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Cómo Reconocer a una Persona que Padece Síndrome de Diógenes

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Cuando pensamos en el síndrome de Diógenes, nos viene a la cabeza esa imagen de los bomberos intentando acceder a una casa repleta de basura, objetos y desperdicios y unos vecinos molestos por las condiciones insalubres que origina a la comunidad. Y es que las personas que sufren el Síndrome de Diógenes acumulan objetos inservibles, como basura, y no siguen pautas de higiene y autocuidado.

Se trata de personas, mayormente ancianos, que viven recluidos en su hogar, aislados de la sociedad y que permanecen, voluntariamente, en condiciones de pobreza extrema por no tener conciencia de lo que poseen, pues reúnen grandes cantidades de dinero en rincones de la casa y también en cuentas en el banco.  

Todos tenemos cierta tendencia a guardar las cosas por si acaso, por si en algún momento las podemos necesitar, pero ¿cómo se llega a este extremo?, ¿qué debe suceder para entrar en un bucle de este tipo y encima no ser consciente?

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Las personas con Síndrome de Diógenes suelen rechazar la ayuda social y el tratamiento que se les ofrece, y terminan volviendo rápidamente al estilo de vida anterior.

Factores de riesgo del síndrome de Diógenes

  • Poseer ciertos rasgos de personalidad, como ser huraño, desconfiado, introvertido, hostil, dominante o independiente.
  • Tener dificultad para establecer vínculos con las personas, pero no con los animales u objetos.
  • Mantener traumas o acontecimientos vitales no superados, como pérdidas afectivas, muertes de personas importantes, rechazo de familiares, jubilación indeseada, pérdida de estatus…
  • Tener conductas que se puedan agravar con el tiempo, como el coleccionismo.
  • Vivir en soledad y tener falta de contacto con el mundo exterior.
  • Padecer algún trastorno mental o patología previa.
  • Convivir con una persona acumuladora o con síndrome de Diógenes, ya que cuando dos personas de edad avanzada conviven juntas, fácilmente uno de ellos puede arrastrar al otro a esa situación.

Esto hace que podamos diferenciar el trastorno entre:

  • Los que carecen de patología psiquiátrica y han sido los acontecimientos estresantes de la vida los que le han llevado a tal situación.
  • Los que sufren de trastornos psiquiátricos y la apatía que los caracteriza, ha hecho que les impida deshacerse de objetos y residuos llegando al extremo de la acumulación, como:

-Trastornos de personalidad, principalmente el obsesivo-compulsivo (TOC).

-Esquizofrenias y otros trastornos psicóticos

-Drogodependencias, especialmente el alcoholismo.

-Depresión

-Demencias

¿SABÍAS QUE…

Cuando los vecinos visualizan y denuncian las condiciones en las que vive la persona, ya han pasado varios años desde que la sintomatología se inició. Esto quiere decir que, durante mucho tiempo, el problema fue de puertas hacia dentro y, día a día, fue aumentando hasta sobrepasar los límites de la vivienda.

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¿Cómo evoluciona el síndrome de Diógenes?

  • Al principio lo que predomina es una acumulación pasiva, un abandono parecido al comportamiento del adolescente que acumula ropa sobre las sillas o platos sin fregar.
  • Después, la acumulación empieza a tener un orden anormal sin seguir ningún criterio lógico ni racional.
  • Al final, acaba acumulando activamente y ya no solo no se desprende de los residuos que él mismo genera, sino que se desplaza al exterior a recogerlos, como por ejemplo, en contenedores.

¿Cómo se puede ayudar a alguien que sufre síndrome de Diógenes?

Para poder ayudarlos, al tratarse de un adulto y mientras no se encuentre incapacitado por enfermedad psiquiátrica o demencia, es necesario contar con su consentimiento. El problema está en que, al no tener conciencia de enfermedad y además, tener una personalidad paranoide, que les lleva a pensar que son los demás los que tienen el problema y solo quieren hacerle daño quitándole sus preciados objetos, suelen rechazar la ayuda social y el tratamiento que se les ofrece, y terminan volviendo rápidamente al estilo de vida anterior.

Pero si aceptan trabajar conjuntamente en su mejoría y están predispuestos a cambiar, la intervención o tratamiento a seguir debería incluir las siguientes pautas:

  • Tratar el mal estado nutricional e higiénico.

Limpiar a fondo la basura acumulada.

Intervenir en su dieta para ganar peso y mitigar los efectos negativos sobre el organismo que haya producido el llevar una alimentación inadecuada.

Mejorar su higiene personal para que no produzca rechazo al presentarse ante los demás.

  • Instaurar medidas preventivas para que el cuadro no vuelva a repetirse.

Contactar con una institución geriátrica donde se pueda ubicar al afectado, y si esto no es posible, recurrir a una asistenta a domicilio para recibir un apoyo social.

Implicar a los parientes más cercanos y hacerles comprender que se trata de una enfermedad y no un deterioro de la edad.

Hacer un seguimiento periódico mediante visitas domiciliarias y coordinarse con los servicios sanitarios.

  • Trabajar a nivel psicológico mediante terapia.

Corregir los pensamientos acerca de la pronta llegada de una nueva situación de pobreza extrema y la necesidad de acumular.

Elaborar los traumas no superados.

Reconstruir su historia rescatando los aspectos funcionales.

Tratar la patología mental asociada.

  • Utilizar tratamiento farmacológico cuando se requiera. Sobre todo en adicciones, obsesiones muy fuertes para ayudar a controlar la ansiedad y si hay delirios.

Si estás dudando acerca de si un familiar pudiera estar desarrollando éste tipo trastorno, es importante observar si alguno de los factores de riesgo que hemos mencionado arriba está empezando a aparecer. Habitualmente, los primeros síntomas observables son un comportamiento huraño y el aislamiento voluntario con reclusión en el hogar. Por ello es importante vigilar a los mayores que viven solos y considerar el hecho de visitarlos más a menudo, porque este tipo de comportamientos, podría ser una excepcional estrategia preventiva para el desarrollo del trastorno.

No obstante, hay que tener en cuenta que el síndrome de Diógenes puede confundirse fácilmente con otras formas de acumulación, como el Trastorno por acumulación.  Este último se diferencia del primero, en que la conducta no traspasa los límites de la vivienda, con lo cual, no son una molestia para los vecinos, no tienen porqué abandonar la higiene, la limpieza y el autocuidado, está relacionado con personas jóvenes y son conscientes de que padecen una enfermedad, pero buscan excusas sentimentales para no desprenderse de los objetos.

SÍNDROME DE DIÓGENES TECNOLÓGICO

Por cierto, ¿sabías que existen acumuladores tecnológicos, también llamados info-obsesivos, que lo que acumulan es información o archivos digitales? Estos sienten la necesidad de estar a la última en noticias, avances y tendencias y son incapaces de desprenderse de la información archivándola y ordenándola compulsivamente.

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