Entrar

Medicina General

La especialidad
Artículos especializados
Enfermedades
Síntomas
Otros contenidos
Motivos y Mejora de la Dificultad Respiratoria
Artículo especializado

Motivos y Mejora de la Dificultad Respiratoria

La dificultad respiratoria es una sensación desagradable de falta de aire, de sensación de ahogo, que se puede manifestar en reposo o durante el esfuerzo físico. En términos médicos, se llama disnea. Su causa no siempre es tan obvia como puede parecer, ya que no sólo las enfermedades del pulmón la pueden provocar, sino que hay muchas otras causas que pueden ocasionar dificultad para respirar.  Veámoslas. Causa de disnea o dificultad respiratoria  La dificultad para respirar puede ser debida a diferentes causas, algunas debidas a una enfermedad, al estrés, a accidentes o, en otras ocasiones, a circunstancias como la altura.  Factores externos que pueden causar disnea :  Intoxicación por gases.  Cuerpo extraño en la vía aérea.  Altura o alta montaña. Factores psicológicos : Crisis de ansiedad o de pánico con hiperventilación.  Enfermedades pulmonares : Asma bronquial.  Bronquitis aguda o crónica. EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica).  Enfisema.  Neumonía.  Fibrosis pulmonar.  Edema pulmonar.  Neumotórax.  Tromboembolia pulmonar.  Sarcoidosis.  Bronquiectasias.  Derrame pleural.  Tumores pulmonares.  Enfermedades cardiovasculares : Insuficiencia cardíaca.  Enfermedad coronaria.  Cardiopatías congénitas.  Miocarditis o pericarditis.  Arritmias.  Enfermedades infecciosas :  Gripe.  Infección de vías respiratorias altas.  Difteria.  Tos ferina.  Crup o laringitis.  Epiglotitis.  Traqueítis.  Tuberculosis.  Enfermedades de la musculoesqueléticas : Cifoescoliosis severa.  Parálisis diafragmática bilateral.  Otras   Alergias graves que causan edema laríngeo. Las enfermedades neurológicas que afecten al control de la respiración.  La apnea del sueño.  ¿Cómo se diagnostica?  Como en cualquier situación médica, un correcto y extenso interrogatorio (historia clínica) y una completa exploración física nos permitirán realizar un buen diagnóstico. La auscultación del paciente, el inicio de los síntomas, su aparición con el esfuerzo o la presencia de fiebre o dolor, orientan en el diagnóstico.  Tras la auscultación del paciente, se puede realizar una determinación del oxígeno que hay en la sangre, como una gasometría o bien, valorar cómo está el pulmón mediante una radiografía. Una analítica o un electrocardiograma también pueden ser útiles. Una manera objetiva de valorar también la dificultad respitario y la capacidad pulmonar es mediante la realización de una espirometría o  peak flow .  Tratamiento de la dificultad respiratoria  El tratamiento está enfocado a la causa que provoca la  disnea. La dificultad para respirar no es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma secundario a un problema de base. Si el problema es una obstrucción de la vía aérea, ya sea por mucosidad u obstrucción nasal o por un cuerpo extraño, el tratamiento será liberar la vía aérea para dejar pasar el aire.  Si la dificultad respiratoria la causa el estrechamiento de los bronquios (asma o bronquitis), el tratamiento irá dirigido a broncodilatarlos mediante fármacos inhalados, como el salbutamol o corticoides.  En el caso de las infecciones bacterianas , como la neumonía, deben ser tratadas con antibióticos y, si hay tumores o líquido en la pleura o pulmones, deben ser tratados quirúrgicamente.  Los pacientes con cardiopatías o arritmias , deben ser estabilizados y tratados con fármacos específicos.  Los pacientes con manifestaciones graves de alergia , deben evitar el alérgeno que les causa problemas y llevar siempre consigo la medicación.  ¿Podemos evitarla o prevenirla?  Los fumadores tienen mayor riesgo de presentar disnea o problemas respiratorios.  Vacunarse contra la gripe, sobre todo, las personas con enfermedades crónicas, respiratorias o cardíacas.  Se recomienda, como normal general, dejar de fumar para evitar complicaciones futuras.  En las ascensiones a gran altura se recomienda la aclimatación progresiva , comer poco, beber mucho y descansar, con la toma de algún fármaco si fuera necesario.  En caso de dificultad a la hora de respirar por la noche, debido a enfermedades cardíacas , al permanecer tumbado (ortopnea), es recomendable dormir con varias almohadas.  En algunas ocasiones, el médico puede prescribir oxígeno domiciliario o bien puede ser necesario, según la gravedad, ingresar e intubar al paciente para ventilarlo adecuadamente.  Complicaciones o secuelas  En función de la gravedad o la frecuencia de episodios de dificultad respiratoria , se pueden observar complicaciones como:  Problemas respiratorios: un episodio grave puede comprometer la función pulmonar o dañar el tejido.  Problemas de memoria o   cognitivos: niveles de oxígeno bajos en la sangre durante un largo tiempo puede provocar pérdida de memoria y problemas cognitivos transitorios o permanentes.  Depresión: suele ser transitoria y mejora con el tiempo.  Cansancio y debilidad muscular: sobre todo después del tratamiento recibido.  Mejorar la dificultad respiratoria  Para ayudar con la dificultad para respirar, pueden realizarse varias cosas :  Sentarse erguido  Dormir semincorporado, en una silla reclinable  Elevar la cabecera de la cama o usar almohadas   Inclinarse hacia delante  Encontrar maneras de relajarse es importante para manejar un episodio de disnea:  Escuchar música suave.  Realizar actividades relajantes como un baño o darse un masaje.  Ponerse un paño frío sobre el cuello o la cabeza.  Respirar con calma por la nariz y echando el aire por la boca.  Pedir ayuda a familiares y amigos.  Abrir la ventana, salir a la calle para recibir aire fresco.  Realizar actividades preventivas como:  Dejar de fumar  Realizar yoga y meditación, basados en la respiración (mejoran la capacidad respiratoria)  Realizar ejercicio moderado.  Aprender a utilizar los medicamentos recetados por el médico y conocer los signos de alarma para acudir a urgencias. 
¿Cómo Interpretar unos Análisis de Orina?
Artículo especializado

¿Cómo Interpretar unos Análisis de Orina?

Si has recibido el resultado de unos análisis de orina y tienes interés en su interpretación rápida, aquí te damos una serie de pautas para conseguirlo tú mismo/a. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. ¿Para qué se utiliza? El examen de orina es usado como método diagnóstico complementario en medicina. Es indoloro y de simple recolección (40-50 ml de orina en un recipiente de plástico), siendo por ello menos molesto para los pacientes que un análisis de sangre. El análisis de orina puede ofrecernos pistas importantes sobre enfermedades del organismo , principalmente sobre las enfermedades de los riñones. Las tres opciones de estudio son las siguientes: Tira reactiva de orina y sedimento urinario. Cultivo de orina (urocultivo) y antibiograma. Estudio de orina de 24h. Tira reactiva y sedimento urinario La orina puede ser recogida en cualquier momento del día y cuanto más fresca sea, más fiables son los resultados. Si no puede ser entregada inmediatamente, debe ser conservada bajo refrigeración. Para la primera prueba (tira reactiva), simplemente se sumerge la tira reactiva llamada Labstix ® en el recipiente de orina. Cada tira posee unos cuadraditos de colores compuestos por sustancias químicas que reaccionan con determinados elementos de la orina. Después de un minuto, se comparan los colores de los cuadraditos con una tabla de referencia que suele venir en el envase de las tiras. Los resultados son principalmente cualitativos (identifican la presencia de la sustancia), y la cuantificación es apenas aproximada mediante una gradación de cruces (1+ informa de poca cantidad y 4+ de una gran cantidad. Menos de 1+ serían los ”trazos”). Podemos detectar y estudiar los siguientes parámetros: Densidad: la densidad del agua pura es igual a 1000. Los valores de densidad en la orina normales varían de 1005 (orina más diluida) a 1035 (más concentrada, pudiendo indicar deshidratación). Cuanto más concentrada es la orina, más amarilla aparece y emite hedor más intenso. pH : la orina es ácida (pH 5.5 a 7,0), ya que el riñón es el principal medio de eliminación de ácidos del organismo. Los pH superiores a 7 pueden sugerir la presencia de bacterias, que alcalinizan la orina, mientras que pH inferiores a 5.5 pueden indicar un estado acidótico en la sangre o enfermedad de los túbulos renales. Glucosa: toda la glucosa (azúcar) que es filtrada por los riñones es reabsorbida hacia la sangre por los túbulos renales. Por ello lo normal es no observar presencia de glucosa en la orina. Si la hubiera es un fuerte indicio de que los niveles sanguíneos de glucosa son altos, y el riñón no es capaz de reabsorberla toda, como pasa en la diabetes mellitus. Proteínas : la mayoría de las proteínas no pasa el filtro del riñón, por eso, en situaciones normales no deben estar presentes en la orina (existe apenas una pequeña cantidad). Su presencia puede indicar enfermedad renal y debe ser siempre investigada. Hematíes (sangre): su cantidad en la orina es insignificante por lo que, de forma general, se considera una orina normal cuando no hay presencia de hematíes. Leucocitos (esterasa leucocitaria): normalmente negativos (mínima presencia). Cetonas: son productos de metabolización de las grasas y normalmente no están presentes en orina. Su presencia en la orina sugiere ayuno prolongado o, junto a otros parámetros alterados, una diabetes mellitus mal controlada. Urobilinógeno y bilirrubina: también normalmente ausentes en orina, su presencia puede sugerir enfermedad de hígado o hemólisis (destrucción anormal de hematíes o glóbulos rojos en la sangre). Nitritos: la orina es rica en nitratos, y la presencia de bacterias en la orina los transforma en nitritos. No obstante, no todas las bacterias tienen esa capacidad por lo que un resultado negativo no excluye el diagnóstico de infección de orina. Cristales: los de oxalato de calcio no poseen ninguna significación clínica. No indican una mayor propensión a padecer cálculos renales. La segunda prueba (sedimento de orina) consiste en observar la orina al microscopio en el laboratorio y con ella se pueden contabilizar los siguientes elementos: Hematíes (o glóbulos rojos -sangre-): los valores normales se describen como: menor de tres a cinco hematíes por campo. La presencia de niveles más elevados se llama hematuria. Leucocitos (o glóbulos blancos): son nuestras células de defensa y su presencia en la orina sugiere, generalmente, infección de orina, pero pueden significar cualquier inflamación de las vías urinarias (incluida la no causada por un agente infeccioso). Los valores normales son: menores a cinco células por campo. La presencia de valores más elevados se llama leucocituria o piuria. Células epiteliales: su posible presencia es normal, dado que las propias células del tracto urinario se descaman. Cilindros: como los túbulos renales son cilíndricos, si tenemos alguna sustancia en gran cantidad en la orina (proteínas, células epiteliales, hematíes) ésta se agrupa en forma de cilindro al pasar a través de ellos. La presencia de cilindros indica que esa sustancia ha pasado por los túbulos renales y, por tanto, no proviene de afecciones de estructuras posteriores a los túbulos, como es el caso del uréter, vejiga, próstata, etc. Los cilindros que pueden indicar algún problema son los cilindros hemáticos, que pueden mostrar la existencia de una enfermedad renal denominada glomerulonefritis, así como los cilindros leucocitarios, que pueden indicar inflamación (general) de los riñones. Bacterias. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Urocultivo y antibiograma La presencia de hematíes, asociado a leucocitos y nitritos positivos habla mucho a favor de una infección de orina , no obstante, el examen más específico es el urocultivo . Consiste en incubar la orina en medios de crecimiento bacteriano específicos y observar si las bacterias se multiplican, formando colonias visibles a simple vista. Se considera positivo un recuento igual o superior a 10E6 UFC (unidades formadoras de colonias)/ml (mililitro) de orina. Con el antibiograma se mide la sensibilidad-resistencia de las bacterias que salen positivas en la orina a los antibióticos habitualmente utilizados para su tratamiento y así optimizarlo. Examen de orina de 24 horas Esta prueba se realiza, principalmente, para cuantificar con exactitud las proteínas que se están perdiendo por la orina en determinadas enfermedades. Pero también sirve para cuantificar otros parámetros como el volumen total de orina emitido en 24 horas o la cantidad de electrolitos (sodio, potasio, cloro…) o de otros metabolitos (urea, creatinina…) que también se eliminan por la misma, entre otros aspectos. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
Cómo Afecta la Giardiasis a los Niños y Bebés
Artículo especializado

Cómo Afecta la Giardiasis a los Niños y Bebés

La Giardia lamblia es el parásito más frecuentemente encontrado en Occidente. Se estima que un 6% de los adultos está infectado. En el caso de los niños, sobre todo los que acuden a guarderías, podemos hablar de entre un 20-50% de menores de tres años que son portadores del parásito. Aunque la mayoría de ellos, estarán asintomáticos (no desarrollarán síntomas de Giardiasis), pueden transmitir el parásito a otros. Esta infección es una de las principales causas de diarrea prolongada . ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestro médico especialista en Pediatría. ¿Qué es la Giardia? La Giardia lamblia ( Giardia intestinalis ) fue descubierta en 1681 por Antonie van Leeuwenhoek. El descubrimiento fue de lo más casero, ya que descubrió al parásito en sus propias heces. Es un protozoo flagelado que puede presentar dos formas: trofozoít o (que vive en la superficie de la mucosa del intestino delgado, concretamente en el duodeno) y quiste (es una forma especial del parásito que le otorga resistencia y capacidad de diseminación). En el intestino, los trofozoítos se adhieren a las vellosidades intestinales y se forman los quistes que son expulsados en las heces. Los quistes sobreviven en el agua hasta tres meses y esto provoca que, al ser ingeridos por el hombre por beber directamente el agua, en los alimentos contaminados o con el contacto de manos sucias (transmisión fecal-oral), lleguen fácilmente al intestino donde dan lugar, de nuevo, a los trofozoítos y, por lo tanto, se inicia la multiplicación y reproducción del parásito en el intestino delgado. El parásito puede infestar también a gatos, perros, roedores y otros animales. ¿Qué es la giardiasis y cómo se transmite? La giardiasis es una enfermedad intestinal muy frecuente, sobre todo en las áreas con poca higiene y aguas contaminadas . Aunque la infección se adquiere generalmente por tomar agua o ingerir alimentos contaminados, también puede ser transmitida de persona a persona, por una mala higiene y un incorrecto lavado de manos. En el caso de los niños en los países donde las condiciones de salubridad del agua son correctas, el peso más importante del contagio es la transmisión interpersonal o fecal oral . Las guarderías reúnen las condiciones ideales para ello, ya que el contacto físico entre los niños es muy estrecho. ¿Qué síntomas provoca? Los síntomas pueden ser variados, pero lo más frecuente en que tras la ingesta de los quistes y un periodo de incubación entre siete y 14 días, aparezca diarrea acuosa explosiva y maloliente. No suele acompañarse ni de moco ni de sangre. Además, el niño puede presentar poco apetito, náuseas, gases, retortijones y fiebre. En otros casos, la diarrea suele ser diferente y se caracteriza por heces pastosas matinales o tras las comidas de color amarillento o mostaza claro. Pueden alternarse, durante meses, episodios de diarrea intermitente y estreñimiento. Si esto se prolonga durante muchas semanas, podremos observar pérdida de peso, retraso del crecimiento, pérdida de apetito y abdomen distendido (ligeramente hinchado). En algunos casos, el niño puede presentar reacciones alérgicas en el piel o dolor articular como consecuencia de tener el parásito en su intestino. En el 16% de los casos se puede cronificar, ocasionando diarrea crónica que puede repercutir en la calidad de vida y en el estado de salud del niño, como veremos. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestro médico especialista en Pediatría. ¿Cómo se diagnostica? La Giardia lamblia es un parásito que vive en el intestino, por lo que lo más lógico es que su diagnóstico se realice mediante un examen en fresco al microscopio de las heces . Para que el diagnóstico sea fiable y no se nos pase por alto el parásito, lo más recomendable es analizar tres muestras fecales de dos o tres días de intervalo durante un periodo no superior a 10 días.  Además, también disponemos de la detección del antígeno en las heces, basado en técnicas de enzimoinmunoanálisis. Con estas dos técnicas es prácticamente imposible que se nos pase por alto una Giardiasis. ¿Cómo se trata? El tratamiento más frecuente es metronidazol durante siete días. Siempre lo debe pautar el pediatra en función del peso del niño y tras tener la confirmación del diagnóstico. Hasta el 50% de las Giardiasis son silentes o sin apenas síntomas. En estos casos, la infección se cura por sí sola. Pero hay que tener en cuenta que estos niños son transmisores del parásito. ¿Qué repercusión puede tener en el niño la giardiasis? Una giardiasis crónica, de larga evolución que no se diagnostica y trata correctamente, puede tener repercusiones en el niño o bebé. En los niños, el diagnóstico de todas la parasitosis en general, y de la giardiasis en concreto, es fundamental para evitar estas complicaciones: Retraso del crecimiento: la diarrea crónica causa un déficit en la absorción de los nutrientes esenciales para el desarrollo y crecimiento del niño. Por lo tanto, una Giardiasis crónica puede manifestarse como escasa ganancia de peso o retraso en el crecimiento. Síndromes de malabsorción : podemos tener síntomas de carencias de nutrientes concretos. La anemia ferropénica (o por falta de hierro) es un hallazgo habitual en la analítica. Intolerancia a la lactosa (el azúcar de la leche): hasta un 40% de los niños que han padecido una giardiasis puede tener una intolerancia temporal a la lactosa. Esto se manifiesta con diarreas persistentes tras el tratamiento. La recomendación actual es evitar la lactosa durante el mes siguiente al tratamiento para dar tiempo a la mucosa intestinal a que se recupere y pueda llevar una dieta normal. Prevención La mejor estrategia para evitar la giardiasis a nivel poblacional es el control de la potabilidad del agua que se suministra en la red. No hay ningún fármaco o vacuna eficaz para prevenirla. En los casos de aguas sospechosas, el clorado del agua no es suficiente, ya que los quistes de giardia son resistentes. Las medidas más efectivas son la ebullición del agua durante un minuto o añadir dos a cuatro gotas de lejía o 0,5 ml de una solución de yodo al 2% y esperar unas horas antes de tomarla. En los alimentos, la cocción los deja libre de quistes. Para su consumo crudo, se deben lavar bien con agua y unas gotas de lejía. El lavado de manos es fundamental para evitar el contagio de persona a persona, especialmente, en educadores y cuidadores en las guarderías. Las normas de higiene son fundamentales y deben empezar en la familia: Lavado de manos con agua y jabón tras ir al baño. Lavado de manos tras cambiar pañales. Lavado de manos antes de preparar la comida y antes de comer. No tragar agua al nadar. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestro médico especialista en Pediatría.
El Ibuprofeno en Niños
Artículo especializado

El Ibuprofeno en Niños

El ibuprofeno es uno de los fármacos más populares en todas las casas: alivia el dolor, reduce la inflamación y baja la fiebre. Pero no debemos olvidar que, a pesar de su efecto casi “mágico”, en algunas ocasiones es un medicamento con más efectos secundarios de los que creemos y que debe administrarse de manera adecuada. Un poco de historia Su descubridor fue el farmacéutico inglés Stewart Adams en su laboratorio de Nottingham en 1961. Fue lanzado por el laboratorio Boots, tras los primeros ensayos clínicos, en 1969, como tratamiento de la artritis reumatoide. Desde 1983 está disponible en las farmacias sin necesidad de prescripción médica. Hay más de 50 presentaciones de ibuprofeno: jarabe, tabletas, crema, spray, gel, granulados y supositorios . A pesar de que el Dr. Adams focalizó sus investigaciones en el tratamiento de enfermedades reumatológicas de tipo inflamatorio, probó su propio descubrimiento para aliviar la cefalea de un día de resaca. Suponemos que le funcionó. Su abuso es perjudicial A pesar de ser uno de los fármacos más baratos y resolutivos de la historia, junto con la aspirina y el paracetamol, tiene muchos detractores debido a sus muchos efectos secundarios. Su venta libre no ayuda a su uso responsable y eso provoca que se emplee de manera abusiva y descontrolada provocando, por ejemplo, daño renal en mayores de 65 años. ¿Qué es el ibuprofeno y para qué sirve? Es un analgésico y antiinflamatorio no esteroideo (AINE), es decir, que no forma parte de la familia de los corticoides. Se utiliza para aliviar el dolor (cefalea, dolor dental, muscular y posquirúrgico). Su capacidad antiinflamatoria lo hace ideal para tratar enfermedades inflamatorias sistémicas, como la artritis reumatoide, o bien para tratar el dolor de causa inflamatoria, como el que ocasiona una amigdalitis o una otitis. Otros de sus efectos beneficiosos es ser un potente antipirético o antitérmico , es decir, con capacidad para bajar la fiebre. ¿Tiene muchos efectos secundarios en los niños? Su venta libre no significa que sea un fármaco libre de efectos adversos. Lo que sí es cierto es que es un fármaco seguro siempre que se administre de manera correcta y a las dosis adecuadas. Es imprescindible, en los niños, consultar a su pediatra sobre qué dosis es la correcta, ya que ésta varía (y se calcula) en función del peso del niño. En los casos de fiebre o dolor, debemos saber que el fármaco de primera línea, es decir, el que daríamos primero, si no podemos consultar al pediatra, no sería el ibuprofeno, sino el paracetamol. Los efectos secundarios más frecuentes del ibuprofeno son: Molestias abdominales: dolor de estómago, náuseas, vómitos y diarrea. Mareo, fatiga o somnolencia. Erupción cutánea. Otros efectos más raros serían: hepatitis, alteraciones en la sangre (neutropenia o anemia) y reacciones cutáneas o del sistema nervioso. ¿Cómo se administra? Es importante dar una dosis adecuada , en función del peso del niño y, si no tenemos acceso al pediatra, consultar bien el prospecto del fármaco. La presentación más frecuente de ibuprofeno en los niños es el jarabe , pero éste puede presentarse en diferentes concentraciones, por lo que los mililitros pueden varias de una marca a otra. Pasos más importantes: El niño ha de ser mayor de tres meses. Es mejor darlo con el estómago lleno , tras las comidas, para evitar daños en la mucosa digestiva. Hay que agitar bien el jarabe antes de administrarlo. Verificar la fecha de vencimiento y nunca administrar un jarabe caducado. Comprobar la concentración del jarabe, el peso del niño y la dosis adecuada. Administrar el jarabe con el dosificado r que trae la caja. Esto te puede ayudar a calcular los mililitros exactos, ya que muchas jeringas se pueden dosificar directamente con el peso del niño. Nunca utilices una cuchara medidora de cocina ni una taza o cuentagotas de otro producto. Las pastillas o los comprimidos masticables no se recomiendan para niños menores de seis años porque podrían presentar peligro de asfixia. Si el niño vomita la dosis en menos de 20 minutos tras su toma, puedes volvérsela a dar. Si te has olvidado una dosis, dásela lo antes posible pero no le dobles la dosis o le des dos para compensar. Podría ser tóxico. Dosificación En función de la dosis que pautemos, podemos ofrecer el ibuprofeno cada seis u ocho horas. Recuerda que si tu pediatra no te ha calculado la dosis, debes consultar el prospecto y utilizar las jeringuillas dosificadoras del mismo jarabe. Mantén siempre alejados y guardados bajo llave todo tipo de fármacos. ¿Qué niños no pueden tomarlo? Niños alérgicos al ibuprofeno y a otros AINES (antiinflamatorios no esteroideos) Bebés menores de tres meses Si tienen antecedentes de sangrado digestivo relacionados con el ibuprofeno u otros AINES Si presentan enfermedad inflamatoria intestinal Si tienen problemas de coagulación Se debe tomar con precaución y consultar siempre al pediatra si el niño presenta: Función hepática alterada Enfermedad renal Asma grave Insuficiencia cardíaca o hipertensión arterial
Dieta Aconsejada Para el Hígado Graso
Artículo especializado

Dieta Aconsejada Para el Hígado Graso

La enfermedad hepática por hígado graso no alcohólico (EHGNA) o lo que comúnmente se denomina “ hígado graso ” es una patología multifactorial que debuta con acumulación excesiva de grasa en el hígado (esteatosis) en ausencia de causas secundarias como el consumo excesivo de alcohol, en cuyo caso se denominaría esteatosis hepática alcohólica. ¿Cómo se manifiesta? Esta enfermedad se puede manifestar de dos formas: Hígado graso no alcohólico (HGNA) o esteatosis hepática simple (cuando hay grasa en el hígado, pero ausencia de infamación). Esteatohepatitis no alcohólica (EHNA) (cuando además de grasa en el hígado existe inflamación que puede causar fibrosis, cirrosis o cáncer de hígado).   La prevalencia de EHGNA a nivel mundial es del 20-30 % de la población y afecta al 95% de personas con obesidad , al 70% de  diabéticos tipo 2 y al 50% de pacientes con dislipemia , enfermedades que, a su vez, se relacionan con la resistencia a la insulina y el síndrome metabólico. Por ello, es muy importante diagnosticar de forma precoz este trastorno y modificar sus factores de riesgo (dieta y estilos de vida) para evitar la progresión de la enfermedad, cuya consecuencia más grave es la cirrosis que puede requerir un trasplante de hígado. ¿Qué signos hacen sospechar de una enfermedad de hígado graso? Hay ciertas personas y situaciones clínicas que pueden presentar mayor susceptibilidad para desarrollar una EHGNA. Entre los signos más destacados que nos alertan sobre una posible enfermedad de hígado graso, encontramos: Sobrepeso u obesidad. Resistencia a la insulina. Aumento de las transaminasas ALT (alanina aminotransferasa) a valores entre 50-150 U/l con cifras de AST (aspartato aminotransferasa)  menores que las de ALT. Bajos valores de colesterol HDL. Elevados valores de colesterol LDL. Aumento de la hemoglobina glucosilada (HbA1c). Personas con antecedentes familiares de diabetes tipo 2. Alteraciones hepáticas en ausencia de una ingesta excesiva de alcohol (consumo diario menor de 30 g en hombres y menor de 20 g en mujeres). ¿Cómo se diagnostica la HGNA? Debido a que muchas veces la enfermedad de hígado graso es asintomática o dichos síntomas son muy difusos (fatiga, malestar general, cansancio, pesadez, dolor e hinchazón en el lado superior derecho abdominal), es importante hacer un diagnóstico precoz a aquellas personas que puedan ser más susceptibles de desarrollarla. Los métodos diagnósticos más utilizados en estudios clínicos son: Ecografía abdominal : es el método más empleado por ser no invasivo, ampliamente disponible y de bajo coste. Resonancia magnética , aunque es de mayor sensibilidad que la ecografía, se utiliza en menor medida debido a su elevado coste. Medición de la alaninoaminotransferasa (ALT) mediante analítica de sangre: se trata de una enzima hepática cuyo examen permite determinar si estamos ante una lesión hepática alcohólica o ante una HGNA. Biopsia hepática: a través de esta prueba podemos diferenciar la esteatosis simple (HGNA) de la esteatohepatitis (EHNA) aunque sólo se recomienda realizarla en aquellos pacientes que tienen alto riesgo de tener EHGNA con fibrosis avanzada. Tratamiento y prevención del hígado graso La aparición de la EHGNA está muy relacionada con la resistencia insulínica , por ello, el mejor tratamiento parar tratar y prevenir esta patología consiste principalmente en medidas no farmacológicas basadas en dieta (para la disminución de peso) y ejercicio físico . Sin embargo, una vez se haya desarrollado cirrosis debido a la esteatosis hepática no alcohólica, el trasplante de hígado es una opción terapéutica, con buenos resultados. Además, como prevención, debemos tener en cuenta que: Ciertos fármacos pueden predisponer el desarrollo de la enfermedad: amiodarona, diltiazem, esteroides, estrógenos sintéticos, tamoxifeno y tratamiento antirretroviral. Se debe controlar la diabetes tipo 2 con modificaciones del estilo de vida y tratamiento farmacológico si fuera necesario. Se deben reducir los niveles de colesterol y triglicéridos . De hecho, el colesterol libre hepático tiene una mayor participación que los triglicéridos en el desarrollo de la esteatohepatitis no alcohólica (HGNA). La cirugía bariátrica podría ser una alternativa cuando las modificaciones de estilo de vida (dieta y ejercicio) y el tratamiento farmacológico no hayan sido efectivas en personas con obesidad mórbida (IMC mayor a 40) y en ausencia de cirrosis hepática. Esta intervención podría reducir la inflamación, la esteatosis y podría incluso regresar la fibrosis hepática. ¿Cómo debe ser la alimentación para controlar el hígado graso? Una dieta adaptada a la EHGNA no debe diferir mucho de una dieta equilibrada , aunque sí hay una serie de alimentos prohibidos o restringidos como las grasas saturadas y los azúcares simples que interfieren mucho en la regulación de la insulina. Sin embargo, también se debe priorizar el consumo de fibra y antioxidantes, componentes que tienen un efecto directo en el manejo nutricional de esta enfermedad. A continuación, nombramos las principales características alimentarias a tener en cuenta: Si existe sobrepeso u obesidad, se debe llevar a cabo una reducción de 600-800 calorías o una restricción calórica de 25-30 kcal/kg de peso corporal ideal para lograr una pérdida de peso del 5-10% del peso inicial siempre y cuando esta reducción sea gradual (entre 0,5 y 1 Kg/semana) La fracción de carbohidratos (arroz, pasta, patata, pan) debe ser reducida a un máximo de 45% del total de calorías, evitando el consumo de azúcares simples, presentes en el azúcar blanco o moreno, en aditivos edulcorantes (como jarabe de maíz o fructosa) y en alimentos procesados azucarados como bollería, dulces, refrescos o zumos envasados. Cuando se consuman cereales, se debe priorizar su versión integral (pan, arroz, pasta, etc.). Además, si tomamos cereales de desayuno, debemos optar por aquellos sin azucarar (copos de avena, trigo o muesli).    Se deben consumir al menos dos raciones de vegetales al día: una ración en la comida y otra en la cena. Se deben consumir dos o tres piezas de fruta al día. No obstante, se debe evitar la toma de zumos de fruta, aunque sean caseros, ya que en estas presentaciones se excluye la fibra, componente básico en la regulación de la resistencia a la insulina. Se deben consumir legumbres (garbanzos, lentejas, alubias, soja) entre dos y tres veces por semana y alternar su consumo con otras proteínas magras como las carnes blancas, pescados blancos, pescado azul y huevos. Se debe evitar el consumo de grasas saturadas (leche entera, nata, quesos grasos, embutidos) y más concretamente, evitar el consumo de grasas “trans” presentes margarinas, galletas y otros dulces ultraprocesados que contengan aceite de coco o de palma. Se debe aumentar el consumo de ácidos grasos omega-3 presentes en pescado azul y frutos secos y utilizar el aceite de oliva virgen para aliños y cocciones. Se deben ingerir alimentos ricos en vitamina A, C, E y selenio como, por ejemplo, pescados azules, tomate, espinacas, brócoli, pimientos, nueces y aguacate Suprimir cualquier tipo de bebida alcohólica . El agua debe ser la bebida de prioridad. Existen algunos estudios que sugieren que las dietas vegetarianas mejoran la resistencia a la insulina y favorecen la pérdida de peso. Por ello, se ha demostrado cierta mejora de la enfermedad de hígado graso con la sustitución de carnes y pescados por legumbres como la soja. Y, por último. y no menos importante… la práctica de ejercicio físico mejora la insulino-resistencia y la esteatosis hepática. Por ello, se recomienda realizar una actividad cardiovascular (caminar, correr, bicicleta, nadar, etc.) durante un mínimo de 30 minutos con una frecuencia de tres a cinco veces por semana.
Exceso de Ganas de Orinar
Artículo especializado

Exceso de Ganas de Orinar

La polaquiuria es el término médico que define el aumento en el número de micciones al día . Es decir, la necesidad de ir frecuentemente al lavabo, generalmente con diuresis (volumen de orina) normal o escasa. Hay que diferenciarla de la poliuria , que es un aumento en la cantidad de orina que se caracteriza por volúmenes de orina muy por encima de lo normal, pero sin mayor frecuencia en ir al baño.  Es importante esta diferencia pues las causas que provocan la poliuria pueden ser otras.  Si el exceso de ganas de orinar se da por la noche, obligando a levantarse, se denomina nicturia . ¿Causas? La polaquiuria no es una enfermedad, es un síntoma. En muchas ocasiones aparece con un conjunto de síntomas secundarios a la enfermedad que los produce. Por ejemplo, puede acompañarse de necesidad urgente para orinar, dolor pélvico, incontinencia , etc. Las causas de la polaquiuria son múltiples, en su mayoría, secundarias a enfermedades del tracto urinario, si bien pueden darse en otros tipos de enfermedades. Infecciones de las vías urinarias y aparato genital: cistitis, prostatitis. Tumores e hipertrofia benigna de próstata. Tumores y enfermedades de la vejiga (cistitis rádica, hiperactividad del músculo detrusor de la vejiga). Lesiones de la médula espinal que afectan a la inervación de la vejiga. Otras enfermedades urológicas como la estenosis de uretra (estrechez), el cistocele (caída de la vejiga) o litiasis (piedras). Situaciones fisiológicas: embarazo (por aumento de presión sobre la vejiga). Medicamentos y sustancias que aumentan la diuresis (café, alcohol). Secuelas de radioterapia o cirugía sobre la zona pélvica. Partos múltiples, generalmente se acompaña de incontinencia. Diabetes tipo I , se acompaña de sed intensa y de un aumento en el volumen de la diuresis: poliuria. ¿Cómo se diagnostica? El diagnóstico es relativamente sencillo. Se ha de realizar una entrevista detallada al paciente para ver si se trata de una polaquiuria real. Se indaga sobre los factores que la pueden favorecer (por ejemplo, consumo importante de cafeína o fármacos), si existen otros síntomas acompañantes que orienten hacia su origen (fiebre, sangre en la orina) y si el paciente tiene otras enfermedades o antecedentes que puedan estar relacionados. Las exploraciones básicas a realizar son: Exploración física. Analítica en sangre y en orina. Cultivo de orina. En función de la sospecha diagnóstica se puede ampliar el estudio con exploraciones más específicas y dirigidas: Pruebas para estudio del tracto urinario/genital : ecografía, TAC, uretrocistografía, cistoscopia, cistometría, etc Pruebas neurológicas (sospecha de lesión neurológica): TAC, RM, electromiograma. ¿Cómo se trata? El tratamiento depende de la causa, no se trata el síntoma sino la enfermedad que lo provoca. Así, el tipo de indicación terapéutica puede variar mucho. En los casos más sencillos, debidos a abuso de sustancias o fármacos , simplemente se elimina o restringe su consumo. Los antibióticos estarán indicados en los casos en los que haya sospecha de infección como cistitis o prostatitis. En relación a los problemas de próstata agrandada , pueden estar indicados fármacos para disminuir el tamaño. Casos más complejos (neurológicos, secuelas quirúrgicas, tumores) necesitarán tratamiento especializado que puede incluir cirugía, tratamiento oncológico, dispositivos de neuroestimulación, entre otros.
Estreñimiento Infantil y Más
Artículo especializado

Estreñimiento Infantil y Más

El estreñimiento es un problema que no conoce de edades, pues afecta tanto a niños como a adultos. En la consulta de pediatría, en concreto, es uno de los motivos de consulta más frecuentes. El estreñimiento infantil En el recién nacido parece que la media de deposiciones diarias oscila entre cuatro a seis. Pero este número varía en función de si el bebé toma lactancia materna (puede realizar una deposición en cada toma) o bien si es alimentado con fórmula (el número de deposiciones diarias puede disminuir). Podemos concluir que la normalidad deposicional en un recién nacido puede oscilar desde 12 deposiciones diarias a una frecuencia deposicional muy baja, cada 3-5 días con heces de consistencia blanda que no se acompañan ni de molestias abdominales ni de esfuerzo defecatorio. Tanto en un supuesto como en el otro, hablaríamos de normalidad y no de diarrea ni de estreñimiento. Con la edad va disminuyendo la frecuencia de las deposiciones y, a los 4 años, la media es de una a dos deposiciones al día y, a partir de ahí?, asemejarse a la frecuencia en el adulto, que oscila de tres deposiciones al día a tres deposiciones a la semana. ¿SABÍAS QUE…? Actualmente, las asociaciones pediátricas establecen el estreñimiento como un concepto que no se relaciona exclusivamente con la frecuencia de las deposiciones , sino que se valora las características de las mismas (tamaño y dureza) y otras manifestaciones asociadas a la defecación, como el dolor. Estreñimiento orgánico y funcional El estreñimiento más habitual es el funcional , es decir, el que no se justifica por ninguna causa física o no es secundario a otra enfermedad. Si el estreñimiento tiene una causa física, se le llama estreñimiento orgánico. Las enfermedades asociadas más frecuentes y que son causa de estreñimiento orgánico en los niños son: Lesiones en la región ano-rectal: fisuras o hemorroides. Enfermedad celíaca. Alergia alimentaria. Diverticulitis. Efectos secundarios de fármacos: antihistamínicos, anticomiciales (para el dolor neuropático), ibuprofeno, entre otros. Parálisis cerebral. Tumores cerebrales. Neuropatías. Enfermedad de Hirschsprung. Miopatías. Síndrome de Down. Hipotiroidismo. Insuficiencia renal. ¿Cómo se diagnostica el estreñimiento funcional? Los criterios diagnósticos del estreñimiento funcional en el niño se establecen según la edad: Lactantes y niños menores de 4 años Presencia de dos o más criterios al menos una vez a la semana por un periodo mínimo de un mes: Dos o menos defecaciones semanales. Al menos un episodio de incontinencia fecal semanal (en niños continentes). Historia de retención fecal. Defecaciones dolorosas o heces duras. Presencia de masa fecal en el recto. Deposiciones muy voluminosas que obstruyen el váter. Niños mayores de 4 años y adolescentes Presencia de dos o más criterios al menos una vez a la semana por un periodo mínimo de dos meses: Menos de tres deposiciones a la semana. Al menos un episodio de incontinencia fecal semanal. Defecación dolorosa. Actitudes retentivas para evitar la defecación. Heces de gran diámetro en el recto o palpables a nivel abdominal. Deposiciones muy voluminosas que obstruyen el váter. Factores y causas que pueden favorecer el estreñimiento en el niño El estreñimiento crónico en los niños suele aparecer como una prolongación de un episodio agudo . Los factores que pueden desencadenar un episodio de estreñimiento en los niños son: Inicio de la leche de fórmula: cambia la consistencia de las heces y las endurece. Dieta pobre en fibra. Beber pocos líquidos. Exceso de lácteos. Ayuno prolongado. Enfermedades febriles. Inmovilidad o sedentarismo. Inicio de la escuela o cambios en su rutina diaria, como unas vacaciones. Lesiones en la zona ano-rectal (fisuras). Retirada del pañal: se puede acompañar de comportamientos que evitan o retienen las heces, sobre todo en niños todavía inmaduros para retirar el pañal. ¿Son necesarias las pruebas complementarias para estudiar el estreñimiento infantil? Sólo serían necesarias cuando se sospecha un estreñimiento orgánico, es decir, que la causa del mismo es debida a otra enfermedad. En estos casos, además de una exploración física completa, el pediatra o gastroenterólogo solicitará pruebas de imagen (radiografía de abdomen), una analítica (para descartar, por ejemplo, problemas hormonales o celiaquía) o un test del sudor (si se sospecha fibrosis quística). El tratamiento del estreñimiento crónico funcional En un primer momento lo que más interesa es vaciar o evacuar las heces retenidas . Para ello el médico receta unos fármacos laxantes que lo que hacen es desempacar las heces y facilitar su expulsión. Este tratamiento suele pautarse durante 3 o 6 meses hasta que el niño o el adulto adquiera un hábito intestinal regular y sin molestias. La medicación se irá retirando paulatinamente. En ocasiones podemos estar tentados a implementar una solución rápida y drástica para aliviar los síntomas del estreñimiento, como la aplicación de enemas o supositorios . Hay que recordar que lo más importante es la reeducación del intestino y que estas medidas serían sólo aplicables en casos extremos y puntuales. Las medidas higiénicas deben formar parte del tratamiento. Como, por ejemplo: Aprovechar el reflejo gastro-cólico e ir al baño tras cada comida. Darse el tiempo necesario para ir a defecar sin distractores. Mantener una correcta postura : pies apoyados en el suelo o, aún mejor, en una banqueta para mantener una mayor flexión de las piernas. En los niños, llevar un váter portátil y protectores desechables para los inodoros fuera del hogar, pueden favorecer la evacuación. La dieta y el ejercicio: bases en el tratamiento del estreñimiento La fibra es una de las sustancias que provienen de la dieta y que mejor ayuda a combatir el estreñimiento. Eso sí, debemos acompañarla de agua para que aumente el bolo fecal y este sea más fácil de expulsar. Una adecuada alimentación acompañada de la práctica habitual de ejercicio físico son el tratamiento base del estreñimiento. Los lácteos suelen ser una de las causas del estreñimiento, por lo que es recomendable no superar los 500 ml de leche al día. Algún remedio casero, como tomar un vaso de agua tibia en ayunas , puede ser de ayuda. Realizar ejercicio físico suave , como caminar o nadar durante 30 minutos, consigue fortalecer la musculatura intestinal que interviene en el reflejo de la defecación. El estreñimiento durante el embarazo Los cambios hormonales durante la gestación, sobre todo, el aumento de la progesterona, ocasionan que el movimiento intestinal se enlentezca. Esto no es más que un mecanismo de defensa del cuerpo, ya que los intestinos están íntimamente en contacto con el útero y, sus movimientos bruscos, podrían perjudicar el crecimiento del feto. A medida que el feto crece, este ocupa mayor espacio en el abdomen de la mamá favoreciendo que los intestinos no se muevan adecuadamente y, favoreciendo, el estreñimiento. Otros factores como una dieta con poca fibra, la insuficiente ingesta de líquidos, el estrés o la presencia de hemorroides , pueden provocar la aparición de estreñimiento durante el embarazo. La base del tratamiento, como hemos comentado con anterioridad, es la dieta rica en fibra, la ingesta de líquidos y el ejercicio moderado. Los fármacos deben ser empleados con precaución durante la gestación y siempre deben ser recetados por el médico.
Nuevo Fármaco para la Migraña
Artículo especializado

Nuevo Fármaco para la Migraña

La migraña no es una enfermedad que comprometa la vida, pero sí compromete seriamente la calidad de vida de quien la sufre, por eso los especialistas en neurología no se cansan de investigar para dar con nuevos tratamientos que consigan mejorarla. La migraña es más frecuente en mujeres (suele empezar cuando llega la menstruación) y tiene un fuerte componente familiar (genético). Para el diagnóstico de migraña, además, se han de cumplir unos criterios clínicos: Los episodios de dolor de cabeza han de durar de cuatro horas a tres días , máximo. El dolor de cabeza es pulsátil , “a martillazos”, predomina en medio lado de la cabeza (migraña es una palabra griega que significa dolor en medio lado de la cabeza). Ha de interferir o incapacitar las actividades habituales, empeorar con cualquier esfuerzo, la luz y los ruidos, y acompañarse de náuseas o vómitos. Medidas no farmacológicas Buena calidad de sueño (dormir regularmente y un mínimo de siete horas seguidas) Horario de comida regular así como evitar desencadenantes de tipo alimentario (antes citados). Práctica de ejercicio (te ayudará a disminuir el estrés). Buen control del estrés. Otras medidas pueden ser la acupuntura , las técnicas de relajación (yoga y taichí) y el tratamiento físico no invasivo (manipulación espinal y campos electromagnéticos pulsátiles) aunque no poseen respaldo científico suficiente para ser protocolizado. Medidas farmacológicas Comprenden el uso de analgésicos (contra el dolor) de forma totalmente sintomática. Deben iniciarse al comenzar la crisis de dolor. Los fármacos más frecuentemente utilizados son: antinflamatorios, analgésicos y opiáceos (paracetamol, metamizol, ibuprofeno, tramadol…), relajantes musculares y los fármacos de la familia de los triptanes. Como novedad en el tratamiento de la migraña haremos especial énfasis en la familia de los triptanes (son antagonistas de los receptores de serotonina) por tratarse de unos fármacos que bloquean la liberación de ciertas sustancias que ocasionan el dolor y las náuseas durante las crisis. Si se toman muy al inicio de la crisis consiguen disminuir drásticamente su intensidad. Existen muchos fármacos comercializados de esta familia: sumatriptán, zolmitriptán, naratriptán, rizatriptán, almotriptán…). Inicialmente sólo existía la vía de administración subcutánea (mediante una inyección de muy pequeño calibre). Sin embargo, en la actualidad, disponemos de otras presentaciones comerciales mucho más cómodas para el paciente: aerosol nasal y comprimidos (vía oral o Flash, que se disuelven en la boca sin necesidad de ser ingeridos). Como el resto de fármacos precisan prescripción y supervisión médica. ¿Hay un tratamiento eficaz para prevenir las crisis migrañosas? Existen unos fármacos empleados con tal fin: beta bloqueantes, antiepilépticos y antidepresivos. Seguir un tratamiento preventivo es la única manera de reducir el número de episodios de migraña con o sin aura. Se deberá valorar la necesidad de iniciar el tratamiento preventivo (en función de la frecuencia de crisis que tengas y de su intensidad, duración y control del dolor). ¿En qué casos indicamos un tratamiento preventivo? Frecuencia de crisis mayor de tres al mes. Ataques de intensidad grave con limitación muy importante de la vida ordinaria y rebeldes al tratamiento. Migraña con aura incapacitante. Personas polimedicadas que no pueden tomar medicación antiinflamatoria, por ejemplo. Lo que se pretende con la instauración de un tratamiento preventivo es: Reducir la frecuencia de las crisis en al menos un 50% Atenuar la intensidad del dolor de las crisis para reducir el consumo de fármacos de fase aguda. Mejorar la calidad de vida del paciente migrañoso. El futuro Hace pocos años se ha demostrado que el CGRP es la molécula más implicada en los dolores de cabeza del tipo migraña. En uno o dos años tendremos en el mercado los primeros fármacos dirigidos específicamente frente a esta molécula. Los resultados disponibles hasta el momento hablan de eficacia para al menos la mitad de los pacientes sin prácticamente efectos secundarios. Aunque su coste es elevado, es cierto que abren la esperanza para aquellos pacientes con migraña crónica que han sido resistentes a las opciones actuales. Pero probablemente el salto más espectacular lo representará el tratamiento genético personalizado, pues por primera vez se dispone de la tecnología necesaria para modificar los genes de los individuos y la migraña ha de tener una base genética.  
Qué Sabes del Dexketoprofeno
Artículo especializado

Qué Sabes del Dexketoprofeno

Para familiarizarnos con el tema, vamos a posicionarnos en la familia a la que pertenece este fármaco, el dexketoprofeno. Seguro que has oído hablar de los antiinflamatorios (conocidos como AINE o antiinflamatorios no esteroideos). ¿Y sabías que los AINE son el grupo de fármacos más prescrito a nivel mundial? Sobre los AINE Dentro del grupo heterogéneo de los AINE tenemos infinidad de fármacos entre los que podríamos citar los conocidísimos principios activos : ibuprofeno, diclofenaco, naproxeno, aceclofenaco, meloxicam, AAS… Todos ellos tienen características en común, aunque dentro del grupo presentan una variabilidad en cuanto a perfil farmacológico y forma de comercialización (diferentes presentaciones comerciales y posologías, aunque equivalentes en cuanto a efecto). Destaca su función analgésica/antiinflamatoria y de antiagregación plaquetaria y, además, están implicados en la prevención del cáncer de colon. Existen diversos estudios que confirman que la aspirina reduce el riesgo de cáncer colon en un 40%-50% y la aparición de adenoma de colon en un 30%-50%. Sin embargo, debido a los posibles efectos secundarios gastrointestinales y cardiovasculares, en la actualidad no se recomienda el uso para la prevención de cáncer colon. Tienen un alto poder analgésico por lo que se emplean para el tratamiento del dolor de cualquier causa como puede ser en enfermedades reumáticas , traumatológicas, degenerativas… Así mismo, se emplean en el control de otros tipos de dolor como migraña, cefalea, odontalgia, dolor oncológico, dolor menstrual… También se les atribuye una función antitérmica . Cómo actúan Los AINE actúan inhibiendo unas sustancias llamadas prostaglandinas (que son mediadoras de la inflamación) y de la protección gástrica). Los AINE no selectivos inhiben el proceso inflamatorio y el proceso de protección gástrica, por tanto controlan el dolor pero producen pirosis o molestias gástricas. Profundizando un poco más te diré que algunos AINE son selectivos, es decir capaces de inhibir sólo la inflamación, pero no la protección gástrica por lo que son mejor tolerados (son los llamados AINE selectivos o inhibidores de la COX-2 como celecoxib, etoricoxib y lumiracoxib). ¿Entiendes ahora por qué algunas personas tienen síntomas gástricos al tomar determinados AINE? Ello también explica que hayan salido al mercado algunos AINE combinados con protección gástrica en la misma pastilla, de forma que el paciente no tiene que tomar una pastilla de protección gástrica adicional. Dentro de los AINE estableceremos una subclasificación, en función de su vida media y de su composición, que nos será útil a la hora de realizar un cambio de tratamiento, en el que nos cuidaremos de cambiar de grupo, si lo precisamos. El dexketoprofeno En este artículo nos hemos comprometido a hablar del dexketoprofeno (uno de los nombres comerciales que seguro te suena más es Enantyum®), así que vamos a centrarnos en este AINE de forma específica. Ahora que ya conocemos la familia a la que pertenece te diré que se trata de un AINE no selectivo . Seguro que te ha venido a la cabeza que si existe un dexketoprofeno es porque existe un ketoprofeno y, efectivamente, así es. Hace años se comercializó el Ketoprofeno, con una potente acción analgésica, antipirética y antiinflamatoria. Posteriormente salió al mercado su isómero (dex ketoprofeno ) de  propiedades prácticamente equivalentes con leves cambios en su molécula que persiguen la minimización de los efectos adversos . El dexketoprofeno está comercializado por diferentes laboratorios y con presentación vía oral (cápsula, sobre granulado o solución oral bebible), tópica (gel) y parenteral (intramuscular o endovenosa). Como el resto de AINE posee una acción analgésica, antipirética y antiinflamatoria potente. Se indica en el tratamiento del dolor de intensidad leve o moderada de cualquier origen (musculoesquelético, odontológico, oncológico, menstrual, cólico nefrítico, post-quirúrgico…). ¿Cuál es la posología recomendada? La presentación vía oral puede encontrarse en dos dosis: 12’5 mg y 25. Emplearemos la dosis eficaz más baja durante el menor tiempo posible para el control del dolor . Normalmente se recomienda su administración con alimentos para minimizar los efectos gastrointestinales . Sin embargo, los alimentos retrasan su absorción, por lo que, en caso de dolor agudo intenso es preferible tomarlo en ayunas (como mínimo 15 minutos antes de las comidas). Las ampollas de administración parenteral (intramuscular o endovenosa) contienen una dosis más alta. ¿Tiene contraindicaciones? Debemos tener presente si el paciente tiene alergia al ácido acetil salicílico (AAS) en cuyo caso también podría reaccionar ante los AINE (sobre todo en caso de asma o broncoespasmo). Otras causan que contraindican su uso serían: úlcera gastroduodenal, enfermedad inflamatoria intestinal en fase activa, insuficiencia cardíaca, renal o hepática y alteraciones de la coagulación. No debe emplearse en niños ni adolescentes , según la ficha técnica. ¿Interacciona con otros fármacos? No se recomienda el uso de dexketoprofeno de forma concomitante con otros fármacos de tipo: corticoides, anticoagulantes, litio, heparina u otro AINE. Antes de iniciar un tratamiento con este fármaco debe valorarse el tratamiento previo que realiza el paciente. ¿Qué ocurre en el embarazo y durante la lactancia? Durante el tercer trimestre de embarazo los AINE pueden provocar en el feto un problema cardiopulmonar y/o una disfunción renal por lo que no se recomienda su uso. Su uso durante el primer y segundo trimestre del embarazo debería estar médicamente muy justificado y siempre bajo supervisión médica . Dado que se desconoce si el dexketoprofeno se excreta en la leche materna, estaría contraindicado su uso durante la lactancia, según la ficha técnica. ¿Tiene efectos adversos? Los más frecuentes serían los efectos gastrointestinales (náuseas y/o vómitos, dolor abdominal, diarrea, dispepsia). Otros posibles efectos, aunque menos frecuentes serían: rash cutáneo, vértigo, insomnio, cefalea, palpitaciones, hipertensión, etc. LA PREGUNTA DEL MILLÓN ¿Qué AINE me tomo la próxima vez que lo necesite? Te respondería que su perfil de acción es muy similar. Se postula que el dexketoprofeno hace efecto más rápidamente , pero todos ellos poseen parecida acción farmacológica, eficacia clínica y perfil de efectos adversos. No obstante, te recuerdo que el fármaco de elección inicial para el control del dolor es el paracetamol. No te preocupes. También te lo explicaremos con detalle en otro artículo.
PLANES Savia

Telemedicina 24h.
Olvida los riesgos, las esperas y desplazamientos.

Videoconsulta, Chat médico, consultas telefónicas... Tú decides.

Ver planes Savia

Regístrate y elige el plan Savia que prefieres para empezar

Puedes probar nuestros servicios gratis con el Plan Basic o suscribirte a directamente al plan Premium. Además, si eres Premium tendrás un 10% de descuento en todas tus compras de pruebas, consultas o tratamientos en los mejores centros médicos.

Registrarte gratis
Comparar todos los planes
Contenidos sobre enfermedades
Somos conscientes de que los conceptos médicos pueden resultar confusos si no te los explican con claridad. Para evitar esto, le hemos pedido a nuestros profesionales que preparen estas fichas en donde podrás acceder a información relevante sobre enfermedades que te ayudará a entender de una manera sencilla por qué se producen y por qué es necesario su tratamiento.
Ver todas las enfemedades
Periodontitis
Enfermedad

Periodontitis

¿Qué es la periodontitis? Una enfermedad también conocida como piorrea y enfermedad periodontal , que pertenece a la especialidad de odontología y es considerada una dolencia de tipo grave. Tipos de periodontitis La periodontitis se puede dividir en tres tipos: Crónica : este tipo de periodontitis surge por malos hábitos como el consumo de tabaco, sumados a una gran acumulación de placa bacteriana y sarro debido a una mala higiene bucodental. Aguda : en este caso la periodontitis aparece de manera brusca, dañando el tejido blando, sin necesidad que haya un exceso de placa bacteriana o sarro. Es frecuente en adolescentes. Úlcero necrosante : es la periodontitis más grave. Es muy dolorosa y además de sangrado e inflamación de las encías puede desarrollar más síntomas, como úlceras en la boca, fiebre y malestar general. Causas de la periodontitis La periodontitis surge a causa de que se acumula placa bacteriana entre los dientes y encías. Esto se debe a que la placa, principalmente formada por bacterias , se adhiere al diente y a la encía debido a la acumulación de restos de comida. Esta placa bacteriana si no se retira, se acumula y endurece formando el sarro, el cual solo se puede retirar mediante el instrumental del dentista. El sarro, si no es retirado, provoca la gingivitis, que es la inflamación de las encías, y si esta no se trata, las bacterias llegan al tejido blando y al hueso de la mandíbula , debilitando el agarre de los dientes, lo que provoca la periodontitis. Síntomas de periodontitis Los signos y síntomas de la periodontitis son: Inflamación de las encías. Aumento de la sensibilidad de las encías. Retracción de las encías. Color brillante de las encías. Aparición de pus en los dientes y encías. Mal aliento. Los dientes se mueven y duelen al comer. Tratamiento para la periodontitis El tratamiento aplicado para la periodontitis varía según la gravedad y/o lo avanzada que esté la enfermedad. Si aún no ha profundizado mucho el tratamiento puede consistir en el raspado y alisado radicular , dos técnicas empleadas para la eliminación de sarro, además de la toma de antibióticos para la infección bacteriana. Sin embargo, si la enfermedad está muy avanzada se debe recurrir a la cirugía. La intervención quirúrgica variará según la necesidad de cada paciente. Puede ser una cirugía para realizar un raspado y alisado radicular más profundo, realizar un injerto óseo o del tejido blando , regenerar los tejidos, o estimular su regeneración. Pruebas complementarias del tratamiento de periodontitis Lo primero que llevará a cabo el médico será una evaluación física de la boca del paciente para ver la presencia de sarro , sangrado y/o debilidad de los dientes. Esto, sumado a los síntomas que le comunique el paciente, le permitirá elaborar un diagnóstico. No obstante, para cerciorarse y ver hasta qué profundidad ha llegado la infección , el médico pedirá pruebas de diagnóstico por imagen, como una radiografía dental. Factores desencadenantes de periodontitis La periodontitis es la infección de la encías que llega hasta el tejido blando y el hueso donde se soportan los dientes, siendo el principal factor desencadenante de esta enfermedad una gingivitis no tratada, puesto que la gingivitis es la enfermedad previa a la periodontitis y sus síntomas son la inflamación de las encías debido a la acumulación de sarro entre estas y los dientes. Factores de riesgo de periodontitis Los principales factores de riesgo que pueden aumentar que el paciente desarrolle periodontitis son: Edad :  cuanto mayor es la edad del paciente más probabilidad hay de padecer la enfermedad. Genética : esta enfermedad muchas veces está relacionada con los antecedentes familiares. Historial médico del paciente : la periodontitis puede ser causada por otras enfermedades que tenga el paciente que dañen el sistema inmunitario o que sean crónicas, como la diabetes. Si el paciente padece gingivitis y no se ha puesto en tratamiento. Hábitos de vida : el consumo de tabaco y otras sustancias sumado a una mala higiene bucal puede aumentar el riesgo de esta enfermedad. También una mala alimentación. Complicaciones de la periodontitis Pérdida de los dientes por su caída. Infección bacteriana. Anomalías en el corazón y los pulmones si las bacterias se van al torrente sanguíneo. Prevención de la periodontitis Tener una correcta higiene bucal. Cepillarse los dientes tras cada comida. Hacer uso del hilo dental y el enjuague bucal. Realizar revisiones dentales periódicas. Acudir al dentista a eliminar el sarro y la placa bacteriana. Especialidades a las que pertenece la periodontitis El especialista médico encargado de tratar la periodontitis es el odontólogo. Preguntas frecuentes ¿Qué precio tiene un curetaje dental? El curetaje dental se realiza dividiendo la boca en 4 cuadrantes, siendo el precio de cada cuadrante entre 60 € y 80 € . ¿Qué es la periodontitis agresiva? Es un tipo de periodontitis similar a la crónica , pero cuya aparición es brusca y ataca de manera muy rápida al tejido blando de la mandíbula sin haber excesiva presencia de sarro y/o placa bacteriana. ¿Qué es la profilaxis dental? La profilaxis dental se emplea tanto para mantener una buena higiene dental mediante la práctica periódica como para evitar el avance de la gingivitis y la periodontitis mediante la eliminación de las bacterias, el sarro y la placa en profundidad. ¿Qué es un especialista en endodoncias? El especialista en endodoncias es el endodoncista y es el médico encargado de mantener y/o recuperar el estado óptimo de salud de la parte perirradicular (alrededor de la raíz) del diente. ¿Qué diferencia hay entre un empaste y una endodoncia? El empaste se realiza tras la eliminación de una caries en la parte superficial del diente, mientras que la endodoncia se realiza en la zona del nervio del diente, extrayendo la pulpa dental.
Rinitis
Enfermedad

Rinitis

¿Qué es la rinitis? La rinitis es una inflamación de la mucosa nasal (su revestimiento interno), que produce síntomas característicos como congestión nasal, moqueo (rinorrea), estornudos y picor (prurito). Cuando esta inflamación se extiende a la mucosa de los senos paranasales (estructuras en forma de cavidad que se encuentran en el macizo facial), se denomina rinosinusitis. La rinitis más frecuente es la de origen alérgico afectando hasta a un 30% de las personas adultas. Este tipo de rinitis se asocia muy frecuentemente como síntoma acompañante en los pacientes diagnosticados de asma . Se puede considerar esta patología como de gravedad moderada, ya que supone una alteración en la calidad de vida del paciente muy importante, interfiriendo en su desarrollo laboral, personal, etc. Tipos y causas de la rinitis Hay distintas clasificaciones de la rinitis. Se pueden dividir los tipos de rinitis en : Rinitis alérgica : producida por una reacción exagerada del sistema de defensa a nivel de la mucosa de la nariz en respuesta a la toma de contacto con sustancias que producen esta reacción al inhalarlas (epitelios de animales, ácaros, inhalantes domésticos, pólenes, etc..). Dependiendo del tipo de sustancia que produce la alergia podrá presentarse de forma estacional o perenne. Rinitis no alérgicas : se producen por distintas causas. En este grupo podemos encontrar: Rinitis infecciosas producidas por un microorganismo como virus o bacterias. Rinitis vasomotoras: se producen por una hiperfunción del sistema nervioso (parasimpático). Rinitis ocupacionales: son debidas a una respuesta en la mucosa nasal ante agentes presentes en el trabajo (animales, graneros, maderas, látex, agentes químicos...etc.). Pueden ser debidas a una reacción alérgica o no. Rinitis producidas por alteraciones hormonales (durante el embarazo, la menopausia, toma de anticonceptivos, en los pacientes que presentan alteraciones tiroideas, etc.) Rinitis desencadenadas por la toma de fármacos como antiinflamatorios, reserpina, metildopa, inhibidores de la ECA, betabloqueantes, anticonceptivos orales, vasoconstrictores, clorpromazina, etc. Rinitis emocionales: desencadenadas principalmente por el estrés y la estimulación sexual. Rinitis seca anterior: la inflamación de la mucosa se produce en los ? anteriores de la fosa nasal y se desencadena por factores ambientales de sequedad, contaminación, aire acondicionado, etc. Rinitis crónica atrófica: también denominada ocena. Es un estado más avanzado de una rinitis seca en el que se ha producido una alteración de la mucosa nasal persistente. Rinitis no alérgica con eosinofilia (NARES): en esta hay un aumento de eosinófilos en la mucosa nasal (un tipo de células de defensa) de forma perenne. Síntomas de la rinitis Los síntomas principales de las rinitis son congestión nasal, moqueo (rinorrea), estornudos, picor (prurito), sangrado nasal (epistaxis) y dolor de cabeza (cefalea). Puede ser uní o bilateral Dentro de cada una de las rinitis, pueden presentarse ligeras diferencias entre los síntomas que presentan. Así en algunas predomina la congestión nasal y dificultad para la respiración por la nariz, esto se da por ejemplo en la rinitis producida por una infección vírica en el catarro común, en el que aparece un moqueo (rinorrea) inicialmente acuosa y después más viscosa con disminución del olfato, con enrojecimiento en la zona nasal, acompañado de fiebre y malestar general. En la rinitis alérgica la congestión es el síntoma predominante acompañado de estornudo en salvas, picor nasal y/o ocular y rinorrea acuosa, apareciendo más frecuentemente en personas jóvenes. Así mismo, la rinitis vasomotora también establece como su síntoma principal la obstrucción nasal acompañada de crisis de moqueo o rinorrea clara con episodios de estornudos, apareciendo en pacientes de edades medias. En la rinorrea crónica no alérgico con eosinofilia (NARES), se presenta la obstrucción nasal con principal síntoma, sin picor ni estornudos. Esta enfermedad se asocia frecuentemente a la presencia de pólipos nasales (crecimiento de tejido anormal en la mucosa de la nariz) y asma. En la rinitis crónica hipertrófica aparece obstrucción nasal alternante, “habla” nasal y moqueo denso. En otras rinitis el síntoma más predominante es la sequedad nasal. Así pasa, por ejemplo, en la rinitis seca anterior en la que pueden aparecer costras nasales y sangrado (epistaxis) frecuente). En la rinitis crónica atrófica (ocena) además es característico que se produzca mal olor, aparecen costras en la mucosa y dificultad para oler. Tratamiento para la rinitis La consideración inicial fundamental es el evitar los desencadenantes que puedan estar asociados. Además, se aconseja lavados nasales con suero fisiológico. El tratamiento farmacológico puede basarse en antihistamínicos orales, para alivio de los estornudos el picor y la rinorrea. Además, pueden indicarse en ocasiones antihistamínicos tópicos, que mejoran los síntomas excepto la sensación de obstrucción nasal. Otra alternativa a nivel tópico son los descongestionantes tópicos (oximetazolina, fenilefrina, etc.), cuya principal desventaja es que no se pueden utilizar durante más de 7 días ya que pueden producir un efecto rebote. El tratamiento de primera línea en la rinitis alérgica son los corticoides tópicos (por ejemplo, mometasona, fluticasona, etc), empleados mientras duren los síntomas aunque sin cronificar su uso ya que pueden alterar la mucosa y además absorberse de forma sistémica . Los corticoides orales en ciclos cortos se utilizan en casos muy severos de rinitis alérgica. Otros tipos de fármacos son el bromuro de ipratropio, la inmunoterapia específica subcutánea, etc. El cromoglicato disódico está indicado en mujeres embarazadas y niños. La cirugía está indicada en aquellos casos que se precise la corrección de deformidades anatómicas, extirpación de pólipos , etc. Pruebas complementarias del tratamiento de la rinitis Rinoscopia anterior . Se trata de la visualización del aspecto de la mucosa nasal en la mitad anterior de las fosas nasales, con objetivación del moco, detección de pólipos, cuerpos extraños que se hayan podido meter, etc. Analítica de sangre y junto con las características de presentación y manifestación de la rinitis, se valora el aumento de eosinófilos. Pruebas cutáneas alérgicas (Prick-test) que confirman el diagnóstico por posible origen alérgico Estudio microbiológico de las secreciones nasales para detectar los microorganismos que pueden estar produciendo la infección y síntomas de rinitis. Pruebas de imagen como radiografías de cavum para descartar al aumento de las adenoides (vegetaciones) en los niños. En caso de sospechar patologías primarias que, de forma secundaria, produzcan la rinitis, se realizan otras pruebas de imagen como TAC o Resonancia Magnética, descartando así la presencia de tumores, pólipos, etc. Endoscopia nasal , con la introducción de un pequeño tubo flexible con una cámara en su extremo y una luz permite una visión directa del trayecto nasal Rinomanometría (estudio del flujo de aire que pasa a través de las fosas nasales a diferentes presiones durante la inspiración y la espiración), rinometría acústica (prueba que valora la geometría de las fosas nasales basándose en la reflexión de una onda acústica), que se realizan en casos seleccionados. Factores desencadenantes de la rinitis Los factores desencadenantes pueden ser la toma de ciertos medicamentos (IECAs, AINEs, anticonceptivos u otros tratamientos hormonales, beta-bloqueantes, inhibidores de la 5-fosfodiesterasa…), traumatismos o cirugía en la nariz, alteraciones hormonales, exposiciones ambientales o laborales a sustancias (cambios de temperatura, exposición al humo del tabaco, a fuertes olores, etc.) Factores de riesgo de la rinitis Factores genéticos predisponentes (tener familiares de primer grado con rinitis). Padecer otras enfermedades que se asocian a la aparición de rinitis (asma, dermatitis atópica, etc.). Exposición a sustancias que provocan la reacción anómala del sistema inmune y la aparición de los síntomas (polvo de semillas, madera o textiles, productos químicos, epitelio de los animales, ácaros, alimentos etc.) Complicaciones de la rinitis Pueden aparecer por la obstrucción y aumento de secreciones son: Desarrollo de infecciones como otitis, sinusitis, etc. Aparición de pólipos nasales . Hipertrofia de cornetes. Deformación de la boca con paladar ojival . Alteración de la calidad de vida (interferencia en la vida laboral, escolar, actividades de ocio, etc.) Insomnio. Aparición de halitosis (mal olor del aliento) Irritación de la piel de las aletas nasales (sus lados), al hacer fricción y roce de forma continua con pañuelos Irritación ocular con aparición de conjuntivitis asociada . Prevención de la rinitis Evitar la exposición a todas aquellas sustancias que actúan como alérgenos y desencadenan la sintomatología de la rinitis (polen, epitelio de perros...etc.) Uso de vacunas (inmunoterapia) destinadas a disminuir la reacción exagerada del sistema inmune en las alergias. Adecuada higiene de manos para evitar la transmisión de enfermedades infecciosas de vías altas que producen rinitis (catarros, sinusitis, etc). Especialidades a las que pertenece la rinitis La rinitis es una patología cuyo diagnóstico inicial y tratamiento puede realizarlo el médico de atención primaria. Si él detecta alguna alteración grave, será remitido al médico especialista en otorrinolaringología. Preguntas frecuentes: ¿Qué es la alergia? La alergia es una alteración en el sistema inmune que puede detectar si una sustancia de anómala es un agente lesivo para el organismo, reaccionando de forma exagerada y activando una cascada de procesos inflamatorios dispares en el organismo que se convierte en algo lesivo para el propio cuerpo. ¿Es la rinitis un síntoma de la alergia? Dentro de las manifestaciones de alergias a sustancias que se inhalan puede manifestarse la rinitis de forma frecuente como síntoma de una alergia. ¿Puedo desarrollar alergia en cualquier momento de mi vida? Sí, en cualquier momento de la vida se puede producir una respuesta anómala del sistema de defensa ante cualquier agente (alimentos, químicos, pólenes…) aunque suele ser una alteración que se presenta de forma más frecuente desde la edad infantil. No se sabe con certeza por qué hay alergias que se originan cuando la persona tiene más edad, pero se ha asociado a posibles alteraciones hormonales o por disfunciones del sistema inmunológico . ¿Qué es la rinoconjuntivitis? Es la asociación de rinitis y conjuntivitis (inflamación de la mucosa nasal y la conjuntiva ocular “el blanco de los ojos”) que aparecen frecuentemente asociados cuando el paciente presenta alergia a una determinada sustancia (polvo, pólenes, etc.). Aparece congestión nasal, moqueo persistente acuoso, lagrimeo, ojo rojo, picor nasal y ocular. ¿Qué es la rinitis crónica? Es la aparición de los síntomas de rinitis de forma persistente debido a la repetición sucesiva de episodios de rinitis aguda que generan fenómenos inflamatorios que no desaparecen de la mucosa de la nariz. Aparece obstrucción nasal intermitente/persistente , disminución del olfato y moqueo.
Paperas
Enfermedad

Paperas

¿Qué son las paperas ? Las paperas o parotiditis es una enfermedad infecciosa producida por un virus (virus de la parotiditis) del grupo de los llamados Paramixovirus. Antes de que existiera la vacuna frente a este virus en el calendario vacunal infantil, la infección predominada sobre todo en invierno y primavera, con aparición de epidemias cada 2 - 5 años. Era una enfermedad habitual que aparecía en los niños. En la actualidad, más del 50%  de los casos se dan en adultos jóvenes. Salvo que existan complicaciones, no es una enfermedad grave. Tipos de paperas Primaria por infección vírica o secundaria por sobreinfección por bacterias en pacientes con las defensas bajas (inmunodeprimidos). Causas de las paperas La causa de las paperas o parotiditis es el desarrollo de una infección producida por un virus  de la familia de los Paramixovirus. La transmisión de la infección se realiza entre una persona enferma y una sana por medio del contagio al contacto con pequeñas gotitas de saliva o moco que contiene el virus. Síntomas de las paperas Tras un periodo de incubación de entre 15 - 25 días , puede existir una fase llamada prodrómica en la que existen síntomas como malestar general, fiebre y dolores musculares. Después pueden aparecer los síntomas más característicos con afectación de las glándulas parótidas (situadas en cada lado de la cara justo antes de las orejas) que se presentan inflamadas (una o las dos a la vez) y otras glándulas salivares, con dolor que aumenta al tomar líquidos ácidos y sensación de tumefacción y fiebre . Tratamiento para paperas No existe un tratamiento específico para las paperas. Los fármacos que se pautan van destinados al control de los síntomas. Se indica llevar una dieta blanda, evitando alimentos ácidos que provocan mayor salivación. Se pautan fármacos antiinflamatorios no esteroideos (ibuprofeno, etc.) y aplicación de compresas frías en la región parotídea (por delante de la oreja). En el caso de complicaciones también se trata de forma sintomática según el tipo de complicación. Pruebas complementarias del diagnóstico tratamiento de paperas El diagnóstico de la parotiditis se basa mayoritariamente en la exploración física y la entrevista clínica por parte del médico . Pueden realizarse pruebas complementarias como analítica de sangre con la realización de una serología para detectar los anticuerpos específicos contra el virus (pequeñas proteínas del sistema de defensa que se producen para luchar contra el virus). También se puede detectar la presencia de pequeñas partes del virus (antígenos) o realizar un cultivo de células para detectar la presencia del virus en ellas. Factores desencadenantes de las paperas El principal factor de riesgo para padecer paperas es no estar vacunado de la triple vírica. S e trata de una vacuna incluida en el Sistema Nacional de Salud para niños . Factores de riesgo de las paperas No estar vacunado frente al virus que produce la parotiditis, incluida en la vacuna triple vírica. Estar en contacto con una persona que padece la enfermedad. Estar en centros cerrados como colegios, etc. Época del año: invierno. Complicaciones de las paperas Las complicaciones más frecuentes son: Meningitis: afectación del sistema nervioso central con inflamación e infección en las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal.Es la complicación más frecuente. Raramente deja secuelas, siendo la más frecuente la sordera. Orquitis y/o epididimitis : infección e inflamación de los testículos y el epidídimo (estructura que hay sobre los testículos). Puede causar infertilidad en los varones. Pancreatitis: aparición de dolor abdominal por presencia de inflamación de la glándula pancreática por la infección. Prevención de las paperas La prevención fundamental es la vacunación con la vacuna de la triple vírica que contiene la vacuna frente al virus de la parotiditis. Cuando se tiene contacto con un paciente diagnosticado de parotiditis se precisa siempre extremar las medidas de higiene, siendo algo fundamental el lavado de las manos. Especialidades a las que pertenecen las paperas La parotiditis o paperas es una enfermedad que habitualmente es diagnosticada y tratada por el pediatra de atención primaria o el médico de familia. Si existen complicaciones puede ser preciso la derivación del paciente a revisión hospitalaria o a consulta de especialistas de urología, neurología, etc., según la complicación que se dé . Preguntas frecuentes ¿Cuánto tiempo duran las paperas? Tras el periodo de incubación la inflamación de las glándulas parótidas tardan entorno a 3 días, generalmente primero una parótida y la otra 1 - 2 días después. Los síntomas ceden lentamente en 3 - 7 días. ¿Cuál es la vacuna contra las paperas? La vacuna contra las paperas o parotiditis está incluida en la vacuna llamada triple vírica en la que , además de producirse la inmunización contra este virus, también se vacuna al paciente contra el virus de la rubéola y el virus del sarampión, incluidas en la misma vacuna. Esta vacuna forma parte del calendario de vacunación infantil del Sistema Nacional de Salud español. ¿Cuál es el periodo de contagio de las paperas? El periodo de transmisión se da desde 7 días antes hasta 9 días después del inicio de los síntomas. ¿Cómo se contagian las paperas? El contagio se produce por el contacto con pequeñas gotitas de saliva o moco que contienen el virus de un paciente que tiene la enfermedad (al estornudar, toser, etc.) ¿Cuál es el efecto de la vacunación? La vacuna contra las paperas incluida en la triple vírica está compuesta por virus atenuados , es decir, virus a los que se les ha modificado para que no produzcan la enfermedad pero cuya estructura sí pueda ser detectada por el sistema inmunológico del organismo. Esto provoca en él una reacción de defensa en la que se producen anticuerpos (pequeñas proteínas capaces de reconocer la estructura del virus y “presentarselas” a las células de defensa del cuerpo para que actúen contra él). Así, en el organismo queda la memoria de esos anticuerpos y si en un momento futuro tras la vacunación el cuerpo toma contacto con el virus real, el sistema de defensa del organismo está preparado para reconocerlo, atacar y destruir antes de que produzca la infección.
Diátesis Hemorrágica
Enfermedad

Diátesis Hemorrágica

¿Qué es la diátesis hemorrágica? Las diátesis hemorrágicas son un conjunto de desórdenes en diferentes patologías donde ocurre un trastorno de la coagulación de la sangre que se manifiesta principalmente por una ausencia de coagulación y por hemorragias importantes. La predisposición del organismo a sangrar de forma anómala, puede ser debido a una alteración congénita o adquirida de cualquiera de los elementos que participan en el mecanismo fisiológico de la hemostasia como vasos sanguíneos, plaquetas y factores de coagulación. Es una enfermedad poco común, pero es grave si no se tratan las causas que desencadena la hemorragia de forma rápida, ya que puede llegar a ser mortal. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Tipos de diátesis Los tipos de diátesis pueden ser hereditarios o adquiridos y, muchas veces, es una manifestación común de una gran variedad de trastornos: Trastornos adquiridos: trombocitopenias (las más habituales), anticuerpos adquiridos frente a factores de la coagulación, fármacos, púrpuras vasculares y trastornos mixtos. Trastornos hereditarios: ocasionadas por una anomalía, déficit de factores de la coagulación, trastornos fibrinolíticos, trastornos plaquetarios (Enfermedad de Glanzmann), telangiectasias hemorrágicas vasculares y trastornos del tejido conectivo. Causas de la diátesis hemorrágica Las causas de la diátesis hemorrágica dependen de la etiología de la enfermedad: Diátesis causada por un trastorno de la hemostasia de plaquetas. Este tipo incluye patologías tales como trombocitopenia. Los factores de desarrollo pueden ser una disminución de la inmunidad, enfermedad renal y hepática, daño por virus, tratamiento quimioterapéutico y exposición a la radiación. Una enfermedad causada por alteraciones en los procesos de coagulación de la sangre, puede ser un trastorno de la fibrinólisis, el uso de anticoagulantes y fármacos fibrinolíticos, varios tipos de hemofilia, etc. Permeabilidad alterada de la pared vascular, causada por la falta de ácido escorbútico, angiectasia hemorrágica o vasculitis. Una enfermedad causada por la hemostasia de plaquetas , enfermedad de Von Willebrand, síndrome trombo hemorrágico, enfermedad por radiación, hemoblastosis, etc. Hemorragias debidas a trastornos de coagulación de la sangre. También asociadas a cambios en los procesos y compuestos orgánicos de la formación de plaquetas y hemorragias que se desarrollan como resultado de daño vascular. Síntomas de la diátesis hemorrágica Los síntomas de la diátesis hemorrágica son: Pequeñas manchas azuladas (similares a los hematomas). Erupción en la parte anterior del tobillo, las caderas o el exterior de los antebrazos. Si la erupción se combina con necrosis se forman úlceras. Sangrado en cualquier tejido y órgano como:  hemorragias cutáneas (petequias, equimosis, púrpura, hematomas), hemorragias por mucosas (epistaxis, gingivorragias, hematuria, hemorragias y hemorragia digestiva), hemorragia musculoesquelética (hemartrosis, hematoma intramuscular, retroperitoneal) o hemorragia intracraneal. Tratamiento de la diátesis hemorrágica El tratamiento de la diátesis hemorrágica va a depender siempre del tipo de enfermedad que tenga el paciente y que produce la hemorragia. Los complementos de vitaminas (vitamina K, P, C) en caso de daño a las paredes de los vasos sanguíneos. Hormonas glucocorticoides (medicamentos hormonales de la corteza suprarrenal) con una disminución en el número de plaquetas. La prednisolona a partir de 1 mg /kg al día se usa con mayor frecuencia, con la posibilidad de aumentar la dosis en 3-4 veces, el tratamiento puede durar de 1 a 4 meses. También se puede administrar factores coagulantes. En casos de diátesis hemorrágicas muy sintomáticas y profusas, se debe realizar una transfusión sanguínea como: Transfusión de plasma que contiene todos los factores que coagulan, permitiendo restablecer el nivel de todos los factores. Transfusión de plaquetas y de eritrocitos o hematíes, se usa en casos extremos como la anemia severa y coma anémico. Tratamiento quirúrgico: la cirugía para extirpar el bazo (esplenectomía) se lleva a cabo con una hemorragia importante, ya que puede aumentar la vida útil de las células sanguíneas. Pruebas complementarias de la diátesis hemorrágica Para las pruebas complementarias del diagnóstico de la diátesis hemorrágica es fundamental realizar una correcta historia clínica al paciente, que incluya la presencia de enfermedades crónicas, el uso a largo plazo de medicamentos, antecedentes hereditarios, si tiene malos hábitos, historia de cáncer, etc. Características de la diátesis (tipo, cuantía, localización de la hemorragia, tiempo de latencia, relación con traumatismo previo). Entre las pruebas que se deben realizar son; análisis de sangre como hemograma completo y bioquímica, análisis de orina , recuento de plaquetas y los tiempos de coagulación. Se puede hacer punción de la médula ósea para evaluar su estado. Factores desencadenantes de la diátesis hemorrágica No existen factores desencadenantes específicos de la diátesis hemorrágica. Factores de riesgo de la diátesis hemorrágica Los factores de riesgo de la diátesis hemorrágica pueden ser: antecedentes familiares, elevado consumo de fármacos, ciclo menstrual anormal, historia previa de sangrado en la niñez , enfermedades renal o hepática, enfermedades inmunológicas, virus, tratamiento con quimioterapia, infecciones drogas, cáncer, sangrado en el post parto, exceso de anticoagulante, deficiencia de los factores de coagulación, o intoxicación como la exposición a un veneno. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Complicaciones de la diátesis hemorrágica Las complicaciones de la diátesis hemorrágica incluyen: Anemia severa. Hemorragia interna. Trastornos de la inmunidad y manifestaciones alérgica. Riesgo de infección por VIH. Inmovilidad de la articulación acompañado de entumecimiento y parálisis. Prevención de la diátesis hemorrágica La diátesis hemorrágica es muy difícil de prevenir, pero existe alguna medida que se puede llevar a cabo para garantizar su desarrollo y evitar complicaciones. Alimentación saludable, con una nutrición adecuada y equilibrada. Consumir complementos vitamínicos ricos en vitamina K. Realizar tratamiento oportuno de las enfermedades antiinflamatorias. Evitar la exposición al sol. Acudir de forma regular al médico ante algún signo de sangrado. Especialidades a las que pertenece La especialidad a la que pertenece la diátesis hemorrágica es la hematología, ésta se encarga de tratar y diagnosticar las enfermedades de la sangre o hematológicas. Preguntas frecuentes ¿Qué es una citología? La citología es una técnica que consiste en observar el comportamiento de las células a través del microscopio para estudiar su morfología. Es empleada en numerosas especialidades médicas y quirúrgicas. ¿Cuáles son las principales enfermedades de la sangre? Las principales enfermedades de la sangre son: anemia, hemofilia, leucemia, hemocromatosis, mieloma múltiple, trombocitopenia inmune primaria, policitemia y talasemia. ¿Qué es una diátesis hemorrágica trombopénica? La diátesis hemorrágica es la alteración de los trombocitos . La funcionalidad plaquetaria está alterada con recuento plaquetario normal. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.