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Anafilaxia

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¿Qué es la anafilaxia?

La anafilaxia, también conocida como shock anafiláctico, es una reacción alérgica grave que puede poner en riesgo la vida de una persona. Puede ocurrir en cuestión de segundos o minutos de exposición a algo a lo que se es alérgico.

La incidencia se estima en el 1% de la población, a pesar de que las enfermedades alérgicas han aumentado. La anafilaxia no es una enfermedad común, pero le puede pasar a cualquier tipo de persona, ya sea pequeña o adulta, que tenga alguna alergia a algún alimento, medicamento o a la picadura de cualquier insecto, como por ejemplo la picadura de abeja. Es una patología grave que requiere de tratamiento inmediato.
Los síntomas de anafilaxia habitualmente se manifiestan minutos después de la exposición a un alérgeno.

Tipos de anafilaxia

La anafilaxia se clasifica en leve, moderada y severa:

  • Anafilaxia leve: se produce cuando hay síntomas en la piel, nariz, ojos y asma leve.
  • Anafilaxia  moderada: además de los síntomas anteriores, los síntomas respiratorios son más intensos, con sibilancias (pitidos en el pecho), tos perruna y cierta dificultad respiratoria.
  • Anafilaxia severa: los síntomas respiratorios son graves, con cianosis (coloración azul o lívida de la piel y de las mucosas debido a la oxigenación deficiente de la sangre), caída de la saturación de oxígeno, pérdida de conciencia, hipotensión, pérdida del ritmo del corazón, o incluso parada cardiaca.

Causas de la anafilaxia

El sistema inmunitario genera anticuerpos que protegen al paciente contra las sustancias extrañas. Esto es bueno cuando una sustancia extraña es dañina, como algunas bacterias o virus. Sin embargo, el sistema inmunitario de algunas personas reacciona de manera exagerada a ciertas sustancias que normalmente no causan una reacción alérgica. En general, los síntomas de las alergias no ponen en riesgo la vida, pero una reacción alérgica grave puede provocar anafilaxia.

En el caso de los niños, los desencadenantes más frecuentes de la anafilaxia son las alergias alimentarias. Algunos desencadenantes de anafilaxia para los adultos son: determinados medicamentos, entre ellos, antibióticos, aspirina y otros analgésicos, picaduras de abejas, avispas, avispones, hormigas rojas y el látex.

Síntomas de la anafilaxia

Los síntomas de anafilaxia habitualmente se manifiestan minutos después de la exposición a un alérgeno. Los síntomas de la anafilaxia incluyen: reacciones cutáneas como urticaria, picazón y palidez o enrojecimiento de la piel, molestia u opresión en el pecho, sensación de ansiedad, presión arterial baja, constricción de las vías respiratorias e inflamación de la lengua o de la garganta, sibilancias y/o dificultad para respirar, náuseas y vómitos, pulso débil y acelerado e incluso pérdida del conocimiento.

Tratamiento de la anafilaxia

La anafilaxia es una situación de emergencia que necesita atención médica inmediata. En caso de presentarse un shock anafiláctico se deberá actuar con la mayor rapidez posible, aplicando un tratamiento con adrenalina (es una hormona y un neurotransmisor que incrementa la frecuencia cardíaca, contrae los vasos sanguíneos y dilata las vías aéreas).

Además se suelen indicar antihistamínicos y corticoides para acelerar la recuperación del paciente.

Las personas que han sufrido algún episodio de anafilaxia o tienen algún proceso alérgico grave deben llevar consigo un kit de adrenalina autoinyectable de fácil aplicación.

Si se está con alguien que está teniendo una reacción alérgica y muestra signos de choque, es importante actuar de forma rápida. Observar si tiene la piel pálida, fría y sudorosa, el pulso débil o acelerado, dificultad para respirar; desorientación y pérdida de conocimiento, etc. Debe llamar inmediatamente a los servicios de emergencias y asegurarse de que la persona esté recostada y elevar las piernas, controlar el pulso y la respiración y, de ser necesario, practicar reanimación cardiopulmonar u otras medidas de primeros auxilios.

Si las picaduras de insectos son las causantes de desencadenar reacciones anafilácticas, una serie de vacunas contra la alergia o inmunoterapia pueden reducir la respuesta alérgica del organismo y prevenir una reacción grave en el futuro.

Pruebas complementarias del tratamiento para la anafilaxia

En primer lugar el médico hará preguntas sobre reacciones alérgicas previas, como por ejemplo reacciones a determinados alimentos, al látex, a medicamentos o picaduras... etc. Para ayudar a confirmar el diagnóstico es probable que realicen al paciente un análisis de sangre para medir la cantidad de cierta enzima (tripsina), que puede estar elevada hasta tres horas después de la anafilaxia. También es probable que realicen exámenes para detectar alergias mediante pruebas cutáneas o análisis de sangre para ayudar a determinar el desencadenante.

Factores desencadenantes de la anafilaxia

En el caso de los niños, los desencadenantes más frecuentes de la anafilaxia son las alergias alimentarias. Algunos desencadenantes de anafilaxia para los adultos son: determinados medicamentos, entre ellos, antibióticos, aspirina y otros analgésicos, picaduras de abejas, avispas, avispones, hormigas rojas y el látex.

Factores de riesgo de la anafilaxia

No se conocen muchos factores de riesgo de la anafilaxia, pero algunos podrían aumentar la probabilidad de padecerlas. Entre los factores de riesgo están la anafilaxia previa, si se tuvo un choque anafiláctico una vez, es probable que vuelva a suceder, y además las reacciones futuras podrían ser más graves que las primeras. Otro factor de riesgo es la alergia o el asma, las personas que tienen cualquiera de estos trastornos se encuentran en mayor riesgo de padecer anafilaxia.

Complicaciones de la anafilaxia

Sin tratamiento rápido, la anafilaxis puede tener complicaciones como:

  • Obstrucción de las vías aéreas.
  • Paro respiratorio.
  • Paro cardíaco.
  • Shock.

Prevención de la anafilaxia

La mejor manera de prevenir la anafilaxia es evitar el contacto con las sustancias que causan esta reacción grave. Otras medidas de prevención incluyen:

  • Usar un collar o un brazalete de advertencia médica para indicar que el paciente es alérgico a algún medicamento específico u otras sustancias.
  • Si se es alérgico a los insectos que pican, es importante tener precaución cuando se está cerca de alguno.
  • Tener disponible un kit de urgencia con los medicamentos recetados en todo momento.
  • Se recomienda llevar uno e incluso dos autoinyectores de adrenalina, para posibles ataques.

Especialidades a las que pertenece la anafilaxia

La anafilaxia pertenece a la especialidad de Alergología.  Los alergólogos son expertos en el tratamiento del asma y las alergias.

Preguntas frecuentes:

¿A qué se puede ser alérgico?

Se puede ser alérgico a muchas cosas, todo dependerá del organismo de la persona. Las reacciones alérgicas más comunes son a determinados alimentos, a picaduras, al polen o al polvo y a medicamentos.

¿Puedo desarrollar una alergia en cualquier momento de mi vida?

Sí, se puede desarrollar una alergia en cualquier momento. La mayoría de las reacciones alérgicas que surgen de adultos están relacionadas con la alimentación. Lo más frecuente es desarrollarlas en los dos primeros años de vida, pero un 10% aparecen a partir de los 8 años de edad, e incluso en la vida adulta.

¿Son dolorosas las pruebas de la alergia?

No, las pruebas de alergia no son dolorosas, la mayoría son parecidas a cuando te toman una muestra de sangre.

¿Qué relación tiene la atopia con la alergia?

Una persona, cuando tiene una alergia, tiene una reacción concreta frente a una sustancia o un alérgeno; sin embargo, una persona atópica es aquella que tiene predisposición o facilidad a desarrollar alergia a diferentes sustancias a lo largo de su vida.

¿Qué relación tiene el asma con la alergia?

Ambos problemas tienen relación. Los alérgenos, como el polen o la alternaria, afectan, y mucho, a los pacientes asmáticos porque no solo son una de las principales causas de asma, sino que también son uno de los desencadenantes más frecuentes de una crisis asmática.