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Qué Sabes del Omeprazol
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Qué Sabes del Omeprazol

Tenemos que catalogar el omeprazol dentro de su familia de fármacos para entender su mecanismo de acción. Se trata de un Inhibidor de la bomba de protones y persigue la reducción de la secreción ácida gástrica . Su actuación es específica a nivel de la célula parietal del estómago que es la responsable de la secreción ácida. Dentro de los inhibidores de la bomba de protones tenemos muchos otros: esomeprazol, lansoprazol, pantoprazol, rabeprazol, etc. El omeprazol es el fármaco de este grupo con el que existe mayor experiencia. ¿Cuáles son sus principales indicaciones? Se recomienda su tratamiento en caso de úlcera gastroduodenal, esofagitis, hiperclorhidria, prevención de gastropatía ante la toma de otros fármacos (como antiinflamatorios), etc. Asimismo, el omeprazol es empleado en la llamada terapia de erradicación del Helicobacter Pylori . ¿Qué es la infección por Helicobacter Pylori ? El Helicobacter Pylori es una infección por un bacilo gram negativo, que adquiere habitualmente en la infancia. Puede causar gastritis crónica y ulcera péptica En pacientes tratados con antiinflamatorios aumenta la posibilidad de desarrollo de úlcera. La prevalencia de esta infección en España se sitúa alrededor del 60% de la población adulta. Existen diferentes métodos diagnósticos para confirmar esta infección, pero suele recurrirse a los no invasivos entre los cuales destaca el test de urea en el aliento. Otros métodos no invasivos serían el test del antígeno en heces y las pruebas serológicas. Una vez confirmado el diagnóstico se recomienda realizar el tratamiento erradicador consistente en la combinación de 3 o 4 fármacos (antibióticos y omeprazol) durante un corto periodo de tiempo. Su efectividad llega a erradicar el bacilo en más del 80% de los casos. Puede darse el caso de resistencia al tratamiento, por lo que existen otras alternativas. Puede haber recidivas de la infección. ¿Cuál es la posología de omeprazol recomendada, en general? Su dosis va a depender de la patología a tratar. En niños se calcula teniendo en cuenta el peso. Normalmente la dosis convencional para el adulto es un comprimido de 20 miligramos una vez al día (recuerda que es preferible tomarlo de 30 a 60 minutos antes del desayuno). En determinadas patologías se debe realizar una dosis más alta, pero siempre bajo supervisión médica. Excepto en situaciones médicamente justificadas no se recomienda el uso de omeprazol de forma regular y durante largos periodos de tiempo (más de ocho semanas). Existen diferentes presentaciones comerciales (cápsulas o viales de perfusión). Es posible su administración en pacientes portadores de sonda nasogástrica (tubo normalmente de plástico que se introduce a través de la nariz hasta el estómago pasando por el esófago y cuyas principales indicaciones son la alimentación, la eliminación de contenido gástrico y la administración de fármacos). En este caso se emplea el formato cápsula, pero debe abrirse y disolver las partículas antes de ser administrado. Asimismo, los pacientes con dificultad para la deglución pueden abrir la cápsula e ingerir el contenido directamente con medio vaso de agua sin gas o con un líquido que sea ligeramente ácido (zumo de fruta o compota de manzana). ¿Tiene efectos adversos? Como el resto de fármacos , en su ficha técnica podemos consultar los efectos adversos asociados, así como su frecuencia de aparición . Mencionaremos algunos efectos adversos descritos: náuseas, cefalea, dolor abdominal, diarrea, estreñimiento, flatulencia, elevación de enzimas hepáticos, ... Otros efectos adversos descritos, pero de aparición mucho menos frecuente pueden ser: artromialgias (dolores osteomusculares generalizados), vértigo, insomnio, alopecia, etc. ¡Cuidado! Los inhibidores de la bomba de protones en dosis altas y durante tratamientos prolongados (más de un año) pueden aumentar el riesgo de fractura de cadera, muñeca y columna vertebral, sobre todo en pacientes de edad avanzada o en presencia de otros factores de riesgo. Así mismo se ha asociado el tratamiento largo con la disminución en los niveles magnesio. Su uso está autorizado durante la lactancia (por supuesto, debe ser prescrito y supervisado médicamente) y en pediatría (a partir del año de edad). En caso de embarazo está catalogado en la tabla de Categorías farmacológicas en embarazo según la FDA como categoría C (los fármacos incluidos en esta categoría sólo deben utilizarse cuando los beneficios potenciales justifican los posibles riesgos para el feto). Nunca debe utilizarse sin supervisión médica. [ ¿Qué ocurre si tomo omeprazol junto a otros fármacos? Como en todos los casos, pueden aparecer interacciones de forma que puede disminuir el efecto y la biodisponibilidad de alguno de ellos. Por ejemplo, en caso de uso concomitante con antirretrovirales podemos encontrarnos menos efectividad de los mismos. ¿En qué caso estaría absolutamente contraindicado? En caso de alergia a omeprazol o a alguno de sus excipientes , evidentemente.
Causas y Tratamientos de la Tos
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Causas y Tratamientos de la Tos

La mayoría de las personas considera la tos más como una molestia que como un evento de salud y, cuando se presenta, se tiende a buscar aceleradamente algún “remedio exprés” que nos permita seguir sin obstáculos nuestro ritmo de vida. ¿Qué es la tos? La tos es un mecanismo de defensa inherente a la protección del aparato respiratorio . La duración de la tos se ha establecido en: aguda (aquella tos que no sobrepasa las cuatro semanas), subaguda (entre cuatro y ocho semanas) y, finalmente, crónica (que es aquella que dura más de ocho semanas). A su vez, puede subdividirse en específica o inespecífica (según esté asociada o no a una causa conocida). La tos crónica es el signo clínico más frecuentemente consultado en la práctica médica ambulatoria. Causas Numerosas publicaciones científicas sugieren que la mayoría de las toses agudas se relacionan con infecciones de las vías respiratorias superiores y se suelen resolver en un periodo no superior a tres semanas. En el caso de la tos crónica las causas son múltiples como, por ejemplo: Infecciones traqueo-bronquiales, incluyendo tos ferina. Bronquiectasias, tuberculosis o fibrosis quística. Asma, fibrosis pulmonar intersticial difusa, sarcoidosis (enfermedad que provoca inflamación, generalmente en pulmones, piel y ganglios linfáticos). Tumores pulmonares, tumores de la vía aérea benignos o mediastínicos (en la cavidad que separa los pulmones). Cuerpos extraños en la vía aérea. Enfermedades cardiovasculares. Reflujo gastroesofágico (RGE) y broncoaspiraciones. Efecto secundario de fármacos (IECA, etc). Tos psicógena (que no se debe a una enfermedad respiratoria, sino que es un acto autoprovocado, de forma más o menos consciente y que característicamente mejora por la noche). Otros… Signos y síntomas La tos puede aparecer del todo aislada o como un síntoma más junto a otros . La vida del niño sano está repleta de episodios de tos, sobre todo cuando van a la guardería o comienzan la escolarización. Se pueden definir distintos tipos de tos: Tos seca : se llama así a la tos que no mueve secreciones y que puede resultar particularmente molesta y poco eficaz. Su origen es la inflamación de las vías respiratorias, clásica tos de inicio de los resfriados, pero también la producen los atragantamientos.  Cuando es persistente puede ser un síntoma de asma, aunque en este caso se suele acompañar de sibilancias (pitos) al respirar. También es de este tipo la tos nerviosa o psicógena. Tos ronca o perruna : es un tipo de tos seca muy ruidosa característica de las laringitis por inflamación de las cuerdas vocales. Suele acompañarse de afonía y, a veces, de otro ruido áspero característico al inspirar aire, llamado estridor inspiratorio, aspecto que aumenta su gravedad. Tos blanda : también llamada tos productiva. Es la que evacúa secreciones (flemas), que en el caso de los niños no son expectoradas como en los adultos, sino que habitualmente son tragadas y, posteriormente, o bien pueden vomitarlas (muy frecuente) o bien son digeridas.  Puede considerarse una “tos buena” ya que ayuda a la curación. Ataques de tos: en un niño pequeño que previamente se encontraba bien y no estaba siendo vigilado, puede ser un síntoma de que ha aspirado un cuerpo extraño (muy frecuente que sea por piezas pequeñas de juguete, fichas o frutos secos, por eso no están recomendados en la dieta de los niños menores de cinco años). También se da en la tos ferina, que puede ser grave en los más pequeños. Se puede observar la presencia de un ruido inspiratorio característico llamado “gallo inspiratorio” entre las tandas de tos continua, que no dejan mucho espacio de tiempo para coger aire. SÍNTOMAS DE ALARMA ACOMPAÑANTES A LA TOS Hemoptisis (esputo sanguinolento). Ronquera. Producción importante de esputo. Enfermedad por reflujo gastroesofágico complicada con pérdida de peso, anemia, hematemesis (vómito sanguinolento) o disfagia (dificultad para tragar). Episodio de atragantamiento. Neumonías recurrentes. Radiografía de tórax anómala. Diagnóstico Una detallada historia clínica (entrevista) y una minuciosa exploración física nos puede orientar hacia una causa de tos específica y evitar exploraciones complementarias diagnósticas innecesarias. Historia clínica: preguntar aspectos acerca de las características de esa tos tales como: ¿Cómo es?: sonido (laríngea, traqueal, bronquial) y características (seca o húmeda-productiva). ¿Cuándo?: Diurna, nocturna, al levantarse, con el acto del ejercicio o de la risa, en algún ambiente concreto o época anual determinada. ¿Cuánto?, ¿cómo comenzó?. Exploración física. Analíticas sanguíneas. Pruebas cutáneas (Prueba de la tuberculina, prick tests cutáneos…). Estudios radiológicos (Rx, TC, Tránsito digestivo…). Pruebas de función pulmonar (espirometría, prueba de hiperreactividad con la prueba de esfuerzo o con metacolina…). Estudios microbiológicos (cultivo de esputo, frotis faríngeo, aspirado nasal…). Pruebas de pHmetría (para confirmar la existencia de reflujo gastroesofágico). Endoscopias (fibrobroncoscopia…). Tratamiento La tos es un síntoma y no una enfermedad , por lo que el objetivo médico fundamental será identificar su causa para tratar ésta última (por ejemplo, el uso de broncodilatadores y antiinflamatorios en el asma; azitromicina en la tos ferina; antiácidos en el reflujo gastroesofágico; retirada de fármaco provocador de un efecto secundario...). Se considera un éxito y ya suficiente el control parcial de la tos, puesto que es difícil lograr, en algunos casos, la total erradicación de la misma. El uso de medicamentos antitusivos es controvertido para algunos autores. Otros remedios naturales descritos para el tratamiento de la tos pueden ser la ingesta de abundantes líquidos, la toma de miel, la realización de vahos, Vitamina C…
Causas y Tratamientos de la Sangre en las Heces
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Causas y Tratamientos de la Sangre en las Heces

Aunque es un hecho que alarma bastante, es importante dejar claro que no toda sangre en las heces es sinónimo de cáncer. El diagnóstico diferencial es amplio y variado. En múltiples ocasiones, la hemorragia digestiva baja ofrece un reto diagnóstico y requiere múltiples pruebas complementarias, a veces reiterativas, debido a la gran cantidad de causas que pueden provocarla . Además, muchas veces precisa de un abordaje multidisciplinar (manejo entre diferentes especialistas de la medicina) entre el médico de atención primaria, digestólogos, radiólogos y cirujanos. Sangrado digestivo El sangrado digestivo se puede dividir, según el punto de sangrado a nivel del tubo digestivo, en hemorragia digestiva alta (expulsión de sangre por la boca) o hemorragia digestiva baja (expulsión de sangre por el ano, mezclado o no con las heces). En esta ocasión, nos centraremos en el tipo de sangrado digestivo más frecuente en la población general: la hemorragia digestiva baja (HDB). En la consulta de atención primaria, la HDB representa un motivo de consulta relativamente frecuente en todos los rangos de edad. Para el paciente, se trata de un síntoma que inicialmente vive con angustia y, obviamente, con preocupación. No obstante, las causas, los tratamientos y el pronóstico son muy variados en función de diferentes factores, como: Localización del sangrado en el tubo digestivo. Cantidad de sangre. Otros síntomas asociados. Edad del paciente. Antecedentes personales y familiares. Medicación activa del paciente. Otras enfermedades asociadas. La HDB se puede presentar de diferentes maneras , en función de la localización del punto de sangrado en el tubo digestivo: Emisión de sangre roja, brillante y fresca por el ano. Puede ir acompañada o no de las heces. Sugiere alteración a nivel del canal anal, recto o sigma, es decir, las porciones finales del tubo digestivo. Lo más frecuente es que se trate de fisuras anales o hemorroides. Emisión de sangre roja oscura, de color vinoso. Suele ir acompañada de las heces.  Su origen está en un tramo más proximal del tubo digestivo (principalmente colon). Emisión de sangre oscura, de un color como alquitrán o petróleo. También suelen ir acompañadas de las heces. Sugiere alteración a nivel del intestino delgado e, incluso, a nivel estomacal. Se trata de sangre que ha realizado el proceso de la digestión, de ahí el color negruzco. Precisa valoración médica para establecer un diagnóstico. Una consideración especial debe tener el sangrado oculto . Se trata de la emisión continua de sangre, generalmente de escasa cantidad, que no es perceptible por el ojo humano o puede pasar desapercibida. Puede provenir de cualquier lugar del tubo digestivo. Actualmente, se dispone de un sistema de detección de este tipo de sangrado (Test de Sangre Oculta en Heces), indicado entre los 50 y 70 años de edad en función de las características individuales de cada paciente. Causas Las causas más frecuentes , independientemente de la edad, son las hemorroides y las fisuras anales. El síntoma principal en ambas es un sangrado rojo y fresco fácilmente apreciado a simple vista, acompañado o no de las heces, que mancha el papel higiénico y puede continuar goteando tras la defecación. Además, otros síntomas acompañantes son el picor y dolor anal de forma intermitente. En función de la edad, otras causas frecuentes de HDB son: Adolescentes y adultos jóvenes: Divertículo de Meckel: pequeño saco intestinal que queda tras la formación del embrión, que tras el nacimiento puede generar pequeños sangrados digestivos. Descrita hasta en un 2% de la población, puede generar dolor abdominal y otros síntomas. Enfermedad inflamatoria crónica intestinal: inflamación de la pared intestinal que puede generar HDB, además de heces con mocos, dolor abdominal, fiebre y descenso del peso corporal. Pólipos: crecimiento de tejido adicional en la pared del colon que, en ocasiones, pueden sangrar. La mayor parte de estos son benignos. Adultos mayores de 60 años: Enfermedad diverticular: engrosamiento o inflamación de las bolsas que forman las paredes del colon (divertículos). Es la causa más frecuente de HDB en este grupo de edad. Angiodisplasia colónica: dilatación de los vasos sanguíneos de una parte del colon secundario al envejecimiento. Hemorragias secundarias a procesos invasivos: tras la resección de un pólipo en una colonoscopia, por ejemplo. Pólipos/cáncer. La prevención La mayor parte de enfermedades del aparato digestivo que cursan con sangre en las heces, incluido el cáncer colorrectal, son prevenibles con unos buenos hábitos de vida y una correcta alimentación . Medidas como realizar ejercicio aeróbico continuo para evitar el sobrepeso y la obesidad, abandonar el hábito tabáquico, disminuir el consumo de azúcares refinados, consumir menos carnes y más pescados o aumentar el consumo de frutas y verduras ha demostrado una protección frente al desarrollo de éstas.
Control del Ácido Úrico
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Control del Ácido Úrico

¿En una analítica te ha salido el ácido úrico elevado y te han aconsejado controlar tu alimentación? Te explicamos cuáles pueden ser los motivos y cuáles son los alimentos cuyo consumo sería aconsejable moderar . ¿Qué es el ácido úrico? El ácido úrico es una sustancia química orgánica que se produce en el organismo humano como producto metabólico final de la degradación de las purinas, eliminándose por la orina (70% del total) y a través del intestino (30% restante). Las purinas son unas moléculas que forman parte de la estructura del material genético (ADN/ARN) presente en las células de nuestro cuerpo y en los alimentos que ingerimos. Por tanto, el ácido úrico puede estar alto debido a factores endógenos (el propio cuerpo lo fabrica a nivel de hígado, músculos, intestinos, riñones…) o factores exógenos (a través de la alimentación). La hiperuricemia De una forma general, el rango de valor normal en sangre es 1-7g/dL. La hiperuricemia es el aumento de ácido úrico o urato en sangre por encima de este valor, y puede producirse por: Aumento de la producción de ácido úrico : por enfermedades genéticas, por causa desconocida o idiopática, por dieta rica en alimentos que contienen abundantes purinas, por casos de leucemia, mieloma múltiple, psoriasis extensas, anemias hemolíticas o tratamiento quimioterápico de tumores malignos, así como, también, por consumo excesivo de alcohol... Disminución de su excreción (eliminación) renal: más frecuente, por existencia de enfermedades tipo insuficiencia renal, diabetes insípida, hipotiroidismo… ALIMENTOS RICOS EN PURINAS Contenido muy alto : vísceras, patés, embutidos, pescado azul, marisco… Contenido alto: carnes rojas y de caza, habas, lentejas. Contenido moderado contenido : carnes blancas, legumbres no nombradas anteriormente (garbanzos, judías blancas…), coliflor, espárragos, espinacas y setas. Contenido bajo: lácteos, el resto de verduras no nombradas anteriormente, tubérculos, raíces, fruta… ¿SABÍAS QUE…? El consumo excesivo de alcohol produce , de hecho, un aumento de ácido úrico en sangre por ambos mecanismos, ya que por su culpa no sólo aumenta la producción del mismo, sino que disminuye también su eliminación por el riñón. Síntomas, diagnóstico y tratamiento de la hiperuricemia La hiperuricemia generalmente es asintomática , pero cuando el ácido úrico se deposita en los tejidos aparece la gota. En caso de hallar niveles elevados de ácido úrico en sangre, hay que intentar descubrir su causa y para ello es necesario determinar el ácido úrico en orina para saber si es por sobreproducción o por defecto de excreción. Comprend e tres vías de actuación : Modificación de la dieta: cabe destacar que este apartado no tiene un papel fundamental porque es necesaria una dieta muy pobre en purinas para conseguir descensos moderados de los niveles de ácido úrico. La restricción estricta de las purinas de la dieta puede descender tan sólo unos pocos milígramos los niveles de ácido úrico. No obstante, el control de la dieta, el consejo de reducción de peso en pacientes obesos, el consejo de ingerir abundantes líquidos a lo largo del día y el consejo de no ingerir bebidas alcohólicas formarán parte del tratamiento siempre. Práctica de ejercicio físico regular. Fármacos: bien mediante medicamentos que inhiben la producción de ácido úrico endógeno (por ejemplo, alopurinol – Zyloric ®), o bien medicamentos que aumentan su eliminación por la orina (probenecid, sulfinpirazona…). La gota La gota es la enfermedad debida a la deposición de cristales de las sales de ácido úrico en y alrededor de las articulaciones (gota articular), en diversos órganos (gota visceral) y, finalmente, estos cristales también pueden formar cálculos en las vías urinarias (litiasis úrica). La gota afecta al 1-2% de la población general en algún momento de la vida, en mayor medida a hombres que a mujeres (8:1) y principalmente en edades medias de la vida (después de los 30 años). Factores de riesgo de la gota Hiperuricemia crónica : es el factor de riesgo más importante en el padecimiento de gota. Ahora bien, no todos los pacientes con hiperuricemia padecerán gota, sólo la padecerá un pequeño porcentaje (uno de cada cinco). Incluso, en algunas ocasiones, existen episodios de gota con niveles de ácido úrico en sangre normal. Edad : el riesgo de padecerla aumenta con la edad. Determinados estilos de vida y dietas poco saludables (obesidad, alcoholismo…): es frecuente que las personas que padecen gota sean obesas y tengan, además, diabetes y/o hipertensión arterial. La gota es más común en sociedades opulentas, debido a una dieta rica en proteínas, grasas y alcohol. Signos y síntomas de la gota Gota articular : En la crisis de gota aguda típica, que suele comenzar por la noche, el síntoma primordial es el dolor, que puede presentarse de forma aguda e intensa, junto con inflamación (enrojecimiento e hinchazón) de la articulación. Es una artritis por depósito de microcristales. Las articulaciones habitualmente afectadas son: la articulación metatarso-falángica del dedo gordo del pie (y en este caso recibe el nombre de podagra), las rodillas, los tobillos, hombros o el empeine de los pies, entre otras localizaciones. En la gota crónica, después de una larga evolución de la enfermedad, se producen los denominados “tofos gotosos”, que son unos nódulos indoloros situados debajo de la piel, que se forman por depósito lento de ácido úrico en los mismos, por lo que van aumentando de tamaño progresivamente. Tienden a desaparecer poco a poco cuando la enfermedad está bien controlada. Gota visceral: Nefropatía aguda úrica: por obstrucción de los túbulos del riñón por culpa de los cristales de ácido úrico, provocando una intensa inflamación y, secundariamente, insuficiencia renal aguda. Litiasis (piedras en el riñón): La litiasis úrica consiste en la formación de cálculos de ácido úrico, que pueden obstruir las vías urinaria, provocando intenso dolor (cólico nefrítico). Sólo suponen el 5-10% del total de cálculos renales. Diagnóstico y tratamiento Se diagnostica por la clínica típica.  En algunas ocasiones será necesario el análisis del líquido sinovial (líquido intraarticular), obtenido por punción de la articulación, para analizarlo y diferenciar la artritis gotosa de otros tipos de artritis, como puede ser la infecciosa, por ejemplo. En cuanto al tratamiento: Fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE): son los medicamentos más usados para el tratamiento de la crisis de gota aguda. También son analgésicos (calman el dolor). Fármaco Colchicina : también usado frecuentemente en la crisis aguda, pero presenta efectos secundarios molestos como, por ejemplo, diarrea. El mismo tratamiento anteriormente mencionado para la hiperuricemia (dieta, control de peso, abstinencia en el consumo de alcohol, alopurinol, diuréticos…).
Causas y Tratamientos del Picor
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Causas y Tratamientos del Picor

El picor no sólo aparece como resultado de problemas de la piel, sino que también es un síntoma de alteraciones en otros órganos . Puede afectar mucho a la calidad de vida y, sobre todo, provocar alteraciones del sueño y del ánimo. Además, puede ser el síntoma único de enfermedades del riñón, del hígado o de la sangre, y permitir el diagnóstico precoz de éstas. El especialista indicado para estudiar el picor es el dermatólogo . Prurito causado por enfermedades de la piel Existen muchas enfermedades de la piel que se acompañan de prurito, ya que muchos procesos en los que hay inflamación conducen a la liberación de sustancias en la epidermis y la dermis que activan los receptores del picor. Además, el picor conduce irremediablemente al rascado, que a su vez provoca más inflamación y más picor . Este círculo vicioso de picor-rascado debe controlarse y romperse para solucionar el problema. La enfermedad por antonomasia que provoca prurito es el eccema o dermatitis , y la más importante dentro de este grupo es la dermatitis atópica. Es un proceso propio de las personas de naturaleza alérgica, que se acompaña de defectos en la hidratación de la piel, y una sensibilidad de la misma ante el contacto con la sequedad y los irritantes externos. Otro tipo de eccema es la dermatitis de contacto alérgica, que puede venir causada por el contacto con innumerables sustancias, y siempre provoca brotes de picor y dermatitis. Debe estudiarse mediante unas pruebas de alergia especiales llamadas pruebas epicutáneas, o pruebas del parche. Otro eccema frecuente es el provocado simplemente por la piel seca, el llamado eccema asteatósico. Puede ser el resultado de un exceso de ducha o de jabón, que destruye la capa de grasa protectora de la piel, y aumenta el picor. Es especialmente frecuente en personas de edad avanzada, y en invierno. Las urticarias también provocan intenso picor, y la mayoría de ellas no son resultado de un proceso alérgico, por lo que cansar al paciente con pruebas de alergia no suele ser una buena estrategia para estudiarlas. En muchos casos, pueden estar provocadas por fenómenos de autoinmunidad (una reacción en la que las propias defensas de la piel -el sistema inmunológico- reacciona contra el propio organismo). Otras enfermedades dermatológicas que provocan picor en la piel pueden ser infecciones como el impétigo y la sarna. En todas estas enfermedades el prurito se acompaña de signos en la piel que pueden permitir fácilmente el diagnóstico al dermatólogo, mediante la simple exploración o ayudándose de una biopsia o una analítica en sangre. Prurito causado por otras enfermedades de otros órganos El picor puede ser el síntoma de una enfermedad del riñón o el hígado . Las personas con mal funcionamiento de estos órganos acumulan diversas toxinas y sustancias que provocan picor. Es especialmente molesto en los pacientes con insuficiencia renal, sobre todo en los sometidos a diálisis (una máquina a la que deben conectarse varias veces a la semana para depurar su sangre). En las personas que padecen una enfermedad del hígado o las vías biliares, el aumento de sustancias como la bilirrubina también provoca picor. Lo mismo ocurre en aquellos que desarrollan cirrosis, una enfermedad del hígado. Los pacientes con alteraciones de la sangre, como los que tienen una baja cantidad de hierro o una anemia, pueden manifestar el picor como el síntoma inicial. Lo mismo es aplicable a los enfermos de la glándula tiroides, o los diabéticos. ¿PICOR SIN MOTIVO? En algunos pacientes, el picor es inexplicable a pesar de haber agotado todas las posibilidades de diagnóstico, y no puede atribuirse a ninguna enfermedad. Hay que tener mucho cuidado con este síntoma, porque puede ser psicógeno (es decir, provocado por una alteración del ánimo, como una depresión) o puede estar provocado por una enfermedad oculta que no “ha dado todavía la cara”, como los linfomas (cáncer de los ganglios linfáticos). Ante cualquier picor inexplicable, el médico debe seguir visitando al paciente, intentar controlar el picor con medicación, y reexplorarlo o volver a solicitar pruebas para seguir descartando enfermedades ocultas. ¿Cómo se trata el picor? En primer lugar, debe tratarse la enfermedad causante, una vez identificada . El picor como síntoma puede tratarse con cremas y con medicamentos en pastillas. En muchas ocasiones, se aplican cremas hidratantes que contienen sustancias contra el picor como la urea o el polidocanol. En otros casos, hay que utilizar los corticoides en crema, aunque es muy importante que sean prescritos por un médico, con una potencia y una forma farmacéutica adecuada, y nunca deben aplicarse durante periodos largos de tiempo, ya que provocan atrofia de la piel y otros problemas. En caso de emplear la medicación por vía oral (en pastillas), los antihistamínicos son los medicamentos más empleados. Bloquen la acción de la histamina, una sustancia del organismo implicada en la producción del prurito. Existen varios tipos de antihistamínicos, algunos más sedantes y otros más selectivos, que provocan menos sueño. Nunca deben emplearse los antihistamínicos en crema, porque son poco eficaces y provocan con frecuencia alergias de contacto. Existen otro tipo de medicamentos capaces de mejorar el picor, como ciertos antidepresivos y otros fármacos que pueden emplearse para la depresión o la ansiedad. Son el tratamiento a emplear en las personas que tienen un prurito psicógeno. Además, algunas enfermedades que cursan con picor pueden tratarse con fototerapia, un tipo de tratamiento con rayos ultravioleta que se realiza en los servicios de dermatología de los hospitales. No se emplean en general los rayos UVA que la gente utiliza para broncearse, sino otro tipo de radiación llamada ultravioleta B de banda estrecha. Como la exposición a radiación ultravioleta puede provocar cáncer de piel, estos tratamientos deben de hacerse de forma controlada y siempre bajo supervisión médica.
Control del Nivel de Bilirrubina
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Control del Nivel de Bilirrubina

El cantante Juan Luís Guerra puso de moda este parámetro analítico hace unos años con su famosa canción. Sin embargo, los médicos empleamos este parámetro a diario y no hemos conseguido popularizarlo. Si te parece, vamos a darle un poco de protagonismo. Y a ver si al finalizar esta lectura eres capaz de asociar estos términos te menciono: bilirrubina, hígado, ictericia y enfermedad de Gilbert. ¿Qué es la bilirrubina? La bilirrubina es un pigmento de color amarillo-anaranjado. Se trata de un producto de desecho que proviene de la destrucción del grupo hemo presente en la hemoglobina de los hematíes o glóbulos rojos. El hígado interviene favoreciendo su eliminación. Si medimos el nivel de bilirrubina en sangre podremos evaluar la correcta función hepática , así como los niveles de destrucción del grupo hemo de los hematíes. Seguro que ya estás asociando que una posible causa de un aumento de bilirrubina puede ser debida a un aumento en la destrucción de hematíes, por lo que podríamos estar ante una anemia hemolítica (por destrucción de hematíes). Déjame recordarte que la vida media de los hematíes es de 120 días (circulan por la sangre durante cuatro meses). Por eso al donar sangre debemos tener presente si ha habido suficiente tiempo de regeneración desde la última donación. El hematíe dañado o viejo libera a la sangre el grupo hemo de su hemoglobina que se descompone dando lugar a la bilirrubina no conjugada (poco soluble en agua) que es transportada por proteínas desde la sangre al hígado. En el hígado existe una enzima llamada glucuronosiltransferasa que la modifica convirtiéndola en una forma soluble en agua o bilirrubina conjugada que pasa a formar parte de la bilis y se vacía en el intestino delgado. Finalmente se elimina por las heces. ¿Sabías que el color marronoso de las heces es debido a los productos de degradación de la bilirrubina? Aumento de bilirrubina Las pruebas de laboratorio permiten medir ambas formas de bilirrubina, conjugada o directa y no conjugada o indirecta, así como la bilirrubina total (suma de las dos anteriores). Si aumentan los niveles de bilirrubina en sangre puede aparecer ictericia , es este caso la piel, la conjuntiva ocular y las mucosas tomarán un color amarillento. Si sospechamos que existe un aumento de bilirrubina no conjugada sucede lo que seguramente has pensado, que aumenta la destrucción de hematíes (hemólisis) o bien una enfermedad hepática que no permita la transformación de la bilirrubina no conjugada en conjugada. Un aumento de bilirrubina conjugada indica una dificultad en la eliminación, por ejemplo, una obstrucción de los conductos biliares. ¿Qué les pasa a los bebés al nacer? Especialmente durante los tres primeros días, puede darse la llamada ictericia fisiológica del recién nacido. Se debe a una inmadurez del hígado del bebé para metabolizar la bilirrubina. No suele precisar tratamiento y desaparece a las dos semanas. ¿Cuándo solicitamos una determinación de bilirrubina? El médico suele solicitar la determinación de la bilirrubina juntamente con otras pruebas de laboratorio (fosfatasa alcalina, AST, ALT) cuando existen signos o síntomas de función hepática anormal como Ictericia, c onsumo excesivo de alcohol, posible toxicidad de fármacos o posible hepatitis , coloración oscura de la orina, náuseas y vómitos, dolor o inflamación abdominal, fatiga extrema, etc. ¿Cómo se interpreta el resultado? Aumentos de bilirrubina total a expensas de la bilirrubina no conjugada o indirecta suelen deberse a anemia hemolítica o anemia perniciosa, cirrosis o un síndrome de Gilbert u otros trastornos metabólicos. Ante una bilirrubina conjugada o directa aumentada puede existir un problema asociado a una disminución de la eliminación hepática, como puede suceder en hepatitis víricas, reacciones a fármacos, enfermedad por alcoholismo, litiasis u otras obstrucciones en los conductos biliares o tumores. Debo mencionarte que una concentración baja de bilirrubina no tiene relevancia. ¿En qué consiste el síndrome de Gilbert? Es frecuente y se trata de una enfermedad hereditaria debida a una alteración en el cromosoma 2. Se caracteriza por un aumento de bilirrubina no conjugada y un déficit aproximado del 30% de la enzima glucuronosiltransferasa (que transforma la bilirrubina no conjugada en conjugada). Se traduce en una disminución de la capacidad de metabolizar la bilirrubina indirecta en directa en el hígado (para después ser excretada por la bilis). El diagnóstico se realiza tras la detección de una ictericia leve e intermitente en la adolescencia, entre los 15 y los 30 años. Al realizar una analítica nos encontraremos unos niveles elevados de bilirrubina indirecta o no conjugada y disminuidos de la conjugada. A pesar de que puede ser preciso realizar un estudio genético para confirmar el diagnóstico se trata de una patología totalmente benigna y clínicamente irrelevante. No precisa ningún tratamiento específico. Efectivamente existen otros síndromes que cursan con hiperbilirrubinemias conjugadas como los síndromes de Rotor y de Dubin-Johnson, que son mucho menos frecuentes. ¡Ojo! Existen otras causas que pueden ocasionar un aumento de bilirrubina total, por ejemplo: hemólisis, un ayuno prolongado (si ingerimos menos de 400 kcal/día a las 48 horas encontraremos unos niveles multiplicados por tres que se normalizan tras 24 horas de volver a una dieta normal), fiebre, ejercicio físico o estrés, deshidratación, infecciones , cirugía, menstruación, etc. Una curiosidad, ¿se puede encontrar bilirrubina en la orina? En condiciones normales, no. No obstante, recordemos que la bilirrubina conjugada o directa es soluble en agua . Si los niveles de bilirrubina están muy aumentados en el organismo es posible que se elimine parte del exceso por la orina. Por tanto, ¿es posible encontrar bilirrubina en orina? Sí, pero sugiere una patología como puede ser una obstrucción en los conductos hepáticos o biliares, una hepatitis u otra lesión de origen hepático. La forma de detectar bilirrubina en orina es mediante la recogida de una muestra en condiciones de máxima esterilidad donde introduciremos una tira reactiva que vira el color cuando la detecta. La detección casual de bilirrubina en orina obliga a la solicitud de una analítica sanguínea para estudiar los parámetros correspondientes en sangre (ahora ya sabes que pediremos bilirrubina directa, bilirrubina indirecta y bilirrubina total).
Qué Debes Saber Sobre la Fiebre
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Qué Debes Saber Sobre la Fiebre

Mucha gente utiliza el término fiebre de manera inespecífica para expresar que se sienten demasiado calientes, demasiado fríos, sudorosos, con escalofríos, pero en realidad no han medido su temperatura. De manera correcta, decimos que una persona tiene fiebre cuando su temperatura axilar es superior a 38ºC , cuando su temperatura rectal es mayor a 38,5ºC o su temperatura oral es superior a 38,2ºC. Entre 37 y 37,5ºC hablaremos de febrícula. Valores y formas de tomar la fiebre La fiebre es una temperatura corporal elevada . No es una enfermedad sino el signo de una enfermedad. Existen discrepancias tanto en el valor de temperatura que se considera fiebre como en la forma de tomarla. La medida de la fiebre con otros termómetros distintos al axilar-digital no muestran fiabilidad. En la actualidad, los termómetros de mercurio están fuera de uso y se recomienda su retirada o reciclaje debido a la alta toxicidad del mercurio en caso de rotura. El termómetro digital es rápido, irrompible y cómodo. Se recomienda retirar la pila después de su uso para evitar su descarga. El termómetro ótico, que funciona por infrarrojos, es impreciso y caro, al igual que el termómetro cutáneo, ya que da valores inadecuados pues en las primeras fases de la respuesta febril se produce un descenso de la perfusión cutánea lo que altera su temperatura. Temperatura Eficacia Valores Normales (ºC) Rango de Temperatura (ºC) Axilar Sí 37,0 34,7 – 37,3 De Elección Rectal No 38,0 36,6 – 38,0 Oral No 37,5 35,8 – 38,0 Timpánica No 37,5 35,8 – 38,0 Aunque se considera normal una temperatura de 37ºC, nuestra temperatura corporal varia durante el día, siento más baja por la mañana y más alta a última hora de la tarde cuando puede alcanzar los 37,7ºC. Cuando tenemos fiebre, la temperatura tampoco se mantiene constante. Puede haber picos de fiebre que se normalizan durante el día, lo que se denomina fiebre intermitente. En otros casos la temperatura varía, pero no vuelve a la normalidad; es lo que se conoce como fiebre remitente. El curso de la fiebre puede indicar el tipo de enfermedad : infecciosa, oncológica, multiorgánica, politraumática… ¿Qué puede causar fiebre? Dos son las causas principales que provocan fiebre: Causas no infecciosas : son la producidas por aquellas reacciones del organismo diferentes a enfermedades bacterianas o víricas. Reacciones a vacunas. Reacciones a un fármaco. Enfermedades reumatológicas Causas metabólicas como la deshidratación o fiebre de sed. Neoplasias. Enfermedades autoinmunes: enfermedad del suero, vasculitis. Causas infecciosas : Víricas. Respiratorias. Gastrointestinales. Enfermedades exantemáticas (varicela). Bacterianas. Infecciones de garganta, nariz u oído. Infecciones respiratorias como la bronquitis, neumonías. Infecciones del tracto génito-urinario: infecciones de orina, prostatitis aguda, enfermedades de transmisión sexual. Infecciones del sistema nervioso central: meningitis, encefalitis, abscesos cerebrales. Infecciones generalizadas del organismo: sepsis y bacteriemia oculta. Tipos de fiebre Fiebre de inicio reciente: de pocas horas de evolución, no suele encontrarse una causa evidente. En general, no es necesario acudir al médico exceptuando aquellos pacientes con gran afectación del estado general. Fiebre de corta duración o de menos d cinco días : fiebre con foco (después de una historia clínica y exploración) o fiebre sin foco, donde desconocemos su causa. El paciente debe acudir al médico a partir del tercer día de su inicio o enseguida en pacientes con enfermedades crónicas o gran afectación del estado general. Fiebre prolongada o FOD : es aquella que dura de siete a 10 días, sin encontrar la causa con las medidas diagnósticas habituales. Signos de alarma En ocasiones hay síntomas y signos clínicos por los que deberemos acudir de inmediato a urgencias : Confusión o delirio mental. Dolor de cabeza, rigidez de cuello o ambos. Debemos de ser capaces de flexionar la cabeza hacia delante en posición de decúbito prono. Manchas planas redondeadas pequeñas de color rojo púrpura en la piel (petequias): cuando presionamos con un vaso o yema del dedo éstas no desaparecen. Hipotensión arterial. Frecuencia cardiaca rápida o respiración acelerada. Dificultad respiratoria. Temperatura superior a 40ºC o inferior a 35ºC. Viaje reciente del paciente a áreas donde hay enfermedades infeccionas graves como malaria o dengue. Tratamientos con fármacos quimioterápicos recientes o inmunosupresores. ¿Y LOS BEBÉS? En caso de bebés menores de tres meses consultaremos de inmediato a partir de 37,5-38ºC . Recordemos que los bebés, al igual que los ancianos mayores de 80 años, suelen tener alteraciones a nivel del centro regulador de la temperatura corporal o hipotálamo del sistema nervioso central. El médico de familia, pediatra en caso de niños o el médico de urgencias en caso de existir signos de alarma, serán los especialistas que detecten en un primer momento la fiebre, realicen un primer diagnóstico y pauten un tratamiento adecuado para su curación. Tratamiento para bajar la fiebre Los fármacos utilizados para bajar la temperatura del cuerpo son los antitérmicos o antipiréticos. La pauta del tratamiento como siempre la prescribirá nuestro médico. Los principales son: Paracetamol (acetaminofeno por vía oral, rectal o endovenosa). Fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINES). Se administran por vía oral o endovenosa (Ibuprofeno, Naproxeno). Aspirina (Ácido Acetil Salicílico) sólo para casos seleccionado. Metamizol (Nolotil). En cuanto a las principales medidas físicas a adoptar , estas son: Retirar la ropa en exceso. Mantener el ambiente a temperatura 20-22ºC, con una buena ventilación. Colocar toallas con agua tibia por todo el cuerpo cambiándolas frecuentemente. Bañarse con agua templada. No usar jamás paños de alcohol ya que pueden provocar intoxicación etílica. Beber abundante líquido (zumos azucarados y agua). Recordar siempre que nuestro cuerpo pierde también líquidos por transpiración. Mantener al enfermo en reposo en el domicilio siempre que tenga fiebre y de manera óptima un día más al término de ésta, como mínimo.
Apnea del Sueño en Bebés y Niños
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Apnea del Sueño en Bebés y Niños

Parece un concepto asociado al adulto, pero lo cierto es que algunos niños y bebés padecen apneas durante el sueño. Y es que el síndrome de las apneas-hipopneas del sueño (SAHS) en los niños es una enfermedad poco conocida por los padres e, incluso, también por los pediatras que los atienden. Estos con frecuencia no reconocen la patología, por lo que está muy infradiagnosticada e infratratada en los menores de nuestro país. ¿Qué es? El SAHS es un trastorno respiratorio durante el sueño caracterizado por una obstrucción parcial prolongada de la vía aérea superior y/o obstrucción intermitente completa, que interrumpe la ventilación normal durante el sueño y los patrones normales del mismo. Se estima que afecta a un 2-3% de los niños , con una prevalencia similar en niños y niñas y en todas las edades (incluso en bebés), aunque quizás es más frecuente en la edad preescolar, coincidiendo con el momento en que el tejido linfoide (de defensa) que rodea la vía aérea alta (denominado anillo de Waldeyer) es mayor en relación al tamaño de la vía aérea. Causas La faringe es colapsable para permitir la fonación y la deglución . Las funciones de la faringe como son deglutir, proteger la vía aérea y mantenerla abierta, se logran por la acción de varios grupos musculares que actúan de forma coordinada. El sueño es el factor funcional más evidente que predispone al SAHS. Durante su fase REM se produce una reducción tan marcada de la actividad de los músculos que mantienen abierta la vía aérea, que el SAHS pediátrico podría considerarse una enfermedad de la fase REM del sueño. Los factores predisponentes del SAHS en el niño son: Hipertrofia de amígdalas y adenoides (vegetaciones). Es la causa más frecuente. Malformaciones congénitas craneofaciales: Síndrome de Down, Síndrome de Pierre Robin, Síndrome de Treacher Collins, Síndrome de Klippel-Feil, Síndrome de Prader Willi, acondroplasia, retrognatia (barbilla pequeña y retraída), alteraciones anatómicas del paladar, etc. Obstrucción nasal marcada (rinitis alérgica). Laringomalacia (laringe débil, poco consistente, fácilmente colapsable). Enfermedades neurológicas y neuromusculares. Reflujo gastroesofágico (RGE). Obesidad. Miembros familiares con SAHS o hábito tabáquico familiar (especialmente la madre). Signos y síntomas El síntoma guía es el ronquido . Su ausencia prácticamente descarta la existencia de un SAHS, pero su presencia no indica necesariamente la existencia del mismo. Hablamos de “ronquido primario” o “ronquido simple” cuando éste no se acompaña de alteraciones del sueño (apneas-hipopneas, desaturaciones, hipercapnia -aumento de CO2 sanguíneo- o fragmentación del sueño). Tipos de apnea Desaturación: caída del valor de oxigenación en la máquina de pulsioximetría (digital) mayor o igual a un 4%. Apnea obstructiva: cese del flujo aéreo en nariz y boca durante más de dos ciclos respiratorios mientras se mantienen los movimientos tóraco-abdominales. Apnea central (origen en el Sistema Nervioso Central): cese del flujo aéreo y los movimientos tóraco-abdominales durante más de dos ciclos respiratorios. Son frecuentes en los niños y sólo se consideran problemáticas si duran más de 20 segundos o se acompañan de desaturaciones. Hipopnea: reducción del flujo aéreo mayor del 50% que se acompaña de una caída de la saturación de oxígeno mayor o igual a un 4% y/o con un microdespertar.   Además del ronquido, en el SAHS se aprecian apneas o pausas respiratorias precedidas por un aumento del esfuerzo respiratorio (incluso movimientos paradójicos de la caja torácica), provocándose con ello movimientos del paciente, o un despertar, un sueño intranquilo no reparador o adquisición de posturas anormales para dormir (cabeza colgando fuera de la cama) para poder mantener abierta la vía aérea. El mayor esfuerzo respiratorio conlleva un aumento del gasto energético que se ha asociado a una sudoración profusa , muy frecuente en estos niños. También son posibles, por presencia de RGE, náuseas o vómitos durante el sueño y, ocasionalmente, también despertares con ansiedad y sensación de dificultad respiratoria (disnea), pesadillas, terrores nocturnos, sonambulismo o bruxismo (acto de frotar los dientes). Otro síntoma posible es la enuresis (no control de la contención de orina en edades en las que ya se produce habitualmente). Los síntomas diurnos más frecuentes son los propios de la obstrucción de la vía aérea superior secundaria a la hipertrofia adeno-amigdalar o la rinitis como la respiración bucal y ruidosa durante el día, que se agrava durante las habituales infecciones respiratorias de vía alta, cefaleas (dolor de cabeza) o, incluso, alteraciones del carácter con agresividad, labilidad emocional (llanto fácil) o hiperactividad, así como práctica de conductas antisociales. No suelen presentar somnolencia diurna. Consecuencias Las consecuencias del SAHS en el niño pueden ir desde una disminución del rendimiento escolar hasta complicaciones más serias como la hipertensión arterial, insuficiencia cardiaca, retraso del desarrollo psicomotor o de crecimiento, así como depresión. Diagnóstico La polisomnografía convencional es la prueba que registra simultáneamente, y de manera continua, las variables neurofisiológicas (mediante el registro de un electroencefalograma) y cardiorespratorias durante el sueño. Las primeras son necesarias para conocer si el niño está durmiendo en un momento determinado y en qué fase concreta del sueño está, así como para conocer la arquitectura del sueño y determinar la existencia de microdespertares electroencefalográficos. Las segundas se basan en la detección de valores de tipo frecuencia y ritmo cardiaco, la pulsioximetría (oxigenación) o detección de movimientos respiratorios… El sueño del niño debe ser espontáneo, es decir, no inducido farmacológicamente. Tratamiento Las complicaciones importantes en los niños que lo padecen pueden evitarse con un abordaje terapéutico adecuado, que deberá ser multidisciplinar, es decir, con la intervención de diversos especialistas (pediatras, neumólogos, otorrinos…). El tratamiento, en la gran mayoría de niños, dado que la causa más frecuente es la hipertrofia adenoamigdalar, será la adenoamigdalectomía (intervención quirúrgica para extirpar ambas glándulas): ha demostrado resolver los trastornos respiratorios y los síntomas nocturnos en el 75-100% de los niños sin otra enfermedad de base. La segunda línea de tratamiento será el empleo del CPAP (presión positiva continua sobre la vía aérea, mediante el uso de un compresor y una mascarilla), si la adenoamigdalectomía fracasa o está contraindicada. La cantidad de presión del CPAP se debe individualizar y su objetivo será conseguir la presión óptima para mantenerla abierta durante todo el ciclo respiratorio (evitando su colapso) de manera que elimine las apneas y minimice el ronquido, y resulte a la vez tolerable para el niño. Otros niveles de tratamiento incluyen: educación sanitaria acerca de hábitos saludables de sueño, el tratamiento de la congestión nasal, el uso de oxigenoterapia nocturna o el tratamiento antiácido contra el reflujo gastroesofágico, entre otros. Pronóstico Los niños con ronquido primario no tienden a progresar a SAHS con el tiempo. Los niños que padecen esta patología tienen mayor probabilidad de recaer cuando son adultos si adquieren factores de riesgo como la obesidad o la ingestión de alcohol . No se conoce la historia natural ni el pronóstico a largo plazo del SAHS pediátrico no tratado.
Cómo Evitar la Migraña
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Cómo Evitar la Migraña

Seguro que conocemos a alguien que sufre migraña. Y lo sabemos porque ese dolor de cabeza (crisis) es recurrente y se repite cada cierto tiempo . El inicio de la crisis se asocia a muy diferentes factores que son llamados desencadenantes. En principio, si se evitan estos factores puede ser que la crisis no se desencadene. Pero no todos los factores son controlables. Migraña o cefalea Para empezar, explicaremos las diferencias entre migraña y cefalea. La migraña es un dolor de cabeza que se caracteriza por presentarse de forma episódica pero brusca con fases totalmente asintomáticas entre las crisis. Es decir, cuando finaliza la crisis migrañosa la persona está totalmente recuperada hasta que se presenta la siguiente crisis. La cefalea es, sin embargo, un dolor de cabeza menos invalidante. Su intensidad y duración suele ser más leve. Se presenta, característicamente, en determinadas circunstancias como estrés, alteraciones del sueño, horarios irregulares en las comidas, consumo elevado de cafeína, sedentarismo, cambios en el ciclo menstrual, etc. ¿Qué debemos saber de la migraña? El dolor de cabeza de la migraña se instaura progresivamente , aunque en ocasiones avisa con la llamada aura. La forma de presentación puede variar, aunque normalmente se limita sólo a un lado de la cabeza y es de tipo pulsátil (como si te estuvieran golpeando con un martillo). Su intensidad suele ser moderada o grave (impide continuar con la actividad cotidiana) y mejora en reposo y con ayuda de medicación. Normalmente se acompaña de otros síntomas asociados como náuseas, vómitos, fotofobia (intolerancia a la luz) o fonofobia (intolerancia a los ruidos). ¿Y qué es el aura? Es un cortejo de síntomas que puede presentarse antes de que se instaure la crisis migrañosa y, a modo de aviso. No todas las crisis migrañosas se acompañan de aura (hablaríamos de migraña con o sin aura). Sólo una tercera parte de las personas que sufren migraña suelen tener auras. Asimismo, una misma persona puede padecer episodios de migraña común (o sin aura) y episodios de migraña con aura, de forma totalmente arbitraria. Sobre el aura ¿Cuáles son los síntomas característicos del aura de la migraña? Aura visual : es la más frecuente, con diferencia (el 90% de auras). La persona que la sufre nota destellos luminosos ubicados en el centro de su campo visual que se van desplazando provocando fatiga ocular. Aura sensitiva : suele comenzar con hormigueos en la punta de los dedos de una mano y van ascendiendo hasta el hombro pudiendo prolongarse hasta la cara. En otras ocasiones aparecen en la comisura de la boca y lengua. Aura motora : sería el caso, por ejemplo, de un temblor espontáneo en el párpado. Existen otros tipos de auras, pero son muy poco frecuentes. Cuando una persona tiene aura suele ser muy similar en todos sus episodios. Estos síntomas que se presentan en el aura son totalmente reversibles (desaparecen al comenzar la crisis de migraña). El tiempo que pasa entre el aura y el inicio de la crisis migrañosa es inferior a una hora en la mayoría de casos. O sea, se trataría de un preaviso que anunciaría la aparición de dolor de cabeza de forma inmediata . En otras situaciones el aura y la crisis se presentan a la vez, aunque es menos frecuente. ¿Debemos tomar medicación al iniciar el aura?  El aura no se debe tratar por ser síntoma autolimitado (generalmente dura menos de una hora). Sí debemos tomar analgésicos cuando comienza el dolor de la migraña. ¿Por qué se produce? El inicio de la crisis se asocia a factores muy diferentes que son llamados desencadenantes . En principio si evitamos estos factores puede ser que la crisis no se desencadene. Pero no todos los factores son controlables. Entre los desencadenantes encontramos aquellas situaciones que suponen un cambio brusco o un estímulo físico intenso . Podríamos citar:  estrés, ansiedad, períodos premenstrual y menstrual, anovulatorios, período tras un descanso prolongado (fin de semana, vacaciones), ingesta de alcohol, quesos y comidas ricas en nitritos, cambios atmosféricos, altitud elevada, ayuno prolongado, fatiga, exceso o déficit de sueño, algunos medicamentos: anovulatorios, nitroglicerina, estrógenos… ¿Cómo se llega al diagnóstico de migraña? El diagnóstico es clínico (por los síntomas que manifiesta la persona). Es importante un buen interrogatorio del dolor (síntomas, duración y la forma de presentación). En ocasiones, se recurre a la realización de alguna prueba diagnóstica para despistaje, sobre todo cuando detectamos algún signo de alarma. Estos síntomas y una exploración neurológica normal permiten el diagnóstico de migraña , para el que no es necesario hacer una prueba de imagen, tipo escáner o resonancia. Casi un tercio de los pacientes experimentan, antes del dolor, el aura. Si aparece, permiten asegurar el diagnóstico de migraña. Desgraciadamente, muchos pacientes aún siguen sin diagnosticarse y pasan un auténtico calvario. Algunos tardan en diagnosticarse una media de dos años y después de haber acudido a una media de cinco médicos, como demuestran estudios recientes en Europa y EEUU. Y, sin buen diagnóstico, es muy difícil indicar un tratamiento correcto . ¿Por qué las mujeres lo sufren más? Por dos motivos principales. Porque algunos factores genéticos sabemos que van ligados al cromosoma X . El otro factor t iene que ver con los cambios hormonales , concretamente con las fluctuaciones de estrógenos, que experimenta la mujer debido a su ciclo menstrual. Sabemos que estas fluctuaciones son uno de los desencadenantes más potentes de las migrañas. De hecho, antes de tener la menstruación la migraña es igual de frecuente en varones que en mujeres y con la llegada de la menopausia los dolores mejoran e incluso pueden desaparecer.
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Periodontitis
Enfermedad

Periodontitis

¿Qué es la periodontitis? Una enfermedad también conocida como piorrea y enfermedad periodontal , que pertenece a la especialidad de odontología y es considerada una dolencia de tipo grave. Tipos de periodontitis La periodontitis se puede dividir en tres tipos: Crónica : este tipo de periodontitis surge por malos hábitos como el consumo de tabaco, sumados a una gran acumulación de placa bacteriana y sarro debido a una mala higiene bucodental. Aguda : en este caso la periodontitis aparece de manera brusca, dañando el tejido blando, sin necesidad que haya un exceso de placa bacteriana o sarro. Es frecuente en adolescentes. Úlcero necrosante : es la periodontitis más grave. Es muy dolorosa y además de sangrado e inflamación de las encías puede desarrollar más síntomas, como úlceras en la boca, fiebre y malestar general. Causas de la periodontitis La periodontitis surge a causa de que se acumula placa bacteriana entre los dientes y encías. Esto se debe a que la placa, principalmente formada por bacterias , se adhiere al diente y a la encía debido a la acumulación de restos de comida. Esta placa bacteriana si no se retira, se acumula y endurece formando el sarro, el cual solo se puede retirar mediante el instrumental del dentista. El sarro, si no es retirado, provoca la gingivitis, que es la inflamación de las encías, y si esta no se trata, las bacterias llegan al tejido blando y al hueso de la mandíbula , debilitando el agarre de los dientes, lo que provoca la periodontitis. Síntomas de periodontitis Los signos y síntomas de la periodontitis son: Inflamación de las encías. Aumento de la sensibilidad de las encías. Retracción de las encías. Color brillante de las encías. Aparición de pus en los dientes y encías. Mal aliento. Los dientes se mueven y duelen al comer. Tratamiento para la periodontitis El tratamiento aplicado para la periodontitis varía según la gravedad y/o lo avanzada que esté la enfermedad. Si aún no ha profundizado mucho el tratamiento puede consistir en el raspado y alisado radicular , dos técnicas empleadas para la eliminación de sarro, además de la toma de antibióticos para la infección bacteriana. Sin embargo, si la enfermedad está muy avanzada se debe recurrir a la cirugía. La intervención quirúrgica variará según la necesidad de cada paciente. Puede ser una cirugía para realizar un raspado y alisado radicular más profundo, realizar un injerto óseo o del tejido blando , regenerar los tejidos, o estimular su regeneración. Pruebas complementarias del tratamiento de periodontitis Lo primero que llevará a cabo el médico será una evaluación física de la boca del paciente para ver la presencia de sarro , sangrado y/o debilidad de los dientes. Esto, sumado a los síntomas que le comunique el paciente, le permitirá elaborar un diagnóstico. No obstante, para cerciorarse y ver hasta qué profundidad ha llegado la infección , el médico pedirá pruebas de diagnóstico por imagen, como una radiografía dental. Factores desencadenantes de periodontitis La periodontitis es la infección de la encías que llega hasta el tejido blando y el hueso donde se soportan los dientes, siendo el principal factor desencadenante de esta enfermedad una gingivitis no tratada, puesto que la gingivitis es la enfermedad previa a la periodontitis y sus síntomas son la inflamación de las encías debido a la acumulación de sarro entre estas y los dientes. Factores de riesgo de periodontitis Los principales factores de riesgo que pueden aumentar que el paciente desarrolle periodontitis son: Edad :  cuanto mayor es la edad del paciente más probabilidad hay de padecer la enfermedad. Genética : esta enfermedad muchas veces está relacionada con los antecedentes familiares. Historial médico del paciente : la periodontitis puede ser causada por otras enfermedades que tenga el paciente que dañen el sistema inmunitario o que sean crónicas, como la diabetes. Si el paciente padece gingivitis y no se ha puesto en tratamiento. Hábitos de vida : el consumo de tabaco y otras sustancias sumado a una mala higiene bucal puede aumentar el riesgo de esta enfermedad. También una mala alimentación. Complicaciones de la periodontitis Pérdida de los dientes por su caída. Infección bacteriana. Anomalías en el corazón y los pulmones si las bacterias se van al torrente sanguíneo. Prevención de la periodontitis Tener una correcta higiene bucal. Cepillarse los dientes tras cada comida. Hacer uso del hilo dental y el enjuague bucal. Realizar revisiones dentales periódicas. Acudir al dentista a eliminar el sarro y la placa bacteriana. Especialidades a las que pertenece la periodontitis El especialista médico encargado de tratar la periodontitis es el odontólogo. Preguntas frecuentes ¿Qué precio tiene un curetaje dental? El curetaje dental se realiza dividiendo la boca en 4 cuadrantes, siendo el precio de cada cuadrante entre 60 € y 80 € . ¿Qué es la periodontitis agresiva? Es un tipo de periodontitis similar a la crónica , pero cuya aparición es brusca y ataca de manera muy rápida al tejido blando de la mandíbula sin haber excesiva presencia de sarro y/o placa bacteriana. ¿Qué es la profilaxis dental? La profilaxis dental se emplea tanto para mantener una buena higiene dental mediante la práctica periódica como para evitar el avance de la gingivitis y la periodontitis mediante la eliminación de las bacterias, el sarro y la placa en profundidad. ¿Qué es un especialista en endodoncias? El especialista en endodoncias es el endodoncista y es el médico encargado de mantener y/o recuperar el estado óptimo de salud de la parte perirradicular (alrededor de la raíz) del diente. ¿Qué diferencia hay entre un empaste y una endodoncia? El empaste se realiza tras la eliminación de una caries en la parte superficial del diente, mientras que la endodoncia se realiza en la zona del nervio del diente, extrayendo la pulpa dental.
Rinitis
Enfermedad

Rinitis

¿Qué es la rinitis? La rinitis es una inflamación de la mucosa nasal (su revestimiento interno), que produce síntomas característicos como congestión nasal, moqueo (rinorrea), estornudos y picor (prurito). Cuando esta inflamación se extiende a la mucosa de los senos paranasales (estructuras en forma de cavidad que se encuentran en el macizo facial), se denomina rinosinusitis. La rinitis más frecuente es la de origen alérgico afectando hasta a un 30% de las personas adultas. Este tipo de rinitis se asocia muy frecuentemente como síntoma acompañante en los pacientes diagnosticados de asma . Se puede considerar esta patología como de gravedad moderada, ya que supone una alteración en la calidad de vida del paciente muy importante, interfiriendo en su desarrollo laboral, personal, etc. Tipos y causas de la rinitis Hay distintas clasificaciones de la rinitis. Se pueden dividir los tipos de rinitis en : Rinitis alérgica : producida por una reacción exagerada del sistema de defensa a nivel de la mucosa de la nariz en respuesta a la toma de contacto con sustancias que producen esta reacción al inhalarlas (epitelios de animales, ácaros, inhalantes domésticos, pólenes, etc..). Dependiendo del tipo de sustancia que produce la alergia podrá presentarse de forma estacional o perenne. Rinitis no alérgicas : se producen por distintas causas. En este grupo podemos encontrar: Rinitis infecciosas producidas por un microorganismo como virus o bacterias. Rinitis vasomotoras: se producen por una hiperfunción del sistema nervioso (parasimpático). Rinitis ocupacionales: son debidas a una respuesta en la mucosa nasal ante agentes presentes en el trabajo (animales, graneros, maderas, látex, agentes químicos...etc.). Pueden ser debidas a una reacción alérgica o no. Rinitis producidas por alteraciones hormonales (durante el embarazo, la menopausia, toma de anticonceptivos, en los pacientes que presentan alteraciones tiroideas, etc.) Rinitis desencadenadas por la toma de fármacos como antiinflamatorios, reserpina, metildopa, inhibidores de la ECA, betabloqueantes, anticonceptivos orales, vasoconstrictores, clorpromazina, etc. Rinitis emocionales: desencadenadas principalmente por el estrés y la estimulación sexual. Rinitis seca anterior: la inflamación de la mucosa se produce en los ? anteriores de la fosa nasal y se desencadena por factores ambientales de sequedad, contaminación, aire acondicionado, etc. Rinitis crónica atrófica: también denominada ocena. Es un estado más avanzado de una rinitis seca en el que se ha producido una alteración de la mucosa nasal persistente. Rinitis no alérgica con eosinofilia (NARES): en esta hay un aumento de eosinófilos en la mucosa nasal (un tipo de células de defensa) de forma perenne. Síntomas de la rinitis Los síntomas principales de las rinitis son congestión nasal, moqueo (rinorrea), estornudos, picor (prurito), sangrado nasal (epistaxis) y dolor de cabeza (cefalea). Puede ser uní o bilateral Dentro de cada una de las rinitis, pueden presentarse ligeras diferencias entre los síntomas que presentan. Así en algunas predomina la congestión nasal y dificultad para la respiración por la nariz, esto se da por ejemplo en la rinitis producida por una infección vírica en el catarro común, en el que aparece un moqueo (rinorrea) inicialmente acuosa y después más viscosa con disminución del olfato, con enrojecimiento en la zona nasal, acompañado de fiebre y malestar general. En la rinitis alérgica la congestión es el síntoma predominante acompañado de estornudo en salvas, picor nasal y/o ocular y rinorrea acuosa, apareciendo más frecuentemente en personas jóvenes. Así mismo, la rinitis vasomotora también establece como su síntoma principal la obstrucción nasal acompañada de crisis de moqueo o rinorrea clara con episodios de estornudos, apareciendo en pacientes de edades medias. En la rinorrea crónica no alérgico con eosinofilia (NARES), se presenta la obstrucción nasal con principal síntoma, sin picor ni estornudos. Esta enfermedad se asocia frecuentemente a la presencia de pólipos nasales (crecimiento de tejido anormal en la mucosa de la nariz) y asma. En la rinitis crónica hipertrófica aparece obstrucción nasal alternante, “habla” nasal y moqueo denso. En otras rinitis el síntoma más predominante es la sequedad nasal. Así pasa, por ejemplo, en la rinitis seca anterior en la que pueden aparecer costras nasales y sangrado (epistaxis) frecuente). En la rinitis crónica atrófica (ocena) además es característico que se produzca mal olor, aparecen costras en la mucosa y dificultad para oler. Tratamiento para la rinitis La consideración inicial fundamental es el evitar los desencadenantes que puedan estar asociados. Además, se aconseja lavados nasales con suero fisiológico. El tratamiento farmacológico puede basarse en antihistamínicos orales, para alivio de los estornudos el picor y la rinorrea. Además, pueden indicarse en ocasiones antihistamínicos tópicos, que mejoran los síntomas excepto la sensación de obstrucción nasal. Otra alternativa a nivel tópico son los descongestionantes tópicos (oximetazolina, fenilefrina, etc.), cuya principal desventaja es que no se pueden utilizar durante más de 7 días ya que pueden producir un efecto rebote. El tratamiento de primera línea en la rinitis alérgica son los corticoides tópicos (por ejemplo, mometasona, fluticasona, etc), empleados mientras duren los síntomas aunque sin cronificar su uso ya que pueden alterar la mucosa y además absorberse de forma sistémica . Los corticoides orales en ciclos cortos se utilizan en casos muy severos de rinitis alérgica. Otros tipos de fármacos son el bromuro de ipratropio, la inmunoterapia específica subcutánea, etc. El cromoglicato disódico está indicado en mujeres embarazadas y niños. La cirugía está indicada en aquellos casos que se precise la corrección de deformidades anatómicas, extirpación de pólipos , etc. Pruebas complementarias del tratamiento de la rinitis Rinoscopia anterior . Se trata de la visualización del aspecto de la mucosa nasal en la mitad anterior de las fosas nasales, con objetivación del moco, detección de pólipos, cuerpos extraños que se hayan podido meter, etc. Analítica de sangre y junto con las características de presentación y manifestación de la rinitis, se valora el aumento de eosinófilos. Pruebas cutáneas alérgicas (Prick-test) que confirman el diagnóstico por posible origen alérgico Estudio microbiológico de las secreciones nasales para detectar los microorganismos que pueden estar produciendo la infección y síntomas de rinitis. Pruebas de imagen como radiografías de cavum para descartar al aumento de las adenoides (vegetaciones) en los niños. En caso de sospechar patologías primarias que, de forma secundaria, produzcan la rinitis, se realizan otras pruebas de imagen como TAC o Resonancia Magnética, descartando así la presencia de tumores, pólipos, etc. Endoscopia nasal , con la introducción de un pequeño tubo flexible con una cámara en su extremo y una luz permite una visión directa del trayecto nasal Rinomanometría (estudio del flujo de aire que pasa a través de las fosas nasales a diferentes presiones durante la inspiración y la espiración), rinometría acústica (prueba que valora la geometría de las fosas nasales basándose en la reflexión de una onda acústica), que se realizan en casos seleccionados. Factores desencadenantes de la rinitis Los factores desencadenantes pueden ser la toma de ciertos medicamentos (IECAs, AINEs, anticonceptivos u otros tratamientos hormonales, beta-bloqueantes, inhibidores de la 5-fosfodiesterasa…), traumatismos o cirugía en la nariz, alteraciones hormonales, exposiciones ambientales o laborales a sustancias (cambios de temperatura, exposición al humo del tabaco, a fuertes olores, etc.) Factores de riesgo de la rinitis Factores genéticos predisponentes (tener familiares de primer grado con rinitis). Padecer otras enfermedades que se asocian a la aparición de rinitis (asma, dermatitis atópica, etc.). Exposición a sustancias que provocan la reacción anómala del sistema inmune y la aparición de los síntomas (polvo de semillas, madera o textiles, productos químicos, epitelio de los animales, ácaros, alimentos etc.) Complicaciones de la rinitis Pueden aparecer por la obstrucción y aumento de secreciones son: Desarrollo de infecciones como otitis, sinusitis, etc. Aparición de pólipos nasales . Hipertrofia de cornetes. Deformación de la boca con paladar ojival . Alteración de la calidad de vida (interferencia en la vida laboral, escolar, actividades de ocio, etc.) Insomnio. Aparición de halitosis (mal olor del aliento) Irritación de la piel de las aletas nasales (sus lados), al hacer fricción y roce de forma continua con pañuelos Irritación ocular con aparición de conjuntivitis asociada . Prevención de la rinitis Evitar la exposición a todas aquellas sustancias que actúan como alérgenos y desencadenan la sintomatología de la rinitis (polen, epitelio de perros...etc.) Uso de vacunas (inmunoterapia) destinadas a disminuir la reacción exagerada del sistema inmune en las alergias. Adecuada higiene de manos para evitar la transmisión de enfermedades infecciosas de vías altas que producen rinitis (catarros, sinusitis, etc). Especialidades a las que pertenece la rinitis La rinitis es una patología cuyo diagnóstico inicial y tratamiento puede realizarlo el médico de atención primaria. Si él detecta alguna alteración grave, será remitido al médico especialista en otorrinolaringología. Preguntas frecuentes: ¿Qué es la alergia? La alergia es una alteración en el sistema inmune que puede detectar si una sustancia de anómala es un agente lesivo para el organismo, reaccionando de forma exagerada y activando una cascada de procesos inflamatorios dispares en el organismo que se convierte en algo lesivo para el propio cuerpo. ¿Es la rinitis un síntoma de la alergia? Dentro de las manifestaciones de alergias a sustancias que se inhalan puede manifestarse la rinitis de forma frecuente como síntoma de una alergia. ¿Puedo desarrollar alergia en cualquier momento de mi vida? Sí, en cualquier momento de la vida se puede producir una respuesta anómala del sistema de defensa ante cualquier agente (alimentos, químicos, pólenes…) aunque suele ser una alteración que se presenta de forma más frecuente desde la edad infantil. No se sabe con certeza por qué hay alergias que se originan cuando la persona tiene más edad, pero se ha asociado a posibles alteraciones hormonales o por disfunciones del sistema inmunológico . ¿Qué es la rinoconjuntivitis? Es la asociación de rinitis y conjuntivitis (inflamación de la mucosa nasal y la conjuntiva ocular “el blanco de los ojos”) que aparecen frecuentemente asociados cuando el paciente presenta alergia a una determinada sustancia (polvo, pólenes, etc.). Aparece congestión nasal, moqueo persistente acuoso, lagrimeo, ojo rojo, picor nasal y ocular. ¿Qué es la rinitis crónica? Es la aparición de los síntomas de rinitis de forma persistente debido a la repetición sucesiva de episodios de rinitis aguda que generan fenómenos inflamatorios que no desaparecen de la mucosa de la nariz. Aparece obstrucción nasal intermitente/persistente , disminución del olfato y moqueo.
Paperas
Enfermedad

Paperas

¿Qué son las paperas ? Las paperas o parotiditis es una enfermedad infecciosa producida por un virus (virus de la parotiditis) del grupo de los llamados Paramixovirus. Antes de que existiera la vacuna frente a este virus en el calendario vacunal infantil, la infección predominada sobre todo en invierno y primavera, con aparición de epidemias cada 2 - 5 años. Era una enfermedad habitual que aparecía en los niños. En la actualidad, más del 50%  de los casos se dan en adultos jóvenes. Salvo que existan complicaciones, no es una enfermedad grave. Tipos de paperas Primaria por infección vírica o secundaria por sobreinfección por bacterias en pacientes con las defensas bajas (inmunodeprimidos). Causas de las paperas La causa de las paperas o parotiditis es el desarrollo de una infección producida por un virus  de la familia de los Paramixovirus. La transmisión de la infección se realiza entre una persona enferma y una sana por medio del contagio al contacto con pequeñas gotitas de saliva o moco que contiene el virus. Síntomas de las paperas Tras un periodo de incubación de entre 15 - 25 días , puede existir una fase llamada prodrómica en la que existen síntomas como malestar general, fiebre y dolores musculares. Después pueden aparecer los síntomas más característicos con afectación de las glándulas parótidas (situadas en cada lado de la cara justo antes de las orejas) que se presentan inflamadas (una o las dos a la vez) y otras glándulas salivares, con dolor que aumenta al tomar líquidos ácidos y sensación de tumefacción y fiebre . Tratamiento para paperas No existe un tratamiento específico para las paperas. Los fármacos que se pautan van destinados al control de los síntomas. Se indica llevar una dieta blanda, evitando alimentos ácidos que provocan mayor salivación. Se pautan fármacos antiinflamatorios no esteroideos (ibuprofeno, etc.) y aplicación de compresas frías en la región parotídea (por delante de la oreja). En el caso de complicaciones también se trata de forma sintomática según el tipo de complicación. Pruebas complementarias del diagnóstico tratamiento de paperas El diagnóstico de la parotiditis se basa mayoritariamente en la exploración física y la entrevista clínica por parte del médico . Pueden realizarse pruebas complementarias como analítica de sangre con la realización de una serología para detectar los anticuerpos específicos contra el virus (pequeñas proteínas del sistema de defensa que se producen para luchar contra el virus). También se puede detectar la presencia de pequeñas partes del virus (antígenos) o realizar un cultivo de células para detectar la presencia del virus en ellas. Factores desencadenantes de las paperas El principal factor de riesgo para padecer paperas es no estar vacunado de la triple vírica. S e trata de una vacuna incluida en el Sistema Nacional de Salud para niños . Factores de riesgo de las paperas No estar vacunado frente al virus que produce la parotiditis, incluida en la vacuna triple vírica. Estar en contacto con una persona que padece la enfermedad. Estar en centros cerrados como colegios, etc. Época del año: invierno. Complicaciones de las paperas Las complicaciones más frecuentes son: Meningitis: afectación del sistema nervioso central con inflamación e infección en las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal.Es la complicación más frecuente. Raramente deja secuelas, siendo la más frecuente la sordera. Orquitis y/o epididimitis : infección e inflamación de los testículos y el epidídimo (estructura que hay sobre los testículos). Puede causar infertilidad en los varones. Pancreatitis: aparición de dolor abdominal por presencia de inflamación de la glándula pancreática por la infección. Prevención de las paperas La prevención fundamental es la vacunación con la vacuna de la triple vírica que contiene la vacuna frente al virus de la parotiditis. Cuando se tiene contacto con un paciente diagnosticado de parotiditis se precisa siempre extremar las medidas de higiene, siendo algo fundamental el lavado de las manos. Especialidades a las que pertenecen las paperas La parotiditis o paperas es una enfermedad que habitualmente es diagnosticada y tratada por el pediatra de atención primaria o el médico de familia. Si existen complicaciones puede ser preciso la derivación del paciente a revisión hospitalaria o a consulta de especialistas de urología, neurología, etc., según la complicación que se dé . Preguntas frecuentes ¿Cuánto tiempo duran las paperas? Tras el periodo de incubación la inflamación de las glándulas parótidas tardan entorno a 3 días, generalmente primero una parótida y la otra 1 - 2 días después. Los síntomas ceden lentamente en 3 - 7 días. ¿Cuál es la vacuna contra las paperas? La vacuna contra las paperas o parotiditis está incluida en la vacuna llamada triple vírica en la que , además de producirse la inmunización contra este virus, también se vacuna al paciente contra el virus de la rubéola y el virus del sarampión, incluidas en la misma vacuna. Esta vacuna forma parte del calendario de vacunación infantil del Sistema Nacional de Salud español. ¿Cuál es el periodo de contagio de las paperas? El periodo de transmisión se da desde 7 días antes hasta 9 días después del inicio de los síntomas. ¿Cómo se contagian las paperas? El contagio se produce por el contacto con pequeñas gotitas de saliva o moco que contienen el virus de un paciente que tiene la enfermedad (al estornudar, toser, etc.) ¿Cuál es el efecto de la vacunación? La vacuna contra las paperas incluida en la triple vírica está compuesta por virus atenuados , es decir, virus a los que se les ha modificado para que no produzcan la enfermedad pero cuya estructura sí pueda ser detectada por el sistema inmunológico del organismo. Esto provoca en él una reacción de defensa en la que se producen anticuerpos (pequeñas proteínas capaces de reconocer la estructura del virus y “presentarselas” a las células de defensa del cuerpo para que actúen contra él). Así, en el organismo queda la memoria de esos anticuerpos y si en un momento futuro tras la vacunación el cuerpo toma contacto con el virus real, el sistema de defensa del organismo está preparado para reconocerlo, atacar y destruir antes de que produzca la infección.
Diátesis Hemorrágica
Enfermedad

Diátesis Hemorrágica

¿Qué es la diátesis hemorrágica? Las diátesis hemorrágicas son un conjunto de desórdenes en diferentes patologías donde ocurre un trastorno de la coagulación de la sangre que se manifiesta principalmente por una ausencia de coagulación y por hemorragias importantes. La predisposición del organismo a sangrar de forma anómala, puede ser debido a una alteración congénita o adquirida de cualquiera de los elementos que participan en el mecanismo fisiológico de la hemostasia como vasos sanguíneos, plaquetas y factores de coagulación. Es una enfermedad poco común, pero es grave si no se tratan las causas que desencadena la hemorragia de forma rápida, ya que puede llegar a ser mortal. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Tipos de diátesis Los tipos de diátesis pueden ser hereditarios o adquiridos y, muchas veces, es una manifestación común de una gran variedad de trastornos: Trastornos adquiridos: trombocitopenias (las más habituales), anticuerpos adquiridos frente a factores de la coagulación, fármacos, púrpuras vasculares y trastornos mixtos. Trastornos hereditarios: ocasionadas por una anomalía, déficit de factores de la coagulación, trastornos fibrinolíticos, trastornos plaquetarios (Enfermedad de Glanzmann), telangiectasias hemorrágicas vasculares y trastornos del tejido conectivo. Causas de la diátesis hemorrágica Las causas de la diátesis hemorrágica dependen de la etiología de la enfermedad: Diátesis causada por un trastorno de la hemostasia de plaquetas. Este tipo incluye patologías tales como trombocitopenia. Los factores de desarrollo pueden ser una disminución de la inmunidad, enfermedad renal y hepática, daño por virus, tratamiento quimioterapéutico y exposición a la radiación. Una enfermedad causada por alteraciones en los procesos de coagulación de la sangre, puede ser un trastorno de la fibrinólisis, el uso de anticoagulantes y fármacos fibrinolíticos, varios tipos de hemofilia, etc. Permeabilidad alterada de la pared vascular, causada por la falta de ácido escorbútico, angiectasia hemorrágica o vasculitis. Una enfermedad causada por la hemostasia de plaquetas , enfermedad de Von Willebrand, síndrome trombo hemorrágico, enfermedad por radiación, hemoblastosis, etc. Hemorragias debidas a trastornos de coagulación de la sangre. También asociadas a cambios en los procesos y compuestos orgánicos de la formación de plaquetas y hemorragias que se desarrollan como resultado de daño vascular. Síntomas de la diátesis hemorrágica Los síntomas de la diátesis hemorrágica son: Pequeñas manchas azuladas (similares a los hematomas). Erupción en la parte anterior del tobillo, las caderas o el exterior de los antebrazos. Si la erupción se combina con necrosis se forman úlceras. Sangrado en cualquier tejido y órgano como:  hemorragias cutáneas (petequias, equimosis, púrpura, hematomas), hemorragias por mucosas (epistaxis, gingivorragias, hematuria, hemorragias y hemorragia digestiva), hemorragia musculoesquelética (hemartrosis, hematoma intramuscular, retroperitoneal) o hemorragia intracraneal. Tratamiento de la diátesis hemorrágica El tratamiento de la diátesis hemorrágica va a depender siempre del tipo de enfermedad que tenga el paciente y que produce la hemorragia. Los complementos de vitaminas (vitamina K, P, C) en caso de daño a las paredes de los vasos sanguíneos. Hormonas glucocorticoides (medicamentos hormonales de la corteza suprarrenal) con una disminución en el número de plaquetas. La prednisolona a partir de 1 mg /kg al día se usa con mayor frecuencia, con la posibilidad de aumentar la dosis en 3-4 veces, el tratamiento puede durar de 1 a 4 meses. También se puede administrar factores coagulantes. En casos de diátesis hemorrágicas muy sintomáticas y profusas, se debe realizar una transfusión sanguínea como: Transfusión de plasma que contiene todos los factores que coagulan, permitiendo restablecer el nivel de todos los factores. Transfusión de plaquetas y de eritrocitos o hematíes, se usa en casos extremos como la anemia severa y coma anémico. Tratamiento quirúrgico: la cirugía para extirpar el bazo (esplenectomía) se lleva a cabo con una hemorragia importante, ya que puede aumentar la vida útil de las células sanguíneas. Pruebas complementarias de la diátesis hemorrágica Para las pruebas complementarias del diagnóstico de la diátesis hemorrágica es fundamental realizar una correcta historia clínica al paciente, que incluya la presencia de enfermedades crónicas, el uso a largo plazo de medicamentos, antecedentes hereditarios, si tiene malos hábitos, historia de cáncer, etc. Características de la diátesis (tipo, cuantía, localización de la hemorragia, tiempo de latencia, relación con traumatismo previo). Entre las pruebas que se deben realizar son; análisis de sangre como hemograma completo y bioquímica, análisis de orina , recuento de plaquetas y los tiempos de coagulación. Se puede hacer punción de la médula ósea para evaluar su estado. Factores desencadenantes de la diátesis hemorrágica No existen factores desencadenantes específicos de la diátesis hemorrágica. Factores de riesgo de la diátesis hemorrágica Los factores de riesgo de la diátesis hemorrágica pueden ser: antecedentes familiares, elevado consumo de fármacos, ciclo menstrual anormal, historia previa de sangrado en la niñez , enfermedades renal o hepática, enfermedades inmunológicas, virus, tratamiento con quimioterapia, infecciones drogas, cáncer, sangrado en el post parto, exceso de anticoagulante, deficiencia de los factores de coagulación, o intoxicación como la exposición a un veneno. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Complicaciones de la diátesis hemorrágica Las complicaciones de la diátesis hemorrágica incluyen: Anemia severa. Hemorragia interna. Trastornos de la inmunidad y manifestaciones alérgica. Riesgo de infección por VIH. Inmovilidad de la articulación acompañado de entumecimiento y parálisis. Prevención de la diátesis hemorrágica La diátesis hemorrágica es muy difícil de prevenir, pero existe alguna medida que se puede llevar a cabo para garantizar su desarrollo y evitar complicaciones. Alimentación saludable, con una nutrición adecuada y equilibrada. Consumir complementos vitamínicos ricos en vitamina K. Realizar tratamiento oportuno de las enfermedades antiinflamatorias. Evitar la exposición al sol. Acudir de forma regular al médico ante algún signo de sangrado. Especialidades a las que pertenece La especialidad a la que pertenece la diátesis hemorrágica es la hematología, ésta se encarga de tratar y diagnosticar las enfermedades de la sangre o hematológicas. Preguntas frecuentes ¿Qué es una citología? La citología es una técnica que consiste en observar el comportamiento de las células a través del microscopio para estudiar su morfología. Es empleada en numerosas especialidades médicas y quirúrgicas. ¿Cuáles son las principales enfermedades de la sangre? Las principales enfermedades de la sangre son: anemia, hemofilia, leucemia, hemocromatosis, mieloma múltiple, trombocitopenia inmune primaria, policitemia y talasemia. ¿Qué es una diátesis hemorrágica trombopénica? La diátesis hemorrágica es la alteración de los trombocitos . La funcionalidad plaquetaria está alterada con recuento plaquetario normal. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.