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Los Beneficios de Caminar
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Los Beneficios de Caminar

Los beneficios que proporciona una actividad tan sencilla y fácil de realizar como caminar son múltiples. Caminar es una actividad que no tiene limitaciones en cuanto a edad y desde los más pequeños hasta los más mayores pueden salir a pasear por una ciudad, por la playa, por el campo o por la montaña. No es necesario disponer de una gran equipación, ya que unas zapatillas adecuadas y ropa que sea cómoda que permita moverse sin problemas y adaptada a la climatología es suficiente. Los motivos que llevan a alguien a plantearse caminar como un hábito más en la rutina diaria son diversos. Pueden ser tanto a nivel de salud como social o incluso psicológico , pero sea por la razón que sea la que “mentaliza” al individuo para recorrer kilómetros, será bienvenida porque todo serán beneficios. Objetivos de caminar Perder peso: para muchas personas andar es el inicio de un programa para perder peso y es que, al caminar, el impacto que reciben nuestras articulaciones es menor que el que puede suponer correr o actividades y deportes de mayor exigencia, en los que hay que desplazarse con los pies. No hay que olvidar que el sobrepeso exige a nuestro cuerpo un mayor esfuerzo y desgaste, y ello repercute en nuestras articulaciones que pueden verse afectadas de manera negativa, por eso iniciarse andando está recomendado cuando el sobrepeso es un problema para la salud. Además, y como eje de un programa para perder peso, al andar se queman calorías . Evidentemente, dependerá del ritmo al que corramos, pero siempre será mejor andar lento que quedarse sentado en el sofá de casa delante de la televisión. No hay que olvidar que no solo la velocidad a la que se ande ayuda a aumentar el consumo de calorías, sino que la pendiente del recorrido también va a tener una influencia importante. No es lo mismo andar en plano que cuando existen cuestas y desniveles que obligaran al organismo a un mayor esfuerzo. Mejorar la salud cardiaca: es, sin lugar a dudas, uno de los focos en los que los facultativos se centran en el momento en que se aconseja realizar actividad física. Ser personas activas además de seguir una dieta equilibrada y variada , son factores que mejoran la salud cardiovascular de la población general El corazón y las patologías relacionadas con éste se encuentran en todas las listas de morbimortalidad del mundo occidental, y conseguir reducir estas cifras está en las manos de cada quien, son decisiones individuales las que van a permitir tener una mejor salud cardiovascular. Nuestro corazón late a diario de media unas 100.000 veces y para que ello sea así debe estar “en forma”. Este órgano no deja de ser un músculo, un músculo con una extrema importancia para la vida, pero un músculo que necesita estar en condiciones óptimas para responder ante circunstancias tan diferentes como salir corriendo tras un autobús o subir escaleras. Ganar fuerza en brazos o piernas: los ejercicios que se realizan van dirigidos a potenciar la musculatura situada en esas localizaciones. Lo mismo debería ocurrir cuando la meta es ganar “fuerza” en el corazón, pero en este caso en lugar de levantar peso lo que se recomienda es realizar ejercicio de tipo aeróbico y caminar lo es. Para evitar sentirse fatigado el sistema cardiovascular debe de estar en condiciones favorables para ofrecer la respuesta adecuada. Si lo entrenamos se conseguirá disminuir esa fatiga y a su vez se estará preparado para situaciones más exigentes que puede ser simplemente pasar del sedentarismo a levantarse para realizar las tareas diarias. Los vasos sanguíneos también notarán estos efectos y, al estar en mejores condiciones, se previene también la aparición de la temida hipertensión arterial . Andar a una frecuencia cardiaca de entre 45-55% de la Frecuencia Cardiaca Máxima (calcula la con la siguiente formula 220-edad) es un buen consejo para empezar a andar y obtener beneficios, dedicarle 30 minutos al día es suficiente. Por otro lado, calzarse unas zapatillas y desconectar es otro de los beneficios que aporta andar. Son momentos en los que uno le puede dedicar minutos a sus pensamientos, ideas o simplemente deleitarse con el paisaje del lugar escogido para andar. Son minutos u horas en las que la mente se evade o pone en orden pensamientos que en otro momento no le es permitido. Además de los beneficios más orgánicos, no debemos olvidar aquellos en los que salir a caminar se convierte en una actividad social . Cada vez hay más clubes y grupos en los que gente conocida o no quedan para dedicarse un rato a “sumar salud”. Unirse a un grupo será una manera de abrir el abanico de amistades y conocidos que genera complicidades y permite realizar actividades que de otro modo siendo un único individuo quizá nunca se hubiera hecho.
Te Han Diagnosticado Trocanteritis
Artículo especializado

Te Han Diagnosticado Trocanteritis

Las caderas tienen suma importancia a la hora de realizar las actividades de la vida diaria , estabilizan el tronco a través de la pelvis, reparten las cargas que transmiten los miembros inferiores y permiten el movimiento a la hora de caminar, correr, subir escaleras o sentarse. Nuestra cadera llamada también articulación coxofemoral, está formada por la unión de dos huesos: el hueso coxal y el fémur. Además de ligamentos y músculos la articulación está provista de unas bosas serosas llamadas Bursas . Tienen forma de almohadillas cuya función es amortiguar y permitir que los tendones de la cadera puedan deslizarse sobre el fémur (trocánter mayor) y sobre otros músculos evitando así el roce y la posible irritación de sus tejidos. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. ¿Qué es una trocanteritis o una Bursitis trocantérea? Cuando realizamos los movimientos de flexión y extensión de cadera (en la marcha, corriendo, subiendo o bajando escaleras) los tendones de la cadera se deslizan por la bursa trocantérea, si hay un aumento de presión en la zona, se produce inflamación de la bursa, irritación  y dolor, es lo que conocemos como trocanteritis o bursitis trocantérea. ¿Por qué se produce la Inflamación de la bursa trocantérea? La causa más frecuente son los microtraumatismos que se producen por la fricción constante entre el  músculo y la bolsa serosa. Son varios factores los que pueden producir trocanteritis: Traumatismos : los golpes o caídas sobre la cadera, pueden ser el origen de la trocanteritis aunque no es la causa más frecuente. El aumento de líquido en la bursa: debido a una enfermedad autoinmune como puede ser la artritis reumatoide, en épocas de crisis inflamatorias, esta bursa está llena de líquido. Los desequilibrios mecánicos de los miembros inferiores : una pierna más corta que otra o cualquier traumatismo que modifique la mecánica del pie o de la rodilla modifica las cargas que se trasmiten a  la cadera y como consecuencia se producirá mayor rozamiento entre sus estructuras. Modificaciones a nivel del hueso : la existencia de artrosis en la cadera produce un cambio en las superficies de la articulación, de forma que la congruencia entre las mismas se modifica, cambiando así los ejes de la articulación y aumentando la fricción entre sus estructuras. Pérdida de movilidad a nivel de la columna lumbar y de la pelvis : la articulación de la cadera tiene que asumir la movilidad que las otras estructuras adyacentes han perdido, los movimientos de la cadera se modifican y como consecuencia el roce entre sus estructuras aumentan produciendo irritación. Desequilibrios musculares : causa de debilidad de los músculos de la cadera, es el caso de las operaciones de cadera (prótesis) o las hemiplejías, serán responsables de aumentar la fricción entre el trocánter y la bursa. La trocanteritis puede afectar a ambos sexos pero es más frecuente en mujeres con una edad entre 40 y 60 años, la obesidad es un factor que predispone a tener trocanteritis. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. ¿Cuáles son los síntomas de la trocanteritis? El síntoma principal es el dolor en la cadera cuando presionamos la zona del trocánter mayor. Este dolor puede extenderse desde la nalga a lo largo de la cara lateral de la pierna hasta la rodilla. También podemos sentir calor y un aumento de temperatura alrededor de la articulación. El dolor se agudiza cuando realizamos determinados movimientos como por ejemplo: subir escaleras, tumbarse en la cama sobre la cadera inflamada con las piernas flexionadas, realizar movimientos en rotación externa de cadera como ponerse unos pantalones o los calcetines. Me duele la cadera pero no es trocanteritis En ocasiones, podemos tener dolor en la cadera pero no estar producido por una inflamación de la bursa. Esto nos lleva a posibles confusiones a la hora de determinar el problema principal  ya que los síntomas que aparecen en la zona de la cadera son parecidos. Por ejemplo: Un problema a nivel de la raíz lumbar L2-L3, L3-L4  produce un aumento de la sensibilidad en la zona de la piel que corresponde al lateral de la cadera y de la pierna, de forma que podemos confundir ese dolor con el de la trocanteritis. Un atrapamiento de los nervios que se sitúan en las zonas adyacentes ,  pueden producir dolor en la zona de la cadera. Una Fractura de fémur no desplazada , que produzca dolor en la cadera por rotura y hematoma de los tejidos. Una disfunción muscular que provoque dolor referido a la zona de la cadera , es el caso del musculo glúteo medio, el glúteo menor, tensor de la fascia lata (TFL) y cuadrado lumbar cuyos puntos gatillo dan dolor similar a cuando la bolsa serosa está inflamada. Imágenes tomadas del libro Travell & Simons Myofascial Pain & Dysfunction: the trigger point manual. 2002. Una disfunción de una víscera que provoque dolor  referido a la zona de la cadera , es el caso de los riñones. ¿Qué podemos hacer para aliviar el dolor causado por la trocanteritis? REPOSO: Si la causa de la inflamación es el roce de las estructuras cuando estamos en movimiento, es necesario dar descanso y evitar mover la articulación durante los días de mayor dolor. REALIZAR MOVIMIENTOS ARTICULARES : es necesario que las articulaciones cercanas a la cadera no tengan límites de movimiento. Los ejercicios de movilidad a nivel de lumbares y de la pelvis pueden ayudar en el tratamiento de la trocanteritis. REALIZAR ESTIRAMIENTOS : en la fase menos aguda, es recomendable realizar estiramientos de lo músculos de la cadera. CORREGIR LA DISMETRÍA DE LAS PIERNAS : es importante valorar si existe una pierna más corta que la otra y corregir con alzas si fuera necesario. ACTIVAR LA MUSCULATURA DE LA ZONA ABDOMINAL : Potenciar los abdominales y la musculatura pélvica proporciona equilibrio muscular y visceral. PERDER PESO : En el caso de que exista sobrepeso. TRATAR CON INFILTRACIONES : Cuando el dolor es demasiado agudo y nos limita el movimiento o el tratamiento conservador no da los resultados esperados, podemos recurrir al tratamiento con infiltraciones. ¿Sabías que..? Una bolsa serosa es una cavidad cuyas paredes están formadas por tejido conjuntivo. Se localizan entre los tendones y los huesos para permitir el deslizamiento entre sus estructuras, el cuerpo humano tiene 160 bolsas serosas repartidas por todo el cuerpo. ¿Sabías que…? La articulación de la cadera tiene 4 bolsas serosas . La más grande tiene forma de almendra y mide 5 cm de longitud y 3 cm de ancho y se sitúa entre el glúteo mayor y el tendón del glúteo medio. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Artículo escrito por Patricia de Maya. (Fisioterapeuta)
Síntomas Síndrome del Piramidal
Artículo especializado

Síntomas Síndrome del Piramidal

María tiene 35 años, trabaja en el departamento de marketing de una empresa y uno de sus hobbies es salir a correr . Comenzó a entrenar de forma más intensa hace un mes para preparar una media maratón. Visita la consulta porque hace una semana comenzó a tener dolor en la zona glútea derecha  y en la parte posterior de la pierna hasta la rodilla. Cuando está un tiempo sentada en la oficina el dolor aumenta  y la única forma de aliviarlo es desplazando el peso hacia la cadera que no le duele para no apoyar el glúteo derecho. El Piramidal es un músculo que se encuentra en la pelvis, une el sacro con el fémur y en su recorrido  pasa a través de un agujero que forman los huesos de la pelvis, junto a él, se encuentra el nervio ciático y otras estructuras vasculares . Cuando el piramidal se contrae de forma permanente aumenta su diámetro, el espacio donde se encuentra se reduce y el ciático puede verse afectado por compresión dando síntomas como los que María tiene. Es el SINDROME DEL PIRAMIDAL . En otras ocasiones, el músculo del piramidal se contrae pero no llega a comprimir el nervio ciático, los puntos gatillo de este músculo se activan y dan síntomas similares a los de síndrome piramidal. Imágenes tomadas del libro Travell & Simons Myofascial Pain & Dysfunction: the trigger point manual. 2002. El síndrome del piramidal es una lesión frecuente en corredores de larga distancia que tienen una pisada pronadora, esto quiere decir que cuando el pie entra en contacto con el suelo el tobillo se desplaza hacia el interior de forma que la rodilla, la cadera y la pelvis compensan  esta alteración biomecánica y cuando aumentamos la actividad física el musculo piramidal acaba sobrecargado. Realizamos los test correspondientes para verificar que el músculo piramidal derecho está acortado y es el responsable de los síntomas que María tiene. Los objetivos en la primera sesión Valorar las articulaciones del miembro inferior y dar movilidad a las zonas bloqueadas: tobillo, rodilla, cadera y pelvis. Utilizamos técnicas articulatorias y manipulativas para corregir las disfunciones. Relajar los tejidos que envuelven a la zona pélvica donde se sitúa el piramidal. (Sacro) Reducir la contractura del piramidal a través de técnicas de masaje y estiramientos para dar flexibilidad al músculo y alargar sus fibras musculares. Para terminar la sesión recomendamos a María  Ejercicios para realizar durante el entrenamiento: Antes del entreno : Ejercicios de activación muscular de los rotadores internos de cadera: cuando activamos este grupo muscular, favorecemos la relajación de piramidal. Después del entreno : Ejercicios analíticos de estiramiento del músculo piramidal.   Bajar la intensidad del entrenamiento hasta que los síntomas se reduzcan o desaparezcan. Realizar un estudio de la pisada en un podólogo especialista para determinar si es pronadora. En la segunda sesión En esta sesión María nos cuenta que ya no tiene dolor , sólo se reproduce de forma leve cuando aumenta la intensidad del entreno. Al finalizar el entrenamiento realiza los estiramientos indicados en la primera sesión y los síntomas desaparecen. Esto nos indica que el músculo piramidal se sobrecarga en carrera, los estiramientos sólo son un parche para aliviar los síntomas. El estudio de la pisada confirma que María es pronadora. El objetivo en esta segunda sesión Valorar y tratar las articulaciones del miembro inferior que no se mueven correctamente: tobillo, cadera, pelvis. Tratar el músculo piramidal con técnicas manuales y estiramientos. Potenciar y estabilizar los músculos del tobillo y pierna. Antes de recomendar el uso de una plantilla correctora o un cambio de zapatillas, trabajamos la musculatura y la propiocepción del tobillo y revisamos la técnica de carrera. https://img.saludsavia.com/contenidos-salud/articulos-especializados/esguince-cronico-de-tobillo-y-propiocepcion/ Dos semanas después, María vuelve a entrenar con la misma intensidad que antes de lesionarse y sin dolor. Artículo escrito por Patricia de Maya. (Fisioterapeuta)
Ejercicios Para la Tendinopatía de Rodilla
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Ejercicios Para la Tendinopatía de Rodilla

Mantener el tendón rotuliano en condiciones es indispensable para evitar lesiones, como las tendinopatías (tendinitis, tendinosis…). Pero no sólo conviene centrarse en cuidar el tendón sino también en trabajar a nivel del cuerpo del músculo, la articulación y otras estructuras estabilizadoras. ¿Qué es el tendón rotuliano? El tendón rotuliano está situado en la cara anterior de la rodilla y es el que une el cuádriceps con la rótula y la tibia. La lesión suele aparecer por sobreutilización , que ocasiona microtraumatismos en el tejido y reacciona de manera patológica con inflamación o degeneración del mismo. Los deportes en los que se producen de forma habitual saltos, cambios de dirección o carrera suelen ser en los que esta patología tiene una mayor incidencia. Ejercicios excéntricos para fortalecer y reforzar los tejidos Existen diferentes tipos de ejercicios que ayudan a fortalecer y a reforzar los tejidos. Uno de ellos es el grupo de los llamados ejercicios excéntricos , en los que, durante el movimiento, el músculo está contraído pero las fibras, de manera simultánea, se alargan. Es el freno cuando se va a favor de la gravedad. Este tipo de ejercicio produce una serie de beneficios, entre ellos el aumento de la fuerza muscular y de la elasticidad del tejido, así como una mejora en la síntesis de colágeno que forma parte del tendón. Algunos ejemplos de estos ejercicios son: Sentadillas:  colocarse de pie con los pies en paralelo o una ligera rotación de la punta hacia al exterior y las rodillas estiradas a lo ancho de las caderas. Sin perder el eje del cuerpo y sin que las rodillas se desplacen hacia el centro, flexionar las rodillas. La espalda debe estar recta y ligeramente inclinada hacia delante y los hombros no deben estar nunca por delante de las rodillas al bajar. Al bajar, la cadera no debe situarse por debajo de las rodillas, sino que debe formar un ángulo de 90º. Este movimiento se debe hacer de manera lenta y controlada. En cuanto a los brazos, pueden estar estirados hacia delante, en línea recta con los hombros, o bien utilizarse un peso (mancuernas o barra) para aumentar la dificultad y la carga. Flexoextensión:  sentados en una silla, con las rodillas flexionadas, espalda recta, levantar la pierna hasta conseguir un ángulo de 90º sin levantar el glúteo del asiento. Con la pierna estirada hay que volver a flexionarla, pero de manera lenta y como si se quisiera ir contra la gravedad. A este ejercicio se le pueden añadir gomas para aumentar la exigencia, sujetar los extremos de la goma con las manos y colocar una goma/banda elástica especial para hacer ejercicios de rehabilitación en la zona del puente del pie. Hacer el mismo movimiento que se hace sin gomas. Una vez realizado el ejercicio con una extremidad se repite con la contralateral. Zancada : de inicio se recomienda hacerlo con el propio peso del individuo pero pueden añadirse pesas para aumentar la carga y elevar la dificultad. Partiendo de una posición de bipedestación, adelantar una pierna, flexionando la rodilla de modo que quede formando una “T”, en línea con la cadera. La pierna que queda por detrás también se flexiona, quedando el pie apoyado por la punta de los dedos y sin que toque la rodilla al suelo. El torso quedará recto sin desplazamientos para no perder el eje vertical. En cuanto se consiga esta posición se mantiene unos 3-5 segundos y se recupera la posición inicial en bipedestación. La siguiente zancada requiere de un cambio de posición de las piernas, la que había estado delante será ahora la que quede por detrás. Hay que vigilar que los pies queden alineados y que la rodilla no quede situada por delante de los pies en el momento de la flexión. Se puede aumentar también la dificultad si se hacen pequeños saltos a modo de tijera para cambiar las piernas de posición. Balancín: este ejercicio requiere no sólo de un correcto trabajo a nivel de cuádriceps y glúteos, sino también de los músculos del core ya que se requiere de cierta estabilidad para no dañar esta zona. Colocarse arrodillado en el suelo (se recomienda poner una colchoneta debajo de las rodillas para evitar molestias) y con espalda recta dejarse caer hacia atrás con mucho control y trabajando con todos los músculos para evitar caerse o notar molestias. Tras conseguir una posición en un ángulo de unos 30-45º, aguantar unos segundos y volver a recuperar la posición inicial. Realizar dicho movimiento unas 2-5 veces. Ejercicios dinámicos Además de los ejercicios de tipo excéntrico incorporar a la rutina ejercicios más dinámicos Puente: tumbados en el suelo con la espalda apoyada y las rodillas flexionadas, con los brazos estirados al lado del cuerpo o flexionados encima del pecho, se realiza una elevación de la cadera. Subiendo y bajando con un ritmo lento en el que se controle el movimiento sin que haya un exceso de curvatura lumbar sino consiguiendo una neutralidad de la zona lumbar con la zona sacra (la parte baja de la espalda). Las rodillas deben quedarse en el eje longitudinal sin irse hacia dentro. Se puede aumentar la dificultad del movimiento eliminado un apoyo, es decir, quedando únicamente apoyados en un pie y estirando una pierna. Hay que ir con mucho cuidado ya que la estabilidad es mucho menor y hay riesgo de realizar de manera errónea el ejercicio. Será siempre recomendable que todos estos ejercicios sean supervisados de inicio por un profesional.
Metatarsalgia, ¿Cómo Solucionarla?
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Metatarsalgia, ¿Cómo Solucionarla?

En general, todo dolor que afecta al metatarso (conjunto de los cinco huesos largos llamados metatarsianos que unen los dedos del pie con el tarso o talón) recibe el nombre de metatarsalgia. Sin embargo, puede deberse a causas muy diferentes, entre las que podemos citar: la fractura por estrés, la fascitis plantar, el Hallux Valgus (juanete) y la enfermedad de Morton , como las más frecuentes. Sobre el pie… Metatarso o metacarpo. ¿Cuál de los dos está en el pie?, ¿a que alguna vez has dudado de cuál es cuál? Pues bien, el metatarso es el conjunto de los cinco huesos largos llamados metatarsianos que unen los dedos del pie con el tarso o talón. Mientras que el metacarpo es el conjunto de los cinco metacarpianos que unen los dedos de la mano con el carpo o muñeca. Como este tema va a centrase en el pie nos olvidamos ya del metacarpo y hablemos del metatarso, una parte importante del pie implicada en la marcha. Durante la marcha, las fuerzas recaen sobre el pie provocando un impacto que puede llegar a ser entre dos y tres veces el peso corporal de una persona. Esta fuerza se transmite a la fascia plantar y al arco longitudinal (formado por el metatarso). Por tanto, es donde se absorbe dicho impacto. Por ello es una zona poco estable y proclive a las lesiones. ¿Qué síntomas da una metatarsalgia? La metatarsalgia se caracteriza por un dolor ubicado en la planta del pie a nivel de la almohadilla que protege a las cabezas de los metatarsianos. En esta zona es frecuente encontrar unas duricias o hiperqueratosis planta r (también llamadas callo o callosidad) donde se delata el mal apoyo de la zona. ¿No te has parado nunca a pesar por qué siempre nos sale la callosidad en la misma zona del pie? Justamente porque esa zona del pie recibe una carga superior al resto del metatarso y por ello la fricción constante genera la formación de hiperqueratosis. ¿Cuál será la solución?, ¿limarse la hiperqueratosis o ponerse una plantilla? Seguramente, si te pones una plantilla ya no te saldrá más la hiperqueratosis en esa zona. ¿Y si no me pongo la plantilla? Además de hiperqueratosis, con el paso del tiempo puedes encontrarte unos dedos en garra (por sobrecarga compensatoria de los metatarsianos) o un Hallux Valgus. ¿SABÍAS QUE…? Ante un dolor del metatarso, es muy recomendable hacerse una radiografía del pie, aunque no haya habido un mecanismo traumático que haya desencadenado el dolor. Podemos encontrar hallazgos muy relevantes como signos artrósicos o artríticos, una calcificación o una fractura. ¿Cuáles son las patologías más frecuentes del metatarso? El neurinoma de Morton (o neuroma interdigital). La fractura por estrés (también llamada fractura del soldado). El Hallux Valgus. Otras: fascitis plantar, tendinitis, bursitis... Vamos a dar una pequeña pincelada de las tres primeras, que son las más frecuentes, aunque por su importancia, merecerían un tema individual cada una de ellas. Neurinoma de Morton También llamado neuroma interdigital o neuroma plantar, es una causa de dolor muy frecuente en el antepié . Su frecuencia es 8-10 veces mayor en mujeres que en hombres y predomina en la mediana edad.  Su mecanismo lesional es una fibrosis o engrosamiento del tejido perineural de los nervios interdigitales (muy frecuente entre el tercero y cuarto nervios interdigitales). Dicho engrosamiento puede afectar a los ligamentos circundantes. Causas: existen factores favorecedores de esta fibrosis como pueden ser el calzado de tacón alto y punta fina, los traumatismos plantares directos y las deformidades digitales (como el dedo en martillo o en garra o el Hallux Valgus). Síntomas: el paciente refiere un dolor plantar quemante e incluso acorchamiento normalmente ubicado entre los dedos que se intensifica con la actividad en general: bipedestación, marcha prolongada o uso de calzado (sobre todo de punta estrecha y tacones altos).  Mejora cuando el pie no está en apoyo. Diagnóstico : en la exploración, normalmente, no encontraremos signos externos. Sin embargo, existe una maniobra característica, llamada signo de Mulder , que consiste en la compresión del espacio interdigital afecto con dos dedos (al apretar esa zona se reproduce el dolor siendo entonces el signo de Mulder positivo). Para confirmar nuestra sospecha, la exploración clínica es fundamental. Sin embargo, se realiza una resonancia magnética (RM) que evidencia la lesión de los tejidos blandos (engrosamiento del tejido perineural). También se podría estudiar mediante una ecografía . Es probable que se solicite una radiografía del pie para descartar otras posibles causas como pudiera ser una fractura por fatiga o por estrés. Tratamiento : inicialmente se realizará un tratamiento sintomático con antiinflamatorios, crioterapia y recomendación de calzado cómod o. Se pueden recomendar plantillas acolchadas o de silicona y almohadillas metatarsianas que alivian el dolor durante el apoyo. El segundo eslabón terapéutico contempla la infiltración local (con anestésico y corticoides) justo en la zona dolorosa. Cuando el tratamiento conservador no es suficiente se recurre a la opción quirúrgica, que consiste en extirpar una pequeña porción del nervio o liberar el tejido inflamatorio en torno al nervio. Las tasas de éxito suelen ser buenas (alrededor del 80%) y el período de recuperación es breve, pero puede quedar la zona acorchada permanentemente. Fractura por estrés También llamada fractura del soldado o fractura por fatiga. El término estrés hace referencia a una sobrecarga mecánica y no a una situación de irritabilidad. Es una lesión en las trabéculas óseas en forma de discontinuidad o fractura sin traumatismo directo, pero por sobrecarga o uso prolongado en individuos físicamente muy activos (militares, atletas, bailarinas…). Es muy frecuente en los metatarsianos, sobre todo en el segundo. Causas: puede suponer la primera manifestación de una osteoporosis u osteomalacia en edad perimenopáusica. Síntomas: un dolor mal definido en el antepié que aumenta con la actividad y el apoyo y disminuye con el reposo. Es relevante que el paciente no refiera ningún traumatismo. Diagnóstico: por ello ante una exploración sospechosa pedimos una radiografía del pie en diferentes proyecciones, y seguramente, será necesaria alguna otra prueba como TAC, resonancia magnética o gammagrafía ósea para confirmar la sospecha y estudiar la calidad ósea. Tratamiento : cuando el diagnóstico se realiza en fase aguda o subaguda puede estar indicada la inmovilización y la descarga (deambulación con muletas). Posteriormente se programará una rehabilitación progresiva. Las complicaciones más importantes de esta lesión son el dolor crónico y una consolidación deficiente. Hallux Valgus Es una desviación lateral del primer dedo del pie y medial del primer metatarsiano que origina una angulación inadecuada de la articulación primera metatarsofalángica. Causas : el uso de calzado de punta estrecha y las anormalidades anatómicas y de apoyo del pie son las principales causas de esta entidad. Síntomas : el paciente manifestará un dolor en la primera articulación metatarsofalángica que empeorará con la deambulación y mejorará con reposo y calor local.   Diagnóstico : en la exploración se puede evidenciar la típica deformidad, por tanto, el diagnóstico es clínico. Sin embargo, es necesario realizar radiografías de pie en diferentes proyecciones con la finalidad de determinar la severidad y la terapéutica más adecuada, así como descartar otras causas. Tratamiento : inicialmente se realiza un tratamiento conservador con antiinflamatorio o infiltración local. La opción de la cirugía se reserva para aquellos casos severos que no mejoren con tratamiento conservador. Existen diferentes opciones quirúrgicas, en función de la gravedad y del perfil del paciente, pero todas ellas tienen como finalidad corregir la desviación del primer dedo. Las complicaciones más frecuentes, independientemente del procedimiento empleado, son la corrección incompleta y la recidiva del Hallux Valgus. Si has llegado hasta aquí habrás comprobado que en todas estas patologías del pie está contemplado el tratamiento quirúrgico como última opción terapéutica cuando el tratamiento conservador no ha sido suficiente para erradicar los síntomas. Por ello, te recomiendo que consultes con el traumatólogo ante un dolor de pie de días de evolución, aunque no exista un traumatismo. Ahora ya sabes algunos de los diagnósticos posibles y las ventajas de tratarlos precozmente.  
Cómo Actuar Ante una Lesión de Cuadriceps
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Cómo Actuar Ante una Lesión de Cuadriceps

Es uno de los músculos más potentes del cuerpo humano. El cuádriceps es esencial para el desplazamiento, entre otras funciones, ya que una de sus funciones es la extensión de la rodilla , además de la estabilización de la misma. De ahí que sea uno de los músculos más importantes para todos los deportistas cuya disciplina implique carrera o saltos. Realizar ejercicios de tonificación y potenciación de este grupo muscular es básico para evitar lesiones de menor o mayor importancia. Cuatro músculos en uno El cuádriceps es un músculo que se sitúa en la zona del muslo y, tal y como indica su nombre, está formado por cuatro músculos con entidad propia . Estos son: vasto interno, vasto externo, vasto intermedio y recto femoral, cada uno de ellos tiene un origen propio pero una única inserción. Se originan en la región de la cadera, y se unen formando un tendón, el tendón cuadricipital, que se inserta en la cara superior de la rótula en la rodilla. ¿Cómo se tratan las lesiones? En función de la localización y el tipo de lesión que se presente el tratamiento será diferente, pero siempre con el objetivo de restablecer la normalidad, y volver a la práctica deportiva lo antes posible pero siempre minimizando el riesgo de recaída . Entre las opciones encontraremos desde el tratamiento conservador , en el que el reposo y la aplicación de hielo pueden ser de inicio suficiente, hasta la necesidad de realizar una intervención quirúrgic a para reparar la lesión. Cabe destacar que en la mayoría de ocasiones la fisioterapia forma parte también de la batería terapéutica, ya que no sólo es importante recuperarse sino hacerlo en la mejor de las condiciones. El trabajo asistido y supervisado por parte de un profesional con ayuda de técnicas complementarias, ayudaran a conseguir el objetivo. Contusión: suele ser una lesión frecuente en aquellos deportes en lo que existe contacto entre rivales. Puede deberse a una acción fortuita, en el transcurso del juego en el que un jugador recibe un golpe de un rival sea con una parte de su cuerpo o bien con alguno de los accesorios que se usan, el casco en el caso del futbol americano, por ejemplo. Habitualmente esta lesión suele ser leve y con un tratamiento conservador suele ser suficiente , la crioterapia (aplicación de hielo) en la zona lesionada reduce la inflamación y el dolor. En caso de que los síntomas, no remitan sería adecuado realizar un estudio de diagnóstico por la imagen para comprobar que no haya una lesión más compleja, como podría ser la existencia de un hematoma, que requiera una actuación a largo plazo. Rotura fibrilar: el cuádriceps, como cualquier otro músculo, está formado por fibras musculares . En el momento de la lesión estas pueden romperse, de manera parcial o completa produciéndose una rotura fibrilar, siendo la afectación más o menos grave respectivamente. Una alimentación deficiente, el sedentarismo, un traumatismo o sobrecarga pueden ser el origen de esta alteración de tejido muscular. La aparición repentina de un dolor que incluso se acompaña en ocasiones de hematoma e impotencia funcional puede ser el debut de esta patología. El reposo para evitar que la lesión evolucione negativamente junto con un vendaje compresivo son las actuaciones terapéuticas iniciales, además de la siempre socorrida crioterapia (aplicación de frío). Ponerse en manos de un fisioterapeuta para recuperarse completamente antes de volver a la práctica deportiva es un consejo que debería seguirse siempre. Tendinitis : es una lesión que afecta al tendón y suele estar causada por la sobrecarga y los movimientos repetitivos . El tendón puede reaccionar inflamándose ante acciones que implican saltos o impacto. Quienes realizan deportes en los que la carrera o los saltos son parte importante de la técnica deportiva tienen mayor riesgo de sufrir esta lesión (baloncesto, voleibol o atletismo, entre otros). El dolor situado en la zona superior de la rótula suele ser muy indicativo de esta lesión. Para el tratamiento existe indicación de crioterapia y reposo relativo . En aquellos casos en los que el dolor persiste aun habiendo realizado reposo relativo, se recomienda añadir fisioterapia para fortalecer el tendón lesionado y reducir la inflamación y las molestias. Rotura del tendón del cuádriceps: son casos menos habituales, pero más graves. Este tendón es muy potente y para que llegue a romperse en personas jóvenes y sin patología crónica debe darse una situación realmente adversa. Ello puede suceder cuando el deportista con el pie fijo en el terreno de juego y flexión de la rodilla, realiza una contracción del músculo . Quien la sufre relata un dolor muy agudo, la aparición de un defecto por encima de la rótula y la imposibilidad de extender la rodilla. Y ello requiere de diagnóstico y tratamiento preciso. Ruptura incompleta: aquí la inmovilización , unas seis semanas, suele ser el tratamiento aconsejado. De todos modos, el inicio de la rehabilitación puede adelantarse en el momento en el que la inflamación inicial y el dolor disminuyen. Esta inmovilización puede acompañarse de medicación, así como de crioterapia, para reducir la inflamación que acompaña a la lesión. Ruptura completa: en este caso, o en algunos casos puntuales de lesiones incompletas, pero con un tendón en malas condiciones (degeneración tisular) la cirugía suele ser la opción principal. Medicación y crioterapia también forman parte de la terapia, así como la posterior r ehabilitación que, al ser una operación, será más larga que en el caso anterior. Es importante acudir a todas las sesiones y seguir las pautas recomendadas para una correcta recuperación para evitar de ese modo una lesión posterior.
Lesiones Más Frecuentes en Deportistas Ocasionales
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Lesiones Más Frecuentes en Deportistas Ocasionales

Ser un deportista ocasional, que dedica grandes esfuerzos físicos en un espacio de tiempo muy concreto y sin ninguna regularidad a una disciplina deportiva, suele ser sinónimo de problemas. Como casi todo en la vida, dosis pequeñas, progresivas y regulares suelen ser la mejor manera para obtener beneficios, y evitar lesiones, sobre todo cuando se hace referencia al beneficio físico del deporte. Nuestro organismo está preparado para reaccionar ante estímulos de estrés. Tenemos capacidad para reaccionar y salir corriendo detrás de un autobús que se nos escapa, o atrapar algo al vuelo cuando se va a caer, pero de eso a jugar un partido de futbol o correr sin previa preparación 10 km seguidos, tras meses sentados en el sofá hay una gran diferencia. Adquirir hábitos y regularidad es esencial para que nuestro cuerpo sume beneficios y eso sería lo ideal, pero también es cierto que ello no siempre es posible y de vez en cuando “cae” en nuestra agenda la necesidad de ejercitarnos y aparecen partidos con amigos, competiciones o simplemente salidas por la montaña que parecen fácilmente realizables. Tras estas prácticas y en más ocasiones de las que nos gustaría, se diagnostican lesiones que podían haberse evitado, simplemente siendo conscientes de las capacidades individuales. Falta de regularidad, un motivo importante Según la Encuesta de Hábitos Deportivos de la población española publicado en 2015, el 51% de la población mayor de 15 años practicó actividad física al menos una vez al mes y el 52,3% al menos una vez al trimestre, frente al 46,2% que lo hace de manera semanal o el 19,5% que lo hace diariamente. Así pues, estas cifras nos dan una idea de que las lesiones asociadas a la falta de regularidad de la práctica deportiva serán elevadas. El sistema musculo-esquelético es el más afectado, especialmente los tejidos blandos, es decir, músculos y ligamentos, por ser los que requieren una mayor adaptación a la técnica y a la exigencia del momento, sin olvidar las contusiones que son también lesiones frecuentes. Una lesión común Según el tipo de ejercicio o deporte que se realice las lesiones se concentrarán en una zona u otra del organismo. Pero hay una lesión que puede aparecer en cualquier localización, el DMAT (dolor muscular de aparición tardía) o más conocido comúnmente como las “ agujetas”. Este proceso es uno de los más comunes y se produce como consecuencia de lesiones microscópicas a nivel de las fibras musculares que están implicadas en el ejercicio. Estas molestias pueden durar hasta 72 horas tras el ejercicio, por lo que hay que ser prudente al retomarlo de nuevo. La prevención es básica para evitar su aparición, por lo que un buen calentamiento, aumento de tiempo y carga progresiva y estiramientos no deben faltar en las sesiones programadas. Extremidades inferiores Aquellos que practican deportes en los que las extremidades inferiores son el eje, contusiones y lesiones músculo-tendinosas suelen ser las más habituales. En general, cuando se trata de partidos en los que se enfrenta puede existir contacto físico una contusión suele ser un “souvenir” inequívoco de que se ha jugado un partido entre amigos. Son, frecuentemente, contusiones de poca importancia y gravedad que desaparecen tras unos días, y que no requieren de tratamiento específico más que crioterapia (hielo) y la aplicación de alguna crema que tenga acción trombolítica (disuelve pequeños trombos o coágulos formados superficialmente) para ayudar a reducir y reabsorber el hematoma que aparece tras un golpe. En cuanto las afectaciones de partes blandas (músculo, tendón y ligamento), los esguinces se sitúan en la parte alta de la lista del ranking de lesiones que sufren deportistas ocasionales. Los tobillos son la localización más habitual. La falta de regularidad en la práctica y también de técnica aumentan la posibilidad de lesión ya que la respuesta de dicha articulación no es siempre la que podría esperarse. Cuando un deportista es regular en la realización de su deporte no sólo trabaja la técnica, que es muy importante, sino que también trabaja a nivel de la condición física, y prepara a sus músculos y articulaciones para la situación de “estrés” al que se va exponer. En el caso del deportista ocasional, este punto se obvia y la respuesta delante de la exigencia física puede ser insuficiente. Un mal apoyo del pie en carrera o tras un salto puede significar una lesión de ligamento. Los esguinces suelen ser de poca gravedad, pero requieren de un diagnóstico para un tratamiento y recuperación adecuados. Dolor lumbar A nivel muscular, sobrecargas y/o contracturas por falta de acondicionamiento físico son también frecuentes entre este colectivo. Deportes en los que se exige mucho ocasionan molestias que pueden acarrear problemas en el día a día. Movimientos poco comunes, cargas elevadas o posiciones forzadas pueden ocasionar molestias en zonas que poco tenían que ver con la práctica deportiva propia. El dolor lumbar , por ejemplo, sea por sobrecarga o por previa lesión a la que no se le ha dado la suficiente importancia, es una de las razones más habituales de consulta que vemos los profesionales de la salud. En ocasiones esta molestia podría evitarse con un buen calentamiento previo o el uso de equipamiento adecuado. De hecho, la prevención es una de las recomendaciones más importantes para evitar estas lesiones. Conocerse y saber cuáles son los límites individuales, usar el material adecuado, una preparación física mínima basada en la regularidad y un cierto conocimiento del deporte a practicar ayudan en gran medida a reducir el riesgo de aparición de cualquier lesión.
Las Lesiones del Corredor
Artículo especializado

Las Lesiones del Corredor

La palabra lesión es una de las más temidas en el mundo del deporte, sobre todo porque se relaciona con un tiempo de parón. Hasta hace unos años, el hecho de no poder seguir con una rutina de entrenamiento afectaba mucho al deportista profesional ya que la consecuencia es clara: detener la posibilidad de seguir entrenando y llegar a conseguir el objetivo establecido. Pero de un tiempo a esta parte, algo ha cambiado, y no sólo los profesionales se “desesperan” por estar obligados a parar y no poder seguir con su agenda, sino que el deportista amateur también ha entrado en esta dinámica. ¿Qué pasa al correr? Correr es un deporte de impacto que implica que algunas zonas anatómicas en concreto sufran más que otras, por el impacto que implica la carrera a pie. La biomecánica y la técnica de la carrera obliga al sistema musculo esquelético a una elevada exigencia y ello puede acabar por provocar lesiones que pueden ir desde lesiones de diagnóstico y tratamiento sencillo y con una relativamente rápida recuperación y vuelta a la práctica deportiva, a otras que requieren de mayor tiempo de tratamiento y la consiguiente paciencia por parte del corredor, que verá su agenda “truncada”. ¿SABÍAS QUE…? Las lesiones en cualquier corredor no son algo extraño. De hecho, las cifras hablan de que alrededor de la mitad de corredores que salen de manera regular a correr pueden sufrir alguna lesión asociada a esta práctica. Conseguir reducir estas cifras está en parte en las manos del propio corredor. ¿Qué factores predisponen? En efecto, hay una serie de factores predisponentes que deben tenerse presentes ya que no pueden modificarse y hay que gestionarlos de la mejor manera posible. Algunos son: Género: las diferencias anatómicas entre hombres y mujeres aumentan la predisposición a unas lesiones más que otras. Entrenamiento: realizar un entrenamiento de carácter progresivo y adaptado a las características y a los objetivos es esencial para minimizar riesgos. Alimentación: es necesario que exista una alimentación adecuada a las necesidades individuales. Seguir dietas bajas en hidratos de carbono o en proteínas puede aumentar el número de lesiones, por ejemplo. Por otro lado, una correcta hidratación es básica. Lesiones previas: cualquier estructura anatómica que haya sufrido una lesión tiene mayor posibilidad de lesionarse de nuevo, y más aún si la recuperación no ha sido la correcta. Patología existente: la presencia de alguna patología puede aumentar el riesgo de lesión por las características intrínsecas a éstas, por la afectación de otras zonas anatómicas diferentes. Material inadecuado : cada corredor tiene unas características propias, tanto a nivel anatómico como de objetivo. Usar el material apropiado no es un tema de modas sino de salud. Superficie por la que se corre : cada superficie presenta características propias, algunas tienen una mayor capacidad de amortiguación que otras y, por tanto, estás van a contribuir de manera positiva a mantener a las lesiones “a raya”. ¿Dónde se localizan las lesiones? La rodilla es la localización más habitual y supone entre el 7 y el 50% de lesiones asociadas al “running” , seguida de los pies y de las piernas. Tan importante es esta localización que hasta existe una lesión que se denomina “la rodilla del corredor” o síndrome femoropatelar. Esta patología se caracteriza por la existencia de un dolor en la zona delantera de la rodilla, donde se encuentra la rótula, que es un hueso cuya función es el correcto movimiento articular. Debido a diferentes causas, la rótula puede ver desplazada su posición original y ello ocasiona que el cartílago que se encuentra por debajo de ésta se erosione y a la larga provoque, una degeneración con consecuencias para el individuo, como la aparición de dolor. Este dolor no suele ser agudo, sino que es progresivo. Al inicio es poco limitante y el corredor sigue sin darle excesiva importancia y puede llegar a limitar tanto, que obliga a parar y necesitar de cuidados para seguir posteriormente. El dolor es típico que se agrave al estar sentado un rato o al subir o bajar escaleras. El tratamiento se centra en actuar sobre el dolor para minimizarlo y en conocer la o las posibles causas para así reducir o minimizar el riesgo de una recaída. Los pies : son también una localización frecuente de lesiones en este colectivo, y una lesión común es la fascitis plantar . El runner se queja de un dolor situado en la zona del talón , pero que puede recorrer toda la planta del pie, sobre todo por las mañanas cuando se levanta y lo apoya en el suelo. Por la planta del pie discurre una banda fibrosa (la fascia), que proporciona soporte al arco plantar. Cuando ésta se inflama o sufre pequeñas micro-rupturas por traumatismos repetidos, lo que ocurre evidentemente al correr, aparece dolor . Esta patología impide por completo el apoyo del pie en el suelo y, en consecuencia, la zancada en carrera, y va a requerir de un tiempo relativamente largo para solventarlo (unas ocho a 10 semanas). El tratamiento de fisioterapia es esencial, junto con la crioterapia y medicación pautada para reducir la inflamación. Las recomendaciones de valorar el origen de la lesión en la rodilla son igualmente útiles en este caso. La zona lumbar: es evidente que quien se lleva la peor parte serán las estructuras anatómicas que reciben el impacto de la carrera y, de ahí, que las extremidades inferiores concentren la mayor cantidad de lesiones. Pero otras localizaciones son también foco de lesión en el runner y la zona lumbar es una de ellas. El corredor se queja de una molestia que en ocasiones es mayor y en otras es menor pero siempre está ahí. Puede ser de origen anatómico o mecánico , pero llega a impedir la carrera. Por eso es importante conocer las causas y, sobre todo, darle la misma importancia que podría tener una molestia en la rodilla. Estirar y trabajar la musculatura no sólo como tratamiento sino como prevención, es clave.
¿Te Apuntas a la Marcha Nórdica?
Artículo especializado

¿Te Apuntas a la Marcha Nórdica?

Ya no resulta extraño ver a personas caminando con bastones por la montaña, la playa o por la calle, pero lo que no todo el mundo sabe es que según la técnica que se ponga en práctica o el tipo de bastones que se utilicen, se estará ante una modalidad de marcha diferente. Te explicamos más acerca de la marcha nórdica. Seguro que al acabar de leer el artículo te apetece probarla… Su origen En 1930 se habla por primera vez de una nueva modalidad de marcha. La ponen en práctica un grupo de esquiadores de esquí nórdico finlandeses que, para no perder la forma física durante la época de calor, cuando no podían seguir practicando su deporte, emulaban la técnica del esquí caminando y corriendo con bastones . Era la manera perfecta para poder seguir entrenando sin perder la base de su deporte. El esquí nórdico se caracteriza por tener una técnica muy depurada en la que el esquiador debe tener el control en todo momento de su posición corporal, así como del movimiento, no sólo de piernas sino también de los brazos, entre los que debe existir un gran sincronismo y coordinación. El trabajo simultáneo de brazos, piernas y tronco es necesario para conseguir un desplazamiento correcto. Estas mismas características las ha “abrazado” la marcha nórdica que con el complemento de los bastones permite realizar un trabajo combinado tanto a nivel cardiovascular como muscular. Su evolución Unos años más tarde, se empieza a pulir la técnica siempre teniendo muy en cuenta la biomecánica propia de la marcha humana y es en 1988, cuando también desde Finlandia, se desarrolla una técnica de marcha con bastones propios, característicos y específicos para la marcha nórdica. Poco a poco, esta disciplina va ganando terreno y en 1997 se le da ya el nombre oficial de Nordic Walking y se va conociendo y practicando en más países hasta que, a partir del año 2000, se crean ya asociaciones concretas a nivel mundial para regular y supervisar su práctica. Muchos beneficios La marcha nórdica nace, como hemos mencionado, como una alternativa “veraniega ” para que los esquiadores siguiesen entrenando, pero hoy en día es una actividad física más, que ofrece múltiples beneficios para la salud. Es una excelente actividad que pueden practicar personas de cualquier edad y sin necesidad de tener una gran forma física, pues la marcha nórdica es una herramienta para conseguirla. Mejora la salud cardiovascular: al andar nuestro corazón y vasos están activos, lo que permite actuar a nivel de parámetros como la tensión arterial, por ejemplo. Además, se pueden controlar valores como la glucosa en sangre o el colesterol por lo que es adecuado para aquellos que quieren prevenir patologías asociadas al metabolismo de estos productos o para quien sufre ya alguna alteración y quiere controlarlo y reducirlo. Menor impacto articular: al ser una actividad en la que existe impacto articular, pero menor que en otras modalidades como correr o aquellas que incluyen saltos, es perfecta para a quien tiene problemas a nivel articular, pero quiere seguir moviéndose. Mayor estabilidad: hay que tener en cuenta que al llevar bastones existe una mayor estabilidad que si no se llevan. Ayuda para perder peso: es también una actividad aeróbica para incluir en un programa con el objetivo de perder peso, dependiendo de la capacidad y las condiciones individuales se puede someter al organismo a una menor o mayor exigencia y con ello aumentar el consumo calórico. Se trabaja nivel muscular: son muchas las localizaciones que se activan con el balanceo de los brazos y la propia marcha, como los músculos de la espalda, hombros, los brazos y los abdominales, además de los glúteos, que se trabajan y se tonifican. Más flexibilidad, fuerza y coordinación: de manera indirecta existen una serie de cualidades que van a mejorarse con la práctica de la marcha nórdica entre ellas la flexibilidad, fuerza o coordinación por lo que refuerza aún más los efectos positivos globales para el organismo. ACTIVIDAD RECOMENDADA EN CÁNCER DE MAMA Últimamente esta disciplina ha tenido una mayor repercusión en ámbito sanitario, por recomendarse a pacientes con cáncer, en concreto con cáncer de mama . Mujeres que se han sometido a cirugía por un cáncer de mama son tributarias de esta actividad ya que la técnica quirúrgica afecta de manera específica a la zona axilar que puede limitar la movilidad del brazo y de la zona intervenida. Al marchar se movilizan músculos de las extremidades superiores, lo que permite aumentar el rango de movimiento y la propia movilidad y en paralelo se reduce el dolor de manera progresiva, lo cual mejora la calidad de vida de la paciente. La importancia de la técnica y del material Para que todos los efectos beneficiosos se obtengan es importante conocer la técnica y también hacer uso del material adecuado ya que no todos los bastones valen. Material: unos correctos bastones son imprescindibles para realizar la marcha nórdica de la manera más adecuada. Estos, a diferencia de los que se usan para hacer senderismo tienen unas características concretas como el apoyo, estos tienen un final que tiene una forma concreta para mejorar el movimiento al apoyar el bastón en el suelo.  La sujeción es otro de los puntos importantes, en la empuñadura existe lo que se conoce como dragonera , que es una especie de muñequera da mayor seguridad en el agarre todo ello pensado para una mejor funcionalidad que es la de ayudar a la propulsión del cuerpo durante la marcha. En cuanto al material de fabricación a mayor sea el porcentaje de carbono , menos vibraciones en las articulaciones y en los brazos y mayor ligereza. Técnica: la misma importancia que tiene un buen material lo tiene una buena técnica y es por ello que se recomienda antes de empezar pedir consejo a profesionales. Respetar la biomecánica de la marcha es una de las características de esta modalidad. Los brazos se colocan hacia atrás con las manos sujetando los bastones y se realiza el movimiento de la marcha ayudándose de los bastones para impulsarse. El movimiento de los brazos sale de los hombros y no de los codos. No es complicado simplemente hay que tener un mínimo conocimiento.
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Desgarro Muscular
Enfermedad

Desgarro Muscular

¿Qué es un desgarro muscular? El desgarro muscular, tirón muscular o distensión muscular se produce cuando un músculo o un tendón se estira en exceso provocando una rotura parcial. Además, se suele producir también un hematoma debido a la rotura de los vasos sanguíneos que lo recubren. El dolor puede ser leve o intenso y cuando intentamos contraer el músculo podemos tener dificultad o impedimento. Se puede producir durante un esfuerzo grande como levantar objetos, mientras se realiza ejercicio físico, al saltar o correr. Afecta sobre todo a los músculos de las piernas y la parte baja de la espalda y es una lesión que, dependiendo del grado de afectación, puede ser leve o grave. Tipos de desgarros musculares Según la gravedad de la lesión el desgarro muscular puede ser: De primer grado : cuando hay leves daños en las fibras musculares. De segundo grado: cuando hay rotura parcial de las fibras musculares. De tercer grado: cuando hay rotura total de las fibras musculares. Causas de un desgarro muscular Las casas pueden ser: No calentar los músculos lo suficiente antes de realizar un ejercicio. Esfuerzo demasiado intenso y/o prolongado por un sobreentrenamiento . Abusar de los estiramientos sin que se haya calentado la musculatura. Estirar los músculos cuando ya están tensos o rígidos. Cuando no se deja suficiente tiempo de recuperación entre una sesión y otra de entrenamiento. Cansancio muscular o fatiga. Musculatura débil. Traumatismos o contusiones con objetos. Síntomas de un desgarro muscular Los síntomas en los desgarros musculares leves o de primer grado no tienen por qué impedir nuestras actividades diarias. Suelen causar: Sensibilidad en la zona afectada. Tensión muscular. Los síntomas en los desgarros de segundo y tercer grado causan: Dolor muscular intenso. Inflamación de la zona que rodea al músculo. Rigidez muscular. Hematomas debido a la rotura de vasos sanguíneos. Dolor que empeora con el movimiento lo que impide continuar con nuestras actividades diarias. Los síntomas de los desgarros de tercer grado producen: Dolor agudo. Inflamación importante de la zona. Pérdida de la funcionalidad muscular. Protuberancia o desigualdad en la zona afectada. Tratamiento de un desgarro muscular En los desgarros el tratamiento puede ser: Proteger la lesión de más daños. Dejar en reposo el músculo durante 48-72 horas y reanudar poco a poco el movimiento para no perder masa muscular. Frío local para bajar la inflamación y el hematoma. Después de los tres primeros días se puede aplicar calor. Comprensión sobre la zona para reducir la inflamación. Elevar la zona lesionada por encima del corazón para reducir la inflamación. Analgésicos y antiinflamatorios para el dolor y la inflamación. Cirugía en caso de lesión grave con un período largo de reposo y recuperación. Rehabilitación con un fisioterapeuta para fortalecer el músculo o ligamento dañado a través de una serie de ejercicios y técnicas. Masaje en la zona para evitar la formación de fibrosis (nudos) durante la cicatrización del músculo. Esta debe ser dada por un médico o un fisioterapeuta. Pruebas complementarias de un desgarro muscular En un principio no es necesario realizar pruebas, con una exploración física por parte del médico o fisioterapeuta se puede diagnosticar un desgarro muscular. En caso de lesión grave, aparición de complicaciones o que no sea efectivo el tratamiento, se puede realizar una radiografía, resonancia magnética o una ecografía muscular. Factores desencadenantes de un desgarro muscular Estiramiento excesivo de un músculo o tendón. Factores de riesgo de un desgarro muscular Los factores de riesgo son: Falta o exceso de entrenamiento. Tensión emocional. Rigidez muscular. Falta de riego sanguíneo. Alteraciones bioquímicas en el interior del músculo. Complicaciones de un desgarro muscular Rotura total del músculo o tendón que requiere de intervención quirúrgica. Fibroesclerosis cicatrizal (cicatriz muscular rica en tejido fibroso y que tiene menos elasticidad y contractilidad). Formación de un quiste en la zona donde estaba el hematoma que no deja cicatrizar correctamente el músculo. Esto ocurre cuando no se ha dejado el músculo en reposo el tiempo suficiente. Calcificación del hematoma. Tromboflebitis (formación de un coágulo que obstruye un vaso de la pierna debido a una inmovilización prolongada). Prevención de un desgarro muscular  Calentar antes y después de realizar un ejercicio o hacer deporte. Descansar entre series de ejercicios. Beber muchos líquidos, sobretodo bebidas isotónicas. Evitar el sobreesfuerzo cuando hay fatiga muscular. Especialidades a las que pertenece El desgarro muscular es tratado por el médico traumatólogo, rehabilitador y los fisioterapeutas. Preguntas frecuentes: ¿Por qué se puede producir un desgarro muscular? Un desgarro muscular se puede producir por un estiramiento excesivo de un músculo o tendón. También por un traumatismo o choque con algún objeto. ¿Qué es un espasmo lumbar? El espasmo lumbar son unas contracciones que se producen de forma involuntaria, el riego sanguíneo aumenta y da lugar a una inflamación y dolor. Las causas pueden ser una hernia de disco, una lesión deportiva, falta de cuidado de los músculos, o la vida sedentaria. ¿Qué es un dolor sordo en la espalda? El dolor sordo de espalda es un dolor constante o en forma de golpes rítmicos continuos. Suele ser difícil de describir y de localizar. ¿Qué se puede tomar para el dolor muscular? Para el dolor muscular se puede tomar, siempre bajo prescripción médica, antiinflamatorios y analgésicos. También es útil el reposo y combinar frío y calor local. ¿Qué se puede tomar para el dolor de espalda? Para el dolor de espalda se puede tomar, bajo prescripción médica, antiinflamatorios, analgésicos, relajantes musculares o la combinación de analgésicos y relajantes musculares como el “Voltaren”. Es muy efectivo darse un baño relajante o acudir a que un profesional realice un masaje a la persona.  
Miositis
Enfermedad

Miositis

¿Qué es la miositis? La miositis es una inflamación muscular. Sus causas pueden ser variadas, aunque en general son más frecuentes las de naturaleza autoinmune . También se conoce como miopatías inflamatorias idiopáticas y se consideran enfermedades raras dándose uno o dos casos por millón de habitantes al año. Aparecen dos pìcos de edad uno entre los 5 y 14 años y otro entre los 45 y 64 años. Puede afectar al diafragma y los músculos respiratorios dando lugar a una insuficiencia respiratoria. Es una enfermedad grave . Tipos de miositis Polimiositis del adulto con afectación de la musculatura estriada. Miositis por cuerpos de inclusión : Es un trastorno degenerativo, inflamatorio de los músculos que progresa lentamente. Dermatomiositis: Es una afectación de la musculatura estriada y de la piel en la cual aparecen lesiones, en especial, en zonas articulares de aspecto eritematoso y violáceas en la zona de la cara. Causas de la miositis No se conoce la causa exacta de las miositis, se relacionan con p rocesos infecciosos, en los que una base genética interactúa con factores ambientales , como pueden ser las radiaciones solares, que harán más frecuente la enfermedad en las zonas cercanas a los trópicos. Se asocia en muchos casos a neoplasias , por ello ante el diagnóstico de una miositis se deberá de explorar esta posibilidad. Síntomas de la miositis Cansancio tras estar parado o tras caminar, tropezar o caerse con facilidad, problemas para tragar o respirar. Los músculos más afectados son la zona de las caderas y los hombros, que producen dificultades para peinarse o levantar la cabeza de la cama. Puede sumarse a ello alteraciones cardíacas como miositis que evoluciona a miocardiopatía dilatada. Tratamiento para la miositis El tratamiento serán los c orticoesteroides a altas dosis como la prednisona, en un inicio intravenoso para continuar con terapias orales. Los corticosteroides pueden ser interrumpidos por temporadas volviendo a usarse si fuera necesario ante un nuevo brote de la enfermedad. Se pueden usar otros fármacos como azatioprina, metotrexato,ciclosporina y ciclofosfamida para ayudar a la inmunomodulación. La terapia rehabilitadora en piscina puede ayudar a mantener la movilidad articular durante los episodios agudos de enfermedad. Pruebas complementarias del tratamiento de la miositis Biopsia muscular: Nos permite atacar las zonas vasculares para diagnosticar la enfermedad. Puede ser negativa, ya que no tiene porqué estar afectado toda la musculatura por eso en algunos casos se considera adecuado realizar previamente. Resonancia: Nos permite conocer qué músculos tienen mayor afectación, para realizar la biopsia sobre estas zonas. Analitica de sangre: Se observa elevación de la creatin-quinasa, aldolasa y transaminasas. Electromiograma: Permite ver la conducción y movilidad muscular alterada. Al ser una enfermedad en adultos asociada al cáncer, puede ser necesario estudiar la posibilidad de ésta, mediante pruebas complementarias como mamografías, TAC y resonancias magnéticas de diferentes zonas del cuerpo. Factores desencadenantes de la miositis No se conocen los factores desencadenantes claros de las miositis, si bien hasta un tercio de los casos se asocia a la presencia de neoplasias , siendo las más frecuentes las de ovario, mama y próstata. Factores de riesgo de la miositis No se conocen factores de riesgo para la miositis, aunque la presencia en niños asociadas a épocas de frío hace sospechar, en estos casos, de infecciones previas víricas y en adultos parece sospechar de la exposición a radiaciones ultravioletas , ya que la presencia de la enfermedad es más frecuente en adultos que viven cerca de los trópicos. Complicaciones de la miositis Afecciones respiratorias como la neumonitis intersticial. Afecciones cardíacas o miocarditis que evolucionan a miocardiopatía dilatada. Afectación digestiva: La disfagia es la más frecuente y la perforación de vísceras en jóvenes, no en pacientes adultos Prevención de la miositis No es una enfermedad que se pueda prevenir a día de hoy. Especialidades a las que pertenece la miositis La miositis será controlada por un especialista en medicina interna. Preguntas frecuentes: ¿Qué provoca la inflamación de los músculos? La inflamación de los músculos se puede producir por un virus, bacterias, por lesiones musculares o por causas autoinmunes. También se puede producir como manifestación paraneoplásica de un tumor en otro lugar del cuerpo. ¿Qué es la distrofia muscular? La distrofia muscular es un conjunto de e nfermedades hereditarias y progresivas que producen un debilitamiento progresivo de la musculatur a estriada del cuerpo. Esta musculatura es la que se ocupa de los movimientos voluntarios del mismo y del músculo cardíaco. Progresivamente se va produciendo la alteración celular de las células musculares que evolucionan hacia la muerte de las mismas. ¿Qué es la polimiositis? La polimiositis es una enfermedad inflamatoria crónica autoinmune, que produce daño sobre la musculatura del individuo . Da lugar a una debilidad muscular bilateral simétrica, que suele iniciarse en la cintura escapular y pélvica, con extensión a la parte superior de las piernas y los brazos. Esta debilidad suele ser progresiva. ¿Qué es la dermatomiositis? La dermatomiositis es una enfermedad inflamatoria crónica, que produce la inflamación de los músculos y la piel. Su causa es desconocida y hasta en un 50% de los casos se asocia a cáncer en los adultos. Produce lesiones características en la piel como son lesiones violáceas en la cara y lesiones eritematosas en las zonas de flexura acompañadas de debilidad muscular. ¿Qué es la dermatomiositis amiopática? La dermatomiositis amiopática es una dermatomiositis atípica en su presentación, en la cual no se observa en un primer momento daño muscular, aunque las lesiones de la piel son las de la dermatomiositis.  
Esguince Cervical
Enfermedad

Esguince Cervical

¿Qué es un esguince cervical? También conocida como latigazo cervical o hiperextensión cervical, es una lesión de cuello provocada por la extensión-flexión brusca de los tejidos blandos que conforman la columna cervical. Es una lesión frecuente en accidentes automovilísticos y, en menor medida, en deportivos. No es una lesión grave. Tipos de esguince cervical El esguince cervical se clasifica en tres tipos: Tipo 1: esguince de tipo leve que se produce por el estiramiento suave de los tejidos finos del cuello. Tipo 2: se produce una rotura parcial de los tejidos, pero sin llegar a una separación de los mismos. Es una elongación moderada de los tejidos blandos y óseos. Tipo 3: estiramiento extremo de los tejidos del cuello que provocan la rotura y la separación de los mismos. Es el tipo más grave y su recuperación puede durar de 3 a 6 meses. Causas del esguince cervical El esguince cervical se produce por un extensión-flexión brusca que provoca que el tejido óseo y blando de la columna vertebral se vea dañado. El impacto por el cual se produce esa aceleración-deceleración de energía que fluye por las cervicales puede ser de diferentes grados. Lo que genera una diferencia del cuadro de síntomas pudiendo ser asintomático o grave, en ambos casos se produce una pérdida de fuerza y sensibilidad. Síntomas de esguince cervical La zona cervical es una parte muy frágil del organismo humano, por tanto los síntomas suelen ser variados. Entre ellos los más frecuentes son: Dolor en el cuello. Dolor en las escápulas y parte baja de la espalda. Limitaciones en el movimiento del cuello. Rigidez muscular. Mareos. Vértigo. Insomnio. Cefalea. Tratamiento para el esguince cervical Según el grado del esguince cervical y la sintomatología de cada paciente así será el tratamiento. En un primer momento se suele colocar un collarín en el cuello para inmovilizarlo a la vez que se le libera de tensión. Después lo más importante es que el paciente realice rehabilitación para recuperar la fuerza muscular y los tejidos blandos. Hay diferentes técnicas terapéuticas que pueden mejorar la recuperación como la punción seca y la terapia manual. Pruebas complementarias del tratamiento de esguince cervical Para diagnosticar si el paciente sufre un esguince cervical el médico realizará una exploración física del cuello comprobando la alineación y simetría del cuello. Evaluará los movimientos de flexión y rotación a 45º, la fuerza muscular del cuello y los músculos paravertebrales. También se realizarán pruebas de diagnóstico por imagen para determinar el grado de la lesión, como radiografía o resonancia magnética. Factores desencadenantes del esguince cervical El factor desencadenante de un esguince cervical es la extensión-flexión de los tejidos blandos que componen los huesos de las vértebras. Por tanto, cualquier accidente o movimiento brusco puede ser el factor desencadenante de dicha lesión. Factores de riesgo de un esguince cervical Existen ciertos factores de riesgo que aumentan la probabilidad de que una persona sufra un esguince cervical. Estos factores son: Sexo: tiene mayor probabilidad de sufrirlo una mujer que un hombre. Edad: los jóvenes y adolescentes son los principales que lo sufren. Antecedentes clínicos: un paciente con un historial clínico que recoja dolor cervical incrementa el riesgo de sufrir un esguince en las mismas circunstancias que uno que no padece de dolores. Accidente de automóvil: un alcance en un medio automovilístico suele provocar el esguince cervical. Complicaciones de un esguince cervical Lesión neurológica. Cefalea. Cervicalgia. Mareo. Parestesias. Alteración del movimiento normal de la columna. Prevención del esguince cervical Estiramientos y extensiones de cuello. Evitar deportes con movimientos bruscos. Conducir con precaución para evitar accidentes.   No coger peso excesivo. Evitar malas posiciones al dormir. No mantener posiciones inadecuadas demasiado tiempo. Especialidades a las que pertenece el esguince cervical Las especialidades médicas encargadas de tratar el esguince cervical son Traumatología y Fisioterapia. Preguntas frecuentes: ¿Cuáles son las lesiones cervicales? Las lesiones cervicales son aquellas que se dan por las molestias y alteraciones del cuello como las vértebras, músculos, tejidos, nervios, articulaciones y discos intervertebrales. Las más comunes son: latigazo cervical, cervicalgia, hernia de disco cervical, rigidez de nuca, etc. ¿Qué hacer para aliviar el dolor de cervicales? Para aliviar los dolores cervicales lo más importante es realizar estiramientos del cuello y hombros y acudir a terapias manuales de fisioterapeutas. ¿Qué es un esguince cervical grado 1? Es la lesión de esguince cervical más leve, puede ser incluso asintomática. Se produce un estiramiento de los tejidos finos del cuello, mostrando dolor a los días y con una recuperación rápida. ¿Cuánto tiempo de recuperación requiere un esguince cervical? Dependiendo del tipo y de la gravedad del esguince cervical el tiempo de recuperación puede variar de 2 semanas a 6 meses . ¿Cuáles son las secuelas de un esguince cervical? Las principales secuelas que puede dejar un esguince cervical son mareos, vértigos, dolor en el cuello y rigidez muscula  
Esguince de Rodilla
Enfermedad

Esguince de Rodilla

¿Qué es un esguince de rodilla? Un esguince de rodilla ocurre cuando uno o más ligamentos de su rodilla se estiran o desgarran súbitamente , que puede ser parcial o totalmente. Los ligamentos son tejidos cuya función es mantener unidos los huesos, sostener la rodilla y mantener alineada la articulación. Es una lesión muy frecuente en jóvenes y adultos que practican deportes de contacto , como el fútbol, baloncesto, balonmano, rugby, hockey, etc. Es una de las lesiones traumatológicas más comunes en urgencias. Puede ser una lesión leve que podría derivar en grave si no se trata correctamente. Esto va depender del grado de la lesión, la causa del esguince, el tratamiento y el tiempo de recuperación. Tipos de esguince de rodilla El esguince de rodilla se clasifica según la gravedad de la lesión en los ligamentos, estos son: Esguince de rodilla grado 1 : estos tipos de esguinces implican solo una pequeña cantidad de estiramiento o desgaste de las fibras del ligamento. La persona puede experimentar leve hinchazón, dolor, o derrames, pero todavía puede poner peso sobre la pierna afectada. Esguince de rodilla grado 2: estos tipos de esguinces significan que el ligamento lesionado se rasga parcialmente. Si se coloca peso sobre la pierna afectada, la rodilla puede sentirse inestable y dolorosa. Esguince de rodilla grado 3: estos tipos de esguinces son los más graves, implica un desgarro completo de un ligamento. En algunos casos, el ligamento se puede separar del hueso. La hinchazón y los derrames pueden ser severos y puede ser difícil o imposible poner peso sobre la pierna afectada. Causas del esguince de rodilla Los esguinces de rodilla se producen cuando uno de los 4 ligamentos que ayudan a sujetar la articulación sufre un estiramiento o desgarro súbito, que puede ser parcial o total. Los ligamentos conectan los huesos entre sí. Los que están por fuera de la articulación de la rodilla se denominan: Ligamento lateral interno Ligamento lateral externo Estos sustentan la rodilla, proporcionando estabilidad y limitando el movimiento lateral. Los ligamentos que están en el interior de la articulación de la rodilla se denominan: Ligamento cruzado anterior Ligamento cruzado posterior Se denominan cruzados porque están en forma de cruz. El ligamento cruzado anterior cruza por delante del ligamento cruzado posterior. Estos ligamentos proporcionan estabilidad a la rodilla en diferentes posiciones, especialmente cuando la articulación de la rodilla se mueve hacia adelante y hacia atrás. Estas lesiones pueden ocurrir al hacer movimientos que no son normales en la rodilla, estos incluyen deportes donde se apoya el pie y gira rápidamente la rodilla. Son aquellos en los que se corre y se detiene de forma repentina cambiando rápido de dirección, y en los que se salta y se aterriza. También torcedura forzada de la rodilla, cambiar el peso de la pierna mientras se corre, se realizan ciertas actividades donde se tiene que hacer giros rápidos o inesperados de las rodillas, que causan una extensión anormal de la misma y pueden causar un esguince. Los esguinces pueden ser causados por golpes o choques en la parte frontal, en los lados,(externo y interno) o en la parte trasera de las rodillas (posterior), también al tropezar y caer sobre las rodillas cuando están dobladas y el pie está firme sobre el suelo. Síntomas del esguince de rodilla Los signos y síntomas del esguince de la rodilla incluyen, entre otros síntomas: Rigidez o disminución en movimiento. Dificultad para caminar. Dolor o inflamación. Sentir o escuchar un chasquido en la articulación. Rodilla que se traba al caminar. Inflamación o hematomas (moretones). Enrojecimiento de la zona afectada. Incapacidad para soportar peso. Tratamiento para el esguince de rodilla El tratamiento dependerá de tres factores: el grado del l tipo de lesión; el ligamento afectado y la gravedad del esguince de rodilla. Grado I: se debe realiza un tratamiento conservador basado la aplicación de hielo, la toma de antiinflamatorios y el uso de una rodillera articulada que mantendrá el ligamento en su sitio y controlará los movimientos de la rodilla. Grado II: es necesario mantener la rodilla inmovilizada con el fin de que el ligamento pueda cicatrizar convenientemente. Será necesario el uso de muletas y un periodo de fisioterapia después de retirada la escayola. Grado III: implica la necesidad de recurrir a la cirugía para restablecer su integridad y evitar la inestabilidad de la articulación. También será necesario realizar rehabilitación. Pruebas complementarias del tratamiento de esguince de rodilla Para el diagnóstico y tratamiento del esguince de rodilla es necesario realizar pruebas complementarias como: radiografías (rayos X) o imágenes con resonancia magnética (RM) Factores desencadenantes del esguince de rodilla Cuando uno de los cuatro ligamentos que sujetan la articulación sufre un súbito estiramiento o se desgarra parcial o totalmente, podría desencadenar en un esguince de rodilla. Factores de riesgo del esguince de rodilla Los factores de riesgo del esguince de rodilla incluyen, entre otros factores: Jóvenes deportistas. Calzado inadecuado. Lesión previa: si previamente se ha lesionado un ligamento de la rodilla aumenta la posibilidad de una nueva lesión. Esfuerzo excesivo. Deportes de contacto, como por ejemplo: fútbol, rugby, baloncesto o hockey. Complicaciones del esguince de rodilla Las complicaciones del esguince de rodilla incluyen: Dolor de rodilla crónico. Artritis en la articulación de la rodilla. Inestabilidad crónica de la articulación de la rodilla. Lesión en el menisco de la rodilla (cartílago en forma de media luna que funciona como amortiguador de la rodilla). Prevención del esguince de rodilla Para prevenir el esguince de rodilla es necesario: Realizar ejercicios con frecuencia para mantenerse en buena forma. Utilizar el equipo adecuado para hacer deportes. Realizar un precalentamiento antes de hacer ejercicio o practicar deportes. Adherirse a un programa de entrenamiento adecuado en función al estado físico de cada uno. Especialidades a las que pertenece el esguince de rodilla El esguince de rodilla pertenece a las especialidades de ortopedia y traumatología. Es la especialidad médica que se dedica al diagnóstico, tratamiento, rehabilitación y prevención de lesiones y enfermedades del sistema musculoesquelético del cuerpo humano y del aparato locomotor. La traumatología también se especializa en los traumatismos y en sus consecuencias y en el estudio de patologías congénitas. Preguntas frecuentes: ¿Cómo saber si hay un esguince de rodilla o una rotura de ligamentos? Un esguince de rodilla provoca mucho dolor y limitación funcional , pero no siempre significa que hay una rotura completa. La única forma de asegurarnos de si hay o no una rotura completa de ligamentos es a través de una resonancia magnética . ¿Cuánto dura la recuperación de ligamento cruzado anterior? La duración de la recuperación del ligamento cruzado anterior va a depender de si la rotura es parcial o completa. La rotura del ligamento cruzado anterior es una de las lesiones más graves de la rodilla. Para que el paciente pueda volver a integrarse en sus actividades, especialmente si se trata de deporte, necesitará un tiempo de recuperación de entre 12 y 16 semanas. ¿Qué lesiones puede sufrir la rodilla? Las lesiones más comunes que pueden sufrir las rodillas, son las de los tejidos blandos, lesiones de los ligamentos y tendones , aunque también pueden dañarse los huesos provocando: esguinces; desgarros de un tendón, músculos que se estiran demasiado o daño del cartílago de la rodillas, el cual se desgasta gradualmente y provoca dolor e inflamación. ¿Qué es una entorsis en la rodilla? Una entorsis en la rodilla es una lesión cerrada de la articulación de la rodilla debido a un giro brusco , que origina una subluxación breve con reposición inmediata y desgarro o distensión de los ligamentos con la hemorragia subsiguiente. Puede complicarse con la rotura del cartílago o la interposición de las partes blandas. ¿Qué hacer con la rodilla inflamada? Hay que aplicar hielo de forma inmediata, ya que este provoca que los vasos sanguíneos se estrechen ayudando a disminuir la inflamación, el dolor, y el enrojecimiento. También hay que elevar la extremidad . Además. el médico puede indicar ciertos medicamentos para ayudar a reducir la inflamación.