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Tratamientos más Adecuados para la Gota
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Tratamientos más Adecuados para la Gota

Puede que no sepamos exactamente qué es ni por qué se produce, pero seguro que te suena que se manifiesta con dolor e inflamación del primer dedo del pie. Pues bien, la gota es una enfermedad producida por el depósito de cristales de urato monosódico (comúnmente hablamos de ácido úrico) en las articulaciones, las zonas de su alrededor y el tejido subcutáneo. Se trata de un proceso crónico, a pesar de que las manifestaciones clínicas no siempre están presentes. Al principio de la enfermedad los síntomas se dan en forma de crisis de gota. Se producen diversos episodios de artritis (inflamación de la articulación), de duración variable, y entre los cuales existen periodos más o menos prolongados en los que no se presentan síntomas. La hiperuricemia El depósito de cristales de ácido úrico se debe a la existencia de una hiperuricemia prolongada , es decir, la existencia de unos niveles elevados de ácido úrico en la sangre. La hiperuricemia es, por lo tanto, una condición necesaria para que aparezca la gota, aunque no es la única. Puede existir una hiperuricemia asintomática, es decir, la presencia de concentraciones elevadas de ácido úrico en ausencia de manifestaciones clínicas de inflamación articular. Hablamos de hiperuricemia cuando los niveles en sangre son superiores a 7 mg/dL. La prevalencia de hiperuricemia se estima cercana al 10%. Aproximadamente un 10% de las personas con hiperuricemia acaban padeciendo gota. Por otro lado, de los pacientes que tienen gota, un 80%- 90% presentan niveles elevados de ácido úrico. Tipos de gota Desde un punto de vista del origen de la enfermedad, la gota puede ser primaria, sin que haya ningún factor externo que la cause, sino una alteración del metabolismo del ácido úrico que haga que el organismo lo produzca más o lo excrete menos, y secundaria, por factores externos, ya sean alimentarios o diversas enfermedades. Algunas de las causas de la gota secundaria son: Dieta rica en purinas. Alcohol. Actividad física intensa. Psoriasis. Enfermedad de Paget. Enfermedades hematológicas y neoplásicas. Quimioterapia citotóxica. Enfermedad renal crónica. Deshidratación. Ciertos fármacos (tiacidas, diuréticos de asa, salicilatos, ciclosporina). Intoxicación por plomo. Enfermedades endocrinas (hiperparatiroidismo, hipotiroidismo). Cómo se diagnostica El diagnóstico de la gota suele ser clínico , con la presencia de la inflamación de la articulación, frecuente en el primer dedo del pie (crisis de podagra), que se aprecia tumefacto, rojo y muy doloroso al tacto. Se pueden realizar pruebas de imagen para valorar el nivel de afectación de la articulación si se dan episodios repetidos de artritis aguda. El diagnóstico de certeza nos lo daría la visualización de cristales de ácido úrico en el líquido sinovial, pero a la práctica esta prueba rara vez se realice, a menos que los síntomas no mejoren con el tratamiento y se sospeche la acumulación de otro tipo de cristales. Los pacientes con gota de larga evolución pueden presentar acúmulos de cristales de ácido úrico en las zonas que rodean las articulaciones y el tejido subcutáneo. Son los llamados tofos y se localizan con frecuencia en el codo, la oreja o la zona del tendón de Aquiles. El papel de la dieta De cara al tratamiento de la gota y la hiperuricemia, la alimentación es esencial . Se habla mucho de alimentos que pueden agravar la gota, pero la realidad es que existe poca evidencia sobre este tema. De todos modos, lo que sí se sabe con certeza es: Alimentos con un efecto nocivo : Carne roja. Marisco. Pescado (más el azul que el blanco). Alimentos con un elevado contenido de fructosa (salvo las cerezas). Alimentos con efecto protector : Lácteos. Legumbres. Frutos secos. Café, incluido el descafeinado. Otras medidas a tener en cuenta para reducir el riesgo de gota e hiperuricemia son: Reducir el consumo de alcohol. Combatir el sobrepeso y la obesidad. realizar una actividad física moderada y adecuada a cada uno. Cómo se trata El objetivo del tratamiento farmacológico de la gota se focaliza en eliminar la inflamación mediante la disolución de los cristales de ácido úrico del líquido articular y los tejidos afectados , así como la prevención de las crisis de gota. Se logrará disolver estos cristales en la medida en que se reduzcan los niveles en sangre de ácido úrico. La primera opción para corregir los niveles en sangre de ácido úrico son las medidas higienicodietéticas. Si después de unos tres a seis meses no se ha logrado descender los niveles de ácido úrico de manera significativa, deberá añadirse entonces el tratamiento farmacológico para reducir de la uricemia. Esto no implica que no se deba seguir manteniendo las medidas no farmacológicas indicadas previamente. Los principales fármacos empleados para la reducción de los niveles en sangre de ácido úrico son: Alopurinol. Febuxostat. Benzobromarona. El tratamiento reductor del ácido úrico en sangre debe mantenerse a largo plazo para conseguir la completa disolución de los cristales y evitar la recurrencia de la hiperuricemia. El tratamiento de las crisis agudas de gota se basará en el control del dolor. Los principales fármacos que se emplean para el control de estas crisis son: AINE (antiinflamatorios no esteroides), como ibuprofeno, diclofenaco, dexketoprofeno. Antiinflamatorios del grupo COXIB, como rofecoxib, lumiracoxib y etoricoxib. Corticoides, ya sea vía oral o incluso intraarticulares. Colchicina: es un fármaco muy empleado en el tratamiento de los ataques de gota a pesar de que la evidencia científica de que se dispone es escasa. Pese a que se ha demostrado su eficacia desde un punto de vista sintomático cuando se usa a dosis bajas, es frecuente que cause alteraciones digestivas, como náuseas, dolor abdominal y diarreas. Asimismo, al iniciar un tratamiento reductor de la uricemia con frecuencia se pueden desencadenar crisis agudas de gota, por lo que es recomendable no comenzar el tratamiento durante un ataque agudo y, con frecuencia, se realiza un tratamiento preventivo de nuevas crisis agudas mediante el uso de colchicina. Si sospechas que puedes tener gota, no te automediques . Consulta con tu médico y, si es posible, pide visita con un reumatólogo.
Prevención y Control de la Hipertensión Arterial
Artículo especializado

Prevención y Control de la Hipertensión Arterial

La hipertensión (HTA) no suele dar señales de alerta y, si no se detecta a tiempo, el corazón debe hacer un sobreesfuerzo, lo que genera problemas en el sistema cardiovascular y otros órganos como el cerebro y los riñones. Para evitar que la hipertensión dañe gravemente la salud se recomienda realizar controles y llevar un estilo de vida saludable . ¿Qué es la presión arterial? La presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre , expulsada por el corazón al circular por las arterias, para aportar el oxígeno y los nutrientes a los diferentes órganos del cuerpo. La presión más alta o máxima se obtiene cuando el corazón realiza una contracción y recibe el nombre de presión sistólica, por el contrario, la presión mínima o más baja se obtiene cuando el corazón se relaja o está en reposo, entre latidos, lo que se denomina presión diastólica. ¿TENSIÓN O PRESIÓN ARTERIAL? Aunque a veces se utilice el término de tensión arterial como sinónimo de presión arterial, no describen lo mismo ya que la tensión arterial hace mención a la forma en que las arterias reaccionan a esta presión, lográndolo gracias a la elasticidad de sus paredes. ¿Cómo se mide? La presión arterial se mide en unidades de presión (mm de Hg) y para su medición se utilizan unos aparatos llamados esfingomanómetros, popularmente conocidos como tensiómetros . En su lectura aparecen dos números que hacen referencia a la presión sistólica y la presión diastólica. Los valores de referencia son: 120/80 o menos se considera presión arterial normal. Entre 120-139/80-89 es prehipertensión. Estos valores indican que se puede desarrollar una tensión arterial alta si no se toman medidas. 140/90 o más se considera hipertensión arterial. Tanto si se está en la fase de prehipertensión como en hipertensión se debe vigilar el tipo de alimentación y se recomienda estar en un peso saludable para evitar que los valores sigan aumentando o se mantengan en cifras altas, poniendo en riesgo la salud. ¿Qué causa la hipertensión? La HTA en la mayoría de los casos es primaria o de causa desconocida y en una minoría de los casos es secundaria o debido a otra enfermedad (problemas cardiovasculares, renales o del sistema hormonal). Sin embargo, existen factores de riesgo que predisponen a su aparición . Entre ellos: Tener antecedentes familiares de hipertensión. Padecer obesidad. Estar sometido a un nivel elevado de estrés. Fumar. Abusar del consumo de sal. Seguir una alimentación rica en sodio y baja en potasio con un consumo pobre en vegetales, legumbres, cereales integrales y frutos secos. No realizar actividad física. Padecer diabetes o tener problemas de riñón o cardiovasculares. Consumir alcohol. ¿Qué hacer? Una presión arterial alta mantenida de forma prolongada incrementa el esfuerzo y afecta tanto al corazón como a las arterias . Si padeces hipertensión y no lo sabes, esta situación puede derivar en problemas cardiovasculares (anginas de pecho, arritmias, infarto de miocardio), cerebrales, renales y otras enfermedades. Por todo ello, es muy importante realizar controles de cara a una detección precoz. Una vez diagnosticada, debe tratarse modificando algunos hábitos y en algunos casos también es necesaria la prescripción de medicación. Medidas dietéticas En cuanto a la dieta, seguir una serie de recomendaciones ayuda a controlar la hipertensión arterial. Entre las medidas recomendadas destaca : Evitar la adición de sal común (normal, marina o yodada), tanto en la cocción como en salazones y otros alimentos que se procesen con salmuera. Evitar los alimentos ricos en sodio o con sodio añadido (leer las etiquetas de los productos procesados): Sal o cloruro sódico (ClNa). Bicarbonato sódico o soda (helados, pasteles, productos horneados, galletas). Carbonato sódico (mantequilla, cremas, helado de crema, flanes, encurtidos). Glutamato monosódico (carnes, condimentos, encurtidos y sopas). Evitar el consumo de cualquier tipo de bebida alcohólica lo máximo posible. La reducción o eliminación del consumo de alcohol disminuye la presión arterial en aquellos individuos que toman este tipo de bebidas con frecuencia. Se puede tomar una cantidad moderada de café: los estudios disponibles hasta la actualidad no muestran suficiente rigor para establecer recomendaciones a favor o en contra del consumo de café para personas hipertensas. Se recomienda la pérdida o estabilización de peso en pacientes con sobrepeso u obesidad ya que esta medida mejora los valores de tensión. Es muy importante el consumo de verduras y frutas frescas por ser grandes fuentes de potasio, mineral que ayuda a controlar y prevenir la hipertensión Tomar una cantidad adecuada de proteínas, especialmente de origen vegetal como las legumbres: soja, lentejas, garbanzos, alubias, etc. Limitar las proteínas animales con elevado contenido en grasa: ternera, cerdo, embutidos, etc. Tomar el arroz, pan o pasta en su forma integral. Evitar el consumo de azúcar común y de productos con azúcar (bollería, galletas, etc.) Aumentar el consumo de grasas saludables: aceite de oliva virgen extra, nueces (sin sal), aguacate. Evitar el consumo de grasas saturadas presentes en productos procesados: dulces, bollería, galletas, pizzas, pan de molde, etc. Coma a diario lácteos bajos en grasas (queso fresco, yogur natural) y evite los enteros (nata, queso graso, mantequilla, helado...). En los quesos, elija la opción baja en sodio. Es aconsejable llevar a cabo una vida activa que incluya 180 minutos de actividad física aeróbica moderada-intensa por semana (caminar, correr, nadar, etc.), lo cual corresponde a 30 minutos de actividad física para la mayoría de los días de la semana ya que esta medida puede reducir la presión arterial de 4 a 9 mmHg. TRUCOS PARA REDUCIR EL SODIO DE ALGUNOS ALIMENTOS AL COCINAR Cocinar los alimentos hervidos, al vapor, a la plancha o al horno sin la adición de sal . Priorizar la cocción al vapor que el hervido, ya que así se conserva mejor el sabor natural de los alimentos sin necesidad de sazonar. Evitar cocciones grasas como fritos, rebozados y empanados Utilizar potenciadores de sabor naturales : vinagre, limón, ajo, cebolla, cebolletas, puerros, especias (pimienta, pimentón, azafrán, canela, mostaza sin sal, clavo, nuez moscada…) o hierbas aromáticas (orégano, albahaca, hinojo, comino, estragón, laurel, menta, perejil, romero, tomillo, salvia, eneldo...). Se puede reducir el sodio de los alimentos si utilizamos técnicas de remojo prolongado (más de 10 horas) o doble cocción, cambiando el agua a mitad de la misma ya que el sodio se disuelve y queda en el agua. El empleo de esta técnica es útil en verduras, legumbres y pescados congelados y en conserva. Si se come fuera de casa, es aconsejable elegir del menú ensaladas y aves o pescados a la parrilla en lugar de fritos o guisos y pedir que las salsas se sirvan a parte (aliñar con aceite de oliva). LISTADO DE ALIMENTOS PARA CONTROLAR LA HIPERTENSIÓN ALIMENTOS PERMITIDOS Aves y carnes magras (pollo, pavo, lomo de cerdo, conejo) Pescados frescos (blancos y azules) Huevos Leches, yogur, cuajada y requesón sin sal Pan integral sin sal Cereales integrales (sin azúcar) Patatas cocidas o al horno (sin sal) Legumbres cocidas sin sal Verduras y hortalizas frescas (en forma de purés, al horno, ensaladas, etc.) Frutas frescas y fruta seca sin sal ni azucares añadidos (dátiles, pasas, orejones, etc.) Frutos secos (sin sal). nueces, avellanas, almendras Condimentos: pimienta, pimentón, azafrán, canela, mostaza sin sal, hierbas aromáticas, curry, nuez moscada, cúrcuma, jengibre, etc. Bebidas. agua de baja mineralización, caldos vegetales sin sal, infusiones ALIMENTOS A EVITAR Quesos curados con sal Legumbres en conserva (se pueden poner en remojo para eliminar la sal) Patatas chips Verduras y hortalizas en conserva (olivas, pepinillos y cebolletas encurtidas, etc.) Salsas comerciales (tomate frito, kétchup, mayonesa, mostaza, salsa de soja, etc.) Carnes en conserva, salazones o ahumados, extractos, precocinados (croquetas, salchichas, empanadillas...). Fiambres con sal (jamón cocido, pavo, jamón curado, etc.) Embutidos: charcutería tradicional, foie gras, patés y enlatados. Pescados en conserva, salazones, ahumados, extractos, precocinados... Crustáceos (gambas, langostinos...), moluscos, (caracolillos, almejas...), caviar Frutos secos con sal Mantequilla o margarina
Correcto Uso de los Antibióticos
Artículo especializado

Correcto Uso de los Antibióticos

Este artículo se convertiría en un tratado si quisiéramos condensar toda la información relevante en cuanto a los antibióticos. Me gustaría que al finalizar esta lectura tuvieras conciencia del uso racional del antibiótico, de la importancia de seguir el tratamiento a pesar de que los síntomas mejoren y de los riesgos del abuso del mismo. ¿Sabías que España es uno de los países desarrollados con más consumo de antibióticos? Desgraciadamente, está directamente relacionado con mayores tasas de resistencias bacterianas. Del total de prescripciones realizadas, el 90% procede de los centros de atención primaria y de los servicios de urgencias. Y el otro 10%, ¿responde a la automedicación? Existen dos grandes grupos de antibióticos según su mecanismo de acción: Bactericidas: su acción es letal, llevando a la lisis bacteriana. Erradica el germen. Bacteriostáticos: impiden el desarrollo y la multiplicación bacteriana, pero sin llegar a destruirla. Cuando un médico extiende una receta de antibiótico debe pensar en cosas muy diferentes a la vez. Fundamentalmente, el foco infeccioso bacteriano a tratar (si se trata de una infección respiratoria, urinaria, cutánea...), la selección del grupo específico de antibióticos (¿el paciente tiene alguna alergia? ¿ha realizado otra pauta recientemente?), la posología a recomendar (según el foco puede variar la dosis de antibiótico a recomendar). Por ejemplo, no es igual la dosis de amoxicilina para una amigdalitis que para una neumonía, el cumplimiento del tratamiento y otra medicación que pueda tomar el paciente. TRATAMIENTO EMPÍRICO Normalmente indicamos un tratamiento que llamamos empírico, ¿que significa? Consiste en prescribir el antibiótico que más probablemente va a erradicar la infección del área a tratar, sin conocer con exactitud el germen causante de la infección. ¿Qué ocurre si ese antibiótico no consigue erradicar los síntomas? Si es una infección poco relevante podemos recetar otro antibiótico de una familia diferente. Sin embargo, cuando existe afectación del estado general y, en caso de que el primer antibiótico no sea eficaz, puede estar indicado solicitar un estudio microbiológico y un antibiograma . ¿En qué consisten? Con el estudio microbiológico aislamos con exactitud el germen que causa la infección. Con el antibiograma conocemos exactamente los antibióticos a utilizar frente al germen aislado. ¿Por qué insistimos tanto en la resistencia al antibiótico? Justamente porque los principales motivos del fracaso terapéutico son la automedicación y el abuso (utilización inapropiada y excesiva), ambos evitables. Una de las consecuencias inmediatas del abuso de antibiótico es la resistencia de los gérmenes a los antibióticos con un gran impacto clínico negativo y una repercusión económica muy importante. Cuando el antibiótico empleado en primera opción no consigue erradicar la infección debemos iniciar otro antibiótico de una familia diferente. Ello conlleva, no sólo a un doble gasto (con repercusión económica) sino también a un alargamiento en el proceso clínico (mayor tiempo de incapacidad para el paciente). Por otro lado, la prescripción de un tratamiento antibiótico implica tener un amplio conocimiento de las reacciones adversas y de las interacciones farmacológicas para informar adecuadamente al paciente. ¿Qué nos pasa por la cabeza a la hora de la prescripción? Una vez confirmado el foco del cuadro infeccioso (tras un interrogatorio y una exploración dirigidos) pensaremos en los posibles gérmenes causantes. En este punto debemos ser conocedores de qué gérmenes son los más habituales en cada uno de los posibles focos infecciosos y de las familias de antibióticos más recomendables para cada tipo de infección. Es decir, que la amoxicilina, por ejemplo, no es eficaz para todos los focos infecciosos. Vamos a recordar los principales grupos de antibióticos: Betalactámicos: Se pueden clasificar en cuatro grupos diferentes: penicilinas (amoxicilina, cloxacilina…), cefalosporinas (cefuroxima, cefazolina…), monobactámicos y carbapenemes. Constituyen la familia más numerosa de antimicrobianos y la más utilizada en la práctica clínica. ¡Ojo! A este grupo pertenecen los derivados de la penicilina que producen reacciones alérgicas en un 5 % de la población. Si eres alérgico no puedes tomarlos. Además, si eres alérgico a la penicilina también podrías serlo a las cefalosporinas por la llamada reacción cruzada. ¡Cuidado! El 10% de la población es alérgica a las penicilinas y cefalosporinas a la vez. Aminoglucósidos: gentamicina, amikacina y estreptomicina. Cuidado pueden ocasionar Ototoxicidad y nefrotoxicidad. Macrólidos: eritromicina, claritromicina, azitromicina (famoso antibiótico de los 3 días consecutivos a una sola dosis diaria), josamicina. Quinolonas: ciprofloxacino; ofloxacino; levofloxacino; moxifloxacino; norfloxacino. Muy utilizadas en infecciones urinarias. Sulfamidas: trimetoprima; cotrimoxazol. Tetraciclinas: doxiciclina; minociclina; tetraciclina; oxitetraciclina; tigeciclina. Otras familias serían: glicopéptidos como vancomicina; lincosamidas como la clindamicina; anfenicoles como el cloranfenicol. En el momento de elegir el antibiótico de elección es cuando valoramos el perfil de nuestro paciente (alergia, edad, peso, función renal y hepática, embarazo, antecedentes y tratamiento crónico). Asimismo, pensamos en la vía de administración más adecuada (oral, tópica, endovenosa, intramuscular…). En la visita de control valoraremos el correcto cumplimiento y la eficacia del tratamiento. ¿Y qué decir en cuanto al uso de antibiótico profiláctico o para prevenir una infección? Su uso debe acotarse sólo para aquellas situaciones clínicas que puedan desestabilizar a un paciente frágil o inmunodeprimido. ¿Qué tenemos que preguntar obligatoriamente al prescribir un antibiótico? Exactamente lo que has pensado: ¿tiene alguna alergia? Aquí te quiero añadir que es importantísimo tener estudiada cualquier posible alergia detectada previamente, dado que al catalogar a un paciente como alérgico, cerramos la puerta de una determinada familia de antibióticos para toda la vida. Por ello, si alguna vez has tenido una reacción extraña al tomar un antibiótico no te quedes con la duda, hazte las pruebas específicas para confirmar o descartar tu alergia. Ese posible antibiótico puedes necesitarlo en un futuro y tenemos que saber si te lo podemos prescribir o no.
Qué Son y Para Qué Sirven los Antihistamínicos
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Qué Son y Para Qué Sirven los Antihistamínicos

Pese a que los antihistamínicos son fármacos que se pueden adquirir en la farmacia sin receta , es recomendable no tomarlos si no están prescritos por un médico. En caso de sufrir alergias estacionales o alimentarias, no está de más tener antihistamínicos en el botiquín de casa y llevarlos encima. De todos modos, si se sufre alguna alergia severa, lo que se recomienda es llevar siempre consigo un bolígrafo de autoadministración de adrenalina, que en caso de una reacción alérgica grave es lo que nos puede salvar la vida. ¿Cómo funcionan? Los antihistamínicos son medicamentos que se emplean para reducir o eliminar los síntomas de las reacciones alérgicas. Su mecanismo de acción se basa en el bloqueo de un receptor de una sustancia, la histamina , que se libera cuando se entra en contacto con un alérgeno, es decir, un agente externo al que la persona es susceptible y que al entrar en contacto con el mismo se desencadena una reacción alérgica. Cuando se produce una reacción alérgica, el alérgeno interactúa con los receptores de anticuerpos de la superficie de unos glóbulos blancos específicos llamados mastocitos, aunque también con otro tipo de leucocitos llamados basófilos. Cuando se produce esta unión y se forma el llamado complejo antígeno-anticuerpo , estos glóbulos blancos liberan la histamina (junto con otros moduladores químicos) que se encuentra en su interior. Ya fuera de la célula, la histamina reacciona con tejidos cercanos. La unión de la histamina con los receptores H1 produce picor, una dilatación de los vasos (lo cual provoca el rubor facial), bajada de la tensión, dolor de cabeza, aumento de la frecuencia cardíaca, constricción de los bronquios, dolor, etcétera. Es decir, es esta unión de la histamina con sus receptores lo que provoca los síntomas de una reacción alérgica. ¿Son eficaces? Los antihistamínicos H1 se encargan de bloquear la unión de la histamina con su receptor H1 y así se evita la aparición de los síntomas alérgicos. Los antihistamínicos H1 son útiles siempre y cuando la reacción sea leve y sobre todo si se toman de manera preventiva , es decir, antes de que el cuerpo entre en contacto con el alérgeno. En caso de reacciones alérgicas severas se deben tratar en urgencias con corticoides y especialmente con adrenalina si existe riesgo vital. Los antihistamínicos H1 se utilizan para tratar diferentes reacciones alérgicas y sus síntomas, ya sean los alérgenos sustancias naturales del medio, como pólenes, ácaros, pelos de animales, metales o alimentos, o bien fármacos. En general, las reacciones alérgicas por alérgenos externos son más leves que las producidas por fármacos . Al ingerir el fármaco o ser administrado por otra vía, la cantidad de alérgeno que llega a las células es mayor, de manera que la magnitud de la reacción alérgica también es mayor y, por consiguiente, puede existir un riesgo para la vida de la persona que sufre la reacción. PRINCIPALES MANIFESTACIONES DE UNA REACCIÓN ALÉRGICA Rinitis (picor nasal, estornudo, moqueo). Conjuntivitis (enrojecimiento ocular, picor, lagrimeo). Urticaria (aparición de habones, picor, enrojecimiento cutáneo). Dermatitis de contacto (enrojecimiento en la zona de contacto, picor). Angioedema (rubor, edema de párpados o labios, molestia al tragar o al respirar). Diarrea (abundante, líquida, sobre todo por alérgenos alimentarios). Anafilaxia (reacción alérgica aguda y grave que afecta a todo el organismo). Tipos de antihistamínicos Existen diferentes tipos de antihistamínicos H1 (hay unos antihistamínicos H2, que se utilizan para el tratamiento de la úlcera gástrica al disminuir la secreción de ácido clorhídrico a nivel estomacal). Los principales antihistamínicos H1 son: De primera generación: Difenhidramina. Carbinoxamina. Doxilamina. Dimenhidrinato. Clorfeniramina. Dexclorfeniramina. Prometacina. Ketotifeno. De segunda y tercera generación: Cetirizina. Loratadina. Mizolastina. Terfenadina. Levocetirzina. Desloratadina. Sobre los antihistamínicos de primera generación Son los más antiguos y tiene la ventaja de que son más baratos . Alivian muy bien los síntomas de la alergia, pero no solamente actúan sobre los receptores H1 de la histamina, sino que también lo hacen sobre otros receptores, como el de la acetilcolina, la serotonina o la adrenalina. Al no ser fármacos que actúen de manera selectiva sobre los receptores H1 de la histamina los efectos secundarios que provocan hacen que muchas personas los toleren mal. Su efecto secundario más habitual es la somnolencia , con lo cual se debe extremar la precaución al tomar estos fármacos si se tiene que conducir y no se deben mezclar con otros depresores del sistema nervioso como el alcohol. Sobre los antihistamínicos de segunda generación Son medicamentos igualmente eficaces para el tratamiento de los síntomas de la alergia pero que además tienen la ventaja de ser selectivos , es decir, se unen solamente a los receptores H1 de la histamina que se encuentran fuera del sistema nervioso central, de manera que el efecto secundario de la somnolencia no existe con esta generación de antihistamínicos H1 más moderna. En los antihistamínicos H1 de tercera generación (levocetirzina y desloratadina) la selectividad por los receptores H1 es aún mayor que en los de segunda generación. ¿Tienen efectos secundarios? Además de la somnolencia, los efectos secundarios más habituales de los antihistamínicos H1 (especialmente de los de primera generación) son: Mareo. Acúfenos o tinnitus (pitidos en los oídos). Visión borrosa. Euforia. Descoordinación. Ansiedad. Insomnio. Temblores. Náuseas y vómitos. Estreñimiento o diarrea. Sequedad de boca. Tos seca. Los antihistamínicos H1 de segunda generación pueden producir también algunos de estos síntomas, pero con menor frecuencia y de manera leve. Otros efectos secundarios menos habituales son la posibilidad de una retención de orina, la presencia de palpitaciones, el descenso de la tensión arterial o un posible dolor de cabeza.
Causas y Tratamientos del Dolor de Cabeza
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Causas y Tratamientos del Dolor de Cabeza

El dolor de cabeza o cefalea es un motivo muy frecuente de consulta en pediatría y en urgencias. En la mayoría de ocasiones no es grave y suele responder a situaciones de estrés, cansancio o como síntoma que acompaña a otros procesos febriles . A pesar de ello, es importante saber detectar cuando una cefalea nos debe preocupar. La cefalea es una de las causas más frecuente de absentismo escolar. Parece ser que la prevalencia está en aumento y que cada vez más niños y adolescentes se quejan de dolor de cabeza , tanto cefaleas como migrañas. Parece ser que se relaciona con el estrés. ¿Qué es una cefalea? El cerebro no duele. En un dolor de cabeza lo que nos molesta o produce el dolor son las estructuras vecinas que se dividen en dos grupos : Intracraneales : arterias, senos venosos y venas o la duramadre de la base de cráneo (estructura que envuelve el cerebro). Extracraneales : arterias y venas de la superficie del cráneo, senos paranasales y mastoides, órbitas oculares, dientes, musculatura de la cabeza y el cuello o terminaciones nerviosas. Por lo tanto, el dolor de cabeza no es tan simple como parece, es un dolor que afecta a la misma pero que puede ser producido por muchísimas situaciones , de intensidad, causa y gravedad muy distinta. Mecanismos que producen el dolor de cabeza Hay tres mecanismos conocidos que son responsables de la cefalea : Vasodilatación : las arterias se agrandan anormalmente y producen dolor. Esto sucede en la cefalea que acompaña a una hipoglucemia (bajos niveles de azúcar en sangre), a fiebre, la hipertensión arterial o las migrañas. Inflamación : acompaña a procesos infecciosos como las meningitis (situación muy grave de inflamación de las meninges que puede poner el peligro la vida del niño), sinusitis (inflamación de los senos paranasales), otitis o enfermedades dentales. Desplazamiento o tracción : es una situación grave que causa un dolor intenso y que acompaña a las hidrocefalias (acumulación de líquido cefalorraquídeo), tumores, hematomas cerebrales o la rotura de un aneurisma. Contracción muscular : es una de las causas más frecuentes, ya que el dolor es causado por tensión en los grupos musculares de la cabeza. Es la causa de la cefalea tensional. Cómo se clasifican las cefaleas Según la duración de la cefalea podemos clasificarlas en dos grandes grupos: Cefaleas agudas Cefaleas de una duración inferior a cinco días y sin antecedentes de cefaleas previas. Ocasionada por fiebre. Sinusitis. Meningitis. Tras traumatismo craneal. Migraña (primer episodio). Cefalea secundaria a punción lumbar. Causas menos frecuentes: Encefalitis o meningitis. Hemorragias o hematomas. Glaucoma. Cefaleas crónicas Abuso de analgésicos. Tumor o abceso cerebral. También se pueden clasificar según el origen en: Cefaleas primarias : que no tienen una causa externa. Cefaleas secundarias a otra patología: tumor cerebral, infección o hematoma. Cefalea tensional Es una de las cefaleas más frecuentes en la infancia . Antes se llamaban psicógenas. Son episodios recurrentes de dolor de cabeza con duración variable , de varios minutos hasta una semana. El dolor se caracteriza por ser opresivo de intensidad leve o moderada, bilateral y que empeora con las actividades diarias. No hay focalidad neurológica, ni cambios extraños de conducta, vómitos o náuseas. ¿Qué es una migraña? Es la c ausa más frecuente de cefalea aguda recurrente en la infancia y la adolescencia . Tiene un componente genético muy importante y es desencadenada por factores externos y hormonales , razón por la cual es más frecuente en mujeres y niñas. Son dolores recurrentes de dolor de cabeza, intensos y de duración variable . En los adultos es muy frecuente que se localice en un solo lado de la cabeza (dolor hemicraneal), pero en los niños se presenta con un dolor bilateral y frecuentemente asociado a náuseas y vómitos. Suele durar entre dos y 48 horas y puede asociarse a un dolor pulsátil, que empeora con la actividad física y puede aumentar con la luz o el ruido (fotofobia y fonofobia). Para cumplir los criterios de la migraña, el niño debe presentar al menos cinco episodios con estas características. Cómo diagnosticamos una cefalea Lo más importante es realizar una completa historia clínica y exploración neurológica del niño . Uno de los primeros pasos consiste en descartar si es primaria (no hay causa evidente) o secundaria (la cefalea es producida por otra patología). En el caso de que sea primaria, podemos empezar a tratarla, en el caso de que se sospeche una secundaria es de vital importancia descartar signos de alarma. Signos de alarma para ir a urgencias En los casos de presentar síntomas como los que describimos a continuación, se debe acudir de inmediato a urgencias ya que, probablemente, estén alertando de un proceso cerebral grave que deba ser diagnosticado con la mayor prontitud mediante pruebas de imagen complementarias: Cefaleas agudas, intensas y progresivas. Alteraciones de la conducta, cambios de carácter, pérdida de peso. Cefaleas que despiertan por la noche. Cefaleas que aumentan con el ejercicio, tos o cambios de postura. Cefaleas que se acompan?an de focalidad neurológica: debilidad en alguna extremidad, problemas en el habla, dificultad para realizar las actividades habituales… Cefaleas persistentes, que no responden a los analgésicos habituales Tratamiento y prevención El tratamiento está directamente relacionado con el diagnóstico . El tratamiento de una cefalea tensional serán los analgésicos y, de una migraña, antimigrañosos . Lo más importante es descartar patología secundaria o neurológica, ya que el tratamiento será totalmente distinto y deberá ser valorado por el neurólogo. Las medidas no farmacolo?gicas para cefaleas tensionales y migrañas también son importantes, para mejorar los hábitos y el estilo de vida : dieta equilibrada, respetar las horas de suen?o, evitar o manejar el estre?s, no tomar alcohol (adolescentes) ni determinados alimentos que pueden desencadenar las crisis, y realizar ejercicio físico moderado.
En Qué Consiste el Turismo Sanitario
Artículo especializado

En Qué Consiste el Turismo Sanitario

El turismo de salud es el proceso por el cual una persona viaja para recibir servicios de salud en un país diferente a aquel en el que reside. El motivo del viaje es la búsqueda de estos servicios de salud , en un sentido amplio. Durante mucho tiempo se ha entendido el turismo sanitario solamente como aquel por el cual las personas se desplazaban a otros países para recibir un tratamiento médico, pero hoy en día, dentro de la noción de turismo sanitario, se engloban varios conceptos: Turismo de curación o médico , en el que las personas se desplazan para recibir un tratamiento médico, quirúrgico o de rehabilitación. Turismo de prevención , en el que las personas se desplazan para hacer llevar a cabo una actividad beneficiosa para optimizar la salud y prevenir lesiones o enfermedades. Turismo de bienestar, de relax o de wellness , en el que las personas viajan para realizar actividades que ayuden a mantener y mejorar su equilibrio físico y mental. Del total de ciudadanos extranjeros que se tratan, sólo un 35% aproximadamente son turistas sanitarios, siendo el resto personas extranjeras que residen en el país y casos de urgencias de turistas que viajan no por motivos sanitarios. ¿Por qué? ¿Qué es lo que hace que una persona decida viajar para recibir un tratamiento de salud en otro país? Son varios los posibles factores determinantes: Tecnologías más avanzadas. Mejores cuidados de tratamientos médicamente necesarios. Acceso más rápido a dichos tratamientos. Menor coste de dichos tratamientos. Menor coste de pruebas de cribado de enfermedades. ¿A dónde? Dentro de Europa, se recibe turismo proveniente de África, Oriente Medio y Asia, aunque la mayoría del turismo de salud en Europa es europeo, entre los propios ciudadanos, especialmente de los 27 estados miembros de la Unión Europea. Asimismo, cuando los europeos viajamos fuera por motivos de turismo sanitario, los destinos son países de Asia (39%) Norteamérica (33%), Oriente Medio (13%) y Sudamérica (5%), correspondiendo el 10% restante al turismo sanitario dentro de Europa. Dentro de Europa los principales destinos del turismo de salud son Turquía, Alemania, Hungría, Polonia y Francia. En un estudio para la Organización Mundial de la Salud, se estima que el valor del mercado de turismo médico internacional en 40.000 millones de dólares con un crecimiento anual del 20%. Los principales países receptores de turismo de salud son los Estados Unidos de América, Tailandia, Singapur y Turquía, mientras que los principales países de procedencia de los turistas de salud son también los Estados Unidos, Reino Unido y Rusia. Los principales países de Latinoamérica que reciben turismo de salud son Nicaragua, Costa Rica, Panamá, El Salvador México y Cuba, mientras que los en Oriente Medio y Asia destacan Singapur, Tailandia, Jordania, China, Hong Kong, Corea de Sur, la India, las Filipinas y Taiwán. ¿Para qué? Según datos aportados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), los tratamientos más demandados a nivel mundial son : Cirugía estética Tratamientos dentales Cirugía cardiovascular Cirugía ortopédica Tratamientos oncológicos Tratamientos de reproducción asistida Este tipo de turismo puede llegar a movilizar, según la OCDE, unos 75.000 millones de euros al año. El caso español Según varios estudios llevados a cabo por Turespaña, el 3% del flujo de turistas que recibe España tiene como principal motivación el turismo de salud, ya sea parar recibir tratamiento médico o para realizar estancias y actividades enfocadas al bienestar global . Las especialidades que reciben una mayor demanda de turismo de salud en España son la cirugía estética, la oftalmología, los trasplantes y las terapias relacionadas con la fertilidad humana, siendo los tratamientos más demandados procedimientos dentales, la cirugía ortopédica, la cirugía cardíaca, los tratamientos de belleza y salud termal, la oftalmología, la cirugía plástica, los retiros estacionales en centros sanitarios, la realización de pruebas diagnósticas y chequeos médicos, así como un elevado número de tratamientos de infertilidad. Las principales zonas que reciben turismo de salud en España son Cataluña, Andalucía y la Comunidad Valenciana. Los principales países de los que vienen los turistas de salud a España son Reino Unido, Alemania, Francia y los países escandinavos, aunque también existe un auge de pacientes procedentes de Rusia, Emiratos Árabes, Holanda e Italia. Mientras que unos viajan porque los costes de estos tratamientos en sus países de origen son mayores o dichos tratamientos no están disponibles, otros viajan por una búsqueda conjunta de turismo y salud, siendo estos los que demandan sobre todo los tratamientos de cirugía estética y de wellness y spa . El turismo de salud es, pues, un tipo de turismo que está en auge y si se decide emprender uno de estos viajes se debe contrastar bien la información sobre los países a los que se va a viajar, los centros a los que se va a acudir y los tratamientos que se van a realizar.
Los 10 Hábitos Saludables
Artículo especializado

Los 10 Hábitos Saludables

Llevar una vida sana es clave para lograr el equilibrio que el cuerpo necesita. Conseguir incorporar unos pocos hábitos de forma regular en nuestro día a día permitirá que nos mantengamos más sanos y enérgicos, independientemente de la edad que tengamos. Es una “carrera de fondo”, pero si tienes la voluntad necesaria para cumplirla, enseguida observarás numerosos beneficios sobre tu salud. Practicar ejercicio físico con regularidad : realizarlo de esta forma produce múltiples beneficios, como prevenir el sobrepeso, las enfermedades cardiovasculares o la osteoporosis, entre otros muchos. Hay que tener en todo momento muy presente que el sedentarismo es causa de numerosas enfermedades.  La práctica regular de actividades de deporte cotidianas como puede ser caminar 30 minutos al día, subir escaleras o cargar pesos livianos es mucho más recomendable que practicar deporte puntual u ocasional de gran impacto. Dieta equilibrada y baja en sal: con ella, hay que aportar todos los micronutrientes que el cuerpo necesita para que funcione correctamente. Una buena alimentación previene la aparición de un buen puñado de enfermedades.  Debe ser una dieta rica en diversidad de alimentos, siendo éstos siempre de la máxima calidad posible y, a ser posible, frescos y elaborados con diversos métodos de preparación y cocción. Por otro lado, con otro pequeño gesto en tus hábitos como es la reducción del aporte de sal en las comidas, facilitarás el trabajo de bombeo de tu corazón, evitando problemas de salud como la hipertensión arterial y otros muchos trastornos cardiovasculares relacionados. Evitar el sobrepeso: lo conseguirás ejercitando los dos puntos anteriores con dedicación. No te guíes por los anuncios de dietas milagrosas que prometen todo tipo de bondades sin invertir apenas recursos y esfuerzo. Para empezar, simplemente intenta retirar de la dieta habitual alimentos de alto contenido calórico, por su aporte abundante de azúcares refinados o grasas saturadas (poco saludables) como, por ejemplo, bollerías industriales o la llamada “comida basura”, entre otros ejemplos. Sin embargo, de vez en cuando, date algún capricho, eso sí, de calidad: un dulce casero, una onza de buen chocolate… ¡que no todo van a ser prohibiciones o limitaciones! Respetar el descanso diario: para una óptima recuperación del cansancio del día a día, se debe reposar el tiempo necesario. Es aconsejable que el ser humano duerma unas siete u ocho horas al día. Disfruta también de tu tiempo libre practicando tus aficiones mientras estás despierto. Con ello, ayudarás a mantener una adecuada salud mental. Eliminar tóxicos , como tabaco, alcohol y otras drogas de abuso (marihuana, cocaína, heroína, anfetaminas…): practicando su consumo, un número nada desdeñable de sustancias químicas penetran e intoxican nuestro cuerpo, pudiendo provocar, secundariamente, diversos problemas de salud físicos y psíquicos (por ejemplo, drogodependencia). Ingesta de abundante agua cada día: en muchas guías y recomendaciones se habla de la necesidad de consumir hasta dos litros/día. Con ello, contribuyes a la mejora del metabolismo del organismo, eliminando mayor proporción de toxinas y mejorando el aspecto de piel, mucosas y cabello, entre tantos otros beneficios. Ingesta de abundante fibra con los alimentos: la hallarás en los vegetales, las frutas frescas, los frutos secos o los granos de cereal. Con ella evitarás el estreñimiento y será más fácil el control de peso. Evitar situaciones de ansiedad y estrés no productivo : el estrés excesivo perjudica nuestra salud mental y física. Combatirlo, en esta sociedad competitiva y frenética en la que vivimos, no siempre es fácil. Practicar sexo con regularidad: es una práctica que reduce el estrés, es cardiosaludable (protege al corazón) y aporta otros numerosos beneficios y sensación de bienestar al organismo. Ejercitar nuestra mente: con ejercicios mentales que estimulen la memoria, la atención, la orientación, la percepción, etc., practicados con regularidad, conseguimos mantener “joven” el cerebro, previniendo la aparición de patologías como la demencia o deterioro cognitivo.
Los Básicos de tu Botiquín
Artículo especializado

Los Básicos de tu Botiquín

Si queremos ser precavidos, tener un botiquín equipado en casa y otro en el vehículo (para las incidencias de viaje, que uno nunca sabe qué puede ocurrir) es muy aconsejable. Si es en formato mueble, caja o maletín… eso ya es cosa de cada uno. Un botiquín es un lugar o recipiente donde se guarda todo lo necesario para ejecutar los primeros auxilios . Sirve para responder en situaciones médicas de poca envergadura (lesiones o problemas leves), puesto que si se trata de un accidente grave, se debe alertar inmediatamente a los Servicios Médicos de Emergencia y, en el caso de que sea necesario, seguir sus instrucciones. ¿Qué debe incluir? Un botiquín básico domiciliario debe incluir lo siguiente: Antisépticos (alcohol, agua oxigenada, tintura de yodo tipo Betadine®…). Algodón y/o gasas y esparadrapo. Tiritas. Vendas elásticas o de gasa. Tijeras y pinzas de uso exclusivo. Jeringas y agujas desechables. Termómetro. Medicamentos antipiréticos (antitérmicos)/analgésicos/antiinflamatorios: paracetamol, ibuprofeno… Medicamentos antiácidos: omeprazol… Pomada para quemaduras tipo Furacín® o Silvederma®. Pomada de corticoide para picaduras o inflamaciones locales. Listado de teléfonos de asistencia en emergencia. Otros: mascarillas desechables… Un botiquín de viaje debe incluir sólo lo más necesario (es fundamental conocer las características del lugar de destino y la duración del viaje). CONSEJO A la hora de realizar unos primeros auxilios, te debes poner siempre guantes , sobre todo en presencia de sangre, para tu propia seguridad y la del herido. Decálogo de recomendaciones de uso y cuidado Los botiquines deben ubicarse fuera del alcance de los niños. Si algún miembro de la familia padece alguna enfermedad concreta, se deberá disponer en el botiquín de los medicamentos recetados a éste (antihistamínicos en alérgicos, inhaladores en asmáticos, insulina en los diabéticos…). Si hay peligro de reacción alérgica seria, es adecuado disponer de una jeringa de adrenalina precargada, para administración subcutánea inmediata. Antes de administrar un medicamento a un afectado, debes asegurarte siempre de que esta persona no padece ninguna alergia medicamentosa o inconveniente de administración frente a este fármaco. Conserva siempre los prospectos de los medicamentos, así siempre podrás volver a consultar en caso de duda de cómo deben ser administrados. Si estás embarazada no te automediques. Consulta siempre con tu médico antes la idoneidad de tomar un medicamento. Los medicamentos siempre deben ser guardados en sus envases originales (para evitar confusiones), manteniéndose bien cerrados, en un lugar fresco y seco, libre de luz directa.  (Por ejemplo, no sería una buena idea ubicarlo en el baño o en la cocina). Revisa periódicamente las fechas de caducidad de los medicamentos, desechando los no servibles y mantén el contenido del botiquín siempre ordenado y, a ser posible, etiquetado. Betadine® es una sustancia yodada antiséptica (povidona yodada) y nunca se debe aplicar en neonatos/recién nacidos (por ejemplo, en la cura del ombligo), porque provocaría una inhibición de la función tiroidea y, por tanto, un hipotiroidismo al bebé. En estos casos, se aconseja mejor el uso de otros antisépticos como puede ser el alcohol de 70º o la Cristalmina®, por ejemplo.   En caso de gastroenteritis (vómitos, diarreas…) no es aconsejable dar medicamentos antidiarreicos en ningún caso a los niños. Tampoco es una buena idea dar, como norma general, medicamentos de tipo salicilatos (Aspirina ® -ácido acetilsalicílico-) a los niños. Si hay que dar analgésicos (medicamentos para tratar el dolor) o antipiréticos (medicamentos para tratar la fiebre), es mejor usar paracetamol (Apiretal®, Gelocatil gotas®) o ibuprofeno (Dalsy®, Junifen®). En caso de viaje, revisa y conoce bien los detalles del seguro de salud o de viaje de los que puedes disponer. Anótate el teléfono de asistencia telefónica de urgencia que te facilita tu seguro de salud, en el caso de que padezcas problemas sanitarios. ¡Pueden ser de gran ayuda! Un botiquín ideal es aquél que nos sirve para cubrir nuestras necesidades sanitarias más básicas, se ajusta a las características de los que posiblemente lo utilicen, no ocupa mucho espacio y está bien ordenado.
Influencia de Internet en la Salud
Artículo especializado

Influencia de Internet en la Salud

Es innegable: el uso de Internet se ha convertido en un instrumento fundamental también en la salud . La transmisión del conocimiento sanitario ha beneficiado a profesionales y usuarios en cuanto a la resolución inmediata de dudas que puedan surgir. Arma de doble filo En efecto, lo es, pues Internet también puede convertirse en peligrosa . El exceso de información (recordemos que no toda con validez científica) puede ocasionar una preocupación innecesaria al lector, y podríamos catalogarla como infoxicación (o información tóxica para el paciente). En aquellas personas con aprensión podría crear, incluso, un efecto negativo de interiorización de síntomas (podríamos hablar, en este caso, de cibercondríacos). El arte de la medicina contempla, justamente, la valoración integral del paciente. Por ello, no podemos limitarnos a la interpretación de un signo o un síntoma aislados, sino que precisamos procesar y valorar la totalidad de la información médica obtenida del paciente (interrogatorio, exploración, pruebas diagnósticas…) antes de emitir una orientación diagnóstica o recomendar un tratamiento. Con ello quiero decir que ni todo dolor torácico es un infarto ni todo dolor en la pantorrilla es una ruptura fibrilar. El diagnóstico, la interpretación de síntomas o del resultado de una prueba diagnóstica, así como el tratamiento recomendado debe delegarse al médico. Si bien existen muchas otras cuestiones consultables que pueden saldar muchas otras dudas. Recordemos que, aproximadamente el 85% de los pacientes consulta sobre temas de salud en Internet. ¿Qué podríamos consultar como usuarios de forma fidedigna? Por ejemplo, podemos consultar la ficha técnica de un fármaco para descartar si el síntoma que notamos es achacable a un tratamiento recientemente iniciado. Podemos consultar si la lesión vesiculosa de nuestra hija podría ser una varicela. Podemos ver imágenes de radiodiagnóstico que pueden despertar nuestra curiosidad, pero ¿todo ello nos evitará la consulta médica? En mi opinión la respuesta sería no. Ello no quiere decir que no podamos evitarnos el desplazamiento para acudir a la consulta médica. Las herramientas actuales de Internet apuestan a nuestro favor y nos facilitan el acceso al médico. ¿Podemos consultar con el médico sin necesidad de desplazarnos a su consulta? Aquí sí que voy a contestarte con un rotundo SÍ . En la actualidad nos es posible acceder al médico a través de la Telemedicina (práctica de la medicina a distancia) que, a su vez, puede ser en forma de videoconsulta o teleconferencia, por chat médico o mediante una pregunta online. No olvidemos la vía telefónica, ampliamente empleada tanto en la sanidad pública como en la privada. El uso de la Telemedicina nos permite acceder al médico para formular nuestra pregunta , así como compartir documentos médicos o imágenes para que se nos interpreten de forma inmediata durante la consulta telemática. Es un privilegio que nos aporta infinidad de ventajas (inmediatez, ahorro de tiempo y dinero en transportes, comodidad, privacidad…) y que tan sólo nos exige tener conexión a Internet y una webcam (en caso de que deseemos realizar una videoconferencia desde el ordenador). Recordemos que actualmente también podemos realizar teleconsultas accediendo por vía app. ¿Hasta dónde llega la teleconsulta? Además de permitirnos el contacto directo con el doctor, nos facilitará obtener una orientación diagnóstica, un consejo médico, la interpretación de una analítica con asteriscos… Asimismo, en la actualidad existen diferentes laboratorios médicos que ponen a disposición del usuario una línea médica telefónica atendida por un personal sanitario especializado en líneas médicas específicas y abiertas a todos los usuarios que empleen dicho tratamiento durante las 24 horas del día. Por otro lado, la Cibermedicina nos lleva a otras fuentes de información en temas de salud como los foros específicos de pacientes afectos de enfermedades, sobre todo crónicas. El hecho de compartir información, consejos o experiencias con personas que padezcan tus mismos síntomas rompe la barrera del aislamiento y confiere un apoyo emocional muy positivo. Estos foros son una estupenda herramienta tanto para el paciente como para los familiares. Otras aportaciones del binomio Internet-salud serían la obtención del resultado de una prueba, la monitorización de parámetros médicos registrados periódicamente, el acceso a nuestro historial médico en todo momento, la posibilidad de concertar hora de visita sin precisar la llamada telefónica (en ocasiones eterna), etc. En conclusión… Ciertamente, la tecnología ha abierto grandes puertas a la medicina . Con la incorporación de la escopia con finalidad diagnóstica o terapéutica se consiguió el abordaje quirúrgico de las áreas anatómicas sin necesidad de incisión quirúrgica o, por ejemplo, el diagnóstico de una lesión colónica sin necesidad de ingerir el contraste. Desde la incorporación de la Telemedicina se puede decir que hemos acercado la consulta médica al ámbito confortable del paciente, a su propio domicilio. Nos aproximamos a nuestros pacientes en el tiempo y en la distancia sin renunciar a los ítems de calidad, profesionalidad y trato humano imprescindibles en nuestra práctica habitual.
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Periodontitis
Enfermedad

Periodontitis

¿Qué es la periodontitis? Una enfermedad también conocida como piorrea y enfermedad periodontal , que pertenece a la especialidad de odontología y es considerada una dolencia de tipo grave. Tipos de periodontitis La periodontitis se puede dividir en tres tipos: Crónica : este tipo de periodontitis surge por malos hábitos como el consumo de tabaco, sumados a una gran acumulación de placa bacteriana y sarro debido a una mala higiene bucodental. Aguda : en este caso la periodontitis aparece de manera brusca, dañando el tejido blando, sin necesidad que haya un exceso de placa bacteriana o sarro. Es frecuente en adolescentes. Úlcero necrosante : es la periodontitis más grave. Es muy dolorosa y además de sangrado e inflamación de las encías puede desarrollar más síntomas, como úlceras en la boca, fiebre y malestar general. Causas de la periodontitis La periodontitis surge a causa de que se acumula placa bacteriana entre los dientes y encías. Esto se debe a que la placa, principalmente formada por bacterias , se adhiere al diente y a la encía debido a la acumulación de restos de comida. Esta placa bacteriana si no se retira, se acumula y endurece formando el sarro, el cual solo se puede retirar mediante el instrumental del dentista. El sarro, si no es retirado, provoca la gingivitis, que es la inflamación de las encías, y si esta no se trata, las bacterias llegan al tejido blando y al hueso de la mandíbula , debilitando el agarre de los dientes, lo que provoca la periodontitis. Síntomas de periodontitis Los signos y síntomas de la periodontitis son: Inflamación de las encías. Aumento de la sensibilidad de las encías. Retracción de las encías. Color brillante de las encías. Aparición de pus en los dientes y encías. Mal aliento. Los dientes se mueven y duelen al comer. Tratamiento para la periodontitis El tratamiento aplicado para la periodontitis varía según la gravedad y/o lo avanzada que esté la enfermedad. Si aún no ha profundizado mucho el tratamiento puede consistir en el raspado y alisado radicular , dos técnicas empleadas para la eliminación de sarro, además de la toma de antibióticos para la infección bacteriana. Sin embargo, si la enfermedad está muy avanzada se debe recurrir a la cirugía. La intervención quirúrgica variará según la necesidad de cada paciente. Puede ser una cirugía para realizar un raspado y alisado radicular más profundo, realizar un injerto óseo o del tejido blando , regenerar los tejidos, o estimular su regeneración. Pruebas complementarias del tratamiento de periodontitis Lo primero que llevará a cabo el médico será una evaluación física de la boca del paciente para ver la presencia de sarro , sangrado y/o debilidad de los dientes. Esto, sumado a los síntomas que le comunique el paciente, le permitirá elaborar un diagnóstico. No obstante, para cerciorarse y ver hasta qué profundidad ha llegado la infección , el médico pedirá pruebas de diagnóstico por imagen, como una radiografía dental. Factores desencadenantes de periodontitis La periodontitis es la infección de la encías que llega hasta el tejido blando y el hueso donde se soportan los dientes, siendo el principal factor desencadenante de esta enfermedad una gingivitis no tratada, puesto que la gingivitis es la enfermedad previa a la periodontitis y sus síntomas son la inflamación de las encías debido a la acumulación de sarro entre estas y los dientes. Factores de riesgo de periodontitis Los principales factores de riesgo que pueden aumentar que el paciente desarrolle periodontitis son: Edad :  cuanto mayor es la edad del paciente más probabilidad hay de padecer la enfermedad. Genética : esta enfermedad muchas veces está relacionada con los antecedentes familiares. Historial médico del paciente : la periodontitis puede ser causada por otras enfermedades que tenga el paciente que dañen el sistema inmunitario o que sean crónicas, como la diabetes. Si el paciente padece gingivitis y no se ha puesto en tratamiento. Hábitos de vida : el consumo de tabaco y otras sustancias sumado a una mala higiene bucal puede aumentar el riesgo de esta enfermedad. También una mala alimentación. Complicaciones de la periodontitis Pérdida de los dientes por su caída. Infección bacteriana. Anomalías en el corazón y los pulmones si las bacterias se van al torrente sanguíneo. Prevención de la periodontitis Tener una correcta higiene bucal. Cepillarse los dientes tras cada comida. Hacer uso del hilo dental y el enjuague bucal. Realizar revisiones dentales periódicas. Acudir al dentista a eliminar el sarro y la placa bacteriana. Especialidades a las que pertenece la periodontitis El especialista médico encargado de tratar la periodontitis es el odontólogo. Preguntas frecuentes ¿Qué precio tiene un curetaje dental? El curetaje dental se realiza dividiendo la boca en 4 cuadrantes, siendo el precio de cada cuadrante entre 60 € y 80 € . ¿Qué es la periodontitis agresiva? Es un tipo de periodontitis similar a la crónica , pero cuya aparición es brusca y ataca de manera muy rápida al tejido blando de la mandíbula sin haber excesiva presencia de sarro y/o placa bacteriana. ¿Qué es la profilaxis dental? La profilaxis dental se emplea tanto para mantener una buena higiene dental mediante la práctica periódica como para evitar el avance de la gingivitis y la periodontitis mediante la eliminación de las bacterias, el sarro y la placa en profundidad. ¿Qué es un especialista en endodoncias? El especialista en endodoncias es el endodoncista y es el médico encargado de mantener y/o recuperar el estado óptimo de salud de la parte perirradicular (alrededor de la raíz) del diente. ¿Qué diferencia hay entre un empaste y una endodoncia? El empaste se realiza tras la eliminación de una caries en la parte superficial del diente, mientras que la endodoncia se realiza en la zona del nervio del diente, extrayendo la pulpa dental.
Rinitis
Enfermedad

Rinitis

¿Qué es la rinitis? La rinitis es una inflamación de la mucosa nasal (su revestimiento interno), que produce síntomas característicos como congestión nasal, moqueo (rinorrea), estornudos y picor (prurito). Cuando esta inflamación se extiende a la mucosa de los senos paranasales (estructuras en forma de cavidad que se encuentran en el macizo facial), se denomina rinosinusitis. La rinitis más frecuente es la de origen alérgico afectando hasta a un 30% de las personas adultas. Este tipo de rinitis se asocia muy frecuentemente como síntoma acompañante en los pacientes diagnosticados de asma . Se puede considerar esta patología como de gravedad moderada, ya que supone una alteración en la calidad de vida del paciente muy importante, interfiriendo en su desarrollo laboral, personal, etc. Tipos y causas de la rinitis Hay distintas clasificaciones de la rinitis. Se pueden dividir los tipos de rinitis en : Rinitis alérgica : producida por una reacción exagerada del sistema de defensa a nivel de la mucosa de la nariz en respuesta a la toma de contacto con sustancias que producen esta reacción al inhalarlas (epitelios de animales, ácaros, inhalantes domésticos, pólenes, etc..). Dependiendo del tipo de sustancia que produce la alergia podrá presentarse de forma estacional o perenne. Rinitis no alérgicas : se producen por distintas causas. En este grupo podemos encontrar: Rinitis infecciosas producidas por un microorganismo como virus o bacterias. Rinitis vasomotoras: se producen por una hiperfunción del sistema nervioso (parasimpático). Rinitis ocupacionales: son debidas a una respuesta en la mucosa nasal ante agentes presentes en el trabajo (animales, graneros, maderas, látex, agentes químicos...etc.). Pueden ser debidas a una reacción alérgica o no. Rinitis producidas por alteraciones hormonales (durante el embarazo, la menopausia, toma de anticonceptivos, en los pacientes que presentan alteraciones tiroideas, etc.) Rinitis desencadenadas por la toma de fármacos como antiinflamatorios, reserpina, metildopa, inhibidores de la ECA, betabloqueantes, anticonceptivos orales, vasoconstrictores, clorpromazina, etc. Rinitis emocionales: desencadenadas principalmente por el estrés y la estimulación sexual. Rinitis seca anterior: la inflamación de la mucosa se produce en los ? anteriores de la fosa nasal y se desencadena por factores ambientales de sequedad, contaminación, aire acondicionado, etc. Rinitis crónica atrófica: también denominada ocena. Es un estado más avanzado de una rinitis seca en el que se ha producido una alteración de la mucosa nasal persistente. Rinitis no alérgica con eosinofilia (NARES): en esta hay un aumento de eosinófilos en la mucosa nasal (un tipo de células de defensa) de forma perenne. Síntomas de la rinitis Los síntomas principales de las rinitis son congestión nasal, moqueo (rinorrea), estornudos, picor (prurito), sangrado nasal (epistaxis) y dolor de cabeza (cefalea). Puede ser uní o bilateral Dentro de cada una de las rinitis, pueden presentarse ligeras diferencias entre los síntomas que presentan. Así en algunas predomina la congestión nasal y dificultad para la respiración por la nariz, esto se da por ejemplo en la rinitis producida por una infección vírica en el catarro común, en el que aparece un moqueo (rinorrea) inicialmente acuosa y después más viscosa con disminución del olfato, con enrojecimiento en la zona nasal, acompañado de fiebre y malestar general. En la rinitis alérgica la congestión es el síntoma predominante acompañado de estornudo en salvas, picor nasal y/o ocular y rinorrea acuosa, apareciendo más frecuentemente en personas jóvenes. Así mismo, la rinitis vasomotora también establece como su síntoma principal la obstrucción nasal acompañada de crisis de moqueo o rinorrea clara con episodios de estornudos, apareciendo en pacientes de edades medias. En la rinorrea crónica no alérgico con eosinofilia (NARES), se presenta la obstrucción nasal con principal síntoma, sin picor ni estornudos. Esta enfermedad se asocia frecuentemente a la presencia de pólipos nasales (crecimiento de tejido anormal en la mucosa de la nariz) y asma. En la rinitis crónica hipertrófica aparece obstrucción nasal alternante, “habla” nasal y moqueo denso. En otras rinitis el síntoma más predominante es la sequedad nasal. Así pasa, por ejemplo, en la rinitis seca anterior en la que pueden aparecer costras nasales y sangrado (epistaxis) frecuente). En la rinitis crónica atrófica (ocena) además es característico que se produzca mal olor, aparecen costras en la mucosa y dificultad para oler. Tratamiento para la rinitis La consideración inicial fundamental es el evitar los desencadenantes que puedan estar asociados. Además, se aconseja lavados nasales con suero fisiológico. El tratamiento farmacológico puede basarse en antihistamínicos orales, para alivio de los estornudos el picor y la rinorrea. Además, pueden indicarse en ocasiones antihistamínicos tópicos, que mejoran los síntomas excepto la sensación de obstrucción nasal. Otra alternativa a nivel tópico son los descongestionantes tópicos (oximetazolina, fenilefrina, etc.), cuya principal desventaja es que no se pueden utilizar durante más de 7 días ya que pueden producir un efecto rebote. El tratamiento de primera línea en la rinitis alérgica son los corticoides tópicos (por ejemplo, mometasona, fluticasona, etc), empleados mientras duren los síntomas aunque sin cronificar su uso ya que pueden alterar la mucosa y además absorberse de forma sistémica . Los corticoides orales en ciclos cortos se utilizan en casos muy severos de rinitis alérgica. Otros tipos de fármacos son el bromuro de ipratropio, la inmunoterapia específica subcutánea, etc. El cromoglicato disódico está indicado en mujeres embarazadas y niños. La cirugía está indicada en aquellos casos que se precise la corrección de deformidades anatómicas, extirpación de pólipos , etc. Pruebas complementarias del tratamiento de la rinitis Rinoscopia anterior . Se trata de la visualización del aspecto de la mucosa nasal en la mitad anterior de las fosas nasales, con objetivación del moco, detección de pólipos, cuerpos extraños que se hayan podido meter, etc. Analítica de sangre y junto con las características de presentación y manifestación de la rinitis, se valora el aumento de eosinófilos. Pruebas cutáneas alérgicas (Prick-test) que confirman el diagnóstico por posible origen alérgico Estudio microbiológico de las secreciones nasales para detectar los microorganismos que pueden estar produciendo la infección y síntomas de rinitis. Pruebas de imagen como radiografías de cavum para descartar al aumento de las adenoides (vegetaciones) en los niños. En caso de sospechar patologías primarias que, de forma secundaria, produzcan la rinitis, se realizan otras pruebas de imagen como TAC o Resonancia Magnética, descartando así la presencia de tumores, pólipos, etc. Endoscopia nasal , con la introducción de un pequeño tubo flexible con una cámara en su extremo y una luz permite una visión directa del trayecto nasal Rinomanometría (estudio del flujo de aire que pasa a través de las fosas nasales a diferentes presiones durante la inspiración y la espiración), rinometría acústica (prueba que valora la geometría de las fosas nasales basándose en la reflexión de una onda acústica), que se realizan en casos seleccionados. Factores desencadenantes de la rinitis Los factores desencadenantes pueden ser la toma de ciertos medicamentos (IECAs, AINEs, anticonceptivos u otros tratamientos hormonales, beta-bloqueantes, inhibidores de la 5-fosfodiesterasa…), traumatismos o cirugía en la nariz, alteraciones hormonales, exposiciones ambientales o laborales a sustancias (cambios de temperatura, exposición al humo del tabaco, a fuertes olores, etc.) Factores de riesgo de la rinitis Factores genéticos predisponentes (tener familiares de primer grado con rinitis). Padecer otras enfermedades que se asocian a la aparición de rinitis (asma, dermatitis atópica, etc.). Exposición a sustancias que provocan la reacción anómala del sistema inmune y la aparición de los síntomas (polvo de semillas, madera o textiles, productos químicos, epitelio de los animales, ácaros, alimentos etc.) Complicaciones de la rinitis Pueden aparecer por la obstrucción y aumento de secreciones son: Desarrollo de infecciones como otitis, sinusitis, etc. Aparición de pólipos nasales . Hipertrofia de cornetes. Deformación de la boca con paladar ojival . Alteración de la calidad de vida (interferencia en la vida laboral, escolar, actividades de ocio, etc.) Insomnio. Aparición de halitosis (mal olor del aliento) Irritación de la piel de las aletas nasales (sus lados), al hacer fricción y roce de forma continua con pañuelos Irritación ocular con aparición de conjuntivitis asociada . Prevención de la rinitis Evitar la exposición a todas aquellas sustancias que actúan como alérgenos y desencadenan la sintomatología de la rinitis (polen, epitelio de perros...etc.) Uso de vacunas (inmunoterapia) destinadas a disminuir la reacción exagerada del sistema inmune en las alergias. Adecuada higiene de manos para evitar la transmisión de enfermedades infecciosas de vías altas que producen rinitis (catarros, sinusitis, etc). Especialidades a las que pertenece la rinitis La rinitis es una patología cuyo diagnóstico inicial y tratamiento puede realizarlo el médico de atención primaria. Si él detecta alguna alteración grave, será remitido al médico especialista en otorrinolaringología. Preguntas frecuentes: ¿Qué es la alergia? La alergia es una alteración en el sistema inmune que puede detectar si una sustancia de anómala es un agente lesivo para el organismo, reaccionando de forma exagerada y activando una cascada de procesos inflamatorios dispares en el organismo que se convierte en algo lesivo para el propio cuerpo. ¿Es la rinitis un síntoma de la alergia? Dentro de las manifestaciones de alergias a sustancias que se inhalan puede manifestarse la rinitis de forma frecuente como síntoma de una alergia. ¿Puedo desarrollar alergia en cualquier momento de mi vida? Sí, en cualquier momento de la vida se puede producir una respuesta anómala del sistema de defensa ante cualquier agente (alimentos, químicos, pólenes…) aunque suele ser una alteración que se presenta de forma más frecuente desde la edad infantil. No se sabe con certeza por qué hay alergias que se originan cuando la persona tiene más edad, pero se ha asociado a posibles alteraciones hormonales o por disfunciones del sistema inmunológico . ¿Qué es la rinoconjuntivitis? Es la asociación de rinitis y conjuntivitis (inflamación de la mucosa nasal y la conjuntiva ocular “el blanco de los ojos”) que aparecen frecuentemente asociados cuando el paciente presenta alergia a una determinada sustancia (polvo, pólenes, etc.). Aparece congestión nasal, moqueo persistente acuoso, lagrimeo, ojo rojo, picor nasal y ocular. ¿Qué es la rinitis crónica? Es la aparición de los síntomas de rinitis de forma persistente debido a la repetición sucesiva de episodios de rinitis aguda que generan fenómenos inflamatorios que no desaparecen de la mucosa de la nariz. Aparece obstrucción nasal intermitente/persistente , disminución del olfato y moqueo.
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¿Qué son las paperas ? Las paperas o parotiditis es una enfermedad infecciosa producida por un virus (virus de la parotiditis) del grupo de los llamados Paramixovirus. Antes de que existiera la vacuna frente a este virus en el calendario vacunal infantil, la infección predominada sobre todo en invierno y primavera, con aparición de epidemias cada 2 - 5 años. Era una enfermedad habitual que aparecía en los niños. En la actualidad, más del 50%  de los casos se dan en adultos jóvenes. Salvo que existan complicaciones, no es una enfermedad grave. Tipos de paperas Primaria por infección vírica o secundaria por sobreinfección por bacterias en pacientes con las defensas bajas (inmunodeprimidos). Causas de las paperas La causa de las paperas o parotiditis es el desarrollo de una infección producida por un virus  de la familia de los Paramixovirus. La transmisión de la infección se realiza entre una persona enferma y una sana por medio del contagio al contacto con pequeñas gotitas de saliva o moco que contiene el virus. Síntomas de las paperas Tras un periodo de incubación de entre 15 - 25 días , puede existir una fase llamada prodrómica en la que existen síntomas como malestar general, fiebre y dolores musculares. Después pueden aparecer los síntomas más característicos con afectación de las glándulas parótidas (situadas en cada lado de la cara justo antes de las orejas) que se presentan inflamadas (una o las dos a la vez) y otras glándulas salivares, con dolor que aumenta al tomar líquidos ácidos y sensación de tumefacción y fiebre . Tratamiento para paperas No existe un tratamiento específico para las paperas. Los fármacos que se pautan van destinados al control de los síntomas. Se indica llevar una dieta blanda, evitando alimentos ácidos que provocan mayor salivación. Se pautan fármacos antiinflamatorios no esteroideos (ibuprofeno, etc.) y aplicación de compresas frías en la región parotídea (por delante de la oreja). En el caso de complicaciones también se trata de forma sintomática según el tipo de complicación. Pruebas complementarias del diagnóstico tratamiento de paperas El diagnóstico de la parotiditis se basa mayoritariamente en la exploración física y la entrevista clínica por parte del médico . Pueden realizarse pruebas complementarias como analítica de sangre con la realización de una serología para detectar los anticuerpos específicos contra el virus (pequeñas proteínas del sistema de defensa que se producen para luchar contra el virus). También se puede detectar la presencia de pequeñas partes del virus (antígenos) o realizar un cultivo de células para detectar la presencia del virus en ellas. Factores desencadenantes de las paperas El principal factor de riesgo para padecer paperas es no estar vacunado de la triple vírica. S e trata de una vacuna incluida en el Sistema Nacional de Salud para niños . Factores de riesgo de las paperas No estar vacunado frente al virus que produce la parotiditis, incluida en la vacuna triple vírica. Estar en contacto con una persona que padece la enfermedad. Estar en centros cerrados como colegios, etc. Época del año: invierno. Complicaciones de las paperas Las complicaciones más frecuentes son: Meningitis: afectación del sistema nervioso central con inflamación e infección en las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal.Es la complicación más frecuente. Raramente deja secuelas, siendo la más frecuente la sordera. Orquitis y/o epididimitis : infección e inflamación de los testículos y el epidídimo (estructura que hay sobre los testículos). Puede causar infertilidad en los varones. Pancreatitis: aparición de dolor abdominal por presencia de inflamación de la glándula pancreática por la infección. Prevención de las paperas La prevención fundamental es la vacunación con la vacuna de la triple vírica que contiene la vacuna frente al virus de la parotiditis. Cuando se tiene contacto con un paciente diagnosticado de parotiditis se precisa siempre extremar las medidas de higiene, siendo algo fundamental el lavado de las manos. Especialidades a las que pertenecen las paperas La parotiditis o paperas es una enfermedad que habitualmente es diagnosticada y tratada por el pediatra de atención primaria o el médico de familia. Si existen complicaciones puede ser preciso la derivación del paciente a revisión hospitalaria o a consulta de especialistas de urología, neurología, etc., según la complicación que se dé . Preguntas frecuentes ¿Cuánto tiempo duran las paperas? Tras el periodo de incubación la inflamación de las glándulas parótidas tardan entorno a 3 días, generalmente primero una parótida y la otra 1 - 2 días después. Los síntomas ceden lentamente en 3 - 7 días. ¿Cuál es la vacuna contra las paperas? La vacuna contra las paperas o parotiditis está incluida en la vacuna llamada triple vírica en la que , además de producirse la inmunización contra este virus, también se vacuna al paciente contra el virus de la rubéola y el virus del sarampión, incluidas en la misma vacuna. Esta vacuna forma parte del calendario de vacunación infantil del Sistema Nacional de Salud español. ¿Cuál es el periodo de contagio de las paperas? El periodo de transmisión se da desde 7 días antes hasta 9 días después del inicio de los síntomas. ¿Cómo se contagian las paperas? El contagio se produce por el contacto con pequeñas gotitas de saliva o moco que contienen el virus de un paciente que tiene la enfermedad (al estornudar, toser, etc.) ¿Cuál es el efecto de la vacunación? La vacuna contra las paperas incluida en la triple vírica está compuesta por virus atenuados , es decir, virus a los que se les ha modificado para que no produzcan la enfermedad pero cuya estructura sí pueda ser detectada por el sistema inmunológico del organismo. Esto provoca en él una reacción de defensa en la que se producen anticuerpos (pequeñas proteínas capaces de reconocer la estructura del virus y “presentarselas” a las células de defensa del cuerpo para que actúen contra él). Así, en el organismo queda la memoria de esos anticuerpos y si en un momento futuro tras la vacunación el cuerpo toma contacto con el virus real, el sistema de defensa del organismo está preparado para reconocerlo, atacar y destruir antes de que produzca la infección.
Diátesis Hemorrágica
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Diátesis Hemorrágica

¿Qué es la diátesis hemorrágica? Las diátesis hemorrágicas son un conjunto de desórdenes en diferentes patologías donde ocurre un trastorno de la coagulación de la sangre que se manifiesta principalmente por una ausencia de coagulación y por hemorragias importantes. La predisposición del organismo a sangrar de forma anómala, puede ser debido a una alteración congénita o adquirida de cualquiera de los elementos que participan en el mecanismo fisiológico de la hemostasia como vasos sanguíneos, plaquetas y factores de coagulación. Es una enfermedad poco común, pero es grave si no se tratan las causas que desencadena la hemorragia de forma rápida, ya que puede llegar a ser mortal. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Tipos de diátesis Los tipos de diátesis pueden ser hereditarios o adquiridos y, muchas veces, es una manifestación común de una gran variedad de trastornos: Trastornos adquiridos: trombocitopenias (las más habituales), anticuerpos adquiridos frente a factores de la coagulación, fármacos, púrpuras vasculares y trastornos mixtos. Trastornos hereditarios: ocasionadas por una anomalía, déficit de factores de la coagulación, trastornos fibrinolíticos, trastornos plaquetarios (Enfermedad de Glanzmann), telangiectasias hemorrágicas vasculares y trastornos del tejido conectivo. Causas de la diátesis hemorrágica Las causas de la diátesis hemorrágica dependen de la etiología de la enfermedad: Diátesis causada por un trastorno de la hemostasia de plaquetas. Este tipo incluye patologías tales como trombocitopenia. Los factores de desarrollo pueden ser una disminución de la inmunidad, enfermedad renal y hepática, daño por virus, tratamiento quimioterapéutico y exposición a la radiación. Una enfermedad causada por alteraciones en los procesos de coagulación de la sangre, puede ser un trastorno de la fibrinólisis, el uso de anticoagulantes y fármacos fibrinolíticos, varios tipos de hemofilia, etc. Permeabilidad alterada de la pared vascular, causada por la falta de ácido escorbútico, angiectasia hemorrágica o vasculitis. Una enfermedad causada por la hemostasia de plaquetas , enfermedad de Von Willebrand, síndrome trombo hemorrágico, enfermedad por radiación, hemoblastosis, etc. Hemorragias debidas a trastornos de coagulación de la sangre. También asociadas a cambios en los procesos y compuestos orgánicos de la formación de plaquetas y hemorragias que se desarrollan como resultado de daño vascular. Síntomas de la diátesis hemorrágica Los síntomas de la diátesis hemorrágica son: Pequeñas manchas azuladas (similares a los hematomas). Erupción en la parte anterior del tobillo, las caderas o el exterior de los antebrazos. Si la erupción se combina con necrosis se forman úlceras. Sangrado en cualquier tejido y órgano como:  hemorragias cutáneas (petequias, equimosis, púrpura, hematomas), hemorragias por mucosas (epistaxis, gingivorragias, hematuria, hemorragias y hemorragia digestiva), hemorragia musculoesquelética (hemartrosis, hematoma intramuscular, retroperitoneal) o hemorragia intracraneal. Tratamiento de la diátesis hemorrágica El tratamiento de la diátesis hemorrágica va a depender siempre del tipo de enfermedad que tenga el paciente y que produce la hemorragia. Los complementos de vitaminas (vitamina K, P, C) en caso de daño a las paredes de los vasos sanguíneos. Hormonas glucocorticoides (medicamentos hormonales de la corteza suprarrenal) con una disminución en el número de plaquetas. La prednisolona a partir de 1 mg /kg al día se usa con mayor frecuencia, con la posibilidad de aumentar la dosis en 3-4 veces, el tratamiento puede durar de 1 a 4 meses. También se puede administrar factores coagulantes. En casos de diátesis hemorrágicas muy sintomáticas y profusas, se debe realizar una transfusión sanguínea como: Transfusión de plasma que contiene todos los factores que coagulan, permitiendo restablecer el nivel de todos los factores. Transfusión de plaquetas y de eritrocitos o hematíes, se usa en casos extremos como la anemia severa y coma anémico. Tratamiento quirúrgico: la cirugía para extirpar el bazo (esplenectomía) se lleva a cabo con una hemorragia importante, ya que puede aumentar la vida útil de las células sanguíneas. Pruebas complementarias de la diátesis hemorrágica Para las pruebas complementarias del diagnóstico de la diátesis hemorrágica es fundamental realizar una correcta historia clínica al paciente, que incluya la presencia de enfermedades crónicas, el uso a largo plazo de medicamentos, antecedentes hereditarios, si tiene malos hábitos, historia de cáncer, etc. Características de la diátesis (tipo, cuantía, localización de la hemorragia, tiempo de latencia, relación con traumatismo previo). Entre las pruebas que se deben realizar son; análisis de sangre como hemograma completo y bioquímica, análisis de orina , recuento de plaquetas y los tiempos de coagulación. Se puede hacer punción de la médula ósea para evaluar su estado. Factores desencadenantes de la diátesis hemorrágica No existen factores desencadenantes específicos de la diátesis hemorrágica. Factores de riesgo de la diátesis hemorrágica Los factores de riesgo de la diátesis hemorrágica pueden ser: antecedentes familiares, elevado consumo de fármacos, ciclo menstrual anormal, historia previa de sangrado en la niñez , enfermedades renal o hepática, enfermedades inmunológicas, virus, tratamiento con quimioterapia, infecciones drogas, cáncer, sangrado en el post parto, exceso de anticoagulante, deficiencia de los factores de coagulación, o intoxicación como la exposición a un veneno. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Complicaciones de la diátesis hemorrágica Las complicaciones de la diátesis hemorrágica incluyen: Anemia severa. Hemorragia interna. Trastornos de la inmunidad y manifestaciones alérgica. Riesgo de infección por VIH. Inmovilidad de la articulación acompañado de entumecimiento y parálisis. Prevención de la diátesis hemorrágica La diátesis hemorrágica es muy difícil de prevenir, pero existe alguna medida que se puede llevar a cabo para garantizar su desarrollo y evitar complicaciones. Alimentación saludable, con una nutrición adecuada y equilibrada. Consumir complementos vitamínicos ricos en vitamina K. Realizar tratamiento oportuno de las enfermedades antiinflamatorias. Evitar la exposición al sol. Acudir de forma regular al médico ante algún signo de sangrado. Especialidades a las que pertenece La especialidad a la que pertenece la diátesis hemorrágica es la hematología, ésta se encarga de tratar y diagnosticar las enfermedades de la sangre o hematológicas. Preguntas frecuentes ¿Qué es una citología? La citología es una técnica que consiste en observar el comportamiento de las células a través del microscopio para estudiar su morfología. Es empleada en numerosas especialidades médicas y quirúrgicas. ¿Cuáles son las principales enfermedades de la sangre? Las principales enfermedades de la sangre son: anemia, hemofilia, leucemia, hemocromatosis, mieloma múltiple, trombocitopenia inmune primaria, policitemia y talasemia. ¿Qué es una diátesis hemorrágica trombopénica? La diátesis hemorrágica es la alteración de los trombocitos . La funcionalidad plaquetaria está alterada con recuento plaquetario normal. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.