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Piel grasa durante el embarazo: ¿Qué es y cómo cuidarla?

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Durante el embarazo se producen cambios y modificaciones en el cuerpo de la madre con el fin de favorecer el desarrollo el bebé. De igual modo, algunas hormonas incrementan sus niveles, lo que tiene múltiples repercusiones, como la estimulación de ciertas glándulas y tejidos.

Un ejemplo de ello lo constituye la aparición de piel grasa durante el embarazo, por la estimulación de las glándulas sebáceas de la piel.





¿Qué es la piel grasa?

La piel grasa tiene lugar cuando se produce un exceso de sebo en las glándulas sebáceas. Los poros de la piel están dilatados y la piel se torna más gruesa. La seborrea también puede aparecer en el cuero cabelludo, dando lugar a un pelo más graso.


La grasa y la piel

Las glándulas sebáceas son las encargadas de producir el sebo. Se encuentran en la dermis y desembocan en los folículos pilosos. Las glándulas sebáceas se encuentran mayoritariamente en la cara, el cuero cabelludo, la espalda y el pecho. Aunque en menor cantidad, están también en el resto de la piel.

La función del sebo es impermeabilizar la piel, mantener su pH ácido protector frente a microorganismos y proteger frente al fotoenvejecimiento, gracias a los antioxidantes que están presentes.

Aunque la finalidad del sebo es hidratar y proteger la piel, cuando se produce un exceso de grasa, se favorece el sobrecrecimiento de bacterias y hongos en la epidermis. Esto puede dar lugar a la aparición de dermatitis seborreica en personas predispuesta que se manifiesta en forma de zonas descamativas en surcos nasogenianos, cejas y cuero cabelludo. Además, el exceso de grasa se muestra con zonas brillantes sobre las áreas centrales de la cara. Por otro lado, las mujeres con la piel grasa presentan una mayor predisposición a la aparición de acné debido a la oclusión de las glándulas sebáceas por el exceso de grasa y el sobrecrecimiento posterior de ciertas bacterias.



¿Por qué se produce la piel grasa en el embarazo?

La piel grasa durante el embarazo es un síntoma habitual. La gestación determina que el cuerpo de la mujer embarazada experimente cambios hormonales, vasculares y metabólicos con implicaciones para la piel.

En cualquier caso, es normal que la piel experimente alteraciones que pueden variar de una mujer a otra.

Los cambios en la piel tienen lugar, especialmente, durante las primeras semanas de embarazo. La producción de sebo aumenta debido principalmente al aumento de los niveles hormonales de progesterona y estrógenos.

Si bien el aumento de grasa se localiza en distintas partes de la piel, son más abundantes a nivel del rostro, el pecho y la espalda.

Otro factor que puede contribuir a la aparición de la piel grasa durante el embarazo es la alimentación. De este modo, dietas con un contenido elevado en hidratos de carbono refinados, azúcar, lácteos y productos cárnicos pueden empeorar la piel grasa, mientras que las dietas altas en alimentos vegetales y fibra la mejoran.



Cómo cuidar la piel grasa en el embarazo

El exceso de grasa en la piel tiende a atrapar suciedad y microorganismos en los poros. De este modo, limpiar bien la piel es un elemento fundamental.

Algunas recomendaciones para una correcta limpieza de la piel grasa durante el embarazo incluyen:

  • Limpieza por la noche y la mañana. El sebo se produce día y noche, por lo que es importante que la limpieza se lleve a cabo por la noche y por la mañana.

  • Utilizar productos para piel grasa no agresivos. Para la limpieza de la piel deben utilizarse productos formulados para piel grasa, evitando utilizar ingredientes irritantes o abrasivos que agredan la barrera de la piel. La utilización de un jabón agresivo solo promoverá la producción de más sebo.

  • No utilizar productos con fragancias ni alcohol. Tampoco se recomiendan los exfoliantes de raspado por su efecto irritante para la piel.

  • Hidratar la piel a diario.

  • Utilizar protector solar con factor elevado no comedogénico para evitar hiperpigmentaciones hormonales, los denominados melasma o cloasma que son frecuentes en el embarazo.

  • Si se utiliza maquillaje, preferir los que son a base de agua, no comedogénicos.


¿Cómo cambia la piel y la cara en el embarazo?

Como se ha visto, el aumento de la secreción seborreica que ocurre principalmente por las modificaciones hormonales del embarazo puede dar lugar a la aparición de piel grasa y acné.

Además de la cara grasosa en el embarazo, otra modificación que puede tener lugar con repercusiones sobre la piel y la cara se debe al aumento en la secreción de melanina, el pigmento que da color a la piel. En la cara se puede apreciar con un tono más oscuro o moreno de la piel y la aparición de pecas. En el resto del cuerpo, se puede apreciar especialmente en la línea alba del abdomen o en las areolas de los pechos. También es frecuente que durante el embarazo aparezcan fibromas de péndulo a nivel de cuello y submamarios que suelen desaparecer después del parto. Asimismo, se pueden oscurecer las pecas preexistentes.

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