Atención médica sin papeleos ni letra pequeña

Medicina General

La especialidad
Artículos especializados
Enfermedades
Síntomas
Otros contenidos
Cómo Escoger el Mejor Centro Médico
Artículo especializado

Cómo Escoger el Mejor Centro Médico

Vamos a ser prácticos en nuestra exposición. Ante una patología que pueda requerir varias visitas médicas de control y la realización de pruebas diagnósticas frecuentes lo deseable es que te controles en un centro médico cercano a tu domicilio. Es un privilegio que puedas realizarte las pruebas diagnósticas en el mismo centro médico donde te visitará posteriormente el especialista pues podrá acceder a las pruebas en la siguiente visita sin arriesgarse a que no las haya recibido a tiempo. Sin embargo, ello no es posible en todas las localidades, y es entonces cuando tenemos que plantearnos elegir un centro médico que cumpla la mayoría de nuestras expectativas . Equipo sanitario y técnico Que cuente con un equipo sanitario y técnico excelente en todos los aspectos que podamos necesitar es uno de los principales motivos para la elección del centro médico. ¿Qué podemos exigir como usuarios? Podríamos renunciar a muchas de las cualidades que mencionaremos a continuación, pero no a la dotación técnica y profesional del centro sanitario que debe pasar por diferentes aprobaciones. Un hospital privado es mucho más que una habitación propia, luminosa, amplia y con buenas vistas y un menú a la carta (ambas situaciones exquisitas, por supuesto). Cuando debemos ingresar en un hospital por un problema de salud nos reconfortará saber que estamos en un centro médico con tecnología puntera (en el propio centro). Ello nos evitará desplazamientos en ambulancia para realizarnos pruebas en otros centros concertados) y un equipo médico especializado en nuestra patología y actualizado. Por supuesto, el resto de equipo sanitario: enfermería, auxiliares de clínica, celadores, técnicos, etc. debe mantener el mismo nivel de calidad, por así decirlo. Queremos recibir el mejor de los cuidados desde el punto de vista médico y humano . Queremos poner nuestro problema médico en manos de un equipo multidisciplinar que estudie nuestro caso y lo valore desde los diferentes enfoques terapéuticos ofreciéndonos el tratamiento personalizado más indicado.  Enfatizando la relevancia del tratamiento valoraremos que la clínica disponga de muchas especialidades médicas, quirófanos, uci y equipos de radiodiagnóstico de alta tecnología: gammacámaras, TAC, resonancia magnética, mamógrafo, ecografía… Qué más valoramos Desde el recepcionista o la administrativa a nuestra llegada al centro, ya que el trato sea impecable. En ese momento de tensión ante una visita médica anhelamos, como usuarios, recibir una atención exquisita (nos cuesta tolerar una falta de empatía, simpatía y cordialidad en ese momento). En la sala de espera necesitaremos confort con sofás cómodos, buena temperatura ambiental, poco ruido y un ambiente tranquilo. Por supuesto, esperamos que la espera no sea excesiva (aquí añadiremos que tampoco nos gusta que al programar la visita nos indiquen baja disponibilidad de horas). La apariencia externa es la primera impresión que recibimos como pacientes al acceder a un centro médico. No podemos negar que una superficie amplia y luminosa con correctas indicaciones, ascensores, parking en el mismo edificio y, obviamente, una limpieza absoluta ser nuestros principales requisitos para sentirnos confortables. Claro está, también valoraremos que disponga de muchas camas . La privacidad de una habitación individual será valorada y preciada entre los ítems de calidad. Una habitación amplia, luminosa, con vistas, cama para acompañante (normalmente es el sofá reconvertido), taquilla grande y con llave, baño impecable… Agradeceremos una limpieza frecuente y una asistencia relativamente rápida cuando lo solicitemos. Una variedad amplia en el menú sería lo deseable, aunque podemos encontrarnos con restricciones de salud que nos impedirían disfrutarlo. Aunque hemos expuesto todas las cualidades que valoramos como usuarios en un centro hospitalario tengo que confesarte que, en la mayoría de encuestas se da prioridad a la resolución y manejo de la patología médica frente a la propia instalación hospitalaria, si bien es justamente ese ítem el que marca la diferencia más acusada entre la sanidad pública y la privada. Debemos tener siempre presente que nuestros mejores expertos se han formado en nuestras universidades y han hecho la residencia en nuestros hospitales públicos, donde han tenido la oportunidad de formarse en su especialidad. Es cierto que, posteriormente, debemos imponernos una actualización frecuente para estar al día en los avances médicos. Quizás optemos, incluso, por acotar nuestra práctica clínica a una determinada parcela de nuestra especialidad, pero siempre pensando en nuestro paciente como principal beneficiario de nuestro saber. Con esa motivación abrimos la puerta de nuestra consulta cada día.
Las Principales Causas de Agotamiento
Artículo especializado

Las Principales Causas de Agotamiento

Cansancio, decaimiento, debilidad, fatiga… Estos son algunos de los sinónimos que se asocian al agotamiento, que se define como la “acción de agotar o agotarse”, siendo agotar “cansar extremadamente”. En cualquier caso, no es un estado positivo, y debe valorarse adecuadamente para conocer el origen y poder realizar acciones para combatirlo y revertirlo, así como para evitar de nuevo su aparición. Aquí nos centraremos en el agotamiento causado por el estrés y por el sobreentrenamiento . Algunas causas… Largas y densas jornadas laborales, la práctica de actividad física o estados emocionales complejos pueden ser algunas de las causas que lleven a la presencia de esta sintomatología. No sólo se refleja en la existencia de cuadros en los que una persona se queja de molestias físicas, sino que también afecta a la esfera psicológica . Síndrome del quemado La existencia de agotamiento asociado al ámbito laboral, el archiconocido estrés laboral, tiene nombre propio, y se conoce como el síndrome del “quemado”, que fue mencionado por primera vez por el psiquiatra estadounidense Herbert Freudenberger en los años 70 refiriéndose a aquellas profesiones del campo sanitario. Hoy en día, sin embargo, cualquier profesional puede sufrirlo. Este estrés laboral se acompaña de la incapacidad del trabajador para reaccionar ante ciertas situaciones, que no deberían generar dificultades de antemano, pero que no es capaz de gestionar . Los síntomas son de diversa índole siendo el primero una total falta de energía, acompañado de falta de eficiencia en el trabajo y, como consecuencia, de un bajo rendimiento laboral. Llegar a este punto no sólo va a depender del trabajador, de su carácter y sus expectativas laborales, sino también de la misma empresa por la falta de claras directrices por su parte o estilos de mando excesivamente rígidos. El diagnóstico puede venir dado por indicadores relacionados con la apatía, la falta de compromiso laboral y la sensación de estar “perdiendo el tiempo” en el trabajo, si se compara con épocas anteriores en las que el trabajo le resultaba interesante y gratificante, pasando ahora a ser indiferente. Además, estos pueden ir acompañados de síntomas más físicos como cefaleas, problemas para dormir o trastornos gástricos. La labilidad emocional (con reacciones exageradas a situaciones normales) es otro de los síntomas que pueden hacer levantar sospechas y que, sumado a alguno de los anteriores, puede requerir de una consulta con el especialista. Tomar medidas Abordar la problemática es necesario para conseguir revertir el proceso. En este sentido, acudir a un profesional que ofrezca las herramientas adecuadas es completamente necesario, pero hay algunas pautas que se pueden seguir: Buscar momentos de ocio para reducir la “carga”: la actividad física solo o en grupo y una vida social más plena son algunas de las opciones a este nivel. Proponerse nuevos retos y metas, ya que de este modo se obliga a salir de la rutina. La perfección no existe, así que se trata de sentirse bien con el trabajo bien hecho. Por parte de las empresas también pueden realizarse acciones que ayuden a prevenir estas situaciones, como realizar talleres dentro de sus agendas formativas para gestionar situaciones de estrés. Síndrome del sobreentrenamiento Pero no sólo el campo laboral puede ocasionar síntomas de agotamiento; la práctica de actividad física también. En el deportista se habla de síndrome de sobreentrenamiento. Excesiva carga de entrenamiento, falta de descanso, déficit de progresión… pueden ser algunas de las causas que generen esta fatiga que merma las capacidades del deportista. Tanto el amateur como el profesional pueden revelar síntomas que hagan pensar en este síndrome. Hoy en día, hay muchos deportistas amateurs que se exigen como los profesionales, a nivel de marcas y rendimiento sin tener presente que ellos no sólo se dedican a la práctica deportiva, sino que habitualmente existe un compromiso laboral, que les impide seguir programas de entrenamiento adecuados a las horas de descanso necesarias. Cuando la disminución del rendimiento se asocia a cambios en el apetito o la presencia de desmotivación, hay que pensar en que quizás ha habido un hecho o una suma de estos que han generado estas circunstancias hasta entonces ajenas a la vida diaria. Aunque también es cierto que los síntomas son muy individualizados y subjetivos y que no puede generalizarse. Algunos de los síntomas más objetivos que pueden ayudar a su diagnóstico son: Mayor frecuencia cardiaca y tensión arterial en reposo. Mayor número de infecciones por la existencia de una función inmunológica deprimida. Y ello debería valorarse por un profesional. Ejercitarse produce en el organismo una serie de reacciones metabólicas que generan radicales libres y la presencia de estrés oxidativo y, como consecuencia, aparece un envejecimiento temprano , que aumenta el riesgo de lesiones y enfermedades. En aquellas situaciones en los que los niveles de exigencia física asociada al deporte son excesivamente elevados el estrés oxidativo es también mayor y por tanto el riesgo previamente mencionado también lo será. Las lesiones músculo-esqueléticas suelen ser las más frecuentes asociadas a esta elevada exigencia física. El tratamiento de esta situación compleja de gestionar para un deportista, consiste en básicamente en la reducción de la carga e intensidad del entrenamiento o el descanso. Hay que añadir que es importante reconocer cual o cuales han sido el origen, a modo de prevención posterior.
Qué Son y Para Qué Sirven los Antiinflamatorios
Artículo especializado

Qué Son y Para Qué Sirven los Antiinflamatorios

Los antiinflamatorios no esteroideos o AINE son los medicamentos analgésicos más utilizados en todo el mundo . Son unos medicamentos que se emplean para aliviar el dolor derivado de la inflamación de los tejidos, así como los síntomas de fiebre propios de diversas infecciones, tanto víricas como bacterianas. Los AINE se denomina "no esteroideos” para diferenciarlos claramente de los antiinflamatorios naturales del organismo, que son los corticoides que producen las glándulas suprarrenales y que tienen un importante efecto antiinflamatorio. La acción de los antiinflamatorios no esteroideos se basa en: Aliviar el dolor. Reducir la inflamación. Bajar la fiebre (acción antipirética). Los AINE ejercen sus efectos mediante la inhibición de la enzima llamada ciclooxigenasa . Estas sustancias inhiben la actividad tanto de la ciclooxigenasa-1 (COX-1) como a la ciclooxigenasa-2 (COX-2) y, por lo tanto, la síntesis de prostaglandinas y tromboxanos, que son una serie de sustancia que vehiculizan los procesos inflamatorios. Se considera que precisamente la inhibición de la COX-2 es la que produce el efecto antiinflamatorio, analgésico y antipirético de los AINE. No obstante, la mayoría de ellos inhiben también las COX-1, lo cual es el motivo de los principales riesgos de estos fármacos, como son las hemorragias digestivas y las úlceras gastroduodenales. El ácido acetilsalicílico o aspirina fue el primer AINE que se descubrió y comercializó. Con el paso de los años se han desarrollado muchos otros fármacos y, de hecho, la aspirina se ha reservado para otras patologías, sobre todo por su papel antiagregante de la sangre. Inicialmente el paracetamol, que es el analgésico y apirético más utilizado, se consideraba también un AINE, pero finalmente se lo ha eliminado de la lista de AINE dado a los escasos efectos antiinflamatorios de la molécula. Los principales AINE que existen en el mercado son: Ácido acetilsalicílico. Indometacina. Diclofenaco. Aceclofenaco. Ketorolaco. Piroxicam. Meloxicam. Ibuprofeno. Dexketoprofeno. Naproxeno. Celecoxib y derivados. Buen uso Los antiinflamatorios no esteroideos, junto con el paracetamol, están incluidos en el primer escalón de la escala terapéutica de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Su uso está muy extendido , especialmente el del ibuprofeno en combinación con el paracetamol para controlar la fiebre, o bien para los procesos dolorosos. Pese a que son un buen analgésico, no dejan de ser fármacos con sus efectos secundarios, con lo cual se tiene que tener precaución a la hora de tomarlos. Quizás para un simple dolor de cabeza o unas décimas de fiebre por un proceso infeccioso vírico vale más la pena tomar paracetamol en vez de abusar el uso de antiinflamatorios no esteroideos y reservar estos para otras patologías donde la inflamación de los tejidos sea la causa del dolor, como en una amigdalitis o en una ciatalgia. ¿Efectos adversos? Los principales efectos adversos de los antiinflamatorios son a nivel gastrointestinal, renal y cardiovascular . El principal efecto adverso de los AINE es su efecto sobre la mucosa del tubo digestivo , sobre todo a nivel gástrico y duodenal. El efecto de los AINE sobre las prostaglandinas, que juegan un papel importante en la protección de la mucosa del estómago, y sobre el aflujo de sangre a dicha mucosa favorece que se produzcan lesiones ulcerativas en el estómago. El hecho de tomar AINE de manera puntual no implica que necesariamente se vaya a padecer una úlcera gastroduodenal, sino que su uso prolongado y mal indicado puede favorecer su aparición, sobre todo en pacientes de más de 60 años, con antecedentes de úlcera gastroduodenal, tratamientos prolongados o enfermedades graves asociadas de base. En estos pacientes es aconsejable que, en caso de tomar AINE se añada al tratamiento un protector gástrico, como el misoprostol o bien un inhibidor de la bomba de protones como el omeprazol. La gran mayoría de los AINE aumenta la tensión arterial , tanto en personas ya hipertensas de base como en personas sanas. El hecho de ser hipertenso no contraindica que se pueda tomar un AINE de manera puntual y bien indicada, pero se tiene que ser consciente de que su uso en estos pacientes puede alterar las cifras de tensión arterial. Asimismo, los AINE disminuyen la producción de prostaglandinas también a nivel renal , lo cual afecta a la función de depuración de los riñones, que retienen más agua e iones, y producen cambios bioquímicos que propician la elevación de las cifras de tensión arterial, a la vez que contrarrestan los efectos de varios fármacos hipotensores, como los diuréticos, los betabloqueantes o los IECA. A la larga, el uso prolongado de AINE puede causar daños en el tejido renal, de manera que su función se vea alterada. En conclusión… Los AINE son pues un buen fármaco siempre y cuando su uso esté indicado por un médico en la dosis y duración adecuadas . Su uso generalizado (especialmente del ibuprofeno) y la posibilidad de adquirirlos sin receta médica ha hecho que muchas veces se usen sin indicación y se abuse de ellos para tratar dolores que con un analgésico como el paracetamol o el metamizol podría tratarse. Su mal uso y su abuso condicionan que, cuando realmente estén indicados, no nos sean útiles porque el umbral del dolor ya está sesgado. Por ello se tiene que ser consciente de cuándo están realmente indicados, no tomarlos con mayor frecuencia o durante mayor tiempo del indicado por el médico y, sobre todo, tener presente que, como todo fármaco, no están exentos de efectos secundarios potencialmente graves si se abusa de ellos.
Los Beneficios del Ácido Hialurónico para la Piel
Artículo especializado

Los Beneficios del Ácido Hialurónico para la Piel

Son muchas las cremas faciales que incluyen entre sus ingredientes estrella el ácido hialurónico pero, ¿por qué? El motivo es que se trata de una sustancia viscosa que lubrica e hidrata, y que forma parte de las articulaciones, del ojo y de la dermis. Tiene, entre sus propiedades químicas, la capacidad para retener grandes cantidades de agua (puede retener hasta 1000 veces su peso en agua), y por lo tanto puede emplearse como un potente hidratante para la piel . Descubramos más acerca de esta sustancia. ¿Para qué se usa? El ácido hialurónico es útil para diversas especialidades médicas : reumatología, traumatología, medicina estética y oftalmología. En dermatología tiene uso para el llamado “rejuvenecimiento facial” . Puede usarse como relleno para el tratamiento de imperfecciones como arrugas, ojeras y en zonas con pérdida de volumen. Se administra mediante infiltraciones, es decir, se inyecta sobre la zona a tratar. Debe emplearlo siempre un médico titulado, ya que estas infiltraciones pueden acarrear efectos secundarios como endurecimiento y reacciones sobre la zona tratada, hematomas o irritación. Como es una sustancia no ajena al organismo, se reabsorbe de forma natural, es decir, no es un relleno permanente. Sus efectos duran entre seis y 12 meses. También es útil para hidratar la piel en diferentes preparados en cremas o “sérums”, y para favorecer la curación de úlceras en la piel de las piernas o en la boca (las comunes aftas que son muy dolorosas y molestas). Tiene además un efecto protector sobre la piel , al potenciar antioxidantes que compensan las alteraciones que produce la luz ultravioleta sobre las células. Esto contribuye a su efecto anti-envejecimiento y a sus propiedades para mejorar el aspecto estético de la piel. Otras aplicaciones médicas Además de su utilización en dermatología y medicina estética, el ácido hialurónico tiene aplicaciones en campos distintos de la medicina : Oftalmología : se usa en diversos tipos de cirugía oftalmológica (cataratas, desprendimiento de retina...).  Se inyecta en el ojo en la intervención para ayudar a reemplazar los fluidos naturales. Y se utiliza, además, como humectante en colirio en caso de sequedad ocular. Enfermedades osteoarticulares : en reumatología y la traumatología se ha generalizado el uso de ácido hialurónico. Así, por ejemplo, se ha mostrado efectivo en la artrosis de rodilla pues se ha visto que ejerce una protección mecánica, tiene efecto antiinflamatorio local y mejoraría la estructura y función del cartílago y los condrocitos.  El ácido hialurónico infiltra en la articulación y produce una reducción del dolor y mejoría de la funcionalidad de la rodilla. Otras aplicaciones como en la cadera o el tobillo no han demostrado beneficios, ni tampoco su utilización en caso de traumatismos ni administrado por vía oral.
Consumo Responsable de la Amoxicilina
Artículo especializado

Consumo Responsable de la Amoxicilina

¿Qué podemos decir de este antibiótico que no hayas oído? Una buena opción sería hacer una descripción de su perfil para que lo conozcas con detalle, de forma que sepas, a ciencia cierta, de qué hablamos. Técnicamente se trata de un antibiótico beta-lactámico del grupo de las aminopenicilinas . Coloquialmente es un derivado de la penicilina (concretamente una penicilina semisintética) llamado de amplio espectro por ser activo frente a un gran número de cocos y bacilos, tanto aerobios como anaerobios. Está indicado y suele ser de elección en infecciones leves y moderadas del tracto respiratorio. Tengamos presente que existen infecciones causadas por microorganismos mixtos que precisan la combinación de más de un antibiótico para ser erradicadas por lo que, en algunos casos, la amoxicilina debe asociarse a otro antibiótico complementario. Uso y abuso de antibióticos El desarrollo de resistencia frente a algunas infecciones le ha hecho perder protagonismo como tratamiento de primera elección. Asimismo, se han descrito múltiples casos de abuso de tratamiento con amoxicilina que han contribuido a aumentar dicha resistencia. En este aspecto quiero recordar que no puede ser dispensado en la farmacia sin la prescripción médica del facultativo. Es imprescindible que tu médico sea conocedor de las infecciones en las que has precisado antibiótico, así como de las dosis y los días de tratamiento que has realizado. Me explico: cuando una infección requiere antibioticoterapia en reiteradas ocasiones es posible que sea preciso un tratamiento más agresivo para erradicar el foco. Sería el caso de una amigdalitis pultácea de repetición cuyo tratamiento definitivo pudiera ser la amigdalectomía o extracción de amígdalas, en función del número de episodios anuales. Cómo se presenta Existen muy diferentes presentaciones comerciales de amoxicilina: jarabe, sobre, comprimido, cápsula y vial endovenoso . ¡Ojo, no debe abrirse la cápsula! Si tienes dificultad para ingerirla elige otra presentación teniendo en cuenta la dosis que se te ha recomendado. La amoxicilina se usa muy frecuentemente combinada con otro antibiótico: el ácido clavulánico, que pertenece a una clase de medicamentos llamados inhibidores de beta-lactamasa cuyo efecto potencia la acción de la amoxicilina. ¿Cuáles son las principales indicaciones de la amoxicilina? Una premisa a tener en cuenta es que los antibióticos no tienen ningún efecto sobre las infecciones víricas , por tanto, no estarán nunca indicados en cuadros gripales o resfriados banales, por ejemplo. En nuestra consulta indicamos un tratamiento con amoxicilina en infecciones respiratorias y de oído leves y moderadas (amigdalitis, otitis media, sinusitis, bronquitis aguda y neumonías bacterianas) así como en infecciones genitourinarias no complicadas , en algunas infecciones de piel y en infecciones dentales, fundamentalmente. No podemos obviar su indicación en el tratamiento erradicador de Helicobacter pylori por tratarse del tratamiento de elección. Forma parte de la llamada terapia triple y se asocia con omeprazol para combatir esta infección gástrica. ¿La dosis sólo depende del peso? La dosis recomendada va a depender del peso de la persona , de su perfil médico (en caso de insuficiencia renal puede precisar un ajuste de dosis) y de la infección a tratar. La duración del tratamiento se debe determinar por el tipo de infección y la respuesta del paciente y deberá ser, en general, lo más corta posible. ¿Cómo se toma? La absorción de la amoxicilina no se ve afectada por los alimentos, por tanto, podemos seguir estrictamente el horario sin tener en cuenta las ingestas. Como sabes, en caso de alergia a la Penicilina deben emplearse otros antibióticos alternativos dado que la amoxicilina no podría prescribirse. Quiero darte una información adicional al respecto ya que muchos pacientes alérgicos a la penicilina son también alérgicos a otro tipo de antibióticos llamados cefalosporinas, por tanto, precaución también con este otro grupo de antibióticos en caso de alergia a la penicilina. Asimismo, debemos tener precaución en las interacciones con otros fármacos que puedas tomar, adviértelo siempre. ¿Tiene efectos adversos? Como cualquier otro antibiótico, no está exento de efectos adversos. Los más frecuentemente asociados son la diarrea, las náuseas y la erupción cutánea . Ante cualquier duda consúltanos. En principio el tratamiento debe suspenderse inmediatamente si aparece diarrea intensa con náuseas, vómitos, fiebre y/o calambres abdominales, reacción anafiláctica, erupción exantemática extensa o crisis convulsivas. Debemos tener especial precaución en aquellos pacientes afectos de enfermedad intestinal dado que pueden empeorar sus síntomas intestinales. ¿Se puede tomar durante el embarazo o la lactancia? La amoxicilina está catalogada como categoría B de la FDA (Food and Drug Administration, es la agencia del gobierno de los Estados Unidos responsable de la regulación de alimentos, medicamentos, aparatos médicos, productos biológicos, etc ). En esta categoría se incluyen los fármacos sobre los que no existe evidencia de riesgo fetal y, por ello, su uso se acepta, generalmente, durante el embarazo y la lactancia. Obviamente, las penicilinas sólo se usan en el embarazo cuando los beneficios potenciales superen los posibles riesgos asociados al tratamiento y siempre bajo supervisión médica. Respecto a la lactancia, la Academia Americana de Pediatría lo considera compatible, aunque se recomienda precaución, dado que se excreta por la leche materna en pequeñas cantidades. Así, sólo se debe administrar amoxicilina durante la lactancia tras haberse evaluado el beneficio/riesgo por parte del médico. Te he expuesto el perfil de la amoxicilina. Confío que te haya aportado información que puedas recordar en caso de dudas.  Por favor, consulta con tu médico si te surge alguna otra inquietud.
Para qué Sirve el Ácido Fólico
Artículo especializado

Para qué Sirve el Ácido Fólico

Si te interesa este artículo es probable que estés embarazada o que planees estarlo en breve. Y está bien que te interese, pues diferentes estudios han demostrado que suplementar la dieta con ácido fólico, antes de la concepción y durante el primer trimestre del embarazo, reduce la incidencia de defectos del tubo neural en el recién nacido hasta en un 70%. ¿Qué es y qué funciones tiene? El ácido fólico, también conocido como folato, es una vitamina del grupo B , en concreto la vitamina B9. Es una vitamina hidrosoluble, no se acumula en el organismo, por ello debe tomarse de manera regular, es decir, si existe un exceso de esta se eliminará a través de la orina. Esta vitamina participa en : La formación de tejidos. El crecimiento y desarrollo celular. En la formación de hematíes (glóbulos rojos), junto a la vitamina B12. En la producción de los ácidos nucleicos (ADN, ARN) que transporta la información genética a las células. En la formación de nuevas proteínas junto a la vitamina B12 y la vitamina C. En el desarrollo del sistema nervioso. ¿SABÍAS QUE…? Diferentes estudios han demostrado que suplementar la dieta con ácido fólico, antes de la concepción y durante el primer trimestre del embarazo, reduce la incidencia de defectos del tubo neural en el recién nacido hasta en un 70%. Las mejores fuentes de ácido fólico son los alimentos de origen vegetal como verduras de hoja verde (espinacas, acelgas, coles, grelos…), los cereales integrales, las legumbres como las judías, habas o frijoles, algunas frutas como los cítricos, el plátano, el melón, aguacate…, la levadura de cerveza o el germen de trigo. La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) recalca la importancia de la toma adicional de ácido fólico dos o tres meses antes del embarazo para prevenir dos de cada tres casos de defectos del tubo neural. Deficiencia o síntomas de carencia Los principales síntomas debidos a un bajo nivel de ácido fólico son: diarrea, úlceras bucales, úlceras pépticas (llagas en el revestimiento del estómago o intestinos), retraso en el crecimiento, anemia megaloblástica... y durante el embarazo puede originar anomalías congénitas. Debido a la dificultad de obtener cantidades suficientes mediante la dieta, sobre todo en situaciones concretas como en el embarazo, ya que se requieren mayores cantidades de dicha vitamina, se aconseja tomar suplemento de ácido fólico . También pueden obtenerse beneficios de la suplementación cuando existen problemas de úlceras en las piernas. ¿Cuándo tomarlo? Se aconseja suplementar diariamente antes del embarazo y durante el primer trimestre para disminuir el riesgo de defectos graves de tubo neuronal. Los defectos más comunes del tubo neuronal son: Espina bífida: fusión incompleta de la médula espinal y la columna vertebral Anencefalia: subdesarrollo grave del cerebro Encefalocele: desarrollo de una protuberancia de tejido cerebral, causado por una abertura anormal el cráneo. Según los últimos datos obtenidos, el 67% de las mujeres que actualmente están embarazadas no tomó ácido fólico antes del embarazo. La suplementación puede prevenir dos de cada tres casos de uno de los trastornos congénitos más frecuentes , los defectos del tubo neural (DTN), como la espina bífida. Estos tienen lugar entre el día 18 y 27 de embarazo cuando en muchas ocasiones la mujer aún no es consciente de que está embarazada, de ahí que desde la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) se recomiende la toma adicional de ácido fólico dos o tres meses antes del embarazo pues, aseguran, podrían prevenirse dos de cada tres casos de defectos del tubo neural. ¿En qué alimentos puede encontrarse? Las mejores fuentes de ácido fólico son los alimentos de origen vegetal como verduras de hoja verde (espinacas, acelgas, coles, grelos…), a demás de los cereales integrales, las legumbres como las judías, habas o frijoles, algunas frutas como los cítricos, el plátano, el melón, aguacate…, levadura de cerveza, germen de trigo... En menor medida, proviene de pescados, carnes y productos lácteos. Hay que tener en cuenta, además, que los folatos son muy sensibles al calor por lo que la cocción y conservar los alimentos a temperatura ambiente puede destruir casi la mitad del contenido. Y que se asimila mejor el ácido fólico en su forma sintética (suplementos y alimentos enriquecidos, como cereales, pasta, tostadas…) que natural. ¿Qué empeora su absorción? El alcohol, los barbitúricos y los antiácidos empeoran la utilizació n de ácido fólico. Por el contrario, la vitamina C colabora en el mantenimiento del ácido fólico. ¿Cuánto tomar? En la edad fértil se recomienda un consumo de 400 mcg al día , sobre todo antes del embarazo, una cantidad que constituye el doble de la recomendada para los hombres. Diferentes estudios han demostrado que suplementar la dieta con ácido fólico, antes de la concepción y durante el primer trimestre del embarazo, reduce la incidencia de defectos del tubo neural en el recién nacido hasta en un 70%. De igual modo, un bajo consumo de folatos (forma en la que el ácido se encuentra en los alimentos) aumenta el riesgo de partos prematuros y bajo peso del bebé al nacer. En conclusión... El embarazo es una de las etapas en que las mujeres toman mayor conciencia de la salud, y no sólo en los nueve meses que suele durar sino que también su radio de influencia se extiende a unos meses antes, cuando ya se planea el embarazo, y unos meses después, lo que abarca la lactancia y el postparto, pues ya no se trata de ella sola sino también del futuro bebé. Es por ello que la mujer embarazada está especialmente predispuesta a incluir cambios en su estilo de vida y, por lo tanto, en su dieta. Los especialistas de la salud debemos informar de la importancia que tiene la alimentación para prevenir problemas de salud , en este caso, suplementar con ácido fólico puede prevenir enfermedades como defectos del tubo neural, y si la madre es conocedora de dicha información es muy probable que actúe en consecuencia y decida tomar ácido fólico en el momento adecuado. Haz nuestro test de embarazo y averigua todo lo que debe saber una embarazada. Descubre todos los consejos y cuidados de las mujeres embarazadas.
Qué Debes Saber Sobre la Anemia
Artículo especializado

Qué Debes Saber Sobre la Anemia

La anemia es una enfermedad frecuente que puede aparecer a cualquier edad y tanto en hombres como en mujeres. Sin embargo, es un trastorno más femenino debido a la pérdida a la pérdida mensual de cada menstruación. Con frecuencia, la anemia se puede tratar y controlar mejorando el estilo de vida, e incluso en algunos casos se puede prevenir con una dieta saludable. ¿Qué es la anemia? La anemia es una afección que se caracteriza por una disminución de la concentración de hemoglobina , debido a que la sangre contiene menos glóbulos rojos de lo normal, o por una disminución de hemoglobina dentro de los mismos. La hemoglobina es una proteína rica en hierro que otorga a la sangre su color rojo característico y permite transportar el oxígeno de los pulmones al resto del cuerpo. Por este motivo, cuando se padece anemia un síntoma característico es el cansancio o debilidad por la falta de oxígeno. Para producir hemoglobina y glóbulos rojos el cuerpo necesita hierro, ácido fólico, vitamina B12 y otros nutrientes que debemos incorporar a través de los alimentos. Llevar una alimentación rica en estos nutrientes y no realizar ciertas combinaciones que inhiben su absorción nos permitirá evitar carencias. En algunos casos, el déficit de estos nutrientes está producido por cambios en el revestimiento del estómago o intestino que interfieren en el proceso de absorción (celiaquía), o por haber sido sometidos a cirugía en la que se ha extirpado parte del estómago o intestino.   QUIÉNES TIENEN MÁS RIESGO DE SUFRIR ANEMIA Existen etapas de la vida donde el riesgo de sufrir anemia aumenta. El embarazo es una etapa de riesgo ya que la sangre de la mujer embarazada sufre cambios, por un proceso fisiológico llamado hemodilución, donde aumenta más rápido la porción líquida o plasma de la sangre que la cantidad de glóbulos rojos, y las demandas de hierro y ácido fólico están aumentadas. En etapas de crecimiento , tanto infancia como adolescencia, también aumenta el riesgo de sufrir anemia, especialmente por deficiencia de hierro. La anemia también puede aparecer en edad avanzada , pero se suele asociar a enfermedades crónicas que provocan carencia de hierro y a una mala alimentación. Anemia por deficiencia de nutrientes Existen diferentes tipos de anemia y sus causas son por diferentes motivos. Nos centraremos en la anemia por deficiencia de nutrientes y en particular por la carencia de hierro o anemia ferropénica. Entre las anemias por deficiencia de nutrientes , la anemia ferropénica es la más común. Ocurre cuando el cuerpo no tiene suficiente cantidad de hierro y como consecuencia no produce la suficiente hemoglobina para los glóbulos rojos. Suele aparecer por pérdidas de sangre (menstruación abundante), en mujeres embarazadas y en algunas patologías que cursan con sangrado (úlceras, cáncer…) La deficiencia de vitamina B12 y ácido fólico también provoca anemia, ya que para la producción de glóbulos rojos el cuerpo necesita de estas vitaminas. Sin embargo, a veces esta deficiencia es debido a una incapacidad en su absorción, por parte del intestino y no por una alimentación insuficiente. Esta situación deriva a una anemia llamada perniciosa.   Otros tipos de anemia Secundarias a otras enfermedades (enfermedades crónicas y por enfermedades de la médula ósea). Anemia hemolítica (cuando la destrucción de los glóbulos rojos es más rápido a su producción). Anemia aplásica (no se producen suficientes glóbulos rojos). anemia megaloblástica (los glóbulos rojos son más grande de lo habitual). En algunos casos la anemia aparece por un trastorno sanguíneo que se transmite de padres a hijos (hereditaria) como es el caso de la anemia falciforme, donde los glóbulos rojos tienen forma semilunar en vez de forma de disco o la talasemia donde el cuerpo por un defecto en la síntesis o fabricación de hemoglobina altera la producción normal de hemoglobina y de glóbulos rojos sanos. Síntomas y signos de la anemia ferropénica La anemia ferropénica es la más común y por eso nos centraremos en ella. El síntoma más frecuente es el cansancio o sensación de debilidad. Muchas veces cuando se sufre anemia se describe como una sensación de agotamiento o dificultad para realizar actividades habituales. La falta de oxígeno obliga al corazón a trabajar más y aumentar su ritmo cardíaco para bombear sangre rica en oxígeno. Esta situación produce dificultad para respirar o disnea, dolor en el pecho, palpitaciones, cefalea o mareo al ponerse de pie, infecciones frecuentes, palidez, extremidades frías y el síndrome de las piernas inquietas. Estos síntomas pueden ser leves y pasar desapercibidos, pero cuando alguno de estos síntomas persiste o se intensifica debe acudir al médico especialista o hematólogo para que realice una exploración con analítica completa y valore el tratamiento más adecuado. ¿Qué valores identifican la anemia ferropénica? Cuando hay sospecha de anemia ferropénica existen valores que la describen y se pueden hallar en un análisis de sangre. Hematocrito . Porcentaje de sangre que está compuesta por glóbulos rojos. Los valores pueden variar dependiendo de la edad y en la anemia están más bajos que los considerados “normales”. Hemoglobina . Es el principal valor de referencia para diagnosticar una anemia y los rangos normales varían entre hombres y mujeres e incluso en niños varían según edad y sexo. Cuando sus niveles están bajos indican anemia. Tamaño y color de los glóbulos rojos . En la anemia ferropénica los glóbulos rojos son más pequeños y su coloración es más pálida. Ferritina . Es la proteína que se encarga de almacenar el hierro en el cuerpo. La concentración de ferritina indica directamente las reservas de hierro y unos valores bajos nos informan de que el nivel de hierro en sangre es bajo. La ferritina nos orienta mucho para diagnosticar la anemia en sus primeras etapas. Estos valores de referencia son los que se suelen solicitar de forma más habitual, en un análisis de sangre, cuando hay sospecha de anemia ferropénica, pero también existen más valores. Además, una vez el análisis de sangre confirma la anemia, el médico puede valorar realizar más exámenes adicionales (endoscopia, colonoscopia, ultrasonido) para buscar posibles fuentes de sangrado y determinar su causa. ¿Cómo se trata la anemia? En los casos leves , normalmente se corrige con suplementación de hierro vía oral y una alimentación saludable .  Existen distintos preparados en el mercado que se utilizan como suplementos, siendo las sales ferrosas las más efectivas y utilizadas, ya que se absorben mejor que las sales férricas. Para asegurarnos una máxima absorción, se recomienda tomar los suplementos fuera de las comidas, a poder ser 30-60 minutos antes y siempre acompañados de un alimento rico en vitamina C (zumo de naranja) ya que favorece su absorción. Por el contrario, alimentos ricos en fibra (cereales integrales), el té y el café disminuyen su absorción, por este motivo se recomienda intentar separarlos de la toma de suplementos. En casos graves , para lograr una rápida oxigenación en órganos vitales, a veces es necesario administrar el hierro por vía endovenosa con una transfusión de sangre. La dieta En cuanto al papel de la dieta en caso de anemia ferropénica es importante seguir unas recomendaciones para aumentar la biodisponibilidad de hierro , pero no es cuestión de tomar alimentos ricos en hierro todos los días, ya que el cuerpo sólo absorbe una porción pequeña del hierro contenido en los alimentos y, curiosamente, cuando menor es la reserva de hierro en el cuerpo, mejor se absorbe en el sistema digestivo. Para más información sobre cómo aprovechar el hierro de los alimentos y cómo combinarlos para mejorar su biodisponibilidad, recomiendo leer el artículo sobre el hierro en este mismo portal.
Consultas online

Telemedicina 24h.
Olvida los riesgos, las esperas y desplazamientos.

Videoconsulta, Chat médico, consultas telefónicas... Tú decices.

Ver consultas online
1

Regístrate ahora y prueba un mes GRATIS de Savia Premium

Acceso ilimitado a nuestros servicios para que pruebes la experiencia Savia al completo.

Registrarte gratis
2

Después sigue con tu cuenta gratis o hazte Premium

Al acabar el mes, puedes disfruta Savia con la cuenta gratis o hacerte Premium por 59€ al año (o 10€ al mes) para tener consultas online inlimitadas.

Comparar todos los planes
Contenidos sobre enfermedades
Somos conscientes de que los conceptos médicos pueden resultar confusos si no te los explican con claridad. Para evitar esto, le hemos pedido a nuestros profesionales que preparen estas fichas en donde podrás acceder a información relevante sobre enfermedades que te ayudará a entender de una manera sencilla por qué se producen y por qué es necesario su tratamiento.
Ver todas las enfemedades
Periodontitis
Enfermedad

Periodontitis

¿Qué es la periodontitis? Una enfermedad también conocida como piorrea y enfermedad periodontal , que pertenece a la especialidad de odontología y es considerada una dolencia de tipo grave. Tipos de periodontitis La periodontitis se puede dividir en tres tipos: Crónica : este tipo de periodontitis surge por malos hábitos como el consumo de tabaco, sumados a una gran acumulación de placa bacteriana y sarro debido a una mala higiene bucodental. Aguda : en este caso la periodontitis aparece de manera brusca, dañando el tejido blando, sin necesidad que haya un exceso de placa bacteriana o sarro. Es frecuente en adolescentes. Úlcero necrosante : es la periodontitis más grave. Es muy dolorosa y además de sangrado e inflamación de las encías puede desarrollar más síntomas, como úlceras en la boca, fiebre y malestar general. Causas de la periodontitis La periodontitis surge a causa de que se acumula placa bacteriana entre los dientes y encías. Esto se debe a que la placa, principalmente formada por bacterias , se adhiere al diente y a la encía debido a la acumulación de restos de comida. Esta placa bacteriana si no se retira, se acumula y endurece formando el sarro, el cual solo se puede retirar mediante el instrumental del dentista. El sarro, si no es retirado, provoca la gingivitis, que es la inflamación de las encías, y si esta no se trata, las bacterias llegan al tejido blando y al hueso de la mandíbula , debilitando el agarre de los dientes, lo que provoca la periodontitis. Síntomas de periodontitis Los signos y síntomas de la periodontitis son: Inflamación de las encías. Aumento de la sensibilidad de las encías. Retracción de las encías. Color brillante de las encías. Aparición de pus en los dientes y encías. Mal aliento. Los dientes se mueven y duelen al comer. Tratamiento para la periodontitis El tratamiento aplicado para la periodontitis varía según la gravedad y/o lo avanzada que esté la enfermedad. Si aún no ha profundizado mucho el tratamiento puede consistir en el raspado y alisado radicular , dos técnicas empleadas para la eliminación de sarro, además de la toma de antibióticos para la infección bacteriana. Sin embargo, si la enfermedad está muy avanzada se debe recurrir a la cirugía. La intervención quirúrgica variará según la necesidad de cada paciente. Puede ser una cirugía para realizar un raspado y alisado radicular más profundo, realizar un injerto óseo o del tejido blando , regenerar los tejidos, o estimular su regeneración. Pruebas complementarias del tratamiento de periodontitis Lo primero que llevará a cabo el médico será una evaluación física de la boca del paciente para ver la presencia de sarro , sangrado y/o debilidad de los dientes. Esto, sumado a los síntomas que le comunique el paciente, le permitirá elaborar un diagnóstico. No obstante, para cerciorarse y ver hasta qué profundidad ha llegado la infección , el médico pedirá pruebas de diagnóstico por imagen, como una radiografía dental. Factores desencadenantes de periodontitis La periodontitis es la infección de la encías que llega hasta el tejido blando y el hueso donde se soportan los dientes, siendo el principal factor desencadenante de esta enfermedad una gingivitis no tratada, puesto que la gingivitis es la enfermedad previa a la periodontitis y sus síntomas son la inflamación de las encías debido a la acumulación de sarro entre estas y los dientes. Factores de riesgo de periodontitis Los principales factores de riesgo que pueden aumentar que el paciente desarrolle periodontitis son: Edad :  cuanto mayor es la edad del paciente más probabilidad hay de padecer la enfermedad. Genética : esta enfermedad muchas veces está relacionada con los antecedentes familiares. Historial médico del paciente : la periodontitis puede ser causada por otras enfermedades que tenga el paciente que dañen el sistema inmunitario o que sean crónicas, como la diabetes. Si el paciente padece gingivitis y no se ha puesto en tratamiento. Hábitos de vida : el consumo de tabaco y otras sustancias sumado a una mala higiene bucal puede aumentar el riesgo de esta enfermedad. También una mala alimentación. Complicaciones de la periodontitis Pérdida de los dientes por su caída. Infección bacteriana. Anomalías en el corazón y los pulmones si las bacterias se van al torrente sanguíneo. Prevención de la periodontitis Tener una correcta higiene bucal. Cepillarse los dientes tras cada comida. Hacer uso del hilo dental y el enjuague bucal. Realizar revisiones dentales periódicas. Acudir al dentista a eliminar el sarro y la placa bacteriana. Especialidades a las que pertenece la periodontitis El especialista médico encargado de tratar la periodontitis es el odontólogo. Preguntas frecuentes ¿Qué precio tiene un curetaje dental? El curetaje dental se realiza dividiendo la boca en 4 cuadrantes, siendo el precio de cada cuadrante entre 60 € y 80 € . ¿Qué es la periodontitis agresiva? Es un tipo de periodontitis similar a la crónica , pero cuya aparición es brusca y ataca de manera muy rápida al tejido blando de la mandíbula sin haber excesiva presencia de sarro y/o placa bacteriana. ¿Qué es la profilaxis dental? La profilaxis dental se emplea tanto para mantener una buena higiene dental mediante la práctica periódica como para evitar el avance de la gingivitis y la periodontitis mediante la eliminación de las bacterias, el sarro y la placa en profundidad. ¿Qué es un especialista en endodoncias? El especialista en endodoncias es el endodoncista y es el médico encargado de mantener y/o recuperar el estado óptimo de salud de la parte perirradicular (alrededor de la raíz) del diente. ¿Qué diferencia hay entre un empaste y una endodoncia? El empaste se realiza tras la eliminación de una caries en la parte superficial del diente, mientras que la endodoncia se realiza en la zona del nervio del diente, extrayendo la pulpa dental.
Rinitis
Enfermedad

Rinitis

¿Qué es la rinitis? La rinitis es una inflamación de la mucosa nasal (su revestimiento interno), que produce síntomas característicos como congestión nasal, moqueo (rinorrea), estornudos y picor (prurito). Cuando esta inflamación se extiende a la mucosa de los senos paranasales (estructuras en forma de cavidad que se encuentran en el macizo facial), se denomina rinosinusitis. La rinitis más frecuente es la de origen alérgico afectando hasta a un 30% de las personas adultas. Este tipo de rinitis se asocia muy frecuentemente como síntoma acompañante en los pacientes diagnosticados de asma . Se puede considerar esta patología como de gravedad moderada, ya que supone una alteración en la calidad de vida del paciente muy importante, interfiriendo en su desarrollo laboral, personal, etc. Tipos y causas de la rinitis Hay distintas clasificaciones de la rinitis. Se pueden dividir los tipos de rinitis en : Rinitis alérgica : producida por una reacción exagerada del sistema de defensa a nivel de la mucosa de la nariz en respuesta a la toma de contacto con sustancias que producen esta reacción al inhalarlas (epitelios de animales, ácaros, inhalantes domésticos, pólenes, etc..). Dependiendo del tipo de sustancia que produce la alergia podrá presentarse de forma estacional o perenne. Rinitis no alérgicas : se producen por distintas causas. En este grupo podemos encontrar: Rinitis infecciosas producidas por un microorganismo como virus o bacterias. Rinitis vasomotoras: se producen por una hiperfunción del sistema nervioso (parasimpático). Rinitis ocupacionales: son debidas a una respuesta en la mucosa nasal ante agentes presentes en el trabajo (animales, graneros, maderas, látex, agentes químicos...etc.). Pueden ser debidas a una reacción alérgica o no. Rinitis producidas por alteraciones hormonales (durante el embarazo, la menopausia, toma de anticonceptivos, en los pacientes que presentan alteraciones tiroideas, etc.) Rinitis desencadenadas por la toma de fármacos como antiinflamatorios, reserpina, metildopa, inhibidores de la ECA, betabloqueantes, anticonceptivos orales, vasoconstrictores, clorpromazina, etc. Rinitis emocionales: desencadenadas principalmente por el estrés y la estimulación sexual. Rinitis seca anterior: la inflamación de la mucosa se produce en los ? anteriores de la fosa nasal y se desencadena por factores ambientales de sequedad, contaminación, aire acondicionado, etc. Rinitis crónica atrófica: también denominada ocena. Es un estado más avanzado de una rinitis seca en el que se ha producido una alteración de la mucosa nasal persistente. Rinitis no alérgica con eosinofilia (NARES): en esta hay un aumento de eosinófilos en la mucosa nasal (un tipo de células de defensa) de forma perenne. Síntomas de la rinitis Los síntomas principales de las rinitis son congestión nasal, moqueo (rinorrea), estornudos, picor (prurito), sangrado nasal (epistaxis) y dolor de cabeza (cefalea). Puede ser uní o bilateral Dentro de cada una de las rinitis, pueden presentarse ligeras diferencias entre los síntomas que presentan. Así en algunas predomina la congestión nasal y dificultad para la respiración por la nariz, esto se da por ejemplo en la rinitis producida por una infección vírica en el catarro común, en el que aparece un moqueo (rinorrea) inicialmente acuosa y después más viscosa con disminución del olfato, con enrojecimiento en la zona nasal, acompañado de fiebre y malestar general. En la rinitis alérgica la congestión es el síntoma predominante acompañado de estornudo en salvas, picor nasal y/o ocular y rinorrea acuosa, apareciendo más frecuentemente en personas jóvenes. Así mismo, la rinitis vasomotora también establece como su síntoma principal la obstrucción nasal acompañada de crisis de moqueo o rinorrea clara con episodios de estornudos, apareciendo en pacientes de edades medias. En la rinorrea crónica no alérgico con eosinofilia (NARES), se presenta la obstrucción nasal con principal síntoma, sin picor ni estornudos. Esta enfermedad se asocia frecuentemente a la presencia de pólipos nasales (crecimiento de tejido anormal en la mucosa de la nariz) y asma. En la rinitis crónica hipertrófica aparece obstrucción nasal alternante, “habla” nasal y moqueo denso. En otras rinitis el síntoma más predominante es la sequedad nasal. Así pasa, por ejemplo, en la rinitis seca anterior en la que pueden aparecer costras nasales y sangrado (epistaxis) frecuente). En la rinitis crónica atrófica (ocena) además es característico que se produzca mal olor, aparecen costras en la mucosa y dificultad para oler. Tratamiento para la rinitis La consideración inicial fundamental es el evitar los desencadenantes que puedan estar asociados. Además, se aconseja lavados nasales con suero fisiológico. El tratamiento farmacológico puede basarse en antihistamínicos orales, para alivio de los estornudos el picor y la rinorrea. Además, pueden indicarse en ocasiones antihistamínicos tópicos, que mejoran los síntomas excepto la sensación de obstrucción nasal. Otra alternativa a nivel tópico son los descongestionantes tópicos (oximetazolina, fenilefrina, etc.), cuya principal desventaja es que no se pueden utilizar durante más de 7 días ya que pueden producir un efecto rebote. El tratamiento de primera línea en la rinitis alérgica son los corticoides tópicos (por ejemplo, mometasona, fluticasona, etc), empleados mientras duren los síntomas aunque sin cronificar su uso ya que pueden alterar la mucosa y además absorberse de forma sistémica . Los corticoides orales en ciclos cortos se utilizan en casos muy severos de rinitis alérgica. Otros tipos de fármacos son el bromuro de ipratropio, la inmunoterapia específica subcutánea, etc. El cromoglicato disódico está indicado en mujeres embarazadas y niños. La cirugía está indicada en aquellos casos que se precise la corrección de deformidades anatómicas, extirpación de pólipos , etc. Pruebas complementarias del tratamiento de la rinitis Rinoscopia anterior . Se trata de la visualización del aspecto de la mucosa nasal en la mitad anterior de las fosas nasales, con objetivación del moco, detección de pólipos, cuerpos extraños que se hayan podido meter, etc. Analítica de sangre y junto con las características de presentación y manifestación de la rinitis, se valora el aumento de eosinófilos. Pruebas cutáneas alérgicas (Prick-test) que confirman el diagnóstico por posible origen alérgico Estudio microbiológico de las secreciones nasales para detectar los microorganismos que pueden estar produciendo la infección y síntomas de rinitis. Pruebas de imagen como radiografías de cavum para descartar al aumento de las adenoides (vegetaciones) en los niños. En caso de sospechar patologías primarias que, de forma secundaria, produzcan la rinitis, se realizan otras pruebas de imagen como TAC o Resonancia Magnética, descartando así la presencia de tumores, pólipos, etc. Endoscopia nasal , con la introducción de un pequeño tubo flexible con una cámara en su extremo y una luz permite una visión directa del trayecto nasal Rinomanometría (estudio del flujo de aire que pasa a través de las fosas nasales a diferentes presiones durante la inspiración y la espiración), rinometría acústica (prueba que valora la geometría de las fosas nasales basándose en la reflexión de una onda acústica), que se realizan en casos seleccionados. Factores desencadenantes de la rinitis Los factores desencadenantes pueden ser la toma de ciertos medicamentos (IECAs, AINEs, anticonceptivos u otros tratamientos hormonales, beta-bloqueantes, inhibidores de la 5-fosfodiesterasa…), traumatismos o cirugía en la nariz, alteraciones hormonales, exposiciones ambientales o laborales a sustancias (cambios de temperatura, exposición al humo del tabaco, a fuertes olores, etc.) Factores de riesgo de la rinitis Factores genéticos predisponentes (tener familiares de primer grado con rinitis). Padecer otras enfermedades que se asocian a la aparición de rinitis (asma, dermatitis atópica, etc.). Exposición a sustancias que provocan la reacción anómala del sistema inmune y la aparición de los síntomas (polvo de semillas, madera o textiles, productos químicos, epitelio de los animales, ácaros, alimentos etc.) Complicaciones de la rinitis Pueden aparecer por la obstrucción y aumento de secreciones son: Desarrollo de infecciones como otitis, sinusitis, etc. Aparición de pólipos nasales . Hipertrofia de cornetes. Deformación de la boca con paladar ojival . Alteración de la calidad de vida (interferencia en la vida laboral, escolar, actividades de ocio, etc.) Insomnio. Aparición de halitosis (mal olor del aliento) Irritación de la piel de las aletas nasales (sus lados), al hacer fricción y roce de forma continua con pañuelos Irritación ocular con aparición de conjuntivitis asociada . Prevención de la rinitis Evitar la exposición a todas aquellas sustancias que actúan como alérgenos y desencadenan la sintomatología de la rinitis (polen, epitelio de perros...etc.) Uso de vacunas (inmunoterapia) destinadas a disminuir la reacción exagerada del sistema inmune en las alergias. Adecuada higiene de manos para evitar la transmisión de enfermedades infecciosas de vías altas que producen rinitis (catarros, sinusitis, etc). Especialidades a las que pertenece la rinitis La rinitis es una patología cuyo diagnóstico inicial y tratamiento puede realizarlo el médico de atención primaria. Si él detecta alguna alteración grave, será remitido al médico especialista en otorrinolaringología. Preguntas frecuentes: ¿Qué es la alergia? La alergia es una alteración en el sistema inmune que puede detectar si una sustancia de anómala es un agente lesivo para el organismo, reaccionando de forma exagerada y activando una cascada de procesos inflamatorios dispares en el organismo que se convierte en algo lesivo para el propio cuerpo. ¿Es la rinitis un síntoma de la alergia? Dentro de las manifestaciones de alergias a sustancias que se inhalan puede manifestarse la rinitis de forma frecuente como síntoma de una alergia. ¿Puedo desarrollar alergia en cualquier momento de mi vida? Sí, en cualquier momento de la vida se puede producir una respuesta anómala del sistema de defensa ante cualquier agente (alimentos, químicos, pólenes…) aunque suele ser una alteración que se presenta de forma más frecuente desde la edad infantil. No se sabe con certeza por qué hay alergias que se originan cuando la persona tiene más edad, pero se ha asociado a posibles alteraciones hormonales o por disfunciones del sistema inmunológico . ¿Qué es la rinoconjuntivitis? Es la asociación de rinitis y conjuntivitis (inflamación de la mucosa nasal y la conjuntiva ocular “el blanco de los ojos”) que aparecen frecuentemente asociados cuando el paciente presenta alergia a una determinada sustancia (polvo, pólenes, etc.). Aparece congestión nasal, moqueo persistente acuoso, lagrimeo, ojo rojo, picor nasal y ocular. ¿Qué es la rinitis crónica? Es la aparición de los síntomas de rinitis de forma persistente debido a la repetición sucesiva de episodios de rinitis aguda que generan fenómenos inflamatorios que no desaparecen de la mucosa de la nariz. Aparece obstrucción nasal intermitente/persistente , disminución del olfato y moqueo.
Paperas
Enfermedad

Paperas

¿Qué son las paperas ? Las paperas o parotiditis es una enfermedad infecciosa producida por un virus (virus de la parotiditis) del grupo de los llamados Paramixovirus. Antes de que existiera la vacuna frente a este virus en el calendario vacunal infantil, la infección predominada sobre todo en invierno y primavera, con aparición de epidemias cada 2 - 5 años. Era una enfermedad habitual que aparecía en los niños. En la actualidad, más del 50%  de los casos se dan en adultos jóvenes. Salvo que existan complicaciones, no es una enfermedad grave. Tipos de paperas Primaria por infección vírica o secundaria por sobreinfección por bacterias en pacientes con las defensas bajas (inmunodeprimidos). Causas de las paperas La causa de las paperas o parotiditis es el desarrollo de una infección producida por un virus  de la familia de los Paramixovirus. La transmisión de la infección se realiza entre una persona enferma y una sana por medio del contagio al contacto con pequeñas gotitas de saliva o moco que contiene el virus. Síntomas de las paperas Tras un periodo de incubación de entre 15 - 25 días , puede existir una fase llamada prodrómica en la que existen síntomas como malestar general, fiebre y dolores musculares. Después pueden aparecer los síntomas más característicos con afectación de las glándulas parótidas (situadas en cada lado de la cara justo antes de las orejas) que se presentan inflamadas (una o las dos a la vez) y otras glándulas salivares, con dolor que aumenta al tomar líquidos ácidos y sensación de tumefacción y fiebre . Tratamiento para paperas No existe un tratamiento específico para las paperas. Los fármacos que se pautan van destinados al control de los síntomas. Se indica llevar una dieta blanda, evitando alimentos ácidos que provocan mayor salivación. Se pautan fármacos antiinflamatorios no esteroideos (ibuprofeno, etc.) y aplicación de compresas frías en la región parotídea (por delante de la oreja). En el caso de complicaciones también se trata de forma sintomática según el tipo de complicación. Pruebas complementarias del diagnóstico tratamiento de paperas El diagnóstico de la parotiditis se basa mayoritariamente en la exploración física y la entrevista clínica por parte del médico . Pueden realizarse pruebas complementarias como analítica de sangre con la realización de una serología para detectar los anticuerpos específicos contra el virus (pequeñas proteínas del sistema de defensa que se producen para luchar contra el virus). También se puede detectar la presencia de pequeñas partes del virus (antígenos) o realizar un cultivo de células para detectar la presencia del virus en ellas. Factores desencadenantes de las paperas El principal factor de riesgo para padecer paperas es no estar vacunado de la triple vírica. S e trata de una vacuna incluida en el Sistema Nacional de Salud para niños . Factores de riesgo de las paperas No estar vacunado frente al virus que produce la parotiditis, incluida en la vacuna triple vírica. Estar en contacto con una persona que padece la enfermedad. Estar en centros cerrados como colegios, etc. Época del año: invierno. Complicaciones de las paperas Las complicaciones más frecuentes son: Meningitis: afectación del sistema nervioso central con inflamación e infección en las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal.Es la complicación más frecuente. Raramente deja secuelas, siendo la más frecuente la sordera. Orquitis y/o epididimitis : infección e inflamación de los testículos y el epidídimo (estructura que hay sobre los testículos). Puede causar infertilidad en los varones. Pancreatitis: aparición de dolor abdominal por presencia de inflamación de la glándula pancreática por la infección. Prevención de las paperas La prevención fundamental es la vacunación con la vacuna de la triple vírica que contiene la vacuna frente al virus de la parotiditis. Cuando se tiene contacto con un paciente diagnosticado de parotiditis se precisa siempre extremar las medidas de higiene, siendo algo fundamental el lavado de las manos. Especialidades a las que pertenecen las paperas La parotiditis o paperas es una enfermedad que habitualmente es diagnosticada y tratada por el pediatra de atención primaria o el médico de familia. Si existen complicaciones puede ser preciso la derivación del paciente a revisión hospitalaria o a consulta de especialistas de urología, neurología, etc., según la complicación que se dé . Preguntas frecuentes ¿Cuánto tiempo duran las paperas? Tras el periodo de incubación la inflamación de las glándulas parótidas tardan entorno a 3 días, generalmente primero una parótida y la otra 1 - 2 días después. Los síntomas ceden lentamente en 3 - 7 días. ¿Cuál es la vacuna contra las paperas? La vacuna contra las paperas o parotiditis está incluida en la vacuna llamada triple vírica en la que , además de producirse la inmunización contra este virus, también se vacuna al paciente contra el virus de la rubéola y el virus del sarampión, incluidas en la misma vacuna. Esta vacuna forma parte del calendario de vacunación infantil del Sistema Nacional de Salud español. ¿Cuál es el periodo de contagio de las paperas? El periodo de transmisión se da desde 7 días antes hasta 9 días después del inicio de los síntomas. ¿Cómo se contagian las paperas? El contagio se produce por el contacto con pequeñas gotitas de saliva o moco que contienen el virus de un paciente que tiene la enfermedad (al estornudar, toser, etc.) ¿Cuál es el efecto de la vacunación? La vacuna contra las paperas incluida en la triple vírica está compuesta por virus atenuados , es decir, virus a los que se les ha modificado para que no produzcan la enfermedad pero cuya estructura sí pueda ser detectada por el sistema inmunológico del organismo. Esto provoca en él una reacción de defensa en la que se producen anticuerpos (pequeñas proteínas capaces de reconocer la estructura del virus y “presentarselas” a las células de defensa del cuerpo para que actúen contra él). Así, en el organismo queda la memoria de esos anticuerpos y si en un momento futuro tras la vacunación el cuerpo toma contacto con el virus real, el sistema de defensa del organismo está preparado para reconocerlo, atacar y destruir antes de que produzca la infección.
Diátesis Hemorrágica
Enfermedad

Diátesis Hemorrágica

¿Qué es la diátesis hemorrágica? Las diátesis hemorrágicas son un conjunto de desórdenes en diferentes patologías donde ocurre un trastorno de la coagulación de la sangre que se manifiesta principalmente por una ausencia de coagulación y por hemorragias importantes. La predisposición del organismo a sangrar de forma anómala, puede ser debido a una alteración congénita o adquirida de cualquiera de los elementos que participan en el mecanismo fisiológico de la hemostasia como vasos sanguíneos, plaquetas y factores de coagulación. Es una enfermedad poco común, pero es grave si no se tratan las causas que desencadena la hemorragia de forma rápida, ya que puede llegar a ser mortal. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Tipos de diátesis Los tipos de diátesis pueden ser hereditarios o adquiridos y, muchas veces, es una manifestación común de una gran variedad de trastornos: Trastornos adquiridos: trombocitopenias (las más habituales), anticuerpos adquiridos frente a factores de la coagulación, fármacos, púrpuras vasculares y trastornos mixtos. Trastornos hereditarios: ocasionadas por una anomalía, déficit de factores de la coagulación, trastornos fibrinolíticos, trastornos plaquetarios (Enfermedad de Glanzmann), telangiectasias hemorrágicas vasculares y trastornos del tejido conectivo. Causas de la diátesis hemorrágica Las causas de la diátesis hemorrágica dependen de la etiología de la enfermedad: Diátesis causada por un trastorno de la hemostasia de plaquetas. Este tipo incluye patologías tales como trombocitopenia. Los factores de desarrollo pueden ser una disminución de la inmunidad, enfermedad renal y hepática, daño por virus, tratamiento quimioterapéutico y exposición a la radiación. Una enfermedad causada por alteraciones en los procesos de coagulación de la sangre, puede ser un trastorno de la fibrinólisis, el uso de anticoagulantes y fármacos fibrinolíticos, varios tipos de hemofilia, etc. Permeabilidad alterada de la pared vascular, causada por la falta de ácido escorbútico, angiectasia hemorrágica o vasculitis. Una enfermedad causada por la hemostasia de plaquetas , enfermedad de Von Willebrand, síndrome trombo hemorrágico, enfermedad por radiación, hemoblastosis, etc. Hemorragias debidas a trastornos de coagulación de la sangre. También asociadas a cambios en los procesos y compuestos orgánicos de la formación de plaquetas y hemorragias que se desarrollan como resultado de daño vascular. Síntomas de la diátesis hemorrágica Los síntomas de la diátesis hemorrágica son: Pequeñas manchas azuladas (similares a los hematomas). Erupción en la parte anterior del tobillo, las caderas o el exterior de los antebrazos. Si la erupción se combina con necrosis se forman úlceras. Sangrado en cualquier tejido y órgano como:  hemorragias cutáneas (petequias, equimosis, púrpura, hematomas), hemorragias por mucosas (epistaxis, gingivorragias, hematuria, hemorragias y hemorragia digestiva), hemorragia musculoesquelética (hemartrosis, hematoma intramuscular, retroperitoneal) o hemorragia intracraneal. Tratamiento de la diátesis hemorrágica El tratamiento de la diátesis hemorrágica va a depender siempre del tipo de enfermedad que tenga el paciente y que produce la hemorragia. Los complementos de vitaminas (vitamina K, P, C) en caso de daño a las paredes de los vasos sanguíneos. Hormonas glucocorticoides (medicamentos hormonales de la corteza suprarrenal) con una disminución en el número de plaquetas. La prednisolona a partir de 1 mg /kg al día se usa con mayor frecuencia, con la posibilidad de aumentar la dosis en 3-4 veces, el tratamiento puede durar de 1 a 4 meses. También se puede administrar factores coagulantes. En casos de diátesis hemorrágicas muy sintomáticas y profusas, se debe realizar una transfusión sanguínea como: Transfusión de plasma que contiene todos los factores que coagulan, permitiendo restablecer el nivel de todos los factores. Transfusión de plaquetas y de eritrocitos o hematíes, se usa en casos extremos como la anemia severa y coma anémico. Tratamiento quirúrgico: la cirugía para extirpar el bazo (esplenectomía) se lleva a cabo con una hemorragia importante, ya que puede aumentar la vida útil de las células sanguíneas. Pruebas complementarias de la diátesis hemorrágica Para las pruebas complementarias del diagnóstico de la diátesis hemorrágica es fundamental realizar una correcta historia clínica al paciente, que incluya la presencia de enfermedades crónicas, el uso a largo plazo de medicamentos, antecedentes hereditarios, si tiene malos hábitos, historia de cáncer, etc. Características de la diátesis (tipo, cuantía, localización de la hemorragia, tiempo de latencia, relación con traumatismo previo). Entre las pruebas que se deben realizar son; análisis de sangre como hemograma completo y bioquímica, análisis de orina , recuento de plaquetas y los tiempos de coagulación. Se puede hacer punción de la médula ósea para evaluar su estado. Factores desencadenantes de la diátesis hemorrágica No existen factores desencadenantes específicos de la diátesis hemorrágica. Factores de riesgo de la diátesis hemorrágica Los factores de riesgo de la diátesis hemorrágica pueden ser: antecedentes familiares, elevado consumo de fármacos, ciclo menstrual anormal, historia previa de sangrado en la niñez , enfermedades renal o hepática, enfermedades inmunológicas, virus, tratamiento con quimioterapia, infecciones drogas, cáncer, sangrado en el post parto, exceso de anticoagulante, deficiencia de los factores de coagulación, o intoxicación como la exposición a un veneno. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Complicaciones de la diátesis hemorrágica Las complicaciones de la diátesis hemorrágica incluyen: Anemia severa. Hemorragia interna. Trastornos de la inmunidad y manifestaciones alérgica. Riesgo de infección por VIH. Inmovilidad de la articulación acompañado de entumecimiento y parálisis. Prevención de la diátesis hemorrágica La diátesis hemorrágica es muy difícil de prevenir, pero existe alguna medida que se puede llevar a cabo para garantizar su desarrollo y evitar complicaciones. Alimentación saludable, con una nutrición adecuada y equilibrada. Consumir complementos vitamínicos ricos en vitamina K. Realizar tratamiento oportuno de las enfermedades antiinflamatorias. Evitar la exposición al sol. Acudir de forma regular al médico ante algún signo de sangrado. Especialidades a las que pertenece La especialidad a la que pertenece la diátesis hemorrágica es la hematología, ésta se encarga de tratar y diagnosticar las enfermedades de la sangre o hematológicas. Preguntas frecuentes ¿Qué es una citología? La citología es una técnica que consiste en observar el comportamiento de las células a través del microscopio para estudiar su morfología. Es empleada en numerosas especialidades médicas y quirúrgicas. ¿Cuáles son las principales enfermedades de la sangre? Las principales enfermedades de la sangre son: anemia, hemofilia, leucemia, hemocromatosis, mieloma múltiple, trombocitopenia inmune primaria, policitemia y talasemia. ¿Qué es una diátesis hemorrágica trombopénica? La diátesis hemorrágica es la alteración de los trombocitos . La funcionalidad plaquetaria está alterada con recuento plaquetario normal. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.