trabajo muscular va a evitar lesionarse y quedarse parado en casa sin acudir a la cancha.
Cómo Aliviar la Fascitis Plantar
Artículo especializado

Cómo Aliviar la Fascitis Plantar

Si eres aficionado al running quizás has sufrido dolor en el talón alguna vez. Y es que la fascitis plantar (así se denomina esta dolencia) es frecuente en quienes realizan deporte (sobre todo los corredores), pero también afecta a personas sedentarias. Veamos por qué. ¿Qué es la fascia plantar? La fascia (en latín. banda que sujeta, faja, venda) plantar (perteneciente o relativo a la planta del pie) es una banda de tejido elástico que va desde el calcáneo (hueso que forma el talón del pie) hasta la zona metatarsal (debajo de los dedos). La inflamación de dicha estructura, principalmente en la zona en la que la fascia se inserta con el calcáneo es lo que conocemos como fascitis plantar. La fascia plantar tiene una gran función biomecánica al caminar: es la responsable, junto con otras estructuras del pie, de mantener el arco plantar, de absorber y devolver la energía que se produce cuando el pie impacta contra el suelo, cuando despega al dar el paso, así como de proteger los huesos metatarsianos. ¿Cómo lo notamos? El síntoma principal es un dolor agudo en la zona interna del talón (es la zona de inserción de la fascia plantar). Este dolor suele ser más intenso en los primeros pasos que damos al levantarnos. Cuando ya hemos caminado un poco, la fascia se estira y suele disminuir la molestia. Hay que tener en cuenta que cuando aparecen los primeros síntomas, debemos empezar a tomar medidas porque tenemos muchas posibilidades de que la fascitis se vaya agudizando y llegue un momento en el que sea muy limitante para la vida deportiva e incluso para la vida normal de una persona que tenga que permanecer largo tiempo de pie o caminando. ¿Por qué se produce? Algunos factores que contribuyen al desarrollo de esta lesión son: Edad: la fascitis plantar es más común en personas de entre 40 y 60 años. Sexo: las mujeres suelen sufrir más esta lesión. Algunos tipos de ejercicio: actividades que crean mucho estrés en el talón (como la carrera de fondo, danza, aeróbic) pueden contribuir a una aparición temprana de la lesión. En corredores, la superficie dura de entrenamiento, aumentar la carga de trabajo en los entrenamientos de forma no progresiva, puede generar una sobrecarga en la musculatura del pie y un estrés en la fascia plantar. Morfología del pie : tener los pies planos, un arco del pie muy elevado o pronunciado, o incluso presentar una forma de caminar anormal, puede afectar a la distribución del peso del cuerpo cuando se está de pie y crear estrés y tensiones en la fascia plantar. Obesidad: el sobrepeso crea un estrés adicional en la fascia plantar. Actividad laboral: las personas cuyo trabajo implica caminar muchas horas o permanecer de pie en superficies duras pueden dañar más fácilmente la fascia plantar. Calzado inadecuado: las sandalias, zapatos con suela fina y calzado sin suficiente soporte del arco plantar o sin acolchado apropiado para absorber los impactos y el peso del cuerpo pueden provocar esta lesión. ¿Qué diferencia hay entre fascitis y espolón calcáneo? Cuando en las pruebas radiológicas observamos una calcificación del tubérculo posterointerno del calcáneo entonces hablamos de espolón calcáneo .  Si en las pruebas no aparece dicha calcificación hablamos de fascitis . En realidad, los síntomas y el tratamiento van a ser muy parecidos. El espolón ha aparecido por mantenerse una tracción continuada de la fascia contra el calcáneo. Esta tensión provoca en la fase inicial la fascitis plantar y si es mantenida en el tiempo posiblemente generará el espolón calcáneo. En ambos casos el objetivo del tratamiento ha de ser “destensar” la fascia para que disminuya la inflamación y, por lo tanto, el dolor. No nos confiemos… En muchos casos (la mayoría) el aumento de la tensión generada en la fascia plantar se debe al tono muscular de los músculos situados por encima de ella o bien a la forma del pie o a la forma de pisar (o a las dos cosas juntas). Si solamente tratamos la fase aguda de la fascitis, disminuyendo la inflamación de la inserción de la fascia, se producirá una mejoría, pero posiblemente volverá a empeorar cuando llevemos un tiempo con la actividad física habitual. Los músculos de la pantorrilla (específicamente el gastrocnemio y el sóleo) conectan el calcáneo por medio del tendón de Aquiles. Cuando estos músculos están tensos, el tendón tira del hueso desde arriba, y la fascia se estira y se distiende . Las personas con el arco plantar elevado son especialmente propensas a la fascitis plantar porque el arco en sí también contribuye a la tensión de la fascia. ¿Cómo se trata? Tratamiento habitual: suele ser conservador y combina el reposo, medicación analgésica y/o antiinflamatoria con diferentes tratamientos de fisioterapia encaminados a disminuir la inflamación en la fase aguda (terapia manual, estiramientos, masoterapia -masajes-, electroterapia -aplicación de corrientes eléctricas con fin terapéutico- y crioterapia -utilización de frío o bajas temperaturas-). En una segunda fase: según la valoración del fisioterapeuta pueden prescribir ejercicios para fortalecer la musculatura del pie. En los deportistas, antes de iniciar la actividad después de un largo período de inactividad, se puede realizar un vendaje funcional, para evitar recaídas. Este vendaje o taping debe ser siempre realizado y supervisado por un fisioterapeuta. En ocasiones, se pueden pautar taloneras o férulas con acolchados para intentar amortiguar el impacto y el peso del cuerpo al caminar. Es imprescindible consultar un médico, fisioterapeuta especializado o un podólogo antes de utilizar este material, ya que es necesario analizar la forma de caminar y comprobar si está adaptado o no a la persona. Muy raramente, se necesita cirugía para tratar esta lesión. Más del 90% de las personas se recuperan con el tratamiento de fisioterapia. ¿SABÍAS QUE… Si los síntomas no mejoran se puede realizar un correcto estudio de la marcha y valorar si la causa de la fascitis tiene relación con la forma de pisar. En caso positivo, es necesario acudir al podólogo para que éste diseñe y fabrique una plantilla personalizada que permita “destensar” la fascia de modo que, cuando la fase aguda esté superada, podamos reiniciar la actividad con muchas menos posibilidades de recaída. ¿Qué puedo hacer? Una vez pasada la fase aguda, es muy importante que se adopten unos hábitos correctos que incluyan los estiramientos y el uso de calzado que se debe utilizar tanto para la vida normal como para la actividad deportiva ya que ambos factores van a ser también determinantes para una total recuperación. Realizar estiramientos. Después de cualquier actividad, laboral o deportiva, es aconsejable estirar toda la musculatura plantar y de las extremidades inferiores en general. De esta forma, evitaremos sobrecargas musculares que ponen tensión en la fascia plantar. Aplicar hielo si tiene dolor . La aplicación de hielo después de la actividad laboral o deportiva, ayudará a disminuir el dolor y la inflamación de la zona. Tiempo recomendado: 10 minutos. No olvides proteger la piel. Elegir un calzado adecuado . Evitaremos los tacones altos. Compra un calzado con tacón mediano, buen soporte en el arco y con una buena absorción del impacto. Evita caminar por superficies duras. Planificar bien el programa de entrenamiento . Si eres corredor, realiza un buen calentamiento, estiramientos, y aumenta la intensidad del ejercicio de forma progresiva. Renovar el calzado deportivo . Si eres corredor, renueva regularmente el calzado antes de que pueda favorecer la aparición de una lesión. Mantén un peso saludable . Esto evitará poner tensión extra en tu fascia plantar.
Ejercicios de Rehabilitación de una Fractura de Cadera
Artículo especializado

Ejercicios de Rehabilitación de una Fractura de Cadera

Pensar sólo en los ancianos como grupo susceptible de sufrir una fractura de cadera es un error. Es cierto que es frecuentísima en la población senil pero también se da en jóvenes tras sufrir traumatismos de alta potencia, en deportistas por fracturas de estrés o en niños por displasias de cadera. Veremos cómo se produce y qué papel juegan los ejercicios de rehabilitación en su tratamiento. La mayoría de fracturas de cadera son tratadas quirúrgicamente. Normalmente suele ser necesario el empleo de material de osteosíntesis (placas y tornillos) para su reparación, aunque, en ocasiones, se opta por reemplazar toda la articulación de la cadera por una prótesis completa o artroplastia. No sería el caso de la fractura de las ramas pélvicas, la cual suele requerir tan sólo reposo domiciliario. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Qué hacer tras la intervención Una vez el paciente ha sido intervenido de su fractura se recomienda movilización precoz .  Si la evolución es favorable, se aconseja la sedestación (posición sentada) a las 24 horas.  A las 48 horas se recomienda la bipedestación (ponerse de pie) con ayuda, normalmente, de un caminador. Cuando aún se está ingresado es el momento de adiestrarlo para agilizar su rehabilitación domiciliaria . Evidentemente, ello va a depender de la edad del paciente, de sus comorbilidades y de la cirugía a la que ha sido sometido (no es lo mismo recuperarse tras una osteosíntesis mediante la colocación de un tornillo que la recuperación tras un recambio completo de la cadera). Sobre la rehabilitación ¿Cuánto tiempo de rehabilitación voy a precisar? En general, a los tres meses podrás reiniciar tu actividad, aunque con restricciones. A los seis meses estarás prácticamente restablecido para realizar la actividad que tenías antes de la fractura. ¿Qué pretendemos con el inicio de la rehabilitación de forma precoz? Queremos potenciar el tono muscular de la extremidad operada para evitar la temida atrofia muscular. Una rigidez articular podría ocasionarte posturas viciosas que afectarían a la marcha y estabilidad definitivas. Ejercicios En general, los ejercicios a realizar serán de intensidad progresiva durante todo el proceso de la rehabilitación. A continuación, te detallo las diferentes etapas: Durante las dos primeras semanas perseguimos el mantenimiento de un buen tono muscular. Somos conscientes de que la fractura ha supuesto una interrupción absoluta de tu actividad física. Te recomendaremos los siguientes ejercicios (todos ellos debes realizarlos en la cama, en posición boca arriba y con las piernas estiradas. Aún es pronto para flexionar la rodilla y la cadera): Contracciones del cuádriceps : colocar una pequeña almohada bajo las rodillas y presionar hacia abajo contrayendo el cuádriceps durante cuatro segundos y luego relajar. Hacer tres series de 10 repeticiones con ambas extremidades y de forma alterna. Potenciación de la musculatura glútea : Aquí pretendemos que despegues tu pelvis del colchón durante tres segundos. Elevar discretamente la pelvis y contraer los glúteos durante tres segundos y luego bajar lentamente. Se recomiendan cuatro series de 10 repeticiones. Trabajo de adductores de la cadera :  es muy fácil. Apretar las rodillas durante 3 segundos. Puedes interponer una pelota de goma semielástica, si te resulta más cómodo. Hacer cuatro series de 10 repeticiones. Fortalecimiento de los músculos posteriores de la extremidad: sujetar una banda elástica con la punta del pie y coger las puntas con las manos. Aguantar la pierna elevada y recta durante 10 segundos. Cuatro series de 10. Si has logrado realizar estos ejercicios es el momento de parar y aplicarte frío local durante diez minutos. Sobre todo, recuerda que al levantarte por cualquier motivo debes ayudarte de un bastón o muleta y sostenerla siempre en el lado opuesto al de la pierna lesionada (es decir debe llevarse en el lado sano). A partir de la tercera semana post-quirúrgica podemos incorporar ejercicios que impliquen cierta flexión de rodilla y, durante la quinta semana, es el momento de iniciar la deambulación sin ayuda. Puede ser en las barras del centro rehabilitador o en el pasillo de tu casa. Recuerda que debes continuar con el resto de ejercicios. Prueba a hacer los ejercicios dentro del agua (te resultará mucho más fácil). Ir a la piscina será una opción muy acertada. Si no quieres desplazarte, otro recurso sería la bicicleta estática, pero recuerda poner una intensidad baja al inicio.   ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Consejos preventivos Tan sólo me queda aportarte algunos pequeños consejos a tener en cuenta de cara a la prevención de futuras caídas: Evita cruzar las piernas al sentarte y acostarte. Te puede desestabilizar.  Utiliza un asiento elevado para el inodoro. Te permitirá acceder con menos esfuerzo. Utiliza zapatillas cerradas por detrás. Las abiertas pueden hacerte resbalar. Pon material antideslizant e en el suelo de la ducha y barras de soporte. No pongas escalón para acceder a la ducha. Si te resulta más cómodo dúchate sentado. Retira las alfombras de tu vivienda. Ten siempre una linterna y un teléfono en la mesita de noche. Y, sobre todo, ten paciencia y sé constante. Eres la persona más interesada en recuperarte. Tu esfuerzo se verá compensado.
Hiperplasia Benigna: Diagnóstico
Artículo especializado

Hiperplasia Benigna: Diagnóstico

Ningún hombre escaparemos a medida que envejecemos del crecimiento de la glándula prostática, pero no todos estos aumentos conllevarán síntomas que requieran tratamiento. La hiperplasia benigna de próstata (HBP) afecta en mayor o menor grado al 80-90% de los hombres de más de 80 años. ¿En qué consiste? La hiperplasia benigna de próstata (HBP), también llamada adenoma prostático , consiste en el crecimiento benigno (a diferencia de una neoplasia o cáncer) del tejido prostático. La próstata va aumentando de tamaño a medida que nos hacemos mayores. Cuando crece lo hace a expensas de su parte central, que es donde se ubican las glándulas prostáticas, que son las encargadas de producir la secreción prostática. Esta secreción forma parte del líquido seminal y aporta nutrientes a los espermatozoides. Síntomas Inicialmente el crecimiento de la próstata no conlleva ningún tipo de síntomas, Sin embargo, a medida que el tejido va creciendo la próstata comprime la uretra, que pasa a través de la parte central de la próstata. Esta compresión de la uretra puede dificultar la expulsión de la orina , lo cual es el principal problema de la HBP y lo que condiciona la aparición de los síntomas. Como la salida de la orina está dificultada, el músculo detrusor, que es el que se encarga de presionar la vejiga para que la orina salga, tiene que hacer más fuerza para vencer la presión a la que se ve sometida la uretra a su paso por una próstata aumentada de tamaño. Al fin y al cabo, todo es una cuestión de física: si se tiene que hacer más presión para que la orina salga, a la larga las fibras del músculo pierden su capacidad de contracción por exceso de uso y la salida de la orina se ve dificultada. Los pacientes que acuden a la consulta por problemas relacionados con la HBP explican una serie de síntomas muy característicos: Dificultad para orinar (disuria) Urgencia para orinar Aumento de la frecuencia al orinar Poca cantidad de orina en cada micción (polaquiuria) Disminución de la potencia del chorro de la orina Goteo tras acabar la micción Sensación de no haber vaciado del todo Predominio de ganas de orinar por la noche (nicturia) Todos estos síntomas se van agravando a medida que va aumentando el tamaño prostático. Si no se hace nada para evitarlo, la próstata seguirá creciendo y cada vez costará más que se vacíe la orina. Si llega un momento en que la fuerza para vaciar la vejiga es menor que la presión que tiene que vencer la orina no saldrá, con lo cual se producirá lo que se llama una retención aguda de orina (RAO) . Si la RAO no se resuelve, la orina comenzar a fluir en sentido contrario, hacia los riñones, lo cual puede afectar a su funcionamiento y llegar a causar una infección renal de origen obstructivo. Diagnóstico Primero, síntomas: el diagnóstico de la de la HBP se basará inicialmente en los síntomas por los que acuda el paciente a la consulta, que serán los anteriormente descritos: retraso en el inicio de la micción, disminución del calibre y la fuerza del chorro de la orina, sensación de vaciado incompleto, goteo tras la micción, polaquiuria (aumento del número de micciones) y nicturia (expulsión involuntaria de orina durante la noche). El siguiente paso para el diagnóstico será la exploración. Mediante el tacto rectal, introduciendo el dedo por el ano, se puede palpar la próstata. En los pacientes con HBP vemos que esta se palpa aumentada de tamaño de manera homogénea, no es dolorosa, la consistencia es gomosa y no se parecían zonas induradas. Es esencial no el tacto rectal para poder descartar con esta sencilla maniobra la posible presencia de una prostatitis o de un cáncer de próstata, dado que ambas entidades pueden dar síntomas similares a los causados por la HBP. Analítica de sangre: ante la sospecha de una HBP es importante realizar una analítica de sangre para valorar los niveles del antígeno prostático específico o PSA. En condiciones normales los niveles de PSA en sangre no suelen estar por encimas de los 4 ng/litro. Si se detectan valores superiores pero estos no alcanzan los 10 ng/litro se pueden realizar pruebas complementarias para asegurar el diagnóstico de la HBP y, sobre todo, para descartar el cáncer de próstata. Ecografía prostática: es la principal prueba complementaria, que nos permite visualizar la estructura de la próstata, medir su tamaño y asegurarnos que no haya zonas sospechosas de un cáncer de próstata. En caso de dudas y en pacientes con valores por encima de 10 ng/litro se puede realizar una biopsia prostática, que permitirá tomar muestras del tejido y asegurar el diagnóstico. Urodinamia: es otra prueba complementaria esencial y permite hacer un estudio de la micción. Dicha prueba consiste en valorar, mediante unos sensores especiales, la capacidad de vaciado de la vejiga y las presiones que se producen en la misma y las que tiene que vencer a su paso por la próstata. Esto permite valorar objetivamente el grado de obstrucción y tomar la mejor opción terapéutica. ¿Cómo se trata? El tratamiento de la HBP dependerá de la gravedad de los síntomas. Las diferentes opciones terapéuticas son: Fitoterapia , fármacos con extractos de plantas Alfabloqueantes , que disminuyen las resistencia a la salida de la orina. Hormonoterapia, reduciendo la producción de testosterona, que es la hormona que permite el crecimiento del tejido prostático. Cirugía , con diversas aproximaciones, bien a través de la uretra o mediante cirugía abierta. Resección mediante láser KTP o láser verde , o bien radiofrecuencia, con una mejor recuperación tras la intervención. A pesar de que la próstata va a crecer de todos modos, existen algunas medidas que pueden retrasar la aparición de estos síntomas, como son mantener buenos hábitos de micción , es decir, tener una ingesta adecuada de agua, orinar con frecuencia y no retener la orina durante mucho tiempo. En caso de presentar síntomas que puedan sugerir una HBP es necesario que ponerse en contacto cuanto antes con un urólogo para que lo valore y lo trate.
Implante Dental de Titanio, lo Mejor para Ti
Artículo especializado

Implante Dental de Titanio, lo Mejor para Ti

¿Cuándo vas a decidirte a ir al odontólogo para solucionar ese problema estético que te dejó la extracción y que te impide sonreír abiertamente? No nos engañemos, no es sólo un problema estético, sino también funcional. Si pierdes un diente sucede que el que está en la otra arcada y se articulaba con él deja de ser funcional al poder colaborar en el trabajo masticatorio. Además, con el tiempo sobresaldrá y creará interferencias en la oclusión del resto de piezas de ese lado. Déjame que te aporte una pincelada sobre los implantes y el resto de alternativas terapéuticas para que puedas decidirte. ¿De qué están hechos los implantes? Ante todo, vamos a definir el implante como un material protésico que tiene la finalidad de sustituir un diente extraído. Por ello, morfológicamente intenta semejarse a un diente real con una parte integrada en el hueso a modo de raíz y una parte expuesta en boca que alberga la prótesis a modo de corona. Se vería, pues, como un diente natural. El implante debe estar fabricado con materiales biocompatibles de mínimo poder alergénico para minimizar la posibilidad de rechazo. Actualmente la mayoría de implantes colocados en boca son de titanio, excepto que exista una contraindicación específica. Otro tipo de implantes serían los de material cerámico . La colocación Una vez colocado el implante en boca, la parte que penetra en el interior del hueso (a modo de raíz) se une al mismo mediante puentes químicos que le confieren estabilidad. La superficie del implante que se inserta en el hueso presenta diferentes grabados y recubrimientos que tienen la finalidad de aumentar la superficie de contacto con el hueso y por tanto su adhesión. Cuando el implante está absolutamente adherido al hueso hablamos de osteointegración y, en ese momento, ese implante es ya capaz de soportar la carga del diente e iniciar su función. Desde el momento en que se coloca el implante en la boca (en el acto quirúrgico) hasta que se carga (colocación de la corona protésica o prótesis fija o restauración) pueden pasar alrededor de tres meses. Antes de colocar la corona protésica sobre el implante realizamos una radiografía para asegurarnos de que el implante esté correctamente osteointegrado en el hueso siendo capaz de soportar la carga.  Tenemos que decir que existen implantes de carga inmediata cuya corona se coloca directamente sobre el implante en el acto quirúrgico inicial. ¿Cuál es la indicación principal de un implante en la actualidad? La indicación estrella del implante es la reposición de un diente extraído. Sin embargo, actualmente la mayoría de prótesis completas son colocadas sobre un soporte de implantes de forma de se mantienen fijas en boca (están en desuso las dentaduras de “quita y pon”). ¿Qué otras indicaciones terapéuticas tienen los implantes? Asimismo, el uso de implantes ha ocasionado una disminución notoria en la colocación de los llamados “Puentes” o prótesis parciales fijas. Hasta finales del siglo XX la colocación de un puente en consulta era una práctica habitual del odontólogo. Pero no olvidemos que esta opción supone reponer la pérdida de una pieza dental mediante el sacrificio de los dientes contiguos (anterior y posterior) que eran endodonciados (con el nervio desvitalizado) y tallados para soportar el puente de tres piezas siendo la del medio una pieza falsa que sustituía al diente que faltaba mientras que los pilares del puente se enclavan en el diente anterior y posterior. ¿Todo el mundo es candidato al implante? No olvidemos que la colocación de un implante supone un acto quirúrgico no exento de posibles complicaciones. Antes de su colocación se realiza un estudio pormenorizado del paciente para asegurarnos el éxito de la cirugía.   En el estudio preoperatorio se realiza una ortopantomografía (para evidenciar si hay suficiente hueso y de calidad óptima para soportar la colocación del implante) y un TAC (mandibular o maxilar) así como un estudio del estado médico del paciente.  Pueden existir situaciones médicas que contraindiquen la colocación de un implante como, por ejemplo, una enfermedad ósea severa (osteoporosis u osteomalacia), un trastorno de la coagulación, un trastorno de la inmunidad, una enfermedad metabólica mal controlada, etcétera. Por otro lado, la presencia de enfermedad concomitante en boca ya sea de encías, de hueso o maloclusión, así como malos hábitos de higiene, tabaquismo, alcohol y determinados fármacos de uso crónico (por ejemplo, los bifosfonatos usados en el tratamiento de la osteoporosis) pueden comprometer la osteointegración del implante por lo que podrían considerarse contraindicaciones relativas.  Así mismo, antes de la cirugía deben tratarse posibles focos infecciosos en la boca como pueden ser caries y acúmulo de sarro. ¿Duele? Durante la cirugía, para colocar el implante en el interior del hueso es preciso un abordaje mediante una incisión en la encía y la tunelización del hueso mediante fresas para crear un canal óseo donde irá alojado el implante. Una vez colocado el implante se cierra la encía mediante la colocación de puntos de sutura que deben ser retirados una semana después. Tras la manipulación quirúrgica y al cesar el efecto de la anestesia es posible que el dolor aumente levemente siendo de intensidad tolerable. Podemos encontrarnos, así mismo, con una infamación del lado afecto que debemos contrarrestar con la aplicación de frío local. El paciente realizará un tratamiento antibiótico y antiinflamatorio durante unos días y será controlado en consulta posteriormente. ¿Con qué nos quedamos después de haber leído el texto? Actualmente los implantes dentales son el tratamiento de elección para rehabilitar espacios sin dientes. La colocación de un implante implica la recuperación funcional de la boca y aporta al paciente una recompensa estética y psicológica de valor incalculable.
Cuáles son los Factores de Crecimiento
Artículo especializado

Cuáles son los Factores de Crecimiento

¿Has oído hablar de los factores crecimiento ? ¿Sabes qué son? Se trata de un conjunto de proteínas presentes en el plasma y en las plaquetas de la sangre, que tienen una función protagonista en los procesos de reparación y regeneración de los tejidos de nuestro cuerpo. Tienen un papel importante dentro de la medicina regenerativa, sobre todo en las especialidades de dermatología, reumatología y traumatología para la cura de lesiones en la piel, músculo esqueléticas o inflamatorias articulares. Esto es debido a que son capaces de desencadenar en las células procesos biológicos como la proliferación y la diferenciación celular, la generación de vasos sanguíneos (angiogénesis) y la migración o desplazamiento de células a lugares donde son necesarias (quimiotaxis). En otras palabras, los factores de crecimiento son mensajes que utiliza nuestro organismo para informar a las células cuándo crecer, cómo diferenciarse o a dónde moverse para reparar un tejido dañado. Además, ayudan a que el lugar dónde se repara la lesión esté protegido de infecciones y disminuya el dolor y la inflamación. Un poco de historia Rita Levi-Montalchi, una científica italiana especialista en neurología, fue la descubridora del primer factor de crecimiento conocido, el NGF (factor de crecimiento neuronal ), por lo que fue laureada con el Premio Nobel de Medicina en 1986. Este trabajo realizado en la Universidad Washington, en San Luis, fue imprescindible para descubrir que las células sólo comienzan a reproducirse cuando reciben la orden de hacerlo, orden que transmiten unas proteínas llamadas factores de crecimiento. Tipos de factores de crecimiento Hay una gran cantidad de factores de crecimiento en nuestro organismo, y aquí te vamos a explicar los más importantes: Hormona del crecimiento (HC): es una hormona fabricada por la glándula hipófisis, que se sitúa en el cerebro. Tiene un efecto global en nuestro organismo. Es producida durante toda la vida, pero en la infancia es sumamente importante para que el niño crezca adecuadamente y alcance su talla normal de acuerdo a su genética. En el ser humano tiene dos funciones importantes: estimula el crecimiento de los tejidos (promueve la mitosis o división de las células) y tiene un papel básico en el metabolismo de los carbohidratos, lípidos y proteínas. Factor de crecimiento derivado de las plaquetas (FCDP): es una proteína sintetizada y liberada por las plaquetas que estimula la multiplicación celular 10 minutos tras coagular una herida y ayuda a la reparación del tejido lesionado. Factor de crecimiento vascular endotelial (FCVE): es una sustancia importantísima en el crecimiento de los vasos sanguíneos durante el periodo embrionario y en la formación de nuevos vasos capilares en el ser humano adulto. Factor transformador del crecimiento-beta (FTC-beta): ayuda a la síntesis de colágeno y a la reparación del tejido conectivo. Factor fibroblástico ácido y básico (FCFa y FCFb): ayuda en la reparación de los tejidos lesionados mediante la formación de colágeno. ¿Sabes que los factores de crecimiento pueden ser tu medicina? Los factores de crecimiento se usan como tratamiento de muchas enfermedades desde hace un par de décadas. Por ejemplo, son ampliamente utilizados en enfermedades hematológicas (de la sangre) tales como las granulocitopenias, los síndromes mielodisplásicos, las leucemias, las anemias aplásicas y los trasplantes de médula ósea. Por ejemplo, la eritropoyetina (EPO) se utiliza en pacientes con anemia e insuficiencia renal. Otro de sus usos es dentro de la medicina regenerativa, sobre todo en las especialidades de dermatología, reumatología y traumatología para la cura de lesiones en la piel, músculo esqueléticas o inflamatorias articulares. ¿Qué es la medicina regenerativa? La medicina regenerativa es una parte de la medicina relativamente moderna. Tal y como su nombre indica, su objetivo es regenerar tejidos dañados por la vejez o por un traumatismo.  Este tipo de medicina se vincula a diferentes áreas científicas como la terapia celular avanzada, la ingeniería genética o la de tejidos. El uso de células madre, hematopoyéticas (las células de la sangre que proceden de la médula), la terapia génica (consiste en insertar un gen en una célula para sustituirlo o bloquear su función), la ingeniería de tejidos (desarrollo de órganos bioartificiales cultivados en el laboratorio) o el uso de sustancias como los factores de crecimiento. Usos de los factores de crecimiento y medicina regenerativa Hace unos años sería imposible pensar que podemos mejorar una lesión o frenar la progresión de una artrosis utilizando sustancias que fabrica nuestro propio cuerpo. Este planteamiento tiene ciertas ventajas ya que no presenta efectos secundarios, intolerancia o rechazo porque no estamos introduciendo ninguna sustancia extraña en nuestro organismo. En el tratamiento de las tendinitis o las artrosi s (sobre todo de grandes articulaciones como la cadera o la rodilla) los factores de crecimiento promueven la regeneración del cartílago y reducen la inflamación, la deformidad y el dolor, mejorando el movimiento de la articulación y el bienestar del paciente. En lesiones músculo esqueléticas, producidas, por ejemplo, tras un accidente o las que puede padecer un deportista, la aplicación de factores de crecimiento reduce el tiempo de recuperación y acelera la curación y cicatrización del tendón, músculo o hueso dañado. En el pie diabético y otras úlceras crónicas por presión de la piel (heridas crónicas en la piel que no cicatrizan), los factores de crecimiento pueden favorecer su curación. Parece ser que también han hecho su incursión en la medicina estética, ya que regulan la remodelación y reparación de la piel envejecida si se aplican de forma subcutánea. Este tratamiento solo está contraindicado en caso de i nfección en la zona a tratar, procesos neoplásicos y ciertas enfermedades de la sangre. ¿Cómo se aplica? El tratamiento se realiza bajo prescripción médica , en un ambiente estéril y sin anestesia. Para poder obtener los factores de crecimiento del paciente hemos de realizar una extracción sanguínea . Es el mismo proceso que una analítica. Esta sangre se procesa y se separa el plasma que es rico en factores de crecimiento. Tras obtener el concentrado se infiltra en la zona a tratar. El proceso, que puede durar entre 25 y 40 minutos, se realiza en un ambiente estéril y sin anestesia en la mayoría de los casos. Puede usarse en una articulación o durante una intervención quirúrgica. El número de infiltraciones, en patología articular, que es la más frecuente, suelen ser tres sesiones durante tres semanas consecutivas, con una sesión de recuerdo a los seis meses o un año si la evolución es favorable.
Descubre los Hidratos de Carbono de Calidad
Artículo especializado

Descubre los Hidratos de Carbono de Calidad

Si te decimos “hidratos de carbono ” seguramente podrás relacionarlos con pasta, pan… sabrás que son una parte importante de la dieta… pero quizás poco más. En este artículo te explicaremos todo sobre ellos: qué son, dónde se encuentran, por qué es importante su consumo, y cuáles son los hidratos de carbono de calidad y por qué conviene consumirlos en detrimento de los que no lo son… En fin, que al escuchar o leer el concepto “hidratos de carbono” de nuevo, seguro que sabrás decir muchas más cosas. Indispensable en una dieta equilibrada Hablamos de una dieta equilibrada cuando contiene la energía y los nutrientes en cantidad y calidad suficientes para conservar la salud. Uno de estos nutrientes son los hidratos de carbono, que constituyen la principal fuente energética inmediata del organismo y pueden almacenarse como sustancias de reserva. Para asegurarnos una alimentación equilibrada, rica en hidratos de carbono de buena calidad, la dieta debería estar compuesta mayoritariamente por legumbres, cereales integrales, frutas y verduras , disminuyendo e incluso eliminando de la alimentación los cereales refinados (carecen de las partes realmente nutritivas y de la fibra dietética) y los dulces (azúcares simples). Conozcamos más sobre los hidratos de carbono y dónde se encuentran los que nos convienen más. Nutriente orgánico Un nutriente es una sustancia química necesaria para que las células de un organismo produzcan la energía empleada en las funciones de crecimiento, reparación y reproducción, metabolismo, entre otras. Estos nutrientes se encuentran en los alimentos y son necesarios para cumplir las funciones vitales. Los nutrientes pueden ser orgánicos e inorgánicos: Entre los inorgánicos tenemos el agua, que constituye más del 60% de nuestro cuerpo, y es utilizada como medio para la descomposición de alimentos. Entre los nutrientes orgánicos se encuentran los hidratos de carbono, que constituyen la principal fuente energética inmediata del organismo y pueden almacenarse como sustancias de reserva. Además de las grasas y las proteínas. Tipos de hidratos de carbono También llamados glúcidos o carbohidratos, debido a su composición: carbono, hidrógeno y oxígeno, los hidratos de carbono se dividen en glucémicos (los cuales se digieren en el sistema digestivo dando lugar a la glucosa que se absorbe en el intestino delgado, como puede ser el almidón) y no glucémicos (los cuales no son digeridos y pasan directamente al intestino grueso donde son fermentados por la flora intestinal, un claro ejemplo es la fibra dietética). Los HC glucémicos se dividen en: Simples (azúcares) Son los monosacáridos y los disacáridos de sabor dulce y de rápida absorción intestinal y se dividen en: Monosacáridos: los más conocidos son la glucosa (constituyente fundamental en todos los HC, se almacena en el hígado y en el músculo en forma de glucógeno), la fructosa (se encuentra en la fruta y en la miel, se absorbe en el intestino, pasa al hígado donde se metaboliza rápidamente a glucosa) y la galactosa (forma parte del disacárido de la lactosa). Disacáridos: los más conocidos son la lactosa (es el azúcar de la leche), maltosa (azúcar de malta, localizado en el grano de la cebada) y sacarosa (es el azúcar común obtenido de la remolacha o caña de azúcar). Complejos También llamados polisacáridos. De sabor escasamente dulce y de absorción intestinal lenta . Los más conocidos son el almidón o fécula (reserva energética de los vegetales, se encuentra en cereales, tubérculos y legumbres), y el glucógeno (principal reserva de energía del organismo que se almacena en el hígado y en el músculo). En los HC no glucémicos encontramos la fibra dietética, que incluye los componentes más importantes como la celulosa, hemicelulosa, pectina, agar, gomas, mucilagos, etc. Recordemos que éstos no pueden ser degradados por enzimas digestivas y pasan directamente al intestino grueso, donde serán fermentados por la flora intestinal. ¿Qué funciones tienen los hidratos de carbono? Su principal función es la energética (cada gramo aporta 4 kcal), a través de la utilización de la glucosa. Ésta es la única fuente de energía para el cerebro, que en circunstancias normales consume alrededor de 100 gramos al día para satisfacer sus demandas energéticas. Reserva de energía : los hidratos de carbono son almacén y reserva de energía en forma de glucógeno que se moviliza rápidamente para generar glucosa cuando es necesario. Ahorran proteínas : al usarse los hidratos de carbono como gasolina, se deja a un lado el uso de las proteínas con este fin, ya que éstas pueden ser utilizadas para muchas otras funciones. Forman parte de tejidos importantes: los hidratos de carbono son partes imprescindibles en tejidos conectivos y nerviosos. Además, también se encuentran en las moléculas del ADN y trifosfato de adenosina (ATP), una molécula necesaria para obtener energía. Evitan la formación de los cuerpos cetónicos : cuando el cuerpo no tiene suficientes carbohidratos para obtener energía, utiliza la grasa en su lugar, que produce unos desechos que son conocidos como cuerpos cetónicos. Reguladora:  la celulosa (fibra dietética) se encarga de regular el tránsito intestinal, teniendo además de éste otros efectos beneficiosos para la salud como: disminuir el estreñimiento ablandando las heces y aumentando su volumen, aumentar la sensación de saciedad, enlentecer el vaciado de estómago, disminuir la absorción del colesterol, disminuir la subida de azúcar en sangre, proteger contra el cáncer de colon y enfermedades cardiovasculares. Alimentos ricos en hidratos de carbono Podemos encontrar hidratos de carbono en diversos alimentos, y en una dieta equilibrada el consumo de hidratos de carbono complejo debe suponer la mitad de las calorías totales diarias. Se pueden obtener de las siguientes fuentes de alimentos: Cereales: en el arroz, el trigo, el maíz, la avena, el mijo, la quinoa y el trigo sarraceno (estos dos últimos son pseudocereales), entre otros, se encuentra un gran potencial de hidratos de carbono de absorción lenta. Se recomienda su consumo en grano completo para preservar todos los nutrientes y la fibra dietética; tanto de los cereales como sus derivados (pan, pastas, cereales de desayuno). Pan de grano completo: además de hidratos, nos aporta gran cantidad de proteínas de origen vegetal y poca grasa. Este alimento es uno de los primeros que suelen suprimirse en las dietas para perder peso, sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda su consumo. Pastas integrales : macarrones, espaguetis, tallarines… Deben acompañarse con vegetales y proteínas magras, y pertenecen al grupo de hidratos de carbono de absorción lenta. Legumbres: como las judías, lentejas o los garbanzos. Son una gran fuente de energía, pues tienen un alto contenido de hidratos de carbono complejos, más de la mitad de su composición. Tubérculos y raíces : la más consumida de este grupo es la patata, ya que el 75% de su composición es almidón, un carbohidrato de absorción lenta. También son buenas opciones la batata o boniato, la yuca, etc. Frutas y verduras : la fruta es el carbohidrato más dulce, pues nos aporta fructosa, pero el que menos cantidad de hidratos de carbono posee. Sin embargo, junto a las verduras, ricas en almidón, aportan una gran cantidad de minerales y vitaminas indispensables para el organismo. Azúcar simple: como el de caña, remolacha, miel o melaza. Aporta una gran cantidad de energía debido a su rápida absorción. Tanto para los adultos como para los niños, el consumo de azúcares simples se debería reducir, según la OMS, a menos del 10% de la ingesta calórica total. Y una reducción por debajo del 5% de la ingesta calórica total produciría beneficios adicionales para la salud . Por lo tanto, para llevar una alimentación equilibrada, rica en hidratos de carbono de buena calidad, la dieta debería estar compuesta mayoritariamente por legumbres, cereales integrales (de grano completo), frutas y verduras, disminuyendo e incluso eliminando de la alimentación los cereales refinados (carecen de las partes realmente nutritivas y de la fibra dietética) y los dulces (azúcares simples).
Hipermetropia: Síntomas y Tratamiento
Artículo especializado

Hipermetropia: Síntomas y Tratamiento

Si acaban de diagnosticarle hipermetropía a tu hijo y quieres saber más sobre el tema, este artículo te interesa. ¿Qué es? La hipermetropía es un defecto de refracción frecuente en los niños . En el ojo hipermétrope, debido al menor tamaño del ojo del que sería deseable, la imagen de los objetos lejanos no se forma sobre la retina, sino detrás de ella. Esto hace que la visión sea borrosa a cualquier distancia de posición del objeto. En el ojo hipermétrope el defecto de visión puede ser compensado por el mecanismo de acomodación (capacidad de modificación del tamaño del cristalino para enfocar los objetos), que es muy activo en la etapa infantil y va disminuyendo su capacidad con el paso de los años. Debido a e este gran poder del mecanismo de acomodación en la infancia, exámenes convencionales de la agudeza visual pueden no detectar la existencia de hipermetropías ligeras o medianas, ya que el niño hipermétrope puede ver normalmente.   Cuando el defecto de refracción en ambos ojos es diferente hablamos de anisometropía , una afección que da lugar a una ambliopía (un “ojo vago”) en el ojo con más defecto de refracción y que es más frecuente y más grave cuanto más pequeño sea el niño. La anisometropía hipermétrope origina ambliopía más fácilmente que la miope. ¿Por qué se produce? En general, las ametropías tienen un origen hereditario multifactorial, aunque se expresa de forma muy diferente en cada persona. Por lo tanto, debe descartarse siempre que existan antecedentes familiares de este tipo de patologías. La causa más frecuente de hipermetropía es la debida a una longitud axial del globo ocular (una longitud antero-posterior del ojo) más pequeña de lo normal. Con menos frecuencia, su causa hay que buscarla en la existencia de menores curvaturas de las que serían deseables en la córnea o el cristalino. Asimismo, existen causas de hipermetropía extrema que serían el microoftalmos (ojo en general más pequeño de lo normal) y la afaquia o ausencia de cristalino (generalmente quirúrgica). Síntomas Los signos evidentes y síntomas pueden variar considerablemente en función del grado de hipermetropía y de la capacidad de acomodación del niño. Las hipermetropías moderadas pueden cursar con una agudeza visual incluso normal, mientras que las más importantes cursan con visión borrosa , especialmente en la visión próxima (“de cerca”) con “astenopatía acomodativa” (dolor de cabeza frontal, escozor y enrojecimiento de los ojos tras esfuerzos continuados de acomodación). Un signo frecuente de aparición es la blefaritis crónica (la inflamación de los párpados), secundaria a la contracción crónica que realizan los párpados con la finalidad de enfocar la visión. La hipermetropía puede provocar un estrabismo , denominado convergente acomodativo (endotropía acomodativa), que se corrige con el uso de gafas correctoras. El colegio supone un lugar donde los defectos visuales se manifiestan de forma evidente, ocasionando un bajo rendimiento escolar. Diagnóstico El diagnóstico de los defectos de refracción deberá ser realizado por el oftalmólogo. Desde la consulta del pediatra debemos derivar al niño al especialista ante la sospecha de la existencia de alguno de estos defectos oculares. Son pruebas o métodos subjetivos los llamados optotipos (objetos/dibujos/letras) que deben situarse a cinco metros de distancia del niño a explorar y, a ser posible, en un ambiente con condiciones de buena iluminación y con el niño lo más tranquilo posible. También se puede utilizar, a partir de los 4 años de edad, la clásica prueba de la “E de Snellen”: se presentadas diversas letras “E” en diferentes posiciones y s tamaños y el niño debe identificar su posición señalando con los dedos o colocando una “E” grande a su lado en la misma posición. Con esta exploración simple se pueden diagnosticar las hipermetropías, siendo obviamente necesaria la colaboración del niño. Para la exploración concreta de las hipermetropías, posteriormente se valorará al niño colocando unas gafas con una corrección de +2 dioptrías en cada ojo, volviendo a explorar los optotipos. El niño hipermétrope continuará viendo los optotipos con la corrección de +2 dioptrías ya que habrá estado corregida parte de su hipermetropía. En cambio, el niño que no padezca hipermetropía verá borroso con esa corrección. En este caso, igualmente se procederá a explorar primero la visión de un solo ojo y posteriormente de ambos, haciendo que el niño mire las figuras primero de manera aislada y luego agrupadas con la finalidad de detectar ambliopías ligeras. Además de todo lo especificado, el oftalmólogo, previa administración de colirios para provocar la parálisis medicamentosa del sistema de acomodación ocular, puede realizar pruebas como la llamada esquiascopía (prueba que mide la refracción de manera objetiva). Es muy importante tener presente que la agudeza visual del niño pequeño no está completamente desarrollada y que los resultados, por tanto, podrán variar con el paso del tiempo. ¿Cómo se trata? El uso de la corrección debe ser permanente en niños pequeños y en defectos importantes, aunque en niños más mayores con defectos leves sólo será necesario aplicar los cristales correctores en algunas situaciones (para ver concretamente de lejos o concretamente de cerca). La corrección óptica de las ametropías se realizará con lentes esféricas o cilíndricas , que pueden ser positivas (convexas) o negativas (cóncavas), dependiendo del defecto de refracción a tratar. En el caso concreto de la hipermetropía, el tratamiento se basa en la aplicación de cristales correctores positivos (esféricos, convexos). Pronóstico Respecto a la evolución de los defectos de refracción (ametropías) en general, aunque no siempre se cumple, se puede admitir que el ojo del niño es hipermétrope en el momento del nacimiento y tiende hacia la normalidad (la emetropía) durante la etapa del crecimiento y desarrollo, sin acabar de conseguirla con plenitud, ya que el patrón refractivo de la especie humana es ligeramente hipermétrope.  Partiendo de este esquema evolutivo, las hipermetropías tienden a mejorar con el paso del tiempo, las miopías empeoran y los astigmatismos se mantienen relativamente estables. Esquemáticamente se dice que la ambliopía es recuperable hasta los cinco años, difícilmente se recupera a partir de esta edad y es prácticamente irrecuperable a partir de los 9-11 años.  Por esta razón, tiene tanta importancia llevar a cabo la detección y tratamiento precoz de las anomalías que pueden causar ambliopía (defectos de refracción, opacidades, estrabismos, etc.) MEJOR RENDIMIENTO VISUAL, MEJOR RENDIMIENTO ESCOLAR En la época de aprendizaje escolar, si mejora el rendimiento visual, paralelamente mejora el rendimiento escolar. El porcentaje de defectos de refracción que se detectan entre los niños más avanzados y los más atrasados en la adquisición de contenidos dentro de una misma clase evidencian que entre los que presentan más dificultades hay un tanto por ciento más elevado de defectos de refracción que en el grupo de los más avanzados.
Ejercicios para Combatir la Incontinencia Urinaria
Artículo especializado

Ejercicios para Combatir la Incontinencia Urinaria

La incontinencia urinaria es la salida involuntaria de la orina , sin que se puedan controlar los deseos de orinar. En España hay aproximadamente unos 150.000 hombres que la padecen por diferentes motivos. Esta incontinencia la presentan una quinta parte de las personas mayores de 65 años. La incontinencia urinaria puede ser de diferentes tipos: Incontinencia de esfuerzo : por un menor tono muscular del cuello de la vejiga. Incontinencia de urgencia: el músculo encargado de contraerse para vaciar la vejiga lo hace de manera súbita, incluso con pequeñas cantidades de orina en la vejiga. Incontinencia mixta: con alteraciones de los dos tipos anteriores Incontinencia por rebosamiento : por una obstrucción de la salida de la orina en la que esta acaba saliendo por rebosamiento. Incontinencia funcional : por demencia o alteraciones neurológicas o psiquiátricas. Algunos de estos tipos de incontinencia tienen difícil solución, pero son varias las cosas que podemos hacer (más allá de los posibles tratamientos farmacológicos) para poder sobrellevarla mejor e intentar paliarla: Perder peso si es preciso. Mantener una ingesta hídrica correcta sin que sea excesiva. Evitar la cafeína y las bebidas gaseosas. Ir con frecuencia al baño (cada hora) para vaciar la vejiga y prevenir las pérdidas. Reforzar el suelo pélvico mediante ejercicios físicos. Ejercicios de Kegel Los ejercicios más habituales para reforzar el suelo pélvico son los ejercicios de Kegel Con estos ejercicios se pretende fortalecer la musculatura del suelo pélvico, es decir, el conjunto de músculos que sustentan la vejiga, la próstata y la uretra, para así tener un mejor control de la vejiga y del flujo de la orina. El primer paso para fortalecer estos músculos es localizarlos. Para eso se puede intentar detener el flujo de la orina cuando se está orinando. Los músculos que se contraen son los del suelo pélvico. Pruebe a hacerlo un par de veces cada vez que vaya a orinar para ir localizándolos y poder realizar los ejercicios independientemente de la micción. Una vez localizados se debe intentar contraer estos músculos de la siguiente manera (lo mejor es hacer estos ejercicios estirados bocarriba, por lo menos inicialmente): Contraerlos durante cinco segundos y luego relajar los músculos. Realice la contracción muscular hacia adentro y hacia arriba. Repetir esta contracción 10-20 veces a intervalos de 10 segundos. Realizar esta actividad unas tres veces al día. Realizar el ejercicio en espiración , es decir, expulsando el aire de los pulmones; no contenga la respiración al hacerlo. A tener en cuenta… Al principio es probable que al intentarlo se contraiga también la pared abdominal, los glúteos y los muslos. Es normal. A medida que se van realizando los ejercicios se va logrando contraer solamente los músculos del suelo pélvico. Asimismo, son unos ejercicios que cansan, sobre todo porque es una musculatura que no ejercitamos voluntariamente en nuestro día a día. Lo mejor es comenzar con un objetivo de 10 contracciones en cada tanda de ejercicios, hacerlas tres veces al día y cada semana ir aumentando dos repeticiones más hasta llegar a un objetivo de 20 repeticiones en cada tanda de ejercicios. De esta manera progresiva es probable que se vean resultados al cabo de 6 semanas de comenzar los entrenamientos. Una vez se domina un poco la contracción de la musculatura del suelo pélvico estando tumbado se puede comenzar a practicarlos estando sentado. Esto permitirá que se puedan realizar estos ejercicios en cualquier sitio: en el trabajo, en el transporte público, en el coche… Puede costar un poco más al principio dado que se debe actuar contra la gravedad, pero si se realizan las secuencias adecuadas se fortalecerá el suelo pélvico adecuadamente. Resultados Gracias a los ejercicios Kegel muchos hombres con incontinencia urinaria secundaria a una extirpación de la próstata por un cáncer prostático ven cómo mejora su calidad de vida. La mayoría de los hombres logran controlar el goteo de la orina de nueve a doce meses tras la intervención quirúrgica, aunque el tiempo de recuperación de cada paciente es diferente. No te desanimes si tienes goteo de orina. Si realizas los ejercicios Kegel todos los días y persevera, verás resultados en unas semanas. Pese a que la clínica mejora sería conveniente seguir realizando los ejercicios Kegel una vez se haya instaurado la rutina de llevarlos a cabo para que así los músculos del suelo pélvico se mantengan fuertes. Son músculos como los de los brazos y las piernas, que conviene ejercitarlos para mantenerlos en forma. Otras actividades físicas Además de estos ejercicios específicos para fortalecer el suelo pélvico, existen una serie de actividades físicas que no perjudican ni sobrecargan el suelo pélvico y que, por lo tanto, se pueden realizar en caso de sospecha de incontinencia urinaria: Andar a paso moderado Marcha nórdica Senderismo Natación Cinta elíptica Cinta de andar (no correr) Otras medidas Además de estos ejercicios, existen otras medidas para fortalecer el suelo pélvico, como son la electroestimulación o el biofeedback . En otros casos de incontinencia urinaria también se pueden utilizar ciertos fármacos o incluso tratamientos quirúrgicos más o menos invasivos. Ante una incontinencia urinaria es preciso que se ponga en manos de un urólogo para llegar a un diagnóstico y comenzar cuanto antes tratar el problema. Independientemente de que exista o no incontinencia urinaria, es una buena idea que todos ejercitemos la musculatura de nuestro suelo pélvico para prevenir las pérdidas de orina.
Consultas online

Telemedicina 24h.
Olvida los riesgos, las esperas y desplazamientos.

Videoconsulta, Chat médico, consultas telefónicas... Tú decices.

Ver consultas online
1

Regístrate ahora y prueba un mes GRATIS de Savia Premium

Acceso ilimitado a nuestros servicios para que pruebes la experiencia Savia al completo.

Registrarte gratis
2

Después sigue con tu cuenta gratis o hazte Premium

Al acabar el mes, puedes disfruta Savia con la cuenta gratis o hacerte Premium por 59€ al año (o 10€ al mes) para tener consultas online inlimitadas.

Comparar todos los planes