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Qué debes Saber sobre el Colon Irritable
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Qué debes Saber sobre el Colon Irritable

Dolor abdominal acompañado de episodios de diarrea y/o estreñimiento. Estos son los síntomas principales que presentan quienes sufren el Síndrome del intestino irritable (SII) o colon irritable. Se trata de un trastorno gastrointestinal funcional, que describe un grupo de síntomas que afectan al intestino grueso sin ninguna causa conocida. La naturaleza crónica y la dificultad de controlar los síntomas pueden llegar a frustrar tanto a los pacientes que lo padecen como a los médicos que lo tratan. Más común de lo que pensamos Es el trastorno gastrointestinal más comúnmente diagnosticado y la segunda causa de absentismo laboral. Entre un 10-20% de la población experimenta a lo largo de su vida síntomas de SII, aunque solo un 15% de ellos solicitan valoración médica. Existen numerosos tratamientos y terapias disponibles para aliviar los síntomas del SII , aunque ninguno de estos métodos consigue la curación. ¿SII o EII? El SII no es lo mismo que la enfermedad inflamatoria intestinal (EII). La enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa , principales tipos de EII, empeoran con el tiempo y pueden causar daño intestinal, mientras que el síndrome del intestino irritable no. ¿Cuáles son los síntomas? Ya hemos apuntado al inicio que el síntoma principal es el dolor abdominal acompañado de cambios en la frecuencia y/o consistencia de las deposiciones, presentando bien sea episodios de diarrea y/o estreñimiento. Es un trastorno crónico, que se caracteriza por períodos de exacerbación que alternan con períodos de remisión de los síntomas. El dolor abdominal puede ser difuso o localizado en el hemiabdomen inferior , de tipo cólico, en general leve o de moderada intensidad ; que respeta el sueño y cuyo inicio suele relacionarse con la ingesta de algún alimento. Otros síntomas son : Dolor abdominal y calambres (por lo general, aparece y desaparece y el alivio se produce después de una deposición). Hinchazón y gases. Estreñimiento y/o diarrea. Una repentina necesidad de tener una evacuación intestinal. Una sensación constante de la necesidad de tener una evacuación intestinal, incluso si ya se ha tenido una. Moco en las deposiciones. Los síntomas del SII varían según cada persona . Es posible que se tengan algunos o todos los síntomas mencionados anteriormente. La mayoría de las personas tienen síntomas leves, pero algunos síntomas pueden ser lo suficientemente graves como para afectar a su vida diaria. ¿Qué causa el síndrome del intestino irritable? El mayor problema es que a día de hoy no se conoce con precisión su causa , ni ningún mecanismo único que explique por qué los pacientes con SII sufren estos síntomas de forma crónica y recidivante. Desde un punto de vista general, lo más aceptado y demostrado es que existen alteraciones de la motilidad (del movimiento) y/o de la sensibilidad digestiva, influenciadas o no por factores psicológicos. Además, se han propuesto otras diferentes alteraciones que también podrían influir en esta enfermedad: gastroenteritis, intolerancias alimentarias, alteraciones hormonales y factores genéticos. ¿Cómo se diagnostica? El diagnóstico (determinado por un médico especialista en aparato digestivo) se establece por una serie de criterios clínicos , ya que en estos pacientes los estudios endoscópicos , analíticos y radiológicos son normales (éstos se hacen para descartar la existencia de una patología orgánica). Los criterios clínicos son la presencia de dolor abdominal recurrente al menos tres días al mes en los últimos tres meses, asociado a uno o más de los siguientes: El dolor abdominal mejora con la deposición. Inicio del dolor coincidiendo con cambios en la frecuencia deposicional. Inicio del dolor coincidiendo con cambios en la consistencia de las heces. Además de estos criterios, existen otros síntomas que sugieren la presencia de un SII , como son: Alteración del ritmo intestinal con más de tres deposiciones al día o menos de tres deposiciones a la semana. Alteración de la consistencia de las heces. Urgencia deposicional. Sensación de evacuación incompleta. Meteorismo. Tratamiento del síndrome del intestino irritable El colon irritable no es hereditario , aunque se ha visto que hay familias que parecen tener una cierta propensión y en las que varios miembros pueden estar afectados. No hay cura para el SII, el síndrome cursa con periodos con síntomas (brotes) y otros con menos sintomatología o sin ella. La mejor manera de tratarlo es hacer cambios de estilo de vida, y/o hacer un abordaje farmacológico. Actuación en hábitos de vida: Las personas que padezcan esta enfermedad, deben tener claro que es un trastorno molesto , que puede afectar a su calidad de vida, pero no deriva en tumores ni en otras enfermedades graves. Es muy importante confiar en el gastroenterólogo, quien va a ayudarle en todo lo posible para llegar al diagnóstico, indicando las pruebas que precise y el tratamiento adecuado para paliar los síntomas. No existen productos ni terapias milagrosas que eliminen este padecimiento. Se debe evitar el consumo de tabaco y alcohol. No existen alimentos prohibidos o malos. Cada persona debe identificar que alimentos le sientan peor y eliminarlos . Como normas generales hay alimentos como las especias, la cafeína, los picantes, las grasas o comidas muy condimentadas que deben evitarse. Es recomendable beber agua y tomar frutas y verduras. No se deben realizar dietas de exclusión, es decir, eliminar alimentos como la lactosa, el gluten, etc. sin un diagnóstico certero. El médico contemplará esta posibilidad durante el proceso diagnostico y, si lo considera oportuno, realizará los test apropiados para llegar a confirmarlo o descartarlo . Es importante realizar cinco comidas al día y tomarse tiempo para realizarlas, al menos 30 minutos. Del mismo modo es importante tomarse tiempo para ir al baño . Acudir siempre que se tenga deseo, no reprimirlo; de forma tranquila, tomarse tiempo, aunque no en exceso. Es aconsejable realizar 30 minutos de actividad física adecuada a la condición física de cada persona. Este hecho ya es conocido para patologías que afectan al aparato cardiovascular, pues es igual de beneficioso para nuestro aparato digestivo, no sólo porque mejora su motilidad, sino también por los beneficios del ejercicio a nivel del sistema nerviosos central y la neurotransmisión. Es beneficioso evitar las situaciones estresantes o, si no es posible, cambiar la forma de enfrentarse a ellas para minimizar su impacto en la salud. Algunas formas de lidiar con el estrés pueden ser la meditación o la terapia psicológica. ¿Qué dieta seguir si se padece SII? La dieta de la persona con el síndrome del intestino irritable deber ser personalizada y elaborada por un dietista-nutricionista. Como pautas genéricas se destacan: Moderar el consumo de fibra insoluble (procedente de alimentos integrales) de la alimentación para no contribuir más a los desequilibrios en el tránsito intestinal (favorece la fermentación bacteriana y esto supone la formación de gases). Potenciar el consumo de fibra soluble (en forma de gomas, pectinas y mucílagos) en la dieta, ya que ésta aumenta el volumen de las heces, la peristalsis del colon y disminuye el tiempo de tránsito. Elegir las frutas más pobres en azúcar y más ricas en pectina como por ejemplo la manzana con piel o el membrillo al horno. No es adecuado tomar zumos de fruta ni néctares (naturales ni envasados) debido a su escaso contenido en fibra. Se recomienda cocer bien las legumbres , verduras y hortalizas. Prolongar su cocción todo lo que sea posible. Una buena opción es pasar las legumbres por un pasapuré para que no dé lugar a molestias digestivas. Evitar los alimentos ricos en grasas , las frutas cítricas (sobre todo la naranja) y las espinacas para menguar y neutralizar el efecto laxante producido por las sales biliares (bilis) en el colon. Eliminar el consumo de alimentos o especias picantes, el café y el té , ya que generalmente pueden provocar molestias, porque irritan la mucosa gástrica. Prescindir de edulcorantes como la fructosa o los polialcoholes o azúcares alcohólicos como el sorbitol , porque pueden aumentar la producción de gas en el colon y generar más flatulencias. Beber dos litros de agua al día . Es muy importante garantizar la hidratación cuando hay diarreas. Además, un aporte suficiente de líquidos también ayudará a combatir el estreñimiento. ¿SABÍAS QUE…? Se está investigando el posible beneficio de la dieta pobre en fructo-oligo-disacáridos y monosacáridos y azúcares polialcoholes fermentables (FODMAP) . Ésta limita aquellos alimentos que contienen fructosa, lactosa, oligosacáridos con fructosa y galactosa, y azúcares alcohólicos (sorbitol, manitol, xilitol, y maltitol); y ha demostrado que reduce los síntomas gastrointestinales, aunque no está bien definido qué cantidades de FODMAP son aceptables y probablemente sea específico para cada paciente (diferentes tolerancias según la persona).
Función y Beneficios de los Alimentos Probióticos
Artículo especializado

Función y Beneficios de los Alimentos Probióticos

La flora o microbiota intestinal juega un papel importante en la prevención de enfermedades , pues es parte de nuestro sistema de defensa . Por eso se recomienda mantenerla en equilibrio y aquí entran en juego los probióticos y prebióticos . Los primeros hacen referencia a microorganismos vivos que enriquecen directamente la flora del intestino, y los segundos son sustancias que forman parte de algunos alimentos, sobre todo vegetales, que no son digeribles en sí por nuestro sistema digestivo, pero que sirven como alimento de las bacterias beneficiosas y, por tanto, tienen la capacidad de favorecer su crecimiento selectivo y su actividad. Ambos elementos, tomados en cantidades adecuadas, pueden producir efectos beneficiosos para la salud. ¿Qué es la flora o microbiota intestinal y qué funciones tiene? La microbiota intestinal es el nombre que recibe la población de microbios que vive en nuestro intestino. Contiene billones de microorganismos, incluyendo como mínimo 1.000 especies diferentes de bacterias, y puede llegar a pesar hasta 2 kg. Además, sólo un tercio de la microbiota intestinal es común a la mayoría de la gente, mientras que los otros dos tercios son específicos de cada persona. Aunque cada uno de nosotros tiene una microbiota única , ésta cumple las mismas funciones fisiológicas, con un impacto directo en nuestra salud. Algunas de estas funciones son: Ayuda al cuerpo a digerir ciertos alimentos que el estómago y el intestino delgado no son capaces de digerir. Contribuye a la producción de algunas vitaminas (B y K). Ayuda a combatir las agresiones de otros microorganismos , manteniendo la integridad de la mucosa intestinal. Desempeña un papel importante en el sistema inmune, actuando como efecto barrera . Una microbiota intestinal saludable y equilibrada es fundamental para asegurar una función digestiva adecuada . Estas bacterias viven en simbiosis con nuestro intestino en un delicado equilibrio , que puede verse afectado por la alimentación, el estrés, las enfermedades, o algunos medicamentos. ¿Qué son los prebióticos? Son el sustrato alimenticio de los probióticos . Son un tipo de hidratos de carbono llamados oligosacáridos (se encuentran en la composición de diversas hortalizas y frutas) que nuestro intestino no puede digerir, y tienen la capacidad de modificar de forma selectiva la flora intestinal y estimular el crecimiento de bacterias beneficiosas, disminuyendo la cantidad de microorganismos potencialmente patógenos . Se encuentran presentes en alimentos como plátanos, espárragos, ajo, tomates, puerro, trigo integral, alcachofa, cebolla o achicoria. Sus numerosos efectos positivos son: Estimular el sistema inmunitario. Propiciar el desarrollo de las bacterias beneficiosas de la flora intestinal, y dificultar el crecimiento de las patógenas. Facilitar la absorción de algunos minerales como el calcio y el magnesio. Favorecer la síntesis de ciertas vitaminas. Reducir los trastornos digestivos, como los molestos gases, al ayudar a mantener el equilibrio intestinal. Mejorar la regularidad intestinal, con lo que disminuyen los episodios de estreñimiento. Reducir el riesgo de cáncer de colon y de enfermedad inflamatoria intestinal. ¿Qué son los probióticos? Son bacterias vivas y levaduras que residen en nuestro cuerpo y que, al ser administradas en cantidades adecuadas, podrían conferir un beneficio para la salud , especialmente para la del sistema digestivo . Estos microorganismos ayudan a reforzar el sistema inmunológico, además, pueden sobrevivir a la digestión llegando al colon intactos (vivos) y ayudando a restituir la flora intestinal que pueda haber sido alterada por diversas causas. Los probióticos están destinados a mejorar la población de bacterias beneficiosas intestinales que se encuentran en el intestino, ya que promueven su desarrollo. Al crecer en el intestino y adherirse a la mucosa intestinal , evitan que otras bacterias dañinas se implanten y ejerzan sus funciones negativas , actuando como una barrera que evita la colonización del intestino por gérmenes patógenos. Según estudios científicos se sabe que los probióticos están vinculados a un gran número de beneficios en individuos sanos , podrían contribuir a prevenir infecciones del tracto respiratorio superior, infecciones del tracto urinario, alergias, y el riesgo cardiovascular en adultos. Se recomienda que los alimentos que proporcionan probióticos se encuentren dentro de una dieta equilibrada . Éstos son alimentos que han sido fermentados , transformándose en otro tipo de alimentos, con otras propiedades, más fáciles de digerir, con la presencia de mayor concentración de nutrientes… Los probióticos que más se utilizan son los que pertenecen a las especies Lactobacillus y Bifidobacterium , siendo los primeros los que más se han empleado durante años para la conservación de alimentos mediante la fermentación , como es el caso de la leche al fermentarse para producir yogur. Los mejores alimentos con probióticos son el kéfir, yogur natural, natto, tempeh, chucrut, miso, pan de masa madre, té Kombucha, kimchi… ¿Son seguros los probióticos? Estudios médicos no han demostrado que los probióticos sean perjudiciales para las personas sanas. Sin embargo, las personas que tienen un sistema inmunológico débil (como personas con cáncer o con riesgo de infección) deben preguntar antes a su médico si pueden comer o beber productos probióticos o tomar suplementos probióticos. Los efectos secundarios más comunes del consumo de probióticos pueden incluir gases e hinchazón , aunque por lo general son leves y temporales.
La Salud y los Alimentos Transgénicos
Artículo especializado

La Salud y los Alimentos Transgénicos

Ya hace más de 30 años que los alimentos transgénicos conviven junto con otros alimentos provenientes de la agricultura convencional y, en todo este tiempo, los organismos modificados genéticamente (OMG) han sido motivo de controversia por cuestiones relativas a la alimentación y la agricultura o por cuestiones de salud . Por ello, científicos, sanitarios y grupos ecologistas han mostrado posicionamientos contrapuestos . Consecuentemente, a día de hoy, todavía muchos dudamos acerca de la inocuidad de este tipo de alimentos ya que su aparición en la industria alimentaria está rodeada de mitos y argumentos que no suelen tener en cuenta evidencias científicas unánimes. En este contexto, es necesario tener claro qué son realmente los OMG’s y sus repercusiones en nuestro organismo. ¿Qué es un alimento transgénico? Los alimentos modificados genéticamente (AMG) o lo que, comúnmente conocemos como alimentos transgénicos, son aquellos que contienen o están compuestos por organismos modificados genéticamente (OMG) o han sido producidos a partir de ellos . Asimismo, podríamos definir un OMG como aquel organismo que posee uno o más genes diferentes de su gen originario, es decir, un organismo con una combinación de material genético obtenido mediante la aplicación de la biotecnología. El propósito de este tipo de modificaciones genéticas va desde aumentar la productividad de los cultivos , haciéndolos más resistentes a plagas, bacterias, virus o condiciones ambientales agresivas (sequías, vientos, etc.) hasta conseguir una composición nutricional incorporando a su estructura genética micronutrientes determinados como en el caso del arroz dorado , enriquecido con vitamina A. No obstante, ante estas novedades, el consumidor final se plantea cuestiones vinculadas a la presencia de OMG’s, tanto de tipo ambiental, ético o de seguridad alimentaria, aspecto que trataremos a continuación. ¿Son los alimentos transgénicos seguros para la salud? Tras revisar y analizar todos los estudios disponibles sobre el impacto de los OMG en la salud, no se ha encontrado ni un solo caso reportado en la literatura médica internacional que pruebe que el consumo de alimentos modificados genéticamente dañe la salud de alguna manera. De hecho, para garantizar la inocuidad de dichos alimentos, los países examinan normas y medios para evaluar los riesgos de los OMG’s, basándose en el concepto de equivalencia sustancial , la cual reconoce que el objetivo de la evaluación no es establecer una inocuidad absoluta sino determinar si el alimento modificado genéticamente es tan inocuo como su homólogo tradicional.  Si se estima que el alimento derivado de un OMG es sustancialmente equivalente a su homólogo , significa que es tan inofensivo como éste. Si no es así, deberán realizarse nuevos ensayos antes de su salida al mercado. De esta forma, sólo pueden comercializarse este tipo de alimentos si han pasado estrictos controles, aún más rigurosos que los de los productos convencionales sin OMG’s. Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) se encarga de evaluar los principales riesgos de los alimentos que contienen OMG’s: que no sean tóxicos , que no originen alergias , que el gen insertado sea estable (evitando el desplazamiento de genes de vegetales genéticamente modificados a cultivos convencionales), los efectos nutricionales y cualquier posible efecto no deseado . ¿Cómo reconocer la presencia de OMG’s en el etiquetado de productos? Entre los alimentos transgénicos más comunes se encuentran la soja, carne, maíz, patata, trigo, arroz, café y tomate, aunque la mayoría de los OGM que entran en Europa o se producen en España (como el maíz BT), se destinan a alimentación animal.  De hecho, la mayor parte del pienso con el que se alimentan las vacas y los cerdos que nos comemos procede de soja y maíz genéticamente modificados. En cualquier caso, el criterio de la Unión Europea con respecto al etiquetado de productos obtenidos por métodos biotecnológicos recoge la obligación de mencionar la presencia de OMG’s en un alimento cuando su presencia es igual o superior al 0,9% de su composición, y especificando en la etiqueta las siguientes expresiones: “ modificado genéticamente” o “producido a partir de [nombre del ingrediente] modificado genéticamente ”. ¿Entonces, pueden aportar los OMG’s algunas ventajas para la salud? La modificación genética ofrece la oportunidad de: Aumentar la tolerancia a herbicidas , como es el caso de la soja resistente al glifosato. Reducir las intoxicaciones con pesticidas ya que los OMG’s son resistentes a plagas. Por ejemplo, el maíz modificado genéticamente con BT, que es resistente a los ataques de hongos productores de toxinas, se ha asociado con una disminución de la contaminación con micotoxinas (sustancias carcinógenas). Disminuir o eliminar los alérgenos proteínicos que están presentes en determinados alimentos, como por ejemplo, la leche humanizada hipoalergénica (útil en neonatos sensibles a las proteínas de la leche de vaca) o el trigo transgénico sin gluten (apto para celíacos). Introducir nutrientes en un cultivo para obtener un alimento que ayude a minimizar déficits vitamínicos de regiones concretas, por ejemplo, el arroz dorado tipo II. Este tipo de arroz modificado genéticamente para que contenga elevados niveles de betacarotenos (precursores de vitamina A) ha permitido que su cultivo evite millones de casos de ceguera en zonas donde predominaba la xeroftalmia por un déficit de vitamina A. Más allá de la salud: ¿qué consecuencias tienen los OMG a nivel socioeconómico? Aunque los argumentos de los OMG’s en cuanto a sus posibles beneficios sobre la salud hayan sido respaldados por sociedades científicas , existen motivos políticos y éticos que pueden justificar el hecho de evitar su consumo. Esto se debe a que, como los cultivos de OMG sólo dependen de los suministradores de las semillas transgénicas (grandes grupos empresariales), ello conlleva también una dependencia absoluta de los campesinos que están a merced de estos productores de semillas. Esto supone una pérdida de la soberanía alimentaria y un modelo de producción que anula la autonomía del pequeño agricultor .
Problemas de Tiroides en Niños
Artículo especializado

Problemas de Tiroides en Niños

Sí. A los niños también se les puede alterar el tiroides . El profesional especialista que los atiende es el endocrinólogo pediátrico. Sobre el tiroides… El tiroides es una glándula situada en la parte anterior del cuello (a la altura de “la nuez”), r esponsable de la secreción de las hormonas tiroideas (tiroxina o T4 y triyodotironina o T3), imprescindibles para el normal funcionamiento del organismo humano. Estas hormonas cumplen un papel relevante en los procesos metabólicos básicos y con repercusión sobre todos los órganos del cuerpo, así como también participan en el proceso de crecimiento y desarrollo de todos los tejidos corporales. Solamente se puede asegurar que la función tiroidea es normal cuando los niveles en sangre de TSH (tirotropina: hormona cerebral), T4, T4 libre y T3 son normales. Hipotiroidismo El hipotiroidismo o insuficiencia tiroidea se produce por una disminución de la actividad biológica de las hormonas tiroideas a nivel de los órganos, que suele acompañarse también de reducción de sus niveles plasmáticos (en sangre). Frecuencia Es la endocrinopatía más frecuente , pues afecta al 0’15% de niños y adolescentes. El hipotiroidismo congénito (presente al nacimiento) ocurre en uno de cada 2.000-3.000 nacidos vivos y es una de las causas de retraso mental prevenible más frecuentes.  Puede ser esporádico o hereditario y, según su evolución, alrededor del 90% de los casos son hipotiroidismos permanentes y el resto son transitorios. Los casos transitorios se resuelven en los primeros meses o años de vida. Algunas de sus causas son el déficit de yodo o el exceso de éste (por uso de antisépticos, exposición a contrastes yodados o determinados medicamentos durante la gestación). Tipos Como en los adultos, el hipotiroidismo puede ser primario (originado en la glándula tiroidea), que es lo más frecuente, o central (cerebral, de origen hipofisario o hipotalámico), mucho más raro. Puede, además, ser clínico (aumento de TSH y T4L baja) o subclínico (aumento de TSH y T4L normal). Causas En los países desarrollados la causa más común de hipotiroidismo adquirido (no congénito) es la tiroiditis crónica autoinmune o tiroiditis de Hashimoto , la cual, a su vez, es más frecuente en mujeres que en varones. En países en vías de desarrollo, el déficit de yodo en la dieta juega también un papel importante.   Algunos ejemplos de otras enfermedades menos frecuentes, causantes del subtipo central, podrían ser enfermedades infecciosas cerebrales como la tuberculosis, malformaciones cerebrales hereditarias o adquiridas, tumores cerebrales como el craneofaringioma o el adenoma hipofisario o inflamaciones como la hipofisitis autoimune… Signos y síntomas La manifestación más habitual en la niñez es la disminución en la velocidad de crecimiento , que origina una talla baja. También es habitual el bajo rendimiento escolar. Otros muchos síntomas pueden ser: la apatía, la hipoactividad, la intolerancia al frío, la piel seca, el estreñimiento, el pelo escaso y fino, dolores musculares, retraso del desarrollo puberal, hipotensión arterial… entre otros muchos ejemplos. Si es de tipo central, el niño también puede padecer dolores de cabeza, alteraciones visuales y otros déficits hormonales. El tipo subclínico generalmente es asintomático o con síntomas muy sutiles o poco llamativos. Diagnóstico Por su ubicación, el tiroides puede explorarse directamente por palpación .  El hallazgo más frecuente es la presencia de un bocio (inflamación de la glándula, en un 40% de los casos). El hipotiroidismo congénito podrá ser detectado y, por tanto, precozmente tratado, gracias a la prueba de cribado neonatal o “prueba del talón”, que se practica desde los años 70-80 en todas las maternidades de nuestro país a los niños recién nacidos. Concretamente, se realiza mediante la detección de la TSH sobre muestra de sangre seca que impregna un papel absorbente estandarizado, extraída a las 48 horas de vida del recién nacido. Tratamiento El hipotiroidismo se trata con levotiroxina sódica sintética (LT4) por vía oral (Eutirox ®) , en dosis única diaria, en ayunas, unos 30 minutos antes de la toma de alimento para no interferir en su absorción intestinal. Las formas de presentación farmacéutica por vía oral son dos: comprimidos de 25, 50, 75, 100 y 150 microgramos y gotas, para uso hospitalario (1 gota= 5 microgramos), de más fácil administración en recién nacidos y lactantes. Los elementos fundamentales en el tratamiento del hipotiroidismo son: Iniciar el tratamiento precozmente. Administrar una dosis inicial adecuada en el recién nacido. Conseguir un correcto equilibrio terapéutico mediante un riguroso control evolutivo. En el hipotiroidismo subclínico, las indicaciones de tratamiento con levotiroxina son: Si los valores de TSH son >10: Tratar. Si los valores de TSH son entre 5-10: Tratar si hay síntomas de disfunción tiroidea o si hay enfermedad autoinmune. Hipertiroidismo Es una alteración debida al exceso de producción y secreción de hormonas tiroideas. Causa y frecuencia La alteración autoinmune debida a la producción de anticuerpos estimuladores contra determinadas estructuras proteicas (receptores de TSH) llamada enfermedad de Graves es la causa más frecuente de hipertiroidismo en la edad pediátrica (95% de los casos). No obstante, ésta es una enfermedad poco diagnosticada en esta especialidad, siendo rara en menores de cinco años y más frecuentemente diagnosticada en la etapa de la pubertad y en el sexo femenino (5:1). El resto de causas sólo condicionan el 5% del total de los casos de hipertiroidismo. Si una madre gestante padece enfermedad de Graves puede provocar hipertiroidismo fetal o neonatal a su hijo. Signos y síntomas Algunos ejemplos son: Aumento de la velocidad de crecimiento y aceleración de la edad ósea sin repercusión. Bocio (en el 100% de los casos). Oftalmopatía (afectación ocular, 50-75% de los niños). Dermopatía (enfermedad de la piel, denominada mixedema pretibial, de muy rara aparición). No parece tener repercusión sobre el desarrollo puberal. Aumento del apetito, pero pérdida de peso, taquicardia, nerviosismo, temblor, deposiciones frecuentes, intolerancia al calor, caída de cabello… Los hijos de madres con enfermedad de Graves pueden padecer prematuridad o retraso de crecimiento intrauterino. El pronóstico a corto plazo viene determinado por la insuficiencia cardiaca y, a largo plazo, por la craneosinostosis (soldadura precoz de los huesos craneales) o retraso psicomotor. Diagnóstico Determinación de los niveles de hormonas tiroideas en sangre: los valores de TSH estarán suprimidos y los de T4L y T3 elevados para la edad. Tratamiento Existen tres opciones: Fármacos antitiroideos (tionamidas, solución de Lugol) y betabloqueantes. Tratamiento con radioyodo. Cirugía. La elección de una u otra opción se realiza tras valorar riesgos y beneficios en cada caso concreto. La mayoría de endocrinólogos infantiles recomienda comenzar con fármacos con la esperanza de que el paciente alcance la remisión y se mantenga con un tiroides normofuncionante. El radioyodo suele usarse cuando no es completamente exitoso el tratamiento farmacológico o se padecen sus efectos secundarios, preferentemente en niños mayores de 10 años. En edad pediátrica la cirugía no suele ser el tratamiento inicial, salvo en niños menores de cinco años con grandes bocios, siendo la técnica de elección la tiroidectomía total (extirpación completa del tiroides).      
Riesgos de las Dietas Milagro
Artículo especializado

Riesgos de las Dietas Milagro

De la piña, de la alcachofa, del grupo sanguíneo, alcalina, de la sonda…. ¿te suenan? Estas son sólo algunas de las muchísimas dietas de adelgazamiento de “moda” que se publicitan tanto en medios de comunicación como en centros o clínicas privadas, llegando incluso a ser portada de revistas y libros al alcance de cualquier persona, pero… ¿sabemos realmente si se trata de dietas con base científica ?, ¿ son realmente eficaces ?, ¿tienen algún efecto secundario que pueda comprometer nuestra salud? A continuación, vamos a esclarecer estas y otras dudas para conocer qué hay detrás de estas dietas y cómo reconocerlas a primera vista. Claves para detectar dietas milagros Aunque todas las dietas milagro tienen un objetivo común (prometer una pérdida de peso eficaz), sus metodologías difieren entre ellas, ya sea porque unas teorizan sobre la importancia de ingerir un mínimo de calorías y otras se focalizan en la ingesta de un determinado nutriente al que atribuyen propiedades milagrosas (véase la famosa “dieta de la alcachofa”). No obstante, a continuación, mostramos algunas de las claves para identificar dietas o métodos fraudulentos para la pérdida de peso : Prometen resultados rápidos y milagrosos que se consiguen “sin esfuerzo”. Se basan en permitir la ingesta de un grupo concreto de alimentos, limitando o prohibiendo la ingesta de otros. En esta “lista negra”, suelen aparecer los carbohidratos como el pan, arroz, pasta o patata y las grasas (aunque sean grasas saludables), como el aguacate y los frutos secos. Contienen afirmaciones que contradicen las recomendaciones basadas en evidencia científica. Incluyen testimonios y documentos fotográficos que comparan el antes y el después del tratamiento para aportar credibilidad. De hecho, la legislación española prohíbe utilizar los testimonios de personas famosas o influyentes o de pacientes reales o supuestos como medio de publicidad de cualquier método o producto para la pérdida de peso. No tienen en cuenta el asesoramiento de un dietista-nutricionista (algunas de estas dietas se pueden llevar a cabo con la simple lectura de un libro) y, en caso de ofrecer un asesoramiento, éste no viene de un profesional debidamente cualificado. Atribuyen efectos milagrosos a un nutriente o alimento concreto, exagerando sus propiedades. A menudo, sus tratamientos implican la toma de ciertos productos o suplementos dietéticos comercializados por la misma empresa que promueve el método o la dieta, cuya publicidad es fraudulenta o engañosa Sus recomendaciones están avaladas por estudios sin suficiente validez: estudios realizados con insuficientes casos, sin suficiente revisión o testados sólo en animales o en modelos celulares (in vitro). No tienen en cuenta un plan de alimentación personalizado basado en la historia clínica y necesidades de cada persona, por lo que no individualizan su tratamiento según diferentes situaciones y grupos de edad: adolescentes, menopausia, personas con patologías relevantes (cáncer, diabetes) etc. ¿Son perjudiciales para la salud? Una de las principales dudas antes de llevar a cabo un tratamiento para la pérdida de peso es conocer los riesgos y efectos secundarios que las denominadas “dietas milagro” nos puede acarrear a corto y largo plazo, a destacar: Producen un “efecto rebote” a largo plazo ya que, en la mayoría de ellas, el metabolismo entra en un estado de “ahorro energético” que conlleva una resistencia a la pérdida de peso en sucesivas dietas. Además, al no promover una correcta educación alimentaria, el individuo puede volver a retomar los hábitos de alimentación anteriores a la dieta y recuperar el peso perdido en poco tiempo. El peso perdido no conlleva una preservación de la masa muscular. Es decir, se puede perder peso sin perder grasa corporal, con lo que se induce una disminución del metabolismo basal y, en consecuencia, una disminución de la energía que gastamos en reposo. Pueden desencadenar déficits vitamínicos y efectos secundarios como descompensación de electrolitos, alteración de la glucosa o de parámetros plasmáticos en personas con necesidades especiales como adolescentes, deportistas, embarazadas o diabéticos. Algunas de las manifestaciones de dichas alteraciones pueden ser: fatiga, mareos o dolores de cabeza.   Pueden producir efectos adversos no deseados debido a la interacción de un alimento con un medicamento concreto: es el caso de la dieta del pomelo, cuya ingesta puede interaccionar negativamente con fármacos antihipertensivos o antihistamínicos. Pueden favorecer el desarrollo de trastornos de la conducta alimentaria al transmitir conceptos erróneos sobre alimentación y promover una obsesión para la pérdida de peso a cualquier precio y sin tener en cuenta la salud física y psicológica del paciente. Entonces, ¿cuál es la mejor alternativa a este tipo de dietas? Cuando se trata de perder peso, no hay que buscar atajos rápidos para lograr un objetivo a corto plazo ya que, probablemente, si utilizamos las directrices que promueven este tipo de dietas “milagrosas”, el resultado será un aumento progresivo del peso una vez hayamos abandonado el tratamiento. Es más, hay que tener en cuenta que la pérdida de peso debe ser el reflejo de un cambio de hábitos constante y duradero en el tiempo que permita también lograr un estado de salud óptimo y mejorar otros aspectos como el cansancio, el estrés, malas digestiones o incluso nuestro estado de ánimo. Para ello, es imprescindible hacer un chequeo médico y, posteriormente, ponerse en manos de un profesional de la salud cualificado para abordar problemas de sobrepeso, como es el caso de los dietistas-nutricionistas.  Además, en la pérdida de peso no hay una sola fórmula que sea efectiva y universal: el sobrepeso y la obesidad son situaciones complejas que hay que tratar de manera individualizada y, si fuera necesario, con la ayuda de un equipo multidisciplinar (psicológos, entrenadores, etc.)
Cómo Saber si Tengo Sepsis
Artículo especializado

Cómo Saber si Tengo Sepsis

La sepsis o septicemia es una situación médica grave en la cual se produce una respuesta inmunitaria severa y fulminante ante una infección, independientemente de su origen. Puede aparecer de manera imprevisible y su evolución suele ser rápida, de ahí que suponga una emergencia médica. La gran mayoría de infecciones no van a acabar en una sepsis , pero antes los síntomas de mala evolución que describiremos es importante acudir cuanto antes a los servicios de emergencias más cercanos. Cómo reacciona el cuerpo ante una infección Ante la presencia de una infección, ya sea de origen bacteriano, vírico o fúngico (hongos), el organismo libera a la sangre una serie de sustancias químicas que forman parte del sistema inmunitario y cuya misión es ayudar a combatir la infección. Estas sustancias desencadenan una reacción inflamatoria generalizada en todo el organismo . Dicha reacción facilita que se formen coágulos en los vasos sanguíneos y que se puedan producir hemorragias a diferentes niveles. Estos sucesos hacen que la circulación sanguínea se vea alterada y los órganos se vean afectados, dado que se compromete el aporte de nutrientes y oxígeno a las células, lo cual puede causar daños severos e irreparables. En los casos más graves de sepsis, se produce una insuficiencia de uno o más órganos . Suele ser una concatenación de lesiones que van haciendo que los órganos fallen y, en el peor de los casos, se da una disminución de la presión sanguínea y un descenso de la frecuencia cardíaca el paciente puede entrar en un estado de shock séptico. Rápidamente se ven afectados los riñones, los pulmones y/o el hígado y la situación puede llegar a ser mortal. Causas de una sepsis Existen diversos tipos de microorganismos que pueden causar sepsis, bacterias, hongos y virus ; con todo, las bacterias suelen ser los principales agentes infecciosos que pueden desencadenar un cuadro de sepsis. Es frecuente que sea difícil establecer cuál es el agente causante de la infección y, consiguientemente, de la sepsis. Los casos más graves de sepsis suelen ser el resultado de una infección generalizada, de todo el organismo, que se disemina a través del torrente sanguíneo. Los principales focos de origen de una sepsis son: Infección pulmonar. Infección de las vías urinarias. Infección cutánea. Infección de la cavidad abdominal (apendicitis, peritonitis). Manipulación de vasos sanguíneos (vías venosas periféricas o centrales, cateterismos). Quiénes son más vulnerables Afortunadamente, no todas las infecciones van a derivar en una sepsis (de hecho, la gran mayoría de infecciones se resuelven sin problema) ni todos los pacientes van a tener el mismo riesgo de padecer una sepsis. Aquellas p ersonas con mayor riesgo de sufrir una sepsis son : Neonatos y niños. Ancianos. Diabéticos. Inmunodeprimidos (pacientes con SIDA, pacientes oncológicos). Insuficiencia hepática. Insuficiencia renal. Incidencia En España se diagnostican unos 50.000 casos de sepsis cada año , es decir, unos 104 casos por cada 100.000 habitantes. De estos casos, 17.000 personas fallecen anualmente por culpa de una sepsis, más muertes que las debidas al cáncer de mama, de colon o de páncreas, así como 13 veces más que por accidentes de tráfico. La pronta instauración de un tratamiento es fundamental, dado que, tras cuatro horas de haberse instaurado un choque séptico, las probabilidades de supervivencia caen por debajo de un 50%. Asimismo, el coste económico aproximado por el tratamiento y la hospitalización de un paciente con sepsis es de unos 17.000 euros por persona. A nivel mundial, cada año mueren ocho millones de personas por un cuadro de sepsis , y se diagnostican entre 20 y 30 millones de caso anualmente. En la última década el número de pacientes se ha duplicado y los estudios estiman que la tendencia será que el aumento prosiga. En los países en vías de desarrollo la sepsis es la causante de la muerte de 6 millones de recién nacidos. El aumento de las cifras globales de casos de sepsis puede ser debido a un mayor y mejor registro de los casos, a la existencia de una población más longeva y con mayor prevalencia de patologías crónicas, a la mayor resistencia de las bacterias a antibióticos, así como un uso más habitual de tratamientos inmunosupresores, como en pacientes oncológicos o trasplantados. Qué síntomas nos alertan Los síntomas más habituales de una sepsis pueden ser: Fiebre. Escalofríos. Respiración acelerada. Taquicardia. Palidez y sudoración. Malestar general intenso o sensación de muerte. Confusión, somnolencia, incoherencia. Estos síntomas son frecuentes en otro tipo de afecciones, por lo cual la sepsis es difícil de diagnosticar , especialmente en sus etapas iniciales, y pese a existir un contexto de infección. Al acudir a un centro de urgencias se realizarán diversas pruebas para valorar si existe una sepsis, entre ellas una analítica de sangre, alguna prueba de imagen (radiografía, escáner), cultivos de sangre y un estricto control de las constantes del paciente para monitorizar la frecuencia cardíaca, la tensión arterial, la frecuencia respiratoria y la saturación de oxígeno en sangre. Tratamiento En caso de establecer un diagnóstico de sepsis los pacientes, debido a su estado grave, suelen ser tratados en las unidades de cuidados intensivos (UCI), para poder tener al paciente más controlado y tomar medidas para mantener estables las constantes del paciente . El objetivo del tratamiento es acabar con la infección, preservar los órganos vitales y evitar una caída de la presión arterial que pueda precipitar el daño en otros órganos. El tratamiento suele ser con una cobertura antibiótica amplia y un correcto aporte de líquidos por vena. En casos graves puede ser preciso intubar al paciente, realizar diálisis o bien someter al paciente a una intervención quirúrgica. Muchos pacientes que logran superar una sepsis se recuperan por completo , pero siempre dependerá del estado basal del paciente. Si son personas más añosas o con enfermedades crónicas, algunos órganos pueden presentar daños permanentes, como los riñones, el corazón o los pulmones. Los estudios también indican que el padecer una sepsis grave puede causar una alteración en el sistema inmunitario que haga que estas personas sean más proclives a padecer futuras infecciones.
Semillas de Chía, Dosis de Energía para tu Día a Día
Artículo especializado

Semillas de Chía, Dosis de Energía para tu Día a Día

En alimentación, cada cierto tiempo empezamos a hacernos eco de la existencia de algún alimento con propiedades nutricionales interesantes que hasta ahora no se utilizaba, o no era común en nuestro entorno.  Generalmente son productos exóticos, con nombres peculiares y a los que se atribuye un halo de alimento súper saludable del que más bien debemos desconfiar, o al menos mantenernos cautos. Porque… ¿son tan saludables como dicen? Veamos el caso de las semillas de chía. ¿Qué es exactamente la chía? A las que hemos bautizado como semillas de chía no son más que las semillas de una p lanta ampliamente utilizada en la cocina europea desde hace mucho: la salvia . De esta planta, que pertenece a la familia de las lamiáceas, como el romero, el orégano, la menta y el tomillo, se han utilizado fundamentalmente las hojas, tanto con finalidades medicinales como culinarias, puesto que es una planta aromática. Su uso es común en la cocina italiana y francesa, y resulta perfecta para aderezar cremas vegetales, hortalizas como la berenjena, el calabacín, el tomate... y combina con pasta, carne, etc., además de utilizarse para aromatizar el aceite. ¿Las semillas de chía tienen propiedades nutricionales interesantes? Sí, es cierto que la composición nutricional de las semillas de chía es interesante , pues son ricas en diversos nutrientes relevantes en nuestra alimentación: Tienen un elevado contenido en ácidos grasos omega 3, en concreto en ácido alfa linolénico, que es un precursor de EPA y DHA. Por otra parte, las semillas de chía contienen una cantidad de fibra muy elevada en relación a su peso. Podemos destacar también el aporte proteico de estas semillas por su contenido en aminoácidos esenciales. Además, la chía contiene flavonoides, especialmente rutina y hesperidina, que son compuestos vegetales con diferentes propiedades interesantes a nivel biológico, como su poder antioxidante. Todo ello, teniendo en cuenta que, al tratarse de un producto vegetal, no contienen colesterol, y tienen un bajo contenido en sodio. Al estar hablando de una semilla, nos referimos a un producto concentrado pues contiene la energía suficiente para dar lugar a la nueva planta. Efectos sobre la salud Existen muchos efectos positivos sobre la salud que se atribuyen a las semillas de chía, pero la mayoría no están lo suficientemente demostrados como para poderlos afirmar. Entre los efectos más probados podemos considerar que la presencia de ácidos grasos omega 3 y antioxidantes en la semilla de chía podrían promover una reducción en la respuesta inflamatoria. No obstante, debemos tener en cuenta la cantidad que tomamos de estas semillas, y ello nos lleva a otra pregunta: ¿qué cantidad consumimos? Estamos hablando de un pequeño alimento que añadimos a panes, bizcochos, yogures… por lo se toma en muy pequeñas cantidades. La cantidad habitual de consumo son unos 10-20 gramos, de una a tres cucharadas. De hecho, desde 2009 está aprobada como Novel food por la EFSA (European Food Safety Authority), y puede usarse como ingrediente en otras preparaciones, como por ejemplo en los productos de panadería, donde no puede representar más del 5% en peso del producto final. Ello significa que l a cantidad de chía que consumimos es pequeña y que cualquier aporte nutricional que obtengamos con ella también lo será. Debemos reflexionar, por tanto: aunque la chía contiene una cantidad importante de ácidos grasos omega 3 (100 gramos aportan más que la misma cantidad de pescado azul), la ración habitual de chía es, como hemos comentado, de unos 15 gramos, mientras que la ración de consumo habitual de pescado azul es de 150 gramos, 10 veces más. Lo mismo sucede con la fibra u otros nutrientes, por lo que no podemos considerarla como una fuente principal de nutrientes. Algunos ejemplos de recetas en las que podemos incluir chía son : Pudines: se preparan con yogur o leche (vaca, avena, almendra…), semillas de chía, fruta, frutos secos… El resultado es una especie de pudin, de ahí el nombre, como el pudin de chía, almendra y mango. Panes: pan integral de espelta con semillas de chía y lino. Repostería (bizcochos, galletas…): bizcocho de avena, zanahoria, nueces y chía. Superalimentos A menudo los denominados “superalimentos” contienen cantidades interesantes de ciertos nutrientes, o pueden ser consumidos formando parte de una alimentación equilibrada, pero no debemos olvidar que no existen productos maravillosos o con propiedades curativas que vayan a lograr efectos milagrosos en nuestra salud , y mucho menos si estamos hablando de un solo producto en concreto. Lo importante es mantener unos hábitos alimentarios saludables, hablando en el global de la alimentación. Por otra parte, cualquier alimento si se consume en una cantidad excesiva puede llegar a ser perjudicial, por más saludable que sea. Las semillas de chía a nivel culinario y tecnológico La chía, como la mayoría de las semillas, es un pequeño alimento envuelto por unas duras cubiertas protectoras para preservar su interior. Para disponer mejor de los nutrientes que contiene es recomendable dejar que la semilla se hidrate uniéndola a algún alimento acuoso, como la leche, el yogur, una crema, etc. Las semillas al hidratarse crean una especie de gelatina que tiene su interés a nivel de repostería y en general para el procesamiento de diferentes tipos de alimentos (de la industria cárnica, por ejemplo). TE INTERESA QUEDARTE CON… La chía son las semillas de la planta que conocemos con el nombre de salvi a y se utiliza como planta aromática. Las semillas de chía son interesantes nutricionalmente por su contenido en ácidos grasos omega 3, fibra y proteínas. La ración de consumo de la chía es pequeña por lo que a pesar de ser rica en estos nutrientes no podemos considerarla como la única fuente de ellos. Y mucho menos atribuirle cualidades como las que circulan, sin fundamento y muchas veces contradictorias : “gran fuente de energía”, “ayudan a bajar de peso”, “para ganar masa muscular”, etc.  
Funciones y Deficiencia de la Vitamina B12
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Funciones y Deficiencia de la Vitamina B12

La   vitamina B 12  (cobalamina) es una vitamina hidrosoluble del grupo B, que r esulta básica para el funcionamiento normal del cerebro, del sistema nervioso, y también para la formación de la sangre y de varias proteínas . Además, contribuye a la elaboración del ADN, el material genético presente en todas las células; y también en la metabolización de los aminoácidos, de los ácidos grasos y de los glúcidos.  También previene un tipo de anemia, denominada anemia megaloblástica, que provoca cansancio y debilidad en las personas. Propensa a la deficiencia No es infrecuente que se produzca deficiencia de vitamina B12 pues su fisiología humana es compleja . Esta vitamina debe ser liberada de la unión a las proteínas por la acción de las peptidasas digestivas (enzimas), tanto en el estómago como en el intestino delgado. El ácido gástrico libera la vitamina de las partículas de alimentos; por lo tanto, los antiácidos y los medicamentos que bloquean los ácidos, pueden inhibir la absorción esta vitamina. La posibilidad de sufrir de hipovitaminosis B 12 aumenta con la edad, ya que algunas personas producen menos ácidos estomacales a medida que envejecen. ¿Qué funciones cumple la vitamina B 12 ? La vitamina B 12 es imprescindible para la salud por varios motivos : Aumenta la energía y reduce la fatiga y el cansancio. Favorece la digestión, la asimilación del hierro y de los hidratos de carbono consumidos con la alimentación y la metabolización correcta de las grasas. Asegura un buen funcionamiento del sistema nervioso. Ayuda a la producción de los glóbulos rojos en la sangre. Regula la división celular y favorece la longevidad. Protege el corazón y el sistema circulatorio de la homocisteína. Está implicada en la producción de la hormona suprarrenal. Favorece un sistema inmunológico saludable. Favorece la reproducción femenina y un embarazo saludable. Favorece la serenidad mental y regula el estado de ánimo. Fomenta la claridad mental, la concentración y la memoria. Aumenta la energía física, emocional y mental. ¿Qué causa el déficit de vitamina B 12 ?  No suele tener un origen dietético (salvo en personas veganas/vegetarianas), es decir, rara vez se debe a una ingesta deficiente por parte de la persona. Las causas más comunes son: Problemas de absorción :  para su correcta asimilación por el organismo la vitamina B 12 necesita una proteína que se segrega en el estómago llamada factor intrínseco. Cuando por algún motivo no se produce, o su secreción es deficiente, la vitamina B 12 no se asimila. Esta falta de factor intrínseco puede deberse a anomalías puntuales, a un defecto congénito o a una cirugía donde se ha reseccionado una parte del estómago. También hay otras patologías (donde no interviene el factor intrínseco) que dificultan la correcta absorción de vitamina B 12 , como la celiaquía, la enfermedad de Crohn, problemas pancreáticos, parásitos intestinales, etc. Interacciones : diversos fármacos pueden dificultar la acción de la vitamina B 12 , así como también algunos tratamientos como la quimioterapia, y el crecimiento de bacterias anormales en la flora intestinal. Otras patologías : hipotiroidismo y otros trastornos endocrinos, alcoholismo, enfermedades hepáticas, cáncer, etc. ¿Qué ocurre si no consumo o absorbo suficiente vitamina B 12 ? Algunos de los síntomas de la deficiencia de vitamina B 12 son cansancio, debilidad, constipación, pérdida del apetito, pérdida de peso y anemia megaloblástica . También es posible que se manifiesten problemas neurológicos , como entumecimiento y hormigueo en las manos y los pies. Otros síntomas de la deficiencia de vitamina B 12 incluyen problemas de equilibrio, depresión, confusión, demencia y pérdida de memoria. La deficiencia de vitamina B 12 puede causar daños en el sistema nervioso, incluso en personas que no padecen anemia. Por este motivo, es importante tratar una deficiencia lo antes posible. En el caso de los bebés, si hay deficiencia de vitamina B 12 se manifiesta con retraso del crecimiento, problemas del movimiento, retrasos en alcanzar los hitos típicos del desarrollo, y anemia megaloblástica. Altas concentraciones de ácido fólico (vitamina B 9 ) pueden ocultar una deficiencia de vitamina B 12 al corregir la anemia megaloblástica, un signo característico de la deficiencia de vitamina B 12 . Sin embargo, el ácido fólico no corrige el daño progresivo al sistema nervioso que también causa la deficiencia de vitamina B 12 . Por esta razón, los adultos sanos no deben consumir más de 1,000 mcg de ácido fólico por día. ¿Qué alimentos son fuente de vitamina B 12 ? La vitamina B12 la encontramos de forma natural en muchos alimentos de origen animal y en algunos que la añaden (alimentos fortificados con vitamina B 12) . Se pueden obtener las cantidades recomendadas (entre 2-3 mcg/día), con una dieta que incluye alimentos variados como : Hígado vacuno, almejas, ostras y mejillones son las mejores fuentes de vitamina B 12 . Pescado, carne, carne de ave, huevos, leche y otros productos lácteos. Ciertos cereales para el desayuno, levaduras nutricionales y otros productos alimenticios fortificados con vitamina B 12 . Es mejor leer la etiqueta del producto para saber si a un alimento se le ha añadido dicha vitamina. Las pocas verduras que son fuentes de esta vitamina, en realidad son análogos, es decir, bloquean la absorción de la vitamina B 12 , aumentando, incluso, la necesidad del cuerpo de este nutriente. ¿Qué suplemento dietético de vitamina B 12 se recomienda? Si no se consume suficiente vitamina B 12 a través de los alimentos o se sospecha que el organismo no es capaz de absorberla, se recomienda empezar de inmediato a tomar un suplemento dietético de esta vitamina. Existen suplementos diarios de 25-100 mcg al día, suplementos de 1000 mcg que se pueden tomar dos veces por semana o suplementos de 2000 mcg que se toman uno por semana. La forma química de suplementación de vitamina B 12 se aconseja que sea a través de cianocobalamina, porque es la forma más estudiada, la presentación a mejor precio y que resulta más fácil de encontrar y la forma química más estable y resistente tanto a la temperatura, como a la luz y los cambios de pH. 
Funciones y Deficiencias de la Vitamina D
Artículo especializado

Funciones y Deficiencias de la Vitamina D

La vitamina D, también denominada calciferol, es un nutriente que encontramos en la porción grasa de ciertos alimentos y juega un papel fundamental en la salud ósea. Sólo obtenemos un 10% de esta vitamina a través de los alimentos que ingerimos y la mayor parte, el 90%, se sintetiza en la piel, a través del contacto con los rayos ultravioletas del sol, por este motivo se la conoce como vitamina solar . Resulta paradójico que el 50% de la población española tenga déficit de esta vitamina siendo un país con buen clima y soleado. Más adelante, detallamos los motivos que pueden conducir a este déficit y las medidas o precauciones para evitarlo. Una vitamina especial La vitamina D es especial y diferente a las demás vitaminas porque tanto cumple con una función reguladora como hormonal . Existen dos formas: Vitamina D3 , también conocida como colecalciferol, aparece en productos animales, se encuentra en el tejido adiposo o graso y es difícil de incorporar a través de la dieta porque hay pocos alimentos que la contengan de forma natural (pescados grasos, como atún, caballa, salmón; lácteos enteros, como leche, yogur, queso, mantequilla, crema de leche, nata; yema de huevo y el hígado). Esta vitamina también la obtenemos a través de la piel mediante la exposición a la radiación solar y es la forma más habitual de incorporarla al organismo. Vitamina D2 , también conocida como ergocalciferol, se obtiene de forma artificial en los vegetales y se utiliza para enriquecer alimentos y así asegurar la ingesta adecuada diaria. Funciones de esta vitamina Estas dos formas de vitaminas (D3, D2), que pasan por el hígado y finalmente en el riñón se transforman en una molécula biológicamente activa con acción hormonal. Estas formas activas favorecen la absorción de calcio en el intestino y en el riñón estimulan su reabsorción, por lo que participan y son indispensables para la formación y mineralización ósea . Sin embargo, a la vitamina D se le atribuyen más funciones porque se han descubierto receptores de esta vitamina en otros tejidos y células (músculo, corazón, cerebro, vasos sanguíneos, mama, colón, próstata, páncreas, sistema inmune y piel). Se sabe que interviene en el sistema nervioso favoreciendo que el impulso eléctrico llegue a los músculos, fortalece el sistema inmune ayudando a prevenir la aparición de infecciones y enfermedades, favorece el control de la presión arterial y también interviene en la secreción de la hormona insulina estimulando su producción en el páncreas y ayudando a las células a no desarrollar una intolerancia, disminuyendo así la posibilidad de crear resistencia y padecer diabetes con el paso de los años. También se ha descubierto que existe una relación directa entre la vitamina D y la producción de serotonina favoreciendo el sentirse de mejor humor y disminuyendo la sensación de cansancio. Incluso en los últimos años existen estudios que le otorgan un papel protector frente a algunas enfermedades como artritis reumatoide, esclerosis múltiple y cáncer de colon. Por qué tenemos falta o déficit de vitamina D El déficit puede aparecer porque no hay un consumo suficiente de vitamina D a través de la dieta, no se absorbe suficiente vitamina D de los alimentos por un problema de malabsorción, existe alguna enfermedad renal o hepática que impide convertir la vitamina D en su forma activa o por la toma de medicamentos que limita la absorción de esta vitamina. También hay que tener en cuenta que, con la edad, de forma natural, la piel pierde su capacidad para producir esta vitamina y las personas con piel de coloración oscura tienen menos capacidad de síntesis de vitamina D. También se sabe que la obesidad obstaculiza el paso de la vitamina D a la sangre ya que cierta cantidad de esta vitamina se adhiere a la grasa por ser una vitamina liposoluble (soluble en grasa) Aun así, la causa más común que provoca el déficit de esta vitamina es por la falta de exposición solar asociado al uso de cremas solares de alta protección que actúan como pantalla solar, para prevenir la aparición del cáncer de piel. Nos hemos habituado a vivir y trabajar en espacios interiores donde, aunque haya luz, no filtra los rayos solares. Recomendaciones específicas para evitar la deficiencia Es importante tener en cuenta los alimentos ricos en vitamina D, ya que son pocos y deberemos escoger adecuadamente Se encuentra en: aceite de hígado de pescado, pescado azul, huevos, mantequilla, nata, queso, leche enriquecida y, curiosamente, champiñones expuestos a radiación ultravioleta. También están en alimentos enriquecidos con vitamina D como bebidas de soja o de arroz, zumos o cereales. El aceite de hígado de pescado y los pescados grasos o azules que se alimentan de plancton que absorben mucha luz solar (arenque, salmón, sardina, caballa, atún...) son las fuentes alimentarias más ricas en vitamina D. La leche humana y la leche de vaca no enriquecida tienden a ser fuentes pobres de vitamina D. Sin embargo, la leche continúa siendo el alimento de elección para el enriquecimiento de la vitamina D debido a su contenido en calcio. La vitamina D es muy estable y no se deteriora cuando los alimentos se calientan o se almacenan durante períodos prolongados. La vitamina D también la sintetiza el organismo a través del contacto de la piel con los rayos solares, por ello se recomienda pasear entre 10-15 minutos al día en horas de sol para sintetizar dicha vitamina. Es suficiente con exponer la cara y los brazos, lógicamente evitando horas de máxima radiación solar en verano (de 11-16h) Cuando no se expone la piel al sol y no se logra consumir suficientes alimentos enriquecidos o fuentes naturales de vitamina D, otra opción es tomar suplementos de vitamina D. Esta elección siempre debe estar supervisada por un médico y llevar un control. ¿Qué signos o síntomas aparecen cuando hay una deficiencia de vitamina D? Si la deficiencia es leve no suele producir síntomas o signos. Si la carencia es más grave se produce una pérdida de la densidad ósea favoreciendo el riesgo de sufrir osteoporosis y fracturas. En niños esta situación puede causar raquitismo haciendo que los huesos sean más blandos y se doblen. En adultos, los casos de deficiencia severa pueden conducir a la osteomalacia, que cursa con huesos débiles, dolor y debilidad muscular. ¿Existe la toxicidad por hipervitaminosis? Debemos tener la precaución de no excedernos con la ingesta de vitamina D ya que se almacena en el organismo y si las concentraciones en sangre son demasiado elevadas puede dar signos de toxicidad como náuseas, vómitos, pérdida de apetito, debilidad y pérdida de peso. Además, la hipervitaminosis D también conlleva unos niveles elevados de calcio en sangre que puede causar confusión, desorientación, problemas en el ritmo cardíaco e incluso provocar daños en los riñones. Sin embargo, llegar a una concentración de vitamina D que se considere perjudicial sólo se puede lograr tomando suplementos, nunca con una exposición excesiva al sol, ya que en caso de haber demasiada vitamina D en sangre, el cuerpo limita su producción.
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Enfermedad de Addison
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Enfermedad de Addison

¿Qué es la enfermedad de Addison ? La enfermedad de Addison es un trastorno que sucede cuando no se produce suficiente cantidad de hormonas en las glándulas suprarrenales . Suele haber un déficit de hormona cortisol y de aldosterona. Tipos de insuficiencia suprarrenal Existen algunas tipologías de este trastorno, que se pueden diferenciar en: Insuficiencia Suprarrenal Primaria o Enfermedad de Addison: cuando se lesiona la corteza y no produce suficientes hormonas adrenocorticales. Suele ser una enfermedad autoinmune. Insuficiencia Suprarrenal Secundaria: es la falta de producción de hormonas adrenocorticotrópica de la hipófisis. A veces se pone de manifiesto cuando se deja de tomar de repente un tratamiento a base de corticoesteroides. Insuficiencia Suprarrenal Aguda o Crisis de Addison: la diferencia con la enfermedad de Addison radica en que los síntomas aparecen de forma repentina a consecuencia de una tensión física provocada por una enfermedad, lesión o infección, y puede llegar a provocar la muerte si no se trata a tiempo. Causas de la enfermedad de Addison La enfermedad de Addison es causada por una lesión en la corteza de las glándulas suprarrenales, ya sea originada por una enfermedad autoinmunitaria, un tumor, una infección o una hemorragia . Síntomas de la enfermedad de Addison Los síntomas de esta enfermedad se suelen desarrollar progresivamente, entre ellos destacan: Disminución del apetito y pérdida de peso Fatiga extrema Náuseas, vómitos y diarreas Hiperpigmentación u oscurecimiento de la piel Presión arterial baja Ganas de consumir sal Hipoglucemia Dolor de abdomen y muscular Irritabilidad y depresión Caída del vello Pérdida de deseo sexual Deshidratación Fiebre baja Tratamiento de la enfermedad de Addison El tratamiento para los pacientes sintomáticos consiste en la toma de medicamentos orales de por vida, para el reemplazo de corticosteroides y mineralocorticoides para controlar los síntomas, corrigiendo los niveles de hormonas. Si se entra en crisis suprarrenal, se debe inyectar hidrocortisona inmediatamente . Y, se suele necesitar tratamiento también para la baja presión arterial. Se pautan, además, algunas recomendaciones, como aumentar el consumo de sal en la dieta, especialmente cuando se realice deporte o ejercicio intenso, en verano, si se padece diarrea, vómitos o algún trastorno gastrointestinal. A menudo, el médico puede corregir la dosis del tratamiento según si el paciente se encuentra afectado por alguna enfermedad menor, infección, cirugía, parto, etc. El médico debe enseñar al paciente a auto-inyectarse corticosteroides, por si fuera necesario en situaciones de estrés. Es recomendable llevar siempre encima una pulsera identificativa de alerta médica y un kit de inyección. Es recomendable, también, realizar meditación para aprender técnicas de reducción del estrés y evitar una crisis de Addison . Pruebas complementarias de la enfermedad de Addison Algunas de las pruebas complementarias que se pueden realizar incluyen: Análisis de sangre, para detectar los niveles de hormonales y electrolitos. Análisis de orina, para determinar la excreción de la hormona cortisol. Pruebas por imágenes como radiografía abdominal o tomografía computarizada de abdomen para determinar el tamaño de la glándula. Prueba de estimulación de ACTH (hormona adenocorticotropa), para medir el nivel de cortisol antes y después de la inyección de la hormona. Prueba de hipoglucemia inducida por insulina, en caso de existir sospecha de ser un trastorno de la hipófisis. Factores desencadenantes de la enfermedad de Addison Se desconoce el verdadero desencadenante de esta enfermedad. Puede producirse por una destrucción de las glándulas suprarrenales debido a un cáncer u otra enfermedad , por el uso de algunos esteroides o medicamentos antifúngicos, o por una reacción autoinmune, entre otros. Factores de riesgo de la enfermedad de Addison Son factores de riesgo el estrés físico o padecer otra enfermedad como, por ejemplo, una infección, un traumatismo, una deshidratación, una situación emocional, etc . Complicaciones de la enfermedad de Addison Algunas complicaciones de la enfermedad de Addison pueden ser: Diabetes Anemia perniciosa Tiroiditis crónica Hipofunción ovárica o insuficiencia testicular Hipertiroidismo Y, si no se trata adecuadamente, puede producirse un shock hipotensivo, una insuficiencia respiratoria e, incluso, la muerte del paciente. Prevención de la enfermedad de Addison No hay forma de prevenir la enfermedad de Addison. No obstante, se recomienda realizar revisiones periódicas y, resulta conveniente prever situaciones que aumenten el estrés (como cirugías, lesiones, etc.) para intervenir de forma rápida, portar siempre un kit de inyección, y llevar una pulsera o cualquier identificación médica para poder recibir un tratamiento de emergencia en caso de necesitarlo. Especialidades a las que pertenece La especialidad médica a la que pertenece es la endocrinología, esta se encarga de estudiar el sistema endocrino y las enfermedades derivadas de un mal funcionamiento del mismo. Preguntas frecuentes ¿Qué órganos afecta la enfermedad de Addison? La enfermedad de Addison afecta a las glándulas suprarrenales, estos órganos pequeños se sitúan encima de los riñones y están formados por una corteza externa y la médula interna. Se encargan de secretar hormonas y, cuando no producen suficientes, sucede este trastorno denominado enfermedad de Addison. ¿Cómo se mide el cortisol? El nivel de la hormona esteroidea cortisol (producida por la glándula suprarrenal) se mide a través de un análisis de sangre, también se puede hacer mediante un análisis de orina o de saliva. Los resultados de laboratorio pueden variar, pero normalmente, unos valores normales de cortisol en adultos a las 8 am, sobre una muestra de sangre, suelen ser de 5 a 25 microgramos por decilitro o 140 a 690 nanomoles por litros. Un valor por encima de lo normal puede indicar alguna enfermedad como enfermedad de Cushing o tumor, y unos valores por debajo, enfermedad de Addison o hipopituitarismo, entre otras. ¿Qué es la aldosterona y para qué sirve? La aldosterona es una hormona esteroidea y mineralocorticoide, producida por las glándulas suprarrenales, sirve para regular el metabolismo de los electrolitos, aumentando la presión en sangre, manteniendo sodio en el cuerpo y liberando potasio. La enfermedad de Addison suele generar una disminución de aldosterona. ¿Qué hacen las glándulas suprarrenales? La función principal de las glándulas suprarrenales es regular diferentes componentes del metabolismo y producir hormonas que son imprescindibles para la vida, como el cortisol o las hormonas sexuales. ¿Qué es la insuficiencia adrenal? Una insuficiencia adrenal es un trastorno endocrino y hormonal causado por una producción insuficiente de hormonas suprarrenales, como cortisol o aldosterona.
Hipotiroidismo en el Embarazo
Enfermedad

Hipotiroidismo en el Embarazo

¿Qué es el hipotiroidismo en el embarazo? El hipotiroidismo en el embarazo es el descenso de la hormona tiroidea , que se produce por la alteración de la producción de la misma en el tiroides durante el embarazo. Esta situación puede favorecer los abortos, así como la eclampsia (hipertensión arterial en el embarazo), y puede producir en casos de hipotiroidismo severo, alteraciones en el desarrollo cerebral del niño. Obliga a que el control durante el embarazo sea más estricto, sobre todo en las mujeres cuyo hipotiroidismo fuera conocido previamente, ya que la demanda de hormona tiroidea es más alta durante la gestación. Tipos de hipotiroidismo en el embarazo Los tipos de hipotiroidismo no son diferentes en el embarazo que en las pacientes que no están embarazadas: Hipotiroidismo primario: es la causa más frecuente de hipotiroidismo. En ella, se produce una falta de producción por alteración de la glándula tiroides. Es el caso de la tiroiditis de Hashimoto, causa más común de este proceso. Hipotiroidismo secundario: es el que se produce por falta de hormona hipofisaria, conocida como TSH. Al no producirse en cantidad suficiente, no estimula tiroides y este no produce hormona tiroidea. Hipotiroidismo terciario: hay falta de la hormona tirotropina que se produce en el hipotálamo, provocando una falta de producción de TSH y de T4. Causas de hipotiroidismo en el embarazo La causa del hipotiroidismo en el embarazo no difiere de las causas sin embarazo. La más frecuente es la enfermedad de Hashimoto , es una enfermedad autoinmune inflamatoria que daña la glándula tiroidea. Puede darse también en pacientes que presentan un hipotiroidismo congénito. En este caso se debe aportar la T4 desde la infancia, o en pacientes que han tenido poco aporte de yodo. En muchos casos es necesario dar un aporte de yodo suplementario en pacientes embarazadas, y también en aquellas que hayan tenido previamente una extirpación de tiroides por alguna causa. Síntomas de hipotiroidismo en el embarazo Los síntomas de hipotiroidismo en el embarazo son cansancio, dolor muscular, anemia por descenso de los glóbulos rojos, riesgo de insuficiencia cardíaca y como síntoma principal propio del embarazo, la preeclampsia, es decir, el aumento de la presión arterial durante el embarazo. Estos síntomas se dan en los hipotiroidismos severos, en los casos leves pueden no existir síntomas o ser achacables al propio embarazo . Tratamiento de hipotiroidismo en el embarazo El tratamiento del hipotiroidismo durante el embarazo es similar a todos los hipotiroidismos. Se realiza mediante la suplementación con hormona tiroidea . Se puede necesitar un aumento de entre el 25 y 50 % de las dosis previas, si la paciente ya estaba siendo tratada, debido a la mayor demanda de esta hormona durante el embarazo. Pruebas complementarias del hipotiroidismo en el embarazo La prueba complementaria es la analítica de sangre con determinación de TSH y hormona T4 que se realiza desde el inicio del embarazo. En los casos de hipotiroidismo previo, se hace analítica previa al embarazo y, cada 8 semanas, es necesario llevar a cabo un nuevo control analítico para reajustar la dosis en función de las diferentes necesidades de hormona durante el embarazo . Puede ser necesaria la realización de una ecografía de la zona tiroidea para valorar el tiroides. No se realizan otras pruebas de imagen durante el embarazo. Factores desencadenantes del hipotiroidismo en el embarazo Los factores desencadenantes en el hipotiroidismo en el embarazo no difieren de los factores de riesgo sin el embarazo. En los casos de hipotiroidismo primario, la causa más frecuente será la enfermedad de Hashimoto, y la falta de yodo en el aporte alimenticio, por ello, en muchos casos, se da suplemento de yodo durante este estado. En los casos de hipotiroidismo secundario, la causa más común es el adenoma hipofisario (tumor benigno en las células de la glándula hipófisis). Los casos terciarios se dan por alteraciones a nivel del hipotálamo. Factores de riesgo del hipotiroidismo en el embarazo La falta de aporte de yodo es un factor de riesgo del hipotiroidismo en el embarazo . Complicaciones del hipotiroidismo en el embarazo Las complicaciones de hipotiroidismo en el embarazo son la dificultad para conseguir un embarazo en los casos mal controlados, la probabilidad de aborto en el primer trimestre, cuando la hormona no se encuentra en valores normales, y el riesgo de preeclampsia. Prevención del hipotiroidismo en el embarazo La prevención del hipotiroidismo durante el embarazo es la suplementación con yodo en aquellos casos que se crea necesario, y controles a lo largo del embarazo con tratamiento precoz y monitorizado de los hipotiroidismos que aparezcan. Especialidades a las que pertenece La especialidad a la que pertenece es la endocrinología, pero, si la paciente no tiene previamente hipotiroidismo, las analíticas con monitorizaciones hormonales son pedidas en primer lugar por obstetricia. El obstetra deriva al endocrino en los casos necesarios. Preguntas frecuentes ¿ Qué significa TSH baja y t4 normal? Cuando la TSH está baja y la T4 normal, indica una normalidad en la producción de hormona tiroidea, que puede haber estado precedida de una situación de hipertiroidismo. Por tanto, es necesario un nuevo control analítico pasado un periodo de unas 8 semanas, que permitan confirmar la normalidad en la producción de hormona tiroidea y descarten un hipertiroidismo. ¿Qué parte del cuerpo afecta el hipotiroidismo? El hipotiroidismo afecta a múltiples órganos al ser una hormona reguladora. En primer lugar, puede afectar neurológicamente, produciendo estados depresivos y bradipsiquia. También, al sistema digestivo produciendo estreñimiento y dispepsia, o al muscular produciendo una astenia y falta de fuerza, al sistema de control de peso produciendo un aumento del mismo, defectos en control de la temperatura con una intolerancia al frío, la piel se altera y el pelo y las uñas se vuelven quebradizos y, puede haber enlentecimiento del pulso. En casos muy extremos se puede llegar a sufrir un coma por esta causa. ¿Cuál es el nivel normal de prolactina en la mujer? El nivel de prolactina puede variar a lo largo de la vida, siendo más alto durante la lactancia y en el embarazo. En situación normal, los niveles deben estar por debajo de 25 nanogramos por mililitro y, en caso de embarazo, pueden variar entre 80 y 400 nanogramos por mililitro . ¿Cuál es el especialista que trata el hipotiroidismo? El especialista que diagnostica, controla y trata el hipotiroidismo es el endocrinólogo . ¿Cuál es el hipotiroidismo primario? Se entiende por hipotiroidismo primario a la falta de producción de la hormona tiroidea originado en una alteración en la glándula tiroides , funcionando correctamente el eje hipotálamo-hipofisario. Si quieres descubrir todos los consejos y cuidados que debe de tener una mujer embarazada, haz nuestro test sobre el embarazo .
Obesidad Mórbida
Enfermedad

Obesidad Mórbida

¿Qué es la obesidad mórbida? La obesidad mórbida es un exceso de peso de la persona en la que el índice de masa corporal o IMC se encuentra por encima de 40. Se define el IMC como el peso en kilogramos dividido por la altura en metros al cuadrado. La obesidad mórbida se considera la forma más extrema de obesidad. Tipos de obesidad mórbida Existen diferentes tipos de obesidad: Obesidad mórbida grado 3 o de alto riesgo, con IMC igual o mayor a 40. Obesidad mórbida grado 4 o extrema, con IMC por encima de 50. Obesidad grado 1 y 2, no se considera obesidad mórbida, en el grado 1 el IMC se encuentra entre 30 y 34.9 y en el grado 2, de 35 a 39.9. Causas de la obesidad mórbida Aunque la causa principal de la obesidad mórbida se produce por un mayor consumo de calorías ingeridas frente a las calorías gastadas, son múltiples las causas que dan lugar a este proceso. Causas genéticas: este es el caso de la enfermedad o síndrome de Prader Willi y el síndrome de Bardet Biedl, hay que tener en cuenta que hay asociación de obesidad familiar, hay familias de obesos. Esto hace pensar en una causa genética, pero también las familias comparten las mismas formas de comer, por lo que este factor también hay que tenerlo en cuenta. Factores ambientales: como son el consumo de ciertos alimentos y la cantidad de ellos, así como la falta de ejercicio físico. Problemas psicológicos de estrés, depresión o traumas: ya sea en la infancia o en la edad adulta, estos pueden colaborar en que la comida se establezca como una compensación. Secundario a enfermedades endocrinas: como el síndrome de Cushing, el hipotiroidismo o el uso de esteroides, puede dar lugar también a aumento de peso. Síntomas de la obesidad mórbida El síntoma principal de la obesidad mórbida es el aumento excesivo de peso, que se traduce en una disminución de movilidad, en una alteración de las articulaciones, mayor riesgo de diabetes mellitus, de enfermedades cardiovasculares como hipertensión, cardiopatía isquémica e ictus y, también puede producir síndrome de apnea del sueño. Otro problema asociado es el aislamiento social, que se produce por la falta de movilidad del paciente, pero también por el rechazo que un paciente siente por parte de la sociedad que le rodea, que considera que la obesidad se debe a una falta de interés del paciente por si mismo. Tratamiento de la obesidad mórbida El tratamiento de la obesidad mórbida lleva un conjunto de terapias para apoyar al paciente en la mejora de su situación. En primer lugar es necesario indicar una dieta y unos buenos hábitos alimenticios, así como ejercicios que el paciente pueda realizar para ayudarle a mejorar de su situación. Es preciso tratamiento psicológico y psiquiátrico de posibles alteraciones en esta esfera, como son la depresión y la ansiedad, además del apoyo psicológico necesario para mejorar los hábitos de vida del paciente. Suele ser necesario recurrir a tratamiento quirúrgico de la obesidad mórbida, que se puede clasificar en tres tipos de cirugía: restrictiva, cirugía malabsortiva y cirugía de restricción y malabsorción combinadas. Son cirugías restrictivas la banda gástrica, en la cual, se sitúa una banda de silicona para reducir el estómago, dando lugar a una saciedad más rápida. Manga gástrica, en ella se procede a dar una forma de manga al estómago, dando lugar a un menor tamaño del mismo y creando una saciedad con una menor cantidad de alimento ingerido. La cirugía malabsortiva o la derivación biliopancreática, en la cual se procede a disminuir el tamaño del estómago y a conectar este directamente con la segunda parte del intestino delgado, donde se secretan los jugos pancreáticos y biliares, evitando la absorción de alimentos en las zonas más próximas del intestino delgado. El bypass gástrico con Y de Roux, se une el estómago con la parte más distal del intestino, es, por tanto, restrictiva y malabsortiva. Pruebas complementarias de la obesidad mórbida Las pruebas complementarias para lo obesidad mórbida son una analítica de sangre para conocer los niveles de azúcar, colesterol y el recuento celular del paciente, radiología de tórax, espirometría y estudio de apnea obstructiva del sueño. El electrocardiograma permite conocer alteraciones cardiacas desconocidas hasta ese momento. Por último, es necesario también, el estudio del sistema gastroduodenal por medio de endoscopia, para planear de forma adecuada la posibilidad de una cirugía bariátrica. Factores desencadenantes de la obesidad mórbida El factor desencadenante principal de la obesidad mórbida es el desequilibrio entre las calorías consumidas y las calorías gastadas por parte del paciente. Factores de riesgo de la obesidad mórbida Los factores de riesgo para la obesidad mórbida son la presencia de esta dolencia dentro del grupo familiar, en la cual parecen estar implicados factores genéticos asociados a alteraciones en el consumo de ciertos alimentos muy calóricos y a una disminución del ejercicio físico. Complicaciones de la obesidad mórbida Las complicaciones que lleva aparejada la obesidad mórbida son alteraciones cardiovasculares como hipertensión arterial, mayor riesgo de ictus y de infartos cardiacos, problemas respiratorios con disnea intensa y apnea del sueño, dolores articulares, mayor tasa de gota, alteraciones de la salud mental tipo depresión y ansiedad, y enfermedades endocrinológicas como la diabetes mellitus y litiasis biliar. La mortalidad de este tipo de pacientes se presenta elevada respecto a lo que les corresponde por edad. Prevención de la obesidad mórbida La prevención de la obesidad mórbida se realiza con una alimentación equilibrada mediterránea, con consumo de frutas y verduras frescas, y hábitos de vida saludables con ejercicio diario que permite consumir parte de las calorías ingeridas. No se deben consumir bebidas azucaradas, ni refrescos de forma habitual, tampoco bollería industrial, ni comida rápida. Especialidades a las que pertenece Los especialistas implicados en el tratamiento de la obesidad mórbida son varios; endocrinos y nutricionistas, psiquiatras, neurólogos y cirujanos generales son los más implicados en el tratamiento y el control de la obesidad mórbida. Es importante contar con una unidad de fisioterapia que establezca un régimen de ejercicio acorde al paciente. Preguntas frecuentes ¿ Cuáles son los tipos de obesidad ? Los tipos de obesidad se clasifican en diferentes grados, en función del índice de masa corporal: grado 1, obesidad leve, IMC entre 30 y 34.9. grado 2, obesidad moderada, IMC entre 35 y 39,9. grado 3, obesidad mórbida, IMC por encima de 40. grado 4, obesidad extrema, IMC por encima de 50. El riesgo para los pacientes aumenta según aumenta el IMC. A mayor IMC, mayor riesgo para la salud del paciente. ¿ Cuáles son los riesgos de la obesidad grado 1 ? La obesidad grado 1 aumenta el riesgo de padecer enfermedades endocrinológicas como la diabetes, elevación de los niveles de colesterol y triglicéridos, lo que puede derivar a un mayor riesgo cardiovascular y de sufrir dolores articulares. Dentro de la obesidad, es la que menor riesgo presenta, aunque esté elevada respecto a un paciente con normopeso. ¿ Cuándo se considera obesidad mórbida ? La obesidad se considera obesidad mórbida cuando el IMC supera el nivel de 40, cuando supera el nivel de 50 se considera una obesidad extrema. ¿ Qué es androide y ginoide ? Los términos androide y ginoide respecto a la obesidad marcan la zona donde de forma preferente se va a acumular la grasa. La distribución androide es una distribución a nivel abdominal y de grasa visceral. La distribución ginoide es la que se localiza principalmente en la zona de las piernas, glúteos y muslos. La obesidad androide es la que presenta más riesgo de enfermedades cardiovasculares. ¿ Qué se puede hacer para evitar la obesidad infantil ? Para evitar la obesidad infantil, es importante controlar los hábitos alimenticios de los niños, su alimentación debe de ser rica en frutas y verduras y pobre en grasas, evitando especialmente la bollería industrial. Es importante también estimular la realización de ejercicio físico, controlando que no permanezcan sentados durante mucho tiempo.
Pancreatitis
Enfermedad

Pancreatitis

¿Qué es la pancreatitis? La pancreatitis es un proceso inflamatorio de la glándula pancreática (páncreas), de gran tamaño. Se ubica detrás del estómago y se encarga de fabricar jugos digestivos o enzimas que ayudan a descomponer los alimentos en la parte superior del duodeno o intestino delgado. El páncreas también es el encargado de producir insulina y glucagón, dos hormonas que ayudan a controlar los niveles de azúcar en sangre y que constituyen la principal fuente de energía del organismo. La pancreatitis se desencadena por la activación inapropiada de las enzimas pancreáticas, resultado de una autodigestión del páncreas. La inflamación puede ser súbita (aguda) o progresiva (crónica). Es más frecuente en hombres que en mujeres y suele aparecer entre los 30 y los 60 años. Es una enfermedad grave. Los casos leves de pancreatitis pueden desaparecer sin tratamiento , pero los casos graves pueden causar complicaciones potencialmente mortales. Tipos de pancreatitis Existen dos tipos de pancreatitis: Pancreatitis aguda : es un proceso inflamatorio agudo del páncreas con afectación variable de otros tejidos próximos y de órganos distantes, que se se produce generalmente por los cálculos biliares (piedras  en la vesícula biliar) o a un consumo excesivo de alcohol, fenómenos que pueden provocar una autodigestión del páncreas por las enzimas que produce. Tiene pocos días de duración. Pancreatitis crónica : es un proceso inflamatorio persistente (crónico) del parénquima y/o sistema ductal del páncreas, que tiene como consecuencia fibrosis y compromiso de sus funciones. Se debe generalmente a una repetición de la pancreatitis aguda. La ingesta  prolongada y excesiva de alcohol también puede ser la causa de la pancreatitis crónica. Causas de la pancreatitis La pancreatitis tiene lugar cuando las enzimas digestivas se activan mientras están en el páncreas, lo que irrita las células del páncreas y provoca inflamación. Cuando el páncreas funciona normalmente, las enzimas que segrega no se vuelven activas hasta alcanzar el duodeno. Pero, cuando el páncreas está inflamado, las enzimas se activan precozmente (mientras todavía están dentro del páncreas) y empiezan a atacar sus estructuras internas.   El tejido que recubre el interior del páncreas , encargado de fabricar enzimas, se lesiona debido a la actividad enzimática y, por lo tanto, deja de producir nuevas enzimas. Las causas principales de la pancreatitis en más de un 80% de los casos están provocadas por cálculos (piedras) biliares inadvertidas y el abuso del alcohol. Otras causas menos frecuentes son la genética, los traumatismos, o el consumo de algunos medicamentos, drogas o toxinas. Otro motivo es cualquier tumor o inflamación que obstruya el conducto que drena el páncreas. Síntomas de la pancreatitis Los síntomas de la pancreatitis incluyen: dolor en la zona abdominal superior , dolor abdominal que se extiende a la espalda, taquicardia, dolor abdominal que empeora después de comer, náuseas, fiebre, dolor con la palpación al tocarse el abdomen, vómitos, pérdida de peso de forma involuntaria, sangrado pancreático, que se manifiesta en manchas cutáneas similares a moratones en los costados o cerca del ombligo y heces de aspecto aceitoso y mal olor.   Tratamiento para la pancreatitis En los dos tipos de pancreatitis, no hay un tratamiento curativo . El de la pancreatitis aguda se enfoca en “dejar descansar” el páncreas mediante una dieta absoluta (no tomar nada) entre 2 y 4 días. Esto suele implicar la colocación de sonda nasogástrica y la administración de analgésicos intravenosos e hidratación por vena. En la pancreatitis crónica, el tratamiento es analgésico y se administran fármacos que ayuden a que las enzimas pancreáticas realicen adecuadamente su función. Hay que tener en cuenta que, en estos casos, con cada brote habrá más daños que irán limitando el funcionamiento del páncreas. Pruebas complementarias del tratamiento de la pancreatitis Para el diagnóstico y tratamiento de la pancreatitis es necesario realizar pruebas como: análisis de sangre para detectar niveles elevados de enzimas pancreáticas, tomografía computarizada para detectar cálculos biliares, ecografía abdominal para detectar cálculos biliares e inflamación del páncreas , o resonancia magnética para detectar anomalías en la vesícula, el páncreas y los conductos. Factores desencadenantes de la pancreatitis No se conoce un factor específico que pueda desencadenar este trastorno. Factores de riesgo de la pancreatitis Entre los factores que aumentan el riesgo de tener pancreatitis están: alcoholismo, cálculos biliares, ciertos medicamentos, fibrosis quística, antecedentes familiares de pancreatitis, niveles altos de calcio en la sangre, niveles altos de triglicéridos en la sangre , cáncer de páncreas, tabaquismo, sobrepeso y obesidad. Complicaciones de la pancreatitis Las complicaciones de la pancreatitis incluyen: Pseudoquistes. Insuficiencia renal . Problemas respiratorios . Diabetes. Desnutrición. Cáncer de páncreas . Prevención de la pancreatitis Para prevenir la pancreatitis es necesario: Evitar el sobrepeso . No tomar alcohol . Evitar el consumo de tabaco . Especialidades a las que pertenece la pancreatitis La pancreatitis pertenece a la especialidad de gastroenterología. La gastroenterología es la parte de la medicina que se ocupa del estómago y los intestinos y sus enfermedades, así como del resto de los órganos del aparato digestivo. Preguntas frecuentes ¿Cuál es la función del páncreas? El páncreas  es el encargado de fabricar jugos digestivos o enzimas, que ayudan a descomponer los alimentos en la parte superior del intestino delgado. El páncreas también es el encargado de producir insulina y glucagón, dos hormonas que ayudan a controlar los niveles de azúcar en sangre, la principal fuente de energía del organismo. ¿Por qué se inflama el bazo? El bazo se puede inflamar debido a muchas enfermedades , como infecciones, enfermedad hepática y algunos tipos de cáncer que pueden causar un aumento de tamaño del bazo. ¿Cuál es la función del bazo? El bazo forma parte del sistema linfático , que combate las infecciones y mantiene el equilibrio de los líquidos del cuerpo. Contiene los glóbulos blancos que luchan contra los gérmenes. El bazo también ayuda a controlar la cantidad de sangre del organismo y destruye las células envejecidas y dañadas. ¿Qué pasa si se rompe el bazo? Al romperse el bazo se produce un sangrado de este órgano, con lo consiguiente se produce una hemorragia interna. En algunas ocasiones, en el momento del traumatismo puede no ocurrir una rotura completa del bazo, si no una laceración o una rotura pequeña que produzca un pequeño sangrado. Existen otras causas de rotura de bazo aparte del traumatismo; esto puede ocurrir en enfermedades que produzcan una inflamación importante del bazo, de manera que se rompa la membrana que lo rodea, y por consiguiente aparece su hemorragia.