Entrar
  1. Savia
  2. Contenidos de salud
  3. Escara o úlcera por presión: ¿Qué es?

Escara o úlcera por presión: ¿Qué es?

Consulta de Dermatología

Todas las afecciones y patologías de la piel, incluyendo las úlceras por presión deben ser tratadas por un Especialista en Dermatología.

Pide cita ya

La escara o úlcera por presión es una lesión de la piel causada por la presión en las partes de apoyo que ejerce el propio cuerpo.





¿Qué es una escara?

Una escara o úlcera por presión es una lesión de la piel y los tejidos subyacentes con pérdida de sustancia cutánea producida por una presión prolongada o fricción.

Se trata de un problema grave y frecuente en personas de edad avanzada. Representa una de las principales complicaciones de las situaciones de inmovilidad, en las que tienen lugar el aplastamiento de los tejidos por una prominencia ósea que ejerce presión durante un período prolongado sobre la superficie externa.

Las presiones elevadas ejercidas sobre un área concreta durante un tiempo prolongado desencadenan un proceso isquémico que puede originar la muerte celular y la necrosis si no se interviene a tiempo.

En la formación de la úlcera parece tener más relevancia la continuidad en la presión que su intensidad. Esto es debido a que la piel está diseñada para soportar presiones elevadas, pero sólo durante cortos períodos de tiempo.



Cuál es la causa de una úlcera por presión

Los principales factores que contribuyen al desarrollo de las escaras de la piel son:

  • La presión. Es la fuerza que se ejerce en dirección perpendicular a la piel por la gravedad sobre el propio cuerpo. Esta provoca el aplastamiento de los tejidos que impide el flujo sanguíneo. La consiguiente hipoxia en los tejidos dará lugar a la necrosis. Es el factor de riesgo más importante.

  • La fricción. En este caso, la fuerza actúa paralelamente a la piel, produciendo roces por movimiento o arrastre. La humedad es un factor que aumenta la fricción, además de macerar la piel.

  • El pinzamiento vascular. Combina los efectos de presión y fricción que se pueden dar en algunas posturas.


Grados de úlceras por presión

Cuando aparece una úlcera por presión es necesario realizar una valoración integral e identificar su localización y el alcance de las lesiones. Los trocánteres de las caderas, el sacro, glúteos y talones son las zonas donde aparecen con mayor frecuencia.

De igual modo, es necesario valorar el grado de las úlceras por presión identificadas:

  • Grado 1. Se produce eritema cutáneo que no palidece.

  • Grado 2. La úlcera es superficial y presenta aspecto de abrasión, ampolla o cráter superficial. Incluye pérdida de piel de espesor parcial que involucra la epidermis, dermis o ambas.

  • Grado 3. Se produce pérdida total del grosor de la piel que implica lesión o necrosis del tejido subcutáneo, que puede extenderse hacia abajo.

  • Grado 4. Se produce pérdida total del grosor de la piel con destrucción extensa, necrosis del tejido o lesión en músculo, hueso o estructura de sostén. En este estadio pueden presentarse lesiones con caverna, tunelizaciones o trayectos sinuosos.


Síntomas de las escaras

Los síntomas y signos que acompañan a las úlceras por presión incluyen:

  • Cambios en el color o en la textura de la piel.

  • Inflamación.

  • Supuración.

  • Aumento de la temperatura al tacto de una zona de la piel.

Como se ha visto en los diferentes grados, las úlceras de presión pasan por distintas fases de evolución y gravedad que se diferencian por su profundidad, severidad y afectación de tejidos. El grado de daño de la piel y los tejidos oscila desde cambios en el color hasta una lesión profunda que puede afectar a músculos y estructuras óseas.



Escaras en personas mayores

Cualquier persona que debe permanecer largo tiempo en cama o inmovilizada puede padecer úlceras por presión. Sin embargo, suele ser un problema muy habitual en las personas mayores, debido a que presentan una mayor proporción de movilidad reducida y de situaciones de salud que requieren largos períodos de reposo.

De este modo, las escaras o úlceras por presión se producen por el contacto continuo de la piel con una superficie. Esta clase de contacto debe de ser continuo y durante un periodo largo de tiempo. Por lo tanto, el paciente tipo que pasa en cama un periodo largo de tiempo y que presenta una movilidad reducida suele ser una persona de edad avanzada.



Cuidados de la piel en pacientes con escaras

La curación de las úlceras y los cuidados que requieren dependerán de la causa, las características y la localización de las mismas. Sin embargo, se pueden establecer algunas recomendaciones sobre los cuidados que requieren las úlceras por presión:

  • Independientemente de la causa, una úlcera debe mantenerse limpia y sin infección. Existen múltiples apósitos curativos con sustancias hidrocoloides, alginatos o ácido hialurónico capaces de acelerar la curación. El manejo de una úlcera debe tener en cuenta la fase en la que se encuentra y sus características. En ocasiones, la compresión adecuada con medias o vendas puede ser positiva para acelerar la curación, así como mantener las extremidades elevadas para mejorar el retorno venoso.

  • Si se sospecha que hay una infección de la úlcera se debe recurrir a antibióticos. Estos pueden ser tópicos (en cremas) u orales, pero siempre prescritos por un médico.

  • Se debe revisar la piel del enfermo inmovilizado o encamado, por lo menos una vez al día. Prestar especial atención a las zonas típicas de presión: talones, glúteos, espalda, codos y parte posterior de la cabeza.

  • No utilizar sobre la piel alcohol o sustancias irritantes.

  • Evitar la sequedad de la piel con el uso de cremas o aceites hidratantes que deben ser absorbidos completamente.

  • Evitar el aire frío o seco.

  • Utilizar ropa de cama de tejidos naturales y suaves. Mantenerla seca, limpia y sin dobleces ni arrugas.

  • Colocar en las zonas típicas de presión protectores o apósitos acolchados.

  • Llevar a cabo cambios de posición frecuentes durante el día y la noche.