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Qué Ocurre Cuando el Himen se Rompe
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Qué Ocurre Cuando el Himen se Rompe

El himen se define como una membrana que se encuentra en los genitales externos femeninos . Es una membrana horadada fina que recubre la vagina y que deja salir hacia afuera las secreciones del aparato genital interno, como la menstruación. Está relacionada con las siguientes estructuras anatómicas: La cara inferior o externa es convexa y se corresponde con los labios menores Su cara superior o interna mira hacia la cavidad vaginal. El borde que circunscribe el orificio himeneal es libre y delgado y más o menos festoneado o dentellado. En la mujer adulta la morfología externa puede variar, lo habitual es que tenga una forma anular con un orificio más o menos redondeado en su centro. La perforación normal en la mujer adulta es aproximadamente de 1 cm. El tamaño del orificio himeneal es variable y cambia con la edad, la condición física, el uso de tampones, las relaciones sexuales, la práctica de determinados deportes… El exceso de rigidez puede ocasionar sangrados en las primeras relaciones y en casos de coitos imposibles, en estas situaciones puede ser necesaria una pequeña intervención quirúrgica. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Qué anomalías pueden afectarle Las anomalías en el himen se producen por un defecto en la canalización de la porción distal de la vagina en el desarrollo embriológico. Estas anomalías son frecuentes porque el himen es la estructura más variable de los genitales. Himen imperforado.  La falta de comunicación entre vagina y vulva puede pasar desapercibida. Al aparecer las primeras secreciones, éstas se depositan en la vagina provocando inicialmente un acúmulo de secreciones que van desde las que tienen aspecto transparente o gelatinoso, tipo moco, a las que tienen contenido de sangre. La forma en la que este trastorno se hace visible es como una membrana delgada, brillante, que asoma por los genitales externos. Si las secreciones son muy abundantes la membrana estará abombada y se verá de color azulado.  Esta alteración se diagnostica en la infancia o en el momento de la pubertad, una vez que se ha iniciado la menarquia (primera regla). La clínica más frecuente es dolor en la parte baja de la tripa, como de ovarios, este dolor suele puntual en algún momento del mes. Si no se produce la salida de estas secreciones el dolor se puede llegar a convertir en un dolor crónico pélvico, de creciente intensidad. El diagnóstico es sencillo, es suficiente con mirarle los genitales externos a la mujer. Hay que diferenciarla de otra patología que es la sinequia de la vagina . Sinequia no es otra cosa que fusión, y es que en esta dolencia las paredes vaginales están pegadas en la porción más inferior, la más externa, y también hay que diferenciarla de otra alteración que es la atresia vaginal (no presencia de vagina). Apertura himeneal incompleta (himen microperforado, septado y cribiforme). Generalmente es asintomático y empieza con dificultad para la inserción de tampones higiénicos o para mantener relaciones sexuales. Por la retención de secreciones puede producir manchado y un aumento de flujo maloliente. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. ¿En qué consiste la cirugía? Tanto en el himen imperforado como en la apertura himeneal incompleta el tratamiento es quirúrgico. La himenectomía es un procedimiento quirúrgico sencillo de fácil recuperación. Por lo general, con una intervención es suficiente ya que el epitelio del himen es difícil que se reepitelice, y no suele ser necesario intervenir de nuevo porque el himen se haya vuelto a cerrar. Se suele realizar de forma ambulatoria , es decir, sin necesidad de ingreso hospitalario y bajo anestesia general. La técnica consiste en realizar una incisión en forma de cruz desde las 10 a las 4 y desde las 2 a las 8 horas del cuadrante del reloj sobre la membrana himeneal. Luego se recortan los colgajos del anillo himeneal y se suturan los bordes. Los cuidados posteriores consisten en realizar lavados de asiento dos veces al día y revisión en consulta en el plazo de 15 días. Himen artificial El himen artificial es una especie de prótesis de plástic o o albúmina de 5 x 7 cm con una tinta roja a los lados que durante el coito deja escurrir unas gotitas de “sangre”. Permite simular un himen intacto y se utiliza en algunas culturas como preservación de la honra de la mujer y de su familia. Cirugía de reconstrucción Existe también la cirugía de la reconstrucción del himen o himenoplastia , muy solicitada por mujeres en cuya cultura se le da mucha importancia al hecho de la virginidad. La técnica más frecuente es aquella en la que simplemente se unen los restos de himen que puedan quedar aplicando anestesia local. En esta técnica las relaciones sexuales deben mantenerse en los primeros días ya que la técnica es poco duradera. No como en la cirugía vaginal plástica, en la que se hace una incisión a ambos lados de las paredes vaginales y se unen entre sí. En este caso las relaciones se deben posponer unos días para que se cicatricen bien los tejidos. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
Las Infecciones Vaginales más Comunes
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Las Infecciones Vaginales más Comunes

Aproximadamente un 75% de las mujeres experimentan un episodio de infección vaginal a lo largo de su vida y, casi un 50%, un segundo. Puede afectar a mujeres de todas las edades, independientemente de su actividad sexual y son uno de los motivos más frecuentes de consulta, tanto en atención primaria como en la consulta del ginecólogo. ¿Qué es la vulvovaginitis? Las infecciones vaginales reciben el nombre de vulvovaginitis que no es otra cosa que la inflamación de la mucosa vaginal y de la piel vulvar , pero no siempre se afectan ambas áreas anatómicas de forma simultánea. Generalmente, la causa es infecciosa (micosis, vaginosis y trichomoniasis) pero puede ser de origen no infeccioso. La vaginitis está causada por un cambio en el equilibrio normal de las bacterias vaginales, una infección o una reducción en los niveles de estrógenos después de la menopausia. Las afectadas suelen notar picor e irritación de la zona genital acompañada de un aumento de secreción vaginal, en ocasiones, maloliente. ¿Cómo son las secreciones normales? Las secreciones vaginales son normales y son un mecanismo de defensa de la mucosa genital que ayuda a limpiar y mantener húmeda la vagina. Dependiendo del momento del ciclo, pueden ser más o menos abundantes. Son normales cuando cumplen estas características: Son blancas, ligeramente amarillentas y turbias No presentan olor desagradable. Su olor normal es ligeramente salado A mitad del ciclo menstrual, durante la ovulación, son más espesas o “fibrosas ” (como la clara de un huevo) La flora o microbiota vaginal Es el conjunto de microorganismos que habitan en condiciones normales en la vagina. Es un ecosistema complejo y cambiante, que depende de los cambios hormonales y la edad. Cuando está en equilibrio, forma una excelente defensa de la zona genital contra los agresores externos. Los lactobacilos son los protagonistas del mantenimiento del ecosistema vaginal. Sus funcionen consisten en competir con los hongos , es decir, se alimentan de las mismas sustancias, manteniendo a raya el crecimiento anormal de los hongos para que no causen enfermedad. También producen sustancias que son capaces de metabolizar la glucosa a ácido láctico . Este ácido es el responsable de mantener el pH vaginal ligeramente ácido (entre 3,5 - 4,5), representando el principal mecanismo de defensa frente a la colonización por patógenos. No es de extrañar, sabiendo todo esto que se hayan desarrollado jabones de higiene íntima específicos que mantienen el pH de la zona genital en este rango, así como el uso de probióticos, de administración vaginal y oral, como preventivos en mujeres con vulvovaginitis de repetición. Causas más frecuentes de vaginitis o vulvovaginitis Infecciones por hongos (candidiasis) La vaginosis bacteriana La trichomoniasis Enfermedades de transmisión sexual como la gonorrea o la Chlamydia (estas últimas son menos comunes, pero pueden producir secreciones vaginales que nos alerten de que algo no va bien). ¿Cómo sé si tengo una vulvovaginitis? Los síntomas pueden ser más o menos intensos. Los más frecuentes son: secreciones vaginales anormales y malolientes, picazón o irritación, micción dolorosa y dolo r o irritación durante las relaciones sexuales. Sin embargo, algunas mujeres pueden no tener síntomas y no darse cuenta de ellos si no son muy intensos. Se debe acudir siempre al centro de salud o al ginecólogo para que realizar un buen diagnóstico y un correcto tratamiento. Vulvovaginitis candidiásica La vulvovaginitis candidia?sica es una enfermedad inflamatoria de la vagina y vulva , producida por hongos, fundamentalmente Candida spp . Un desencadenante muy frecuente es la aparición de este tipo de infección tras la toma de antibióticos , ya que estos alteran y eliminan las bacterias de la flora normal. Es importante recordar que la Candida puede formar parte de la flora normal femenina y es sólo cuando crece de forma descontrolada produce patología o molestias. Esta infección representa el 25% de los casos de vulvovaginitis. Las mujeres inmunodeprimidas o con una diabetes no controlada, suelen tener mayor predisposición a padecer candidiasis recurrentes o de difícil control. La mayoría, sin embargo, son vulvovaginitis que se tratan y se curan sin problemas. Las infecciones por hongos tienen mas probabilidades de aparecer justo antes o después del período menstrual. Los síntomas que da son: Aumento de la secreción vaginal: más blanquecina y grumosa (aspecto de yogur) Picor Molestias al orinar Sensación de ardor o escozor en genitales externos Dolor o escozor durante las relaciones sexuales Lesiones en la piel de la vulva y el periné El diagnóstico no debe basarse exclusivamente en los síntomas y debe realizarse una exploración y pruebas complementarias , como un frotis con tinción (para ver los hongos) y cultivo de las secreciones para saber el tipo de hongo que causa el problema. En las candidiasis no complicadas sólo es necesario aplicar una crema o unos óvulos en el área vaginal. En casos complicados o resistentes, puede ser necesario la toma de una antifúngico (medicamento contra los hongos) por vía oral. Vaginosis bacteriana Es una entidad muy frecuente que se caracteriza, sobre todo, por un i ncremento en la secreción vaginal que se hace más acuosa y maloliente. El flujo es espumoso y tiene olor a pescado. Afecta aproximadamente al 8-30% de las mujeres sexualmente activas. Hace unos años se creía que la vaginosis era causada, exclusivamente, por una bacteria llamada Gardnerella vaginalis . Hoy se sabe que su causa el polibacteriana (la causan diferentes bacterias) y sin componente inflamatorio. La Gardnerella se identifica en el 10% de mujeres sin esta patología. La vaginosis se entiende, actualmente, como una variante de la microbiota vaginal dónde aparece una flora superpoblada de bacterias en la zona genital. El mal olor estaría justificado por este aumento de bacterias así como de su actividad enzimática, que, a su vez, aumentaría el volumen de desechos. No se sabe con exactitud que? lleva a desarrollar este desequilibrio normal de la microbiota. Una hipótesis reciente la considera una forma natural de respuesta a la actividad sexual. Vulvovaginitis por Trichomona La Trichomona vaginalis es un protozoo o parásito que puede infectar la vagina y que no forma parte de la flora normal. Es catalogada como una enfermedad de transmisión sexual . Se caracteriza por el mal olor y aumento de las secreciones vaginales. Estas son de un color amarillo-verdoso. El picor y la irritación de la zona genital es muy intenso. Hay mujeres, por eso, que no tienen a penas síntomas. Es importante descartar esta infección en embarazadas, ya que su presencia se ha relacionado con rotura prematura de membranas, parto prete?rmino, o bajo peso al nacer. Para el diagnóstico se realiza un frotis de las secreciones y se observa al microscopio para observar la presencia del protozoo. Se debe dar un medicamento específico para eliminar el parásito. En este caso, debe ser tratada la mujer y su pareja. MEDIDAS PREVENTIVAS: CÓMO PUEDO CUIDAR MI ZONA ÍNTIMA La mejor manera de evitar problemas en la zona genital es mantener una correcta higiene. Las medidas que detallamos a continuación son importantes tenerlas en cuenta: Mantener el área genital limpia y seca. No es conveniente realizar duchas vaginales, ya que pueden causar infecciones al alterar el equilibrio de la flora. El uso de productos de higiene femenina (incluso el papel higiénico perfumado) con perfumes pueden alterar la flora. Evitar el uso de polvos de talco. No utilizar desodorantes en la zona genital o jabones no específicos. El uso de ropa apretada y sintética puede atrapar la humedad y ser muy irritante. El uso de ropa interior de algodón absorbe la humedad y mantiene el área genital mejor ventilada. Hay que tener en cuenta que sustancias como espermicidas, detergentes o suavizantes de la ropa pueden causar irritaciones. Cambia los tampones y las toallas sanitarias cada 4 a 8 horas. Lavar la copa menstrual de forma cuidadosa según las instrucciones. Tener una higiene diaria con jabones adecuados para la zona íntima, con un pH que no desequilibre la flora genital. Mantener la zona genital seca, por ejemplo, tras ir a la playa o la piscina no quedarse con el bañador húmedo.
Diabetes en el Embarazo
Artículo especializado

Diabetes en el Embarazo

Es uno de los principales factores de riesgo para el futuro desarrollo de la diabetes tipo 2 y de posteriores complicaciones durante el embarazo (como excesivo aumento de peso o preeclampsia -hipertensión arterial y presencia de proteínas en la orina-) y el parto (riesgo de parto prematuro o parto por cesárea). Esta alteración ocurre en aproximadamente el 10% de las mujeres embarazadas. La diabetes gestacional es cualquier grado de intolerancia a la glucosa que se detecta por primera vez en el embarazo. La insulina es la hormona encargada de que la glucosa de la sangre entre en las células de tu organismo. El embarazo (y sus cambios hormonales) puede provocar una resistencia a este efecto y una tendencia a tener el nivel de azúcar en sangre más elevado. En la diabetes gestacional raramente hay síntomas, por lo que es necesario realizar un análisis de sangre para detectarla. Factores de riesgo de la diabetes gestacional Determinadas circunstancias en relación a la salud y a la condición física de la mujer, antes y durante el embarazo, pueden suponer importantes factores de riesgo en la aparición de esta patología, entre ellos : Embarazos en mujeres mayores de 30-35 años. Mujeres con antecedentes familiares de diabetes o de diabetes gestacional. Presencia de sobrepeso u obesidad antes del embarazo. Partos anteriores con hijos que han pesado más de 4 kg. Hipertensión arterial. ¿Cómo se diagnostica? El diagnóstico de diabetes gestacional se basa en la localización de la hiperglucemia en la sangre de la embarazada. Es muy importante que la futura mamá se someta a diferentes análisis de sangre para controlar los niveles de azúcar. Esta prueba se efectúa entre la semana 24 y 28 de embarazo, período en el que ya se pueden descubrir las primeras alteraciones en el metabolismo de la glucosa. El examen que se realiza es el test de O'Sullivan (o minicurva de sobrecarga): se hace una extracción de sangre en ayunas y otra 60 minutos después de haber tomado 50 gramos de glucosa (mediante una bebida azucarada). Cuando los valores se encuentran alterados (es decir, son superiores a 95 mg/dl de sangre en ayunas, y superiores a 140 mg/dl después de haber transcurrido una hora desde el momento en que se ha tomado la glucosa), se debe efectuar de nuevo una curva de sobrecarga, pero esta vez completa (test de tolerancia oral a la glucosa). ¿Cómo se lleva a cabo el test O’Sullivan? Para llevar a cabo esta otra prueba la gestante debe estar en ayunas y haber seguido una dieta sin restricción de hidratos de carbono en los tres días anteriores a la misma. Antes de administrar la glucosa se realizará una primera extracción de sangre y, a continuación, debe ingerir 100 gramos de glucosa disueltos en agua. Posteriormente, se realizarán varias extracciones de sangre para medir los niveles de azúcar. Si dos o más valores de los obtenidos son iguales o mayores a los normales, el resultado se dará como positivo. Si uno solo de los valores es superior, el diagnóstico será intolerancia a la glucosa en el embarazo, debiendo repetirse las pruebas a las tres o cuatro semanas. Una vez diagnosticada, la diabetes gestacional será tratada principalmente mediante dietoterapia, puesto que los hipoglucemiantes orales están contraindicados durante la gestación. El objetivo de este tratamiento es la regulación del metabolismo materno y el desarrollo normal del embarazo y del parto. ¿Qué complicaciones pueden aparecer? Riesgos para la madre La madre debe recibir información de los riesgos que ella y su posible hijo pueden correr en función del tipo de diabetes. La mujer será tratada y aconsejada para que el embarazo se inicie con un control glucémico óptimo , de cara a evitar las posibles malformaciones a causa de la diabetes gestacional. Esta situación aumenta la tasa de cesáreas y el riesgo de padecer intolerancia a la glucosa o diabetes mellitus de tipo 2 a las mujeres a las que se les diagnostica. Datos recientes indican también la posibilidad de desarrollar síndrome metabólico (hipertensión arterial, dislipemia) y, como consecuencia, enfermedad cardiovascular. Riesgos para el feto Si la diabetes gestacional no se diagnostica a tiempo existe riesgo elevado de muerte fetal perinatal . La complicación más frecuente en el feto es la macrosomía (desarrollo o tamaño excesivo del cuerpo) y las complicaciones obstétricas derivadas de esta situación, como realización de cesáreas y fractura de clavícula. La hipoglucemia, una de las complicaciones que afecta a 34% de recién nacidos macrosómicos, se presenta en el curso de las primeras 24 horas de vida. Estos bebés (independientemente de su peso) se asemejan a los prematuros, y hace que desde el primer momento deban ser considerados como de alto riesgo perinatal , y su vigilancia posparto sea intensiva y prolongada. A largo plazo, estos recién nacidos tienen mayor riesgo de obesidad y de intolerancia a la glucosa, incluso en aquellos lactantes que no nacen con sobrepeso. ¿Qué tratamiento se debe seguir? Una vez diagnosticada, la primera opción de tratamiento siempre es el control de la dieta y la práctica de ejercicio . La futura madre debe recibir un plan de alimentación adaptado a su estado nutricional y actividad física y deberá controlarse por el médico y el dietista-nutricionista de forma presencial. Es muy importante que la dieta esté adaptada en función de los progresos de desarrollo fetal (peso, talla...) que pueden apreciarse en las visitas ginecológicas. Hay que hacer especial hincapié en respetar los horarios , sin saltarse comidas para evitar hipoglucemias ni juntar comidas que acaben provocando hiperglucemias. No debe ser una dieta baja en calorías ni restrictiva en hidratos de carbono , ya que tiene que proporcionar una ganancia ponderal adecuada para cubrir las necesidades nutricionales del feto. Deben limitarse al máximo todos los alimentos que contengan azúcares simples (de absorción rápida), como azúcar blanco o moreno, bombones, chocolate, bollería, mermeladas, refrescos, etc. Las cantidades de hidratos de carbono complejos (de absorción lenta) como pasta, arroz, legumbres, pan, patata, etc. deben adecuarse de manera presencial según las características de cada mujer . Los carbohidratos integrales son opciones más saludables, por lo que también se aconseja utilizar harinas de trigo integral u otras harinas integrales para cocinar y hornear. Escoger alimentos integrales, legumbres, frutas y verduras cuyo índice glucémico es más bajo, es decir, pasa más lentamente esa glucosa a la sangre. El ácido oleico , presente en el aceite de oliva y los frutos secos, aportan antioxidantes y reduce el riesgo cardiovascular y de diabetes. Se recomienda: Elegir aceite de oliva, preferiblemente virgen extra, para aliñar y cocinar diariamente. Consumir de dos a cuatro puñados de frutos secos a la semana (que no sean fritos). Si no existe otra complicación que lo impida, se debe realizar ejercicio aeróbico moderado (nadar, caminar...) a diario, ya que la práctica de actividad física mejora las cifras de glucemia basal y postprandial. ¿Se puede prevenir la diabetes gestacional? Conociendo los factores de riesgo, es relativamente sencillo deducir las pautas para prevenirla. El control del peso y una dieta equilibrada , antes y después de la concepción, supondrán un primer paso para asegurar un embarazo saludable. En ocasiones, las mujeres embarazadas tienden a incrementar la ingesta de alimentos durante todo el embarazo ; para evitar que esto contribuya a la aparición de complicaciones, debe informarse a la futura madre, explicándole cómo controlar su alimentación para que su peso se incremente dentro de los límites adecuados. Haz nuestro test y averigua todo lo que debe saber una embarazada. Descubre todos los consejos y cuidados de las mujeres embarazadas.
Qué Dieta Llevar en el Embarazo
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Qué Dieta Llevar en el Embarazo

Durante el embarazo, la mujer pasa por numerosos cambios hormonales que, junto a unas necesidades nutricionales diferentes, hacen que la alimentación adquiera una gran importancia durante esta etapa de la vida. Conviene prestar especial atención a cómo comemos durante el embarazo (incluso antes) pues es básico adaptarse a las nuevas necesidades y aportar todos los nutrientes en las cantidades adecuadas. En cualquier caso, no se trata de obsesionarse, sino de seguir una dieta variada, equilibrada y saludable , algo que debería ser la premisa a seguir en cualquier etapa de la vida, pero que ahora, al alimentarse “para dos”, cobra aún más sentido. Importancia del peso en el embarazo La mujer gestante, para cubrir sus necesidades y las del feto (recordemos que éste solo se puede nutrir a través de los nutrientes que le llegan desde la placenta), debe aumentar la cantidad y variedad de alimentos que consume diariamente, pero esto no significa comer por dos. Este falso mito pierde fuerza y, actualmente, el control en el aumento de peso es esencial para la prevención de posibles complicaciones. Existe una clara relación entre obesidad previa al embarazo y aumento del riesgo de diabetes gestacional y la preeclampsia. Si se tiene que perder peso nunca se debe hacer durante el embarazo. Se debe planificar antes de quedar embarazada, asesorarse por un dietista-nutricionista para que realice una pauta personalizada, sin restringir grupos de alimentos ni disminuir mucho el aporte calórico, para que el estado nutricional sea óptimo. El aumento fisiológico normal es de 9-12 kg como promedio, aunque siempre debe adecuarse a cada mujer. La ganancia de peso durante el embarazo deberá estar condicionada por el peso antes del embarazo. ¿Qué nutrientes son imprescindibles? Hidratos de carbono: este nutriente aporta la energía necesaria para mantener las funciones del organismo y la actividad física y mental. Además, al ser alimentos de origen vegetal nos aportan fibra, que ayuda a prevenir los problemas digestivos que se pueden producir y el estreñimiento. Interesa tomar cereales integrales, pasta, legumbres, pan, patata ; y evitar el consumo de azúcar, dulces, refrescos, bollería, etc., para prevenir la diabetes gestacional. Los cereales son una fuente importante de vitaminas del grupo B, necesarias para el sistema nervioso de la madre y del bebé. Las legumbres son uno de los alimentos más completos a nivel nutricional, aportan carbohidratos de absorción lenta, fibra, proteína vegetal y vitaminas del grupo B, ácido fólico, calcio y antioxidantes. Proteínas: este nutriente se encarga de la creación y renovación de tejidos además de la defensa contra infecciones. Se recomienda consumir: Carne: elegir preferiblemente la carne magra y menos grasa (pollo y pavo sin piel, caballo, conejo, solomillo de buey, ternera y lomo de cerdo). Pescado: ir variando entre blanco y azul, escogiendo al menos dos veces por semana pescado azul. Puede escoger pescado congelado, recuerde cocinarlo bien y evitar el pescado crudo por su mayor riesgo de transmitir infecciones. Huevos: su proteína es la de mayor valor biológico, y la yema tiene un gran aporte de vitaminas. Frutos secos: aportan proteína de origen vegetal y un alto contenido en grasa omega-3 y oleico. También son ricos en minerales y fibra. Aceites y grasas : tienen un papel fundamental en la formación de membranas celulares y permiten la elaboración y el funcionamiento de estructuras cerebrales. Las grasas del pescado y los aceites vegetales (oliva y girasol) son fuentes ricas en vitaminas liposolubles y ácidos grasos esenciales, necesarios para el desarrollo del sistema nervioso del bebé. Es aconsejable evitar las grasas saturadas o de origen animal que se encuentran en los productos cárnicos como la charcutería, quesos, nata o mantequilla. Fibra: es fundamental para el funcionamiento del intestino, el mantenimiento de la flora intestinal, favorece el tránsito intestinal y previene el estreñimiento. La presencia de fibra en la alimentación retarda la absorción de hidratos de carbono, aspecto importante en el caso de diabetes gestacional. Se recomienda: Consumir verdura tanto en la comida como en la cena. Las verduras contienen vitaminas hidrosolubles y sales minerales. De las verduras que se tomen, se aconseja que una de las raciones sea cruda en forma de ensalada, para no perder vitaminas en la cocción. Tres raciones al día de fruta aportan vitaminas y minerales. Crudas son una fuente importante de vitamina C. Al menos una de las tres raciones de fruta diarias se aconseja que sea a base de cítricos o frutas ricas en vitamina C como los kiwis, las fresas y fresones , etc. Ácido fólico: el ácido fólico es imprescindible para prevenir defectos en el tubo neural (espina bífida) y prevenir un parto prematuro. Se debe aumentar su consumo los meses antes del embarazo y durante el primer trimestre para un correcto desarrollo fetal y placentario. Los alimentos más ricos en ácido fólico son: levadura de cerveza, verdura de hoja oscura (acelgas, y escarola), legumbres, cereales integrales y germinados, ostras, salmón, mejillones, fresas y fresones, avellanas y almendras. Calcio: es un elemento fundamental para la formación de huesos y dientes. Es básico para la formación del esqueleto fetal y también para varios procesos de nuestro organismo. Se recomienda consumir entre 2-3 raciones de lácteos. Ejemplos de una ración de lácteos: Un vaso de leche. 2 yogures. 60-80 g de queso fresco o 40-50 g de queso semi o 30-40 g de curado. Vitamina D : ayuda a aumentar la absorción del calcio, cuyo requerimiento es mayor en esta etapa. Se encuentra en alimentos como pescados azules y lácteos (no desnatados). También podemos obtenerla a través de la exposición al sol. Hierro: las necesidades se incrementan de manera considerable sobretodo en el último trimestre, ya que, participa en la formación de glóbulos rojos y en el transporte de oxigeno a través de la sangre hacia todos los tejidos corporales. Se recomienda: La vitamina C aumenta la absorción de hierro por lo que se recomienda tomar en las comidas algún alimento rico en esta vitamina. Son alimentos ricos en vitamina C : pimiento, tomate, perejil, limón, kiwi, naranja, mandarina, fresas, limón, pomelo... Se deben escoger en crudo pues al cocinarlos se pierde gran parte de la vitamina. La germinación es un proceso que provoca transformaciones en el alimento y aumenta el contenido de hierro asimilable. Por lo tanto, cuando se preparen ensaladas se recomienda incluir germinados. Líquidos : se recomienda beber al menos un litro de agua al día, y se puede complementar con infusiones suaves, caldos de verduras y zumos de frutas naturales. No se aconsejan las bebidas excitantes ni las alcohólicas, aunque sean de baja graduación. ¿Hay alimentos prohibidos en el embarazo? La mujer embarazada y el feto son especialmente vulnerables a los peligros de origen químico y microbiológico, por ello debe tenerse en cuenta cómo conservar, elaborar y cocinar los alimentos. Algunas reglas básicas para consumir, comprar y manipular los alimentos con seguridad son: Limpiarse las manos antes y después de manipular los alimentos, así como las superficies y utensilios de cocina después de manipular los alimentos. Lavar a conciencia los alimentos que se van a comer crudos (hortalizas, frutas…) bajo el grifo con abundante agua para que arrastre tierra o microorganismos. Pueden utilizarse lejías específicas para alimentos. No comer crudo ningún alimento de origen animal , como huevos, marisco, pescado (sushi) y carne (carpaccio). Cocer los alimentos a temperaturas ? 75º C en su interior (la carne se debe cocinar suficientemente, sin que queden partes crudas, ya que puede contener Toxoplasma, Salmonella o Listeria). No comer embutidos sin congelarlos previamente . Los estudios muestran que, si se congelan los embutidos, a una temperatura de -20º C en un periodo de entre 72 horas y 15 días, se elimina el toxoplasma. Evitar el contacto de alimentos crudos con los cocinados. Preparar los alimentos poco antes de consumirlos , y no dejarlos a temperatura ambiente más de dos horas. Evitar consumir grandes peces predadores como el pez espada, emperador, atún, bonito… por su contenido en mercurio. Evitar los quesos frescos o de pasta blanda (feta, camembert, mascarpone, brie, requesón, queso de Burgos), elaborados con leche cruda, porque pueden contener Listeria. Estas prácticas ayudan a impedir toxoinfecciones por Salmonella, Campylobacter, Listeria, Toxoplasmosis y E. Coli. Haz nuestro test y averigua todo lo que debe saber una embarazada. Descubre todos los consejos y cuidados de las mujeres embarazadas. 
Desarrollo del Feto
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Desarrollo del Feto

El desarrollo del feto, desde el momento de la concepción hasta el término del embarazo en el que verá la luz un recién nacido de 3 Kg de peso medio, con todos sus órganos y su aspecto y personalidad únicos, es un proceso mágico . En su transcurso se van sucediendo una serie de acontecimientos clave , las instrucciones de los cuales están gravadas en nuestro ADN, y que son de una altísima complejidad. Y aún así la infinita mayoría de veces, afortunadamente, todo va bien. Con el control médico contribuimos a corregir o detectar alteraciones de ese proceso, pero, igualmente, la mayoría de embarazos llegarían a término sin complicaciones aún sin nuestra supervisión. ¿Qué le sucede al feto mes a mes a lo largo del embarazo? Primer mes :  desde el momento en que se produce la fecundación de un óvulo por un espermatozoide, un nuevo ser genéticamente único, fruto de una mezcla única de los cromosomas de padre y madre, empieza su formación. Una primera célula se divide en dos, y éstas en cuatro, después en ocho, 16, 32… Un crecimiento exponencial que en este mes básicamente formará las paredes de la bolsa amniótica y algunas células se diferenciarán para empezar a constituir el embrión, que apenas es visible ecográficamente. Segundo mes :  el embrión empieza a diferenciar sus tejidos. Desde muy pronto hace falta que el corazón bombee sangre a lo largo del resto del cuerpo para que se vayan desarrollando el resto de órganos: la médula espinal, con el cierre de la columna vertebral, el cerebro, las partes de la cara: ojos, primero en los laterales de la cabeza para posteriormente irse centrando en la parte frontal, nariz, boca… La cabeza es proporcionalmente mucho más grande, prácticamente tanto como el resto del cuerpo. Se forman los intestinos, y se empiezan a esbozar las extremidades . Primero son como unas yemas que crecen lateralmente desde tronco, al final del cual hay una especie de cola. Irán tomando forma y al final de este mes se empiezan a distinguir los dedos, que alcanzan una longitud de unos 2-3 cm. Tercer mes :  los órganos que habían iniciado su formación la perfeccionan, y se desarrollan los más tardíos, como los genitales. Al final de este periodo todos los órganos han completado su formación que ya no podrá modificarse. Nos queda el resto de embarazo para su maduración y crecimiento, pero a partir de este momento ningún elemento puede incidir para crear una malformación ni un órgano bien formado puede evolucionar a uno malformado. Al final de este trimestre se realizan análisis y ecografías para detectar lo más precozmente posible anomalías cromosómicas y anatómicas. Al final llegará a tener unos 14 cm de largo. Cuarto mes : ahora es cuando literalmente llamamos feto al ser que hasta ahora era sólo embrión. Sigue creciendo y madurando, tiene periodos de intensa actividad y movimientos de extremidades y de todo el cuerpo en forma de sacudidas. Se le empieza a cubrir el cuerpo de vello, llamado lanugo y de vérmix, una capa de grasa que recubre la piel para protegerla y empieza a tener arrugas en la piel y huellas dactilares. Al finalizar este mes medirá unos 18 cm. Es capaz de segregar hormonas y responder, por ejemplo, con la secreción de insulina de su páncreas ante el ascenso de los niveles de glucosa que le llegan de su madre. Quinto mes : el tamaño del feto sigue aumentando y al mismo tiempo su fuerza, por lo que es el momento en que se empiezan a notar los movimientos fetales. Anatómicamente tiene el tamaño suficiente para que sean ecográficamente visibles todos sus órganos, por lo que en este momento se realiza la ecografía más importante del embarazo en cuanto a descartar la mayoría de alteraciones anatómicas. Se desarrollan sus sentidos y empieza a responder a estímulos táctiles, gustativos, acústicos y lumínicos. Se han hecho estudios valorando la respuesta fetal a determinadas músicas o sonidos, cómo reaccionan si la madre toma alimentos dulces o café acelerando su frecuencia cardiaca . Tiene sentido del tacto, se toca la cara o las manos, puede agarrar el cordón umbilical. Alcanzará los 22-25 cm en esta etapa y hasta 500 g de peso. Sexto mes : sigue creciendo, realizando movimientos complejos como bostezar, chuparse un dedo, abrir y cerrar los ojos, sacar la lengua, hacer muecas… Sigue madurando su sistema sensorial, se pueden observar respuestas como una erección al chuparse el dedo. Es el límite inferior de supervivencia fuera del útero. Algunos de estos grandes prematuros pueden sobrevivir, aunque en ocasiones con secuelas. Tiene pelo, cejas, pestañas… Sus funciones vitales ya funcionan prácticamente como lo harán al nacer: traga líquido amniótico, con lo que sus riñones lo filtran y orina, siendo el líquido amniótico en gran porcentaje orina fetal. Las células que desprende y flotan en ese líquido, junto al lanugo que va tragando, las va digiriendo, y junto a los fluidos de la vesícula biliar, a lo largo del resto del embarazo, irán formando una papilla densa que rellena todo el intestino llamada meconio que la que eliminará con sus deposiciones los dos o tres primeros días de vida. Llegará a medir unos 30 cm y a pesar unos 800 g. Séptimo mes : más crecimiento, más madurez. Empezamos el tercer y último trimestre del embarazo. Es cuando empieza a acumular más grasa en su tejido subcutáneo y sus huesos aumentan en densidad y consistencia. Al final de este periodo mide unos 35 cm y pesa 1200 g, también la mayoría de ellos se colocan con la cabeza en la pelvis materna y ya se mantendrán así hasta el parto. Octavo mes : se completa prácticamente la madurez de todos los órganos, el último en hacerlo es el pulmón, pero por ejemplo el intestino ya no tendría problemas para digerir alimento, y cada uno de sus sentidos se podrían amoldar sin problemas a la vida fuera del útero. Empieza a entrenar su musculatura respiratoria haciendo contracciones del diafragma que a menudo se descoordinan y provocan hipo. En este mes acumula mucha grasa corporal y su sistema músculoesquelético se incrementa aumentando un kg en este mes, de manera que ya alcanza los 2.200 g y los 40-44 cm al final del octavo mes. Noveno mes : periodo final, en el que se completa todo el desarrollo con la síntesis de unas sustancias químicas en el pulmón que le permitirán la delicada tarea de extraer el oxígeno del aire y difundirlo a la sangre, trabajo que hasta que nazca lo está haciendo la madre por él. Los movimientos son más dificultosos y se puede adivinar su anatomía por la forma que tiene el abdomen materno.  Alterna periodos de actividad y de reposo de unos 30-40 minutos a lo largo de todo el día. La cabeza se va colocando más profundamente en el interior de la pelvis, crecen las uñas, se va preparando para el parto, que será inminente. Llegará a medir 50 cm y pesará 3.200 g de media a término. En algún momento, durante este tramo final del embarazo se desencadena el parto . Una glándula materna empieza a segregar pulsos de oxitocina y se empiezan a producir contracciones uterinas rítmicas que irán empujando progresivamente al feto a lo largo del canal del parto. Es capaz de percibir esa oxitocina y adrenalina maternas y prepararse para el nacimiento. Tras el trabajo de parto el feto está avisado de que va a salir y se culmina la maduración del pulmón para que inmediatamente se ponga a respirar cuando sale... Así es, ¡todo está previsto! Haz nuestro test de embarazo y averigua todo lo que debe saber una embarazada. Descubre todos los consejos y cuidados de las mujeres embarazadas.
En Qué Consiste una Colposcopia
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En Qué Consiste una Colposcopia

Colposcopia consiste en mirar ( scopia ) la vagina ( kolpos ), y se indica cuando el laboratorio nos informa de algún tipo de lesión en las células analizadas en la citología cervicovaginal y queremos observar la vagina y el cuello uterino en busca de alguna zona que nos parezca anormal. Citología alterada Si al analizar la muestra de una citología, las células cervicales son anormales, es decir, presentan rasgos “atípicos” (cambios en su forma, las proporciones del núcleo, la coloración que adquieren a la tinción…), hay que descartar que estos cambios los haya causado una infección de transmisión sexual por el virus del Papiloma Humano (VHP) , en concreto por unos tipos de más de 200 distintos que causan infecciones genitales y alteraciones citológicas. Algunos de ellos tienen el potencial de ir afectando las células cervicales haciendo que esas atipias sean cada vez más severas (las atipias pueden ser en grado leve, moderado o severo), y sin intervención médica, con los años, pueden llegar a convertirse en un cáncer. En qué consiste Ante una citología con un diagnóstico de sospecha de una infección por VPH hay que estudiar mejor el cuello uterino , y la prueba que nos permite hacerlo es la colposcopia: consiste en observar el cérvix o cuello uterino con un microscopio, y hacer un rastreo de toda su superficie y de los fondos vaginales para intentar localizar una zona de lesión. La citología “arrastra” células de la superficie del cuello, pero cuando encontramos algunas células alteradas no sabemos si son de una zona amplia del cuello o muy pequeña, si están en la parte anterior o posterior… La colposcopia nos permitirá identificar qué grado de severidad tiene la lesión, qué parte del cérvix está afectada, si es una afectación amplia o muy limitada, y la localización exacta de la lesión, lo cual nos posibilitará monitorizar la lesión y evaluarla en futuras exploraciones y saber si mejora o empeora, si aumenta en superficie o disminuye. Cómo se realiza Para poder realizarla, necesitamos un colposcopio, que es una lente binocular de aumento con luz, en ocasiones conectada a una pantalla, para que tanto el médico como la paciente lo puedan observar. Para ayudarnos a localizar si existe una zona de lesión utilizamos unos líquidos que hacen resaltar las lesiones: primero se mira el cuello sin ninguna preparación, así a veces ya es posible observar zonas patológicas, y después se aplica con un algodón o gasa ácido acético, una sustancia líquida transparente que tiene la cualidad de hacer volver blancas las zonas rosadas que están afectadas por el VPH y delimitarlas mejor. Finalmente, se aplica un segundo y último líquido, que se llama lugol, de color marrón oscuro, que tiene la cualidad de teñir de marrón toda la mucosa sana de la vagina y de la parte externa del cuello y en cambio no tiñe, o sólo levemente, las zonas lesionadas. Es decir, estos dos reactivos nos hacen el “positivo” y el “negativo” de una foto y nos ayudan en su identificación. Según la severidad de los cambios observados y el grado de intensidad en que se tiñe con acético, o “no tiñe” con lugol, ya nos orientan sobre si la lesión es de grado leve, moderado o severo, y además podemos coger una pequeña muestra dirigida de la zona que nos parece que tiene los cambios más acusados para biopsia. ¿ES MOLESTA? La colposcopia es una prueba indolora , completamente ambulatoria y que no necesita de ninguna preparación. Si hay que hacer una pequeña biopsia tampoco hace falta nada especial. Alguna mujer nota un momento de molestia como un pinchazo , pero la mayoría no perciben ni eso, la verdad es que el cérvix uterino se deja biopsiar sin demasiada molestia. El resultado de esta biopsia es muy importante porque a la hora de interpretar los resultados no tiene nada que ver analizar las células que se han querido desprender de la superficie (citología) con analizar un fragmento completo en tres dimensiones, desde la superficie a la profundidad, y poder interpretar toda la arquitectura del tejido. Podemos obtener mucha más información de los cambios observados y de hasta qué profundidad afectan. Zona de transformación La colposcopia tiene la finalidad de comprobar toda la parte visible de cérvix uterino y paredes vaginales para descartar patología, pero hay una zona especialmente sensible, donde el VPH tiene especial predilección por instalarse y donde tiene más capacidad de hacer daño, que se llama zona de transformación (ZT). ¿Por qué es tan importante o distinta esta zona? Pues porque tal y como su nombre indica es una zona de transición entre un recubrimiento (epitelio) de un tipo y otro de otro. Me gusta poner un ejemplo que hace más fácil entenderlo: la piel que recubre la cara es seca, del color de la piel… y la del interior de la boca es muy distinta: rosada, mojada… Los epitelios que recubren la mucosa oral y la piel son muy diferentes y entre ellos hay una zona de transición, que son los labios, que no son ni secos ni mojados… de características intermedias . Pues en el cuello ocurre lo mismo, el epitelio de la parte externa y que se continua con la vagina tiene el mismo aspecto que el de la vagina, pero el del interior del canal que se continúa con el del interior del útero es muy distinto, y confluyen a nivel de la zona exterior del cérvix. Esa zona es especialmente delicada, pues al tener sus células la capacidad camaleónica de poder transformarse en un tipo de epitelio o en el otro también tienen una susceptibilidad especial para transformarse en un cáncer si se dan los factores predisponentes necesarios . Así que al hacer una colposcopia la zona más importante de revisar es ésta, y en ocasiones no es visible pues queda oculta en el interior del canal que se introduce hacia el interior uterino. En esos casos se dice que la colposcopia no es satisfactoria, lo cual no significa que no esté bien, sino que no vemos suficiente como para darla por buena. Estas pacientes son más difíciles de controlar y les tenemos que ofrecer alternativas según su problema específico. La colposcopia es una prueba sencilla, cómoda y económica que nos puede permitir prevenir un cáncer, por el hecho de que el cérvix es un órgano fácilmente accesible… ¡Ojalá todos los órganos fueran tan fáciles de vigilar!
Todo lo que Debes Saber Sobre la Endometriosis
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Todo lo que Debes Saber Sobre la Endometriosis

Dos millones de mujeres en España sufren endometriosis, una dolencia silenciosa, incapacitante y que genera muchísimo sufrimiento, impactando, muy negativamente, en la calidad de vida de las mujeres que la padecen. Actualmente, asociaciones como la AEE (Asociación Endometriosis España), fundada en 2002, lucha para hacer visible esta enfermedad, ofrecer información de calidad y conectar a las mujeres que la sufren. ¿Qué es? Es una enfermedad no contagiosa que consiste en el crecimiento benigno del tejido endometrial (el que reviste el interior de la matriz) fuera del útero, llegando a órganos como los ovarios, la pelvis, las trompas de Falopio y los intestinos. El tejido endometrial fuera de lugar continúa comportándose como lo haría normalmente: se engrosa, se descompone y sangra con cada ciclo menstrual. Como este tejido que está fuera de su lugar habitual no tiene manera de salir del cuerpo, queda atrapado (a diferencia del endometrio, que se expulsa en cada menstruación). Esta situación puede irritar los tejidos circundantes y desarrollar tejido cicatricial y adherencias (bandas anormales de tejido fibroso que puede hacer que los tejidos pélvicos y los órganos se adhieran unos a otros). A pesar de su frecuencia, no sabemos qué la causa, si bien hay diversas teorías que podrían explicar su aparición y se sabe que tiene una carga hereditaria importante. ¿Es una enfermedad moderna? Probablemente, no. Desde la antigüedad los textos médicos describen a mujeres con dolor pélvico, esterilidad y alteraciones menstruales. Antes, se agrupaban estos desórdenes bajo el nombre de “asfixia de la matriz”, dificultando la distinción entre endometriosis y otras enfermedades ginecológicas. En Grecia , se pensaba que el dolor menstrual se debía a un desplazamiento del útero en la pelvis femenina, por lo que los galenos de la época suspendían a las mujeres boca abajo con la intención de recolocar el útero en su posición. Los tratamientos más curiosos eran prescritos para tratarla: cerebro de liebre (para cortar la menstruación), granados, alquitrán o la orina de un toro o de un hombre. Algunos de estas medicinas, aunque a primera vista desagradables, podrían haber sido eficaces. Los granados contienen fitoestrógenos que podrían ejercer un efecto antiproliferativo sobre los implantes de endometriosis, y la orina masculina o los testículos machacados contienen testosterona , siendo una terapia hormonal antiestrogénica. La historia más oscura de esta enfermedad fue la quema de brujas en la Edad Media . Muchas de ellas, posiblemente padecían endometriosis, ya que, en archivos históricos, hay descripciones de mujeres acusadas de brujería y ejecutadas en la hoguera porque presentaban sangrados cíclicos en su ombligo , algo típico de la rara endometriosis umbilical, o "menstruaciones aberrantes" con "convulsiones". La primera descripción de un caso de endometriosis es de 1690 , por el médico alemán Daniel Shroen. Sin embargo, en los siglos siguientes, a las mujeres con síntomas de endometriosis (dolores menstruales e infertilidad) se les diagnosticaba de "histeria ". En 1860, el médico, patólogo, filósofo y político austriaco Carl Von Rokitansky publicó una descripción detallada de la endometriosis, identificando la enfermedad como cúmulos de tejido endometrial. El término endometriosis se acuñó en 1927 , cuando el ginecólogo John A. Sampson lo usó en sus publicaciones y citó la menstruación retrógrada como posible causa. Fue en 2013 cuando se creó la primera guía para informar y concienciar a la población. Síntomas de la endometriosis La endometriosis es una entidad muy particular, que afecta de manera muy dispar a las mujeres que la padecen. Unas pueden ver afectada su calidad de vida y otras estar asintomáticas. La intensidad del dolor no es, necesariamente, un indicador de la gravedad de la endometriosis. Algunas mujeres con endometriosis leve tienen dolores intensos , mientras que otras con endometriosis avanzada tienen poco o ningún dolor. A veces, esta enfermedad se confunde con otras afecciones que también provocan dolor pélvico , como la enfermedad inflamatoria pélvica o los quistes ováricos. Los síntomas de la endometriosis serían: Dismenorrea o dolor menstrual: la mujer presenta menstruaciones muy dolorosas, dolor intenso en la zona baja de la espalda que irradia al abdomen. Es lo que llamamos una dismenorrea secundaria. Suele ser la primera manifestación de la endometriosis. Además, es un dolor que aumenta con el tiempo. Dispareunemia: presencia de muchísimo dolor durante o después de las relaciones sexuales. La penetración vaginal puede presionar alguna zona con afectación por endometriosis: ovarios, techo vaginal y ligamentos uterosacros. Sangrado uterino anómalo : algunas mujeres presentan pequeñas pérdidas durante el ciclo menstrual  no relacionadas con la menstruación. Dificultad durante la micción (orinar) y/o la defecación. Problemas reproductivos : alrededor del 30-40% de las mujeres afectadas no pueden quedarse embarazadas, presentan infertilidad, siendo este motivo de consulta la manera más frecuente de diagnosticar la enfermedad. Menorragia: sangrado excesivo durante la menstruación. Síntomas digestivos : episodios de diarrea y estreñimiento, gases o náuseas que pueden confundirse con un colon irritable. Abortos : las mujeres con endometriosis pueden presentar un riesgo mayor de aborto, que disminuye una vez tratada y corregida la enfermedad. La endometriosis suele desarrollarse varios años después de comenzar con la menstruación. Los signos y síntomas de la endometriosis cesan durante el embarazo y terminan de forma permanente con la menopausia, a menos que se esté tomando estrógenos. Cuándo se debe consultar con el médico Se debe consultar siempre que se sospeche de su presencia y se padezcan los síntomas descritos. La endometriosis es difícil de tratar, por lo que un diagnóstico precoz y un tratamiento multidisciplinar , así como una comprensión clara de lo que te sucede, puede favorecer el control de síntomas. ¿SABÍAS QUE…? Según un reciente estudio publicado en la revista del Brigham and women’s hospital, vinculado a la universidad de Harvard, la endometriosis podría ser la causante de muchos infartos que a día de hoy sufren mujeres muy jóvenes, por debajo de los 40 años.
Qué Sintomas Puede Indicar un Embarazo Ectópico
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Qué Sintomas Puede Indicar un Embarazo Ectópico

Uno de cada 100 embarazos es ectópico, es decir, se desarrolla fuera del útero. Es una situación infrecuente a la vez que muy grave, por lo que es muy importante que una mujer que busca un embarazo sepa cuáles son sus síntomas. ¿Cómo se desarrolla este tipo de embarazo? Cuando un óvulo está maduro, los ovarios lo liberan. Este ovario es succionado por las trompas de Falopio , que se encargan de expulsarlo en la cavidad uterina. Es un proceso que dura varios días. La fecundación se suele producir en las trompas de Falopio. Una vez fecundado llega al útero donde anida (es lo que se conoce con el nombre de implantación). Un embarazo que sigue su curso normal se desarrolla en el interior del útero. Cuando el óvulo fecundado queda atrapado en las trompas de Falopio y se desarrolla en su interior, es cuando hablamos de un embarazo ectópico ; es un embarazo que se desarrolla fuera del útero. Los embarazos ectópicos también pueden producirse en otros lugares que no sean las trompas de Falopio, pero es mucho menos frecuente. Pueden hacerlo en el canal cervical, en el ovario, en la cavidad abdominal o pélvica. Factores de riesgo Si las trompas de Falopio presentan alguna deformación, inflamación o cicatriz es más fácil que la mujer desarrolle un embarazo ectópico. Por lo tanto, tendrán mayor riesgo las mujeres que padezcan: Endometriosis: es el crecimiento anormal de tejido endometrial fuera de la cavidad uterina. Puede ocasionar inflamación y cicatrices en las trompas. Enfermedad inflamatoria pélvica: es causada por infecciones de transmisión sexual como Clamidia y Gonorrea. En ocasiones en ocasiones las bacterias “normales”, no relacionadas con enfermedades de transmisión sexual, pueden producirla. Esta enfermedad causa inflamación de las trompas de Falopio. Cirugía previa en las trompas de Falopio : una ligadura fallida de trompas o una cirugía para revertir una esterilización. Malformaciones congénitas de las trompas de Falopio . Estar en tratamiento para fertilidad o someterse a procedimientos de fertilización in vitro. Tener colocado, en el momento de quedarse embarazada, un DIU (Dispositivo Intra Uterino). La toma de la píldora del “día después ”. Uso de estrógenos. Embarazo ectópico previo. Fumar ¿Cómo avisa? Durante los primeros días, el embarazo se comporta de manera normal, sin ningún síntoma especial o distinto a un embarazo habitual. Produce la hormona HCG así que la prueba de embarazo sale positiva. Las mujeres con embarazo ectópico experimentan los primeros signos del embarazo: molestias o dolor como el de un período menstrual, sensibilidad en las mamas, cansancio, somnolencia y náuseas . En la mayoría de los casos el diagnóstico de embarazo ectópico se realiza a las ocho semanas de embarazo. El primer síntoma de que algo no va bien es la presencia de un ligero sangrado vaginal con dolor abdominal o pélvico. El dolor empeora con la actividad física y se localiza a la altura de uno de los ovarios (el ovario en el que se está desarrollando el embarazo ectópico). El dolor abdominal puede ir acompañado de un dolor en la pelvis y en las lumbares. Este sangrado no debe confundirse con el sangrado por implantación. Al principio aparece un ligero sangrado de color marrón. Luego se torna rojo y fluido (como si fuera la regla). Si hay hemorragia y salida de sangre en la trompa de Falopio, es posible sentir dolor en el hombro o necesidad de defecar , dependiendo de donde se acumule la sangre o a qué nervios estén  irritandos. La fase más grave, si no se ha consultado antes al ginecólogo, es la ruptura de la trompa de Falopio. Esto produce un sangrado abundante en el interior del abdomen y puede desencadenar desmayo y shock. Si no se trata, puede causar sangrado interno grave y poner en riesgo la vida de la mujer . De hecho, una de cada 826 mujeres con embarazos ectópicos muere por complicaciones. Si aparece alguno de estos síntomas durante las primeras semanas del embarazo se debe acudir de inmediato a urgencias para valoración. Las complicaciones de un embarazo ectópico son graves y necesitan atención médica urgente. ¿Cómo se diagnostica? Se debe confirmar el embarazo mediante una determinación de HCG . El ginecólogo también realizará un examen pélvico para valorar el tamaño del útero. Por último, una ecografía revelará la ubicación exacta de la implantación del embrión. ¿Cuál es el tratamiento? El tratamiento para el embarazo ectópico depende de lo avanzado que esté, así como de si ha dañado las trompas de Falopio. Si se descubre muy precozmente, se puede resolver mediante un fármaco y salvar la trompa afectada. Si está avanzado o ha roto o dañado la trompa, es necesaria una cirugía de emergencia para eliminar total o parcialmente la trompa de Falopio afectada. Tiempo de recuperación Las trompas de Falopio son órganos muy delicados y se recuperan lentamente.  Los estudios han demostrado que, si se deja como mínimo 18 meses de reposo y recuperación, las probabilidades de recuperar la fertilidad y quedarse embarazada son del 65%, lo cual es una cifra bastante alta. Pero si se espera, como mínimo, dos años, esta cifra aumenta hasta el 85%. Los factores que afectan a la fertilidad de una mujer después de un embarazo ectópico son el daño de la trompa de Falopio tras la cirugía y la condición de la trompa del lado opuesto. Haz nuestro test de embarazo y averigua todo lo que debe saber una embarazada. Descubre todos los consejos y cuidados de las mujeres embarazadas.
Las Consecuencias que Conlleva tener Cáncer de Ovario
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Las Consecuencias que Conlleva tener Cáncer de Ovario

En la sociedad actual, donde existe un auténtico “bombardeo” de información, es posible que hayamos recibido mensajes contradictorios acerca del padecimiento del cáncer de ovario, que pueden desembocar en confusión , alarma o preocupación innecesaria . Por eso, vamos a aclarar conceptos y tratar desde dentro un tema tan sensible para la mujer como es el cáncer de ovario. Qué consecuencias puede tener El diagnóstico de cáncer de ovario conlleva una cirugía , y un tratamiento médico que durante algunos meses generará un cambio significativo en la paciente y su entorno más cercano.  La extirpación quirúrgica de ambos ovarios, de las trompas de Falopio y del útero conlleva la pérdida de la fertilidad, por lo que las mujeres que quieran tener hijos deberán someterse a una intervención de preservación de la fertilidad previa al tratamiento del cáncer. En el caso de que sea necesario extirpar los ganglios linfáticos situados en la pelvis podría dañarse el sistema linfático, provocándose una linfedema, un trastorno en el que el líquido linfático se acumula en las piernas y provoa su hinchazón. Cómo se produce El cáncer de ovario es un tumor, generalmente maligno, que se asienta en los tejidos que conforman este órgano incluido en el aparato reproductor femenino. El ovario es la glándula sexual femenina que produce óvulos y hormonas sexuales (estrógenos, progesterona…). Están situados a ambos lados del útero y serían el equivalente a los testículos masculinos. El cáncer de ovario es más frecuente en los países industrializados de Europa Occidental, Israel, Canadá y EEUU , y representa entre el 4 y el 5% de los tumores femeninos. Es más común en las edades medias de la vida; la mayoría se diagnostican entre los 45 y los 75 años. Factores de riesgo De un modo general, en el medio que nos rodea, existen más de 100 agentes de los cuales se dispone de evidencia científica contrastada para poder asegurar que provocan cáncer a los humanos.  En otros casos, no es tan fácil establecer esa relación. En el caso concreto del cáncer de ovario no se conocen en profundidad los factores de riesgo que pueden inducir a la aparición de la enfermedad. Sin embargo, se han observado algunas circunstancias que pueden influir en su aparición, como son las siguientes: Edad : como en la mayoría de los tumores, según avanza la edad también lo hace el riesgo de que la mujer sufra cáncer de ovario. No es frecuente antes de los 40 años. Herencia genética : se calcula que sólo entre el 5% y el 10% de los tumores son hereditarios, es decir, son consecuencia de alteraciones genéticas heredadas de los progenitores. En estos casos, si la madre de una mujer y/o una hermana han presentado cáncer de ovario, de mama o de útero, ésta tiene un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad que en la población general.   En las familias con predisposición hereditaria a padecer ciertos tipos de tumores se observan varios individuos integrantes de la familia afectados por el mismo tipo de cáncer (o de diferentes pero relacionados), así como diversas generaciones afectadas (abuela, madre, hija). Generalmente, los tumores hereditarios se diagnostican a una edad más joven de la habitual. El riesgo de padecer cáncer de ovario se correlaciona directamente con anomalías en los genes BRCA1 y BRCA2 (cuando estos genes funcionan adecuadamente, en realidad nos protegen de la aparición de tumores, pero cuando están alterados, aumentan el riesgo de desarrollar cáncer antes de cumplir los 70 años). No haber tenido hijos : en diversos estudios se ha observado que las mujeres que han tenido varios hijos (multíparas) tienen menos riesgo de desarrollar cáncer de ovario que las que no han tenido hijos (nulíparas). Anticonceptivos hormonales (ACH) : los anticonceptivos hormonales son fármacos que incluyen hormonas propias del ciclo menstrual femenino (estrógenos y progestágenos), que se utilizan como método de anticoncepción principalmente o, para otras finalidades como la regulación de los síntomas de la endometriosis, por ejemplo. Vienen en múltiples formatos o presentaciones (comprimidos, anillos vaginales, parches, inyectables…) y se puede elegir el que se adapta mejor a nuestro estilo de vida y necesidades.  Se ha constatado que los ACH tienen un efecto protector frente al padecimiento de cáncer de ovario y de endometrio uterino, pero, como contrapartida, son preparaciones que aumentan el riesgo de padecer cáncer de mama, de cérvix uterino y también de hígado. Terapia hormonal sustitutiva (THS) : es un tratamiento con hormonas que se puede recomendar durante la menopausia para aliviar sus síntomas molestos (p.ej. sofocos, sequedad vaginal, etc.) Probablemente, si estás en la etapa menopáusica y has padecido estos síntomas que alteran tanto la calidad de vida, te habrás planteado si eres una candidata óptima para recibir este tipo de tratamientos. Plantéaselo a tu ginecólogo para poner sobre la mesa los beneficios y riesgos que conllevan, ya que este tipo de tratamientos aumentan el riesgo de padecimiento de cáncer de ovario, de mama y de endometrio, así como también de enfermedades cardiovasculares . Por ello, se intenta limitar al mínimo su uso o, en caso de utilizarse, tomarse a las mínimas dosis útiles y durante el mínimo tiempo posible, debido a que el riesgo disminuye progresivamente una vez se abandona el tratamiento. Otros factores de riesgo serían: seguir dieta rica en grasas, el sobrepeso, el consumo de tóxicos como el tabaco, alcohol, y /o la exposición a radiaciones ionizantes (Rx, TC, radioterapia…), entre otros. QUÉ PROTEGE Los embarazos, la terapia anticonceptiva y dar lactancia materna protegen del cáncer de ovario, y en menor medida también son protectores el ejercicio moderado y seguir una dieta pobre en grasas animales y rica en frutas y vegetales. Síntomas Por lo general, el cáncer de ovario produce pocos síntomas, o directamente ninguno , hasta etapas de desarrollo avanzadas.  El primer síntoma puede ser un ligero malestar en la parte inferior del abdomen, o hinchazón de este, pero la hemorragia uterina no es frecuente. Diagnóstico Debido a la escasez de síntomas anteriormente mencionada, la mayoría de los casos plantean un diagnóstico difícil y se detectan cuando la enfermedad ya está avanzada . Desgraciadamente, además de ello, no existe actualmente ningún método eficaz que facilite el diagnóstico precoz del cáncer de ovario (no existen pruebas que cumplan los requisitos necesarios en la población general). Tratamiento y pronóstico El tratamiento incluye la intervención quirúrgica . En función de los hallazgos de la cirugía, será necesario complementar el tratamiento con quimioterapia . Es importante tener en cuenta que el diagnóstico precoz permite reducir el impacto sobre la salud y la calidad de vida de la paciente, así como mejorarse el pronóstico de supervivencia .
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Ovarios Poliquísticos
Enfermedad

Ovarios Poliquísticos

Actualizado el día 15/09/2021 El síndrome del ovario poliquístico es la patología endocrina más frecuente en mujeres en edad fértil, aunque permanece infradiagnosticado. Se trata de un síndrome complejo y heterogéneo en cuanto a su presentación, evolución y consecuencias a corto y largo plazo. ¿Qué es el síndrome de ovarios poliquísticos? El síndrome de ovarios poliquísticos determina la aparición de quistes (pequeñas cavidades llenas de líquido) en los ovarios, debido a una producción excesiva de hormonas masculinas. El síndrome de ovarios poliquísticos agrupa una colección de signos y síntomas que incluye, además de la producción de hormonas masculinas por encima de lo normal, disfunción ovulatoria con prolongación, disminución de la frecuencia o ausencia de los períodos menstruales con escasa liberación de óvulos y aparición de quistes en los ovarios . El signo clínico más característico determinado por el hiperandrogenismo es el hirsutismo o exceso de vello siguiendo un patrón masculino. También puede aparecer acné y alopecia. Esta alteración endocrina afecta aproximadamente a 1 de cada 10 mujeres en edad reproductiva y está relacionado directamente con la disminución de la fertilidad. Causas del síndrome de ovarios poliquísticos Como en la mayoría de los síndromes, no existe una única causa para los ovarios poliquísticos. Sí existe una disfunción neuroendocrina con un exceso de hormona luteinizante, que es la encargada de regular la secreción de testosterona, impidiendo a los óvulos madurar lo suficiente y que, en lugar de ser expulsados de los ovarios durante la ovulación, permanezcan en el interior formando los quistes. También existe un trastorno metabólico con resistencia a la insulina e hiperinsulinemia, lo que también estimula la producción de andrógenos. Otros factores que se relacionan con la enfermedad y que pueden influir en el desarreglo hormonal son la obesidad , una alimentación deficiente y una vida sedentaria, entre otros. Finalmente, el síndrome de ovario poliquístico puede tener causas genéticas, por alteración o mutación de genes, lo que determina que sea una patología altamente hereditaria. Síntomas Los síntomas del síndrome de ovarios poliquísticos pueden incluir: Menstruaciones irregulares . Es común la oligomenorrea (disminución hasta 6-8 reglas anuales) o amenorrea (ausencia de regla durante varios periodos menstruales seguidos). Estos ciclos menstruales irregulares se asocian con una disminución en la ovulación y mayores tasas de infertilidad. Hirsutismo y síntomas virilizantes . El exceso de hormonas masculinas (hiperandrogenismo) determina la aparición de síntomas virilizantes, como el aumento de vello en diferentes zonas como la cara, muslos, abdomen, espalda y antebrazos. Otros síntomas incluyen clitoromegalia, alopecia, voz grave, hipotrofia mamaria y aumento de la masa muscular. Acné y piel grasa. La resistencia a la insulina puede conducir a la aparición de diabetes, hipertensión arterial, aumento del colesterol y obesidad, entre otros. Aumento de peso . Dolor pélvico . Manchas de color marrón oscuro en la piel. Pruebas y exámenes para el diagnóstico del síndrome de ovarios poliquísticos En un tercio de las mujeres pasan más de 2 años hasta que se les diagnostica la enfermedad. De ahí que se deba poner el foco en dos cuestiones específicas para identificar a los pacientes con mayor riesgo: mujeres con exceso de vello corporal o facial con un patrón masculino y mujeres con un historial de irregularidad menstrual u oligoamenorrea. Las pruebas complementarias y exámenes para el diagnóstico del síndrome de ovarios poliquísticos deben incluir: Examen físico. Examen pélvico. Análisis de sangre completo que incluya determinaciones hormonales, en especial, las hormonas masculinas. Ecografía ginecológica de alta resolución. Tratamiento del síndrome de ovario poliquístico El síndrome de ovario poliquístico no tiene cura, pero sí se pueden establecer metas terapéuticas para diferentes aspectos de la enfermedad. Tratamiento no farmacológico Los cambios en el estilo de vida pueden suponer una mejora considerable de los diferentes parámetros alterados por la enfermedad. La pérdida de peso, una alimentación sana y realizar ejercicio físico de manera regular puede favorecer la regulación hormonal, mejorar la sensibilidad a la insulina, aumentar la fertilidad y hacer que mejoren todos los síntomas. Tratamiento farmacológico Los anticonceptivos hormonales pueden ser adecuados para regular la producción de hormonas y de esta manera normalizar el ciclo menstrual. También pueden incidir positivamente sobre el acné y el crecimiento del vello corporal. El tratamiento hormonal como los antiandrógenos que regulan el nivel de las hormonas masculinas mejoran el acné y el vello corporal. Por otro lado, el uso de antidiabéticos orales como la metformina puede ayudar a regular los niveles de insulina y, por tanto, a regular los ciclos menstruales. Por último, se pueden utilizar inductores de la ovulación en el caso de pacientes que deseen quedarse embarazadas. Factores desencadenantes del síndrome del ovario poliquístico Como en la mayoría de síndromes, no existe un único desencadenante del síndrome del ovario poliquístico. Por el contrario, existen diversos factores que pueden determinar un mayor riesgo de que aparezca la patología. Factores de riesgo de los ovarios poliquísticos Los factores de riesgo del síndrome de ovarios poliquísticos pueden incluir una alimentación deficiente, el exceso de peso y la obesidad y una vida sedentaria. También puede haber factores genéticos que hacen que la enfermedad sea hereditaria en base a determinados cambios o mutaciones genéticas. Complicaciones Las mujeres que padecen el síndrome de ovario poliquístico pueden presentar una serie de complicaciones asociadas, entre ellas: Síndrome metabólico. Diabetes tipo 2 y obesidad. Hipertensión arterial. Enfermedades cardiovasculares. Trastornos menstruales, infertilidad y abortos. Crecimiento excesivo de vello. Apnea obstructiva del sueño. Cáncer de endometrio. Depresión y ansiedad. Prevención Existe una serie de recomendaciones que pueden ayudar a reducir el riesgo de padecer la enfermedad y, en todo caso, atenuar los síntomas y regular los ciclos menstruales. Además del tratamiento médico, es importante conseguir una buena calidad de vida eliminando el estrés, realizar ejercicio físico de manera regular, mantener una dieta saludable y evitar el exceso de peso y la obesidad. Especialidades para el síndrome del ovario poliquístico El síndrome de ovarios poliquísticos es tratado por los médicos especialistas en Endocrinología y en Ginecología. ¿Necesitas atención presencial con un especialista en ginecología? En Savia reserva una consulta con los mejores profesionales sin esperas. Preguntas frecuentes ¿Cuáles son los síntomas de quistes en los ovarios? Los síntomas de quistes en los ovarios son dolor en la parte baja del abdomen, hinchazón y sensación de plenitud abdominal, dolor durante las relaciones sexuales o dolor durante la defecación, entre otros. ¿Qué riesgos implica el ovario poliquístico? El síndrome de ovario poliquístico aumenta el riesgo de infertilidad, cáncer de endometrio, metabolismo anormal de la glucosa y dislipidemia. ¿Qué produce quistes en los ovarios? Los quistes de ovarios suelen tener un componente genético, pero también se producen por una alteración hormonal, endometriosis, embarazo, infecciones pélvicas o el síndrome de ovarios poliquísticos. ¿Cuál es el tamaño normal de un quiste de ovario? Un quiste de ovario suele medir menos de 5 cm. En el síndrome de ovarios poliquísticos suelen aparecer al menos 12 folículos que suelen medir de 2 a 10 mm. ¿Qué son los folículos de los ovarios? Los folículos son estructuras anatómico-funcionales que forman parte del ovario y que albergan en sus paredes internas al ovocito y a otras células productoras de estrógenos. ¿Qué es un quiste funcional? En los ovarios se producen folículos que son estructuras funcionales que producen hormonas y liberan el óvulo durante la ovulación. Cuando un folículo normal continúa creciendo, se denomina quiste funcional. No suelen causar síntomas y desaparecen por sí solos. ¿Cuánto tiempo tarda en quitarse un quiste de ovario? Por norma general, un quiste de ovario se rompe en el momento de la ovulación, pero algunos resisten y pueden tardar hasta 3 meses en desaparecer. Bibliografía Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia. Estudio y tratamiento de la anovulación en el síndrome de ovarios poliquísticos. Prog Obstet Ginecol 2017; 60(5): 505-516 . Azziz R. Polycystic Ovary Syndrome. Obstet Gynecol 2018; 132(2): 321-336. doi: 10.1097/AOG.0000000000002698 . McCartney CR, Marshall JC. Polycystic Ovary Syndrome. N Engl J Med. 2016 Jul 7;375(1):54-64. doi: 10.1056/NEJMcp1514916 .
Síndrome premenstrual
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Síndrome premenstrual

¿Qué es el síndrome premenstrual? El síndrome premenstrual (SPM) es un conjunto de síntomas y cambios físicos y psíquicos, bien definidos, que experimentan las mujeres días antes de la menstruación (entre el día 14 y 28). Esto sucede mes tras mes y puede afectar al 90 % de las mujeres, y con mayor frecuencia entre los 20 y 30 años de edad. La intensidad de los síntomas puede variar de unas mujeres a otras y pueden ser simples molestias o ser tan agudos que el malestar que ocasionan pueden interferir e incluso incapacitar en las actividades diarias o laborales. El síndrome premenstrual termina cuando empieza la regla . Tipos de síndrome premenstrual No existen tipos de síndrome premenstrual. Causas de un síndrome premenstrual No se sabe con exactitud cuales son las causas del síndrome premenstrual , pero podría estar relacionado con un desequilibrio hormonal de estrógenos y progesterona. Esto produce una retención de líquidos y sodio que provocaría un aumento de peso y edema generalizado dando lugar a los síntomas premenstruales. También se desconocen las causas por las que unas mujeres son más sensibles que otras a estos cambios hormonales. Síntomas de un síndrome premenstrual Los síntomas del síndrome premenstrual pueden ser: Síntomas físicos:    Hinchazón de abdomen    Edemas generalizados por retención de líquidos    Tensión e inflamación de las mamas    Diarrea o estreñimiento    Calambres    Dolor de cabeza y espalda    Intolerancia a la luz y al ruido    Acné Síntomas psicológicos o emocionales:    Cambios repentinos del estado de ánimo    Irritabilidad    Cansancio    Ansiedad    Tristeza o depresión    Cambios de apetito como la necesidad de comer dulce    Trastornos del sueño    Pérdida de interés en el sexo    Pérdida de concentración Tratamiento de un síndrome premenstrual El tratamiento del síndrome premenstrual puede ser: Tratamiento médico: para aliviar los síntomas como los antiinflamatorios, analgésicos, diuréticos, antidepresivos o anticonceptivos hormonales, entre otros. Remedios caseros: ayudan a paliar los síntomas como la actividad física diaria, evitar la sal, cafeína, alcohol y azúcar los días previos al ciclo, no fumar, controlar el estrés, descansar y dormir más horas, o llevar una dieta saludable con más vitaminas y minerales durante esos días previos. Pruebas complementarias de un síndrome premenstrual No hay pruebas específicas para diagnosticar el síndrome premenstrual , basta con la descripción de los síntomas, en qué momento aparecen y si se repiten durante al menos tres ciclos menstruales para poder diagnosticar el síndrome premenstrual.   Factores desencadenantes de un síndrome premenstrual El factor desencadenante se debe a la disminución de los niveles de estrógeno y progesterona después de la ovulación. Cuando comienza la menstruación, los niveles de estas hormonas comienzan a subir de nuevo. S e desconoce porqué unas mujeres son más sensibles que a otras . Factores de riesgo de un síndrome premenstrual No hay factores de riesgo. Complicaciones de un síndrome premenstrual Las posibles complicaciones de un síndrome premenstrual pueden ser la incapacidad del desarrollo de las actividades diarias y laborales, pensamientos suicidas e incluso suicidio en las mujeres con depresión, por eso es importante ajustar el tratamiento esos días puntuales . Prevención de un síndrome premenstrual No existe prevención para evitar el síndrome premenstrual. Especialidades a las que pertenece El síndrome premenstrual es tratado por el médico de Atención Primaria , que trata los síntomas y recomienda pautas para aliviarlos, pero cuando el síndrome premenstrual afecta de manera más intensa o incapacita el ritmo de vida diario es el Ginecólogo (médico del aparato reproductor femenino) quien hace un seguimiento y tratamiento del síndrome premenstrual. Preguntas frecuentes ¿Cuándo aparecen los primeros síntomas del embarazo? Los primeros síntomas de embarazo es la ausencia de regla, senos hinchados, cansancio y somnolencia, orinar más a menudo, náuseas y vómitos, hinchazón abdominal y dolor pélvico, entre otros. ¿Cuándo se presenta el síndrome premenstrual? El síndrome premenstrual se presenta cuando aparecen una serie de síntomas concretos días antes de la regla, durante al menos 3 meses. ¿Cuánto es lo máximo que dura el periodo menstrual? El periodo menstrual puede durar entre 25 y 30 días, incluso alargarse a 35 días. ¿Cuáles son los trastornos menstruales? Los trastornos menstruales pueden ser náuseas, vómitos, dolor abdominal tipo retortijón, dismenorrea (dolor menstrual), dolor de espalda, diarrea o dolor de cabeza, entre otros. ¿Cuánto tiempo pueden durar los síntomas premenstruales? Los síntomas pre menstruales duran unos días antes de la aparición de la regla. Suelen estar presentes en los años entre la adolescencia y la vida adulta, es decir, entre los 20 y 30 años.
Mioma Uterino
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Mioma Uterino

¿Qué es el mioma uterino? El mioma o fibroma uterino, es un tipo de tumoración benigna en las paredes del útero y está formado por un incremento en forma de nódulo de las fibras musculares del útero . Los miomas varían en número, tamaño y localización. Afecta a mujeres en edad fértil y su origen es desconocido , pero su crecimiento está muy influenciado por las hormonas femeninas. Tipos de mioma uterino Los miomas uterinos pueden ser: Mioma subseroso: tiene una afectación en mujeres del 40% de miomas. No produce síntomas, pero si alcanza un tamaño grande puede producir molestias y dolor por compresión en órganos próximos. Miomas intramusculares: debido a que pueden alcanzar gran tamaño, puede aumentar, también, el tamaño del útero. Constituye el 55% de los miomas y se suelen localizar en la porción central del miometrio (capa muscular intermedia). Mioma submucoso: son menos frecuentes, dan más sintomatología al producir mucho sangrado menstrual provocando, en muchos casos, que la mujer padezca anemia ferropénica (falta de hierro). Tiene una elevada probabilidad de malignizar. Causas de un mioma uterino No se conocen las causas del mioma de útero, pero se ha detectado una relación directa con las hormonas femeninas , condicionando el desarrollo y crecimiento de los miomas, por eso se da en mujeres en edad fértil (desde la pubertad hasta la menopausia). Transcurrido este tiempo, el tamaño disminuye debido a que los niveles de hormonas en sangre son menores. Síntomas de un mioma uterino Aproximadamente el 30% de las mujeres no tienen ningún síntoma y solo se descubre su presencia de un mioma uterino en las revisiones rutinarias con el ginecólogo . La aparición de los síntomas depende de su tamaño, número de miomas y localización, siendo los más sintomáticos los que se localizan en la cavidad interna del útero. Los síntomas pueden ser: Cambios menstruales en su duración, frecuencia y cantidad de sangrado. Dolor. Anemia ferropénica debido al exceso de sangrado. Aumento del perímetro del abdomen en caso de miomas grandes. Aumento de peso. Complicaciones en embarazo y parto. Compresión de vejiga y recto en el caso de miomas de gran tamaño. Necesidad de orinar con mayor frecuencia. Lumbalgia y dolor en pelvis. Infertilidad. Aumento de probabilidades de aborto o parto prematuro. Molestias en las relaciones sexuales.   Tratamiento de un mioma uterino La mayoría de los miomas no requieren tratamiento por ser asintomáticos, y se tiende a tener una actitud conservadora. En caso de presentar sintomatología, el tratamiento puede ser: Tratamiento médico:    Fármacos (agonistas de la GnRH) que disminuyen el nivel de estrógenos en sangre y, con ello, el tamaño de los miomas, pero tiene efectos secundarios con sintomatología similar a una menopausia (sofocos, sudoración, sequedad vaginal, etc.) y, además, cuando se termina el tratamiento, el mioma vuelve a crecer.    Analgésicos para paliar el dolor.    Anticonceptivos, progestágenos y dispositivos uterinos para disminuir la hemorragia.    Hierro para tratar la anemia. Tratamiento quirúrgico: Se emplea dependiendo de tamaño y localización del mioma. Se puede realizar por vía vaginal o laparoscópica (tubo flexible con una cámara e instrumentos quirúrgicos, que se introduce por unas incisiones realizadas en el abdomen). Pueden ser:    Miomectomía, en la que se extirpa sólo el mioma, se conserva el útero y se preserva la fertilidad.    Histerectomía, en la que se extirpa una parte o la totalidad del útero, dependiendo de la localización y tamaño del mioma. Se preserva la función hormonal por conservar los ovarios, pero no hay posibilidad de embarazo. Radiología intervencionista: técnica guiada por rayos usada para embolizar los miomas, es decir, suspender el riego sanguíneo del mioma. Pruebas complementarias de un mioma uterino Algunas pruebas complementarias para el diagnóstico de un mioma uterino son: Exploración física: para detectar el tamaño del útero, presencia de miomas y dolor a la palpación. Ecografía: para localizar, medir y determinar cuántos miomas hay. Es la prueba diagnóstica más efectiva y fiable. Histeroscopia: se introduce un tubo por la vagina para ver el interior del útero. TAC pélvico: para observar la repercusión de los órganos vecinos. Resonancia magnética: para visualizar posibles tumores. Factores desencadenantes de un mioma uterino Los factores desencadenantes de los miomas uterinos están causados por el aumento de estrógenos en sangre . Factores de riesgo de un mioma uterino Los factores de riesgo de un mioma pueden ser: Mujeres de entre 35 y 45 años. Mayor incidencia en la raza afroamericana. Obesidad, hipertensión o diabetes. Mujeres nulíparas (no han dado a luz). Desarreglo hormonal (aumento de estrógenos). Factor hereditario. Complicaciones de un mioma uterino Las complicaciones del mioma uterino pueden ser: Compresión de vejiga y retención urinaria. Edemas, varices y trombosis en las piernas, por compresión de venas pélvicas dificultando la circulación de retorno de las piernas. Hemorragias abundantes. Malignización del mioma, suele ocurrir en un 0,5 % de los miomas. Prevención de los miomas Los miomas no se pueden prevenir debido a que no se sabe con exactitud la causa . Se pueden hacer unas recomendaciones como son las revisiones ordinarias con el ginecólogo, controlar el peso y llevar una dieta saludable junto con la práctica regular de ejercicio físico. Especialidades a las que pertenece La especialidad médica que trata los miomas es Ginecología y Obstetricia. Preguntas frecuentes ¿Cuál es el tamaño de un mioma uterino? Los miomas varían en tamaño, siendo los más pequeños de hasta 2 cm. y los grandes a partir de 6 cm . ¿Cuál es la diferencia entre un mioma y un fibroma? Es lo mismo un mioma que un fibroma. También se pueden llamar leiomiomas . ¿Qué son miomas tipo 4? Los miomas tipo 4 son miomas que ocupan un 50% del volumen del interior del útero .   ¿Qué es un mioma en el endometrio? Un mioma en el endometrio es aquel que crece hacia la cavidad uterina, es decir, hacia la mucosa que recubre la pared del útero . ¿Cuándo una mujer tiene miomas puede quedar embarazada? Los miomas son compatibles con el embarazo, pero, en ocasiones, pueden aparecer complicaciones durante la gestación (abortos, partos prematuros o alteración en el desarrollo fetal), en el parto (hemorragias, mala presentación del feto o dificultad en las contracciones), y en el postparto (hemorragias).
Vaginosis Bacteriana
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Vaginosis Bacteriana

¿Qué es la vaginosis bacteriana? La vaginosis bacteriana es una infección vaginal por una bacteria , se produce por el desequilibrio entre la diferente flora bacteriana de la vagina, en la cual se produce un descenso de los lactobacilos y un aumento de la gardnerella (bacilo de la región genital). Es la infección bacteriana más frecuente entre los 14 y 40 años, y es una enfermedad leve. Tipos de vaginosis Los tipos de vaginosis serán diferentes según el germen que lo produce, así tenemos: Vaginosis bacteriana : se produce por el germen conocido como Gardnerella vaginalis. Vaginitis candidiasica o candidiasis vaginal : se debe a la infección por hongo Candida albicans , produce un flujo blanco y espeso. Vaginitis tricomoniasis : se produce por el protozoo Trichomona vaginalis. Vaginitis por clamidia : producida por la Chlamydia trachomatis Causas de la vaginosis bacteriana La causa de la vaginosis bacteriana es la infección por parte de la Gardnerella vaginalis. Síntomas de vaginosis bacteriana La vaginosis bacteriana en la mayoría de los casos es asintomática , o presenta síntomas muy leves. Cuando aparecen síntomas, estos son, la presencia de flujo delgado y abundante con olor a pescado , de un color que puede ser blancuzco, gris apagado o incluso verdoso, las pacientes también pueden presentar ciertas molestias como ardor al orinar o ligero picor, en algunos casos poco frecuentes puede dar dolor suprapúbico. Tratamiento para la vaginosis bacteriana El tratamiento de la vaginosis bacteriana va a ser tratamiento antibiótico , que puede ser de uso oral, en forma de óvulos vaginales, o geles. Los antibióticos que se suelen usar son el Metronidazol o Clindamicina . Pruebas complementarias del tratamiento de vaginosis bacteriana La prueba complementaria será un exudado vaginal , aunque también se puede encontrar mediante citología en aquellas personas que no presentan sintomatología y por tanto no consultan por este problema. Factores desencadenantes de la vaginosis bacteriana No se conocen las causas que desencadenan las vaginosis bacterianas, si bien se conoce que las personas con relaciones sexuales con múltiples parejas pueden sufrir esta infección. No se encuentran casos de vaginosis bacteriana en personas que no tienen relaciones sexuales. Factores de riesgo de la vaginosis bacteriana Son factores de riesgo las duchas vaginales, el uso de productos de higiene femenina muy perfumados o que puedan ser irritantes, y el uso de ropa ajustada y que no transpire. Complicaciones de la vaginosis bacteriana La vaginosis bacteriana es una infección local que no presenta complicaciones. Prevención de la vaginosis bacteriana Evitar las duchas vaginales. Evitar el uso de jabones abrasivos. Usar preservativo para evitar contagios. Ropa interior de algodón. Especialidades a las que pertenece la vaginosis bacteriana La vaginosis bacteriana será tratada en primer lugar por el médico de familia, solo en casos que sean recidivantes puede ser necesario el tratamiento por parte del ginecólogo. Preguntas frecuentes ¿Qué es la candidiasis bacteriana? No existe la candidiasis bacteriana. La candidiasis es un infección producida por un hongo conocido como Cándida albicans , que, al reproducirse por alteraciones locales en mayor cuantía de lo normal, da lugar a una infección que se caracteriza por picor intenso , asociado a producción de flujo blanquecino y espeso. Las bacterias son un tipo de células diferentes que producen otras infecciones como la vaginosis bacteriana. ¿Qué es la vulvovaginitis? La vulvovaginitis es la inflamación tanto de la vulva como de la vagina, la paciente presenta síntomas internos de molestias vaginales, asociados a picor externo y, en muchos casos, ardor al orinar, ya que el paso de la orina da lugar a un irritación local de la vulva. Precisará tratamiento interno de la vagina y externo de la vulva para mejorar los síntomas. Puede ser producida por bacterias y hongos. ¿Hay algún remedio casero para aligerar los síntomas de la vaginosis bacteriana? Para tratar la vaginosis bacteriana son necesarias medidas que cambien el PH vaginal, haciéndolo más ácido. Así, al añadir vinagre de manzana al agua de lavarse puede ser eficaz, el consumo y aplicación de yogur natural puede ser otro  tratamiento, añadir al agua de lavarse el aceite del árbol de té puede ser también cambiar el PH vaginal, impidiendo las infecciones de repetición. Evitar el uso exagerado de productos de higiene femenina que pueden ser irritantes y cambiar el PH por sí mismo. ¿Qué es la enfermedad Gardnerella? La Gardnerella es una bacteria conocida como Gardnerella vaginalis , que produce una infección en la vagina conocida como vaginosis bacteriana, que se debe a una alteración de la flora vaginal donde disminuyen los Lactobacillus y prolifera la Gardnerella , es la principal causa de alteración vaginal aunque hasta el 50 de las personas que la presentan no tiene síntomas. ¿Qué es una célula clave? La célula clave es una célula pavimentosa de la vagina, que se encuentra rodeada de bacterias, en general Gardenella vaginaleis , las baterias se hayan pegadas a la pared celular y son típicas de la infección por esta bacteria.