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¿Cómo se contagia la gripe?
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¿Cómo se contagia la gripe?

Consejos para prevenir el contagio La vacuna de la grip e es una forma eficaz de prevención. El uso de las vacunas, con virus inactivos, debe ser anual, debido a la mutación que sufren los virus y al estudio de las cepas que aparecen cada año.  Es muy importante prevenir el contagio siguiendo, también, una serie de recomendaciones como:    Lavarse las manos de manera frecuente, sobre todo, después de tocar objetos susceptibles de estar infectados como son los pomos de puertas, barras de sujeción de transportes públicos, después de estornudar o toser, antes de comer o manipular alimentos, etc. Toser o estornudar cubriéndose con el brazo o con un pañuelo desechable. En caso de estar infectado o creer estarlo, debemos aislarnos del resto de las personas para no contagiarlas. Evitar tocarse la nariz, ojos y boca en zonas públicas masificadas y ambientes cargados y cálidos. Evitar estar en contacto con personas con gripe. Ventilar a diario las habitaciones. Llevar una vida sana, equilibrada y hacer ejercicio físico. Extremar las medidas de higiene en el hogar. Evitar el estrés.  Hacer un descanso adecuado. Evitar cambios bruscos de temperatura. La aparición de la gripe La aparición de la gripe tiene mayor incidencia entre finales del otoño y comienzo del invierno . Los mecanismos de contagio son por las vías respiratorias, nariz, garganta, tráquea y bronquios, o por contacto de las manos con objetos contaminados con el virus a través de la mucosa bucal y la vía conjuntival. El virus de la gripe o virus influenza se expulsa en la tos y estornudos de las personas enfermas de gripe que entran en contacto con la mucosa de las vías respiratorias, de ahí pasa a las células y comienzan a reproducirse llegando a su punto máximo de concentración a los 2 o 3 días del contagio hasta que aparecen los primeros síntomas, es el llamado periodo de incubación. Los mecanismos de transmisión más habituales son: Contacto directo con la persona enferma al tocarle con las manos. Vía aérea por la tos, estornudos o simplemente con el habla, por esta vía son expulsadas las gotículas infectadas de virus, hasta 1 metro de distancia, que se propagan por el aire, siendo fácilmente inspiradas por las personas próximas o contaminando objetos cercanos que luego tocan los demás.   Síntomas de la gripe Los síntomas de la gripe aparecen a los 2 o 3 días del contagio y son: Fiebre elevada de 39º y 40º C, suele ser el primer síntoma Malestar general, decaimiento y fatiga Dolor muscular y articular Escalofríos Mareo Dolor de cabeza Rubefacción de la cara  Náuseas y vómitos Tos seca, estornudos y rinorrea Dolor de garganta  A partir del 4º o 5º día , los síntomas comienzan a desaparecer, aunque el cansancio y decaimiento pueden tardar más tiempo en desaparecer. Medicamentos para el tratamiento de la gripe Los medicamentos para la gripe son los que sirven para aliviar los síntomas, como son el paracetamol y el ibuprofeno, que están indicados para el dolor, la fiebre y, en el caso del ibuprofeno, la inflamación. La diferencia que presentan es que el ibuprofeno tiene una efectividad más rápida y más duradera. El uso de antibióticos no está indicado debido a que se trata de una enfermedad vírica y no bacteriana, por lo que su uso es exclusivamente en determinados casos que debe determinar el médico.  Como medida profiláctica se administra la vacuna de la gripe. Es importante beber abundantes líquidos, guardar reposo y evitar el tabaco y el alcohol. ¿En qué periodo se puede contagiar el virus? El virus de la gripe suele aparecer en el periodo de tiempo que transcurre desde finales de otoño y principios del invierno, y se transmite durante los 3 primeros días desde el inicio de los síntomas y, en ocasiones, se pueden alargar hasta 7 días después. Consejos para combatir la gripe Es importante seguir una serie de consejos para combatir la gripe como:  Aumentar la ingesta de líquidos Descansar todo lo posible  No acudir al trabajo hasta la desaparición de los síntomas para evitar contagios Evitar estar muy arropado  Lavarse las manos con frecuencia Seguir una dieta rica en vitaminas y minerales No fumar, ni beber alcohol Evitar ambientes cargados y calurosos Dormir un poco incorporado para evitar la congestión nasal Aplicar suero fisiológico en la nariz para aliviar la congestión  Hacer gárgaras para disminuir el dolor de garganta y la tos En caso de empeoramiento o no remisión de los síntomas, se debe acudir al médico No automedicarse con antibióticos ni antiinflamatorios por no ser necesarios y tener efectos secundarios innecesarios. Solo es recomendable tomar paracetamol e ibuprofeno
Cómo mejorar las defensas y estar fuerte frente a un resfriado
Artículo especializado

Cómo mejorar las defensas y estar fuerte frente a un resfriado

Evolución de un resfriado Un resfriado o catarro común es una infección vírica de las vías respiratorias altas . Los síntomas del resfriado comienzan a los primeros 2 o 3 días de entrar en contacto con el virus, pudiendo presentar, la persona enferma, los siguientes: Primero aparecen; picor, sequedad y dolor de garganta, estornudos, lagrimeo y obstrucción nasal. Después, suele presentarse secreción nasa l, estornudos, dolor de cabeza y dolor muscular. Posteriormente, tos con expectoración, congestión nasal y secreción de moco espeso (el moco, a medida que pasan los días, se vuelve más espeso y amarillento ). Normalmente no se presenta fiebre , salvo en niños pequeños. También puede aparecer pérdida del apetito. Al cabo de 7 o 10 días , se suelen dejar de sentir estos síntomas. La tos podría mantenerse hasta 2 o 3 semanas. En caso de no mejorar o empeorar durante este tiempo, se debe acudir al médico. Duración de un resfriado Tras la primera semana , ya no es contagioso el resfriado y, a los 7-10 días, ya no se suele presentar la sintomatología y remite el resfriado. Causas de un resfriado Un resfriado común puede ser causado por diferentes virus respiratorios , siendo el más común el rinovirus. El virus entra en el cuerpo a través de boca, ojos o nariz, propagado a través de las gotas de aire expulsadas por alguien enfermo al toser, estornudar o hablar. También puede contraerse con el contacto directo con alguien que ha estado enfermo de resfriado o al compartir objetos contaminados como toallas, juegues, cubiertos, etc. Cómo tener un sistema inmunitario fuerte El sistema inmunitario es el encargado de defender de modo natural al organismo contra infecciones, bacterias y virus dañinos. Cuando se siente invadido por uno de estos organismos, reacciona segregando anticuerpos. Se puede conseguir un sistema inmunitario fuerte siguiendo una dieta equilibrada, incluyendo especialmente alimentos ricos en vitaminas A, C y E, frutas, verduras, aceite de oliva, cereales integrales y ajo (en caso de no aportar los nutrientes necesarios, se deben tomar suplementos nutricionales), manteniendo un peso saludable, realizando ejercicio físico de forma habitual y moderada , evitando malos hábitos como el tabaco y el consumo de alcohol, no tomando antibióticos cuando no se necesitan, bebiendo abundantes líquidos, durmiendo adecuadamente y el tiempo suficiente, tomando probióticos (microorganismos vivos presentes en algunos alimentos que aportan beneficios a la salud, se suelen encontrar principalmente en los yogures o puedes aportarlos mediante suplementos), evitando el estrés, y manteniendo una higiene diaria correcta. Cómo prevenir infecciones Prevención de las infecciones víricas Para prevenir las infecciones víricas hay que seguir una serie de medidas recomendadas y avaladas científicamente  como: lavarse a menudo las manos con agua y jabón, sobre todo, antes de preparar la comida y comer y después de sonarse la nariz o toser y tener contacto con otras personas enfermas, desinfectar o limpiar los objetos utilizados como juguetes y toallas, taparse con pañuelos desechables al toser o estornudar y tirarlos inmediatamente, no compartir utensilios como toallas o vajilla, evitar el contacto con personas resfriadas, no fumar, evitar lugares cerrados y aglomerados, cuidarse comiendo bien, practicando ejercicio y durmiendo suficiente. Prevención de las infecciones bacterianas Para prevenir las infecciones bacterianas es recomendable seguir estas pautas: lavarse las manos con agua y jabón frecuentemente, sobre todo antes de comer, al tocar carne pescado o huevos, cuando se cambia un pañal, después de usar el baño, al tratar a un enfermo, tras sonarse la nariz o estornudar, después de tocar la basura o excrementos de animales. También, hay que limpiar bien las verduras que se consumen crudas, limpiar los objetos que puedan estar infectados como pomos de puertas, juguetes, el teléfono o los lavabos, alejarse de personas enfermas, preservar la seguridad de los alimentos tanto al cocinar como al comer y, no se deben consumir productos lácteos no pasteurizados, huevos o carnes crudas, ni alimentos en mal estado.
Cómo prevenir y aliviar los síntomas de la gripe
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Cómo prevenir y aliviar los síntomas de la gripe

Primeros síntomas de la gripe Los primeros síntomas de la gripe aparecen de manera brusca y suelen ser escalofríos y fiebre elevada, a los que se añade dolor de cabeza, dolor de garganta, tos y malestar general con dolor muscular y articular. También pueden aparecer náuseas, vómitos y falta de apetito . Cómo aliviar los síntomas de la gripe La gripe no tiene tratamiento y sólo está indicado tomar medicación para aliviar los efectos de los síntomas, como puede ser administrar los medicamentos:  Paracetamol : medicamento con efecto antipirético por su actuación para bajar la fiebre y analgésico para dolores leves y moderados y, por estos motivos, aparece como componente de los principales medicamentos antigripales.  Las dosis más empleadas son 500 mg, 650 mg y 1g, que se pueden administrar en forma de comprimido, polvo granulado para beber, comprimidos efervescentes, solución oral o en supositorio. No daña al estómago , pero hay que tener cuidado por sus efectos dañinos sobre el hígado cuando hay un consumo excesivo. Ibuprofeno : medicamento que actúa como antipirético, analgésico y antiinflamatorio de manera más rápida y la duración sobre los síntomas es mayor. Las dosis más utilizadas son 400 mg y 600 mg, pero es dañino para el estómago, por lo que es recomendable tomarlo con las comidas o con un protector del estómago. Se puede administrar en comprimidos , soluciones orales o soluciones granuladas que se disuelven en agua.  Remedios para la gripe Se pueden aplicar remedios caseros para la gripe como pueden ser:  Beber abundantes líquidos Descansar lo máximo posible No fumar, ni beber alcohol Hacer lavados de suero fisiológico por la nariz para descongestionar Dormir con la cabeza un poco elevada para evitar la congestión nasal Airear las habitaciones  Diagnóstico de la gripe La gripe es una enfermedad causada por el virus influenza , que afecta al aparato respiratorio y produce una serie de síntomas generales muy característicos. Aparece en brotes u oleadas durante los meses de invierno. Es una afectación a nivel mundial. Es importante diferenciarla de un resfriado común , con la que comparte los mismos síntomas. La gripe es una enfermedad infecciosa de aparición brusca, mucho más intensa, debilitante, con fiebre elevada y cuyos síntomas pueden durar una o dos semanas. El resfriado tiene una aparición gradual, de más corta duración y apenas cursa con fiebre. Tratamiento de la gripe No existe tratamiento para la gripe, solo se puede actuar para tratar los síntomas . Explicado en el apartado “Cómo quitar los síntomas de la gripe” Prevención de la gripe (o consejos para prevenir la gripe) Es recomendable seguir una serie de consejos para prevenir la gripe como son: Evitar estar en contacto con las personas afectadas durante los primeros días de la enfermedad Lavado frecuente de manos, sobre todo al llegar a casa, antes y después de las comidas, en los sitios públicos o si ha estado con personas enfermas de gripe Usar pañuelos desechables No compartir platos, vasos u otros objetos con las demás personas que puedan padecer gripe Evitar zonas con mucha aglomeración y lugares cerrados No fumar Evitar cambios bruscos de temperatura Llevar una dieta sana y equilibrada Hacer ejercicio físico y evitar el sedentarismo Descansar de manera adecuada Ponerse la vacuna antigripal antes de comenzar la temporada de gripe, es decir, al comienzo del mes de octubre
Alimentos que suben el colesterol y hay que evitar
Artículo especializado

Alimentos que suben el colesterol y hay que evitar

Los principales alimentos perjudiciales para el colesterol Los alimentos que favorecen el aumento de colestero l, son los alimentos con grasas saturadas como la leche, queso, mantequilla, nata, carne roja, salchichas, hamburguesas, pizzas, bollería, pasteles, fiambres y embutidos, casquerías y vísceras, huevos y marisco. ¿Qué alimentos pueden ayudarte a controlarlo? Los alimentos que ayudan a regular el colesterol pueden ser:    Ricos en fibra como la avena, salvado, cebada, legumbres, entre otros Pescado y ácidos grasos ricos en omega-3 como la caballa, arenque, atún, salmón y trucha Frutos secos como las almendras, nueces o cacahuetes Frutas como manzana, uvas, fresas o cítricos Aceite de oliva Soja  Alimentos ricos en esteroles o estanoles, sustancias que se encuentra en muchas frutas, hortalizas o verduras que absorben el colesterol  Aguacate, por contener ácido graso monoinsaturado Proteína de suero de los lácteos Dieta para reducir el colesterol   Una dieta para reducir el colesterol puede ser:   Rica en fruta y verdura 4-5 raciones al día Pescado blanco 4 días a la semana y azul 2 días Carne blanca 3 días en semana Carne roja máximo 1 día por semana Reducir o eliminar los embutidos  Huevos, menos de 4 a la semana Eliminar bollería Reducir alimentos dulces y azucarados Consumo de legumbres al menos 2 días a la semana Cereales todos los días Eliminar fritos y grasas  Acompañar la dieta de la realización de ejercicio físico  Eliminar hábitos tóxicos como el consumo de alcohol y tabaco  ¿Cuáles son las principales causas del colesterol alto? Las principales causas de tener unos niveles altos de colesterol o hipercolesterolemia pueden ser: Alimentación: principalmente los que tienen grasa animal, los quesos curados, repostería y bollería, vísceras y huevos. Malos hábitos alimenticios principalmente por el abuso de las llamadas comidas rápidas o “fast food” y los productos procesados. Enfermedades: la diabetes, el hipertiroidismo, la obesidad, trastornos del hígado o renales son causantes de una elevación en los niveles de colesterol.   Sedentarismo y falta de ejercicio físico de forma regular. Menopausia: debido a las alteraciones hormonales. Fármacos: algunos medicamentos pueden provocar una elevación de colesterol, como son los diuréticos o los betabloqueantes usados para enfermedades cardiacas. Genética: es importante una detección precoz en caso de ser hipercolesterolemia familiar para prevenir enfermedades cardiacas y sus complicaciones. Edad: hay que controlar los niveles de colesterol en cualquier edad, pero principalmente en niños obesos y con antecedentes familiares . Diagnóstico del colesterol   El colesterol es una sustancia natural similar a la grasa que se encuentra en las células, siendo el hígado el mayor productor de colesterol, pero también se encuentra en algunos alimentos como la carne o productos lácteos.  Nuestro organismo necesita unos niveles adecuados de colesterol para su correcto funcionamiento, pero si hay un exceso de colesterol en sangre, puede aparecer enfermedad arterial coronaria o infarto agudo de miocardio, debido a que las placas de grasa se acumula en las paredes de las arterias disminuyendo su calibre. Para medir los niveles de colesterol, es preciso hacer un análisis de sangre con la determinación lipoproteica.   Para un correcto análisis de colesterol , la persona debe estar en ayunas de 8 a 12 horas.   Unos r esultados con niveles óptimos de colesterol, dependiendo de la edad, serán los que indiquen: Colesterol total: entre 170-200 mg/dl dependiendo de la edad. Colesterol HDL (llamado colesterol bueno): es el que ayuda a eliminar el exceso de colesterol acumulado en las arterias. Su nivel óptimo es superior a 40- 50 mg/dl. Colesterol LDL (llamado colesterol malo): es el causante de la obstrucción de las arterias y no debe ser superior a 100 mg/dl. Triglicéridos: es una grasa que está presente en la sangre y se obtiene en la digestión de los alimentos. Cuando hay exceso de triglicéridos en sangre puede provocar placas de ateroma que también obstruyen las paredes de las arterias. Un nivel óptimo no debe superar los 150 mg/dl. Tratamiento de colesterol alto Para el tratamiento del colesterol alto existe: Tratamiento dietético: hay que modificar los hábitos alimenticios para que la ingesta de alimentos tenga un aporte de colesterol inferior a 300 mg diarios. Se deben hacer dietas individualizadas a cada paciente. Ejercicio físico: para evitar el sobrepeso y la obesidad. Ya que, también aumentan los niveles de colesterol bueno o HDL y disminuye el malo o LDL y, por tanto, protege ante enfermedades cardiovasculares. Buen control de enfermedades como la diabetes: los niveles de colesterol en estas personas deben ser inferiores a la media, ya que se unen dos factores de riesgo cardiovascular importantes. Evitar el tabaco y alcohol. Tratamiento farmacológico: Actuando directamente sobre el hígado, principal productor: los fármacos como las Estatinas que reducen el colesterol dentro del hígado y captando el que circula por la sangre, disminuyendo los niveles circulantes. Disminuyendo la absorción en los alimentos: como la ezetimiba o las resinas que actúan a nivel del intestino favoreciendo su absorción y eliminación.
10 Leyendas sobre la Gripe
Artículo especializado

10 Leyendas sobre la Gripe

La Organización Mundial de la salud define gripe como una infección vírica que afecta principalmente a la nariz, la garganta, los bronquios y, ocasionalmente, los pulmones. La infección dura generalmente una semana y se caracteriza por la aparición súbita de fiebre alta, dolores musculares, cefalea y malestar general importante, tos seca, dolor de garganta y rinitis. Muchas personas dan consejos sobre cómo prevenir o tratar la gripe pero, ¿todos estos mitos o consejos son ciertos? Sigue leyendo y conoce toda la verdad sobre las leyendas o mitos de la gripe. 1. No debes exponerte al frío ya que causa la gripe. La gripe es una dolencia causada por un virus . La enfermedad de la gripe es la más frecuente en invierno pero, esto no quiere decir que exponerte al frío o no abrigarte pueda causar la gripe. La realidad es que, si tus defensas son bajas y tu cuerpo no combate con la misma efectividad ante el virus, induce a la gripe. 2. La gripe solo se produce durante el invierno. Esta dolencia es más frecuente en los meses de invierno , pero no es un virus único de esta época del año. Científicos de EEUU descubrieron hace años que ciertos virus son más resistentes al frío . Esto se debe a que los virus están cubiertos por un elemento graso que se endurece como un gel resguardándolo en el frío. Este recubrimiento brinda la protección necesaria para que el virus se contagie de persona en persona, por lo que la posibilidad de contagio incrementa según más frío haga. Como se puede observar en el siguiente gráfico , vemos que las semanas de mayor incidencia de la gripe coinciden con los meses de invierno y, en el resto de meses, los niveles de gripe son muy inferiores a los meses invernales. Esto certifica que no solo en los meses de invierno se produce el virus de la gripe. Fuente: Sistema de vigilancia de la gripe en España (Instituto de Salud Carlos III). 3. Si tomas vitamina C evitarás la gripe. Siempre se ha dicho que la vitamina C tiene propiedades que mejoran el sistema inmunológico en defensa contra el virus de la gripe. Pese a esta u otras características antivirales , no existe ninguna evidencia científica que demuestre que tomar vitamina C evite contraer la gripe. 4. Si tomas antigripales naturales como el  jengibre y propóleo te sentirás mejor durante la gripe. Actualmente, no existe ninguna prueba científica que demuestre que el jengibre y el propóleo ayuden, a las personas con el virus de la gripe, a sentirse mejor. Lo más probable, es que, con o sin antigripales naturales , se note una mejoría según avancen los días. 5. El ajo y la cebolla alivian los síntomas de la enfermedad. Estos dos alimentos siempre han sido muy usados para aliviar la congestión nasal y los síntomas gripales pero, una vez más, no hay ninguna prueba científica que avale estos hechos. Además, para no contagiarse de la gripe hay que evitar entrar en contacto con otras personas que estén afectados por esta enfermedad y no, como dice, colocar una cebolla cruda en el interior de una habitación. De hecho, lo más importante es lavarse las manos de manera frecuentemente y de manera correcta  para evitar el contagio. 6. Los antibióticos combaten la gripe. Los antibióticos son medicamentos que no están pautados para curar la gripe. Son fármacos que se prescriben contra las infecciones bacterianas, por lo que, como la gripe está originada por un virus, los antibióticos no incitan a una mejoría. La gripe es una dolencia sintomática , por lo tanto, las personas con esta enfermedad deberán hacer reposo, estar bien hidratadas y tomar analgésicos y antitérmicos si tienen dolor o fiebre para notar, poco a poco, una mejoría. 7. No contraerás la gripe si te vacunas. La vacuna de la gripe sirve para prevenir y proteger pero, aun así, puedes contraer la gripe ya que puedes haberte contagiado con el virus antes de ponerte la vacuna. Asimismo, la vacuna no cubre todos los tipos de virus de la gripe, porque puede el virus de la gripe experimenta múltiples mutaciones , así que, aunque te vacunes, hay riesgo de que puedas contraer la enfermedad. 8. Los niños y los ancianos son los únicos que deben vacunarse. Los grupos de riesgo son los únicos que deben vacunarse año tras año . Según el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, los grupos de riesgo que deben vacunarse según las recomendaciones de la Comisión Nacional de Salud Pública son: Personas mayores a partir de 65 años de edad. Niños/as mayores de 6 meses y adultos con enfermedades crónicas cardiovasculares (excluyendo hipertensión arterial aislada) o pulmonares, incluyendo displasia bronco-pulmonar, fibrosis quística y asma. Niños/as mayores de 6 meses y adultos con: Enfermedades metabólicas, incluida diabetes mellitus. Obesidad mórbida. Insuficiencia renal. Hemoglobinopatías y anemias. Asplenia. Enfermedad hepática crónica. Enfermedades neuromusculares graves. Inmunosupresión, incluida la originada por la infección de VIH o por fármacos o en los receptores de trasplantes. Implante coclear o en espera del mismo. Trastornos y enfermedades que conllevan disfunción cognitiva: síndrome de Down, demencias y otras. Residentes en instituciones cerradas, de cualquier edad a partir de 6 meses, que padezcan procesos crónicos. Niños/as y adolescentes, de 6 meses a 18 años, que reciben tratamiento prolongado con ácido acetil salicílico, por la posibilidad de desarrollar un síndrome de Reye tras la gripe. Mujeres embarazadas en cualquier trimestre de gestación. Trabajadores de los centros sanitarios. Personas que por su ocupación trabajan en instituciones geriátricas o en centros de atención a enfermos crónicos. Personas que proporcionen cuidados domiciliarios a pacientes de alto riesgo o ancianos. Personas que conviven en el hogar, incluidos niños/as, con otras que pertenecen a algunos de los grupos de alto riesgo. Personas que trabajan en servicios públicos esenciales como  los policías, bomberos, servicios de protección civil, personas que trabajan en los servicios de emergencia sanitarias y trabajadores de instituciones penitenciarias y de otros centros de internamiento por resolución judicial. Personas que, por su ocupación, pueden estar en contacto con aves con sospecha o confirmación de infección por virus de gripe aviar. Vacunarse de la gripe reduce la posibilidad de contraer el virus en estos grupos de riesgo. Por lo tanto, también contribuye a evitar sus complicaciones y la mortalidad provenida de este virus, sobre todo en grupo de riesgos. 9. La gripe no es lo mismo que un resfriado. Un resfriado es una enfermedad vírica o bacteriana del aparato respiratorio que produce cansancio, mucosidad y dolor de garganta. La primera diferencia es que la gripe es una enfermedad únicamente vírica. Además, los síntomas más relevantes del virus de la gripe son: La fiebre alta. Tos. Dolores musculares. Dolor de cabeza. En cambio, los síntomas más comunes del resfriado son: Los estornudos. Mucosidad nasal. Dolor de garganta. 10. Abrigarse y sudar, o darse una ducha helada sirve para bajar la fiebre alta. Estas dos medidas no son adecuadas para bajar la fiebre alta de una persona con el virus de la gripe, y pueden causar hipotermia. En estos casos, es aconsejable : Beber mucho líquido para evitar la deshidratación. Utilizar ropa transpirable. Usar una toalla empapada con agua fría y colocarla en la frente, si eso nos alivia. Darse un baño con agua templada, aproximadamente, a unos 37º.
Uña Encarnada
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Uña Encarnada

Las uñas encarnadas (onicocriptosis) de los pies son un trastorno frecuente por el que el extremo superior o el costado de una uña del pie se inserta y se clava en la carne blanda de alrededor . A menudo afectan al dedo gordo del pie, pero, en realidad, se puede presentar en cualquiera de los dedos. Las causas Las causas frecuentes de las uñas encarnadas son:          Cortarse las uñas demasiado cortas o de manera inclinada: cabe destacar que es la causa más frecuente, sin ninguna duda.          Tener las uñas extremadamente curvas o presencia de malformaciones en las mismas: en muchas ocasiones, este problema tiene un componente genético y por la forma de los dedos, o del pie en general, se tendrá más predisposición a padecerlo.          Usar zapatos que mantienen las uñas de los pies demasiado juntas: un calzado demasiado pequeño o con punta muy estrecha hace que la uña pueda verse afectada al estar sometida a cierta presión. El tipo de calzado que se utilice es determinante a la hora de cuidar la salud de nuestros pies.          Traumatismos sobre la uña del pie: según el calzado que utilicemos o la actividad que desarrollemos, los dedos pueden sufrir microtraumatismos (pequeños golpes repetitivos) sobre la barrera protectora y pueden terminar generando onicocriptosis.          Diabetes o alguna otra enfermedad que disminuye la circulación de la sangre hacia los pies: aumenta el riesgo de tener complicaciones con las uñas encarnadas. Los signos y síntomas Los síntomas de una uña del pie encarnada son los siguientes:          Dolor y sensibilidad en uno o en ambos lados de la uña del pie.          Enrojecimiento alrededor de la uña del pie.          Hinchazón alrededor de la uña del pie.          Finalmente, posibilidad de infección del tejido que rodea la uña del pie. El diagnóstico El médico puede diagnosticar una uña encarnada basándose simplemente en los síntomas que refiere el paciente y realizando una exploración física consistente en la simple inspección de la uña y la piel de alrededor . El tratamiento          Cuando tengas síntomas agudos, considera el uso de calzado de punta abierta o sandalias hasta que el dedo esté mejor (zapatos cómodos que dejen suficiente espacio para tus dedos).          Toma analgésicos (siempre y cuando no tengas alergia a alguno de ellos). Los analgésicos de venta libre, como el paracetamol el ibuprofeno y otros antiinflamatorios, el metamizol, etc. podrían ayudar a aliviar el dolor del dedo.          Realiza baños de pies con agua tibia tres o cuatro veces al día para ablandar la uña.          Mantén el pie lo más limpio posible, cambiándote, por ejemplo, los calcetines regularmente, para evitar el sobrecrecimiento bacteriano.          Considera el uso tópico u oral de antibióticos, especialmente si el dedo está infectado o tiene riesgo de infectarse.          Si la uña no mejora en dos o tres días, o si empeora, contacta con tu médico. Si los remedios caseros no te han ayudado a mejorar la uña del pie encarnada, tu médico puede recomendarte lo siguiente:          Levantar la uña. Para una uña levemente encarnada (con enrojecimiento y dolor, pero sin pus), tu médico podría separar cuidadosamente la uña de la piel que la cubre y ayudar a que la uña crezca por encima del borde de la piel.          La extracción parcial de la uña. Para un caso más severo de uña encarnada (enrojecimiento, dolor y pus), tu médico podría recortar y retirar la parte encarnada de la uña. Antes de realizar este procedimiento será necesaria la aplicación de anestesia local.          La extracción parcial de la uña y tejido blando circundante. Si tienes este problema de manera reiterada en el mismo dedo, tu médico podría sugerirte retirar una parte de la uña junto con el tejido subyacente (base de la uña). Este procedimiento podría evitar que se repita una y otra vez el problema. La prevención Para ayudar a prevenir una uña del pie encarnada, haz lo siguiente:          Córtate las uñas de los pies de forma recta. No las cortes de manera curva para que coincidan con la forma de la punta del dedo del pie, sino, siempre, en forma recta. Si tienes una enfermedad que provoca una mala circulación sanguínea en los pies y no puedes cortarte las uñas, visita a un podólogo con frecuencia para que te corte las uñas correctamente.          Usa zapatos que calcen adecuadamente. Los zapatos que aprietan o hacen demasiada presión en los dedos del pie pueden hacer que la uña crezca dentro del tejido circundante.          Usa calzado de protección. Si tu trabajo te pone en riesgo de lastimarte los pies, utiliza calzado de protección, como zapatos con punta de acero.          Si tienes diabetes, revísate los pies diariamente para detectar signos de uñas encarnadas u otros problemas en los pies.          Acude al podólogo a revisión, de forma regular. Ante de que aparezca esta patología, es importante visitar a un especialista para poder prevenirla.
Causas, Síntomas, Tratamiento y Prevención de la Gripe
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Causas, Síntomas, Tratamiento y Prevención de la Gripe

La gripe es una enfermedad aguda de causa vírica que afecta, sobre todo, a la vía respiratoria. Suele acompañarse de un cortejo de síntomas variable que la convierte en un síndrome caracterizado por una afectación repentina del estado general (fiebre, escalofríos, cefalea, dolor osteomuscular, fatiga, astenia y debilidad) y síntomas respiratorios (tos, mucosidad y dolor al tragar u odinofagia). Aparece en forma de brotes de diferente virulencia de un año para otro. Existen algunos colectivos de personas especialmente lábiles ante estas epidemias: ancianos, inmunocomprometidos o pacientes con patología crónica respiratoria cuya infección puede acarrearles consecuencias graves. Qué la provoca El virus causante de la gripe pertenece a la familia Orthomyxoviridae y se distribuye en tres géneros: influenza A, B y C. Los virus A y B son los más importantes en seres humanos.  Los brotes epidémicos son debidos a variaciones antigénicas del virus A, generalmente durante el invierno, de forma repentina y con una duración aproximada de dos o tres meses. El virus influenza B provoca brotes menos graves y menos extensos. El virus influenza C es poco frecuente y produce infecciones asintomáticas o muy leves. Cómo se transmite La transmisión de la gripe de persona a persona se produce por vía aérea, ya sea a través del habla, de la tos, de estornudos o de las gotas desprendidas al respirar o hablar. Tras la infección, el virus incuba en el receptor durante uno a cuatro días, tras los cuales empiezan a aparecer los síntomas. El contagio puede darse desde el momento de la infección del individuo (aunque aún no hayan aparecido síntomas) y hasta siete días después de estar asintomático. Una persona infectada puede transmitir la enfermedad, aunque esté totalmente asintomática. Cómo se diagnostica El diagnóstico de la gripe es absolutamente clínico por los síntomas que nos indica el paciente. No suele requerirse la realización de análisis, excepto en casos especiales en los que se recogen muestras en las primeras 48-72 horas del inicio de los síntomas coincidiendo con la máxima carga viral excretada por el paciente. Cómo se manifiesta Una vez instaurada la gripe, cursa como un cuadro banal de dos a cinco días (en casos no complicados). Puede prolongarse más días en determinados colectivos como niños, ancianos e inmunodeprimidos. En pacientes complejos se asocia a un mayor riesgo de complicaciones graves, siendo las más frecuentes las respiratorias (neumonía y empeoramiento de enfermedades de base como asma o EPOC), seguidas de las neurológicas, cardíacas y musculares. ¿Qué factores contribuyen a la aparición de complicaciones? Podríamos citar los adultos mayores de 65 años, las embarazadas, los pacientes de cuaquier edad con enfermedades crónicas y los inmunodeprimidos (incluyendo a los pacientes oncológicos en tratamiento con quimioterapia). Cómo se trata A pesar de no existir un tratamiento específico, suelen recomendarse unas medidas generales que deben seguirse y que incluyen: hidratación abundante, reposo relativo y un tratamiento sintomático consistente en antipiréticos, antitusígenos, antihistamínicos y/o analgésicos, en función de los síntomas predominantes. En caso de pacientes graves emplearemos antivirales que deberán ser iniciados antes de las 48 horas de la aparición de los primeros síntomas. Con ellos conseguiremos acortar la duración de los síntomas, pero no evitar la aparición de posibles complicaciones. La medicación antiviral impide la replicación del virus, por ejemplo, el oseltamivir y el zanamivir. Pueden pautarse en individuos que, aun habiendo sido vacunados contra la gripe se encuentran en situación de alto riesgo. Tienen una efectividad aproximada del 80% en la prevención de la infección. Estos mismos fármacos pueden emplearse como tratamiento siempre y cuando se inicie antes de las 48 horas de la instauración de los primeros síntomas, como se ha mencionado. Prevención En cuanto a las medidas profilácticas debemos mencionar la vacuna que se sintetiza anualmente con una composición específica que contiene varias cepas víricas. Su recomendación se extiende a diferentes colectivos poblacionales como las personas con factores de riesgo para complicaciones, las personas que pueden transmitir la infección a las personas frágiles y las profesiones que impliquen contacto de riesgo (sanitarios, veterinarios, trabajadores sociales…). La eficacia de la vacuna dependerá de varios factores siendo primordial el estado basal del paciente y su respuesta inmune. La vacuna debe administrarse anualmente en los grupos de riesgo y, deseablemente, antes de que se inicie el brote dado que su efecto no es inmediato (tarda dos semanas en hacer efecto). Generalmente se inicia la campaña de medicación a principios de otoño. En adultos consistirá en una dosis única administrada de forma intramuscular o subcutánea en el músculo deltoides mientras que en el colectivo infantil se administran dos dosis separadas por un intervalo de cuatro semanas, y se prefiere la administración en la cara anterior del muslo. Tras la administración de la vacuna antigripal no es infrecuente padecer un cuadro pseudocatarral leve y autolimitado.
Xerostomía
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Xerostomía

Llamamos xerostomía a la sensación de boca seca descrita por una persona ante la disminución o ausencia de saliva en la cavidad oral. También es conocida como asialorrea o hiposalivación . Son múltiples las causas que pueden ocasionar este síntoma, entre ellas la diabetes mellitus, el síndrome de Sjögren o ciertos tratamientos oncológicos (ya sea quimio o radioterapia). El papel de la saliva Antes de profundizar en este síntoma debemos recordar el protagonismo de la saliva en el interior de la boca. La saliva se produce en las glándulas salivares . La síntesis diaria de saliva alcanza los 500 mililitros, de los cuales 200 son secretados durante el proceso de la deglución e ingestión de los alimentos, y los 300 restantes en situaciones de no ingestión. Además de proteger la mucosa que recubre el interior de la boca, tiene un efecto humectante que permite la función de limpieza mediante el arrastre de las bacterias. Asimismo, interviene en la regulación del pH intraoral que interferirá en la formación de caries y enfermedad periodontal (la disminución del pH aumenta el riesgo de infecciones intraorales). Cómo afecta la xerostomía La xerostomía es un síntoma frecuente en adultos. Su incidencia aumenta con la edad, siendo mucho más frecuente en mujeres que en hombres. En personas mayores de 60 años alcanza una incidencia del 20% (muy probablemente asociada a la ingesta de fármacos). Ante la detección de una posible boca seca se deben descartar sus principales causas: una alteración localizada en las glándulas salivares o en el centro salivar del sistema nervioso central, un efecto secundario de un tratamiento o bien una causa sistémica . Así, deberemos descartar enfermedades crónicas (diabetes mellitus no controlada, anemia hemolítica, una infección o una alteración autoinmune…). Para su estudio la clasificamos en dos subgrupos: reversible e irreversible . Xerostomía reversible: sería secundaria y, por tanto, mejoraría al suspender el agente que la provoca (medicamentos como antihistamínicos, antihipertensivos, diuréticos y quimioterápicos, tabaco, alcohol, estrés, ansiedad…). Xerostomía irreversible: sería primaria y como consecuencia de una lesión irreparable. Sería el ejemplo de pacientes con diagnóstico de síndrome de Sjögren o en tratamiento con radioterapia por una patología neoplásica local (la afectación glandular estará relacionada con la dosis recibida). Haremos mención especial al síndrome de Sjögren por ser una enfermedad autoinmune crónica con afectación sistémica caracterizada por la presencia de sequedad ocular (xeroftalmía) y oral (xerostomía) secundarias a la infiltración de las glándulas exocrinas secretoras. Se pueden afectar otras glándulas como las del área nasal, faríngea, laríngea y genital. Puede presentarse a cualquier edad, pero ocurre con mayor frecuencia en mujeres entre los 40 y 50 años. ¿Cómo se traduce la disminución de síntesis de saliva en la boca? La falta de humectación intrabucal puede provocar diversas manifestaciones como dificultad en la masticación, deglución o el habla, alteraciones en el gusto, halitosis, grietas, sobreinfecciones, caries, gingivitis ... ¿Cómo actuamos ante una posible xerostomía? Para su estudio se realiza una sialometría o medición de la cantidad de saliva . Una vez confirmada la disminución en la síntesis de saliva debemos estudiar el posible origen. Para ello descartamos las principales causas mediante el empleo de otras pruebas diagnósticas como el ultrasonido, la resonancia magnética, la tomografía computarizada, la biopsia glandular, la sialografía... Asimismo, podremos estudiar la composición de la saliva. Mediante un estudio cualitativo analizaremos los diferentes componentes y sus concentraciones. Cuando encontramos la causa desencadenante abordamos su tratamiento específico. Sin embargo, no siempre podemos conocerla, en cuyo caso realizaremos un tratamiento sintomático para mejorar los síntomas del paciente. Para ello prescribiremos sustancias sialogogas (inductoras de la secreción de saliva) y agentes humectantes o sustitutos salivales . Destacaremos el Xylitol por su efecto humectante y bacteriostático añadido. Otros consejos a tener en cuenta serían: Asegurar una buena hidratación oral de forma constante mediante sorbos de agua. Evitaremos bebidas azucaradas, irritantes orales (café, alcohol, tabaco) y las bebidas ácidas (que puedan ocasionar cambios en el pH). Hidrataremos la mucosa labial con protectores labiales. Siempre que sea posible evitaremos la ingesta de fármacos que afecten a la secreción salival. Evitaremos la exposición a ambientes de baja humedad (aire acondicionado o calefacción central) Utilizaremos humidificadores, sobre todo por las noches, para evitar aumentar la sequedad basal. Insistiremos en la importancia de la higiene oral y de las revisiones periódicas al odontólogo. 
Los Analgésicos y sus Efectos Secundarios
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Los Analgésicos y sus Efectos Secundarios

Los medicamentos analgésicos son uno de los grupos farmacológicos de mayor consumo en España , pero… ¿sabes realmente lo que estás tomando cuando optas por uno o por otro? Sobre el dolor… Se define “dolor” como una experiencia sensitiva y emocional desagradable , de gran complejidad, asociada a una lesión corporal real o potencial, que pueden experimentar todos aquellos seres vivos que están dotados de un sistema nervioso central. Según el tiempo de evolución, podemos distinguir: Dolor agudo: es aquel que dura poco tiempo, como consecuencia de un evento agudo como, por ejemplo, una caída con fractura ósea asociada, un dolor de muelas, un lumbago tras un mal gesto, migrañas, dolores menstruales, etc… Dolor crónico: es aquel que tiene una duración de meses, como podría ser, por ejemplo, el dolor de origen oncológico (tumoral). Clasificación de los medicamentos analgésicos Un analgésico es un medicamento para calmar o aliviar el síntoma de dolor. Existen diversos tipos de analgésicos en el mercado y cada uno de ellos cuenta con unas ventajas, pero también con unos riesgos y contraindicaciones . Podemos clasificarlos en analgésicos primarios y analgésicos secundarios. Veamos cuáles son. Analgésicos primarios Son de amplio espectro, es decir, útiles para tratar numerosos tipos de dolor. Incluyen: Analgésicos-antitérmicos puros:   Paracetamol. No provoca irritación gástrica, pero puede causar hepatotoxicidad (lesión de hígado) en caso de intoxicación masiva aguda (más de 10g). La dosis máxima es de 4 g/día. Las reacciones adversas son raras, pero puede provocar aumento del nivel de transaminasas en sangre, erupción cutánea, hipotensión (“bajón de tensión”), hipoglicemia (“bajón de azúcar”), etc. Analgésicos-antiinflamatorios: Aspirina® o AAS, ibuprofeno, ketoprofeno, dexketoprofeno, etc. que se incluirían en el subgrupo de los “AINE (antiinflamatorios no esteroideos)” y, por otro lado, el subgrupo de los “ICOX selectivos”, como el celecoxib y rofecoxib,etc. Los AINEs pueden provocar diarreas, náuseas, vómitos, dolor abdominal, úlceras pépticas (estómago-intestino), perforación o hemorragia gastrointestinal, flatulencia, estreñimiento, hipertensión arterial, erupción cutánea, fatiga, somnolencia, cefalea (dolor de cabeza), vértigo, mareo… Los del grupo ICOX son mejor tolerados a nivel gástrico, reduciéndose el riesgo de hemorragias y úlceras digestivas, pero pueden provocar insomnio, mareo, hipertensión arterial, rinitis, tos, dolor abdominal, diarrea, flatulencia, vómitos, erupción cutánea y prurito (picor) o edema (retención de líquidos), entre otros ejemplos… Pirazolonas: Metamizol o Nolotil ®. Algunos ejemplos de efectos secundarios indeseados que puede provocar el metamizol son hipotensión , reacciones anafilácticas (alergia), coloración roja de la orina, así como un cuadro grave de la sangre llamado “agranulocitosis”. Opiáceos menores: Tramadol. Puede provocar mareos, cefaleas, confusión, somnolencia, náuseas, vómitos, estreñimiento, sudoración, fatiga o sequedad bucal. Opiáceos mayores: unos naturales, como la morfina, otros artificiales-sintéticos, como el fentanilo. Actúan imitando el poder de los opiáceos endógenos que genera de forma natural nuestro organismo. Son los fármacos analgésicos más potentes conocidos.  Pueden provocar confusión, insomnio, alteraciones del pensamiento, cefalea, contracciones musculares involuntarias, somnolencia, mareos, broncoespasmo, dolor abdominal, náuseas, vómitos, sudoración, rash cutáneo, astenia (cansancio), prurito (picor)… Analgésicos secundarios o adyuvantes Son fármacos que no son analgésicos cuando se administran aisladamente, pero potencian la acción de cualquier analgésico en asociación.  Algunos ejemplos son: Corticoides. Antidepresivos: amitriptilina, etc. Anticonvulsivantes: carbamazepina (sobre todo en el dolor de tipo neuropático), etc. Decálogo de consejos en la toma de analgésicos La toma de analgésicos por la vía oral es siempre la de elección, en un principio. Las formas de liberación sostenida son útiles en el dolor crónico. La vía parenteral (intramuscular, intravenosa, etc.) es útil en caso de intolerancia oral o cuando sea preciso un efecto farmacológico rápido. La vía rectal presenta una absorción más errática en comparación con otras vías de administración. La tolerancia oral de los antiinflamatorios tipo AINE mejora con la ingesta previa de alimentos (reduce el riesgo de padecer trastornos gastrointestinales adversos). No te automediques. Consulta siempre con tu médico la idoneidad de tomar un determinado analgésico. Su elección debe realizarse siempre de modo individualizado. Ten presentes las interacciones potenciales que podrían existir con los fármacos que ya tomas por otras prescripciones. Sal de la consulta teniendo claro las dosis (cantidad), el intervalo de administración (cada 6-8-12 horas) y/o el tiempo de duración del tratamiento analgésico prescrito. Se desaconseja por completo el consumo de alcohol y fármacos, con especial repercusión con algún tipo de analgésicos (opioides). Observa la aparición de potenciales reacciones adversas y/o falta de respuesta al tratamiento y consúltalo con tu médico, para que pueda prescribirte una alternativa.
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Somos conscientes de que los conceptos médicos pueden resultar confusos si no te los explican con claridad. Para evitar esto, le hemos pedido a nuestros profesionales que preparen estas fichas en donde podrás acceder a información relevante sobre enfermedades que te ayudará a entender de una manera sencilla por qué se producen y por qué es necesario su tratamiento.
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Periodontitis
Enfermedad

Periodontitis

¿Qué es la periodontitis? Una enfermedad también conocida como piorrea y enfermedad periodontal , que pertenece a la especialidad de odontología y es considerada una dolencia de tipo grave. Tipos de periodontitis La periodontitis se puede dividir en tres tipos: Crónica : este tipo de periodontitis surge por malos hábitos como el consumo de tabaco, sumados a una gran acumulación de placa bacteriana y sarro debido a una mala higiene bucodental. Aguda : en este caso la periodontitis aparece de manera brusca, dañando el tejido blando, sin necesidad que haya un exceso de placa bacteriana o sarro. Es frecuente en adolescentes. Úlcero necrosante : es la periodontitis más grave. Es muy dolorosa y además de sangrado e inflamación de las encías puede desarrollar más síntomas, como úlceras en la boca, fiebre y malestar general. Causas de la periodontitis La periodontitis surge a causa de que se acumula placa bacteriana entre los dientes y encías. Esto se debe a que la placa, principalmente formada por bacterias , se adhiere al diente y a la encía debido a la acumulación de restos de comida. Esta placa bacteriana si no se retira, se acumula y endurece formando el sarro, el cual solo se puede retirar mediante el instrumental del dentista. El sarro, si no es retirado, provoca la gingivitis, que es la inflamación de las encías, y si esta no se trata, las bacterias llegan al tejido blando y al hueso de la mandíbula , debilitando el agarre de los dientes, lo que provoca la periodontitis. Síntomas de periodontitis Los signos y síntomas de la periodontitis son: Inflamación de las encías. Aumento de la sensibilidad de las encías. Retracción de las encías. Color brillante de las encías. Aparición de pus en los dientes y encías. Mal aliento. Los dientes se mueven y duelen al comer. Tratamiento para la periodontitis El tratamiento aplicado para la periodontitis varía según la gravedad y/o lo avanzada que esté la enfermedad. Si aún no ha profundizado mucho el tratamiento puede consistir en el raspado y alisado radicular , dos técnicas empleadas para la eliminación de sarro, además de la toma de antibióticos para la infección bacteriana. Sin embargo, si la enfermedad está muy avanzada se debe recurrir a la cirugía. La intervención quirúrgica variará según la necesidad de cada paciente. Puede ser una cirugía para realizar un raspado y alisado radicular más profundo, realizar un injerto óseo o del tejido blando , regenerar los tejidos, o estimular su regeneración. Pruebas complementarias del tratamiento de periodontitis Lo primero que llevará a cabo el médico será una evaluación física de la boca del paciente para ver la presencia de sarro , sangrado y/o debilidad de los dientes. Esto, sumado a los síntomas que le comunique el paciente, le permitirá elaborar un diagnóstico. No obstante, para cerciorarse y ver hasta qué profundidad ha llegado la infección , el médico pedirá pruebas de diagnóstico por imagen, como una radiografía dental. Factores desencadenantes de periodontitis La periodontitis es la infección de la encías que llega hasta el tejido blando y el hueso donde se soportan los dientes, siendo el principal factor desencadenante de esta enfermedad una gingivitis no tratada, puesto que la gingivitis es la enfermedad previa a la periodontitis y sus síntomas son la inflamación de las encías debido a la acumulación de sarro entre estas y los dientes. Factores de riesgo de periodontitis Los principales factores de riesgo que pueden aumentar que el paciente desarrolle periodontitis son: Edad :  cuanto mayor es la edad del paciente más probabilidad hay de padecer la enfermedad. Genética : esta enfermedad muchas veces está relacionada con los antecedentes familiares. Historial médico del paciente : la periodontitis puede ser causada por otras enfermedades que tenga el paciente que dañen el sistema inmunitario o que sean crónicas, como la diabetes. Si el paciente padece gingivitis y no se ha puesto en tratamiento. Hábitos de vida : el consumo de tabaco y otras sustancias sumado a una mala higiene bucal puede aumentar el riesgo de esta enfermedad. También una mala alimentación. Complicaciones de la periodontitis Pérdida de los dientes por su caída. Infección bacteriana. Anomalías en el corazón y los pulmones si las bacterias se van al torrente sanguíneo. Prevención de la periodontitis Tener una correcta higiene bucal. Cepillarse los dientes tras cada comida. Hacer uso del hilo dental y el enjuague bucal. Realizar revisiones dentales periódicas. Acudir al dentista a eliminar el sarro y la placa bacteriana. Especialidades a las que pertenece la periodontitis El especialista médico encargado de tratar la periodontitis es el odontólogo. Preguntas frecuentes ¿Qué precio tiene un curetaje dental? El curetaje dental se realiza dividiendo la boca en 4 cuadrantes, siendo el precio de cada cuadrante entre 60 € y 80 € . ¿Qué es la periodontitis agresiva? Es un tipo de periodontitis similar a la crónica , pero cuya aparición es brusca y ataca de manera muy rápida al tejido blando de la mandíbula sin haber excesiva presencia de sarro y/o placa bacteriana. ¿Qué es la profilaxis dental? La profilaxis dental se emplea tanto para mantener una buena higiene dental mediante la práctica periódica como para evitar el avance de la gingivitis y la periodontitis mediante la eliminación de las bacterias, el sarro y la placa en profundidad. ¿Qué es un especialista en endodoncias? El especialista en endodoncias es el endodoncista y es el médico encargado de mantener y/o recuperar el estado óptimo de salud de la parte perirradicular (alrededor de la raíz) del diente. ¿Qué diferencia hay entre un empaste y una endodoncia? El empaste se realiza tras la eliminación de una caries en la parte superficial del diente, mientras que la endodoncia se realiza en la zona del nervio del diente, extrayendo la pulpa dental.
Rinitis
Enfermedad

Rinitis

¿Qué es la rinitis? La rinitis es una inflamación de la mucosa nasal (su revestimiento interno), que produce síntomas característicos como congestión nasal, moqueo (rinorrea), estornudos y picor (prurito). Cuando esta inflamación se extiende a la mucosa de los senos paranasales (estructuras en forma de cavidad que se encuentran en el macizo facial), se denomina rinosinusitis. La rinitis más frecuente es la de origen alérgico afectando hasta a un 30% de las personas adultas. Este tipo de rinitis se asocia muy frecuentemente como síntoma acompañante en los pacientes diagnosticados de asma . Se puede considerar esta patología como de gravedad moderada, ya que supone una alteración en la calidad de vida del paciente muy importante, interfiriendo en su desarrollo laboral, personal, etc. Tipos y causas de la rinitis Hay distintas clasificaciones de la rinitis. Se pueden dividir los tipos de rinitis en : Rinitis alérgica : producida por una reacción exagerada del sistema de defensa a nivel de la mucosa de la nariz en respuesta a la toma de contacto con sustancias que producen esta reacción al inhalarlas (epitelios de animales, ácaros, inhalantes domésticos, pólenes, etc..). Dependiendo del tipo de sustancia que produce la alergia podrá presentarse de forma estacional o perenne. Rinitis no alérgicas : se producen por distintas causas. En este grupo podemos encontrar: Rinitis infecciosas producidas por un microorganismo como virus o bacterias. Rinitis vasomotoras: se producen por una hiperfunción del sistema nervioso (parasimpático). Rinitis ocupacionales: son debidas a una respuesta en la mucosa nasal ante agentes presentes en el trabajo (animales, graneros, maderas, látex, agentes químicos...etc.). Pueden ser debidas a una reacción alérgica o no. Rinitis producidas por alteraciones hormonales (durante el embarazo, la menopausia, toma de anticonceptivos, en los pacientes que presentan alteraciones tiroideas, etc.) Rinitis desencadenadas por la toma de fármacos como antiinflamatorios, reserpina, metildopa, inhibidores de la ECA, betabloqueantes, anticonceptivos orales, vasoconstrictores, clorpromazina, etc. Rinitis emocionales: desencadenadas principalmente por el estrés y la estimulación sexual. Rinitis seca anterior: la inflamación de la mucosa se produce en los ? anteriores de la fosa nasal y se desencadena por factores ambientales de sequedad, contaminación, aire acondicionado, etc. Rinitis crónica atrófica: también denominada ocena. Es un estado más avanzado de una rinitis seca en el que se ha producido una alteración de la mucosa nasal persistente. Rinitis no alérgica con eosinofilia (NARES): en esta hay un aumento de eosinófilos en la mucosa nasal (un tipo de células de defensa) de forma perenne. Síntomas de la rinitis Los síntomas principales de las rinitis son congestión nasal, moqueo (rinorrea), estornudos, picor (prurito), sangrado nasal (epistaxis) y dolor de cabeza (cefalea). Puede ser uní o bilateral Dentro de cada una de las rinitis, pueden presentarse ligeras diferencias entre los síntomas que presentan. Así en algunas predomina la congestión nasal y dificultad para la respiración por la nariz, esto se da por ejemplo en la rinitis producida por una infección vírica en el catarro común, en el que aparece un moqueo (rinorrea) inicialmente acuosa y después más viscosa con disminución del olfato, con enrojecimiento en la zona nasal, acompañado de fiebre y malestar general. En la rinitis alérgica la congestión es el síntoma predominante acompañado de estornudo en salvas, picor nasal y/o ocular y rinorrea acuosa, apareciendo más frecuentemente en personas jóvenes. Así mismo, la rinitis vasomotora también establece como su síntoma principal la obstrucción nasal acompañada de crisis de moqueo o rinorrea clara con episodios de estornudos, apareciendo en pacientes de edades medias. En la rinorrea crónica no alérgico con eosinofilia (NARES), se presenta la obstrucción nasal con principal síntoma, sin picor ni estornudos. Esta enfermedad se asocia frecuentemente a la presencia de pólipos nasales (crecimiento de tejido anormal en la mucosa de la nariz) y asma. En la rinitis crónica hipertrófica aparece obstrucción nasal alternante, “habla” nasal y moqueo denso. En otras rinitis el síntoma más predominante es la sequedad nasal. Así pasa, por ejemplo, en la rinitis seca anterior en la que pueden aparecer costras nasales y sangrado (epistaxis) frecuente). En la rinitis crónica atrófica (ocena) además es característico que se produzca mal olor, aparecen costras en la mucosa y dificultad para oler. Tratamiento para la rinitis La consideración inicial fundamental es el evitar los desencadenantes que puedan estar asociados. Además, se aconseja lavados nasales con suero fisiológico. El tratamiento farmacológico puede basarse en antihistamínicos orales, para alivio de los estornudos el picor y la rinorrea. Además, pueden indicarse en ocasiones antihistamínicos tópicos, que mejoran los síntomas excepto la sensación de obstrucción nasal. Otra alternativa a nivel tópico son los descongestionantes tópicos (oximetazolina, fenilefrina, etc.), cuya principal desventaja es que no se pueden utilizar durante más de 7 días ya que pueden producir un efecto rebote. El tratamiento de primera línea en la rinitis alérgica son los corticoides tópicos (por ejemplo, mometasona, fluticasona, etc), empleados mientras duren los síntomas aunque sin cronificar su uso ya que pueden alterar la mucosa y además absorberse de forma sistémica . Los corticoides orales en ciclos cortos se utilizan en casos muy severos de rinitis alérgica. Otros tipos de fármacos son el bromuro de ipratropio, la inmunoterapia específica subcutánea, etc. El cromoglicato disódico está indicado en mujeres embarazadas y niños. La cirugía está indicada en aquellos casos que se precise la corrección de deformidades anatómicas, extirpación de pólipos , etc. Pruebas complementarias del tratamiento de la rinitis Rinoscopia anterior . Se trata de la visualización del aspecto de la mucosa nasal en la mitad anterior de las fosas nasales, con objetivación del moco, detección de pólipos, cuerpos extraños que se hayan podido meter, etc. Analítica de sangre y junto con las características de presentación y manifestación de la rinitis, se valora el aumento de eosinófilos. Pruebas cutáneas alérgicas (Prick-test) que confirman el diagnóstico por posible origen alérgico Estudio microbiológico de las secreciones nasales para detectar los microorganismos que pueden estar produciendo la infección y síntomas de rinitis. Pruebas de imagen como radiografías de cavum para descartar al aumento de las adenoides (vegetaciones) en los niños. En caso de sospechar patologías primarias que, de forma secundaria, produzcan la rinitis, se realizan otras pruebas de imagen como TAC o Resonancia Magnética, descartando así la presencia de tumores, pólipos, etc. Endoscopia nasal , con la introducción de un pequeño tubo flexible con una cámara en su extremo y una luz permite una visión directa del trayecto nasal Rinomanometría (estudio del flujo de aire que pasa a través de las fosas nasales a diferentes presiones durante la inspiración y la espiración), rinometría acústica (prueba que valora la geometría de las fosas nasales basándose en la reflexión de una onda acústica), que se realizan en casos seleccionados. Factores desencadenantes de la rinitis Los factores desencadenantes pueden ser la toma de ciertos medicamentos (IECAs, AINEs, anticonceptivos u otros tratamientos hormonales, beta-bloqueantes, inhibidores de la 5-fosfodiesterasa…), traumatismos o cirugía en la nariz, alteraciones hormonales, exposiciones ambientales o laborales a sustancias (cambios de temperatura, exposición al humo del tabaco, a fuertes olores, etc.) Factores de riesgo de la rinitis Factores genéticos predisponentes (tener familiares de primer grado con rinitis). Padecer otras enfermedades que se asocian a la aparición de rinitis (asma, dermatitis atópica, etc.). Exposición a sustancias que provocan la reacción anómala del sistema inmune y la aparición de los síntomas (polvo de semillas, madera o textiles, productos químicos, epitelio de los animales, ácaros, alimentos etc.) Complicaciones de la rinitis Pueden aparecer por la obstrucción y aumento de secreciones son: Desarrollo de infecciones como otitis, sinusitis, etc. Aparición de pólipos nasales . Hipertrofia de cornetes. Deformación de la boca con paladar ojival . Alteración de la calidad de vida (interferencia en la vida laboral, escolar, actividades de ocio, etc.) Insomnio. Aparición de halitosis (mal olor del aliento) Irritación de la piel de las aletas nasales (sus lados), al hacer fricción y roce de forma continua con pañuelos Irritación ocular con aparición de conjuntivitis asociada . Prevención de la rinitis Evitar la exposición a todas aquellas sustancias que actúan como alérgenos y desencadenan la sintomatología de la rinitis (polen, epitelio de perros...etc.) Uso de vacunas (inmunoterapia) destinadas a disminuir la reacción exagerada del sistema inmune en las alergias. Adecuada higiene de manos para evitar la transmisión de enfermedades infecciosas de vías altas que producen rinitis (catarros, sinusitis, etc). Especialidades a las que pertenece la rinitis La rinitis es una patología cuyo diagnóstico inicial y tratamiento puede realizarlo el médico de atención primaria. Si él detecta alguna alteración grave, será remitido al médico especialista en otorrinolaringología. Preguntas frecuentes: ¿Qué es la alergia? La alergia es una alteración en el sistema inmune que puede detectar si una sustancia de anómala es un agente lesivo para el organismo, reaccionando de forma exagerada y activando una cascada de procesos inflamatorios dispares en el organismo que se convierte en algo lesivo para el propio cuerpo. ¿Es la rinitis un síntoma de la alergia? Dentro de las manifestaciones de alergias a sustancias que se inhalan puede manifestarse la rinitis de forma frecuente como síntoma de una alergia. ¿Puedo desarrollar alergia en cualquier momento de mi vida? Sí, en cualquier momento de la vida se puede producir una respuesta anómala del sistema de defensa ante cualquier agente (alimentos, químicos, pólenes…) aunque suele ser una alteración que se presenta de forma más frecuente desde la edad infantil. No se sabe con certeza por qué hay alergias que se originan cuando la persona tiene más edad, pero se ha asociado a posibles alteraciones hormonales o por disfunciones del sistema inmunológico . ¿Qué es la rinoconjuntivitis? Es la asociación de rinitis y conjuntivitis (inflamación de la mucosa nasal y la conjuntiva ocular “el blanco de los ojos”) que aparecen frecuentemente asociados cuando el paciente presenta alergia a una determinada sustancia (polvo, pólenes, etc.). Aparece congestión nasal, moqueo persistente acuoso, lagrimeo, ojo rojo, picor nasal y ocular. ¿Qué es la rinitis crónica? Es la aparición de los síntomas de rinitis de forma persistente debido a la repetición sucesiva de episodios de rinitis aguda que generan fenómenos inflamatorios que no desaparecen de la mucosa de la nariz. Aparece obstrucción nasal intermitente/persistente , disminución del olfato y moqueo.
Paperas
Enfermedad

Paperas

¿Qué son las paperas ? Las paperas o parotiditis es una enfermedad infecciosa producida por un virus (virus de la parotiditis) del grupo de los llamados Paramixovirus. Antes de que existiera la vacuna frente a este virus en el calendario vacunal infantil, la infección predominada sobre todo en invierno y primavera, con aparición de epidemias cada 2 - 5 años. Era una enfermedad habitual que aparecía en los niños. En la actualidad, más del 50%  de los casos se dan en adultos jóvenes. Salvo que existan complicaciones, no es una enfermedad grave. Tipos de paperas Primaria por infección vírica o secundaria por sobreinfección por bacterias en pacientes con las defensas bajas (inmunodeprimidos). Causas de las paperas La causa de las paperas o parotiditis es el desarrollo de una infección producida por un virus  de la familia de los Paramixovirus. La transmisión de la infección se realiza entre una persona enferma y una sana por medio del contagio al contacto con pequeñas gotitas de saliva o moco que contiene el virus. Síntomas de las paperas Tras un periodo de incubación de entre 15 - 25 días , puede existir una fase llamada prodrómica en la que existen síntomas como malestar general, fiebre y dolores musculares. Después pueden aparecer los síntomas más característicos con afectación de las glándulas parótidas (situadas en cada lado de la cara justo antes de las orejas) que se presentan inflamadas (una o las dos a la vez) y otras glándulas salivares, con dolor que aumenta al tomar líquidos ácidos y sensación de tumefacción y fiebre . Tratamiento para paperas No existe un tratamiento específico para las paperas. Los fármacos que se pautan van destinados al control de los síntomas. Se indica llevar una dieta blanda, evitando alimentos ácidos que provocan mayor salivación. Se pautan fármacos antiinflamatorios no esteroideos (ibuprofeno, etc.) y aplicación de compresas frías en la región parotídea (por delante de la oreja). En el caso de complicaciones también se trata de forma sintomática según el tipo de complicación. Pruebas complementarias del diagnóstico tratamiento de paperas El diagnóstico de la parotiditis se basa mayoritariamente en la exploración física y la entrevista clínica por parte del médico . Pueden realizarse pruebas complementarias como analítica de sangre con la realización de una serología para detectar los anticuerpos específicos contra el virus (pequeñas proteínas del sistema de defensa que se producen para luchar contra el virus). También se puede detectar la presencia de pequeñas partes del virus (antígenos) o realizar un cultivo de células para detectar la presencia del virus en ellas. Factores desencadenantes de las paperas El principal factor de riesgo para padecer paperas es no estar vacunado de la triple vírica. S e trata de una vacuna incluida en el Sistema Nacional de Salud para niños . Factores de riesgo de las paperas No estar vacunado frente al virus que produce la parotiditis, incluida en la vacuna triple vírica. Estar en contacto con una persona que padece la enfermedad. Estar en centros cerrados como colegios, etc. Época del año: invierno. Complicaciones de las paperas Las complicaciones más frecuentes son: Meningitis: afectación del sistema nervioso central con inflamación e infección en las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal.Es la complicación más frecuente. Raramente deja secuelas, siendo la más frecuente la sordera. Orquitis y/o epididimitis : infección e inflamación de los testículos y el epidídimo (estructura que hay sobre los testículos). Puede causar infertilidad en los varones. Pancreatitis: aparición de dolor abdominal por presencia de inflamación de la glándula pancreática por la infección. Prevención de las paperas La prevención fundamental es la vacunación con la vacuna de la triple vírica que contiene la vacuna frente al virus de la parotiditis. Cuando se tiene contacto con un paciente diagnosticado de parotiditis se precisa siempre extremar las medidas de higiene, siendo algo fundamental el lavado de las manos. Especialidades a las que pertenecen las paperas La parotiditis o paperas es una enfermedad que habitualmente es diagnosticada y tratada por el pediatra de atención primaria o el médico de familia. Si existen complicaciones puede ser preciso la derivación del paciente a revisión hospitalaria o a consulta de especialistas de urología, neurología, etc., según la complicación que se dé . Preguntas frecuentes ¿Cuánto tiempo duran las paperas? Tras el periodo de incubación la inflamación de las glándulas parótidas tardan entorno a 3 días, generalmente primero una parótida y la otra 1 - 2 días después. Los síntomas ceden lentamente en 3 - 7 días. ¿Cuál es la vacuna contra las paperas? La vacuna contra las paperas o parotiditis está incluida en la vacuna llamada triple vírica en la que , además de producirse la inmunización contra este virus, también se vacuna al paciente contra el virus de la rubéola y el virus del sarampión, incluidas en la misma vacuna. Esta vacuna forma parte del calendario de vacunación infantil del Sistema Nacional de Salud español. ¿Cuál es el periodo de contagio de las paperas? El periodo de transmisión se da desde 7 días antes hasta 9 días después del inicio de los síntomas. ¿Cómo se contagian las paperas? El contagio se produce por el contacto con pequeñas gotitas de saliva o moco que contienen el virus de un paciente que tiene la enfermedad (al estornudar, toser, etc.) ¿Cuál es el efecto de la vacunación? La vacuna contra las paperas incluida en la triple vírica está compuesta por virus atenuados , es decir, virus a los que se les ha modificado para que no produzcan la enfermedad pero cuya estructura sí pueda ser detectada por el sistema inmunológico del organismo. Esto provoca en él una reacción de defensa en la que se producen anticuerpos (pequeñas proteínas capaces de reconocer la estructura del virus y “presentarselas” a las células de defensa del cuerpo para que actúen contra él). Así, en el organismo queda la memoria de esos anticuerpos y si en un momento futuro tras la vacunación el cuerpo toma contacto con el virus real, el sistema de defensa del organismo está preparado para reconocerlo, atacar y destruir antes de que produzca la infección.
Diátesis Hemorrágica
Enfermedad

Diátesis Hemorrágica

¿Qué es la diátesis hemorrágica? Las diátesis hemorrágicas son un conjunto de desórdenes en diferentes patologías donde ocurre un trastorno de la coagulación de la sangre que se manifiesta principalmente por una ausencia de coagulación y por hemorragias importantes. La predisposición del organismo a sangrar de forma anómala, puede ser debido a una alteración congénita o adquirida de cualquiera de los elementos que participan en el mecanismo fisiológico de la hemostasia como vasos sanguíneos, plaquetas y factores de coagulación. Es una enfermedad poco común, pero es grave si no se tratan las causas que desencadena la hemorragia de forma rápida, ya que puede llegar a ser mortal. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Tipos de diátesis Los tipos de diátesis pueden ser hereditarios o adquiridos y, muchas veces, es una manifestación común de una gran variedad de trastornos: Trastornos adquiridos: trombocitopenias (las más habituales), anticuerpos adquiridos frente a factores de la coagulación, fármacos, púrpuras vasculares y trastornos mixtos. Trastornos hereditarios: ocasionadas por una anomalía, déficit de factores de la coagulación, trastornos fibrinolíticos, trastornos plaquetarios (Enfermedad de Glanzmann), telangiectasias hemorrágicas vasculares y trastornos del tejido conectivo. Causas de la diátesis hemorrágica Las causas de la diátesis hemorrágica dependen de la etiología de la enfermedad: Diátesis causada por un trastorno de la hemostasia de plaquetas. Este tipo incluye patologías tales como trombocitopenia. Los factores de desarrollo pueden ser una disminución de la inmunidad, enfermedad renal y hepática, daño por virus, tratamiento quimioterapéutico y exposición a la radiación. Una enfermedad causada por alteraciones en los procesos de coagulación de la sangre, puede ser un trastorno de la fibrinólisis, el uso de anticoagulantes y fármacos fibrinolíticos, varios tipos de hemofilia, etc. Permeabilidad alterada de la pared vascular, causada por la falta de ácido escorbútico, angiectasia hemorrágica o vasculitis. Una enfermedad causada por la hemostasia de plaquetas , enfermedad de Von Willebrand, síndrome trombo hemorrágico, enfermedad por radiación, hemoblastosis, etc. Hemorragias debidas a trastornos de coagulación de la sangre. También asociadas a cambios en los procesos y compuestos orgánicos de la formación de plaquetas y hemorragias que se desarrollan como resultado de daño vascular. Síntomas de la diátesis hemorrágica Los síntomas de la diátesis hemorrágica son: Pequeñas manchas azuladas (similares a los hematomas). Erupción en la parte anterior del tobillo, las caderas o el exterior de los antebrazos. Si la erupción se combina con necrosis se forman úlceras. Sangrado en cualquier tejido y órgano como:  hemorragias cutáneas (petequias, equimosis, púrpura, hematomas), hemorragias por mucosas (epistaxis, gingivorragias, hematuria, hemorragias y hemorragia digestiva), hemorragia musculoesquelética (hemartrosis, hematoma intramuscular, retroperitoneal) o hemorragia intracraneal. Tratamiento de la diátesis hemorrágica El tratamiento de la diátesis hemorrágica va a depender siempre del tipo de enfermedad que tenga el paciente y que produce la hemorragia. Los complementos de vitaminas (vitamina K, P, C) en caso de daño a las paredes de los vasos sanguíneos. Hormonas glucocorticoides (medicamentos hormonales de la corteza suprarrenal) con una disminución en el número de plaquetas. La prednisolona a partir de 1 mg /kg al día se usa con mayor frecuencia, con la posibilidad de aumentar la dosis en 3-4 veces, el tratamiento puede durar de 1 a 4 meses. También se puede administrar factores coagulantes. En casos de diátesis hemorrágicas muy sintomáticas y profusas, se debe realizar una transfusión sanguínea como: Transfusión de plasma que contiene todos los factores que coagulan, permitiendo restablecer el nivel de todos los factores. Transfusión de plaquetas y de eritrocitos o hematíes, se usa en casos extremos como la anemia severa y coma anémico. Tratamiento quirúrgico: la cirugía para extirpar el bazo (esplenectomía) se lleva a cabo con una hemorragia importante, ya que puede aumentar la vida útil de las células sanguíneas. Pruebas complementarias de la diátesis hemorrágica Para las pruebas complementarias del diagnóstico de la diátesis hemorrágica es fundamental realizar una correcta historia clínica al paciente, que incluya la presencia de enfermedades crónicas, el uso a largo plazo de medicamentos, antecedentes hereditarios, si tiene malos hábitos, historia de cáncer, etc. Características de la diátesis (tipo, cuantía, localización de la hemorragia, tiempo de latencia, relación con traumatismo previo). Entre las pruebas que se deben realizar son; análisis de sangre como hemograma completo y bioquímica, análisis de orina , recuento de plaquetas y los tiempos de coagulación. Se puede hacer punción de la médula ósea para evaluar su estado. Factores desencadenantes de la diátesis hemorrágica No existen factores desencadenantes específicos de la diátesis hemorrágica. Factores de riesgo de la diátesis hemorrágica Los factores de riesgo de la diátesis hemorrágica pueden ser: antecedentes familiares, elevado consumo de fármacos, ciclo menstrual anormal, historia previa de sangrado en la niñez , enfermedades renal o hepática, enfermedades inmunológicas, virus, tratamiento con quimioterapia, infecciones drogas, cáncer, sangrado en el post parto, exceso de anticoagulante, deficiencia de los factores de coagulación, o intoxicación como la exposición a un veneno. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Complicaciones de la diátesis hemorrágica Las complicaciones de la diátesis hemorrágica incluyen: Anemia severa. Hemorragia interna. Trastornos de la inmunidad y manifestaciones alérgica. Riesgo de infección por VIH. Inmovilidad de la articulación acompañado de entumecimiento y parálisis. Prevención de la diátesis hemorrágica La diátesis hemorrágica es muy difícil de prevenir, pero existe alguna medida que se puede llevar a cabo para garantizar su desarrollo y evitar complicaciones. Alimentación saludable, con una nutrición adecuada y equilibrada. Consumir complementos vitamínicos ricos en vitamina K. Realizar tratamiento oportuno de las enfermedades antiinflamatorias. Evitar la exposición al sol. Acudir de forma regular al médico ante algún signo de sangrado. Especialidades a las que pertenece La especialidad a la que pertenece la diátesis hemorrágica es la hematología, ésta se encarga de tratar y diagnosticar las enfermedades de la sangre o hematológicas. Preguntas frecuentes ¿Qué es una citología? La citología es una técnica que consiste en observar el comportamiento de las células a través del microscopio para estudiar su morfología. Es empleada en numerosas especialidades médicas y quirúrgicas. ¿Cuáles son las principales enfermedades de la sangre? Las principales enfermedades de la sangre son: anemia, hemofilia, leucemia, hemocromatosis, mieloma múltiple, trombocitopenia inmune primaria, policitemia y talasemia. ¿Qué es una diátesis hemorrágica trombopénica? La diátesis hemorrágica es la alteración de los trombocitos . La funcionalidad plaquetaria está alterada con recuento plaquetario normal. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.