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Estrés en el embarazo: cómo evitarlo

Consulta ginecológica

Los especialistas en Ginecología y Obstetricia son indispensables para que el embarazo se desarrolle de manera óptima.

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Las circunstancias que rodean a la vida fetal y perinatal pueden tener consecuencias sobre la salud del feto y de la madre. En este sentido, los altos niveles de estrés durante el embarazo pueden ser uno de los elementos con repercusión sobre la salud maternoinfantil.





¿Por qué se produce estrés durante el embarazo?

El embarazo es un proceso fisiológico para el que la mujer está perfectamente preparada. Sin embargo, este puede suponer una sobrecarga y una importante fuente de estrés y ansiedad para la madre.

El estrés específico del embarazo está relacionado con las circunstancias que envuelven a todo el proceso, incluyendo los potenciales problemas médicos, la salud del recién nacido, los cambios que el embarazo suponen en las relaciones sociales de la madre y en su aspecto físico y el miedo al parto, entre otras.

Además, en ocasiones existe un estrés psicológico derivado de las presiones sociales, problemas económicos, discriminación o violencia a los que está sujeta la madre y que pueden producir un aumento en la probabilidad de resultados adversos en el embarazo.

Finalmente, el conocimiento existente sobre los efectos nocivos que tiene el estrés de la madre sobre la salud del feto lleva a muchas mujeres a sentirse obligadas a permanecer felices y serenas durante todo el embarazo. Cuando esto no sucede, se sienten culpables y estresadas.

En cualquier caso, no todo el estrés materno parece ser perjudicial, sino que depende de su intensidad y duración. De este modo, el estrés intermitente leve o moderado, podría favorecer el desarrollo saludable del feto, mientras que estados de estrés más graves y prolongados se asociarían con resultados adversos.

En definitiva, la aparición del estrés durante el embarazo es muy variable y puede verse influido y fomentando por multitud de circunstancias. Algunas de ellas pueden incluir:

  • Las circunstancias socioculturales y familiares de la madre.
  • La edad de la madre. En la actualidad es frecuente que existan embarazos después de los 35 años e incluso de los 40.
  • Una mayor frecuencia de embarazos por técnicas de reproducción asistida. Estas pueden ocasionar labilidad emocional grave por la gran carga hormonal que contienen los fármacos empleados para lograr la estimulación ovárica.
  • Las propias pruebas y controles de diagnóstico prenatal (bioquímicas, ecográficas, etc.) pueden constituir un generador de estrés.

Aumento de los niveles de cortisol

La exposición a elevados niveles de estrés psicológico durante el embarazo se traduce en el organismo en cambios neuroendocrinos debidos a la activación del eje hipotalámico-pituitario-adrenal. Esta tiene como principal consecuencia el aumento de los niveles de cortisol −la hormona del estrés− que en origen tiene como objetivo que el organismo pueda hacer frente a los estímulos estresantes.



Efectos del estrés en el embarazo

El estrés del embarazo ha sido relacionado con una mayor prevalencia de ansiedad en la madre durante el embarazo, un mayor aumento de peso corporal durante y después del embarazo, mayores tasas de cesáreas no planificadas, bajo peso del feto al nacer y mayor incidencia de embarazos de riesgo y partos prematuros.


Efectos del estrés sobre la madre

Entre las alteraciones maternas con las que se relaciona la exposición a elevados niveles de estrés durante el embarazo destacan:

  • Un mayor riesgo de depresión posparto, que puede afectar al 10-15% de las mujeres después de dar a luz.
  • Preeclampsia.
  • Diabetes gestacional.
  • Retraso en la producción de leche materna.

Efectos del estrés sobre el bebé

En cuanto a la salud infantil, unos niveles elevados de estrés prenatal se relacionan con un mayor riesgo de:

  • Bajo peso al nacer.
  • Parto prematuro.
  • Alteración del desarrollo neonatal.
  • Afectación del neurodesarrollo infantil.

De este modo, los estudios muestran un posible vínculo deficiente en la relación madre-hijo, así como un menor neurodesarrollo infantil. De igual modo, existe una relación negativa entre el estrés del embarazo y los niveles de neurodesarrollo cognitivos y motores en los primeros meses de vida. Estas disfunciones neuromotoras en edades tempranas se asocian con problemas posteriores en el comportamiento y con un menor rendimiento académico.



Síntomas de estrés en el embarazo

La evaluación del estrés específico del embarazo se puede llevar a cabo por medio de cuestionarios en los cuales las mujeres embarazadas responden a una serie de preguntas relacionadas con las preocupaciones específicas del embarazo. Los cuestionarios son evaluados e interpretados posteriormente por un profesional de la Psicología.

El estrés durante el embarazo puede dar lugar a la aparición de síntomas como episodios de ansiedad, modificaciones notables en el estado de ánimo de la madre y aumento de peso.



Control del estrés en el embarazo

Es importante que los casos de estrés en el embarazo puedan ser identificados por los profesionales de la salud encargados del seguimiento médico, incluyendo el especialista en Ginecología y Obstetricia o la matrona.

Cuando se identifica un caso, se puede contar con la intervención de un psicólogo. Los profesionales de la Psicología tienen las herramientas para, mediante la aplicación de terapias psicológicas, reducir los niveles de estrés específico del embarazo.

Una de las intervenciones basadas en la evidencia que ha mostrado una alta eficacia en el control del estrés durante el embarazo es la terapia cognitivo conductual. La psicoterapia aplicada al control del estrés incluye diversas etapas, entre las que destacan las de afrontamiento, relajación muscular profunda, técnicas de desactivación y técnicas de asertividad.

Dentro del manejo del estrés en el embarazo ocupan un papel relevante el mantenimiento de unos hábitos dietéticos adecuados, la realización de ejercicio moderado de forma regular y las técnicas de meditación entre las que cabe destacar el “Mindfulness”.

En el caso de que el médico lo considere oportuno, se puede optar por un tratamiento farmacológico para reducir los niveles de estrés y ansiedad que sea compatible con el embarazo.

Para el tratamiento del estrés y la ansiedad Savia pone a tu disposición los mejores psicólogos.