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Cómo Afecta la Progesterona a las Mujeres
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Cómo Afecta la Progesterona a las Mujeres

La progesterona es una hormona sexual liberada por los ovarios y, en caso de embarazo, por la placenta a partir de la semana 10. Su acción fundamental es la preparación del endometrio para una gestación y para su mantenimiento. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Cuáles son sus niveles Los niveles normales fisiológicos en sangre de progesterona son bajos hasta momentos antes de la ovulación, que es cuando se elevan . Su pico máximo se encuentra en torno al día 21 y 23 del ciclo. Si sabemos cuáles son los niveles sanguíneos podremos confirmar si se ha producido la ovulación o no a lo largo del ciclo menstrual. En mujeres con ciclos regulares se determina el nivel de progesterona el día 21 a 23 y si éste es >30 nmol/l significa que ha habido ovulación. Por el contrario, en mujeres con ciclos irregulares es mejor hacer dos determinaciones, una el día 21 y otra el 26, y si la hormona aumenta >16 nmol/l también significa ovulación. Por tanto, la progesterona se considera como un buen indicador del correcto funcionamiento del ciclo menstrual. Cómo actúa La progesterona actúa en diversos órganos y a diferentes niveles : Endometrio: lo transforma en secretor, volviéndolo receptivo para albergar y mantener un embrión. Cérvix y vagina: espesa el moco e impide que pasen los espermatozoides. Inmunidad: disminuye la inmunidad para que se mantenga el embarazo. Glándula mamaria: inhibe la lactancia durante el embarazo. Sistema Nervioso Central: tiene un efecto hipnótico y depresor. Útero: efecto miorrelajante. Efecto antiinflamatorio y regulador de la respuesta inmune. Incremento de la temperatura central tras la ovulación. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Cuándo se utiliza Por todas estas acciones se utiliza en muchas patologías de la salud femenina . Entre ellas: Se administra en los casos de amenaza de aborto , ya que ayuda a relajar el útero y, además, en caso de insuficiencia luteínica afianza los niveles de progesterona en sangre a la hora de mantener el embarazo. Por otra parte, gracias a su acción relajante del músculo liso uterino se emplea en los casos de riesgo de parto prematuro disminuyendo las contracciones que provocan el acortamiento cervical. Otra utilidad de la progesterona es el llamado test de los gestágenos , que se emplea en los casos de amenorrea (falta de regla) para intentar localizar el origen de dicho problema. Este test consiste en administrar 200 mg de progesterona natural diaria durante una semana y ver si pasados unos días se produce el llamado sangrado por deprivación. Si es así se confirma la integridad del aparato genital y que el origen de la amenorrea es otro, en este caso el motivo suele ser la falta de luteinización del endometrio por no producirse la ovulación; esto es lo que le ocurre en el síndrome de ovario poliquístico. La progesterona tiene un especial uso en los tratamientos de reproducción asistida. El primer papel es en los ciclos de Fecundación In Vitro, en los que se emplea como soporte de fase lútea, es decir como apoyo en el momento de transferir los embriones para asegurar un aporte suficiente al endometrio. En los tratamientos de donación, tanto de embriones como de ovocitos, ya que en estos los ovarios se dejan en reposo, sin actividad hormonal y es preciso un aporte externo que transforme y haga receptivo al endometrio. El empleo de la progesterona a lo largo del ciclo de la mujer es ampliamente conocido, se utiliza tanto para provocar la bajada de la regla como para regular la cantidad de sangrado. Esta hormona administrada de forma cíclica consigue que el endometrio se haga cada vez menos grueso causando una disminución en el patrón de sangrado y con ello las molestias del síndrome premenstruales. Cómo se toma La forma de administración de la progesterona artificial es múltiple : se puede en forma de cápsulas blandas, tanto vía oral como vaginal. También existe la posibilidad de una inyección diaria intramuscular o incluso en forma de gel vaginal. La dosificación y la duración varían en función de cual sea el motivo de su administración. Como cualquier fármaco la progesterona, aunque no son muchos ni importantes, cuenta con efectos secundarios . De ellos, el más llamativo probablemente sea la somnolencia, a veces asociada a sensación de vértigo, retención de líquidos, hinchazón y a veces dolor en las mamas por este aumento de líquido, dolor de cabeza... ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.  
Comprende tu Proceso de Ovulación
Artículo especializado

Comprende tu Proceso de Ovulación

Constituye uno de los pasos más importantes del ciclo menstrual de la mujer , puesto que es a partir de la ovulación cuando hay posibilidades de quedarse embarazada. Es el proceso fisiológico que consiste en la expulsión del ovulo maduro (gameto femenino) del ovario de la mujer. Está regulado por una serie de cambios a nivel de las hormonas que regulan todo el funcionamiento del ciclo. ¿Cómo ocurre la ovulación? A lo largo del ciclo menstrual van cambiando las hormonas . Al inicio del ciclo (los primeros días de regla) actúa sobre todo la hormona FSH (hormona folículo estimulante) y, como su nombre indica, hace que el folículo (que es donde se “aloja” el óvulo), vaya creciendo y llenándose de líquido. Cuando este folículo alcanza un tamaño adecuado recibe una señal de otra hormona, LH o lúteo estimulante, que hace que se rompa y salga el ovocito hacia la trompa. Cuando el óvulo es expulsado del ovario se queda en la trompa de Falopio, esperando a que llegue un espermatozoide y pueda ser fecundado por éste. Por tanto, la ovulación marca el periodo más fértil de la mujer. El ovocito es capaz de sobrevivir alrededor de 24 horas en la trompa y, si pasado este tiempo, no ha sido fecundado, caerá hacia el útero donde unos días más tarde será expulsado en forma de regla. En esta segunda parte del ciclo menstrual, llamada fase lútea, el folículo ovárico roto se convierte en un cuerpo lúteo o cuerpo amarillo. ¿Cuándo tiene lugar la ovulación? La ovulación se produce en la mitad del ciclo menstrual , pero siempre que la mujer tenga ciclos regulares. Es decir, si tu ciclo es de 28 días, se produce en el día 14, contando como el día 1 el primer día de sangrado. Si consideramos que la vida media del espermatozoide es de 72 horas y la del óvulo de 24 horas, calculamos que los días fértiles de la mujer abarcan el mismo en que ocurre la ovulación y dos días antes y dos días después de ésta. Síntomas La ovulación, además de por los días que dura el ciclo menstrual, da señales de que se está produciendo a través de una serie de signos y síntomas en la mujer : Elevación de la temperatura corporal de 0,2 a 0,5ºC en el momento en que se produce la ovulación. Esto se debe al aumento de la progesterona tras la liberación del óvulo. Aumenta la cantidad y textura del moco cervical . Éste se vuelve más elástico y resbaladizo para permitir el paso de los espermatozoides por el cuello uterino, causado por el aumento de estrógenos en el organismo. También se producen cambios en el cuello del útero , que se sitúa más arriba, con consistencia blanda y un orificio más abierto para que puedan entrar los espermatozoides. No todas las mujeres, pero sí muchas, notan durante la ovulación una sensación de pinchazos en la parte baja del abdomen . Esto ocurre cuando se rompe el folículo ovárico. ¿Para qué sirve saber el día de la ovulación? Tanto las mujeres que están buscando un embarazo como las que desean evitarlo deben conocer cuando es la época mas fértil y el día aproximado de ovulación . Las que desean el embarazo, porque durante esos cinco días fértiles las probabilidades son mayores y conviene mantener relaciones sexuales. Y las que no lo desean, para evitar tenerlas o bien para utilizar protección. Aparte de los signos de ovulación, que no siempre son muy evidentes, para saber cuando estás ovulando, puedes utilizar los test de ovulación. Consisten en unas tiras reactivas en las que se detecta la presencia de la hormona luteinizante o LH en orina. Esta hormona empieza a aumentar en sangre alrededor de unas 36-24 horas antes de la ovulación, y es entonces cuando llega a su concentración máxima, para volver a disminuir a partir de ahí. El mecanismo es sencillo: hay que impregnar de orina las tiras con el reactivo y si aparecen marcadas dos líneas significa que es positivo, es decir, que ha habido aumento de LH. Por el contrario, si solo aparece una significa que es negativo. Haciendo estas tiras durante varios meses puedes elaborarte un calendario de ovulación y marcar los días fértiles en caso de estar buscando un embarazo.  
Qué Debes Saber Sobre el Quiste Ovárico
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Qué Debes Saber Sobre el Quiste Ovárico

Los quistes de ovario son una de las patologías más frecuentes en la consulta de ginecología, que afectan a mujeres de todas las edades. Debemos desmentir el prejuicio que frecuentemente los asocia a una patología peligrosa ya que casi en su totalidad son benignos . Además, muchos de ellos desaparecen solos sin ningún tratamiento y no dan síntomas. De hecho, suelen diagnosticarse casualmente en una exploración ginecológica o ecografía. ¿Qué es un quiste de ovario? La palabra quiste deriva de una palabra griega que significa saco o bolsa cerrada. Y contiene diferente material dependiendo del tipo de quiste. Los más frecuentes son llamados quistes funcionales del ovario, que quiere decir que surgen del propio funcionamiento del ovario y se eliminan espontáneamente. Este tipo de quistes se dan en mujeres en edad fértil mientras tienen periodo menstrual. Para entender esto hace falta una pequeña lección de fisiología y anatomía:  toda mujer durante los años que tiene reglas prepara en su ovario un óvulo que crece en el interior de una pequeña bolsa de líquido llamada folículo. Cuando tiene el tamaño y madurez suficiente se abre para dejar salir al óvulo y ser recogido y conducido por la trompa en lo que se denomina “ovulación”. Esto ocurre una vez al mes en condiciones normales. Cuando se da un pequeño error en este proceso nos encontramos con la aparición de los quistes funcionales: Si el folículo no se rompe para dejar salir al óvulo continúa llenándose de líquido y nos hallamos ante un quiste folicular. En las siguientes semanas se reabsorberá el líquido y desaparecerá. Si, por el contrario, el proceso de ovulación se produce, pero al romperse el folículo o desprenderse el óvulo accidentalmente sangra el ovario se forma un hematoma en el interior del ovario que se llama quiste hemorrágico o quiste lúteo, que contiene sangre y que también el cuerpo hará desaparecer en unas semanas como cualquier hematoma. Estos son, pues, los quistes más frecuentes, se dan en mujeres entre su primera regla y la menopausia y son absolutamente benignos . Quistes orgánicos El otro gran grupo se llama quistes orgánicos. La diferencia es que no van a desaparecer solos , se trata de algún tipo de células del ovario que crecen y forman una bolsa de contenido distinto según el tipo de células que han proliferado: Cistoadenomas serosos: líquido transparente, suero. Cistoadenomas mucinosos: líquido denso, mucoso. Teratomas o quistes dermoides: contienen diferentes tipos de tejidos como grasa, pelo, dientes, hueso, cartílago… Endometriomas: contienen restos de sangre envejecida, antigua que adquiere consistencia de “chocolate fundido”. Todos ellos también son benignos , los teratomas son más frecuentes en mujeres jóvenes, y los endometriomas también aparecen en la edad fértil, pero los cistoadenomas pueden darse a cualquier edad, incluso después de la menopausia. La diferencia significativa con los funcionales es que habitualmente no desaparecen por lo que en muchas ocasiones se propone tratamiento quirúrgico. Desgraciadamente, en el ovario también crecen tumores malignos (carcinomas o cistoadenocarcinomas) o tumores de bajo potencial de malignidad (borderline), aunque son mucho menos frecuentes. Estos a menudo tienen un componente quístico, pero mezclado con parte sólida y no se les suele confundir con un “quiste simple” de ovario. ¿Qué síntomas provocan? Pues la mayoría de veces ninguno , suelen ser un hallazgo casual durante una exploración o ecografía ginecológica, lo cual cual significa que pasan desapercibidos sin diagnóstico y que la mayoría de mujeres habrán tenido alguno a lo largo de su vida. Si dan síntomas es según su tamaño por el espacio que ocupan: sensación de peso en el bajo vientre, molestia o dolor leve de forma espontánea o durante las relaciones sexuales, sensación de ganas de orinar o defecar si comprimen vejiga o recto… En otras ocasiones pueden alterar el patrón menstrual pues interfieren con la función ovárica de secreción de hormonas. Rara vez dan síntomas graves , sólo en los casos en que se accidentan: si se rompen, torsionan o sangran pueden dar un cuadro de abdomen agudo con náuseas y vómitos o hemorragia importante que requiera intervención urgente, pero son complicaciones muy infrecuentes. ¿Cómo se diagnostican? El diagnóstico se basa en las pruebas de imagen , principalmente la ecografía transvaginal. En casos dudosos nos puede aportar alguna información extra un TAC o Resonancia Magnética. Para distinguirlos de los tumores malignos de ovario se pueden solicitar marcadores tumorales en sangre, que están elevados en casos de malignidad pero también en ocasiones en otras patologías ginecológicas benignas. ¿Cuál es el tratamiento? Ya hemos comentado que con los quistes funcionales no hacen falta tratamientos pues desaparecen espontáneamente. De todas maneras, en ocasiones se pueden prescribir anticonceptivos hormonales para acelerar su resolución. Los quistes orgánicos no desaparecen espontáneamente y habitualmente se requiere su extirpación quirúrgica. En esos casos la técnica de elección es la laparoscopia (cirugía mínimamente invasiva en la que no es necesario abrir el abdomen y se hace a través de unas pequeñas incisiones). La cirugía puede incluir la extracción completa del ovario o solamente el quiste y dejar el tejido sano. El criterio para hacer una u otra cosa es médico, y se valorará el tipo de quiste, la edad de la paciente y su deseo reproductivo.
Cuál es la Causa del Síndrome Premenstrual
Artículo especializado

Cuál es la Causa del Síndrome Premenstrual

Más del 85% de las mujeres en edad fértil sufren, mensualmente, dolores mamarios, abdominales y cefaleas, hinchazón, trastornos del sueño y cambios de humor. Son molestias que disminuyen su bienestar físico y emocional. Estamos hablando del síndrome premenstrual, un problema femenino que puede repercutir en todos los aspectos de su vida : familiar, laboral y social. La mayoría de mujeres convivimos con este trastorno, asumimos sus molestias y normalizamos el no estar bien. Consultar a tiempo al ginecólogo o especialista puede ser el primer paso para mejorar la calidad de vida. ¿Es el síndrome premenstrual una enfermedad? Los especialistas lo tienen claro: el síndrome premenstrual no es una enfermedad orgánica ni un trastorno psiquiátrico, es una condición llamada problemática cíclica . Según la Asociación Americana de Ginecología y Obstetricia, los casos extremos de alteración del humor relacionados con él se llama Trastorno Disfórico Premenstrual. ¿Cómo sé si padezco síndrome premenstrual? Es fácil diagnosticar el síndrome premenstrual, ya qu e su carácter cíclico y su inicio una o dos semanas antes del inicio de la menstruación , prolongándose de uno a cuatro días desde su llegada, no deja lugar a dudas. Esta es la parte más importante del diagnóstico: determinar cuándo aparecen los síntomas y cuánto duran. Si la aparición y la duración fuese otra, estaríamos hablando de alguna otra entidad y no del síndrome premenstrual. Las mujeres que lo padecen suelen recordar que los síntomas se iniciaron en la adolescencia y que, a medida que pasan los años, pueden ir empeorando. Con la proximidad del climaterio o menopausia, los síntomas pueden ser, incluso, mucho más molestos e intensos. Síntomas más frecuentes Podemos dividir los síntomas en dos grandes grupos. No todas las mujeres padecen todos ni en igual grado de intensidad. Es un grupo de síntomas muy heterogéneo y con una afectación global del organismo de la mujer. Síntomas emocionales : Irritabilidad Cambios de humor Tristeza Sensibilidad Llanto fácil Aislamiento social (deseo de aislamiento) Olvidos y despistes Falta de concentración Insomnio Fobias Sensación de soledad Alteraciones de la lívido Cólera Sentimiento de culpa Baja autoestima Síntomas físicos: Hinchazón abdominal Hinchazón, turgencia mamaria o dolor en las mamas (mastalgia) Cambios en el apetito y avidez o rechazo por algunos alimentos en concreto Mayor apetito Hinchazón de manos y pies Cefalea (dolor de cabeza) Dolores musculares o debilidad muscular Cansancio Torpeza de movimientos Bochornos Dolor lumbar o de espalda Dolor pélvico Acné Estreñimiento Sinusitis o congestión nasal Mareos y desmayos Herpes simple labial Urticaria o picazón en la piel Hipersensibilidad a la luz y al ruido Palpitaciones Menor tolerancia al alcohol Dolor en las articulaciones Pesadez e hinchazón de piernas Molestias oculares Sed intensa Calambres musculares ¿Por qué padecemos el síndrome premenstrual? De momento, no hay una teoría clara de por qué sucede y por qué unas mujeres lo padecen más que otras. Parece que se asocia con los cambios hormonales que sufre el cuerpo femenino tras la ovulación. ¿Cuándo debo consultar a mi médico? A pesar de que los primeros síntomas suelen aparecer antes de los veinte años, muchas mujeres consideran normal sentirse mal durante una o dos semanas al mes, por lo que no realizan ninguna consulta. Lamentablemente, si no se trata o no se toman medidas al respecto, los síntomas pueden incrementar su intensidad y gravedad entre los treinta y cuarenta años, empeorando muchísimo, a medida que nos acercamos a la menopausia. Lo ideal sería consultar al médico de familia o ginecólogo siempre. ¿Cómo se trata? No existe un único tratamiento para disminuir los síntomas y, según la intensidad, podemos optar por un tratamiento farmacológico o no. Las medidas no farmacológicas que se recomiendan para controlar o mejorar los síntomas serían las siguientes: Realizar actividad física con regularidad parece aminorar los síntomas. Está claro que la práctica de ejercicio y llevar una vida saludable es bueno para cualquier condición. Limitar el consumo de cafeína, sal y azúcares refinados. Esto disminuiría los síntomas de irritabilidad, insomnio, retención de líquidos, congestión mamaria y aumento de peso. Incrementar los alimentos ricos en calcio (lácteos, brócoli, sésamo…) y vitamina B6 (pollo, ternera, cerdo, pescado, espinaca, pimiento y espárragos, frutos secos y cereales integrales) durante este periodo. Se pueden realizar actividades relajantes o que aumenten la conciencia como yoga o meditación. Terapias complementarias, como la acupuntura, han demostrado beneficio para prevenir y tratar el síndrome premenstrual. Si los síntomas son muy intensos, hay medicamentos que nos pueden ayudar a sobrellevarlos , siempre bajo prescripción médica: Si la mujer toma píldoras anticonceptivas, el ginecólogo la puede orientar sobre la píldora que mejor se adapte a las molestias que presenta. Si las alteraciones emocionales son muy intensas y limitan o condicionan el bienestar de la mujer y su vida laboral o social, se pueden emplear fármacos antidepresivos del tipo inhibidores de la recaptación de la serotonina. Puntualmente, el uso de ansiolíticos, bajo control médico, puede mejorar la irritabilidad o el insomnio. Los antiinflamatorios y analgésicos pueden ser de gran ayuda para controlar el dolor.
Cómo y Cuándo Hacer un Test de Embarazo
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Cómo y Cuándo Hacer un Test de Embarazo

Si crees estar embarazada lo primero que harás será correr a la farmacia a comprar un test de embarazo para salir de dudas. En ese caso, seguro que te interesa saber cómo funciona, qué fiabilidad tiene y cuándo es mejor realizarlo. A continuación, resolveremos tus dudas. ¿Qué mide el test de embarazo? Antes de nada, un apunte fisiológico de los primeros días de un embarazo para entender qué medimos y cuándo: desde el instante en que el espermatozoide alcanza el óvulo e introduce su ADN, se constituye un organismo con su propia genética. Esa primera célula se va dividiendo: primero en dos, después en cuatro, en ocho, dieciséis… Es así como se forma el zigoto , que es el nombre que recibe el producto de gestación en esta fase, que todavía no puede llamarse embrión. Al mismo tiempo que se va dividiendo va viajando por la trompa hasta el útero, donde existe un tejido algodonoso y acolchado llamado endometrio que tiene la función de alimentar al zigoto mientras se adhiere al útero. Ese trayecto hasta que entra en contacto con la pared uterina dura unos cinco días, hasta ese momento ha estado “flotando” sin que el cuerpo materno sea consciente de ello de ningún modo. A partir del quinto día se produce la anidación, pero todavía tardará al menos cinco días más en empezar a segregar la hormona del embarazo (gonadotropina coriónica humana). Esta hormona se irá incrementando rápidamente durante todo el primer trimestre de embarazo para disminuir después. Y esta hormona se puede detectar tanto en la sangre como en la orina de la embarazada. ¿Cómo funcionan los tests de orina? Los tests de embarazo lo que miden es esta hormona de embarazo. Son bastante sensibles, pero aun así, y como hemos visto, sólo podrán detectar algo a partir de, como mínimo, 10 días después de la fecundación . El test de orina lleva un reactivo que reacciona ante la presencia de mucha o poca hormona de embarazo. Los clásicos suelen tener por un extremo una parte absorbente que debe contactar con la orina, y una ventanita en la que se marcarán dos líneas de color. Una de ellas es un control que cuando se marca demuestra que el test está en buenas condiciones (si no se marcara significaría que no funciona). La otra es la que corresponde propiamente al test de embarazo, que marcará más tenuemente si hay poca hormona, y más intensamente si hay mucha, pero tanto si es una línea muy suave como más evidente, si se marca, quiere decir que el test es positivo. Otros tests más modernos y sofisticados en lugar de esta ventanita tienen una pantalla en la que se puede leer claramente “embarazada” o “no embarazada” o un icono con una carita sonriente o triste... El funcionamiento es el mismo: si el reactivo detecta hormona de embarazo, mucha o poca, da positivo. Y, finalmente, están los tests que incluso orientan sobre las semanas de embarazo, no muy fiables pues se basan en el principio de que si hay poca hormona estaremos en las etapas iniciales de embarazo y si hay mucha, estaremos “de más semanas”. Lo que sucede con los tests es que no hay demasiada diferencia entre ellos en cuanto a fiabilidad y, sin embargo, si mucha en cuanto a precio, algo que debemos tener en cuenta. ¿Qué fiabilidad tienen? Estos tests de orina tienen una fiabilidad altísima , de prácticamente el 100% si son positivos. No está justificado que os gastéis el dinero en repetir pruebas positivas, cosa que me encuentro inexplicablemente en mi día a día en la consulta. La mayoría de pacientes embarazadas que visito ¡se han hecho más de una prueba! Si es negativo, en función del tiempo que haga desde la fecundación, sí que puede ocurrir que sea demasiado pronto para que el test detecte la hormona, por este motivo si realmente hay sospecha fundada de embarazo puede estar indicado repetirla en un plazo de dos o tres días, quizás entonces, si no lo habíamos detectado antes por precoz, ya habrá tenido tiempo de positivizarse. El hecho de utilizar la primera orina de la mañana tiene como finalidad que al ser ésta más concentrada puede detectar hormona cuando todavía hay muy poca, pero si ya hay retraso menstrual y, por tanto, la hormona es abundante la podremos identificar con la orina de cualquier momento del día. ¿Y los tests para detección en sangre? Existe otro tipo de test que habitualmente manejamos los médicos en determinadas circunstancias : se trata de la cuantificación de la hormona de embarazo en sangre. Cuantificar significa que obtendremos un resultado numérico de la cantidad de hormona detectada en ese momento. Obviamente, si no se detecta es negativa y si se detecta podemos aproximar en función del resultado si es de más o menos semanas. También nos permite monitorizarla repitiéndola en un plazo concreto para constatar si el embarazo está progresando correctamente en el caso de que los valores aumenten en la proporción adecuada, o no, en el caso de que los valores decrezcan o se mantengan estables, ya que los valores de los resultados suelen duplicarse aproximadamente cada 48 horas. En cualquier caso, cuando el test resulta positivo ponte en contacto con tu ginecólogo para que te guíe en este proceso que se inicia para contribuir en lo posible a que todo vaya bien. Haz nuestro test de embarazo y averigua todo lo que debe saber una embarazada. Descubre todos los consejos y cuidados de las mujeres embarazadas.
Qué Debes Saber sobre el Test de O'Sullivan
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Qué Debes Saber sobre el Test de O'Sullivan

Uno de los diagnósticos frecuentes durante el embarazo es la llamada diabetes gestacional , en la que la embarazada presenta problemas para mantener los niveles correctos de azúcar en sangre. La prueba que se realiza a toda gestante para descartarla es el test de O’Sullivan . Respondemos a tus dudas sobre este tema. ¿Qué es la diabetes gestacional? El test de O’Sullivan es una prueba sencilla y práctica , que no ocasiona efectos secundarios importantes, y que nos aporta una información fiable y valiosa sobre el aspecto metabólico del embarazo, permitiéndonos evitar complicaciones fetales que pueden tener cierta gravedad sin diagnóstico. Pero antes de profundizar sobre la prueba conviene que entiendas qué es la diabetes gestacional : cuando comemos cualquier alimento, sobre todo los que contienen hidratos de carbono (azúcar, dulces, fruta, pan, pasta, patata, legumbre…), mientras los digerimos, el organismo los va descomponiendo y absorbiendo pequeñas moléculas de azúcar (glucosa) que pasan a la sangre. A medida que estos niveles de glucosa van ascendiendo en sangre después de las comidas, el páncreas segrega insulina, hormona responsable de que la glucosa se elimine de la sangre y no suba en exceso. En la gestación, por la presencia de la hormona de embarazo, el páncreas tiene que segregar más cantidad de insulina para hacer el mismo trabajo que antes. Habrá casos en que este sobreesfuerzo que le estamos pidiendo al páncreas no será posible, y es entonces cuando diagnosticamos una diabetes del embarazo:  la embarazada mantendrá niveles de glucosa más altos de lo deseado en las horas siguientes a las comidas. Si esta afección no se diagnostica y no se controla estamos “obligando” al feto a tomar una dieta inadecuada, más rica en azúcar de lo debido, con lo cual el primer y más evidente síntoma es que el bebé se engordará excesivamente y lo sometemos a un trastorno metabólico que le puede perjudicar durante su vida intraútero y en el postparto inmediato. ¿Qué hacer cuando se diagnostica? Simplemente hay que hacer una dieta con una cantidad controlada de hidratos de carbono y medir en diferentes ocasiones a lo largo del día los niveles de glucosa para asegurarnos de que lo estamos haciendo bien. La medición se hace con un dispositivo portátil (glucómetro) que permite hacer un análisis rápido del nivel de glucosa en una gotita de sangre obtenida haciendo un pinchazo en el dedo. Cuando los niveles son altos se puede retocar la dieta o incrementar la actividad física, normalmente es suficiente y rara vez se requiere administrar insulina. Si conseguimos tener los niveles de glucosa bajo control el diagnóstico de diabetes gestacional no tendrá más consecuencias sobre el embarazo ni el feto y se resolverá espontáneamente después del nacimiento. El papel del test de O’Sullivan Este test, o “prueba de azúcar”, que no es una prueba diagnóstica, es simplemente un primer cribaje que consiste en hacer un análisis de sangre y medir los niveles de glucosa una hora después de haber tomado una bebida que contiene 50 g de glucosa (son 200 cc de una solución muy azucarada con sabor a limón/naranja). Durante esa hora se ha de estar sentada en el centro de extracción pues cualquier actividad física durante ese periodo podría hacer bajar falsamente los resultados. No requiere ninguna preparación, ni siquiera es imprescindible realizarla en ayunas, sino que se puede tomar algo muy ligero y que no contenga azúcar, pues sumaría a los 50 g que nos administrarán y contribuiría a encontrar valores falsamente altos, que no deben sobrepasar los 140 mg/dl. Alguna mujer puede experimentar náuseas o incluso llegar a vomitar porque es una dosis alta de azúcar que en ayunas puede resultar difícil de digerir, pero habitualmente se tolera sin molestias. Si ya te la han realizado y la has tolerado mal puede haber medios alternativos para conseguir el mismo resultado, y se podría considerar hacer controles de azúcar después de las comidas durante unos días haciendo dieta normal. ¿A quién se le practica el test de O’Sullivan? Se debería practicar a todas las embarazadas entre las 24 y las 28 semanas. Si tienes algún factor de riesgo: obesidad, edad superior a 35 años, antecedentes personales de diabetes gestacional o fetos de más de 4 kg en gestaciones anteriores o familiares con diabetes habrá que considerar practicarlo también en el primer y tercer trimestres. Resultados Cuando el test de O`Sullivan sobrepasa o iguala los 140 mg/dl consideramos que hay riesgo de diabetes gestacional y solicitamos el test de Tolerancia Oral a la Glucosa (TTOG) o sobrecarga de glucosa, o “curva larga de azúcar”. Es parecida al O’Sullivan pero con más dosis y más controles: se administran 100 g de glucosa y se miden los niveles en sangre antes de haber ingerido la solución y al cabo de una, dos o tres horas. Los valores normales deben estar por debajo de 105 mg/dl antes de la sobrecarga, 190 mg/dl a los 60 minutos, 165 mg/dl a los 120 minutos y 145 mg/dl a los 180 minutos. A esta prueba sí que hay que ir en ayunas. Se diagnostica una diabetes del embarazo cuando dos de las cuatro determinaciones sale por encima del rango . Si sólo uno de los cuatro valores está alterado se repetirá la curva larga en tres semanas. En la segunda curva con tan sólo un valor alterado ya es suficiente para el diagnóstico. Haz nuestro test de embarazo y averigua todo lo que debe saber una embarazada. Descubre todos los consejos y cuidados de las mujeres embarazadas.
La Toxoplasmosis en el Embarazo
Artículo especializado

La Toxoplasmosis en el Embarazo

Esta es una palabra que toda embarazada conoce. Para que no queden dudas sobre esta infección te explicamos todo lo que deberías saber. ¿Qué es? La toxoplasmosis es una infección provocada por el parásito Toxoplasma gondii , que habita en el intestino de animales como gatos y cerdos. Muchas personas en el mundo tienen este parásito, pero la mayoría no presenta síntomas. En otras sí puede causar serios problemas, entre ellas las que tienen sistemas inmunitarios debilitados y bebés de madres que contrajeron la infección durante el embarazo. Los problemas pueden incluir lesiones en el cerebro, los ojos y otros órganos. ¿Cuáles son los síntomas de la toxoplasmosis? La mayoría de las personas no tienen síntomas porque su sistema inmunitario impide que el parásito provoque la enfermedad. Si los hay, suelen aparecer alrededor de una a dos semanas después de entrar en contacto con el parásito. A veces, las personas que tienen toxoplasmosis pueden experimentar síntomas parecidos a los de la gripe. En las personas que tienen un sistema inmunitario débil , la toxoplasmosis puede provocar problemas médicos graves, como: Confusión. Fiebre. Dolor de cabeza. Visión borrosa debido a inflamación de la retina. Convulsiones. ¿Cómo se contrae la toxoplasmosis? Podemos contraer la infección: Al tocar o entrar en contacto con heces de gato infectadas . Los gatos pueden contraer la infección al comer roedores, aves u otros animales de tamaño reducido infectados. Al ingerir carne cruda o poco cocida de animales infectados (sobre todo de cordero, cerdo o venado). Al ingerir f rutas, verduras u hortalizas crudas y no lavadas , que han entrado en contacto con el estiércol. Al nacer infectado por la enfermedad (una mujer embarazada con una infección por toxoplasmosis puede trasmitir el parásito al feto a través del torrente sanguíneo). Al ingerir los huevos del parásito sin saberlo, que se pueden quedar en las manos después de tocar la tierra sin llevar guantes o de manipular alimentos no cocinados ni lavados. Al beber agua contaminada. ¿Cómo se diagnostica la enfermedad? Los médicos pueden diagnosticar la toxoplasmosis mediante pruebas de laboratorio que permiten detectar parásitos microscópicos en la sangre, el líquido cefalorraquídeo, el líquido amniótico, la placenta, los ganglios linfáticos, la médula ósea u otros tejidos corporales. Pero lo más frecuente es que los médicos soliciten un análisis de sangre para medir la cantidad de anticuerpos que contiene la sangre del paciente. Existen unas pruebas genéticas que permiten identificar los genes de ADN de los parásitos de la toxoplasmosis que han invadido el organismo de una persona. Estas pruebas son especialmente útiles para analizar el líquido amniótico a fin de detectar toxoplasmosis congénitas en los fetos. En los lactantes , los médicos preguntan a las madres sobre aspectos como la exposición a gatos en el medio doméstico, a alimentos o a aguas contaminadas. A los bebés les pueden practicar pruebas oculares, auditivas y del sistema nervioso, análisis del líquido cefalorraquídeo u otras pruebas para detectar posibles cambios en el cerebro. Toxoplasmosis congénita Cuando una mujer contrae la toxoplasmosis (incluso aunque no presente síntomas) durante el embarazo y no recibe tratamiento alguno , existe la posibilidad de que trasmita la infección al feto. Los bebés que se infectan durante el primer trimestre de gestación son los que tienden a presentar síntomas más graves. Es poco probable que una mujer que contrajo la toxoplasmosis antes de quedarse embarazada trasmita la infección a su bebé , porque ambos se habrán hecho inmunes a la infección. Pero la toxoplasmosis se podría reactivar, lo que significa que podría volver a afectar a una embarazada previamente infectada cuyo sistema inmunitario estuviera debilitado. Por lo general, es mucho mejor esperar a buscar un embarazo hasta que hayan pasado, como mínimo, seis meses tras una infección por toxoplasmosis. ¿Qué síntomas presenta el bebé? Hasta el 9 0% de los niños que nacen con toxoplasmosis congénita no presentan síntomas durante la lactancia inicial, pero un importante porcentaje de estos niños presentará signos de la infección varios meses o varios años después. Los niños prematuros y muy pequeños presentan signos evidentes de la infección al nacer o poco tiempo después. Entre los signos y los síntomas , en caso de que aparezcan, se incluyen: Fiebre.  Ganglios linfáticos inflamados.  Ictericia (piel y ojos amarillos o amarillentos) provocada por una concentración excesiva en sangre de bilirrubina. Cabeza anormalmente grande o pequeña. Erupción. Moretones o sangrado bajo la piel. Anemia. Bazo o hígado agrandados. Algunos bebés con toxoplasmosis congénita tienen anomalías en el cerebro y el sistema nervioso que pueden causar: Convulsiones.  Flacidez muscular. Dificultades para alimentarse. Pérdidas auditivas. Deficiencia mental. Estos niños también son de alto riesgo para desarrollar lesiones oculares que afectan a la retina y que provocan problemas visuales graves. ¿Cómo se trata? A menos que la persona infectada tenga el sistema inmunitario debilitado o esté embarazada, no suele ser necesario tratarla por padecer una infección por toxoplasmosis. En cambio, si una mujer embarazada contrae una infección por toxoplasmosis, su médico y un especialista en enfermedades infecciosas colaborarán para desarrollar su programa de tratamiento . Las investigaciones indican que el hecho de tratar a la madre puede ayudar a reducir la gravedad de la enfermedad en el lactante, aunque no siempre permite impedir la trasmisión de la toxoplasmosis al bebé. Los niños que nacen con toxoplasmosis congénita se tratan con distintas combinaciones de medicamentos contra la toxoplasmosis, habitualmente a lo largo del primer año de vida. ¿Cómo se puede prevenir? Lavarse las manos con agua y jabón después de manipular carne cruda o verduras u hortalizas no lavadas. Lavar con abundante agua (no dejar en remojo) todas las frutas, verduras y hortalizas antes de servirlas. Mejor comerlas sin piel. Congelar el embutido curado y la carne durante varios días (entre 72 horas y 15 días) a -20ºC podría reducir las probabilidades de infección por toxoplasmosis. Es importante saber que no todos los congeladores son capaces de alcanzar temperaturas de frío tan bajas, por lo que no son válidos para destruir el parásito. No comer carne cruda o poco cocinada, ni embutidos crudos curados. Cocinar correctamente todo tipo de carnes. Los gérmenes se destruyen en la cocción cuando el alimento alcanza una temperatura interna de 70-74°C. Los jugos de la carne deben ser transparentes y no contener áreas de color rojo o rosado. No consumir huevos crudos ni leche no pasteurizada porque pueden estar contaminados. No lavar nunca la carne ni el pollo crudo. Lavarlos cuando todavía están crudos puede dispersar los gérmenes por la cocina. Lavar a conciencia todas las tablas de cortar, todos los utensilios y todas las superficies de la cocina (sobre todo los que entren en contacto con la carne cruda) utilizando agua caliente y jabón después de cada uso. Si se tiene un gato, ponerse guantes cuando se cambie el cajón de los excrementos y lavarse las manos a conciencia a continuación. Lo mismo si se toca al gato o cualquier objeto de éste. Utilizar guantes para realizar tareas de jardinería y lavarse bien las manos al acabar. Haz nuestro test de embarazo y averigua todo lo que debe saber una embarazada. Descubre todos los consejos y cuidados de las mujeres embarazadas.
Todo sobre la Vacuna del Papiloma Humano
Artículo especializado

Todo sobre la Vacuna del Papiloma Humano

El virus del papiloma humano (VPH) es la cuarta causa de cáncer femenino en el mundo . A lo largo de la vida entre el 75%-85% de personas se infectan, pero muchas veces se resuelve solo en un periodo de dos años. Este virus puede también permanecer en estado latente indectectable y reactivarse años después. La vacunación sistemática frente al virus es la mejor opción para el control de la infección y la prevención de la carga de la enfermedad. Al contrario de las mujeres, donde la citología es la prueba de detección precoz, en los hombres no se dispone de pruebas de detección precoz. La infección por el virus del papiloma humano es el principal agente causal del cáncer de cérvix y sus lesiones precursoras : Cáncer y precáncer de vulva. Cáncer de vagina, pene y ano. Cáncer de orofaringe. Verrugas anogenitales. Papilomatosis respiratorio recurrente. La vacuna Actualmente, contamos con estas vacunas : Cervarix: cubre los genotipos 16 y 18. Gardasil: cubre los genotipos 6,11,16 y 18. Gardasil 9: cubre los genotipos 6, 11, 16, 18, 31, 33, 45, 52 y 58. La vacuna Gardasil 9 es la que actualmente está indicada en España . La Organización Mundial de la Salud (OMS) aconsejaba en 2017 sobre la importancia de que los programas de vacunación nacional incluyan las vacunas VPH, insistiendo en que es conveniente vacunar a las chicas antes del debut sexual, y advirtiendo de que las tres vacunas del mercado son seguras, eficaces y efectivas. Además, si vacunamos al grupo de mujeres jóvenes, se reduce el riesgo de infección por VPH en varones jóvenes también. En los países con cobertura vacunal superior al 50% la prevalencia de infección por los tipos 16-18 ha disminuido un 61% así como también las lesiones cancerosas. También han disminuido las verrugas anogenitales en mujeres de 20-39 años y en adolescentes varones de a 15 a 19 años. Este fenómeno se llama inmunidad de grupo. A quiénes La vacuna del HPV está indicada en todas las mujeres que no tengan enfermedades inmunitarias antes de iniciar las relaciones sexuales , que es el momento de máxima eficacia. Si se consigue este objetivo se reducirá drásticamente la presencia de HPV en la población y por tanto el riesgo de cáncer de cuello de útero. En caso de no haberse vacunado antes de iniciar las relaciones sexuales, si la mujer ya tiene uno de los virus que contiene la vacuna no se protegerá contra este virus, pero si no ha sido contagiada con ningún HPV de lo que se encuentran en la vacuna la protección es máxima. Ambas vacunas son intramusculares y se administran en el brazo en tres dosis. Actualmente la vacunación contra el VPH sólo está financiada en niñas de 12 años , pero también se recomienda hacerlo en niños, en adolescentes de más edad y en personas jóvenes, ya que se estima que hasta un 80% de la población sexualmente activa se infectará por el virus en algún momento de su vida. En concreto, en los hombres, la incidencia de VPH en España es del 35%. Los VPH 16 y 18 causan cáncer anal, pene y también en boca, orofaringe, laringe y pulmón. Los VPH 6-11 causan verrugas genitales y condilomas y la mayoría de casos de papilomatosis respiratoria recurrente. Los hombres se infectan más pero el virus persiste menos en el cuerpo. En conclusión En cuanto a la vacunación del VPH es muy importante : Educación sanitaria a la población. Preparación del personal sanitario. Informar a las mujeres: sreening, diagnóstico y tratamiento de las lesiones preneoplásicas y del cáncer. Oportunidades de la vacunación: escuelas, con otras vacunas.... No olvidar que la vacuna del papiloma es la única vacuna que nos protege de un virus que a su vez puede causar cáncer.
Vaginosis Bacteriana, la Infección Más Frecuente en Mujeres
Artículo especializado

Vaginosis Bacteriana, la Infección Más Frecuente en Mujeres

La vaginosis bacteriana es una inflamación vaginal , una patología endógena por el sobrecrecimiento de bacterias que habitualmente se encuentran en cantidades pequeñas. Para que se produzca hace falta que los lactobacilus (bacterias “buenas”) disminuyan. La labor de estos lactobacilos es producir ácido láctico para mantener un pH acido como mecanismo de defensa que impide que se reproduzcan otro tipo de bacterias, producen también peróxido de hidrógeno que evita la colonización de gérmenes anaerobios. La vaginosis bacteriana es un tipo de patología que puede aparecer en cualquier etapa de la vida de la mujer, aunque es la etapa fértil en la que con más frecuencia aparece. Causas Aunque se desconoce la causa exacta de esta patología, sí se conocen varios factores de riesgo que pueden favorecer su aparición. Tener relaciones sexuales con una nueva pareja sexual o tener varias parejas sexuales, aunque no se considere la vaginosis bacteriana como una infección de transmisión sexual. Lavados vaginales en exceso , ya sean con agua o con algún producto de higiene intima, que hacen que se modifique el ph natural. Falta de lactobacilos naturales . Muchas veces esta carencia es debida a la toma de antibióticos o a infecciones previas. Síntomas El síntoma más frecuente de esta patología es la presencia de un flujo vaginal abundante de aspecto amarillo o grisáceo con un “olor a pescado”. No es muy habitual que vaya asociado a irritación, por lo que no suele cursar con picor o escozor vulvo-vaginal. En otras ocasiones no presenta ningún tipo de sintomatología y el diagnostico se hace en una revisión rutinaria en la consulta del ginecólogo. El diagnostico de esta afección se hace en consulta bien por visualización del flujo o también cuando el ginecólogo recibe el informe de la citología. Aunque la vaginosis es un proceso benigno se relaciona con complicaciones en ginecología y en obstetricia por lo que si se diagnostica hay que tratarla. Se ha demostrado que puede provocar enfermedad inflamatoria pélvica, aborto espontáneo, parto prematuro, y otras complicaciones maternas postparto. También parece que hay relación con el fracaso de las técnicas de reproducción asistida. Por todo esto es mejor tratar a las mujeres que estén embarazadas, que se vayan a someter a un proceso quirúrgico ginecológico o invasivo Tratamiento El tratamiento de la vaginosis bacteriana está basado en los antibióticos. Sin embargo, el uso de antibióticos suele destruir los lactobacilos naturales de la vagina con lo que después del tratamiento puede ser de gran interés añadir al tratamiento productos probióticos, pues estos productos contienen lactobacilos capaces de colonizar la vagina y mejorar la barrera de defensa. Esta patología es frecuente que sufra recurrencias y si de nuevo se da una tanda de antibióticos y se vuelve a deshacer la flora natural de la vagina y no se dan productos probióticos, se entra en un círculo de infección y recidivas. Se ha demostrado que el uso de lactobacilos, ya sea vía oral o vía vaginal hace más completo el tratamiento con los antibióticos y además reduce los cuadros de recidiva. Otra opción de tratamiento para la vaginosis igual de eficiente es el cloruro de decualinio, un antiinfeccioso y antiséptico , que se administra en forma de comprimidos vaginales, uno al día durante seis días, ya que tiene una actividad eficaz y rápida bactericida. Además, al no ser un antibiótico es más difícil que genere resistencias. Los síntomas empiezan a remitir en las primeras 24-48 horas, se recupera mucho mejor la flora vaginal y el pH. 
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Ovarios Poliquísticos
Enfermedad

Ovarios Poliquísticos

Actualizado el día 15/09/2021 El síndrome del ovario poliquístico es la patología endocrina más frecuente en mujeres en edad fértil, aunque permanece infradiagnosticado. Se trata de un síndrome complejo y heterogéneo en cuanto a su presentación, evolución y consecuencias a corto y largo plazo. ¿Qué es el síndrome de ovarios poliquísticos? El síndrome de ovarios poliquísticos determina la aparición de quistes (pequeñas cavidades llenas de líquido) en los ovarios, debido a una producción excesiva de hormonas masculinas. El síndrome de ovarios poliquísticos agrupa una colección de signos y síntomas que incluye, además de la producción de hormonas masculinas por encima de lo normal, disfunción ovulatoria con prolongación, disminución de la frecuencia o ausencia de los períodos menstruales con escasa liberación de óvulos y aparición de quistes en los ovarios . El signo clínico más característico determinado por el hiperandrogenismo es el hirsutismo o exceso de vello siguiendo un patrón masculino. También puede aparecer acné y alopecia. Esta alteración endocrina afecta aproximadamente a 1 de cada 10 mujeres en edad reproductiva y está relacionado directamente con la disminución de la fertilidad. Causas del síndrome de ovarios poliquísticos Como en la mayoría de los síndromes, no existe una única causa para los ovarios poliquísticos. Sí existe una disfunción neuroendocrina con un exceso de hormona luteinizante, que es la encargada de regular la secreción de testosterona, impidiendo a los óvulos madurar lo suficiente y que, en lugar de ser expulsados de los ovarios durante la ovulación, permanezcan en el interior formando los quistes. También existe un trastorno metabólico con resistencia a la insulina e hiperinsulinemia, lo que también estimula la producción de andrógenos. Otros factores que se relacionan con la enfermedad y que pueden influir en el desarreglo hormonal son la obesidad , una alimentación deficiente y una vida sedentaria, entre otros. Finalmente, el síndrome de ovario poliquístico puede tener causas genéticas, por alteración o mutación de genes, lo que determina que sea una patología altamente hereditaria. Síntomas Los síntomas del síndrome de ovarios poliquísticos pueden incluir: Menstruaciones irregulares . Es común la oligomenorrea (disminución hasta 6-8 reglas anuales) o amenorrea (ausencia de regla durante varios periodos menstruales seguidos). Estos ciclos menstruales irregulares se asocian con una disminución en la ovulación y mayores tasas de infertilidad. Hirsutismo y síntomas virilizantes . El exceso de hormonas masculinas (hiperandrogenismo) determina la aparición de síntomas virilizantes, como el aumento de vello en diferentes zonas como la cara, muslos, abdomen, espalda y antebrazos. Otros síntomas incluyen clitoromegalia, alopecia, voz grave, hipotrofia mamaria y aumento de la masa muscular. Acné y piel grasa. La resistencia a la insulina puede conducir a la aparición de diabetes, hipertensión arterial, aumento del colesterol y obesidad, entre otros. Aumento de peso . Dolor pélvico . Manchas de color marrón oscuro en la piel. Pruebas y exámenes para el diagnóstico del síndrome de ovarios poliquísticos En un tercio de las mujeres pasan más de 2 años hasta que se les diagnostica la enfermedad. De ahí que se deba poner el foco en dos cuestiones específicas para identificar a los pacientes con mayor riesgo: mujeres con exceso de vello corporal o facial con un patrón masculino y mujeres con un historial de irregularidad menstrual u oligoamenorrea. Las pruebas complementarias y exámenes para el diagnóstico del síndrome de ovarios poliquísticos deben incluir: Examen físico. Examen pélvico. Análisis de sangre completo que incluya determinaciones hormonales, en especial, las hormonas masculinas. Ecografía ginecológica de alta resolución. Tratamiento del síndrome de ovario poliquístico El síndrome de ovario poliquístico no tiene cura, pero sí se pueden establecer metas terapéuticas para diferentes aspectos de la enfermedad. Tratamiento no farmacológico Los cambios en el estilo de vida pueden suponer una mejora considerable de los diferentes parámetros alterados por la enfermedad. La pérdida de peso, una alimentación sana y realizar ejercicio físico de manera regular puede favorecer la regulación hormonal, mejorar la sensibilidad a la insulina, aumentar la fertilidad y hacer que mejoren todos los síntomas. Tratamiento farmacológico Los anticonceptivos hormonales pueden ser adecuados para regular la producción de hormonas y de esta manera normalizar el ciclo menstrual. También pueden incidir positivamente sobre el acné y el crecimiento del vello corporal. El tratamiento hormonal como los antiandrógenos que regulan el nivel de las hormonas masculinas mejoran el acné y el vello corporal. Por otro lado, el uso de antidiabéticos orales como la metformina puede ayudar a regular los niveles de insulina y, por tanto, a regular los ciclos menstruales. Por último, se pueden utilizar inductores de la ovulación en el caso de pacientes que deseen quedarse embarazadas. Factores desencadenantes del síndrome del ovario poliquístico Como en la mayoría de síndromes, no existe un único desencadenante del síndrome del ovario poliquístico. Por el contrario, existen diversos factores que pueden determinar un mayor riesgo de que aparezca la patología. Factores de riesgo de los ovarios poliquísticos Los factores de riesgo del síndrome de ovarios poliquísticos pueden incluir una alimentación deficiente, el exceso de peso y la obesidad y una vida sedentaria. También puede haber factores genéticos que hacen que la enfermedad sea hereditaria en base a determinados cambios o mutaciones genéticas. Complicaciones Las mujeres que padecen el síndrome de ovario poliquístico pueden presentar una serie de complicaciones asociadas, entre ellas: Síndrome metabólico. Diabetes tipo 2 y obesidad. Hipertensión arterial. Enfermedades cardiovasculares. Trastornos menstruales, infertilidad y abortos. Crecimiento excesivo de vello. Apnea obstructiva del sueño. Cáncer de endometrio. Depresión y ansiedad. Prevención Existe una serie de recomendaciones que pueden ayudar a reducir el riesgo de padecer la enfermedad y, en todo caso, atenuar los síntomas y regular los ciclos menstruales. Además del tratamiento médico, es importante conseguir una buena calidad de vida eliminando el estrés, realizar ejercicio físico de manera regular, mantener una dieta saludable y evitar el exceso de peso y la obesidad. Especialidades para el síndrome del ovario poliquístico El síndrome de ovarios poliquísticos es tratado por los médicos especialistas en Endocrinología y en Ginecología. ¿Necesitas atención presencial con un especialista en ginecología? En Savia reserva una consulta con los mejores profesionales sin esperas. Preguntas frecuentes ¿Cuáles son los síntomas de quistes en los ovarios? Los síntomas de quistes en los ovarios son dolor en la parte baja del abdomen, hinchazón y sensación de plenitud abdominal, dolor durante las relaciones sexuales o dolor durante la defecación, entre otros. ¿Qué riesgos implica el ovario poliquístico? El síndrome de ovario poliquístico aumenta el riesgo de infertilidad, cáncer de endometrio, metabolismo anormal de la glucosa y dislipidemia. ¿Qué produce quistes en los ovarios? Los quistes de ovarios suelen tener un componente genético, pero también se producen por una alteración hormonal, endometriosis, embarazo, infecciones pélvicas o el síndrome de ovarios poliquísticos. ¿Cuál es el tamaño normal de un quiste de ovario? Un quiste de ovario suele medir menos de 5 cm. En el síndrome de ovarios poliquísticos suelen aparecer al menos 12 folículos que suelen medir de 2 a 10 mm. ¿Qué son los folículos de los ovarios? Los folículos son estructuras anatómico-funcionales que forman parte del ovario y que albergan en sus paredes internas al ovocito y a otras células productoras de estrógenos. ¿Qué es un quiste funcional? En los ovarios se producen folículos que son estructuras funcionales que producen hormonas y liberan el óvulo durante la ovulación. Cuando un folículo normal continúa creciendo, se denomina quiste funcional. No suelen causar síntomas y desaparecen por sí solos. ¿Cuánto tiempo tarda en quitarse un quiste de ovario? Por norma general, un quiste de ovario se rompe en el momento de la ovulación, pero algunos resisten y pueden tardar hasta 3 meses en desaparecer. Bibliografía Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia. Estudio y tratamiento de la anovulación en el síndrome de ovarios poliquísticos. Prog Obstet Ginecol 2017; 60(5): 505-516 . Azziz R. Polycystic Ovary Syndrome. Obstet Gynecol 2018; 132(2): 321-336. doi: 10.1097/AOG.0000000000002698 . McCartney CR, Marshall JC. Polycystic Ovary Syndrome. N Engl J Med. 2016 Jul 7;375(1):54-64. doi: 10.1056/NEJMcp1514916 .
Síndrome premenstrual
Enfermedad

Síndrome premenstrual

¿Qué es el síndrome premenstrual? El síndrome premenstrual (SPM) es un conjunto de síntomas y cambios físicos y psíquicos, bien definidos, que experimentan las mujeres días antes de la menstruación (entre el día 14 y 28). Esto sucede mes tras mes y puede afectar al 90 % de las mujeres, y con mayor frecuencia entre los 20 y 30 años de edad. La intensidad de los síntomas puede variar de unas mujeres a otras y pueden ser simples molestias o ser tan agudos que el malestar que ocasionan pueden interferir e incluso incapacitar en las actividades diarias o laborales. El síndrome premenstrual termina cuando empieza la regla . Tipos de síndrome premenstrual No existen tipos de síndrome premenstrual. Causas de un síndrome premenstrual No se sabe con exactitud cuales son las causas del síndrome premenstrual , pero podría estar relacionado con un desequilibrio hormonal de estrógenos y progesterona. Esto produce una retención de líquidos y sodio que provocaría un aumento de peso y edema generalizado dando lugar a los síntomas premenstruales. También se desconocen las causas por las que unas mujeres son más sensibles que otras a estos cambios hormonales. Síntomas de un síndrome premenstrual Los síntomas del síndrome premenstrual pueden ser: Síntomas físicos:    Hinchazón de abdomen    Edemas generalizados por retención de líquidos    Tensión e inflamación de las mamas    Diarrea o estreñimiento    Calambres    Dolor de cabeza y espalda    Intolerancia a la luz y al ruido    Acné Síntomas psicológicos o emocionales:    Cambios repentinos del estado de ánimo    Irritabilidad    Cansancio    Ansiedad    Tristeza o depresión    Cambios de apetito como la necesidad de comer dulce    Trastornos del sueño    Pérdida de interés en el sexo    Pérdida de concentración Tratamiento de un síndrome premenstrual El tratamiento del síndrome premenstrual puede ser: Tratamiento médico: para aliviar los síntomas como los antiinflamatorios, analgésicos, diuréticos, antidepresivos o anticonceptivos hormonales, entre otros. Remedios caseros: ayudan a paliar los síntomas como la actividad física diaria, evitar la sal, cafeína, alcohol y azúcar los días previos al ciclo, no fumar, controlar el estrés, descansar y dormir más horas, o llevar una dieta saludable con más vitaminas y minerales durante esos días previos. Pruebas complementarias de un síndrome premenstrual No hay pruebas específicas para diagnosticar el síndrome premenstrual , basta con la descripción de los síntomas, en qué momento aparecen y si se repiten durante al menos tres ciclos menstruales para poder diagnosticar el síndrome premenstrual.   Factores desencadenantes de un síndrome premenstrual El factor desencadenante se debe a la disminución de los niveles de estrógeno y progesterona después de la ovulación. Cuando comienza la menstruación, los niveles de estas hormonas comienzan a subir de nuevo. S e desconoce porqué unas mujeres son más sensibles que a otras . Factores de riesgo de un síndrome premenstrual No hay factores de riesgo. Complicaciones de un síndrome premenstrual Las posibles complicaciones de un síndrome premenstrual pueden ser la incapacidad del desarrollo de las actividades diarias y laborales, pensamientos suicidas e incluso suicidio en las mujeres con depresión, por eso es importante ajustar el tratamiento esos días puntuales . Prevención de un síndrome premenstrual No existe prevención para evitar el síndrome premenstrual. Especialidades a las que pertenece El síndrome premenstrual es tratado por el médico de Atención Primaria , que trata los síntomas y recomienda pautas para aliviarlos, pero cuando el síndrome premenstrual afecta de manera más intensa o incapacita el ritmo de vida diario es el Ginecólogo (médico del aparato reproductor femenino) quien hace un seguimiento y tratamiento del síndrome premenstrual. Preguntas frecuentes ¿Cuándo aparecen los primeros síntomas del embarazo? Los primeros síntomas de embarazo es la ausencia de regla, senos hinchados, cansancio y somnolencia, orinar más a menudo, náuseas y vómitos, hinchazón abdominal y dolor pélvico, entre otros. ¿Cuándo se presenta el síndrome premenstrual? El síndrome premenstrual se presenta cuando aparecen una serie de síntomas concretos días antes de la regla, durante al menos 3 meses. ¿Cuánto es lo máximo que dura el periodo menstrual? El periodo menstrual puede durar entre 25 y 30 días, incluso alargarse a 35 días. ¿Cuáles son los trastornos menstruales? Los trastornos menstruales pueden ser náuseas, vómitos, dolor abdominal tipo retortijón, dismenorrea (dolor menstrual), dolor de espalda, diarrea o dolor de cabeza, entre otros. ¿Cuánto tiempo pueden durar los síntomas premenstruales? Los síntomas pre menstruales duran unos días antes de la aparición de la regla. Suelen estar presentes en los años entre la adolescencia y la vida adulta, es decir, entre los 20 y 30 años.
Mioma Uterino
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Mioma Uterino

¿Qué es el mioma uterino? El mioma o fibroma uterino, es un tipo de tumoración benigna en las paredes del útero y está formado por un incremento en forma de nódulo de las fibras musculares del útero . Los miomas varían en número, tamaño y localización. Afecta a mujeres en edad fértil y su origen es desconocido , pero su crecimiento está muy influenciado por las hormonas femeninas. Tipos de mioma uterino Los miomas uterinos pueden ser: Mioma subseroso: tiene una afectación en mujeres del 40% de miomas. No produce síntomas, pero si alcanza un tamaño grande puede producir molestias y dolor por compresión en órganos próximos. Miomas intramusculares: debido a que pueden alcanzar gran tamaño, puede aumentar, también, el tamaño del útero. Constituye el 55% de los miomas y se suelen localizar en la porción central del miometrio (capa muscular intermedia). Mioma submucoso: son menos frecuentes, dan más sintomatología al producir mucho sangrado menstrual provocando, en muchos casos, que la mujer padezca anemia ferropénica (falta de hierro). Tiene una elevada probabilidad de malignizar. Causas de un mioma uterino No se conocen las causas del mioma de útero, pero se ha detectado una relación directa con las hormonas femeninas , condicionando el desarrollo y crecimiento de los miomas, por eso se da en mujeres en edad fértil (desde la pubertad hasta la menopausia). Transcurrido este tiempo, el tamaño disminuye debido a que los niveles de hormonas en sangre son menores. Síntomas de un mioma uterino Aproximadamente el 30% de las mujeres no tienen ningún síntoma y solo se descubre su presencia de un mioma uterino en las revisiones rutinarias con el ginecólogo . La aparición de los síntomas depende de su tamaño, número de miomas y localización, siendo los más sintomáticos los que se localizan en la cavidad interna del útero. Los síntomas pueden ser: Cambios menstruales en su duración, frecuencia y cantidad de sangrado. Dolor. Anemia ferropénica debido al exceso de sangrado. Aumento del perímetro del abdomen en caso de miomas grandes. Aumento de peso. Complicaciones en embarazo y parto. Compresión de vejiga y recto en el caso de miomas de gran tamaño. Necesidad de orinar con mayor frecuencia. Lumbalgia y dolor en pelvis. Infertilidad. Aumento de probabilidades de aborto o parto prematuro. Molestias en las relaciones sexuales.   Tratamiento de un mioma uterino La mayoría de los miomas no requieren tratamiento por ser asintomáticos, y se tiende a tener una actitud conservadora. En caso de presentar sintomatología, el tratamiento puede ser: Tratamiento médico:    Fármacos (agonistas de la GnRH) que disminuyen el nivel de estrógenos en sangre y, con ello, el tamaño de los miomas, pero tiene efectos secundarios con sintomatología similar a una menopausia (sofocos, sudoración, sequedad vaginal, etc.) y, además, cuando se termina el tratamiento, el mioma vuelve a crecer.    Analgésicos para paliar el dolor.    Anticonceptivos, progestágenos y dispositivos uterinos para disminuir la hemorragia.    Hierro para tratar la anemia. Tratamiento quirúrgico: Se emplea dependiendo de tamaño y localización del mioma. Se puede realizar por vía vaginal o laparoscópica (tubo flexible con una cámara e instrumentos quirúrgicos, que se introduce por unas incisiones realizadas en el abdomen). Pueden ser:    Miomectomía, en la que se extirpa sólo el mioma, se conserva el útero y se preserva la fertilidad.    Histerectomía, en la que se extirpa una parte o la totalidad del útero, dependiendo de la localización y tamaño del mioma. Se preserva la función hormonal por conservar los ovarios, pero no hay posibilidad de embarazo. Radiología intervencionista: técnica guiada por rayos usada para embolizar los miomas, es decir, suspender el riego sanguíneo del mioma. Pruebas complementarias de un mioma uterino Algunas pruebas complementarias para el diagnóstico de un mioma uterino son: Exploración física: para detectar el tamaño del útero, presencia de miomas y dolor a la palpación. Ecografía: para localizar, medir y determinar cuántos miomas hay. Es la prueba diagnóstica más efectiva y fiable. Histeroscopia: se introduce un tubo por la vagina para ver el interior del útero. TAC pélvico: para observar la repercusión de los órganos vecinos. Resonancia magnética: para visualizar posibles tumores. Factores desencadenantes de un mioma uterino Los factores desencadenantes de los miomas uterinos están causados por el aumento de estrógenos en sangre . Factores de riesgo de un mioma uterino Los factores de riesgo de un mioma pueden ser: Mujeres de entre 35 y 45 años. Mayor incidencia en la raza afroamericana. Obesidad, hipertensión o diabetes. Mujeres nulíparas (no han dado a luz). Desarreglo hormonal (aumento de estrógenos). Factor hereditario. Complicaciones de un mioma uterino Las complicaciones del mioma uterino pueden ser: Compresión de vejiga y retención urinaria. Edemas, varices y trombosis en las piernas, por compresión de venas pélvicas dificultando la circulación de retorno de las piernas. Hemorragias abundantes. Malignización del mioma, suele ocurrir en un 0,5 % de los miomas. Prevención de los miomas Los miomas no se pueden prevenir debido a que no se sabe con exactitud la causa . Se pueden hacer unas recomendaciones como son las revisiones ordinarias con el ginecólogo, controlar el peso y llevar una dieta saludable junto con la práctica regular de ejercicio físico. Especialidades a las que pertenece La especialidad médica que trata los miomas es Ginecología y Obstetricia. Preguntas frecuentes ¿Cuál es el tamaño de un mioma uterino? Los miomas varían en tamaño, siendo los más pequeños de hasta 2 cm. y los grandes a partir de 6 cm . ¿Cuál es la diferencia entre un mioma y un fibroma? Es lo mismo un mioma que un fibroma. También se pueden llamar leiomiomas . ¿Qué son miomas tipo 4? Los miomas tipo 4 son miomas que ocupan un 50% del volumen del interior del útero .   ¿Qué es un mioma en el endometrio? Un mioma en el endometrio es aquel que crece hacia la cavidad uterina, es decir, hacia la mucosa que recubre la pared del útero . ¿Cuándo una mujer tiene miomas puede quedar embarazada? Los miomas son compatibles con el embarazo, pero, en ocasiones, pueden aparecer complicaciones durante la gestación (abortos, partos prematuros o alteración en el desarrollo fetal), en el parto (hemorragias, mala presentación del feto o dificultad en las contracciones), y en el postparto (hemorragias).
Vaginosis Bacteriana
Enfermedad

Vaginosis Bacteriana

¿Qué es la vaginosis bacteriana? La vaginosis bacteriana es una infección vaginal por una bacteria , se produce por el desequilibrio entre la diferente flora bacteriana de la vagina, en la cual se produce un descenso de los lactobacilos y un aumento de la gardnerella (bacilo de la región genital). Es la infección bacteriana más frecuente entre los 14 y 40 años, y es una enfermedad leve. Tipos de vaginosis Los tipos de vaginosis serán diferentes según el germen que lo produce, así tenemos: Vaginosis bacteriana : se produce por el germen conocido como Gardnerella vaginalis. Vaginitis candidiasica o candidiasis vaginal : se debe a la infección por hongo Candida albicans , produce un flujo blanco y espeso. Vaginitis tricomoniasis : se produce por el protozoo Trichomona vaginalis. Vaginitis por clamidia : producida por la Chlamydia trachomatis Causas de la vaginosis bacteriana La causa de la vaginosis bacteriana es la infección por parte de la Gardnerella vaginalis. Síntomas de vaginosis bacteriana La vaginosis bacteriana en la mayoría de los casos es asintomática , o presenta síntomas muy leves. Cuando aparecen síntomas, estos son, la presencia de flujo delgado y abundante con olor a pescado , de un color que puede ser blancuzco, gris apagado o incluso verdoso, las pacientes también pueden presentar ciertas molestias como ardor al orinar o ligero picor, en algunos casos poco frecuentes puede dar dolor suprapúbico. Tratamiento para la vaginosis bacteriana El tratamiento de la vaginosis bacteriana va a ser tratamiento antibiótico , que puede ser de uso oral, en forma de óvulos vaginales, o geles. Los antibióticos que se suelen usar son el Metronidazol o Clindamicina . Pruebas complementarias del tratamiento de vaginosis bacteriana La prueba complementaria será un exudado vaginal , aunque también se puede encontrar mediante citología en aquellas personas que no presentan sintomatología y por tanto no consultan por este problema. Factores desencadenantes de la vaginosis bacteriana No se conocen las causas que desencadenan las vaginosis bacterianas, si bien se conoce que las personas con relaciones sexuales con múltiples parejas pueden sufrir esta infección. No se encuentran casos de vaginosis bacteriana en personas que no tienen relaciones sexuales. Factores de riesgo de la vaginosis bacteriana Son factores de riesgo las duchas vaginales, el uso de productos de higiene femenina muy perfumados o que puedan ser irritantes, y el uso de ropa ajustada y que no transpire. Complicaciones de la vaginosis bacteriana La vaginosis bacteriana es una infección local que no presenta complicaciones. Prevención de la vaginosis bacteriana Evitar las duchas vaginales. Evitar el uso de jabones abrasivos. Usar preservativo para evitar contagios. Ropa interior de algodón. Especialidades a las que pertenece la vaginosis bacteriana La vaginosis bacteriana será tratada en primer lugar por el médico de familia, solo en casos que sean recidivantes puede ser necesario el tratamiento por parte del ginecólogo. Preguntas frecuentes ¿Qué es la candidiasis bacteriana? No existe la candidiasis bacteriana. La candidiasis es un infección producida por un hongo conocido como Cándida albicans , que, al reproducirse por alteraciones locales en mayor cuantía de lo normal, da lugar a una infección que se caracteriza por picor intenso , asociado a producción de flujo blanquecino y espeso. Las bacterias son un tipo de células diferentes que producen otras infecciones como la vaginosis bacteriana. ¿Qué es la vulvovaginitis? La vulvovaginitis es la inflamación tanto de la vulva como de la vagina, la paciente presenta síntomas internos de molestias vaginales, asociados a picor externo y, en muchos casos, ardor al orinar, ya que el paso de la orina da lugar a un irritación local de la vulva. Precisará tratamiento interno de la vagina y externo de la vulva para mejorar los síntomas. Puede ser producida por bacterias y hongos. ¿Hay algún remedio casero para aligerar los síntomas de la vaginosis bacteriana? Para tratar la vaginosis bacteriana son necesarias medidas que cambien el PH vaginal, haciéndolo más ácido. Así, al añadir vinagre de manzana al agua de lavarse puede ser eficaz, el consumo y aplicación de yogur natural puede ser otro  tratamiento, añadir al agua de lavarse el aceite del árbol de té puede ser también cambiar el PH vaginal, impidiendo las infecciones de repetición. Evitar el uso exagerado de productos de higiene femenina que pueden ser irritantes y cambiar el PH por sí mismo. ¿Qué es la enfermedad Gardnerella? La Gardnerella es una bacteria conocida como Gardnerella vaginalis , que produce una infección en la vagina conocida como vaginosis bacteriana, que se debe a una alteración de la flora vaginal donde disminuyen los Lactobacillus y prolifera la Gardnerella , es la principal causa de alteración vaginal aunque hasta el 50 de las personas que la presentan no tiene síntomas. ¿Qué es una célula clave? La célula clave es una célula pavimentosa de la vagina, que se encuentra rodeada de bacterias, en general Gardenella vaginaleis , las baterias se hayan pegadas a la pared celular y son típicas de la infección por esta bacteria.