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La Vida Después de un Infarto de Miocardio

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En el día después de haber padecido un ataque al corazón es inevitable experimentar sensaciones de incertidumbre, temor e inquietud, sin saber muy bien cómo actuar en el día a día a partir de ese momento. Te explicamos qué secuelas pueden quedar y otras informaciones relacionadas con el infarto o ataque al corazón.
A veces, se puede confundir el infarto de miocardio, propiamente dicho, con la denominada angina de pecho, porque los síntomas son parecidos.

¿Qué es un infarto?

El infarto de miocardio (familiarmente denominado ataque al corazón) es la destrucción o muerte de parte de la capa muscular del corazón debido a la falta de oxígeno. Afortunadamente, la parte de músculo cardíaco que permanece sano después del infarto, realiza el trabajo de bombeo de sangre necesario, de tal forma que el paciente puede llevar con posterioridad una vida perfectamente normal.

SABÍAS QUE…

  • Las enfermedades cardiovasculares son una constante de preocupación en nuestra sociedad occidental, ya que siguen siendo una de las enfermedades más frecuentes y con mayor índice de mortalidad.
  • Los hombres tienen el triple de posibilidades de tener un infarto que las mujeres.

Causas del infarto

Los infartos de corazón son bastante probables cuando existe un estrechamiento de las arterias coronarias (las arterias que suministran sangre con oxígeno propiamente al corazón). Con frecuencia el estrechamiento sucede a causa de los depósitos grasos que se forman en las paredes de las arterias (fenómeno denominado arteriosclerosis) y, sobre estas placas, las plaquetas (pequeñas partículas de la sangre que participan en la coagulación) se pegan, dando lugar a un coágulo, que obstruye el paso de flujo sanguíneo.

A veces el bloqueo de paso de sangre se produce por un espasmo (estrechamiento repentino) de una de las arterias coronarias.

Factores de riesgo

Los factores que aumentan el riesgo de padecer un infarto son los siguientes:

  • El tabaco.
  • La hipertensión arterial (tensión alta).
  • Altos niveles de colesterol en sangre (hipercolesterolemia).
  • Altos niveles de azúcar en sangre (diabetes).
  • La edad (hombres con mayores de 45 años y mujeres de más de 55 años).
  • El sobrepeso y el sedentarismo (falta de ejercicio físico regular).
  • Antecedentes familiares de infartos de miocardio.

Signos y síntomas

Los síntomas comunes son:

  • Dolor aplastante en el medio del pecho, que puede irradiarse (hacerse extensivo) a cuello, mandíbula, brazos, espalda o epigastrio (zona de abdomen donde se halla el estómago, típico de los infartos de corazón que afectan al ápex o parte más inferior del músculo cardiaco). El dolor puede durar de cinco minutos a varias horas, ser constante o intermitente y el hecho de cambiar de postura o descansar no calmará el dolor.
  • Sensación de ahogo.
  • Sudoración profusa o náuseas (ganas de vomitar), vómitos.
  • Mareos.
  • Malestar general, con sensación de gravedad (“mala cara”).

A veces, se puede confundir el infarto de miocardio, propiamente dicho, con la denominada angina de pecho, porque los síntomas son parecidos. Sin embargo, a diferencia del infarto, la angina suele desaparecer a los 15-20 minutos de descansar o tomarse el medicamento.

Diagnóstico

Si hay sospecha de padecer un infarto, normalmente te llevarán al hospital y te realizarán una serie de pruebas diagnósticas.

  • Con un electrocardiograma (ECG) se puede trazar la actividad eléctrica del corazón. La prueba es indolora y dura unos 5min.
  • Con una analítica de sangre se puede determinar si contiene “enzimas del corazón” (cuando el corazón ha sufrido daño se empiezan a filtrar a la sangre unas proteínas - enzimas-  que contribuyen a regular las reacciones químicas en el organismo).
  • Con una Rx de tórax se puede comprobar si ha habido agrandamiento (hinchazón) del corazón.

Tratamiento

Se realizarán las siguientes intervenciones, entre otras actuaciones médicas importantes:

  • Generalmente se administrará al paciente una dosis de AAS (ácido acetil salicílico o aspirina).
  • Asimismo, los fármacos trombolíticos sirven para disolver el coágulo de sangre que obstruye la arteria coronaria, lo que permite que la sangre vuelva a fluir a la parte del corazón que sufre asfixia. Lo ideal es que se administren en el plazo de una hora desde que comenzaron los síntomas.
  • Si el corazón se ha detenido (paro cardiaco) el equipo médico aplicará las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), usando, entre otros elementos, un aparato denominado desfibrilador, con el que se envía un electrochoque al pecho para que el corazón vuelva a latir.

Pronóstico

Cuanto antes se aplique el tratamiento, más eficaz será, y, por tanto, mayor será la probabilidad de sobrevivir y menores las consecuencias.

Las complicaciones-secuelas derivadas de un infarto de miocardio incluyen:

  • Arritmias cardiacas (pulsaciones del corazón demasiado lentas o demasiado rápidas).
  • Hipotensión arterial peligrosa (bajada de tensión que comprometa la llegada de sangre al cerebro).
  • Edema pulmonar (acúmulo de líquido en los pulmones por debilidad de bombeo del corazón).
  • Insuficiencia cardiaca congestiva (corazón débil).
  • Pericarditis (inflamación del saco que envuelve el corazón).
  • Trombosis venosa profunda (formación de trombos en otras partes del organismo  -piernas o pelvis-).
  • Formación de aneurismas (dilataciones de la pared del corazón sobre la cicatriz del infarto).
  • Rotura cardiaca.
  • La depresión, la pérdida de deseo sexual y el miedo a las relaciones sexuales son comunes después de un infarto.
  • La repetición del infarto.

Prevención

Para prevenir nuevos futuros infartos es posible que debas tomar diversos medicamentos de forma crónica: los antiplaquetarios reducen la posible “pegajosidad” de las plaquetas, los betabloqueantes disminuyen la frecuencia cardiaca del corazón y, por tanto, reducen su esfuerzo, los vasodilatadores (IECA) abren los vasos sanguíneos y, con ello, bajan la tensión arterial, lo que repercute en alivio de carga para el corazón, y las estatinas contribuyen a reducir el colesterol en sangre…

Otras medidas, no de menor importancia, son: dejar de fumar, practicar ejercicio físico regularmente adecuado a tus circunstancias, llevar a cabo una alimentación sana y equilibrada, así como reducir el consumo de alcohol, controlar las emociones y aprender técnicas de relajación, etc…

Si acudes a las revisiones médicas regulares y sigues el programa de rehabilitación reducirás considerablemente el riesgo de tener complicaciones.

RECUERDA QUE…

Has de llamar inmediatamente al 112 si sospechas que tú mismo o que otra persona está padeciendo un infarto de miocardio. No es buena idea esperar a ver cómo evolucionan los síntomas. La mayoría de los casos pueden tratarse con éxito si reciben atención médica inmediata.