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Descubre las Lesiones en el Pádel más Comunes
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Descubre las Lesiones en el Pádel más Comunes

El pádel está de moda. Cada vez más personas cogen una raqueta y se lanzan a jugar sin unos conocimientos ni preparación mínima. Y es que el pádel es un deporte que al ser de raqueta y jugarse en superficie rápida, ya predispone a una serie de lesiones que se pueden ver agravadas si el deportista no se prepara y no se cuida para practicarlo. Un poco de historia… Las lesiones relacionadas con este tipo de deporte han ido creciendo , de la misma manera que han crecido las licencias federativas y el número de practicantes de este deporte, que proviene de México , donde se creó a finales de los años 60. Quien lo inventó se inspiró en el “paddle tennis” americano, utilizando una pista de frontón de inicio y cerrando el espacio con unos muros y red metálica formando un rectángulo. Ello hacía que no sólo el jugador tuviera que centrarse en el campo contrario sino también en las paredes, que también se podían utilizar. La raqueta es también una adaptación, de manera que la de pádel es más corta y sin red, pasando a denominarse “pala” en lugar de raqueta. Cada vez más practicantes El número de practicantes a nivel mundial va creciendo año tras año, y son muy diversos los perfiles de quien juega a pádel. Los niños pueden empezar desde pequeños, pero también los adultos pueden incorporarse tras años de práctica de otros deportes o tras un periodo más “sedentario”. Lo importante es hacerlo de la manera adecuada y adaptándose a las características individuales. Es un deporte que se ha hecho un hueco en los centros deportivos, ya que se ha ganado espacio en el ámbito de lo “social”. Son muchos los clubes deportivos que han construido canchas para jugar al pádel y organizan torneos entre sus miembros, así como con otros clubes o centros deportivos. Además, el hecho de jugar en pareja, obliga no sólo a ser capaz de jugar a nivel individual (entendiendo la técnica y las reglas) sino que hay que saber compartir ese juego con todo lo que ello supone en posicionamiento en la cancha, respuesta física y mental . El equipamiento para jugar, por otro lado, es asequible, lo que también ha contribuido a animar a muchos a convertirse en un jugador de pádel y dedicar su tiempo a mejorar su forma física, competir y compartir en una cancha. ¿SABÍAS QUE… Según la encuesta de Hábitos Deportivos en España publicada en 2015, el pádel es la 9ª modalidad deportiva practicada en España (16,8%) pero sube tres puestos en el ranking en cuanto a deportes más lesivos se refiere, ocupando el sexto puesto. Las causas relacionadas con las lesiones de esta modalidad deportiva se dividen en causas propias del individuo y las relacionadas con la técnica y las características del deporte en sí mismo. Y más lesiones… La Fundación Mapfre presentó en 2013 los resultados de un estudio epidemiológico focalizado en la práctica del pádel y las lesiones asociadas a este deporte. Según este estudio reciente, las lesiones más habituales se sitúan en las extremidades inferiores siendo ligamentos y músculos los más afectados . La lesión típica de los deportes de raqueta, la “e picondilitis ” se encuentra también en la lista de lesiones del pádel junto con patología de rodillas y espalda. Como se puede observar, las lesiones son variadas tanto en su localización como por su afectación, pero las cifras sitúan a los esguinces de tobillo y a las contracturas musculares por delante del resto, tanto en hombres como en mujeres deportistas. Estas lesiones pueden tener uno de sus orígenes, en la rapidez del juego y el tipo de superficie en el que se juega. Los cambios de dirección pueden conllevar apoyos inestables e incompletos del pie y tras ello una imposibilidad para contrarrestar el movimiento en dirección contraria. Esguince Suele afectar mayoritariamente al ligamento lateral externo . Este ligamento está formado por tres fascículos (ligamento astrágalo-peroneo posterior, ligamento astrágalo-peroneo anterior y ligamento calcáneo-peroneo), se sitúa en la cara externa del tobillo y proporciona estabilidad a la articulación. Cuando el pie no apoya correctamente el tejido conjuntivo que forma el ligamento es incapaz de responder ante el movimiento brusco y se lesiona desestructurándose. Según el grado de afectación del tejido se diagnosticará como esguince de grado I, II o III (rotura completa). El tratamiento de dicha lesión será en función del grado de afectación, aunque en general es de tipo conservador incluyendo tratamiento de fisioterapia y de rehabilitación . En muchas ocasiones esta recomendación terapéutica no se cumple y es cuando la posibilidad de recidiva de lesión es mayor. Si no se cura correctamente una lesión el riesgo de volver a lesionarse en la misma localización es mayor de ahí que se recomiende no solo una correcta recuperación sino también un programa de prevención. Lesiones musculares Las roturas, sobre todo, van relacionadas con aquellos movimientos bruscos en los que hay una arrancada rápida para ir a responder una bola del contrario. El músculo es incapaz de responder a esa solicitación y las fibras musculares se rompen. El jugador nota un dolor agudo que en ocasiones es una pequeña molestia pero que en otras imposibilita seguir jugando. El tratamiento dependerá del tamaño de la lesión per va a requerir de rehabilitación para recuperar en la medida de lo posible la integridad previa de ese músculo. Codo de tenista En cuanto a extremidad superior, los deportes de raqueta se caracterizan por un movimiento muy característico en el que la raqueta hace un movimiento de vaivén en el que tanto codo como hombro realizan movimientos articulares muy concretos. El codo suele sufrir lo que se conoce como “codo del tenista” o epicondilitis . Movimientos repetitivos una y otra vez que acaban por ocasionar pequeñas lesiones que provocan una inflamación dolorosa e impotencia funcional.  Reposo, tratamiento antiinflamatorio y seguimiento fisioterápico son las bases para una correcta recuperación. Es difícil encontrar un deportista, sea del deporte que sea, que pueda decir que nunca se ha lesionado ya que la práctica deportiva está ligada, en general, a la existencia de alguna lesión. Sin embargo, en consulta vemos claro que éstas podrían reducirse si se siguieran programas de prevención. No es necesario ser un profesional para saber que si se calienta antes de empezar un partido o se siguen algunas recomendaciones para reforzar músculos y ligamentos la posibilidad de lesión disminuye. Para disfrutar de un buen partido de pádel, llevar el material adecuado, realizar un calentamiento previo y seguir una rutina de trabajo muscular va a evitar lesionarse y quedarse parado en casa sin acudir a la cancha.
Qué Hacer ante una Luxación
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Qué Hacer ante una Luxación

¿Es una luxación? ¿Se acompaña de fractura? ¿Es el primer episodio o es recidivante? Si me encuentro en una situación así, ¿cómo puedo ayudar? Para que exista una luxación debe darse una pérdida del contacto de las superficies articulares que conforman una articulación. Normalmente, va asociada a una lesión cápsulo-ligamentosa debido al traumatismo que ha ocasionado la luxación. ¿Qué quiere decir que es recidivante? Pues que esa articulación se ha luxado en varias ocasiones. Ante todo, debemos identificar cuál es la articulación que está presuntamente luxada. El afectado se quejará de un dolor importante y presentará una impotencia funcional absoluta (no podrá moverla) pues de los dos huesos que forman la articulación uno de ellos está desplazado y no permite el recorrido normal de la articulación. Nos encontraremos una deformidad externa muy llamativa (con una gran asimetría respecto al otro lado). Posibles causas El mecanismo desencadenante es muy probable que haya sido un golpe seco en la zona. Una luxación de hombro (técnicamente luxación glenohumeral). Es muy frecuente tras sufrir un accidente de moto en el que la persona se cae de lado al suelo o en el caso de un portero de fútbol que se cae al lateralizarse para coger la pelota. En caso de luxación de tobillo (luxación tibio-peroneo-astragalina) la persona tendrá deformidad con el pie girado e impotencia funcional. Es muy frecuente en accidentes de coche de alta potencia o caídas desde elevada altura. La luxación de los dedos de las manos (luxación interfalángica o metacarpofalángica) es frecuentísima en lesiones deportivas, sobre todo en baloncesto. También mencionaremos la luxación de la articulación temporo-mandibular . Es la luxación de la mandíbula. Se trata de una luxación infrecuente que suele desencadenarse en personas que sufren de alguna patología previa en esta articulación y que, con un simple bostezo, se quedan con la boca abierta sin poderla cerrar. Es una situación muy embarazosa para el paciente y para las personas de su alrededor. ¿Te has encontrado con algún caso en alguna ocasión? ¿Sabías que esa articulación tiene meniscos al igual que la rodilla? Te puedo decir que en urgencias nos encontramos con algunos casos y que su reducción es muy gratificante tanto para el médico como para el paciente. ¿Cómo debo actuar si presencio una luxación? Llegado este punto quizás debería decirte lo que no debes hacer: bajo ningún concepto te dispongas a reducir una luxación sin saber la lesión a la que nos enfrentamos. ¿No te sorprende que al llegar al hospital el médico solicite una radiografía antes de proceder a la reducción?  No es que el médico dude de cómo reducir la articulación, sino que debe descartarse una fractura asociada y observar el tipo de luxación (anterior, posterior o lateral) antes de su manipulación. Por tanto, ¿cómo ayudo si me encuentro un caso? En primer lugar, intenta inmovilizar la zona sin forzar el movimiento (si es una extremidad superior basta con un cabestrillo, y si es una extremidad inferior traslado en bloque sin doblar la pierna). Posteriormente aplica hielo local sobre la zona afecta y con intención antiinflamatoria local. Y por último gestiona el traslado de la persona a urgencias (en vehículo o ambulancia, según precise) y, sobre todo, no le des nada de beber ni de comer. ¿Y si me pide agua? ¿Por qué no puede ingerir nada? En primer lugar, es muy importante que tengas claro por qué no puede beber ni comer. La respuesta es comprensible. Puede ocurrir que la recolocación ortopédica o convencional en urgencias no sea posible y el paciente tenga que ir al quirófano para ser reducido bajo sedación o anestesia general. En este caso es imprescindible que no tenga ningún tipo de contenido gástrico.  Si precisa ir a quirófano y ha bebido o comido nos encontramos con un problema para anestesiarlo.  ¿Qué hacemos si, por el dolor, tiene la boca seca y nos pide agua?  Cogeremos unas gasas o pañuelo empapado en agua y le mojaremos los labios para aliviar su sequedad de boca. ¿Qué hacemos los médicos en el box de urgencias ante una presunta luxación? Ante todo, lo primero es priorizar esa visita . La pasamos, pues, inmediatamente al box y tras la exploración solicitamos una radiografía y le administramos medicación analgésica intramuscular (recuerda que no puede beber ni comer). Una vez estudiada la radiografía procedemos a la recolocación tras la cual exploramos la movilidad y sensibilidad nuevamente y procedemos a la colocación de un vendaje inmovilizador. En ese momento realizamos otra radiografía para comprobar que el hueso ha vuelto a su lugar.  Siempre inmovilizamos la articulación tras una luxación y recomendamos un tratamiento analgésico para el domicilio. Posteriormente seguirá control evolutivo. Si no resulta posible la recolocación manual en urgencias es cuando solicitamos la intervención del anestesista para hacerlo en quirófano.
Entrenamiento Funcional: Características
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Entrenamiento Funcional: Características

Mejorar la fuerza, la movilidad, la coordinación… Todas estas cualidades, y otras más, pueden mejorarse con el entrenamiento funcional. Te explicamos cómo. Cuando nos movemos y realizamos las actividades diarias utilizamos diferentes músculos y articulaciones. Y es así porque cada uno de ellos tiene una función, sea la de levantar un brazo, girar el tronco o ladear la cabeza. Estos diferentes movimientos los podemos realizar en nuestro trabajo y en nuestro día a día en las actividades más cotidianas , pero también al practicar un deporte, y es que el cuerpo se adapta a las necesidades de la persona y del momento. No será la misma técnica ni tendrá las mismas necesidades un lanzador de jabalina que un reponedor de un supermercado, pero sí que para conseguir su objetivo van a necesitar de movimientos concretos de sus brazos, por ejemplo. Entrenar de manera específica no sólo es importante para que el movimiento sea el adecuado, sino también para conseguir un mejor rendimiento deportivo . Es por ello que este tipo de entrenamiento, aunque hace mucho que los deportistas profesionales ya lo tenían como parte de su rutina, se ha ido acercando al público más amateur. Nuestro cuerpo requiere de la implicación de músculos y articulaciones, es decir, del aparato locomotor y del sistema nervioso , para poder ejecutar acciones. Cada acción estará supeditada a los conocimientos que tengamos para ello, así como la capacidad con la que contemos, tanto a nivel físico como a nivel mental. Los movimientos son naturales, pero también deben aprenderse y más cuando el objetivo es concreto. En un solo movimiento intervienen distintos elementos, y todos ellos deben trabajar para conseguir una función determinada. Por un lado, tendremos los elementos más anatómicos y, por otro las propias capacidades, que pueden mejorarse. Entrenar aquello en lo que flojeamos es conveniente para mejorar, pero no siempre somos conscientes de que tenemos ciertas carencias. De ahí la necesidad de entrada de conocernos, para establecer cuál será el punto de partida. ¿En qué consiste? Se trata de trabajar distintas cadenas musculares en un solo movimiento, además de aquellas capacidades motrices que intervienen en dicha acción para conseguir beneficios más amplios. Realizar movimientos complejos estudiados y no solos aislados, porque si lo pensamos nuestro cuerpo difícilmente mueve un solo musculo o articulación, nos movemos de manera global. Es un entrenamiento integrativo que como ya hemos comentado, puede mejorar el rendimiento deportivo pero también tiene como objetivo evitar o reducir el riesgo de lesiones . Si nuestro organismo está más fuerte, tiene mayor capacidad de coordinación o de resistencia, las lesiones serán menores y por tanto obtendremos mejores resultados. Al principio, se recomienda que un profesional supervise los entrenamientos. Son rutinas que requieren de un conocimiento del cuerpo y las necesidades individuales, de los movimientos y de las diferentes opciones que pueden utilizarse. Actualmente existen múltiples opciones en cuanto a material se refiere. Cintas o gomas elásticas, kettelbells o el bosu son materiales que un entrenador puede incluir en su programa, cada uno de ellos con una finalidad: Con las gomas , aunque puede parecer que tienen poco potencial, pasa todo lo contrario. Con ellas puedes hacer trabajo de fuerza, coordinación o equilibrio , con un riesgo bajo. El profesional puede pautar una multitud de ejercicios distintos, centrados en diferentes objetivos y con cierta tranquilidad ya que es difícil que una goma pueda ocasionar problemas, sobre todo para el principiante que desconoce según que movimientos o aún no tiene la destreza suficiente para trabajar con pesos. Las kettelbells son pesos libres con los que se pueden hacer movimientos amplios con un peso que añade complejidad a esa acción. Al tener un agarre puede facilitar el ejercicio y evitar desplazamientos del peso. El bosu es una semiesfera que da “mucho juego”. Inicialmente trabajar el equilibrio es la esencia de este accesorio. La propiocepción (conseguir un equilibrio adecuado trabajando sobre una superficie inestable) obliga a muchas estructuras corporales a activarse. Desde la musculatura de la planta del pie pasando por las extremidades inferiores y el “core” deben trabajar al unísono para evitar la caída. Además de incorporar material a una rutina de entrenamiento, el propio cuerpo del deportista es todo un “gimnasio” ya que el peso y la anatomía del individuo ya le obligan a gestionar muchas capacidades. Zancadas, saltos, sentadillas o planchas , entre otras, son alternativas a tener en cuenta en un entrenamiento funcional. El entrenamiento funcional en rehabilitación Hemos mencionado que este tipo de entrenamiento puede ayudar a minimizar el riesgo de lesión, pero respecto a las lesiones cabe destacar que los profesionales de la rehabilitación hace ya mucho tiempo que lo incorporan a sus sesiones. Una lesión puede venir derivada de un problema deportivo o laboral pero el resultado es una incapacidad para llevar a cabo uno o varios movimientos por lo que habrá que trabajar de manera específica para conseguir la normalidad de nuevo. Para ello, de la misma manera que conviene conocer cuál es el movimiento que requiere un deportista para mejorar su rendimiento, debe conocerse para recuperar ese movimiento esencial y ese es el objetivo del profesional de la rehabilitación.
Estiramientos Dinámicos o Estáticos
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Estiramientos Dinámicos o Estáticos

Estirar. Sabemos que es importante y tiene beneficios. Pero ¿sabías que puede estirarse de forma estática y también dinámica? En efecto, existen distintos tipos de estiramientos y se pueden diferenciar en función del objetivo que se busque (mantenimiento, rehabilitación, mejora deportiva o recuperación) y según la forma en la que se realizan. A continuación, describimos las dos principales formas de ejecución: estática o dinámica. Estiramientos estáticos Los estiramientos son ejercicios destinados a m antener y/o mejorar la movilidad, elasticidad y flexibilidad de los músculos por medio del alargamiento progresivo de sus fibras . Los estiramientos estáticos, en concreto, consisten en realizar estiramiento en reposo hasta el límite de lo confortable, estirando el músculo en reposo hasta una determinada posición y manteniendo la postura durante un tiempo determinado, generalmente entre 15 y 30 segundos. En este tipo de estiramientos no existe un trabajo por parte de la musculatura agonista (la que colabora en la realización de un movimiento), por lo que el gasto energético es mucho menor que en los estiramientos dinámicos. Además, al tratarse de movimientos lentos y en reposo, se logra obtener una mejor relajación muscular , aumentando la circulación sanguínea y reduciendo la sensación de dolor. Estiramientos dinámicos El estiramiento dinámico hace referencia a los estiramientos que se realizan de manera activa, por medio de movimientos suaves y controlados para alargar (elongar) las fibras musculares , que va aumentando de manera gradual y progresiva, preparando al músculo para la actividad física, a diferencia de los estiramientos estáticos que, por el contrario, provocan una respuesta inhibitoria o reductora. Este tipo de estiramientos consiste en estirar a través de impulsos, pero sin exceder los límites de los estiramientos estáticos. Se estiran los músculos antagonistas gracias a las contracciones repetitivas de los músculos agonistas. Se corresponderían con ejercicios basados en saltos y balanceos, evitando siempre movimientos balísticos (de rebote) ya que podrían provocar sobrepasar los límites de los músculos y causar una lesión. Esta forma de estirar puede ser contraproducente si no va precedida de un  buen calentamiento , ya que los estiramientos dinámicos en segmentos corporales fríos pueden provocar la aparición del reflejo miotático de estiramiento, que provoca un acortamiento del músculo y no se conseguirá el efecto deseado. Diferencias En definitiva, los estiramientos estáticos no mejoran el rendimiento muscular, sólo mejoran la tolerancia a la incomodidad que produce el estiramiento y, por otra parte, los estiramientos dinámicos no mantienen los músculos inhibidos tal y cómo hacen los estáticos, sino que aumentan la fuerza y la flexibilidad de estos. Lo esencial de los estiramientos radica en su ejecución, bien sean estáticos o dinámicos. Ahora bien, estos estiramientos tienen ciertas diferencias que los hacen más recomendables en unas ocasiones que en otras. Así, existen estudios que avalan la efectividad de los estiramientos dinámicos previos a la práctica deportiva , ya que tienen mayor influencia en la activación del músculo, el aumento del riego sanguíneo y la flexibilidad de las fibras musculares. En cambio, los estiramientos estáticos han demostrado tener un efecto inhibitorio a nivel neuromuscular que en consecuencia provocará una disminución del rendimiento durante la ejecución del deporte. Para la mejora deportiva Para obtener una mejora deportiva, por tanto, hay que realizar esfuerzos musculares activos y movimientos rápidos (estiramientos dinámicos) con la finalidad de estimular la musculatura para afrontar la actividad física a realizar con mayor rendimiento. A continuación, citamos los beneficios que se obtienen por medio de los estiramientos musculares dinámicos: Prepara al músculo para iniciar la actividad deportiva Aumenta el flujo sanguíneo. Mejora el rango de movimiento. Mejora la oxigenación de los tejidos. Mejora el rendimiento deportivo. Previene lesiones deportivas. Mejora la fuerza y la resistencia muscular. Mejora la flexibilidad de los músculos. Le brinda mayor capacidad de agilidad al cuerpo. La importancia de una práctica adecuada Para poder disfrutar de los numerosos beneficios de los estiramientos dinámicos, es necesario que estos se realicen de manera correcta, por lo que a continuación mencionamos algunos aspectos que se deben tener en cuenta: El estiramiento dinámico se realiza por medio de movimiento s, sin embargo, se debe cuidar la calidad del movimiento, ya que no deben ser ni bruscos ni descontrolados . Debe existir en todo momento una conexión entre mente y cuerpo para poder percibir cada sensación y mantener una adecuada calidad del movimiento. Los movimientos deben ser suaves y controlados , pero además se deben evitar los movimientos de rebote. Los estiramientos dinámicos forman parte del calentamiento por lo que también es importante incluir la movilización de las articulaciones involucradas en la práctica deportiva. Es importante respetar los rangos de movimiento. No porque el estiramiento se realice de manera activa quiere decir que se va a llegar más allá de nuestros límites corporales, por lo que el estiramiento debe ser en todo momento progresivo. Si mientras se realiza el estiramiento notamos dolor, es no estamos haciéndolo bien, por lo que inmediatamente se debería disminuir el grado de estiramiento y notar sólo sensación de elongación. Es importante estar atentos a la respiración durante los estiramientos, realizando inspiraciones profundas y espiraciones lentas. Con ello se mejora la oxigenación de la sangre y simultáneamente el estado general de los músculos. Por ello es necesario que nos relajemos al estirar, nos concentremos en la parte estirada y seamos conscientes de que la finalidad de los ejercicios es conseguir un mejor estado muscular. Como conclusión diremos que lo más recomendable para una persona de cara a realizar un buen calentamiento antes del entreno o actividad física es hacer ejercicios de movilidad articular, una ronda de estiramientos dinámicos seguidos de un par de rondas de estiramientos estáticos de corta duración, evitando únicamente calentar con estiramientos estáticos.
Periostitis en Runners
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Periostitis en Runners

Si eres corredor sabrás que las lesiones que más habitualmente os afectan son las de las extremidades inferiores , por ser las que reciben una mayor carga. Además de la rodilla, que es la que concentra más lesiones, hay otras localizaciones que también sufren con frecuencia alguna. Así, entre el 6 y el 16% de corredores, sobre todo aquellos que se dedican al medio fondo y al fondo (largas distancias), sufrirán la denominada periostitis, que es la inflamación del periostio. Vayamos por partes… El periostio es una capa de tejido conectivo que recubre el hueso y que se encuentra pegada a éste , por el que discurren nervios y vasos, y cuya función es la de nutrir y dar sensibilidad al hueso. Además, tiene también una función osteogénica (de producción de hueso por contener células que intervienen en el desarrollo óseo) y es inserción de tendones y ligamentos. La periostitis en corredores se localiza de manera más habitual en la tibia , el hueso que se sitúa en la parte medial de la pierna y en el que se insertan varios músculos, entre ellos tibial anterior, soleo, flexor largo del dedo gordo y poplíteo. Estos músculos tienen diferentes funciones, pero todos ellos van a intervenir de una manera u otra en el momento de la zancada y la carrera. Esta lesión se presenta con dolor, que el corredor describe como una “quemazón” en la cara antero-interna de la pierna y cuyo origen son pequeñas microlesiones en el periostio que ocurren por el impacto propio de la carrera. Suele aparecer al inicio de la actividad y aumenta de manera gradual con el aumento de la intensidad de la carrera. ¿Cómo se origina? El origen de esta patología, que puede obligar al corredor a dejar la práctica deportiva durante unos días, es diverso .  Como en cualquier lesión hay que considerar causas de origen externo y otras intrínsecas al individuo, entre las primeras una de las causas más habituales es la hiperpronación, es decir, el pisar hacia dentro en exceso. Este hecho puede corregirse con un calzado adecuado y el uso de plantillas que corrijan la pisada. De todos modos, a esta alteración biomecánica pueden sumarse otros factores que pueden aumentar el riesgo a sufrir esta lesión como el pie plano, la torsión externa de la tibia o una dismetría de extremidades. Todas estas alteraciones que afectan a la anatomía del individuo deben valorarse en conjunto, es decir, que en ocasiones se valora sólo el pie plano y no los cambios que vienen provocados por alguna de estas u otras alteraciones que pueden afectar a la biomecánica de la marcha. De ahí la importancia de consultar con un profesional que valore el cuadro de manera global. Además de estas causas asociadas a las propias características anatómicas hay una serie de causas sobre las que se pueden adoptar cambios de manera fácil y directa por parte del corredor. Algunos de los factores externos que pueden ocasionar una periostitis son : El uso de zapatillas desgastadas o inadecuadas a las características individuales del corredor. Correr en superficies duras e irregulares. Por lo que respecta a la primera causa hay que considerar que las zapatillas son lo que los neumáticos al automóvil, es el contacto que tiene nuestro pie con la superficie por la que se pisa. De la misma manera que el vehículo debe usar neumáticos de tamaño y “dibujo” adecuado a sus características técnicas y a la superficie la que circula, las zapatillas que usa el corredor deben cumplir los mismos requisitos. Unas zapatillas que no se adapten al peso del corredor, por ejemplo, reducirán la capacidad que tienen para amortiguar el impacto y lo mismo va a ocurrir con el tipo de suela. Si se sale a correr por la montaña y la suela no es la adecuada la facilidad para sufrir una lesión aumenta. Así pues, aunque pueda parecer poco importante conocer qué tipo de zapatilla es la adecuada, sí lo es para reducir el riesgo de lesión. Según algunos expertos, alrededor del 65% de lesiones en extremidades inferiores tiene su origen en la existencia de errores en el entrenamiento . Aumentos bruscos de carga o velocidad o no incluir el descanso en el programa de salidas pueden aumentar la probabilidad de periostitis. La progresión es esencial para minimizar el riesgo de lesión. Tratamientos Una vez diagnosticada la periostitis, la crioterapia es el primer tratamiento a aplicar ya que de este modo se ayuda a reducir la inflamación, como sucede con el tratamiento farmacológico. No hay que olvidar que, en este caso, puede ser de gran ayuda el fisioterapeuta. La realización de masajes junto a la aplicación de ultrasonidos y otras terapias locales tienen el objetivo de recuperar cuanto antes y de forma adecuada esta lesión para volver a la normalidad deportiva. De todas formas, no nos cansaremos de insistir en que el mejor tratamiento es siempre la prevención, pues conociendo algunas de las causas que pueden derivar en lesión, se puede evitar su aparición. Durante el tiempo que se está sin correr, se puede seguir manteniendo la forma física realizando otro tipo de ejercicios y deportes como actividades en el agua o bicicleta. De este modo, el corredor no está parado y se puede seguir trabajando activamente, aunque sea realizando otro tipo de disciplina que, sea dicho de paso, será también de ayuda para descargar otras articulaciones como las rodillas, que reciben una elevada carga durante la carrera.
Cómo Prevenir y Tratar la Pubalgia
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Cómo Prevenir y Tratar la Pubalgia

También conocida como “osteopatía dinámica de pubis” o “entesitis pubiana”, l a pubalgia es la denominación genérica de una serie de lesiones que afectan a diferentes grupos musculares de la zona inguinal y que manifiestan con dolor en el pubis. Una de las más frecuentes es la pubalgia del deportista. ¿Qué es? La palabra pubalgia significa dolor en el pubis , hueso que en los mamíferos adultos se une a l ilion y al isquion para formar este hueso. Se caracteriza por un dolor difuso en la zona del pubis , predominantemente unilateral (en un solo lado), que va aumentado progresivamente de intensidad en el trascurso del tiempo , pudiendo durar semanas o meses.   La peculiaridad del dolor es que tiene altibajos y esto hace dudar al que lo sufre. Esta es la razón por la que no se suele acudir al médico hasta transcurridos varios meses desde el inicio del dolor. Pero cuanto más tiempo pasa, los picos de dolor son más agudos y más próximos en el tiempo. Normalmente, primero se presenta al realizar actividades deportivas y posteriormente se asevera y se presenta en la realización de las actividades normales de la vida diaria, como levantarse de la cama o al bajarse del coche.   Causas Hay una serie de factores que inciden en el desencadenamiento de una patología púbica: Factores internos: Acortamiento de los miembros inferiores Displasia de cadera (también conocida como luxación de cadera) Hiperlordosis lumbar (aumento excesivo de la curvatura lumbar) Espondilosis (nombre genérico de las enfermedades o afecciones degenerativas de la columna vertebral) Deficiencias de la pared abdominal Factores externos: Mala técnica deportiva Mala calidad del terreno deportivo (resbaladizo o pesado) Sobreentrenamiento Mala programación del entrenamiento Enfermedad “ocupacional” La pubalgia es una enfermedad ocupacional , que se presenta principalmente en actividades físicas en las que se llevan a cabo movimientos repetitivos que se acompañan por aceleraciones y desaceleraciones con cambios bruscos en la dirección del movimiento, viéndose agravada cuando existen condiciones como el sobre entrenamiento. Esto comporta que la sufran los futbolistas (50% de los casos), seguidos de atletas, corredores de larga distancia, jugadores de rugby, ciclistas y levantadores de peso.   Su incidencia es mayor en los varones principalmente, ya que las actividades que suelen desencadenarla son llevadas a cabo más por hombres que por mujeres. Las diferencias morfológicas entre sexos no son influyentes en el desarrollo de la misma. La pubalgia se relaciona con problemas de los músculos abdominales. Si bien existe tensión y tracción del pubis por los músculos aductores del muslo, una de las principales alteraciones que llevan al desarrollo de pubalgia es la debilidad de los músculos rectos abdominales, lo que lleva a que se produzca una alteración en la estabilización de la pelvis, que depende del equilibrio entre los aductores del muslo y los músculos rectos del abdomen. Este desequilibrio muscular genera sobrecarga mecánica que origina una tendinitis que puede afectar a los aductores, a los rectos del abdomen o a ambos grupos musculares. Tratamiento El tratamiento irá enfocado a buscar que los picos de dolor sean menos intensos y a la vez más espaciados entre ellos. Tras diagnosticar la lesión, se plantea primero un tratamiento conservador basado en: Si el facultativo así lo prescribe, se iniciará un tratamiento farmacológico con efectos analgésico y antiinflamatorio para controlar la inflamación y el dolor. El cese o disminución de la actividad deportiva. Simultáneamente es recomendable y/o necesario iniciar un programa de fisioterapia que permita tratar la tendinitis y restablecer la estabilidad de la pelvis. En primer lugar, se realizará una valoración a nivel pélvico para saber si existen déficits de fuerza muscular. Constará por lo general de los siguientes ejercicios: Movilidad pasiva Movilidad activa sin dolor Trabajo isométrico de aductores, abductores, recto anterior abdomen y oblicuos Crioterapia   tras la sesión de fisioterapia. En los casos en que la pubalgia se vuelva recurrente, puede ser necesario suspender la práctica deportiva asociada con esta condición, e incluso tener que recurrir a la cirugía como tratamiento si el conservador no es eficaz ni se observa ningún tipo de mejora. Prevención Como en cualquier otro tipo de lesiones, el objetivo es prevenirla con un buen calentamiento previo a la actividad física a realizar y evitando aquellos movimientos o gestos mal ejecutados que puedan llevarnos a lesionarnos. Reforzar la musculatura estabilizadora de la cadera, que será valorada anteriormente por el fisioterapeuta para determinar las posibles alteraciones entre agonistas y antagonistas. Dosificación de las cargas de trabajo . Cuando notemos molestias, parar y si es posible intentar descansar. El descanso es uno de los mejores recuperadores.
Pruebas de Esfuerzo
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Pruebas de Esfuerzo

Aunque nos cuidemos y hagamos mucho deporte, los años pasan para todos y nuestro cuerpo, que está formado por una serie de mecanismos, sistemas, órganos… que funcionan de manera coordinada para conseguir adaptarse a las necesidades de cada circunstancia y momento vital, cambian. Estudios como la prueba de esfuerzo nos ayudarán a entender estos cambios y adaptaciones. Cómo cambiamos Cuando somos pequeños las reacciones fisiológicas, nuestro metabolismo… trabaja con unos parámetros determinados. Los objetivos en esta etapa son crecer y desarrollarse y, por tanto, las adaptaciones, aunque son en esencia las mismas que en la etapa adulta, varían para conseguir esos objetivos. Con el paso de los años , nuestro organismo experimenta cambios y no reacciona con la misma “solvencia” ante situaciones que previamente nos podían suponer un menor esfuerzo. Esas adaptaciones ocurren también cuando hacemos deporte, cuando nos exigimos más. En muchas ocasiones, somos nosotros mismos los que no somos conscientes de que los años pasan y de que esos cambios requieren de atención, de una valoración real para poder  ejercitarnos, no sólo para obtener el mayor numero de beneficios para la salud, sino para hacerlo en la mejor de las condiciones y con la máxima seguridad. Ello sólo se podrá conseguir si tenemos la información necesaria y actualizada, porque cuando pasan los años, en general, la capacidad de adaptación ante esfuerzos varía y suele hacerlo a la baja. Desde hace años la ergometría o la prueba de esfuerzo es la prueba principal para poder obtener los datos más precisos relativos a las reacciones fisiológicas agudas al hacer ejercicio. Con este tipo de pruebas lo que se busca es obtener la máxima cantidad de información relacionada con el esfuerzo en un ambiente controlado y de manera personalizada. Cuando una persona, tenga la edad que tenga y sea del género que sea, se somete a una ergometría los parámetros que se pueden controlar son , entre otros: Actividad cardiaca (electrocardiograma y frecuencia cardíaca) Frecuencia respiratoria Ventilación y consumo de oxígeno Actividad cardíaca Poder monitorizar al paciente mediante electrodos pegados a su pecho mientras camina, corre o pedalea nos dará una idea muy concreta de cuál será su respuesta ante una situación de exigencia física como puede ser la práctica deportiva. El electrocardiograma (ECG) de una persona en esfuerzo puede variar mucho del que puede tener en reposo . No sólo aumenta la frecuencia cardiaca, reacción lógica por el hecho de que el corazón debe bombear mayor cantidad de sangre a los tejidos, sino que pueden existir alteraciones en el ECG que en reposo no aparecen, pero sí en esfuerzo. De hecho, la ergometría es también una prueba diagnóstica utilizada en los servicios de cardiología por los especialistas. Las reacciones del sistema cardiovascular son las mismas ante un esfuerzo para alguien enfermo que para alguien sano pero la diferencia radica en que quien sufre una patología no parte de un órgano o sistema sano, sino que éste presenta un problema que va a obligar al corazón a adaptarse al esfuerzo con dificultades. Para alguien enfermo subir unas escaleras puede suponer el mismo o mayor esfuerzo que para una persona sana realizar un sprint. Con una prueba de esfuerzo esta adaptación puede estudiarse y valorarse. Es el mismo estudio, pero con individuos que presentan características diferentes. Volviendo a las alteraciones del ECG, en éste se pueden encontrar algunas que pueden requerir de estudios más completos y rigurosos, pero que sin haber realizado previamente esta prueba hubieran pasado desapercibidos y quizá “dar la cara” más adelante de manera negativa. Estudios respiratorios En cuanto a la valoración de los estudios respiratorios, conocer cuál es el consumo de oxígeno en una situación de exigencia es muy útil, sobre todo para aquellos deportistas que quieren aplicar los resultados de la prueba para mejorar su rendimiento. La ventilación durante el ejercicio aumenta en función de las necesidades del organismo, suele ser un aumento proporcional hasta que se llega a un punto máximo en el que esta proporcionalidad se pierde, y no se es capaz de oxigenar adecuadamente. Este efecto metabólico puede estudiarse cuando a la prueba de esfuerzo se le añade el análisis de gases. El deportista en este caso, además de estar monitorizado a nivel cardiaco, lleva una mascarilla que se conecta mediante una serie de tubos a un analizador. El deportista respira de manera normal, aunque hasta cierto punto incómodo, por la mascarilla, y de este modo se pueden estudiar cuáles son sus niveles de oxigeno, dióxido de carbono y el intercambio que existe entre ambos para obtener diferentes coeficientes y variables, que podrán a posteriori ser útiles para su rutina de entrenamiento. ¿SABÍAS QUE… Además de estos parámetros, e xisten otros como la determinación de lactato, que pueden añadirse a este tipo de pruebas . Esta determinación es importante en el caso de deportes de resistencia ya que permite conocer el nivel de rendimiento y controlar, así, las cargas de entrenamiento. Para la obtención del lactato y la posterior realización de la curva de lactato, se necesitan pequeñas muestras que se obtiene de pequeños pinchazos en el lóbulo de la oreja o del pulpejo de los dedos del deportista. Con un equipamiento especial, se miden los niveles de lactato a lo largo de la prueba. Cómo se realiza la prueba de esfuerzo Todos estos resultados se pueden obtener tras la realización de una prueba de esfuerzo. Estas han evolucionado mucho y en la actualidad son mucho más modernas y específicas , pero las más habituales siguen basándose en el ejercicio realizado encima de un tapiz rodante o en una bicicleta. En general, al ser la bicicleta un equipamiento más pequeño y asequible suele ser el tipo de prueba de esfuerzo que más se utiliza, pero en principio el tipo de prueba debería adaptarse a las características técnicas del deporte que practica quien se somete a la prueba. Un ciclista no va a tener la misma capacidad de adaptación sobre una cinta que sobre una bicicleta que es su “modus vivendi” y lo mismo ocurre con aquel profesional que corre más que pedalea. En cualquier caso, realizarse una prueba de esfuerzo se tenga el nivel que se tenga es una recomendación básica para todo aquel que quiere “sumar salud” haciendo deporte.      
Cómo Tratar una Rotura Fibrilar
Artículo especializado

Cómo Tratar una Rotura Fibrilar

Antes de nada, sería importante explicar qué es una rotura fibrilar y cómo la vamos a diagnosticar . A partir de aquí explicaremos qué podemos hacer para acelerar la recuperación de la misma y las casusas más frecuentes de consulta. ¿Qué es una rotura fibrilar? El músculo está compuesto por diferentes fibras musculares que se contraen y alargan produciendo el movimiento. Cuando hay una rotura o desgarro de alguna de estas fibras, el resto ha de compensar la fuerza que hacían las rotas para poder realizar el mismo movimiento. Por desgracia, en muchas situaciones el resto de fibras son incapaces de suplir la función y producen dolor y dificultad al movimiento, impidiendo que el músculo con las fibras dañadas pueda realizar bien su papel. ¿Cómo se produce? El mecanismo lesional de una rotura fibrilar o desgarro muscular puede ser de tres formas : Directo : un golpe en el músculo puede producir la rotura de alguna de las fibras musculares. Indirecto : por una elongación del músculo por encima de sus posibilidades. Una contracción y elongación repentina y rápida . ¿Cómo lo diagnosticamos? Cuando se produce la lesión, se manifiesta con impotencia funcional (no se puede mover como debería) y dolor muy localizado . Esto ya nos puede dar un diagnóstico diferencial, pero es mediante una ecografía como podremos evidenciar la lesión y conocer qué alcance tiene. ¿Qué músculos suelen ser los más afectados? Los músculos más afectados suelen ser los que están implicados más directamente en la actividad física, es decir, soleo, gemelo, cuádriceps, isquiotibiales, bíceps y tríceps . Es importante saber que, pese a que la lesión se encuentre en un músculo u otro el tratamiento es, a grandes rasgos igual: una fase aguda, una segunda fase y la fase de introducción a la actividad física. Aquí es importante que el fisioterapeuta intente buscar estrategias de tratamiento amenas para el paciente y que le resulten fáciles de realizar con el objetivo de que haya una adherencia al tratamiento. ¿Qué alcance y pronóstico tiene una rotura? Las roturas fibrilares o desgarros musculares van desde unos milímetros a un desgarro total del músculo , pasando por roturas de centímetros. La duración/tiempo de curación de la lesión lo marcará la cantidad de rotura y la zona en la que se haya producido. No es lo mismo una lesión de 3 cm en el bíceps que en el soleo, ya que es más fácil inmovilizar el bíceps que el soleo, que está implicado en el acto de caminar. Y no es lo mismo un desgarro del gemelo, que implica pasar por quirófano, que una rotura de 5 cm en la que con tratamiento de fisioterapia sería suficiente. Respecto a la curación y vuelta a las actividades de la vida diaria, en términos generales se habla de que una rotura cicatriza a 1cm por semana, si bien es cierto que esto sucede en condiciones idílicas en las que el paciente hace reposo y sigue las pautas que le marca el fisioterapeuta… en los casos en los que no es idílico suele ser 1 cm cada semana y media o dos semanas. ¿Qué tratamiento habría que seguir? El tratamiento en estos casos es sencillo . En una primera fase aguda donde se produce la lesión es importante aplicar hielo , ya que éste producirá una vasoconstricción que impedirá que el hematoma que salga sea más grande. Una vez el paciente está en consulta, vemos que la comunidad médica está un poco dividida ya que hay estudios que indican que un estiramiento durante la fase de consolidación de las fibras ayuda a que éstas se alineen correctamente y la cicatriz sea menor. Pero por otro lado están los que se basan en no hacer ningún estiramiento y simplemente recomiendan reposo para que se consoliden correctamente sin seguir lesionándose. En mi caso, opto por un tratamiento basado en estiramientos pasivos en una primera fase y activos según vamos evolucionando. Paralelamente lo combinamos con kinesiotape en forma de pulpo para conseguir un efecto de drenaje de la linfa y el hematoma. Si bien es cierto que pido reposo relativo, es decir, si la lesión es del soleo, no salir a correr, pero sí caminar a comprar el pan y volver a casa, por ejemplo. ¿Qué puedo hacer para la prevención de todo esto? Muchos dicen que si estiramos correctamente se evitarán lesiones, tanto de tendinitis como de desgarros musculares, pero la evidencia nos dice lo contrario. Estirando no se previenen más lesiones . Mi recomendación sería realizar estiramientos dinámicos para calentar y también de propiocepción (equilibrio). Con estos últimos se enseña al músculo cómo ha de actuar ante una situación límite o adversa, de tal manera que cuando se vaya a producir la lesión, el músculo sepa cómo actuar y en la medida de lo posible sea capaz de reducir o incluso prevenir la lesión. Hace seis meses que tuve una rotura fibrilar y pese a que está consolidada me sigue haciendo daño… ¿Es normal, que puedo hacer? En este caso hablaríamos de una rotura fibrilar en estadio crónico . Esta se produce porque la cicatriz muscular es muy grande y ha generado fibromas o mala alineación de las fibras. Ante esta situación, un tratamiento que funciona muy bien es el de electrolisis percutánea intratisular (EPI). No obstante, existen otros métodos efectivos, como el masaje tipo “ciriax” que “rompe” fibras con el objetivo de volverlas a consolidar correctamente. ¿Puedo curarme solo, o es necesario acudir al fisioterapeuta? Por supuesto que puedes curarte tú solo en casa sin necesidad de acudir a un fisioterapeuta, el cuerpo humano es sabio y sabe atenderse a sí mismo. Pero sí es cierto que el fisioterapeuta te dará unas pautas a seguir con el objetivo de evitar que la lesión se cronifique y de conseguir que el tiempo de de reintroducción a las actividades de la vida diaria sea el menor posible.
Qué Comer Antes de una Carrera
Artículo especializado

Qué Comer Antes de una Carrera

En unas semanas tienes una carrera, estás entrenándote, pero ¿también estás adaptando tu alimentación? Por desgracia, la mayoría de veces la respuesta que escuchamos los especialistas es “no”. Pues bien, vamos a explicar por qué es tan importante y cómo puede afectar al rendimiento en la carrera. Una adecuada alimentación de cara a la competición será un factor primordial a aplicar , para encarar bien la competición deportiva. Cabe decir que dicha tarea se debe implantar fuera de los periodos competitivos, con el fin de llegar a las competiciones con un buen dominio de la planificación alimentaria y por tanto un óptimo estado nutricional.  Asimismo, se deberían analizar detalladamente las características que ofrece la competición para adaptar y personalizar la alimentación en función de ellas. Se tendrán en cuenta detalles importantes como: horario previsto, duración total de la prueba, previsión del tiempo (temperatura y humedad), lugar de desarrollo de la actividad, distancia a recorrer, tiempos de desplazamientos… Cuidado con cometer estos errores… También se intentará, en la medida de lo posible, no probar ni añadir ningún alimento o suplemento nuevo, que se desconozca la reacción digestiva que pueda originar su ingesta . Otro error que puede suceder es realizar una sobrealimentación previa a la competición con un exceso de alimentos que pueda provocar problemas gastrointestinales a lo largo de la prueba. Hay que destacar que las horas previas a una competición suelen ser momentos de gran tensión y ansiedad para el deportista , por lo que es muy importante que cualquier comida que se ingiera se esté bien familiarizado, que sea de su agrado, bien tolerada y de fácil digestión. Reservas a punto Cuando uno se enfrenta a una carrera o competición superior a 45 minutos hay que tener en cuenta que el principal combustible que se va a utilizar para cubrir las necesidades energéticas va a ser el glucógeno muscular y hepático y la glucosa circulante en sangre. Debido a que las reservas de glucógeno no son infinitas y se agotan con el tiempo es muy importante disponer a nuestro cuerpo de unos niveles de glucosa óptimos y unas reservas de glucógeno llenas de cara a la actividad deportiva. Los hidratos de carbono cumplen un papel fundamental para hacer frente dichas reservas de glucógeno. Por ello la dieta previa al esfuerzo estará formada prácticamente por alimentos ricos en  hidratos de carbono de absorción lenta  con un  índice glucémico  bajo-moderado para asegurarnos de que los niveles de glucemia en sangre asciendan progresivamente sin producir picos altos y de esta manera mantener los niveles de glucosa por encima de los niveles basales durante el mayor tiempo posible.  No deben faltar alimentos como: pan, patatas horneadas, pasta, arroz cocido, cereales, algo de fruta u otros hidratos en donde el porcentaje de azúcares simples sea el caso. También debemos incluir una parte pequeña de proteínas de alto  valor biológico , bajas en grasas y de fácil digestión (pollo o pescado a la plancha, huevo cocido…). Las proteínas disminuyen el índice glucémico de los alimentos por lo que así potenciaremos lo descrito anteriormente.  Durante todo el día y especialmente después de la última comida es importante mantenerse bien hidratado . Beber agua ( no es necesaria una bebida isotónica ) a pequeños sorbos hasta el momento del inicio de la carrera nos mantendrá en óptimas condiciones para competir. La comida previa Podemos dividir las horas previas a la competición en dos partes : tres horas antes, y 30 a 60 minutos antes a la prueba. Veremos cómo el tipo y la cantidad de comida serán diferente en cada caso.  Una vez sepamos los horarios precisos del inicio de la prueba se establecerá la última comida de dos a tres horas antes de la competición. Así nos aseguramos una adecuada digestión y asimilación de nutrientes fuera del ambiente competitivo. Es muy importante no encontrarnos con un ayuno prolongado de cara a la actividad deportiva para así prevenir una posible  hipoglucemia reactiva o de rebote .  Dicha comida deberá cumplir las siguientes premisas : Alimentos de fácil digestión. Preparaciones ricas en hidratos de carbono. Evitar un exceso de fibra alimentaria. Prescindir de alimentos muy grasos. Evitar los alimentos formadores de gases o con efectos laxantes.  La presencia de fibra y grasa en una comida retrasan significativamente el vaciado gástrico y por tanto el tiempo de digestión, ¡así que vigilad con moderar su aportación en la comida previa! Ejemplo de desayuno si la carrera es por la mañana: Bol de licuado de almendra (sin azúcares añadidos) con copos finos de avena, plátano troceado y canela en polvo (se puede tomar en caliente). Tostada de pan blanco con tomate, pavo ahumado y aceite de oliva extra virgen. Ejemplo de comida si la carrera es por la tarde: Ensalada de arroz. Muslo de pollo al horno con boniato asado. Compota de manzana con yogur natural a temperatura ambiente. Después de estas tres horas previas a la prueba ya no se recomienda tomar ningún alimento sólido , para que se vacíe completamente el estómago y la primera porción del intestino delgado, y así evitar cualquier tipo de molestia digestiva. De 30 a 60 minutos antes de la competición… Entonces, y según el caso, se recomienda tomar algún tipo de bebida isotónica o bien bebidas ricas en hidratos de carbono para asegurar y mantener una buena hidratación, además de contribuir a un aporte energético extra. También podría servir ingerir una fruta madura como el plátano o un gel comercial de glucosa o compota de frutas. Esta aportación se debe dar siempre en pequeñas cantidades para prever la aparición de sensación de hambre antes o durante de la competición. A unque dependiendo de la distancia de la carrera puede no ser necesaria. En distancias cortas simplemente con haber desayunado bien tendría que ser suficiente. De nuevo, cualquier alimento/suplemento o bebida deportiva que se tome se tendrá que haber probado con anterioridad para estar seguros de que nos sienta bien.

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Desgarro Muscular
Enfermedad

Desgarro Muscular

¿Qué es un desgarro muscular? El desgarro muscular, tirón muscular o distensión muscular se produce cuando un músculo o un tendón se estira en exceso provocando una rotura parcial. Además, se suele producir también un hematoma debido a la rotura de los vasos sanguíneos que lo recubren. El dolor puede ser leve o intenso y cuando intentamos contraer el músculo podemos tener dificultad o impedimento. Se puede producir durante un esfuerzo grande como levantar objetos, mientras se realiza ejercicio físico, al saltar o correr. Afecta sobre todo a los músculos de las piernas y la parte baja de la espalda y es una lesión que, dependiendo del grado de afectación, puede ser leve o grave. Tipos de desgarros musculares Según la gravedad de la lesión el desgarro muscular puede ser: De primer grado : cuando hay leves daños en las fibras musculares. De segundo grado: cuando hay rotura parcial de las fibras musculares. De tercer grado: cuando hay rotura total de las fibras musculares. Causas de un desgarro muscular Las casas pueden ser: No calentar los músculos lo suficiente antes de realizar un ejercicio. Esfuerzo demasiado intenso y/o prolongado por un sobreentrenamiento . Abusar de los estiramientos sin que se haya calentado la musculatura. Estirar los músculos cuando ya están tensos o rígidos. Cuando no se deja suficiente tiempo de recuperación entre una sesión y otra de entrenamiento. Cansancio muscular o fatiga. Musculatura débil. Traumatismos o contusiones con objetos. Síntomas de un desgarro muscular Los síntomas en los desgarros musculares leves o de primer grado no tienen por qué impedir nuestras actividades diarias. Suelen causar: Sensibilidad en la zona afectada. Tensión muscular. Los síntomas en los desgarros de segundo y tercer grado causan: Dolor muscular intenso. Inflamación de la zona que rodea al músculo. Rigidez muscular. Hematomas debido a la rotura de vasos sanguíneos. Dolor que empeora con el movimiento lo que impide continuar con nuestras actividades diarias. Los síntomas de los desgarros de tercer grado producen: Dolor agudo. Inflamación importante de la zona. Pérdida de la funcionalidad muscular. Protuberancia o desigualdad en la zona afectada. Tratamiento de un desgarro muscular En los desgarros el tratamiento puede ser: Proteger la lesión de más daños. Dejar en reposo el músculo durante 48-72 horas y reanudar poco a poco el movimiento para no perder masa muscular. Frío local para bajar la inflamación y el hematoma. Después de los tres primeros días se puede aplicar calor. Comprensión sobre la zona para reducir la inflamación. Elevar la zona lesionada por encima del corazón para reducir la inflamación. Analgésicos y antiinflamatorios para el dolor y la inflamación. Cirugía en caso de lesión grave con un período largo de reposo y recuperación. Rehabilitación con un fisioterapeuta para fortalecer el músculo o ligamento dañado a través de una serie de ejercicios y técnicas. Masaje en la zona para evitar la formación de fibrosis (nudos) durante la cicatrización del músculo. Esta debe ser dada por un médico o un fisioterapeuta. Pruebas complementarias de un desgarro muscular En un principio no es necesario realizar pruebas, con una exploración física por parte del médico o fisioterapeuta se puede diagnosticar un desgarro muscular. En caso de lesión grave, aparición de complicaciones o que no sea efectivo el tratamiento, se puede realizar una radiografía, resonancia magnética o una ecografía muscular. Factores desencadenantes de un desgarro muscular Estiramiento excesivo de un músculo o tendón. Factores de riesgo de un desgarro muscular Los factores de riesgo son: Falta o exceso de entrenamiento. Tensión emocional. Rigidez muscular. Falta de riego sanguíneo. Alteraciones bioquímicas en el interior del músculo. Complicaciones de un desgarro muscular Rotura total del músculo o tendón que requiere de intervención quirúrgica. Fibroesclerosis cicatrizal (cicatriz muscular rica en tejido fibroso y que tiene menos elasticidad y contractilidad). Formación de un quiste en la zona donde estaba el hematoma que no deja cicatrizar correctamente el músculo. Esto ocurre cuando no se ha dejado el músculo en reposo el tiempo suficiente. Calcificación del hematoma. Tromboflebitis (formación de un coágulo que obstruye un vaso de la pierna debido a una inmovilización prolongada). Prevención de un desgarro muscular  Calentar antes y después de realizar un ejercicio o hacer deporte. Descansar entre series de ejercicios. Beber muchos líquidos, sobretodo bebidas isotónicas. Evitar el sobreesfuerzo cuando hay fatiga muscular. Especialidades a las que pertenece El desgarro muscular es tratado por el médico traumatólogo, rehabilitador y los fisioterapeutas. Preguntas frecuentes: ¿Por qué se puede producir un desgarro muscular? Un desgarro muscular se puede producir por un estiramiento excesivo de un músculo o tendón. También por un traumatismo o choque con algún objeto. ¿Qué es un espasmo lumbar? El espasmo lumbar son unas contracciones que se producen de forma involuntaria, el riego sanguíneo aumenta y da lugar a una inflamación y dolor. Las causas pueden ser una hernia de disco, una lesión deportiva, falta de cuidado de los músculos, o la vida sedentaria. ¿Qué es un dolor sordo en la espalda? El dolor sordo de espalda es un dolor constante o en forma de golpes rítmicos continuos. Suele ser difícil de describir y de localizar. ¿Qué se puede tomar para el dolor muscular? Para el dolor muscular se puede tomar, siempre bajo prescripción médica, antiinflamatorios y analgésicos. También es útil el reposo y combinar frío y calor local. ¿Qué se puede tomar para el dolor de espalda? Para el dolor de espalda se puede tomar, bajo prescripción médica, antiinflamatorios, analgésicos, relajantes musculares o la combinación de analgésicos y relajantes musculares como el “Voltaren”. Es muy efectivo darse un baño relajante o acudir a que un profesional realice un masaje a la persona.  
Miositis
Enfermedad

Miositis

¿Qué es la miositis? La miositis es una inflamación muscular. Sus causas pueden ser variadas, aunque en general son más frecuentes las de naturaleza autoinmune . También se conoce como miopatías inflamatorias idiopáticas y se consideran enfermedades raras dándose uno o dos casos por millón de habitantes al año. Aparecen dos pìcos de edad uno entre los 5 y 14 años y otro entre los 45 y 64 años. Puede afectar al diafragma y los músculos respiratorios dando lugar a una insuficiencia respiratoria. Es una enfermedad grave . Tipos de miositis Polimiositis del adulto con afectación de la musculatura estriada. Miositis por cuerpos de inclusión : Es un trastorno degenerativo, inflamatorio de los músculos que progresa lentamente. Dermatomiositis: Es una afectación de la musculatura estriada y de la piel en la cual aparecen lesiones, en especial, en zonas articulares de aspecto eritematoso y violáceas en la zona de la cara. Causas de la miositis No se conoce la causa exacta de las miositis, se relacionan con p rocesos infecciosos, en los que una base genética interactúa con factores ambientales , como pueden ser las radiaciones solares, que harán más frecuente la enfermedad en las zonas cercanas a los trópicos. Se asocia en muchos casos a neoplasias , por ello ante el diagnóstico de una miositis se deberá de explorar esta posibilidad. Síntomas de la miositis Cansancio tras estar parado o tras caminar, tropezar o caerse con facilidad, problemas para tragar o respirar. Los músculos más afectados son la zona de las caderas y los hombros, que producen dificultades para peinarse o levantar la cabeza de la cama. Puede sumarse a ello alteraciones cardíacas como miositis que evoluciona a miocardiopatía dilatada. Tratamiento para la miositis El tratamiento serán los c orticoesteroides a altas dosis como la prednisona, en un inicio intravenoso para continuar con terapias orales. Los corticosteroides pueden ser interrumpidos por temporadas volviendo a usarse si fuera necesario ante un nuevo brote de la enfermedad. Se pueden usar otros fármacos como azatioprina, metotrexato,ciclosporina y ciclofosfamida para ayudar a la inmunomodulación. La terapia rehabilitadora en piscina puede ayudar a mantener la movilidad articular durante los episodios agudos de enfermedad. Pruebas complementarias del tratamiento de la miositis Biopsia muscular: Nos permite atacar las zonas vasculares para diagnosticar la enfermedad. Puede ser negativa, ya que no tiene porqué estar afectado toda la musculatura por eso en algunos casos se considera adecuado realizar previamente. Resonancia: Nos permite conocer qué músculos tienen mayor afectación, para realizar la biopsia sobre estas zonas. Analitica de sangre: Se observa elevación de la creatin-quinasa, aldolasa y transaminasas. Electromiograma: Permite ver la conducción y movilidad muscular alterada. Al ser una enfermedad en adultos asociada al cáncer, puede ser necesario estudiar la posibilidad de ésta, mediante pruebas complementarias como mamografías, TAC y resonancias magnéticas de diferentes zonas del cuerpo. Factores desencadenantes de la miositis No se conocen los factores desencadenantes claros de las miositis, si bien hasta un tercio de los casos se asocia a la presencia de neoplasias , siendo las más frecuentes las de ovario, mama y próstata. Factores de riesgo de la miositis No se conocen factores de riesgo para la miositis, aunque la presencia en niños asociadas a épocas de frío hace sospechar, en estos casos, de infecciones previas víricas y en adultos parece sospechar de la exposición a radiaciones ultravioletas , ya que la presencia de la enfermedad es más frecuente en adultos que viven cerca de los trópicos. Complicaciones de la miositis Afecciones respiratorias como la neumonitis intersticial. Afecciones cardíacas o miocarditis que evolucionan a miocardiopatía dilatada. Afectación digestiva: La disfagia es la más frecuente y la perforación de vísceras en jóvenes, no en pacientes adultos Prevención de la miositis No es una enfermedad que se pueda prevenir a día de hoy. Especialidades a las que pertenece la miositis La miositis será controlada por un especialista en medicina interna. Preguntas frecuentes: ¿Qué provoca la inflamación de los músculos? La inflamación de los músculos se puede producir por un virus, bacterias, por lesiones musculares o por causas autoinmunes. También se puede producir como manifestación paraneoplásica de un tumor en otro lugar del cuerpo. ¿Qué es la distrofia muscular? La distrofia muscular es un conjunto de e nfermedades hereditarias y progresivas que producen un debilitamiento progresivo de la musculatur a estriada del cuerpo. Esta musculatura es la que se ocupa de los movimientos voluntarios del mismo y del músculo cardíaco. Progresivamente se va produciendo la alteración celular de las células musculares que evolucionan hacia la muerte de las mismas. ¿Qué es la polimiositis? La polimiositis es una enfermedad inflamatoria crónica autoinmune, que produce daño sobre la musculatura del individuo . Da lugar a una debilidad muscular bilateral simétrica, que suele iniciarse en la cintura escapular y pélvica, con extensión a la parte superior de las piernas y los brazos. Esta debilidad suele ser progresiva. ¿Qué es la dermatomiositis? La dermatomiositis es una enfermedad inflamatoria crónica, que produce la inflamación de los músculos y la piel. Su causa es desconocida y hasta en un 50% de los casos se asocia a cáncer en los adultos. Produce lesiones características en la piel como son lesiones violáceas en la cara y lesiones eritematosas en las zonas de flexura acompañadas de debilidad muscular. ¿Qué es la dermatomiositis amiopática? La dermatomiositis amiopática es una dermatomiositis atípica en su presentación, en la cual no se observa en un primer momento daño muscular, aunque las lesiones de la piel son las de la dermatomiositis.  
Esguince Cervical
Enfermedad

Esguince Cervical

¿Qué es un esguince cervical? También conocida como latigazo cervical o hiperextensión cervical, es una lesión de cuello provocada por la extensión-flexión brusca de los tejidos blandos que conforman la columna cervical. Es una lesión frecuente en accidentes automovilísticos y, en menor medida, en deportivos. No es una lesión grave. Tipos de esguince cervical El esguince cervical se clasifica en tres tipos: Tipo 1: esguince de tipo leve que se produce por el estiramiento suave de los tejidos finos del cuello. Tipo 2: se produce una rotura parcial de los tejidos, pero sin llegar a una separación de los mismos. Es una elongación moderada de los tejidos blandos y óseos. Tipo 3: estiramiento extremo de los tejidos del cuello que provocan la rotura y la separación de los mismos. Es el tipo más grave y su recuperación puede durar de 3 a 6 meses. Causas del esguince cervical El esguince cervical se produce por un extensión-flexión brusca que provoca que el tejido óseo y blando de la columna vertebral se vea dañado. El impacto por el cual se produce esa aceleración-deceleración de energía que fluye por las cervicales puede ser de diferentes grados. Lo que genera una diferencia del cuadro de síntomas pudiendo ser asintomático o grave, en ambos casos se produce una pérdida de fuerza y sensibilidad. Síntomas de esguince cervical La zona cervical es una parte muy frágil del organismo humano, por tanto los síntomas suelen ser variados. Entre ellos los más frecuentes son: Dolor en el cuello. Dolor en las escápulas y parte baja de la espalda. Limitaciones en el movimiento del cuello. Rigidez muscular. Mareos. Vértigo. Insomnio. Cefalea. Tratamiento para el esguince cervical Según el grado del esguince cervical y la sintomatología de cada paciente así será el tratamiento. En un primer momento se suele colocar un collarín en el cuello para inmovilizarlo a la vez que se le libera de tensión. Después lo más importante es que el paciente realice rehabilitación para recuperar la fuerza muscular y los tejidos blandos. Hay diferentes técnicas terapéuticas que pueden mejorar la recuperación como la punción seca y la terapia manual. Pruebas complementarias del tratamiento de esguince cervical Para diagnosticar si el paciente sufre un esguince cervical el médico realizará una exploración física del cuello comprobando la alineación y simetría del cuello. Evaluará los movimientos de flexión y rotación a 45º, la fuerza muscular del cuello y los músculos paravertebrales. También se realizarán pruebas de diagnóstico por imagen para determinar el grado de la lesión, como radiografía o resonancia magnética. Factores desencadenantes del esguince cervical El factor desencadenante de un esguince cervical es la extensión-flexión de los tejidos blandos que componen los huesos de las vértebras. Por tanto, cualquier accidente o movimiento brusco puede ser el factor desencadenante de dicha lesión. Factores de riesgo de un esguince cervical Existen ciertos factores de riesgo que aumentan la probabilidad de que una persona sufra un esguince cervical. Estos factores son: Sexo: tiene mayor probabilidad de sufrirlo una mujer que un hombre. Edad: los jóvenes y adolescentes son los principales que lo sufren. Antecedentes clínicos: un paciente con un historial clínico que recoja dolor cervical incrementa el riesgo de sufrir un esguince en las mismas circunstancias que uno que no padece de dolores. Accidente de automóvil: un alcance en un medio automovilístico suele provocar el esguince cervical. Complicaciones de un esguince cervical Lesión neurológica. Cefalea. Cervicalgia. Mareo. Parestesias. Alteración del movimiento normal de la columna. Prevención del esguince cervical Estiramientos y extensiones de cuello. Evitar deportes con movimientos bruscos. Conducir con precaución para evitar accidentes.   No coger peso excesivo. Evitar malas posiciones al dormir. No mantener posiciones inadecuadas demasiado tiempo. Especialidades a las que pertenece el esguince cervical Las especialidades médicas encargadas de tratar el esguince cervical son Traumatología y Fisioterapia. Preguntas frecuentes: ¿Cuáles son las lesiones cervicales? Las lesiones cervicales son aquellas que se dan por las molestias y alteraciones del cuello como las vértebras, músculos, tejidos, nervios, articulaciones y discos intervertebrales. Las más comunes son: latigazo cervical, cervicalgia, hernia de disco cervical, rigidez de nuca, etc. ¿Qué hacer para aliviar el dolor de cervicales? Para aliviar los dolores cervicales lo más importante es realizar estiramientos del cuello y hombros y acudir a terapias manuales de fisioterapeutas. ¿Qué es un esguince cervical grado 1? Es la lesión de esguince cervical más leve, puede ser incluso asintomática. Se produce un estiramiento de los tejidos finos del cuello, mostrando dolor a los días y con una recuperación rápida. ¿Cuánto tiempo de recuperación requiere un esguince cervical? Dependiendo del tipo y de la gravedad del esguince cervical el tiempo de recuperación puede variar de 2 semanas a 6 meses . ¿Cuáles son las secuelas de un esguince cervical? Las principales secuelas que puede dejar un esguince cervical son mareos, vértigos, dolor en el cuello y rigidez muscula  
Esguince de Rodilla
Enfermedad

Esguince de Rodilla

¿Qué es un esguince de rodilla? Un esguince de rodilla ocurre cuando uno o más ligamentos de su rodilla se estiran o desgarran súbitamente , que puede ser parcial o totalmente. Los ligamentos son tejidos cuya función es mantener unidos los huesos, sostener la rodilla y mantener alineada la articulación. Es una lesión muy frecuente en jóvenes y adultos que practican deportes de contacto , como el fútbol, baloncesto, balonmano, rugby, hockey, etc. Es una de las lesiones traumatológicas más comunes en urgencias. Puede ser una lesión leve que podría derivar en grave si no se trata correctamente. Esto va depender del grado de la lesión, la causa del esguince, el tratamiento y el tiempo de recuperación. Tipos de esguince de rodilla El esguince de rodilla se clasifica según la gravedad de la lesión en los ligamentos, estos son: Esguince de rodilla grado 1 : estos tipos de esguinces implican solo una pequeña cantidad de estiramiento o desgaste de las fibras del ligamento. La persona puede experimentar leve hinchazón, dolor, o derrames, pero todavía puede poner peso sobre la pierna afectada. Esguince de rodilla grado 2: estos tipos de esguinces significan que el ligamento lesionado se rasga parcialmente. Si se coloca peso sobre la pierna afectada, la rodilla puede sentirse inestable y dolorosa. Esguince de rodilla grado 3: estos tipos de esguinces son los más graves, implica un desgarro completo de un ligamento. En algunos casos, el ligamento se puede separar del hueso. La hinchazón y los derrames pueden ser severos y puede ser difícil o imposible poner peso sobre la pierna afectada. Causas del esguince de rodilla Los esguinces de rodilla se producen cuando uno de los 4 ligamentos que ayudan a sujetar la articulación sufre un estiramiento o desgarro súbito, que puede ser parcial o total. Los ligamentos conectan los huesos entre sí. Los que están por fuera de la articulación de la rodilla se denominan: Ligamento lateral interno Ligamento lateral externo Estos sustentan la rodilla, proporcionando estabilidad y limitando el movimiento lateral. Los ligamentos que están en el interior de la articulación de la rodilla se denominan: Ligamento cruzado anterior Ligamento cruzado posterior Se denominan cruzados porque están en forma de cruz. El ligamento cruzado anterior cruza por delante del ligamento cruzado posterior. Estos ligamentos proporcionan estabilidad a la rodilla en diferentes posiciones, especialmente cuando la articulación de la rodilla se mueve hacia adelante y hacia atrás. Estas lesiones pueden ocurrir al hacer movimientos que no son normales en la rodilla, estos incluyen deportes donde se apoya el pie y gira rápidamente la rodilla. Son aquellos en los que se corre y se detiene de forma repentina cambiando rápido de dirección, y en los que se salta y se aterriza. También torcedura forzada de la rodilla, cambiar el peso de la pierna mientras se corre, se realizan ciertas actividades donde se tiene que hacer giros rápidos o inesperados de las rodillas, que causan una extensión anormal de la misma y pueden causar un esguince. Los esguinces pueden ser causados por golpes o choques en la parte frontal, en los lados,(externo y interno) o en la parte trasera de las rodillas (posterior), también al tropezar y caer sobre las rodillas cuando están dobladas y el pie está firme sobre el suelo. Síntomas del esguince de rodilla Los signos y síntomas del esguince de la rodilla incluyen, entre otros síntomas: Rigidez o disminución en movimiento. Dificultad para caminar. Dolor o inflamación. Sentir o escuchar un chasquido en la articulación. Rodilla que se traba al caminar. Inflamación o hematomas (moretones). Enrojecimiento de la zona afectada. Incapacidad para soportar peso. Tratamiento para el esguince de rodilla El tratamiento dependerá de tres factores: el grado del l tipo de lesión; el ligamento afectado y la gravedad del esguince de rodilla. Grado I: se debe realiza un tratamiento conservador basado la aplicación de hielo, la toma de antiinflamatorios y el uso de una rodillera articulada que mantendrá el ligamento en su sitio y controlará los movimientos de la rodilla. Grado II: es necesario mantener la rodilla inmovilizada con el fin de que el ligamento pueda cicatrizar convenientemente. Será necesario el uso de muletas y un periodo de fisioterapia después de retirada la escayola. Grado III: implica la necesidad de recurrir a la cirugía para restablecer su integridad y evitar la inestabilidad de la articulación. También será necesario realizar rehabilitación. Pruebas complementarias del tratamiento de esguince de rodilla Para el diagnóstico y tratamiento del esguince de rodilla es necesario realizar pruebas complementarias como: radiografías (rayos X) o imágenes con resonancia magnética (RM) Factores desencadenantes del esguince de rodilla Cuando uno de los cuatro ligamentos que sujetan la articulación sufre un súbito estiramiento o se desgarra parcial o totalmente, podría desencadenar en un esguince de rodilla. Factores de riesgo del esguince de rodilla Los factores de riesgo del esguince de rodilla incluyen, entre otros factores: Jóvenes deportistas. Calzado inadecuado. Lesión previa: si previamente se ha lesionado un ligamento de la rodilla aumenta la posibilidad de una nueva lesión. Esfuerzo excesivo. Deportes de contacto, como por ejemplo: fútbol, rugby, baloncesto o hockey. Complicaciones del esguince de rodilla Las complicaciones del esguince de rodilla incluyen: Dolor de rodilla crónico. Artritis en la articulación de la rodilla. Inestabilidad crónica de la articulación de la rodilla. Lesión en el menisco de la rodilla (cartílago en forma de media luna que funciona como amortiguador de la rodilla). Prevención del esguince de rodilla Para prevenir el esguince de rodilla es necesario: Realizar ejercicios con frecuencia para mantenerse en buena forma. Utilizar el equipo adecuado para hacer deportes. Realizar un precalentamiento antes de hacer ejercicio o practicar deportes. Adherirse a un programa de entrenamiento adecuado en función al estado físico de cada uno. Especialidades a las que pertenece el esguince de rodilla El esguince de rodilla pertenece a las especialidades de ortopedia y traumatología. Es la especialidad médica que se dedica al diagnóstico, tratamiento, rehabilitación y prevención de lesiones y enfermedades del sistema musculoesquelético del cuerpo humano y del aparato locomotor. La traumatología también se especializa en los traumatismos y en sus consecuencias y en el estudio de patologías congénitas. Preguntas frecuentes: ¿Cómo saber si hay un esguince de rodilla o una rotura de ligamentos? Un esguince de rodilla provoca mucho dolor y limitación funcional , pero no siempre significa que hay una rotura completa. La única forma de asegurarnos de si hay o no una rotura completa de ligamentos es a través de una resonancia magnética . ¿Cuánto dura la recuperación de ligamento cruzado anterior? La duración de la recuperación del ligamento cruzado anterior va a depender de si la rotura es parcial o completa. La rotura del ligamento cruzado anterior es una de las lesiones más graves de la rodilla. Para que el paciente pueda volver a integrarse en sus actividades, especialmente si se trata de deporte, necesitará un tiempo de recuperación de entre 12 y 16 semanas. ¿Qué lesiones puede sufrir la rodilla? Las lesiones más comunes que pueden sufrir las rodillas, son las de los tejidos blandos, lesiones de los ligamentos y tendones , aunque también pueden dañarse los huesos provocando: esguinces; desgarros de un tendón, músculos que se estiran demasiado o daño del cartílago de la rodillas, el cual se desgasta gradualmente y provoca dolor e inflamación. ¿Qué es una entorsis en la rodilla? Una entorsis en la rodilla es una lesión cerrada de la articulación de la rodilla debido a un giro brusco , que origina una subluxación breve con reposición inmediata y desgarro o distensión de los ligamentos con la hemorragia subsiguiente. Puede complicarse con la rotura del cartílago o la interposición de las partes blandas. ¿Qué hacer con la rodilla inflamada? Hay que aplicar hielo de forma inmediata, ya que este provoca que los vasos sanguíneos se estrechen ayudando a disminuir la inflamación, el dolor, y el enrojecimiento. También hay que elevar la extremidad . Además. el médico puede indicar ciertos medicamentos para ayudar a reducir la inflamación.