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Por qué No me quedo Embarazada
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Por qué No me quedo Embarazada

Lograr un embarazo a la primera no es lo más habitual. Quedarse embarazada no es tan sencillo ni tan fácil como parece . En cada intento tenemos, aproximadamente, un 17% de probabilidades de concebir. Desde que una pareja decide tener hijos, hasta que consiguen un embarazo, lo habitual es que pasen varios meses. La media son unos seis. Este tiempo suele estar lleno de impaciencia y, si el embarazo no llega, es inevitable preguntarse las causas de por qué no logramos el embarazo . Fertilidad en cifras 1 de cada 6 intentos (17%) logra un embarazo en una pareja sana y supuestamente fértil. La edad va en nuestra contra. La fertilidad decrece naturalmente con la edad, de manera más acusada, a partir de los 40. En Europa, 1 de cada 6 mujeres tienen algún tipo de dificultad para lograr un embarazo. En España, entre 10 y 15 de cada cien parejas que se plantean tener un hijo tienen problemas para quedar embarazadas. Unos 100.000 bebés cada año nacen gracias a las técnicas de reproducción asistida. Conocer tu ciclo y tus días fértiles Uno de los motivos por los cuales una mujer no se queda embarazada es por el desconocimiento de su propio cuerpo. Reconocer los días fértiles, si no hay ningún problema añadido, es una buena herramienta para concebir un bebé. La concepción no es fácil, ya que influyen múltiples factores y las condiciones deben ser las óptimas: la mujer ovule, el espermatozoide fertilice al óvulo maduro, éste se desarrolle, anide en el útero y avance el embarazo. Las probabilidades aumentan si las relaciones sexuales se mantienen durante los días fértiles de la mujer . La ovulación se produce en los días centrales del ciclo menstrual , que dependiendo de cada mujer, tiene una duración normal de 23 a 35 días. En la mayoría de las mujeres la ovulación se produce entre el día 12 y el día 16 del ciclo. Métodos como el sintotérmico de fertilidad o el método Billings, pueden ayudar a identificar esos días. El primero consiste en tomar la temperatura basal de la mujer y, el segundo, se identifica la ovulación a través de la observación de las secreciones vaginales. También disponemos de test de ovulación que detectan en la orina la subida de la hormona LH (Hormona Luteinizante) que se produce 24-36 horas antes de la ovulación. La edad es uno de los factores más frecuentes Cada vez posponemos más la maternidad: el trabajo, los estudios, la estabilidad económica y las escasas políticas de estimulación de la natalidad , hacen que las mamás y los papás sean cada vez más mayores. El reloj biológico juega en nuestra contra, a medida que la edad de la mujer y el hombre avanzan, las probabilidades de concebir disminuyen. Con 20 años, una mujer tiene un 25% de probabilidades de conseguir el embarazo manteniendo relaciones sexuales en sus días fértiles, a los 30 años, un 15%, a partir de los 35 años, un 8% y a partir de los 38 años, un 3%. Causas físicas más frecuentes de infertilidad Aproximadamente, un 35% de las causas de infertilidad son femeninas, otro 35% masculinas. En un 20% de las parejas con problemas para tener hijos, la esterilidad procede de ambos . Y finalmente, en otro 10% de los casos no se encuentra el origen. Causas femeninas más frecuentes Problemas ovulatorios Baja respuesta o reserva ovárica Problemas en la permeabilidad de las trompas de Falopio Endometriosis Ovario poliquístico Causas masculinas más frecuentes Menor producción de esperma Obstrucción de los conductos de esperma Baja movilidad de los espermatozoides Malformaciones en los espermatozoides Recuento bajo de espermatozoides Trastornos de la erección y eyaculación La exposición a tóxicos  (tabaco, alcohol, drogas u sustancias nocivas en el entorno…) son otra de las causas que causan problemas de fertilidad en hombres y mujeres . ¿Cuándo se debe acudir al especialista? En parejas menores de 35 años, si tras 12 meses de relaciones sexuales sin protección no se consigue el embarazo, deben acudir a un centro de fertilidad. En parejas mayores de 35, el tiempo es menor: si a los seis meses no hay embarazo, se deben estudiar las causas. Por otro lado, no debemos retrasar la visita al especialista cuando presentemos estas circunstancias que se enumeran a continuación, porque pueden causar infertilidad y, detectarlas a tiempo y tratarlas, es muy importante para intentar lograr el deseado embarazo : Endometriosis. Síndrome de ovario poliquístico (SOP). Inicio de ciclos irregulares: pueden ser sospecha de menopausia precoz o baja reserva ovárica. Antecedente de infecciones pélvicas o cirugía pélvica. Problemas endocrinológicos: obesidad, problemas tiroidales, ovario poliquístico o peso insuficiente. La consanguiniedad: este tipo de parejas siempre debe de contar con consejo genético. Si se padece una enfermedad genética: es importante el consejo genético y tener toda la información disponible para saber los riesgos o la transmisibilidad de la enfermedad. Enfermedades de transmisión sexual: pueden repercutir en los órganos reproductivos. En el caso del varón, se debe acudir a un especialista en fertilidad cuando éste presente : Paperas en la infancia del futuro papá: es una causa de esterilidad masculina. Antecedentes de patología urológica como infecciones de transmisión sexuales, cirugía, traumatismos o varicocele. Recomendaciones para ayudar a lograr un embarazo Tener relaciones frecuentes : no sólo porque, por sí mismas, aumentan la probabilidad de un embarazo, sino porque tener relaciones sexuales a diario mejora la calidad del semen. Según la OMS, para elevar las posibilidades de tener un hijo, el tiempo óptimo de abstinencia es entre dos y siete días. Visitar al ginecólogo antes de buscar un embarazo : el ginecólogo hará un examen y evaluará el estado de salud de la mujer y de su pareja, recetará un suplemento de ácido fólico, preguntará sobre los antecedentes familiares, explorará a la mujer y le realizará pruebas como analítica y ecografía para valorar posibles condiciones que puedan dificultar un embarazo. Unos buenos hábitos : el estilo de vida de la futura madre es fundamental para lograr la concepción y el buen desarrollo del embarazo. Dejar los malos hábitos y evitar los tóxicos como el alcohol y el tabaco. Realizar ejercicio físico para bajar de peso si se padece sobrepeso u obesidad y llevar una alimentación equilibrada. Bienestar emocional : el estrés no es bueno para nada. Asimismo, el cansancio y la ansiedad pueden interferir en los deseos genésicos de la pareja. ¿Y si no me quedo embarazada? Una visita al especialista es definitiva para confirmar si hay, o no, problemas de fertilidad en la pareja . En algunas ocasiones, el problema se resuelve (si es hormonal, por ejemplo) y puede lograrse un embarazo con éxito. Si no se debe recurrir a un centro especializado en medicina reproductiva para valorar las diferentes opciones para obtener un embarazo, en función de las condiciones de la pareja. ¿Qué pruebas se realizan en una unidad de medicina reproductiva? En la mujer y en el varón se realizan, de manera rutinaria, una serie de exámenes para determinar la causa de la posible infertilidad. En un 10% no se encuentra la causa. En la mujer se realiza : Ecografía transvaginal: para valorar la forma del útero y los ovarios. Se pueden detectar tanto malformaciones uterinas, miomas o pólipos endometriales y descartar, como también, quistes o tumoraciones ováricas. Analíticas hormonales: para valorar la función ovárica y del tiroides. Serologías: para descartar infecciones como la rubeola, hepatitis B y C, sífilis o VIH. Histerosalpingografía: es una prueba de imagen con contraste que permite estudiar la cavidad uterina y comprobar que las trompas -que es el lugar donde se produce la fecundación - sean permeables. En el caso del varón : Analítica: general y hormonal Seminograma con REM (recuento de espermatozoides móviles).
Autochequeos Que Pueden Salvar Vidas
Artículo especializado

Autochequeos Que Pueden Salvar Vidas

Tu cuerpo “habla” y dice mucho acerca de tu estado de salud. Acostumbrarse a practicar autochequeos y aprender a identificar aspectos que pueden conducir al diagnóstico precoz de una enfermedad importante es una práctica conveniente. Además, los autochequeos son rápidos y fáciles. Además de observar con frecuencia las características de nuestro propio cuerpo, no dejes de consultar jamás con tu médico aquellos signos o síntomas que hayas podido identificar como problemáticos. Diagnosticar una enfermedad a tiempo es clave para aumentar su probabilidad de curación. Los autochequeos que te proponemos en este artículo van encaminados a detectar cualquier lesión en la piel, las mamas, mucosas, así como cambios en órganos como riñones, corazón, etc. Toma nota: Autoexamen de la tensión arterial (TA): Puedes tomarte la TA en la oficina de farmacia o en casa, si dispones del aparato. Los valores considerados normales no superan el nivel 140/90 (140 de TA sistólica o “alta” y 90 de TA diastólica o, coloquialmente denominada “baja”). Si superas estos valores de forma crónica y mantenida supondría el diagnóstico de una hipertensión arterial, que debe ser atendida porque puede dañar tus arterias, corazón o cerebro. Autoexamen de las mamas: es quizá el chequeo más extendido en la población femenina. Se puede realizar cada mes, siendo el momento idóneo la primera semana del ciclo menstrual . En el caso de las mujeres menopáusicas, se puede realizar el examen idealmente el mismo día de cada mes. Lo primero es la exploración visual de las mamas en el espejo. Colócate de pie, de frente en el espejo, con los brazos en posición natural a los lados del cuerpo y observa la forma, el tamaño y la piel de las mamas (mira si hay cambios en ella como “hoyuelos”, arrugas, abolladuras o que luzca como una piel de naranja). Es importante que revises si el pezón se ve alterado (hundido). Acto seguido, presiona cada uno de los pezones con los dedos y verifica si existe secreción. Luego acuéstate boca arriba y, con los dedos de una mano, palpa suavemente, realizando círculos imaginarios y siguiendo el esquema de las agujas del reloj, la mama del costado contrario, así como también la axila . Recuerda que a veces se pueden palpar “bultos” que no son alarmantes. Autoexploración de los ganglios linfáticos a nivel de cuello, ingles, axilas, etc. nos puede ayudar a detectar, por ejemplo, problemas de tipo oncológico a tiempo. Sin embargo, no todo “bulto” en la axila será un ganglio. También podría ser un forúnculo (o infección de un folículo piloso) o un simple quiste, por ejemplo. ¡No te alarmes precozmente! Valorar el aspecto del rostro , especialmente los ojos: mírate con detenimiento al espejo con una luz adecuada. Observa cómo son tus labios, la lengua (en ella se puede valorar el grado de hidratación de una persona), la dentadura…. Y, especialmente, revisa la zona ocular, que incluye los párpados, si los ojos están irritados, su forma: “ojos saltones” pueden sugerir enfermedad del tiroides; un “ojo más cerrado” puede ser el primer signo de una enfermedad neuromuscular denominada miastenia gravis. Por otro lado, tener demasiadas “bolsas” en los párpados no siempre se deberá a un problema de cansancio o a un simple problema estético, sino que puede deberse también a un problema renal. Valorar el aspecto de la orina : la orina es un desecho del organismo que sirve para regular la homeostasis (equilibrio) interna y deriva de la filtración de la sangre por parte de los riñones. La simple y sencilla observación directa de la orina puede aportar muchos detalles de importancia como, por ejemplo, aspectos relacionados con: El color: si es demasiado amarilla puede revelar que se halla demasiado concentrada y la necesidad de ingerir más líquidos, si es rojiza o marronácea puede reflejar la presencia de sangre en la misma, como sería el caso, por ejemplo, de una infección de orina o una glomerulonefritis (enfermedad del riñón)… La cantidad (orinar frecuentemente puede indicar la presencia de infecciones de orina, diabetes, alteraciones hormonales de la hipófisis, etc). Al contrario, orinar poco puede ser debido a enfermedades cardiopulmonares, de la función renal o retenciones vesicales, entre otros ejemplos). Valorar el aspecto de las heces : El color: los colores problemáticos serían el blanco, que puede sugerir enfermedad del hígado, el rojo y el negro, y éstos dos últimos indican la presencia de sangre en las heces, que se debe estudiar. La consistencia: heces demasiado duras sugieren estreñimiento y heces demasiado blandas, diarreas. Tanto unas como otras pueden ser signo de enfermedades digestivas (como celiaquía), inmunológicas (alergia e intolerancia alimentaria), oncológicas (cáncer de colon)… Valorar características de nuestra piel (cambios de coloración, número, tardanza en cicatrizar, tamaño o regularidad de los bordes en lunares o manchas cutáneas). En el caso de que observes alteraciones, consulta sin dilación con el dermatólogo.  
Los Beneficios de Caminar
Artículo especializado

Los Beneficios de Caminar

Los beneficios que proporciona una actividad tan sencilla y fácil de realizar como caminar son múltiples. Caminar es una actividad que no tiene limitaciones en cuanto a edad y desde los más pequeños hasta los más mayores pueden salir a pasear por una ciudad, por la playa, por el campo o por la montaña. No es necesario disponer de una gran equipación, ya que unas zapatillas adecuadas y ropa que sea cómoda que permita moverse sin problemas y adaptada a la climatología es suficiente. Los motivos que llevan a alguien a plantearse caminar como un hábito más en la rutina diaria son diversos. Pueden ser tanto a nivel de salud como social o incluso psicológico , pero sea por la razón que sea la que “mentaliza” al individuo para recorrer kilómetros, será bienvenida porque todo serán beneficios. Objetivos de caminar Perder peso: para muchas personas andar es el inicio de un programa para perder peso y es que, al caminar, el impacto que reciben nuestras articulaciones es menor que el que puede suponer correr o actividades y deportes de mayor exigencia, en los que hay que desplazarse con los pies. No hay que olvidar que el sobrepeso exige a nuestro cuerpo un mayor esfuerzo y desgaste, y ello repercute en nuestras articulaciones que pueden verse afectadas de manera negativa, por eso iniciarse andando está recomendado cuando el sobrepeso es un problema para la salud. Además, y como eje de un programa para perder peso, al andar se queman calorías . Evidentemente, dependerá del ritmo al que corramos, pero siempre será mejor andar lento que quedarse sentado en el sofá de casa delante de la televisión. No hay que olvidar que no solo la velocidad a la que se ande ayuda a aumentar el consumo de calorías, sino que la pendiente del recorrido también va a tener una influencia importante. No es lo mismo andar en plano que cuando existen cuestas y desniveles que obligaran al organismo a un mayor esfuerzo. Mejorar la salud cardiaca: es, sin lugar a dudas, uno de los focos en los que los facultativos se centran en el momento en que se aconseja realizar actividad física. Ser personas activas además de seguir una dieta equilibrada y variada , son factores que mejoran la salud cardiovascular de la población general El corazón y las patologías relacionadas con éste se encuentran en todas las listas de morbimortalidad del mundo occidental, y conseguir reducir estas cifras está en las manos de cada quien, son decisiones individuales las que van a permitir tener una mejor salud cardiovascular. Nuestro corazón late a diario de media unas 100.000 veces y para que ello sea así debe estar “en forma”. Este órgano no deja de ser un músculo, un músculo con una extrema importancia para la vida, pero un músculo que necesita estar en condiciones óptimas para responder ante circunstancias tan diferentes como salir corriendo tras un autobús o subir escaleras. Ganar fuerza en brazos o piernas: los ejercicios que se realizan van dirigidos a potenciar la musculatura situada en esas localizaciones. Lo mismo debería ocurrir cuando la meta es ganar “fuerza” en el corazón, pero en este caso en lugar de levantar peso lo que se recomienda es realizar ejercicio de tipo aeróbico y caminar lo es. Para evitar sentirse fatigado el sistema cardiovascular debe de estar en condiciones favorables para ofrecer la respuesta adecuada. Si lo entrenamos se conseguirá disminuir esa fatiga y a su vez se estará preparado para situaciones más exigentes que puede ser simplemente pasar del sedentarismo a levantarse para realizar las tareas diarias. Los vasos sanguíneos también notarán estos efectos y, al estar en mejores condiciones, se previene también la aparición de la temida hipertensión arterial . Andar a una frecuencia cardiaca de entre 45-55% de la Frecuencia Cardiaca Máxima (calcula la con la siguiente formula 220-edad) es un buen consejo para empezar a andar y obtener beneficios, dedicarle 30 minutos al día es suficiente. Por otro lado, calzarse unas zapatillas y desconectar es otro de los beneficios que aporta andar. Son momentos en los que uno le puede dedicar minutos a sus pensamientos, ideas o simplemente deleitarse con el paisaje del lugar escogido para andar. Son minutos u horas en las que la mente se evade o pone en orden pensamientos que en otro momento no le es permitido. Además de los beneficios más orgánicos, no debemos olvidar aquellos en los que salir a caminar se convierte en una actividad social . Cada vez hay más clubes y grupos en los que gente conocida o no quedan para dedicarse un rato a “sumar salud”. Unirse a un grupo será una manera de abrir el abanico de amistades y conocidos que genera complicidades y permite realizar actividades que de otro modo siendo un único individuo quizá nunca se hubiera hecho.
Gonorrea, ¿Qué Debes Saber?
Artículo especializado

Gonorrea, ¿Qué Debes Saber?

Seguro que sabes que la gonorrea es una enfermedad de transmisión sexual , pero poco más. Para empezar, te diremos que afecta sobre todo a personas jóvenes, entre los 15 y los 25 años, y que está provocada por la bacteria Neisseria Gonorrhoeae , un germen que existe en todos los países del mundo. El principal problema para su tratamiento está siendo el desarrollo de resistencias a los antibióticos. ¿Cómo se contrae? En contagio se produce por relaciones homo o heterosexuales, genitales, orales o anales. Puede afectar a los genitales masculinos y femeninos, y también al ano o la cavidad oral. Una mujer embarazada que la padezca puede transmitírsela a su bebé durante el parto. La única manera de evitar la transmisión es limitar la promiscuidad sexual, y tener sexo protegido con preservativo. Además, para evitar la diseminación de la infección, cada vez que se diagnostica un caso hay que localizar a las parejas sexuales previas (teóricamente, a las personas con las que se han tenido relaciones durante los 60 días previos), explorarlas y tratarlas. ¿Qué síntomas produce? En el hombre, el síntoma fundamental es el dolor o picor al orinar , que es la traducción de la inflamación de la uretra. Además, es frecuente observar una gota de pus blanco, verde o amarillo al final de la micción. Puede haber otros síntomas más raros, como el dolor en los testículos. En la mujer, la gonorrea puede pasar inadvertida, o puede simular los síntomas de una irritación vulvar, una vaginitis o una infección de orina . Puede notarse ardor al orinar, aumento del flujo vaginal, o sangrado Independientemente del sexo, la infección en el ano o el recto puede no causar síntomas, o manifestarse como flujo, picor en el ano o dolor al ir de vientre. En el caso de afectar la cavidad oral, la enfermedad provoca una faringitis que se manifiesta por dolor de garganta, secreciones, fiebre , aumento de los ganglios linfáticos, o dolor de cabeza. Se ha de tener en cuenta que existen otras uretritis y vaginitis no gonocócicas, que no están causadas por la bacteria de la gonorrea, sino por otros microbios, fundamentalmente la clamidia. Su diagnóstico se basa en pruebas microbiológicas, de la muestra tomada. Como son difíciles de distinguir de la gonorrea, muchas pautas de tratamiento incluyen antibióticos que sean efectivos para los dos gérmenes. ¿Cómo se diagnostica? Se puede utilizar una muestra de orina para detectar la gonorrea. Sin embargo, si ha habido relaciones sexuales orales o anales, hay que usar un hisopo (bastoncillo) para obtener muestras de la garganta o del recto. Lo mismo se puede emplear para tomar muestras de la uretra del hombre o la vagina de la mujer. ¿Qué pasa si no se trata? No tratada, esta infección puede curar por sí sola u ocasionar problemas muy graves. En la mujer puede ser responsable de una enfermedad inflamatoria pélvica , una infección interna de la pelvis que puede causar fiebre, dolor abdominal crónico, o infertilidad. En el hombre, puede ser responsable de infección de los testículos o la próstata , y causar también infertilidad . En casos graves, la infección puede pasar a la sangre y afectar a las articulaciones u otros órganos, y puede ser incluso mortal. ¿Cómo se trata? Es una infección que se trata con antibióticos como los macrólidos y las cefalosporinas. Las resistencias del germen han ido aumentando a muchos antibióticos, por lo que no puede tratarse con penicilina u otros antibióticos más antiguos. En algunos casos, es necesario practicar una prueba llamada antibiograma para conocer la sensibilidad del germen a los distintos antibióticos y administrar el más adecuado. ¿Y la prevención? Es evidente que el sexo seguro es la mejor prevención, con la utilización del preservativo para cualquier relación genital, oral o anal. También es importantísimo detectar y tratar a posibles parejas que puedan seguir transmitiendo la enfermedad a otras personas.
Embarazo de Riesgo
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Embarazo de Riesgo

El embarazo es un proceso fisiológico para el que el organismo de la mujer está perfectamente preparado, pero hay que tener en cuenta que le supone una sobrecarga y un estrés , y en determinadas situaciones puede incluso suponer un riesgo para su salud. En estos casos hablamos de embarazo de riesgo desde el punto de vista materno. En otras ocasiones, es el propio embarazo el que está en riesgo por circunstancias que pueden afectar al pronóstico de la gestación o al estado del feto, es entonces cuando consideramos un embarazo de riesgo desde el punto de vista fetal. En los embarazos que evolucionan con normalidad la gestante puede hacer vida relativamente normal, pero en los embarazos de riesgo se requiere a veces reposo, o controles más intensivos o pruebas diagnósticas especiales . En estos casos, es importante seguir las pautas indicadas por el ginecólogo. Cómo actuar En la primera visita de embarazo, o en una visita preconcepcional en casos de patología materna hay que valorar todos los antecedentes de la paciente y etiquetar el embarazo como embarazo normal, de riesgo medio, alto o muy alto. Las causas de riesgo pueden ser de tres tipos: Desde el punto de vista social: condiciones de la paciente, su edad, peso, talla, perfil socio-económico, hábitos tóxicos, exposición a tóxicos laborales… Desde el punto de vista de los antecedentes de la paciente : enfermedades previas al embarazo, abortos o partos anteriores… Desde el punto de vista del embarazo actual : patologías que se desarrollan en el embarazo en curso, como diabetes gestacional o preeclampsia, malformaciones fetales, embarazos múltiples o rotura prematura de la bolsa amniótica. Causas de riesgo medio Las causas de riesgo medio engloban todas las condiciones anatómicas que pueden dificultar un parto vaginal e incrementar el riesgo de cesárea , como son la talla baja, la obesidad no mórbida (la obesidad mórbida se considerará de riesgo alto) y las anomalías de la forma de la pelvis. Por otro lado, todas las situaciones que puedan comportar un control insuficiente lo que puede comportar situación de riesgo fetal como los embarazos no deseados, las adolescentes, o las pacientes en condiciones socioeconómicas desfavorables. Otro factor de riesgo medio, que puede ser alto o muy alto en función de la dosis, es la gestante con hábitos tóxicos, fumadoras o consumidoras de drogas o alcohol , por el efecto que puede tener en el feto. Las grandes fumadoras tienen fetos de bajo peso, y el consumo de alcohol incluso puede provocar un síndrome alcohólico fetal con afectaciones de múltiples órganos y retraso mental. Son consideradas gestantes de riesgo medio las pacientes con alguna patología leve diagnosticada antes del embarazo, como cardiopatías leves, problemas respiratorios crónicos, enfermedades de transmisión sexual. Asimismo, las pacientes de edad avanzada o que han tenido más de 4 hijos previamente, o si el periodo transcurrido desde el último embarazo es inferior a 12 meses (de parto a parto). También consideramos embarazo de riesgo medio cuando ha existido esterilidad previa y si el embarazo se ha conseguido a través de técnicas de reproducción asistida. A lo largo del embarazo pueden aparecer circunstancias que conviertan un embarazo normal en uno de riesgo medio como pérdidas de sangre durante el primer trimestre, incremento excesivo o insuficiente de peso, infecciones urinarias... Riesgo alto Se considerará riesgo alto la patología materna más grave: cardiopatías, patologías endocrinas, anemia grave, obesidad mórbida por el riesgo que puede suponer el embarazo sobre la patología de la madre. También la diabetes gestacional por el riesgo fetal que comporta si no se controla adecuadamente. O pacientes diagnosticadas de infecciones víricas o bacterianas (hepatitis, toxoplasma, sífilis, VIH) por riesgo de malformaciones congénitas o infección del recién nacido. También catalogado como riesgo alto los antecedentes obstétricos desfavorables: abortos anteriores, partos prematuros, recién nacidos de bajo peso, o partos previos con complicaciones dado el riesgo de presentar nuevos abortos o complicaciones en el parto. Así como pacientes que hayan sido sometidas a cirugía uterina previa por el riesgo de rotura uterina. Incluimos en este grupo los embarazos en los que se ha diagnosticado una m alformación fetal, que según su severidad puede ser incluso de riesgo muy alto. También los embarazos de gemelos y la preeclampsia leve (alteración multiorgánica del tercer trimestre de embarazo que cursa con elevación de la tensión arterial, proteínas en la orina, y alteraciones analíticas). Riesgo muy alto En el grupo de riesgo muy alto incluimos todas aquellas gestantes con patología muy grave: cardiopatías severas, enfermedades psiquiátricas, diabetes previas al embarazo porque el embarazo puede tener serias consecuencias sobre el estado de la madre. La drogadicción o alcoholismo habitual por el riesgo fetal de malformaciones, retrasos de crecimiento y prematuridad. Así como la preeclampsia grave. Y las malformaciones fetales graves o retrasos de crecimiento severos La gestación múltiple (de 3 o más fetos) o de fetos con malformación congénita compleja confirmada y todas aquellas condiciones que pueden favorecer un parto prematuro, como rotura prematura de membranas, malformación uterina o contracciones prematuras sin causa aparente. Otro concepto que hay que incluir en este grupo es a las mujeres que han sufrido previamente una muerte fetal prenatal o neonatal por el riesgo de repetición y por la ansiedad generada por estos antecedentes. Y finalmente accidentes obstétricos graves como la placenta previa o el desprendimiento precoz de placenta. Cómo atender estos embarazos Según el nivel de riesgo el control de embarazo se podrá realizar en el p rimer nivel asistencial, consultas básicas o centros de asistencia primaria en embarazos sin riesgo o con riesgo medio. En algunos casos de riesgo medio y los de riesgo alto han de ser controlados en centros especializados o en hospitales de nivel B (comarcales). Los de riesgo muy alto es necesario su seguimiento y atención al parto en hospitales de nivel C, donde se dispone de equipamiento adecuado para manejar recién nacidos con patología compleja o de gran prematuridad, así como gestantes con patología severa. Si se te ha diagnosticado un embarazo de riesgo sigue los consejos de tu especialista y confía en que con el control adecuado y los medios a nuestro alcance prácticamente todos los problemas tienen solución. Haz nuestro test de embarazo y averigua todo lo que debe saber una embarazada. Descubre todos los consejos y cuidados de las mujeres embarazadas.
Ecografía 5D
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Ecografía 5D

¿Qué embarazada no está ansiosa por ver la cara de su bebé? ¿Qué futuro papá o mamá no imagina y fantasea sobre cómo será? Para dar respuesta a esta demanda se ha acelerado el desarrollo de tecnología con ultrasonidos que nos permite ver imágenes sorprendentes del feto dentro del vientre materno. Un poco de historia… La historia de la ecografía tiene poco más de 100 años. Se inició en el contexto de la ingeniería y la tecnología militar y no fue hasta mediados del siglo XX cuando se aplicó en medicina. Encontró en el campo de la obstetricia uno de las especialidades en la que más se ha utilizado su tecnología, por su inocuidad a la hora de explorar a las gestantes y por el gran nivel de información que nos ofrece al estar el feto sumergido en agua, que es el medio óptimo por el que se transmiten los ultrasonidos . La tecnología 2D La tecnología en la que se basa el diagnóstico actualmente es la “2D” , imágenes en blanco y negro que nos ofrecen cortes de los tejidos. Es como exploramos habitualmente los fetos para rastrear su anatomía y descartar malformaciones. Los aparatos actuales ofrecen imágenes cada vez más nítidas y precisas. Para ello se usan ultrasonidos, ondas de alta frecuencia que se aplican mediante un transductor sobre la piel de la paciente lo más cerca posible del órgano a explorar. Para favorecer su difusión se aplica sobre la piel un gel acuoso y estas ondas, al llegar a los distintos tejidos, rebotan en una frecuencia u otra según su densidad y profundidad, y el rebote es recogido por el mismo transductor (emisor-receptor). Un software interpreta los datos recogidos y los plasma en una imagen en la pantalla del ecógrafo en diferentes tonalidades de gris. La tecnología 3D y 4D Hace poco más de una década se desarrolló la tecnología 3D , con la que un “barrido” en dos dimensiones sobre un tejido a explorar, procesado por un ordenador, componía una imagen fija con aspecto de tres dimensiones. Con el tiempo se sofisticó y se podían ver estas imágenes 3D en movimiento en tiempo real. Aplicado a la obstetricia nos permite ver al feto moviéndose, gesticulando, bostezando, parpadeando… A esta nueva tecnología se la llamó 4D. Hasta llegar a la tecnología 5D Recientemente se ha mejorado el software que permite la composición y el tratamiento de la imagen, cambiando el tono sepia de las 3 y 4D por un tono rosado con más tonos de sombra y textura, como si se tratara de una imagen real del feto iluminado, dándole el nombre de 5D . En realidad, no hay mucha diferencia entre la 4 y 5D pues es la misma tecnología mejorada, lo ofrece resultados mucho más vistosos en cuanto a realismo . No tiene finalidad diagnóstica Tal y como está planteado en el mercado actualmente la ecografía 4-5D es más bien una exploración “festiva” cuya pretensión es obtener bonitas imágenes del feto en movimiento, de sus rasgos y evolución y no una prueba médica con finalidad diagnóstica. Existen infinidad de centros que realizan este tipo de ecografías: Algunos en el contexto de un centro médico en el que además se puede hacer el control gestacional y las ecografías con finalidad diagnóstica. En otro tipo de centros el único propósito es disfrutar de la imagen del feto. Para ello, disponen de aparatos de alta tecnología y personal altamente cualificado para hacer este tipo de ecografías, que no son fáciles de hacer. PARA QUE QUEDEN BIEN… Este tipo de ecografía es una exploración que depende mucho de la “colaboración” fetal. Se requiere de una buena posición del feto para obtener buenas imágenes, líquido abundante, cuanto más delgada esté la gestante mejor, si la placenta no obstaculiza la visión también mejor… No siempre se consigue un buen resultado a pesar de la cualificación del técnico o médico y de su mejor intención. En esto la tecnología 5D también ha supuesto un avance pues solventa mejor el problema de las interferencias de órganos o tejidos que se interponen en la imagen. ¿Qué nos llevamos a casa? Actualmente se pueden contratar exploraciones a precios razonables que además de los 20-30 minutos de exploración en directo nos darán las imágenes registradas en soportes digitales como CD/DVD o lápices de almacenamiento, fotos, incluso proyecciones sobre el vientre materno a la vez que se realiza la ecografía. Se comercializan bonos de dos, tres o más ecografías para poder disfrutar de esas imágenes en distintas etapas del embarazo y así observar la impactante evolución del feto… Infinitas posibilidades para lo que es un negocio con un nicho de mercado interesado. Más allá de la parte lúdica: una tecnología para el futuro A parte de esta vertiente más lúdica y conocida de las ecografías 4-5D también hay que saber que existe una indicación médica muy importante de esta tecnología que está en sus inicios pero que tiene un gran futuro, pues nos permite visualizar mejor las posibles alteraciones anatómicas del “exterior” del feto (labio leporino, malformaciones genitales, hernias, malformaciones de las extremidades). Y la adquisición de volúmenes de imágenes que una vez terminada la exploración, cuando la paciente ya está en su casa, permite al médico examinarla desde ángulos distintos a los que la miró en directo y tomar diferentes medidas. Esto es una concepción diferente de lo que se conocía hasta ahora de una ecografía, que era una prueba que se interpretaba a medida que se realizaba. Pruebas inocuas Tanto la ecografía clásica como la 4-5D son absolutamente inocuas tanto para la madre como para el feto, indoloras y que se pueden realizar con la asiduidad que las condiciones requieran o permitan. No hace falta preparación alguna, en etapas precoces de embarazo se pueden realizar por vía vaginal y, si no, por el abdomen. En este caso se requerirá que la vejiga urinaria esté llena para que el líquido que contiene permita el paso de los ultrasonidos al útero que está detrás. ¿Cuándo es mejor realizarla? De escoger una única fecha para realizar una ecografía 5D lo ideal es que sea entre la semana 26-30 , aunque se puede realizar en cualquier momento del embarazo. Se recomienda no ponerse cremas hidratantes o antiestrías el día de la exploración porque determinados componentes pueden interferir con la transmisión de los ultrasonidos y restar nitidez. Si el feto está colocado en una posición que dificulta la visión puede que el técnico/médico te estimule suavemente el abdomen para favorecer que el feto cambie de posición, igual que si está dormido, para conseguir imágenes en actividad que son más sorprendentes. Si no lo conseguimos, a veces se aconseja comer algo dulce , que también tiene la capacidad de activar al feto o volver en otro momento si realmente no se han conseguido imágenes de calidad por la posición fetal. De todas maneras, no te sientas decepcionada, lo importante es que el resto de pruebas salgan bien y pronto tendrás a tu bebé en tus brazos y ¡podrás verlo tanto como quieras! Haz nuestro test de embarazo y averigua todo lo que debe saber una embarazada. Descubre todos los consejos y cuidados de las mujeres embarazadas.
Densitometría Osea, ¿Cómo Están Tus Huesos?
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Densitometría Osea, ¿Cómo Están Tus Huesos?

La densitometría ósea es la prueba principal para valorar la densidad mineral ósea , es decir, el calcio en los huesos y, por tanto, la presencia de una patología que afecta a un elevado sector de la población, la osteoporosis. A nivel mundial, la sufren 200 millones de personas, y en España, concretamente, afecta al 35% de mujeres de más de 50 años y al 72% mayores de 70 años. Es una patología que afecta sobre todo a la calidad de vida debido al deterioro que sufre la calidad de los huesos y el elevado riesgo de fracturas asociado a ello. El impacto de esta enfermedad sobre la población es tan elevada que algunos expertos hablan de que “las fracturas por osteoporosis superan el total de casos de infarto agudo al miocardio, paro cardiaco y cáncer de mama juntos”, con el agravante de que las fracturas, en la mayoría de ocasiones, pasan desapercibidas y pueden ocasionar muchos problemas a posteriori. Para reducir el riesgo de osteoporosis , las sociedades médicas recomiendan la realización de pruebas de valoración de la densidad mineral ósea, y la prueba que mejores resultados da es la absorciometría dual de rayos x (DXA o DEXA ) o también conocida como densitometría ósea. ¿En qué consiste? Es una técnica de diagnóstico por la imagen en la que existe radiación de rayos X, pero la radiación total es muy baja si se compara con la que recibe el paciente que se somete a una radiografía convencional de tórax (20 veces inferior a ésta), por lo que el riesgo-beneficio es evidente. A diferencia de otras pruebas en los que se emiten rayos X, en este caso no es necesario usar protectores de plomo al estar muy concentrada la zona a valorar. Es necesario informar al profesional que realiza la prueba si hay posibilidad de estar embarazada, así como si en las dos semanas previas nos hemos realizado algún estudio de radiodiagnóstico en el que se haya recibido contraste. Si este fuera el caso sería necesario esperar unas dos semanas para poder someterse a la DEXA. Tanto el embarazo como el contraste son contraindicaciones para su realización, en el primer caso absoluta y en el segundo caso temporal. El paciente se tumbará en una camilla durante 10 a 20 minutos. Si se quiere estudiar la columna la posición será con las piernas elevadas y flexionadas encima de una especie de almohada cuadrada o triangular, mientras que si la valoración es de la cadera las piernas estarán estiradas, pero con una abrazadera que mantiene la posición idónea para realizar el estudio. Es importante mantenerse inmóvil durante el momento en que se realiza la prueba para evitar que la imagen quede distorsionada y pueda interferir en la posterior valoración. ¿CÓMO ME PREPARO PARA LA PRUEBA? Para la realización del examen no se requiere de ninguna preparación específica, y se puede seguir una dieta normal . En cuanto la ropa, se recomienda llevar ropa cómoda y holgada que no comprima, evitando aquellas que tengan material metálico ya que en este caso será necesario sacársela. En ocasiones se solicita al paciente que se ponga una bata en lugar de su ropa pare evitar inconvenientes. Será necesario quitarse joyas, relojes y otros accesorios. Los resultados Las imágenes y los resultados que se derivan de la prueba los valorará el profesional. Estos situarán al paciente en un estrato diagnóstico en función de dos valores mundialmente aceptados como referentes: T-Score: este valor muestra la cantidad ósea que presenta el paciente, comparado con un adulto joven del mismo género con masa ósea máxima. Una puntuación superior a -1 se considera normal. Una puntuación entre -1 y -2,5 se clasifica como osteopenia (masa ósea baja). Una puntuación inferior a -2,5 se define como osteoporosis. La puntuación T se utiliza para calcular el riesgo que tiene de desarrollar una fractura. Z-Score: este valor muestra la cantidad ósea que presenta el paciente en comparación con otras personas de su grupo étnico, edad y género. La valoración de la Z-score puede ser de utilidad en mujeres premenopáusicas y en varones en quienes la validez de la clasificación de la OMS (Organización Mundial de la Salud) no se encuentra establecida, así como en la monitorización de pacientes sometidos a intervenciones terapéuticas. Pueden existir diferencias entre los resultados de una localización u otra y ello queda reflejado en la gráfica que suele acompañar el informe final que entrega el especialista al paciente. Los colores de las distintas zonas sitúan al paciente en zona de mayor o menor riesgo en función de su densidad mineral ósea. Debido a su relativa baja inocuidad y los buenos resultados que ofrecen se han establecido unas indicaciones para su realización siendo estas las siguientes: Mujeres ≥ 65 años Personas que sufran enfermedades en las que exista pérdida de masa mineral ósea Mujeres posmenopáusicas (< 5 años): Uno o más factores de riesgo. Historia personal o familiar de fractura (una historia materna de factura dobla el riesgo para el paciente). Si los resultados pueden influir sobre intervenciones terapéuticas. Hábito tabáquico activo. Utilización de esteroides por vía oral durante más de tres meses.
Sobre la Menstruación
Artículo especializado

Sobre la Menstruación

Sucede cada mes a todas las mujeres en su vida fértil, convivimos con ellas muchos años, pero en algunos aspectos es una gran desconocida. Aclaramos algunos conceptos…. La menstruación o regla es el sangrado que se produce por vía vaginal periódicamente cuando ha transcurrido un ciclo en el que no ha habido embarazo. El ciclo menstrual tiene una duración variable, siendo el más frecuente el de un mes lunar, que corresponde a 28 días. Pero son perfectamente normales los ciclos de 25 a 35 días, y también los irregulares que tienen distinta duración según el mes dentro de este rango. El ciclo se divide en dos fases: Primera fase de ciclo: desde que viene la regla hasta la ovulación. Segunda fase de ciclo : desde la ovulación hasta la siguiente regla. Ovulación La ovulación es el acontecimiento que tiene lugar en el ovario cuando un óvulo que ha ido madurando en el interior de una bolsita de líquido dentro del ovario es liberado para que pueda ser captado por la trompa de Falopio, que lo conducirá en dirección al útero . Y, en el caso de que se produzcan relaciones sexuales sin protección, los espermatozoides fertilizarán al óvulo en el interior de la trompa y el ya constituido embrión (desde el momento en que el óvulo ha sido fertilizado) seguirá su camino por el resto de la trompa hasta el interior del útero.  Sin fecundación, el óvulo simplemente desaparece en pocos días de forma imperceptible. Ciclo El proceso de maduración del óvulo tiene una duración variable de mujer a mujer, siendo el periodo medio de 14 días , pero puede ser de inferior o superior duración. En cambio, desde la ovulación a la siguiente regla sí que pasan aproximadamente 14 días en todas las mujeres. Cuando hablamos de primer día de ciclo es el día que viene la regla. Así pues, en ciclos de 28 días la ovulación se produce justo a la mitad, el día 14, pero si una mujer suele tener ciclos de 25 días es que ovula sobre el día 11 y, por el contrario, si tiene ciclos de 35 días es que ovula sobre el día 21 de su ciclo. Esto es importante tenerlo en cuenta para calcular los días fértiles de una mujer. La duración del ciclo menstrual se cuenta desde el primer día de una regla hasta el primer día de la siguiente. Días fértiles Si hablamos de días fértiles, que pueden variar de unas parejas a otras, engloban dos o tres días antes hasta dos o tres días después de esa fecha . De relaciones mantenidas dos días antes de la ovulación pueden permanecer activos espermatozoides esperando la llegada del óvulo. Y posteriormente ocurre lo mismo, pues el óvulo que ya ha empezado su camino a través de la trompa de Falopio puede mantenerse en buenas condiciones para ser fertilizado varios días después de la ovulación. Por tanto, los días fértiles de una mujer son cuatro o cinco centrados alrededor del día de la ovulación, pero pueden llegar a ser hasta de una semana o más en parejas muy fértiles. Síntomas El momento de la ovulación puede ser percibido por muchas mujeres. Pueden notar cierto dolor o incomodidad en la pelvis , y las características del flujo vaginal cambian, volviéndose en esos días más transparente y filante (se puede estirar como una goma). Algunas mujeres pueden tener una pequeña mancha de sangre también en ese momento. En el endometrio desde el inicio del ciclo hasta el momento de la ovulación empieza a crecer un tejido acolchado y algodonoso que va madurando hasta el momento de la ovulación, que es cuando tendrá sus máximas cualidades. Su finalidad es nutrir al embrión si en ese ciclo se ha producido la fecundación y alimentarlo hasta que desarrolle su propia placenta . Sin fecundación, ese tejido inicia un proceso de “degeneración” durante toda la segunda fase del ciclo que culmina con la expulsión de ese tejido en forma de sangrado menstrual. Al perder todo su recubrimiento interno el útero sus paredes quedan completamente peladas, por lo que hasta que crece una nueva “piel” se producen cuatro o cinco días de sangrado. Cuando se ha producido la ovulación el endometrio sintetiza unas sustancias llamadas prostaglandinas durante toda la segunda fase del ciclo, que cuando se liberan durante la regla provocan contracciones uterinas que son las responsables del dolor menstrual que muchas mujeres sienten, y motivo por el cual cuando inhibimos la ovulación con los anticonceptivos estos dolores mejoran o desaparecen, pues al no haber ovulación no se sintetizan las prostaglandinas. ¿Menstruación sin ovulación? Sí, también puede haber menstruación sin ovulación. El endometrio crece, crece, crece… y sin los cambios hormonales propios de la ovulación también llega un momento en que se derrumba. Estos ciclos anovulatorios son propios de los primeros años de regla durante la adolescencia, o de los últimos años cercanos a la menopausia, y también pueden darse con mayor o menor frecuencia durante toda la edad fértil de la mujer. Estos ciclos se caracterizan por ser más largos, irregulares e indoloros pues, como hemos comentado, sin ovulación habitualmente no hay dolor.
Disfunción Sexual Femenina
Artículo especializado

Disfunción Sexual Femenina

Las disfunciones sexuales son problemas en la respuesta sexual humana que impiden una realización erótica plena, y afectan no sólo a la relación de pareja sino también a la salud integral y a la autoestima de la persona. Dichos problemas tienen que ver con cuatro áreas fundamentales : el deseo, la excitación, el orgasmo y el dolor. Nacemos sexuados por naturaleza. Desde los primeros días de vida aprendemos a descubrir nuestro cuerpo, construyendo nuestro propio concepto de sexualidad a lo largo de todo el ciclo vital.  La sexualidad, por tanto, evoluciona. Es posible modificar lo que no está funcionando y convertirlo en lo que debería ser : una fuente de placer y bienestar personal y relacional. Sin embargo, lo que debería ser es a veces nuestra mayor pesadilla. Y es que los problemas relacionados con la sexualidad son muy habituales . Se calcula que alrededor de un 40% de las mujeres los tienen, y un 12% de ellas experimenta un auténtico malestar. Es importante señalar que muchas mujeres tienen normalizado el dolor durante las relaciones sexuales, motivo por el que no siempre llegan a consultar profesionalmente.  No obstante, existen amplias posibilidades de solución. Veamos, primero, los principales diagnósticos: Problemas del deseo sexual Deseo sexual hipoactivo Es la disminución (o ausencia) de pensamientos eróticos y deseos de sexualidad. También puede reducirse la excitación durante la relación sexual. Es importante considerar que lo que se considera “normal” y “anormal” está muy marcado por variables personales . Entre los factores que pueden afectar al deseo encontramos: Factores asociados con la pareja (discusiones constantes, falta de comunicación…) o de relación con otras personas. Estrés. Factores individuales: problemas con la auto-imagen corporal, experiencia traumática previa, existencia de algún otro trastorno psicológico, etc. Educación afectiva y sexual deficitaria. Creencias religiosas o culturales estrictas y contexto social Factores médicos o efecto secundario de alguna medicación. Aversión al sexo Es la aversión extrema y con tendencia evitar todos o casi todos los contactos sexuales genitales. Lo que caracteriza esta problemática es el elevado nivel de ansiedad y pánico que genera, bloqueando incluso la posibilidad de tener una pareja por miedo a las relaciones íntimas. Pueden incluso rechazarse los propios genitales. Entre las causas posibles para esta disfunción encontramos: Educación afectiva y sexual severa y deficitaria. Pocas habilidades relacionales o timidez extrema. Episodio sexual traumático previo: Por una relación de abuso o también por intentar mantener una relación sexual y que no saliera bien debido a un exceso de ansiedad, instaurándose así el miedo a repetirla. Presión sexual por parte de la pareja para tener relaciones sexuales. Confusión o indefinición de la persona en referencia al género o identidad sexual. Es importante señalar que lo que mantiene esta problemática es el miedo.  La persona tiende a evitar cualquier relación sexual, generándose así aún más aversión. Cuanto más se evita más grande es el miedo. Problemas de excitación sexual La falta de excitación sexual en la mujer Una vez iniciada la interacción sexual no se producen los cambios fisiológicos ocurridos típicamente en la fase de excitación sexual (lubricación, tumefacción vaginal, tensión muscular, alteraciones respiratorias…) ni sensaciones subjetivas de excitación . Sería el análogo femenino de la disfunción eréctil en el hombre. Habitualmente esta dificultad sexual se asocia a problemas en el deseo y también a problemas del orgasmo. Entre las principales causas destacan: Vergüenza a mostrarse excitada por motivos culturales. Desconocimiento sobre el propio funcionamiento sexual o pareja que únicamente busca su autogratificación. Causas hormonales tras el parto o la menopausia. Problemas del orgasmo Anorgasmia Es la ausencia o retraso del orgasmo después de una fase de excitación sexual normal. El orgasmo es erróneamente entendido como el objetivo de la relación sexual, en vez de como la consecuencia, por lo que dejan de atenderse las sensaciones de gozo.  La ansiedad que produce el no llegar al orgasmo, aún lo aleja más. Cabe decir que entre las mujeres existe una amplia variabilidad entre el tipo y la intensidad de la estimulación que desencadena el orgasmo. Entre las causas encontraríamos: Creencias negativas sobre la sexualidad, tabúes y sentimiento de culpa asociado. Falta de información o información errónea. Baja autoestima y asertividad (no saber comunicar las propias necesidades). Exceso de control : Pudor a dejarse llevar ante alguien. Episodio traumático relacionado con la sexualidad. Falta de habilidades sociales . Crisis en la pareja. Estar demasiado expectante a si el orgasmo se produce o no. Problemas de dolor Vaginismo Es la aparición recurrente de espasmos involuntarios de la musculatura del tercio externo de la vagina que ocurre durante el coito. Se produce una oclusión de la abertura vaginal en el que la entrada del pene se hace imposible o muy dolorosa. Puede llegar a requerir anestesia para exploraciones médicas vaginales. Esta problemática puede darse con o sin juego sexual, es decir, en algunas pacientes existe masturbación y sexo oral sin problemas, haciendo que la vida sexual sea gratificante a todos los niveles salvo en la penetración, o puede que la persona evite cualquier tipo de juego erótico para que no se precipite el coito. Hay diversos niveles de gravedad (en los casos más leves es posible la introducción de un tampón o un dedo y en casos más graves se puede generar una gran aversión al sexo). La tensión con la que se plantean las relaciones sexuales tiende a bloquear aún más, ya que la tensión muscular es un reflejo de la tensión mental. Entre las causas que lo generan encontramos: Rigidez (falta de flexibilidad) a nivel psicológico que se manifiesta también a nivel sexual. Temores e inseguridades : miedo a sentir dolor, miedo a lo desconocido (por experiencias sexuales dolorosas previas), al embarazo, a no estar a la altura, al rechazo, al compromiso, etc. Problemas de pareja . Experiencias traumáticas previas. Creencias represivas y educación sexual inadecuada . Falta de lubricación o estimulación efectiva. Cambios hormonales, menopausia, partos difíciles , ciertos medicamentos y otras causas médicas. Dispareunia Es un dolor genital persistente asociado con la relación sexual. Puede ser de origen psicológico o de origen físico (por alteraciones físicas o musculares, p.ej. una contractura en la musculatura vaginal). Las causas que la producen son las mismas que en el vaginismo.    ¿Qué hacer? Recomendaciones para mejorar tu salud sexual: Crea un momento y un espacio propicio para la relación sexual. Ábrete a la experimentación. Amplía información. Conoce tus genitales y los de tu pareja y cómo funcionan. Desactiva tabús y falsos mitos. Trabaja tus creencias sobre la sexualidad y lo que implica. ¿Por qué el sexo es para ti una experiencia negativa? Aprende a comunicar lo que necesitas y expresa lo que sientes. Potencia lo sensorial: masajes eróticos, sexualidad lúdica, etc. Mejora aspectos de tu relación de pareja que puedan estar interfiriendo. Compartid tiempo juntos de calidad. Practica ejercicios de Kegel para fortalecer el suelo pélvico. Tus relaciones también mejorarán. Deja de hacer lo que no funciona. Habitualmente buscamos deliberadamente sensaciones o reacciones que por naturaleza son espontáneas. Haz algo diferente. ¿Y si no funciona? Busca ayuda profesional. Antes de iniciar un tratamiento psicológico es importante descartar cualquier causa física que pueda estar produciendo o interfiriendo en la disfunción, por lo que se recomienda una valoración médica previa por un especialista. El tratamiento psicológico opera en varios niveles: no solamente a través de protocolos de actuación estructurados, sino también analizando procesos psicológicos más profundos que interfieren en el concepto de sexualidad, del amor, las necesidades, etc. que se basan no sólo en factores biológicos sino también sociales. Es importante remarcar que los psicoterapeutas sexuales también colaboran con otros especialistas como fisioterapeutas del suelo pélvico para optimizar resultados.
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Ovarios Poliquísticos
Enfermedad

Ovarios Poliquísticos

Actualizado el día 15/09/2021 El síndrome del ovario poliquístico es la patología endocrina más frecuente en mujeres en edad fértil, aunque permanece infradiagnosticado. Se trata de un síndrome complejo y heterogéneo en cuanto a su presentación, evolución y consecuencias a corto y largo plazo. ¿Qué es el síndrome de ovarios poliquísticos? El síndrome de ovarios poliquísticos determina la aparición de quistes (pequeñas cavidades llenas de líquido) en los ovarios, debido a una producción excesiva de hormonas masculinas. El síndrome de ovarios poliquísticos agrupa una colección de signos y síntomas que incluye, además de la producción de hormonas masculinas por encima de lo normal, disfunción ovulatoria con prolongación, disminución de la frecuencia o ausencia de los períodos menstruales con escasa liberación de óvulos y aparición de quistes en los ovarios . El signo clínico más característico determinado por el hiperandrogenismo es el hirsutismo o exceso de vello siguiendo un patrón masculino. También puede aparecer acné y alopecia. Esta alteración endocrina afecta aproximadamente a 1 de cada 10 mujeres en edad reproductiva y está relacionado directamente con la disminución de la fertilidad. Causas del síndrome de ovarios poliquísticos Como en la mayoría de los síndromes, no existe una única causa para los ovarios poliquísticos. Sí existe una disfunción neuroendocrina con un exceso de hormona luteinizante, que es la encargada de regular la secreción de testosterona, impidiendo a los óvulos madurar lo suficiente y que, en lugar de ser expulsados de los ovarios durante la ovulación, permanezcan en el interior formando los quistes. También existe un trastorno metabólico con resistencia a la insulina e hiperinsulinemia, lo que también estimula la producción de andrógenos. Otros factores que se relacionan con la enfermedad y que pueden influir en el desarreglo hormonal son la obesidad , una alimentación deficiente y una vida sedentaria, entre otros. Finalmente, el síndrome de ovario poliquístico puede tener causas genéticas, por alteración o mutación de genes, lo que determina que sea una patología altamente hereditaria. Síntomas Los síntomas del síndrome de ovarios poliquísticos pueden incluir: Menstruaciones irregulares . Es común la oligomenorrea (disminución hasta 6-8 reglas anuales) o amenorrea (ausencia de regla durante varios periodos menstruales seguidos). Estos ciclos menstruales irregulares se asocian con una disminución en la ovulación y mayores tasas de infertilidad. Hirsutismo y síntomas virilizantes . El exceso de hormonas masculinas (hiperandrogenismo) determina la aparición de síntomas virilizantes, como el aumento de vello en diferentes zonas como la cara, muslos, abdomen, espalda y antebrazos. Otros síntomas incluyen clitoromegalia, alopecia, voz grave, hipotrofia mamaria y aumento de la masa muscular. Acné y piel grasa. La resistencia a la insulina puede conducir a la aparición de diabetes, hipertensión arterial, aumento del colesterol y obesidad, entre otros. Aumento de peso . Dolor pélvico . Manchas de color marrón oscuro en la piel. Pruebas y exámenes para el diagnóstico del síndrome de ovarios poliquísticos En un tercio de las mujeres pasan más de 2 años hasta que se les diagnostica la enfermedad. De ahí que se deba poner el foco en dos cuestiones específicas para identificar a los pacientes con mayor riesgo: mujeres con exceso de vello corporal o facial con un patrón masculino y mujeres con un historial de irregularidad menstrual u oligoamenorrea. Las pruebas complementarias y exámenes para el diagnóstico del síndrome de ovarios poliquísticos deben incluir: Examen físico. Examen pélvico. Análisis de sangre completo que incluya determinaciones hormonales, en especial, las hormonas masculinas. Ecografía ginecológica de alta resolución. Tratamiento del síndrome de ovario poliquístico El síndrome de ovario poliquístico no tiene cura, pero sí se pueden establecer metas terapéuticas para diferentes aspectos de la enfermedad. Tratamiento no farmacológico Los cambios en el estilo de vida pueden suponer una mejora considerable de los diferentes parámetros alterados por la enfermedad. La pérdida de peso, una alimentación sana y realizar ejercicio físico de manera regular puede favorecer la regulación hormonal, mejorar la sensibilidad a la insulina, aumentar la fertilidad y hacer que mejoren todos los síntomas. Tratamiento farmacológico Los anticonceptivos hormonales pueden ser adecuados para regular la producción de hormonas y de esta manera normalizar el ciclo menstrual. También pueden incidir positivamente sobre el acné y el crecimiento del vello corporal. El tratamiento hormonal como los antiandrógenos que regulan el nivel de las hormonas masculinas mejoran el acné y el vello corporal. Por otro lado, el uso de antidiabéticos orales como la metformina puede ayudar a regular los niveles de insulina y, por tanto, a regular los ciclos menstruales. Por último, se pueden utilizar inductores de la ovulación en el caso de pacientes que deseen quedarse embarazadas. Factores desencadenantes del síndrome del ovario poliquístico Como en la mayoría de síndromes, no existe un único desencadenante del síndrome del ovario poliquístico. Por el contrario, existen diversos factores que pueden determinar un mayor riesgo de que aparezca la patología. Factores de riesgo de los ovarios poliquísticos Los factores de riesgo del síndrome de ovarios poliquísticos pueden incluir una alimentación deficiente, el exceso de peso y la obesidad y una vida sedentaria. También puede haber factores genéticos que hacen que la enfermedad sea hereditaria en base a determinados cambios o mutaciones genéticas. Complicaciones Las mujeres que padecen el síndrome de ovario poliquístico pueden presentar una serie de complicaciones asociadas, entre ellas: Síndrome metabólico. Diabetes tipo 2 y obesidad. Hipertensión arterial. Enfermedades cardiovasculares. Trastornos menstruales, infertilidad y abortos. Crecimiento excesivo de vello. Apnea obstructiva del sueño. Cáncer de endometrio. Depresión y ansiedad. Prevención Existe una serie de recomendaciones que pueden ayudar a reducir el riesgo de padecer la enfermedad y, en todo caso, atenuar los síntomas y regular los ciclos menstruales. Además del tratamiento médico, es importante conseguir una buena calidad de vida eliminando el estrés, realizar ejercicio físico de manera regular, mantener una dieta saludable y evitar el exceso de peso y la obesidad. Especialidades para el síndrome del ovario poliquístico El síndrome de ovarios poliquísticos es tratado por los médicos especialistas en Endocrinología y en Ginecología. ¿Necesitas atención presencial con un especialista en ginecología? En Savia reserva una consulta con los mejores profesionales sin esperas. Preguntas frecuentes ¿Cuáles son los síntomas de quistes en los ovarios? Los síntomas de quistes en los ovarios son dolor en la parte baja del abdomen, hinchazón y sensación de plenitud abdominal, dolor durante las relaciones sexuales o dolor durante la defecación, entre otros. ¿Qué riesgos implica el ovario poliquístico? El síndrome de ovario poliquístico aumenta el riesgo de infertilidad, cáncer de endometrio, metabolismo anormal de la glucosa y dislipidemia. ¿Qué produce quistes en los ovarios? Los quistes de ovarios suelen tener un componente genético, pero también se producen por una alteración hormonal, endometriosis, embarazo, infecciones pélvicas o el síndrome de ovarios poliquísticos. ¿Cuál es el tamaño normal de un quiste de ovario? Un quiste de ovario suele medir menos de 5 cm. En el síndrome de ovarios poliquísticos suelen aparecer al menos 12 folículos que suelen medir de 2 a 10 mm. ¿Qué son los folículos de los ovarios? Los folículos son estructuras anatómico-funcionales que forman parte del ovario y que albergan en sus paredes internas al ovocito y a otras células productoras de estrógenos. ¿Qué es un quiste funcional? En los ovarios se producen folículos que son estructuras funcionales que producen hormonas y liberan el óvulo durante la ovulación. Cuando un folículo normal continúa creciendo, se denomina quiste funcional. No suelen causar síntomas y desaparecen por sí solos. ¿Cuánto tiempo tarda en quitarse un quiste de ovario? Por norma general, un quiste de ovario se rompe en el momento de la ovulación, pero algunos resisten y pueden tardar hasta 3 meses en desaparecer. Bibliografía Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia. Estudio y tratamiento de la anovulación en el síndrome de ovarios poliquísticos. Prog Obstet Ginecol 2017; 60(5): 505-516 . Azziz R. Polycystic Ovary Syndrome. Obstet Gynecol 2018; 132(2): 321-336. doi: 10.1097/AOG.0000000000002698 . McCartney CR, Marshall JC. Polycystic Ovary Syndrome. N Engl J Med. 2016 Jul 7;375(1):54-64. doi: 10.1056/NEJMcp1514916 .
Síndrome premenstrual
Enfermedad

Síndrome premenstrual

¿Qué es el síndrome premenstrual? El síndrome premenstrual (SPM) es un conjunto de síntomas y cambios físicos y psíquicos, bien definidos, que experimentan las mujeres días antes de la menstruación (entre el día 14 y 28). Esto sucede mes tras mes y puede afectar al 90 % de las mujeres, y con mayor frecuencia entre los 20 y 30 años de edad. La intensidad de los síntomas puede variar de unas mujeres a otras y pueden ser simples molestias o ser tan agudos que el malestar que ocasionan pueden interferir e incluso incapacitar en las actividades diarias o laborales. El síndrome premenstrual termina cuando empieza la regla . Tipos de síndrome premenstrual No existen tipos de síndrome premenstrual. Causas de un síndrome premenstrual No se sabe con exactitud cuales son las causas del síndrome premenstrual , pero podría estar relacionado con un desequilibrio hormonal de estrógenos y progesterona. Esto produce una retención de líquidos y sodio que provocaría un aumento de peso y edema generalizado dando lugar a los síntomas premenstruales. También se desconocen las causas por las que unas mujeres son más sensibles que otras a estos cambios hormonales. Síntomas de un síndrome premenstrual Los síntomas del síndrome premenstrual pueden ser: Síntomas físicos:    Hinchazón de abdomen    Edemas generalizados por retención de líquidos    Tensión e inflamación de las mamas    Diarrea o estreñimiento    Calambres    Dolor de cabeza y espalda    Intolerancia a la luz y al ruido    Acné Síntomas psicológicos o emocionales:    Cambios repentinos del estado de ánimo    Irritabilidad    Cansancio    Ansiedad    Tristeza o depresión    Cambios de apetito como la necesidad de comer dulce    Trastornos del sueño    Pérdida de interés en el sexo    Pérdida de concentración Tratamiento de un síndrome premenstrual El tratamiento del síndrome premenstrual puede ser: Tratamiento médico: para aliviar los síntomas como los antiinflamatorios, analgésicos, diuréticos, antidepresivos o anticonceptivos hormonales, entre otros. Remedios caseros: ayudan a paliar los síntomas como la actividad física diaria, evitar la sal, cafeína, alcohol y azúcar los días previos al ciclo, no fumar, controlar el estrés, descansar y dormir más horas, o llevar una dieta saludable con más vitaminas y minerales durante esos días previos. Pruebas complementarias de un síndrome premenstrual No hay pruebas específicas para diagnosticar el síndrome premenstrual , basta con la descripción de los síntomas, en qué momento aparecen y si se repiten durante al menos tres ciclos menstruales para poder diagnosticar el síndrome premenstrual.   Factores desencadenantes de un síndrome premenstrual El factor desencadenante se debe a la disminución de los niveles de estrógeno y progesterona después de la ovulación. Cuando comienza la menstruación, los niveles de estas hormonas comienzan a subir de nuevo. S e desconoce porqué unas mujeres son más sensibles que a otras . Factores de riesgo de un síndrome premenstrual No hay factores de riesgo. Complicaciones de un síndrome premenstrual Las posibles complicaciones de un síndrome premenstrual pueden ser la incapacidad del desarrollo de las actividades diarias y laborales, pensamientos suicidas e incluso suicidio en las mujeres con depresión, por eso es importante ajustar el tratamiento esos días puntuales . Prevención de un síndrome premenstrual No existe prevención para evitar el síndrome premenstrual. Especialidades a las que pertenece El síndrome premenstrual es tratado por el médico de Atención Primaria , que trata los síntomas y recomienda pautas para aliviarlos, pero cuando el síndrome premenstrual afecta de manera más intensa o incapacita el ritmo de vida diario es el Ginecólogo (médico del aparato reproductor femenino) quien hace un seguimiento y tratamiento del síndrome premenstrual. Preguntas frecuentes ¿Cuándo aparecen los primeros síntomas del embarazo? Los primeros síntomas de embarazo es la ausencia de regla, senos hinchados, cansancio y somnolencia, orinar más a menudo, náuseas y vómitos, hinchazón abdominal y dolor pélvico, entre otros. ¿Cuándo se presenta el síndrome premenstrual? El síndrome premenstrual se presenta cuando aparecen una serie de síntomas concretos días antes de la regla, durante al menos 3 meses. ¿Cuánto es lo máximo que dura el periodo menstrual? El periodo menstrual puede durar entre 25 y 30 días, incluso alargarse a 35 días. ¿Cuáles son los trastornos menstruales? Los trastornos menstruales pueden ser náuseas, vómitos, dolor abdominal tipo retortijón, dismenorrea (dolor menstrual), dolor de espalda, diarrea o dolor de cabeza, entre otros. ¿Cuánto tiempo pueden durar los síntomas premenstruales? Los síntomas pre menstruales duran unos días antes de la aparición de la regla. Suelen estar presentes en los años entre la adolescencia y la vida adulta, es decir, entre los 20 y 30 años.
Mioma Uterino
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Mioma Uterino

¿Qué es el mioma uterino? El mioma o fibroma uterino, es un tipo de tumoración benigna en las paredes del útero y está formado por un incremento en forma de nódulo de las fibras musculares del útero . Los miomas varían en número, tamaño y localización. Afecta a mujeres en edad fértil y su origen es desconocido , pero su crecimiento está muy influenciado por las hormonas femeninas. Tipos de mioma uterino Los miomas uterinos pueden ser: Mioma subseroso: tiene una afectación en mujeres del 40% de miomas. No produce síntomas, pero si alcanza un tamaño grande puede producir molestias y dolor por compresión en órganos próximos. Miomas intramusculares: debido a que pueden alcanzar gran tamaño, puede aumentar, también, el tamaño del útero. Constituye el 55% de los miomas y se suelen localizar en la porción central del miometrio (capa muscular intermedia). Mioma submucoso: son menos frecuentes, dan más sintomatología al producir mucho sangrado menstrual provocando, en muchos casos, que la mujer padezca anemia ferropénica (falta de hierro). Tiene una elevada probabilidad de malignizar. Causas de un mioma uterino No se conocen las causas del mioma de útero, pero se ha detectado una relación directa con las hormonas femeninas , condicionando el desarrollo y crecimiento de los miomas, por eso se da en mujeres en edad fértil (desde la pubertad hasta la menopausia). Transcurrido este tiempo, el tamaño disminuye debido a que los niveles de hormonas en sangre son menores. Síntomas de un mioma uterino Aproximadamente el 30% de las mujeres no tienen ningún síntoma y solo se descubre su presencia de un mioma uterino en las revisiones rutinarias con el ginecólogo . La aparición de los síntomas depende de su tamaño, número de miomas y localización, siendo los más sintomáticos los que se localizan en la cavidad interna del útero. Los síntomas pueden ser: Cambios menstruales en su duración, frecuencia y cantidad de sangrado. Dolor. Anemia ferropénica debido al exceso de sangrado. Aumento del perímetro del abdomen en caso de miomas grandes. Aumento de peso. Complicaciones en embarazo y parto. Compresión de vejiga y recto en el caso de miomas de gran tamaño. Necesidad de orinar con mayor frecuencia. Lumbalgia y dolor en pelvis. Infertilidad. Aumento de probabilidades de aborto o parto prematuro. Molestias en las relaciones sexuales.   Tratamiento de un mioma uterino La mayoría de los miomas no requieren tratamiento por ser asintomáticos, y se tiende a tener una actitud conservadora. En caso de presentar sintomatología, el tratamiento puede ser: Tratamiento médico:    Fármacos (agonistas de la GnRH) que disminuyen el nivel de estrógenos en sangre y, con ello, el tamaño de los miomas, pero tiene efectos secundarios con sintomatología similar a una menopausia (sofocos, sudoración, sequedad vaginal, etc.) y, además, cuando se termina el tratamiento, el mioma vuelve a crecer.    Analgésicos para paliar el dolor.    Anticonceptivos, progestágenos y dispositivos uterinos para disminuir la hemorragia.    Hierro para tratar la anemia. Tratamiento quirúrgico: Se emplea dependiendo de tamaño y localización del mioma. Se puede realizar por vía vaginal o laparoscópica (tubo flexible con una cámara e instrumentos quirúrgicos, que se introduce por unas incisiones realizadas en el abdomen). Pueden ser:    Miomectomía, en la que se extirpa sólo el mioma, se conserva el útero y se preserva la fertilidad.    Histerectomía, en la que se extirpa una parte o la totalidad del útero, dependiendo de la localización y tamaño del mioma. Se preserva la función hormonal por conservar los ovarios, pero no hay posibilidad de embarazo. Radiología intervencionista: técnica guiada por rayos usada para embolizar los miomas, es decir, suspender el riego sanguíneo del mioma. Pruebas complementarias de un mioma uterino Algunas pruebas complementarias para el diagnóstico de un mioma uterino son: Exploración física: para detectar el tamaño del útero, presencia de miomas y dolor a la palpación. Ecografía: para localizar, medir y determinar cuántos miomas hay. Es la prueba diagnóstica más efectiva y fiable. Histeroscopia: se introduce un tubo por la vagina para ver el interior del útero. TAC pélvico: para observar la repercusión de los órganos vecinos. Resonancia magnética: para visualizar posibles tumores. Factores desencadenantes de un mioma uterino Los factores desencadenantes de los miomas uterinos están causados por el aumento de estrógenos en sangre . Factores de riesgo de un mioma uterino Los factores de riesgo de un mioma pueden ser: Mujeres de entre 35 y 45 años. Mayor incidencia en la raza afroamericana. Obesidad, hipertensión o diabetes. Mujeres nulíparas (no han dado a luz). Desarreglo hormonal (aumento de estrógenos). Factor hereditario. Complicaciones de un mioma uterino Las complicaciones del mioma uterino pueden ser: Compresión de vejiga y retención urinaria. Edemas, varices y trombosis en las piernas, por compresión de venas pélvicas dificultando la circulación de retorno de las piernas. Hemorragias abundantes. Malignización del mioma, suele ocurrir en un 0,5 % de los miomas. Prevención de los miomas Los miomas no se pueden prevenir debido a que no se sabe con exactitud la causa . Se pueden hacer unas recomendaciones como son las revisiones ordinarias con el ginecólogo, controlar el peso y llevar una dieta saludable junto con la práctica regular de ejercicio físico. Especialidades a las que pertenece La especialidad médica que trata los miomas es Ginecología y Obstetricia. Preguntas frecuentes ¿Cuál es el tamaño de un mioma uterino? Los miomas varían en tamaño, siendo los más pequeños de hasta 2 cm. y los grandes a partir de 6 cm . ¿Cuál es la diferencia entre un mioma y un fibroma? Es lo mismo un mioma que un fibroma. También se pueden llamar leiomiomas . ¿Qué son miomas tipo 4? Los miomas tipo 4 son miomas que ocupan un 50% del volumen del interior del útero .   ¿Qué es un mioma en el endometrio? Un mioma en el endometrio es aquel que crece hacia la cavidad uterina, es decir, hacia la mucosa que recubre la pared del útero . ¿Cuándo una mujer tiene miomas puede quedar embarazada? Los miomas son compatibles con el embarazo, pero, en ocasiones, pueden aparecer complicaciones durante la gestación (abortos, partos prematuros o alteración en el desarrollo fetal), en el parto (hemorragias, mala presentación del feto o dificultad en las contracciones), y en el postparto (hemorragias).
Vaginosis Bacteriana
Enfermedad

Vaginosis Bacteriana

¿Qué es la vaginosis bacteriana? La vaginosis bacteriana es una infección vaginal por una bacteria , se produce por el desequilibrio entre la diferente flora bacteriana de la vagina, en la cual se produce un descenso de los lactobacilos y un aumento de la gardnerella (bacilo de la región genital). Es la infección bacteriana más frecuente entre los 14 y 40 años, y es una enfermedad leve. Tipos de vaginosis Los tipos de vaginosis serán diferentes según el germen que lo produce, así tenemos: Vaginosis bacteriana : se produce por el germen conocido como Gardnerella vaginalis. Vaginitis candidiasica o candidiasis vaginal : se debe a la infección por hongo Candida albicans , produce un flujo blanco y espeso. Vaginitis tricomoniasis : se produce por el protozoo Trichomona vaginalis. Vaginitis por clamidia : producida por la Chlamydia trachomatis Causas de la vaginosis bacteriana La causa de la vaginosis bacteriana es la infección por parte de la Gardnerella vaginalis. Síntomas de vaginosis bacteriana La vaginosis bacteriana en la mayoría de los casos es asintomática , o presenta síntomas muy leves. Cuando aparecen síntomas, estos son, la presencia de flujo delgado y abundante con olor a pescado , de un color que puede ser blancuzco, gris apagado o incluso verdoso, las pacientes también pueden presentar ciertas molestias como ardor al orinar o ligero picor, en algunos casos poco frecuentes puede dar dolor suprapúbico. Tratamiento para la vaginosis bacteriana El tratamiento de la vaginosis bacteriana va a ser tratamiento antibiótico , que puede ser de uso oral, en forma de óvulos vaginales, o geles. Los antibióticos que se suelen usar son el Metronidazol o Clindamicina . Pruebas complementarias del tratamiento de vaginosis bacteriana La prueba complementaria será un exudado vaginal , aunque también se puede encontrar mediante citología en aquellas personas que no presentan sintomatología y por tanto no consultan por este problema. Factores desencadenantes de la vaginosis bacteriana No se conocen las causas que desencadenan las vaginosis bacterianas, si bien se conoce que las personas con relaciones sexuales con múltiples parejas pueden sufrir esta infección. No se encuentran casos de vaginosis bacteriana en personas que no tienen relaciones sexuales. Factores de riesgo de la vaginosis bacteriana Son factores de riesgo las duchas vaginales, el uso de productos de higiene femenina muy perfumados o que puedan ser irritantes, y el uso de ropa ajustada y que no transpire. Complicaciones de la vaginosis bacteriana La vaginosis bacteriana es una infección local que no presenta complicaciones. Prevención de la vaginosis bacteriana Evitar las duchas vaginales. Evitar el uso de jabones abrasivos. Usar preservativo para evitar contagios. Ropa interior de algodón. Especialidades a las que pertenece la vaginosis bacteriana La vaginosis bacteriana será tratada en primer lugar por el médico de familia, solo en casos que sean recidivantes puede ser necesario el tratamiento por parte del ginecólogo. Preguntas frecuentes ¿Qué es la candidiasis bacteriana? No existe la candidiasis bacteriana. La candidiasis es un infección producida por un hongo conocido como Cándida albicans , que, al reproducirse por alteraciones locales en mayor cuantía de lo normal, da lugar a una infección que se caracteriza por picor intenso , asociado a producción de flujo blanquecino y espeso. Las bacterias son un tipo de células diferentes que producen otras infecciones como la vaginosis bacteriana. ¿Qué es la vulvovaginitis? La vulvovaginitis es la inflamación tanto de la vulva como de la vagina, la paciente presenta síntomas internos de molestias vaginales, asociados a picor externo y, en muchos casos, ardor al orinar, ya que el paso de la orina da lugar a un irritación local de la vulva. Precisará tratamiento interno de la vagina y externo de la vulva para mejorar los síntomas. Puede ser producida por bacterias y hongos. ¿Hay algún remedio casero para aligerar los síntomas de la vaginosis bacteriana? Para tratar la vaginosis bacteriana son necesarias medidas que cambien el PH vaginal, haciéndolo más ácido. Así, al añadir vinagre de manzana al agua de lavarse puede ser eficaz, el consumo y aplicación de yogur natural puede ser otro  tratamiento, añadir al agua de lavarse el aceite del árbol de té puede ser también cambiar el PH vaginal, impidiendo las infecciones de repetición. Evitar el uso exagerado de productos de higiene femenina que pueden ser irritantes y cambiar el PH por sí mismo. ¿Qué es la enfermedad Gardnerella? La Gardnerella es una bacteria conocida como Gardnerella vaginalis , que produce una infección en la vagina conocida como vaginosis bacteriana, que se debe a una alteración de la flora vaginal donde disminuyen los Lactobacillus y prolifera la Gardnerella , es la principal causa de alteración vaginal aunque hasta el 50 de las personas que la presentan no tiene síntomas. ¿Qué es una célula clave? La célula clave es una célula pavimentosa de la vagina, que se encuentra rodeada de bacterias, en general Gardenella vaginaleis , las baterias se hayan pegadas a la pared celular y son típicas de la infección por esta bacteria.